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Encuentro de Bolívar y Morillo en Santa Ana 🔍

Según Alexis Coello, el 27 de diciembre de 1820 se produjo el encuentro entre Simón Bolívar y Pablo Morillo en el pueblo de Santa Ana. Los generales descendieron de sus cabalgaduras, se dieron un fuerte abrazo y compartieron un banquete. Durante la reunión, Morillo propuso levantar un monumento en el sitio como símbolo de reconciliación entre España y América.

anfitrión: Pablo Morillo
consecuencia: Propuesta de monumento de reconciliación
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Juan Crisóstomo Falcón 🔍

Según Alexis Coello, nació el 27 de enero de 1820 en Paraguaná y falleció en 1870. Inició su carrera militar como comandante de milicias en Coro en 1848 y ascendió a coronel en 1852. Fue el máximo líder del Movimiento Federal. Pisó Morón por primera vez como comandante de la Federación el 24 de julio de 1859 en Palma Sola. En 1863 fue electo Presidente de la República en La Victoria.

lugar nacimiento: Parroquia Buena Vista, Cantón Paraguaná
tiempo gobierno: 20 meses
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Latorre 🔍

Según Alexis Coello, quedó al mando del ejército realista en América tras la partida de Pablo Morillo hacia España en diciembre de 1820.

observación: Descrito como menos capaz que Morillo
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O'Leary 🔍

Según Alexis Coello, fue testigo presencial del encuentro en Santa Ana y relató el momento en que Morillo preguntó por la identidad del Libertador al ver su sencilla apariencia.

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Pablo Morillo 🔍

Según Alexis Coello, fue un eficiente militar español de origen humilde, jefe de las fuerzas realistas. Recibió la Gran Cruz de la orden Americana de Isabel La Católica. Fue el promotor del encuentro en Santa Ana por su deseo de conocer a Bolívar, a quien llegó a describir como 'más temible derrotado que victorioso'. Se embarcó rumbo a España el 17 de diciembre de 1820.

títulos: Conde de Cartagena
condecoraciones: Gran Cruz de la orden Americana de Isabel La Católica
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Simón Bolívar 🔍

Según Alexis Coello, líder americano de cuna rica e inteligente que acudió a la cita de Santa Ana montado en una mula, vistiendo levita azul y gorra de campaña. Firmó con Morillo el armisticio y el tratado de regularización de la guerra, logrando el cese de la guerra a muerte.

vestimenta en el acto: Levita azul y gorra de campaña
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Simón Bolívar 🔍

Según Alexis Coello, el Libertador dejó su ejército en Mompox al mando de Florencio Palacios y se dirigió a Jamaica. Posteriormente, instaló su cuartel general en Trujillo en 1820, donde propuso un armisticio y un tratado de regularización de la guerra a Pablo Morillo, a quien derrotó política y diplomáticamente en su encuentro el 27 de noviembre de 1820.

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Simón Bolívar 🔍

Según Alexis Coello, escribió una carta a Montilla el 21 de julio de 1820 donde afirmaba que el canónigo Madariaga estaba loco.

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Tratado de Armisticio y Regularización de la Guerra 🔍

Según Alexis Coello, fue un acuerdo propuesto por Bolívar y aceptado por Morillo en 1820. El encuentro formal entre ambos jefes ocurrió el 27 de noviembre de 1820.

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Tratado de regularización de la guerra 🔍

Según Alexis Coello, este tratado dio cese a la 'guerra a muerte', estableciendo que en adelante la contienda se regiría por normas humanitarias, incluyendo el respeto a la vida de prisioneros y el entierro de cadáveres.

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Crónica Web #69

Recuerdos del encuentro de Bolívar y Morillo

Recuerdos del encuentro de Bolívar y Morillo
Santa Ana es un lugar casi equidistante entre Carache, donde tenía Pablo Morillo su cuartel general y Ciudad Trujillo, donde se encontraba Bolívar con sus tropas. El pueblo de Santa Ana fue privilegiado cuando se le escogió como el sitio donde se conocerían dos héroes contrapuestos y en pleno enfrentamiento. Uno era de origen humilde, eficiente militar, inteligente, héroe de su país, con títulos reconocidos en la sociedad española, ganados en la guerra, se le llamo El Pacificador, El Conde de Cartagena. Había recibido la Gran Cruz de la orden Americana de Isabel La Católica (por cierto que esta cruz se la obsequió el nieto del Pacificador, Don Aníbal Morillo, al gobierno de Venezuela con motivo del centenario de la independencia en 1921), y además tenía otros calificativos honoríficos que hablan mucho de su brillante carrera militar. Pero el general Morillo defendía en América lo que el combatió en España: La ocupación de un territorio por una nación extranjera. El otro héroe era americano, de cuna rica, también inteligente, culto, con fino olfato militar y político. Tenía Bolívar la ventaja moral de defender a su patria de la opresión que representaba el otro. Este encuentro de Santa Ana había sido idea del general Morillo. Quería conocer al Libertador, en el fondo lo admiraba, quería saber cómo era ese hombre que se levantaba, como el Ave Fénix, sobre sus cenizas, que las derrotas no lo amilanaban, que una vez le hizo exclamar: "Bolívar es más temible derrotado victorioso". Deseaba Morillo tratar al militar que en 10 años de guerra entre triunfos y fracasos no podía ser doblegado por el poderoso imperio español, de allí que más tarde escribiría al ministro de guerra de España: "Vencida España en Venezuela, lo será en toda América", y no se equivocó el general Pablo Morillo. que Ya firmado el armisticio que suspendía las hostilidades por 6 meses, sin avance de los ejércitos de sus posiciones. También el tratado de regularización de la guerra que daba el cese a la guerra a muerte (de ahora en adelante la guerra sería regida por normas humanitarias, se respetará la vida de los prisioneros, se podrán intercambiar los mismos, se enterrarían los cadáveres, etc.) se disponían el Morillo de mi parte, que él se retirará a sus posiciones de Cádiz antes que yo a Cúcuta, dígale Ud. también que cuando fugitivo de mi patria, mientras él la estaba oprimiendo a la cabeza de un ejército numeroso, envanecido con sus triunfos, yo, acompañado por unos pocos proscritos, no temí buscarle, y que cuando apenas tenía a mis órdenes unas pocas guerrillas, jamás me retire sino disputándole el terreno palmo a palmo, y, por último, que hacerme semejante proposición ahora que cuento con un ejército más disciplinado y numeroso que el suyo, es un insulto que yo devuelvo con el desprecio", el general Morillo al ver esta contundente respuesta, se excusó y le echó la culpa al mensajero. El 27 de diciembre de 1820 se dio la cita, Bolívar adelantó a sus edecanes para que le avisaran a General Pablo Morillo, El Pacifi- Morillo de su llegada. Comunicacador. jefe realista y el jefe patriota a reunirse en el punto acordado (Santa Ana). Pero antes, las relaciones estuvieron a punto de romperse cuando un oficial mensajero de Morillo le hizo la insinuación a Bolívar de que retirara las tropas patrióticas hasta Cúcuta para complacer al Pacificador, Bolívar le respondió así; "Diga Ud. al general do Morillo, avanza con su numerosa escolta al sitio del encuentro, venía con su traje de militar de gala luciendo todas sus medallas y condecoraciones, al acercarse las dos comitivas (dice el general O'Leary, testigo presencial), Morillo preguntó ¿Cuál es El Libertador? Alguien se lo enseñó, luego El Pacificador exclamó "¿Cómo, aquel hombre pequeño de levita azul, con gorra de campaña y montado en una mula?". Al estar uno frente al otro, descendieron de sus cabalgaduras y se dieron un fuerte abrazo. Morillo era el anfitrión y por lo tanto le preparo un banquete al Libertador. Se intercambiaron elogios y hablaron de guerra y de política, brindaron y Morillo propuso levantar un monumento, como reconciliación de España y América, en el sitio donde se habían abrazado ambos generales. Este monumento se erigió en 1911 en Santa Ana, en el centenario de la independencia. Morillo comentaría más tarde; "acabo de llegar del pueblo de Santa Ana, donde pasé ayer uno de los días más alegres de mi vida en compañía del general Bolívar... no puede Ud. ni nadie persuadirme de lo interesante que fue esa entrevista, ni de la cordialidad y amor que reino en ella. Bolívar también escribió; "no hay momento que no recuerde alguna idea, alguna sensación agradable originada de nuestra entrevista. El 17 de diciembre se embarcaba El Pacificador rumbo a España, dejando a Latorre al mando del ejército realista, militar menos capaz que él. Bolívar había triunfado de nuevo. Escuche a este cronista todos los domingos de 8 a 9 am en el programa "Crónicas en domingo", por la emisora Caribeña 1000 A.M.
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Crónica Web #457

Libro Crónicas desde Morón - Juan Crisóstomo Falcón

Libro Crónicas desde Morón - Juan Crisóstomo Falcón
Juan Crisóstomo Falcón nació el 27 de enero de 1820 en la parroquia Buena Vista del cantón Paraguaná perteneciente a la provincia de Coro, y murió en 1870, o sea que tan solo vivió 50 años. Sus primeros estudios los realizó en la ciudad de Coro, donde recibió lecciones de filosofía y francés. Fueron sus únicos estudios, ya que como escribió el veleidoso historiador Juan Vicente González, "nació para la guerra".
Pasó, en su juventud, cierto tiempo en San Felipe con el negocio del café. A los 28 años de edad (1848) ya era comandante de milicias en Coro, participando como tal en el ataque a Cumarebo, entra en batalla en Sabana Alta, Jaratara; es enviado a Maracaibo a pelear bajo las órdenes del General Marino. Toma a Perijá. Luego incursiona en Puerto Cabello a pelear contra las tropas del General Páez, las cuales estaban al mando del General Carmona, a quien derrota y apresa en el sitio de Bacoa.
En 1851 es nombrado primer comandanta del ejército y en 1852 obtiene el título de coronel efectivo; este mismo año va de comandante de armas de la provincia de Maracaibo. En 1854 da un apoyo muy importante al gobierno del general José Gregorio Monagas.
El General Falcón fue un personaje que al principio fue identificado como adepto a la corriente centralista (godos, conservadores, paecistas, etc.) y posteriormente llegó a ser el máximo líder o caudillo del Movimiento Federal o Federación. Quizás por este cambio en su conducta política se le tildó de voluble, indeciso o vacilante.
Siempre se ha hecho un paralelismo entre la vida de los generales Falcón y Zamora. Ambos son considerados como los mayores exponentes de la causa federal. Unidos por un vínculo familiar (eran cuñados), Zamora descolló como militar en las calles de Aragua y en el centro del país; Falcón rompía con su espada las filas enemigas en el occidente del mismo. Zamora emergió del anonimato en el ambiente capitalino donde fue apresado, juzgado, condenado e indultado; Falcón hubo de abandonar el país para lograr apoyo a su causa desde Colombia, Saint Thomas y Curazao. Zamora era el luchador social, el hombre de principios, con mucho valor personal y gran estratega militar, un verdadero líder de masas, leal a sus semejantes.
Falcón poseía gran talento como caudillo, militar con excelentes dotes, de una natural bondad y desinterés por el gobierno. Sin embargo, se le acusa de veleidoso e inconstante, connivente con sus adversarios del gobierno, y lo que es peor, se le involucra en el asesinato del General Zamora. No obstante, Zamora siempre le reconoció y le respetó a Falcón su mayor jerarquía en la dirección de la guerra. Con la desaparición de Zamora se afianzó esa jerarquía y se acrecentó su prestigio.
La primera vez que el General Falcón pisa territorio venezolano como comandante general de los ejércitos de la Federación, lo hace en las playas de Palma Sola, en Morón, el 24 de julio de 1859, donde dijo: "Al pisar el territorio, al aparecer sobre la escena de la revolución, siento la imprescindible necesidad de hablar a mis conciudadanos. Prefiero siempre ser conocido: que nadie se equivoque conmigo. La patria debe además saber por qué vengo, y lo que traigo "... Había llegado a Falcón de Curazao en una goleta, acompañado del futuro presidente Antonio Guzmán Blanco, y otros. En Morón se le unieron numerosos simpatizantes a su causa.
El 25 de julio Falcón se dirige al pueblo de Alpargatón en los siguientes términos: "Para hoy, la revolución tiene toda su fuerza material; creo traerle su autoridad moral, lo único que le falta para su inmediato desenlace. Con esa autoridad propóngame darle unidad y concierto a la campaña, al propio tiempo que ahorrar sangre generosa y conjurar futuros peligros. Ayudadme, compatriotas todos".
La revolución termina con el Trato de Coche (1863) y Falcón es electo Presidente de la República por una asamblea reunida en La Victoria; a Guzmán Blanco se le nombra vicepresidente. Estos cargos tendrían carácter provisional. En esta misma asamblea, a petición de Antonio Guzmán Blanco, se le otorga a Falcón el título de "Gran Ciudadano Mariscal de los Ejércitos de la República".
La Asamblea Constituyente nombra al General Falcón Presidente Constitucional. El régimen federal no trajo la felicidad deseada, cada caudillo federal se hizo dueño de su región, se cobraron altos honorarios. Falcón toleraba, por su conocida bondad, los guisos de sus amigos en el gobierno, pasaba la mayor parte de su tiempo en su hacienda en Churuguara descuidando sus deberes de gobernante (sólo duró 20 meses).
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Crónica Web #122

El Pacificador y el Libertador

El Pacificador y el Libertador
Libertador Simón Bolívar deja en Mompox, a orillas del río Magdalena, su ejército al mando del Coronel Florencio Palacios y se dirige a Jamaica empujado por el odio y la persecución del influyente neogranadino Castillo.
En tanto que llegaba el Libertador a las costas de Jamaica, desembarcaba en Margarita el Teniente General don Pablo Morillo, llamado el Pacificador.
Venía Morillo, por encargo del rey Fernando VII (monarca español), con el propósito de someter los alzados americanos que, con Bolívar al frente, habían desafiado militarmente a la poderosa escuadra de la corona española.
La formidable expedición de Morillo estaba compuesta por veteranos triunfadores contra las tropas francesas de Napoleón Bonaparte.
Nunca los españoles habían enviado un ejército tan poderoso al nuevo mundo, trajo el Pacificador 65 buques de transporte, 15.000 hombres bien dotados de armamento, con semejante fuerza muy pronto el Pacificador iba a obtener sus primeros triunfos.
Morillo vino rodeado de un gran prestigio, con antecedentes de héroe y méritos militares adquiridos en sus luchas frente a los invasores franceses.
Era gallego, de origen humilde, llevaba una ascendente carrera militar, se levantó desde soldado de marina hasta las más altas jerarquías del ejército, de la política y de la sociedad.
Fue General, estuvo sobre los virreyes y alcanzó títulos de noble.
Fue hijo del pueblo español, fue su héroe popular que había obtenido sus grados en el campo de batalla luchando a brazo partido en defensa de su patria, ahora venía a Venezuela a marchitar su honrosa carrera en defensa de la tiranía en la patria de Bolívar.
El escritor Blanco Fombona lo describe así: "contaba Morillo 38 años.
Era de estatura mediana y fuerte.
Su porte militar era correcto, y su fisonomía, de subido color moreno, tenía expresión dura.
Sus ojos eran negros, de mirada penetrante y estaban cubiertos por tupidas cejas del mismo color.
Su aspecto no era desagradable, ni inspiraba simpatías.
Su voz bronca y sus modales poco distinguidos".
El 3 de abril llegó Morillo a Carúpano, allí se unió el jefe realista Francisco Tomás Morales al frente de 5000 hombres, restos de las tropas de Boves, el 11 entró a la Asunción, donde dando ejemplo de magnanimidad le perdonó la vida al patriota General Juan Bautista Arismendi, quien arrodillado pedía clemencia.
Pacificada la isla de Margarita, el General Morillo siguió a Cumaná, donde envió parte de sus tropas al Perú y Puerto Rico.
Tomó posesión de Caracas el 11 de mayo, nombró a las autoridades y luego de cierto tiempo se dirigió a Puerto Cabello para zarpar hacia la Nueva Granada.
Hasta el momento, Morillo tenía el control aparente de Venezuela y pretendía hacer lo mismo con el país vecino.
En territorio Neogranadino sometió a Santa Marta, sitió a Cartagena (la plaza mejor fortificada de América) donde se encontraba el ejército Libertador bajo el mando del venezolano José Francisco Bermúdez.
Después de 60 días de sitio, las tropas patrióticas se morían de hambre, comían cueros remojados, ratas y perros, la cantidad de cadáveres putrefactos provocaban epidemias que mermaban aún más a los sitiados que al fin decidieron rendirse el 6 de diciembre.
Esta captura de la plaza de Cartagena le valió a Morillo el título de "El Conde de Cartagena", se le confirió La Gran Cruz de la Orden Americana de Isabel La Católica".
El 27 de mayo de 1816 entra triunfante a Santa Fe de Bogotá, la capital del virreinato.
El Pacificador en Nueva Granada fue cruel y tirano, pasando por las armas a cuanto patriota conseguía, cayeron Caldas, Camilo Torres y otras vidas no menos ilustres.
En el curso de la guerra, Morillo logró más triunfos que reveses.
Pero se iba a encontrar con la lanza de Páez y la espada de Bolívar.
Y además las luchas tendrían un medio hostil para él, los campos llaneros inundados en épocas de lluvias, peleando contra la bravura de los ríos, del inclemente sol que quemaba la piel de los templados europeos.
La verdadera derrota de Morillo fue cuando se encontró con el Libertador Bolívar.
Luego de los avances de los ejércitos patriotas, Bolívar instaló su cuartel general en Trujillo y Morillo hizo lo mismo en Carache.
El General Morillo había recibido instrucciones de los nuevos monarcas españoles, corría el año de 1820, de tratar con losrebeldes patriotas y llegar a un acuerdo donde se reconociera la autoridad de la corona hispana en las tierras americanas.
Morillo envió un mensajero a Bolívar con el planteamiento del acuerdo, que de inmediato el Libertador rechazó.
Bolívar le propuso un armisticio por 6 meses y un tratado de regularización de la guerra que el Pacificador aceptó.
Luego vino el encuentro entre los dos personajes el 27 de noviembre de 1820, donde Bolívar con su inteligencia y diplomacia asestó una derrota política a Morillo y a la corona española.
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Crónica Web #57

Emparan

Emparan
A propósito del bicentenario del 19 de abril de 1810, sería conveniente divulgar algunos datos sobre uno de los protagonistas de aquellos sucesos a quien probablemente se le tenga como el bandido de la película pero que demostró con sus actos de hidalguía no ser tan bandido sino todo lo contrario; nos referimos a don Vicente Emparan, el último capitán general y gobernador de Venezuela.
Vicente Ignacio Antonio Ramón Emparan y Orbe, nacido en Azpeitia, pequeña villa de España, la misma tierra de San Ignacio de Loyola, y será bautizado el cinco de enero de 1747 y muere en el puerto de Santa María, cerca de Cádiz, el 3 de octubre de 1820, es decir, vivió 84 años.
Su padre fue Joseph Juachin de Emparan, quien fuera alcalde ordinario de esta villa, y su madre Mariana Jabiera de Orbe.
Emparan hizo una vertiginosa carrera en la armada española que lo llevó desde subteniente (1764) hasta capitán de navío (1777) que fue su último grado ante de llegar a Venezuela en el año 1792 como gobernador e intendente de Cumaná.
Fue ascendido a brigadier (1801) y a mariscal de campo (1809) hasta que regresó a Venezuela como gobernador y capitán general (1809), también fue gobernador de Portobelo (Panamá) por lo que en ciertos momentos algunos historiadores han confundido este término con puerto cabello y han señalado que el personaje fue gobernador de esta ciudad, cosa que evidentemente es falso.
Emparan fue un hombre afable y tolerante, incluso con sus adversarios, tal como lo demuestran algunos documentos de la época.
Les dió un trato especial y de absolución al marqués del toro, y al conde de San Javier, conspiradores y promotores de la formación de la junta patriota de 1808.
A los hermanos toro los colocó en cargos, uno al frente del cuartel de la Misericordia y el otro de comandante general de las milicias de Venezuela.
Al canónigo Madariaga lo protegió y le autorizó su viaje a España para arreglar sus asuntos personales.
Esta autorización le trae problemas a Emparan con el cabildo eclesiástico que antes le había negado el permiso a Madariaga.
Emparan lo defendió y días después (el 19 de abril) recibiría de su protegido estas frases: "usted no manda aquí, usted es un cero a la izquierda" (Arístides Rojas).
Bolívar una vez le escribió a Montilla (Carta del 21 de julio de 1820): "el canónigo está loco y hay que tratarlo como tal".
El sabio Humboldt que conoció a Emparan cuando éste era gobernador de Cumaná, escribiría años más tarde su admiración por él con estas frases: "demasiado amaba las ciencias el señor Emparan", "la delicadeza de los procedimientos del señor Emparan ron extranjeros que le eran enteramente desconocidos, merece de los más grandes elogios y mi vivo reconocimiento".
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