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Centenario del nacimiento de Antonio José de Sucre 🔍

Celebrado en 1895 por disposición de Mora. Según Alexis Coello, se conformó una comisión Ad Hoc de notables carabobeños para organizar los actos.

📄 Crónica: El General José Félix Mora ➔

Centenario del nacimiento de Antonio José de Sucre 🔍

Conmemoración realizada en 1895 con solemnidad durante el gobierno de José Félix Mora, según indica Alexis Coello.

📄 Crónica: Gral. José Félix Mora ➔

Centenario del nacimiento de Antonio José de Sucre 🔍

Celebrado en 1895 por el gobierno de Mora. Según Alexis Coello, se encomendó el trabajo a una comisión Ad Hoc integrada por notables carabobeños.

📄 Crónica: El General José Félix Mora ➔

Enrique Bernardo Núñez 🔍

Según Alexis Coello, este insigne valenciano fue el primer cronista nombrado oficialmente por una municipalidad en Venezuela, hecho ocurrido el 15 de enero de 1945. Es considerado el cronista mayor de Venezuela y su fecha de nacimiento motivó la creación del Día Nacional del Cronista.

fecha fallecimiento: 1964
📄 Crónica: 20 de Mayo, Día Nacional del Cronista Venezolano ➔

Enrique Bernardo Núñez 🔍

Según Alexis Coello, fue un ilustre valenciano nacido en 1895. Es considerado el primer cronista de Caracas y su nacimiento es el motivo de la celebración del Día Nacional del Cronista en Venezuela.

📄 Crónica: Día Nacional del Cronista ➔

Enrique Bernardo Núñez 🔍

Según Alexis Coello, nació en Valencia el 20 de mayo de 1895. Fue el primer cronista oficial nombrado por una municipalidad en Venezuela, designado por el Concejo Municipal de Caracas el 15 de enero de 1945. Destacó como un autodidacta contumaz y autor de obras como "Cubagua", "La Ciudad de los Techos Rojos" y "El Hombre de la Levita Gris". Falleció en Caracas el primero de octubre de 1964.

apodo: Cronista mayor
seudonimo: E.B.N
fecha fallecimiento: 01 de octubre de 1964
📄 Crónica: Signos en el Tiempo de Enrique Bernardo Núñez ➔
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Crónica Web #270

El General José Félix Mora

El General José Félix Mora
El General José Félix Mora fue el centésimo séptimo gobernador, o más exactamente, presidente de la jurisdicción carabobense en 1892 designado por el entonces presidente de la República General Joaquín Crespo, pero además llegó a ser electo popularmente en una contienda electoral para regir la entidad durante el período que va desde 1894 hasta 1987. Había nacido en Morón en el año de 1835 y falleció en Puerto Cabello en 1913.

Mora es un personaje de singular curiosidad histórica debido a su origen y formación, por su astucia en el combate y por su condición de gobernante en un medio social hostil que le proporcionó no pocos episodios amargos en su vida como militar y político.

Hijo del General Juan José Mora de quién aprendió a corta edad los artificios de la guerra amalgamados con las vivencias obtenidas en un ambiente humilde y rural encallado en las serranías del litoral carabobeño, pueblos de antiguos esclavos como Morón, Alpargatón y Urama, futuros escenarios de sus operaciones guerrilleras y de cuya estirpe pareciera obtener el ímpetu de su espada redentora.

Se fugó a la Guerra Federal, junto con su padre, tras los pasos de Zamora y Falcón en ocasión de la llegada de ellos al pueblo de Morón en el año de 1859. Bajo la Bandera Federal participó en el sitio y toma de Puerto Cabello en 1863, se enfrentó al gobierno de los Monagas en San Felipe en 1869 y volvió asaltar el puerto nativo en 1870 cuando ya estaba triunfante la “revolución” de Guzmán Blanco. Esta guerra templó su carácter y depuró sus habilidades militares que pondría a pruebas posteriormente cuando se adhiere a la “revolución” legalista liderada por el caudillo nacional Joaquín Crespo, empresa que lo catapulta hacia la cima de la política regional.

El General Mora, por orden de Crespo, asume un papel protagónico en la conquista de la plaza de Valencia en el año de 1892 que logra tomar junto al valiente valenciano Antonio Paredes. Luego vuelven actuar contra el último reducto de las tropas del gobierno de Andueza Palacios refugiadas en Puerto Cabello, las cuales ponen en derrota. Tras la victoria “legalista” el presidente Crespo designa a Mora jefe civil y militar de la plaza de Puerto Cabello y a Paredes Jefe del Castillo de Puerto Cabello. Con el tiempo entre ambos y mediando algunas disputas, se acrecentará una irreconciliable rivalidad. Ese mismo año el General Mora es nombrado por Crespo jefe civil y militar de Carabobo y luego presidente de la entidad hasta 1893 cuando es sustituido por el General Montenegro y éste por el Dr. Atilano Vizcarrondo.

Le tocó en su primer año como gobernante (1892) recibir del ejecutivo nacional, de parte del Ministro de Instrucción pública, el decreto para la conversión en universidad del colegio de primera categoría establecido en la ciudad de Valencia, y presenció los actos de su inauguración en el templo de San Francisco. Construyó el antiguo hospital civil de Valencia, obra útil para la asistencia social de la región. En su gobierno sucede la llegada a Valencia de los reverendos padres Salesianos (1894), reanuda la publicación de la “Gaceta de Carabobo” y la pone a funcionar en imprenta propia. En 1895 conmemora por todo lo alto el centenario del nacimiento del prócer Antonio José de Sucre trabajo que encomienda a una comisión Ad Hoc. integrada por notables carabobeños.

En las postrimerías del siglo XIX aún se conservaba en Valencia los prejuicios raciales y de abolengos. El General Mora era negro lo cual le ganaba la antipatía de las elites valencianas, ellas no perdían la ocasión para molestarlo y humillarlo a través de escritos en la prensa, por versos de poetas en pasquines y panfletos o mediante desaires en actos públicos que buscaban ridiculizarlos. Se le tildaba de ignorante de “iletrado y tartamudo (...) Mora, sin embargo... hombre sano y de buenos sentimientos... soportó resignado estos ataques, guiado por el principio de que democracia es echar vaina impunemente.. Según solía decirle a sus colaboradores inmediatos” (F P, 1988, 1006).

El historiador Ramón J. Velásquez, en su obra “La caída del Liberalismo Amarillo” expresa lo siguiente respecto al General Mora: “Gustaba de la pulcritud y cuando ya era hombre importante, se mostraba siempre vestido de manera impecable. De Valencia iba a su hacienda de palto y levita y pantalón de fantasía. Mora era el odio de los temidos oligarcas valencianos (S/F, 21).

El General Mora siempre mantuvo una actitud pacífica y serena ante sus adversarios y dejó una obra de gobierno digna y de gratos recuerdos: “Se caracterizaba por cierta rudeza personal, unida a una extraordinaria energía, y fue un hombre que dejó profundos recuerdos de su amor a la justicia, al progreso, a la actividad creadora, dentro y fuera del gobierno” (Idem.).
Es el semblante de un hombre de extracción humilde, fiel a sus a principios adquiridos en el fragor de la lucha y sensible ante las necesidades de sus coterráneos.
Fuentes: Fundación Polar (1988). Diccionario de Historia de Venezuela. Caracas.
Velásquez R. ( ) La Caída del Liberalismo Amarillo. Colección Bohemia. Tomo I.
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Crónica Web #78

Gral. José Félix Mora

Gral. José Félix Mora
El Gral. José Félix Mora nace en Borburata el 20 de febrero de 1832 y muere en Puerto Cabello el 20 de marzo de 1912, forma parte de una familia de tradición militar del litoral de Carabobo cuyo máximo referente es el Gral. Juan José Mora, epónimo de nuestro municipio y padre de este personaje. José Félix se incorporó desde joven a la causa federal y en compañía de su padre debió marchar tras los pasos del Gral. Ezequiel Zamora en ocasión de la visita de éste a Morón el 23 de marzo de 1859. Entre sus acciones militares más conocidas tenemos su participación activa en el sitio y toma de Puerto Cabello el 30 de septiembre de 1863. Luego volvería a atacar a este Puerto el 21 de mayo de 1870, cuando ya estaba triunfante la revolución liberal de Antonio Guzmán Blanco. Cinco meses antes, el 23 de diciembre de 1869, había confrontado con las armas al gobierno de los Monagas (Gobierno de los azules) en San Felipe. Gral. José Félix Mora Su verdadera relevancia como militar y político la adquiere con el triunfo de la "revolución legalista" del Gral. Joaquín Crespo en el año de 1892. El Gral. Mora había luchado a favor de la causa de Crespo desde el principio, operaba en la costa carabobeña, en los pueblos de Puerto Cabello, Morón y Urama en donde atacaba constantemente a las autoridades gubernamentales con el método de las guerrillas. En este mismo año (1892) recibe órdenes del Gral. Joaquín Crespo de atacar y ocupar la plaza de Valencia, acción que realiza en compañía del Gral. Vallenilla y de Antonio Paredes cuando logran expulsar de esta importante plaza a las tropas de gobierno que se ponen en derrota. De esta manera el camino estaba despejado para que entrara Crespo triunfante en Valencia el 17 de agosto de ese mismo año. A continuación, el objetivo siguiente es la toma del mando de la plaza de Puerto Cabello, para la cual Crespo llevó como comandante a José Félix y al Gral. Quintana, finalmente la victoria es para los "revolucionarios" que acaban con los últimos reductos del gobierno de Andueza Palacios y su ramificación tellista de Carabobo. Después del triunfo legalista, el Presidente Crespo nombra al Gral. El Gral. José Félix Mora muere el 20 de marzo de 1912 en Puerto Cabello. José Félix Mora Jefe Civil y Militar de Puerto Cabello, posteriormente lo nombra Presidente del Estado Carabobo (1892-1893). No le fue fácil al presidente (gobernador) J.F. Mora llevársela bien con la elite social valenciana, quienes no veían con buenos ojos que un hombre de procedencia humilde y negro fuese el primer mandatario del estado. Se sentían humillados, disgustados e incómodos por tener un presidente de estado "de color subido, iletrado y tartamudo" (diccionario Fundación Polar), todo aquello era expresión de los prejuicios raciales de esa época. La cúpula social y política. Los poetas y periodistas no perdían oportunidad para burlarse del Gral. Mora en los periódicos, pasquines y publicaciones satíricas donde lo vituperaban con chistes, anécdotas y versos. Sin embargo, el Gral. Mora mantenía una actitud serena y tolerante ante tales agresiones, solía decir: "Democracia es echar vaina impunemente". Mora fue un hombre honesto, valiente y de buenos sentimientos, se caracterizó por su sencillez a causa de una formación humilde y rural, actuaba con cierta rudeza personal. Fue fiel admirador del Libertador y celebrador de las fechas patrias. Su sensibilidad social lo llevó a ser de nuevo Presidente del Estado Carabobo (1894-1897), esta vez por votación popular. Fue el primer gobernador electo por votación popular en el Estado Carabobo. Entre sus obras más importantes como gobernante se señalan: La construcción del antiguo hospital civil de Valencia, restablece la publicación de la Gaceta Oficial de Carabobo y la edita en una imprenta propia, le da el ejecútese al decreto presidencial de fecha 15 de noviembre de 1892 mediante el cual se erige en Universidad el Colegio de primera categoría de la ciudad de Valencia. La Universidad se instaló formalmente en el templo San Francisco el 22 de enero del año siguiente (1893); el acto inaugural fue presidido por el Dr. Eduardo Celis en representación del Presidente de la República, Joaquín Crespo. Durante su gobierno se produce la llegada a Valencia de los reverendos padres salesianos (1894), le correspondió conmemorar el centenario del nacimiento del Gran Mariscal de Ayacucho Antonio José de Sucre (1895), estos actos fueron realizados con gran solemnidad. majestuosidad y Igualmente daba gran elocuencia y celebridad con sendas proclamas que invitaban a la región carabobeña a sumarse a los eventos conmemorativos del onomástico del Libertador Simón Bolívar los 28 de octubre de cada año.
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Crónica Web #216

El General José Félix Mora

El General José Félix Mora
El General José Félix Mora fue el centésimo séptimo gobernador, o más exactamente, presidente de la jurisdicción carabobense en 1892 designado por el entonces presidente de la República General Joaquín Crespo, pero además llegó a ser electo popularmente en una contienda electoral para regir la entidad durante el período que va desde 1894 hasta 1987. Había nacido en Morón en el año de 1835 y falleció en Puerto Cabello en 1913.

Mora es un personaje de singular curiosidad histórica debido a su origen y formación, por su astucia en el combate y por su condición de gobernante en un medio social hostil que le proporcionó no pocos episodios amargos en su vida como militar y político.

Hijo del General Juan José Mora de quién aprendió a corta edad los artificios de la guerra amalgamados con las vivencias obtenidas en un ambiente humilde y rural encallado en las serranías del litoral carabobeño, pueblos de antiguos esclavos como Morón, Alpargatón y Urama, futuros escenarios de sus operaciones guerrilleras y de cuya estirpe pareciera obtener el ímpetu de su espada redentora.

Se fugó a la Guerra Federal, junto con su padre, tras los pasos de Zamora y Falcón en ocasión de la llegada de ellos al pueblo de Morón en el año de 1859. Bajo la Bandera Federal participó en el sitio y toma de Puerto Cabello en 1863, se enfrentó al gobierno de los Monagas en San Felipe en 1869 y volvió asaltar el puerto nativo en 1870 cuando ya estaba triunfante la “revolución” de Guzmán Blanco. Esta guerra templó su carácter y depuró sus habilidades militares que pondría a pruebas posteriormente cuando se adhiere a la “revolución” legalista liderada por el caudillo nacional Joaquín Crespo, empresa que lo catapulta hacia la cima de la política regional.

El General Mora, por orden de Crespo, asume un papel protagónico en la conquista de la plaza de Valencia en el año de 1892 que logra tomar junto al valiente valenciano Antonio Paredes. Luego vuelven actuar contra el último reducto de las tropas del gobierno de Andueza Palacios refugiadas en Puerto Cabello, las cuales ponen en derrota. Tras la victoria “legalista” el presidente Crespo designa a Mora jefe civil y militar de la plaza de Puerto Cabello y a Paredes Jefe del Castillo de Puerto Cabello. Con el tiempo entre ambos y mediando algunas disputas, se acrecentará una irreconciliable rivalidad. Ese mismo año el General Mora es nombrado por Crespo jefe civil y militar de Carabobo y luego presidente de la entidad hasta 1893 cuando es sustituido por el General Montenegro y éste por el Dr. Atilano Vizcarrondo.

Le tocó en su primer año como gobernante (1892) recibir del ejecutivo nacional, de parte del Ministro de Instrucción pública, el decreto para la conversión en universidad del colegio de primera categoría establecido en la ciudad de Valencia, y presenció los actos de su inauguración en el templo de San Francisco. Construyó el antiguo hospital civil de Valencia, obra útil para la asistencia social de la región. En su gobierno sucede la llegada a Valencia de los reverendos padres Salesianos (1894), reanuda la publicación de la “Gaceta de Carabobo” y la pone a funcionar en imprenta propia. En 1895 conmemora por todo lo alto el centenario del nacimiento del prócer Antonio José de Sucre trabajo que encomienda a una comisión Ad Hoc. integrada por notables carabobeños.

En las postrimerías del siglo XIX aún se conservaba en Valencia los prejuicios raciales y de abolengos. El General Mora era negro lo cual le ganaba la antipatía de las elites valencianas, ellas no perdían la ocasión para molestarlo y humillarlo a través de escritos en la prensa, por versos de poetas en pasquines y panfletos o mediante desaires en actos públicos que buscaban ridiculizarlos. Se le tildaba de ignorante de “iletrado y tartamudo (...) Mora, sin embargo... hombre sano y de buenos sentimientos... soportó resignado estos ataques, guiado por el principio de que democracia es echar vaina impunemente.. Según solía decirle a sus colaboradores inmediatos” (F P, 1988, 1006).

El historiador Ramón J. Velásquez, en su obra “La caída del Liberalismo Amarillo” expresa lo siguiente respecto al General Mora: “Gustaba de la pulcritud y cuando ya era hombre importante, se mostraba siempre vestido de manera impecable. De Valencia iba a su hacienda de palto y levita y pantalón de fantasía. Mora era el odio de los temidos oligarcas valencianos (S/F, 21).

El General Mora siempre mantuvo una actitud pacífica y serena ante sus adversarios y dejó una obra de gobierno digna y de gratos recuerdos: “Se caracterizaba por cierta rudeza personal, unida a una extraordinaria energía, y fue un hombre que dejó profundos recuerdos de su amor a la justicia, al progreso, a la actividad creadora, dentro y fuera del gobierno” (Idem.).
Es el semblante de un hombre de extracción humilde, fiel a sus a principios adquiridos en el fragor de la lucha y sensible ante las necesidades de sus coterráneos.
Fuentes: Fundación Polar (1988). Diccionario de Historia de Venezuela. Caracas.
Velásquez R. ( ) La Caída del Liberalismo Amarillo. Colección Bohemia. Tomo I.
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Crónica Web #223

20 de Mayo, Día Nacional del Cronista Venezolano

20 de Mayo, Día Nacional del Cronista Venezolano
El día 20 de mayo fue institucionalizado por la Asociación Nacional de Cronistas Oficiales de Venezuela en Honor y memoria del nacimiento del primer cronista nombrado oficialmente por una municipalidad en Venezuela como lo fue el valenciano Enrique Bernardo Núñez (1895 – 1964) primer cronista de Caracas, hecho acaecido el 15 de Enero de 1945.
A pesar de que la Asociación de Cronistas de Venezuela fue fundada en Valencia en el mes de Marzo de 1968 no es sino 18 años después (año 1986) que sintieron la necesidad de declarar un día específico donde honrara la labor y el oficio de ese humilde e industrioso investigador de los hechos menudos del terruño o hábitat local. El día del cronista fue acordado en la convención nacional realizada en la ciudad de Punto Fijo a proposición del cronista de la Victoria – edo Aragua - Dr. German Fleitas Núñez quien argumentó que debía ser el día del nacimiento de Enrique Bernardo Nuñez, insigne primer cronista de caracas y prototipo o modelo del cronista venezolano; y así fue aprobado en virtud de la significación histórica de este personaje en el arte de la crónica, el periodismo y de la historia en nuestro país.
Hoy a cuarenta años de la fundación de la Asociación Nacional de Cronistas y a veinte y dos de declararse el día nacional del cronista venezolano, nos encontramos con una asociación gremial robustecida que ha venido ganando espacio en la sociedad venezolana a través de una lucha constante por el mejoramiento del trabajo del cronista tanto en lo relativo a la preparación intelectual y capacitación permanente que exige este oficio como en la defensa de los derechos por ocupar un lugar acorde con su función socialmente educativa en la legislación venezolana, y específicamente en la ley del poder publico municipal porque es el municipio el ámbito donde se desenvuelve el cronista.
Es por ello que la actual ley orgánica del poder público municipal reconoce en su titulo IV, Capitulo VI, Sección III, el papel del cronista como órgano auxiliar de la municipalidad, equiparándose en jerarquía a las funciones del síndico procurador municipal y del secretario municipal. Además, en el articulo 125 de la misma ley establece claramente que el cronista “tendrá como misión recopilar, documentar, conservar y defender las tradiciones, costumbres y hábitos sociales de su comunidad”, y el articulo 126 remite a cada ordenanza fijar las atribuciones del cronista que genéricamente la podemos resumir en el registro de los aconteceres cotidianos de los municipios, parroquias y pueblos; defensa del patrimonio histórico, natural y cultural; trabajar por la defensa, conservación y preservación del ambiente y de los recursos naturales y realizar otras actividades relacionadas con la historia, la investigación y el fortalecimiento de la identidad local y nacional.
ANTECEDENTES DE LOS CRONISTAS
La Real Academia de la Lengua española nos dice que el cronista es el “autor de una crónica o el que tiene por oficio escribirla” y define crónica así: “la historia en que se observa el orden de los tiempos”, pues bien, este oficio de la crónica es muy antaño que ocuparía mucho espacio aquí explicar, mencionaremos algunos cronistas y crónicas. La Biblia tiene en el génesis del pueblo de Israel su crónica, Homero fue un cronista, Eusebio de Cesárea hizo los apuntes de los acontecimientos del mundo helénico, otras crónicas y cronistas se encontraban en los monasterios, en las cuevas de las pinturas rupestres, en los primeros escritos en lengua castellana ordenadas por el rey Alfonso X, el sabio. Y en América en los petroglifos de nuestros indígenas, en las escrituras mayas, aztecas e incas que se salvaron de la destrucción de los conquistadores españoles.
Pero, propiamente cronistas fueron los denominados “cronistas de indias” quienes eran nombrados por los reyes españoles para registrar hechos, paisajes y todo lo que tenía que ver con el inventario de las tierras desconocidas de las que habían tomado posesión. Entre estos cronistas de indias están Fray Antonio Medrano, Fray Pedro de Aguado, Gonzalo Fernández de Oviedo, Fray Bartolomé de las Casas, Pedro Martín de Angleria, Francisco López de Gómara, Juan de Castellano, Pedro Simón, José Gumilla, José Luis de Cisnero y otros.
Hablando un poco mas cercano en el tiempo, se dice que un soldado-poeta de apellido Ulloa había solicitado ante el Gobernador Diego de Osorio – el 23 de noviembre de 1593 – que iba a “escribir una crónica de la conquista de la provincia de caracas, y propone que se le dé alguna cosa por su trabajo”. De este soldado Ulloa no se supo más y tampoco se registro su trabajo, Ulloa se perdió en las tinieblas de los tiempos. Posteriormente el espíritu de Ulloa se convierte en “el espíritu de una ciudad que comienza a contar sus días” este espíritu se concreta 352 años después cuando el ayuntamiento de Caracas designa como cronista oficial al ilustre valenciano Don Enrique Bernardo Núñez cuya obra es de trascendencia en Venezuela, se le quiere y se le admira como el cronista mayor de Venezuela.
¿QUIENES SOMOS EN CARABOBO?
La asociación nacional de cronistas rige en toda Venezuela y afilia alrededor de 250 cronistas oficiales; en cada estado funciona una asociación regional que tiene la misma estructura organizativa que la nacional. El estado Carabobo lo integran catorce municipios, de los cuales solo tres carecen de cronistas oficiales como lo son Los Guayos, Libertador y Bejuma, porque no han valorado la importancia de este funcionario en la constitución o formación del perfil cultural sus municipios donde el cronista es una pieza clave para la consolidación de su identidad histórico-cultural.
Valencia ha tenido tres cronistas: Saturno Guerra (Primer Cronista), Alfonso Marín y el actual Dr. Guillermo Mujica Sevilla, Puerto Cabello: Carlos Brandt, Ramón Díaz Sánchez y Miguel Elías Dao, Guacara: El Poeta Heredia Bustillo y Juan Lugo Escalona (actual), Mariara: Bozo Muller y el actual Pedro Lugo, San Joaquín: Antonio García y el actual Ing. Eugenio Díaz, San Diego: Julio centeno Rodríguez, Naguanagua: Armando Alcántara; Carlos Arvelo: El Poeta Ramón Mejias; Bejuma: Actualmente no tiene cronista por el fallecimiento de su titular Sra. Anaminta Ruiz; Montalbán: Mery Acuña Parra, Miranda: Lorenzo Salvatierra y Juan José Mora: Alexis Coello.
Este martes 20, día nacional del cronista estaremos conmemorando el natalicio de Enrique Bernardo Núñez, cronista mayor de Venezuela, con una serie de actos: Te Deum en la catedral de valencia; ofrenda floral ante el busto de Enrique Bernardo Núñez en la plaza del mismo nombre o plaza del cronista y seguidamente se efectuara un acto – homenaje al ilustre cronista de valencia Dr. Guillermo Mujica Sevilla, Presidente de la Asociación de Cronistas de Carabobo cuyas palabras le corresponderá a este humilde servidor, Alexis Coello, por decisión unánime de nuestra asociación. Están Cordialmente Invitados.
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Crónica Web #22

Día Nacional del Cronista

Día Nacional del Cronista
El próximo 20 de mayo se celebra en toda Venezuela el día nacional del Cronista Venezolano en razón de conmemorarse un día más del nacimiento del ilustre valenciano y primer cronista de Caracas Don Enrique Bernardo Núñez, nacido en el año de 1895.
Como todos los años habrá en cada municipio o ciudad actos alegóricos, reencuentros, actividad cultural y reconocimientos a quienes muy merecidamente escriben a diario la historia de los pueblos.
Por adelantado felicito a los cronistas y nos felicitamos a todos por esa condición y por estar este gremio más unido que nunca.
La Asociación de Cronistas oficiales del Estado Carabobo tiene una programación oficial que se llevará a cabo en la ciudad de Valencia y donde se le rendirá a la excelsa cronista de Montalbán un gran homenaje por estar cumpliendo nueve décadas de vida; de una vida fructífera dedicada al cultivo de las letras, de la poesía, de la historia.
La profesora Mary Acuña Parra desde joven asumió la enseñanza como un apostolado, dio los mejores años de su vida a la educación y como cronista ha sido nuestra guía y consejera, maestra de palabra amable y de sonrisa a flor de labio.
El programa a cumplir el próximo veinte es sencillo y me permito invitar a través de esta columna Gracias a la Costa a mis amigos y amigas y a todos los que aprecian la labor que hacemos y que desean acompañarnos en tan especial día.
A las diez de la mañana estaremos celebrando una misa de acción y gracia en la catedral de Valencia oficiada por el padre e historiador Luis Manuel Díaz, a las once de la mañana haremos una ceremonia en la plaza El Cronista que lleva el nombre de Enrique Bernardo Núñez ubicada en el paseo Humbolt adyacente a la avenida Cedeño, allí habrá ofrendas florales por parte de diversas instituciones y palabras del Cronista de Naguanagua Don Armando Alcantara al medio día se hará el acto central en la sede de la academia de historia y de la asociación de cronistas de Carabobo ubicada en la casa de la estrella.
Se procederá a juramentar la nueva junta directiva de los cronistas y se nombrará al Cronista de Valencia Dr. Guillermo Mujica Sevilla Cronista Emerito.
Seguirán las palabras del Presidente de la Asociación Dr. Julio Centeno, del Lic. Luis Cubillan Fonseca en reconocimiento a la homenajeada, cerrara este servidor como Vice-presidente de la Asociación y luego, disfrutaremos de las interpretaciones del quinteto de metales de la orquesta sinfónica de Carabobo y para completar se compartirá en el infaltable brindis.
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Crónica Web #178

Signos en el Tiempo de Enrique Bernardo Núñez

Signos en el Tiempo de Enrique Bernardo Núñez
Las iniciales arriba señaladas corresponden a Enrique Bernardo Núñez, tal como el firmaba sus artículos de prensa en los diferentes periódicos y revistas del país, sobre todo, su conocida columna "Signos en el Tiempo" que publicaba en los diarios capitalino El Imparcial, El Universal, El Nacional y "El Nuevo Diario" de Laureano Vallenilla Lanz, también colaboraba con las revistas Balikin y Elite.
¿Quien fue Enrique Bernardo Núñez? Pues bien, fue el primer cronista oficial nombrado por una municipalidad en Venezuela, hecho éste que ocurrió el 15 de Enero de 1945 cuando el Concejo Municipal de Caracas lo designa mediante una elección (el otro candidato era el Poeta Carlos Augusto León).
Hoy estamos sacando este trabajo porque el cronista mayor -como le llamamosDon Enrique Bernardo Núñez acaba de cumplir 50 años, medio siglo de su desaparición física ocurrida en Caracas el primero de octubre de 1964.
En Venezuela no existía la figura del cronista oficial de la ciudad, se comienza hablar de ello cuando por primera vez, en el Concejo Municipal del Distrito Federal, el concejal para entonces, Gonzalo Barrios presenta ante la cámara un proyecto de ordenanza denominado: "Ordenanza sobre defensa del patrimonio histórico de la ciudad de Caracas", la cual se aprobó el 23 de diciembre de 1944.
El mismo concejal señaló posteriormente lo siguiente: "Este acontecimiento (la aprobación de la ordenanza y la elección del cronista) debemos registrarlo como uno de los más felices en la evolución de nuestro país".
Enrique Bernardo Núñez nació en Valencia el 20 de mayo de 1895. Cada 20 de mayo se celebra nacionalmente ese día, como día del cronista venezolano, en su honor. Además de escritor fue diplomático y periodista. Pasó su infancia en Valencia donde estudió las primeras letras, a los 15 años (1910) se fue a Caracas a estudiar, se inscribe en la UCV en medicina y en derecho como oyente. Las necesidades económicas lo obligan a dejar los estudios y a trabajar en modestos empleos; debido a esto no volverá a los estudios formales y se convertirá en Enrique Bernardo Núñez también fue diplomático y periodista. un lector empedernido en un autodidacta contumaz.
En 1917 comenzó a publicar en periódicos sus artículos y en 1918 aparece publicada su primera novela: "Sol Interior", este mismo año gana los juegos florales en la mención historia con su ensayo: "Bolívar Orador".
Su obra máxima fue la novela de "Cubagua" editada por primera vez en París en 1931. Su obra literaria es extensa y no la vamos a nombrar aquí, sólo mencionaremos sus obras cumbres como "La Ciudad de los Techos Rojos" (referida a las calles y esquinas de Caracas), "El Hombre de la Levita Gris" (referido al presidente Cipriano Castro), La Galera de Tiberio, entre otros.
E.B.N era un hombre enigmático, duro y exigente consigo mismo, se cuenta que la totalidad de la edición de su libro "La Galera de Tiberio" las echó a las aguas del Río Hudson en Estados Unidos por no estar conforme con su contenido.
Sin embargo, su valor intelectual y moral es inmenso.
Nunca perdió su arraigo popular a pesar de lo exitoso de su carrera; una vez señalo: "El pueblo mismo es el cronista por excelencia" y también dijo: "una ciudad sin historia, sin tradición propia, es decir, sin espíritu, no es digna de este nombre. No puede llamarse propiamente ciudad".
Para finalizar, traemos una expresión del cronista de San Antonio de los Altos, el poeta Antonio Trujillo; estas palabras fueron dirigidas al cronista de Punto Fijo Guillermo de León Calles, pero también pueden ser para E.B.Nu otro cronista de los de verdad: "a un cronista lo elige la tierra, nunca el municipio, lo elige una rama, la niebla o esa espina en el cuerpo y cío de los pájaros.
Un cronista, es el destino de la arcilla y de la sangre, si un río invisible lo llama y toca en sus aguas el tiempo del hombre".
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