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Donación de tierras de Casa de Tejas 🔍

Según el documento citado por Alexis Coello, se trata de una donación extraída del acervo nacional en el año 1866, ratificada por una resolución del Ministerio de Fomento el 11 de enero de 1897, aparecida en la gaceta oficial número 6.921.

origen historico: 1866
gaceta oficial: 6.921
📄 Crónica: Comunidad Moronera I ➔

Joaquín Crespo 🔍

Ratificó en 1897 la donación de las tierras de 'Casa de Tejas', según consta en el archivo del Ministerio del Interior citado por el autor del texto.

referencia archivo: Tomo 3, Pag. 85
📄 Crónica: Comunidad Moronera ➔

Joaquín Crespo 🔍

Según el autor de la crónica, ratificó el documento de donación de tierras de la comunidad "Casa de Tejas" en 1897, registro que se encuentra asentado en los archivos del Ministerio del Interior.

referencia archivo: Tomo 3, Pag. 85
📄 Crónica: Comunidad Moronera II ➔

Ministerio del Interior 🔍

Según el autor de la crónica, es la institución que resguarda en su archivo del año 1897 la ratificación oficial de la donación de tierras de la comunidad moronera.

ubicacion dato: Tomo 3, Pag. 85
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Ratificación de decreto de tierras 🔍

Según Alexis Coello, el mencionado decreto fue ratificado por el presidente en Consejo de Ministros el 19 de enero de 1897.

📄 Crónica: Aclara Alexis Coello: Sobre las tierras ➔
📖 Consulta de Documentos Originales
Crónica Web #44

Comunidad Moronera I

Comunidad Moronera I
Reposan en el archivo del cronista dos documentos que datan, el primero del 28 de mayo de 1958 y el segundo del 15 de febrero de 1959, ambos son misivas enviadas a los gobiernos de turno por parte de la comunidad moronera "Casa de Tejas", que reclama el "desalojo" de las tierras, de los cultivos y de las bienhechurías que fueron objeto por parte de los funcionarios favoritos del régimen del dictador Marcos Pérez Jiménez.
Los documentos son interesantes, su autenticidad está probada por el sello húmedo de la presidencia de la asociación y por otros datos verídicos de muy fácil comprobación.
Lo que no tengo son los nombres de los que suscribieron la correspondencia, pero presumo que este grupo estaba liderado por Don Elías Rodríguez.
Voy a tomar algunos extractos de las misivas para ilustrar a los lectores con mayor claridad y con las propias palabras de los afectados.
La primera carta va dirigida a la junta de gobierno de 1958, presidida por Wolfang Larrazabal, y empieza de la siguiente manera: "los que suscribimos representantes de esta comunidad del fundo "Casas de Tejas" ubicado en el municipio Mora, Distrito Puerto Cabello, nos permitimos...
Llevar a ustedes para su conocimiento y estudio del caso, esta denuncia del atropello y despojo de nuestra propiedad de que fuimos víctimas, por parte del régimen dictatorial recientemente depuesto.
Desde hace más de 90 años varios de los habitantes de Morón han venido ocupando extensiones de tierras cultivables y haciéndoles mejoras y bienhechurías, todo en virtud de una resolución del Ministerio de Fomento, Dirección de Riquezas Territoriales del 11 de enero de 1897, aparecida en la gaceta oficial número 6.921, año XXV, mes tercero.
Trataba de una donación sobre las tierras denominadas "casa de tejas"; jurisdicción de este municipio, la que fue extraída del acervo nacional, en el año de 1866, según consta en el archivo del Ministerio de Fomento del año mencionado, tomo tercero, página 85, habiendo sido sus beneficiarios entre otros los ciudadanos.
Pedro Arias, José María Lamas, José I.
Montero, Juan Ortiz Peraza Francisco Hermoso.
En virtud de tal situación, los primeros beneficiarios y posteriormente nosotros, hemos venido haciendo plantaciones de coco, bienhechurías diversas, y en una palabra contribuyendo a la vida de esta población, hasta la fecha en que más de dos mil campesinos que laboraban sus campos fueron despojados, pagándoles una miseria por sus matas y luego los favoritos las revendían a precios fabulosos a la petroquímica sin que pudiéramos reclamar nada.
En un principio...
invadieron nuestras fundaciones, y en forma violenta e inconsulta, procedieron a talar matas de coco y hacer edificaciones, alegando que procedían con autorización del gobierno nacional".
Mátense con su propia vista amigos lectores con estos desmanes de los favoritos del dictador Pérez Jiménez contra los humildes campesinos de Morón.
Continuará.
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Crónica Web #406

Comunidad Moronera

Comunidad Moronera
Creo importante continuar con el contenido de la correspondencia dirigida al Presidente Rómulo Betancourt por la comunidad moronera "Casa de Tejas", por considerarla con un valor histórico extraordinario.
El documento de la donación de las tierras firmado por el Mariscal Falcón en 1866 fue ratificado por el Presidente general Joaquín Crespo en 1897 tal como consta en el archivo del Ministerio del Interior de ese año en el Tomo 3, Pag. 85.
Sin embargo, Pérez Jiménez hizo caso omiso a la legalidad de la documentación y sólo respondió a través de un telegrama; sigamos textualmente las palabras de los afectados: "Así correspondió el Sátrapa a nuestro reclamo.
Él también tenía las manos metidas en el despojo y no hubo compasión para estos infelices trabajadores agrícolas de este histórico pueblo, que fue el cuartel de aquellos aguerridos que con el mayor fervor colaboraron con los generales Zamora y Falcón en la contienda federativa.
Hoy (1959) cuando comienza a definirse una nueva era de sosiego y esperanzas, nos apresuremos a solicitar de Ud. señor presidente, la protección y amparo de nuestro derecho en esta propiedad "Casa de Tejas", como ya lo habíamos planteado documentalmente a la Junta ya mencionada; propiedad ésta por la cual fuimos atacados en el año 1919 por el General Juan Vicente Gómez que lo hizo acusar por un testaferro como tierras baldías; hubo la oposición, fueron (los propietarios) al castillo Libertador, pero nuestras escrituras comprobaron que no eran tierras baldías y Gómez no pudo despojarnos...
Ahora (1955) nuevamente aparecen vendidas (las tierras), por uno de los jerarcas de la oprobiosa dictadura fenecida, al Instituto de Petroquímica, el cual batió el record en la destrucción desvastadora de todos los fundos agrícolas y pecuarios de este compromiso y todo aquello que constituía el patrimonio para su subsistencia y sentenciada a desaparecer hasta la misma población, que por milagro providencial no llego a consumarse su destrucción.
Esta anormalidad ha producido un alcance desesperado de dificultades que después de arrebatarles o destruirles sus sembrados o medios de alimentarse con sus familias, a esos desheredados, a esos hombres desalojados no se les daba trabajo en el Instituto (Petroquímica), sino a los foráneos, lo que dio base para la emigración de la mayor parte de los habitantes hacia los centros (urbanos), ya de por si congestionados".
Este es el drama social creado cuando la llegada de la industria petroquímica a Morón, los terrófagos del régimen perejimenista hicieron suculentos negocios con el despojo, compra a precios de gallina flaca y hacen ventas onerosas al mismo estado que en este caso estaba representado por los regentes del extinto I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica). Continuara con la última parte.
RESUMEN HECHO CON INTELIGENCIA ARTIFICIAL:
La comunidad moronera “Casa de Tejas” envió una correspondencia al Presidente Rómulo Betancourt, la cual consideran de gran valor histórico. El documento de la donación de las tierras firmado por el Mariscal Falcón en 1866 fue ratificado por el Presidente general Joaquín Crespo en 1897. Pérez Jiménez ignoró la legalidad de la documentación y sólo respondió a través de un telegrama. La comunidad pide la protección y amparo de su derecho en esta propiedad “Casa de Tejas”, por la cual fueron atacados en el año 1919 por el General Juan Vicente Gómez. Nuestras escrituras comprobaron que no eran tierras baldías y Gómez no pudo despojarnos.
En 1955, las tierras fueron vendidas al Instituto de Petroquímica por uno de los jerarcas de la dictadura. El Instituto destruyó todos los fundos agrícolas y pecuarios, lo que produjo un alcance desesperado de dificultades. A los desheredados no se les daba trabajo en el Instituto, sino a los foráneos, lo que dio base para la emigración de la mayor parte de los habitantes hacia los centros urbanos. Los terrófagos del régimen perejimenista hicieron suculentos negocios con el despojo, compra a precios de gallina flaca y hacen ventas onerosas al mismo estado que en este caso estaba representado por los regentes del extinto I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica).
OTRO RESUMEN HECHO POR INTELIGENCIA ARTIFICIAL
La comunidad de “Casa de Tejas” envió una carta al Presidente Rómulo Betancourt, la cual consideramos de gran valor histórico. El documento de donación de las tierras, firmado por el Mariscal Falcón en 1866, fue ratificado por el Presidente General Joaquín Crespo en 1897. Sin embargo, Pérez Jiménez ignoró la legalidad de la documentación y sólo respondió a través de un telegrama. La comunidad pide la protección y amparo de su derecho en esta propiedad “Casa de Tejas”, por la cual fueron atacados en el año 1919 por el General Juan Vicente Gómez. Según sus escrituras, las tierras no eran baldías y Gómez no pudo despojarlos.
En 1955, uno de los jerarcas de la dictadura vendió las tierras al Instituto de Petroquímica. El Instituto, sin embargo, destruyó todos los fundos agrícolas y pecuarios, lo que produjo un alcance desesperado de dificultades. A los desheredados no se les daba trabajo en el Instituto, sino a los foráneos, lo que dio base para la emigración de la mayor parte de los habitantes hacia los centros urbanos. Los terrófagos del régimen perejimenista hicieron suculentos negocios con el despojo, comprando a precios de gallina flaca y haciendo ventas onerosas al mismo estado que en este caso estaba representado por los regentes del extinto I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica).
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Crónica Web #45

Comunidad Moronera II

Comunidad Moronera II
Creo importante continuar con el contenido de la correspondencia dirigida al Presidente Rómulo Betancourt por la comunidad moronera "Casa de Tejas", por considerarla con un valor histórico extraordinario.
El documento de la donación de las tierras firmado por el Mariscal Falcón en 1866 fue ratificado por el Presidente general Joaquín Crespo en 1897 tal como consta en el archivo del Ministerio del Interior de ese año en el Tomo 3, Pag. 85.
Sin embargo, Pérez Jiménez hizo caso omiso a la legalidad de la documentación y sólo respondió a través de un telegrama; sigamos textualmente las palabras de los afectados: "Así correspondió el Sátrapa a nuestro reclamo.
Él también tenía las manos metidas en el despojo y no hubo compasión para estos infelices trabajadores agrícolas de este histórico pueblo, que fue el cuartel de aquellos aguerridos que con el mayor fervor colaboraron con los generales Zamora y Falcón en la contienda federativa.
Hoy (1959) cuando comienza a definirse una nueva era de sosiego y esperanzas, nos apresuremos a solicitar de Ud. señor presidente, la protección y amparo de nuestro derecho en esta propiedad "Casa de Tejas", como ya lo habíamos planteado documentalmente a la Junta ya mencionada; propiedad ésta por la cual fuimos atacados en el año 1919 por el General Juan Vicente Gómez que lo hizo acusar por un testaferro como tierras baldías; hubo la oposición, fueron (los propietarios) al castillo Libertador, pero nuestras escrituras comprobaron que no eran tierras baldías y Gómez no pudo despojarnos...
Ahora (1955) nuevamente aparecen vendidas (las tierras), por uno de los jerarcas de la oprobiosa dictadura fenecida, al Instituto de Petroquímica, el cual batió el record en la destrucción desvastadora de todos los fundos agrícolas y pecuarios de este compromiso y todo aquello que constituía el patrimonio para su subsistencia y sentenciada a desaparecer hasta la misma población, que por milagro providencial no llego a consumarse su destrucción.
Esta anormalidad ha producido un alcance desesperado de dificultades que después de arrebatarles o destruirles sus sembrados o medios de alimentarse con sus familias, a esos desheredados, a esos hombres desalojados no se les daba trabajo en el Instituto (Petroquímica), sino a los foráneos, lo que dio base para la emigración de la mayor parte de los habitantes hacia los centros (urbanos), ya de por si congestionados".
Este es el drama social creado cuando la llegada de la industria petroquímica a Morón, los terrófagos del régimen perejimenista hicieron suculentos negocios con el despojo, compra a precios de gallina flaca y hacen ventas onerosas al mismo estado que en este caso estaba representado por los regentes del extinto I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica). Continuara con la última parte.
RESUMEN HECHO CON INTELIGENCIA ARTIFICIAL:
La comunidad moronera “Casa de Tejas” envió una correspondencia al Presidente Rómulo Betancourt, la cual consideran de gran valor histórico. El documento de la donación de las tierras firmado por el Mariscal Falcón en 1866 fue ratificado por el Presidente general Joaquín Crespo en 1897. Pérez Jiménez ignoró la legalidad de la documentación y sólo respondió a través de un telegrama. La comunidad pide la protección y amparo de su derecho en esta propiedad “Casa de Tejas”, por la cual fueron atacados en el año 1919 por el General Juan Vicente Gómez. Nuestras escrituras comprobaron que no eran tierras baldías y Gómez no pudo despojarnos.
En 1955, las tierras fueron vendidas al Instituto de Petroquímica por uno de los jerarcas de la dictadura. El Instituto destruyó todos los fundos agrícolas y pecuarios, lo que produjo un alcance desesperado de dificultades. A los desheredados no se les daba trabajo en el Instituto, sino a los foráneos, lo que dio base para la emigración de la mayor parte de los habitantes hacia los centros urbanos. Los terrófagos del régimen perejimenista hicieron suculentos negocios con el despojo, compra a precios de gallina flaca y hacen ventas onerosas al mismo estado que en este caso estaba representado por los regentes del extinto I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica).
OTRO RESUMEN HECHO POR INTELIGENCIA ARTIFICIAL
La comunidad de “Casa de Tejas” envió una carta al Presidente Rómulo Betancourt, la cual consideramos de gran valor histórico. El documento de donación de las tierras, firmado por el Mariscal Falcón en 1866, fue ratificado por el Presidente General Joaquín Crespo en 1897. Sin embargo, Pérez Jiménez ignoró la legalidad de la documentación y sólo respondió a través de un telegrama. La comunidad pide la protección y amparo de su derecho en esta propiedad “Casa de Tejas”, por la cual fueron atacados en el año 1919 por el General Juan Vicente Gómez. Según sus escrituras, las tierras no eran baldías y Gómez no pudo despojarlos.
En 1955, uno de los jerarcas de la dictadura vendió las tierras al Instituto de Petroquímica. El Instituto, sin embargo, destruyó todos los fundos agrícolas y pecuarios, lo que produjo un alcance desesperado de dificultades. A los desheredados no se les daba trabajo en el Instituto, sino a los foráneos, lo que dio base para la emigración de la mayor parte de los habitantes hacia los centros urbanos. Los terrófagos del régimen perejimenista hicieron suculentos negocios con el despojo, comprando a precios de gallina flaca y haciendo ventas onerosas al mismo estado que en este caso estaba representado por los regentes del extinto I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica).
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Crónica Web #19

Aclara Alexis Coello: Sobre las tierras

Aclara Alexis Coello: Sobre las tierras
En mi crónica hice referencia a lo histórico no a lo jurídico Morón, junio 12 (Silverio Páez).- El profesor Alexis Coello, columnista de nuestro diario dijo que en su crónica "Casa de Tejas", "hice referencia a lo histórico y no al aspecto jurídico". Lamento que el amigo Luis Sevilla confunda lo histórico con lo jurídico. Una cosa es hacer un análisis de un hecho desde un punto de vista histórico y otro muy diferente es analizarlo jurídicamente. Agregó: "yo no puedo juzgar los derechos de la sucesión Casa de Tejas', porque no soy abogado ni tampoco tribunal, sólo planteo un bosquejo de la tradición de la propiedad territorial a nivel general y local". Ahora bien, si Luis Sevilla quiere desmentiresto que acuda a la biblioteca de la Academia Nacional de la Historia y simplemente borre o elimine la documentación que existe al respecto. Dijo Coello que desde que estas tierras eran propiedad de José Leandro y Pedro Montbrún, de la iglesia Metropolitana, de José María Blanco Uribe, de Leandro Montbrún y su madre María del Carmen Zamora, de José María Toro, hasta llegar a la Federación pasando por las diferentes dictaduras y la era democrática, en los años sucesivos de 1795, 1829, 1866, 1869, la dictadura de Juan Vicente Gómez, la dictadura de Marcos Pérez Jiménez y los tiempos actuales. Alexis Coello señaló que: "el historiador no hace la historia, la investiga para su posterior divulgación. Se puede estar de acuerdo o no con un hecho histórico, pero eso no va a cambiar la trascendencia del hecho histórico. Luis Sevilla debe entender que no existe una intención oculta sino de intención del historiador y pareciera que él no leyó bien mi artículo porque allí expresa claramente mi opinión sobre este aspecto de la Federación, pues, se lo pongo textualmente como lo escribí: "El general Mora muere sin ejecutar aquella medida justiciera, sin embargo, el mencionado decreto fue ratificado por el presidente en Consejo de Ministros el 19 de enero de 1897". Nadie puede estar de acuerdo con la prisión de Domingo Lamas, por parte del gobierno del general Gómez, por reclamar sus derechos. "Con la situación actual de las tierras de Morón, eso lo decidirá un tribunal y no los historiadores. Con esta aclaratoria doy por terminada esta polémica", concluyó diciendo Alexis Coello.
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