70 años de la erradicación del paludismo
Era día domingo y día Panamericano de la Salud; aquél 2 de diciembre de 1945.
El pueblo depauperado y triste, se preparaba para un ensayo científico que cambiaría el rumbo de la historia en materia de salud para Venezuela.
Y era que la pladel Paludismo ga azotaba inclementemente a los pueblos de Venezuela llenándolos de tragedia y de ruinas; el daño era tal que cada dos horas moría un venezolano a causa del Paludismo.
En lo que respecta a Morón, los números son deprimente: "Su población disminuía de una manera vertiginosa.
Para 1945, ésta se había reducido a 800 habitantes, y no se piense que eran habitantes alegres, contentos de vivir, optimistas del futuro.
Nada de eso, veían un porvenir cada vez más tenebroso" (Marín, A, 1971,25).
El número de defunciones superaba al de nacimiento por ejemplo, en el año de 1940 se murieron noventa y uno (91) moronenses y sólo nacieron cuarenta y uno (41).
El equilibrio vital estaba roto.
Los vectores o transmisores maláricos más temibles y peligrosos cose mo los anópheles albímanus y darlingi eran los que reinaban y hacían desastre en el territorio Morense.
La labor destructora de estos insectos era constante puesto que vivían y dormían en el mismo rancho de las potenciales víctimas, eran poseedores y transmisores del Plasmodium Falciparum que conducía rápida e inevitablemente a la muerte en pocos días, producía la fiebre llamada la "Económica" porque el enfermo moría rápidamente ahorrando los gastos médicos, ¿Por qué fue morón el pueblo escogido? Respondamos con las palabras de Gabaldón: "Porque Morón era fiel representante de la Venezuela con malaria.
Aquí la enfermedad era altamente endémica, los índices esplénicos llegaban hasta 99% y jamás habían bajado del 70.
Los dos más poderosos vectores del país, anópheles Darlingi y el Anopheles albimanus, presentes estaban en buen número y unidos sembraban la invalidez y la muerte".
Para acabar con tan terribles enemigos fue necesario adquirir un químico (EL DDT) que había sido utilizado con fines bélicos y usado también para sanear algunas islas del pacifico, pero cuya efectividad como insecticida, aún no había sido comprobada de tal manera que fue en el pueblo de Morón que se hizo la primera prueba y que afortunadamente La plaza el zancudo en Morón, simbolo de la lucha contra el paludismo.
dio resultados positivos y comenzó así el principio del fin del paludismo en Venezuela.
La división de Malariología fue la encargada de planificar el primer rociamiento del DDT en Morón, para ello encargó al Ingeniero Gerardo González, Jefe del Servicio de Fomento Anti-Malarica para la organización del acto.
La cuadrilla número uno ejecutó el rociamiento y estaba comandada por Levi Borges (el primer Guarda-Jefe) y José Manuel Contreras (Guarda-Operador), además formaban parte de ésta los rociadores Francisco Solorzano, Valentin Gutiérrez, Juan García y Francisco Gutiérrez.
El primer rancho rociado con DDT en Morón, era propiedad de Melecio Castillo y María Pacheco; para ello se utilizó el DDT grado técnico al 100% y polvo humedecido al 50.
Estuvieron presente las siguientes personalidades: El Dr. Arnoldo Gabaldon, el Ing. Arturo Luis Berti, el Dr. Manuel García, Presidente del Estado Carabobo, Ricardo Montilla, Presidente del Estado Guárico, el Dr. Manuel Salvador Barreto, Malariologo de Puerto Cabello, el Dr. Lacenio Guerrero, médico jefe de la zona II de Malariología del Estado Carabobo, el Ing. Rafael Sardi y el Dr. Antonio Gómez Marcano.
¿Y qué consecuencias positivas tuvo para Morón esta campaña antimalarica? Dejemos que sea el propio Dr.
Gabaldon que nos responda con su versada palabra y cómo máximo representante de este grupo de hombres que emprendieron como un deber la erradicación del paludismo en Venezuela, en ocasión de inaugurarse el monumento al zancudo caído en Morón el dos de diciembre de 1955: "¿Y qué ha sucedido en Morón desde entonces? Ya no es el pueblo melancólico y decadente.
El censo de 1950 señaló un cambio de rumbo en su población, y ésta, en vez de aminorarse, como sucedía antes, va creciendo.
Ya hoy, en lugar de aquellos 800 habitantes de hace diez años, más de 2000 llenos de entusiasmo, aquí laboran.
Ya no existen los 70 años macilentos en la escuela del pueblo, hoy de van a ella 190, llenos de vida y contento.
Ya no mueren 49 de cada 1000 personas, pues solo 10 de cada 1000 pagan su tributo a la muerte, como en los lugares más sanos del mundo.
Ya la industria no está representada por una vieja fábrica de aceite de coco con obreros de jornal medio de Bs 3,00 sino que una poderosa planta petroquímica se levanta orgullosa como piedra fundamental de nuestro desarrollo" Estas eran las expectativas futuras del pueblo de Morón pautadas por las palabras de un conocedor de la realidad malárica de esta localidad y que diez años después de iniciado el trabajo de exterminio de la plaga palúdica vuelve a ella a notar las diferencias y los avances en materia demográfica y en el crecimiento económico y social de aquella aldea que estuvo a punto de su desaparición...
Libro Crónicas desde Morón - Prólogo
Morón encrucijada en el tiempo donde aún resuenan en noches silenciosas los chasquidos metálicos de los sables revolucionarios de la Federación y a lo lejos las voces de mando de Zamora y de Falcón.
Como Cronista De San Diego y Consultor Jurídico de la Corporación que agrupa en su seno a todos los Cronistas Oficiales de la geografía carabobeña, confieso que constituye, para mi, un significativo honor la deferencia especial que ha tenido conmigo el muy apreciado amigo y abnegado Cronista de Morón, Profesor Alexis Coello, al depositar en mis manos -una inolvidable tarde de mar, de canciones y recuerdos- un legajo de interesantes crónicas publicadas con antelación en la sección costera del diario Noti Tarde, en su esperada y leída columna Desde Morón, con el propósito de que le hiciese la presentación a tan ricas páginas -todas impregnadas con ese suculento sabor telúrico que brota de las entrañas del alma colectiva del sentimiento moronense- que al fusionarse en un todo, con el homenaje de la imprenta, dieron como producto final este nuevo y valioso aporte a la bibliografía carabobeña.
Traigamos a este espacio la voz autorizada del Cronista Mayor de todos los tiempos en Venezuela, el muy valenciano Cronista de Caracas Don Enrique Bernardo Núñez: «Un pueblo sin anales, sin memoria del pasado sufre una especie de muerte, viene a ser como aquella tribu que sólo andaba por el agua para no dejar su huella» y... qué profunda huella ha dejado marcada, para la posteridad, el ilustre Cronista de Morón con la edición de este libro, testimonio fiel de su profunda erudición académica.
Por lo que respecta a nosotros siempre ha gravitado, en nuestro interior, como una constante, el firme criterio de que si se quiere eliminar un pueblo de la historia hay que comenzar por eliminar la historia de ese pueblo; por lo consiguiente: esa marcada dipsomanía que refleja el Prof. Coello por todas aquellas cosas que respiren esencia del pasado, lo inducen a calmar la sed bebiendo, hasta la saciedad, el milagroso elixir que brota de la fuente cristalina que nutre el álbum historiográfico de la vida de los pueblos, lo que nos garantiza admultos anuos la existencia de Morón en el contexto del tiempo, y que hoy, gracias a la epistemológica pluma del acusioso investigador de su devenir histórico, la progresista ciudad de Morón se encuentra robustecida porque él ha sabido continuar con mística y dignidad la noble empresa emprendida por ese gran roble y excelente amigo Don Miguel Elias Dao, Cronista de Puerto Cabello y Presidente Honorario Vitalicio de la Asociación de Cronistas de Venezuela, quien con sus hermosos 82 años a cuesta sigue demostrando la misma energía que ayer derramaba.
Cuando nos adentremos en las refrescantes páginas de este documentado estudio, nacido como el ave Fénix de las cenizas, hemeroténicas, de crónicas viejas, recorreremos, sin cansancio y de un solo jalón, la idiosincrasia; el sentir, el pensar y el querer, de ese noble terruño que bajo los signos de las saetas inexorables del tiempo se abre -con el corazón abierto como una flor de cayena- a todos los caminos de la patria, esos mismos caminos que condujeron los pasos hasta Morón de la diáfana figura del Pater Patriae un 31 de diciembre de 1826, que hizo que todas «Las casas del pueblo se vistieran de soles» como lo dibuja Don Miguel Elías Dao; precisaremos el dato exacto de la evolución cronológica morense, como lo detalla, fehacientemente, el Cronista en uno de sus artículos: el nombre de Morón lo conseguiremos por vez primera en 1578 en un croquis levantado por Juan de Pimentel. En 1628 se incorpora a la jurisdicción de Nirgua -según inducciones del erudito Cronista-.
En 1700 se ubica en los registros eclesiales como Santa Ana de Morón. En 1730 la abismada población contempla el alzamiento contra la Real Compañía Guipuzcoana del valiente zambo valenciano Juan Andrés López del Rosario, mejor conocido como Andresote o bajo los apodos de Bemba e trueno, Boca e'jarro (por la protuberancia de los labios), Cara e' susto o Pata pal' monte. Durante 1772 - 1773 recibe la visita, itineraria, pastoral del Obispo de la Diócesis de Caracas, limo. Exmo. Mons. Don Mariano Martí, quien suministró al niño Simón Bolívar el sacramento de la confirmación en la fe católica. El 25 de junio de 1824 con la creación de la Provincia de Carabobo por el Soberano Congreso de Colombia, Morón se desprende de Nirgua y se integra al Cantón de Puerto Cabello; (según lo consagrado en la Constitución del 28 de marzo de 1864 los Cantones se llamaron Departamentos, luego Distritos, Municipios Autónomos en 1983 y desde 1990 Municipio).
En 1859 llegan a Morón los Generales Zamora y Falcón e instalan el Cuartel General de la Revolución Federal. Movimiento que culminó con el Tratado de Coche en 1863 y es nombrado Presidente de la República Juan Crisóstomo Falcón. En 1901 el Municipio Morón comienza a llamarse Mora en homenaje a la memoria de su hijo epónimo Juan José Mora. El 2 de diciembre de 1945 gracias a los doctores Arnaldo Gabaldón, Enrique Tejera, Arturo Berti y otros proceres revolucionarios de la ciencia, se comenzó a combatir al fatídico ejército del hasta entonces victorioso General Paludismo con los mortíferos misiles del D. D. T. (dicloro- difeniltricloroetano) bajo el mando del Jefe de la Primera Cuadrilla de dedetizadores Levi Borges, resultando favorecidas las armas de la República. Expresa el Dr. Arturo Uslar Pietri en una de sus reflexiones: «.La transformación social y económica que está sufriendo nuestro país en el presente no es puramente la consecuencia de la Venezuela con petróleo, sino en gran pane de la Venezuela sin malaria». En el lugar donde se libró la primera batalla contra el fatal enemigo, que tenía desolada a Venezuela, hoy se levanta el monumento al zancudo muerto, ideado por el valenciano Don Ramón Chazzím, llevado a cabo por el Club de Leones de Valencia e inaugurado el 2 de diciembre de 1955. El año 1981, por Acuerdo de la Asamblea Legislativa del estado Carabobo, es creado el Distrito Juan José Mora, conformado por Morón y Urama que se desmembraron del Distrito Puerto Cabello.
En el mes de abril de 1997 a proposición del Alcalde Ing. Rafael Garrido fue aprobado unánimemente por la ilustre Cámara Municipal como Primer Cronista Oficial de la urbe el Prof. Alexis Coello, que venía de ocupar la curul edilicia en ese mismo Ayuntamiento por un lapso de nueve años. Obviamente, jugó un papel primordial en la conciencia de los concejales, para tan importante e histórica decisión, los méritos y virtudes que engalanan la honorable personalidad del hoy ilustre Cronista moronense; acrisolado espejo donde deben contemplarse las nuevas generaciones (y las viejas también) para orgullo de la patria.
El Profesor Alexis Coello vio la luz primera en la Península de Paraguaná, en 1956, de muy niño sus padres constituyeron un cristiano hogar en suelo moronense, suelo al cual el Prof. Coello le ha dedicado con auténtico amor filial lo mejor de su existencia. Egresó, con honores, del Instituto Pedagógico Universitario de Maracay en la especialidad de Ciencias Sociales, Profesor Titular del Liceo Ambrosio Plaza, donde se le quiere y se le respeta, experto en materia municipal, director fundador de la revista Morón ayer y hoy; luce sobre su pecho las veneras de las Ordenes Mérito en el Trabajo y Juan José Mora, su obra histórico-literaria se circunscribe a los siguientes libros: Pinceladas en el tiempo, que tuve el placer de disfrutar en San Javier del Valle, una gélida madrugada merideña, en ocasión de efectuarse la XXVII Convención Nacional de Cronistas de Venezuela, Morón y estas páginas donde se retrata, en toda su intensidad, con el lente mágico de la palabra, la historia grande y la historia pequeña, como la de Clodomiro que a su caballo se lo llevó el atraso y a su Clarita se- la llevó el progreso y a él... se lo llevó la tristeza; vivencias; travesuras juveniles, que hablan de una época, como aquella del ciego Estanislao, que era ciego pero que no era bolsa; folklore, costumbres, tradiciones, sueños y añoranzas, que reflejan el espíritu poético y romántico del artífice: "El tractor del progreso echó al suelo las últimas espigas del vergel de la vieja aldea".
En verdad, como amante de la buena lectura y del dato 'histórico preciso, al final de la lectura de las páginas que depositaron en mis manos -una inolvidable tarde de mar, canciones y recuerdos-deseaba que se multiplicaran para seguir disfrutando de tan didáctica y amena lectura, fundida en el crisol de la llama ardiente de la nacionalidad, pero estamos seguros que la producción prolifera del muy distinguido Cronista no se detendrá con las piedras que, algunas veces, se presentan en el camino, por el contrario, muy pronto, estamos seguros, nos sorprenderá, gratamente, con una nueva producción.
Julio Centeno, hijo
A 58 años de la rociada de DDT en Morón
“Cuando Levis Broges, guarda jefe de la primera cuadrilla de dedetizadores, llamó a la puerta de un rancho de bahareque y techo de palma, en el Municipio Morón, estaba comenzando para Venezuela una nueva etapa de profundas transformacionesâ€. Estas palabras pertenecen al poeta Carlos Gottberg y efectivamente estaba comenzando para Venezuela y para Morón una nueva etapa; La Venezuela sin paludismo. Este hecho de tanta trascendencia histórica ha sido subestimado por los historiadores que sólo ven en las batallas militares la significación de lo histórico.
Vamos a transcribir tres opiniones de tres ilustres venezolanos: “La primera rociada de DDT que se hizo en Morón el 2 de diciembre de 1945 es un hecho tan importante como la aparición de la primera gota de petróleo en el Zulia o como la Batalla de Carabobo†(Alfonso Marín, cronista de Valencia), otra opinión: “Ese día debe ser celebrado por todos los venezolanos, principalmente por los campesinos pues de esta fecha en adelante comenzaron a sentirse de lleno los beneficios de la lucha antimálarica en el medio rural†(Arturo Luis Berti), por su parte Arturo Uslar Pietri dijo: “La transformación social y económica que está sufriendo nuestro país en el presente no es puramente la consecuencia de la Venezuela con petróleo, sino en gran parte de la Venezuela sin malariaâ€.
Este acontecimiento tan importante ocurrió en el pueblo de Morón hace 58 años, es decir el 2 de diciembre de 1945, día domingo, día panamericano de la salud. Y ¿Por qué empezó esta lucha antimálarica en Morón? Porque en Morón “su población de 311 habitantes enflaquecidos por la fiebre en 80 ranchos desvencijados, se criaban los zancudos vectores más peligrosos de Venezuela, Anópheles Darlingi y Anópheles Albimanus; existían las tres especies de parásitos causantes de malaria: maligna o económicaâ€, benigna y cuartana; de cada mil personas morían 49 por año. Las rentas de la Junta Comunal eran apenas de Bs. 3.500 por año. Etapa de desarrollo: una primitiva fabrica de aceite de coco y una escuela con 70 niños desnutridos y enfermos†(Berti, A.).
El primer rancho rociado por Levis Borges y José Manuel Contreras, guarda operador, fue el de Melecio Castillo y Mario Pacheco ubicado cerca de las inmediaciones del antiguo cine Antisa, según testimonio de la señora Ramona Pacheco pariente de la dueña de la casa. Sin embargo, cuando se inaugura el obelisco o monumento del zancudo muerto en 1955 se dijo que fue en este sitio – en la encrucijada de Morón – donde se había rociado el primer rancho, lo cual no es del todo cierto si nos atenemos a las palabras testimoniales y muy seria de la señora Ramona Pacheco.
Estuvieron presentes en este acto el 2 de diciembre de 1945, aparte de los ya nombrados, las siguientes personas: Arnoldo Gabaldón, Arturo Luis Berti, Manuel garcía, gobernador del Estado Carabobo, Ricardo Montilla, gobernador del Guarico y el doctor Manuel Salvador Barreto, doctor Lacenio Guerrero y otros.
A 66 años de una hazana
Como la segunda independencia de Venezuela la denominó Uslar Pietri esta extraordinaria hazaña hecha por venezolanos como la fue la erradicación del paludismo en el país, iniciada en Morón el dos de diciembre del año de 1945, hoy hacen 66 años.
Hazaña que en la actualidad se le recuerda a las generaciones futuras con el imponente monumento del obelisco y el ancudo muerto ubicado en pleno corazón de la encrucijada de Morón y que fuera inaugurado el 2 de diciembre de 1955 para conmemorar el décimo aniversario de tan noble hecho.
Sostienen algunos cronistas que el histórico y primer rociamiento del DDT se hizo en un rancho de bahareque y palma localizado en el mismo lugar donde hoy está situado el obelisco; sin embargo, investigaciones posteriores indican que no fue allí sino en las adyacencias del antiguo cine Antisa, prolongación de la calle real o comercio, lo que actualmente es una calle de servicio de la avenida Yaracuy.
El primer rancho rociado con DDT por la cuadrilla número uno pertenecía al Sr. Melecio Castillo y a la Sra. María Pacheco. Para ello se utilizó el D.D.T grado técnico al 100% y polvo humedecido al 50%. El rociamiento debía ser completo y muy cuidadoso lo que implicaba que la vivienda fuese rociada lo suficientemente con el insecticida para que la acción residual durara el tiempo previsto: luego debían hacerse nuevos rociamientos cada tres meses.
La organización del evento y la programación para ese dos de diciembre -día domingo estuvo a cargo del ingeniero Gerardo González, jefe del servicio de fomento antimalárico, dependencia de la sección de ingeniería antimalárica de la división de malariología.
La cuadrilla número uno que era la encargada de ejecutar el primer rociamiento era comandada por Levi Borges, el primer guarda Jefe, y José Manuel Contreras, el guarda operador; además formaban parte de esta cuadrilla los rociadores Francisco Solórzano, Valentín Gutiérrez, Juan García y Francisco Gutiérrez.
Estuvieron presente en este hecho fundamental de la historia contemporánea, aparte de los ya nombrados, las siguientes personalidades: El Dr. Arnoldo Gabaldón, el ingeniero Arturo Luis Berti, el Dr. Manuel García, presidente (gobernador) del estado Carabobo, Ricardo Montilla, presidente (gobernador) del estado Guárico, el Dr. Manuel Salvador Barreto, malariólogo de Puerto Cabello, el Dr. Lacenio Guerrero, médico jefe de la zona II de malariología del estado Carabobo, el ingeniero Rafael Sardi y el Dr. Antonio Gómez Marcano de la sección de actividades médicas, además de un numeroso grupo de parroquianos del sector.
La acción de los dedetizadores se extendió de Carabobo al estado Aragua, de allí pasó a otras zonas de fuerte incidencia palúdica como las tierras regadas por el rio Orinoco.
Para 1947 el rociamiento se llevó a cabo en el extenso territorio comprendido entre Puerto Ayacucho y la desembocadura del río Orinoco en el actual estado Delta Amacuro.
Discurso de incorporación a la Academia de Historia
He considerado pertinente tratar un tema relativamente reciente de nuestra historia contemporánea para mi incorporación como miembro correspondiente a esta prestigiosa academia. Los temas de la paz no interesan a la historia parodiando a un ilustre historiador venezolano. Pero el paludismo no es un yema de la paz, es un tema de la guerra, sólo que esta guerra no se libra entre el mismo genero sino entre el hombre y una plaga, y los protagonistas no son militares sino civiles.
Esta batalla estuvo a punto de perderla el ejercito del hombre, e incluso sus bajas fueron incalculables; media Venezuela estaba arrasada por los autores de la malaria, en nuestro Estado Carabobo la situación no era diferente, las muerte sembraba la desesperanza y la tristeza, sin embargo, en un pueblucho, en un apartado rinconcito de este estado se oyeron los primeros disparos químicos que hirieron de muerte a la numerosa legión de diminutos y poderosos enemigos. Sí, honorables académicos se pagó un precio muy alto en las vidas de tantos venezolanos hasta llegar a la victoria final.
Esta victoria final se inició en Morón – pueblo que me honra con ser su cronista - “cuando se disparó la primera descarga contra el general paludismo y su ejercito de puñales amarrillos†parafraseando a nuestro amigo, el poeta José Joaquín Burgos.
Oigamos entonces una breve reseña sobre esta batalla no convencional.
MORON Y EL ENCUENTRO CON EL PALUDISMO
La malaria era una afección esparcida por las tierras bajas de todo el territorio nacional. Desde los llanos de Barinas y Apure hasta el Delta Amacuro, en bocas del Orinoco; desde San Félix de Guayana hasta los Valles de la Cordillera de la Costa, desde la Hoya del Lago de Maracaibo hasta Aragua de Maturín. Eran 600.000 kilómetros cuadrados de zona contaminada de los 914.000 del territorio venezolano. Habían pueblos y ciudades que eran emblemáticos de la Venezuela con malaria como Ortiz, Parapara, el Distrito de Obispos en Barinas ¿Por qué se escogió Morón para el inicio de la lucha antimalárica?
Se podrá afirmar que fue determinante para la selección de Morón durante la fase inicial de la lucha antimalárica la opinión favorable del doctor Enrique Tejera, entonces presidente del Estado Carabobo. Se indicará que la propuesta del doctor Tejera fue respetada por el nuevo gobierno y especialmente por el nuevo presidente del Estado Carabobo, doctor Manuel García, hecho que también es vinculante, pero ¿acaso no estaba todo el estado Carabobo padeciendo, desde principio del siglo XX, la penosa ruina del paludismo?
El doctor Fabián de Jesús Díaz, en su obra “Vida e Historia de la Medicina en la Provincia†(1.966), expresa lo siguiente:
La morbilidad de la zona era comandada por el paludismo, cuyas exacerbaciones anuales solían concluir con la entrada y salida de las lluvias. La insalubridad de la mayoría de los barrios de la ciudad era producto de las aguas estancadas, de la ausencia total de obras de drenaje, pavimentación y colección de aguas fluviales. La acción providente del estado se reducía, casi sistemáticamente, la distribución de sellos y papeletas de quinina.
El arraigo del mal en el territorio carabobeño era tan evidente que en 1.909, el inspector general de higiene pública señala en un informe que “El Paludismo continua produciendo estragos en nuestra población rural†(ibidem). La malaria en Carabobo era la primera causa de muerte, allí estaba la población más afectada según reporta el doctor Díaz, Ahora en su obra Luís Pérez Carreño (1.966):
Se encontraba mayoritariamente en los sectores del sur de Valencia, había una prevalencia de atacados hacia el sur de la ciudad, en los Municipios de Santa Rosa y Candelaria, donde predominaba la maleza, las aguas sin corriente, la vivienda insana, y la insalubridad ambiental. Los mismos factores, así como una igual y hasta mayor incidencia, regía para las parroquias y vecindarios foráneos: Tocuyito, Los Guayos, Flor Amarillo, La Loma, etc.
La propagación de la malaria llegó a producir un estado mental de preocupación permanente extendida en la opinión general de la población, e incluso en los facultativos, que pasaron a diagnosticar como paludismo cualquier otra enfermedad que presentara síntomas parecidos, y no hacerlo era ir contra el sentido común. El paludismo se encontraba larvado o supuestamente estaba latente, o indirectamente vinculado a otras afecciones. El doctor Pérez Carreño manifestó en una oportunidad que:
“El primer día de la pirexia, entre nosotros –lo de rigor, lo práctico- es referir a la malaria el desequilibrio orgánico y desde luego surge la indicación de la quinina; por que pensar en cualquier otra dolencia es siempre aventurado y en muchos casos es peligroso†(ibidem).
Esta es una de las razones por las cuales las estadísticas de la mortalidad por causa del paludismo es aproximada o imprecisa porque muchas muertes que fueron ocasionadas por otras enfermedades se le atribuían a la malaria y como la elaboración de las actas de defunciones eran potestad de los jefes civiles muchas veces los juicios podían haber sido equivocados:
El paludismo hasta marzo de 1.936 era diagnosticado por el jefe civil u otra persona representativa del poder civil. Pocas veces llegaba el diagnostico médico. Y ya sabemos que para personas no profesionales y de no regular cultura, el paludismo representaba un síndrome anémico cualquiera, sea anquilostomatico o de hambre simplemente (Bengoa y Lecanda, 1.980,169).
Y continúa Bengoa y Lecanda con el tema:
Es curioso observar en el medio rural el porcentaje tan enorme de diagnósticos profanos que hacen de mortalidad por paludismo y tisis. Todo enfermo anímico y raquítico (muchas veces de hambre) es diagnosticado de una de esas dos enfermedades. Por todo ello, a partir de marzo de 1.936, en que ya los diagnósticos eran mayormente de responsabilidad médica bajó tanto la mortalidad por paludismo (ibidem).
No es del todo cierto que a partir de 1.936 sean los médicos o, en el caso del paludismo sea la División de Malariología los que certifiquen las causas de la mortalidad; sobre todo en los pueblos del interior de la república continuaron los jefes civiles haciendo los diagnósticos hasta bien entrado el siglo XX, pudiéndose afirmar que estos siguieron en su labor de diagnósticos sobre todo en los sectores rurales, y sí la mortalidad de los registros de la División de Malariología (1.936), como apunta Bengoa y Lecanda, entonces los resultados no son imputables a diagnósticos errados sino a la verdadera acción emprendida por los erradicadores de la malaria.
El espacio geográfico de Puerto Cabello fue históricamente muy afamado por sus infecciones palúdicas. El General Rafael Urdaneta en 1.813 y el General Páez en 1.822, se quejaban por las menguas de sus ejércitos a consecuencia de las “pestes de calenturas endémicas†o “fiebres malignasâ€.
LA ENFERMEDAD DE LA COSTA
Al oeste de la ciudad de Puerto Cabello se encuentra el pueblo de Morón. Codazzi, en la segunda mitad del siglo XIX refiere que “tan sólo cerca de la costa se encuentra un temple malsano, en las montañas que bañan el Morón, el Alpargatón y el Urama hasta el Yaracuy†(1.960, 393). El sector de Morón ya era reconocido y no precisamente por buenas referencias, el paludismo era el atributo de la costa: “en los suburbios de Puerto Cabello se practica un poblamiento basado en la extracción de sal. Las principales salinas se extienden al oeste de la ciudad. Son áreas malsanas y los salineros están agobiados por el paludismo denominado en esta comarca enfermedad de la costa†(Cunill Grau, 1.987,348). De tal manera que también en la zona de Morón el paludismo era “histórico†ya que tenía una vieja tradición en el área desde tiempos desconocidos favorecido por las condiciones ambientales de clima y topografía. En Morón convergieron una serie de factores como el que explica el cronista Marín: “en cuanto a Morón, el caso es explicable, tierras bajas, situadas casi al nivel del mar, con aguas estancadas por todas partes, era un lugar propicio para la proliferación de los zancudos transmisores del paludismo. El mal se iba intensificando en forma implacable. No había manera de evitarlo†(1.971,25)
Es pertinente continuar con las palabras casi dramáticas del cronista Marín, pero que en realidad pintaban un cuadro de desesperación y angustia:
Se había roto el equilibrio ecológico: el número de sus defunciones era superior al de sus nacimientos. La muerte estaba en acecho por todas partes. Su población disminuía de una manera vertiginosa. Para 1.945, esta se había reducido a 800 habitantes, y no se piense que eran habitantes alegres, contentos de vivir, optimistas del futuro. Nada de eso. Veían un futuro cada vez más tenebroso, algunos de ellos preferían emigrar a otros lugares aún cuando para esto tuvieran que romper los nexos sentimentales que los ligaban al pequeño rincón geográfico donde habían vivido siempre. En esto no hay exageración alguna. El cuadro era sobrio. La funesta y trágica endemia de la malaria se había apoderado de toda la zona. Decir paludismo. Era tanto como decir desolación y muerte (Ibidem).
Las aseveraciones de Marín son muy respetables, pero es importante analizar algunas apreciaciones de la cita del cronista Marín en la búsqueda de mayor objetividad.
El cenco oficial de 1.941, anterior a la aplicación del DDT en Morón, denota un decrecimiento de su población. De 1.933 habitantes (censo de 1.936) la población se redujo a 1.795, es decir perdió 138 habitantes (7,13%) en cinco años. Se diría que el porcentaje es insignificante sino fuera porque la población en general aumentó en ese quinquenio; en el país se incrementó en 486.424 venezolanos, en Carabobo en 19.315 personas. En todos los distritos del Estado Carabobo creció, excepto en Puerto Cabello, donde decreció y específicamente en Morón ¿Cuál fue la causa de la baja de la población Móronense? Probablemente debido a las muertes por malaria y a las consecuentes emigraciones.
Los libros de defunciones de Morón fueron consultados en la prefectura de la localidad para verificar el número de Muertes, la edad de los difuntos y la causa de la muerte. En relación a los registros de las causas de las muertes en realidad no están avalados por profesionales de la medicina y se ha tomado el criterio que aquellas muertes reseñadas como “fiebreâ€, “fiebre cerebralâ€, “fiebre biliosaâ€, etc. Se han incluido como decesos palúdicos por corresponderse estas descripciones con los síntomas más aparentes de la malaria, aunque ello puede inducir al error debido a que otras enfermedades también pueden presentar esta pirexia.
En el quinquenio, (1.936-1.941) el número de defunciones en Morón (355) supera al de nacimientos (335) y del total de ellas el 45 por ciento (161) murieron de paludismo, es decir, de cada dos personas uno moría por ese mal. La curva de las defunciones se cruza con la de nacimientos en 1.940, sigue en alza en 1.941 para colocarse por debajo de los nacimientos en 1.942 y 1.943, vuelve a ascender en 1.944 superando de nuevo las defunciones a los nacimientos. En 1.940 ocurrió la diferencia más sustancial a favor de la mortalidad (91 a 41), en el mismo año las muertes por paludismo (48) es superior al total de nacimientos (41).
Otro elemento que hay que considerar es que en Morón como área endémica, los decesos por paludismo recaen fundamentalmente sobre los individuos con menor capacidad de memoria inmunológica, es decir en aquellas que no han tenido tiempo de adquirirla, en este caso en los infantes. En el segmento 1.936-1945 la mortalidad en los menores de diez años es sumamente alta, la mitad de los difuntos son niño. Proporcionalmente, en el decenio 1.940-1.950, el 53,5 por ciento del total de las personas murieron antes de los diez años, con una mayor suma en los menores de tres años de edad. Fallecían un promedio de treinta y dos niños anuales. De esa alta mortalidad infantil murieron de paludismo en el lapso, 1.936-1.941, el 49,76 por ciento del total general de las defunciones por causa de la malaria el 61,27 por ciento eran niños menores de 10 años.
Una cantidad importante de personas abandonaron el lugar por temor a contraer la enfermedad o fueron tras la búsqueda de mejorar sus condiciones materiales de vida, aquí dejaron el terruño que no les ofrecía perspectivas de progreso por el abatimiento económico de la zona, aunque ello significara romper con los vínculos afectivos como bien lo dijo el cronista Marín, resulta ilustrativo una anécdota del poeta Gottberg:
Otro peón contaba la experiencia de un ganadero de Guarico que regresaba para el hato El Punzón, después de un tiempo en Caracas. Llegado a una que fuere una población floreciente, quizás Ortiz, ya en el atardecer de una pesada jornada de viaje, halló el pueblo desierto. Solo encontró un anciano en el quicio de una puerta. Cuando el viajero le preguntó que había sucedido en el pueblo, el otro, sacando fuerza de la tristeza le respondió: la gente se fue huyéndole al paludismo y los que se quedaron por que se murieron - y que hace usted allí.- esperando la muerte. Contestó, fatalista el vecino (1.987,32)
No puede estar alegre alguien que este esperando la muerte ni otros cuyo medio social sea la desolación y la tragedia. Los 1.975 habitantes que tenía Morón en 1.941, según el censo oficial, se redujeron a 800, datos del cronista Marín. Para el año de 1.945, fecha del rociamiento del DDT, la población bajó a 311 de acuerdo a las palabras de Berti (1.997) “su población 311 habitantes enflaquecidos por la fiebre en 80 ranchos desvencijadosâ€, no es posible tener una cifra oficial de los habitantes de Morón para 1.945, pues es sabido que después del censo de 1.941, se realizó el de 1.950, cinco años después del rociamiento. Sin embargo, es seguro que la población siguió descendiendo en el periodo de 1.942-1.945, aunque las cuotas de natalidad y mortalidad del sector, no ofrecen una diferencia holgada y es solo en 1.944 cuando las defunciones exceden los nacimientos en un número de 18 personas. Para llegar a las sumas poblacionales que aportan Marín (800) y Berti (311) hubo que producirse una emigración en masa de mórenses hacia otros lugares.
Lamentablemente los libros de defunciones consultados en la prefectura de Morón, no contienen los motivos de las muertes de los fallecidos entre 1.942 y 1.946, porque allí se hubiese podido conocer el grado de incidencia malárica en esos cuatro años. Al no tener valores específicos de ese periodo se deben tomar forzosamente los informes disponibles. El paludismo ha debido ser en Morón tan grave en los años que preceden la utilización del insecticida, puesto que de lo contrario no se hubiese seleccionado este pueblo a nivel nacional existiendo otras localidades dramáticamente afectadas por el mal. Es por ello que se debe buscar el alcance y las características de la enfermedad; Berti, en cuanto a Morón señala:
Se criaban los zancudos vectores más peligrosos de Venezuela… existían las tres especies de parásitos causantes de la malaria: maligna o “económicaâ€, benigna y cuartana; bazos grandes con índices esplénicos del 99%. De cada mil personas morían 49 por años… (había) una escuela con 70 niños desnutridos y enfermos (1.997, 48).
Morón compuesto por ranchos de paja y bahareque rodeados de estanques de agua y lagunas por todas partes y un medio social miserable constituía un foco formidable para la proliferación de los zancudos transmisores, convirtiendo así el poblado en un núcleo de endemia palúdica. La localidad Móronense estaba casi al borde del colapso en el primer lustro de la década de los cuarenta, la muerte rondaba en los caminos y en las casas dispersas sus moradores acusaban el martirio de este mal.
De manera pues que había que empezar por Morón la campaña dedetizadora que pondría fin al paludismo en Venezuela.
La organización del evento programado para el día dos de diciembre estuvo a cargo del Ingeniero Gerardo González, jefe del servicio de fomento anti-malarico dependencia de la sección de ingeniería antimalarica de la división de malariología.
La cuadrilla número uno era la encargada de ejecutar el primer rociamiento en un rancho del pueblo de Morón. Esta cuadrilla era comandada por Levi Borges, el primer guarda jefe, y José Manuel Contreras, el guarda – operador; además formaban parte de esta cuadrilla los rociadores Francisco Solórzano, Valentín Gutiérrez, Juan García y Francisco Gutiérrez.
Ese dos de diciembre era día domingo, era un día de feria para Venezuela. Porque cuando “Levi Borges : Guarda jefe de la primera cuadrilla de dedetizadores, llamó a la puerta de un rancho de bahareque y techo de palmas, en el Municipio Moró, estaba comenzando para Venezuela una nueva etapa de profundas transformaciones†(Gottberg, 1.987, 56).
El primer rancho rociado con DDT por la cuadrilla número uno era de Melecio Castillo y María Pacheco, para ello se utilizó el DDT de grado técnico al 100 por ciento y polvo humedecido al 50 por ciento. El rociamiento debía ser completo y muy cuidadoso, lo suficientemente rociada la vivienda con el insecticida para que la acción residual durara por el tiempo previsto; debían hacerse nuevos rociamientos cada tres meses.
Estuvieron presentes en este hito de la historia contemporánea de Venezuela, aparte de los ya nombrados, las siguientes personalidades: El doctor Arnoldo Gabaldón, el Ingeniero Arturo Luís Berti, el doctor Manuel García, presidente del Estado Carabobo, Ricardo Montilla, presidente del estado Guarico, el doctor Manuel Salvador Barreto, malariólogo de Puerto Cabello, el doctor Lacenio Guerrero, medico jefe de la zona II de Malariología del estado Carabobo, el Ingeniero Rafael Sardi y el doctor Antonio Gómez Marcano de la sección de actividades médicas.
En el lugar donde se encontraba el rancho desvencijado rociado con DDT se construyó unas décadas después. – Inaugurado el dos de diciembre de 1.955 – un obelisco con un redondel de piedra donde yace al pie del mismo en una cama también de piedra, un Anópheles muerto construido en metal. Este monumento fue construido por iniciativa del Club de Leones de Valencia.
Desde el primer rociamiento en Morón “se pasó a 55 cuadrillas en 1.948 y a 96 en 1.952, efectuando un considerable número de rociamientos intradomiciliario; en efecto, durante el periodo de 1.945 – 1.994 fueron realizados un total de 24.121 rociamientos†(Guerrero y Borges, 1.995, 11).
La acción de los deditazadores se extendió de Carabobo al Estado Aragua, de allí pasó a otras zonas de fuerte incidencia palúdica como las tierras regadas por el Río Orinoco. En 1.947 el rociamiento se llevó a cabo en el extenso territorio comprendido entre Puerto Ayacucho y la desembocadura del Orinoco en el actual Estado Delta Amacuro.
SEÑORES
MUCHAS GRACIAS…………….
BIBLIOGRAFIA
Bengoa y Lecanda, J. M. (1.980). MEDICINA SOCIAL EN EL MEDIO RURAL VENEZOLANO. (Reedición de la versión original de 1.940) Valencia. Universidad de Carabobo. Facultad de Ciencias de la Salud.
Berti, L. A. (1.997). ARNOLDO GABALDON. Caracas. Ediciones del Congreso de la República, Imprenta Nacional.
Codazzi, A. (1.960). OBRAS ESCOGIDAS. Caracas. Ediciones del Ministerio de Educación. Biblioteca Venezolana de Cultura. Dirección de Cultura y Bellas artes.
Cunill Grau, P. (1.987). GEOGRAFIA DEL POBLAMIENTO VENEZOLANO EN EL SIGLO XIX. Caracas. Ediciones de la Presidencia de la República.
Díaz, F. (1.966). Dr. LUIS PEREZ CARREÑO. (1.866 – 1.966). Valencia. Publicaciones del Concejo Municipal de Valencia. Talleres gráficos de París en América, S. A.
________ (1.966) VIDA E HISTORIA DE LA MEDICINA EN LA PROVINCIA. Ediciones del Ejecutivo del Estado Carabobo.
Gottberg, C. (1.987). IMAGEN Y HUELLA DE ARNOLDO GABALDON. Caracas. Editorial INTERFUNDACIONES.
Guerrero, L. y Borges. (1.998). ARNOLDO GABALDON, UN PROCER CIVIL. Maracay. Editorial El Aragüeño.
Marín, A. (1.971). MORON AVE FENIX DE CARABOBO. Valencia. Ediciones de la PETROQUIMICA.
O. C. E. I. CENSO GENE
A 58 años de la rociada de DDT en Morón
“Cuando Levis Broges, guarda jefe de la primera cuadrilla de dedetizadores, llamó a la puerta de un rancho de bahareque y techo de palma, en el Municipio Morón, estaba comenzando para Venezuela una nueva etapa de profundas transformacionesâ€. Estas palabras pertenecen al poeta Carlos Gottberg y efectivamente estaba comenzando para Venezuela y para Morón una nueva etapa; La Venezuela sin paludismo. Este hecho de tanta trascendencia histórica ha sido subestimado por los historiadores que sólo ven en las batallas militares la significación de lo histórico.
Vamos a transcribir tres opiniones de tres ilustres venezolanos: “La primera rociada de DDT que se hizo en Morón el 2 de diciembre de 1945 es un hecho tan importante como la aparición de la primera gota de petróleo en el Zulia o como la Batalla de Carabobo†(Alfonso Marín, cronista de Valencia), otra opinión: “Ese día debe ser celebrado por todos los venezolanos, principalmente por los campesinos pues de esta fecha en adelante comenzaron a sentirse de lleno los beneficios de la lucha antimálarica en el medio rural†(Arturo Luis Berti), por su parte Arturo Uslar Pietri dijo: “La transformación social y económica que está sufriendo nuestro país en el presente no es puramente la consecuencia de la Venezuela con petróleo, sino en gran parte de la Venezuela sin malariaâ€.
Este acontecimiento tan importante ocurrió en el pueblo de Morón hace 58 años, es decir el 2 de diciembre de 1945, día domingo, día panamericano de la salud. Y ¿Por qué empezó esta lucha antimálarica en Morón? Porque en Morón “su población de 311 habitantes enflaquecidos por la fiebre en 80 ranchos desvencijados, se criaban los zancudos vectores más peligrosos de Venezuela, Anópheles Darlingi y Anópheles Albimanus; existían las tres especies de parásitos causantes de malaria: maligna o económicaâ€, benigna y cuartana; de cada mil personas morían 49 por año. Las rentas de la Junta Comunal eran apenas de Bs. 3.500 por año. Etapa de desarrollo: una primitiva fabrica de aceite de coco y una escuela con 70 niños desnutridos y enfermos†(Berti, A.).
El primer rancho rociado por Levis Borges y José Manuel Contreras, guarda operador, fue el de Melecio Castillo y Mario Pacheco ubicado cerca de las inmediaciones del antiguo cine Antisa, según testimonio de la señora Ramona Pacheco pariente de la dueña de la casa. Sin embargo, cuando se inaugura el obelisco o monumento del zancudo muerto en 1955 se dijo que fue en este sitio – en la encrucijada de Morón – donde se había rociado el primer rancho, lo cual no es del todo cierto si nos atenemos a las palabras testimoniales y muy seria de la señora Ramona Pacheco.
Estuvieron presentes en este acto el 2 de diciembre de 1945, aparte de los ya nombrados, las siguientes personas: Arnoldo Gabaldón, Arturo Luis Berti, Manuel garcía, gobernador del Estado Carabobo, Ricardo Montilla, gobernador del Guarico y el doctor Manuel Salvador Barreto, doctor Lacenio Guerrero y otros.
A 60 años de la erradicación del paludismo
Era día domingo y día Panamericano de la Salud; aquel 2 de diciembre de 1.945. El Pueblo depauperado y triste, se preparaba para un ensayo científico que cambiaría el rumbo de la historia en materia de salud para Venezuela. Y era que la plaga del Paludismo azotaba inclementemente a los pueblos de Venezuela llenándolos de tragedia y de ruinas; el daño era tal que cada Dos horas moría un venezolano a causa del Paludismo.
En lo que respecta a Morón, los números son deprimente: “Su población disminuía de una manera vertiginosa. Para 1.945, ésta se había reducido a 800 habitantes, y no se piense que eran habitantes alegres, contentos de vivir, optimistas del futuro. Nada de eso, veían un porvenir cada vez más tenebroso†(Marín, A, 1971,25). El número de defunciones superaba al de nacimiento por ejemplo, ene. Año de 1.940 se murieron Noventa y uno (91) Moronense y sólo nacieron cuarenta y uno (41). El equilibrio vital estaba roto.
Los vectores o trasmisores maláricos más temibles y peligrosos como los anópheles albímanos y darlingi eran los que reinaban y hacían desastre en el territorio Mórense. La labor destructora de estos insectos era constante puesto que Vivian y dormían en el mismo rancho de las potenciales victimas, eran poseedores y trasmisores del Plasmodium Falciparum que conducía rápida e inevitablemente a la muerte en pocos días, producía la fiebre llamada la “Económica†porque el enfermo se moría rápidamente ahorrando los gastos médicos, ¿Por qué fue Morón el pueblo escogido? Respondamos con las palabras de Gabaldón: “Porque Morón era fiel representante de la Venezuela con malaria. Aquí la enfermedad era altamente endémica, los índices esplénicos llegaban hasta 99% y jamás habían bajado del 70. los dos mas poderosos vectores del país, anópheles Darlingi y anaophelkes albimanus, presentes estaban en buen número y unidos sembraban la invalidez y la muerteâ€.
Para acabar con tan terribles enemigos fue necesario adquirir un químico (EL DDT) que había sido utilizado con fines bélicos y para sanear algunas islas del Pacifico, pero cuya efectividad como insecticida, aún no había sido comprobada de tal manera que fue en el pueblo de Morón que se hizo la primera prueba y que afortunadamente dio resultado positivos y comenzó así el principio del fin del Paludismo en Venezuela.
La división de Malariología fue la encargada de planificar el primer rociamiento del DDT en Morón, para ello encargó al Ingeniero Gerardo González, Jefe del servicio de Fomento Anti-malarico para la organización del acto. La cuadrilla número uno ejecutó el rociamiento y estaba comandada por LEVI BORGES (El primer Guarda-Jefe) y José Manuel Contreras (guarda-operador), además formaban parte de ésta los rociadores FRANCISCO SOLORZANO, VALENTIN GUTIERREZ, JUAN GARCÃA Y FRANCISCO GUTIERREZ.
El primer rancho rociado con DDT en Morón, era propiedad de MELECIO CASTILLO Y MARIA PACHECO; para ello se utilizó el DDT grado técnico al 100% y Polvo humedecido al 50. Estuvieron presente las siguientes personalidades: EL DR. ARNOLDO GABALDON, EL ING. ARTURO LUIS BERTI, EL DR. MANUEL GARCIA, PRESIDENTE DEL ESTADO CARABOBO, RICARDO MONTILLA, PRESIDENTE DEL ESTADO GUARICO, EL DR. MANUEL SALVADOR BARRETO, MALARIOLOGO DE PUERTO CABELLO, EL DR. LACENIO GUERRERO, MÉDICO JEFE DE LA ZONA II DE MALARIOLOGIA DEL ESTADO CARABOBO, EL ING. RAFAEL SARDI Y EL DR. ANTONIO GÓMEZ MARCANO.
Para conmemorar tan magna fecha, el Club de Leones de Morón, dirigido por ACACIO HENRIQUEZ, HONEIDA VASQUEZ, LA FAMILIA COLINA, MIREYA SOTO y demás Miembro conjuntamente o mediante la aprobación de la Ilustre Cámara Municipal de Mora, han programado diversos actos, donde sobresale la Sesión Solemne a realizarse este Viernes Dos y donde estará como orador de Orden el Ilustre Historiador Dr. GUILLERMO MORON, quizás el mejor historiador venezolano viviente de la actualidad y expresidente de la Academia Nacional de la historia quien será Condecorado con la Orden General Juan José Mora, en su Primera Clase, también se Condecorará a uno de los sobreviviente de aquel 2 de diciembre el Sr. LEVIS BROYES, en su Segunda Clase y al Sr. GONZALO PALUMBO (Post Mortem) en su Tercera Clase.
Morón, se viste de gala para recibir a tan Ilustre visitantes. Queda todos invitados.
Discurso de incorporación a la Academia de Historia
He considerado pertinente tratar un tema relativamente reciente de nuestra historia contemporánea para mi incorporación como miembro correspondiente a esta prestigiosa academia. Los temas de la paz no interesan a la historia parodiando a un ilustre historiador venezolano. Pero el paludismo no es un yema de la paz, es un tema de la guerra, sólo que esta guerra no se libra entre el mismo genero sino entre el hombre y una plaga, y los protagonistas no son militares sino civiles.
Esta batalla estuvo a punto de perderla el ejercito del hombre, e incluso sus bajas fueron incalculables; media Venezuela estaba arrasada por los autores de la malaria, en nuestro Estado Carabobo la situación no era diferente, las muerte sembraba la desesperanza y la tristeza, sin embargo, en un pueblucho, en un apartado rinconcito de este estado se oyeron los primeros disparos químicos que hirieron de muerte a la numerosa legión de diminutos y poderosos enemigos. Sí, honorables académicos se pagó un precio muy alto en las vidas de tantos venezolanos hasta llegar a la victoria final.
Esta victoria final se inició en Morón – pueblo que me honra con ser su cronista - “cuando se disparó la primera descarga contra el general paludismo y su ejercito de puñales amarrillos†parafraseando a nuestro amigo, el poeta José Joaquín Burgos.
Oigamos entonces una breve reseña sobre esta batalla no convencional.
MORON Y EL ENCUENTRO CON EL PALUDISMO
La malaria era una afección esparcida por las tierras bajas de todo el territorio nacional. Desde los llanos de Barinas y Apure hasta el Delta Amacuro, en bocas del Orinoco; desde San Félix de Guayana hasta los Valles de la Cordillera de la Costa, desde la Hoya del Lago de Maracaibo hasta Aragua de Maturín. Eran 600.000 kilómetros cuadrados de zona contaminada de los 914.000 del territorio venezolano. Habían pueblos y ciudades que eran emblemáticos de la Venezuela con malaria como Ortiz, Parapara, el Distrito de Obispos en Barinas ¿Por qué se escogió Morón para el inicio de la lucha antimalárica?
Se podrá afirmar que fue determinante para la selección de Morón durante la fase inicial de la lucha antimalárica la opinión favorable del doctor Enrique Tejera, entonces presidente del Estado Carabobo. Se indicará que la propuesta del doctor Tejera fue respetada por el nuevo gobierno y especialmente por el nuevo presidente del Estado Carabobo, doctor Manuel García, hecho que también es vinculante, pero ¿acaso no estaba todo el estado Carabobo padeciendo, desde principio del siglo XX, la penosa ruina del paludismo?
El doctor Fabián de Jesús Díaz, en su obra “Vida e Historia de la Medicina en la Provincia†(1.966), expresa lo siguiente:
La morbilidad de la zona era comandada por el paludismo, cuyas exacerbaciones anuales solían concluir con la entrada y salida de las lluvias. La insalubridad de la mayoría de los barrios de la ciudad era producto de las aguas estancadas, de la ausencia total de obras de drenaje, pavimentación y colección de aguas fluviales. La acción providente del estado se reducía, casi sistemáticamente, la distribución de sellos y papeletas de quinina.
El arraigo del mal en el territorio carabobeño era tan evidente que en 1.909, el inspector general de higiene pública señala en un informe que “El Paludismo continua produciendo estragos en nuestra población rural†(ibidem). La malaria en Carabobo era la primera causa de muerte, allí estaba la población más afectada según reporta el doctor Díaz, Ahora en su obra Luís Pérez Carreño (1.966):
Se encontraba mayoritariamente en los sectores del sur de Valencia, había una prevalencia de atacados hacia el sur de la ciudad, en los Municipios de Santa Rosa y Candelaria, donde predominaba la maleza, las aguas sin corriente, la vivienda insana, y la insalubridad ambiental. Los mismos factores, así como una igual y hasta mayor incidencia, regía para las parroquias y vecindarios foráneos: Tocuyito, Los Guayos, Flor Amarillo, La Loma, etc.
La propagación de la malaria llegó a producir un estado mental de preocupación permanente extendida en la opinión general de la población, e incluso en los facultativos, que pasaron a diagnosticar como paludismo cualquier otra enfermedad que presentara síntomas parecidos, y no hacerlo era ir contra el sentido común. El paludismo se encontraba larvado o supuestamente estaba latente, o indirectamente vinculado a otras afecciones. El doctor Pérez Carreño manifestó en una oportunidad que:
“El primer día de la pirexia, entre nosotros –lo de rigor, lo práctico- es referir a la malaria el desequilibrio orgánico y desde luego surge la indicación de la quinina; por que pensar en cualquier otra dolencia es siempre aventurado y en muchos casos es peligroso†(ibidem).
Esta es una de las razones por las cuales las estadísticas de la mortalidad por causa del paludismo es aproximada o imprecisa porque muchas muertes que fueron ocasionadas por otras enfermedades se le atribuían a la malaria y como la elaboración de las actas de defunciones eran potestad de los jefes civiles muchas veces los juicios podían haber sido equivocados:
El paludismo hasta marzo de 1.936 era diagnosticado por el jefe civil u otra persona representativa del poder civil. Pocas veces llegaba el diagnostico médico. Y ya sabemos que para personas no profesionales y de no regular cultura, el paludismo representaba un síndrome anémico cualquiera, sea anquilostomatico o de hambre simplemente (Bengoa y Lecanda, 1.980,169).
Y continúa Bengoa y Lecanda con el tema:
Es curioso observar en el medio rural el porcentaje tan enorme de diagnósticos profanos que hacen de mortalidad por paludismo y tisis. Todo enfermo anímico y raquítico (muchas veces de hambre) es diagnosticado de una de esas dos enfermedades. Por todo ello, a partir de marzo de 1.936, en que ya los diagnósticos eran mayormente de responsabilidad médica bajó tanto la mortalidad por paludismo (ibidem).
No es del todo cierto que a partir de 1.936 sean los médicos o, en el caso del paludismo sea la División de Malariología los que certifiquen las causas de la mortalidad; sobre todo en los pueblos del interior de la república continuaron los jefes civiles haciendo los diagnósticos hasta bien entrado el siglo XX, pudiéndose afirmar que estos siguieron en su labor de diagnósticos sobre todo en los sectores rurales, y sí la mortalidad de los registros de la División de Malariología (1.936), como apunta Bengoa y Lecanda, entonces los resultados no son imputables a diagnósticos errados sino a la verdadera acción emprendida por los erradicadores de la malaria.
El espacio geográfico de Puerto Cabello fue históricamente muy afamado por sus infecciones palúdicas. El General Rafael Urdaneta en 1.813 y el General Páez en 1.822, se quejaban por las menguas de sus ejércitos a consecuencia de las “pestes de calenturas endémicas†o “fiebres malignasâ€.
LA ENFERMEDAD DE LA COSTA
Al oeste de la ciudad de Puerto Cabello se encuentra el pueblo de Morón. Codazzi, en la segunda mitad del siglo XIX refiere que “tan sólo cerca de la costa se encuentra un temple malsano, en las montañas que bañan el Morón, el Alpargatón y el Urama hasta el Yaracuy†(1.960, 393). El sector de Morón ya era reconocido y no precisamente por buenas referencias, el paludismo era el atributo de la costa: “en los suburbios de Puerto Cabello se practica un poblamiento basado en la extracción de sal. Las principales salinas se extienden al oeste de la ciudad. Son áreas malsanas y los salineros están agobiados por el paludismo denominado en esta comarca enfermedad de la costa†(Cunill Grau, 1.987,348). De tal manera que también en la zona de Morón el paludismo era “histórico†ya que tenía una vieja tradición en el área desde tiempos desconocidos favorecido por las condiciones ambientales de clima y topografía. En Morón convergieron una serie de factores como el que explica el cronista Marín: “en cuanto a Morón, el caso es explicable, tierras bajas, situadas casi al nivel del mar, con aguas estancadas por todas partes, era un lugar propicio para la proliferación de los zancudos transmisores del paludismo. El mal se iba intensificando en forma implacable. No había manera de evitarlo†(1.971,25)
Es pertinente continuar con las palabras casi dramáticas del cronista Marín, pero que en realidad pintaban un cuadro de desesperación y angustia:
Se había roto el equilibrio ecológico: el número de sus defunciones era superior al de sus nacimientos. La muerte estaba en acecho por todas partes. Su población disminuía de una manera vertiginosa. Para 1.945, esta se había reducido a 800 habitantes, y no se piense que eran habitantes alegres, contentos de vivir, optimistas del futuro. Nada de eso. Veían un futuro cada vez más tenebroso, algunos de ellos preferían emigrar a otros lugares aún cuando para esto tuvieran que romper los nexos sentimentales que los ligaban al pequeño rincón geográfico donde habían vivido siempre. En esto no hay exageración alguna. El cuadro era sobrio. La funesta y trágica endemia de la malaria se había apoderado de toda la zona. Decir paludismo. Era tanto como decir desolación y muerte (Ibidem).
Las aseveraciones de Marín son muy respetables, pero es importante analizar algunas apreciaciones de la cita del cronista Marín en la búsqueda de mayor objetividad.
El cenco oficial de 1.941, anterior a la aplicación del DDT en Morón, denota un decrecimiento de su población. De 1.933 habitantes (censo de 1.936) la población se redujo a 1.795, es decir perdió 138 habitantes (7,13%) en cinco años. Se diría que el porcentaje es insignificante sino fuera porque la población en general aumentó en ese quinquenio; en el país se incrementó en 486.424 venezolanos, en Carabobo en 19.315 personas. En todos los distritos del Estado Carabobo creció, excepto en Puerto Cabello, donde decreció y específicamente en Morón ¿Cuál fue la causa de la baja de la población Móronense? Probablemente debido a las muertes por malaria y a las consecuentes emigraciones.
Los libros de defunciones de Morón fueron consultados en la prefectura de la localidad para verificar el número de Muertes, la edad de los difuntos y la causa de la muerte. En relación a los registros de las causas de las muertes en realidad no están avalados por profesionales de la medicina y se ha tomado el criterio que aquellas muertes reseñadas como “fiebreâ€, “fiebre cerebralâ€, “fiebre biliosaâ€, etc. Se han incluido como decesos palúdicos por corresponderse estas descripciones con los síntomas más aparentes de la malaria, aunque ello puede inducir al error debido a que otras enfermedades también pueden presentar esta pirexia.
En el quinquenio, (1.936-1.941) el número de defunciones en Morón (355) supera al de nacimientos (335) y del total de ellas el 45 por ciento (161) murieron de paludismo, es decir, de cada dos personas uno moría por ese mal. La curva de las defunciones se cruza con la de nacimientos en 1.940, sigue en alza en 1.941 para colocarse por debajo de los nacimientos en 1.942 y 1.943, vuelve a ascender en 1.944 superando de nuevo las defunciones a los nacimientos. En 1.940 ocurrió la diferencia más sustancial a favor de la mortalidad (91 a 41), en el mismo año las muertes por paludismo (48) es superior al total de nacimientos (41).
Otro elemento que hay que considerar es que en Morón como área endémica, los decesos por paludismo recaen fundamentalmente sobre los individuos con menor capacidad de memoria inmunológica, es decir en aquellas que no han tenido tiempo de adquirirla, en este caso en los infantes. En el segmento 1.936-1945 la mortalidad en los menores de diez años es sumamente alta, la mitad de los difuntos son niño. Proporcionalmente, en el decenio 1.940-1.950, el 53,5 por ciento del total de las personas murieron antes de los diez años, con una mayor suma en los menores de tres años de edad. Fallecían un promedio de treinta y dos niños anuales. De esa alta mortalidad infantil murieron de paludismo en el lapso, 1.936-1.941, el 49,76 por ciento del total general de las defunciones por causa de la malaria el 61,27 por ciento eran niños menores de 10 años.
Una cantidad importante de personas abandonaron el lugar por temor a contraer la enfermedad o fueron tras la búsqueda de mejorar sus condiciones materiales de vida, aquí dejaron el terruño que no les ofrecía perspectivas de progreso por el abatimiento económico de la zona, aunque ello significara romper con los vínculos afectivos como bien lo dijo el cronista Marín, resulta ilustrativo una anécdota del poeta Gottberg:
Otro peón contaba la experiencia de un ganadero de Guarico que regresaba para el hato El Punzón, después de un tiempo en Caracas. Llegado a una que fuere una población floreciente, quizás Ortiz, ya en el atardecer de una pesada jornada de viaje, halló el pueblo desierto. Solo encontró un anciano en el quicio de una puerta. Cuando el viajero le preguntó que había sucedido en el pueblo, el otro, sacando fuerza de la tristeza le respondió: la gente se fue huyéndole al paludismo y los que se quedaron por que se murieron - y que hace usted allí.- esperando la muerte. Contestó, fatalista el vecino (1.987,32)
No puede estar alegre alguien que este esperando la muerte ni otros cuyo medio social sea la desolación y la tragedia. Los 1.975 habitantes que tenía Morón en 1.941, según el censo oficial, se redujeron a 800, datos del cronista Marín. Para el año de 1.945, fecha del rociamiento del DDT, la población bajó a 311 de acuerdo a las palabras de Berti (1.997) “su población 311 habitantes enflaquecidos por la fiebre en 80 ranchos desvencijadosâ€, no es posible tener una cifra oficial de los habitantes de Morón para 1.945, pues es sabido que después del censo de 1.941, se realizó el de 1.950, cinco años después del rociamiento. Sin embargo, es seguro que la población siguió descendiendo en el periodo de 1.942-1.945, aunque las cuotas de natalidad y mortalidad del sector, no ofrecen una diferencia holgada y es solo en 1.944 cuando las defunciones exceden los nacimientos en un número de 18 personas. Para llegar a las sumas poblacionales que aportan Marín (800) y Berti (311) hubo que producirse una emigración en masa de mórenses hacia otros lugares.
Lamentablemente los libros de defunciones consultados en la prefectura de Morón, no contienen los motivos de las muertes de los fallecidos entre 1.942 y 1.946, porque allí se hubiese podido conocer el grado de incidencia malárica en esos cuatro años. Al no tener valores específicos de ese periodo se deben tomar forzosamente los informes disponibles. El paludismo ha debido ser en Morón tan grave en los años que preceden la utilización del insecticida, puesto que de lo contrario no se hubiese seleccionado este pueblo a nivel nacional existiendo otras localidades dramáticamente afectadas por el mal. Es por ello que se debe buscar el alcance y las características de la enfermedad; Berti, en cuanto a Morón señala:
Se criaban los zancudos vectores más peligrosos de Venezuela… existían las tres especies de parásitos causantes de la malaria: maligna o “económicaâ€, benigna y cuartana; bazos grandes con índices esplénicos del 99%. De cada mil personas morían 49 por años… (había) una escuela con 70 niños desnutridos y enfermos (1.997, 48).
Morón compuesto por ranchos de paja y bahareque rodeados de estanques de agua y lagunas por todas partes y un medio social miserable constituía un foco formidable para la proliferación de los zancudos transmisores, convirtiendo así el poblado en un núcleo de endemia palúdica. La localidad Móronense estaba casi al borde del colapso en el primer lustro de la década de los cuarenta, la muerte rondaba en los caminos y en las casas dispersas sus moradores acusaban el martirio de este mal.
De manera pues que había que empezar por Morón la campaña dedetizadora que pondría fin al paludismo en Venezuela.
La organización del evento programado para el día dos de diciembre estuvo a cargo del Ingeniero Gerardo González, jefe del servicio de fomento anti-malarico dependencia de la sección de ingeniería antimalarica de la división de malariología.
La cuadrilla número uno era la encargada de ejecutar el primer rociamiento en un rancho del pueblo de Morón. Esta cuadrilla era comandada por Levi Borges, el primer guarda jefe, y José Manuel Contreras, el guarda – operador; además formaban parte de esta cuadrilla los rociadores Francisco Solórzano, Valentín Gutiérrez, Juan García y Francisco Gutiérrez.
Ese dos de diciembre era día domingo, era un día de feria para Venezuela. Porque cuando “Levi Borges : Guarda jefe de la primera cuadrilla de dedetizadores, llamó a la puerta de un rancho de bahareque y techo de palmas, en el Municipio Moró, estaba comenzando para Venezuela una nueva etapa de profundas transformaciones†(Gottberg, 1.987, 56).
El primer rancho rociado con DDT por la cuadrilla número uno era de Melecio Castillo y María Pacheco, para ello se utilizó el DDT de grado técnico al 100 por ciento y polvo humedecido al 50 por ciento. El rociamiento debía ser completo y muy cuidadoso, lo suficientemente rociada la vivienda con el insecticida para que la acción residual durara por el tiempo previsto; debían hacerse nuevos rociamientos cada tres meses.
Estuvieron presentes en este hito de la historia contemporánea de Venezuela, aparte de los ya nombrados, las siguientes personalidades: El doctor Arnoldo Gabaldón, el Ingeniero Arturo Luís Berti, el doctor Manuel García, presidente del Estado Carabobo, Ricardo Montilla, presidente del estado Guarico, el doctor Manuel Salvador Barreto, malariólogo de Puerto Cabello, el doctor Lacenio Guerrero, medico jefe de la zona II de Malariología del estado Carabobo, el Ingeniero Rafael Sardi y el doctor Antonio Gómez Marcano de la sección de actividades médicas.
En el lugar donde se encontraba el rancho desvencijado rociado con DDT se construyó unas décadas después. – Inaugurado el dos de diciembre de 1.955 – un obelisco con un redondel de piedra donde yace al pie del mismo en una cama también de piedra, un Anópheles muerto construido en metal. Este monumento fue construido por iniciativa del Club de Leones de Valencia.
Desde el primer rociamiento en Morón “se pasó a 55 cuadrillas en 1.948 y a 96 en 1.952, efectuando un considerable número de rociamientos intradomiciliario; en efecto, durante el periodo de 1.945 – 1.994 fueron realizados un total de 24.121 rociamientos†(Guerrero y Borges, 1.995, 11).
La acción de los deditazadores se extendió de Carabobo al Estado Aragua, de allí pasó a otras zonas de fuerte incidencia palúdica como las tierras regadas por el Río Orinoco. En 1.947 el rociamiento se llevó a cabo en el extenso territorio comprendido entre Puerto Ayacucho y la desembocadura del Orinoco en el actual Estado Delta Amacuro.
SEÑORES
MUCHAS GRACIAS…………….
BIBLIOGRAFIA
Bengoa y Lecanda, J. M. (1.980). MEDICINA SOCIAL EN EL MEDIO RURAL VENEZOLANO. (Reedición de la versión original de 1.940) Valencia. Universidad de Carabobo. Facultad de Ciencias de la Salud.
Berti, L. A. (1.997). ARNOLDO GABALDON. Caracas. Ediciones del Congreso de la República, Imprenta Nacional.
Codazzi, A. (1.960). OBRAS ESCOGIDAS. Caracas. Ediciones del Ministerio de Educación. Biblioteca Venezolana de Cultura. Dirección de Cultura y Bellas artes.
Cunill Grau, P. (1.987). GEOGRAFIA DEL POBLAMIENTO VENEZOLANO EN EL SIGLO XIX. Caracas. Ediciones de la Presidencia de la República.
Díaz, F. (1.966). Dr. LUIS PEREZ CARREÑO. (1.866 – 1.966). Valencia. Publicaciones del Concejo Municipal de Valencia. Talleres gráficos de París en América, S. A.
________ (1.966) VIDA E HISTORIA DE LA MEDICINA EN LA PROVINCIA. Ediciones del Ejecutivo del Estado Carabobo.
Gottberg, C. (1.987). IMAGEN Y HUELLA DE ARNOLDO GABALDON. Caracas. Editorial INTERFUNDACIONES.
Guerrero, L. y Borges. (1.998). ARNOLDO GABALDON, UN PROCER CIVIL. Maracay. Editorial El Aragüeño.
Marín, A. (1.971). MORON AVE FENIX DE CARABOBO. Valencia. Ediciones de la PETROQUIMICA.
O. C. E. I. CENSO GENE
Libro Crónicas desde Morón - Morón, Ave Fénix de Carabobo
Morón es un pueblo de tradición calamitosa. Su historia está llena de nubarrones y tristes episodios, no en balde el ilustre cronista de Valencia don Alfonso Marín dejó para la posteridad su obra "Morón, Ave Fénix de Venezuela". En ella describe dramáticamente los estragos que causó el paludismo en la población moronense durante las primeras décadas del presente siglo. El cronista nos dice: "En esto no hay exageración alguna, el cuadro era sombrío.
La funesta y trágica endemia de la malaria se había apoderado de toda la zona. Decir paludismo, era tanto como decir desolación y muerte. En cuanto a Morón, el caso es explicable: tierras abajas, situadas casi al nivel del mar, con aguas estancadas por todas partes, era un lugar propicio para proliferación de los zancudos transmisores del paludismo. La malaria logró reducir a 800personas (en 1945) de los 1.795 habitantes que tenía Morón en 1941, es decir, que en 4 años se perdieron 995 vidas. Y muchos moronenses abandonaron su terruño: veían un porvenir cada vez más tenebroso, y algunos de ellos preferían emigrara otros lugares, aun cuando para esto tuvieron que romper los nexos y sentimientos que lo ligaban al pequeño rincón geográfico donde habían vivido".
Toda esta calamidad se acabó durante el 2 de diciembre de 1945, se roció en Morón y en Venezuela por primera vez el DDT, labor que se le agradece a los doctores Amoldo Gabaldón, Enrique Tejera, Arturo Luis Bertí y a Manuel García, presidente del estado Carabobo en ese entonces. Como consecuencia de este hecho la población de Morón]] se cuadruplicó en los tres lustros siguientes.
En 1957 se inició la producción de cloro-soda en el Instituto Venezolano de Petroquímica. La tecnología atrasada arrojó, en 20 años, 40 toneladas de mercurio al caño Alpargatón y de allí al mar, veneno letal para los cocoteros, peces, bañistas del área y para los obreros de IVP que dejando viudas y huérfanos ofrendó su vida al progreso, y al viviente que prematuramente muestra triste la calvicie y la desdentada boca.
Mucho antes, en 1859, las tropas del gobierno comandadas por Silverio Escalona quemaron y arrasaron los caseríos de Morón, Alpargatón y Urama como represalia al apoyo que estos pueblos le habían brindad a la causa de la Federación.
Por los años 60, una travesura de un zagaletón logró la exasperación del jefe religioso del pueblo. Un cohete rastrero penetró en el recinto parroquial logrando con su explosión despavorir a los madrugadores oyentes de la misa decembrma, este acto desató la ira del padre Modesto, que así se llamaba el párroco, que con su fuerte verbo pronunció: "¡Maldito sea este pueblo ".
La instalación de la zona de grandes empresas dio desarrollo, pero también trajo una carga poluta que acorta el hilo de la vida. Se hicieron de grandes terrenos y de las mejores cosas, las atalayas de la termoeléctrica descargan su mortífero hollín que pigmenta el despertar de los vecinos y opaca el vuelo de los pájaros. La expatriada BTX consiguió alojo en las riberas del río Aguas Calientes.
Luego vinieron las instituciones locales, llegó la alcaldía con su hinchada burocracia y los presupuestos pírricos, la prefectura se convirtió en un cenáculo de hablillas y las oficinas de la Cantv, tribunales, comandancia de la Policía y otras, alzaron el vuelo como las golondrinas y emigraron al puerto.
Quizás por estas vicisitudes a Morón se le ha rodeado de cierto estigma, un poco inmerecido, de ingratitudes de aquellos que marcharon y en otros lares denigran del pueblo que los abrigó, de los falconianos que llegan a Valencia y expresan: "Coriano g...ón se queda en Morón". Otros preferimos estacionarnos en este terruño y echar raíces, cumpliendo con los designios de esa vieja creencia que dice: "El que se bañó en río Morón, aquí se quedó". Cómo olvidar a Bota Burro, la carnicería de Juan Julián, la bodega de Muerto Parao y la de Dominguito, los toros coleados en la calle Comercio y La paz. Recordamos las lecciones de Teodosa Flores de López, al sobador Pardo, a Catona, y también rememoramos a sus brujos, que por cierto, fama le han dado a Morón desde tiempos lejanos. Cito a Miguel Elias Dao cuando habla de un poeta guanareño que estuvo radicado en Morón a partir de 1901 y en sus versos nos dejó lo siguiente:
"Los negritos de Morón en verdad que no son malos pero brujos sí que son. En sus caballos de palo unos e vuelven culebras, otros, en tigres o león. Todos con su brujería se convierten en piedras y como yo lo sabia me les vuelvo cigarrón".
Signos en el Tiempo de Enrique Bernardo Núñez
Las iniciales arriba señaladas corresponden a Enrique Bernardo Núñez, tal como el firmaba sus artículos de prensa en los diferentes periódicos y revistas del país, sobre todo, su conocida columna "Signos en el Tiempo" que publicaba en los diarios capitalino El Imparcial, El Universal, El Nacional y "El Nuevo Diario" de Laureano Vallenilla Lanz, también colaboraba con las revistas Balikin y Elite.
¿Quien fue Enrique Bernardo Núñez? Pues bien, fue el primer cronista oficial nombrado por una municipalidad en Venezuela, hecho éste que ocurrió el 15 de Enero de 1945 cuando el Concejo Municipal de Caracas lo designa mediante una elección (el otro candidato era el Poeta Carlos Augusto León).
Hoy estamos sacando este trabajo porque el cronista mayor -como le llamamosDon Enrique Bernardo Núñez acaba de cumplir 50 años, medio siglo de su desaparición física ocurrida en Caracas el primero de octubre de 1964.
En Venezuela no existía la figura del cronista oficial de la ciudad, se comienza hablar de ello cuando por primera vez, en el Concejo Municipal del Distrito Federal, el concejal para entonces, Gonzalo Barrios presenta ante la cámara un proyecto de ordenanza denominado: "Ordenanza sobre defensa del patrimonio histórico de la ciudad de Caracas", la cual se aprobó el 23 de diciembre de 1944.
El mismo concejal señaló posteriormente lo siguiente: "Este acontecimiento (la aprobación de la ordenanza y la elección del cronista) debemos registrarlo como uno de los más felices en la evolución de nuestro país".
Enrique Bernardo Núñez nació en Valencia el 20 de mayo de 1895. Cada 20 de mayo se celebra nacionalmente ese día, como día del cronista venezolano, en su honor. Además de escritor fue diplomático y periodista. Pasó su infancia en Valencia donde estudió las primeras letras, a los 15 años (1910) se fue a Caracas a estudiar, se inscribe en la UCV en medicina y en derecho como oyente. Las necesidades económicas lo obligan a dejar los estudios y a trabajar en modestos empleos; debido a esto no volverá a los estudios formales y se convertirá en Enrique Bernardo Núñez también fue diplomático y periodista. un lector empedernido en un autodidacta contumaz.
En 1917 comenzó a publicar en periódicos sus artículos y en 1918 aparece publicada su primera novela: "Sol Interior", este mismo año gana los juegos florales en la mención historia con su ensayo: "Bolívar Orador".
Su obra máxima fue la novela de "Cubagua" editada por primera vez en París en 1931. Su obra literaria es extensa y no la vamos a nombrar aquí, sólo mencionaremos sus obras cumbres como "La Ciudad de los Techos Rojos" (referida a las calles y esquinas de Caracas), "El Hombre de la Levita Gris" (referido al presidente Cipriano Castro), La Galera de Tiberio, entre otros.
E.B.N era un hombre enigmático, duro y exigente consigo mismo, se cuenta que la totalidad de la edición de su libro "La Galera de Tiberio" las echó a las aguas del Río Hudson en Estados Unidos por no estar conforme con su contenido.
Sin embargo, su valor intelectual y moral es inmenso.
Nunca perdió su arraigo popular a pesar de lo exitoso de su carrera; una vez señalo: "El pueblo mismo es el cronista por excelencia" y también dijo: "una ciudad sin historia, sin tradición propia, es decir, sin espíritu, no es digna de este nombre. No puede llamarse propiamente ciudad".
Para finalizar, traemos una expresión del cronista de San Antonio de los Altos, el poeta Antonio Trujillo; estas palabras fueron dirigidas al cronista de Punto Fijo Guillermo de León Calles, pero también pueden ser para E.B.Nu otro cronista de los de verdad: "a un cronista lo elige la tierra, nunca el municipio, lo elige una rama, la niebla o esa espina en el cuerpo y cío de los pájaros.
Un cronista, es el destino de la arcilla y de la sangre, si un río invisible lo llama y toca en sus aguas el tiempo del hombre".
El Club de Leones fue reconocido por su arduo apoyo J.J. Mora sepultó el paludismo
Sábado, 3 de diciembre de 2005 La Costa y recordó hechos de hace 60 años El jefe de la primera cuadrilla recibió la orden Gral. J. J. More on oyund Andrys González Noguera Fotos/Simón Ochoa www Ayer dos de diciembre se cumplieron 60 años del primer rociado para la erradicación del paludismo, realizado en el año 1945. Para celebrar tan importante fecha se estableció un cronograma de actividades alusivas a la celebración, que cerraron durante el día de ayer con ofrendas al busto del Libertador y al doctor Arnoldo Gabaldón; misa de acción de gracias y sesión solemne organizada y solicitada al Concejo Municipal por los representantes del Club de Leones, quienes tuvieron y han tenido una participación relevante e importante en estas actividades y en la permanencia de la importancia de esta fecha en el calendario morense. El padre Luis Parada fue el elegido para celebrar la santa eucaristía en la sede de la iglesia de la patrona del municipio Juan José Mora, Santa Ana. Alexis Coello, cronista del municipio Juan José Mora y autor del libro "Morón, auge y caída del paludismo en Venezuela", señaló que "fue una época terrible, la poca población que existía mermaba considerablemente, al punto que cada dos horas moría una persona, teníamos una población escuálida, Distribuidora LA COSTA Venta de Pinturas Resina Gelcot Estireno Talco Industrial Carretera Nacional Morón - Coro. Via Las Lapas Diagonal a Servigas, Ave. Zamora al lado de vadarero Motos enferma y un país así no podía avanzar". Un sobreviviente afortunado Este evento contó con la presencia del primer jefe de cuadrilla de malariología que formó el doctor Arnoldo Gabaldón para erradicar el paludismo a través del rocío de un químico conocido como DDT. Se inició en el estado Carabobo, específicamente en el territorio morense. Levi Borges es este gran hombre que aceptó la invitación para conversar sobre la muerte del paludismo y su participación en esta batalla. "La vida me ha sido favorable, porque soy el único sobreviviente de esa cuadrilla. En ese momento tenía 17 años. Fue seleccionado el Levi Borges dos de diciembre porque es el día panamericano de la salud y el doctor Gabaldón quiso hacer ese acto en conmemoración a esa fecha. Se seleccionó Morón porque para entonces era un caserío que contaba con unas 80 casas y uene acaparse la pobreza En la sesión solemne, donde fueron reconocidos los representantes del Club de Leones, Acasio Henríquez, Levi Borges, Carlos Olaizola, Marcos Colina, Máximo Colina, Ismenia Boada, Gonzalo Palugo (Post morten) y Guillermo Morón, quien fue electo como orador de orden, refirió un discurso sin papel en mano, sólo lo que salió de su mente, corazón y alma de escritor. "Celebramos la derrota del paludismo, pero todavía no podemos celebrar la derrota de la pobreza. El estado venezolano es inmensamente rico y el pueblo venezolano es inmensamente pobre. La única herramienta con la que podemos derrotar la pobreza es a través de la educación. Si hubiera la fuerza que tuvieron en los siglos XIX y XX, y se les pagara bien, pudiéramos derrotar la pobreza como lo hicimos con el mosquito. Yo estoy sumamente asustado con lo que está pasardo, porque simple y llanamente se está preparando un proceso dictatorial a muy corto plazo". era uno de los sitios más palúdicos del estado Carabobo", relató Borges. Asimismo reseñó anécdotas recordadas "Mi maestro de equipo estaba recién casado y yo lo fui a despertar a las cuatro de la madrugada para que estuviéramos puntuales en ese acto. Imaginense lo que representa eso para un recién casado, porque también era domingo. Debemos seguir trabajando porque el país necesita gente que lo lleve adelante, con pensamientos positivos y no con negativos", contó Borges. Otra anécdota que resaltó el sobreviviente fue que "el primer lote de DDT que llegó al país se lo incautaron al doctor Tejera en Miraflores, porque él era el gobernador de Carabobo y cargaba este químico en el carro, y ese fue el día que se dió el golpe del 18 de octubre, y vieron el paquete raro y lo detuvieron". El DDT llegó al país porque el doctor Gabaldón viajaba con frecuencia a los EEUU y un general le comentó sobre el químico y él lo trajo a Venezuela. 4
El Eje Morón-Puerto Cabello en 1955
En mi archivo existe un informe sobre la localización de la población obrera de la industria Petroquímica aprobada por la comisión nacional de urbanismo en la sesión Nº 457 de fecha 27 de diciembre del año de 1955.
En este estudio se hace un diagnóstico muy completo sobre el eje Morón Puerto Cabello desde el punto de vista del medio físico, del urbanismo, demografía, económico y social.
Por ser un instrumento valioso para el conocimiento de la realidad de esa época y la actual la vamos a compartir, en forma muy suscinta, con los atentos lectores, que nos acompañan semana a semana, obviamente estamos hablando de sesenta años atrás pero que fue el punto de partida para que Morón sea lo que hoy es.
En primero término el estudio califica al eje Morón Puerto cabello como un "sector Portuario Industrial de primer orden" y dice "su planificación total deberá ser realizada en forma eficiente para lograr al mismo tiempo que la actividad integral de la población en él repartida costos de operación y de producción que permitan, en el futuro, competencia en el mercado internacional".
Esta primera premisa nos indica que el implante industrial y el urbanismo no originario fue inducido o planificado obedeciendo a directrices de los organismos nacionales de planificación del estado venezolano y no hecho al azar o al boleo como se pudiera imaginar.
Y agrega el informe que "en vista de la importancia del sector no se debería teóricamente, tomar una decisión en relación a un solo elemento, pero debido a la urgencia y a la existencia de puntos obligados: La conformación topográfica y la dirección de los vientos, la localización del puerto y de la ciudad cabecera, la determinación del sitio para la primera industria petroquímica, el trazado del ferrocarril y de las carreteras, permiten limitar el planeamiento a ciertos puntos esenciales"...
Describe el territorio así: "El sector se encuentra situado al norte de Venezuela, dentro de la región central pero depende también de la región occidental (división regional de la C.N.U) su extensión se aproxima a la del Dtto.
Puerto Cabello del Estado Carabobo (recordemos que Morón pertenecía a Puerto Cabello).
Su formación topográfica en general es similar a la de la costa El Eje Morón-Puerto Cabello en 1955 como punto de partida.
central venezolana: poca extencentral venezolana: poca extensión del área plana (3Km) promedio de ancho y luego el comienzo de la cordillera: su contacto con el este es muy difícil, franco hacia el oeste y regular hacia el sur.
La costa presenta caracteres de las costas de inmersión al este Puerto Cabello y de emersión al oeste.
Continúa el informe con la descripción de la hidrografía del sector, hace mención a los suelos aluviales y coluviales, a los cultivos de coco, maíz, leguminosas, etc.
La temperatura media 26,5 oC, los vientos con la dirección dominante norte este con velocidad media de 3,0 m/sg Altura media de la faja plana: 5 mts y la humedad relativa media del 77%.
El estudio sigue con una amplia exposición elaborada metodológicamente sobre el aspecto agroeconómico con criterios especializados en la dinámica espala cial, sociología laboral, población, costos e inversión etc.
Pero lo que si es necesario aclarar es que el objetivo central de este informe es seleccionar el mejor sitio, en base a los conceptos técnicos anteriores, para la ubicación de la numerosa población laboral que se espera cuando el funcionamiento de la Petroquímica así lo requiera.
Debemos ubicarnos entonces en lo que era Morón en aquel tiempo, es decir, hace sesenta años atrás (año 1955).
Contaba Morón para ese año con 2044 habitantes aproximadamente (censo de 1950) había incrementado su población como consecuencia de la disminución de su mortalidad debido a la erradicación del paludismo en la década anterior (año 1945 y siguientes).
Y sólo en la primera etapa la industria Petroquímica necesitaba 2000 trabajadores; vean uds la magnitud del cambio demográfico que únicamente en la primera etapa la población que se esperaba ubicar en Morón igualaba casi en cantidad a los pobladores establecidos en el área.
Indudablemente que esta masa de trabajadores petroquímicos había que buscarle una apropiada ubicación y esto modificaría el patrón espacial original del poblado que para ese entonces sólo era tres calles en el casco originario (La Real, La Paz y la Miranda) lo demás eran caseríos rurales dispersos por el territorio.
La antigua Aldea Moronera de carácter agropecuaria se iba a convertir bruscamente en un centro industrial receptor de numerosos inmigrantes por las necesidades empleadoras de la mano de obra de la industria Petroquímica.
De allí que los que elaboraron el informe estudiado hacen tres propuestas para ubicar a este numeroso grupo de trabajadores: ubicarlos en un complejo urbano por construir autónomo y separado, o localizarlos en Puerto Cabello, distribuirlos e integrarle adecuadamente en Morón.
Escuche a este cronista todos los domingos de 8 a 9 am en el programa "Crónicas en Domingo" por Caribeña 1000 AM.
Epidemias e insalubridad en la historia de Juan José Mora
Las epidemias y la insalubridad fueron una constante en la historia de los pueblos de Morón, Alpargatón y Urama.
Es recurrente en la bibliografía localizada, las referencias que se hacen a estos poblados durante los siglos XVII, XVIII, XIX y primera mitad del siglo XX sobre el estado de insalubridad y el desarrollo de no pocas epidemias en sus territorios, por ejemplo, en 1623 ocurrió una seria epide mia de viruela "originada en un desembarco clandestino de negros esclavos en la costa de Morón, invadió a los Valles de Aragua, La Guaira y Caracas" (Fundación Polar, 1988, 68).
Otras relaciones históricas como la de Codazzi sostiene que "tan sólo cerca de la costa se encuentra un temple malsano, en las montañas que bañan el Morón, el Alpargatón y el Urama hasta el Yaracuy" (1960, 393).
Igualmente Cunill Grau dice, refiriéndose a los pueblos cacaoteros de Morón, Alpargatón y Urama, en los siglos XIX que "estos pueblos son de chozas de bahareque con techos de paja, emplazándose en las comarcas más palúdicas de la micro-región componiéndose su población de hombres medio enfermos, como lo son casi todos los habitantes de aquellos pestíferos vecinos en que la epidemia de calenturas es continua y permanente" (1987, 351).
En el año de 1842 se intentó establecer en el área de Palma Sola un centro agrícola que sería colonizado por inmigrantes españoles que no vendrían directamente de España sino que se trataba de algunos que se encontraban para la época refugiados en Francia.
Para llevar a cabo éste ambicioso proyecto se le concedieron créditos a Andrés Anthoine para traer a la comarca un número de españoles que no fuera menor de 200 ni mayor de 600 individuos.
Se dice que el proyecto fracasó por el temor que tenían las personas a la insalubridad de la zona.
Diversos testimonios reconfirman las condiciones de insalubridad y la propensión del territorio de Juan José Mora a la proliferación de enfermedades y epidemias que entrababan el poblamiento y por ende el desarrollo económico del área.
Todo Puerto Cabello incluido Juan José Mora para la época-era reputado en el siglo XIX como una micro-región azotada por el paludismo, la fiebre amarilla, viruela etc., pero dentro de este contexto se resaltaba a Morón, Alpargatón y Urama como "terrenos litorales insalubres, percibidos en esta época como cálidos enfermizos, en las riberas de los ríos homónimos que posibilitan plantaciones de cacao y cocos" (Cunill Grau, 1987, 1476).
Las pésimas condiciones ambientales impedían que en los pueblos mencionados se establecieran solidamente actividades comerciales o de "tráfico, porque los viajeros y comerciantes procuran no pernoctar en estos pueblos" (Ãdem).
Toda esta tragedia que se extendió por varios siglos culminó aquel dos de diciembre de 1945 con la rociada por primera vez del DDT en Morón para erradicar al paludismo; actividad que luego fue desplegada por toda la geografía nacional.
Fuentes: Codazzi, A.
Epidemias e insalubridad en J.J. Mora
Las epidemias y la insalubridad fueron una constante en la historia de los pueblos de Morón, Alpargatón y Urama. Es recurrente en la bibliografía localizada, las referencias que se hacen a estos poblados durante los siglos XVII, XVIII, XIX y primera mitad del siglo XX sobre el estado de insalubridad desarrollo de no pocas epidemias en sus territorios, por ejemplo, en 1623 ocurrió una seria epidemia de viruela "originada en un desembarco clandestino de negros esclavos en la costa de Morón, invadió a los Valles de Aragua, La Guaira y Caracas" (Fundación Polar, 1988, 68). y el Otras relaciones históricas como la de Codazzi sostienen que "tan solo cerca de la costa se encuentra un temple malsano, en las montañas que bañan el Morón, el Alpargatón y el Urama hasta el Yaracuy" (1960, 393). Igualmente Cunill Grau dice, refiriéndose a los pueblos cacaoteros de Morón, Alpargatón y Urama, en los siglos XIX que "estos pueblos son de chozas de bahareque con techos de paja, emplazándose en las comarcas más palúdicas de la micro-región componiéndose su población de hombres medio enfermos, como lo son casi todos los habitantes de aquellos pestiferos vecinos en que la epidemia de calenturas es continua y permanente" (1987, 351). En el año de 1842 se intentó a establecer en el área de Palma Sola un centro agrícola que sería colonizada por inmigrantes españoles que no vendrían directamente de España sino que se trataba de algunos que se encontraban para la época refugiados en Francia. Para llevar a cabo éste ambicioso proyecto se le concedieron créditos a Andrés Anthoine para traer a la comarca un número de españoles que no fuera menor de 200 ni mayor de 600 individuos. Se dice que el proyecto fracasó por el temor que tenían las personas a la insalubridad de la zona. Diversos testimonios reafirman Agustín Codazzi también escribió sobre la insalubridad en Morón. las condiciones de insalubridad y la propensión del territorio de Juan José Mora a la proliferación de enfermedades y epidemias que entrababan el poblamiento y por ende el desarrollo económico del área. Todo Puerto Cabello - incluido juan José Mora para la época era reputado en el siglo época XIX como una micro-región azotado por el paludismo, la fiebre amarilla, viruela, etc., pero dentro de este contexto se resaltaba a Morón, Alpargatón y Urama como "terrenos litorales insalubres, percibidos en esta época como cálidos enfermizos, en las riberas de los ríos homónimos que posibilitan plantaciones de cacao y cocos" (Cunill Grau, 1987, 1476). Las pésimas condiciones ambientales impedían que en los pueblos mencionados se establecieran sólidamente actividades comerciales o de "tráfico, porque los viajeros y comerciantes procuran no pernoctar en estos pueblos" (Idem). Toda esta tragedia que se extendió por varios siglos culmino aquel 2 de diciembre de 1945 con la rociada por primera vez del DDT en Morón para erradicar al paludismo; actividad que luego fue desplegada por toda la geografía nacional. Fuentes: Codazzi, A. (1960). Obras escogidas. Caracas. Vol. I. Cunill Grau, P. (1987). Geografía del poblamiento venezolano en el siglo XIX. Caracas; Ediciones de la Presidencia de la República. Tomo I. Fundación Polar (1988). Diccionario de Historia de Venezuela. Caracas.
Guaremal de la Costa
Empezamos el nuevo año con mucho entusiasmo, deseándoles a nuestros lectores y a los que no lo son muchas felicidades, salud y prosperidad, y a la Editorial Notitarde que siga su camino exitoso y sus páginas abiertas a las voces del pueblo como lo ha venido haciendo sin distingo de ideologías ni credos religiosos. Hoy vamos a continuar con temas de la microhistoria morense y nos vamos a referir al sector Guaremal de la Costa de la parroquia Urama. Su nombre proviene de la fitotoponimia; es decir, se deriva de los nombres de plantas, árboles, hierbas, frutas de todo aquello que proviene del mundo vegetal; por ejemplo, ya hemos tratado aquí lugares como El Mamón y El Jabillo que también son fitotoponímicos. Según Lisandro Alvarado, guaremal es palabra indígena, probablemente voz caribe (lengua tamanaca), que designa un sitio poblado de guaremos, gueremas, un arbusto tintóreo y medicinal; sus hojas dan una tinta morada con Guaremal de la Costa la que los campesinos tiñen sus telas en Carabobo. Es un arbusto de la familia simarvacear y su nombre científico es picramnia pentandra. Se le llama Guaremal de la Costa para diferenciarlo de otros sitios o lugares que tienen el mismo nombre en el estado Carabobo, como es el caso de Guaremal de Naguanagua, Guaremal de Puerto Cabello (Patanemo) y de la quebrada de Guaremal ubicada en la parroquia Democracia de Puerto Cabello. Guaremal de la Costa está ubicado en el extremo más occidental del municipio Juan José Mora, en los límites entre Carabobo y Yaracuy, al sur de la carretera Panamericana, al norte del sector El Roble, pertenece a la parroquia Urama, sus coordenadas geográficas son 68° 21'18" de longitud Oeste y 10° 26' 26" de latitud Norte, su altura sobre el nivel del mar es de 40 metros. Se afirma que la comunidad de Guaremal de la Costa fue muy numerosa y próspera. Alrededor del año de 1945 poseía una población laboriosa dedicada a las faenas agrícolas, a la caza y la pesca en los caños y ríos cercanos y por supuesto en el mar. Esta población llegó a instalarse en casas de bahareques con techos de palma y pisos de tierra y se extendía desde la entrada de Guaremal, hoy denominado el vivero, hasta el puente El Fraile, límite de Carabobo con El predominio del árbol de guaremal le dio el nombre a ese poblado. Yaracuy. En un tiempo existió en la comunidad una hacienda llamada Los Oñates, propiedad de Soledad Espiñal; posteriormente pasó a otros dueños, esta hacienda constituía su principal fuente de empleo y produjo principal fuente de empleo y produjo un dinamismo en la zona, ya que se instaló una casa para el Sindicato Agropecuario, otras más para los partidos políticos y otra casa para la recreación y el esparcimiento llamada la Casa Las Barosi. Era entonces Guaremal una comunidad agraria y campesina que carecía de los servicios elementales: no poseía agua potable ni electricidad. El agua que consumían la llevaban a sus hogares desde los ríos y quebradas adyacentes, e igualmente hacían con los alimentos en poblados cercanos, y la leña, etc. Usaban como transporte burros, bueyes y otros animales de cargas. Las viviendas se alumbraban con velas, mechurrio y lámparas de kerosén. La primera escuela fue fundada durante el gobierno de Rómulo Gallegos en el año 1948 y su maestra fundadora fue la reconocida e ilustre educadora Felícita Baloche. Los primeros habitantes o fundadores de Guaremal podemos nombrar, entre otros, a Víctor Barrios, Gregorio Díaz, Isabel Veloz y Mundo Ochoa, actualmente difunto, Chicho Roble y familia. Guaremal de la Costa ha sido una comunidad olvidada por todos los gobiernos, triste realidad del campo venezolano; sin embargo, hoy en día ella dispone de aguas blancas y electricidad en forma precaria, pero la hay, posee un gran déficit de viviendas a pesar de que dispone de una inmensa cantidad de terrenos, aún persisten muchos ranchos que nos muestran la miseria del pasado. Hay más de medio centenar de habitantes que esperan por su reivindicación social.
JUEVES 5 DE FEBRERO DE 2009
Barbarito
Un aforismo conocido dice que no importa donde se nace sino donde se vive y donde se muere. El lugar de nuestro nacimiento no lo podemos decidir nosotros, pero si donde vamos a pasar la vida y quizás donde rindamos el ultimo suspiro; tampoco escogemos a los familiares, ellos vienen solos por azares biológicos del destino, otra cosa son las amistades y amigos que si dependen de nuestra voluntad y conducta. Ellos son creaciones culturales de nuestras relaciones afectivas a lo largo de nuestra existencia.
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Morón ha sido un pueblo prodigo en eso de captar personas provenientes de lugares remotos que después se convirtieron en sus hijos adoptivos que con el tiempo van a devolverle (o a recompensarle) con agradecimiento, con amor, y las querencias del desterrado de su patria chica o aportándole su esfuerzo o su trabajo que unido a la prole generada se convierten en los patrimonios sociales, culturales que se combinan con lo nativo para darle fisonomía a los pueblos.
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Hay muchas razones que determinan el arraigo de las personas a un sitio dado. En Morón se ha dicho que el que bebía agua del río que lleva su nombre no se iba del lugar. No sé si nuestro personaje de hoy bebió agua del río, pero si bebió ya se le paso el efecto porque Barbarito se fue del pueblo y ahora vive en el Municipio San Diego. Otros de los motivos del arraigo pueden ser el encuentro con un cautivante amor, o los gustos por los paisajes autóctonos y su gente o la obligada relación de trabajo o la rutina bohemia y parrandera.
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Este poeta nos llego de Cabimas, estado Zulia, donde había nacido en el año de 1945 y su nombre de pila es Hely Saul García denominado “El Poeta de Morónâ€; lo apodan “Barbaritoâ€, nombre endilgado por su paisano Cheo Romero (QEPD) quien siendo jefe de I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica), hoy Pequiven, lo recibió para hacerle el reporte de rigor, el entonces Hely Saul cargaba debajo del brazo un longplay del cantante cubano Barbarito Diez, Cheo Romero al verle el LP, le dijo “de aquí en adelante te llamaras Barbaritoâ€.
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Barbarito llego hace 40 años (en 1969) al sector Banco Obrero en donde unos familiares también zulianos, dice que no llego “enguacalao“ y que visitaba con frecuencia el Bar Santa Ana de Jesús Silva (Macau), se hizo amigo de Porfirio Montes (QEPD) y otras personas del sector. Todavía no había llegado Chavin “El Peruano†quien es su mejor amigo y colega de tertulias poéticas y literarias.
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Cuenta Barbarito que cuando él llegó, un 29 de Julio, a Morón, el transporte colectivo era sumamente escaso, sólo transitaba hacia la vía de los sectores de Banco Obrero y Las Colinas el autobús del Sr. Vásquez y un chevrolet del popular Majarrey por el módico precio del pasaje de un real, es decir, 0,50 Bs. Barbarito se casó en Morón en 1976 y ya es abuelo y dice que ya tiene 40 años y se siente moronense de corazón.
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Barbarito es de un estilo dicharachero, alegre, siempre tiene una sonrisa espontánea, una pregunta, un verso. Su formación es autodidacta con una constante preocupación por las lecturas, gusta de aprender a su sexagenaria edad. Es especialista en acrósticos y amante de las fabulas griegas y romanas, lo llaman el “Esopo de Morónâ€.
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Ese personaje esta a punto de cumplir 40 años en Morón y ha dicho que quiere celebrarlo a todo lo grande donde la fuente de soda de su fraternal amigo Chavin para lo cual ha invitado a sus allegados entre los que se encuentran Lilo Llovera, Joseba Iturburu, Emiro Reyes, Roberto Montero y otros mas. Me dijo que a través de esta columna le hiciera la invitación a todos sus conocidos para que l acompañen en su velada, tranquilo que él paga todo.
JUEVES 5 DE FEBRERO DE 2009
Barbarito
Un aforismo conocido dice que no importa donde se nace sino donde se vive y donde se muere. El lugar de nuestro nacimiento no lo podemos decidir nosotros, pero si donde vamos a pasar la vida y quizás donde rindamos el ultimo suspiro; tampoco escogemos a los familiares, ellos vienen solos por azares biológicos del destino, otra cosa son las amistades y amigos que si dependen de nuestra voluntad y conducta. Ellos son creaciones culturales de nuestras relaciones afectivas a lo largo de nuestra existencia.
Morón ha sido un pueblo prodigo en eso de captar personas provenientes de lugares remotos que después se convirtieron en sus hijos adoptivos que con el tiempo van a devolverle (o a recompensarle) con agradecimiento, con amor, y las querencias del desterrado de su patria chica o aportándole su esfuerzo o su trabajo que unido a la prole generada se convierten en los patrimonios sociales, culturales que se combinan con lo nativo para darle fisonomía a los pueblos.
Hay muchas razones que determinan el arraigo de las personas a un sitio dado. En Morón se ha dicho que el que bebía agua del río que lleva su nombre no se iba del lugar. No sé si nuestro personaje de hoy bebió agua del río, pero si bebió ya se le paso el efecto porque Barbarito se fue del pueblo y ahora vive en el Municipio San Diego. Otros de los motivos del arraigo pueden ser el encuentro con un cautivante amor, o los gustos por los paisajes autóctonos y su gente o la obligada relación de trabajo o la rutina bohemia y parrandera.
Este poeta nos llego de Cabimas, estado Zulia, donde había nacido en el año de 1945 y su nombre de pila es Hely Saul García denominado “El Poeta de Morónâ€; lo apodan “Barbaritoâ€, nombre endilgado por su paisano Cheo Romero (QEPD) quien siendo jefe de I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica), hoy Pequiven, lo recibió para hacerle el reporte de rigor, el entonces Hely Saul cargaba debajo del brazo un longplay del cantante cubano Barbarito Diez, Cheo Romero al verle el LP, le dijo “de aquí en adelante te llamaras Barbaritoâ€.
Barbarito llego hace 40 años (en 1969) al sector Banco Obrero en donde unos familiares también zulianos, dice que no llego “enguacalao“ y que visitaba con frecuencia el Bar Santa Ana de Jesús Silva (Macau), se hizo amigo de Porfirio Montes (QEPD) y otras personas del sector. Todavía no había llegado Chavin “El Peruano†quien es su mejor amigo y colega de tertulias poéticas y literarias.
Cuenta Barbarito que cuando él llegó, un 29 de Julio, a Morón, el transporte colectivo era sumamente escaso, sólo transitaba hacia la vía de los sectores de Banco Obrero y Las Colinas el autobús del Sr. Vásquez y un chevrolet del popular Majarrey por el módico precio del pasaje de un real, es decir, 0,50 Bs. Barbarito se casó en Morón en 1976 y ya es abuelo y dice que ya tiene 40 años y se siente moronense de corazón.
Barbarito es de un estilo dicharachero, alegre, siempre tiene una sonrisa espontánea, una pregunta, un verso. Su formación es autodidacta con una constante preocupación por las lecturas, gusta de aprender a su sexagenaria edad. Es especialista en acrósticos y amante de las fabulas griegas y romanas, lo llaman el “Esopo de Morónâ€.
Ese personaje esta a punto de cumplir 40 años en Morón y ha dicho que quiere celebrarlo a todo lo grande donde la fuente de soda de su fraternal amigo Chavin para lo cual ha invitado a sus allegados entre los que se encuentran Lilo Llovera, Joseba Iturburu, Emiro Reyes, Roberto Montero y otros mas. Me dijo que a través de esta columna le hiciera la invitación a todos sus conocidos para que l acompañen en su velada, tranquilo que él paga todo.
Libro Crónicas desde Morón - Morón Pasado y Presente
El antiguo San Francisco del Valle de Morón formó parte de la jurisdicción de Nirgua hasta la segunda década del siglo XIX. Es a partir de 1811 cuando se incorpora oficialmente como entidad subalterna a la jurisdicción de Puerto cabello. Como la mayor parte de los pueblos de Venezuela, Morón no tiene fundación oficial, fue surgiendo lentamente entre el fragor de los tambores y el sudor o la sangre del negro africano que hacían germinar las labranzas de un puñado de haciendas de cacao, tal como nos lo revelara Don Ángel Altolaguirre en 1764" / "Existen cinco haciendas de cacao, que produjeron para el citado año 64, alrededor de 225 fanegas, que producen también maíz y plátano que llevan al puerto a vender, que exista cría de ganado y otros animales que hay algunas manufacturas, pero que de afuera dulce, carne y vestidos".
Su cercanía al puerto de Puerto Cabello lo convirtió en un excelente proveedor de productos agrícolas para la exportación a la vez que un constante consumidor de bienes manufacturados. Asimismo su situación en el arco costero central posibilitó con mucha frecuencia las acometidas de las actividades de comercio ilegal con los holandeses que desde la isla de Curazao operaban en todas las zonas del litoral burlando la estricta vigilancia de la Compañía Guipuzcoana, de allí que entre los años 1732 y 1735 se levantara el zambo Andresote en las riberas del río Yaracuy defendiendo el contrabando con los holandeses y apoyando a los hacendados, comerciantes y demás pobladores de la región.
El nombre de Morón le viene a su río, que en 1578 ya aparecía en el croquis levantado por don Juan de Pimentel, el nombre pasó del río al incipiente poblado de entonces. Probablemente este apellido lo trajera a Venezuela el encomendero y capitán Juan de Morón, quien fue fundador y alcalde de la primogénita ciudad de Maracaibo (Rodrigo de Maracaibo), participó en la conquista de Cuicas (Trujillo) y en Nueva Segovia (Barquisimeto) blandió su espalda para defender los intereses de su rey español. Después se viene a Nirgua donde se residencia y gasta parte de su fortuna. Es factible que el apellido de este ilustre conquistador se presentara para colocársele a un río de su jurisdicción nirgüense.
Otros poblados del área también tuvieron relativa importancia para la segunda mitad del siglo XVIII, nos referimos al caserío de Alpargaten que llegó a ser cabecera de pueblo y tuvo en su oportunidad más habitantes que Morón, el obispo Mariano Martí nos dice que en 1773 "San Francisco del Valle de Morón tenia 31 casas, 31 familias y 127 habitantes y San Vicente Ferrer del valle de Alpargatón, 45 casas, 45 familias y 202 habitantes".
Al principio se tuvo como patrón al pueblo de San Francisco, pero luego se comprobó en los registros eclesiásticos -a partir de 1700- que el verdadero patrón o matrona era la virgen de Santa Ana, año en el cual comienza a adquirir fisonomía de pueblo.
Durante la Guerra de la Independencia se destacó uno de sus hijos: el general Juan José Mora -epónimo del municipio- quien con el grado de sargento primgro había ingresado bajo las órdenes de Juan Uslar, además fue miembro de la compañía de granaderos que tomaron la plaza de puerto Cabello en 1823 con la hábil conducción del centauro José Antonio Páez.
Morón fue un pueblo sacudido por el movimiento federal. Contingentes de moronenses salieron tras los pasos de los generales Zamora y Falcón en ocasión de sus llegadas a este terruño en el mes de marzo y de julio, respectivamente, del año de 1859. Inspirados en su consigna "Tierras y hombres libres" lucharon en la batalla de El Palito derrotando a las tropas godas, luego siguieron por los caminos de María Lionza en pos de los oligarcas. La Federación se llevaba a centenares de moronenses y a sus dos hijos predilectos: el Gral. Juan José Mora y José Félix Mora. Este último llegó a ser presidente del estado Carabobo en las postrimerías del siglo pasado, fue leal amigo del Gral. Joaquín Crespo y de su Revolución Legalista.
Fue en Morón donde se disparó el primer tiro contra el paludismo un 2 de diciembre de 1945, ese día domingo revivieron las esperanzas de un mejor porvenir. Venezuela era presa fácil de la malaria, en los caminos y en los humildes ranchos yacían cuerpos inertes, la vida se truncaba en corto tiempo, "cuando Levi Borges -guarda jefe de la primera cuadrilla de los dedetizadores- llamó a la puerta de un rancho de bahareque y techo de palma, en el Municipio Morón, estaba comenzando para Venezuela una nueva etapa de profundas transformaciones", o como diría después Uslar Pietri: "La transformación social y económica que está sufriendo nuestro país en el presente no es puramente la consecuencia de la Venezuela con petróleo, sino el gran parte de la Venezuela sin malaria". Pues este hecho de trascendencia histórica ocurrió el Morón con la aplicación por primera vez del DDT en el país, fueron protagonistas de este acontecimiento los doctores Amoldo Gabaldón, Enrique Tejera, Arturo Luis Berti y otros. Esta hazaña marcó para Morón un rescate de la malaria y su enrumbamiento definitivo hacia el progreso.
Después de 1945 la población moronense se multiplicó. De aquellos 800 habitantes que quedaban ese año se saltó a 2.278 en 1950. Su gente ya sana se incorporaba a sus labores agrícolas. Pero en realidad la verdadera vocación de este territorio es la vocación industrial por su estupenda posición geográfica, accesible a los centros económicos más importantes del país, es por ello que se produce una inversión, tanto pública como privada que van a dinamizar el área, y de un espacio de uso agrícola se pasa violentamente a un espacio de uso industrial. Es así como el año de 1953 se crea la petroquímica que va a dar sus frutos en 1957 con la producción de clorosoda, En 1954 ingresa la industria papelera Venepal, siendo productiva en 1961. en la década de los sesenta se instala la Mobil Oil Company (hoy Corpoven) en jurisdicción de Morón igualmente lo hace la Corporación Venezolana de Petróleo (CVP) en las adyacencias de la petroquímica. En el año 63 se ubica en Palma Sola la planta ensambladura Volkswagen, en los años 70 hace realidad la Planta Termoeléctrica del Centro (Planta Centro), en las inmediaciones de Pequiven se agruparon las empresas mixtas: Tripoliven, Ferralca y Produven productoras de tripolifosfato de sodio, sulfato de aluminio y cloroflorometanos respectivamente. En 1976 se crea la Compañía Anónima de Industrias Militares (Cavim). Todo esto va a impulsar a Morón hacia su crecimiento económico y hacia una mejoría del nivel de vida de sus pobladores.
Las fuerzas vivas de Morón logran en 1981 que la Asamblea Legislativa del estado Carabobo lo eleven a la categoría de distrito obteniendo así su autonomía eligiendo sus primeras autoridades municipales en el año de 1984.
Morón es hoy uno de los municipios industriales más importantes del país, se han consolidado sus finanzas públicas municipales que en menos de 15 años lograron ascender de 4 millones de bolívares en 1984 a mas de mil millones en 1997, por supuesto, que hay que tomar en cuenta la devaluación de la moneda, pero sin embargo no deja de ser significativo este incremento. Han mejorado sus servicios básicos como la vialidad, el ornato urbano, el servicio de agua y la electricidad se ha extendido por todos los rincones del municipio, se perfila en el futuro una provechosa actividad turística, se asientan nuevos establecimientos comerciales y pequeñas industrias, han aumentado considerablemente las instituciones educativas, numerosos moronenses se han formado en las aulas universitarias. Desde luego, persisten serios problemas como la contaminación ambiental producto de las emanaciones químicas (líquida y gaseosa) de las empresas, se ha acelerado el déficit habitacional, el desempleo ha llegado a índices inusitados, no obstante ser una variable de índole nacional. Sin embargo Morón sigue creciendo y tocará los umbrales del segundo milenio con una población que sobrepasará a los 80 mil habitantes.
JUEVES 16 DE OCTUBRE DE 2008
Dos Sucesos en la Historia Nacional
El pasado domingo, 12 de octubre, se conmemoraron 510 años del encuentro de dos realidades o de dos mundos que existiendo paralelamente desde hace siglos no se conocían ni se imaginaba uno la existencia del otro. El hecho es que la expedición colombina que en nombre de la corona española ancló frente a las costas americanas transformó al viejo mundo inyectándole savia nueva al naciente capitalismo europeo que estaba en su etapa de la acumulación originaria del capital.
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El oro y la plata del continente suramericano sirvió de acicate para el impulso definitivo de este sistema socioeconómico y por otro lado la papa y el tomate americano donde este último que unido a la pasta traída de la china por Marco Polo calmaron la hambruna europea.
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En nuestro continente se produjo una transformación profunda a la vez, las comunidades indígenas autóctonas fueron sometidas y disueltas, su cultura destruida y un tanto incorporada marginalmente al hibrido tronco de nuestro mestizaje donde van a prevalecer mayormente los valores hispanos y africanos. No obstante, estos elementos étnico-culturales van a ser definitorios para la conformación, en principio, de nuestra identidad nacional; renegar de algunos de ellos ahora no nos hace ni mejores ni peores ni nos sirve para una causa humanitaria o filantrópica sino más bien que nos lleva a la discriminación o exclusión de uno o varios de esos factores que forman parte del genotipo nacional.
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La efemérides del 12 de octubre, es de por sí controversial tal como lo dije en mi discurso de orden en la Plaza Bolívar en1996 en la Sesión Solemne de ese día del Concejo Municipal y que recoge mi libro “Pinceladas en el Tiempo†en su totalidad. Basta con que veamos la variedad de nombres con que se designa ese día: “Día del Descubrimiento de Américaâ€, “Día de la Razaâ€, “Día de la Hispanidadâ€, “El Encuentro de Dos Mundosâ€, “Día de la Resistencia indígena†etc. definirla de aluna manera con alguno de esos nombres significa ubicarse en el centro de la controversia. Le ha costado mucho a los historiadores desprenderse del fetichismo de la leyenda negra (todo lo hispano fue negativo) y de la leyenda dorada (todo lo hispano fue positivo), ambas leyendas pueden corresponderse respectivamente con las visiones americanistas y eurocéntricas.
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Los extremos no parecen ser la solución al problema para su comprensión; frente al eurocentrismo (o hispanocentrismo) ahora surgen visiones afrocentristas y aborigencentistas que van asumir el conocimiento histórico desde la óptica de los relegados de la historia, de los vencidos y no de los vencedores que siempre han escrito la historia. Este cronista se inclina por una visión holística e integral del problema, la transdisciplinaridad que permite enfocar el proceso histórico con un pensamiento global y complejo. Que evite el dualismo y el reduccionísmo y que adquiera la dimensión de un pensamiento de la complejidad.
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La Revolución de Octubre: Así fue llamado el golpe de estado que le dieron al presidente Isaías Medina Angaria el 18 de octubre de 1945, es decir, mañana se cumplen 63 años de ese acontecimiento. Fue un movimiento cívico-militar encabezado por los prominentes líderes de AD, entre ellos Rómulo Betancourt que va a presidir la Junta de Gobierno conjuntamente con otros civiles y oficiales medios de las Fuerzas Armadas.
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Este hecho va a interrumpir el proceso de democratización postgomecista que aunque se habían iniciado lentamente con el Presidente Eleazar López Contreras era inevitable e inexorable su desarrollo y que había tomado un gran impulso con Medina Angarita permitiendo la legislación de los partidos políticos de oposición y dando una apertura democrática prometedora que hace que algunos autores consideren a Medina Angarita como el Presidente más democrático que ha tenido Venezuela.
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Lo cierto es que el golpe del 18 de octubre de 1945 abrió el camino a los militares para que dieran el golpe al Presidente electo constitucionalmente Rómulo Gallegos en el año de 1948 y dio la oportunidad a la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez que se encumbró por diez años en el poder, es decir, que gobernó directa o indirectamente desde 1948 hasta 1958, casi una década ya que fue depuesto a principios de año, el 23 de enero.
JUEVES 16 DE OCTUBRE DE 2008 Dos Sucesos en la Historia Nacional
El pasado domingo, 12 de octubre, se conmemoraron 510 años del encuentro de dos realidades o de dos mundos que existiendo paralelamente desde hace siglos no se conocían ni se imaginaba uno la existencia del otro. El hecho es que la expedición colombina que en nombre de la corona española ancló frente a las costas americanas transformó al viejo mundo inyectándole savia nueva al naciente capitalismo europeo que estaba en su etapa de la acumulación originaria del capital.
El oro y la plata del continente suramericano sirvió de acicate para el impulso definitivo de este sistema socioeconómico y por otro lado la papa y el tomate americano donde este último que unido a la pasta traída de la china por Marco Polo calmaron la hambruna europea.
En nuestro continente se produjo una transformación profunda a la vez, las comunidades indígenas autóctonas fueron sometidas y disueltas, su cultura destruida y un tanto incorporada marginalmente al hibrido tronco de nuestro mestizaje donde van a prevalecer mayormente los valores hispanos y africanos. No obstante, estos elementos étnico-culturales van a ser definitorios para la conformación, en principio, de nuestra identidad nacional; renegar de algunos de ellos ahora no nos hace ni mejores ni peores ni nos sirve para una causa humanitaria o filantrópica sino más bien que nos lleva a la discriminación o exclusión de uno o varios de esos factores que forman parte del genotipo nacional.
La efemérides del 12 de octubre, es de por sí controversial tal como lo dije en mi discurso de orden en la Plaza Bolívar en1996 en la Sesión Solemne de ese día del Concejo Municipal y que recoge mi libro “Pinceladas en el Tiempo†en su totalidad. Basta con que veamos la variedad de nombres con que se designa ese día: “Día del Descubrimiento de Américaâ€, “Día de la Razaâ€, “Día de la Hispanidadâ€, “El Encuentro de Dos Mundosâ€, “Día de la Resistencia indígena†etc. definirla de aluna manera con alguno de esos nombres significa ubicarse en el centro de la controversia. Le ha costado mucho a los historiadores desprenderse del fetichismo de la leyenda negra (todo lo hispano fue negativo) y de la leyenda dorada (todo lo hispano fue positivo), ambas leyendas pueden corresponderse respectivamente con las visiones americanistas y eurocéntricas.
Los extremos no parecen ser la solución al problema para su comprensión; frente al eurocentrismo (o hispanocentrismo) ahora surgen visiones afrocentristas y aborigencentistas que van asumir el conocimiento histórico desde la óptica de los relegados de la historia, de los vencidos y no de los vencedores que siempre han escrito la historia. Este cronista se inclina por una visión holística e integral del problema, la transdisciplinaridad que permite enfocar el proceso histórico con un pensamiento global y complejo. Que evite el dualismo y el reduccionísmo y que adquiera la dimensión de un pensamiento de la complejidad.
La Revolución de Octubre: Así fue llamado el golpe de estado que le dieron al presidente Isaías Medina Angaria el 18 de octubre de 1945, es decir, mañana se cumplen 63 años de ese acontecimiento. Fue un movimiento cívico-militar encabezado por los prominentes líderes de AD, entre ellos Rómulo Betancourt que va a presidir la Junta de Gobierno conjuntamente con otros civiles y oficiales medios de las Fuerzas Armadas.
Este hecho va a interrumpir el proceso de democratización postgomecista que aunque se habían iniciado lentamente con el Presidente Eleazar López Contreras era inevitable e inexorable su desarrollo y que había tomado un gran impulso con Medina Angarita permitiendo la legislación de los partidos políticos de oposición y dando una apertura democrática prometedora que hace que algunos autores consideren a Medina Angarita como el Presidente más democrático que ha tenido Venezuela.
Lo cierto es que el golpe del 18 de octubre de 1945 abrió el camino a los militares para que dieran el golpe al Presidente electo constitucionalmente Rómulo Gallegos en el año de 1948 y dio la oportunidad a la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez que se encumbró por diez años en el poder, es decir, que gobernó directa o indirectamente desde 1948 hasta 1958, casi una década ya que fue depuesto a principios de año, el 23 de enero.
El Negro Ortega
José Antonio Ortega: Del Arrabal
A Líder de un Pueblo
(Primer Presidente del Concejo Municipal de
Juan José Mora)
Conocí a José Antonio Ortega a finales del año de 1981, entonces nos disponíamos a asumir la dirección del Municipio a través de la denominada Junta Organizadora que había sido designada por la Asamblea Legislativa del estado Carabobo y que integrábamos junto con Pedro Romero, Gladys de Moreno y la difunta Lida Gutiérrez.
Antes de ese día en la iglesia Santa Ana de Morón, no lo había visto en ninguna parte, quizás porque yo había pasado largos años lejos del poblado, cursando estudios universitarios en la ciudad de Maracay. Empero, me enteré ese día que ya era un connotado dirigente del Partido Acción Democrática en Puerto Cabello y en sectores de la jurisdicción de Urama. Venia de ser secretario de la prefectura de Puerto Cabello y luego su prefecto encargado, además había desempeñado el cargo de fiscal de obras tanto en el concejo municipal de Puerto Cabello como en el de Valencia, es decir, ya poseía una dilatada vida publica al servicio de las comunidades.
José Antonio Ortega o el negro ortega como cariñosamente le decíamos había nacido en el caserío La Hoya, del Municipio Veroes del Estado Yaracuy un 6 de mayo de 1945, hijo de Eufrasio Ortega, quien fuera fundador de AD y dirigente Guasinero, y de doña Eustaquia de Ortega, distinguida ama de casa, quienes procrearon 3 hijos: Héctor, Mireya y Julio Cesar Ortega, otros hermanos son Hilda Ilarraza y Nicanor Ilarraza.
Desde la Hoya llego a Puerto Cabello a los 6 años de edad en compañía de sus padres; se residenciaron inicialmente en Rancho Grande, luego en el Barrio San Millán y posteriormente en el centro de Puerto Cabello, en la calle Mariño. Cursó estudios de primaria en el Grupo Escolar Republica de Honduras y el bachillerato en el Liceo Miguel Peña de Puerto Cabello, no concluyendo estos estudios, (llego hasta 4º año) para dedicarse a la febril actividad política que ya se asomaba como el norte de la que seria su vida futura: un dirigente político a tiempo completo y un servidor social.
En su juventud se destaco como deportista tanto en el béisbol como en el boxeo; en el primero figuro en el roster del club de O.S.P. categoría juvenil, ejemplo que seguiría posteriormente su sobrino Héctor Ortega, quien jugó en el béisbol profesional venezolano, triple A en el norte y actualmente es scout y entrenador de los cachorros de Chicago.
José Antonio se desempeñó también como trabajador portuario a la par que ascendía vertiginosamente en la estructura política de su partido Acción Democrática, donde fue secretario juvenil distrital de Puerto Cabello (1962), miembro del comité político regional y tres veces delegado a la convención nacional de AD.
En 1972 se trasladó al municipio mora y se residencia en San Pablo de Urama al lado de su señora esposa Doña Faustina Blanco, y sus hijos Anthony y Gladis, paralelamente inicia en el área una intensa actividad política y social; funda junto con William Blanco la Línea de Transporte Morón – San Pablo de Urama, siendo su primer presidente, además de que organiza las células y comités políticos de AD en la zona convirtiéndola en un formidable bastión político para este partido, cosa que me consta en lo personal por haber sido durante muchos años su adversario político.
Durante la gestión de la Junta Organizadora (1981 – 1984) se fortalecieron las relaciones personales y políticas entre sus miembros, especialmente entre quien esto escribe y el negro ortega. Como cuerpo colegiado la junta se manejó con ecuanimidad y cooperación, pues, era el embrión de lo que en el futuro sería el primer Concejo Municipal, la junta organizadora tenía funciones organizativas y representativas más no administrativas ni de ejecutorias.
En las primeras elecciones municipales en Juan José Mora, en junio de 1984, los concejales electos fueron: José Antonio Ortega (AD), Ofelia de Colina (AD), Tulio Sánchez (AD), Eddy Domínguez (COPEI) y Alexis Coello (MAS). El partido AD tenía una mayoría abrumadora por lo que fue electo como primer presidente o presidente fundador el Sr. José Antonio Ortega con cinco votos a su favor.
Pese a ser el primer periodo de gobierno municipal en la historia de Juan José Mora y a la abierta mayoría de AD, el MAS y COPEI, decidieron abstenerse y no votaron por el negro ortega, no por negarle méritos que de hecho los tenía sino por no comprometer políticamente la línea partidista, sin embargo, esto no fue obice para que en el devenir se establecieran lazos de cooperación y entendimiento institucional con la fracción mayoritaria de AD y en especial con el negro ortega, todo en aras en que no convenía al municipio que iniciándose su primer gobierno, con tantos problemas por resolver, sus ediles se enfrascaran en un toma y dame o en una pelea permanente desde el principio.
No obstante, este gesto político e institucional no fue entendido a cabalidad por algunos sectores de la comunidad quienes vieron en él “conchupanciaâ€, “entreguismo†entre el presidente municipal ortega y las facciones de oposición. Esta coincidencia política matizadas con relaciones de amistad permitieron que en el periodo de un año se organizara eficazmente la cooperación municipal con un cuerpo de ordenanza propia y una administración sana y que con un presupuesto anual de 4 millones de bolívares se asfaltaran las principales calles de Morón y se realizaran otras obras urgentes para la comunidad.
Justo es decir, que en José Antonio Ortega siempre se encontró una mano amiga extendida y que oía con humildad las críticas y que pese mayoría edilicia en la cámara no abusó de ella. Esto no era debilidad sino su alma abierta hacia el pueblo y hacia sus amigos, pero a la vez como político aguerrido, también aquello, y cuando tenia la razón, se convertía en su arma mortal contra sus adversarios.
El negro ortega repitió como presidente municipal en el periodo siguiente (1985) para luego darle paso a José Manzano que culminaría el resto de los 5 años de esa administración.
Para el nuevo periodo municipal (1989 – 1993) es electo el primer Alcalde Eugenio Bello Castillo, son electos los siguientes concejales: José Antonio Ortega, Eredina Ramos, Ofelia de Colina, Eddy Domínguez, Francisco Arias, Nelly Colina, José García, Mario Lugo y Alexis Coello. El negro ortega se desempeño en su curul como concejal, ahora siendo minoría, con la entereza y la afabilidad que siempre lo caracterizaron.
El negro ortega cerro sus ojos en Puerto Cabello, el 18 del presente mes y año. Pero hubiera querido hacerlo en San Pablo, el pueblo de su añoranza y de sus amores ¡Adelante negro! que los guerreros como tú mueren como moriste: de pie. O ¿aun no estas muerto? Porque tu sonora y recia voz todavía se escucha ente los muros de la vieja escuela, hoy portadora de los curules de los concejales. Hasta siempre negro.
Palabras de Eddy Domínguez ante el féretro de su amigo José Antonio Ortega:
Señores Concejales
Señora Esposa e Hijos de José Antonio Ortega
Hermanos, Hermanas y demás familiares.
Amigos todos.
Que difícil es articular palabras, mas aun coordinar ideas, en estas circunstancias tan dolorosas como es la de despedir a un amigo, a un hermano de lucha como fue J9sé Antonio Ortega.
Nuestra capacidad humana, nuestra razón no entiende este momento tan duro, ya no estrecharemos su mano para iniciar la tarea y ratificar la voluntad exitosa de la jornada política.
José Antonio luchador y pionero de esta Institución Municipal, que contribuyo a formar primero como miembro de la junta organizadora de Morón, y después como el primer presidente del nuevo Concejo Municipal, que nació sin recursos económicos y legales o sea sin presupuesto ni ordenanzas. En esta casona vieja, que nos reunió, que solo tenia un mesón y 7 sillas y con, unas alforjas llenas de sueños y esperanza, bajo la conducción del negro Ortega como cariñosamente lo llamábamos los concejales recién electos, por primera vez en Juan José Mora. Le empezamos a dar forma al glorioso Ayuntamiento Municipal Morense hace 23 años.
José Antonio se va alegre, con una sonrisa que refleja tranquilidad espiritual y pureza en su alma, por el deber cumplido, sonrisa de hombre autentico de formación democrática, cuya ejecutoria de, rectitud están impregnada de sus predicas, el negro Ortega se va complacido porque en sus manos germino el concejo municipal.
Hasta siempre José Antonio
Señores concejales gracias por su aprobación a este merecido homenaje, señora esposa e hijos de José Antonio Ortega, hermanos, hermanas y demás familiares; amigos todos.- Sentido Pésame.
El Negro Ortega
José Antonio Ortega: Del Arrabal
A Líder de un Pueblo
(Primer Presidente del Concejo Municipal de
Juan José Mora)
Conocí a José Antonio Ortega a finales del año de 1981, entonces nos disponíamos a asumir la dirección del Municipio a través de la denominada Junta Organizadora que había sido designada por la Asamblea Legislativa del estado Carabobo y que integrábamos junto con Pedro Romero, Gladys de Moreno y la difunta Lida Gutiérrez.
Antes de ese día en la iglesia Santa Ana de Morón, no lo había visto en ninguna parte, quizás porque yo había pasado largos años lejos del poblado, cursando estudios universitarios en la ciudad de Maracay. Empero, me enteré ese día que ya era un connotado dirigente del Partido Acción Democrática en Puerto Cabello y en sectores de la jurisdicción de Urama. Venia de ser secretario de la prefectura de Puerto Cabello y luego su prefecto encargado, además había desempeñado el cargo de fiscal de obras tanto en el concejo municipal de Puerto Cabello como en el de Valencia, es decir, ya poseía una dilatada vida publica al servicio de las comunidades.
José Antonio Ortega o el negro ortega como cariñosamente le decíamos había nacido en el caserío La Hoya, del Municipio Veroes del Estado Yaracuy un 6 de mayo de 1945, hijo de Eufrasio Ortega, quien fuera fundador de AD y dirigente Guasinero, y de doña Eustaquia de Ortega, distinguida ama de casa, quienes procrearon 3 hijos: Héctor, Mireya y Julio Cesar Ortega, otros hermanos son Hilda Ilarraza y Nicanor Ilarraza.
Desde la Hoya llego a Puerto Cabello a los 6 años de edad en compañía de sus padres; se residenciaron inicialmente en Rancho Grande, luego en el Barrio San Millán y posteriormente en el centro de Puerto Cabello, en la calle Mariño. Cursó estudios de primaria en el Grupo Escolar Republica de Honduras y el bachillerato en el Liceo Miguel Peña de Puerto Cabello, no concluyendo estos estudios, (llego hasta 4º año) para dedicarse a la febril actividad política que ya se asomaba como el norte de la que seria su vida futura: un dirigente político a tiempo completo y un servidor social.
En su juventud se destaco como deportista tanto en el béisbol como en el boxeo; en el primero figuro en el roster del club de O.S.P. categoría juvenil, ejemplo que seguiría posteriormente su sobrino Héctor Ortega, quien jugó en el béisbol profesional venezolano, triple A en el norte y actualmente es scout y entrenador de los cachorros de Chicago.
José Antonio se desempeñó también como trabajador portuario a la par que ascendía vertiginosamente en la estructura política de su partido Acción Democrática, donde fue secretario juvenil distrital de Puerto Cabello (1962), miembro del comité político regional y tres veces delegado a la convención nacional de AD.
En 1972 se trasladó al municipio mora y se residencia en San Pablo de Urama al lado de su señora esposa Doña Faustina Blanco, y sus hijos Anthony y Gladis, paralelamente inicia en el área una intensa actividad política y social; funda junto con William Blanco la Línea de Transporte Morón – San Pablo de Urama, siendo su primer presidente, además de que organiza las células y comités políticos de AD en la zona convirtiéndola en un formidable bastión político para este partido, cosa que me consta en lo personal por haber sido durante muchos años su adversario político.
Durante la gestión de la Junta Organizadora (1981 – 1984) se fortalecieron las relaciones personales y políticas entre sus miembros, especialmente entre quien esto escribe y el negro ortega. Como cuerpo colegiado la junta se manejó con ecuanimidad y cooperación, pues, era el embrión de lo que en el futuro sería el primer Concejo Municipal, la junta organizadora tenía funciones organizativas y representativas más no administrativas ni de ejecutorias.
En las primeras elecciones municipales en Juan José Mora, en junio de 1984, los concejales electos fueron: José Antonio Ortega (AD), Ofelia de Colina (AD), Tulio Sánchez (AD), Eddy Domínguez (COPEI) y Alexis Coello (MAS). El partido AD tenía una mayoría abrumadora por lo que fue electo como primer presidente o presidente fundador el Sr. José Antonio Ortega con cinco votos a su favor.
Pese a ser el primer periodo de gobierno municipal en la historia de Juan José Mora y a la abierta mayoría de AD, el MAS y COPEI, decidieron abstenerse y no votaron por el negro ortega, no por negarle méritos que de hecho los tenía sino por no comprometer políticamente la línea partidista, sin embargo, esto no fue obice para que en el devenir se establecieran lazos de cooperación y entendimiento institucional con la fracción mayoritaria de AD y en especial con el negro ortega, todo en aras en que no convenía al municipio que iniciándose su primer gobierno, con tantos problemas por resolver, sus ediles se enfrascaran en un toma y dame o en una pelea permanente desde el principio.
No obstante, este gesto político e institucional no fue entendido a cabalidad por algunos sectores de la comunidad quienes vieron en él “conchupanciaâ€, “entreguismo†entre el presidente municipal ortega y las facciones de oposición. Esta coincidencia política matizadas con relaciones de amistad permitieron que en el periodo de un año se organizara eficazmente la cooperación municipal con un cuerpo de ordenanza propia y una administración sana y que con un presupuesto anual de 4 millones de bolívares se asfaltaran las principales calles de Morón y se realizaran otras obras urgentes para la comunidad.
Justo es decir, que en José Antonio Ortega siempre se encontró una mano amiga extendida y que oía con humildad las críticas y que pese mayoría edilicia en la cámara no abusó de ella. Esto no era debilidad sino su alma abierta hacia el pueblo y hacia sus amigos, pero a la vez como político aguerrido, también aquello, y cuando tenia la razón, se convertía en su arma mortal contra sus adversarios.
El negro ortega repitió como presidente municipal en el periodo siguiente (1985) para luego darle paso a José Manzano que culminaría el resto de los 5 años de esa administración.
Para el nuevo periodo municipal (1989 – 1993) es electo el primer Alcalde Eugenio Bello Castillo, son electos los siguientes concejales: José Antonio Ortega, Eredina Ramos, Ofelia de Colina, Eddy Domínguez, Francisco Arias, Nelly Colina, José García, Mario Lugo y Alexis Coello. El negro ortega se desempeño en su curul como concejal, ahora siendo minoría, con la entereza y la afabilidad que siempre lo caracterizaron.
El negro ortega cerro sus ojos en Puerto Cabello, el 18 del presente mes y año. Pero hubiera querido hacerlo en San Pablo, el pueblo de su añoranza y de sus amores ¡Adelante negro! que los guerreros como tú mueren como moriste: de pie. O ¿aun no estas muerto? Porque tu sonora y recia voz todavía se escucha ente los muros de la vieja escuela, hoy portadora de los curules de los concejales. Hasta siempre negro.
Palabras de Eddy Domínguez ante el féretro de su amigo José Antonio Ortega:
Señores Concejales
Señora Esposa e Hijos de José Antonio Ortega
Hermanos, Hermanas y demás familiares.
Amigos todos.
Que difícil es articular palabras, mas aun coordinar ideas, en estas circunstancias tan dolorosas como es la de despedir a un amigo, a un hermano de lucha como fue J9sé Antonio Ortega.
Nuestra capacidad humana, nuestra razón no entiende este momento tan duro, ya no estrecharemos su mano para iniciar la tarea y ratificar la voluntad exitosa de la jornada política.
José Antonio luchador y pionero de esta Institución Municipal, que contribuyo a formar primero como miembro de la junta organizadora de Morón, y después como el primer presidente del nuevo Concejo Municipal, que nació sin recursos económicos y legales o sea sin presupuesto ni ordenanzas. En esta casona vieja, que nos reunió, que solo tenia un mesón y 7 sillas y con, unas alforjas llenas de sueños y esperanza, bajo la conducción del negro Ortega como cariñosamente lo llamábamos los concejales recién electos, por primera vez en Juan José Mora. Le empezamos a dar forma al glorioso Ayuntamiento Municipal Morense hace 23 años.
José Antonio se va alegre, con una sonrisa que refleja tranquilidad espiritual y pureza en su alma, por el deber cumplido, sonrisa de hombre autentico de formación democrática, cuya ejecutoria de, rectitud están impregnada de sus predicas, el negro Ortega se va complacido porque en sus manos germino el concejo municipal.
Hasta siempre José Antonio
Señores concejales gracias por su aprobación a este merecido homenaje, señora esposa e hijos de José Antonio Ortega, hermanos, hermanas y demás familiares; amigos todos.- Sentido Pésame.
Morón conmemoró 60 años de primera fumigación contra malaria y paludismo
SÃBADO 3 DE DICIEMBRE DE 2005 Levi Borges, único sobreviviente de aquel grupo de Sanidad que esparció el DDT, sentenció que los métodos de supervisión han decaído
Puerto Cabello, diciembre 2 (REDACTA).Los componentes de la cámara municipal de Juan José Mora efectuaron este viernes una sesión extraordinaria con motivo del 60º aniversario de la primera fumigación con la fórmula química DDT, utilizada para la erradicación de criaderos de zancudos y mosquitos portadores de malaria y fiebre amarilla, patologías tristemente recordadas en la comunidad moronense.
El acto se inició con una misa solemne auspiciada por los integrantes del Club de Leones de este municipio, quienes rindieron homenaje a Levi Borges, único sobreviviente de aquel grupo de Sanidad que esparció por primera vez en estas tierras el reconocido producto para fumigación, utilizado incluso en estas fechas.
Borges explicó que, para la época, la incertidumbre que ocasionaban estas enfermedades impedía el progreso y desarrollo de la entidad, puesto que los inversionistas y comerciantes no la asumían como un territorio susceptible a la apertura económica, dados sus antecedentes epidemiológicos.
Esta situación cambió radicalmente con la aplicación de medidas de vigilancia y ataque de los focos de zancudos, puesto que se disminuyeron los números de casos en Morón, a la vez que se fortaleció la confianza de la colectividad.
En lo relativo a la situación epidemiológica actual y a patologías de avanzada, como el dengue, Borges sentenció que los métodos de supervisión han decaído, pues se confía más en las muestras aleatorias que en la propia verificación de los puntos más vulnerables a padecimientos endémicos.
Recordó que cuando dirigió la primera cuadrilla de fumigación contaba con sólo 17 años, pero, a pesar de su corta edad, sabía el compromiso que había adquirido, por lo que cumplió estrictamente con lo previsto en los planos de fumigación, actitud que, según Borges, fue emulada por los otros equipos de Sanidad, tendencia que garantizó el éxito de esta primera cruzada contra la fiebre amarilla, la malaria y el paludismo.
La segunda parte de esta celebración se efectuó en la plaza Bolívar de Juan José Mora, donde se contó con la intervención de la epidemióloga regional, Belkys Bastardo, quien enalteció el nivel de compromiso asumido por las fuerzas vivas de Morón en la lucha contra las enfermedades antes mencionadas.
"La comunidad de la costa está consciente de los efectos de estas enfermedades, pues las conoció de cerca, por lo que resulta admirable que no sólo ataquen la raíz del asunto, sino que también sirvan de ejemplo para las comunidades vecinas", destacó.
En esta parte del evento se contó con la participación de grupos culturales y de danza, los cuales brindaron a los espectadores y asistentes una performance de calidad, que sirvió además para congregar a las delegaciones de los clubes de Leones de toda la región central.
Posteriormente se realizó un reconocimiento a la escultura del Zancudo Muerto, ubicado en la Redoma de Juan José Mora, con la intervención del ambientalista Guillermo Morón y del cronista de la entidad, Alexis Coello.
La parte negativa del evento fue la ausencia del alcalde de esta entidad, José Gregorio Frías, en cada una de las manifestaciones presentadas en esta jornada, la cual se extendió desde tempranas horas de la mañana hasta pasadas las 2 de la tarde.
Foto José Colmenares
Libro Crónicas desde Morón - El Obelisco del Zancudo Muerto
En este monumento enclavado en pleno corazón de Morón, su forma es de aguja piramidal, como todos los obeliscos; no es de mucho grosor y posee una altura aproximada de 10 metros, en su cúspide ostenta una especie de faro que nunca está encendido, al pie del monolito yace el cuerpo metálico de un zancudo, se mantiene inerte sobre un mesón empedrado; toda la obra está circundada por una carnada de piedras dispuestas en forma de barrera; adheridas al obelisco se encuentran varias placas en conmemoración de la lucha antimalárica iniciada en Morón el 2 de diciembre de 1945.
La idea del monumento fue concebida por Don Ramón Chazzim (valenciano), quien propuso al Club de Leones de Valencia la construcción de dicho monumento para conmemorar los diez años de la primera rociada del DDT en Venezuela. La proposición fue aprobada por todos los miembros del club y se procedió a la fabricación de la pieza (un zancudo muerto) y a la obra en general, se consideró que era el "mejor testimonio para recordar a las generaciones futuras que en el pueblo de Morón se había librado la primera batalla definitiva para la destrucción del paludismo".
Cuando ya la pieza del zancudo muerto estaba fundida en bronce se recibió una proposición del Dr. Enrique Tejera quien sustentaba que era preferible presentar un zancudo aparentemente vivo que estuviera picando a una piedra como símbolo de la derrota definitiva del mosquito transmisor del paludismo. Esta proposición fue aceptada pero ya el zancudo muerto estaba listo y no se podía echar para atrás. El monumento fue inaugurado el 2 de diciembre de 1955 en el sitio donde se encontraba el primer rancho de paja rociado con DDT (aunque mi amiga Ramona Pacheco sostiene que no fue allí sino que fue en un rancho ubicado donde se encuentra el actual restaurante Venezuela).
El monumento fue entregado mediante acta, por el presidente del Club de Leones de Valencia, Sr. Pedro J. Perdomo al presidente del Concejo Municipal de Puerto Cabello. Sr., Miguel Urbano Taylor. La placa fue develada por la señorita Mimma Perdomo (reina del Club de Leones Valencia) en presencia del Dr. Amoldo Gabaldón (el procer de la lucha antimalánca en Venezuela), la cinta de inauguración fue cortada por Pedro J. Perdomo y se encontraba además en el acto monseñor Victor Julio Arocha, quien bendijo al monumento; Don Ramón Chazzim (ideólogo de la obra); el Dr. Arturo Luis Berti; el cronista de valencia, Don Alfonso Marín; el Dr. Gilberto Arellano y otros. ¿Qué significación tiene el obelisco del zancudo muerto para los morenses de hoy? Algunos no le dan ninguna importancia, para otros no significa nada o simplemente un adorno o un elemento decorativo.
¿Cómo venerar un animal que hizo tanto daño? Lo que se venera no es el animal que en este caso es el zancudo, lo que se venera es aquel ejército de valerosos hombres como Gabaldón, Tejera y Berti a la cabeza que lograron erradicar la plaga que azotaba a los venezolanos y que mataba a niños, jóvenes y ancianos por igual, por eso es que cuando Levi Borges -guarda jefe de la primera cuadrilla de dedetizadores- llamó a la puerta de un rancho de bahareque y techo de palma, en el municipio Morón, estaba comenzando para Venezuela una nueva etapa de profundas transformaciones, lo que haría decir a Arturo Uslar Pietri que "La transformación social y económica que estaba sufriendo nuestro país en el presente no es puramente la consecuencia de la Venezuela con petróleo sino en gran parte de la Venezuela sin malaria... Extraordinaria hazaña realizada por los venezolanos para Venezuela " (1)
Los venezolanos somos propicios a recordar sólo los hechos heroicos, las guerra y las batallas y olvidar las acciones de la sociedad civil aunque las victorias hayan sido más grandes que aquellas. La lucha contra el paludismo fue un hecho heroico, el esfuerzo, la constancia, la capacitación, el amor al prójimo, todo ello fue indispensable para ganarle la batalla al general Paludismo, enemigo invisible que destruía a mansalva a nuestros compatriotas, pues, a este enemigo se le venció ¿No son héroes acaso Gabaldón, Tejera Berti y otros miles de venezolanos que salvaron a su patria?
Este proceso se inició en Morón, y antes de la aplicación del DDT el cuadro de Morón era así: "Para 1945 la población se había reducido a 800 habitantes. Y no se piense que eran habitantes alegres, contentos de vivir, optimistas del futuro. Nada de eso. Veían un porvenir cada vez más tenebroso, y algunos de ellos preferían emigrar a otros lugares aun cuando para estos tuvieran que romper los nexos sentimentales que los ligaba al pequeño rincón geográfico donde habían vivido siempre" (2)
Morón es hoy en día una pujante zona industrial con casi 80.000 habitantes en contraposición de aquellos que tenía en 1945. Esto no es obra del azar, es obra de estos venezolanos que hemos mencionado y que todavía, para los que amamos nuestro pasado nos sentimos en deuda con ellos.
(1) Imagen y Huella de Arnoldo Gabaldón. Publicaciones Intevep S.A. (2) Marín Alfonso: "Morón Ave Fénix de Carabobo".
PRENSA: Morón conmemoró 60 años de primera fumigación contra malaria y paludismo
SÃBADO 3 DE DICIEMBRE DE 2005 Levi Borges, único sobreviviente de aquel grupo de Sanidad que esparció el DDT, sentenció que los métodos de supervisión han decaído
Puerto Cabello, diciembre 2 (REDACTA).Los componentes de la cámara municipal de Juan José Mora efectuaron este viernes una sesión extraordinaria con motivo del 60º aniversario de la primera fumigación con la fórmula química DDT, utilizada para la erradicación de criaderos de zancudos y mosquitos portadores de malaria y fiebre amarilla, patologías tristemente recordadas en la comunidad moronense.
El acto se inició con una misa solemne auspiciada por los integrantes del Club de Leones de este municipio, quienes rindieron homenaje a Levi Borges, único sobreviviente de aquel grupo de Sanidad que esparció por primera vez en estas tierras el reconocido producto para fumigación, utilizado incluso en estas fechas.
Borges explicó que, para la época, la incertidumbre que ocasionaban estas enfermedades impedía el progreso y desarrollo de la entidad, puesto que los inversionistas y comerciantes no la asumían como un territorio susceptible a la apertura económica, dados sus antecedentes epidemiológicos.
Esta situación cambió radicalmente con la aplicación de medidas de vigilancia y ataque de los focos de zancudos, puesto que se disminuyeron los números de casos en Morón, a la vez que se fortaleció la confianza de la colectividad.
En lo relativo a la situación epidemiológica actual y a patologías de avanzada, como el dengue, Borges sentenció que los métodos de supervisión han decaído, pues se confía más en las muestras aleatorias que en la propia verificación de los puntos más vulnerables a padecimientos endémicos.
Recordó que cuando dirigió la primera cuadrilla de fumigación contaba con sólo 17 años, pero, a pesar de su corta edad, sabía el compromiso que había adquirido, por lo que cumplió estrictamente con lo previsto en los planos de fumigación, actitud que, según Borges, fue emulada por los otros equipos de Sanidad, tendencia que garantizó el éxito de esta primera cruzada contra la fiebre amarilla, la malaria y el paludismo.
La segunda parte de esta celebración se efectuó en la plaza Bolívar de Juan José Mora, donde se contó con la intervención de la epidemióloga regional, Belkys Bastardo, quien enalteció el nivel de compromiso asumido por las fuerzas vivas de Morón en la lucha contra las enfermedades antes mencionadas.
"La comunidad de la costa está consciente de los efectos de estas enfermedades, pues las conoció de cerca, por lo que resulta admirable que no sólo ataquen la raíz del asunto, sino que también sirvan de ejemplo para las comunidades vecinas", destacó.
En esta parte del evento se contó con la participación de grupos culturales y de danza, los cuales brindaron a los espectadores y asistentes una performance de calidad, que sirvió además para congregar a las delegaciones de los clubes de Leones de toda la región central.
Posteriormente se realizó un reconocimiento a la escultura del Zancudo Muerto, ubicado en la Redoma de Juan José Mora, con la intervención del ambientalista Guillermo Morón y del cronista de la entidad, Alexis Coello.
La parte negativa del evento fue la ausencia del alcalde de esta entidad, José Gregorio Frías, en cada una de las manifestaciones presentadas en esta jornada, la cual se extendió desde tempranas horas de la mañana hasta pasadas las 2 de la tarde.
Foto José Colmenares
A 60 años de la erradicación del paludismo
Era día domingo y día Panamericano de la Salud; aquel 2 de diciembre de 1.945. El Pueblo depauperado y triste, se preparaba para un ensayo científico que cambiaría el rumbo de la historia en materia de salud para Venezuela. Y era que la plaga del Paludismo azotaba inclementemente a los pueblos de Venezuela llenándolos de tragedia y de ruinas; el daño era tal que cada Dos horas moría un venezolano a causa del Paludismo.
En lo que respecta a Morón, los números son deprimente: “Su población disminuía de una manera vertiginosa. Para 1.945, ésta se había reducido a 800 habitantes, y no se piense que eran habitantes alegres, contentos de vivir, optimistas del futuro. Nada de eso, veían un porvenir cada vez más tenebroso†(Marín, A, 1971,25). El número de defunciones superaba al de nacimiento por ejemplo, ene. Año de 1.940 se murieron Noventa y uno (91) Moronense y sólo nacieron cuarenta y uno (41). El equilibrio vital estaba roto.
Los vectores o trasmisores maláricos más temibles y peligrosos como los anópheles albímanos y darlingi eran los que reinaban y hacían desastre en el territorio Mórense. La labor destructora de estos insectos era constante puesto que Vivian y dormían en el mismo rancho de las potenciales victimas, eran poseedores y trasmisores del Plasmodium Falciparum que conducía rápida e inevitablemente a la muerte en pocos días, producía la fiebre llamada la “Económica†porque el enfermo se moría rápidamente ahorrando los gastos médicos, ¿Por qué fue Morón el pueblo escogido? Respondamos con las palabras de Gabaldón: “Porque Morón era fiel representante de la Venezuela con malaria. Aquí la enfermedad era altamente endémica, los índices esplénicos llegaban hasta 99% y jamás habían bajado del 70. los dos mas poderosos vectores del país, anópheles Darlingi y anaophelkes albimanus, presentes estaban en buen número y unidos sembraban la invalidez y la muerteâ€.
Para acabar con tan terribles enemigos fue necesario adquirir un químico (EL DDT) que había sido utilizado con fines bélicos y para sanear algunas islas del Pacifico, pero cuya efectividad como insecticida, aún no había sido comprobada de tal manera que fue en el pueblo de Morón que se hizo la primera prueba y que afortunadamente dio resultado positivos y comenzó así el principio del fin del Paludismo en Venezuela.
La división de Malariología fue la encargada de planificar el primer rociamiento del DDT en Morón, para ello encargó al Ingeniero Gerardo González, Jefe del servicio de Fomento Anti-malarico para la organización del acto. La cuadrilla número uno ejecutó el rociamiento y estaba comandada por LEVI BORGES (El primer Guarda-Jefe) y José Manuel Contreras (guarda-operador), además formaban parte de ésta los rociadores FRANCISCO SOLORZANO, VALENTIN GUTIERREZ, JUAN GARCÃA Y FRANCISCO GUTIERREZ.
El primer rancho rociado con DDT en Morón, era propiedad de MELECIO CASTILLO Y MARIA PACHECO; para ello se utilizó el DDT grado técnico al 100% y Polvo humedecido al 50. Estuvieron presente las siguientes personalidades: EL DR. ARNOLDO GABALDON, EL ING. ARTURO LUIS BERTI, EL DR. MANUEL GARCIA, PRESIDENTE DEL ESTADO CARABOBO, RICARDO MONTILLA, PRESIDENTE DEL ESTADO GUARICO, EL DR. MANUEL SALVADOR BARRETO, MALARIOLOGO DE PUERTO CABELLO, EL DR. LACENIO GUERRERO, MÉDICO JEFE DE LA ZONA II DE MALARIOLOGIA DEL ESTADO CARABOBO, EL ING. RAFAEL SARDI Y EL DR. ANTONIO GÓMEZ MARCANO.
Para conmemorar tan magna fecha, el Club de Leones de Morón, dirigido por ACACIO HENRIQUEZ, HONEIDA VASQUEZ, LA FAMILIA COLINA, MIREYA SOTO y demás Miembro conjuntamente o mediante la aprobación de la Ilustre Cámara Municipal de Mora, han programado diversos actos, donde sobresale la Sesión Solemne a realizarse este Viernes Dos y donde estará como orador de Orden el Ilustre Historiador Dr. GUILLERMO MORON, quizás el mejor historiador venezolano viviente de la actualidad y expresidente de la Academia Nacional de la historia quien será Condecorado con la Orden General Juan José Mora, en su Primera Clase, también se Condecorará a uno de los sobreviviente de aquel 2 de diciembre el Sr. LEVIS BROYES, en su Segunda Clase y al Sr. GONZALO PALUMBO (Post Mortem) en su Tercera Clase.
Morón, se viste de gala para recibir a tan Ilustre visitantes. Queda todos invitados.
JUEVES 9 DE OCTUBRE DE 2008 Morón una Encrucijada en el Tiempo
El cronista de Puerto Cabello Don Miguel Elías Dao decía que Morón, Vista desde arriba, sus vías de la encrucijada parecían brazos extendidos para recibir el viajero visitante. El ilustre poeta guanareño José Joaquín Burgos escribió una vez que Morón es una encrucijada en el tiempo, una esquina en la historia venezolana… un camino abierto a todos los rumbos y a la ventana infinita del mar… este cronista diría por su parte: viajero has llegado a Morón/calma tu sed/descansa tus pies/has llegado a tu hogar/ donde tu enrancia ha de acabar.
Cuando se me pregunta como cronista sobre las cosas autóctonas de Morón es difícil responder (fíjense que digo Morón y no Urama) porque Morón es un aluvión de seres humanos provenientes de disímiles partes del territorio nacional y de otros países. Ha sido un crisol donde se han mezclado diferentes culturas, variados saberes y aportes étnicos diversos que van a conformar un conglomerado social de unidad dentro de la diversidad.
Su fuerza centrípeta para la imaginación no solo se debe a sus caminos comunicantes con el centro o con el occidente del país o su cercanía al puerto que le abre ventana infinita al mar sino también por el peso de la actividad industrial que proporciona el trabajo deseado o la oportunidad anhelada que se hace inaccesible en otros lares, pero además en Morón, se hace posible la rápida adaptabilidad del foráneo al calor de su clima y de su gente, al dulzor del agua que baja de las montañas de Temerla y de Canoabo, se hace música la brisa suave y caliente que deambula por el golfo triste y penetra por Palma Sola.
En Morón nos sentimos Moroneros todos, el canoabero, el yaracuyano o larense, el falconiano, el aragüeño, el oriental. Entre estos últimos llego uno a Morón en 1973 (hace 35 años) y llego para quedarse, se trata de Don José Manuel Parejo, nacido en Cantaura Estado Anzoátegui, el siete de octubre de 1921, es decir, recientemente acaba de cumplir 87 años de edad y sigue jovial con su efervescente energía y entusiasmo. Desde este espacio mil felicidades a Don José Parejo y que la pase muy bien al la do de su maravillosa familia.
Don José Parejo casó con la distinguida Dama Petra Maria Coello de Parejo nacida el 23 de octubre de 1921, es decir, son casi la misma edad (la diferencia son 16 días), en otras palabras, la pareja de los Parejos tiene una edad pareja. Doña Petra es nativa de Miraca Baraive del Estado Falcón, es coriana y prima de este cronista.
De la unión de los esposos parejos nacieron Simón y Ramón Parejo, ambos con dones de buena gente, gente honrada y trabajadora.
Don José Parejo desde su juventud trabajo en la industria petrolera de Anaco, cuando corría el año de 1945 comenzó a trabajar en la Mobil Oil Company, en Winco, Sant Tome; hasta 1965 cuando egreso de dicha factoría. Pero lo que mas quiero destacar de este personaje es su habilidad para tocar la bandola, el Cuatro o la Guitarra, que lo ha hecho un músico reconocido tanto en oriente como en Morón, que a pesar de su edad todavía maneja con habilidad y lucidez esos instrumentos y hasta entona canciones con una precisión sorprendente.
Don José el músico es de la estirpe cantora del gran músico oriental Don Luis Mariano Rivera y de Julio Centeno el valenciano a quien conocí personalmente y compartí con él tardes de tríos y de guitarras. Por cierto que Don José me hace recordar a Don Julio, son sumamente parecidos. La cualidad musical de Don José le hizo ganar fama de galán tanto en oriente como en Morón, esto trajo muchos dolores de cabeza a la prima Petra quien recuerda esos momentos con alegría y nostalgia comprendiendo siempre el oficio de músico de su esposo sin reprocharle nunca sus amoríos pasajeros. Me dicen que aun Don José se le hace agua el ojo cuando ve una muchacha bonita.
Heredero de la galanería de Don José es su retoño menor, Ramón Parejo quien también es músico ocasional, dirigente político y sindical, pero sobre todo, es un hombre dicharachero y pica flor que le ha generado mas de un problema con su jefa que no quiere parecerse en lo comprensivo a Doña Petra.
JUEVES 9 DE OCTUBRE DE 2008
Morón una Encrucijada en el Tiempo
El cronista de Puerto Cabello Don Miguel Elías Dao decía que Morón, Vista desde arriba, sus vías de la encrucijada parecían brazos extendidos para recibir el viajero visitante. El ilustre poeta guanareño José Joaquín Burgos escribió una vez que Morón es una encrucijada en el tiempo, una esquina en la historia venezolana… un camino abierto a todos los rumbos y a la ventana infinita del mar… este cronista diría por su parte: viajero has llegado a Morón/calma tu sed/descansa tus pies/has llegado a tu hogar/ donde tu enrancia ha de acabar.
Cuando se me pregunta como cronista sobre las cosas autóctonas de Morón es difícil responder (fíjense que digo Morón y no Urama) porque Morón es un aluvión de seres humanos provenientes de disímiles partes del territorio nacional y de otros países. Ha sido un crisol donde se han mezclado diferentes culturas, variados saberes y aportes étnicos diversos que van a conformar un conglomerado social de unidad dentro de la diversidad.
Su fuerza centrípeta para la imaginación no solo se debe a sus caminos comunicantes con el centro o con el occidente del país o su cercanía al puerto que le abre ventana infinita al mar sino también por el peso de la actividad industrial que proporciona el trabajo deseado o la oportunidad anhelada que se hace inaccesible en otros lares, pero además en Morón, se hace posible la rápida adaptabilidad del foráneo al calor de su clima y de su gente, al dulzor del agua que baja de las montañas de Temerla y de Canoabo, se hace música la brisa suave y caliente que deambula por el golfo triste y penetra por Palma Sola.
En Morón nos sentimos Moroneros todos, el canoabero, el yaracuyano o larense, el falconiano, el aragüeño, el oriental. Entre estos últimos llego uno a Morón en 1973 (hace 35 años) y llego para quedarse, se trata de Don José Manuel Parejo, nacido en Cantaura Estado Anzoátegui, el siete de octubre de 1921, es decir, recientemente acaba de cumplir 87 años de edad y sigue jovial con su efervescente energía y entusiasmo. Desde este espacio mil felicidades a Don José Parejo y que la pase muy bien al la do de su maravillosa familia.
Don José Parejo casó con la distinguida Dama Petra Maria Coello de Parejo nacida el 23 de octubre de 1921, es decir, son casi la misma edad (la diferencia son 16 días), en otras palabras, la pareja de los Parejos tiene una edad pareja. Doña Petra es nativa de Miraca Baraive del Estado Falcón, es coriana y prima de este cronista.
De la unión de los esposos parejos nacieron Simón y Ramón Parejo, ambos con dones de buena gente, gente honrada y trabajadora.
Don José Parejo desde su juventud trabajo en la industria petrolera de Anaco, cuando corría el año de 1945 comenzó a trabajar en la Mobil Oil Company, en Winco, Sant Tome; hasta 1965 cuando egreso de dicha factoría. Pero lo que mas quiero destacar de este personaje es su habilidad para tocar la bandola, el Cuatro o la Guitarra, que lo ha hecho un músico reconocido tanto en oriente como en Morón, que a pesar de su edad todavía maneja con habilidad y lucidez esos instrumentos y hasta entona canciones con una precisión sorprendente.
Don José el músico es de la estirpe cantora del gran músico oriental Don Luis Mariano Rivera y de Julio Centeno el valenciano a quien conocí personalmente y compartí con él tardes de tríos y de guitarras. Por cierto que Don José me hace recordar a Don Julio, son sumamente parecidos. La cualidad musical de Don José le hizo ganar fama de galán tanto en oriente como en Morón, esto trajo muchos dolores de cabeza a la prima Petra quien recuerda esos momentos con alegría y nostalgia comprendiendo siempre el oficio de músico de su esposo sin reprocharle nunca sus amoríos pasajeros. Me dicen que aun Don José se le hace agua el ojo cuando ve una muchacha bonita.
Heredero de la galanería de Don José es su retoño menor, Ramón Parejo quien también es músico ocasional, dirigente político y sindical, pero sobre todo, es un hombre dicharachero y pica flor que le ha generado mas de un problema con su jefa que no quiere parecerse en lo comprensivo a Doña Petra.
Un personaje y una historia
Hurgando en mis archivos encontré un documento, no sé si es inédito o no, no tiene fecha, pero por su contenido calculo que es del año 1985.
Es un escrito de un personaje muy recordado en Morón, es del Sr. José Rodríguez Escarate (Q.E.P.D.); fue un pulcro y servicial funcionario público por largos años de la prefectura de Morón, hombre culto y de mucha experiencia en el campo de la escritura, llevó como secretario los libros de esa dependencia oficial.
Debo hacer una acotación aquí para aclararles a los lectores lo siguiente: El municipio Mora formaba parte del distrito Puerto Cabello, por lo que en éste funcionaba la prefectura principal y en Morón regía una subprefectura, por tanto el funcionario a cargo era un subprefecto.
Estos subprefectos tenían atribuciones para nombrar a funcionarios subalternos como los alcaldes rurales en los caseríos de Alpargatón, Las Vegas, Boca de Yaracuy, Aguas Calientes, La Paragüita y Boca de Morón.
También nombraban con distintos calificativos al comisario mayor o primer comisario o comisario permanente para el municipio, nombraban al secretario(a) de la prefectura o del municipio, nombraban al subcomisario de caserío y a los agentes de seguridad.
Por cierto que a José Rodríguez Escarate lo nombra en el año 1949 Pánfilo Sevilla (subprefecto) como secretario de la subprefectura para sustituir Acisclo Román, quien había renunciado al cargo.
Este Acisclo había sustituido a su vez en 1948 a Carmen Mendoza Guinand como secretaria que ésta a su vez había sustituido a Pánfilo Sevilla en el año de 1947 cuando se desempeñaba como secretario.
Esto era un ritornello.
A José Rodríguez Escarate, estando encargado de la subprefectura, le tocó nombrar en el año de 1951 a Amado Ruiz como agente de seguridad pública del municipio, el cual fue sustituido al cabo de dos meses por Antonio José Zambrano, volviendo a ser policía otra vez Amado Ruiz en 1952 cuando sustituye a Brígido Emilio Palacios.
José Escarate como se le conocía, señalado anteriormente en este escrito, revela la historia del estadio Jesús Uribe en ocasión de que el Concejo Municipal, mejor dicho algunos concejales, planteaban tomar el estadio para construir el terminal de pasajeros; creo interesante transcribir lo que él dijo en aquella oportunidad: "En el año 1935, un grupo En lo que es hoy el estadio Jesús Uribe quisieron construir un terminal de pasajeros de jóvenes amantes del deporte de béisbol, entre los que figuraban como promotores Mario Rodríguez, Juan Rodríguez, Emilio Montero, Evelio Rivero, Francisco Contreras, Candelario Acacio, Ãngel A.
López, Martín Blanco, Jesús Bermúdez y otros que escapan a mi memoria.
Estos hombres juveniles, motivados por el amor e inquietud deportiva, iniciaron el arreglo y acondicionamiento del actual estadio 'Jesús Uribe'; ese comienzo se realizó mediante el trabajo arduo, tesonero, constante, sacrificado, con un esfuerzo propio, utilizando para ello hachas, machetes, picos y palas, chasis de carros viejos que servían de rastras para nivelar el terreno, se cargó una gran cantidad de tierra para el relleno, puesto que allí existía una inmensa laguna que cruzaba las calles Real y Miranda y que finalmente iba a la laguna de La Pancha, y seguía su curso al río Morón.
Una vez que los fundadores de ese campo consideraron estaba que apto para la actividad deportiva en esa época, formaron un club de béisbol llamado 'Santa Ana'; este equipo tanto para sus integrantes como para la colectividad moronense brindó grandes satisfacciones por el afán deportivo e innumerables intervenciones dentro y fuera de su terreno.
Al sucederse el retiro de estos protagonistas por fallecimiento o deficiencia física, se funda un nuevo equipo con el nombre de 'Morón Star', el cual estaba conformado entre otros por los hermanos Rivero, Juan R.
Rojas, Ildefonso Uribe y Laguna, y por los veteranos Víctor Montero, Candelario Acacio, Martín Blanco y este servidor José Rodríguez Escarate.
Durante la década de 1945 a 1955 mantuvimos el terreno en perfectas condiciones y conservación, ya que en él realizábamos muchísimos eventos deportivos; por lo tanto, siempre contábamos con el respaldo y apoyo de la población".
Un Personaje y una Historia
Hurgando en mis archivos encontré un documento, no sé si es inédito o no, no tiene fecha pero por su contenido calculo que es del año 1985.
Es un escrito de un personaje muy recordado en Morón, es del sr. José Rodríguez Escárate (Q.E.P.D.); fue un pulcro y servicial funcionario público por largos años de la prefectura de Morón, hombre culto y de mucha experiencia en el campo de la escritura, llevó como Secretario los libros de esa dependencia oficial.
José Escárate, como se le conocía, en este escrito revela la historia del estadio Jesús Uribe en ocasión de que el Concejo Municipal, mejor dicho algunos concejales, planteaban tomar el estadio para construir el Terminal de pasajeros, creo interesante transcribir lo que él dijo en aquella oportunidad: "En el año 1935, un grupo de jóvenes amantes del deporte de béisbol, entre los que figuraban como promotores Mario Rodríguez, Juan Rodríguez, Emilio Montero, Evelio Rivero, Francisco Contreras, Candelario Acacio, Ãngel A. López, Martín Blanco, Jesús Bermúdez y otros que escapan a mi memoria.
Estos hombres juveniles motivados por el amor e inquietud deportiva, iniciaron el arreglo y acondicionamiento del actual estadio "Jesús Uribe", ese comienzo se realizó mediante el trabajo arduo, tesonero, constante, sacrificado, con un esfuerzo propio, utilizando para ello hachas, machetes, picos y palas, chasis de carros viejos que servían de rastras para nivelar el terreno, se cargó una gran cantidad de tierra para el relleno, puesto que allí existía una inmensa laguna que cruzaba las calles Real y Miranda y que finalmente iba a la laguna de la pancha, y seguía su curso al río Morón.
Una vez que los fundadores de ese campo consideraron que estaba apto para la actividad deportiva en esa época, formaron un club de béisbol llamado "Santa Ana", este equipo tanto para sus integrantes como para la colectividad moronense brindó grandes satisfacciones por el afán deportivo e innumerables intervenciones dentro y fuera de su terreno.
Al sucederse el retiro de estos protagonistas por fallecimiento o deficiencia física, se funda un nuevo equipo con el nombre de "Morón Star", el cual estaba conformado entre otros por los hermanos Rivero, Juan R. Rojas, Ildefonso Uribe, y Laguna, y por los veteranos Víctor Montero, Candelario Acacio, Martín Blanco y este servidor José Rodríguez Escárate.
Durante la década de 1945 a 1955 mantuvimos el terreno en perfectas condiciones y conservación ya que en él realizábamos muchísimos eventos deportivos, por lo tanto, siempre contamos con el respaldo y apoyo de la población.
Este campo deportivo que justamente este año (1985) esta cumpliendo medio siglo de fundado, ha servido para que muchas generaciones hayan practicado su deporte preferido sin ningún tipo de zozobra, presión, amenazas o atropellos.
Solo recuerdo que en dos oportunidades algunos señores han pretendido eliminar al estadio Jesús Uribe este terreno destinado para fines exclusivamente deportivo en toda época y gobierno ha sido respetado durante su existencia".
El escudo de armas del Municipio J.J. Mora
Para los estudiantes de nuestro municipio vamos ofrecerles hoy la descripción (técnicamente se llama blasonar) del escudo de armas de J.J.
Mora según las reglas de la heráldica.
Dicho escudo es de la autoría del artista plástico Pedro Gramcko (QEPD) quien obtuviera el primer y único premio del concurso abierto y democrático celebrado en el año 2001 en Morón y avalado por un prestigioso jurado, para darle a la entidad morense sus símbolos locales.
El blasonado que les voy a presentar corresponde al profesor Raúl Jesús Orta Pardo, reconocido simbólogo venezolano de la base aérea "Generalísimo Francisco de Miranda" y no el original hecho por el propio autor Gramcko ya que a mi criterio, el del primero es más exacto o preciso y se ajusta estamente a las leyes de la heráldica.
Atributos: Escudo de campo hispánico cuartelado en cruz.
El primer cuartel o diestro del jefe en azur (azul), ostenta una imagen de santa ana y la santísima virgen niña al natural.
El segundo cuartel o siniestro del jefe en sínople (verde), trae un obelisco de plata terrasazo de oro.
El tercer cuartel o dièstro de la punta en gules (rojo).
carga un conjunto emblemático integrada por un caduceo de oro puesto en banda resaltado de un engranaje que a su vez queda bronchado por una centella, ambas en plata.
El cuarto cuartel en oro (amarillo), trae una cornurebosante de frutos puesta en sumada de una cabeza estatua aborigen.
Escusón sobre e todo de oro con un montículo de rocas estilizadas al natural terrazadas de sinople.
Como ornamentos exteriores, el escudo de armas muestra como timbre un sol naciente del jefe con las efemérides "3 de Agosto de 1981" en letras góticas capitales de gules (rojo) y como sostenes una rama de café frutado a la diestra y otra de palma de cocotero a la siniestra enlazadas bajo la punta mediante un listel de oro dispuesto en lazo.
Simbología: El cuartel diestro del jefe, en azul para señalar la al banza, los altos ideales, la dulzura elevación de miras, la justa, la lealtad, la libertad y la perseverancia, ostenta una representación de nuestra señora y su venerable madre en actitud de enseñanza constituyéndose clara evocación del poblado que se estableció en el siglo XVIII con el nombre de Santa Ara de Morón y que constituye el primer indicio de la actual capital del municipio aunque se desconoce la fecha exacta de su fundación.
El cuartel siniestro del jefe, en sínople para resaltar la abundancia, la camaradería y la integridad e igualmente se constituye hito referencial de la región para recordar el erigido en la entrada de Morón por el Club de leones de Valencia en 1945 como testimonio del inicio de la campaña anti-malarica en esta ciudad: símbolo de esperanza para la supervivencia de la población venezolana.
Por razones de espacio dejaremos inconclusa esta semiológica pero la completaremos en la próxima entrega.
El pueblo de Morón y el obispo Martí
Por: Asdrúbal González
Mariano Martí Estadella era un viajero incansable.... El día diecisiete del mes de marzo del año mil setecientos setenta y tres montó en su mula caminera antes de que llegara el amanecer, recorrió seis leguas durante doce horas de camino, y apenas bajado de la cabalgadura visitó la iglesia parroquial de Morón, que era el pueblo de llegada, siendo Guaiguaza el pueblo de salida. "Este pueblo -escribió el escribano José Joaquín de Soto- es fundado principalmente para los esclavos, y otras gentes libres que cultivan las haciendas de cacao comprendidas en este valle: está anexo a dicho pueblo de Alpargatón, que es fundado también para esclavos de las haciendas que contiene su valle, de suerte que ambos pueblos constituyen un curato, siendo el principal donde de continuo reside el cura y está la iglesia parroquial, éste de Morón...â€. El pueblo de Morón era para entonces una iglesia y treinta y a Distribuidora MIXTA Plaza El Zancudo de Morón, símbolo de la lucha contra la fiebre del paludismo. una casas dispersas, la mayor parte desiertas, por estar las familias habitantes viviendo en las haciendas que poblaban el valle la mayor parte del año. Como dato curioso, una décima parte del total de ciento veintisiete habitantes estaba constituida por negros bozales (recién llegados de Ãfrica). El recinto sagrado objeto de la DIGITEL visita quedó reseñado en la forma siguiente: "La iglesia parroquial de dicho pueblo de Morón está dedicada a San Francisco, y acerca de su antigüedad no se pudo tomar razón. Su fábrica es de un cañón, cuyas paredes están formadas de adobes, y el techo de teja; es de muy poca capacidad, y duración; tiene una pequeña sachristia de semejantes materiales, y al frente de la puerta principal un corredor en forma de pórtico cubierto de teja sobre pilares de madera: solo hay el altar mayor, el cual tiene mediano adorno, y en él está colocada la imagen de San Francisco". Anotamos algunos aspectos diferenciales en relación a otros pueblos del vicariato de Puerto Cabello. Uno: Morón y Alpargatón formaban un curato. Dos: Los padres de familia que no llevaban a sus hijos, esclavos y criados, los domingos y días de fiestas de guardar, eran multados con cuatro reales de plata (una buena suma) como obligada limosna. Tres: Al igual que quedará asentado con respecto a los pueblos de Alpargatón y Urama, señaló el obispo andariego: "Este territorio es propenso a calenturas". Más de dos siglos antes de que el 2 de diciembre de 1945 se escogiera simbólicamente a Morón para la primera fumigación de la campaña antimalárica, el territorio visitado por el obispo Martí era la zona más palúdica del país.
Fin del texto por Asdrúbal González
Epidemias e insalubridad en la historia de Juan José Mora
En 1842 se intentó a establecer en Palma Sola un centro agrícola, colonizada por inmigrantes españoles que no vendrían directamente de España sino que para la época estaban refugiados en Francia.
Para lograrlo se concedieron créditos a Andrés Anthoine para traer a la comarca un número de españoles, no menor de 200 ni mayor de 600.
Se dice que el proyecto fracasó por temor a la insalubridad.
Diversos testimonios reafirman las condiciones de insalubridad y la propensión del territorio de Juan José Mora a las enfermedades y epidemias y por ende el desarrollo económico del área.
Todo Puerto Cabello incluido Juan José Mora para la época era reputado en el siglo XIX como una micro-región azotado por el paludismo, la fiebre amarilla, viruela, etc., y dentro de este contexto se resaltaba a Morón, Alpargatón y Urama como "terrenos litorales insalubres, percibidos en esta época como cálidos enfermizos, en las riberas de los ríos homónimos que posibilitan plantaciones de cacao y cocos" (Cunill Grau, 1987, 1476).
Las condiciones ambientales impedían que en esos pueblos se establecieran actividades comerciales o de "tráfico, porque los viajeros y comerciantes procuran no pernoctar en estos pueblos" (Idem).
Toda esta tragedia que se extendió por varios siglos culmino aquel 2 de diciembre de 1945 con la rociada por primera vez del DDT en Morón para erradicar al paludismo; actividad que luego fue desplegada por toda la geografía nacional.
El último roble Don Pánfilo
El roble es un "árbol de gran tamaño y copa ancha, muy longevo (vive hasta mil años)".
Así define el diccionario enciclopédico Larousse a esta especie vegetal, Así mismo, al igual que el DRAE (Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española) señala en otra acepción: "Persona o cosa con gran resistencia o fortaleza".
Este último significado está en un sentido figurado o metafórico que identifica a una persona con la resistencia corporal, importancia y larga vida de este imponente árbol.
Pues bien, eso fue Don Pánfilo Sevilla que rindió su vida este pasado doce de mayo a la edad de 98 años, era el último roble de una generación de servidores públicos municipales y dirigentes políticos que fueron figuras principales como prefectos, subprefectos, secretarios de la prefectura, presidentes de la junta comunal, secretario de la misma, etc., que constituían los órganos de poder del Morón de los años anteriores a la autonomía municipal.
Entre estos servidores podemos nombrar a Don Pánfilo Sevilla, José Escárate, Martín González, Domingo Blanco, Acisclo Román, Amado Ruiz y otros que no logro recordar.
Don Pánfilo era nativo de El Cambur, Puerto Cabello, procreó una familia muy respetable y reconocida en Morón, al lado de su eterna compañera, la ilustre dama Paula Lamas.
Sus hijos, en su mayoría profesionales, también han sido, algunos de ellos, dirigentes políticos y servidores públicos.
A Don Pánfilo se le recordará y se le admirará por el don de gente buena, por su palabra cordial y amable, por su sonrisa suave y espontánea, por haber sido un hombre preocupado y solidario con los problemas de las comunidades, por su sabiduría y la circunspección que supo mantener hasta el fin de sus días.
No debió tener en su larga vida enemigos porque todo el mundo le querría; se fue Pánfilo tras una gran obra de servicio a su pueblo, quizá no se ha ido y siga por ahí, en la calle Comercio, en su morada de siempre o ¿estará jugando ya en el cielo una partida de dominó con su vecino Don Pablo Revilla? Dicen que los robles mueren de pie; así vivió Pánfilo y así murió, erguido, con la frente en alto, sin vacilaciones y sin nada que esconder de su vida pública.
Pero perdió la última batalla con Cronos, el dios del tiempo.
¿Quién puede con él? En los archivos del cronista hay un registro original del 1 de noviembre de 1947, donde el prefecto Antonio Romero "nombra a la señorita Carmen Lorenza Guinand secretaria del municipio Mora (de la prefectura) en sustitución de Pánfilo Sevilla, quien renunció al cargo".
Esto indica que ya Pánfilo a su corta edad era funcionario municipal durante (por lo menos) el último año del trienio del gobierno de la Junta Revolucionaria de gobierno (1945-1948) que presidía Rómulo Betancourt.
En 1949, en el mismo archivo, el 15 de febrero aparece Pánfilo Sevilla como prefecto o subprefecto del municipio Mora; por cierto, allí hace un nombramiento donde sustituye a Acisclo Román por José Escárate como secretario de la subprefectura; este último tendría también una larga carrera como funcionario de la prefectura.
Conocí a Pánfilo a finales de la década de los años setenta, él era presidente de la junta comunal de Morón; le vi siempre como un hombre bondadoso y bonachón; recto en su proceder como funcionario público.
Hasta luego, Pánfilo.
Paz a sus restos.
PD: Mañana es el Día Nacional del Cronista Venezolano, día que se conmemora en honor al nacimiento del primer cronista de Venezuela, Don Enrique Bernardo Núñez.
Estaremos celebrando en Valencia con una misa en la iglesia San Francisco y una recepción-conferencia en el centro de artes vivas Alexis Mujica (Cavam) ubicado frente a la Plaza Bolívar.
Están todos invitados.
Libro Crónicas desde Morón - Evolución Cronológica Morense
En esta síntesis cronológica partimos del año en el cual tenemos testimonios más remotos del nombre de Morón.
Siglo XVI
En 1578, don Juan de Pimentel levanta un croquis del golfo Triste y menciona los siguientes ríos"Aroa, Aracoy (o Yaracuy) y Morón".
Siglo XVII
1628, el gobernador Juan de Meneses y Padilla incorporó a Urama a la jurisdicción de Nirgua; se induce que los territorios de Morón y Alpargatón también formaron parte de ella.
1683, don Gabriel Fernández y Villalobos , marqués de Barinas y Guanare, envió a su rey un documento denominado "Grandeza de Indias" y un fragmento que dice: "A poca distancia que se sale de Puerto Cabello se da en las playas de Paravachoa, que es, el pasaje donde los enemigos suelen asaltar a tierra para ir a morón, pueblo de indios..."
Siglo XVIII
1700, aparece Morón en los registros eclesiásticos como Santa Ana de Morón.
1720, se levantó un inventario de una iglesia que existió a cargo del capellán Sebastián de Herrera y se comprobó que Santa Ana era la patrona del poblado.
1720-1721, se levanta un censo geo-económico del territorio por Pedro José de Olavarriaga, el cual dice: «Morón, el valle es distante 21 leguas de playa y tiene varias haciendas de cacao las cuales dan L 740 fanegas. Alpargatón, el río es bueno y si fuera trabajado pudiera tener canoas, pero sin utilidad alguna».
1721, muere a manos de su esclavo don Fernández Caballero. El esclavo es decapitado y sus restos son esparcidos a los buitres.
1723, visita a Morón y a Urama un cura de Cagua enviado por el obispo Escalona y Calatayud. Aquél encontró una iglesia de paja sin cura fijo y que estaba dedicada a veneración de San Juan Bautista.
1730, se produce el alzamiento de Andresote y tuvieron que venir los frailes capuchinos Tomás de Pons y Salvador de Cádiz para redimir religiosamente a los insubordinados.
1738, se quemó la iglesia de Alpargatón cuando se celebraba la fiesta de San Vicente de Ferrer, luego el padre Ignacio de Paiva, que sirvió en Morón y Alpargatón, la hizo de nuevo.
1768, visita de don Ángel Altolaguirre señalando lo siguiente: existen "crías de ganado y otros animales, como asimismo manufacturas, cosa alguna, entrándole de afuera dulces y vestidos... su tierra fértil y capaz de producir tabaco y otros frutos".
1772-1773, visita del obispo Mariano Martí encuentra a Morón como "un pequeño caserío ubicado a escasos metros del río del mismo nombre, habitado por esclavos y otras gentes libres que cultivan las haciendas de cacao".
1795, se cae la iglesia de Urama que luego fue reconstruida por el cura Félix Antonio Matos,
Siglo XIX
1811, se otorga el título de ciudad a Puerto cabello. Alpargatón y Morón aparecen como Parroquias de la nueva ciudad.
1813, en el plan provisional de gobierno republicano se incorporan Morón y Alpargatón al corregimiento de Puerto Cabello.
1824, se promulgó la ley de división político-territorial de la República de Colombia en la cual se le da la denominación de Carabobo al territorio que hoy ocupan los estados Lara, Yaracuy, Cojedes y parte de Aragua. Morón y Alpargatón formaron parte como parroquia del cantón Puerto Cabello, no así Urama, que siguió integrada al cantón de Nirgua.
1826, el Libertador Simón Bolívar pasa por Morón y sigue a Puerto Cabello.
1831, fusilan a varios moronenses por rebelarse contra el gobierno.
1832, se crea la provincia de Barquisimeto separándola de Carabobo. Morón y Alpargatón son parroquias de Puerto Cabello.
1835, se crea el cantón de Montalbán dividiéndola de Nirgua. Urama pasó a ser parte del cantón Montalbán.
1835, nace el general José Félix Mora, presidente del estado Carabobo.
1854, Alpargatón y Morón se fusionan en una sola parroquia, llevando el nombre de este último.
1856, Urama se integra como parroquia al cantón de Puerto Cabello, separándose del cantón de Montalbán.
1859, llegan a Morón, en meses diferentes, los generales Ezequiel Zamora y Juan Crisóstomo Falcón. Este mismo año las fuerzas del gobierno tomaron represalias e incendiaron los caseríos de Morón, Sanchón y Alpargatón.
1864, Morón y Urama pasan a ser municipios del distrito de Puerto Cabello.
1866, el gobierno decide entregarle a los combatientes federales de Morón las tierras de la posesión Casas de Tejas, y encomienda al general Juan José mora para la repartición.
1866, es presidente del concejo Municipal de puerto Cabello el general José Félix Mora, nativo de Morón.
Siglo XX
1901, el municipio Morón comienza a llamarse Mora.
1921, al municipio Urama se le llamó Camejo en honor al Centenario de la Batalla de Carabobo.
1933, se inaugura la carretera Morón-Coro.
1936, se lincha al jefe civil gomecista de apellido Uribe por parte de una poblada.
1945, en lucha contra la malaria se riega por primera vez el DDT en Venezuela, hecho que se llevó a cabo en el territorio moronense.
1953, se crea la Petroquímica de Venezuela.
1981, se crea el distrito Juan José Mora, escindiéndose de Puerto Cabello y conformado por Morón y Urama.
1983, por ley, los distritos pasan a llamarse municipios autónomos, así Morón derivó en municipio urbano y Urama en municipio foráneo.
1990, los municipios autónomos pasan a llamarse simplemente municipios y sus divisiones parroquias.