Símbolos de Juan José Mora
Parte I:
En artículos anteriores hablamos sobre la heráldica y su origen: en el de hoy se hace referencia a los símbolos locales del Municipio Juan José Mora, cuya capital es Morón.
Los símbolos locales, al igual que los nacionales se componen de tres elementos, a saber: el escudo de armas, la bandera y el himno.
Los escudos de armas de las ciudades o municipios corresponden a la heráldica civil y fueron surgidos en la Europa medieval en la mediad en que los pueblos se fueron desprendiendo del dominio de los señores feudales y fortaleciéndose como unidades autónomas que requerían un gobierno propio y de símbolos que los identificaran como jurisdicciones particulares. De modo que los escudos de armas eran sinónimos de autonomía de las ciudades que luego esta semología se extiende a naciones y países.
El escudo de armas más antiguo de Venezuela es el Santiago de León de Caracas que data desde 1581, el cual fue concedido por el Rey Carlos III de España.
En Juan José Mora era evidente la necesidad de sus símbolos, por una u otra razón siempre se postergaba su concretación, a pesar de que ya el Municipio gozaba de casi dos décadas de declararse su autonomía.
Las voces solitarias de Mireya Soto, Presidenta del Ateneo y la de este servidor, no encontraban eco en el cuerpo edilicio de entonces.
La administración municipal que asume sus funciones a partir del año 2000, exhibe un cambio de actitud.
La Alcaldesa y los concejales en pleno aprueban el llamado a concurso para elaborar primeramente, el escudo de armas y la bandera. Concurso que establecía las bases, se logra la participación de artistas de todos los niveles y de todos los lugares del país.
El prestigioso jurado compuesto por la expresidenta de la Sociedad Bolivariana del Estado Carabobo Lic. Dorys Sandoval y en el presidente de la academia de la historia del mismo Estado Lic. Luis Cubillán Fonseca, el pintor internacional, nativo de Morón Licardo Contreras, la presidenta vitalicia del Ateneo de Morón Ofelia de Colina y el cronista de la ciudad Alexis Coello, decidieron por unanimidad y previa apertura de las placas, que el ganador o ganadores eran las obras cuyos seudónimos eran para el escudo "Blanquinegro" y para la bandera “El Navegante del Níger†resultando ser en ambos casos, el artista plástico carabobeño Pedro Granko, hombre curtido en el arte de la heráldica y la vexilogía. Este veredicto del jurado fue dado el 08 de Mayo del 2001 en la sede del Concejo Municipal de Juan José Mora. La bandera fue izada y el escudo fue develado por primera vez el 8 de Junio del 2001 en un acto público realizado en la plaza Bolívar de Morón.
Símbolos de Juan José Mora
Parte I:
En artículos anteriores hablamos sobre la heráldica y su origen: en el de hoy se hace referencia a los símbolos locales del Municipio Juan José Mora, cuya capital es Morón.
Los símbolos locales, al igual que los nacionales se componen de tres elementos, a saber: el escudo de armas, la bandera y el himno.
Los escudos de armas de las ciudades o municipios corresponden a la heráldica civil y fueron surgidos en la Europa medieval en la mediad en que los pueblos se fueron desprendiendo del dominio de los señores feudales y fortaleciéndose como unidades autónomas que requerían un gobierno propio y de símbolos que los identificaran como jurisdicciones particulares. De modo que los escudos de armas eran sinónimos de autonomía de las ciudades que luego esta semología se extiende a naciones y países.
El escudo de armas más antiguo de Venezuela es el Santiago de León de Caracas que data desde 1581, el cual fue concedido por el Rey Carlos III de España.
En Juan José Mora era evidente la necesidad de sus símbolos, por una u otra razón siempre se postergaba su concretación, a pesar de que ya el Municipio gozaba de casi dos décadas de declararse su autonomía.
Las voces solitarias de Mireya Sito, Presidenta del Ateneo y la de este servidor, no encontraban eco en el cuerpo edilicio de entonces.
La administración municipal que asume sus funciones a partir del año 2000, exhibe un cambio de actitud.
La Alcaldesa y los concejales en pleno aprueban el llamado a concurso para elaborar primeramente, el escudo de armas y la bandera. Concurso que establecía las bases, se logra la participación de artistas de todos los niveles y de todos los lugares del país.
El prestigioso jurado compuesto por la expresidenta de la Sociedad Bolivariana del Estado Carabobo Lic. Dorys Sandoval y en el presidente de la academia de la historia del mismo Estado Lic. Luis Cubillán Fonseca, el pintor internacional, nativo de Morón Licardo Contreras, la presidenta vitalicia del Ateneo de Morón Ofelia de Colina y el cronista de la ciudad Alexis Coello, decidieron por unanimidad y previa apertura de las placas, que el ganador o ganadores eran las obras cuyos seudónimos eran para el escudo blanquinegro y para la bandera “El Navegante del Níger†resultando ser en ambos casos, el artista plástico carabobeño Pedro Granko, hombre curtido en el arte de la heráldica y la vexilogía. Este veredicto del jurado fue dado el 08 de Mayo del 2001 en la sede del Concejo Municipal de Juan José Mora. La bandera fue izada y el escudo fue develado por primera vez el 8 de Junio del 2001 en un acto público realizado en la plaza Bolívar de Morón.
Tambor Nuestro cuenta y canta a Morón
Así se titula el primer CD de esta agrupación Moronense que con mucho sacrificio pone a disposición de la comunidad su canto y el toque de sus ágiles manos sobre el tambor, contribuyendo con su aporte "a despertar el interés por el conocimiento de nuestra historia e identidad local".
Agradezcole a los integrantes de Tambor Nuestro el obsequio de el CD y su dedicatoria como inspirador de varios de estos temas.
Efectivamente, Juan Peraza, Alexis Sabariego, Orlando Primera, Carlos Landaeta, Rufino Mendoza, William Peraza y otros produjeron su CD en base a las composiciones inspiradas en personajes y hechos históricos como "Andresote", "Galavís", "El Libertador en Morón", "El Reloj de Morón", "La Virgen de Santa Ana", "San Juan", "Los Negritos de Morón", "El Monumento al Zancudo Muerto", "Morón, Cuna de la Federación", "La Bandera Local", temas que fueron recopilados en mi libro "Crónicas desde Morón".
Además, este valioso aporte a la cultura morense, como lo es el CD de Tambor Nuestro, contó con la colaboración de personalidades e instituciones locales como la emisora Candela 91.9 FM, Antonio Aldon, Ignacio Peraza, J.V.R. Manzanares, Einsten Cumare y Jorge Luis Manzanares.
El grupo Tambor Nuestro, de Morón, se inicia en la década de los ochentas y logra mantenerse activo un período de cuatro años (1984-1988).
Posteriormente sus integrantes se separan pero no se alejan de sus inquietudes y de su amor por la música de tambor y las tradiciones de la costa; se consideran herederos de la cultura africana dejada por sus ancestros y que como afroamericano descendiente de la mezcla del indio, del blanco y del negro son portadores de un sincretismo cultural rico y abundante en expresiones folklóricas.
El grupo "Tambor Nuestro", integrado mayoritariamente por la familia Rodríguez Sabariego más la incorporación de nuevos miembros, se dedicaron a partir del 14 de agosto del año dos mil al relanzamiento del grupo conjuntamente con la sociedad San Juan Bautista de Morón, para el rescate de nuestras tradiciones.
En este sentido, mantener un programa anual distribuido de la siguiente manera: en diciembre las parrandas y aguinaldos, en carnaval el baile de La Burra, en mayo el Velorio de la Cruz, y en junio la vistosa parranda de San Juan.
Libro Crónicas desde Morón - Sin Vocación Marina
El mar representa un recurso natural por excelencia para apuntalar economías de pueblos y ciudades. No pocas regiones viven de lo que el mar provee o atrae, que para el caso es lo mismo. La mano del hombre introduce elementos acondicionadores para potenciar las bondades de la naturaleza o para corregir aquello que no sirva a sus interese, o mejor dicho, que no sirva a los intereses colectivos.
Hay ciudades que han vivido históricamente apegadas a su mar, tal es el caso de Puerto Cabello. El mar ha sido su origen y su razón de ser desde que apareció el primer galeón español en el horizonte. Su condición de puerto acentuó desde un principio la relación hombre-mar. Con el devenir el mar formó parte del sentimiento porteño. Está en los versos de los poetas, está en los cantos de los juglares, está en el silbido de los pescadores, está en las anécdotas de los marineros y sobre todo, está en el temperamento de un pueblo que se vuelca a diario a los diferentes lugares o playas para recrearse y compenetrarse con su manto azul. ¿Sentimos los moronenses lo mismo? La respuesta es no.
Morón también es una ciudad con mar. Poseemos una extensión costera que alcanza los 14 kilómetros desde la desembocadura del río Yaracuy hasta el estuario del río Sanchón. No obstante, Morón no goza de una tradición marítima o en todo caso su identidad ha sido diluida y absorbida por la preponderancia de su vecino Puerto Cabello.
Si exceptuamos los escasos pescadores artesanales que frecuentemente buscan su subsistencia en las playas de la localidad y a los turistas residentes que se movilizan hacia las playas de Palma Sola los fines de semana o en temporadas de vacaciones, podemos decir que el mar no existe como parte integral de nuestro municipio.
El mar de Morón es un gigante dormido que es posible despertar a mediano plazo con resultados obviamente favorables para las comunidades; no sólo desde el punto de vista económico, donde indudablemente que las expectativas generales están centradas en la industria como actividad fundamental, sino también que es necesario incentivar desarrollos alternos como el turismo, que generen riquezas y empleos, a su vez asumir la existencia como una manera espiritual de abrirse paso hacia el mar y lo que representa como inspiración de vida, forjador de sueños y encantos.
He oído al alcalde Garrido hablar sobre un proyecto, ya terminado, de una marina turística y un balneario popular para las playas de Palma Sola, cosa que me parece magnífica para dinamizar esta área y que puede ser el comienzo para sanear el ambiente de toda la franja costera morense. Habrá que descontaminar, en primer lugar, el río Morón, cuestión que es muy factible, puesto que ya el colector central de aguas negras está concluido al igual que la planta de tratamiento, y, en según do lugar, habrá que controlar rigurosamente a las empresas de la zona para evitar que continúen derramando sustancias nocivas que afecten el ecosistema marino. Otro elemento a considerar sería la construcción de un muelle pesquero que contribuya a mejorar la economía de humildes pobladores y la disposición al público en mejor precio de variedades de pescado.
Empero, se dirá que estos proyectos requieren de inversiones cuantiosas y que la Alcaldía no podrá financiarlos; efectivamente así será. Pero existen diversas opciones para obtener los recursos para llevar a cabo estas obras. Puede ser a través de la inversión privada y/o por medio del régimen de concesiones. También se podría buscar la posibilidad de aportes gubernamentales como la Gobernación del estado o los ministerios del Ambiente o del Turismo, o, ¿por qué no?, tocar las puertas de los organismos multilaterales.
Bueno es aclarar que cuando hablamos de estos proyectos ambiciosos no estamos señalando que se harán a la vuelta de la esquina. Lógico es suponer que se necesita un tiempo más o menos prolongado para hacerlos una realidad; sin embargo, hay que empezar pronto. Tampoco es una utopía, son los retos de los morenses y de sus autoridades para el siglo XXI. Es prudente hacer otra acotación: el espacio físico donde deberían desarrollarse tales proyectos y otros más como balnearios, hoteles, etc., no tiene por qué restringirse solamente al área de Palma Sola, ya que el municipio Juan José Mora dispone de 14 Kms. De costas. Entendemos que en sus adyacencias están ubicadas importantes empresas vitales para el desarrollo, pero no deben arrogarse más de las extensiones territoriales que requieran para su seguridad y nuevas ampliaciones. En toda circunstancia la concertación y el apego a ley deben ser el norte de las acciones.