Libro Crónicas desde Morón - Desamor al Prójimo
Entre las enseñanzas esenciales del cristianismo está el amor al prójimo. Este precepto contemplado en el decálogo, o la Tabla de Los Diez Mandamientos, recibido por Moisés de las manos de Dios, irrumpió en su época contra el individualismo, el egoísmo y la insolidaridad. No obstante, en un país donde se presume que más del 80% de su población es de vocación cristiana, se hace caso omiso de él o se desarrollan actitudes y conductas que lo contradicen.
Viene al caso la cuña televisiva de los Jesuítas en Venezuela, donde atacan a los esperpentos de la condición humana como el egoísmo, la prepotencia y la mezquindad, protagonizados por un troglodita con cara de marrano. Cuñas como ésta enaltecen la dignidad y la convivencia entre los individuos de una sociedad.
En la sociedad venezolana se han enquistado conductas que vulneran o reducen al mínimo el afecto por nuestros semejantes. Para ilustrar lo anterior sobran ejemplos: Si se va a una institución -bien sea pública o privada- para efectuar alguna operación rutinaria, se encontrará que los encargados de atenderlo lo harán esperar al máximo innecesariamente (pues el funcionario está tomando café o conversando con otro empleado).
Si tiene el infortunio de hacer una cola, pasará las de Caín. A pesar de que está una ventanilla o taquilla desocupada, lo atenderá sólo una que estará repleta de personas como usted. Deberá soportar a sus semejantes "vivos "que se le cuelan. Pero, para su desgracia, la cola es tan larga que se sale del establecimiento. Entonces lo bañará el horrendo sol que perlará su frente de copioso sudor; es allí donde empieza el regocijo de los regentes y gendarmes del organismo en cuestión. El placer obtenido por el sufrimiento ajeno se manifiesta en leves sonrisas y lentitud en el habitual trabajo. Y para completar la faena se hace oír estruendosamente la voz del funcionario regañando y ordenando la cola, así se hacen sentir la autoridad y la jerarquía de quien en utopía debería servir a su prójimo con amor. El sufrimiento es estoico, pero los coleros buscarán la oportunidad de vengárseles decir, de pagar con la misma moneda o cobrarse ojo por ojo y diente por diente.
El momento llegará. Es en los representantes de la autoridad en quines quizás e nota más el sacrilego desafecto por la gente. Usted pierde su condición o dignidad humana cuando por alguna circunstancia cae en manos de cualquier cuerpo policial o militar; de inmediato se le prejuzga como un potencial delincuente, y como tal se le trata. Se le veja y se le humilla. Aquello de quedo el mundo es inocente hasta que se le compruebe lo contrario, es mera ilusión.
Le dirán que usted no tiene derechos, que ellos son la autoridad y la ley. Al final se comprobará que usted es inocente, un ciudadano común al que, supuestamente, la Constitución le concede deberes y derechos. Usted ha tenido suerte, a otros les ha ido peor. A lo mejor le ofrecen las disculpas y todo quedó allí. Ese mismo gendarme que es bravucón ante el indefenso ciudadano, es sumiso frente al poderoso.
Pero no crea, amigo mío, que sólo en los sectores del gobierno se vislumbra el desamor por los demás. Este es un quiste enraizado en la forma de pensar y en los genes conductuales de los diferentes estratos sociales del país. ¿Tendrá incidencia aquel odio racial y/o social que preconizó la guerra a muerte durante la lucha de independencia, o ése es un elemento intrínseco de la naturaleza humana? O más recientemente ¿serán los estertores de la Guerra Federal? ¿Será el producto de un país que en el pasado estuvo bañado en odios y luchas intestinas? De todas manera éste es un hecho psicológico y sociológico que en estas notas no vamos a profundizar.
Hasta en los sectores más humildes se observa la prepotencia o la inmodestia que trae consigo la poca consideración hacia sus semejantes. Basta que alguien sea presidente de la junta de vecinos del barrio más pobre del pueblo o de cualquier comunidad educativa para que entonces deje de tratar a sus antiguos compañeros, o los trata con despotismo, o simplemente se atribuye autoridad y derechos que no posee. Lo mismo sucede con los empleados medios y altos de las empresas importantes. Ni decir del campo educativo. En los concursos de docentes para ingresar o ascender en el ME se hacían interminable colas en las cuales no pocos educadores se fatigaban, puesto que estaban allí desde la madrugada para entregar sus credenciales. Esto es absurdo, teniendo muchos de los coordinadores de los concursos, muchos de ellos, postgrado en gerencia educativa y en planificación.
De manera que no es por desconocer la maestría, sino porque cada quien debe pagar su noviciado. ¿Esto no es muestra de desamor al prójimo?
En la Casa de la Cultura de Morón se bautizará libro "La otra mitad de uno"
Morón, marzo 28 (José Trovat).- Para mañana viernes en las instalaciones de la Casa de la Cultura del municipio Juan José Mora, se bautizará el libro "La Otra Mitad de Uno", obra escrita por el padre Luis "Moro" Parada, acto en el que se darán cita diversas personalidades del mundo literario, etc. La información la ofreció el cronista de la ciudad de Morón, Alexis Coello, quien especificó que la comisión de cultura, presidida por la concejal, Gloria Rumbo y la Diócesis de Puerto Cabello, aunaron esfuerzos para realizar esa actividad. Coello, especificó que el acto servirá para resaltar las virtudes intelectuales de "nuestro párroco, Luis Parada, quien escribió un hermoso poemario que lleva por título la "Otra Mitad de Uno", a través del cual expresa un sentimiento romántico, no desde el punto de vista religioso, sino más bien de la esencia del hombre, como individuo. Es un trabajo bibliográfico muy hermoso que resalta, entre otras cosas, el amor al prójimo y destaca la sensibilidad social". Reencuentro de poetas De conformidad a lo planteado, Coello, destacó que en el acto de mañana viernes 30 de marzo, acudirán numerosos poetas del Estado Carabobo, quienes honrarán con su presencia esa ceremonia, Alexis Coello, cronista de Morón, invitó a la colectividad mañana viernes a la Casa de la Cultura al bautizo del libro "La otra mitad de uno", escrito por el padre Luis Parada. entre los que destaca el padrino del libro el connotado poeta Juan Arengo y José Joaquín Burgos, por lo que extendió la invitación a la colectividad en general para que apoyen al padre Luis Parada, párroco de la ciudad de Morón para de este modo rendirle un homenaje al sacerdote. Al respecto, el historiador local expresó "que es una obra, que nosotros, como representantes de la comisión de cultura y cronista de la ciudad puedo afirmar que resalta nuestros valores culturales y en el caso de Morón, desafortunadamente no hay una producción literaria numerosa como existe en otras partes, y estas cosas debemos estimularlas y promocionarlas para que en un futuro podamos contar con intelectuales y poetas, como el padres Luis Parada", dijo Alexis Coello. Foto: Rafael Reyes
Libro Crónicas desde Morón - El Obelisco del Zancudo Muerto
En este monumento enclavado en pleno corazón de Morón, su forma es de aguja piramidal, como todos los obeliscos; no es de mucho grosor y posee una altura aproximada de 10 metros, en su cúspide ostenta una especie de faro que nunca está encendido, al pie del monolito yace el cuerpo metálico de un zancudo, se mantiene inerte sobre un mesón empedrado; toda la obra está circundada por una carnada de piedras dispuestas en forma de barrera; adheridas al obelisco se encuentran varias placas en conmemoración de la lucha antimalárica iniciada en Morón el 2 de diciembre de 1945.
La idea del monumento fue concebida por Don Ramón Chazzim (valenciano), quien propuso al Club de Leones de Valencia la construcción de dicho monumento para conmemorar los diez años de la primera rociada del DDT en Venezuela. La proposición fue aprobada por todos los miembros del club y se procedió a la fabricación de la pieza (un zancudo muerto) y a la obra en general, se consideró que era el "mejor testimonio para recordar a las generaciones futuras que en el pueblo de Morón se había librado la primera batalla definitiva para la destrucción del paludismo".
Cuando ya la pieza del zancudo muerto estaba fundida en bronce se recibió una proposición del Dr. Enrique Tejera quien sustentaba que era preferible presentar un zancudo aparentemente vivo que estuviera picando a una piedra como símbolo de la derrota definitiva del mosquito transmisor del paludismo. Esta proposición fue aceptada pero ya el zancudo muerto estaba listo y no se podía echar para atrás. El monumento fue inaugurado el 2 de diciembre de 1955 en el sitio donde se encontraba el primer rancho de paja rociado con DDT (aunque mi amiga Ramona Pacheco sostiene que no fue allí sino que fue en un rancho ubicado donde se encuentra el actual restaurante Venezuela).
El monumento fue entregado mediante acta, por el presidente del Club de Leones de Valencia, Sr. Pedro J. Perdomo al presidente del Concejo Municipal de Puerto Cabello. Sr., Miguel Urbano Taylor. La placa fue develada por la señorita Mimma Perdomo (reina del Club de Leones Valencia) en presencia del Dr. Amoldo Gabaldón (el procer de la lucha antimalánca en Venezuela), la cinta de inauguración fue cortada por Pedro J. Perdomo y se encontraba además en el acto monseñor Victor Julio Arocha, quien bendijo al monumento; Don Ramón Chazzim (ideólogo de la obra); el Dr. Arturo Luis Berti; el cronista de valencia, Don Alfonso Marín; el Dr. Gilberto Arellano y otros. ¿Qué significación tiene el obelisco del zancudo muerto para los morenses de hoy? Algunos no le dan ninguna importancia, para otros no significa nada o simplemente un adorno o un elemento decorativo.
¿Cómo venerar un animal que hizo tanto daño? Lo que se venera no es el animal que en este caso es el zancudo, lo que se venera es aquel ejército de valerosos hombres como Gabaldón, Tejera y Berti a la cabeza que lograron erradicar la plaga que azotaba a los venezolanos y que mataba a niños, jóvenes y ancianos por igual, por eso es que cuando Levi Borges -guarda jefe de la primera cuadrilla de dedetizadores- llamó a la puerta de un rancho de bahareque y techo de palma, en el municipio Morón, estaba comenzando para Venezuela una nueva etapa de profundas transformaciones, lo que haría decir a Arturo Uslar Pietri que "La transformación social y económica que estaba sufriendo nuestro país en el presente no es puramente la consecuencia de la Venezuela con petróleo sino en gran parte de la Venezuela sin malaria... Extraordinaria hazaña realizada por los venezolanos para Venezuela " (1)
Los venezolanos somos propicios a recordar sólo los hechos heroicos, las guerra y las batallas y olvidar las acciones de la sociedad civil aunque las victorias hayan sido más grandes que aquellas. La lucha contra el paludismo fue un hecho heroico, el esfuerzo, la constancia, la capacitación, el amor al prójimo, todo ello fue indispensable para ganarle la batalla al general Paludismo, enemigo invisible que destruía a mansalva a nuestros compatriotas, pues, a este enemigo se le venció ¿No son héroes acaso Gabaldón, Tejera Berti y otros miles de venezolanos que salvaron a su patria?
Este proceso se inició en Morón, y antes de la aplicación del DDT el cuadro de Morón era así: "Para 1945 la población se había reducido a 800 habitantes. Y no se piense que eran habitantes alegres, contentos de vivir, optimistas del futuro. Nada de eso. Veían un porvenir cada vez más tenebroso, y algunos de ellos preferían emigrar a otros lugares aun cuando para estos tuvieran que romper los nexos sentimentales que los ligaba al pequeño rincón geográfico donde habían vivido siempre" (2)
Morón es hoy en día una pujante zona industrial con casi 80.000 habitantes en contraposición de aquellos que tenía en 1945. Esto no es obra del azar, es obra de estos venezolanos que hemos mencionado y que todavía, para los que amamos nuestro pasado nos sentimos en deuda con ellos.
(1) Imagen y Huella de Arnoldo Gabaldón. Publicaciones Intevep S.A. (2) Marín Alfonso: "Morón Ave Fénix de Carabobo".