Según Alexis Coello, bajo la visión de Medina Rubio, esta disciplina debe alejarse de la simple crónica anecdótica para estudiar la interrelación de estructuras geográficas, económicas, sociales, políticas y mentales en una escala temporal definida y espacios menores como municipios, parroquias o barrios.
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Según Arístedes Medina Rubio, esta disciplina debe abordarse como una totalidad coherente en una escala temporal definida, analizando actividades económicas, demografía, organización social y superestructura. Requiere el uso correcto de fuentes documentales, iconográficas y orales mediante visitas a archivos, bibliotecas y hemerotecas.
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Según el autor del texto, es una corriente que concibe el hecho histórico como una obra poética basada en la subjetividad y la retórica emotiva. Se desarrolló en Venezuela entre 1840 y 1890 aproximadamente, buscando consolidar la conciencia nacional mediante la exaltación de la gesta independentista y lo heroico de los próceres militares.
📄 Crónica: Tendencias Historiográficas Romanticismo ➔
Introducción a la Historia Regional
La "introducción a la historia regional" del Dr. Arístedes Medina Rubio presenta aspectos bastantes comunes o coincidentes con el texto anteriormente mencionado del autor Luis Conzález, sin embargo, en mi criterio, considero que Medina Rubio hace una mayor concreción en la base metodológica para asumir científicamente la historia regional o local.
Plantea que la investigación de la historia regional y local exige una metodología rigurosa, apegada a los principios y objetivos de la ciencia histórica con propósitos de compromiso y transformación.
Debe -según élalejarse de la simple crónica llena de anécdotas y de superficialidad.
Al igual que Luis González, Medina Rubio hace un deslinde de la historia regional con respecto a la historia monumental o nacional.
Si bien, considera: "que la historia es la memoria colectiva de los hombres, enmarcada siempre entre magnitudes de tiempo y espacios definidos".
La diferencia estriba en el manejo de la escala ya que a la historia regional o local le corresponde espacios menores que pueden ser desde una región, entendida ésta como una totalidad coherente, hasta un municipio, una parroquia, un barrio, un hato, una hacienda.
En este sentido, el microanálisis pasa a ser la herramienta estupenda para aplicársele a espacios pequeños o menores que los entes nacionales.
Se debe tener cuidado de no creer que la historia regional o local es restringir o circunscribir la historia nacional a los pequeños espacios porque la historia de los espacios menores no es la historia nacional adoptada a esos espacios".
Este autor hace mucho énfasis en la condición "sine qua non" de las fuentes para poder hacer historia regional.
El historiador local debe estar preparado para el uso correcto de las fuentes, su organización, limpieza, preparación, análisis interno y externo.
Las fuentes pueden clasificarse en escritos (documentales, prensa, memorias, correspondencias etc.), iconográficas (gráficos y otras prácticas), testimonios orales.
Es tarea primordial del historiador local visitar las hemerotecas, las bibliotecas y los archivos para la búsqueda de las fuentes escritas.
El enfoque de la historia regional y local debe hacerse sobre una totalidad (región o localidad) estudiando la "interrelación de las estructuras geográficas, económicas, sociales, políticas y hasta mentales, en un conjunto combinado".
Por lo tanto debe abordarse un espacio (región, localidad, municipio, parroquia, barrio etc.) en una escala temporal definida y analizar las relaciones de las actividades económicas con los aspectos demográficos, la organización social y la superestructura (instituciones, leyes etc.) a escala regional o local según sea el caso.
No debe dejarse de lado lo relacionado con las condiciones físicas y naturales del espacio estudiado y en el caso que el historiador local no posea el dominio sobre una disciplina en particular se debe acudir a los especialistas en la materia.
Introducción a la Historia Regional
La "introducción a la historia regional" del Dr. Arístedes Medina Rubio presenta aspectos bastantes comunes o coincidentes con el texto anteriormente mencionado del autor Luis Conzález, sin embargo, en mi criterio, considero que Medina Rubio hace una mayor concreción en la base metodológica para asumir científicamente la historia regional o local.
Plantea que la investigación de la historia regional y local exige una metodología rigurosa, apegada a los principios y objetivos de la ciencia histórica con propósitos de compromiso y transformación.
Debe -según élalejarse de la simple crónica llena de anécdotas y de superficialidad.
Al igual que Luis González, Medina Rubio hace un deslinde de la historia regional con respecto a la historia monumental o nacional.
Si bien, considera: "que la historia es la memoria colectiva de los hombres, enmarcada siempre entre magnitudes de tiempo y espacios definidos".
La diferencia estriba en el manejo de la escala ya que a la historia regional o local le corresponde espacios menores que pueden ser desde una región, entendida ésta como una totalidad coherente, hasta un municipio, una parroquia, un barrio, un hato, una hacienda.
En este sentido, el microanálisis pasa a ser la herramienta estupenda para aplicársele a espacios pequeños o menores que los entes nacionales.
Se debe tener cuidado de no creer que la historia regional o local es restringir o circunscribir la historia nacional a los pequeños espacios porque la historia de los espacios menores no es la historia nacional adoptada a esos espacios".
Este autor hace mucho énfasis en la condición "sine qua non" de las fuentes para poder hacer historia regional.
El historiador local debe estar preparado para el uso correcto de las fuentes, su organización, limpieza, preparación, análisis interno y externo.
Las fuentes pueden clasificarse en escritos (documentales, prensa, memorias, correspondencias etc.), iconográficas (gráficos y otras prácticas), testimonios orales.
Es tarea primordial del historiador local visitar las hemerotecas, las bibliotecas y los archivos para la búsqueda de las fuentes escritas.
El enfoque de la historia regional y local debe hacerse sobre una totalidad (región o localidad) estudiando la "interrelación de las estructuras geográficas, económicas, sociales, políticas y hasta mentales, en un conjunto combinado".
Por lo tanto debe abordarse un espacio (región, localidad, municipio, parroquia, barrio etc.) en una escala temporal definida y analizar las relaciones de las actividades económicas con los aspectos demográficos, la organización social y la superestructura (instituciones, leyes etc.) a escala regional o local según sea el caso.
No debe dejarse de lado lo relacionado con las condiciones físicas y naturales del espacio estudiado y en el caso que el historiador local no posea el dominio sobre una disciplina en particular se debe acudir a los especialistas en la materia.
Tendencias Historiográficas Romanticismo
Generalmente cuando se escribe historia se usa una metodología para la interpretación de los hechos.
En esta crónica y en las próximas haremos, a vuelo de pájaro, una caracterización de las más importantes que se han desarrollado en Venezuela, tales como el romanticismo, el positivismo, el materialismo histórico (marxismo), la ecléctica, la historia regional y local, etc.
El Romanticismo Concibe el hecho histórico o asume la historiográfica como una obra poética y como tal no es requisito la objetividad ni la intención científica; su basamento es la subjetividad, utiliza una expresión retórica impregnada de sentimiento, pasión, alegría y tristeza.
El autor exterioriza a través de metáforas sus emociones.
No se vale de fuentes documentales rigurosas, el autor impone sus puntos de vistas para narrar o describir un hecho; no hay análisis histórico sino apreciaciones subjetivas y emotivas.
No importa la veracidad sino la hermosura del lenguaje, es más bien literatura que historia.
El romanticismo se le considera como una segunda fase de la historiográfica de la emancipación que se desarrollo en Venezuela en el periodo que va desde 1840 hasta 1890 aproximadamente.
Esta corriente tuvo mucho que ver con la búsqueda de la consolidación de una conciencia nacional la cual es requisito sine qua non para la elaboración de un proyecto nacional.
El romanticismo surgió en esta etapa valiéndose de las acciones independentistas, resaltando lo heroico, lo glorioso de la gesta, exaltando lo maravilloso y extraordinario de la actuación de los héroes como para contrarrestar una supuesta tendencia reaccionaria (hispanófilia) por parte de sectores conservadores.
Son características de esta tendencia, además, la temática político-militar, la hipérbole como recurso literario que consiste en la exageración de los hechos y de los personajes.
Exalta a la naturaleza humanizándola o haciéndola participe de los actos de los hombres; presenta a los personajes (mayormente próceres militares) como seres extraordinarios, sublimes y celestiales.
Los juicios son expresados llenos de emotividad, pasión, resaltando lo heroico, lo sublime, los extremos de la existencia como la vida y la muerte, consagrando la gloria y la libertad hasta el máximo.
En Venezuela se sumaron o practicaron esta corriente historiográfica escritores como Eduardo Blanco, Andrés Bello, Simón Bolívar, Juan Vicente González y otros.