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Fiestas de la Virgen de Santa Ana 🔍

Según Maris González, estos terrenos eran utilizados para las celebraciones en honor a la virgen de Santa Ana, caracterizadas por el consumo de ternera y brindis.

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Fiestas patronales de la virgen de Santa Ana 🔍

Según Alexis Coello, festividades donde se realizaban toros coleados en la calle Real de Morón, anunciadas por los tañidos de la iglesia.

actividad: Coleo de toros
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Virgen de Santa Ana 🔍

Según Alexis Coello, constituye la guía espiritual del pueblo de Morón, según registros eclesiásticos que datan de principios del siglo XVIII. Es la madre de la Virgen María y abuela de Jesús.

📄 Crónica: La Iglesia Santa Ana de Morón ➔

Nuestra Señora de Santa Ana 🔍

Según Alexis Coello, es reconocida por los habitantes de Morón como su auténtica guía espiritual. El autor aclara que, al ser la madre de la Virgen María y esposa de San Joaquín, debe llamarse Nuestra Señora de Santa Ana y no "Virgen de Santa Ana".

parentesco biblico: Madre de la Virgen María / Abuela de Jesucristo
📄 Crónica: De San Francisco a Santa Ana ➔

Patronato de Santa Ana 🔍

Según Alexis Coello, la virgen de Santa Ana se estableció como patrona de Morón a comienzos de 1700, sirviendo como factor de unidad espiritual para el caserío. Previamente, San Francisco había fungido provisionalmente como patrono.

patrono anterior: San Francisco
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Baile de La Burra 🔍

Según Alexis Coello, tradición ejecutada por el grupo Tambor Nuestro durante las festividades de Carnaval.

📄 Crónica: Tambor Nuestro cuenta y canta a Morón ➔

Cronistas de Indias 🔍

Según el autor invitado, figuras a quienes la Corona española otorgó importancia para conocer aspectos geográficos, eclesiásticos y sociales de los dominios de ultramar.

📄 Crónica: VIERNES 26 DE SEPTIEMBRE DE 2008 Quién es el Prof. Alexis Coello ➔

Día del Maestro 🔍

Según el texto, celebración establecida por el presidente Isaías Medina Angarita para honrar permanentemente a los educadores venezolanos.

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El Cumbe 🔍

Según Alexis Coello, eran agrupaciones de negros esclavos y loangos (escapados de Curazao) que se internaban en las montañas para formar comunidades con ritos africanos. Uno de estos cumbes se ubicó en las alturas del río Sanchón y constituyó el núcleo originario de la población moronense.

ubicacion destacada: Alturas del río Sanchón
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Evolución Cronológica Morense 🔍

Según el autor invitado, es una síntesis de hechos históricos sobre San Francisco del Valle de Morón plasmada por Alexis Coello, inicialmente insertada en su columna 'Desde Morón' del diario Notitarde.

hitos mencionados: Incorporación de Morón a Puerto Cabello en 1811
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Parranda de San Juan 🔍

Según Alexis Coello, es una vistosa parranda que se celebra anualmente en el mes de junio, formando parte del programa de actividades de la agrupación Tambor Nuestro.

📄 Crónica: Tambor Nuestro cuenta y canta a Morón ➔

San Francisco 🔍

Según Alexis Coello, era el patrón bajo cuya advocación se encontraba el pueblo de Morón en el siglo XVIII. El obispo Mariano Martí documentó en 1773 que el curato se titulaba "San Francisco del Valle de Morón". Miguel Elías Dao atribuye este nombre a la presencia prolongada de los capuchinos en la zona.

origen nombre: Presencia de los capuchinos
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Santa Ana 🔍

Según Alexis Coello, los registros eclesiásticos a partir de 1700 confirmaron que ella era la verdadera matrona del pueblo, momento en que el asentamiento comenzó a adquirir fisonomía de pueblo.

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Velorio de la Cruz 🔍

Según Alexis Coello, es una actividad tradicional que se realiza anualmente en el mes de mayo como parte del calendario cultural del grupo Tambor Nuestro.

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📖 Consulta de Documentos Originales
Crónica Web #441

Libro Crónicas desde Morón - La Fundación del Barrio 23 de Enero en Morón

Libro Crónicas desde Morón - La Fundación del Barrio 23 de Enero en Morón
En todas las ciudades y pueblos del país es difícil no encontrar un barrio con el nombre de esta conocida fecha que significó y comienzo del régimen democrático y el fin de la dictadura perezjimenista, Morón no es la excepción. Nos llega de nuestra amiga Maris González una reseña histórica sobre la fundación del barrio 23 de Enero de Morón.
Maris nos refiere que en terrenos muy próximos al río Morón cubiertos frondosamente por grandes árboles de jabillo se daban cita a diario un grupo de mujeres entre las cuales es encontraban Argelina de González, Otilia de Zabala, Nicolasa de Montes, Victoria Ramos, María lamas, Meme y María Granadino para cumplir sus labores de lavado de ropa y para compartir menudencias propias de la vida para parroquiana de Morón de las postrimerías de la década de los años 50.
Alegres conversaciones se dan bajo el cobijo de la ceiba en comparsa con el chirrido de la concha de coco que al frotarse con las prendas de vestir hacía las veces de moderno cepillo de ahora, chirridos que al unísono parecían más bien cantos de lame-arenas que sumergían sus enormes en cabezas en las lamas verduzcas que anidaban en el fondo de las aguas cristalinas del río Morón.
Otras veces, estos mismos terrenos eran utilizados para las celebraciones de las fiestas de la virgen de Santa Ana, donde ya era costumbre disfrutar de la suculenta ternera y el codiciado brindis. Mediante estas tertulias se encariñaron con el sitio y un día se plantearon construir sus viviendas, por lo menos ésta era la idea de la señora Angelina de González, quien hacía comida para algunos trabajadores de la Petroquímica y les comentó su proyecto a Vicente Ortega, Rogelio Manrique, Alfonso Mercado, incorporándose todos ellos a la idea de poblar el lugar (así dejó de ser un grupo sólo de mujeres).
Un día, en el mes de diciembre de 1957, encontraban se Angelina de González, Ramón Añez, Victoria Ramos (hoy difuntos), Otilia de Zavala y Nicolasa de Montes, quienes optaron por invadir los mencionados terrenos, pero fueron desalojados por la Seguridad Nacional, mas no se amedrentaron y continuaron con su propósito de conseguir las tierras que el Instituto de Petroquímica mantenía como de su pertenencia.
A los pocos días de la caída del dictador Pérez Jiménez, el 30 de enero de 1958, fueron tomados estos terrenos por las personas antes mencionadas; entonces fundaron el caserío con el nombre de 23 de Enero. Estas mismas personas siguieron con la idea de fundar más barrios y al poco tiempo fundaron en terrenos aledaños el barrio La Charneca.
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Crónica Web #490

Libro Crónicas desde Morón - Por un Caballo y una Mujer

Libro Crónicas desde Morón - Por un Caballo y una Mujer
Finalizaba la década de los treinta, era Morón el valle acurrucado entre la serranía que al sur se divisa pintando verdes con mechones grisáceos que se pierden en la espesura de la neblina y el blanco oleaje del Golfo Triste, cuya brisa mecía los largos cocoteros colgando tupidamente sus frutos redondos, cobijado todo el valle por el azul sin manchas de un cielo que persuadía a la inspiración de los poetas. De Cariaprima bajaba su río haciendo meandros con sus límpidas aguas, cual cristales sinuosos que giraban lentamente a poniente para regresarse e ir paralelamente a la calla más importante del escaso poblado. En sus riberas, garzas y flores combinaban un paisaje en armonía, bambúes y cañas complementan el habitat de anfibios, reptiles y aves sedentarias. A la puesta del sol bandadas de palomas montañeras cruzan los cielos rumbo a la cordillera; en las noches silentes a poca distancia ruge el tigre. La vida es taciturna y pueblerina, la monotonía sólo es rota por los tañidos que brotan de la iglesia Santa Ana anunciando una misa dominguera, algún evento especial o simplemente doblan las campanas para avisar que a otro paisano se lo llevó el paludismo. ¿Cuántos van este año?, se pregunta Clodomiro. ¿Cuándo irá a acabar esta endemia que no perdona mujeres, ni ancianos, ni niños? Ni siquiera a los animales perdona, decía.
Ahora recuerdo mi potro zaino -comenta-. Con él quedé campeón coleador varias veces en las fiestas patronales de la virgen de Sana Ana. Aquí mismito, en la calle Real, rodaban los toros arrastrados por la fuerza de mi caballo Lucero, no había toro que se resistiera. ¡Qué tiempos aquellos! Las muchachas me llenaban el pecho de cintas multicolores, fue una tarde de feria cuando en la manga, posado sobre mi potro una mujer hermosa me colocó una cinta, jamás olvidaré sus grandes ojos negros, era Clarita, allí la conocí, para mi fortuna o para mi desgracia.
Clodomiro Era en su juventud un hombre fortachón, alto, de piel tostada por el sol. Lucía una gruesa correa de cuero en su muñeca derecha y un sombrero de ala que le caía hacia un lado. Su pelo era negro y crespo, buen porte. Era mujeriego, parrandero y jugador. Era caporal en una de las haciendas en los alrededores del pueblo, tenía fama de guapo, siempre andaba armado. No había mujer que se le negara, sostenía.
La conversación continuaba su curso en medio del bullicio de la sala del bar Las Cuatro Esquinas, numerosas botellas vacías colmaban la estrecha mesa. Un interlocutor pregunta: "Clodomiro ¿quépasó con tu vida próspera y exitosa?" "Gua, qué va a pasar, pues -responde Clodomiro-mi caballo Lucero un día amaneció con calenturas, se puso triste y se echó al suelo, más nunca se levantó, se lo llevó la malaria, lo enterré y todavía lo lloro. Después, a los dos meses, fue que llegaron unos doctores de Caracas a regar un polvo blanco para acabar con el mosquito asesino, pero y a no había remedio, mi Lucero estaba muerto. "Pero bueno, chico, no es para tanto, Lucero era sólo un animal, ñique fuera tu mujer", terció otro en la conversa. "No jo... con mi mujer me pasó otra vaina. Diez años después de haber muerto mi caballo — relata Clodomiro- llegaron unos ingenieros a formar una compañía y que le iba a dar trabajo a todos, tú sabes que ya las haciendas no daban nada, el petróleo embromó al campo. Yo me enrolé en los primeros trabajos de esta compañía, trabajé en la canalización del río, vaciando concreto, allí conocí mucha gente importante, y para ponerme en la buena con los jefes un día invité a varios ingenieros a comer en mi casa y les presenté a Clarita, quien los atendió muy bien, a ellos le gustó la comida de mi mujer y como venían de otras partes pidieron que Clarita les siguiera haciendo la comida que ellos pagaban bien, pues, yo acepté, tú sabes, para ayudarme ".
Clodomiro bebió un sorbo de cerveza Zulia y continuó su relato: "Pues mira, chico, cuál fue mi mayor sorpresa cuando un día regreso temprano del trabajo porque me sentía mal y encuentro al ingeniero Gumersindo arriba de mi Clarita querida, entonces me volví loco, al ingeniero lo saqué en calzoncillos aplomo de mi casa, y a mi mujer le sembré dos plomos en el corazón. Le di la muerte en el mismo lugar en donde antes cultivaba ternura. A mi caballo se lo llevó el atraso y a mi mujer se la llevó el progreso", concluyó.
Hace tiempo que no ven a Clodomiro, la última vez que lo vieron parecía cansado, sus pasos arrastraban las penurias de años, ahora lucía pálido y seco, su cabello se cubrió de cenizas de angustia, no buscaba compañía, dijo que no necesitaba de nadie, que se bastaba con sus eternos acompañantes: su botella de Popular, el recuerdo de su potro zaino y los grandes ojos negros de Clarita.
Los diarios locales dieron la noticia sobre un cadáver encontrado colgando de un árbol. Se parece a Clodomiro, gritó un mirón. Una Venezuela se fue con su potro, la otra, se quedó con Clarita, y a Clodomiro se lo llevó la tristeza.
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Crónica Web #114

La Iglesia Santa Ana de Morón

La Iglesia Santa Ana de Morón
Desde principio del siglo XVIII se constató en los registros eclesiásticos que la Virgen de Santa Ana constituía la guía espiritual del pueblo de Morón.
Ya en 1720 existía la Iglesia a cargo del Capellán Sebastián Herrera, de origen español, quien posteriormente desapareció víctima de las calenturas o la malariaque para entonces eramuy frecuente en estos parajes inhóspitos.
Muchos sacerdotes eran reacios a establecerse en la zona porel temoral paludismo y otras enfermedades tropicales, portal motivo eran escasos los clérigos disponibles para atender a la feligresía, de allique se prestaban mutuos auxilios o se intercambiaban favores religiosos los párrocos dependientes de la vicaria de Nirgua (alaque pertenecía la Iglesia Santa Ana de Morón).
Morón no fue un pueblo fundado a la usanza española sino que surgió espontáneamente, sus pobladores se ubicaron en el espacio sin ninguna organización pre-determinada y construyeron sus viviendas con los materiales rudimentarios que la naturaleza les ofrecía.
La Iglesia Santa Ana de Morón se construyó en el centro del poblado aun costado de la calle real, inicialmente estuvo fabricada de bahareque y paja, prototipos de materiales que eran utilizados en la confección de las Iglesias en aquellos pueblos sin ninguna importanciaeconómica y política.
Luego sus materiales fueron sustituidos por elementos más modernos (cementos, maderas pulidas, vitrales, etc.), pero con un escuálido valor arquitectónico.
Su estrechez, la carencia de estética y su absolecencia en general motivaron al padre Félix Escolar-alma y corazón de la nueva iglesia-ala búsqueda operegrinaje por el continente europeo, por las diferentes instituciones públicas y privadas del país y del estado así como también tocó las almas caritativas de personalidades y, sobre todo, al pueblo de Morón a quien logró unificar en torno a él y que como una sola voluntad, de pueblo con su párroco, hace realidad este 26 de julio en honor a Santa Ana, una Iglesia moderna de vistosa imagen, amplia, con una belleza arquitectónica de porte señorial, digna de un municipio en pleno desarrollo que dista mucho de ser aquel pueblo de 1730 que una vez visitaron los capuchinos Tomás de Pons y Sal vador de Cádiz para someter apostólicamente a los negros cimarrones.
Y también dista mucho al de 1733 cuando fue designado el párroco Rodríguez Tinoco y al de 1773 cuando nos visitó Tinoco y al de 1773 cuando nos visitó el obispo Mariano Martí.
Digno de su trascendencia histórica se celebró el acto de inauguración y bendición de la nueva iglesia de Santa Ana por parte del obispo Ramón Antonio Linares, quien acompañado de un séquito de religiosos y del Gobernador del Estado hizo su entrada por la puerta sur del templo en medio de una gran ovación popular y al momento en que Adrián Guacarán (el mismo que le cantó al Papa por primera vez en Venezuela) entonabaun canto celestial de divina hermosura que dejaba mostrar su potente voz de tenor.
Desde tempranas horas de la mañana se congregaban los moronenses en los alrededores y dentro de la Iglesia, con sus rostros complacidos y esbozando una leve sonrisa, admiraban las imágenes grabadas en los bellos vitrales donde grabadas en los bellos vitrales donde resaltan los tonos verdes, violetas y azules, del lado izquierdo, un mozalbete inquietamente movía el ventanal de giro circular, en el techo machihembrado posaban un casal de palomas de color grisáceo oscuro que revoloteando procuraban con su acoplamiento dejar su huella en la casa de la madre de la Virgen María y abuela de Jesús.
Realmente fue un evento con verdadera esencia de pueblo, habían llegado los feligreses de los distintos rincones de la geografía del municipio, amén de los ilustres visitantes de Puerto Cabello y Valencia, viejas caras conocidas y otras desconocidas, pero que, por lo general no pululan en los actos oficiales o en los tradicionales homenajes.
Día de fiesta, engalanados se paseaban alborozamente hastaubicarse en las proximidades del altar, otros, desde lejos y de pie, se conformaban con observar las incidencias de la ceremonia que estaba por comenzar.
Sl elemento político estuvo reducido asu mínima expresión, no obstante, se sucedían tímidos intentos individuales de prefiguración como alegando su participación en la obra recién construida.
Como dato curioso no pasó desapercibido para los observadores advertidos la colocación en el recinto de los representantes de los gobiernos que contribuyeron al financiamiento de laconstrucción.
En la parte delantera del lado derecho se ubicó el gobierno municipal (la dirigencia oficial) y en la parte izquierda la representación de la Gobernación (¿o el Proyecto Carabobo?), rompió la norma el alcalde que se situó al lado de la primera dama regional, al lado zurdo.
Esto me hizo recordar la ubicación en el parlamento del Imperio Romano de los senadores conservadores y los opositores al régimen que se situaban a la derecha y a la izquierda respectivamente.
Si hubiesen venido una delegación de obispos alemanes (los que más contribuyeron cuantitativamente ¿dónde se colocarían? ¿en el centro?).
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Crónica Web #65

De San Francisco a Santa Ana

De San Francisco a Santa Ana
Bien es sabido que la formación de los pueblos y ciudades en Venezuela y en la América Española iba signada por la acción conjunta de dos factores de poder: el Estado y la Iglesia. El primero ejercía el control total, aunque el "patronato indiano", concretado en el siglo XVII como un instrumento jurídico, establecía: "El Rey, cabeza de Estado, del Papa, cabeza de la Iglesia". No obstante, la Iglesia, al estar subordinada a Estado, jugó un papel determinante en el proceso de evangelización de la población nativa, y en la organización fundacional de muchos pueblos en el país. El acendrado catolicismo de los españoles incidía para que tal o cual poblado, mayoritariamente de nombre indígena, tuviese como añadido un epónimo seleccionado, por varias circunstancias, de la lista del santoral cristiano-evangélico. Sin embargo, la Iglesia colonial tenía sus propias jurisdicciones (vicariatos), donde ejercía autonomía, como por ejemplo "las instituciones eclesiásticas que abarcaran las doctrinas de indios, curatos y parroquias religiosas que habían ido creándose, y funcionaban como pequeñas entidades o distritos eclesiásticos subordinados directamente al obispo". Para 1687, el obispado en Venezuela se encuentra dividido en trece vicariatos, entre ellos el vicariato de Valencia y el vicariato de Nirgua; no logro precisar aún a cuál de los dos pertenecía Morón que es el caso que nos ocupa. Lo cierto es que cuando el obispo Mariano Martí nos visita en el año de 1773 (86 años después de aquel año) Morón pertenece al vicariato de Puerto Cabello y está bajo la advocación o patrocinio de San Francisco y no de Santa Ana. Dice el obispo Martí que: "Este curato se titula San Francisco del Valle de Morón"... Siendo el cura de este valle Don Pedro Vicente Morante. El cronista de Puerto Cabello, Don Miguel Elías Dao, dice que el nombre de San Francisco viene por la presencia de los capuchinos en Morón durante largo tiempo, motivo por el que se considerara a San Francisco como patrón del pueblo. De tal manera que es incongruente lo afirma en su libro Historia del que Estado Carabobo (ediciones de la Presidencia de la República, 1981) Don Torcuato Manzo Núñez que "el pueblo de Morón empieza a figurar en los registros parroquiales de comienzo de 1700 con el nombre de Santa Ana de Morón". No es posible que denominara Santa Ana, si seten1773, pero no abunda mucho en esta información y no dice tampoco bajo qué advocación o patrón se establece esta jurisdicción. Este cronista, por no tener en sus manos el acta de la erección en parroquia eclesiástica de Morón, mantiene sus reservas. Sin embargo, es claro que el corazón el alma de los moroneros O y moronenses reconocen a nuestra Señora de Santa Ana como su auténtica guía espiritual y redentora de sus esperanzas y anhelos. Santa Ana es la abuela de Jesucristo porque es la madre de la Virgen María (según la Biblia), madre de Jesús; fue la esposa de San Joaquín, por lo tanto no es correcto llamarla Virgen de Santa Ana, sino Nuestra Señora de Santa Ana o simplemente Santa Ana. Insisto en esto, tampoco es correcto que se le llame al templo de Santa Ana en Morón "catedral", porque la iglesia sea bonita y granSanta Ana es la abuela de Jesucristo porque es la madre de la Virgen dota; es una iglesia parroquial, no es María. ta y tres años después el obispo Martí en visita pastoral dejara escrito su testimonio donde sostiene que el patrocinio es de San Francisco. Otros testimonios de viajeros o visitantes del siglo XVIII como Ángel Altolaguirre y Duvale del año de 1767-1768 no dicen nada al respecto, sólo se refieren a la descripción geográfica del valle y a los aspectos socioeconómicos. Don Oswaldo Feo Caballero, estadígrafo e historiador carabobeño, sostiene en algunos de sus libros que la erección en parroquia eclesiástica de Morón fue en el año de catedral. La catedral de esta zona o jurisdicción religiosa es la catedral de San José en Puerto Cabello, donde despacha el obispo. Digo esto porque hasta las mismas autoridades cometen este error. Escuche a este cronista todos los domingos a las 8:00 hasta las 9:00 de la mañana, en el programa "Crónicas en Domingo" por la emisora Caribeña 1.000 AM.
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Crónica Web #252

El Orígen de Morón

El Orígen de Morón
Morón significa morro, monte. Aunque el pueblo de Morón no fue fundado en el siglo XVI ya se tenía noticia de su río por un croquis del Golfo Triste diseñado por Don Juan de Pimentel donde aparecen los ríos Aroa, Aracoy o Yaracuy y Morón-. Todavía en el siglo XVII la población de Morón es mayoritariamente indígena que apenas sobreviven, el resto de los habitantes son algunos blancos dueños de haciendas de cacao y cierta cantidad de negros esclavos y libres.
Morón no tiene fecha de fundación ni fundador conocido. Probablemente el nombre del pueblo fue tomado del río que para aquel entonces era navegable por Canoas de mediano tamaño que transportaban productos agrícolas. Los conquistadores y sacerdotes españoles acostumbra¬ban a colocar sus nombres a ríos y lugares. "Es común el nombre de Morón en Es¬paña y en varios países hispanos como Argentina y Cuba. No es extraño que en nuestro caso haya sucedido algo similar”.
Juan de Morón fue un conquistador y encomendero español. Fue fundador de Trujillo. Estaba casado con Isabel Flores y tenía un hijo llamado Marcos Valera. Juan de Morón participó con Diego García de Paredes en la conquista y población de Cuicas (Trujillo} y también en la defen¬sa de Nueva Segovia (Barquisimeto) en 1553 cuando los ataques del Negro Miguel, Rey de Buria. "Fue uno de los fundadores de de la ciudad Rodrigo de Maracaibo y su primer Alcalde... Por espacio de varios años estuvo en la región de Nirgua, gastando gran parte de sus bienes en servicio de la Real corona". No olvidemos que el territorio de Morón fue jurisdicción de Nirgua ¿No estaría aquí el origen del nombre de la ciudad de Morón?
El cumbe fue una agrupación de negros esclavos escapados de sus amos de las haciendas cercanas y loangos que eran negros esclavos escapados de curazao y que aquí obtenían la libertad, se internaban en las montañas y parajes solitarios para esconderse de las persecuciones y las leyes de los blancos. En sus escondrijos construían viviendas improvisadas y formaban una comunidad que se reencontraba con sus ritos y sus culturas africanas ancestrales. Uno de los cumbe de la zona estuvo ubicado en las alturas del río Sanchón. Muchos negros de los cumbes se arraigaron a esta tierra y se constituyeron en el núcleo originario de la población moronense.
Se estima que a principios del siglo XVII (de 1700 en adelante) se conforma un núcleo poblacional o caserío con cier¬ta uniformidad. No fue fundado oficialmen¬te como pueblo de españoles sino que en forma lenta y espontánea se va agregando y concentrando el contingente humano sobre el territorio hasta adquirir fisono¬mía de pueblo. A comienzo de 1700 aparece la iglesia como factor de unidad espiritual bajo el patronato la virgen de Santa Ana. Ya antes en forma provisional había estado San Francisco como patrono del poblado. En 1720 la iglesia estaba a Cargo del Capellán Sebastián Herrera. En 1733 fue asignado el sacerdote Rodríguez Tinoco para los oficios religiosos en la costa de Morón.
En 1730 Y 1733 se produce en la zona costera, que incluye a Morón, la rebelión de Juan Andrés López del Rosario mejor conocido como "Andresote". Era un zambo nativo de Valencia que tomó las armas y li¬deró a un grupo numeroso de negros, indios, blancos hacendados y contrabandistas para enfrentar los abusos de la Compañía Guipuzcoana y en defensa del comercio ilí¬cito con los holandeses que operaban desde la isla de Curazao. Para ese entonces la población era aproximadamente de 237 habitantes compuesta de la siguiente ma¬nera: Alpargatón 120 personas (28 casas), Urama 12 personas (6 casas), El Salao 66(11 casas) y Morón 39 (8 casas).
Para 1768 la población de Morón al¬canza a 168 personas. Distribuidas así: 6 blancos (4 hombres y 2 mujeres}, 58 par¬dos (25 h y 33 m}, 30 niños, 74 esclavos 38 h Y 36 m); como podrá notarse el 44% lo constituye la población esclava. 1773 5 años después Morón tiene 127 ha¬bitantes y Alpargatón 202 para un total de 329 pobladores. Nótese que Alpargatón posee más habitantes que Morón por lo lle¬gó a ser primero que éste cabecera de poblado. Esta población vivía de las activida¬des agrícolas, los productos como el Ca¬cao, maíz, plátanos etc. que llevaban al puerto de Puerto Cabello a vender. Morón llegó a ser el mayor productor de Cacao de la costa. También había la crianza de ganado y otros animales. El contrabando fue practicado con mucha frecuencia.
En 1773 Morón, Alpargaton, Sanchón y urama reciben la visita del ilustre Obispo Ma¬riano Martí. De Morón dice lo siguiente: "es un pequeño caserío ubicado a escasos me¬tros del río del mismo nombre, habitado por esclavos y otras gentes libres que cul¬tivan las haciendas de cacao".
La estadía del Obispo Martí fue posi¬tiva para estos pueblos por su 1abor civi¬lizatoria y humanística. El l6 de marzo del año mencionado inspecciona la iglesia de Morón conjuntamente con el Vicario y algunos vecinos y dice al respecto: "La fabrica es de adobe, cubierta de tejas, tiene un área de trece varas de largo y siete y tres cuarto de ancho, contando solamente con un altar". También visita la iglesia de Alpargatón encontrándola de bahareque doble, cubierta de palma, con un área disponible de veinte varas de largo y siete de ancho, con un altar".
Urama es actualmente una parroquia del municipio Juan José Mora. En lenguaje indígena significa "lapa". En l628 perteneció a la jurisdicción de Nirgua, sin embargo, fue después de 1711 que se concentró un movimiento poblador vinculado estrecha¬mente al caserío de Canoabo.
En 1835 Urama pasó a ser parte del can¬tón de Montalbán que se había separado de Nirgua. Posteriormente, junto con Morón, llegó a ser integrante del Distrito Puerto Cabello. Su santo patrón es San Juan Bau¬tista que para el año de 1726 contaba con una iglesia de paja dedicada su veneración.
Urama también era un lugar habitado fundamentalmente por negros esclavos que laboraban en varias haciendas de cacao.
El 5 de agosto de 1811 el Ejecutivo ¬Nacional le otorga el título de ciudad a Puerto Cabello. En dicho documento oficial aparecen Alpargatón Y Morón como parroquias pertenecientes al suburbio de la nueva ciu¬dad.
Luego vendrían largos años de guerra por la independencia y Morón serviría como encrucijada de caminos que comunica¬ban las tropas en pugna desde el centro del país hacia el occidente y viceversa.
En 1824 se promulgó la ley de divi¬sión político-territorial de la Repúbli¬ca de Colombia en la cual se le da la de¬nominación de Carabobo al territorio que hoy ocupan los estados Lara, Yaracuy, Co¬jedes y parte de Aragua, y por supuesto, incluía el territorio del actual estado Carabobo.
Morón y Alpargatón formaron parte como parroquia del Cantón Puerto Cabello, no así Urama que continuó integrada al Cantón de Montalbán desde la fundación de ésta en 1628.
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El 31 de diciembre de l826 acontece la visita del Libertador Simón Bolívar al pueblo de Morón. Serían las once de la ma¬ñana cuando entró el Libertador triunfante sobre la calle polvorienta y seca que con¬ducía a varias rancherías no bien dispuestas en el espacio, pero el ánimo de la multitud qUe aclamaba a los visitantes recompensaba la fatiga y la inclemencia de aquel sol moronero.
El griterío de los moradores no cesa¬ba dando vivas al paso del Libertador, vea¬mos que nos dice al respecto el cronista Miguel Elías Dao: "Negros, zambos, mesti¬zos y criollos, esclavos o no, se integra¬ron a una misma fe para decir presente. El Libertador recibió del pueblo las mejores atenciones unidas a un suculento almuerzo de campaña".
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Crónica Web #185

Tambor Nuestro cuenta y canta a Morón

Tambor Nuestro cuenta y canta a Morón
Así se titula el primer CD de esta agrupación Moronense que con mucho sacrificio pone a disposición de la comunidad su canto y el toque de sus ágiles manos sobre el tambor, contribuyendo con su aporte "a despertar el interés por el conocimiento de nuestra historia e identidad local".
Agradezcole a los integrantes de Tambor Nuestro el obsequio de el CD y su dedicatoria como inspirador de varios de estos temas.
Efectivamente, Juan Peraza, Alexis Sabariego, Orlando Primera, Carlos Landaeta, Rufino Mendoza, William Peraza y otros produjeron su CD en base a las composiciones inspiradas en personajes y hechos históricos como "Andresote", "Galavís", "El Libertador en Morón", "El Reloj de Morón", "La Virgen de Santa Ana", "San Juan", "Los Negritos de Morón", "El Monumento al Zancudo Muerto", "Morón, Cuna de la Federación", "La Bandera Local", temas que fueron recopilados en mi libro "Crónicas desde Morón".
Además, este valioso aporte a la cultura morense, como lo es el CD de Tambor Nuestro, contó con la colaboración de personalidades e instituciones locales como la emisora Candela 91.9 FM, Antonio Aldon, Ignacio Peraza, J.V.R. Manzanares, Einsten Cumare y Jorge Luis Manzanares.
El grupo Tambor Nuestro, de Morón, se inicia en la década de los ochentas y logra mantenerse activo un período de cuatro años (1984-1988).
Posteriormente sus integrantes se separan pero no se alejan de sus inquietudes y de su amor por la música de tambor y las tradiciones de la costa; se consideran herederos de la cultura africana dejada por sus ancestros y que como afroamericano descendiente de la mezcla del indio, del blanco y del negro son portadores de un sincretismo cultural rico y abundante en expresiones folklóricas.
El grupo "Tambor Nuestro", integrado mayoritariamente por la familia Rodríguez Sabariego más la incorporación de nuevos miembros, se dedicaron a partir del 14 de agosto del año dos mil al relanzamiento del grupo conjuntamente con la sociedad San Juan Bautista de Morón, para el rescate de nuestras tradiciones.
En este sentido, mantener un programa anual distribuido de la siguiente manera: en diciembre las parrandas y aguinaldos, en carnaval el baile de La Burra, en mayo el Velorio de la Cruz, y en junio la vistosa parranda de San Juan.
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Crónica Web #289

VIERNES 26 DE SEPTIEMBRE DE 2008 Quién es el Prof. Alexis Coello

VIERNES 26 DE SEPTIEMBRE DE 2008
Quién es el Prof. Alexis Coello
Para Morón, Alexis Coello no es solamente su cronista, también el hombre público que se dio a conocer exitosamente con la juventud estudiosa del litoral carabobeño como docente de las ciencias sociales, principalmente en el Liceo Ambrosio Plaza, y el luchador social que se desempeñó durante una década como concejal, porque llevó permanentemente en el corazón la imagen de su terruño con la inquietud del que conoce su espacio y los procesos de cambios que le imprimen su gente.
Para él es claro que los espacios son dinámicos y sujetos a transformaciones permanentes producidas por fuerzas internas y externas: la económica, la social, la política y la ideológica se entremezclan para generar condiciones históricas determinadas. Como docente, licenciado, profesor en Ciencias Sociales egresado de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, cursó sus estudios en el pedagógico de Maracay, posee la formación, la base conceptual, que le permite estar permanentemente en un proceso de adquisición de conocimientos y experimentar con los mismos para obtener otros nuevos y así asumir cabalmente los roles que como ciudadano ha venido desempeñando.
La historia no esta reñida con la economía, la sociología, la política, la investigación, o la poesía, al contrario, las absorbe y las hace suya como ciencia madre de todas las ciencias. Las crónicas más lejanas de la historia las cantaron en versos los trovadores; la mayoría de esas crónicas no tuvieron autor determinado, por ello las llamaron anónimas. Mas, no era que no tenía nombre propio, ese autor no estaba visible, era que el autor no tenía nombre propio, ese autor era el Pueblo que por boca de sus rapsodas cantaban y contaban la historia de su vida poblada de hazañas, de hechos heróicos, era una forma sencilla, sintética, de narrar los hechos históricos de manera amena para cautivar la atención de propios y extraños, de jóvenes y de viejos. Alexis Coello sume en la práctica y perfectamente el rol de cronista de Morón, ucando hace registro del acontecer de San Francisco del Valle de Morón desde 1811 cuando se incorpora a Puerto Cabello y por consiguiente a Carabobo, e indaga y da a conocer los más transcendentales hechos históricos anteriores como lo dejó plasmado de manera sintetizada en su “Evolución Cronológica Morense”, insertando en su columna Desde Morón, en el diario Noti Tarde y posteriormente publicado en “Cronicas desde Morón”; a la vez que relata como la génesis del Municipio Juan José Mora es Nirgua, una de las once jurisdicciones que conformaban la provincia de Venezuela. Desde 1997 cuando fue seleccionado por el Concejo Municipal y asumió el histórico compromiso de Cronista de Morón, ha venido caracterizando paulatinamente en lo neohistórico, económico, social, y todo el quehacer humano, y como lo dijo acertadamente el poeta José Joaquín Burgos “con pasión y diligencia para que la memoria moronentse no se diluya en la fugacidad ni se borre de la conciencia de las nuevas generaciones”.
Al nuevo mundo llegaron los llamados Cronistas de Indias y la Corona española le dio singular importancia a la crónica en sus dominios de ultramar, interesados como estaban los monarcas de conocer la realidad geográfica, topográfica, eclesiástica, social, económica y de cualquier otro aspecto en lo que ellos llamaban Indias Occidentales, incluso el Rey Felipe II instituyó la función de cronista Mayor. Con el tiempo no hubo más cronista mayor en forma individual porque la Real Academia de la Historia asumió el papel a perpetuidad.
En Venezuela, en la época contemporánea hemos contado con ilustres cronistas, entre ellos citemos a Arístides Rojas, Tulio Febres Cordero, José Domingo Tejera, Mario Briceño Iragorry, al valenciano cronista de Caracas, Enrique Bernardo Núñez; y se ha establecido en forma definitiva el cargo de Cronista Oficial, existente hoy en ciudades y pueblos con pasado memorable. Es el caso de Morón con un espacio históricamente caracterizado por su condición de encrucijada en el centro norte costero del país, entre el mar Caribe y la montaña de la costa, con caminos que se cruzan hacia todos los destinos nacionales, también lugar de hechos históricos venezolanos importantes, donde se ha hecho y se hace historia y que el cronista ha podido rescatar y dar a conocer con profunda identificación, con la vehemencia del que quiere hacerlo, además acompañado der rigor científico de quien tiene la formación acadçemica especializada para la investigación, el análisis, comprensión, valorización y evaluación temporoespacial.
Nacido en la península de Paraguaná, en el cercano estado Falcón, desde los cinco años se hizo en Morón de la formación que le permitió ingresar al Liceo Nacional Miguel Peña en Puerto Cabello, en escalada hacia la universidad en la ciudad de Maracay en procura de la formación académica, punto de partida del proceso intelectual que transita como docente, cronista y luchador social. A partir de 1984 y durante una década se desempeñó como concejal del municipio Juan José Mora, tiempo de conocer y palpar directamente la realidad de su entorno, conocer profundamente la gente, sus características fundamentales; es el tiempo de transitar, revisar, conocer todo su espacio local y su problemática; de caminar los lugares, barriadas y sitios, los recovecos menos accesibles, pero alcanzando la profunda identificación y terruño, que supo analizar y conocer mejor, cada vez con mayor profundidad en la medida en que se constituyó en estudioso del recién creado municipio Juan José Mora, en 1981, para lo cual el desempeño docente en las ciencias sociales y las actividades académicas extra cátedra le proporcionan base afectiva y científica para un cabal desempeño intelectual.
En 1995 publica “Morón”, que constituye un aporte importante en lo histórico, geográfico, y económico para los estudiantes y docentes identificados con la metodología que permite mostrar al medio local como ejemplo o muestra de las características de una localidad frente a todo el país. Pero también para todos los carabobeños y venezolanos que quieren acercarse y conocer este punto nodal de la geografía venezolana, con sus significativos hechos históricos y acontecer económico de importancia nacional, de sus gentes, costumbres y tradiciones.
Dos años más tarde publica “Pinceladas en el Tiempo” donde recopila trabajos de investigación que ha realizado a la par de su ejercicio docente como Asesor de la Sociedad Bolivariana de la Unidad Educativa Ambrosio Plaza, y para cumplir responsabilidades como Orador en sesión solemne del Concejo Municipal morense en las efemérides del 12 de octubre del año 1996. Vale señalar que la lectura de estos materiales nos enfrenta con el historiador que manejando y señalando una bibliografía específica nos ubica con ideas y reflexiones muy esclarecedoras de los procesos históricos abordados como la cultura de Venezuela en los siglos XVIII y XIX, las ideas pedagógicas del Libertador y el enfrentamiento entre mitos y realidad de la trascendental fecha del 12 de octubre de 1492.
Ese mismo año 1997 es seleccionado por la cámara edilicia como Cronista de la ciudad de Morón, y su vida de hombre público se enrumba de manera inequívoca al servicio de su comunidad cumpliendo cabalmente con la recopilación, selección y puesta a la luz pública de la hasta ese momento inexistente crónica de Morón. Dedicando la primera edición a la Virgen de Santa Ana como patrimonio religioso de los morenses inicia la publicación de “Morón, Ayer y Hoy” señalando que el propósito específico es ir difundiendo las crónicas y los acontecimientos más relevantes suscitados en el ámbito del municipio Juan José Mora. En la publicación, se encuentran reseñados variadísimos aspectos de la vida de Morón; desde la nota religiosa, la constante incursión en lo geográfico e histórico, la problemática ecológica, las efemérides, los personajes históricos, los personajes populares, reseñas de eventos estudiantiles y deportivos, el acontecer científico.
Todo tiene su espacio en la publicación que se mantuvo durante varios años dando así fiel cumplimiento a su identificación de ayer y hoy, respaldado siempre con un buen material fotográfico que permitió rescatar los cambios espaciales más importantes de Morón.
A finales del año 2000 publica “Desde Morón”, constituyendose en la primera edición de sus crónicas publicadas en el diario Noti Tarde, donde queda plasmada una extraordinaria recopilación del proceso histórico y de todo el acontecer morense, sin lugar a dudas sus páginas permiten evidenciar el importante rescate que hace el cronista Alexis Coello para dejar escrita la historia del pueblo y para el pueblo de Morón y todo Mora desde sus históricas luchas épicas, hasta los casos más pintorescos, pero todo escrito con gran naturalidad, como partícipe de todo lo narrado; elementos que sumados a su condición de historiador, entre otros atributos, le permiten ser Miembro de la Asociación de Escritores del Estado Carabobo.
Realizó, en “su” universidad, la Upel, durante un año, un importante curso de “Actualización de Cronistas”, que a la par de su constante preparación académica le otorgan una gran potencialidad para una mayor y cada vez mejor producción intelectual, tal como cursar en la Universidad de Carabobo, Maestría en Historia de Venezuela, y culminar felizmente con la Tesis “La Erradicación de la Malaria y el Crecimiento Sociodemográfico de Morón” , con la mención “Publicación” en el año 2003, con la excelencia que permite la publicación de “Morón, Auge y Caída del Paludismo en Venezuela”, también publica en 2005 “Voces y Caminos”, este luchador social, cronista y educador que ha sido considerado como Gran Comendador, en 1ª clase en su municipio; tiene 2ª clase de Mérito al Trabajo; 3ª clase “27 de Junio”, importante condecoración como educador.
Alexis Coello, luchador social, cronista y educador que se incorporó recientemente como miembro de la Academia de Historia de Carabobo, constituye un excelente ejemplo de identificación profunda con todo su entorno, en el que se formó e hizo familia desempeñando variados roles de ciudadano y que no ha dejado de evolucionar y crecer intelectualmente al punto de estar actualmente cursando un Doctorado en Educación en la ULAC, Universidad Latinoamericana y del Caribe, es un digno e insigne representante de los educadores del litoral carabobeño y de Venezuela cuando nos proponemos recordar y celebrar el sesenta y dos aniversario del decreto del Presidente Isaías Medina Angarita que estableció la celebración del “Día del Maestro” el 15 de enero de cada año como homenaje permanente a los educadores venezolanos.
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Crónica Web #228

VIERNES 26 DE SEPTIEMBRE DE 2008 Quién es el Prof. Alexis Coello

VIERNES 26 DE SEPTIEMBRE DE 2008
Quién es el Prof. Alexis Coello
Para Morón, Alexis Coello no es solamente su cronista, también el hombre público que se dio a conocer exitosamente con la juventud estudiosa del litoral carabobeño como docente de las ciencias sociales, principalmente en el Liceo Ambrosio Plaza, y el luchador social que se desempeñó durante una década como concejal, porque llevó permanentemente en el corazón la imagen de su terruño con la inquietud del que conoce su espacio y los procesos de cambios que le imprimen su gente.
Para él es claro que los espacios son dinámicos y sujetos a transformaciones permanentes producidas por fuerzas internas y externas: la económica, la social, la política y la ideológica se entremezclan para generar condiciones históricas determinadas. Como docente, licenciado, profesor en Ciencias Sociales egresado de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, cursó sus estudios en el pedagógico de Maracay, posee la formación, la base conceptual, que le permite estar permanentemente en un proceso de adquisición de conocimientos y experimentar con los mismos para obtener otros nuevos y así asumir cabalmente los roles que como ciudadano ha venido desempeñando.
La historia no esta reñida con la economía, la sociología, la política, la investigación, o la poesía, al contrario, las absorbe y las hace suya como ciencia madre de todas las ciencias. Las crónicas más lejanas de la historia las cantaron en versos los trovadores; la mayoría de esas crónicas no tuvieron autor determinado, por ello las llamaron anónimas. Mas, no era que no tenía nombre propio, ese autor no estaba visible, era que el autor no tenía nombre propio, ese autor era el Pueblo que por boca de sus rapsodas cantaban y contaban la historia de su vida poblada de hazañas, de hechos heróicos, era una forma sencilla, sintética, de narrar los hechos históricos de manera amena para cautivar la atención de propios y extraños, de jóvenes y de viejos. Alexis Coello sume en la práctica y perfectamente el rol de cronista de Morón, ucando hace registro del acontecer de San Francisco del Valle de Morón desde 1811 cuando se incorpora a Puerto Cabello y por consiguiente a Carabobo, e indaga y da a conocer los más transcendentales hechos históricos anteriores como lo dejó plasmado de manera sintetizada en su “Evolución Cronológica Morense”, insertando en su columna Desde Morón, en el diario Noti Tarde y posteriormente publicado en “Cronicas desde Morón”; a la vez que relata como la génesis del Municipio Juan José Mora es Nirgua, una de las once jurisdicciones que conformaban la provincia de Venezuela. Desde 1997 cuando fue seleccionado por el Concejo Municipal y asumió el histórico compromiso de Cronista de Morón, ha venido caracterizando paulatinamente en lo neohistórico, económico, social, y todo el quehacer humano, y como lo dijo acertadamente el poeta José Joaquín Burgos “con pasión y diligencia para que la memoria moronentse no se diluya en la fugacidad ni se borre de la conciencia de las nuevas generaciones”.
Al nuevo mundo llegaron los llamados Cronistas de Indias y la Corona española le dio singular importancia a la crónica en sus dominios de ultramar, interesados como estaban los monarcas de conocer la realidad geográfica, topográfica, eclesiástica, social, económica y de cualquier otro aspecto en lo que ellos llamaban Indias Occidentales, incluso el Rey Felipe II instituyó la función de cronista Mayor. Con el tiempo no hubo más cronista mayor en forma individual porque la Real Academia de la Historia asumió el papel a perpetuidad.
En Venezuela, en la época contemporánea hemos contado con ilustres cronistas, entre ellos citemos a Arístides Rojas, Tulio Febres Cordero, José Domingo Tejera, Mario Briceño Iragorry, al valenciano cronista de Caracas, Enrique Bernardo Núñez; y se ha establecido en forma definitiva el cargo de Cronista Oficial, existente hoy en ciudades y pueblos con pasado memorable. Es el caso de Morón con un espacio históricamente caracterizado por su condición de encrucijada en el centro norte costero del país, entre el mar Caribe y la montaña de la costa, con caminos que se cruzan hacia todos los destinos nacionales, también lugar de hechos históricos venezolanos importantes, donde se ha hecho y se hace historia y que el cronista ha podido rescatar y dar a conocer con profunda identificación, con la vehemencia del que quiere hacerlo, además acompañado der rigor científico de quien tiene la formación acadçemica especializada para la investigación, el análisis, comprensión, valorización y evaluación temporoespacial.
Nacido en la península de Paraguaná, en el cercano estado Falcón, desde los cinco años se hizo en Morón de la formación que le permitió ingresar al Liceo Nacional Miguel Peña en Puerto Cabello, en escalada hacia la universidad en la ciudad de Maracay en procura de la formación académica, punto de partida del proceso intelectual que transita como docente, cronista y luchador social. A partir de 1984 y durante una década se desempeñó como concejal del municipio Juan José Mora, tiempo de conocer y palpar directamente la realidad de su entorno, conocer profundamente la gente, sus características fundamentales; es el tiempo de transitar, revisar, conocer todo su espacio local y su problemática; de caminar los lugares, barriadas y sitios, los recovecos menos accesibles, pero alcanzando la profunda identificación y terruño, que supo analizar y conocer mejor, cada vez con mayor profundidad en la medida en que se constituyó en estudioso del recién creado municipio Juan José Mora, en 1981, para lo cual el desempeño docente en las ciencias sociales y las actividades académicas extra cátedra le proporcionan base afectiva y científica para un cabal desempeño intelectual.
En 1995 publica “Morón”, que constituye un aporte importante en lo histórico, geográfico, y económico para los estudiantes y docentes identificados con la metodología que permite mostrar al medio local como ejemplo o muestra de las características de una localidad frente a todo el país. Pero también para todos los carabobeños y venezolanos que quieren acercarse y conocer este punto nodal de la geografía venezolana, con sus significativos hechos históricos y acontecer económico de importancia nacional, de sus gentes, costumbres y tradiciones.
Dos años más tarde publica “Pinceladas en el Tiempo” donde recopila trabajos de investigación que ha realizado a la par de su ejercicio docente como Asesor de la Sociedad Bolivariana de la Unidad Educativa Ambrosio Plaza, y para cumplir responsabilidades como Orador en sesión solemne del Concejo Municipal morense en las efemérides del 12 de octubre del año 1996. Vale señalar que la lectura de estos materiales nos enfrenta con el historiador que manejando y señalando una bibliografía específica nos ubica con ideas y reflexiones muy esclarecedoras de los procesos históricos abordados como la cultura de Venezuela en los siglos XVIII y XIX, las ideas pedagógicas del Libertador y el enfrentamiento entre mitos y realidad de la trascendental fecha del 12 de octubre de 1492.
Ese mismo año 1997 es seleccionado por la cámara edilicia como Cronista de la ciudad de Morón, y su vida de hombre público se enrumba de manera inequívoca al servicio de su comunidad cumpliendo cabalmente con la recopilación, selección y puesta a la luz pública de la hasta ese momento inexistente crónica de Morón. Dedicando la primera edición a la Virgen de Santa Ana como patrimonio religioso de los morenses inicia la publicación de “Morón, Ayer y Hoy” señalando que el propósito específico es ir difundiendo las crónicas y los acontecimientos más relevantes suscitados en el ámbito del municipio Juan José Mora. En la publicación, se encuentran reseñados variadísimos aspectos de la vida de Morón; desde la nota religiosa, la constante incursión en lo geográfico e histórico, la problemática ecológica, las efemérides, los personajes históricos, los personajes populares, reseñas de eventos estudiantiles y deportivos, el acontecer científico.
Todo tiene su espacio en la publicación que se mantuvo durante varios años dando así fiel cumplimiento a su identificación de ayer y hoy, respaldado siempre con un buen material fotográfico que permitió rescatar los cambios espaciales más importantes de Morón.
A finales del año 2000 publica “Desde Morón”, constituyendose en la primera edición de sus crónicas publicadas en el diario Noti Tarde, donde queda plasmada una extraordinaria recopilación del proceso histórico y de todo el acontecer morense, sin lugar a dudas sus páginas permiten evidenciar el importante rescate que hace el cronista Alexis Coello para dejar escrita la historia del pueblo y para el pueblo de Morón y todo Mora desde sus históricas luchas épicas, hasta los casos más pintorescos, pero todo escrito con gran naturalidad, como partícipe de todo lo narrado; elementos que sumados a su condición de historiador, entre otros atributos, le permiten ser Miembro de la Asociación de Escritores del Estado Carabobo.
Realizó, en “su” universidad, la Upel, durante un año, un importante curso de “Actualización de Cronistas”, que a la par de su constante preparación académica le otorgan una gran potencialidad para una mayor y cada vez mejor producción intelectual, tal como cursar en la Universidad de Carabobo, Maestría en Historia de Venezuela, y culminar felizmente con la Tesis “La Erradicación de la Malaria y el Crecimiento Sociodemográfico de Morón” , con la mención “Publicación” en el año 2003, con la excelencia que permite la publicación de “Morón, Auge y Caída del Paludismo en Venezuela”, también publica en 2005 “Voces y Caminos”, este luchador social, cronista y educador que ha sido considerado como Gran Comendador, en 1ª clase en su municipio; tiene 2ª clase de Mérito al Trabajo; 3ª clase “27 de Junio”, importante condecoración como educador.
Alexis Coello, luchador social, cronista y educador que se incorporó recientemente como miembro de la Academia de Historia de Carabobo, constituye un excelente ejemplo de identificación profunda con todo su entorno, en el que se formó e hizo familia desempeñando variados roles de ciudadano y que no ha dejado de evolucionar y crecer intelectualmente al punto de estar actualmente cursando un Doctorado en Educación en la ULAC, Universidad Latinoamericana y del Caribe, es un digno e insigne representante de los educadores del litoral carabobeño y de Venezuela cuando nos proponemos recordar y celebrar el sesenta y dos aniversario del decreto del Presidente Isaías Medina Angarita que estableció la celebración del “Día del Maestro” el 15 de enero de cada año como homenaje permanente a los educadores venezolanos.
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Crónica Web #220

El Origen de Morón

El Origen de Morón
Morón significa morro, monte. Aunque el pueblo de Morón no fue fundado en el siglo XVI ya se tenía noticia de su río por un croquis del Golfo Triste diseñado por Don Juan de Pimentel donde aparecen los ríos Aroa, Aracoy o Yaracuy y Morón-. Todavía en el siglo XVII la población de Morón es mayoritariamente indígena que apenas sobreviven, el resto de los habitantes son algunos blancos dueños de haciendas de cacao y cierta cantidad de negros esclavos y libres.
Morón no tiene fecha de fundación ni fundador conocido. Probablemente el nombre del pueblo fue tomado del río que para aquel entonces era navegable por Canoas de mediano tamaño que transportaban productos agrícolas. Los conquistadores y sacerdotes españoles acostumbra¬ban a colocar sus nombres a ríos y lugares. "Es común el nombre de Morón en Es¬paña y en varios países hispanos como Argentina y Cuba. No es extraño que en nuestro caso haya sucedido algo similar”.
Juan de Morón fue un conquistador y encomendero español. Fue fundador de Trujillo. Estaba casado con Isabel Flores y tenía un hijo llamado Marcos Valera. Juan de Morón participó con Diego García de Paredes en la conquista y población de Cuicas (Trujillo} y también en la defen¬sa de Nueva Segovia (Barquisimeto) en 1553 cuando los ataques del Negro Miguel, Rey de Buria. "Fue uno de los fundadores de de la ciudad Rodrigo de Maracaibo y su primer Alcalde... Por espacio de varios años estuvo en la región de Nirgua, gastando gran parte de sus bienes en servicio de la Real corona". No olvidemos que el territorio de Morón fue jurisdicción de Nirgua ¿No estaría aquí el origen del nombre de la ciudad de Morón?
El cumbe fue una agrupación de negros esclavos escapados de sus amos de las haciendas cercanas y loangos que eran negros esclavos escapados de curazao y que aquí obtenían la libertad, se internaban en las montañas y parajes solitarios para esconderse de las persecuciones y las leyes de los blancos. En sus escondrijos construían viviendas improvisadas y formaban una comunidad que se reencontraba con sus ritos y sus culturas africanas ancestrales. Uno de los cumbe de la zona estuvo ubicado en las alturas del río Sanchón. Muchos negros de los cumbes se arraigaron a esta tierra y se constituyeron en el núcleo originario de la población moronense.
Se estima que a principios del siglo XVII (de 1700 en adelante) se conforma un núcleo poblacional o caserío con cier¬ta uniformidad. No fue fundado oficialmen¬te como pueblo de españoles sino que en forma lenta y espontánea se va agregando y concentrando el contingente humano sobre el territorio hasta adquirir fisono¬mía de pueblo. A comienzo de 1700 aparece la iglesia como factor de unidad espiritual bajo el patronato la virgen de Santa Ana. Ya antes en forma provisional había estado San Francisco como patrono del poblado. En 1720 la iglesia estaba a Cargo del Capellán Sebastián Herrera. En 1733 fue asignado el sacerdote Rodríguez Tinoco para los oficios religiosos en la costa de Morón.
En 1730 Y 1733 se produce en la zona costera, que incluye a Morón, la rebelión de Juan Andrés López del Rosario mejor conocido como "Andresote". Era un zambo nativo de Valencia que tomó las armas y li¬deró a un grupo numeroso de negros, indios, blancos hacendados y contrabandistas para enfrentar los abusos de la Compañía Guipuzcoana y en defensa del comercio ilí¬cito con los holandeses que operaban desde la isla de Curazao. Para ese entonces la población era aproximadamente de 237 habitantes compuesta de la siguiente ma¬nera: Alpargatón 120 personas (28 casas), Urama 12 personas (6 casas), El Salao 66(11 casas) y Morón 39 (8 casas).
Para 1768 la población de Morón al¬canza a 168 personas. Distribuidas así: 6 blancos (4 hombres y 2 mujeres}, 58 par¬dos (25 h y 33 m}, 30 niños, 74 esclavos 38 h Y 36 m); como podrá notarse el 44% lo constituye la población esclava. 1773 5 años después Morón tiene 127 ha¬bitantes y Alpargatón 202 para un total de 329 pobladores. Nótese que Alpargatón posee más habitantes que Morón por lo lle¬gó a ser primero que éste cabecera de poblado. Esta población vivía de las activida¬des agrícolas, los productos como el Ca¬cao, maíz, plátanos etc. que llevaban al puerto de Puerto Cabello a vender. Morón llegó a ser el mayor productor de Cacao de la costa. También había la crianza de ganado y otros animales. El contrabando fue practicado con mucha frecuencia.
En 1773 Morón, Alpargaton, Sanchón y urama reciben la visita del ilustre Obispo Ma¬riano Martí. De Morón dice lo siguiente: "es un pequeño caserío ubicado a escasos me¬tros del río del mismo nombre, habitado por esclavos y otras gentes libres que cul¬tivan las haciendas de cacao".
La estadía del Obispo Martí fue posi¬tiva para estos pueblos por su 1abor civi¬lizatoria y humanística. El l6 de marzo del año mencionado inspecciona la iglesia de Morón conjuntamente con el Vicario y algunos vecinos y dice al respecto: "La fabrica es de adobe, cubierta de tejas, tiene un área de trece varas de largo y siete y tres cuarto de ancho, contando solamente con un altar". También visita la iglesia de Alpargatón encontrándola de bahareque doble, cubierta de palma, con un área disponible de veinte varas de largo y siete de ancho, con un altar".
Urama es actualmente una parroquia del municipio Juan José Mora. En lenguaje indígena significa "lapa". En l628 perteneció a la jurisdicción de Nirgua, sin embargo, fue después de 1711 que se concentró un movimiento poblador vinculado estrecha¬mente al caserío de Canoabo.
En 1835 Urama pasó a ser parte del can¬tón de Montalbán que se había separado de Nirgua. Posteriormente, junto con Morón, llegó a ser integrante del Distrito Puerto Cabello. Su santo patrón es San Juan Bau¬tista que para el año de 1726 contaba con una iglesia de paja dedicada su veneración.
Urama también era un lugar habitado fundamentalmente por negros esclavos que laboraban en varias haciendas de cacao.
El 5 de agosto de 1811 el Ejecutivo ¬Nacional le otorga el título de ciudad a Puerto Cabello. En dicho documento oficial aparecen Alpargatón Y Morón como parroquias pertenecientes al suburbio de la nueva ciu¬dad.
Luego vendrían largos años de guerra por la independencia y Morón serviría como encrucijada de caminos que comunica¬ban las tropas en pugna desde el centro del país hacia el occidente y viceversa.
En 1824 se promulgó la ley de divi¬sión político-territorial de la Repúbli¬ca de Colombia en la cual se le da la de¬nominación de Carabobo al territorio que hoy ocupan los estados Lara, Yaracuy, Co¬jedes y parte de Aragua, y por supuesto, incluía el territorio del actual estado Carabobo.
Morón y Alpargatón formaron parte como parroquia del Cantón Puerto Cabello, no así Urama que continuó integrada al Cantón de Montalbán desde la fundación de ésta en 1628.
¬
El 31 de diciembre de l826 acontece la visita del Libertador Simón Bolívar al pueblo de Morón. Serían las once de la ma¬ñana cuando entró el Libertador triunfante sobre la calle polvorienta y seca que con¬ducía a varias rancherías no bien dispuestas en el espacio, pero el ánimo de la multitud qUe aclamaba a los visitantes recompensaba la fatiga y la inclemencia de aquel sol moronero.
El griterío de los moradores no cesa¬ba dando vivas al paso del Libertador, vea¬mos que nos dice al respecto el cronista Miguel Elías Dao: "Negros, zambos, mesti¬zos y criollos, esclavos o no, se integra¬ron a una misma fe para decir presente. El Libertador recibió del pueblo las mejores atenciones unidas a un suculento almuerzo de campaña".
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Crónica Web #427

Libro Crónicas desde Morón - Morón Pasado y Presente

Libro Crónicas desde Morón - Morón Pasado y Presente
El antiguo San Francisco del Valle de Morón formó parte de la jurisdicción de Nirgua hasta la segunda década del siglo XIX. Es a partir de 1811 cuando se incorpora oficialmente como entidad subalterna a la jurisdicción de Puerto cabello. Como la mayor parte de los pueblos de Venezuela, Morón no tiene fundación oficial, fue surgiendo lentamente entre el fragor de los tambores y el sudor o la sangre del negro africano que hacían germinar las labranzas de un puñado de haciendas de cacao, tal como nos lo revelara Don Ángel Altolaguirre en 1764" / "Existen cinco haciendas de cacao, que produjeron para el citado año 64, alrededor de 225 fanegas, que producen también maíz y plátano que llevan al puerto a vender, que exista cría de ganado y otros animales que hay algunas manufacturas, pero que de afuera dulce, carne y vestidos".
Su cercanía al puerto de Puerto Cabello lo convirtió en un excelente proveedor de productos agrícolas para la exportación a la vez que un constante consumidor de bienes manufacturados. Asimismo su situación en el arco costero central posibilitó con mucha frecuencia las acometidas de las actividades de comercio ilegal con los holandeses que desde la isla de Curazao operaban en todas las zonas del litoral burlando la estricta vigilancia de la Compañía Guipuzcoana, de allí que entre los años 1732 y 1735 se levantara el zambo Andresote en las riberas del río Yaracuy defendiendo el contrabando con los holandeses y apoyando a los hacendados, comerciantes y demás pobladores de la región.
El nombre de Morón le viene a su río, que en 1578 ya aparecía en el croquis levantado por don Juan de Pimentel, el nombre pasó del río al incipiente poblado de entonces. Probablemente este apellido lo trajera a Venezuela el encomendero y capitán Juan de Morón, quien fue fundador y alcalde de la primogénita ciudad de Maracaibo (Rodrigo de Maracaibo), participó en la conquista de Cuicas (Trujillo) y en Nueva Segovia (Barquisimeto) blandió su espalda para defender los intereses de su rey español. Después se viene a Nirgua donde se residencia y gasta parte de su fortuna. Es factible que el apellido de este ilustre conquistador se presentara para colocársele a un río de su jurisdicción nirgüense.
Otros poblados del área también tuvieron relativa importancia para la segunda mitad del siglo XVIII, nos referimos al caserío de Alpargaten que llegó a ser cabecera de pueblo y tuvo en su oportunidad más habitantes que Morón, el obispo Mariano Martí nos dice que en 1773 "San Francisco del Valle de Morón tenia 31 casas, 31 familias y 127 habitantes y San Vicente Ferrer del valle de Alpargatón, 45 casas, 45 familias y 202 habitantes".
Al principio se tuvo como patrón al pueblo de San Francisco, pero luego se comprobó en los registros eclesiásticos -a partir de 1700- que el verdadero patrón o matrona era la virgen de Santa Ana, año en el cual comienza a adquirir fisonomía de pueblo.
Durante la Guerra de la Independencia se destacó uno de sus hijos: el general Juan José Mora -epónimo del municipio- quien con el grado de sargento primgro había ingresado bajo las órdenes de Juan Uslar, además fue miembro de la compañía de granaderos que tomaron la plaza de puerto Cabello en 1823 con la hábil conducción del centauro José Antonio Páez.
Morón fue un pueblo sacudido por el movimiento federal. Contingentes de moronenses salieron tras los pasos de los generales Zamora y Falcón en ocasión de sus llegadas a este terruño en el mes de marzo y de julio, respectivamente, del año de 1859. Inspirados en su consigna "Tierras y hombres libres" lucharon en la batalla de El Palito derrotando a las tropas godas, luego siguieron por los caminos de María Lionza en pos de los oligarcas. La Federación se llevaba a centenares de moronenses y a sus dos hijos predilectos: el Gral. Juan José Mora y José Félix Mora. Este último llegó a ser presidente del estado Carabobo en las postrimerías del siglo pasado, fue leal amigo del Gral. Joaquín Crespo y de su Revolución Legalista.
Fue en Morón donde se disparó el primer tiro contra el paludismo un 2 de diciembre de 1945, ese día domingo revivieron las esperanzas de un mejor porvenir. Venezuela era presa fácil de la malaria, en los caminos y en los humildes ranchos yacían cuerpos inertes, la vida se truncaba en corto tiempo, "cuando Levi Borges -guarda jefe de la primera cuadrilla de los dedetizadores- llamó a la puerta de un rancho de bahareque y techo de palma, en el Municipio Morón, estaba comenzando para Venezuela una nueva etapa de profundas transformaciones", o como diría después Uslar Pietri: "La transformación social y económica que está sufriendo nuestro país en el presente no es puramente la consecuencia de la Venezuela con petróleo, sino el gran parte de la Venezuela sin malaria". Pues este hecho de trascendencia histórica ocurrió el Morón con la aplicación por primera vez del DDT en el país, fueron protagonistas de este acontecimiento los doctores Amoldo Gabaldón, Enrique Tejera, Arturo Luis Berti y otros. Esta hazaña marcó para Morón un rescate de la malaria y su enrumbamiento definitivo hacia el progreso.
Después de 1945 la población moronense se multiplicó. De aquellos 800 habitantes que quedaban ese año se saltó a 2.278 en 1950. Su gente ya sana se incorporaba a sus labores agrícolas. Pero en realidad la verdadera vocación de este territorio es la vocación industrial por su estupenda posición geográfica, accesible a los centros económicos más importantes del país, es por ello que se produce una inversión, tanto pública como privada que van a dinamizar el área, y de un espacio de uso agrícola se pasa violentamente a un espacio de uso industrial. Es así como el año de 1953 se crea la petroquímica que va a dar sus frutos en 1957 con la producción de clorosoda, En 1954 ingresa la industria papelera Venepal, siendo productiva en 1961. en la década de los sesenta se instala la Mobil Oil Company (hoy Corpoven) en jurisdicción de Morón igualmente lo hace la Corporación Venezolana de Petróleo (CVP) en las adyacencias de la petroquímica. En el año 63 se ubica en Palma Sola la planta ensambladura Volkswagen, en los años 70 hace realidad la Planta Termoeléctrica del Centro (Planta Centro), en las inmediaciones de Pequiven se agruparon las empresas mixtas: Tripoliven, Ferralca y Produven productoras de tripolifosfato de sodio, sulfato de aluminio y cloroflorometanos respectivamente. En 1976 se crea la Compañía Anónima de Industrias Militares (Cavim). Todo esto va a impulsar a Morón hacia su crecimiento económico y hacia una mejoría del nivel de vida de sus pobladores.
Las fuerzas vivas de Morón logran en 1981 que la Asamblea Legislativa del estado Carabobo lo eleven a la categoría de distrito obteniendo así su autonomía eligiendo sus primeras autoridades municipales en el año de 1984.
Morón es hoy uno de los municipios industriales más importantes del país, se han consolidado sus finanzas públicas municipales que en menos de 15 años lograron ascender de 4 millones de bolívares en 1984 a mas de mil millones en 1997, por supuesto, que hay que tomar en cuenta la devaluación de la moneda, pero sin embargo no deja de ser significativo este incremento. Han mejorado sus servicios básicos como la vialidad, el ornato urbano, el servicio de agua y la electricidad se ha extendido por todos los rincones del municipio, se perfila en el futuro una provechosa actividad turística, se asientan nuevos establecimientos comerciales y pequeñas industrias, han aumentado considerablemente las instituciones educativas, numerosos moronenses se han formado en las aulas universitarias. Desde luego, persisten serios problemas como la contaminación ambiental producto de las emanaciones químicas (líquida y gaseosa) de las empresas, se ha acelerado el déficit habitacional, el desempleo ha llegado a índices inusitados, no obstante ser una variable de índole nacional. Sin embargo Morón sigue creciendo y tocará los umbrales del segundo milenio con una población que sobrepasará a los 80 mil habitantes.
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