JUEVES 8 DE ENERO DE 2009 Reaparecemos ante los Lectores de La Costa
Luego de una ausencia involuntaria producto de quebrantos de salud que me mantuvieron cautivo en las salas de hospitalización del Seguro Social de Puerto Cabello por espacio de una veintena de días y otros tantos recluido en mi casa pasando la convalecencia acompañado de mi familia y amigos que nunca me dejaron solo, hacia ellos mi eterna gratitud. En verdad nunca estuve sólo, estuve con Dios a cada momento, en las oraciones del Padre y Poeta Luis Parada, en las rogativas a Cristo de los hermanos Fernando y Nelson Pérez, mil gracias.
Quiero especialmente agradecer – y me disculpan los lectores por lo personal del caso – a mi abnegada madre cuya presencia permanente me dio aliento y energía; a mi hermano Algeniz y mi cuñada Alicia por su perseverancia, al Dr. Miguel Saavedra, al Poeta de Morón Barbarito García por los buenos libros que me obsequio y su constante preocupación , a Emiro Reyes, Vive, Lilo Llovera, a mis colegas profesores del Ambrosio laza, a mis compañeros de trabajo del Concejo Municipal encabezados por Eloina Rodríguez y del Primo Parejo. Agradezco también al profesor Ivanchuk por sus sabios consejos a los médicos y enfermeros del Seguro Social de Puerto Cabello que hicieron mi estadía menos penosa y que mantuvieron siempre un gran profesionalismo y eficiencia, gracias a su director Gustavo Arcila y a Esther, a los Doctores Emiro Peña, Freddy García, Efraín Pérez y Arnaldo Pérez, estos últimos del CDI de la Urb. Coro. A todos gracias y me disculpan a los amigos y profesionales de la salud que no nombré, pero igual a todos los llevo en el corazón.
Un Nuevo Año: Estrenamos un año nuevo y no nos queda otra opción que desearnos mucha felicidad, Dios mediante. Por cierto, no he tenido tiempo de felicitar a nuestro nuevo Alcalde y lo hago a través de este medio: Sinceramente lo felicito por su contundente victoria y le deseo el mayor de los éxitos en su desempeño como gerente de la ciudad; que se cumplan sus proyectos para bien de la comunidad morense; demás esta decirle que estamos humildemente a la completa disposición para el accionar conjunto en los planes para el municipio.
Día Nacional del Deporte: Como todos los años se dieron cita en la Iglesia Santa Ana de Morón los dirigentes deportivos y deportistas del Municipio Juan José Mora para celebrar la misa de acción y gracias en honor a la disciplina deportiva, a sus protagonistas, a los nobles eventos que la caracterizan procurando y deseando en este nuevo año mayores éxitos y logros así como un pleno desarrollo de las actividades para el desarrollo y recreación de nuestra juventud.
Pudimos observar la presencia en la ofrenda floral que se realizó en la plaza Bolívar por parte de la Alcaldía, del Consejo Municipal, Indemora y de otros organismos, de José Palacios, el Alcalde Matzon Caldera, los Concejales Gloria Rumbo y Larry Ãlvarez, de deportistas y dirigentes destacados como Adan Bolívar, Maria Mirena, Amando Nieves, Elis Manzanares, Joseba Iturburu, Saco Roto, Luis Brett el popular Pisigua, la Vaquita Juan Carlos Urbaez, Alejandro Gerardo, Manuel Hernández, Luis González, etc.
Me comentaba la china de la Charneca que este día era propicio también – y habrá que proponérselo a las autoridades deportivas – para condecorar no sólo a los deportistas destacados del presente sino también a las glorias del pasado; aquellos atletas que le dieron todo en su vida para lograr meritos propios y dieron impulso a una determinada disciplina deportiva y que hoy se encuentran olvidados en el baúl de los recuerdos. Me decía La China que los “Honores y Reconocimientos deben darse en vida y no después que la gente se mueraâ€. Menciono ella a Fernando Camacho, y yo agregaría a otros como Héctor Idehoven, Angel Lugo, Jhoscar Sanoja, Lorenzo Caldera, Angel Brett, Roge Marti y paro de nombrar porque son demasiados y no caben en este pequeño espacio. Pero las comunidades saben quienes son esos deportistas morenses que tienen meritos para ser reconocidos por las instituciones deportivas de Juan José Mora. Doy gracias de nuevo a todos aquellos que me enviaron mensajes navideños de alientos y esperanzas; les deseo doble de lo que me desean a mí.
Libro Crónicas desde Morón - El Trapiche Viejo
En terrenos de colinas de suaves pendientes, hacia el noroeste del municipio, hubo una vez un pequeño trapiche destinado a producir melaza para alimentar el ganado y papelón para endulzar el café de los parroquianos y demás uso de confiterías. Sería en la década de los cincuenta su pleno funcionamiento y en los primeros años de los sesenta su muerte anunciada. Ahora no puedo precisar su vida útil. No es extraño que este trapiche fuera también propiedad de Galavís, aunque alguien me dijo que estuvo bajo la égida del doctor Carozzo o de la Petroquímica. Su producción debió ser limitada, circunscrita a un consumo moderado.
Cuando adolescentes, pudimos ver el viejo trapiche abandonado, aún funcionaba el sistema mecánico de la molienda y en cilindricos tanques subterráneos permanecía todavía la melaza olvidada cuyo penetrante aroma denotaba el florecimiento y la prosperidad de otros tiempos.
En un pequeño valle se hizo un campo para jugar al béisbol. Eran los tiempos de barrio Coro Viejo o Bota Burro. Se fueron excavando las paredes del cerro para ganar terreno plano, puesto que por el otro extremo una ciénaga casi permanente amenazaba con tomar el espacio conquistado. Los amigos de la cacería frecuentaban el lugar por la presencia de varias especies de animales silvestres. Joaquín Delfín mataba tigres con su machete y su perra cazadora y Juan Zavala los espantaba con su sombrero (¡Sooo, tigre!) cuando estaban a la orilla del camino.
En algún paraje escondido, Emiro Reyes y Rafael Velásquez echaron amarras a una rucia y la alimentaron cierto tiempo. No sabemos cuál era el motivo de esta actitud, quizás eran guiados por su amor conservacionista hacia los animales. ¿Usted cree? Otro que era un experto en amarrar con mecate a los cuadrúpedos fue Alexis Hernández.
Hablando beisbolísticamente, el campo se hizo a duras penas y con mucho sacrificio. Recordamos entre los jefes y entrenadores de esos años a Ángel Eugo y a Héctor Idehoven. El primero fue manager de un equipo trabuco llamado "Trapiche Star" -del cual fui short stop- que llevó el nombre de Morón lejos de sus fronteras.
El segundo lidió con muchos de nosotros para hacernos peloteros, siempre sentimos su mano amiga en todos los campos improvisados donde se jugaba entonces: La Pancha, la vega del río Morón cerca de La Charneca, en los terrenos cerca de la empresa de explosivos, y otros.
En el campo de El Trapiche se daban grandes caimaneras, pero también se trabajaba en el desmonte simultáneamente. Una vez, estando en ambas faenas, unos cortaban monte y otros jugábamos, se encontraba Félix Coyote en un bajo del campo cuando de pronto le cayó sobre el cuello una enorme culebra que se le enroscó en el mismo; este cristiano pegó una solemne carrera que nadie lo pudo alcanzar para quitarle el reptil del pescuezo: todavía lo andan buscando. El viejo campo de béisbol d El Trapiche hoy permanece cubierto por las aguas que un tubo roto, de esos que van hacia Pequiven, vertió por largo tiempo sin que nadie pudiera evitarlo. Hoy, en vez de oírse los gritos alegres de los peloteros se oye el croar de las ranas y el sigilo de la baba cuando acecha a su presa.
En la parte alta de El Trapiche se conformó un barrio de forma longitudinal que llega hasta el sector El Retruque, en las inmediaciones del barrio Valle Verde. Los pobladores son de escasos recursos. Poseen medianamente algunos servicios. Sin embargo, se ha observado crecer, en los últimos años, los índices de delincuencia y marginalidad.
"Udón Pérez"se llama su escuela, que se construyó sobre las viejas instalaciones de El Trapiche. Esta escuela fue creada agracias a las iniciativas del Club de Leones de Morón conjuntamente con el sindicato de Pequiven y la municipalidad de Puerto Cabello. En la actualidad es una escuela perteneciente al ayuntamiento morense y es dirigida por Irais de Pacheco. Se me dice que el nombre de "Udón Pérez" se le puso por la presencia de varios maracuchos en los organismos gestores que así quisieron honrar la memoria del ilustre poeta nacido en Maracaibo el 6 de marzo de 1871. Fue el poeta que le cantó a la tierra del sol amada, quien compuso la letra del himno del estado Zulia. Quedó huérfano a los diez años de edad y esto no fue obstáculo para que estudiara en la Universidad del Zulia medicina y ciencias políticas, aunque no se graduaría nunca "a pesar de haber podido hacerlo con honores, porque decía que había aprendido para ser docto y no doctor". Fue un poeta clásico y romántico. Udón Pérez murió repentinamente el 24 de julio de 1926.
Siempre vuelvo al trapiche cuando voy a darle zapato, en dominó, a Onésimo Riera.