Libro Crónicas desde Morón - Urama, Parroquia de Juan José Mora
Urama estuvo casada en un tiempo con el occidente de Carabobo. Mantiene una relación histórica con Canoabo, Nirgua y Montalbán. Al principio, en 1628, perteneció a la jurisdicción de Nirgua por orden del gobernador Meneses, pero su núcleo poblador se estableció después de la fundación de Canoabo en 1711. En el plano religioso, Urama y Canoabo mantuvieron una vinculación estrecha, ambos se servían de los mismos curas, dependientes de la vicaría de Nirgua. En una iglesia de paja se veneraba a San Juan Bautista cuando en 1723 vino un cura de Cagua que había sido enviado por el Obispo Escalona y Calatayud. De esta visita se levantó un informe para proveer a la iglesia de un cura fijo que no lo tenía. En 1795 se cayó la iglesia de Urama, el cura Félix Antonio Martos fue a solicitar la construcción de una nueva y las autoridades eclesiásticas lo comisionaron a él mismo para que hiciera el reconocimiento del t4erreno, porque nadie quería venir de afuera por temor a contagios de calenturas.
En 1773, el Obispo Mariano Martí hace la siguiente referencia: "Este pueblo es fundado principalmente para los esclavos y otra gente libre que cultivan las haciendas de cacao comprendidas en este valle". Por cierto que en los nuevos tiempos su potencial cacaotero ha sido sustituido por los platanales y los cocoteros, lo que indica que sigue siendo un área de actividad agrícola y también pecuaria, puesto que en la zona existen grandes pastizales que envuelven una próspera ganadería. En 1835 se separaron Montalbán y Urama de la jurisdicción de Nirgua, a la que habían pertenecido desde 1628. Montalbán se convirtió en un cantón independiente y Urama pasó a ser parte de él. En 1873 Urama pasa junto con Morón a formar parte del distrito Puerto Cabello. Y en la gaceta oficial de agosto de 1981 aparece como municipio foráneo del novel distrito Juan José Mora, hoy en día es parroquia de este municipio. En 1921 se le llamó Camejo en honor al procer "Negro Primero". Esto se debió a que el General Gómez, durante la conmemoración del Centenario de la Batalla de Carabobo, quiso ponerle a todos los municipios de este estado los nombres de los héroes que participaron en la gran gesta, y así lo hizo mediante decreto del 24 de jumo de 1921.
La historia también nos dice que por aquí pasó el General del Pueblo Soberano con su programa de "Tierras y Hombres Libres" en la mañana del sábado 26 de marzo de 1859. Llegaba el General Ezequiel Zamora de Morón, donde había estado desde el 23 del mismo mes, cuando, proveniente del estado Falcón, instaló allí su cuartel general. Ese día Zamora llegó a Urama y se encontró con que los partidarios de su causa Joaquín Molina y los hermanos Casimiro y Esteban Herrera habían sublevado al vecindario a favor de la Federación. El ejército Federal siguió el camino de Guabina y el 27 de marzo sublevó al caserío de Canoabito.
Libro Crónicas desde Morón - Una Nomenclatura para Morón
En virtud del crecimiento de las ciudades se hace necesario el ordenamiento interno de las mismas. Las ciudades son como los seres vivos, nacen, se desarrollan y mueren. El crecimiento económico, social e institucional se refleja en su ordenamiento urbanístico. El tiempo va dejando atrás las viejas y obsoletas callejuelas sin ningún valor arquitectónico o histórico, el sentido del progreso va a imprimir una nueva fisonomía a los pueblos, lo que antes era un camino o calle real hoy es una amplia avenida, la vieja hacienda de cacao hoy es una populosa urbanización, la palúdica ciénaga se ha convertido en un barrio o en un centro comercial, el chipóse rancho de paja o de bahareque se transformó en un elegante edificio. Sin duda que la actividad agrícola y pastoril son necesarias para las comunidades, pero al ser desplazadas por el espacio urbano se reubicarán en lugares vocacionalmente estratégicos.
Morón es un pueblo en pleno desarrollo, aunque institucionalmente muestra sus debilidades por la carencia en su seno de importantes dependencias públicas (no tiene Diex, Cantv, PTJ, no tiene autonomía policial, etc., etc.). Sin embargo, el impulso industrial unido a fuertes inversiones privadas ha acrecentado las exigencias y demandas por un espacio mejor estructurado, por una modernización de los anacrónicos elementos que componen la ciudad. Uno de estos elementos que necesitan actualizarse, a mi manera de ver, es la nomenclatura, señalización o flechado de las principales calles del municipio Mora, que aparte de ordenar el tránsito automotor en el centro de la ciudad y principales urbanizaciones, aliviaría (para el que no es moronense o tenga residenciado pocos años aquí) la tarea harto difícil de encontrar una dirección exacta en Morón, para el visitante esta tarea se convierte en un vía crucis o en un "mensaje a García".
Ejemplos tenemos de sobra en el país de ciudades bien ordenas y bien nomenclaturadas (Barquisimeto, etc.). toda ciudad que se precie de serlo debe coadyuvar a la rotulación y numeración clara y concisa de sus calles, avenidas, inmuebles que conjuntamente con el ornato le dan verdadera imagen y consideración de tales. Esta tarea, por supuesto, es potestad del ente rector de la ciudad, como es la municipalidad, tal como lo establece la Ley Orgánica del Régimen Municipal en su artículo 36, numeráis.
La tarea a simple vista parece fácil, pero no lo es. No se trata de enviar una cuadrilla de trabajadores a colocar en las esquinas de cada calle plaquetas de metal con nombres y números, evidentemente no es una actividad aleatoria sino que más bien se requiere un estudio previo que unifique criterios técnicos con los históricos, que cada calle al rotularse sea el compendio de sus dimensiones físicas (ubicación, medidas, etc.) con las condiciones económicas (flujo vehicular o peatonal, asentamiento comercial, industrial, de servicios, etc.) y con la visión histórica de la localidad, o mejor dicho, que los epónimos de las calles tengan consonancia histórica con la magnitud de éstas y viceversa.
Indudablemente que nuestra historia patria es una sola, nuestros proceres son patrimonio de todos los venezolanos, de allí que sean comunes a todas las ciudades y pueblos del país, calles con nombre de Bolívar, Miranda, Páez, etc. Pero también cada localidad o estado se diferencia de otros porque su nomenclatura de las calles expresa en conjunto un pedazo de su historia local regional, o el nombre de quienes la llevaron a cabo. Por ejemplo, es inaudito que en Morón no exista una calle o avenida con el nombre del Libertador Simón Bolívar ni de otros proceres de la Batalla de Carabobo; tampoco existe una calle con el nombre de la Federación, ni de sus protagonistas: Juan Crisóstomo Falcón, Juan José Mora, José Félix Mora. Igualmente deberían tomarse en cuenta a la hora de esta nomenclatura de las calles los nombres de quienes erradicaron el paludismo del área. Debería entonces destacarse los nombres de Amoldo Gabaldón, Enrique Tejera, Arturo Luis Berti y Manuel García. Más recientemente, de los pioneros y prohombres que se han destacado en los diferentes quehaceres en el ámbito regional o municipal, en el oficio de las artes, el deporte, empresarial, etc.
Como siempre, opino que deben suprimirse los nombres de algunas calles de Morón o ser cambiados por otros de mayor relevancia.
El polvo amarillento del tiempo las ha cubierto y es necesario revitalizarlas con el barniz del nuevo amanecer. La antigua Calle Real o Calle Comercio no tiene razón de seguirse llamando así, porque no es calle del comercio ni nunca lo ha sido. Deberían modificarse los nombres de las calles La Paz, San José, Ayacucho y darles a las principales avenidas y calles de las nuevas urbanizaciones locales, sus respectivos nombres.
JUEVES 29 DE ENERO DE 2009
El Sesquicentenario
De la contienda de Boca de Yaracuy se cumple este 22 de marzo del presente año. Este combate se ubicó en la margen derecha del río Yaracuy en las cercanías de su desembocadura en el mar; es decir, se dió en territorio carabobeño y más específicamente en la jurisdicción del Municipio Juan José Mora. Para mi modesta opinión fue la primera acción de armas de importancia que se produjo durante la larga guerra o “guerra larga†como se llamó y que otros la conocen como Guerra Federal o simplemente Federación.
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En mi criterio, antes de esta refriega no sucedió otro encuentro o confrontación de notoriedad porque cuando Tirso Salaverria dio el grito de Federación en Coro aquél 20 de febrero de 1859 se escenificaron sólo algunas escaramuzas sin llegar a un combate formal. Al incorporarse el General Ezequiel Zamora al movimiento federal en Coro se inicia el torbellino que va a conquistar y ganar la adherencia de los pueblos durante su itinerario (Jacura, Capadare, San Juan de los Cayos, Tocuyo de la Costa) pero en ninguno de ellos se presentó batalla.
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El día 22 de marzo llegó Zamora con sus tropas al río Yaracuy del lado de lo que es el estado Falcón, cercano al balneario mi bohio, allí desplegó su ejercito a lo largo de la orilla de la ribera izquierda; observo del otro lado a un ejercito bien constituido y en la disposición para el combate, este era el ejército del gobierno al mando del comandante Francisco Antonio Rivero.
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Algunos historiadores y cronistas afirma que la estrategia de Zamora para vencer al enemigo fue la de ordenar que un grupo de su gente tiroteara (efectuara disparos) desde la orilla donde estaban, desplazándose por ella sin atravesar el río, mientras que otro grupo cruzaba a nado el río caudaloso, con las lanzas y armas entre los dientes y colgados a la cola de los caballos hasta llegar a la otra orilla para abrir fuego sobre el adversario o engancharse en la pelea cuerpo a cuerpo.
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Esto último me parece un poco fantasioso, propia de la historiografia romántica y epopeyica; pero lo cierto es que Zamora salió vencedor y las tropas del comandante Rivero huyeron en derrota. Se van a cumplir 150 años de este acontecimiento que enriquece nuestra historia local y que este escrito en las páginas de la historia nacional como uno de los episodios primigenios de la cruenta guerra larga.
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El 23 de marzo el general Zamora establece su cuartel general en Morón, donde lo acompañan el coronel Juan José Mora, el oficial José Félix Mora y 400 moronenses más que se unen a su ejército. Muchos de estos moronenses se fueron con Zamora y regaron con su sangre los caminos de la patria, algunos cayeron en Santa Inés, otros en San Carlos, Acarigua, en Coplé y en tantos recovecos del país donde el valor indómito de esta gente, curtidos entre el mar y la montaña con olor a cacao y a salitre, se puso a prueba, ¿Cuántos de ellos yacen en las tumbas desconocidas, anónimos a la gloria de la republica? ¿Cuántos de ellos no rindieron sus vidas, sus sueños y deseos en pos de una guerra absurda y desmedida?
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Sueños desvanecidos porque la reivindicación popular quedo ajena en el Tratado de Coche; tratado que sella el triunfo de la revolución Federal; revolución de las quimeras o rivolucion de las fantasías como dijera el “Jurunga Muerto†de Domingo Alberto Rangel. Total y a la final, las grandes mayorías de la población siguieron empobrecidos y se encumbraron una nueva elite (los liberales amarillos) de militares caudillos y civiles vinculados y hasta subordinados a las tradicionales grupos económicos dominantes.
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De manera que se cumplirán también los 150 años de la estadía de Zamora en Morón y la del general Falcón el 24 de Julio en el mismo año. También será el sesquicentenario de la Batalla de El Palito, una de las más importantes y decisiva de la carrera militar del general Zamora y de la guerra Federal.
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PD: Me informan que mi amigo el Lic. José Caro, después de realizar un censo intensivo en dominó durante las vacaciones escolares, ha regresado por sus fueros y después de derrotar a Pampuro, a Matzon y a varios profesores quiere medirse a este servidor. Yo lo espero que termine su preparación y cuando yo este mejor de salud para darle la revancha.
JUEVES 29 DE ENERO DE 2009
El Sesquicentenario
De la contienda de Boca de Yaracuy se cumple este 22 de marzo del presente año. Este combate se ubicó en la margen derecha del río Yaracuy en las cercanías de su desembocadura en el mar; es decir, se dió en territorio carabobeño y más específicamente en la jurisdicción del Municipio Juan José Mora. Para mi modesta opinión fue la primera acción de armas de importancia que se produjo durante la larga guerra o “guerra larga†como se llamó y que otros la conocen como Guerra Federal o simplemente Federación.
En mi criterio, antes de esta refriega no sucedió otro encuentro o confrontación de notoriedad porque cuando Tirso Salaverria dio el grito de Federación en Coro aquél 20 de febrero de 1859 se escenificaron sólo algunas escaramuzas sin llegar a un combate formal. Al incorporarse el General Ezequiel Zamora al movimiento federal en Coro se inicia el torbellino que va a conquistar y ganar la adherencia de los pueblos durante su itinerario (Jacura, Capadare, San Juan de los Cayos, Tocuyo de la Costa) pero en ninguno de ellos se presentó batalla.
El día 22 de marzo llegó Zamora con sus tropas al río Yaracuy del lado de lo que es el estado Falcón, cercano al balneario mi bohio, allí desplegó su ejercito a lo largo de la orilla de la ribera izquierda; observo del otro lado a un ejercito bien constituido y en la disposición para el combate, este era el ejército del gobierno al mando del comandante Francisco Antonio Rivero.
Algunos historiadores y cronistas afirma que la estrategia de Zamora para vencer al enemigo fue la de ordenar que un grupo de su gente tiroteara (efectuara disparos) desde la orilla donde estaban, desplazándose por ella sin atravesar el río, mientras que otro grupo cruzaba a nado el río caudaloso, con las lanzas y armas entre los dientes y colgados a la cola de los caballos hasta llegar a la otra orilla para abrir fuego sobre el adversario o engancharse en la pelea cuerpo a cuerpo.
Esto último me parece un poco fantasioso, propia de la historiografia romántica y epopeyica; pero lo cierto es que Zamora salió vencedor y las tropas del comandante Rivero huyeron en derrota. Se van a cumplir 150 años de este acontecimiento que enriquece nuestra historia local y que este escrito en las páginas de la historia nacional como uno de los episodios primigenios de la cruenta guerra larga.
El 23 de marzo el general Zamora establece su cuartel general en Morón, donde lo acompañan el coronel Juan José Mora, el oficial José Félix Mora y 400 moronenses más que se unen a su ejército. Muchos de estos moronenses se fueron con Zamora y regaron con su sangre los caminos de la patria, algunos cayeron en Santa Inés, otros en San Carlos, Acarigua, en Coplé y en tantos recovecos del país donde el valor indómito de esta gente, curtidos entre el mar y la montaña con olor a cacao y a salitre, se puso a prueba, ¿Cuántos de ellos yacen en las tumbas desconocidas, anónimos a la gloria de la republica? ¿Cuántos de ellos no rindieron sus vidas, sus sueños y deseos en pos de una guerra absurda y desmedida?
Sueños desvanecidos porque la reivindicación popular quedo ajena en el Tratado de Coche; tratado que sella el triunfo de la revolución Federal; revolución de las quimeras o rivolucion de las fantasías como dijera el “Jurunga Muerto†de Domingo Alberto Rangel. Total y a la final, las grandes mayorías de la población siguieron empobrecidos y se encumbraron una nueva elite (los liberales amarillos) de militares caudillos y civiles vinculados y hasta subordinados a las tradicionales grupos económicos dominantes.Â
De manera que se cumplirán también los 150 años de la estadía de Zamora en Morón y la del general Falcón el 24 de Julio en el mismo año. También será el sesquicentenario de la Batalla de El Palito, una de las más importantes y decisiva de la carrera militar del general Zamora y de la guerra Federal.
PD: Me informan que mi amigo el Lic. José Caro, después de realizar un censo intensivo en dominó durante las vacaciones escolares, ha regresado por sus fueros y después de derrotar a Pampuro, a Matzon y a varios profesores quiere medirse a este servidor. Yo lo espero que termine su preparación y cuando yo este mejor de salud para darle la revancha.
Los estragos de la guerra de Alpargatón y otros pueblos de la costa venezolana
Este hermoso valle con nombre de calzado grande sucumbía frente a las pestes y las calenturas, pero además había otra causa: la guerra. La guerra de independencia fue un factor de perturbación para la economía y la demografía de las zonas rurales adyacentes a Puerto Cabello. En efecto, los suburbios y sementeras del área -entre ellas Alpargatón- eran objeto de saqueos y de destrucción de las haciendas y pueblos por parte de las huestes españolas como también de los patriotas hasta 1823. En 1815 los realistas acaban con la cosecha de maíz, aún verde, en las cercanías de Puerto Cabello para convertirla en comida para sus reses; luego, en 1820, "se asolan las haciendas locales, obligándose además a los esclavos a tumbar la mata de plátanos, con el objeto de que sirviera para la alimentación al ganado, quedando las haciendas sin cultivo ni recolección de sus cosechas" (Cunill Grau). Nuestro prócer José Antonio Páez, en 1822, confiesa que había "destruido el incesante manantial de Borburata que les aliviaba demasiado (a los realistas sitiados), he acabado por fin con cuanto contaba en este territorio". Los pueblos de Alpargatón y Urama eran incendiados previamente antes de proceder a su despoblamiento por parte de los ejércitos ocupantes, he aquí una confesión de uno de los líderes de las tropas atacantes: "triste en primer lugar de entrar en la oscuridad de la noche unos pocos, incendiar el pueblo tirando pajuela en los techos que son de paja, y al punto del incendio, que sentirá los efectos de la confusión, entrar a fuego y sangre sin cuartel". El despoblamiento a la vez era ocasionado, después de 1812, por los continuos embargos y secuestro de las principales haciendas los propietarios, mayordomos y por los ejércitos que obligaban a esclavos a abandonar sus posesiones. Los esclavos huían hacia Ejércitos en plena campaña en valles costeros. las montañas lejanas o cercanas a formar los llamados "cumbes", allí mismo en los cerros de Alpargatón, para esconderse tanto del castigo del amo blanco como del azote de las guerrillas que los reclutaban para los trabajos forzados en obras en las cercanías de Valencia, o para servir como soldados en la guerra. Había una orden expresa de un oficial a su subalterno: "Que en los pueblos de Morón, Alpargatón y Urama se levanten guerrillas de gente del país, a cuyo efecto enviará V.E. las armas, municiones y fornituras necesarias, con algunos oficiales, encargados de organizarlos y de levantarlos hasta la fuerza de 400 ó 500 hombres; llamando los esclavos de aquel distrito para este servicio y dando la libertad a los que presente útiles, o si toman las armas". En estos casos se arrancaban a la fuerza a los brazos útiles y comprometidos con las faenas del campo, con la mano de obra en los cultivos, para llevarlos sometidos, tipo recluta, a los ejércitos en armas como simples soldados en detrimento de la economía agrícola que prevalecía en el área de este litoral carabobeño. Por otra parte, también ocurrió que se tomaban como represalia o venganza si los pueblos apoyaban tal o cual causa, entonces venían las tropas rivales a destruir y asolar los caseríos y sembradíos de las poblaciones para darles escarmiento por la supuesta traición, así sucedió en el año de 1859 cuando el general Ezequiel Zamora visita el pueblo de Morón, recibiendo un fuerte apoyo y adherencia a su ejército de un gran número de moroneros (400 según el cronista Emilio Navarro) que se marcharon con él hacia los destinos del occidente del país para participar en la famosa batalla de Santa Inés. Sin embargo, poco tiempo después de que el general Zamora se marchó de Morón, llegaron las tropas del gobierno dirigidas por el comandante Silverio Escalona y procedieron a incendiar y a devastar los caseríos de Sanchón, Morón, Alpargatón y Urama, como represalia y castigo al apoyo que le habían brindado estos pueblos a la causa de la Federación. Escuche a este cronista todos los domingos de 8 a 9 a.m. en el programa "Crónicas en domingo" por la emisora Caribeña Mil A.M.
Libro Crónicas desde Morón - Juan Crisóstomo Falcón
Juan Crisóstomo Falcón nació el 27 de enero de 1820 en la parroquia Buena Vista del cantón Paraguaná perteneciente a la provincia de Coro, y murió en 1870, o sea que tan solo vivió 50 años. Sus primeros estudios los realizó en la ciudad de Coro, donde recibió lecciones de filosofía y francés. Fueron sus únicos estudios, ya que como escribió el veleidoso historiador Juan Vicente González, "nació para la guerra".
Pasó, en su juventud, cierto tiempo en San Felipe con el negocio del café. A los 28 años de edad (1848) ya era comandante de milicias en Coro, participando como tal en el ataque a Cumarebo, entra en batalla en Sabana Alta, Jaratara; es enviado a Maracaibo a pelear bajo las órdenes del General Marino. Toma a Perijá. Luego incursiona en Puerto Cabello a pelear contra las tropas del General Páez, las cuales estaban al mando del General Carmona, a quien derrota y apresa en el sitio de Bacoa.
En 1851 es nombrado primer comandanta del ejército y en 1852 obtiene el título de coronel efectivo; este mismo año va de comandante de armas de la provincia de Maracaibo. En 1854 da un apoyo muy importante al gobierno del general José Gregorio Monagas.
El General Falcón fue un personaje que al principio fue identificado como adepto a la corriente centralista (godos, conservadores, paecistas, etc.) y posteriormente llegó a ser el máximo líder o caudillo del Movimiento Federal o Federación. Quizás por este cambio en su conducta política se le tildó de voluble, indeciso o vacilante.
Siempre se ha hecho un paralelismo entre la vida de los generales Falcón y Zamora. Ambos son considerados como los mayores exponentes de la causa federal. Unidos por un vínculo familiar (eran cuñados), Zamora descolló como militar en las calles de Aragua y en el centro del país; Falcón rompía con su espada las filas enemigas en el occidente del mismo. Zamora emergió del anonimato en el ambiente capitalino donde fue apresado, juzgado, condenado e indultado; Falcón hubo de abandonar el país para lograr apoyo a su causa desde Colombia, Saint Thomas y Curazao. Zamora era el luchador social, el hombre de principios, con mucho valor personal y gran estratega militar, un verdadero líder de masas, leal a sus semejantes.
Falcón poseía gran talento como caudillo, militar con excelentes dotes, de una natural bondad y desinterés por el gobierno. Sin embargo, se le acusa de veleidoso e inconstante, connivente con sus adversarios del gobierno, y lo que es peor, se le involucra en el asesinato del General Zamora. No obstante, Zamora siempre le reconoció y le respetó a Falcón su mayor jerarquía en la dirección de la guerra. Con la desaparición de Zamora se afianzó esa jerarquía y se acrecentó su prestigio.
La primera vez que el General Falcón pisa territorio venezolano como comandante general de los ejércitos de la Federación, lo hace en las playas de Palma Sola, en Morón, el 24 de julio de 1859, donde dijo: "Al pisar el territorio, al aparecer sobre la escena de la revolución, siento la imprescindible necesidad de hablar a mis conciudadanos. Prefiero siempre ser conocido: que nadie se equivoque conmigo. La patria debe además saber por qué vengo, y lo que traigo "... Había llegado a Falcón de Curazao en una goleta, acompañado del futuro presidente Antonio Guzmán Blanco, y otros. En Morón se le unieron numerosos simpatizantes a su causa.
El 25 de julio Falcón se dirige al pueblo de Alpargatón en los siguientes términos: "Para hoy, la revolución tiene toda su fuerza material; creo traerle su autoridad moral, lo único que le falta para su inmediato desenlace. Con esa autoridad propóngame darle unidad y concierto a la campaña, al propio tiempo que ahorrar sangre generosa y conjurar futuros peligros. Ayudadme, compatriotas todos".
La revolución termina con el Trato de Coche (1863) y Falcón es electo Presidente de la República por una asamblea reunida en La Victoria; a Guzmán Blanco se le nombra vicepresidente. Estos cargos tendrían carácter provisional. En esta misma asamblea, a petición de Antonio Guzmán Blanco, se le otorga a Falcón el título de "Gran Ciudadano Mariscal de los Ejércitos de la República".
La Asamblea Constituyente nombra al General Falcón Presidente Constitucional. El régimen federal no trajo la felicidad deseada, cada caudillo federal se hizo dueño de su región, se cobraron altos honorarios. Falcón toleraba, por su conocida bondad, los guisos de sus amigos en el gobierno, pasaba la mayor parte de su tiempo en su hacienda en Churuguara descuidando sus deberes de gobernante (sólo duró 20 meses).
La encrucijada
La encrucijada es el corazón palpitante de Morón.
Es el centro neurológico de la vida cotidiana de la ciudad.
Es la caja de resonancia de las voces de los lugareños y de los visitantes o viajeros, es la visibilidad o cara de la entidad.
Es el ágora para el reencuentro de los trabajadores desempleados, es el sitio preferido de los menesterosos y el de las habituales colas para surtir la despensa.
Morón siempre ha dependido de su encrucijada como punto relevante para su expansión urbana e industrial, es más, desde sus orígenes ese elemento ha sido el factor clave para su desarrollo.
Los caminos son vitales para el surgimiento de los pueblos, y cuando se cruzan o se bifurcan hacia diversas rutas que conducen a destinos seguros e importantes se convierten en verdaderas arterias viales que alimentan y retroalimentan a los sectores aledaños.
Siempre hago mención a los estudiantes, de unas líneas escritas por el laureado poeta José Joaquín Burgos para el prólogo de mi libro "Morón" (1995) que reflejan una capacidad de síntesis enorme y una belleza y certeza admirable sobre la verdadera naturaleza de Morón.
Dijo así el poeta: "Morón es una ventana abierta al mar y la montaña al mismo tiempo.
Una encrucijada desde la cual arrancan caminos hacia rumbos de siempre, tendidos a la falda de serranía de entrañas mágicas trono de María Lionza; o por la propia costa rumbo al cielo falconiano; o, después de El Palito, atravesando el abra de Las Trincheras para llegar al corazón populoso de Carabobo.
Pero, más que esa simple referencia paisajística, Morón es también una encrucijada en el tiempo. Una esquina en la historia venezolana, un espacio vital cuyo acontecer registra Alexis Coello, con pasión y diligencia, para que la memoria moronense no se diluya en la fugacidad ni se borre de la conciencia de las nuevas generaciones".
Juzgue Ud., amigo lector.
Como puede verse, es un paisaje hermoso y certero sobre la realidad geohistórica de Morón.
¡Ah!, perdonen la inmodestia de haber colocado mi nombre, pero sin esa parte el párrafo hubiese quedado inconcluso.
Por ser Morón un pueblo de encrucijada, con frecuencia se detienen a su paso numerosos viajeros, y muchos de ellos son atraídos por el influjo de su gente y deciden quedarse y echar raíces; de allí uno de los motivos de la cuantiosa inmigración de falconianos, yaracuyanos, canoaberos, llaneros, etc.
No sólo se radican aquí por ser Morón como es, sino por la cercanía o conectividad con centros y ciudades importantes, donde pueden ir a trabajar o hacer sus diligencias particulares.
Por ejemplo, desde la encrucijada de Morón a Coro sólo hay 218 km, a Tucacas (centro turístico) hay 45.
A San Felipe 57, a Barquisimeto 88, a Puerto Cabello 15, Valencia 39, Maracay 49, Caracas 100 al igual que San Carlos.
Como se verá, hay una accesibilidad excelente y por autopistas y buenas vías de comunicaciones.
Para culminar este artículo, agregaremos otro párrafo del mencionado poeta por lo ilustrativo y metafórico sobre la historia de nuestro poblado: "Lo que ha sido Morón a lo largo de nuestra historia, desde los días iniciales cuando los dioses de barro jugaban con las plumas del relámpago, hasta los más recientes, cuando los conquistadores se adueñaron hasta de la brisa, y cuando los hombres de la federación pasaron por allí dejando huellas de pólvora, y -más cercano al presentecuando en el propio Morón se disparó la primera descarga contra el ejército del general paludismo.
Esta última batalla, por cierto, divide en dos el cielo existencial de Morón
Cosas pendientes
Veo hoy en día -con más intensidad- la necesidad de proveer al municipio Juan José Mora de una nueva estética cónsona quizás con la imperiosa exigencia de la creación de una nueva visión para el desarrollo o emergencia de una espiritualidad más poética que pueda ayudarnos a hacer nuestra vida cotidiana más placentera y ligada a los sentimientos puros del alma. Nuestro entorno debería formar parte crucial de estas exigencias, pues en él nos movemos y desarrollamos la plenitud de nuestra vida. No sólo de pan vivimos, el ser humano requiere para su realización satisfacciones y gozos espirituales para escaparnos un poco de lo azaroso de la vida. Las ciudades se recrean en su historia, en su arte, es una espiritualidad que se hace tangible o se concretiza en sus monumentos, en sus obras de arte, en su música, en sus canciones y poetas. La ciudad -como bien dijo un erudito- no son el montón de casas ni de edificios, ni las avenidas, la ciudad es el espíritu colectivo que brota de éstos y se hace cultura. Lamento decirlo, pero en Morón y Urama son raros los monumentos históricos que se encuentran y no es porque no tengamos historia, sino más bien por la ignorancia de nuestros gobernantes en cuanto al valor estético de ellos. Quizás eso no da votos y por tanto no vale la pena invertir en ello; sigue predominando la cultura del rancho, verbigracia, veamos la imagen deprimente en la entrada de Morón. Los ranchos es la primera impresión para el visitante o el viajero, no lo que verdaderamente somos, por cierto el año pasado propusimos, en el marco de los 150 años de la Guerra federal, levantar un monolito y una placa conmemorativa de la primera batalla de esta guerra que se efectuó en suelo carabobeño, en el sector Boca de Yaracuy, esto se aprobó pero no se efectuó. Planteamos también construir una plaza o un monumento histórico en la playa de Palma sola para resguardar la memoria colectiva de que allí, en ese sitio desembarcara el general Falcón, como jefe máximo de la Federación, el 24 de julio de 1859. El joven músico Trujillo propuso - en el día del músico - construirle a Los Terrícolas un monumento alegórico a nuestra máxima expresión musical a nivel mundial, esto puede llevarse a cabo en la entrada de Morón. El pintor Policarpo Contreras, nativo de esta tierra, ofreció una estructura metálica de gran impacto visual tal como la que hizo y que aún permanece en la Universidad de Carabobo; he citado como ejemplo estas tres probabilidades pero pueden ser más. Visite mi blog www.alexiscoello.com.ve (*) Cronista Municipal J. J. Mora
Palma Sola
Su historia se pierde en los remotos tiempos desde cuando el río que invade sus predios -el Morónera navegable hasta por canoas de 12 varas de largo, según testimonio del año de 1768 de Don Ãngel Altolaguirre y Duvale.
En ese entonces, el río era utilizado para llevar hasta Palma Sola los productos agrícolas provenientes de las haciendas interioranas para conducirlos al puerto de Puerto Cabello.
De esta manera el comercio era formal y legal; otras veces, se ejecutaba por los "caminos verdes" en forma clandestina o de contrabando aprovechando la cercanía de la isla de Curazao.
Esta zona era de cierto tráfico comercial porque en sus playas se construían pequeños caneyes o bohíos donde acopiaban los frutos (listos para el embarque) traídos por bestias por los pocos caminos de recuas o veredas que penetraban por la espesa vegetación.
En 1842 ya existía en Palma Sola un pequeño caserío al frente de la playa compuesto por precarias viviendas de bahareque, palma y madera.
Ese mismo año el gobierno intenta desarrollar esta zona con un poblamiento foráneo para lo cual concedió créditos a un señor de nombre Andrés Anthoine para que introdujera a estas tierras a un número entre doscientos y seiscientos inmigrantes españoles para fundar un "Centro Agrícola de la explotación de esta comarca".
Estos españoles no vendrían directamente de España, sino de unos que estaban refugiados en Francia.
Este gran proyecto no se cumplió quizás por la insalubridad local.
Esto de los proyectos fracasados va a ser una norma constante en la historia del sector de Palma Sola.
El 24 de julio de 1859 pisó tierra de Palma Sola el general Juan Crisóstomo Falcón, líder de la llamada guerra federal.
Venía Falcón de Curazao y desembarcó junto con el futuro caudillo y presidente de Venezuela Antonio Guzmán Blanco, Jacinto Regino Pachano, Wenceslao Casado y otros: estos ilustres visitantes fueron recibidos por un grupo de moroneros fervientes seguidores de la federación.
Valdría la pena que las autoridades municipales gestionaran la construcción de un movimiento histórico alegórico a este suceso tan importante de nuestra historia local.
Durante la década de 1950, el gobierno del general Marcos Pérez Jiménez planificó una gran ciudad en Palma Sola que por su ubicación estratégica, la calidad de las viviendas y de los servicios sería para la época y de los servicios sería para la época un modelo urbanístico de primera; sin embargo, con la caída de la dictadura cayó también este proyecto que quedó a medias.
Un nuevo impulso recibió Palma Sola con la llegada de la compañía alemana Volkswagen, la cual construyó nuevas viviendas, sitios recreativos como el multifuncional clubdiscoteca "Las cuatro canchas" con sala de cine, bowling, piscina, barrestaurante, etc.
Tomando así el área un nuevo dinamismo que lo convirtió en una de las zonas residenciales privilegiadas de Morón; sin embargo, las intrigas políticas-sindicalistas con subterfugios jurídicos dieron al traste con esta empresa automovilística y con ello se fue una época de la vida cotidiana de Palma Sola.
Solo quedaron en el recuerdo de sus pobladores las instalaciones de inspiración europea que adornaron sus paisajes.
Siempre se habló de un gran proyecto turístico para el área de Palma Sola, pero todo quedó en veremos, hasta que llegó la invasión y se truncaron las esperanzas.
Palma Sola ha ido el sitio de Morón que ha estado más presente en la inspiración de los poetas y de los músicos; quizá por sus arenales blancos, sus largos cocoteros, la fuerza de sus olas y el brillante azul de su mar.
Es la nostalgia que acusan muchos enamorados en épocas pasadas, amores furtivos, que se dieron en sus pasajes.
Revisando papeles viejos encontré dos canciones dedicadas a Palma Sola, ojalá nuestros músicos locales se interesen y puedan grabarlas y divulgarlo al público.
Una es un bolero de Alberto Ochoa titulada "Soñar Despierto"-; a continuación su transcripción: Como te soñaba/esa linda tarde/allá en Palma Sola.
Te sentí muy cerca / besaba tu boca/tenía tu amor.
Las olas mojaban/ como una caricia/ tu cuerpo de diosa / y yo la sentía/como algo tangible / muy cerca de mí.
Mas todo fue un sueño / muy pronto llegamos / a la realidad / tú que te marchabas / y yo me quedaba / muy triste sin ti.
Fue todo tan pronto / la tarde dejaba su melancolía / mientras yo moría / moría anhelando / tus besos de amor.
La otra es un vals de Ãngel Arturo Lugo y dice así: Palma Sola de Venezuela / con tus verdes palmeras / de ambiente tropical / tienes toda la belleza sublime / que el paisaje en ti inhibe / como una ensoñación.
Palma Sola, vivir en ti quisiera / contemplar tus palmeras / toda una eternidad.
Y sentir el frescor de la brisa / cual mágica sonrisa / de tu amor y bondad.
Palma Sola, cuando lejos me vaya, recordaré tus playas / de artístico color.
Hay otra canción dedicada a Palma Sola, pero no recuerdo su autor ni casi su letra, veamos un trozo: Allá en Palma Sola / cerca de Morón / vive mi adorada / dueña de mi amor.
Palma Sola, yo quiero / a tu lado volver (coro), creo que la entonaba el grupo "Gigante" de Morón.
La Facción de la Costa
Hemos presentado a los sectores culturales de la comunidad morense un trabajo de investigación realizado por el joven politólogo Elvis López sobre los sucesos de la Guerra Federal en la jurisdicción del municipio Juan José Mora.
Es un trabajo inédito pero muy interesante y la mira es buscar su publicación por medio de la municipalidad, la gobernación u otro organismo o institución con posibilidad de hacerlo.
Lo novedoso del trabajo es que se basa en una documentación de primera mano, original o mejor dicho se sustenta en fuentes primarias gran parte del desarrollo del mismo; además la referencia bibliográficas son también de actores o testigos presenciales de los hechos de aquella guerra larga que dejó heridas que aún están abiertas.
No deja de ser interesante para nuestro municipio la difusión del contenido de este trabajo ya que Morón y Urama fueron un cruento escenario de esta guerra hasta tal punto que estas localidades fueron consideradas por parte del gobierno conservador de aquella época (18591863) como "la cuna de la Federación".
Además no olvidemos que esta lucha tomaron un papel protagónico los hijos-legítimos o adoptivos-de este municipio como lo fueron su epónimo Juan José Mora, y los Generales José Félix Mora y Gabriel Guevara para sólo nombrar los más conocidos.
La facción de la costa fue el dolor de cabeza de las autoridades gubernamentales y del gobierno de Carabobo por su pericia guerrillera y su constante acoso o frecuencia de combate a las tropas oficiales y al control que ejercían sobre las vías de comunicación entre San Felipe y Puerto Cabello, igualmente mantenían un control fluvial sobre los ríos Yaracuy, Aroa y los caños conexos.
Esta guerrilla de la costa era liderada por el general Gabriel Guevara y José Félix Mora que obtenía el recurso logístico de las sementeras del Aroa y de los decomisos que hacían a los comerciantes que se atrevían a pasar por sus predios.
Nos habla Elvis en su trabajo del general Rafael Capó, hombre noble e inteligente que debe ser reivindicado por la historia.
Nos habla de "Blanca Flor.
Fugaz en el tiempo, se ubicó Blanca Flor, pequeña población cercana a Urama, próspera en siembra, durante la guerra sirvió de provecho a los federales en la campaña del gobierno sobre la costa, fue también uno de los últimos sitios donde el general Guevara se refugió.
La vía para llegar a este lugar, caños y terrenos anegadizos que impedían al gobierno hacer una viva persecución a los combatientes de la facción".
Nos habla Elvis también de Moróncito: "de acuerdo a la documentación revisada, se supone a moroncito una punta cercana a Boca de Aroa, conexo a la del Yaracuy; ésto nos indica su potencial agrícola.
También resalta la particularidad de la misma, frondosa vegetación, caños, caudalosos ríos y anegadizos pantanos.
Casi enigmático, místico o tal vez mágico.
Fue víctima de intensos ataques en tiempos de guerra por ser sus habitantes sediciosos combatientes; pero soportó los embates firmes, heroico guardián.
Se hizo cuna inexpugnable de la facción de la costa durante la Guerra Federal, de la nada yacería para nacer de nuevo, pero el tiempo se encargó de desaparecerlo para darle paso a la leyenda".
El General Falcón en Palma Sola II
En la crónica anterior percibimos como el General Falcón trata en su discurso de incorporación a la guerra federal de identificarse y justificar su participación en ella.
Recordemos que un año antes, en 1858, se produjo la llamada revolución de marzo encabezada por Julián castro quien tomó el poder, se convoca a la convención de valencia y se aprueba una nueva constitución con los consabidas represiones al sector disidente como lo eran los del partido liberal.
Continueros con las palabras del generalcón: "Las violencias eleccionaria del 46 engendraron el año 48 y todos los que siguieron después.
¿Cómo dudar que las del gobierno provisional de marzo, habrían de precipitarnos nuevamente en la insurrección? Si se quería concluir con la guerra civil para siempre, debió respetarse el querer popular: La libertad eleccionaria es la paz de Venezuela.
Ved como escarmientan los pueblos a los que atentan contra su soberanía: apenas un año, y eso combatiendo, ha podido durar la obra de marzo, porque burló el voto de la revolución.
Hubieran tenido sus conductores buena fe, y estaba conseguida la más bella ocasión de reconciliar los partidos, extinguir los odios, desarmar la venganza y fundar una paz duradera, libre y honrosa.
Para hoy, la república sería una verdadera práctica, con derechos reales y nuevas garantías para el ciudadano.
Tendríamos pacto social y no las precauciones, reticencias y ambigüedades de una bandería contra otra.
Los partidos políticos mismos, convertidos en doctrinarios y persuadidos de que la fuerza no es la palanca de este siglo, habrían confiado ya a la razón, todo lo que deben a la felicidad pública.
Pero la patria es inmortal.
Si aquella feliz oportunidad se desaprovechó no ha de negarnos el sta cielo otra, en que probemos que somos dignos de que no nos abandone todavía.
De mi, nadie puede dudar con justicia: mis palabras deben ser creídas.
No he mentido cuando el interés podía seducirme.
¿Mentiría ahora, que la verdad es mi gloria? Venezuela tendrá elecciones libres, que es su gran empeño, como base de la república y con ellos será lo que quiera ser.
Desde el veinte de febrero, todo nos ha sido prospero; y, permitidme, compatriotas, hacer en este lugar una mención honrosa del bravo jefe, que de una en otra victoria, he tenido la fortuna de pasear por la república de bandera estrellada de la federación." Volveremos en la próxima crónica con la parte final de esta arenga del General Falcón en Palma Sola, la de Morón.
Libro Crónicas desde Morón - Morón, Ave Fénix de Carabobo
Morón es un pueblo de tradición calamitosa. Su historia está llena de nubarrones y tristes episodios, no en balde el ilustre cronista de Valencia don Alfonso Marín dejó para la posteridad su obra "Morón, Ave Fénix de Venezuela". En ella describe dramáticamente los estragos que causó el paludismo en la población moronense durante las primeras décadas del presente siglo. El cronista nos dice: "En esto no hay exageración alguna, el cuadro era sombrío.
La funesta y trágica endemia de la malaria se había apoderado de toda la zona. Decir paludismo, era tanto como decir desolación y muerte. En cuanto a Morón, el caso es explicable: tierras abajas, situadas casi al nivel del mar, con aguas estancadas por todas partes, era un lugar propicio para proliferación de los zancudos transmisores del paludismo. La malaria logró reducir a 800personas (en 1945) de los 1.795 habitantes que tenía Morón en 1941, es decir, que en 4 años se perdieron 995 vidas. Y muchos moronenses abandonaron su terruño: veían un porvenir cada vez más tenebroso, y algunos de ellos preferían emigrara otros lugares, aun cuando para esto tuvieron que romper los nexos y sentimientos que lo ligaban al pequeño rincón geográfico donde habían vivido".
Toda esta calamidad se acabó durante el 2 de diciembre de 1945, se roció en Morón y en Venezuela por primera vez el DDT, labor que se le agradece a los doctores Amoldo Gabaldón, Enrique Tejera, Arturo Luis Bertí y a Manuel García, presidente del estado Carabobo en ese entonces. Como consecuencia de este hecho la población de Morón]] se cuadruplicó en los tres lustros siguientes.
En 1957 se inició la producción de cloro-soda en el Instituto Venezolano de Petroquímica. La tecnología atrasada arrojó, en 20 años, 40 toneladas de mercurio al caño Alpargatón y de allí al mar, veneno letal para los cocoteros, peces, bañistas del área y para los obreros de IVP que dejando viudas y huérfanos ofrendó su vida al progreso, y al viviente que prematuramente muestra triste la calvicie y la desdentada boca.
Mucho antes, en 1859, las tropas del gobierno comandadas por Silverio Escalona quemaron y arrasaron los caseríos de Morón, Alpargatón y Urama como represalia al apoyo que estos pueblos le habían brindad a la causa de la Federación.
Por los años 60, una travesura de un zagaletón logró la exasperación del jefe religioso del pueblo. Un cohete rastrero penetró en el recinto parroquial logrando con su explosión despavorir a los madrugadores oyentes de la misa decembrma, este acto desató la ira del padre Modesto, que así se llamaba el párroco, que con su fuerte verbo pronunció: "¡Maldito sea este pueblo ".
La instalación de la zona de grandes empresas dio desarrollo, pero también trajo una carga poluta que acorta el hilo de la vida. Se hicieron de grandes terrenos y de las mejores cosas, las atalayas de la termoeléctrica descargan su mortífero hollín que pigmenta el despertar de los vecinos y opaca el vuelo de los pájaros. La expatriada BTX consiguió alojo en las riberas del río Aguas Calientes.
Luego vinieron las instituciones locales, llegó la alcaldía con su hinchada burocracia y los presupuestos pírricos, la prefectura se convirtió en un cenáculo de hablillas y las oficinas de la Cantv, tribunales, comandancia de la Policía y otras, alzaron el vuelo como las golondrinas y emigraron al puerto.
Quizás por estas vicisitudes a Morón se le ha rodeado de cierto estigma, un poco inmerecido, de ingratitudes de aquellos que marcharon y en otros lares denigran del pueblo que los abrigó, de los falconianos que llegan a Valencia y expresan: "Coriano g...ón se queda en Morón". Otros preferimos estacionarnos en este terruño y echar raíces, cumpliendo con los designios de esa vieja creencia que dice: "El que se bañó en río Morón, aquí se quedó". Cómo olvidar a Bota Burro, la carnicería de Juan Julián, la bodega de Muerto Parao y la de Dominguito, los toros coleados en la calle Comercio y La paz. Recordamos las lecciones de Teodosa Flores de López, al sobador Pardo, a Catona, y también rememoramos a sus brujos, que por cierto, fama le han dado a Morón desde tiempos lejanos. Cito a Miguel Elias Dao cuando habla de un poeta guanareño que estuvo radicado en Morón a partir de 1901 y en sus versos nos dejó lo siguiente:
"Los negritos de Morón en verdad que no son malos pero brujos sí que son. En sus caballos de palo unos e vuelven culebras, otros, en tigres o león. Todos con su brujería se convierten en piedras y como yo lo sabia me les vuelvo cigarrón".
El 12 de octubre de 1492 la leyenda dorada o la leyenda negra
A pesar de que Cristóbal Colón nunca concibió que había descubierto un nuevo continente ya que murió en Valladolid persuadido de que había llegado al Asia por su costa oriental, los cronistas que en lo sucesivo vinieron de Europa utilizaron los léxicos de su propia óptica.
Al cronista Francisco López de Gómora se le debe la justificación del término "descubrimiento" para calificar la obra de Colón.
La frase "descubrimiento de América" encierra una visión Eurocéntrica, (leyenda dorada) presupone la existencia de tierras desconocidas (para Europa) y que llegaron unos predestinados (españoles) 'a descubrirlas y a rescatarlas del salvajismo y la barbarie.
Esta tesis ignora que los aborígenes americanos no fueron descubiertos ni fueron adventicios sino que su existencia se remontaba a una longevidad de casi 300 siglos antes de la llegada de Colón; fuese igual el caso si los indígenas americanos hubiesen llegado a Europa y dijesen que ellos fueron los descubridores del viejo continente.
Con razón afirma el historiador Tzvetan Todorov: "Colón ha descubierto a América, pero no a los americanos.
Descubrir en el sentido de la palabra es un acto inédito al género humano y que debe asumirse con sapiencia, mientras que el conquistar involucra fuerza y ventaja, de allí que más bien el "descubrimiento fue una conquista.
El historiador colombiano Germán Arciniegas nos dice lo siguiente: "conquistar es un acto único de dominio.
El descubrir es una empresa de la inteligencia".
Otros cronistas españoles negaron que el objetivo de Colón fuese llegar al continente asiático por la ruta del Atlántico.
Señalaron que el Almirante ya sabía (cual pitoniso) que iba a encontrar al "nuevo mundo", tal como lo denominó más tarde Pedro Mártir de Anglería.
Demodo, que estamos de acuerdo con lo dicho por un reputado autor: “lo nuevo" no fue el mundo indígena descubierto por Colón, puesto que ese era casi tan viejo como el otro...
"Lo nuevo", realmente, fue el mundo que se comenzó a formar a partir de aquél 12 de octubre...
Es decir, "lo nuevo" es el mestizaje de sangre y de cultura por igual, como signo definitorio".
A la historia escrita por los europeos, comienza a contraponérsele la escrita por los descendientes de los aborígenes.
Si la leyenda dorada es la voz de los vencedores, la leyenda negra es la voz de los vencidos que se ha comenzado a expresar.
Detengámonos en lo que nos dice un indígena arhuaco de Colombia, en 1973, "el Gobierno Nacional celebra el día de la raza para recordar la llegada del español.
Pero para el indígena colombiano este día fue un momento de horror, de desolación y de violencia.
Eso fue como una atarraya que nos ha atrapado a todos los indígenas por completo.
Fiesta de la raza, fiesta de la destrucción, fiesta del luto, fiesta de la oscuridad, fiesta de la desolación ¿es ésta una fiesta? Por su parte, el indígena ye' Cuana Simeón Jiménez Tureón (presidente de la Federación Indígena de Venezuela) dijo en 1972, lo siguiente: "con la llegada de Colón empezó la discriminación contra nosotros y poco después comenzamos a ser penetrados por los misioneros.
Entró el misionero con su soberbia, de poseedor de la verdadera religión y entraron a nuestro pueblo con la excusa de enseñarnos.
Almismo tiempo vinieron de Europa todo tipo de gente: soldados, aventureros, mineros, presidiarios, etc.
Actuaron como les dio la gana sobre maltrataron, reprimieron con vionuestras tierras e igualmente nos lencia nuestras protestas y nos llamaron flojos y nos catalogaron de irracionales y salvajes.
Sin escrituras, sin ideas, sin creencias.
Los conquistadores españoles, incluyendo a los misioneros, nos trataban como esclavos".
De tal manera que a más de 500 años de haber clavado Colón sus botas en las arenas de las Bahamas todavía sigue este hecho generando controversias entre los intelectuales e historiadores del orbe.
Sin dudaeste acontecimiento cambió al mundo, tanto en el plano económico como en plano cultural y etnográfico.
Los metales preciosos de América vigoEuropa y la sociedad cuasi-perfecta rizaron al incipiente capitalismo de de los aborígenes americanos sirvió como ejemplo a las nuevas teorías liberales y revolucionarias de la decadente Europa.
Con motivo de conmemorar un aniversario más de este trascendental acontecimiento, la cámara municipal del municipio J.J.
Mora, me ha honrado con su gentil designación para evocar unas palabras este sábado 12 en horas de la mañana en la plaza Bolívar de Morón.
Me valgo de este medio para agradecerle este gesto al Concejo Municipal de Morón y a la vez para invitar a mis amigos y al pueblo en general para que asista a este acto especial.
Libro Crónicas desde Morón - La Tragedia de Guanabanillo
Hablando de tragedia, nos cuenta una Roberto Montero, viejo moronense, bisnieto de José Idelfonso Montero (quien luchó en la Federación y en la Batalla de El Palito al lado del general Ezequiel Zamora). Los Montero son herederos de las tierras de "Casas de Tejas", que por su muerte el general Mora no llegó a repartir en el momento. Roberto nos hace llegar el siguiente drama:
"Por allá en los años treinta, hoy los predios del Seguro Social de Morón, habitaban en esta zona, en una humilde choza, María y Rafael Morillo con sus dos pequeños hijos Pedro y María. Poseían en las orillas del río Arriba -que hoy es el asiento del dique de Pequiven- un conuco que era su único sustento diario.
En una mañana fatídica, como era de costumbre, dejaron a sus vastagos solos y Rafael y María se fueron al trabajo. Rafael había tenido una dificultad con un señor de nombre Saturno Tolosmo, este fulano contrata los servicios de Indalecio Perozo, brujo de cierta fama para ese entonces. El brujo debía extraerles los corazones en vida a los hijos de Rafael como venganza de Tolosino por el problema que habían sostenido ambos. Los corazones los utilizaría el brujo para sus fechorías.
Libro Crónicas desde Morón - Historia de Palma Sola
Palma Sola constituye una extensión de tierra planas en las adyacencias del mar, enclavado entre la desembocadura del río Morón y el saliente de punta Morón. Sus suelos son de tipo-salino-arenoso, cubiertos por una vegetación desidua en transición xerófita.
Sus parajes son el hábitat natural de aves como el arrendajo, garzas, gaviotas y reptiles como las serpientes de cascabel y la coral. Quizás su nombre (Palma Sola) haya sido extraído de las soledades que envuelven su taciturnos paisajes donde resalta la palmera que batiéndose al viento señorea por las tardes manchadas de sol y regocija por la virginidad perdida de la mar a causa del espolón que como lengua rocosa penetra en sus entrañas para beneplácito de pescadores y surfistas.
Las costas de Palma Sola vieron desembarcar al Mariscal Juan Crisóstomo Falcón un 24 de julio de 1859, proveniente de la isla de Curazao. Traía además, la goleta del Mariscal, Falcón al futuro presidente e "Ilustre Americano" Antonio Guzmán Blanco, Jacinto Regino Pachano y otros 35 acompañantes. En el mismo año, en menos de 4 meses estuvieron en Morón los máximos dirigentes de la Federación. Efectivamente, el general Ezequiel Zamora estuvo en Morón desde el 23 de marzo de aquel año; estableció su cuartel general, incrementó sus tropas con moroneros y luego venció a las fuerzas del gobierno en la batalla de El Palito, regresó a Morón y marchó hacia San Felipe. El Mariscal Falcón llegó por Palma Sola, pernoctó en Morón y siguió el rumbo de Zamora. Sin embargo, lo significativo es que los moronenses pudieron comparar las dos personalidades de los jefes federales.
Según los cronistas de ese entonces, el historiador Federico Brito Figueroa señala lo siguiente: "Falcón estaba sano y salvo en Morón desde el 24 de julio de 1859, renegando de esta nefasta invasión, temblaba de rabia y envidia, porque los moroneros solamente preguntaban por Zamora, y comentaban entre sí que el jefe del pueblo soberano venía de regreso de los llanos para marchar hacia Caracas y terminar con la oligarquía. Algunos llegaban a gritar mirando de reojo a los acompañantes de Falcón: ¿Estado mayor con patiquines? Para estado mayor el del general Zamora, con hombres como Prudencio Vásquez".
Quiso el general Marcos Pérez Jiménez, Presidente de la República, construir una moderna urbanización en los terrenos de Palma Sola, aprovechando su tibio clima y su brisa de mar que armoniza con una estratégica posición geográfica. Para tal efecto se creó un ambicioso proyecto urbanístico que abarca diversas áreas de servicio, vialidad, cloacas, recreación, educación, etc., y confortables viviendas que matizaban un espacio idóneo para la vivencia y esparcimiento humanos.
Este proyecto paradisíaco o esta urbanización modelo fue truncado con la llegada de los gobiernos democráticos. Allí quedaron las amplias viviendas sepultadas bajo un manto vegetal, calles perdidas en el follaje del tiempo, a medio camino se detuvieron los sueños de grandeza. Palma Sola aún sigue esperando. También su parsimonia vio esfumar su río Canme, que una vez calmó su sed, el Morón infielmente se desvió por caminos nauseabundos. Quedó en su aridez la sequía, que hoy es su entrañable amiga, como también lo son los amores furtivos que se cobijan bajo su cielo brumoso de blanco y la verde espesura de los matorrales. En 1963 se emplazó en sus lares la compañía alemana Volkswagen de Venezuela. Con el impulso de los europeos la zona obtuvo un dinamismo inusitado, se construyeron nuevas viviendas para los trabajadores, se abrieron los sitios de recreación y la playa se colmaba de bañistas que disfrutaban de las modernas instalaciones de los prósperos balnearios.
Pero esta ensambladura del popular vehículo tuvo un final infeliz. Producir un vehículo a bajo precio para los venezolanos era una ofensa para las grandes compañías automotrices, era una inaceptable competencia para la Ford y la Chevrolet, por lo tanto había que aplastar a la intrusa alemana, y así fue. La General Motors, el Poder Judicial y la mafia smdicalera se encargaron de echar la lápida sobre la cuna del escarabajo y el pobre se quedó con las ganas de tener carro y Palma Sola volvió a dormirse en sus laureles.
Hoy día Palma Sola es la única playa del moronense, allí acuden los fines de semana. En los alrededores de la playa se han instalado numerosas casitas para expender pescados y refrescos.
En una de ellas se encuentra Marino, llamado "El Camello"por sus amigos, como un ermitaño del mar tira su cordel al agua en busca de su presa, buen pescador pero mejor bochador de bolas criollas.
"¡Ahí tienes tu camello! ¡Ahí tienes tu camello!", le grita Marino al público cuando pega un boche clavao, ya que los presentes buscan ofenderle para desconcentrarlo. Pero El Camello no come cuento.
Libro Crónicas desde Morón - La Batalla de El Palito
Venía el General Ezequiel Zamora como huracán devastando ejércitos del Gobierno Conservador que en la mayoría de las veces preferían no dar combate. Corría el año de 1859, la tolvanera federal brotaba de las entrañas del actual estado Falcón el 16 de marzo llegó a Jacura, el 17 a Capadare, tres días después estará en San Juan de los Cayos, el 21 sacude al Tocuyo de la Costa y el 22 se encuentra a las orillas del entonces caudaloso río Yaracuy.
Del otro lado del río -en el territorio del hoy municipio Mora-asediaba dispuesto al ataque el comandante Francisco Antonio Rivero, jefe de las atropas gubernamentales.
En la correspondencia de Morón de fecha 23 de marzo de 1859, Zamora describe así la situación: "Que venía (el río Yaracuy) muy crecido con aguas imposibles de vadear, y las canoas custodiadas por los godos al lado derecho".
Ante tal amenaza los federales jamás pensaron en retroceder sino que por el contrario "Zamora tenía suficiente temple y fuego en el corazón para desafiar la naturaleza y cruzó el caudaloso río Yaracuy, él a la cabeza de sus tropas, los soldados atados a las colas de los caballos y con las lanzas sostenidas con los dientes. Con solamente cien de sus hombres destruyó rápidamente la columna comandada por Francisco Antonio Rivera y pudo así utilizar las canoas parar pasar las armas de fuego, pólvora y demás pertrechos ". De esta manera los contingentes de la Federación despejaron el camino hacia Morón.
Estando en Morón Zamora y sus hombres, les llegó un delator de las tropas del gobierno, el mulato Juan Rodríguez, quien les informó sobre la ubicación y los comandantes de las patrullas gobierneras, acantonadas en El Pelito. Estos eran Andrés Avelino Pinto y el coronel José del Rosario Armas, alias "Mono Enchaquetado". Dicha confesión hizo exclamar a Zamora: "Si al frente de los oligarcas viene Mono Enchaquetado, el triunfo será más rápido... Ratón para gato".
Ezequiel Zamora salió con sus tropas de Morón a las cuatro de la tarde y a las diez de la noche sorprendió al ejército del gobierno que quedó totalmente destruido, huyendo los sobrevivientes hacia Puerto Cabello y por Las Trincheras hacia Valencia. Esta batalla demostró la capacidad y la estrategia militar del general Zamora, el cual envió una columna federal por Sanchón a salir por la vía de El Cambur para que atacase por un flanco a las fuerzas enemigas mientras que él se dirigía por el lado de la costa ocultando sus movimientos "con toda sagacidad y reserva. Zamora impuso a sus tropas el deber de mantener su puesto a muerte o vida, sin dar un paso atrás ".
La victoria de los federales sobre los oligarcas en la batalla de El Palito tuvo repercusiones nacionales hasta el punto de que el gobierno de Caracas se sintió humillado, pues Zamora no había derrotado a oficiales cualesquiera sino a reputados militares como Avelino Pinto, uno de los mejores de su época, y había hecho añicos la estrategia del viejo zorro León de Febres Cordero.
A pesar del triunfo la causa de la Federación tuvo pérdidas importantes, dejemos que sea el cronista zamorista, Emilio Navarro, quien nos diga con sus propias palabras llenas de sentimiento: "Departe del ejército federal fue sensible de nuestra pérdida, muchos distinguidos amigos, tipos los más empinados en el valor, tributarios con su sangre a aquel campo donde ambos contendores desplegaron un heroísmo propio de la clasica Venezuela, orgullo eterno de la república.
Ahí murieron el coronel Juan Nepomuceno Guevara, el modelo más acabado del valor y la moderación, con dos balazos en el pecho, recibidos en el momento mismo de atacar la casa fuerte donde se apoyó el coronel Avelino Pinto para hacer su última resistencia, el valiente comandante, Prado, el intrépido y modesto comandante Rodulfo Pereira, el belicoso comandante Castellano, hijo, muchos jefes y oficiales, honor coriano, y considerable número de tropas.
El comandante Gabriel Santana, hijo predilecto de la heroica Coro, espanto de valor, batíase en esta memorable acción, después de despedazados los brazos a balazos, y así combatían con valor inimitable".
Zamora y el estado mayor en pleno rinden homenaje en El Palito a los federales caídos. Decide proseguir su marcha hacia San Felipe, no sin antes recibir nuevos miembros que se suman a su ejército. Llegan hombres desde Borburata, Quizandal, Patanemo, Turiamo y otros pueblos de la costa comandados por el general Gabriel Guevara, viejo procer de la Independencia que había servido bajo las órdenes del Libertador en las campañas del Sur. También se agregó Cleto Marcano con otro grupo de Puerto cabello. Zamora regresó a morón el 24 de marzo.
Allí tenía su cuartel general y el grueso de sus tropas. De aquí marchó a Urama y luego siguió los caminos de María Lionza.
Libro Crónicas desde Morón - Morón Cuna de la Federación
"... Si estuviere equivocado, creo, sin embargo, que siempre tendremos el tiempo necesario para inclinarnos ante la voluntad de la República, si es que quiere regirse por otro sistema, sin apartarnos todavía de la senda de la legalidad que hoy podemos trillar con ventajas y sin humillarnos ante la fuerza de una reacción facciosa (el movimiento federal) que ha hallado su cuna en Morón y que es dirigida por Falcan, Valero, Guevara, Leiceaga y otros como ellos". El epígrafe anterior corresponde a un extracto de una carta del general León de Pebres Cordero, enemigo de la Federación, dirigida al general Pedro. E. Ramos y fechada el 5 de agosto de 1859, en Puerto Cabello.
Si bien fue con la toma del cuartel de Coro, la noche del 20 de febrero de 1859, cuando Tirso Salaverria y sus acompañantes, que no llegaban en número a 50, iniciaron la primera escaramuza de la Guerra Federal, no es sino en el territorio morense donde se libra la primera batalla de importancia. Efectivamente, el ejército del gobierno perseguía a las tropas del general Zamora desde diversos puntos del estado Falcón, tratando de evitarle que llegase al centro. Zamora, al llegar la ribera del río Yaracuy (en la parte del estado Falcón), avistó al otro lado (estado Carabobo) a las fuerzas del gobierno bien dispuestas al combate, bajo el mando del comandante Francisco Antonio Rivero. De inmediato ordenó Zamora a parte de sus tropas que cruzaran el caudaloso río a nado (generalmente se cruzaba en canoa) y que la otra parte se fuese por la orilla enmontada tiroteando al enemigo. Así desalojó el territorio morense y les infligió la primera derrota a los conservadores. "Talfue el primer combate de aquella atrevida campaña, por medio de un campo de guerra que ocupaba un enemigo bien armado" (1).
Siguió Ezequiel Zamora a Morón, "donde el coronel Juan José Mora le ofrecía un contingente de tropa de no escasa consideración" (2). Al llegar Zamora a tierras carabobeñas, el general José Antonio Páez, que se encontraba enfermo en Valencia, se ofreció para salir a combatir a aquél y, sin esperar mucho, el presidente de la República, Julián Castro, lo nombró jefe de operaciones en la provincia de Carabobo.
Luego de la batalla de El Palito, el general Zamora se dirigió a Morón y a Urama. Pero detengámonos un momento en lo que dice el autor de la cita anterior sobre Juan José Mora: "Con este parque (las armas v pertrechos tomados en El Palito) se armó el batallón de alistados por el benemérito comandanta Mora, en los pueblos netamente liberales de Sanchón, Morón y Alpargatan, donde gozaba este jefe de general prestigio... El comandante Juan José Mora era militar de la Independencia, sujeto muy honrado en sus negocios particulares: de pericia y valor, y en las luchas poli ticas siempre fiel al partido liberal"'(3).
En Urama se sumaron a la causa federal los hermanos Casimiro y Esteban Herrada, además de Joaquín Molinas; este valeroso uramense muere con el grado de capitán en el ataque que los federales hicieran a las fortificaciones de Barinas el 16 de abril de 1859.
El coronel Juan José Mora participó en toda la campaña de occidente al lado del general Zamora. Se destacó valientemente en el combate de Araure (9 de abril de 1859) cuando se atacó al jefe enemigo Manuel Herrera. El coronel Mora acosó por el ala derecha con su columna "Flanqueadores" a las atropas del gobierno, que huyeron en derrota. También sobresalió en la gloriosa batalla de Santa Inés donde se anotan los federales el triunfo más importante de toda la campaña de occidente. El coronel Mora ese día (10 de diciembre de 1859) compartía con el general Trías y el general Ortiz la defensa denominada El Trapiche, que era una de las fuertes del campo de batalla. A la embestida de una parte del ejército del gobierno, los federales se defienden con valor: "El va adelante (Pérez Arroyo, uno de los jefes del gobierno), desafiando todos los peligros y rompiendo a machetazos las trincheras. Pero los jefes de la resistencia no eran menos bravos que él. Pues allí están el bizarro Trías, Mora y Ortiz, soldados aguerridos: el oficial José Félix Mora, el valentísimo Martín Franco... "(4).
El 24 de julio del mismo año desembarcan en Palma Sola el general Juan Crisóstomo Falcón y su comitiva. Allí pronuncia una larga proclama, de la que transcribimos algunos trozos: "Alpisar el territorio, al aparecer sobre la escena de la revolución, siento la imprescindible necesidad de hablar a mis conciudadanos. Prefiero siempre ser conocido: que nadie se equivoque conmigo. La patria debe además saber por qué vengo y lo que traigo. No soy, a ella le consta, un militar de cuartel que hace la guerra por oficio; como tal, la guerra me inspira horror y menosprecio al que la hace. Soy lo que todo hombre de conciencia que ciñe la espada, y lo que ha sido desde que Venezuela me prestó la de su libertad: un ciudadano armado, y nada más. Tampoco soy yo quien trae la guerra: ésta existe, y existe declarada por la nación en masa contra sus opresores; tiranos que, audaces, se constituyen mandatarios por derecho divino, y que por orden infernal imponen a los pueblos el deber de obedecerles. ¡Insensatos...! ¡Cómo olvidar el coraje de los venezolanos! "(5).
(Todas las citas han sido tomadas de Villanueva, Laureano: VIDA DEL VALIENTE CIUDADANO EZEQUIEL ZAMORA, Monte Avila Editores, Tomo II, Caracas, 1991).
¿Quién fue Juan José Mora?
Juan José Mora es el epónimo del municipio integrado por la parroquia Morón (capital) y la parroquia Urama, según la decisión de la Asamblea Legislativa del 3 de agosto de 1981, refrendada como ley de división política-territorial del estado Carabobo el 7 de agosto del mismo año y publicada en la Gaceta Oficial el 13 de agosto.
Sin embargo, el municipio llamado Mora a secas existe desde 1901, no indicando claramente si el nombre es debido a Juan José Mora o a José Félix Mora, padre e hijo respectivamente.
Lo que se creó en el año 1981 fue el distrito Juan José Mora desmembrándolo del distrito Puerto Cabello, posteriormente denominado municipio autónomo y después simplemente municipio, de acuerdo a las sucesivas modificaciones que sufrió la Ley Orgánica del Régimen Municipal.
Inicialmente la Asamblea Legislativa del Estado Carabobo había colocado el nombre de José Félix Mora al distrito recién creado en 1981, pero debido a la intervención de don Oswaldo Feo Caballero se le cambió el epónimo por Juan José Mora quizás por considerarse a éste con mayor mérito histórico que su hijo.
Pero, ¿quién fue Juan José Mora? En la documentación que tenemos en nuestro poder sobre "la hoja de servicios del general Juan José Mora, prócer de la independencia" que reposan en el Archivo General de la Nación, folios del 125 al 138; se destaca que culminó su carrera militar como general de división en el año 1866 gozando de sueldo íntegramente, que es catalogado como "prócer de la Independencia" nativo de Morón. Estuvo al servicio del ejército republicano en los primeros años de la guerra.
En 1814 era sargento primero en el cuerpo de artillería, pasó luego a la infantería bajo las órdenes del capitán de cazadores José Hermoso, debido a su participación en las luchas llegó a ser subteniente, participó en la Batalla de Carabobo y luego fue destinado a reclutar tropas en el litoral de Puerto Cabello y se incorporó a ellas como capitán al Batallón "Granaderos" que comandaba el coronel Juan Uslar; luego tomó parte en la toma o sitio de Puerto Cabello hasta expulsar a los realistas el 8 de noviembre de 1823.
Se mantuvo hasta el año de 1826 en Valencia bajo la autoridad del mismo Uslar.Â
En los años de 1848, 1849 y 1854 sirvió a los gobiernos de los Monagas siendo comandante.
Al iniciarse la Guerra Federal en 1859 se lanzó a ella bajo el mando de Ezequiel Zamora y el mariscal Falcón, fue de los que combatió en la famosa Batalla de Santa Inés, se batió en San Carlos y salió derrotado en la Batalla de Coplé.
Siguió guerreando en la costa de Puerto Cabello hasta la definitiva victoria de la Federación, alcanzando el grado de general de división en 1866, muere este mismo año.
En la documentación comentada se encuentran testimonios de otros próceres avalando la conducta intachable, la valentía y los buenos servicios prestados a la patria por el general Juan José Mora.
Firman estos testimonios entre otros, el general José Laurencio Silva, José Hermoso, Wenceslao Casado y otros.
El Morón de medio siglo atrás
Vamos a dar una mirada retrospectiva al Morón de medio siglo atrás (50 años) tomando como base un estudio preliminar titulado "La comunidad de Morón, Municipio Mora, Distrito Puerto Cabello", elaborado por la dirección de Malariología y saneamiento ambiental de la división de vivienda rural, zona II, Carabobo, cuya data es del 30 de julio de 1965.
La investigación, recopilación y redacción de este trabajo estuvo a cargo del Sr. Ramón J. Martos, inspector de estudios socioeconómicos de la oficina central del organismo mencionado arriba.
Colaboraron con la información en este estudio algunos vecinos de la localidad como lo fueron Antonio Briceño, José Rodríguez, José Manuel Baloche, Pedro Elías Rodríguez, Darío Rodríguez y Simón Sánchez.
La finalidad de este estudio era la de diagnosticar las necesidades habitacionales en la comunidad de Morón para luego ejecutar planes de vivienda rural en la zona.
Sin embargo, el informe se pasea por varios aspectos importantes de los cuales vamos a resaltar algunos.
Por ejemplo, dice: "Sobre la fundación de Morón se tejen innumerables comentarios; se dice que fue fundado por allá por los años 1591 al 1594 y que su ubicación inicial fue prácticamente lo que hoy ocupa.
Es posible que lo que induce a algunas persona a pensar que fue fundado por los años anotados es que para aquella época lo que hoy constituye el poblado (era) una parte integral de la hacienda "Casa de tejas", llamada así por tener una gran vivienda techada con tejas; los últimos propietarios de ésta, según consta en escrituras en los folios del 3 al 6 del protocolo N° 8 de ventas correspondientes al mes de mayo de 1840, los cuales reposan en Valencia, fueron los hermanos Monbrúm, naturales de España, quienes a su vez vendían al Sr. Adriano Anthoine, también español".
Respecto al texto anterior es nePuerto Cabello se fueron viniendo al lugar a trabajar con dichos señores en la siembra de añil, entre ellos se recuerda una familia Lamas, uno de cuyos integrantes fue factor importante en la guerra de federación".
El estudio continua abordando la parte histórica de Morón, con más errores que aciertos, habla de los herederos de las tierras de casas de tejas y dice que "En 1830 fue nombrada (la localidad) parroquia con 401 habitantes y en 1859, cuando en Coro se lanza el grito de federación, fue ascendido a Municipio".
Esto último tampoco es veraz, Morón aparece como parroquia del cantón Puerto Cabello en la ley de división político-territorial de la Republica de Colombia del 25 de junio de 1824 y es a partir del año de 1864 (Constitución Federal) cuando los cantones pasaron a llamarse distrito o departamento y las parroquias pasaron a llamarse municipios, es así como cesario aclarar algunas cosas, en priMorón surgió lenta y espontáneaMorón pasó a ser municipio del dismer lugar, Morón no fue fundado, fue surgiendo lenta y espontáneamente de entre sus haciendas de cacao, fruto del trabajo esclavo y del señorío hispano.
Tampoco fue fundado en esos años del siglo XVI, las referencias más antiguas del poblado señalan al siglo XVIII (año 1700 en adelante).
Ciertamente el sitio originario de su erección es el que ocupa hoy en día y no vemos la conexión con los años mencionados mente.
de la fundación y la hacienda Casa de Tejas, puesto que esta se formó dos siglos después de esos años.
Lo que sí es importante es la información que brinda sobre las escrituras y los últimos dueños de la aludida hacienda.
Continuamos con el informe: "Reza la escritura que habitantes de trito Puerto Cabello.
Sobre los terrenos de Morón, el informe señala: "El problema de los terrenos es bastante complejo, como se dice en el comienzo estos fueron cedidos a un grupo de hombres del lugar el año de 1866 por el gobierno del país como premio a sus sacrificios por la patria, sin embargo, en épocas de la dictadura cuando el General Mazzei Carta obtuvo del B.A.P.
la finca "Alpargaton", parece ser que Morón fue incluido dentro de sus linderos y luego vendido al "Instituto venezolano de Petroquímica", es decir que hoy por hoy, tanto los terrenos que ocupa el poblado, como los situados a unos cuantos kilómetros a la redonda, pertenecen al mencionado instituto, teniendo aquellas personas interesadas en construir que obtener permiso para ello.
La petroquímica parceló un lote de terrenos, 600 parcelas en total, de 15x25; denominó dicho parcelamiento como urbanización "Santa Ana", No existe construcción aún.
Parece ser que la petroquímica no vende terrenos, sino que los cede; para la fecha del estudio acaba de cederle 40 parcelas a "Venepal" para la construcción de viviendas para sus obreros".
Referente a los elementos de recepción (recordamos que estamos hablando del año de 1965) el estudio sostiene: "Cada una de las compañías existentes cuenta con un restaurant del cual hacen uso los empleados y obreros y aquellas personas que así lo deseen.
Existen además, diseminados por el poblado: 18 restaurantes, 2 pensionados y 3 hoteles, todos ellos frecuentemente usados; tienen un regular servicio".
Escuche todos los domingos de 8 a 9 am a este cronista con el programa "Crónicas en domingo" por la emisora Caribeña Mil AM.
Caño Negro
¡CAÑO NEGRO: Una Historia en Proceso!
Elementos Físico-Geográficos
El sector caño negro debe su nombre a una inmensa laguna de aproximadamente 100 hectáreas cuyas aguas superficiales reflejan un brillo negrusco que se va haciendo intenso en la medida en que el sol se fija verticalmente en sus entrañas. Los entes gubernamentales y los agricultores del área han tenido el cuidado de mantener la laguna como un espacio de reserva de la flora y la fauna típica del lugar.
Caño negro se ubica hacia el noreste de la ciudad de morón, perteneciendo a la Parroquia del mismo nombre y lindante por el norte con terrenos en posesión de Venepal y Pequiven; por el sur colinda con los barrios La Concordia, El Minuto, El Paraíso, La Esperanza y Montaña Verde; por el este con terrenos en posesión de Pequiven (sector El trapiche) y por el oeste con los terrenos del asentamiento campesino Alpargatón (sector La Batea).
Su topografía es ondulada, alternándose terrenos planos con pequeñas lomas, donde las cuotas de nivel oscilan entre los 20 y los 40 msnm. La pendiente puede calcularse entre 5% y 35% con predominio de esta ultima. Posee una vegetación arbórea con mucha presencia de arbustos y graminias donde se observan ejemplares como el apamate, palma, cojobo, ringi-ringi, gamelotes etc, hacia las zonas anegadizas se encuentra la vegetación acuática propia de este ambiente. Los suelos son aptos para el cultivo, según estudio técnico del INTI son “suelos de mediana a alta fertilidad; de poco a profundos; de bajo a mediano grado de pedregosidad; bajo nivel de erosión; alto contenido de materia orgánica; sin limitaciones químicas (salinidad); drenajes (externos e internos) de lento a rápidos; con arcos que se anegan; sin peligro de inundaciónâ€.
La vocación agrícola y pecuaria de caño negro es indiscutible, posee una extensa áreas propicias para estas actividades y que hoy en día está medianamente intervenida por cultivos de yuca, quinchoncho, cambur, plátano, sábila, además se da una pequeña actividad de pastoreo en el área.
Una Historia que Contar
Los pobladores y propietarios de Caño Negro tienen una interesante historia que contar a sus semejantes como un ejemplo de dignidad, lucha, esfuerzo y sacrificio cuando se sabe que se tiene la razón en la mano para ser justo porque la “tierra es para quien la trabaja†como dijo alguien alguna vez. Esta historia la conocimos de boca de sus propios protagonistas una mañana de junio que entre los cantos de los pajarillos, la quietud de un burro soñoliento, las travesuras de un simpático mono de la casa de Reinaldo, pero sobre todo un ambiente cargado de amistad y camaradería de los campesinos de este sector, se dejo discurrir esta historia.
Estas tierras formaron parte del antiguo “Fundo Alpargatón†ubicado en nuestro Municipio, del total de las tierras de este fundo fueron transferidas al I.A.N. un 76,8628% tal como consta en documentación protocolizada en el año de 1966 ante la oficina subalterna de Registro Publico de Puerto Cabello (este documento valioso fue encontrado por el sindicato de campesinos en los archivos muertos del I.A.N. de Caracas).
Del resto de las tierras del “Fundo Alpargatónâ€, ya I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica) había adquirido en 1955 dos lotes de terrenos, uno con superficies de 1.763 has. (lote A) y el otro con 237 has. (lote B). Por no estar bien definido los linderos dentro del fundo o porque intencionalmente la petroquímica pretendía extender mas allá sus limites de lo que legalmente le pertenecía esto trajo un conflicto por el uso o tenencia de la tierra entre la Petroquímica que posteriormente paso a llamarse Pequiven , Cavim quien no era poseedora de tierras en el área pero que avalaba la actuación de la primera, quizás por encontrarse en terrenos de aquella, y la guardia nacional quien resguardaba y vigilaba las supuestas tierras de Pequiven y el sindicato de campesinos con 151 miembros que durante 20 años venían trabajando dichas tierras.
La Tierra es de Quien la Trabaja
La confusión de los linderos o las intenciones de la antigua Petroquimica y la empresa Cavim de apropiarse de 986,33 hectáreas pertenecientes al Instituto Agrario Nacional (IAN), hoy INTI, en donde ya existía una ocupación abierta y manifiesta por parte del sindicato de campesinos donde venían trabajando esas tierras a lo largo de dos décadas produciendo diversos rubros agrícolas y con la adveniencia o consentimiento del IAN y de la Federación Campesina, siendo aquel ente gubernamental con especifica autoridad en la materia.
El 5 de septiembre de 1989 le es notificado mediante oficio al Ing. Hugo Finol, entonces Presidente de Pequiven S.A., la situación del conflicto de ocupación de las tierras por parte del Presidente del IAN, sr. Alirio Oliveros Hernández en estos términos: “existe clara evidencia que los linderos documentales de los lotes “A†y “B†propiedad de Pequiven no se corresponden con los de su ocupación física… la ocupación actual que tiene Pequiven en este lote “A†alcanza a 2.150,50 hectareas, lo que nos indica que han tomado de los terrenos del Instituto Agrario Nacional una superficie de 986,33 hectáreasâ€; es decir, Pequiven estaba usurpando tierras que no le pertenecían.
Pero, Pequiven S.A. había alegado en su defensa que los campesinos se habían instalado en la zona o “Ãrea de seguridad y defensa†por lo tanto justificaba mediante este argumento los desalojos, las represalias y agresiones físicas (planasos) y detenciones por parte de la Guardia Nacional hacia los campesinos; justificaba la construcción de una cerca que parecía el Muro de Berlin, para evitar el paso de los campesinos; justificaba la introducción de ganado (Brahman) y ovejos a través de la Fundación Palmichal, en los conucos y sembradíos de los campesinos para que les destruyeran sus cosechas; en fin justificaba el asedio y la conclusión a la que tenia sometido a los humildes campesinos desde hacia mucho tiempo.
“El área de Seguridad y Defensa†que esgrimía Pequiven S.A. consistía en 340,57 hectáreas que por decreto del Presidente Carlos Andrés Pérez le había otorgado al complejo Petroquímico Morón, según Gaceta Oficial de la Republica de Venezuela del 28 de Septiembre de 1992, sin embargo, el Presidente del I.A.N., Oliveros Hernández, en el oficio mencionado, le dice al Presidente de Pequiven lo siguiente: “La investigación de campo, unida a la información suministrada por Pequiven en ortofotoplano donde demarcan el área de seguridad y defensa, nos ha permitido conocer que aun aceptando que pequiven extienda sus linderos hasta la referida área, estarían ocupando una superficie de 580 hectáreas, donde podrían asentarse los campesinos que aspiran ser ubicados en la propiedad del I.A.N.â€.
A pesar de estas contundentes evidencias y pruebas que le daban la razón de ocupación al sindicato de campesinos que el IAN había obtenido mediante los estudios de sus técnicos el terreno y en los planos, la solución no se veía llegar. En efecto, el IAN, posteriormente se hizo la vista gorda, no se sabe si fueron los mismos directivos u otros funcionarios producto de los cambios burocráticos que con frecuencia se hacen en los organismos del estado; lo cierto es que el tema parece olvidarse en el tiempo. Así mismo la federación campesina, con los directivos de entonces se olvidaron del asunto; dizque algunos se transaron por prebendas personales.
Pero el sindicato continuaba su lucha con asambleas permanentes con sus socios, reuniones y oficios dirigidos al IAN, a la Federación, a Pequiven a la Guardia Nacional, a la Procuraduría Agraria, en fin, con todo aquel ente que tenia que ver con el problema de la tierra y en quien pudiera tender una mano amiga.
Los motivos eran diversos; con Pequiven para que cumplieran los acuerdos y compromisos de ley, con la Guardia Nacional para que cesaran los atropellos, ante el I.A.N. para que cumplieran con la obligación de la ley, ante la federación para que tuvieran firmeza en la defensa del campesino.
Ante la indiferencia de los organismos involucrados, el sindicato de trabajadores agropecuarios del Municipio Juan José Mora decidió dirigirse al Congreso Nacional, al Vicepresidente de la comisión Permanente de agricultura y Política Agraria de la Cámara de Diputados, ejercida por el Diputado Eduardo Manuit. En un oficio del 17 de octubre de 1996, suscrito por Máximo Colina, Sec. De Organización, Catalino Montero Sec. De Reclamo, Ely Borges Sec. De Finanzas, Pedro Chirinos Primer Vocal, Juan Rosillo Sec. De Actas y Correspondencias, y Jesús Montes Segundo Vocal, le plantearon la problemática de la que venían viviendo de casi 20 años, le informan de las gestiones hechas por ellos, de los atropellos de los que son objeto por parte de la Guardia Nacional, de la indiferencia del I.A.N. ante el problema; se hacen la interrogante de ¿Cómo es que siendo el objeto de Pequiven el procesamiento de productos químicos y la elaboración de fertilizantes y el de Palmichal es la recuperación y conservación de la cuenca del río Alpargatón, ahora se dedican a la crianza y al pastoreo de ganado y ovejos dentro de la zona de “seguridad y defensaâ€, según ellos, ique cuyo fin es destruir los sembradíos de los campesinos?. Además los campesinos solicitan ante el vicepresidente de la comisión, Dip. Eduardo Manuit que “nos ayuden a resolver la grave problemática que tenemos con Pequiven S.A. y que el Instituto Agrario Nacional (I.A.N.) se ha negado resolver, nos ayuden a mantener nuestra única fuente de vida y la de nuestras familias, como el de mantenernos con nuestras tierras, permitirnos seguir trabajando en ellas y conseguir de una vez por todas que el I.A.N. las adjudique a los 151 campesinos agricultores de Morón, Estado Caraboboâ€.
El 22 de noviembre del mismo año se traslada a Morón una Subcomisión especial agraria, presidida por el Dip. Eduardo Manuit, el Dip. Oswaldo Di Lorenzo y el Asesor Jurídico Luís Felipe Palma. Esta comisión se reunió en la sede de la 2da compañía del destacamento Nº 25 de la Guardia Nacional y asistieron las siguientes personalidades: por Pequiven, Dr. German Muñoz adjunto al consultor Jurídico y Marcos David Silva, por el delegado agrario el Ing. Moisés Almosny, jefe de la unidad de tierras I.A.N. Carabobo, la Dra. Janeth Jota procuradora agraria, los integrantes del sindicato, el capitán Zancudo Grillo, comandante de la Guardia Nacional, teniente coronel Freddy Humberto Leal Mora.
La comisión constato luego de una inspección ocular al fundo Alpargatón, que: “la empresa Pequiven esta atropellando y desalojando a los campesinos del fundo “Alpargatónâ€, utilizando para ello el desalojo directo y el indirecto, (construcción de cerca de concreto) sin formula de juicio, con lo cual se origina la presunción de que los funcionarios de Pequiven pudieron estar incursos en delitos de hacerse justicia por si mismo, puesto que se valen de la amenaza y violencia contra las personas y sus cosasâ€.
La comisión solicita a Pequiven y Palmichal, que suspendan las actividades de construir cercas y movilización de ganado de conformidad con el articulo 148 de la Ley de Reforma Agraria, dentro de las tierras que ocupan los campesinos y solicitó además a Pequiven “nos informe que sistema han propuesto con el fin de indemnizar los daños y perjuicios causados a los campesinos ocupantes de tierras del I.A.N., en el fundo “El Alpargatónâ€, desalojados y atropellados por la empresaâ€. Es admirable la actitud y el interés de este grupo de campesinos por adquirir sus tierras en propiedad después de tantos años de trabajo.
El sindicato agrícola y pecuario de caño negro, después pasó a constituirse en la Cooperativa El Minuto R.L. y hoy en día es un consejo comunal agrícola y pecuario presidido por la sra. Maritza Blazar.
Con los cambios políticos que se realizaron en el país, una nueva administración con otra filosofía, nuevos directivos al frente de las diferentes instituciones involucradas en la problemática agraria, facilitaron las cosas, y la Cooperativa El Minuto R.L. vió sus sueños realizados, en el año 2004 se realizó una reunión en Caracas con Pequiven, la Cooperativa El Minuto R.L., el INTI (antiguo IAN) para el otorgamiento de las cartas agrarias.
Ese mismo año el presidente del INTI, Adán Chávez, conjuntamente con Luís López Bora, Coordinador General del INTI, vinieron a Morón y se hizo un recorrido con el topógrafo de Pequiven para hacer planos, mediciones para finalmente levantar el informe para elaborar las cartas agrarias.
El 23 de abril de 2004, el Coordinador General de INTI, Luís López Bora, envía un oficio al comandante del destacamento Nº 25 del Estado Carabobo, informándole que: “proteja las tierras del fundo el Alpargatón porque ya han sido adjudicadas a la Cooperativa El Minuto R.L. quienes han sostenido una lucha histórica desde el año 1981, la cual ya logró llegar a su finalâ€.
El 26 de septiembre de 2004 en el Club las Colinas de Morón se les entregó a 126 campesinos las cartas agrarias donde estuvo presente el Ing. Julio Carpio, Gerente de Pequiven. Así mismo, fechado el 27 del mismo mes y año, el Coordinador General de ORT Carabobo, ofició al comandante de la 2da compañía del destacamento 25 de la Guardia Nacional que la Cooperativa El Minuto son los ocupantes legales de los terrenos del sector José Félix Mora porque ya poseen sus cartas agrarias emitidas por la Oficina Regional de Tierras (ORT) Carabobo.
Hoy en día la Cooperativa el Minuto o el Consejo Comunal Caño Negro celebra su éxito al poseer las tierras después de tantas luchas. Pero aun faltan otras luchas, ahora requieren satisfacer otras necesidades como la vialidad, el agua potable, viviendas adecuadas, electricidad, otros servicios, para lo cual ya el consejo comunal de Caño Negro ha hecho varias diligencias con la alcaldía, el consejo municipal y otras instituciones.
Además ahora mismo tiene en ejecución el proyecto sábila cuya siembra se ha hecho organizada y supervisada por los técnicos de Pequiven para que el producto sea de calidad y aceptado por las empresas para su procesamiento; ya existe un convenio para la compra de la sábila a los campesinos lo que garantiza su rentabilidad y continuación en el tiempo, además se están cultivando rubros alimenticios como caraota, yuca, plátano, cambur, etc.
La cooperativa y el consejo comunal nunca han olvidado a los pioneros luchadores por estas tierras, algunos desaparecieron otros no, como lo fueron: Serapio Arteaga, Mario Lugo, Santana, Eladio Reyes, Bernabé Castillo, Pedro Chirino, José Vidal, Juan Rodríguez, Melquíades Méndez, Mario Polanco, Reinaldo Rivas, Gilberto Sequera, José García Mendoza, Alberto Hernández, Catalino Montero, y otros.
Agradecido de la presencia de los directivos y habitantes de caño negro que me acompañaron el 16 de junio, estaban: Máximo Colina, Catalino Montero, Reinaldo Rivas, Maritza Blazar, Perfecto Rivero (Si podemos), José Romero, (Presidente de la cooperativa), José García, Héctor Rivero, Rosa Bermúdez, José Linares, Leocadia Josefina Montalba, Eustaquio Pedrozo, Tito Amado Delgado, Ramón Polanco, Jesús Polanco, Juan B. Morales Julio Fernández, Estilita de Hernández, Maria Hurtado, Alberto Hernández, José Mendoza, Nilda Salazar, Luís Marcano, Elías Arias, Pascual García, Saturno Linares. A todos gracias.
¡CAÑO NEGRO: Una Historia en Proceso!
Elementos Físico-Geográficos
El sector caño negro debe su nombre a una inmensa laguna de aproximadamente 100 hectáreas cuyas aguas superficiales reflejan un brillo negrusco que se va haciendo intenso en la medida en que el sol se fija verticalmente en sus entrañas. Los entes gubernamentales y los agricultores del área han tenido el cuidado de mantener la laguna como un espacio de reserva de la flora y la fauna típica del lugar.
Caño negro se ubica hacia el noreste de la ciudad de morón, perteneciendo a la Parroquia del mismo nombre y lindante por el norte con terrenos en posesión de Venepal y Pequiven; por el sur colinda con los barrios La Concordia, El Minuto, El Paraíso, La Esperanza y Montaña Verde; por el este con terrenos en posesión de Pequiven (sector El trapiche) y por el oeste con los terrenos del asentamiento campesino Alpargatón (sector La Batea).
Su topografía es ondulada, alternándose terrenos planos con pequeñas lomas, donde las cuotas de nivel oscilan entre los 20 y los 40 msnm. La pendiente puede calcularse entre 5% y 35% con predominio de esta ultima. Posee una vegetación arbórea con mucha presencia de arbustos y graminias donde se observan ejemplares como el apamate, palma, cojobo, ringi-ringi, gamelotes etc, hacia las zonas anegadizas se encuentra la vegetación acuática propia de este ambiente. Los suelos son aptos para el cultivo, según estudio técnico del INTI son “suelos de mediana a alta fertilidad; de poco a profundos; de bajo a mediano grado de pedregosidad; bajo nivel de erosión; alto contenido de materia orgánica; sin limitaciones químicas (salinidad); drenajes (externos e internos) de lento a rápidos; con arcos que se anegan; sin peligro de inundaciónâ€.
La vocación agrícola y pecuaria de caño negro es indiscutible, posee una extensa áreas propicias para estas actividades y que hoy en día está medianamente intervenida por cultivos de yuca, quinchoncho, cambur, plátano, sábila, además se da una pequeña actividad de pastoreo en el área.
Una Historia que Contar
Los pobladores y propietarios de Caño Negro tienen una interesante historia que contar a sus semejantes como un ejemplo de dignidad, lucha, esfuerzo y sacrificio cuando se sabe que se tiene la razón en la mano para ser justo porque la “tierra es para quien la trabaja†como dijo alguien alguna vez. Esta historia la conocimos de boca de sus propios protagonistas una mañana de junio que entre los cantos de los pajarillos, la quietud de un burro soñoliento, las travesuras de un simpático mono de la casa de Reinaldo, pero sobre todo un ambiente cargado de amistad y camaradería de los campesinos de este sector, se dejo discurrir esta historia.
Estas tierras formaron parte del antiguo “Fundo Alpargatón†ubicado en nuestro Municipio, del total de las tierras de este fundo fueron transferidas al I.A.N. un 76,8628% tal como consta en documentación protocolizada en el año de 1966 ante la oficina subalterna de Registro Publico de Puerto Cabello (este documento valioso fue encontrado por el sindicato de campesinos en los archivos muertos del I.A.N. de Caracas).
Del resto de las tierras del “Fundo Alpargatónâ€, ya I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica) había adquirido en 1955 dos lotes de terrenos, uno con superficies de 1.763 has. (lote A) y el otro con 237 has. (lote B). Por no estar bien definido los linderos dentro del fundo o porque intencionalmente la petroquímica pretendía extender mas allá sus limites de lo que legalmente le pertenecía esto trajo un conflicto por el uso o tenencia de la tierra entre la Petroquímica que posteriormente paso a llamarse Pequiven , Cavim quien no era poseedora de tierras en el área pero que avalaba la actuación de la primera, quizás por encontrarse en terrenos de aquella, y la guardia nacional quien resguardaba y vigilaba las supuestas tierras de Pequiven y el sindicato de campesinos con 151 miembros que durante 20 años venían trabajando dichas tierras.
La Tierra es de Quien la Trabaja
La confusión de los linderos o las intenciones de la antigua Petroquimica y la empresa Cavim de apropiarse de 986,33 hectáreas pertenecientes al Instituto Agrario Nacional (IAN), hoy INTI, en donde ya existía una ocupación abierta y manifiesta por parte del sindicato de campesinos donde venían trabajando esas tierras a lo largo de dos décadas produciendo diversos rubros agrícolas y con la adveniencia o consentimiento del IAN y de la Federación Campesina, siendo aquel ente gubernamental con especifica autoridad en la materia.
El 5 de septiembre de 1989 le es notificado mediante oficio al Ing. Hugo Finol, entonces Presidente de Pequiven S.A., la situación del conflicto de ocupación de las tierras por parte del Presidente del IAN, sr. Alirio Oliveros Hernández en estos términos: “existe clara evidencia que los linderos documentales de los lotes “A†y “B†propiedad de Pequiven no se corresponden con los de su ocupación física… la ocupación actual que tiene Pequiven en este lote “A†alcanza a 2.150,50 hectareas, lo que nos indica que han tomado de los terrenos del Instituto Agrario Nacional una superficie de 986,33 hectáreasâ€; es decir, Pequiven estaba usurpando tierras que no le pertenecían.
Pero, Pequiven S.A. había alegado en su defensa que los campesinos se habían instalado en la zona o “Ãrea de seguridad y defensa†por lo tanto justificaba mediante este argumento los desalojos, las represalias y agresiones físicas (planasos) y detenciones por parte de la Guardia Nacional hacia los campesinos; justificaba la construcción de una cerca que parecía el Muro de Berlin, para evitar el paso de los campesinos; justificaba la introducción de ganado (Brahman) y ovejos a través de la Fundación Palmichal, en los conucos y sembradíos de los campesinos para que les destruyeran sus cosechas; en fin justificaba el asedio y la conclusión a la que tenia sometido a los humildes campesinos desde hacia mucho tiempo.
“El área de Seguridad y Defensa†que esgrimía Pequiven S.A. consistía en 340,57 hectáreas que por decreto del Presidente Carlos Andrés Pérez le había otorgado al complejo Petroquímico Morón, según Gaceta Oficial de la Republica de Venezuela del 28 de Septiembre de 1992, sin embargo, el Presidente del I.A.N., Oliveros Hernández, en el oficio mencionado, le dice al Presidente de Pequiven lo siguiente: “La investigación de campo, unida a la información suministrada por Pequiven en ortofotoplano donde demarcan el área de seguridad y defensa, nos ha permitido conocer que aun aceptando que pequiven extienda sus linderos hasta la referida área, estarían ocupando una superficie de 580 hectáreas, donde podrían asentarse los campesinos que aspiran ser ubicados en la propiedad del I.A.N.â€.
A pesar de estas contundentes evidencias y pruebas que le daban la razón de ocupación al sindicato de campesinos que el IAN había obtenido mediante los estudios de sus técnicos el terreno y en los planos, la solución no se veía llegar. En efecto, el IAN, posteriormente se hizo la vista gorda, no se sabe si fueron los mismos directivos u otros funcionarios producto de los cambios burocráticos que con frecuencia se hacen en los organismos del estado; lo cierto es que el tema parece olvidarse en el tiempo. Así mismo la federación campesina, con los directivos de entonces se olvidaron del asunto; dizque algunos se transaron por prebendas personales.
Pero el sindicato continuaba su lucha con asambleas permanentes con sus socios, reuniones y oficios dirigidos al IAN, a la Federación, a Pequiven a la Guardia Nacional, a la Procuraduría Agraria, en fin, con todo aquel ente que tenia que ver con el problema de la tierra y en quien pudiera tender una mano amiga.
Los motivos eran diversos; con Pequiven para que cumplieran los acuerdos y compromisos de ley, con la Guardia Nacional para que cesaran los atropellos, ante el I.A.N. para que cumplieran con la obligación de la ley, ante la federación para que tuvieran firmeza en la defensa del campesino.
Ante la indiferencia de los organismos involucrados, el sindicato de trabajadores agropecuarios del Municipio Juan José Mora decidió dirigirse al Congreso Nacional, al Vicepresidente de la comisión Permanente de agricultura y Política Agraria de la Cámara de Diputados, ejercida por el Diputado Eduardo Manuit. En un oficio del 17 de octubre de 1996, suscrito por Máximo Colina, Sec. De Organización, Catalino Montero Sec. De Reclamo, Ely Borges Sec. De Finanzas, Pedro Chirinos Primer Vocal, Juan Rosillo Sec. De Actas y Correspondencias, y Jesús Montes Segundo Vocal, le plantearon la problemática de la que venían viviendo de casi 20 años, le informan de las gestiones hechas por ellos, de los atropellos de los que son objeto por parte de la Guardia Nacional, de la indiferencia del I.A.N. ante el problema; se hacen la interrogante de ¿Cómo es que siendo el objeto de Pequiven el procesamiento de productos químicos y la elaboración de fertilizantes y el de Palmichal es la recuperación y conservación de la cuenca del río Alpargatón, ahora se dedican a la crianza y al pastoreo de ganado y ovejos dentro de la zona de “seguridad y defensaâ€, según ellos, ique cuyo fin es destruir los sembradíos de los campesinos?. Además los campesinos solicitan ante el vicepresidente de la comisión, Dip. Eduardo Manuit que “nos ayuden a resolver la grave problemática que tenemos con Pequiven S.A. y que el Instituto Agrario Nacional (I.A.N.) se ha negado resolver, nos ayuden a mantener nuestra única fuente de vida y la de nuestras familias, como el de mantenernos con nuestras tierras, permitirnos seguir trabajando en ellas y conseguir de una vez por todas que el I.A.N. las adjudique a los 151 campesinos agricultores de Morón, Estado Caraboboâ€.
El 22 de noviembre del mismo año se traslada a Morón una Subcomisión especial agraria, presidida por el Dip. Eduardo Manuit, el Dip. Oswaldo Di Lorenzo y el Asesor Jurídico Luís Felipe Palma. Esta comisión se reunió en la sede de la 2da compañía del destacamento Nº 25 de la Guardia Nacional y asistieron las siguientes personalidades: por Pequiven, Dr. German Muñoz adjunto al consultor Jurídico y Marcos David Silva, por el delegado agrario el Ing. Moisés Almosny, jefe de la unidad de tierras I.A.N. Carabobo, la Dra. Janeth Jota procuradora agraria, los integrantes del sindicato, el capitán Zancudo Grillo, comandante de la Guardia Nacional, teniente coronel Freddy Humberto Leal Mora.
La comisión constato luego de una inspección ocular al fundo Alpargatón, que: “la empresa Pequiven esta atropellando y desalojando a los campesinos del fundo “Alpargatónâ€, utilizando para ello el desalojo directo y el indirecto, (construcción de cerca de concreto) sin formula de juicio, con lo cual se origina la presunción de que los funcionarios de Pequiven pudieron estar incursos en delitos de hacerse justicia por si mismo, puesto que se valen de la amenaza y violencia contra las personas y sus cosasâ€.
La comisión solicita a Pequiven y Palmichal, que suspendan las actividades de construir cercas y movilización de ganado de conformidad con el articulo 148 de la Ley de Reforma Agraria, dentro de las tierras que ocupan los campesinos y solicitó además a Pequiven “nos informe que sistema han propuesto con el fin de indemnizar los daños y perjuicios causados a los campesinos ocupantes de tierras del I.A.N., en el fundo “El Alpargatónâ€, desalojados y atropellados por la empresaâ€. Es admirable la actitud y el interés de este grupo de campesinos por adquirir sus tierras en propiedad después de tantos años de trabajo.
El sindicato agrícola y pecuario de caño negro, después pasó a constituirse en la Cooperativa El Minuto R.L. y hoy en día es un consejo comunal agrícola y pecuario presidido por la sra. Maritza Blazar.
Con los cambios políticos que se realizaron en el país, una nueva administración con otra filosofía, nuevos directivos al frente de las diferentes instituciones involucradas en la problemática agraria, facilitaron las cosas, y la Cooperativa El Minuto R.L. vió sus sueños realizados, en el año 2004 se realizó una reunión en Caracas con Pequiven, la Cooperativa El Minuto R.L., el INTI (antiguo IAN) para el otorgamiento de las cartas agrarias.
Ese mismo año el presidente del INTI, Adán Chávez, conjuntamente con Luís López Bora, Coordinador General del INTI, vinieron a Morón y se hizo un recorrido con el topógrafo de Pequiven para hacer planos, mediciones para finalmente levantar el informe para elaborar las cartas agrarias.
El 23 de abril de 2004, el Coordinador General de INTI, Luís López Bora, envía un oficio al comandante del destacamento Nº 25 del Estado Carabobo, informándole que: “proteja las tierras del fundo el Alpargatón porque ya han sido adjudicadas a la Cooperativa El Minuto R.L. quienes han sostenido una lucha histórica desde el año 1981, la cual ya logró llegar a su finalâ€.
El 26 de septiembre de 2004 en el Club las Colinas de Morón se les entregó a 126 campesinos las cartas agrarias donde estuvo presente el Ing. Julio Carpio, Gerente de Pequiven. Así mismo, fechado el 27 del mismo mes y año, el Coordinador General de ORT Carabobo, ofició al comandante de la 2da compañía del destacamento 25 de la Guardia Nacional que la Cooperativa El Minuto son los ocupantes legales de los terrenos del sector José Félix Mora porque ya poseen sus cartas agrarias emitidas por la Oficina Regional de Tierras (ORT) Carabobo.
Hoy en día la Cooperativa el Minuto o el Consejo Comunal Caño Negro celebra su éxito al poseer las tierras después de tantas luchas. Pero aun faltan otras luchas, ahora requieren satisfacer otras necesidades como la vialidad, el agua potable, viviendas adecuadas, electricidad, otros servicios, para lo cual ya el consejo comunal de Caño Negro ha hecho varias diligencias con la alcaldía, el consejo municipal y otras instituciones.
Además ahora mismo tiene en ejecución el proyecto sábila cuya siembra se ha hecho organizada y supervisada por los técnicos de Pequiven para que el producto sea de calidad y aceptado por las empresas para su procesamiento; ya existe un convenio para la compra de la sábila a los campesinos lo que garantiza su rentabilidad y continuación en el tiempo, además se están cultivando rubros alimenticios como caraota, yuca, plátano, cambur, etc.
La cooperativa y el consejo comunal nunca han olvidado a los pioneros luchadores por estas tierras, algunos desaparecieron otros no, como lo fueron: Serapio Arteaga, Mario Lugo, Santana, Eladio Reyes, Bernabé Castillo, Pedro Chirino, José Vidal, Juan Rodríguez, Melquíades Méndez, Mario Polanco, Reinaldo Rivas, Gilberto Sequera, José García Mendoza, Alberto Hernández, Catalino Montero, y otros.
Agradecido de la presencia de los directivos y habitantes de caño negro que me acompañaron el 16 de junio, estaban: Máximo Colina, Catalino Montero, Reinaldo Rivas, Maritza Blazar, Perfecto Rivero (Si podemos), José Romero, (Presidente de la cooperativa), José García, Héctor Rivero, Rosa Bermúdez, José Linares, Leocadia Josefina Montalba, Eustaquio Pedrozo, Tito Amado Delgado, Ramón Polanco, Jesús Polanco, Juan B. Morales Julio Fernández, Estilita de Hernández, Maria Hurtado, Alberto Hernández, José Mendoza, Nilda Salazar, Luís Marcano, Elías Arias, Pascual García, Saturno Linares. A todos gracias.
Declaración de la Independencia de Venezuela el 5 de Julio de 1811
Un poco más de un año había transcurrido desde que el capitán general Emparan cediera el mandato a los impetuosos criollos. El 19 de abril de 1810 había sido solo un paso adelante en el largo camide nuestro proceso independentista. Se habían dado algunos intentos autonomistas, pero la Junta Suprema, designada como gobierno -provisional aquél día, seguía atada al carruaje de la simpatía y la solidaridad a los derechos de Fer-. nando VII. no El gobierno patriota mantenía el control sobre la mayoría de las provincias de Venezuela, no obstante, la rebeldía y el apego a la regencia (al Rey español) de las ciudades de Coro, Guayana y Maracaibo eran signos de preocupación para la Junta Suprema, para lo cual era perentorio la convocatoria a elecciones para elegir el Congreso y pasar de un gobierno de facto a otro legalmente constituido, es decir, establecer un régimen constitucional independiente. La convocatoria se hizo en junio y se celebraron las elecciones en octubre y noviembre de 1810. Desafortunadamente solo unos tenían la posibilidad de expresar su opinión, el régimen de privilegios de castas impedían que la mayoría tuviese acceso a la toma de decisiones, apenas A 204 años La Declaración de la Independencia de Venezuela el 5 de julio de 1811 votaban los hombres libres mayores de veinticinco años y que poseyer? bienes raíces, en otras palabras votaban los blancos terrater El primer congreso venezolano se reunió en Caracas el 2 de marzo de 1811 y coincide con un movimiento de opinión que se ventilaba en los periódicos de ese tiempo, se analizaba la sociedad colonial descarnadamente, se defendía la libertad de culto, la igualdad social, todo esto en consonancia con los principios revolucionarios emanados de los ideólogos franceses y norteamericanos. Sin embargo, en el seno de los congresantes se movía la indecisión y el temor para la declaración definitiva de la independencia del país, en este sentido los sectores más reaccionarios y conservadores de la sociedad habían ganado terreno en el parecer de un porcentaje bastante importante de parlamentarios, hubo de manifestarse la contraparte de estas ideas retrogradas para que imperara el ánimo soberano de un "pueblo" dispuesto a ser libre. Es la sociedad patriótica el motor impulsor de los cambios, se había convertido casi en un partido político y en ella se integraban Miranda, Bolívar; Ribas, Muñoz Tébar, Vigráfico Oronoz Firma del acta de la Independencia de Venezuela. cente Tejera, Madariaga, los Salías, Miguel Peña, los Toro y Coto Paul, estos ilustres caballeros iban a hacer suyas las ideas revolucionarias que derrotarían a los temerosos congresantes. Bolívar con su verbo encendido exclama días antes de tomarse la decisión: "Se discute en el congreso lo que debiera estar decidido ¿Y qué dicen? Que debemos comenzar por una confederación, como si todos no estuviéramos confederados contra la tiranía extranjera. Que debemos atender a los resultados de la política de España ¿Qué nos importa que España venda a Bonaparte sus esclavos o que los conserve, si estamos resueltos a ser libres. Esas dudas son los tristes efectos de las antiguas cadenas. ¡Que los grandes proyectos deben prepararse con calma! Trescientos años de calma ¿no bastan?.. La Junta Patriótica respeta, como debe, al Congreso de la nación, pero el congreso debe oír a la Junta Patriótica, centro de luces y de todos los intereses revolucionarios. Pongamos sin temor la piedra fundamental de la libertad suramericana: "vacilar es perdernos". Estas palabras y la de otros miembros de la sociedad patriótica fueron oídas por el congreso el día 4 de julio, asimismo, se oyó la opinión del poder ejecutivo que se orientaba en el mismo sentido. Todo esto conllevo a fijar para el día 5 de julio el día definitivo para declarar la independencia como en efecto se hizo. Después de este acto trascendental y solemne para el destino de nuestra patria vendría la tarea de reafirmar en los campos de batalla, entregando sangre a cambio de la libertad, la decisión de aquel soberano Congreso. Oiga este cronista todos los domingo de 8 a 9 am en el programa "crónicas en domingo" por la emisora caribeña 1000 A.M.
Palma Sola (notitarde)
Palma Sola constituye una extensión de tierras planas en las adyacencias del mar, enclavadas entre la desembocadura del río Morón y el saliente de Punta Morón.
Sus suelos son de tipo salino-arenosos, cubiertos aún por una vegetación desidua en transición a xerófita.
Sus parajes son el hábitat natural de aves como el arrendajo, garzas, gaviotas y reptiles como el cascabel y la coral.
Quizás su nombre (Palma Sola) haya sido extraído de las soledades que envuelven sus taciturnos paisajes donde resalta la palmera que batiéndose al viento señorea por las tardes manchadas de sol y se regocija por la virginidad perdida de la mar a causa del espolón que como lengua rocosa penetra en sus entrañas para beneplácito de pescadores y surfistas.
Las costas de Palma Sola vieron desembarcar al Mariscal Juan Crisóstomo Falcón un 24 de julio de 1859 provenientes de la isla de Curazao.
Traía, además, la goleta del Mariscal Falcón al futuro presidente e "ilustre americano" Antonio Guzmán Blanco, Jacinto Regino Pachano y otros 35 acompañantes más.
En el mismo año, y en menos de 4 meses estuvieron en Morón, los máximos dirigentes de la Federación.
Efectivamente, el general Ezequiel Zamora estuvo en Morón desde el 23 de marzo de aquel año donde estableció su cuartel general, incrementó sus tropas con "moroneros" y luego venció a las fuerzas del gobierno en la batalla de El Palito, regresó a Morón y marchó hacia San Felipe.
El Mariscal Falcón llegó por Palma Sola, pernoctó en Morón y siguió hacia el mismo rumbo de Zamora.
Sin embargo, lo significativo es que los moronenses pudieron comparar las dos personalidades de los jefes federales.
Según los cronistas de ese entonces y retomados por el historiador Federico Brito Figueroa señala lo siguiente (cita textual), "Falcón estaba sano y salvo en Morón desde el 24 de julio de 1859, renegando de esta nefasta invasión, temblaba de rabia y de envidia, porque los moroneros solamente preguntaban por Zamora, y comentaban entre sí que el jefe del pueblo soberano venía de regreso de los llanos para marchar hacia Caracas y terminar con la tiranía oligarca.
Algunos llegaban a gritar, mirando de reojo, a los acompañantes de Falcón: ¿Estado mayor con patiquines? Para estado mayor el del general Zamora, con hombres como Prudencio Vázquez".
Quiso el general Marcos Pérez Jiménez, presidente de la República, construir una moderna urbanización en los terrenos de Palma Sola, aprovechando su tibio clima y su brisa de mar que armoniza con una estratégica posición geográfica.
Para tal efecto se creó un ambicioso proyecto urbanístico que abarcaba diversas áreas de servicios vialidad, acueducto, cloacas, recreación, educación, etc.
y confortables viviendas que matizaban un espacio idóneo para la vivencia y el esparcimiento humano.
Este proyecto paradisíaco o esta urbanización modelo fue truncado con la llegada de los gobiernos democráticos.
Allí quedaron las amplias viviendas sepultadas bajo un manto vegetal, calles perdidas en el follaje del tiempo, a medio camino se detuvieron los sueños de grandeza.
Palma Sola aún sigue esperando.
También su parsimonia vio esfumar su río Caribe que una vez calmó su sed, el Morón infielmente se desvió por caminos nauseabundos.
Quedó en su aridez, la sequía es hoy su entrañable amiga como también lo son los amores furtivos que se cobijan bajo su cielo brumoso de blanco y la verde espesura de los matorrales.
En 1963 se emplazó en sus lares la compañía alemana Volkswagen de Venezuela.
Con el impulso de los europeos la zona obtuvo un dinamismo inusitado, se construyeron nuevas viviendas para los trabajadores, se abrieron los sitios de recreación y la playa se colmaba de bañistas que disfrutaban de las modernas instalaciones de los prósperos balnearios.
Pero esta ensambladora del popular vehículo tuvo un final infeliz.
Producir un vehículo a bajo precio para los venezolanos era una ofensa para las grandes compañías automotrices, era una inaceptable competencia para la Ford y la Chevrolet, por lo tanto había que aplastar a la intrusa alemana, y así fue.
La General Motor, el Poder Judicial y la mafia sindicalera se encargaron de echar la lápida sobre la cuna del escarabajo, y el pobre se quedó con las ganas de tener carro, y Palma Sola volvió a dormirse en sus laureles.
Hoy en día Palma Sola es la única playa del moronense, allí acuden los fines de semana.
En los alrededores de la playa se han instalado numerosas casitas para expedir pescados y refrescos.
En una de ellas se encuentra Marino, llamado "el camello" por sus amigos, como un ermitaño del martira su cordel al agua en busca de su presa, buen pescador pero mejor bochador de bolas criollas.
!Ahí tienes tu camello!.
!ahí tienes tu camello! le grita Marino al público cuando pega un boche clavao, ya que aquellos buscan ofenderle para desconcretarlo.
Pero el camello no come cuento.
El guerrillero José Félix Mora
José Félix Mora era un militar de estirpe, pero también un guerrillero de las montañas de Morón, Sanchón, Urama, Alpargatón y Canoabo.
Había seguido la tradición militar de su padre al incorporarse desde muy joven a la causa de la Federación cuando llegó a Morón el general Ezequiel Zamora el 22 de marzo de 1859.
Mora siempre estuvo vinculado a Morón donde tenía varias casas y terrenos, especial atención merece la casona denominada "casa de tejas" ubicada en las alturas del río Sanchón; quizá por estas razones siempre se dijo que el general Mora había nacido en Morón, o en Alpargatón, pero las investigaciones de su descendiente politólogo Elvis López mostraron que nació en Borburata.
Sin embargo, en Morón, en Valencia y en todas partes se le tuvo como un porteño hijo de Morón (recordemos que Morón pertenecía al distrito Puerto Cabello).
De igual forma se le identificó a su padre el epónimo del municipio Juan José Mora.
Entre sus acciones militares más importantes está su participación activa en el sitio y toma de Puerto Cabello el 30 de septiembre de 1863, luego volvería a atacar este puerto el 21 de mayo de 1870 cuando ya está triunfante "la Revolución Liberal" de Antonio Guzmán Blanco.
Antes, el 23 de diciembre de 1869, se había enfrentado en San Felipe al ejército del gobierno de los Monagas o de los "Azules" Su verdadera relevancia como militar y político la adquiere con el triunfo de "la Revolución Legalista" del general Joaquín Crespo en el año de 1892.
José Félix Mora había contribuido a la causa "crespista" manteniendo en constante zozobra al gobierno de Carabobo con sus atrevidas guerrillas en Puerto Cabello, Morón y Urama.
En el mismo año de 1892 y por instrucciones del general Joaquín Crespo, José Félix en compañía de los generales Vallenilla y Antonio Paredes asedian y ocupan la plaza de Valencia expulsando así a las tropas del gobierno que se van en derrota.
El general Crespo entra triunfante en Valencia el 17 de agosto del mismo año.
Ahora se dispone a atacar a Puerto Cabello, para lo cual envía de comandantes a los generales Mora y Quintana; finalmente la batalla se decide a favor de los "Legalistas" acabando de esta manera con el último reducto del gobierno anduecista-tellista en Carabobo.
Después del triunfo de "la Revolución Legalista", Crespo nombra al general José Félix Mora jefe civil y militar de Puerto Cabello, posteriormente lo nombra presidente del estado Carabobo (1892-1893); este nombramiento no le cayó muy bien a la élite social valenciana, puesto que aún persistían en esta ciudad prejuicios raciales, y como el general Mora era negro y de origen humilde le proporcionaba una gran incomodidad y disgustos a "la godarria" del Cabriales.
Los valencianos se sentían humillados por tener un presidente de estado "de color subido, iletrado y tartamudo".
La cúpula social y política, los poetas y periodistas no perdían oportunidad para burlarse de él a través de chistes, anécdotas, pasquines y demás publicaciones satíricas; sin embargo, el general Mora mantenía una actitud serena y tolerante ante tales agresionessolía decir: "democracia es echar vaina impunemente".
Gral. Juan José Mora
Vamos a hacer públicas, una vez más, algunas notas y testimonios sobre la carrera militar del General Juan José Mora extraídas de su hoja de servicios como prócer de la Dice así: independencia.
"Según parece tomó servicio en el ejército republicano desde los primeros días de la guerra, pues en 1814 era sargento primero en un cuerpo de artillería.
Pasó luego a la infantería y a las órdenes del capitán de cazadores José Hermoso, se batió hasta ascender subteniente.
Después de la batalla de Carabobo fue destinado reclutar tropas en el litoral de Puerto Cabello y con ellas se incorporó como capitán al "Batallón Granaderos", que mandaba el Coronel Juan Uslar, y tomó parte en el asedio de aquella plaza hasta su expugnación el 8 de noviembre del 23 (1823).
En el año 26 (1826) tenía aún aquel grado y se hallaba a las órdenes de Uslar en Valencia.
El 48, 49 y 54 (1848, 1849 y 1854) sirvió a los Monagas, ya de comandante, en el 59 (1859) se lanzó a la guerra por la federación, se batió en Santa Inés y San Carlos, fue de los derrotados en Coplé, y siguió guerreando después en la costa de Puerto Cabello hasta el triunfo definitivo.
Alcanzó el grado de General de División. El 66 (1866) se le despacharon letras de retiro con sueldo integro".
En la sección segunda del Ministerio de Guerra, fechada en Caracas el 30 de Junio de 1866 se encuentra un informe de la sección que "consta de las certificaciones suscritas por los ciudadanos generales en jefe: José Laurencio Silva, Juan Miguel Uslar, María Zárraga, Wenceslao Casado, Manuel E.
Bruzual José y Aurrecoechea, que el general de división Juan José Mora se incorporó al ejército libertador el año 1821 y estuvo sirviendo sin interrupción hasta fin de 1829; que volvió a servir en 1848 y 1849, 1854 y 1855 y que desde el principio de 1859 hasta fin de 1863 sostuvo con lealtad los santos principios de la federación".
De tal manera que se le computan al general Mora como años de servicio a la patria en total de 41 años y dos meses.
Seguiremos con estas crónicas para divulgar parte de la vida militar del general Juan José Mora epónimo de nuestro municipio dirigida a los escolares para el acrecentamiento del conoci miento histórico local.
182 años del natalicio del general Ezequiel Zamora
Ezequiel Zamora nació en Cúa (estado Miranda) el primero de febrero de 1817.
Sus padres fueron Don Alejandro Zamora y Doña Paula Correa.
Desde joven gustaba de los ejercicios corporales como la natación, la lucha, la equitación, etc., caminante de distancias largas sin fatigarse.
Un autor de la época lo describe cuando niño así: "Era alto y delgado de cuerpo; de ojos azules y mirada viva y penetrante: sus facciones se marcaban y distinguían por líneas bien definidas que daban a su rostro por sus pómulos agudos, su nariz recta, su barba firme y saliente, su frente descubierta y bien modelada, una vigorosa expresión de inteligencia, altivez y energía" (1).
De mozo se dedicó a los trabajos rudos del campo y cursó estudios rudimentarios como era costumbre en los muchachos campesinos de aquel tiempo.
Se ocupó en su adolescencia de asuntos mercantiles en los pueblos de Villa de Cura, San Juan, San Francisco, El Pao, San José, Calabozo y Apure.
Se estableció con una casa de víveres en Villa de Cura donde obtuvo fama de honrado y trabajador.
Actividades modestas para un personaje que va a llenar la vida política de la nación durante el largo período de catorce años (1846-1860).
Su actuación va a ser trascendental en este lapso.
Sus primeros alzamientos contra el gobierno Conservador fueron en las sierras del centro del país en donde, acompañado del indio Rangel, levantó en armas a las masas explotadas de campesinos, libertos y esclavos.
Las revueltas campesinas del año 46 tuvieron enél aun conspicuo agitador y guerrero que alteró la paz y la paciencia del gobierno de entonces.
Es hecho prisionero en marzo de 1847.
Es encarcelado, enjuiciado y sentenciado a muerte.
La pena de muerte fue conmutada por el gobierno del general José Tadeo Monagas a diez años de presidio cerrado, sin embargo, no llegó a cumplir esta pena y por el contrario fue ascendido a comandante bajo las órdenes del gobierno.En 1856 celebró matrimonio con la señora Estéfana Falcón, hermana del general Juan Crisóstomo Falcón.
En 1858 triunfa la revolución de marzo con el general Julián Castro a la cabeza.
Por un decreto del 7 de junio de 1858 es extrañado del país junto con el general Falcón, siendo su destino la isla de Curazao.
Cuando comienza la Guerra Federal en 1859, Zamora es llamado para que lidere este movimiento insurreccional.
Se convierte en el alma y brazo de la Federación emprendiendo batallas que conquistan medio país entre las zonas de occidente y los llanos.
Libro Crónicas desde Morón - El General Ezequiel Zamora
Ezequiel Zamora nació en Cúa (estado Miranda) el primero de febrero de 1817. Sus padres fueron Don Alejandro Zamora y Doña Paula Correa. Desde joven gustaba de los ejercicios corporales como la natación, la lucha, la equitación, etc. Era caminante de distancias largas sin fatigarse.
El autor de la década los describe cuando niño así: Era alto y delgado de cuerpo; de ojos azules y mirada viva y penetrante: sus facciones se marcaban y distinguían por líneas bien definidas que daban a su rostro por sus pómulos agudos, su nariz recta, su barba firme y saliente, su frente descubierta y bien modelada, una vigorosa expresión de inteligencia, altivez y energía.
De mozo se dedicó a los trabajos rudos del campo y cursó estudios rudimentarios como era costumbres en los muchachos campesinos de aquel tiempo. Se ocupó en su adolescencia de asuntos mercantiles en los pueblos de Villa de Cura, San Juan, San Francisco, El Pao, San José, Calabozo y Apure. Se estableció con una casa de víveres en Villa de Cura donde obtuvo fama de honrado y trabajador. Actividades modestas para un personaje que va llenar la vida política de la nación durante el largo período de catorce años (1846-1860). Su actuación va a ser trascendental en este lapso.
Sus primeros alzamientos contra el gobierno Conservador fueron en las sierras del centro del país en donde, acompañado del indio Rarigel, levantó en armas a las masas explotadas de campesinos, libertos y esclavos. Las revueltas campesinas del año 46 tuvieron en él a un conspiscuo agitador y guerrero que alteró la paz y la paciencia del gobierno de entonces. Es hecho prisionero en marzo de 1847. Es encarcelado, enjuiciado y sentenciado a muerte. La pena de muerte fue conmutada por el gobierno del general José Tadeo Monagas a diez años de presidio cerrado, sin embargo, no llegó a cumplir esta pena y por el contrario fue ascendido a comandante bajo las órdenes del gobierno. En 1856 celebró matrimonio con la señora Estefa Falcón, hermana del general Juan Cnsóstomo Falcón. En 1858 triunfa la revolución de marzo con el general Julián Castro a la cabeza. Por un decreto del 7 de junio de 1858 es extrañado del país junto con el general Falcón, siendo su destino la isla de Curazao.
Cuando comienza la Guerra Federal en 1859, Zamora es llamado para que Imdere este movimiento insurrecional. Se convierte en el alma y brazo de la Federación emprendiendo batallas que conquista medio país entre las zonas de occidente y los llanos.
Libro Crónicas desde Morón - Morón Pasado y Presente
El antiguo San Francisco del Valle de Morón formó parte de la jurisdicción de Nirgua hasta la segunda década del siglo XIX. Es a partir de 1811 cuando se incorpora oficialmente como entidad subalterna a la jurisdicción de Puerto cabello. Como la mayor parte de los pueblos de Venezuela, Morón no tiene fundación oficial, fue surgiendo lentamente entre el fragor de los tambores y el sudor o la sangre del negro africano que hacían germinar las labranzas de un puñado de haciendas de cacao, tal como nos lo revelara Don Ángel Altolaguirre en 1764" / "Existen cinco haciendas de cacao, que produjeron para el citado año 64, alrededor de 225 fanegas, que producen también maíz y plátano que llevan al puerto a vender, que exista cría de ganado y otros animales que hay algunas manufacturas, pero que de afuera dulce, carne y vestidos".
Su cercanía al puerto de Puerto Cabello lo convirtió en un excelente proveedor de productos agrícolas para la exportación a la vez que un constante consumidor de bienes manufacturados. Asimismo su situación en el arco costero central posibilitó con mucha frecuencia las acometidas de las actividades de comercio ilegal con los holandeses que desde la isla de Curazao operaban en todas las zonas del litoral burlando la estricta vigilancia de la Compañía Guipuzcoana, de allí que entre los años 1732 y 1735 se levantara el zambo Andresote en las riberas del río Yaracuy defendiendo el contrabando con los holandeses y apoyando a los hacendados, comerciantes y demás pobladores de la región.
El nombre de Morón le viene a su río, que en 1578 ya aparecía en el croquis levantado por don Juan de Pimentel, el nombre pasó del río al incipiente poblado de entonces. Probablemente este apellido lo trajera a Venezuela el encomendero y capitán Juan de Morón, quien fue fundador y alcalde de la primogénita ciudad de Maracaibo (Rodrigo de Maracaibo), participó en la conquista de Cuicas (Trujillo) y en Nueva Segovia (Barquisimeto) blandió su espalda para defender los intereses de su rey español. Después se viene a Nirgua donde se residencia y gasta parte de su fortuna. Es factible que el apellido de este ilustre conquistador se presentara para colocársele a un río de su jurisdicción nirgüense.
Otros poblados del área también tuvieron relativa importancia para la segunda mitad del siglo XVIII, nos referimos al caserío de Alpargaten que llegó a ser cabecera de pueblo y tuvo en su oportunidad más habitantes que Morón, el obispo Mariano Martí nos dice que en 1773 "San Francisco del Valle de Morón tenia 31 casas, 31 familias y 127 habitantes y San Vicente Ferrer del valle de Alpargatón, 45 casas, 45 familias y 202 habitantes".
Al principio se tuvo como patrón al pueblo de San Francisco, pero luego se comprobó en los registros eclesiásticos -a partir de 1700- que el verdadero patrón o matrona era la virgen de Santa Ana, año en el cual comienza a adquirir fisonomía de pueblo.
Durante la Guerra de la Independencia se destacó uno de sus hijos: el general Juan José Mora -epónimo del municipio- quien con el grado de sargento primgro había ingresado bajo las órdenes de Juan Uslar, además fue miembro de la compañía de granaderos que tomaron la plaza de puerto Cabello en 1823 con la hábil conducción del centauro José Antonio Páez.
Morón fue un pueblo sacudido por el movimiento federal. Contingentes de moronenses salieron tras los pasos de los generales Zamora y Falcón en ocasión de sus llegadas a este terruño en el mes de marzo y de julio, respectivamente, del año de 1859. Inspirados en su consigna "Tierras y hombres libres" lucharon en la batalla de El Palito derrotando a las tropas godas, luego siguieron por los caminos de María Lionza en pos de los oligarcas. La Federación se llevaba a centenares de moronenses y a sus dos hijos predilectos: el Gral. Juan José Mora y José Félix Mora. Este último llegó a ser presidente del estado Carabobo en las postrimerías del siglo pasado, fue leal amigo del Gral. Joaquín Crespo y de su Revolución Legalista.
Fue en Morón donde se disparó el primer tiro contra el paludismo un 2 de diciembre de 1945, ese día domingo revivieron las esperanzas de un mejor porvenir. Venezuela era presa fácil de la malaria, en los caminos y en los humildes ranchos yacían cuerpos inertes, la vida se truncaba en corto tiempo, "cuando Levi Borges -guarda jefe de la primera cuadrilla de los dedetizadores- llamó a la puerta de un rancho de bahareque y techo de palma, en el Municipio Morón, estaba comenzando para Venezuela una nueva etapa de profundas transformaciones", o como diría después Uslar Pietri: "La transformación social y económica que está sufriendo nuestro país en el presente no es puramente la consecuencia de la Venezuela con petróleo, sino el gran parte de la Venezuela sin malaria". Pues este hecho de trascendencia histórica ocurrió el Morón con la aplicación por primera vez del DDT en el país, fueron protagonistas de este acontecimiento los doctores Amoldo Gabaldón, Enrique Tejera, Arturo Luis Berti y otros. Esta hazaña marcó para Morón un rescate de la malaria y su enrumbamiento definitivo hacia el progreso.
Después de 1945 la población moronense se multiplicó. De aquellos 800 habitantes que quedaban ese año se saltó a 2.278 en 1950. Su gente ya sana se incorporaba a sus labores agrícolas. Pero en realidad la verdadera vocación de este territorio es la vocación industrial por su estupenda posición geográfica, accesible a los centros económicos más importantes del país, es por ello que se produce una inversión, tanto pública como privada que van a dinamizar el área, y de un espacio de uso agrícola se pasa violentamente a un espacio de uso industrial. Es así como el año de 1953 se crea la petroquímica que va a dar sus frutos en 1957 con la producción de clorosoda, En 1954 ingresa la industria papelera Venepal, siendo productiva en 1961. en la década de los sesenta se instala la Mobil Oil Company (hoy Corpoven) en jurisdicción de Morón igualmente lo hace la Corporación Venezolana de Petróleo (CVP) en las adyacencias de la petroquímica. En el año 63 se ubica en Palma Sola la planta ensambladura Volkswagen, en los años 70 hace realidad la Planta Termoeléctrica del Centro (Planta Centro), en las inmediaciones de Pequiven se agruparon las empresas mixtas: Tripoliven, Ferralca y Produven productoras de tripolifosfato de sodio, sulfato de aluminio y cloroflorometanos respectivamente. En 1976 se crea la Compañía Anónima de Industrias Militares (Cavim). Todo esto va a impulsar a Morón hacia su crecimiento económico y hacia una mejoría del nivel de vida de sus pobladores.
Las fuerzas vivas de Morón logran en 1981 que la Asamblea Legislativa del estado Carabobo lo eleven a la categoría de distrito obteniendo así su autonomía eligiendo sus primeras autoridades municipales en el año de 1984.
Morón es hoy uno de los municipios industriales más importantes del país, se han consolidado sus finanzas públicas municipales que en menos de 15 años lograron ascender de 4 millones de bolívares en 1984 a mas de mil millones en 1997, por supuesto, que hay que tomar en cuenta la devaluación de la moneda, pero sin embargo no deja de ser significativo este incremento. Han mejorado sus servicios básicos como la vialidad, el ornato urbano, el servicio de agua y la electricidad se ha extendido por todos los rincones del municipio, se perfila en el futuro una provechosa actividad turística, se asientan nuevos establecimientos comerciales y pequeñas industrias, han aumentado considerablemente las instituciones educativas, numerosos moronenses se han formado en las aulas universitarias. Desde luego, persisten serios problemas como la contaminación ambiental producto de las emanaciones químicas (líquida y gaseosa) de las empresas, se ha acelerado el déficit habitacional, el desempleo ha llegado a índices inusitados, no obstante ser una variable de índole nacional. Sin embargo Morón sigue creciendo y tocará los umbrales del segundo milenio con una población que sobrepasará a los 80 mil habitantes.
Libro Crónicas desde Morón - Sanchón
Se desconoce el origen de este nombre. Podría ser un derivado de Sancho, reyes de Castilla, Aragón, Navarra y León (provincias Ibéricas) entre los siglos X y XII, o de Sancho Panza, fiel escudero del Quijote. También pudiera ser ¿porqué no? una distorsión del vocablo ancho-anchón-sanchón o el nombre de algún santo. Lo cierto es que con este nombre se conoce el río que por muchos años dividió a las jurisdicciones de Valencia y Nirgua. No obstante, su nombre debe haber surgido en el siglo XII puesto que no aparece en el croquis levantado por Don Juan De Pimentel en el año 1578 (finales del siglo XVI). En este croquis se hace referencia a los ríos Aroa, Aracoy o Yaracuy, y al río Morón y no se incluye a Sanchón.
Al oeste del valle del río Aguas Calientes se encuentran las cumbres de Sanchón en la vertiente norte de la cordillera de la costa. Entre estas cumbres está la montaña "María Teresa" a una altura sobre el nivel del mar de 1769 metros. En estas alturas se mantiene un tupido follaje vegetal cubierto por minúsculas gotas de agua y bajo esta capa arbórea fluyen en manantiales y arroyos que drenan hacia la cuenca tributaria del río Sanchón, que tiene una extensión de 86 Km2.
El Mar Caribe es la cuenca receptora de las aguas del Sanchón. Pocos metros antes del contacto con el mar, el río forma vanos meandros, disminuye su velocidad, se estanca por la carencia de un pronunciado desnivel, con sus crecidas en la época de lluvias rompe con el banco de arena que se ha formado delante de él y desemboca en línea recta al mar.
Hemos dicho en líneas anteriores que en el plano hecho por Don Juan De Pimentel en 1578 no aparece Sanchón pero sí aparece el Puerto de Chávez, ubicado en las inmediaciones de Sanchón o viceversa. Puerto Chávez se localizó en la punta del mismo nombre y fungió como un sitio de embarque y desembarque. Su nombre se debe a que dicho puerto se encontraba situado en dentro de las posesiones del alcalde Benito Chávez. En su instrucción general y particular de 1720 y 1721, Pedro José De Olavarriaga nos habla de la punta y el puerto de Chávez. "La punta de Chávez es estrecha, se adelanta en mar 200 pasos geométricos a la banda del oeste de ellas es el puerto de este nombre... El puerto de Chávez es una playa formada por la punta de este nombre y la que sigue, la que sigue, los navios y balandras dan fondo a la misma punta pegados, y ningún interés les conduce en este puerto sino el trato, al medio de la playa sale un río llamado Sanchón que sale de la serranía, y separa la jurisdicción de Valencia con la de Nirgua...".
El valle de Sanchón también fue visitado por el Obispo Mariano Martí en su labor evangelizadora durante los años 1772 y 1773 dejando constancia de su misión humanitaria y civilizadora en el pequeño caserío que se dormía con el arrullo de las aguas que descendían del regazo de María Teresa. Sanchón fue un refugio de los negros cimarrones, fugitivos y bandoleros que buscaban, en las incultas montañas, escaparse del martirio y del ignominioso castigo que reservaban las leyes de los blancos para todo aquél que desobedeciera al régimen.
Don Ángel Altolaguirre en sus "Relaciones Geográficas" de 1768, nos habla sobre la existencia de un cumbe en las montañas de Sanchón, sin embargo, considera como no muy habitable este valle: "Este cumbe está entre la boca del rio Sanchón hasta tierra adentro. El valle está inhabitable por lo enfermizo y por ser sus aguas como pestíferas.
Este paso y boca del río Sanchón es como la llave del Puerto de Cabello, porque los que van a él de todas estas jurisdicciones y por la costa, han de pasar por allí precisamente, y los que vienen también de Aguas Calientes, han de hacer lo propio, por cuyo motivo han visto diferentes veces salir algunos ladrones al camino real".
El 23 de marzo de 1859, a las diez de la noche, llegaron el General Ezequiel Zamora y su ejército a las riberas del Sanchón, allí preparó sus tropas para dar la batalla de "El Palito" en contra de las milicias del gobierno. Veamos lo que nos dice Francisco González Guiñan en su Historia Contemporánea: "Allí dividió (Zamora) sus tropas en dos partes, despachando una de ellas, compuesta de los batallones Federación y Flanque4adores, por la vía de El Cambur a salir al camino carretero que de Valencia conduce a Puerto Cabello, con la expresa recomendación de observar la más completa cautela en la marcha y con la orden de romper los fuegos inmediatamente que llegaran a El Palito. La otra parte de las tropas federales marchó por la costa, llevando a su cabeza a los generales Zamora, González y Trias. Poco tiempo después de la partida de Zamora, el caserío de Sanchón fue arrasado por las llamas como castigo a su apoyo a la causa Federal. Esta vil acción fue encabezada por Silverio Escalona, comandante de las tropas del gobierno conservador".
Los terrenos de Sanchón fueron propiedad del General José Félix Mora, como consta en la documentación de la sucesión "Casa de Tejas". Hoy en día son propiedad de la refinería Corpoven que usufructúa el río para uso industrial.
Aclara Alexis Coello: Sobre las tierras
En mi crónica hice referencia a lo histórico no a lo jurídico Morón, junio 12 (Silverio Páez).- El profesor Alexis Coello, columnista de nuestro diario dijo que en su crónica "Casa de Tejas", "hice referencia a lo histórico y no al aspecto jurídico". Lamento que el amigo Luis Sevilla confunda lo histórico con lo jurídico. Una cosa es hacer un análisis de un hecho desde un punto de vista histórico y otro muy diferente es analizarlo jurídicamente. Agregó: "yo no puedo juzgar los derechos de la sucesión Casa de Tejas', porque no soy abogado ni tampoco tribunal, sólo planteo un bosquejo de la tradición de la propiedad territorial a nivel general y local". Ahora bien, si Luis Sevilla quiere desmentiresto que acuda a la biblioteca de la Academia Nacional de la Historia y simplemente borre o elimine la documentación que existe al respecto. Dijo Coello que desde que estas tierras eran propiedad de José Leandro y Pedro Montbrún, de la iglesia Metropolitana, de José María Blanco Uribe, de Leandro Montbrún y su madre María del Carmen Zamora, de José María Toro, hasta llegar a la Federación pasando por las diferentes dictaduras y la era democrática, en los años sucesivos de 1795, 1829, 1866, 1869, la dictadura de Juan Vicente Gómez, la dictadura de Marcos Pérez Jiménez y los tiempos actuales. Alexis Coello señaló que: "el historiador no hace la historia, la investiga para su posterior divulgación. Se puede estar de acuerdo o no con un hecho histórico, pero eso no va a cambiar la trascendencia del hecho histórico. Luis Sevilla debe entender que no existe una intención oculta sino de intención del historiador y pareciera que él no leyó bien mi artículo porque allí expresa claramente mi opinión sobre este aspecto de la Federación, pues, se lo pongo textualmente como lo escribí: "El general Mora muere sin ejecutar aquella medida justiciera, sin embargo, el mencionado decreto fue ratificado por el presidente en Consejo de Ministros el 19 de enero de 1897". Nadie puede estar de acuerdo con la prisión de Domingo Lamas, por parte del gobierno del general Gómez, por reclamar sus derechos. "Con la situación actual de las tierras de Morón, eso lo decidirá un tribunal y no los historiadores. Con esta aclaratoria doy por terminada esta polémica", concluyó diciendo Alexis Coello.
Libro Crónicas desde Morón - Casas de Tejas
A propósito de la venta de los terrenos municipales por parte del Ayuntamiento moronense resulta pertinente rememorar algunos aspectos relacionados con la tenencia de la tierra en nuestro municipio.
Bien sabido es que un tiempo después del descubrimiento y la conquista de Venezuela, la corona española ordenó el repartimiento de tierras entre los conquistadores y avanzados con la finalidad de hacer posible el poblamiento de tierras incultas, otras veces se practicó en forma descarada el despojo a la comunidades indígenas. Esto conllevó a la concentración de la propiedad territorial en manos de los blancos criollos. Durante y después de la Guerra de Independencia sobrevinieron nuevos propietarios: los héroes y caudillos militares del momento.
Ya en la vida republicana se suscitaron una serie de guerras intestinas cuyo objetivo era la búsqueda del poder y, generalmente el éxito se coronaba con el apropiamiento de nuevas tierras por parte de los generales y oficiales de alto rango de los vencedores. Ninguna de estas refriegas se tradujo en tierras ni beneficios para los campesinos y tropas rasas de los ejércitos.
Quizás la que tuvo mayor orientación social fue la Federación, que pudo atraer tras su consigna de "Tierras y hombres libres" a grandes contingentes de campesinos y sectores depauperados de la población. En Morón, su hijo epómmo general Juan José Mora, baluarte de la lucha federalista, fue autorizado por el Ministerio de Fomento mediante la resolución del Ejecutivo Nacional de fecha 25 de junio de 1866 para que distribuyera entre los servidores de la causa Federal las tierras perteneciente a la posesión "Casas de Tejas" cuyos linderos eran los siguientes: por el naciente, terreno de Sanchón, propiedad del general José Félix Mora. Poniente, terrenos de Alpargaten que se dividen en el lugar denominado Piedra de San Vicente, línea recta, norte a sur, a partir del mar hacia las cumbres altas de la serranía. Norte, el mar. Sur, las mismas cumbres altas agua abajo.
confinados al castillo Libertador en Puerto Cabello. Obviamente las tierras en cuestión pasarían al patrimonio de los gobernantes gomecistas.
A raíz de la muerte del dictador Gómez, el estado confisca todas sus pertenencias. La Posesión "Casas de Te/as "pasa a ser propiedad de la nación y como tales son vendidos por el Banco Agrícola y Pecuario, en 1955, al general Mazzei Carta, ministro durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez. Posteriormente el general Mazzei Carta le vende al Ministerio de Minas e Hidrocarburos. En la actualidad estos terrenos responden a diversos dueños, siendo el mayor propietario el Estado venezolano a través de diferentes empresas asentadas en la zona. Un lote de estos terrenos pertenecientes al Ministerio de Energía y Minas fueron cedidos en 1990 a la municipalidad moronense.
El general Mora muere "sin ejecutar aquella medida justiciera embargo, el mencionado decreto fue ratificado por el Presidente en el Consejo de Ministros el 19 de enero de 1987 y a la vez ordena al Presidente del estado Carabobo que proceda al levantamiento de los planos y a las mediciones respectiva para otorgar los títulos de los terrenos, en forma gratuita, a los beneficiarios.
En un par de años se produciría la Revolución Restauradora del general Cipriano Castro y con ella el ascenso de los andinos al poder acabando con la hegemonía de los liberales. Los andinos no sólo acapararían los puestos en la administración pública sino que también obtendrían del régimen, en forma excluyente, todas las prebendas generales por una nación que era manejada como si fuese una hacienda particular, ese fue el sentido que el general Gómez imprimió a su gobierno. No obstante lo anteriormente dicho, para 1910 el registrador principal del estado Carabobo, Francisco Seittiffe da fe de la existencia en sus archivos de la gaceta oficial de 1897 contentiva de la resolución sobre la posesión de "Casas de Tejas".
Libro Crónicas desde Morón - Quien mató a Zamora
Aquel infausto mediodía del 10 de enero de 1860, saliendo de la casa de los Acuña, el General Zamora pronunciaría sus últimas palabras: "Ya vengo", cuando al tronar de un disparo caía abatido, en pleno territorio dominado por sus tropas, el procer de la Revolución Federal. Su cadáver quedó a escasos metros de la iglesia de la parroquia de San Juan de la ciudad de San Carlos, de donde supuestamente salió el disparo. Había llegado Zamora procedente de Guanare y Araure, con un ejército de 6.000 hombres, con el objeto de sitiar la ciudad de San Carlos, que aún estaba en manos del gobierno conservador. Sitio que comenzó el 3 de enero y paulatinamente fue cayendo la ciudad en poder de los federales, excepto las fortificaciones Ya ultimados los detalles para dar el golpe final, fue llamado Zamora para almorzar en la casa de la familia Acuña, minutos después ocurriría el asesinato.
De la muerte de Zamora fue culpado el sargento G. Morón como autor material. Este personaje se consideraba muy ligado al General Juan Crisóstomo Falcón. Veamos lo que nos dice el General Jesús María Hernández, oficial zamorista: "El General Zamora fue muerto en una conferencia secreta para la que fue llamado por Falcón a la casa del doctor Acuña y Morón le dio un balazo de acuerdo con ellos ". Por su lado, Emilio Navarro, cronista zamorista alega: "Veo una presunción legítima (la autoría intelectual de Falcón) por el conocimiento que tuve del Gral. Ezequiel Zamora, el que se le hubiese dado muerte en medio de su ejército y que no hubiese una sola persona que presenciase este hecho ".
Otros testimonios indican que la muerte de Zamora fue producto de una confabulación de Falcón y Antonio Guzmán Blanco e incluso señalan que el segundo chantajeaba al primer. Un testigo pone en boca de Guzmán Blanco lo siguiente: "Conozco todos los pormenores de este crimen y en mi poder está la honra de ese hombre (Falcón). Con que vea lo que hace conmigo; yo me hallé en la misma pieza donde se consumó el crimen... huí del lugar. Verás si tengo mucho para que ese hombre (Falcón) me dispense consideraciones". ¿Sería ésta una de las razones por las cuales Falcón obraría en la presidencia con desgano y prefería irse a sus haciendas en Churuguara, dejando encargado por largo tiempo en la presidencia a Guzmán Blanco?
¿Por qué se asesina a Zamora? Porque representaba la esencia de la revolución social de la Federación y tenía bajo su mando a 23.500 soldados que lo habían reconocido como jefe, y además era dueño de un amplio apoyo popular. Permítanme transcribir una larga pero elocuente reseña que al respecto hace Domingo Alberto Rangel: "La fuerza de Zamora no radicará, solamente, en su fiereza de soldado. Es el amor a los humildes, la adhesión de las masas, el factor que bailará siempre en las velas de sus empresas hasta empujarlas a la meta. A Ezequiel Zamora le sobran soldados, porque tiene pueblo. De cada caserío desemboca en su ejército el contingente de la fe campesina.
Si lo derrotan, al día siguiente dispondrá de otro ejército. Hay alimentos para sus hombres, vendas para sus heridas y caminos para sus marchas. Para que Ezequiel Zamora fuera grande -y lo fue con proporción de guerrero y apóstol- la tierra venezolana le parió soldados. Ese hombre no tenía un ejército sino un pueblo atormentado tras sus huellas... Hubiera tenido cien mil hombres si el balazo de San Carlos no pone una raya de sangre en su carrera de saeta ".
El escritor Vallenilla Lanz acota lo que sigue: En 1846 como en 1859, se concentraron de nuevo las mismas montoneras de Boves y de Páez bajo el brazo vigoroso de otro gran caudillo (Zamora) de la misma fisonomía moral, de las mismas dotes de mando, del mismo empuje heroico, del mismo desprendimiento, de los mismos instintos oclocráticos y hasta podemos decir que de la misma raza del asturiano legendario ". Don Lisandro Alvarado pinta de esta manera la silueta de Zamora:
"Este caudillo, comerciante en un principio, había nacido en Cúa, el primero de febrero de 1817. Hizo parte de la conocida face ion de Rangel, y anduvo insurrecto con él en la provincia de Aragua (...) Tenía él para la lucha armada todas las cualidades de un capitán y todas las energías de un partidario... Duro con el partidario, implacable con el enemigo, imponía disciplina al uno y terror al otro. Su palabra era breve y áspera, su actitud amenazadora, sus órdenes imperiosas, sus planes vastos. La piedad no hallaba abrigo en su alma, la sonrisa no plegaba jamás su boca, eternamente contraída por la tensión de un espíritu en el cual no había sino una pasión, pelear, y deseo de triunfar". ¿Quién mató a Zamora?
Libro Crónicas desde Morón - Prólogo
Morón encrucijada en el tiempo donde aún resuenan en noches silenciosas los chasquidos metálicos de los sables revolucionarios de la Federación y a lo lejos las voces de mando de Zamora y de Falcón.
Como Cronista De San Diego y Consultor Jurídico de la Corporación que agrupa en su seno a todos los Cronistas Oficiales de la geografía carabobeña, confieso que constituye, para mi, un significativo honor la deferencia especial que ha tenido conmigo el muy apreciado amigo y abnegado Cronista de Morón, Profesor Alexis Coello, al depositar en mis manos -una inolvidable tarde de mar, de canciones y recuerdos- un legajo de interesantes crónicas publicadas con antelación en la sección costera del diario Noti Tarde, en su esperada y leída columna Desde Morón, con el propósito de que le hiciese la presentación a tan ricas páginas -todas impregnadas con ese suculento sabor telúrico que brota de las entrañas del alma colectiva del sentimiento moronense- que al fusionarse en un todo, con el homenaje de la imprenta, dieron como producto final este nuevo y valioso aporte a la bibliografía carabobeña.
Traigamos a este espacio la voz autorizada del Cronista Mayor de todos los tiempos en Venezuela, el muy valenciano Cronista de Caracas Don Enrique Bernardo Núñez: «Un pueblo sin anales, sin memoria del pasado sufre una especie de muerte, viene a ser como aquella tribu que sólo andaba por el agua para no dejar su huella» y... qué profunda huella ha dejado marcada, para la posteridad, el ilustre Cronista de Morón con la edición de este libro, testimonio fiel de su profunda erudición académica.
Por lo que respecta a nosotros siempre ha gravitado, en nuestro interior, como una constante, el firme criterio de que si se quiere eliminar un pueblo de la historia hay que comenzar por eliminar la historia de ese pueblo; por lo consiguiente: esa marcada dipsomanía que refleja el Prof. Coello por todas aquellas cosas que respiren esencia del pasado, lo inducen a calmar la sed bebiendo, hasta la saciedad, el milagroso elixir que brota de la fuente cristalina que nutre el álbum historiográfico de la vida de los pueblos, lo que nos garantiza admultos anuos la existencia de Morón en el contexto del tiempo, y que hoy, gracias a la epistemológica pluma del acusioso investigador de su devenir histórico, la progresista ciudad de Morón se encuentra robustecida porque él ha sabido continuar con mística y dignidad la noble empresa emprendida por ese gran roble y excelente amigo Don Miguel Elias Dao, Cronista de Puerto Cabello y Presidente Honorario Vitalicio de la Asociación de Cronistas de Venezuela, quien con sus hermosos 82 años a cuesta sigue demostrando la misma energía que ayer derramaba.
Cuando nos adentremos en las refrescantes páginas de este documentado estudio, nacido como el ave Fénix de las cenizas, hemeroténicas, de crónicas viejas, recorreremos, sin cansancio y de un solo jalón, la idiosincrasia; el sentir, el pensar y el querer, de ese noble terruño que bajo los signos de las saetas inexorables del tiempo se abre -con el corazón abierto como una flor de cayena- a todos los caminos de la patria, esos mismos caminos que condujeron los pasos hasta Morón de la diáfana figura del Pater Patriae un 31 de diciembre de 1826, que hizo que todas «Las casas del pueblo se vistieran de soles» como lo dibuja Don Miguel Elías Dao; precisaremos el dato exacto de la evolución cronológica morense, como lo detalla, fehacientemente, el Cronista en uno de sus artículos: el nombre de Morón lo conseguiremos por vez primera en 1578 en un croquis levantado por Juan de Pimentel. En 1628 se incorpora a la jurisdicción de Nirgua -según inducciones del erudito Cronista-.
En 1700 se ubica en los registros eclesiales como Santa Ana de Morón. En 1730 la abismada población contempla el alzamiento contra la Real Compañía Guipuzcoana del valiente zambo valenciano Juan Andrés López del Rosario, mejor conocido como Andresote o bajo los apodos de Bemba e trueno, Boca e'jarro (por la protuberancia de los labios), Cara e' susto o Pata pal' monte. Durante 1772 - 1773 recibe la visita, itineraria, pastoral del Obispo de la Diócesis de Caracas, limo. Exmo. Mons. Don Mariano Martí, quien suministró al niño Simón Bolívar el sacramento de la confirmación en la fe católica. El 25 de junio de 1824 con la creación de la Provincia de Carabobo por el Soberano Congreso de Colombia, Morón se desprende de Nirgua y se integra al Cantón de Puerto Cabello; (según lo consagrado en la Constitución del 28 de marzo de 1864 los Cantones se llamaron Departamentos, luego Distritos, Municipios Autónomos en 1983 y desde 1990 Municipio).
En 1859 llegan a Morón los Generales Zamora y Falcón e instalan el Cuartel General de la Revolución Federal. Movimiento que culminó con el Tratado de Coche en 1863 y es nombrado Presidente de la República Juan Crisóstomo Falcón. En 1901 el Municipio Morón comienza a llamarse Mora en homenaje a la memoria de su hijo epónimo Juan José Mora. El 2 de diciembre de 1945 gracias a los doctores Arnaldo Gabaldón, Enrique Tejera, Arturo Berti y otros proceres revolucionarios de la ciencia, se comenzó a combatir al fatídico ejército del hasta entonces victorioso General Paludismo con los mortíferos misiles del D. D. T. (dicloro- difeniltricloroetano) bajo el mando del Jefe de la Primera Cuadrilla de dedetizadores Levi Borges, resultando favorecidas las armas de la República. Expresa el Dr. Arturo Uslar Pietri en una de sus reflexiones: «.La transformación social y económica que está sufriendo nuestro país en el presente no es puramente la consecuencia de la Venezuela con petróleo, sino en gran pane de la Venezuela sin malaria». En el lugar donde se libró la primera batalla contra el fatal enemigo, que tenía desolada a Venezuela, hoy se levanta el monumento al zancudo muerto, ideado por el valenciano Don Ramón Chazzím, llevado a cabo por el Club de Leones de Valencia e inaugurado el 2 de diciembre de 1955. El año 1981, por Acuerdo de la Asamblea Legislativa del estado Carabobo, es creado el Distrito Juan José Mora, conformado por Morón y Urama que se desmembraron del Distrito Puerto Cabello.
En el mes de abril de 1997 a proposición del Alcalde Ing. Rafael Garrido fue aprobado unánimemente por la ilustre Cámara Municipal como Primer Cronista Oficial de la urbe el Prof. Alexis Coello, que venía de ocupar la curul edilicia en ese mismo Ayuntamiento por un lapso de nueve años. Obviamente, jugó un papel primordial en la conciencia de los concejales, para tan importante e histórica decisión, los méritos y virtudes que engalanan la honorable personalidad del hoy ilustre Cronista moronense; acrisolado espejo donde deben contemplarse las nuevas generaciones (y las viejas también) para orgullo de la patria.
El Profesor Alexis Coello vio la luz primera en la Península de Paraguaná, en 1956, de muy niño sus padres constituyeron un cristiano hogar en suelo moronense, suelo al cual el Prof. Coello le ha dedicado con auténtico amor filial lo mejor de su existencia. Egresó, con honores, del Instituto Pedagógico Universitario de Maracay en la especialidad de Ciencias Sociales, Profesor Titular del Liceo Ambrosio Plaza, donde se le quiere y se le respeta, experto en materia municipal, director fundador de la revista Morón ayer y hoy; luce sobre su pecho las veneras de las Ordenes Mérito en el Trabajo y Juan José Mora, su obra histórico-literaria se circunscribe a los siguientes libros: Pinceladas en el tiempo, que tuve el placer de disfrutar en San Javier del Valle, una gélida madrugada merideña, en ocasión de efectuarse la XXVII Convención Nacional de Cronistas de Venezuela, Morón y estas páginas donde se retrata, en toda su intensidad, con el lente mágico de la palabra, la historia grande y la historia pequeña, como la de Clodomiro que a su caballo se lo llevó el atraso y a su Clarita se- la llevó el progreso y a él... se lo llevó la tristeza; vivencias; travesuras juveniles, que hablan de una época, como aquella del ciego Estanislao, que era ciego pero que no era bolsa; folklore, costumbres, tradiciones, sueños y añoranzas, que reflejan el espíritu poético y romántico del artífice: "El tractor del progreso echó al suelo las últimas espigas del vergel de la vieja aldea".
En verdad, como amante de la buena lectura y del dato 'histórico preciso, al final de la lectura de las páginas que depositaron en mis manos -una inolvidable tarde de mar, canciones y recuerdos-deseaba que se multiplicaran para seguir disfrutando de tan didáctica y amena lectura, fundida en el crisol de la llama ardiente de la nacionalidad, pero estamos seguros que la producción prolifera del muy distinguido Cronista no se detendrá con las piedras que, algunas veces, se presentan en el camino, por el contrario, muy pronto, estamos seguros, nos sorprenderá, gratamente, con una nueva producción.
Julio Centeno, hijo