Evolución educativa En Santa Ana
Con este escrito vamos a dar por concluido estas crónicas dedicadas a la urbanización Santa Ana en cuanto a su génesis como poblado y también en lo referente a la fundación de sus centros educativos más importantes. Los datos y la información histórica de este trabajo son producto de la investigación que ha hecho Argenis Alcalá, quien preocupado por la memoria colectiva de su vecindario santanero ha logrado plasmar en estas páginas de este prestigioso diario, su inquietud como investigador y para cual este cronista ha actuado como facilitador para el logro del objetivo señalado, atendiendo a lo que una vez dijo nuestro cronista mayor, Don Enrique Bernardo Núñez: "El pueblo mismo es el cronista por excelencia". He aquí el relato de Alcalá. En el año de 1971 se fundada la escuela básica Santa Ana. Esta surge por la necesidad que tenían las familias de esta comunidad por la educación de sus hijos, y el de contar con un espacio educativo adecuado para tal fin y que cumpliera con esas necesidades. ra ese En ese año se inicia la construcción de la escuela, cuyo nombre paentonces era Escuela concentrada núcleo 86 Santa Ana debiendo su nombre a que estaba construida en dicha urbanización, y en honor a la patrona de morón (Nuestra señora de Santa Ana). Fueron sus fundadores: El señor Amado Lugo(+), el señor Luis Carrillo, el señor Manuel Andará(+) y la señora Zoraida de Machado, estos a través de la ayuda brindada por las empresas Venepal, el instituto venezolano de petroquímica (IVP), la voklswagen de Venezuela, logran construir un RT dos (2) salones con los aprendices del INCE que laboraban en dichas empresas. Docentes para ese entonces: Beatriz Bustillos, Ana Landaeta y en el preescolar la maestra Yajaira, las cuales cobraban un bolívar (1) por alumno siendo este sus honorarios por su trabajo. Para el año de 1974 la señora Zoraida Machado, el señor Amado Lugo (+), el señor Luis Carrillo y el Señor Manuel Andará (+) redactan un oficio al Ministerio de educación solicitando llevar esta institución a escuela Básica en donde ese mismo año fue aprobado y se convierte en Escuela Básica Nacional Santa Ana. Para el año de 1972 los trabajadores de las empresas IVP (Instituto Venezolano de Petroquímica, Venepal, Empresas mixta (Ferralca, Produven y Tripoliven), forman una fundación de nombre Funda Morón y construyen unas casas en terrenos de Santa Ana, el encargado de la obra para ese entonces era el Doctor Veras Cadenas, estas casas fueron inauguradas en marzo de 1973, siendo dividida esta comunidad en dos urbanizaciones, Santa Ana y Funda Morón. En el año de 1979 se funda el Jardín de infancia "Santa Ana" tro de Investigación- Acción. De igual modo la institución atiende una matrícula no escolarizada con el apoyo de docentes especialistas en la Cartelera PAElicación de estrategias no convenEn el año 1971 fue fundada la escuela básica Santa Ana de Morón. En el año de 1979, se funda el Jardín de infancia "Santa Ana" con una infraestructura (Modelo R-2), dentro del cual se albergó durante 22 años una matrícula escolar de 96 alumnos en edades comprendidas entre 4 y 5 años distribuidos en 3 secciones; en los turnos mañana y tarde. Situación que se mantuvo hasta el año 2.000, cuando el Ejecutivo Nacional, la Zona Educativa del Estado Carabobo, a través de la Coordinación de la Escuela Bolivariana y el Municipio N° 04, con la aceptación de la Institución por parte de todas aquellas personas quienes hacen vida activa en ella, se crea el Jardín de Infancia Bolivariano Santa Ana 2.000. El CEI. Simoncito "Santa Ana" sufre su mayor transformación al convertirse en el nuevo proyecto educativo nacional mediante la activación del Programa Simoncito, transformándolo éste en un Centro Piloto Referencial Maternal del Municipio Juan José Mora. Albergando en aula permanente 137 niños y niñas en edades comprendidas de 01 a 06 años respectivamente, logrando de esta forma atención integral a niños y niñas en el nivel Maternal y Preescolar. Hoy convertidos en el Centro de Referencia de Venezuela para Latinoamérica dentro de la transformación e implementación de las nuevas metodologías de la Educación Inicial Simoncito como Cenpara espacios comunitarios, lo cual garantizara un aporte para estos espacios de alta vulnerabilidad, en cuanto a la capacitación de las madres voluntarias y la prosecución de dicha matricula no escolarizada a la Primera Etapa de Educación Primaria Venezolana. En actualidad la urbanización Santa Ana y de acuerdo con el censo demográfico realizado e información aportada por el consejo comunal de esta urbanización, la población está conformada por: cuatrocientas noventa y ocho familias (498), un total de dos mil ciento veintidós (2122) habitantes, de los cuales el 51,51% son mujeres, (1093 de 2122 habitantes), y 48,49% hombres (1029 de 2122 habitantes) los mismos fueron divididos por grupos de edades: de 0 a 14 años existen un total de 559 personas para un 26,34%, entre 15 y17 años, 154 personas para un7,26% de 18 a 60 años 1253 personas para un 59,05% y con respecto a la población mayor de 61 años el 7,35%. En lo socio económico y lo socio cultural también ha evolucionado ya que cuenta con una escuela, un jardín de infancia tipo simoncito, un módulo de Barrio adentro, electrificación, agua potable y servida y líneas de cantv, cuenta con dos (02) fundaciones culturales como son: La fundación Sanjuaneros de Santa Ana y la fundación Buscando Nuestras Raíces.
Hablemos de la Urb. Barrio Coro
Nombre paradójico para una comunidad porque es lo uno o es lo otro; lo sucedido es que “la costumbre se hace ley†como reza el viejo adagio popular, puesto que los antiguos moradores de Barrio Coro, la mayoría se fueron hacia las colinas de Mara, otros se quedaron en el sitio, siguieron llamando con ese nombre a la urbanización que se construyo posteriormente en el mismo lugar. Compuesta por 552 viviendas modestas pero cómodas y con la prestación de todos los servicios necesarios.
El Barrio Coro original se fue formando como se formaron todos los barrios populares del sector noreste de Morón a medidos del pasado siglo (entre 1955 – 1960) como consecuencia del proceso de industrialización que vivió la localidad. Surgieron espontáneamente sin planificación en terrenos baldíos, antiguos potreros o campos de labranzas. Con materiales precarios (tablas, latas, barro, etc.) fabricaron sus casas al lado de una quebrada, sobre una loma, en un punto cualquiera. Por cierto recuerdo que los terrenos del Barrio Coro - porque me crié en sus alrededores – eran muy desnivelados, por aquí un cerro, por allá una ciénaga, mas acá un zanjo, mas allá un terraplén o una planicie, lo heterogéneo del terreno le restaba uniformidad al emplazamiento urbano.
La mayoría de sus habitantes eran corianos u oriundos del Estado Falcón, de allí el nombre que le pusieron al Barrio: Coro, que es una palabra Caquetía de filiación Arahuaca y que significa “Lugar de Tierra Rojaâ€, según el historiador Pedro M. Arcaya. Estos corianos que llegaron tras la búsqueda de empleos en las incipientes empresas del IVP (hoy Pequiven), Venepal y otras, optaron por colocar el nombre de su tierra de origen al arrabal recién creado. Destacamos entre sus pobladores a Diosa de Sánchez, Juan Ãlvarez (Fuque), Dionides Castro, Eladio Montero (Yayo), Hilaria Quevedo, Salzalejos, Ãngel Lugo, Miguel Ãlvarez, Juan Arteaga, Julio Mejías, Gringo Vásquez Polonia y otros que no los nombro por falta de espacio.
La nueva urb. Coro comienza a construirse en la década de los setenta, comenzando a ser habitada parcialmente – aun se concluir – en 1975-76 motivado a las inundaciones ocurridas en algunos sectores de Morón cuyos damnificados fueron ubicados en esta urbanización. Sin embargo, al final de esa década (78-79-80) se adjudicaron regularmente las viviendas a las personas que estaban ya censadas.
Esta urbanización esta sobre un terreno rellenado y compactado a una altura de 20 msnm, posee una población estimada de 3.500 habitantes. Es un área de gran desarrollo social, cultural y deportivo. En salud ostenta uno de los mejores C.D.I. (Centro de Diagnostico Integral) del Municipio Mora, en educación tiene un pre-escolar, una escuela primaria y una de educación básica en sus adyacencias. En deporte es una potencia en béisbol que se practica en el estadio Enrique Huarter. Además, el culto católico y los oficios religiosos están presentes en la capilla local como también una de las más antiguas cooperativas de Morón como lo es la Cooperativa de Servicios Fúnebres Diosa Mora.
PD: Otra vez el prof. José Coro, Director del Liceo J. F. Mora y el prof. Wande fueron victima del buen juego de domino y de las pericias en este deporte del Lic. Cesar Ramírez y de este servidor. Ahora los llaman a ellos la sopita Maggi o las cacaitas de los educadores.
Libro Crónicas desde Morón - Pequivén, Una Industria Pionera
Entre los privilegios que el petróleo dio al país está la concentración de recursos monetarios en manos del Estado. Ellos permitieron la ejecución de planes expansivos de la industria nacional, especialmente aquellos que lograran reducir las importaciones. Esta estrategia se inició en la primera mitad del presente siglo y se le denominó Política de sustitución de importaciones. Se hacía énfasis en las industrias básicas y en las industrias de punto final.
Las instalaciones industriales debían contemplara una ubicación idónea que facilitara su accesibilidad a las materias primas y a los mercados potenciales, así como también a una mano de obra rentable. Estas premisas previamente estudiadas, están presentes, por ejemplo, en la localización de la industria hidroeléctrica y del hierro en Guayana, y la industria petroquímica en Morón.
La situación del viejo Instituto Venezolano de Petroquímica (IVP) en las inmediaciones del golfo Triste, en el costado noreste de [[La_Población_de_Morón|la población de Morón]] y a sólo 30 kilómetros del puerto de Puerto Cabello obedece a los criterios anteriormente mencionados. La Petroquímica Nacional se crea en 1953, pero en Morón no se establece sino en 1955, como una dependencia del Ministerio de Energía y Minas y sobre una extensión de 2.910 hectáreas.
El IVP se creó con la finalidad de "El estudio, establecimiento, operación y desarrollo de industrias destinada al aprovechamiento de minerales, hidrocarburo y cualesquiera otros productos que guarden relación con la industria petroquímica " (según estatutos).
Al principio funcionó -1° de julio de 1955- como una pequeña planta mezcladora de fertilizantes. Luego en 1956 se convierte en el Instituto Venezolano de petroquímica y en 1957 se inició la producción de clorosoda. Para 1963, además de la plante de clorosoda, se incorporan las de ácido sulfúrico, ácido fosfórico, superfosfato, amoníaco, ácido nítrico, nitrato de amonio, urea, planta mezcladora WPK y sulfato de amonio. En diciembre de 1977 el IVP pasó a denominarse Pequiven y en mayo de 1978 se vinculó como filial de petróleos de Venezuela y a su alrededor gira un mundillo de empresas satélites tanto mixtas como privadas.
Con el avance de la industria petroquímica moronense se produce cierta evolución en la composición de la población y una modificación sustancial en el uso del espacio. La población rural que se encargaba de las faenas agrícolas como la explotación de fundos productores de copra, de la actividad cacaotera en Urama y de la obtención de carbón vegetal en hornos agrestes, se transformó en un contingente de brazos prestos a la labor fabril y a los menesteres de la construcción y del comercio. El tractor del progreso echó al suelo las últimas espigas del vergel de la vieja aldea.
Tras la petroquímica llegaron la compañía de papel, la Mobil, la Volkswagen, Planta Centro, las mixtas, Cavim, la CVP; y no se hicieron esperar los grupos de inmigrantes provenientes de los estados vecinos con alto grado de desempleo. Morón se nutre, demográficamente hablando, con nuevos huéspedes de variadas culturas y diferentes niveles cognoscitivos.
Las empresas locales acondicionaron sus áreas perimetrales y sus vías de acceso, construyeron campamentos o mejores casas para sus trabajadores. Más allá quedaron las casas achatadas del antiguo poblado, las hileras de ranchos convertidos en mabiles, la polvorienta carretera que se perdía entonces entre vegas y barrios de reciente formación donde aguardaban los brazos de reserva.
A los viejos propietarios de tierras, desde la Justa Federal, pasando por los terratenientes del gomecismo y del perezjimenismo lo desplazan los nuevos dueños empresariales con extensiones territoriales inmensas, mucho más de las requeridas para el desarrollo industrial. Tierras, aguas y aire son usurpados por estos entes centralizados en la capital de la República. Los ríos -como el Sanchón y el Morón- son considerados como reservónos de agua para uso industrial, según legislación especial. Las mejores playas son propiedad privada o de uso restringido de las compañías; no obstante, algunas de ellas han sido convertidas en basurero, contaminadas de mercurio, petróleo, aceites. Se olvidan de que por ley las playas pertenecen a todos. Lo único que sí es para todos es la polución en el aire, puesto que tenemos que respirar.
La empresa Pequiven, quizás por ser propiedad del estado, está superadministrada, tiene 26 gerentes con sueldos millonarios, una flota de vehículos último modelo y un considerable número de personal técnico y medio. Pero requieren reducir gastos, van a botar a un centenar de obreros. ¿Quién produce?
El Coriano Leopoldo Garcés
Es un humilde habitante del pueblo de Morón, una persona común y corriente que como tantas otras discurren sus vidas en el silencio de la cotidianidad, su andar presuroso describe una personalidad inquieta que lo involucra en pequeños y grandes asuntos de las comunidades en las cuales cree que su solidaridad debe ser manifestada.
Siempre aporta su grano de arena, es un fiel cumplidor de los compromisos y un hombre cortes que tiene una gran valorización de las amistades.
Su figura es menuda, de color blanco tirando bachaco, es un hombre bueno, trabajador y leal.
Se trata del paisano Leopoldo Garcés a quién cariñosamente le decimos "El Coriano", pero en realidad deberiásele llamar "El Peruano" que va más a tono con su lugar de nacimiento porque vio la luz por primera vez en el caserío "El Perú", pequeño sector que pertenece al municipio tocópero del Estado Falcón.
Por cierto, me comunicó el cronista de este municipio Don Pastor Campos que este caserío debe su nombre a un árbol muy frondoso llamado "El Perú", el cual se hizo muy popular en tocópero por ser el sitio donde los comerciantes, los arrieros y transeuntes amarraban los burros para entregarse a una siestecita o al descanso.
En Morón residen muchos tocopereños o tocoperenses que han dado su esfuerzo durante muchos años a la entidad mórense, por ejemplo recuerdo ahora a Alfredo Donquiz (El Gato), a Alfredito Morales, (También de El Perú), a los Arias Donquis, al Gato Campos (Trabajador de Ferralca) y a muchos otros que ahora se me escapan sus nombres.
El coriano Leopoldo o el peruano Leopoldo es casi un septuagenario y llegó a Puerto Cabello a los veinte años de edad donde se residenció en el desaparecido barrio La Isla; vino como la mayoría de los inmigrantes falconianos en búsqueda de trabajo para mejorar su condición social y económica.
Comenzó a trabajar en el conocido supermercado popular de Puerto Cabello en 1963, se trasladó a Morón para trabajar en la cooperativa de alimentos del IVP ubicada en Las Colinas de Pequiven (donde hoy está el ateneo), luego trabajó en una contratista (SINKA) en la Petroquímica durante la construcción de la Planta de Amoniaco, (6 años) y en la Industria Venepal (18 años).
En 1967 se radicó en la Urbanización Santa Rita de Morón, siendo uno de sus fundadores; allí ha procreado la mayoría de sus nuevo hijos junto a su esposa cumarebera.
Su inquieta vida y su preocupación social lo llevaron a militar en las filas del otrora poderoso partido de Acción Democrática; allí rindió varios de sus años mozos.
Todavía el coriano no se siente cansado, es andariego, anda aquí, anda allá, toca las puertas de las instituciones oficiales en busca de soluciones a los problemas, lo he visto en esa lucha diaria por la supervivencia y la diligencia que se hace para el colectivo.
Actualmente pertenece a la directiva de la asociación de jubilados y pensionados del Seguro Social (Asojupen) como secretario de asuntos sociales y está en lucha junto a José Brett, Xiomara de Orta, Columba Aguiar, Rosalino García, Josefina Aponte y Pablo Morón, todos bueno amigos del Concejo Municipal de Juan José Mora y en particular de este servidor que suscribe estas líneas.
Libro Crónicas desde Morón - Jornadas conservacionistas del Golfo Triste
Magnífico evento de educación ambiental el realizado en la Unidad Educativa Rómulo Gallegos, Morón, durante la semana que fue del 04 al 08 de mayo del presente año. Se denominó "I ENCUENTRO CIENTÍFICO INFANTIL Dr. JULIO CESAR CAROZZO" y estuvo coordinado por FIDEPROGO (Fundación Interinstitucional para la Protección del Golfo Triste), conjuntamente con el Centro de Ciencia y Educación Ambiental del Golfo Triste que dirigen los profesores Oswaldo González y Mery de Núñez.
AI respecto queremos hacer las siguientes consideraciones. Primero: Las jornadas llevan el nombre de un ilustre conservacionista como lo es el Dr. Julio César Carozzo. Este venezolano nació en Zaraza en 1915. Su infancia transcurre en el llano hasta los ocho años, luego se traslada a Caracas donde estudia varios años; de allí parte hacia Argentina, Brasil, Centro América y el Caribe. Estudió Genética pero se le conoce más por ser un gran ecologista. Carozzo radicó su centro de operaciones en Morón, con el antiguo IVPy la sociedad civil Palmichal. Su obra más trascendental es la recuperación y/o reforestación de de la Cuenca del rio Morón, la cual había perdido el nivel de sus aguas a causa de la tala y la quema provenientes de las manos del hombre que intervienen el medio natural con labranzas y cultivos.
El resultado es un ejemplo de conservacionismo y de constancia en el trabajo. Con semillas que viajaban en los vientres de las aves y abono distribuido por las excretas de los mamíferos se produjo el repoblamiento arbóreo de la cuenca, más la reubicación en terrenos adecuados de los conuqueros, amén del reconocimiento de sus bienhechurías.
Segundo: El espacio estudiado es el Golfo Triste. Amplia entrada del mar Caribe en el litoral del norte de Venezuela, desde San Juan de Los Cayos, en el Estado Falcón hasta Ocumare de la Costa en el Estado Aragua. Su nombre (Triste) deviene, según los primeros exploradores, de la serenidad de sus aguas, lo manso asemejaba tristeza. No obstante, Pablo Vila dice: ..."El mal llamado Golfo Triste. Este nada tiene de triste, como no sea por los caseríos de pobre aspecto del litoral. Aquellos pueblos se hallan en decadencia desde que cesaron las actividades portuarias al paralizarse la navegación fluvial por ambos ríos-, decadencia que se acentuó al reducirse los transportes ferroviarios".
Esta zona costera presenta vigorosos centros poblacionales, pero más aún, es aposento de diversas industrias de alta significación, así como también de importantes complejos hoteleros y recreativos. Las playas de esto golfo acusan una alta contaminación producto de las descargas de desechos industriales, aguas residuales, derrames de aceite, etc., que no solo han afectado a aquellas sino también a los ríos, caños y lagunas. Otro tanto se hace para degradar el medio con la extracción de maderas, destrucción de manglares y rocas coralinas que constituyen el habitat de variedades de especies vivas tanto de índole animal como vegetal.
Para nombrar solo algunos ejemplos, vemos como en Puerto Cabello y Morón arremete contra la naturaleza la empresa Corpoven y otras como Venepal que vierte sus aguas servidas al río Yaracuy. Pequiven hizo lo mismo con el Caño de Alpargaten donde depositó toneladas de mercurio durante varios años. En Tucacas, un emporio turístico, se drenan las aguas negras, sin tratamiento, de los hoteles y del poblado hacia las entrañas marítimas.
Tercero: Emocionante fue ver las conclusiones y recomendaciones del trabajo de campo realizado en Boca de Yaracuy por los niños de los planteles educativos de Puerto Cabello y Morón. Con su tierna voz iban hilvanando palabras prometedoras de un horizonte de flores. Sus expresiones transmitían impresiones sencillas, pero que lucían una alta dosis de sabiduría propias de las almas elevadas. Todos los presentes aprendimos de los niños, protagonistas del mañana para la redención de la naturaleza. Al final, el padrino del evento, el pr. Julio César Carozzo propuso la creación de la "Fundación Golfo Alegre" con la finalidad de mantener viva la ¡dea y la acción conservacionista en este accidente geográfico, de antemano, el mismo padrino hizo la primera donación para tal objetivo.
Concluida la ceremonia se procedió, gracias a la escuela anfitrionay a sus atentos maestros, a la deglución de dulces en confraternidad con los docentes, invitados y la chiquillería. Se distribuyó un hermoso afiche donde en un aparte decía: "SI CUIDAS Y PROTEGES A LA NATURALEZA, LE HABRÁS DEJADO UNA GRAN HERENCIA A TUS HIJOS, PERO MAS VALIOSO AUN, LOS HABRÁS ENSEÑADO A CUIDARLA Y PROTEGERLA, A SU VEZ PARA OTRAS GENERACIONES".
Fundamorón
En esta oportunidad no nos referimos a la urbanización que existe con este nombre, sino a una institución que existió y jugó un papel muy importante en el devenir y desarrollo del pueblo de Morón; se trata de la Fundación para el Desarrollo de la Ciudad de Morón "Fundamorón" creada el 20 de diciembre de 1969 y hoy lamentablemente extinguida. Reza como objetivo fundamental en su acta constitutiva que se proponía la "remodelación y construcción de obras en Morón, como calles, escuelas, centro de capacitación profesional, etc., y elevar la calidad de vida". Fundamorón llenó un espacio en la vida local como un organismo de planificación y ejecución de obras sociales benefactoras de la comunidad, debido a la ineficiencia y desidia del ente municipal para con la población moronense, que en aquel entonces estaba representado por el Concejo Municipal de Puerto Cabello. Se constituyó un pool de empresas que aportaron diversos montos de Fundamorón obludivaid El IVP fue uno de los creadores de Fundamorón y su pool de empresas. capitales, para conformar un fondo de inversión destinado a la realización de mejoras o construcciones de escuelas, calles, etc. Los organismos fundadores fueron: El Instituto Venezolano de Petroquímica (I.V.P.), Concejo Municipal del Distrito de Puerto Cabello, C.A., Venezolana de Pulpa de Papel (Venepal), Mobil Oil Company de Venezuela (Mobil); Corporación Venezolana de Petróleo (C.V.P.), Explotaciones Forestales y Agrícolas (Efasal), C.A., y Química Integrada (Intequin). Posteriormente Fundamorón quedó integrada por los siguientes miembros: Pequiven, Concejo tes miembros: Pequiven, Concejo Municipal del Distrito Puerto Cabello, C.A. Venezolana de Pulpa de Papel (Venepal), Corpoven, S.A., C.A. Administración y Fomento Eléctrico (Cadafe), Volkswagen e Intequin. La primera junta directiva que rigió la institución hasta diciembre de 1978 estuvo conformada de la siguiente manera: presidente: Rafael Navas (Venepal), primer vicepresidente: Pedro González Izquiel (Concejo Municipal), segundo vicepresidente: G. Jurewitz (VolksFoto: Archivo Notitarde. wagen), vocales: Antonio Pietri (Corpoven), Maclym Black (Pequiven), Francisco Antúnez (Cadafe) y José Scarioto (Intequin). El 7 de mayo de 1980, en una reunión de emergencia y sin cumplir las formalidades estatutarias para la convocatoria, se nombró una junta directiva provisional por espacio de seis meses, la cual quedó integrada así: por el Concejo Municipal, director principal: Gladys de Moreno; director suplente, Nacir Kablan. Por Corpoven: director principal: Elio Rojas; director suplente: Alberto Anderson;, por Venepal: director principal: Ãtalo del Burgo; director suplente, Tulio Jiménez; por Pequiven: director principal, Linas Mazeika y después Pedro Irausquín; director suplente, Diego Prato. Entre las obras que realizó Fundamorón en 1971 están las siguientes: campo deportivo y el parque Ymca en la urbanización Colinas de Mara; una escuela en el barrio Santa Ana; un puente peatonal en Santa Ana; construcción de la escuela de Las Parcelas; 100 viviendas que hoy se denominan Fundamorón (1972); un puesto de vigilancia en la entrada del barrio San Diego (1973); construcción del liceo Ambrosio Plaza en la urbanización Colinas de Mara (1974). y el preescolar Menca de Leoni en el barrio El Jabillo (1976).