EL EJE MORÓN PUERTO CABELLO EN 1955
Quedaría incompleto el análisis para la comprensión del proceso urbano industrial de Morón sino publicáramos la tercera y última parte de esta secuencia de crónicas sobre el tema que nos ocupa basándonos en el informe sobre la localización de la población obrera de la industria Petroquímica aprobado por la comisión nacional del urbanismo en el año de 1955. Necesario es ubicarse en el contexto de la época para apreciar las consideraciones y razonamiento de los planificadores. Veamos que dicen respecto a la recreación: "Es esencial tener en cuenta en esta comunidad su proximidad al mar, como elemento de influencia psíquica en el habitante, el descanso y la recreación deben estar íntimamente ligados al mar y todos y cada uno de los habitantes deben tener acceso a la playa, que debe ser reservada para instalaciones recreacionales colectivas; en este sentido es imprescindible la conservación y protección de "Los Cocales" verdadera riqueza natural del sector, este elemento debe tomar en el nuevo centro el mismo carácter del bosque de los Caobos en Caracas, hay que pensar en aquellos lugares de recreación que puedan estar ligados a la vida diaria". Referente a lo anterior es preciso señalar que poco se ha respetado ese mandato de la comisión nacional de urbanismo puesto que la línea de costa del municipio en su mayoría, a excepción hecha de Palma Sola, ha sido restringida al uso recreativo de la ciudadanía y otorgada para el usufructo exclusivo de las empresas de la zona. Por otro lado, compartimos el valor de "riqueza natural" que le da la comisión de urbanismo a los frondosos "cocales" que caracterizan el entorno costero y que muy bien lo acoge y lo simboliza el escudo de armas de la ciudad de Morón. Tratando la localización de la industria Petroquímica en sí, sostiene lo siguiente: "que su situación al oeste es muy conveniente debido a la dirección de los vientos predominantes, lo cual deja su totalidad fuera del humo u olores provenientes de sus instalaciones y define un área inmediatamente al oeste, que deberá ser reservada para ubicar allí las industrias que aparezcan debido a la "explosión en cadena" que provocará" la elaPalma Sola, ha sido restringida al uso recreativo de la ciudadanía. boración de productos de la propia Petroquímica (es el caso de las empresas mixtas de Tripoliven, Ferralca y Produven que se instalaron allí en los años setenta); deberá mirarse con sumo cuidado la debida separación física entre las instalaciones industriales y las áreas que van a ser desarrolladas para la vivienda con el objeto de asegurar al trabajador el debido aislamiento de la zona de trabajo durante sus horas de descanso y ocio y especialmente mantenerlo en contacto con la comunidad". Hay que destacar una estrategia que no se llegó a realizar, pero que estuvo en los planes de la comisión: "se ha creído conveniente además que con el fin de fortalecer el nuevo núcleo urbano que sus oficina (la de la Petroquímica) principales y el contacto entre patrono y trabajador se efectúe fuera de la propia zona de trabajo y se ubiquen en el propio centro del poblado; en forma que la sección o industrial, la administrativa de relaciones públicas, etc debe constituir el primer elemento y el más importante del centro, en mutuo contacto con las autoridades, vendedores) etc; en forma tal de asegurar y garantizar su vida desde el primer momento". Y finalmente: "Del otro lado Morón, íntimamente ligado a la gran inversión de la petroquímica deberá recibir todos los beneficios de la nueva fuente de trabajo reflejadas en la concentración y formación allí de un centro urbano moderno, con sus grandes estacionamientos, boulevards, comercios, oficinas industriales, etc. Hay que darse cuenta que su actual estructura y naturaleza es francamente primitiva, si se piensa que a su lado aparecerá una organización donde se están empleando los más adelantados recursos de la técnica contemporánea y se hace una inversión que representa muchas veces su valor actual, al conservar este desequilibrio se reflejaría de inmediato en el futuro del nuevo grupo de familia, bastante numeroso que entrará en la nueva vida del sector, quizás por muchas generaciones o siglos, y no se obtendría un todo orgánico compacto y moderno". Excelente observación, había que agregar que del gran contingente humano que ingresó a Morón se integraron fácilmente al Morón primitivo los trabajadores de menor rangò, no así el grupo de los altos empleados, profesionales y gerentes que siguen viviendo en Valencia y otras ciudades. Por lo demás hay que recordar que este estudio se hizo en la época de la dictadura Perezjimenista que caería tres años después de este informe, luego vino otra visión de la industria y del moderno Morón de los boulevares, de los grandes estacionamientos etc. Que quedaron en los sueños de los moronenses.
Libro Crónicas desde Morón - El Barrio de Los Apamates
Dos semicurvas y una recta componen la vieja callejuela que se extiende de oeste a este. No posee otra salida que la misma entrada que es por la avenida Falcón, aunque uno o dos recovecos conducen a los peatones hacia los lados de los barrios El Jabillo y La Charneca. Este barrio fue emplazado en un terreno muy irregular, al borde de una gran ciénaga, llamada La Plancha, que lo cubre por el lado sur y en tiempo de lluvia se expande hacia el este. Por el norte le cae una quebrada intermitente que se une en el extremo de la calle a los terrenos cóncavos de La Plancha. Estas condiciones topográficas hicieron que las casas se acomodaran anárquicamente y la calle se configurara sin ninguna simetría u orden. Generalmente es estrecha, aunque en algunos puntos se ensancha; una que otra casa están a media calle.
El barrio se fundó en el segundo lustro de la década de los años cincuenta en terrenos de un antiguo potrero. Su creación fue producto de la inmigración de falconianos que vinieron tras los puestos de trabajo de la incipiente industria petroquímica, humildes corianos que parapetearon sus humildes viviendas con materiales sencillos o de desechos.
Los barrios del norte del municipio entre los cuales citamos a Bota Burro, El Mamón, El Jabillo y Unión, todos adyacentes a la avenida Falcón, fueron los que concentraron, en esa época, la mayor cantidad de "cabezones" provenientes de la tierra de los caquetíos. Entre los fundadores del barrio Los Apamates recordamos a José del Carmen Fernádez, Luis Acosta, José Faneite, Francisco Rodríguez, Isabel de Rodríguez, Dionisio Sánchez, Modesto Gotilla, Juan de Dios Lugo, Ramón "el loco", Cosme Coello, Domingo Manzano, Eustaquio Montañés, Fay Calembé, Tomás Méndez, Leonor de Quintero, Gregorio Quevedo, José Partida; por la Av. Falcón, los Romero y los Sirit.
En la quebrada húmeda había crecido una hilera de los altos apamates que cuando florecían el cielo del barrio se nublaba de violetas y los niños de entonces jugaban con las flores que al desprenderse de la cima caían girando en sí mismas como un trompo, y movidas por la brisa se hacía difícil tomarlas en el aire; ése era el juego, quien tomara mayor cantidad era el ganador.
Eran los tiempos de los juegos infantiles sanos y de la tradición muy venezolana. Lamentablemente han desaparecido y los muchachos de ahora se inclinan prematuramente por los juegos de adultos (caballos, loterías, etc.) o llevados por los valores foráneos que preconiza la televisión buscan entretenerse en actos que en la mayoría de las veces hacen apología a la agresividad y a la violencia.
Entre los juegos que disfrutaban los zagalos del barrio estaban: policías y ladrones, el fusilado (al que perdía se le deban vanos pelotazos por la espalda), las metras o canicas, riñas de trompos (más de uno lloraba cuando le rajaban el trompo), guataco por las orejas, palito matequillero, la pelota de goma callejera. Estos juegos empezaban y terminaban en un gran bullicio o algarabía. Otras veces los muchachos se acurrucaban en las aceras a oír los cuentos o historias de algún adulto o galanteaban a las muchachas con un rin de bicleta o un neumático que empujaban simulando un automóvil o andaban sobre una varilla de madera que se convertía en caballo.
Con el tiempo cayeron los apamates y al barrio se le llamó solamente Unión. Uno a uno fueron desapareciendo, uno por la acción del hombre y otros por fuerza de la naturaleza. La transformación llegó, los infantes se hicieron adolescentes, y éstos, adultos.
Buscaron el porvenir en los caminos tortuosos de la vida, el viejo barrio había servido para una etapa de la existencia, ya que se hacían necesarios nuevos horizontes. A uno pocos mayores se los llevó la pelona; otros, cuando jóvenes, se marcharon a Valencia; pocos sucumbieron ante las sustancias psicotropicas y la mayoría han encontrado otros lares y se mantienen fieles a principios de honestidad y laboriosidad.
Cuando fuimos concejales logramos asfaltarles su única calle y se les construyó una buena cancha deportiva. Giannatale le hizo un puente, lástima que hoy esté carcomido por la herrumbre. Los gobiernos (local y regional) sustituyeron la red de aguas blancas y lo dotaron de cloacas, aceras y brocales. La escuelita (construida por los fundadores) fue ampliada mejorándola considerablemente gracias a la intervenciones de las maestras Mirian, Loly y Haydée.
Barrio Unión fue el primer barrio de Morón que formó una junta de vecinos, no obstante, quedó sin protocolizar en las oficinas de registro.
El Eje Morón-Puerto Cabello en 1955
En mi archivo existe un informe sobre la localización de la población obrera de la industria Petroquímica aprobada por la comisión nacional de urbanismo en la sesión Nº 457 de fecha 27 de diciembre del año de 1955.
En este estudio se hace un diagnóstico muy completo sobre el eje Morón Puerto Cabello desde el punto de vista del medio físico, del urbanismo, demografía, económico y social.
Por ser un instrumento valioso para el conocimiento de la realidad de esa época y la actual la vamos a compartir, en forma muy suscinta, con los atentos lectores, que nos acompañan semana a semana, obviamente estamos hablando de sesenta años atrás pero que fue el punto de partida para que Morón sea lo que hoy es.
En primero término el estudio califica al eje Morón Puerto cabello como un "sector Portuario Industrial de primer orden" y dice "su planificación total deberá ser realizada en forma eficiente para lograr al mismo tiempo que la actividad integral de la población en él repartida costos de operación y de producción que permitan, en el futuro, competencia en el mercado internacional".
Esta primera premisa nos indica que el implante industrial y el urbanismo no originario fue inducido o planificado obedeciendo a directrices de los organismos nacionales de planificación del estado venezolano y no hecho al azar o al boleo como se pudiera imaginar.
Y agrega el informe que "en vista de la importancia del sector no se debería teóricamente, tomar una decisión en relación a un solo elemento, pero debido a la urgencia y a la existencia de puntos obligados: La conformación topográfica y la dirección de los vientos, la localización del puerto y de la ciudad cabecera, la determinación del sitio para la primera industria petroquímica, el trazado del ferrocarril y de las carreteras, permiten limitar el planeamiento a ciertos puntos esenciales"...
Describe el territorio así: "El sector se encuentra situado al norte de Venezuela, dentro de la región central pero depende también de la región occidental (división regional de la C.N.U) su extensión se aproxima a la del Dtto.
Puerto Cabello del Estado Carabobo (recordemos que Morón pertenecía a Puerto Cabello).
Su formación topográfica en general es similar a la de la costa El Eje Morón-Puerto Cabello en 1955 como punto de partida.
central venezolana: poca extencentral venezolana: poca extensión del área plana (3Km) promedio de ancho y luego el comienzo de la cordillera: su contacto con el este es muy difícil, franco hacia el oeste y regular hacia el sur.
La costa presenta caracteres de las costas de inmersión al este Puerto Cabello y de emersión al oeste.
Continúa el informe con la descripción de la hidrografía del sector, hace mención a los suelos aluviales y coluviales, a los cultivos de coco, maíz, leguminosas, etc.
La temperatura media 26,5 oC, los vientos con la dirección dominante norte este con velocidad media de 3,0 m/sg Altura media de la faja plana: 5 mts y la humedad relativa media del 77%.
El estudio sigue con una amplia exposición elaborada metodológicamente sobre el aspecto agroeconómico con criterios especializados en la dinámica espala cial, sociología laboral, población, costos e inversión etc.
Pero lo que si es necesario aclarar es que el objetivo central de este informe es seleccionar el mejor sitio, en base a los conceptos técnicos anteriores, para la ubicación de la numerosa población laboral que se espera cuando el funcionamiento de la Petroquímica así lo requiera.
Debemos ubicarnos entonces en lo que era Morón en aquel tiempo, es decir, hace sesenta años atrás (año 1955).
Contaba Morón para ese año con 2044 habitantes aproximadamente (censo de 1950) había incrementado su población como consecuencia de la disminución de su mortalidad debido a la erradicación del paludismo en la década anterior (año 1945 y siguientes).
Y sólo en la primera etapa la industria Petroquímica necesitaba 2000 trabajadores; vean uds la magnitud del cambio demográfico que únicamente en la primera etapa la población que se esperaba ubicar en Morón igualaba casi en cantidad a los pobladores establecidos en el área.
Indudablemente que esta masa de trabajadores petroquímicos había que buscarle una apropiada ubicación y esto modificaría el patrón espacial original del poblado que para ese entonces sólo era tres calles en el casco originario (La Real, La Paz y la Miranda) lo demás eran caseríos rurales dispersos por el territorio.
La antigua Aldea Moronera de carácter agropecuaria se iba a convertir bruscamente en un centro industrial receptor de numerosos inmigrantes por las necesidades empleadoras de la mano de obra de la industria Petroquímica.
De allí que los que elaboraron el informe estudiado hacen tres propuestas para ubicar a este numeroso grupo de trabajadores: ubicarlos en un complejo urbano por construir autónomo y separado, o localizarlos en Puerto Cabello, distribuirlos e integrarle adecuadamente en Morón.
Escuche a este cronista todos los domingos de 8 a 9 am en el programa "Crónicas en Domingo" por Caribeña 1000 AM.
Converso
El poeta Rómulo Calderón Torres (Cumaná, 1948) se ha dedicado a escribir la historia con versos siguiendo con este estilo al viejo cronista de Indias Juan de Castellano. Su obra es numerosa al igual que sus galardones que prèmian la calidad de su trabajo. El Dr. Calderón Torres le ha escrito la historia a varios estados del país a través de los versos, ho nos vamos a referir en esta columna a "de Carabobo converso" sólo al capítulo que se refiere al municipio Juan José Mora. "Encrucijada del reto" / como el himno significa, / del modo que magnifica/ en su profundo respeto, / por ese Morón tan quieto / capital que tiene ahora, / en este Juan José Mora / al municipio anhelante / de un progreso palpitante / que su pueblo tonto implora. Morón en su zona urbana / tiene parroquia tocaya, y en suburbana se haya/ la muy conocida Urama; / pórtico doble ventana / que al municipio circunda, / con esa gente que abunda/ con segura urbanidad, / y la grande identidad/ de la clase que lo inunda. A su frente cual celoso / un gigante se le aposta: / cordillera de la costa / del macizo montañoso; / perfumado por el gozo / en cercanías del llano, / extendido como mano / que fortalecen el afán, / con un afecto titán / y un orgullo soberano. Mora es ya por sus ramales / uno de esos municipios,/ de abanderados principios / y prestigios industriales; / de estrategias especiales / con su cara hacia el mar, petroquímico lugar / que reproduce, inversión,/ porque en papel y cartón / la industria se va a apoyar. El municipio está lleno / de un muy cargado progreso, / ya que tiene mucho peso / por tanta industria en su seno: / lo que no parece bueno / es la contaminación, / que pulula ya en Morón / por tantas emanaciones, / líquidas y de igniciones que dañan la población. En la historia se ha negado / nombre de algún fundador, / ni específico señor, / que la haya decretado, / si se sabe que ese lado / fue por el negro elegido, / porque al huir afligido / de la hacienda en que servía,/ encontraba en esa vía / su asiento más preferido. A Nirgua pertenecía / hace un buen tiempo Morón, y en esa jurisdicción de esta forma se extendía: / de Río Sanchón habría / hacia todo el occidente, / con Bejuma allí presente: Carabobo y Montalbán, que con Urama están / en ese espacio existente. Fue tiempo en que Alpargatón / como Morón su destello, / parte de Puerto Cabello / que era antes un cantón, más Urama en la ocasión / sigue con Nirgua integrada,/ más tarde queda creada / Urama con Montalbán, / que en otro cantón están / en su forma organizada. Luego se han integrado / al cantón Puerto Cabello, / siendo así que ya por ello / grado parroquia se ha dado; / - como ya bien se ha explicado - / entonces mucho después, Morón y Urama a su vez, / municipios ya serán, / porque ahora ya estarán / con Puerto Cabello, pues!
Comunidad Moronera II
Creo importante continuar con el contenido de la correspondencia dirigida al Presidente Rómulo Betancourt por la comunidad moronera "Casa de Tejas", por considerarla con un valor histórico extraordinario.
El documento de la donación de las tierras firmado por el Mariscal Falcón en 1866 fue ratificado por el Presidente general Joaquín Crespo en 1897 tal como consta en el archivo del Ministerio del Interior de ese año en el Tomo 3, Pag. 85.
Sin embargo, Pérez Jiménez hizo caso omiso a la legalidad de la documentación y sólo respondió a través de un telegrama; sigamos textualmente las palabras de los afectados: "Así correspondió el Sátrapa a nuestro reclamo.
Él también tenía las manos metidas en el despojo y no hubo compasión para estos infelices trabajadores agrícolas de este histórico pueblo, que fue el cuartel de aquellos aguerridos que con el mayor fervor colaboraron con los generales Zamora y Falcón en la contienda federativa.
Hoy (1959) cuando comienza a definirse una nueva era de sosiego y esperanzas, nos apresuremos a solicitar de Ud. señor presidente, la protección y amparo de nuestro derecho en esta propiedad "Casa de Tejas", como ya lo habíamos planteado documentalmente a la Junta ya mencionada; propiedad ésta por la cual fuimos atacados en el año 1919 por el General Juan Vicente Gómez que lo hizo acusar por un testaferro como tierras baldías; hubo la oposición, fueron (los propietarios) al castillo Libertador, pero nuestras escrituras comprobaron que no eran tierras baldías y Gómez no pudo despojarnos...
Ahora (1955) nuevamente aparecen vendidas (las tierras), por uno de los jerarcas de la oprobiosa dictadura fenecida, al Instituto de Petroquímica, el cual batió el record en la destrucción desvastadora de todos los fundos agrícolas y pecuarios de este compromiso y todo aquello que constituía el patrimonio para su subsistencia y sentenciada a desaparecer hasta la misma población, que por milagro providencial no llego a consumarse su destrucción.
Esta anormalidad ha producido un alcance desesperado de dificultades que después de arrebatarles o destruirles sus sembrados o medios de alimentarse con sus familias, a esos desheredados, a esos hombres desalojados no se les daba trabajo en el Instituto (Petroquímica), sino a los foráneos, lo que dio base para la emigración de la mayor parte de los habitantes hacia los centros (urbanos), ya de por si congestionados".
Este es el drama social creado cuando la llegada de la industria petroquímica a Morón, los terrófagos del régimen perejimenista hicieron suculentos negocios con el despojo, compra a precios de gallina flaca y hacen ventas onerosas al mismo estado que en este caso estaba representado por los regentes del extinto I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica). Continuara con la última parte.
RESUMEN HECHO CON INTELIGENCIA ARTIFICIAL:
La comunidad moronera “Casa de Tejas†envió una correspondencia al Presidente Rómulo Betancourt, la cual consideran de gran valor histórico. El documento de la donación de las tierras firmado por el Mariscal Falcón en 1866 fue ratificado por el Presidente general Joaquín Crespo en 1897. Pérez Jiménez ignoró la legalidad de la documentación y sólo respondió a través de un telegrama. La comunidad pide la protección y amparo de su derecho en esta propiedad “Casa de Tejasâ€, por la cual fueron atacados en el año 1919 por el General Juan Vicente Gómez. Nuestras escrituras comprobaron que no eran tierras baldías y Gómez no pudo despojarnos.
En 1955, las tierras fueron vendidas al Instituto de Petroquímica por uno de los jerarcas de la dictadura. El Instituto destruyó todos los fundos agrícolas y pecuarios, lo que produjo un alcance desesperado de dificultades. A los desheredados no se les daba trabajo en el Instituto, sino a los foráneos, lo que dio base para la emigración de la mayor parte de los habitantes hacia los centros urbanos. Los terrófagos del régimen perejimenista hicieron suculentos negocios con el despojo, compra a precios de gallina flaca y hacen ventas onerosas al mismo estado que en este caso estaba representado por los regentes del extinto I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica).
OTRO RESUMEN HECHO POR INTELIGENCIA ARTIFICIAL
La comunidad de “Casa de Tejas†envió una carta al Presidente Rómulo Betancourt, la cual consideramos de gran valor histórico. El documento de donación de las tierras, firmado por el Mariscal Falcón en 1866, fue ratificado por el Presidente General Joaquín Crespo en 1897. Sin embargo, Pérez Jiménez ignoró la legalidad de la documentación y sólo respondió a través de un telegrama. La comunidad pide la protección y amparo de su derecho en esta propiedad “Casa de Tejasâ€, por la cual fueron atacados en el año 1919 por el General Juan Vicente Gómez. Según sus escrituras, las tierras no eran baldías y Gómez no pudo despojarlos.
En 1955, uno de los jerarcas de la dictadura vendió las tierras al Instituto de Petroquímica. El Instituto, sin embargo, destruyó todos los fundos agrícolas y pecuarios, lo que produjo un alcance desesperado de dificultades. A los desheredados no se les daba trabajo en el Instituto, sino a los foráneos, lo que dio base para la emigración de la mayor parte de los habitantes hacia los centros urbanos. Los terrófagos del régimen perejimenista hicieron suculentos negocios con el despojo, comprando a precios de gallina flaca y haciendo ventas onerosas al mismo estado que en este caso estaba representado por los regentes del extinto I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica).
Libro Crónicas desde Morón - La Fundación del Barrio 23 de Enero en Morón
En todas las ciudades y pueblos del país es difícil no encontrar un barrio con el nombre de esta conocida fecha que significó y comienzo del régimen democrático y el fin de la dictadura perezjimenista, Morón no es la excepción. Nos llega de nuestra amiga Maris González una reseña histórica sobre la fundación del barrio 23 de Enero de Morón.
Maris nos refiere que en terrenos muy próximos al río Morón cubiertos frondosamente por grandes árboles de jabillo se daban cita a diario un grupo de mujeres entre las cuales es encontraban Argelina de González, Otilia de Zabala, Nicolasa de Montes, Victoria Ramos, María lamas, Meme y María Granadino para cumplir sus labores de lavado de ropa y para compartir menudencias propias de la vida para parroquiana de Morón de las postrimerías de la década de los años 50.
Alegres conversaciones se dan bajo el cobijo de la ceiba en comparsa con el chirrido de la concha de coco que al frotarse con las prendas de vestir hacía las veces de moderno cepillo de ahora, chirridos que al unísono parecían más bien cantos de lame-arenas que sumergían sus enormes en cabezas en las lamas verduzcas que anidaban en el fondo de las aguas cristalinas del río Morón.
Otras veces, estos mismos terrenos eran utilizados para las celebraciones de las fiestas de la virgen de Santa Ana, donde ya era costumbre disfrutar de la suculenta ternera y el codiciado brindis. Mediante estas tertulias se encariñaron con el sitio y un día se plantearon construir sus viviendas, por lo menos ésta era la idea de la señora Angelina de González, quien hacía comida para algunos trabajadores de la Petroquímica y les comentó su proyecto a Vicente Ortega, Rogelio Manrique, Alfonso Mercado, incorporándose todos ellos a la idea de poblar el lugar (así dejó de ser un grupo sólo de mujeres).
Un día, en el mes de diciembre de 1957, encontraban se Angelina de González, Ramón Añez, Victoria Ramos (hoy difuntos), Otilia de Zavala y Nicolasa de Montes, quienes optaron por invadir los mencionados terrenos, pero fueron desalojados por la Seguridad Nacional, mas no se amedrentaron y continuaron con su propósito de conseguir las tierras que el Instituto de Petroquímica mantenía como de su pertenencia.
A los pocos días de la caída del dictador Pérez Jiménez, el 30 de enero de 1958, fueron tomados estos terrenos por las personas antes mencionadas; entonces fundaron el caserío con el nombre de 23 de Enero. Estas mismas personas siguieron con la idea de fundar más barrios y al poco tiempo fundaron en terrenos aledaños el barrio La Charneca.
Morón medio siglo atrás (Final)
Finalizaremos con ésta la serie de crónicas dedicadas al Morón de hace 50 años atrás, en esta oportunidad haremos un bosquejo de la producción y de los servicios que en esa época caracterizaban a esta comunidad según el informe preliminar elaborado por la Dirección de Malariología y saneamiento ambiental del estado Carabobo.
"El porcentaje de personas que se dedican a la agricultura es bastante reducido, lo hacen en el fundo "Alpargatón" del I.A.N., pero aún no tienen títulos de propiedad; su dedicación a esta actividad no es exclusiva y el decir de los funcionarios del M.A.C lo hacen prácticamente por sport y no como un medio de subsistencia, por cuanto la mayoría trabajan además como obreros, bien agrícolas o industriales.
Sus conucos están a unos 17 km, puede anotarse que los pocos agricultores siembran con preferencia maíz, caraotas y verduras.
Las industrias existentes son las siguientes: Instituto Venezolano de Petroquímica (I.V.P), Corporación Venezolana del Petróleo (C.V.P), Venepal y Planta de ensamblaje La Wolkswagen.
Estas cuatro empresas absorben un promedio de 2000 trabajadores".
En cuanto al trabajo especializado dice: "Existen 3 sastrerías, 20 costureras entre mujeres y hombres que no tienen talleres, 60 albañiles, I taller de carpintería, 10 carpinteros, 2 latonerías y 4 talleres mecánicos...
Aquí, como en la gran parte del país, los negocios importantes se hallan en manos de extranjeros, estando en poder de los criollos únicamente las pequeñas bodegas.
El comercio en el pobla-" do está integrado así: 48 bodegas, 3 supermercados, 6 carnicerías, 2 panaderías, 10 tiendas, 2 farmacias, 3 ventas de materiales de construcción, 1 mueblería, 1 tapicería, 1 joyería, 3 sastrerías, 2 pescaderías, 1 quincallería y 4 estaciones de servicio.
Los materiales de construcción son obtenidos a los siguientes precios: piedra a Bs. 30 el camión, arena a Bs. 8 el m3, bloques de arcilla Bs. 380 el millar, traídos de Yaracuy y bloque de cemento Bs. 340 el millar. Morón medio siglo atrás (Final).
En la comunidad existen cuatro sindicatos, uno de agricultores y tres de obreros industriales.
El sindicato de agricultores, al cual denominan "Sindicato profesional de trabajadores agropecuarios del Municipio Mora, es de reciente fundación, pues hasta hace poco formaban parte del sindicato del asentamiento "Alpargatón", tienen 60 miembros y su directiva está constituida así: Secretario general Martín González, organización José Barbena, reclamos Edilio Revilla, actas y relaciones Hilario Piña, vigilancia y asistencia social Silvestre Lugo, secretaría de finanzas Antonio Talavera, secretario agrario y cooperativa Martín Yánez.
El sindicato obrero de la petroquímica tiene 1.200 miembros, pagan Bs.1 mensual, la junta directiva está integrada de la siguiente manera: Secretario general Emiliano Martínez, organización interna Tulio Polanco, organización externa Beatriz Maduro, cultura y deporte Gregorio Colina, reclamos Bertilio Durán, relaciones y propaganda Tulio Roa, actas y correspondencia Rafael García, finanzas Pedro Gómez, asuntos sociales Luis Reyes.
El sindicato de trabajadores de la industria del papel estaba integrada así: Secretario general José M. Baloche, finanzas Aquiles Chanduci, actas Leonardo Melean, disciplina Ramón Castillo, deportes Rómulo Mago, cultura y propaganda Teodoro Duarte.
Tiene 350 miembros y 200 peticiones de ingresos, cotizan a razón de Bs. 1 mensual. "En el sindicato de la Volwagen sólo se consultó al Sr. Ramírez, secretario de reclamos quien no brindó ninguna información".
Referente al presupuesto de Morón señala: "Las rentas municipales cuentan con Bs, 5.500 que recaudan por concepto de patentes de los pequeños negocios; las empresas grandes pagan en Puerto Cabello.
Los Bs. 5.500 que se recaudan son utilizados en pago de empleados de las rentas, arreglo de calles y otros".
Fíjense en esta perla que suelta el informe: "El Concejo Municipal del Distrito, proyecta construir en Morón un mercado y una zona de tolerancia para ubicar allí las mujeres del mal vivir (¡no se les ocurrió nada mejor!), también proyecta la creación del servicio de aseo urbano conjuntamente con malariología".
Damos por concluido este retrato o fotografía en el tiempo del Morón del año de 1965.
Escuche a este cronista todos los domingos de 8 a 9 en el programa "Crónicas en domingo" por la emisora Caribeña Mil AM.
Testimonios de una época (II)
Seguimos con la entrevista realizada por el periodista Jesús Prieto Soto al señor Juan Julián Laguna antes y al señor Jesús María Silva ahora tomado del libro del mismo autor: "Don Jesús María Silva Hermoso, nativo de Patanemo, Municipio Puerto Cabello. Hijo de padres aragüeños, de Ocumare de La Costa, llegó a Morón en el año 1930. Expresa Don Jesús: "Aunque muchas personas creen que soy trinitario y eso que no hablo ingles". El entrevistado es un hombre moreno de hablar reposado. Denota ser un autodidacta acucioso y organizado en sus quehaceres. En dos oportunidades que lo requerimos estaba poniendo en orden las cuentas de sus actividades mercantiles. Don Jesús Silva Hermoso es padre del médico Jesús Silva Gutiérrez y del abogado y farmaceuta Jorge Silva Gutiérrez. Continúa diciendo Don Jesús: "recuerdo el año de mi llegada a Morón por haberse celebrado el centenario de la muerte del Libertador Simón Bolívar". En relación con el pasado histórico de Morón lo que sé es lo siguiente: Don Elías Rodríguez, como heredero que era de los terrenos de Morón procedió a registrar la documentación que tenía ante la oficina de registro de Puerto Cabello. Eran las tierras pertenecientes a la hacienda "Casa de Tejas" cubriendo el área que va desde agua caliente cerca de El Palito, hasta la piedra de San Vicente, vecina de Alpargatón. A partir de 1930 el desarrollo agrícola, pecuario e industrial registrado en el área comprendida entre Boca de Yaracuy hasta acá, Morón fue de la siguiente manera: El general Félix Galavis, tenía el fundo "Zapateral", Don Guillemo Borges y Juan Eugenio Borges, tío y sobrino respectivamente, lo eran de "Gavilán". Los Borges tenían otros fundos. Yo adquirí de Ignacio Suñol, en 1937, a Palma Sola. También recuerdo que Federico Contreras y Guillermo Montero eran propietarios de otros fundos. El general Félix Galavis en su fundo agrícola y pecuario fue el primero en establecer la industria del aceite de coco y la explotación de la copra. La gente de Morón tradicionalmente ha sido trabajadora y pacífica. El prefecto de Morón cuando la muerte del general Gómez era el Juan Julián Laguna 1920. Coronel Juan Uribe, y el Comisario Guillermo Montero. Eran dos personas estimadas en la comunidad. A finales de 1935 los negocios establecidos en Morón eran la casa de abasto del General Galavis, un expendio de medicinas que establecí Don Jesús María Silva (1930). mediante permiso dado en 1930 por el Coronel Ascensión Rivas, Prefecto para ese entonces; Don Elis Rodríguez tenía una bodega grande, y la bodega de Paulino Armas. Don Jesús María Silva Hermoso en relación al inicio de la petroquímica reseñó lo siguiente: La carretera panamericana la construyeron en 1953. Los trabajos de deforestación y tumba fueron iniciados por la petroquímica más o menos en 1955. Fijese lo que pasó con la familia González, con la presencia de la petroquímica aquí en Morón, ésta era una familia formada por Eusebio y Rosario González, hermanos, en total eran unas veinte personas que trabajaban en actividades agrícolas menores. El fundito se lo mal pagó la petroquímica. Era una gente arraigada a su tierra, en el medio pe culiar de vida, de subsistencia. ¡Nada! Tuvieron que coger los reales que petroquímica pagó y con los reales a cuesta no tenían a donde trasladarse. No hallaron qué hacer, no estaban preparados para dar el salto en otra clase de trabajo. Estas últimas frases del señor Jesús Silva nos indica el brusco impacto que generó el cambio del patrón en el uso del espacio en el territorio mórense. El factor industrial que se iniciaba alteró violentamente el modo de vida de los humildes pobladores que se dedicaban a las actividades de agropecuarias subsistencia. Era el precio que debía pagar la comunidad rural, ya desplazada, para el advenimiento de una nueva era: La Industrial.
El Coriano Leopoldo Garcés
Es un humilde habitante del pueblo de Morón, una persona común y corriente que como tantas otras discurren sus vidas en el silencio de la cotidianidad, su andar presuroso describe una personalidad inquieta que lo involucra en pequeños y grandes asuntos de las comunidades en las cuales cree que su solidaridad debe ser manifestada.
Siempre aporta su grano de arena, es un fiel cumplidor de los compromisos y un hombre cortes que tiene una gran valorización de las amistades.
Su figura es menuda, de color blanco tirando bachaco, es un hombre bueno, trabajador y leal.
Se trata del paisano Leopoldo Garcés a quién cariñosamente le decimos "El Coriano", pero en realidad deberiásele llamar "El Peruano" que va más a tono con su lugar de nacimiento porque vio la luz por primera vez en el caserío "El Perú", pequeño sector que pertenece al municipio tocópero del Estado Falcón.
Por cierto, me comunicó el cronista de este municipio Don Pastor Campos que este caserío debe su nombre a un árbol muy frondoso llamado "El Perú", el cual se hizo muy popular en tocópero por ser el sitio donde los comerciantes, los arrieros y transeuntes amarraban los burros para entregarse a una siestecita o al descanso.
En Morón residen muchos tocopereños o tocoperenses que han dado su esfuerzo durante muchos años a la entidad mórense, por ejemplo recuerdo ahora a Alfredo Donquiz (El Gato), a Alfredito Morales, (También de El Perú), a los Arias Donquis, al Gato Campos (Trabajador de Ferralca) y a muchos otros que ahora se me escapan sus nombres.
El coriano Leopoldo o el peruano Leopoldo es casi un septuagenario y llegó a Puerto Cabello a los veinte años de edad donde se residenció en el desaparecido barrio La Isla; vino como la mayoría de los inmigrantes falconianos en búsqueda de trabajo para mejorar su condición social y económica.
Comenzó a trabajar en el conocido supermercado popular de Puerto Cabello en 1963, se trasladó a Morón para trabajar en la cooperativa de alimentos del IVP ubicada en Las Colinas de Pequiven (donde hoy está el ateneo), luego trabajó en una contratista (SINKA) en la Petroquímica durante la construcción de la Planta de Amoniaco, (6 años) y en la Industria Venepal (18 años).
En 1967 se radicó en la Urbanización Santa Rita de Morón, siendo uno de sus fundadores; allí ha procreado la mayoría de sus nuevo hijos junto a su esposa cumarebera.
Su inquieta vida y su preocupación social lo llevaron a militar en las filas del otrora poderoso partido de Acción Democrática; allí rindió varios de sus años mozos.
Todavía el coriano no se siente cansado, es andariego, anda aquí, anda allá, toca las puertas de las instituciones oficiales en busca de soluciones a los problemas, lo he visto en esa lucha diaria por la supervivencia y la diligencia que se hace para el colectivo.
Actualmente pertenece a la directiva de la asociación de jubilados y pensionados del Seguro Social (Asojupen) como secretario de asuntos sociales y está en lucha junto a José Brett, Xiomara de Orta, Columba Aguiar, Rosalino García, Josefina Aponte y Pablo Morón, todos bueno amigos del Concejo Municipal de Juan José Mora y en particular de este servidor que suscribe estas líneas.
Sabía Ud.
¿Sabía Ud.
que el Morón que conocemos hoy en día era muy distinto del que existía antes de la llegada de la Petroquímica 1956?Â
¿Sabía Ud. que se produjo un cambio violento del uso del espacio, de un espacio agropecuario pasó a un espacio industrial?
¿Sabía Ud. que en ese entonces solo existía la calle Real (Hoy Comercio), la calle La Paz y parte de la Miranda?Â
¿Sabía Ud. que en la parte arriba del río Sanchón existió un caserío?Â
¿Sabía Ud. que el río Morón antes de su canalización hacía su recorrido por los sectores donde hoy es Santa Ana, Santa Rita, Funda Morón con muchos meandros por detrás de la estación del ferrocarril, llegaba al centro del poblado paralelo a la calle Real (detrás del liceo Ambrosio Plaza y el barrio el Ymca, seguía por el 23 de Enero rumbo hacia Palma Sola hasta desembocar en mar Caribe?.
¿Sabía Ud. que el primer cementerio de la aldea moronense se ubicaba donde se encuentra actualmente la Plaza Bolívar, la policía y terrenos aledaños?
¿Sabía Ud. que la única fuente de agua era el río Morón para el consumo, lavado, baños y proveedor de pescados, camarones, etc.?Â
¿Sabía Ud. que el Morón Pre-industrial, el paisaje geográfico consistía en el núcleo originario (casco central) y el resto del territorio era monte parejo con exuberantes ceibos (Jabillos), Cujíes, Ciénegas y Lagunas?
¿Sabía Ud. que entre esas zonas enmontadas se les denominaba Guanabanillo a lo que hoy son las urbanizaciones Colinas de Pequiven, Colinas de Mara y Banco Obrero?Â
¿Sabia Ud. que la urbanización Santa Ana era una gran hacienda con el mismo nombre propiedad de Félix Galavis?
¿Sabía Ud. que Bejuquiyal se ubicaba por los lados donde está el sector las parcelas?
¿Sabia Ud. que hacia el norte del poblado se ubicaban las haciendas cocoteras Zapateral (inmediaciones de Invepal) de Galavis, Los Gavilanes de Don Elías Rodríguez (inmediaciones de Pequiven)?Â
¿Sabía Ud. que hacia el este del poblado se extendía la hacienda La Paragüita, propiedad de la sucesión Henssen y administrada por el Sr. Roseliano Pérez?
¿Sabía Ud. que en Palma Sola se encontraban unos cuantos conucos, entre ellos uno del Sr. Jesús María Silva?Â
¿Sabía Ud. que donde se encontraba la urbanización Coro era un potrero con labranzas y lagunas, propiedad de la Sra. Clara Borges?
¿Sabía Ud. que por los alrededores de Cavim eran los dominios de Tiotimo?
¿Sabía Ud. que el transporte de esa época eran los burros y algunos caballos y mulas que luego de fallecer eran arrojados por los lados de la Avenida Falcón en las cercanías del barrio El Mamón y por ello se llamó a ese sector "Bota Burro"?Â
¿Sabía Ud. que los habitantes de Morón se morían a mengua y la población estuvo a punto de desaparecer porque nacían menos de los que se morían a causa del paludismo?Â
¿Sabía Ud. que sus habitantes vivían de los frutos que producían los conucos y lo que daban los pequeños rebaños y los animales domésticos?Â
¿Sabia Ud. que el Aruco (ave grande que vive cerca de los charcos) era muy abundante en la zona por la presencia de muchas ciénagas y lagunas?Â
¿Sabía Ud. que el coco era el cultivo principal de comercialización y por ello las grandes haciendas eran destinadas a este fruto?Â
¿Sabía Ud. que la pulpa del coco (la copra) era la industria más importante de la zona?
¿Sabía Ud. que en la antigua Ymca (hoy escuela Puerto Cabello) era la empresa de Galavis más importante del área para la obtención y tratamiento de la copra?Â
¿Sabía Ud. que en Morón también se producía carbón vegetal en hornos subterráneos?Â
¿Sabía Ud. que esa producción de copra iba destinada a la empresa Las Llaves de Puerto Cabello como materia prima para la elaboración de jabón y aceites? Agradezcole a Lilo Llovera y al amigo Juan Páez, por los datos aportados para la elaboración de este artículo.
Escuche a este cronista todos los domingos de 8 a 9 am en Caribeña Mil AM en el programa "Crónicas en domingo".
Datos del Morón de 1971
Para dar una idea sobre la localidad de Morón del año de 1971 en cuanto a los servicios, me referiré al Morón de hace cuarenta y cuatro años atrás.
Para tal fin me basaré en un informe del instituto venezolano de los seguros sociales (IVSS) de ese año instruido para estudiar la factibilidad de la construcción del centro de salud ubicado hoy en día en Las Colinas de Pequiven, al pie de la cordillera del litoral.
Este informe está incluido en mi libro "Morón: auge y caída del paludismo en Venezuela" (2005) de aquí extraeremos las citas textuales.
"La división de salud del instituto venezolano de los seguros sociales (IVSS) aporta valiosa información en un trabajo-encuesta del año de 1971, elaborado para la factibilidad del nuevo centro asistencial del IVSS, en relación a los servicios que poseen las viviendas de un total de 3623 unidades en la localidad señala que el 80,72% de las viviendas poseen servicios directo, por pila (pública) 14,11 %, otras 5,17%; eliminación de excretas por cloacas 18,41%, pozo séptico 40,27%, letrina 28,74%, suelo 12,58%, luz eléctrica 83,30%, kerosene 7,74%, velas 6,88%, otra forma 2,08%".
De todos estos datos resalta la prioridad sanitaria del área, los demás servicios de las viviendas son aceptables.
Los acometidos de cloacas se dificultaba por las diferencias de los cotas de nivel de los sectores habitados.
El aseo urbano y domiciliario se realiza parcialmente una vez a la semana con un camión volteo.
El resto de las viviendas se deshacían de la basura quemándola, creando así problemas de contaminación.
La estructura del empleo presentaban las siguientes características para 1971: "En Morón trabajaban 4805 personas, de las cuales el 75% lo hacen en plantas manufactureras pesadas para la fabricación de productos químicos, papel y derivados del petróleo, destinados al consumo nacional.
El 25% restante está ocupado en actividades terciarias de comercialización de bienes y servicios en el mercado local (MOP, 1971).
Estos datos del MOP no indican sobre los trabajadores del sector primario (agricultura, ganadería, etc.) que debían ser minoritarios pero existentes.
El efecto multiplicador del empleo básico tendente a producir nuevas fuentes de trabajos no es acentuado en Morón debido a diversas causas.
Entre ellas se debe señacompañías poseen sus propias urbanizaciones con cooperativas, supermercados y otras tiendas exclusivas para sus trabajadores.
Morón posee una gran inmigración y una población flotante considerable que los fines de semana retornan a su lugar de origen para llevarse consigo sus remuneraciones.
Otra fuente consultada, la división de Malariología dice que: "El 51,44% son artesanos y obreros, 11,54% son trabajadores de los servicios, el 7,58% son vendedores, el 5,68% son oficinistas, el 10% son profesionales y técnicos, el 10% se dedican a otras actividades, y el 3,86% no informaron (Malariología, 1971).
La escala de salarios según datos del MOP, 1971, son "El 20,4% tienen ingresos inferiores a mensuales, 41% entre bolívares 500,00 a 1000,00, 32,5% entre Bs.
1000,00 y 2500,00 y el 5,2% restante recibe ingresos superiores a Bs.
2500,00 Morón poseía una gran inmigramensuales (1972).
Con respecto a ción.
lar que el personal que posee mayor poder adquisitivo como los profesionales, gerentes y directivos de las empresas, no residen en la localidad sino en Puerto Cabello, Valencia y otros lugares, y es allí donde gasta e invierten su dinero.
Igualmente las los ingresos, el estudio del IVSS sobre Morón, del mismo año, sostiene: "Los ingresos per cápita son buenos y puede orientarse a la población en la forma de invertirlo para obtener mayor provecho que redunden en el mejoramiento de la vivienda, la alimentación, el vestido, educación, etc.
Para evaluar la parte educativa seguiremos con el mismo estudio del MOP de ese año: "El nivel educativo es bajo, el 16% de los adultos es analfabeta, 40% tiene primaria incompleta, 12% secundaria, y el 6% educación superior.
Estos últimos en su mayoría son profesionales al servicio de las plantas industriales localizadas en el área.
Excluyendo las escuelas de las industrias-petroquímica y venepal Morón posee media docena de centros de educación primaria, ninguna de secundaria cuya población escolar debe ser atendida por las instituciones de Puerto Cabello".
La zona está afectada por un alto índice de morbilidad y mortalidad.
Generalmente las enfermedades más comunes son de origen respiratorio y parasitario que representan el 50% del registro acumulativo de la medicatura rural del poblado para el año de 1970.
Entre las principales enfermedades están las anemias, catarros, helmintiasis, heridas, gastroenteritis, diarreas, asma, bronquitis, etc.
Las mayores causas de mortalidad: lesiones peculiares del periodo perinatal, enteritis y otras enfermedades diarreicas, neumonías, accidentes, enfermedades cardiovasculares, cáncer.
Escuche a este cronista todos los domingos de 8 a 9 am en el programa "Crónicas en domingo", por la emisora Caribeña Mil AM.
Siempre en la Utopía II
Seguimos comentando el libro de Segundo Meléndez en la referente a su lucha en la localidad de Morón y Puerto Cabello por ser esta parte de nuestra historia política contemporánea y que es testimonio de una época en la que comenzó a fraguarse las ideas y las luchas de gente de pensamiento de izquierda o socialista como en otra oportunidad lo haremos con las corrientes de la socialdemocracia y el socialcristianismo. Por los momentos seguiremos textualmente un trozo de lo expresado por Meléndez refiriéndose a su estadía en el litoral carabobeño. "Organizamos comisiones obreras en las principales empresas, desplegamos una campaña contra la burocracia sindical y su corruptelas, promovimos luchas reivindicativas y participamos en elecciones sindicales acompañando a una corriente renovadora que logró conquistar el más importante sindicato de esa zona industrial, el sindicato de la Petroquímica. Para realizar este trabajo, el apoyo fundamental que recibí fue de una familia de origen Ãrabe que estuvo vinculada al MIR, la familia Kablán, en cuya casa me alojaba y de cuyo padre tengo los más gratos recuerdos. Era un ser bondadoso, humilde y de pensamiento avanzado que le gustaba dialogar con nosotros y opinar acerca del trabajo realizábamos. que Con los Kablán no sólo incursionamos en el movimiento obrero: Said Kablán fue secretario General del sindicato de la Petroquímica por la corriente clasista, sino que lo hicimos en el movimiento de las comunidades más pobres, en los barrios de Morón y Puerto Cabello, donde con Nasir Kablán impulsamos luchas y promovimos la organización de los pobladores. Nasir llegó a ser concejal en el municipio Puerto Cabello, donde también nos expandimos a otros sectores sociales con el apoyo del Dr. Asdrúbal González, quien en tiempos de estudiantes había sido dirigente de la juventud de acción democrática y posteriormente de la juventud del MIR". Hasta aquí el relato textual de Meléndez en relación a su actuación política en el eje Puerto Cabello - Morón. sus En Venezuela, la izquierda tuvo dos vertientes que se originaron de dos troncos matrices: uno era AD, y de donde se dividió su ala izquierda compuesta por el MIR y el MEP, y el otro era el partido comunista (PCV) que dio origen al movimiento de socialismo (M.A.S), vanguardia comunista, P.R.V (Douglas Bravo) y otras ramificaciones menores. Meléndez se refiere en su libro sólo a los dirigentes de Morón que provenían de ADMIR, como es lógico pensar, pero hay que recordar a otros que me pasan en estos momentos por la memoria como Simón Velásquez, Ali Rodríguez, Eladio Reyes, Ubaldo Arcaya, el gocho Ibarra, el negro Ibarra, el catire Molina, Ali Lugo, Neptaly Secos, Emiro Reyes, Orlando Urquiola, el mocho Lugo, Evelio Sánchez (el catire), Ildemar Morillo, Edinson González, y tantos otros que se me escapan ahora. Los nombrados anteriormente tuvieron diversos destinos políticos que no competen a este cronista analizar ni comentar. Sólo nos anima la intención de reseñar parte de nuestra historia local y sus figuras que algunas huellas dejaron. *Cronista Oficial del Munic pio Juan José M
Libro Crónicas desde Morón - Morón Pasado y Presente
El antiguo San Francisco del Valle de Morón formó parte de la jurisdicción de Nirgua hasta la segunda década del siglo XIX. Es a partir de 1811 cuando se incorpora oficialmente como entidad subalterna a la jurisdicción de Puerto cabello. Como la mayor parte de los pueblos de Venezuela, Morón no tiene fundación oficial, fue surgiendo lentamente entre el fragor de los tambores y el sudor o la sangre del negro africano que hacían germinar las labranzas de un puñado de haciendas de cacao, tal como nos lo revelara Don Ángel Altolaguirre en 1764" / "Existen cinco haciendas de cacao, que produjeron para el citado año 64, alrededor de 225 fanegas, que producen también maíz y plátano que llevan al puerto a vender, que exista cría de ganado y otros animales que hay algunas manufacturas, pero que de afuera dulce, carne y vestidos".
Su cercanía al puerto de Puerto Cabello lo convirtió en un excelente proveedor de productos agrícolas para la exportación a la vez que un constante consumidor de bienes manufacturados. Asimismo su situación en el arco costero central posibilitó con mucha frecuencia las acometidas de las actividades de comercio ilegal con los holandeses que desde la isla de Curazao operaban en todas las zonas del litoral burlando la estricta vigilancia de la Compañía Guipuzcoana, de allí que entre los años 1732 y 1735 se levantara el zambo Andresote en las riberas del río Yaracuy defendiendo el contrabando con los holandeses y apoyando a los hacendados, comerciantes y demás pobladores de la región.
El nombre de Morón le viene a su río, que en 1578 ya aparecía en el croquis levantado por don Juan de Pimentel, el nombre pasó del río al incipiente poblado de entonces. Probablemente este apellido lo trajera a Venezuela el encomendero y capitán Juan de Morón, quien fue fundador y alcalde de la primogénita ciudad de Maracaibo (Rodrigo de Maracaibo), participó en la conquista de Cuicas (Trujillo) y en Nueva Segovia (Barquisimeto) blandió su espalda para defender los intereses de su rey español. Después se viene a Nirgua donde se residencia y gasta parte de su fortuna. Es factible que el apellido de este ilustre conquistador se presentara para colocársele a un río de su jurisdicción nirgüense.
Otros poblados del área también tuvieron relativa importancia para la segunda mitad del siglo XVIII, nos referimos al caserío de Alpargaten que llegó a ser cabecera de pueblo y tuvo en su oportunidad más habitantes que Morón, el obispo Mariano Martí nos dice que en 1773 "San Francisco del Valle de Morón tenia 31 casas, 31 familias y 127 habitantes y San Vicente Ferrer del valle de Alpargatón, 45 casas, 45 familias y 202 habitantes".
Al principio se tuvo como patrón al pueblo de San Francisco, pero luego se comprobó en los registros eclesiásticos -a partir de 1700- que el verdadero patrón o matrona era la virgen de Santa Ana, año en el cual comienza a adquirir fisonomía de pueblo.
Durante la Guerra de la Independencia se destacó uno de sus hijos: el general Juan José Mora -epónimo del municipio- quien con el grado de sargento primgro había ingresado bajo las órdenes de Juan Uslar, además fue miembro de la compañía de granaderos que tomaron la plaza de puerto Cabello en 1823 con la hábil conducción del centauro José Antonio Páez.
Morón fue un pueblo sacudido por el movimiento federal. Contingentes de moronenses salieron tras los pasos de los generales Zamora y Falcón en ocasión de sus llegadas a este terruño en el mes de marzo y de julio, respectivamente, del año de 1859. Inspirados en su consigna "Tierras y hombres libres" lucharon en la batalla de El Palito derrotando a las tropas godas, luego siguieron por los caminos de María Lionza en pos de los oligarcas. La Federación se llevaba a centenares de moronenses y a sus dos hijos predilectos: el Gral. Juan José Mora y José Félix Mora. Este último llegó a ser presidente del estado Carabobo en las postrimerías del siglo pasado, fue leal amigo del Gral. Joaquín Crespo y de su Revolución Legalista.
Fue en Morón donde se disparó el primer tiro contra el paludismo un 2 de diciembre de 1945, ese día domingo revivieron las esperanzas de un mejor porvenir. Venezuela era presa fácil de la malaria, en los caminos y en los humildes ranchos yacían cuerpos inertes, la vida se truncaba en corto tiempo, "cuando Levi Borges -guarda jefe de la primera cuadrilla de los dedetizadores- llamó a la puerta de un rancho de bahareque y techo de palma, en el Municipio Morón, estaba comenzando para Venezuela una nueva etapa de profundas transformaciones", o como diría después Uslar Pietri: "La transformación social y económica que está sufriendo nuestro país en el presente no es puramente la consecuencia de la Venezuela con petróleo, sino el gran parte de la Venezuela sin malaria". Pues este hecho de trascendencia histórica ocurrió el Morón con la aplicación por primera vez del DDT en el país, fueron protagonistas de este acontecimiento los doctores Amoldo Gabaldón, Enrique Tejera, Arturo Luis Berti y otros. Esta hazaña marcó para Morón un rescate de la malaria y su enrumbamiento definitivo hacia el progreso.
Después de 1945 la población moronense se multiplicó. De aquellos 800 habitantes que quedaban ese año se saltó a 2.278 en 1950. Su gente ya sana se incorporaba a sus labores agrícolas. Pero en realidad la verdadera vocación de este territorio es la vocación industrial por su estupenda posición geográfica, accesible a los centros económicos más importantes del país, es por ello que se produce una inversión, tanto pública como privada que van a dinamizar el área, y de un espacio de uso agrícola se pasa violentamente a un espacio de uso industrial. Es así como el año de 1953 se crea la petroquímica que va a dar sus frutos en 1957 con la producción de clorosoda, En 1954 ingresa la industria papelera Venepal, siendo productiva en 1961. en la década de los sesenta se instala la Mobil Oil Company (hoy Corpoven) en jurisdicción de Morón igualmente lo hace la Corporación Venezolana de Petróleo (CVP) en las adyacencias de la petroquímica. En el año 63 se ubica en Palma Sola la planta ensambladura Volkswagen, en los años 70 hace realidad la Planta Termoeléctrica del Centro (Planta Centro), en las inmediaciones de Pequiven se agruparon las empresas mixtas: Tripoliven, Ferralca y Produven productoras de tripolifosfato de sodio, sulfato de aluminio y cloroflorometanos respectivamente. En 1976 se crea la Compañía Anónima de Industrias Militares (Cavim). Todo esto va a impulsar a Morón hacia su crecimiento económico y hacia una mejoría del nivel de vida de sus pobladores.
Las fuerzas vivas de Morón logran en 1981 que la Asamblea Legislativa del estado Carabobo lo eleven a la categoría de distrito obteniendo así su autonomía eligiendo sus primeras autoridades municipales en el año de 1984.
Morón es hoy uno de los municipios industriales más importantes del país, se han consolidado sus finanzas públicas municipales que en menos de 15 años lograron ascender de 4 millones de bolívares en 1984 a mas de mil millones en 1997, por supuesto, que hay que tomar en cuenta la devaluación de la moneda, pero sin embargo no deja de ser significativo este incremento. Han mejorado sus servicios básicos como la vialidad, el ornato urbano, el servicio de agua y la electricidad se ha extendido por todos los rincones del municipio, se perfila en el futuro una provechosa actividad turística, se asientan nuevos establecimientos comerciales y pequeñas industrias, han aumentado considerablemente las instituciones educativas, numerosos moronenses se han formado en las aulas universitarias. Desde luego, persisten serios problemas como la contaminación ambiental producto de las emanaciones químicas (líquida y gaseosa) de las empresas, se ha acelerado el déficit habitacional, el desempleo ha llegado a índices inusitados, no obstante ser una variable de índole nacional. Sin embargo Morón sigue creciendo y tocará los umbrales del segundo milenio con una población que sobrepasará a los 80 mil habitantes.
Comunidad Moronera I
Reposan en el archivo del cronista dos documentos que datan, el primero del 28 de mayo de 1958 y el segundo del 15 de febrero de 1959, ambos son misivas enviadas a los gobiernos de turno por parte de la comunidad moronera "Casa de Tejas", que reclama el "desalojo" de las tierras, de los cultivos y de las bienhechurías que fueron objeto por parte de los funcionarios favoritos del régimen del dictador Marcos Pérez Jiménez.
Los documentos son interesantes, su autenticidad está probada por el sello húmedo de la presidencia de la asociación y por otros datos verídicos de muy fácil comprobación.
Lo que no tengo son los nombres de los que suscribieron la correspondencia, pero presumo que este grupo estaba liderado por Don Elías Rodríguez.
Voy a tomar algunos extractos de las misivas para ilustrar a los lectores con mayor claridad y con las propias palabras de los afectados.
La primera carta va dirigida a la junta de gobierno de 1958, presidida por Wolfang Larrazabal, y empieza de la siguiente manera: "los que suscribimos representantes de esta comunidad del fundo "Casas de Tejas" ubicado en el municipio Mora, Distrito Puerto Cabello, nos permitimos...
Llevar a ustedes para su conocimiento y estudio del caso, esta denuncia del atropello y despojo de nuestra propiedad de que fuimos víctimas, por parte del régimen dictatorial recientemente depuesto.
Desde hace más de 90 años varios de los habitantes de Morón han venido ocupando extensiones de tierras cultivables y haciéndoles mejoras y bienhechurías, todo en virtud de una resolución del Ministerio de Fomento, Dirección de Riquezas Territoriales del 11 de enero de 1897, aparecida en la gaceta oficial número 6.921, año XXV, mes tercero.
Trataba de una donación sobre las tierras denominadas "casa de tejas"; jurisdicción de este municipio, la que fue extraída del acervo nacional, en el año de 1866, según consta en el archivo del Ministerio de Fomento del año mencionado, tomo tercero, página 85, habiendo sido sus beneficiarios entre otros los ciudadanos.
Pedro Arias, José María Lamas, José I.
Montero, Juan Ortiz Peraza Francisco Hermoso.
En virtud de tal situación, los primeros beneficiarios y posteriormente nosotros, hemos venido haciendo plantaciones de coco, bienhechurías diversas, y en una palabra contribuyendo a la vida de esta población, hasta la fecha en que más de dos mil campesinos que laboraban sus campos fueron despojados, pagándoles una miseria por sus matas y luego los favoritos las revendían a precios fabulosos a la petroquímica sin que pudiéramos reclamar nada.
En un principio...
invadieron nuestras fundaciones, y en forma violenta e inconsulta, procedieron a talar matas de coco y hacer edificaciones, alegando que procedían con autorización del gobierno nacional".
Mátense con su propia vista amigos lectores con estos desmanes de los favoritos del dictador Pérez Jiménez contra los humildes campesinos de Morón.
Continuará.
Libro Crónicas desde Morón - Evolución Cronológica Morense
En esta síntesis cronológica partimos del año en el cual tenemos testimonios más remotos del nombre de Morón.
Siglo XVI
En 1578, don Juan de Pimentel levanta un croquis del golfo Triste y menciona los siguientes ríos"Aroa, Aracoy (o Yaracuy) y Morón".
Siglo XVII
1628, el gobernador Juan de Meneses y Padilla incorporó a Urama a la jurisdicción de Nirgua; se induce que los territorios de Morón y Alpargatón también formaron parte de ella.
1683, don Gabriel Fernández y Villalobos , marqués de Barinas y Guanare, envió a su rey un documento denominado "Grandeza de Indias" y un fragmento que dice: "A poca distancia que se sale de Puerto Cabello se da en las playas de Paravachoa, que es, el pasaje donde los enemigos suelen asaltar a tierra para ir a morón, pueblo de indios..."
Siglo XVIII
1700, aparece Morón en los registros eclesiásticos como Santa Ana de Morón.
1720, se levantó un inventario de una iglesia que existió a cargo del capellán Sebastián de Herrera y se comprobó que Santa Ana era la patrona del poblado.
1720-1721, se levanta un censo geo-económico del territorio por Pedro José de Olavarriaga, el cual dice: «Morón, el valle es distante 21 leguas de playa y tiene varias haciendas de cacao las cuales dan L 740 fanegas. Alpargatón, el río es bueno y si fuera trabajado pudiera tener canoas, pero sin utilidad alguna».
1721, muere a manos de su esclavo don Fernández Caballero. El esclavo es decapitado y sus restos son esparcidos a los buitres.
1723, visita a Morón y a Urama un cura de Cagua enviado por el obispo Escalona y Calatayud. Aquél encontró una iglesia de paja sin cura fijo y que estaba dedicada a veneración de San Juan Bautista.
1730, se produce el alzamiento de Andresote y tuvieron que venir los frailes capuchinos Tomás de Pons y Salvador de Cádiz para redimir religiosamente a los insubordinados.
1738, se quemó la iglesia de Alpargatón cuando se celebraba la fiesta de San Vicente de Ferrer, luego el padre Ignacio de Paiva, que sirvió en Morón y Alpargatón, la hizo de nuevo.
1768, visita de don Ángel Altolaguirre señalando lo siguiente: existen "crías de ganado y otros animales, como asimismo manufacturas, cosa alguna, entrándole de afuera dulces y vestidos... su tierra fértil y capaz de producir tabaco y otros frutos".
1772-1773, visita del obispo Mariano Martí encuentra a Morón como "un pequeño caserío ubicado a escasos metros del río del mismo nombre, habitado por esclavos y otras gentes libres que cultivan las haciendas de cacao".
1795, se cae la iglesia de Urama que luego fue reconstruida por el cura Félix Antonio Matos,
Siglo XIX
1811, se otorga el título de ciudad a Puerto cabello. Alpargatón y Morón aparecen como Parroquias de la nueva ciudad.
1813, en el plan provisional de gobierno republicano se incorporan Morón y Alpargatón al corregimiento de Puerto Cabello.
1824, se promulgó la ley de división político-territorial de la República de Colombia en la cual se le da la denominación de Carabobo al territorio que hoy ocupan los estados Lara, Yaracuy, Cojedes y parte de Aragua. Morón y Alpargatón formaron parte como parroquia del cantón Puerto Cabello, no así Urama, que siguió integrada al cantón de Nirgua.
1826, el Libertador Simón Bolívar pasa por Morón y sigue a Puerto Cabello.
1831, fusilan a varios moronenses por rebelarse contra el gobierno.
1832, se crea la provincia de Barquisimeto separándola de Carabobo. Morón y Alpargatón son parroquias de Puerto Cabello.
1835, se crea el cantón de Montalbán dividiéndola de Nirgua. Urama pasó a ser parte del cantón Montalbán.
1835, nace el general José Félix Mora, presidente del estado Carabobo.
1854, Alpargatón y Morón se fusionan en una sola parroquia, llevando el nombre de este último.
1856, Urama se integra como parroquia al cantón de Puerto Cabello, separándose del cantón de Montalbán.
1859, llegan a Morón, en meses diferentes, los generales Ezequiel Zamora y Juan Crisóstomo Falcón. Este mismo año las fuerzas del gobierno tomaron represalias e incendiaron los caseríos de Morón, Sanchón y Alpargatón.
1864, Morón y Urama pasan a ser municipios del distrito de Puerto Cabello.
1866, el gobierno decide entregarle a los combatientes federales de Morón las tierras de la posesión Casas de Tejas, y encomienda al general Juan José mora para la repartición.
1866, es presidente del concejo Municipal de puerto Cabello el general José Félix Mora, nativo de Morón.
Siglo XX
1901, el municipio Morón comienza a llamarse Mora.
1921, al municipio Urama se le llamó Camejo en honor al Centenario de la Batalla de Carabobo.
1933, se inaugura la carretera Morón-Coro.
1936, se lincha al jefe civil gomecista de apellido Uribe por parte de una poblada.
1945, en lucha contra la malaria se riega por primera vez el DDT en Venezuela, hecho que se llevó a cabo en el territorio moronense.
1953, se crea la Petroquímica de Venezuela.
1981, se crea el distrito Juan José Mora, escindiéndose de Puerto Cabello y conformado por Morón y Urama.
1983, por ley, los distritos pasan a llamarse municipios autónomos, así Morón derivó en municipio urbano y Urama en municipio foráneo.
1990, los municipios autónomos pasan a llamarse simplemente municipios y sus divisiones parroquias.
Libro Crónicas desde Morón - Pequivén, Una Industria Pionera
Entre los privilegios que el petróleo dio al país está la concentración de recursos monetarios en manos del Estado. Ellos permitieron la ejecución de planes expansivos de la industria nacional, especialmente aquellos que lograran reducir las importaciones. Esta estrategia se inició en la primera mitad del presente siglo y se le denominó Política de sustitución de importaciones. Se hacía énfasis en las industrias básicas y en las industrias de punto final.
Las instalaciones industriales debían contemplara una ubicación idónea que facilitara su accesibilidad a las materias primas y a los mercados potenciales, así como también a una mano de obra rentable. Estas premisas previamente estudiadas, están presentes, por ejemplo, en la localización de la industria hidroeléctrica y del hierro en Guayana, y la industria petroquímica en Morón.
La situación del viejo Instituto Venezolano de Petroquímica (IVP) en las inmediaciones del golfo Triste, en el costado noreste de [[La_Población_de_Morón|la población de Morón]] y a sólo 30 kilómetros del puerto de Puerto Cabello obedece a los criterios anteriormente mencionados. La Petroquímica Nacional se crea en 1953, pero en Morón no se establece sino en 1955, como una dependencia del Ministerio de Energía y Minas y sobre una extensión de 2.910 hectáreas.
El IVP se creó con la finalidad de "El estudio, establecimiento, operación y desarrollo de industrias destinada al aprovechamiento de minerales, hidrocarburo y cualesquiera otros productos que guarden relación con la industria petroquímica " (según estatutos).
Al principio funcionó -1° de julio de 1955- como una pequeña planta mezcladora de fertilizantes. Luego en 1956 se convierte en el Instituto Venezolano de petroquímica y en 1957 se inició la producción de clorosoda. Para 1963, además de la plante de clorosoda, se incorporan las de ácido sulfúrico, ácido fosfórico, superfosfato, amoníaco, ácido nítrico, nitrato de amonio, urea, planta mezcladora WPK y sulfato de amonio. En diciembre de 1977 el IVP pasó a denominarse Pequiven y en mayo de 1978 se vinculó como filial de petróleos de Venezuela y a su alrededor gira un mundillo de empresas satélites tanto mixtas como privadas.
Con el avance de la industria petroquímica moronense se produce cierta evolución en la composición de la población y una modificación sustancial en el uso del espacio. La población rural que se encargaba de las faenas agrícolas como la explotación de fundos productores de copra, de la actividad cacaotera en Urama y de la obtención de carbón vegetal en hornos agrestes, se transformó en un contingente de brazos prestos a la labor fabril y a los menesteres de la construcción y del comercio. El tractor del progreso echó al suelo las últimas espigas del vergel de la vieja aldea.
Tras la petroquímica llegaron la compañía de papel, la Mobil, la Volkswagen, Planta Centro, las mixtas, Cavim, la CVP; y no se hicieron esperar los grupos de inmigrantes provenientes de los estados vecinos con alto grado de desempleo. Morón se nutre, demográficamente hablando, con nuevos huéspedes de variadas culturas y diferentes niveles cognoscitivos.
Las empresas locales acondicionaron sus áreas perimetrales y sus vías de acceso, construyeron campamentos o mejores casas para sus trabajadores. Más allá quedaron las casas achatadas del antiguo poblado, las hileras de ranchos convertidos en mabiles, la polvorienta carretera que se perdía entonces entre vegas y barrios de reciente formación donde aguardaban los brazos de reserva.
A los viejos propietarios de tierras, desde la Justa Federal, pasando por los terratenientes del gomecismo y del perezjimenismo lo desplazan los nuevos dueños empresariales con extensiones territoriales inmensas, mucho más de las requeridas para el desarrollo industrial. Tierras, aguas y aire son usurpados por estos entes centralizados en la capital de la República. Los ríos -como el Sanchón y el Morón- son considerados como reservónos de agua para uso industrial, según legislación especial. Las mejores playas son propiedad privada o de uso restringido de las compañías; no obstante, algunas de ellas han sido convertidas en basurero, contaminadas de mercurio, petróleo, aceites. Se olvidan de que por ley las playas pertenecen a todos. Lo único que sí es para todos es la polución en el aire, puesto que tenemos que respirar.
La empresa Pequiven, quizás por ser propiedad del estado, está superadministrada, tiene 26 gerentes con sueldos millonarios, una flota de vehículos último modelo y un considerable número de personal técnico y medio. Pero requieren reducir gastos, van a botar a un centenar de obreros. ¿Quién produce?
Evolución educativa En Santa Ana
Con este escrito vamos a dar por concluido estas crónicas dedicadas a la urbanización Santa Ana en cuanto a su génesis como poblado y también en lo referente a la fundación de sus centros educativos más importantes. Los datos y la información histórica de este trabajo son producto de la investigación que ha hecho Argenis Alcalá, quien preocupado por la memoria colectiva de su vecindario santanero ha logrado plasmar en estas páginas de este prestigioso diario, su inquietud como investigador y para cual este cronista ha actuado como facilitador para el logro del objetivo señalado, atendiendo a lo que una vez dijo nuestro cronista mayor, Don Enrique Bernardo Núñez: "El pueblo mismo es el cronista por excelencia". He aquí el relato de Alcalá. En el año de 1971 se fundada la escuela básica Santa Ana. Esta surge por la necesidad que tenían las familias de esta comunidad por la educación de sus hijos, y el de contar con un espacio educativo adecuado para tal fin y que cumpliera con esas necesidades. ra ese En ese año se inicia la construcción de la escuela, cuyo nombre paentonces era Escuela concentrada núcleo 86 Santa Ana debiendo su nombre a que estaba construida en dicha urbanización, y en honor a la patrona de morón (Nuestra señora de Santa Ana). Fueron sus fundadores: El señor Amado Lugo(+), el señor Luis Carrillo, el señor Manuel Andará(+) y la señora Zoraida de Machado, estos a través de la ayuda brindada por las empresas Venepal, el instituto venezolano de petroquímica (IVP), la voklswagen de Venezuela, logran construir un RT dos (2) salones con los aprendices del INCE que laboraban en dichas empresas. Docentes para ese entonces: Beatriz Bustillos, Ana Landaeta y en el preescolar la maestra Yajaira, las cuales cobraban un bolívar (1) por alumno siendo este sus honorarios por su trabajo. Para el año de 1974 la señora Zoraida Machado, el señor Amado Lugo (+), el señor Luis Carrillo y el Señor Manuel Andará (+) redactan un oficio al Ministerio de educación solicitando llevar esta institución a escuela Básica en donde ese mismo año fue aprobado y se convierte en Escuela Básica Nacional Santa Ana. Para el año de 1972 los trabajadores de las empresas IVP (Instituto Venezolano de Petroquímica, Venepal, Empresas mixta (Ferralca, Produven y Tripoliven), forman una fundación de nombre Funda Morón y construyen unas casas en terrenos de Santa Ana, el encargado de la obra para ese entonces era el Doctor Veras Cadenas, estas casas fueron inauguradas en marzo de 1973, siendo dividida esta comunidad en dos urbanizaciones, Santa Ana y Funda Morón. En el año de 1979 se funda el Jardín de infancia "Santa Ana" tro de Investigación- Acción. De igual modo la institución atiende una matrícula no escolarizada con el apoyo de docentes especialistas en la Cartelera PAElicación de estrategias no convenEn el año 1971 fue fundada la escuela básica Santa Ana de Morón. En el año de 1979, se funda el Jardín de infancia "Santa Ana" con una infraestructura (Modelo R-2), dentro del cual se albergó durante 22 años una matrícula escolar de 96 alumnos en edades comprendidas entre 4 y 5 años distribuidos en 3 secciones; en los turnos mañana y tarde. Situación que se mantuvo hasta el año 2.000, cuando el Ejecutivo Nacional, la Zona Educativa del Estado Carabobo, a través de la Coordinación de la Escuela Bolivariana y el Municipio N° 04, con la aceptación de la Institución por parte de todas aquellas personas quienes hacen vida activa en ella, se crea el Jardín de Infancia Bolivariano Santa Ana 2.000. El CEI. Simoncito "Santa Ana" sufre su mayor transformación al convertirse en el nuevo proyecto educativo nacional mediante la activación del Programa Simoncito, transformándolo éste en un Centro Piloto Referencial Maternal del Municipio Juan José Mora. Albergando en aula permanente 137 niños y niñas en edades comprendidas de 01 a 06 años respectivamente, logrando de esta forma atención integral a niños y niñas en el nivel Maternal y Preescolar. Hoy convertidos en el Centro de Referencia de Venezuela para Latinoamérica dentro de la transformación e implementación de las nuevas metodologías de la Educación Inicial Simoncito como Cenpara espacios comunitarios, lo cual garantizara un aporte para estos espacios de alta vulnerabilidad, en cuanto a la capacitación de las madres voluntarias y la prosecución de dicha matricula no escolarizada a la Primera Etapa de Educación Primaria Venezolana. En actualidad la urbanización Santa Ana y de acuerdo con el censo demográfico realizado e información aportada por el consejo comunal de esta urbanización, la población está conformada por: cuatrocientas noventa y ocho familias (498), un total de dos mil ciento veintidós (2122) habitantes, de los cuales el 51,51% son mujeres, (1093 de 2122 habitantes), y 48,49% hombres (1029 de 2122 habitantes) los mismos fueron divididos por grupos de edades: de 0 a 14 años existen un total de 559 personas para un 26,34%, entre 15 y17 años, 154 personas para un7,26% de 18 a 60 años 1253 personas para un 59,05% y con respecto a la población mayor de 61 años el 7,35%. En lo socio económico y lo socio cultural también ha evolucionado ya que cuenta con una escuela, un jardín de infancia tipo simoncito, un módulo de Barrio adentro, electrificación, agua potable y servida y líneas de cantv, cuenta con dos (02) fundaciones culturales como son: La fundación Sanjuaneros de Santa Ana y la fundación Buscando Nuestras Raíces.
Comunidad Moronera "Casa de Tejas"
Siguiendo con la secuencia de la carta que enviaran los integrantes de la comunidad moronera "Casa de Tejas" al Ejecutivo Nacional de 1958 denunciando los abusos y atropellos de los que fueron objeto por parte de personeros del gobierno del dictador Marcos Pérez Jiménez, voy a continuar transcribiendo lo expresado por los agricultores y criadores de Morón en los albores del nacimiento de la industria petroquímica (hoy Pequiven) en la localidad y que revela como todo parto doloroso y traumático las heridas y los desencuentros de un proceso económico que devenía con violencia en un cambio del uso del espacio que transitaba del patrón agropecuario al industrial.
Los antiguos propietarios manifestaban su inconformidad así: "En ningún momento nos hemos opuesto a las actividades progresistas; pero, ante la lesión que sufriera nuestras propiedades, en la que inclusivo se destruían las cercas de alambres que las protegían y los ganados vacunos eran atropellados y muertos por los camiones en la carretera, consideramos un deber hacer esto del conocimiento del ciudadano Presidente de la Republica; reclamandole su intervención, a lo que no correspondió; consideramos muy justo en todo caso, un reconocimiento adecuado a los daños causados y que se nos sigue causando, pues resulta injusto que nuestros derechos sostenidos por más de noventa años puedan ser irrespetados tan impunemente, y que un gobierno como el derrocado caracterizado en tales injustitas solamente podría propiciar.
Superada hoy esa gama de arbitrariedades, esperamos que todo esto sea reconsiderado favorablemente para que pueda nuestro pueblo, de nuevo reincorporarse a las urgentes labores".
Sin comentarios.
El otro oficio es también de la comunidad moronera "Casa de Tejas" y es de fecha 15 de febrero de 1959, es decir casi diez meses después del primero y va dirigido a Rómulo Betancourt, Presidente de la Republica, electo tres meses atrás.
En una parte del documento reza así: "A principios del año 1955, fuimos sorprendidos por una numerosa caravana de tractores y maquinarias de toda índole que invadió nuestro predio, arrasando violentamente de manera brutal todos nuestros sembrados, cocales y alambrados; destruyendo potreros y todo lo que significara tropiezo; un completo despojo a fuerza bruta.
Ante semejante actuación tan inhumana solicitamos urgentemente el amparo debido al ejecutivo nacional, incluyéndole las escrituras que nos acreditaban ese derecho, que el ejecutivo nacional en consejo de ministros y con el voto afirmativo del consejo de gobierno en el año 1866 cedió a petición de aquellos favorecidos que figuran en ella, en recompensa de sus grandes servicios prestados a la patria en la magna guerra federal al lado del generalísimo Crisóstomo Falcón, quien de buen grado y consecuente con aquellos moroneros que se sacrificaron en defensa de la libertad, democracia y seguridad de nuestra patria plasmó su firma en aquella donación".
JUEVES 22 DE ENERO DE 2009
Personajes
Las actuaciones de los hombres y mujeres van hilvanando los hechos, hechos que a la larga se convierten en historia, y ella misma se convierte en patrimonio de los pueblos. Los individuos en su discurrir vital van entretejiendo o elaborando una obra que trasciende mas allá de lo estrictamente particular para incidir en el todo social. Es el efecto mariposa, por muy leve o minúsculo que sea el movimiento individual (el aleteo de la mariposa) se siente y logra perturbar (caos), acelerar o contener los procesos cotidianos de la existencia.
La historia de la acción de los hombres y mujeres con sus pasiones (virtudes y defectos), pensamientos y aptitudes que se llevan a cabo en un determinado espacio y un tiempo finito. Se tiende a confundir que lo histórico es únicamente las grandes hazañas, las guerras, las convulsiones sociales o políticas y en consecuencia los grandes héroes de la historia, son los guerreros, los militares y lideres visibles de los acontecimientos magno elocuentes. Eso si, los vencidos no tiene historia tampoco los humildes y seres anónimos cuya relevancia (que de hecho la tienen) no haya sido considerada por algún cronista.
Cuando nos ocupamos de la pequeña historia o micro-historia, o la historia matria como la denominaba el maestro mexicano Luis González, entendemos que todos los seres humanos tenemos una historia que contar, que unidos todos como una telaraña conforman la red historial de los pueblos. La historia civil debe reivindicarse puesto que los mayores proezas del hombre (y la mujer) se han hecho en tiempo de paz y no de guerra y las grandes sociedades y pueblos la han construido palmo a palmo con la participación de todos sus miembros.
La historia local es el escenario de la cotidianidad, de los vecinos, de las anécdotas pueblerinas, del diario transcurrí de la vida simple y sencilla; es la pequeña historia de las comunidades y de su gente. Hoy quiero referirme a un personaje sencillo pero especial; un hombre que tomó a Morón como su pueblo adoptivo proveniente de las lejanas tierras deltáicas del oriente del país consagrada en su himno local como “Tierra prodigiosa / madre vehemente / Güiria siempre hermosa / madre del orienteâ€.
El personaje a quien me refiero es Don Claudio Lupercio Cayones Pacheco, nacido en Guiria Estado Sucre, un 10 de Octubre de 1949 es decir, ha cumplido 68 años de los cuales cuarenta a vivido en Morón dándole lo mejor de si. Ha desempeñado una vida ejemplar como ciudadano y padre de familia donde su preocupación constante le ha permitido llevarla a un sitial respetable en la comunidad morense.
Claudio Lupercio se ha destacado en la vida publica como pionero y fundador de la Urbanización Santa Rita, una de las mejores zonas residenciales de Morón, a la cual ha representado en la Asociación de vecinos y como orador de orden con motivo de conmemorarse un aniversario más de la fundación de la mencionada urbanización, para la cual fue condecorado con la Orden Juan José Mora en primera clase. Sus deseos de aprender lo llevaron a participar durante seis meses en los cursos de Administración Gerencial para dirigentes sindicales petroleros (IESA-Caracas) en representación del movimiento sindical carabobeño.
Cayones fue dirigente sindical en Pequiven durante seis años, fue Presidente del Club de Veteranos y Gerente de la Asociación de Jubilados de Pequiven de la seccional Morón – Puerto Cabello.
En la jerga popular se le conoce mucho, por ejemplo, en el juego de dominó cuando un jugador va a realizar una “tranca†y lo dice, el adversario le responde “por que no te tiras la tranca de cayones†o cuando alguien dice que sufre de hemorroide, el otro le responde: “búscate a Cayones para que te la cureâ€. Ahí les dejo eso amigos; busquen la interpretación.
MORON
EJEMPLO DE PARTICIPACION
EN EL ORDENAMIENTO TERRITORIAL
Asi se ilustra una ponencia presentada por el conocido profesor porteño Oswaldo González en las VII jornadas nacionales del centro Geodidáctico realizada en Pto.
La Cruz durante los días del 19 al 23 de mayo del año en curso y patrocinada además por los profesores de ciencias sociales del norte de Anzoátegui y la zona educativa del mismo estado.
Traigo a colación algunos elementos, que a mi manera de ver las cosas, resultan de gran utilidad su divulgación y conocimiento.
El mencionado trabajo contempla un bosquejo histórico sobre la fundación de los pueblos del distrito Pto. Cabello tratando asi de urgar en los origenes remotos de Morón.
Señala que el único lugar que tiene fundación a la usanza española en Borburata del 24 de febrero de 1548 por Juan de Villegas.
Pto.
Cabello a pesar de su importancia, no es hasta 1560 cuando existe referencia de él en los "Avisos del capitán" realizados por Juan Ruiz Ochoa, para 1733, ya consolidado Pto.
Cabello como ciudad, el comandante José Antonio Courten exige la delimitación de su jurisdicción y hay que hacer notar que por la parte oeste el limite se fija hasta Goaigoaza no haciendo mención de ningún modo a Morón La primera referencia que se tiene de Morón data de 1768 y se debe a Don Angel Altolaguirre en las "Relaciones Geográficas" donde destaca la superficie del valle y su actividad económica que consistía en la producción de cinco haciendas de cacao y otros productos agrícolas de menor cuantía que se comerciaba con Pto.
Cabello para luego ser destinado el producto a la exportación.
Posteriormente, según destaca el profesor González, Morón permanece ignorado por su escasa importancia y convertido en un área agrícola para Pto.
Cabello quien por su condición de puerto principal acapara la mayor atención.
Para ese entonces Morón cuenta con una población númericamente muy pírrica que evoluciona muy lentamente con altos y bajos, veamos: para el año 1873 tiene 1072 habitantes y para 1950 alcanza apenas 2044 habitantes, lo que indica que en 87 años Morón no lögra ni siquiera duplicar su población.
En el presente siglo se introducen cambios significativos en la dinámica nacional: se centraliza el poder político, la economia sufre los efectos de la explotación petrolera, aumenta el poder económico del estado etc.
Se implementa en Venezuela en la segunda mitad del siglo la politice sustitución de importaciones lo que va a delinear un eje urbano-industrial cuya extensión se ubica desde Tejerias hasta el otro extremo que es Morón.
A partir de allí y con una serie de medidas gubernamentales se constituye la Petroquímica en el año de 1953, otorgandosele unas 2.910 has, pero lo significativo, de este hecho es que el estado otorgó esa superficie sobre los terrenos que ocupaban humildes rancherias y modestas viviendas que conformaban el conglomerado.
de Morón para ese momento Estas frases extraídas textualmente adquieren vital importancia ahora cuando la comunidad de Morón, convertido en Distrito, exige que Pequiven (antigua petroquímica) devuelvas terrenos y ejidos a sus legítimos dueños.
En 1954 se cila Venepal (compañia de pulpa y papel) en un área de 3.800.000 mts2; luego se instala la Volkswagen (industria automotriz), la refineria Mobil (ahora Corpoven) y finalmente planta centro.
Este proceso de industrialización violentó el crecimiento poblacional y en sólo 31 años la población creció en un 200 %, pasó de 2044 en 1950 41.006 habitantes en 1981 convirtiendose Morón de esa manera en el poblado de mayor crecimiento del estado Carabobo.
La otra parte de la ponencia se refiere a los requisitos establecidos en la ley orgánica del régimen municipal para la elevación de un municipio a distrito a la forma como se desarrollaron los acontecimientos en Morón donde, opinión que comparto totalmente, privaron más los intereses de tipo politicos y económicos que geográficos; en ese mismo orden señala que la Asamblea Legislativa del estado Carabobo no respetó el requisito cuarto que establece que el municipio para ser elevado a distrito debe poseer una base económica que le permita cubrir sus necesidades básicas; el caso de Morón es que en él se asientan en su mayoria compañias del estado que están excentas del pago de impuesto lo que hace que la renta sólo recaiga sobre el comercio al detal coformándose asi una insuficiencia de recursos.
Donde no coincido con el colega Oswaldo González es su opinión en torno al municipio Urama en relación a Morón.
En efecto, si bien la elevación de éste último a distrito se hizo atendiendo sólo a los requerimientos de Morón dejándose en un plano secundario a Urama, ésto no implica por si mismo ni necesariamente que se deje de aprovechar y de usar adecuadamente la potencialidad de Urama como espacio agricola, dependerá en todo caso de la política y planificación que al respecto se trazen los organismos a que compete regir la vida del nuevo distrito.
Morón en versos
El poeta oriental (del Estado Sucre) Rómulo Solórzano, me hizo llegar, hace unos años, unos versos de su inspiración donde retrata la historia y la geografía del poblado al mejor estilo del historiador poeta Juan de Castellanos.
Vamos a compartir con los lectores estos versos para la cual los transcribimos textualmente.
(Ya antes se había hecho una entrega, estos son inéditos).
"Encrucijada del reto" / como el himno significa, / del modo que magnifica / en su profundo respeto, por ese Morón tan quieto/ capital que tiene ahora, / en este Juan José Mora / al Municipio anhelante / de un progreso palpitante / que su pueblo tanto implora.
Morón en su zona urbana / tiene parroquia tocaya, / y en su suburbana se haya / la muy conocida Urama; / pórtico doble ventana / que al Municipio circunda, / con esa gente que abunda / con segura urbanidad, / y la grande identidad / de la clase que lo inunda.
A su frente cual coloso / un gigante se le aposta: / Cordillera de la Costa / del macizo montañoso; / perfumado por el gozo / en cercanías del llano, / extendido como mano / que fortalece el afán, / con un afecto titán / y un orgullo soberano.
Mora es ya por sus ramales/ uno de esos municipios, / de abanderados principios / y prestigios industriales; / de estrategias especiales / como su cara hacia el mar, / petroquímico lugar / que reproduce inversión, / porque en papel y cartón / la industria se va a apoyar.
El Municipio está lleno / de un muy cargado progreso, / ya que tiene mucho peso / por tanta industria en su seno: / lo que no parece bueno / es la contaminación, que pulula ya en Morón / por tantas emanaciones, / líquidas y de igniciones / que dañan la población.
En la historia se ha negado / nombre de algún fundador, / ni específico señor, / que la haya decretado, / si se sabe que ese lado / fue por el negro elegido, / porque al huir afligido / de la hacienda en que servía, / encontraba en esa vía / su asiento más preferido.
A Nirgua pertenecía / hace un buen tiempo Morón, / y en esa jurisdicción de esta forma se extendía: / de río Sanchón habría / hacia todo el occidente, / con Bejuma allí presente: / Canoabo y Montalbán, / que con Urama están / en ese espacio existente.
Fue tiempo en que Alpargatón / como Morón su destello, / parte de Puerto Cabello / que era antes un cantón, / más Urama en la ocasión / sigue con Nirgua integrada, / más tarde queda creada/Urama con Montalbán, / que en otro cantón están / en su forma organizada.
Luego se han integrado / al cantón Puerto Cabello, / siendo así que ya por ello / grado Parroquia se ha dado; / -como ya bien se ha explicado/ entonces mucho después.
/ Morón y Urama a su vez, / municipios ya serán, / porque ahora ya estarán / con Puerto Cabello, pues! En el año ochenta y uno / se modifica la ley,/ del año cincuenta y seis / que divide en lo oportuno, / al territorio que acuno / de todo este gran Estado; /y a Distrito se ha elevado / Juan José Mora en acción, / conformado por Morón / y Urama que se ha integrado.
El río Urama
Vamos a seguir con la descripción de este otro río del municipio Mora como lo es el río Urama.
Los datos son tomados del libro Nociones Hidro-geográficas del Estado Carabobo (1976) del Dr. Jesús Briceño Enríquez.
"Es uno de los cursos de agua de más largo recorrido.
Tiene sus fuentes principales en las montañas de Temerla, en jurisdicción del Estado Yaracuy.
Un afluente importante es la quebrada Capotillo que sirve de lindero con Yaracuy.
Desde la unión del río Temerla con el Capotillo, el Urama aumenta su caudal con el aporte del río Escondido, no sin antes haber atravesado la fértil comarca de este mismo nombre.
Estas corrientes de agua se ven notoriamente empobrecidas y mermadas debido a la tala de montaña y vegetación alta que pudimos observar hasta en las propias laderas de cumbre Lara, a una altura de 1.175 mts s/nivel del mar.
Otro afluente importante del río Urama lo forma el arroyo Canoabo, el cual fluye desde las cumbres de El Guarapo, El Palmichal, Fila Rica, El Letrero y Cariaprima.
Cuando ya el Urama ha recibido esas dos aportaciones hídricas, sus aguas son represadas en el sitio de Titiarita, formando así el embalse del mismo nombre mediante un dique o tapón fuertemente anclado entre dos estribaciones rocosas ubicadas en una garganta profunda.
El agua allí almacenada es conducida a Urama, Morón, Puerto Cabello y la Petroquímica por medio de una larga tubería de hierro.
Aguas abajo del puente en la carretera Morón-San Felipe el Urama entra en terrenos depresionados y anegadizados, con grandes meandros y poca velocidad, originándose así lagunazos y pantanos en sus aledaños.
Es aquí donde recibe el aporte del río Alpargatón, cuyas aguas se utilizan en las canteras de piedra, siendo éstas utilizadas para el balastro de la línea férrea.
La cuenca hidrográfica del Urama pertenece al mar Caribe y su extensión tributaria es de 456 km².
La conformación hidrológica del río Urama empieza a ser alterada cuando se une al río Salado, aguas debajo de aquel puente, alteración que se hace más ostensible por el concurso de la quebrada Sanguijuela.
Antiguamente echaba sobre el río Yaracuy, atravesando las tierras depresionales pertenecientes a la sucesión Galavís.
Al ocurrir grandes crecientes, el Urama se desborda por terrenos del caserío San Pablo y plantaciones del central Lucinda (cuando había caña), ocasionando graves daños y perjuicios a las labores agrícolas y entorpeciendo el camino de acceso que conducía a las oficinas del central.
Allá por los años de 1920 a 25, el propietario de este rico fundo, con el propósito de conjurar aquellos daños, desvió una parte del Urama hacia el cauce del río Salado, dado que la zona mesopotámica estaba formada por ciénagas de estos dos ríos.
Con el transcurso de los años, el río tomó definitivamente el derrotero de su nuevo cauce, dejando al descubierto una "madre vieja" con aguas estancadas, como lo podemos ver en las vecindades del caserío San Pablo.
De esta manera nos explicamos la causa de encontrarse dicho caserío tan retirado del río en los actuales momentos".
Libro Crónicas desde Morón - Tiburcio Rodríguez
Alguien dijo: "En muchos hombres la vida deja sus huellas y muy pocos hombres dejan huellas en la vida". Tiburcio fue uno de estos últimos. Su constancia, su denuedo por alcanzar los fines que se proponía siempre fueron el norte de su comportamiento. No escatimaba esfuerzo ni sacrificio cuando se trataba del bien común, de allí que en su partida recibió el reconocimiento de todo un pueblo que tampoco escatimó flores, palabras de elogios y lágrimas en su despedida.
Tiburcio era un hombre de esos a quienes les gusta pasar desapercibidos, de aquellos que anónimamente y en forma silenciosa van labrando un camino, gota a gota de sudor que perlando su frente se ofrecen como un testimonio de su honestidad y de su humildad. Había nacido Tiburcio en Belén, municipio Carlos Arvelo del estado Carabobo, un 11 de agosto de 1936, siendo sus padres Ramón Rodríguez y María de Rodríguez. Era el menor de cuatro hermanos.
Buscando nuevos horizontes arribó a Morón en el año de 1959, traía consigo un maletín de ilusiones y el arma de la perseverancia. Sus primeros trabajos los desempeñó en el Dique Seco de Puerto Cabello y más tarde ingresó como trabajador de planta al Instituto Venezolano de Petroquímica (actual Pequiven). En el año de 1969 se casó con Elia Sánchez, la compañera de toda su vida, con la que procreó dos hijos: Miguel y Elio. Estos acontecimientos lo van a sembrar definitivamente en el suelo moronense y al cual, en lo adelante, le brindará todo su concurso para las realizaciones gremiales y comunitarias.
Un año después (1970) obtiene su retiro de la Petroquímica y se establece con su propio negocio de lubricantes que imcialmente llama Servicios Elia (en honor a su esposa) y actualmente Lubricantes La Avenida. A la par de su éxito como comerciante se incentiva su participación en las actividades propias de las comunidades y asume un rol dirigencial, descubriendo en sí mismo la llama que alimentará su pasión por la problemática social.
En 1975 organiza el Clásico Rodillones de Morón, clásico ciclístico para veteranos, donde obtiene él mismo el primer lugar, es de hacer notar que este clásico tuvo gran resonancia en la población y acudió un gran número de participantes, por lo que Tiburcio demostró grandes condiciones como deportista. Cuando Morón ascendía a distrito en el año de 1981, Tiburcio Rodríguez se posesionaba democráticamente de la presidencia de la Cámara de Comerciantes del distrito Puerto Cabello. Ejerce en los años de 1983-84 la presidencia del Club de Leones de Morón, desarrollando una intensa labor filantrópica para una asociación sin fines de lucro cuyo mayor beneplácito es el bienestar general.
En reconocimiento a su labor le confieren en el año de 1992 la condecoración "Mención Mérito al Trabajo" y es electo para el período 93-95 Presidente de la Cámara de Comercio e Industria del Municipio Juan José Mora, coronaba así Tiburcio una de sus máximas aspiraciones como lo era presidir el organismo al cual tanto había contribuido a formar y desarrollar, desde su trabajo de hormiguita, de obre, hasta llegar a la cúspide de la institución.
Una vez trató de incursionar en la política como candidato a concejal, no fue favorecido por electorado, quizás Tiburcio no era hombre para la política. Su trato franco y abierto no dejaba espacio para las dobleces. No tenía la argucia ni poseía el discurso o palabrería del político. Es posible que alguien señale que él no era letrado, pero fue un hombre que se cultivó en la universidad de la vida, su personalidad sincera le hizo ganar el cariño de una comunidad. No había catástrofe, inundación o incendio donde no estaba Tiburcio cooperando. Cierta vez me sorprendió. Me encontraba en Boca de Tocuyo en ocasión de que se produjeron unos temblores de tierra que habían causado un número de damnificados (mi presencia era explicable, porque era concejal y allí tenía familia), de repente apareció Tiburcio con un lote de víveres, ropas, medicinas, etc. Ese era Tiburcio, estaba donde lo necesitaban. Sería buena idea de que a la sede de la Cámara de Comercio, que está por construirse, se le pusiera el nombre de Tiburcio Rodríguez.
Hablemos de la Urb. Barrio Coro
Nombre paradójico para una comunidad porque es lo uno o es lo otro; lo sucedido es que “la costumbre se hace ley†como reza el viejo adagio popular, puesto que los antiguos moradores de Barrio Coro, la mayoría se fueron hacia las colinas de Mara, otros se quedaron en el sitio, siguieron llamando con ese nombre a la urbanización que se construyo posteriormente en el mismo lugar. Compuesta por 552 viviendas modestas pero cómodas y con la prestación de todos los servicios necesarios.
El Barrio Coro original se fue formando como se formaron todos los barrios populares del sector noreste de Morón a medidos del pasado siglo (entre 1955 – 1960) como consecuencia del proceso de industrialización que vivió la localidad. Surgieron espontáneamente sin planificación en terrenos baldíos, antiguos potreros o campos de labranzas. Con materiales precarios (tablas, latas, barro, etc.) fabricaron sus casas al lado de una quebrada, sobre una loma, en un punto cualquiera. Por cierto recuerdo que los terrenos del Barrio Coro - porque me crié en sus alrededores – eran muy desnivelados, por aquí un cerro, por allá una ciénaga, mas acá un zanjo, mas allá un terraplén o una planicie, lo heterogéneo del terreno le restaba uniformidad al emplazamiento urbano.
La mayoría de sus habitantes eran corianos u oriundos del Estado Falcón, de allí el nombre que le pusieron al Barrio: Coro, que es una palabra Caquetía de filiación Arahuaca y que significa “Lugar de Tierra Rojaâ€, según el historiador Pedro M. Arcaya. Estos corianos que llegaron tras la búsqueda de empleos en las incipientes empresas del IVP (hoy Pequiven), Venepal y otras, optaron por colocar el nombre de su tierra de origen al arrabal recién creado. Destacamos entre sus pobladores a Diosa de Sánchez, Juan Ãlvarez (Fuque), Dionides Castro, Eladio Montero (Yayo), Hilaria Quevedo, Salzalejos, Ãngel Lugo, Miguel Ãlvarez, Juan Arteaga, Julio Mejías, Gringo Vásquez Polonia y otros que no los nombro por falta de espacio.
La nueva urb. Coro comienza a construirse en la década de los setenta, comenzando a ser habitada parcialmente – aun se concluir – en 1975-76 motivado a las inundaciones ocurridas en algunos sectores de Morón cuyos damnificados fueron ubicados en esta urbanización. Sin embargo, al final de esa década (78-79-80) se adjudicaron regularmente las viviendas a las personas que estaban ya censadas.
Esta urbanización esta sobre un terreno rellenado y compactado a una altura de 20 msnm, posee una población estimada de 3.500 habitantes. Es un área de gran desarrollo social, cultural y deportivo. En salud ostenta uno de los mejores C.D.I. (Centro de Diagnostico Integral) del Municipio Mora, en educación tiene un pre-escolar, una escuela primaria y una de educación básica en sus adyacencias. En deporte es una potencia en béisbol que se practica en el estadio Enrique Huarter. Además, el culto católico y los oficios religiosos están presentes en la capilla local como también una de las más antiguas cooperativas de Morón como lo es la Cooperativa de Servicios Fúnebres Diosa Mora.
PD: Otra vez el prof. José Coro, Director del Liceo J. F. Mora y el prof. Wande fueron victima del buen juego de domino y de las pericias en este deporte del Lic. Cesar Ramírez y de este servidor. Ahora los llaman a ellos la sopita Maggi o las cacaitas de los educadores.
Caño Negro
¡CAÑO NEGRO: Una Historia en Proceso!
Elementos Físico-Geográficos
El sector caño negro debe su nombre a una inmensa laguna de aproximadamente 100 hectáreas cuyas aguas superficiales reflejan un brillo negrusco que se va haciendo intenso en la medida en que el sol se fija verticalmente en sus entrañas. Los entes gubernamentales y los agricultores del área han tenido el cuidado de mantener la laguna como un espacio de reserva de la flora y la fauna típica del lugar.
Caño negro se ubica hacia el noreste de la ciudad de morón, perteneciendo a la Parroquia del mismo nombre y lindante por el norte con terrenos en posesión de Venepal y Pequiven; por el sur colinda con los barrios La Concordia, El Minuto, El Paraíso, La Esperanza y Montaña Verde; por el este con terrenos en posesión de Pequiven (sector El trapiche) y por el oeste con los terrenos del asentamiento campesino Alpargatón (sector La Batea).
Su topografía es ondulada, alternándose terrenos planos con pequeñas lomas, donde las cuotas de nivel oscilan entre los 20 y los 40 msnm. La pendiente puede calcularse entre 5% y 35% con predominio de esta ultima. Posee una vegetación arbórea con mucha presencia de arbustos y graminias donde se observan ejemplares como el apamate, palma, cojobo, ringi-ringi, gamelotes etc, hacia las zonas anegadizas se encuentra la vegetación acuática propia de este ambiente. Los suelos son aptos para el cultivo, según estudio técnico del INTI son “suelos de mediana a alta fertilidad; de poco a profundos; de bajo a mediano grado de pedregosidad; bajo nivel de erosión; alto contenido de materia orgánica; sin limitaciones químicas (salinidad); drenajes (externos e internos) de lento a rápidos; con arcos que se anegan; sin peligro de inundaciónâ€.
La vocación agrícola y pecuaria de caño negro es indiscutible, posee una extensa áreas propicias para estas actividades y que hoy en día está medianamente intervenida por cultivos de yuca, quinchoncho, cambur, plátano, sábila, además se da una pequeña actividad de pastoreo en el área.
Una Historia que Contar
Los pobladores y propietarios de Caño Negro tienen una interesante historia que contar a sus semejantes como un ejemplo de dignidad, lucha, esfuerzo y sacrificio cuando se sabe que se tiene la razón en la mano para ser justo porque la “tierra es para quien la trabaja†como dijo alguien alguna vez. Esta historia la conocimos de boca de sus propios protagonistas una mañana de junio que entre los cantos de los pajarillos, la quietud de un burro soñoliento, las travesuras de un simpático mono de la casa de Reinaldo, pero sobre todo un ambiente cargado de amistad y camaradería de los campesinos de este sector, se dejo discurrir esta historia.
Estas tierras formaron parte del antiguo “Fundo Alpargatón†ubicado en nuestro Municipio, del total de las tierras de este fundo fueron transferidas al I.A.N. un 76,8628% tal como consta en documentación protocolizada en el año de 1966 ante la oficina subalterna de Registro Publico de Puerto Cabello (este documento valioso fue encontrado por el sindicato de campesinos en los archivos muertos del I.A.N. de Caracas).
Del resto de las tierras del “Fundo Alpargatónâ€, ya I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica) había adquirido en 1955 dos lotes de terrenos, uno con superficies de 1.763 has. (lote A) y el otro con 237 has. (lote B). Por no estar bien definido los linderos dentro del fundo o porque intencionalmente la petroquímica pretendía extender mas allá sus limites de lo que legalmente le pertenecía esto trajo un conflicto por el uso o tenencia de la tierra entre la Petroquímica que posteriormente paso a llamarse Pequiven , Cavim quien no era poseedora de tierras en el área pero que avalaba la actuación de la primera, quizás por encontrarse en terrenos de aquella, y la guardia nacional quien resguardaba y vigilaba las supuestas tierras de Pequiven y el sindicato de campesinos con 151 miembros que durante 20 años venían trabajando dichas tierras.
La Tierra es de Quien la Trabaja
La confusión de los linderos o las intenciones de la antigua Petroquimica y la empresa Cavim de apropiarse de 986,33 hectáreas pertenecientes al Instituto Agrario Nacional (IAN), hoy INTI, en donde ya existía una ocupación abierta y manifiesta por parte del sindicato de campesinos donde venían trabajando esas tierras a lo largo de dos décadas produciendo diversos rubros agrícolas y con la adveniencia o consentimiento del IAN y de la Federación Campesina, siendo aquel ente gubernamental con especifica autoridad en la materia.
El 5 de septiembre de 1989 le es notificado mediante oficio al Ing. Hugo Finol, entonces Presidente de Pequiven S.A., la situación del conflicto de ocupación de las tierras por parte del Presidente del IAN, sr. Alirio Oliveros Hernández en estos términos: “existe clara evidencia que los linderos documentales de los lotes “A†y “B†propiedad de Pequiven no se corresponden con los de su ocupación física… la ocupación actual que tiene Pequiven en este lote “A†alcanza a 2.150,50 hectareas, lo que nos indica que han tomado de los terrenos del Instituto Agrario Nacional una superficie de 986,33 hectáreasâ€; es decir, Pequiven estaba usurpando tierras que no le pertenecían.
Pero, Pequiven S.A. había alegado en su defensa que los campesinos se habían instalado en la zona o “Ãrea de seguridad y defensa†por lo tanto justificaba mediante este argumento los desalojos, las represalias y agresiones físicas (planasos) y detenciones por parte de la Guardia Nacional hacia los campesinos; justificaba la construcción de una cerca que parecía el Muro de Berlin, para evitar el paso de los campesinos; justificaba la introducción de ganado (Brahman) y ovejos a través de la Fundación Palmichal, en los conucos y sembradíos de los campesinos para que les destruyeran sus cosechas; en fin justificaba el asedio y la conclusión a la que tenia sometido a los humildes campesinos desde hacia mucho tiempo.
“El área de Seguridad y Defensa†que esgrimía Pequiven S.A. consistía en 340,57 hectáreas que por decreto del Presidente Carlos Andrés Pérez le había otorgado al complejo Petroquímico Morón, según Gaceta Oficial de la Republica de Venezuela del 28 de Septiembre de 1992, sin embargo, el Presidente del I.A.N., Oliveros Hernández, en el oficio mencionado, le dice al Presidente de Pequiven lo siguiente: “La investigación de campo, unida a la información suministrada por Pequiven en ortofotoplano donde demarcan el área de seguridad y defensa, nos ha permitido conocer que aun aceptando que pequiven extienda sus linderos hasta la referida área, estarían ocupando una superficie de 580 hectáreas, donde podrían asentarse los campesinos que aspiran ser ubicados en la propiedad del I.A.N.â€.
A pesar de estas contundentes evidencias y pruebas que le daban la razón de ocupación al sindicato de campesinos que el IAN había obtenido mediante los estudios de sus técnicos el terreno y en los planos, la solución no se veía llegar. En efecto, el IAN, posteriormente se hizo la vista gorda, no se sabe si fueron los mismos directivos u otros funcionarios producto de los cambios burocráticos que con frecuencia se hacen en los organismos del estado; lo cierto es que el tema parece olvidarse en el tiempo. Así mismo la federación campesina, con los directivos de entonces se olvidaron del asunto; dizque algunos se transaron por prebendas personales.
Pero el sindicato continuaba su lucha con asambleas permanentes con sus socios, reuniones y oficios dirigidos al IAN, a la Federación, a Pequiven a la Guardia Nacional, a la Procuraduría Agraria, en fin, con todo aquel ente que tenia que ver con el problema de la tierra y en quien pudiera tender una mano amiga.
Los motivos eran diversos; con Pequiven para que cumplieran los acuerdos y compromisos de ley, con la Guardia Nacional para que cesaran los atropellos, ante el I.A.N. para que cumplieran con la obligación de la ley, ante la federación para que tuvieran firmeza en la defensa del campesino.
Ante la indiferencia de los organismos involucrados, el sindicato de trabajadores agropecuarios del Municipio Juan José Mora decidió dirigirse al Congreso Nacional, al Vicepresidente de la comisión Permanente de agricultura y Política Agraria de la Cámara de Diputados, ejercida por el Diputado Eduardo Manuit. En un oficio del 17 de octubre de 1996, suscrito por Máximo Colina, Sec. De Organización, Catalino Montero Sec. De Reclamo, Ely Borges Sec. De Finanzas, Pedro Chirinos Primer Vocal, Juan Rosillo Sec. De Actas y Correspondencias, y Jesús Montes Segundo Vocal, le plantearon la problemática de la que venían viviendo de casi 20 años, le informan de las gestiones hechas por ellos, de los atropellos de los que son objeto por parte de la Guardia Nacional, de la indiferencia del I.A.N. ante el problema; se hacen la interrogante de ¿Cómo es que siendo el objeto de Pequiven el procesamiento de productos químicos y la elaboración de fertilizantes y el de Palmichal es la recuperación y conservación de la cuenca del río Alpargatón, ahora se dedican a la crianza y al pastoreo de ganado y ovejos dentro de la zona de “seguridad y defensaâ€, según ellos, ique cuyo fin es destruir los sembradíos de los campesinos?. Además los campesinos solicitan ante el vicepresidente de la comisión, Dip. Eduardo Manuit que “nos ayuden a resolver la grave problemática que tenemos con Pequiven S.A. y que el Instituto Agrario Nacional (I.A.N.) se ha negado resolver, nos ayuden a mantener nuestra única fuente de vida y la de nuestras familias, como el de mantenernos con nuestras tierras, permitirnos seguir trabajando en ellas y conseguir de una vez por todas que el I.A.N. las adjudique a los 151 campesinos agricultores de Morón, Estado Caraboboâ€.
El 22 de noviembre del mismo año se traslada a Morón una Subcomisión especial agraria, presidida por el Dip. Eduardo Manuit, el Dip. Oswaldo Di Lorenzo y el Asesor Jurídico Luís Felipe Palma. Esta comisión se reunió en la sede de la 2da compañía del destacamento Nº 25 de la Guardia Nacional y asistieron las siguientes personalidades: por Pequiven, Dr. German Muñoz adjunto al consultor Jurídico y Marcos David Silva, por el delegado agrario el Ing. Moisés Almosny, jefe de la unidad de tierras I.A.N. Carabobo, la Dra. Janeth Jota procuradora agraria, los integrantes del sindicato, el capitán Zancudo Grillo, comandante de la Guardia Nacional, teniente coronel Freddy Humberto Leal Mora.
La comisión constato luego de una inspección ocular al fundo Alpargatón, que: “la empresa Pequiven esta atropellando y desalojando a los campesinos del fundo “Alpargatónâ€, utilizando para ello el desalojo directo y el indirecto, (construcción de cerca de concreto) sin formula de juicio, con lo cual se origina la presunción de que los funcionarios de Pequiven pudieron estar incursos en delitos de hacerse justicia por si mismo, puesto que se valen de la amenaza y violencia contra las personas y sus cosasâ€.
La comisión solicita a Pequiven y Palmichal, que suspendan las actividades de construir cercas y movilización de ganado de conformidad con el articulo 148 de la Ley de Reforma Agraria, dentro de las tierras que ocupan los campesinos y solicitó además a Pequiven “nos informe que sistema han propuesto con el fin de indemnizar los daños y perjuicios causados a los campesinos ocupantes de tierras del I.A.N., en el fundo “El Alpargatónâ€, desalojados y atropellados por la empresaâ€. Es admirable la actitud y el interés de este grupo de campesinos por adquirir sus tierras en propiedad después de tantos años de trabajo.
El sindicato agrícola y pecuario de caño negro, después pasó a constituirse en la Cooperativa El Minuto R.L. y hoy en día es un consejo comunal agrícola y pecuario presidido por la sra. Maritza Blazar.
Con los cambios políticos que se realizaron en el país, una nueva administración con otra filosofía, nuevos directivos al frente de las diferentes instituciones involucradas en la problemática agraria, facilitaron las cosas, y la Cooperativa El Minuto R.L. vió sus sueños realizados, en el año 2004 se realizó una reunión en Caracas con Pequiven, la Cooperativa El Minuto R.L., el INTI (antiguo IAN) para el otorgamiento de las cartas agrarias.
Ese mismo año el presidente del INTI, Adán Chávez, conjuntamente con Luís López Bora, Coordinador General del INTI, vinieron a Morón y se hizo un recorrido con el topógrafo de Pequiven para hacer planos, mediciones para finalmente levantar el informe para elaborar las cartas agrarias.
El 23 de abril de 2004, el Coordinador General de INTI, Luís López Bora, envía un oficio al comandante del destacamento Nº 25 del Estado Carabobo, informándole que: “proteja las tierras del fundo el Alpargatón porque ya han sido adjudicadas a la Cooperativa El Minuto R.L. quienes han sostenido una lucha histórica desde el año 1981, la cual ya logró llegar a su finalâ€.
El 26 de septiembre de 2004 en el Club las Colinas de Morón se les entregó a 126 campesinos las cartas agrarias donde estuvo presente el Ing. Julio Carpio, Gerente de Pequiven. Así mismo, fechado el 27 del mismo mes y año, el Coordinador General de ORT Carabobo, ofició al comandante de la 2da compañía del destacamento 25 de la Guardia Nacional que la Cooperativa El Minuto son los ocupantes legales de los terrenos del sector José Félix Mora porque ya poseen sus cartas agrarias emitidas por la Oficina Regional de Tierras (ORT) Carabobo.
Hoy en día la Cooperativa el Minuto o el Consejo Comunal Caño Negro celebra su éxito al poseer las tierras después de tantas luchas. Pero aun faltan otras luchas, ahora requieren satisfacer otras necesidades como la vialidad, el agua potable, viviendas adecuadas, electricidad, otros servicios, para lo cual ya el consejo comunal de Caño Negro ha hecho varias diligencias con la alcaldía, el consejo municipal y otras instituciones.
Además ahora mismo tiene en ejecución el proyecto sábila cuya siembra se ha hecho organizada y supervisada por los técnicos de Pequiven para que el producto sea de calidad y aceptado por las empresas para su procesamiento; ya existe un convenio para la compra de la sábila a los campesinos lo que garantiza su rentabilidad y continuación en el tiempo, además se están cultivando rubros alimenticios como caraota, yuca, plátano, cambur, etc.
La cooperativa y el consejo comunal nunca han olvidado a los pioneros luchadores por estas tierras, algunos desaparecieron otros no, como lo fueron: Serapio Arteaga, Mario Lugo, Santana, Eladio Reyes, Bernabé Castillo, Pedro Chirino, José Vidal, Juan Rodríguez, Melquíades Méndez, Mario Polanco, Reinaldo Rivas, Gilberto Sequera, José García Mendoza, Alberto Hernández, Catalino Montero, y otros.
Agradecido de la presencia de los directivos y habitantes de caño negro que me acompañaron el 16 de junio, estaban: Máximo Colina, Catalino Montero, Reinaldo Rivas, Maritza Blazar, Perfecto Rivero (Si podemos), José Romero, (Presidente de la cooperativa), José García, Héctor Rivero, Rosa Bermúdez, José Linares, Leocadia Josefina Montalba, Eustaquio Pedrozo, Tito Amado Delgado, Ramón Polanco, Jesús Polanco, Juan B. Morales Julio Fernández, Estilita de Hernández, Maria Hurtado, Alberto Hernández, José Mendoza, Nilda Salazar, Luís Marcano, Elías Arias, Pascual García, Saturno Linares. A todos gracias.
¡CAÑO NEGRO: Una Historia en Proceso!
Elementos Físico-Geográficos
El sector caño negro debe su nombre a una inmensa laguna de aproximadamente 100 hectáreas cuyas aguas superficiales reflejan un brillo negrusco que se va haciendo intenso en la medida en que el sol se fija verticalmente en sus entrañas. Los entes gubernamentales y los agricultores del área han tenido el cuidado de mantener la laguna como un espacio de reserva de la flora y la fauna típica del lugar.
Caño negro se ubica hacia el noreste de la ciudad de morón, perteneciendo a la Parroquia del mismo nombre y lindante por el norte con terrenos en posesión de Venepal y Pequiven; por el sur colinda con los barrios La Concordia, El Minuto, El Paraíso, La Esperanza y Montaña Verde; por el este con terrenos en posesión de Pequiven (sector El trapiche) y por el oeste con los terrenos del asentamiento campesino Alpargatón (sector La Batea).
Su topografía es ondulada, alternándose terrenos planos con pequeñas lomas, donde las cuotas de nivel oscilan entre los 20 y los 40 msnm. La pendiente puede calcularse entre 5% y 35% con predominio de esta ultima. Posee una vegetación arbórea con mucha presencia de arbustos y graminias donde se observan ejemplares como el apamate, palma, cojobo, ringi-ringi, gamelotes etc, hacia las zonas anegadizas se encuentra la vegetación acuática propia de este ambiente. Los suelos son aptos para el cultivo, según estudio técnico del INTI son “suelos de mediana a alta fertilidad; de poco a profundos; de bajo a mediano grado de pedregosidad; bajo nivel de erosión; alto contenido de materia orgánica; sin limitaciones químicas (salinidad); drenajes (externos e internos) de lento a rápidos; con arcos que se anegan; sin peligro de inundaciónâ€.
La vocación agrícola y pecuaria de caño negro es indiscutible, posee una extensa áreas propicias para estas actividades y que hoy en día está medianamente intervenida por cultivos de yuca, quinchoncho, cambur, plátano, sábila, además se da una pequeña actividad de pastoreo en el área.
Una Historia que Contar
Los pobladores y propietarios de Caño Negro tienen una interesante historia que contar a sus semejantes como un ejemplo de dignidad, lucha, esfuerzo y sacrificio cuando se sabe que se tiene la razón en la mano para ser justo porque la “tierra es para quien la trabaja†como dijo alguien alguna vez. Esta historia la conocimos de boca de sus propios protagonistas una mañana de junio que entre los cantos de los pajarillos, la quietud de un burro soñoliento, las travesuras de un simpático mono de la casa de Reinaldo, pero sobre todo un ambiente cargado de amistad y camaradería de los campesinos de este sector, se dejo discurrir esta historia.
Estas tierras formaron parte del antiguo “Fundo Alpargatón†ubicado en nuestro Municipio, del total de las tierras de este fundo fueron transferidas al I.A.N. un 76,8628% tal como consta en documentación protocolizada en el año de 1966 ante la oficina subalterna de Registro Publico de Puerto Cabello (este documento valioso fue encontrado por el sindicato de campesinos en los archivos muertos del I.A.N. de Caracas).
Del resto de las tierras del “Fundo Alpargatónâ€, ya I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica) había adquirido en 1955 dos lotes de terrenos, uno con superficies de 1.763 has. (lote A) y el otro con 237 has. (lote B). Por no estar bien definido los linderos dentro del fundo o porque intencionalmente la petroquímica pretendía extender mas allá sus limites de lo que legalmente le pertenecía esto trajo un conflicto por el uso o tenencia de la tierra entre la Petroquímica que posteriormente paso a llamarse Pequiven , Cavim quien no era poseedora de tierras en el área pero que avalaba la actuación de la primera, quizás por encontrarse en terrenos de aquella, y la guardia nacional quien resguardaba y vigilaba las supuestas tierras de Pequiven y el sindicato de campesinos con 151 miembros que durante 20 años venían trabajando dichas tierras.
La Tierra es de Quien la Trabaja
La confusión de los linderos o las intenciones de la antigua Petroquimica y la empresa Cavim de apropiarse de 986,33 hectáreas pertenecientes al Instituto Agrario Nacional (IAN), hoy INTI, en donde ya existía una ocupación abierta y manifiesta por parte del sindicato de campesinos donde venían trabajando esas tierras a lo largo de dos décadas produciendo diversos rubros agrícolas y con la adveniencia o consentimiento del IAN y de la Federación Campesina, siendo aquel ente gubernamental con especifica autoridad en la materia.
El 5 de septiembre de 1989 le es notificado mediante oficio al Ing. Hugo Finol, entonces Presidente de Pequiven S.A., la situación del conflicto de ocupación de las tierras por parte del Presidente del IAN, sr. Alirio Oliveros Hernández en estos términos: “existe clara evidencia que los linderos documentales de los lotes “A†y “B†propiedad de Pequiven no se corresponden con los de su ocupación física… la ocupación actual que tiene Pequiven en este lote “A†alcanza a 2.150,50 hectareas, lo que nos indica que han tomado de los terrenos del Instituto Agrario Nacional una superficie de 986,33 hectáreasâ€; es decir, Pequiven estaba usurpando tierras que no le pertenecían.
Pero, Pequiven S.A. había alegado en su defensa que los campesinos se habían instalado en la zona o “Ãrea de seguridad y defensa†por lo tanto justificaba mediante este argumento los desalojos, las represalias y agresiones físicas (planasos) y detenciones por parte de la Guardia Nacional hacia los campesinos; justificaba la construcción de una cerca que parecía el Muro de Berlin, para evitar el paso de los campesinos; justificaba la introducción de ganado (Brahman) y ovejos a través de la Fundación Palmichal, en los conucos y sembradíos de los campesinos para que les destruyeran sus cosechas; en fin justificaba el asedio y la conclusión a la que tenia sometido a los humildes campesinos desde hacia mucho tiempo.
“El área de Seguridad y Defensa†que esgrimía Pequiven S.A. consistía en 340,57 hectáreas que por decreto del Presidente Carlos Andrés Pérez le había otorgado al complejo Petroquímico Morón, según Gaceta Oficial de la Republica de Venezuela del 28 de Septiembre de 1992, sin embargo, el Presidente del I.A.N., Oliveros Hernández, en el oficio mencionado, le dice al Presidente de Pequiven lo siguiente: “La investigación de campo, unida a la información suministrada por Pequiven en ortofotoplano donde demarcan el área de seguridad y defensa, nos ha permitido conocer que aun aceptando que pequiven extienda sus linderos hasta la referida área, estarían ocupando una superficie de 580 hectáreas, donde podrían asentarse los campesinos que aspiran ser ubicados en la propiedad del I.A.N.â€.
A pesar de estas contundentes evidencias y pruebas que le daban la razón de ocupación al sindicato de campesinos que el IAN había obtenido mediante los estudios de sus técnicos el terreno y en los planos, la solución no se veía llegar. En efecto, el IAN, posteriormente se hizo la vista gorda, no se sabe si fueron los mismos directivos u otros funcionarios producto de los cambios burocráticos que con frecuencia se hacen en los organismos del estado; lo cierto es que el tema parece olvidarse en el tiempo. Así mismo la federación campesina, con los directivos de entonces se olvidaron del asunto; dizque algunos se transaron por prebendas personales.
Pero el sindicato continuaba su lucha con asambleas permanentes con sus socios, reuniones y oficios dirigidos al IAN, a la Federación, a Pequiven a la Guardia Nacional, a la Procuraduría Agraria, en fin, con todo aquel ente que tenia que ver con el problema de la tierra y en quien pudiera tender una mano amiga.
Los motivos eran diversos; con Pequiven para que cumplieran los acuerdos y compromisos de ley, con la Guardia Nacional para que cesaran los atropellos, ante el I.A.N. para que cumplieran con la obligación de la ley, ante la federación para que tuvieran firmeza en la defensa del campesino.
Ante la indiferencia de los organismos involucrados, el sindicato de trabajadores agropecuarios del Municipio Juan José Mora decidió dirigirse al Congreso Nacional, al Vicepresidente de la comisión Permanente de agricultura y Política Agraria de la Cámara de Diputados, ejercida por el Diputado Eduardo Manuit. En un oficio del 17 de octubre de 1996, suscrito por Máximo Colina, Sec. De Organización, Catalino Montero Sec. De Reclamo, Ely Borges Sec. De Finanzas, Pedro Chirinos Primer Vocal, Juan Rosillo Sec. De Actas y Correspondencias, y Jesús Montes Segundo Vocal, le plantearon la problemática de la que venían viviendo de casi 20 años, le informan de las gestiones hechas por ellos, de los atropellos de los que son objeto por parte de la Guardia Nacional, de la indiferencia del I.A.N. ante el problema; se hacen la interrogante de ¿Cómo es que siendo el objeto de Pequiven el procesamiento de productos químicos y la elaboración de fertilizantes y el de Palmichal es la recuperación y conservación de la cuenca del río Alpargatón, ahora se dedican a la crianza y al pastoreo de ganado y ovejos dentro de la zona de “seguridad y defensaâ€, según ellos, ique cuyo fin es destruir los sembradíos de los campesinos?. Además los campesinos solicitan ante el vicepresidente de la comisión, Dip. Eduardo Manuit que “nos ayuden a resolver la grave problemática que tenemos con Pequiven S.A. y que el Instituto Agrario Nacional (I.A.N.) se ha negado resolver, nos ayuden a mantener nuestra única fuente de vida y la de nuestras familias, como el de mantenernos con nuestras tierras, permitirnos seguir trabajando en ellas y conseguir de una vez por todas que el I.A.N. las adjudique a los 151 campesinos agricultores de Morón, Estado Caraboboâ€.
El 22 de noviembre del mismo año se traslada a Morón una Subcomisión especial agraria, presidida por el Dip. Eduardo Manuit, el Dip. Oswaldo Di Lorenzo y el Asesor Jurídico Luís Felipe Palma. Esta comisión se reunió en la sede de la 2da compañía del destacamento Nº 25 de la Guardia Nacional y asistieron las siguientes personalidades: por Pequiven, Dr. German Muñoz adjunto al consultor Jurídico y Marcos David Silva, por el delegado agrario el Ing. Moisés Almosny, jefe de la unidad de tierras I.A.N. Carabobo, la Dra. Janeth Jota procuradora agraria, los integrantes del sindicato, el capitán Zancudo Grillo, comandante de la Guardia Nacional, teniente coronel Freddy Humberto Leal Mora.
La comisión constato luego de una inspección ocular al fundo Alpargatón, que: “la empresa Pequiven esta atropellando y desalojando a los campesinos del fundo “Alpargatónâ€, utilizando para ello el desalojo directo y el indirecto, (construcción de cerca de concreto) sin formula de juicio, con lo cual se origina la presunción de que los funcionarios de Pequiven pudieron estar incursos en delitos de hacerse justicia por si mismo, puesto que se valen de la amenaza y violencia contra las personas y sus cosasâ€.
La comisión solicita a Pequiven y Palmichal, que suspendan las actividades de construir cercas y movilización de ganado de conformidad con el articulo 148 de la Ley de Reforma Agraria, dentro de las tierras que ocupan los campesinos y solicitó además a Pequiven “nos informe que sistema han propuesto con el fin de indemnizar los daños y perjuicios causados a los campesinos ocupantes de tierras del I.A.N., en el fundo “El Alpargatónâ€, desalojados y atropellados por la empresaâ€. Es admirable la actitud y el interés de este grupo de campesinos por adquirir sus tierras en propiedad después de tantos años de trabajo.
El sindicato agrícola y pecuario de caño negro, después pasó a constituirse en la Cooperativa El Minuto R.L. y hoy en día es un consejo comunal agrícola y pecuario presidido por la sra. Maritza Blazar.
Con los cambios políticos que se realizaron en el país, una nueva administración con otra filosofía, nuevos directivos al frente de las diferentes instituciones involucradas en la problemática agraria, facilitaron las cosas, y la Cooperativa El Minuto R.L. vió sus sueños realizados, en el año 2004 se realizó una reunión en Caracas con Pequiven, la Cooperativa El Minuto R.L., el INTI (antiguo IAN) para el otorgamiento de las cartas agrarias.
Ese mismo año el presidente del INTI, Adán Chávez, conjuntamente con Luís López Bora, Coordinador General del INTI, vinieron a Morón y se hizo un recorrido con el topógrafo de Pequiven para hacer planos, mediciones para finalmente levantar el informe para elaborar las cartas agrarias.
El 23 de abril de 2004, el Coordinador General de INTI, Luís López Bora, envía un oficio al comandante del destacamento Nº 25 del Estado Carabobo, informándole que: “proteja las tierras del fundo el Alpargatón porque ya han sido adjudicadas a la Cooperativa El Minuto R.L. quienes han sostenido una lucha histórica desde el año 1981, la cual ya logró llegar a su finalâ€.
El 26 de septiembre de 2004 en el Club las Colinas de Morón se les entregó a 126 campesinos las cartas agrarias donde estuvo presente el Ing. Julio Carpio, Gerente de Pequiven. Así mismo, fechado el 27 del mismo mes y año, el Coordinador General de ORT Carabobo, ofició al comandante de la 2da compañía del destacamento 25 de la Guardia Nacional que la Cooperativa El Minuto son los ocupantes legales de los terrenos del sector José Félix Mora porque ya poseen sus cartas agrarias emitidas por la Oficina Regional de Tierras (ORT) Carabobo.
Hoy en día la Cooperativa el Minuto o el Consejo Comunal Caño Negro celebra su éxito al poseer las tierras después de tantas luchas. Pero aun faltan otras luchas, ahora requieren satisfacer otras necesidades como la vialidad, el agua potable, viviendas adecuadas, electricidad, otros servicios, para lo cual ya el consejo comunal de Caño Negro ha hecho varias diligencias con la alcaldía, el consejo municipal y otras instituciones.
Además ahora mismo tiene en ejecución el proyecto sábila cuya siembra se ha hecho organizada y supervisada por los técnicos de Pequiven para que el producto sea de calidad y aceptado por las empresas para su procesamiento; ya existe un convenio para la compra de la sábila a los campesinos lo que garantiza su rentabilidad y continuación en el tiempo, además se están cultivando rubros alimenticios como caraota, yuca, plátano, cambur, etc.
La cooperativa y el consejo comunal nunca han olvidado a los pioneros luchadores por estas tierras, algunos desaparecieron otros no, como lo fueron: Serapio Arteaga, Mario Lugo, Santana, Eladio Reyes, Bernabé Castillo, Pedro Chirino, José Vidal, Juan Rodríguez, Melquíades Méndez, Mario Polanco, Reinaldo Rivas, Gilberto Sequera, José García Mendoza, Alberto Hernández, Catalino Montero, y otros.
Agradecido de la presencia de los directivos y habitantes de caño negro que me acompañaron el 16 de junio, estaban: Máximo Colina, Catalino Montero, Reinaldo Rivas, Maritza Blazar, Perfecto Rivero (Si podemos), José Romero, (Presidente de la cooperativa), José García, Héctor Rivero, Rosa Bermúdez, José Linares, Leocadia Josefina Montalba, Eustaquio Pedrozo, Tito Amado Delgado, Ramón Polanco, Jesús Polanco, Juan B. Morales Julio Fernández, Estilita de Hernández, Maria Hurtado, Alberto Hernández, José Mendoza, Nilda Salazar, Luís Marcano, Elías Arias, Pascual García, Saturno Linares. A todos gracias.
El Morón de medio siglo atrás
Vamos a dar una mirada retrospectiva al Morón de medio siglo atrás (50 años) tomando como base un estudio preliminar titulado "La comunidad de Morón, Municipio Mora, Distrito Puerto Cabello", elaborado por la dirección de Malariología y saneamiento ambiental de la división de vivienda rural, zona II, Carabobo, cuya data es del 30 de julio de 1965.
La investigación, recopilación y redacción de este trabajo estuvo a cargo del Sr. Ramón J. Martos, inspector de estudios socioeconómicos de la oficina central del organismo mencionado arriba.
Colaboraron con la información en este estudio algunos vecinos de la localidad como lo fueron Antonio Briceño, José Rodríguez, José Manuel Baloche, Pedro Elías Rodríguez, Darío Rodríguez y Simón Sánchez.
La finalidad de este estudio era la de diagnosticar las necesidades habitacionales en la comunidad de Morón para luego ejecutar planes de vivienda rural en la zona.
Sin embargo, el informe se pasea por varios aspectos importantes de los cuales vamos a resaltar algunos.
Por ejemplo, dice: "Sobre la fundación de Morón se tejen innumerables comentarios; se dice que fue fundado por allá por los años 1591 al 1594 y que su ubicación inicial fue prácticamente lo que hoy ocupa.
Es posible que lo que induce a algunas persona a pensar que fue fundado por los años anotados es que para aquella época lo que hoy constituye el poblado (era) una parte integral de la hacienda "Casa de tejas", llamada así por tener una gran vivienda techada con tejas; los últimos propietarios de ésta, según consta en escrituras en los folios del 3 al 6 del protocolo N° 8 de ventas correspondientes al mes de mayo de 1840, los cuales reposan en Valencia, fueron los hermanos Monbrúm, naturales de España, quienes a su vez vendían al Sr. Adriano Anthoine, también español".
Respecto al texto anterior es nePuerto Cabello se fueron viniendo al lugar a trabajar con dichos señores en la siembra de añil, entre ellos se recuerda una familia Lamas, uno de cuyos integrantes fue factor importante en la guerra de federación".
El estudio continua abordando la parte histórica de Morón, con más errores que aciertos, habla de los herederos de las tierras de casas de tejas y dice que "En 1830 fue nombrada (la localidad) parroquia con 401 habitantes y en 1859, cuando en Coro se lanza el grito de federación, fue ascendido a Municipio".
Esto último tampoco es veraz, Morón aparece como parroquia del cantón Puerto Cabello en la ley de división político-territorial de la Republica de Colombia del 25 de junio de 1824 y es a partir del año de 1864 (Constitución Federal) cuando los cantones pasaron a llamarse distrito o departamento y las parroquias pasaron a llamarse municipios, es así como cesario aclarar algunas cosas, en priMorón surgió lenta y espontáneaMorón pasó a ser municipio del dismer lugar, Morón no fue fundado, fue surgiendo lenta y espontáneamente de entre sus haciendas de cacao, fruto del trabajo esclavo y del señorío hispano.
Tampoco fue fundado en esos años del siglo XVI, las referencias más antiguas del poblado señalan al siglo XVIII (año 1700 en adelante).
Ciertamente el sitio originario de su erección es el que ocupa hoy en día y no vemos la conexión con los años mencionados mente.
de la fundación y la hacienda Casa de Tejas, puesto que esta se formó dos siglos después de esos años.
Lo que sí es importante es la información que brinda sobre las escrituras y los últimos dueños de la aludida hacienda.
Continuamos con el informe: "Reza la escritura que habitantes de trito Puerto Cabello.
Sobre los terrenos de Morón, el informe señala: "El problema de los terrenos es bastante complejo, como se dice en el comienzo estos fueron cedidos a un grupo de hombres del lugar el año de 1866 por el gobierno del país como premio a sus sacrificios por la patria, sin embargo, en épocas de la dictadura cuando el General Mazzei Carta obtuvo del B.A.P.
la finca "Alpargaton", parece ser que Morón fue incluido dentro de sus linderos y luego vendido al "Instituto venezolano de Petroquímica", es decir que hoy por hoy, tanto los terrenos que ocupa el poblado, como los situados a unos cuantos kilómetros a la redonda, pertenecen al mencionado instituto, teniendo aquellas personas interesadas en construir que obtener permiso para ello.
La petroquímica parceló un lote de terrenos, 600 parcelas en total, de 15x25; denominó dicho parcelamiento como urbanización "Santa Ana", No existe construcción aún.
Parece ser que la petroquímica no vende terrenos, sino que los cede; para la fecha del estudio acaba de cederle 40 parcelas a "Venepal" para la construcción de viviendas para sus obreros".
Referente a los elementos de recepción (recordamos que estamos hablando del año de 1965) el estudio sostiene: "Cada una de las compañías existentes cuenta con un restaurant del cual hacen uso los empleados y obreros y aquellas personas que así lo deseen.
Existen además, diseminados por el poblado: 18 restaurantes, 2 pensionados y 3 hoteles, todos ellos frecuentemente usados; tienen un regular servicio".
Escuche todos los domingos de 8 a 9 am a este cronista con el programa "Crónicas en domingo" por la emisora Caribeña Mil AM.
VIERNES 3 DE OCTUBRE DE 2008
Hidrografía Morense
El Municipio Juan José Mora posee una hidrografía propia de un paisaje fisiográfico que se ubica por encima de los diez grados de latitud norte lo que va a generar un espacio semidesértico al norte, de escasas precipitaciones, vegetación xerófita y altas temperaturas. Hacia el sur, la presencia de la montaña o del ramal litoralense de la cordillera de la costa modera y suaviza la temperatura aunque el daño antrópico (la acción del hombre) que ha sufrido le merma su potencial regulador del clima.
En estos tiempos es difícil predecir no el tiempo atmosférico que es una cosa sino el régimen climático que es otra. Este último ya no se cumple rígidamente en muchas partes del mundo tal como antes lo establecían, ahora llueve donde nunca llovía y no llueve donde siempre llovía por supuesto, esto no es tan radical, pero el calentamiento global ha encendido la temperatura y ha recalentado las corrientes marítimas causantes de grandes inundaciones, tormentas, huracanes. El efecto invernadero ha atizado el descongelamiento de los casquetes polares y provocó el fenómeno el Niño que todavía hace estragos en varias zonas del mundo.
Los ríos de J. J. Mora nacen todos al sur, en el macizos de Nirgua como algunos le dicen, o en las alturas de las cumbres de la cordillera del litoral perteneciente a la cadena montañosa de la costa, todos drenan o descargan sus aguas hacia la cuenca hidrográfica del mar caribe. Generalmente son ríos de corto trayecto y poca profundidad, pero vamos a tratar cada uno de ellos por separado.
El Sanchon: Nace en las cumbres de Maria Teresa a una altura de 1679 Msnm, anteriormente denominado Puerto Chávez porque en su desembocadura había un embarcadero que utilizaban mucho los holandeses para el trafico comercial con tierra firme. Montaña arriba se formaban cumbes de negros cimarrones y hasta bien entrado el siglo XX existía un caserío de cierta importancia.
La cuenca tributaria del río Sanchon es de 86 Km2 y en su parte superior posee muchos arroyos tributarios. Sus aguas son utilizadas para el uso industrial de la empresa PDVSA.
El Alpargaton: Este río tiene su nacimiento en las cumbres de El Letrero, a una altura de 1225 Msnm. Dio origen a la primera cabecera de poblado en el municipio: El caserío Alpargaton. Su cuenca tributaria es de 96 Km2. aguas abajo entre Pequiven y Boca de Yaracuy se bifurca y forma la cochinera uno y dos. El río presenta alta evaporación y sus cabeceras están bastante deforestadas por la presencia masiva de conucos y siembra.
El Urama: Su nacimiento se ubica en las montañas de Temerla en el estado Yaracuy. Llamado también río Salao, su curso alimentaba anteriormente al río Yaracuy pero fue desviado por sus constantes inundaciones a ese sector, ahora su desembocadura es el río Alpargaton. Tiene un largo recorrido. Su cuenca tributaria es de 456 Km2. son afluente de este río La Quebrada Capotillo, El río Escondido, el arroyo de Canoabo. En la unión de este arroyo y el río Urama se construyo la represa para el suministro de agua a Morón y Puerto Cabello.
El río Yaracuy: Nace en la serranía de Aroa, por el norte de las montañas de Maria Lionza, y por el sur del estado Yaracuy. El geógrafo Codazzi señala que era un canal de trafico comercial entre El Chino (La pica en el estado Yaracuy) y Puerto Cabello. En apreciación de los geólogos es una fosa tectónica. Tiene un extenso recorrido; su cuenca tributaria es de 2.200 Km2, de los cuales el 26% esta en Carabobo (525 Km2). Recibe las quebradas Chivacoa, Ganador, los ríos Guama, Yurubí etc. Sus aguas eran utilizadas por la empresa Venepal y por Mercapel en el estado Yaracuy. Tiene problemas de sedimentación al final de su recorrido.
El Morón: Nace en la Fila Rica a una altura de 1428 Msnm en las montañas de Cariaprima. En su parte superior recibe el nombre de río la Justa. Su recorrido es relativamente corto, era anteriormente navegable y desembocaba en el río Carine en Palma Sola; recibe el nombre de río Morón en el tramo donde se le incorpora por el lado este la quebrada Las Palmas. Fue represado y canalizado para el suministro de agua ala empresa petroquímica. Está altamente contaminado porque sirve de colector de aguas negras a las urbanizaciones y barrios de la ciudad. Fue reforestado en su parte alta gracias a la excelente labor del Ing. Julio Cesar Carrozo, pero esto será motivo de otra crónica, desde Morón.
Discurso de incorporación a la Academia de Historia
He considerado pertinente tratar un tema relativamente reciente de nuestra historia contemporánea para mi incorporación como miembro correspondiente a esta prestigiosa academia. Los temas de la paz no interesan a la historia parodiando a un ilustre historiador venezolano. Pero el paludismo no es un yema de la paz, es un tema de la guerra, sólo que esta guerra no se libra entre el mismo genero sino entre el hombre y una plaga, y los protagonistas no son militares sino civiles.
Esta batalla estuvo a punto de perderla el ejercito del hombre, e incluso sus bajas fueron incalculables; media Venezuela estaba arrasada por los autores de la malaria, en nuestro Estado Carabobo la situación no era diferente, las muerte sembraba la desesperanza y la tristeza, sin embargo, en un pueblucho, en un apartado rinconcito de este estado se oyeron los primeros disparos químicos que hirieron de muerte a la numerosa legión de diminutos y poderosos enemigos. Sí, honorables académicos se pagó un precio muy alto en las vidas de tantos venezolanos hasta llegar a la victoria final.
Esta victoria final se inició en Morón – pueblo que me honra con ser su cronista - “cuando se disparó la primera descarga contra el general paludismo y su ejercito de puñales amarrillos†parafraseando a nuestro amigo, el poeta José Joaquín Burgos.
Oigamos entonces una breve reseña sobre esta batalla no convencional.
MORON Y EL ENCUENTRO CON EL PALUDISMO
La malaria era una afección esparcida por las tierras bajas de todo el territorio nacional. Desde los llanos de Barinas y Apure hasta el Delta Amacuro, en bocas del Orinoco; desde San Félix de Guayana hasta los Valles de la Cordillera de la Costa, desde la Hoya del Lago de Maracaibo hasta Aragua de Maturín. Eran 600.000 kilómetros cuadrados de zona contaminada de los 914.000 del territorio venezolano. Habían pueblos y ciudades que eran emblemáticos de la Venezuela con malaria como Ortiz, Parapara, el Distrito de Obispos en Barinas ¿Por qué se escogió Morón para el inicio de la lucha antimalárica?
Se podrá afirmar que fue determinante para la selección de Morón durante la fase inicial de la lucha antimalárica la opinión favorable del doctor Enrique Tejera, entonces presidente del Estado Carabobo. Se indicará que la propuesta del doctor Tejera fue respetada por el nuevo gobierno y especialmente por el nuevo presidente del Estado Carabobo, doctor Manuel García, hecho que también es vinculante, pero ¿acaso no estaba todo el estado Carabobo padeciendo, desde principio del siglo XX, la penosa ruina del paludismo?
El doctor Fabián de Jesús Díaz, en su obra “Vida e Historia de la Medicina en la Provincia†(1.966), expresa lo siguiente:
La morbilidad de la zona era comandada por el paludismo, cuyas exacerbaciones anuales solían concluir con la entrada y salida de las lluvias. La insalubridad de la mayoría de los barrios de la ciudad era producto de las aguas estancadas, de la ausencia total de obras de drenaje, pavimentación y colección de aguas fluviales. La acción providente del estado se reducía, casi sistemáticamente, la distribución de sellos y papeletas de quinina.
El arraigo del mal en el territorio carabobeño era tan evidente que en 1.909, el inspector general de higiene pública señala en un informe que “El Paludismo continua produciendo estragos en nuestra población rural†(ibidem). La malaria en Carabobo era la primera causa de muerte, allí estaba la población más afectada según reporta el doctor Díaz, Ahora en su obra Luís Pérez Carreño (1.966):
Se encontraba mayoritariamente en los sectores del sur de Valencia, había una prevalencia de atacados hacia el sur de la ciudad, en los Municipios de Santa Rosa y Candelaria, donde predominaba la maleza, las aguas sin corriente, la vivienda insana, y la insalubridad ambiental. Los mismos factores, así como una igual y hasta mayor incidencia, regía para las parroquias y vecindarios foráneos: Tocuyito, Los Guayos, Flor Amarillo, La Loma, etc.
La propagación de la malaria llegó a producir un estado mental de preocupación permanente extendida en la opinión general de la población, e incluso en los facultativos, que pasaron a diagnosticar como paludismo cualquier otra enfermedad que presentara síntomas parecidos, y no hacerlo era ir contra el sentido común. El paludismo se encontraba larvado o supuestamente estaba latente, o indirectamente vinculado a otras afecciones. El doctor Pérez Carreño manifestó en una oportunidad que:
“El primer día de la pirexia, entre nosotros –lo de rigor, lo práctico- es referir a la malaria el desequilibrio orgánico y desde luego surge la indicación de la quinina; por que pensar en cualquier otra dolencia es siempre aventurado y en muchos casos es peligroso†(ibidem).
Esta es una de las razones por las cuales las estadísticas de la mortalidad por causa del paludismo es aproximada o imprecisa porque muchas muertes que fueron ocasionadas por otras enfermedades se le atribuían a la malaria y como la elaboración de las actas de defunciones eran potestad de los jefes civiles muchas veces los juicios podían haber sido equivocados:
El paludismo hasta marzo de 1.936 era diagnosticado por el jefe civil u otra persona representativa del poder civil. Pocas veces llegaba el diagnostico médico. Y ya sabemos que para personas no profesionales y de no regular cultura, el paludismo representaba un síndrome anémico cualquiera, sea anquilostomatico o de hambre simplemente (Bengoa y Lecanda, 1.980,169).
Y continúa Bengoa y Lecanda con el tema:
Es curioso observar en el medio rural el porcentaje tan enorme de diagnósticos profanos que hacen de mortalidad por paludismo y tisis. Todo enfermo anímico y raquítico (muchas veces de hambre) es diagnosticado de una de esas dos enfermedades. Por todo ello, a partir de marzo de 1.936, en que ya los diagnósticos eran mayormente de responsabilidad médica bajó tanto la mortalidad por paludismo (ibidem).
No es del todo cierto que a partir de 1.936 sean los médicos o, en el caso del paludismo sea la División de Malariología los que certifiquen las causas de la mortalidad; sobre todo en los pueblos del interior de la república continuaron los jefes civiles haciendo los diagnósticos hasta bien entrado el siglo XX, pudiéndose afirmar que estos siguieron en su labor de diagnósticos sobre todo en los sectores rurales, y sí la mortalidad de los registros de la División de Malariología (1.936), como apunta Bengoa y Lecanda, entonces los resultados no son imputables a diagnósticos errados sino a la verdadera acción emprendida por los erradicadores de la malaria.
El espacio geográfico de Puerto Cabello fue históricamente muy afamado por sus infecciones palúdicas. El General Rafael Urdaneta en 1.813 y el General Páez en 1.822, se quejaban por las menguas de sus ejércitos a consecuencia de las “pestes de calenturas endémicas†o “fiebres malignasâ€.
LA ENFERMEDAD DE LA COSTA
Al oeste de la ciudad de Puerto Cabello se encuentra el pueblo de Morón. Codazzi, en la segunda mitad del siglo XIX refiere que “tan sólo cerca de la costa se encuentra un temple malsano, en las montañas que bañan el Morón, el Alpargatón y el Urama hasta el Yaracuy†(1.960, 393). El sector de Morón ya era reconocido y no precisamente por buenas referencias, el paludismo era el atributo de la costa: “en los suburbios de Puerto Cabello se practica un poblamiento basado en la extracción de sal. Las principales salinas se extienden al oeste de la ciudad. Son áreas malsanas y los salineros están agobiados por el paludismo denominado en esta comarca enfermedad de la costa†(Cunill Grau, 1.987,348). De tal manera que también en la zona de Morón el paludismo era “histórico†ya que tenía una vieja tradición en el área desde tiempos desconocidos favorecido por las condiciones ambientales de clima y topografía. En Morón convergieron una serie de factores como el que explica el cronista Marín: “en cuanto a Morón, el caso es explicable, tierras bajas, situadas casi al nivel del mar, con aguas estancadas por todas partes, era un lugar propicio para la proliferación de los zancudos transmisores del paludismo. El mal se iba intensificando en forma implacable. No había manera de evitarlo†(1.971,25)
Es pertinente continuar con las palabras casi dramáticas del cronista Marín, pero que en realidad pintaban un cuadro de desesperación y angustia:
Se había roto el equilibrio ecológico: el número de sus defunciones era superior al de sus nacimientos. La muerte estaba en acecho por todas partes. Su población disminuía de una manera vertiginosa. Para 1.945, esta se había reducido a 800 habitantes, y no se piense que eran habitantes alegres, contentos de vivir, optimistas del futuro. Nada de eso. Veían un futuro cada vez más tenebroso, algunos de ellos preferían emigrar a otros lugares aún cuando para esto tuvieran que romper los nexos sentimentales que los ligaban al pequeño rincón geográfico donde habían vivido siempre. En esto no hay exageración alguna. El cuadro era sobrio. La funesta y trágica endemia de la malaria se había apoderado de toda la zona. Decir paludismo. Era tanto como decir desolación y muerte (Ibidem).
Las aseveraciones de Marín son muy respetables, pero es importante analizar algunas apreciaciones de la cita del cronista Marín en la búsqueda de mayor objetividad.
El cenco oficial de 1.941, anterior a la aplicación del DDT en Morón, denota un decrecimiento de su población. De 1.933 habitantes (censo de 1.936) la población se redujo a 1.795, es decir perdió 138 habitantes (7,13%) en cinco años. Se diría que el porcentaje es insignificante sino fuera porque la población en general aumentó en ese quinquenio; en el país se incrementó en 486.424 venezolanos, en Carabobo en 19.315 personas. En todos los distritos del Estado Carabobo creció, excepto en Puerto Cabello, donde decreció y específicamente en Morón ¿Cuál fue la causa de la baja de la población Móronense? Probablemente debido a las muertes por malaria y a las consecuentes emigraciones.
Los libros de defunciones de Morón fueron consultados en la prefectura de la localidad para verificar el número de Muertes, la edad de los difuntos y la causa de la muerte. En relación a los registros de las causas de las muertes en realidad no están avalados por profesionales de la medicina y se ha tomado el criterio que aquellas muertes reseñadas como “fiebreâ€, “fiebre cerebralâ€, “fiebre biliosaâ€, etc. Se han incluido como decesos palúdicos por corresponderse estas descripciones con los síntomas más aparentes de la malaria, aunque ello puede inducir al error debido a que otras enfermedades también pueden presentar esta pirexia.
En el quinquenio, (1.936-1.941) el número de defunciones en Morón (355) supera al de nacimientos (335) y del total de ellas el 45 por ciento (161) murieron de paludismo, es decir, de cada dos personas uno moría por ese mal. La curva de las defunciones se cruza con la de nacimientos en 1.940, sigue en alza en 1.941 para colocarse por debajo de los nacimientos en 1.942 y 1.943, vuelve a ascender en 1.944 superando de nuevo las defunciones a los nacimientos. En 1.940 ocurrió la diferencia más sustancial a favor de la mortalidad (91 a 41), en el mismo año las muertes por paludismo (48) es superior al total de nacimientos (41).
Otro elemento que hay que considerar es que en Morón como área endémica, los decesos por paludismo recaen fundamentalmente sobre los individuos con menor capacidad de memoria inmunológica, es decir en aquellas que no han tenido tiempo de adquirirla, en este caso en los infantes. En el segmento 1.936-1945 la mortalidad en los menores de diez años es sumamente alta, la mitad de los difuntos son niño. Proporcionalmente, en el decenio 1.940-1.950, el 53,5 por ciento del total de las personas murieron antes de los diez años, con una mayor suma en los menores de tres años de edad. Fallecían un promedio de treinta y dos niños anuales. De esa alta mortalidad infantil murieron de paludismo en el lapso, 1.936-1.941, el 49,76 por ciento del total general de las defunciones por causa de la malaria el 61,27 por ciento eran niños menores de 10 años.
Una cantidad importante de personas abandonaron el lugar por temor a contraer la enfermedad o fueron tras la búsqueda de mejorar sus condiciones materiales de vida, aquí dejaron el terruño que no les ofrecía perspectivas de progreso por el abatimiento económico de la zona, aunque ello significara romper con los vínculos afectivos como bien lo dijo el cronista Marín, resulta ilustrativo una anécdota del poeta Gottberg:
Otro peón contaba la experiencia de un ganadero de Guarico que regresaba para el hato El Punzón, después de un tiempo en Caracas. Llegado a una que fuere una población floreciente, quizás Ortiz, ya en el atardecer de una pesada jornada de viaje, halló el pueblo desierto. Solo encontró un anciano en el quicio de una puerta. Cuando el viajero le preguntó que había sucedido en el pueblo, el otro, sacando fuerza de la tristeza le respondió: la gente se fue huyéndole al paludismo y los que se quedaron por que se murieron - y que hace usted allí.- esperando la muerte. Contestó, fatalista el vecino (1.987,32)
No puede estar alegre alguien que este esperando la muerte ni otros cuyo medio social sea la desolación y la tragedia. Los 1.975 habitantes que tenía Morón en 1.941, según el censo oficial, se redujeron a 800, datos del cronista Marín. Para el año de 1.945, fecha del rociamiento del DDT, la población bajó a 311 de acuerdo a las palabras de Berti (1.997) “su población 311 habitantes enflaquecidos por la fiebre en 80 ranchos desvencijadosâ€, no es posible tener una cifra oficial de los habitantes de Morón para 1.945, pues es sabido que después del censo de 1.941, se realizó el de 1.950, cinco años después del rociamiento. Sin embargo, es seguro que la población siguió descendiendo en el periodo de 1.942-1.945, aunque las cuotas de natalidad y mortalidad del sector, no ofrecen una diferencia holgada y es solo en 1.944 cuando las defunciones exceden los nacimientos en un número de 18 personas. Para llegar a las sumas poblacionales que aportan Marín (800) y Berti (311) hubo que producirse una emigración en masa de mórenses hacia otros lugares.
Lamentablemente los libros de defunciones consultados en la prefectura de Morón, no contienen los motivos de las muertes de los fallecidos entre 1.942 y 1.946, porque allí se hubiese podido conocer el grado de incidencia malárica en esos cuatro años. Al no tener valores específicos de ese periodo se deben tomar forzosamente los informes disponibles. El paludismo ha debido ser en Morón tan grave en los años que preceden la utilización del insecticida, puesto que de lo contrario no se hubiese seleccionado este pueblo a nivel nacional existiendo otras localidades dramáticamente afectadas por el mal. Es por ello que se debe buscar el alcance y las características de la enfermedad; Berti, en cuanto a Morón señala:
Se criaban los zancudos vectores más peligrosos de Venezuela… existían las tres especies de parásitos causantes de la malaria: maligna o “económicaâ€, benigna y cuartana; bazos grandes con índices esplénicos del 99%. De cada mil personas morían 49 por años… (había) una escuela con 70 niños desnutridos y enfermos (1.997, 48).
Morón compuesto por ranchos de paja y bahareque rodeados de estanques de agua y lagunas por todas partes y un medio social miserable constituía un foco formidable para la proliferación de los zancudos transmisores, convirtiendo así el poblado en un núcleo de endemia palúdica. La localidad Móronense estaba casi al borde del colapso en el primer lustro de la década de los cuarenta, la muerte rondaba en los caminos y en las casas dispersas sus moradores acusaban el martirio de este mal.
De manera pues que había que empezar por Morón la campaña dedetizadora que pondría fin al paludismo en Venezuela.
La organización del evento programado para el día dos de diciembre estuvo a cargo del Ingeniero Gerardo González, jefe del servicio de fomento anti-malarico dependencia de la sección de ingeniería antimalarica de la división de malariología.
La cuadrilla número uno era la encargada de ejecutar el primer rociamiento en un rancho del pueblo de Morón. Esta cuadrilla era comandada por Levi Borges, el primer guarda jefe, y José Manuel Contreras, el guarda – operador; además formaban parte de esta cuadrilla los rociadores Francisco Solórzano, Valentín Gutiérrez, Juan García y Francisco Gutiérrez.
Ese dos de diciembre era día domingo, era un día de feria para Venezuela. Porque cuando “Levi Borges : Guarda jefe de la primera cuadrilla de dedetizadores, llamó a la puerta de un rancho de bahareque y techo de palmas, en el Municipio Moró, estaba comenzando para Venezuela una nueva etapa de profundas transformaciones†(Gottberg, 1.987, 56).
El primer rancho rociado con DDT por la cuadrilla número uno era de Melecio Castillo y María Pacheco, para ello se utilizó el DDT de grado técnico al 100 por ciento y polvo humedecido al 50 por ciento. El rociamiento debía ser completo y muy cuidadoso, lo suficientemente rociada la vivienda con el insecticida para que la acción residual durara por el tiempo previsto; debían hacerse nuevos rociamientos cada tres meses.
Estuvieron presentes en este hito de la historia contemporánea de Venezuela, aparte de los ya nombrados, las siguientes personalidades: El doctor Arnoldo Gabaldón, el Ingeniero Arturo Luís Berti, el doctor Manuel García, presidente del Estado Carabobo, Ricardo Montilla, presidente del estado Guarico, el doctor Manuel Salvador Barreto, malariólogo de Puerto Cabello, el doctor Lacenio Guerrero, medico jefe de la zona II de Malariología del estado Carabobo, el Ingeniero Rafael Sardi y el doctor Antonio Gómez Marcano de la sección de actividades médicas.
En el lugar donde se encontraba el rancho desvencijado rociado con DDT se construyó unas décadas después. – Inaugurado el dos de diciembre de 1.955 – un obelisco con un redondel de piedra donde yace al pie del mismo en una cama también de piedra, un Anópheles muerto construido en metal. Este monumento fue construido por iniciativa del Club de Leones de Valencia.
Desde el primer rociamiento en Morón “se pasó a 55 cuadrillas en 1.948 y a 96 en 1.952, efectuando un considerable número de rociamientos intradomiciliario; en efecto, durante el periodo de 1.945 – 1.994 fueron realizados un total de 24.121 rociamientos†(Guerrero y Borges, 1.995, 11).
La acción de los deditazadores se extendió de Carabobo al Estado Aragua, de allí pasó a otras zonas de fuerte incidencia palúdica como las tierras regadas por el Río Orinoco. En 1.947 el rociamiento se llevó a cabo en el extenso territorio comprendido entre Puerto Ayacucho y la desembocadura del Orinoco en el actual Estado Delta Amacuro.
SEÑORES
MUCHAS GRACIAS…………….
BIBLIOGRAFIA
Bengoa y Lecanda, J. M. (1.980). MEDICINA SOCIAL EN EL MEDIO RURAL VENEZOLANO. (Reedición de la versión original de 1.940) Valencia. Universidad de Carabobo. Facultad de Ciencias de la Salud.
Berti, L. A. (1.997). ARNOLDO GABALDON. Caracas. Ediciones del Congreso de la República, Imprenta Nacional.
Codazzi, A. (1.960). OBRAS ESCOGIDAS. Caracas. Ediciones del Ministerio de Educación. Biblioteca Venezolana de Cultura. Dirección de Cultura y Bellas artes.
Cunill Grau, P. (1.987). GEOGRAFIA DEL POBLAMIENTO VENEZOLANO EN EL SIGLO XIX. Caracas. Ediciones de la Presidencia de la República.
Díaz, F. (1.966). Dr. LUIS PEREZ CARREÑO. (1.866 – 1.966). Valencia. Publicaciones del Concejo Municipal de Valencia. Talleres gráficos de París en América, S. A.
________ (1.966) VIDA E HISTORIA DE LA MEDICINA EN LA PROVINCIA. Ediciones del Ejecutivo del Estado Carabobo.
Gottberg, C. (1.987). IMAGEN Y HUELLA DE ARNOLDO GABALDON. Caracas. Editorial INTERFUNDACIONES.
Guerrero, L. y Borges. (1.998). ARNOLDO GABALDON, UN PROCER CIVIL. Maracay. Editorial El Aragüeño.
Marín, A. (1.971). MORON AVE FENIX DE CARABOBO. Valencia. Ediciones de la PETROQUIMICA.
O. C. E. I. CENSO GENE
Fundamorón
En esta oportunidad no nos referimos a la urbanización que existe con este nombre, sino a una institución que existió y jugó un papel muy importante en el devenir y desarrollo del pueblo de Morón; se trata de la Fundación para el Desarrollo de la Ciudad de Morón "Fundamorón" creada el 20 de diciembre de 1969 y hoy lamentablemente extinguida. Reza como objetivo fundamental en su acta constitutiva que se proponía la "remodelación y construcción de obras en Morón, como calles, escuelas, centro de capacitación profesional, etc., y elevar la calidad de vida". Fundamorón llenó un espacio en la vida local como un organismo de planificación y ejecución de obras sociales benefactoras de la comunidad, debido a la ineficiencia y desidia del ente municipal para con la población moronense, que en aquel entonces estaba representado por el Concejo Municipal de Puerto Cabello. Se constituyó un pool de empresas que aportaron diversos montos de Fundamorón obludivaid El IVP fue uno de los creadores de Fundamorón y su pool de empresas. capitales, para conformar un fondo de inversión destinado a la realización de mejoras o construcciones de escuelas, calles, etc. Los organismos fundadores fueron: El Instituto Venezolano de Petroquímica (I.V.P.), Concejo Municipal del Distrito de Puerto Cabello, C.A., Venezolana de Pulpa de Papel (Venepal), Mobil Oil Company de Venezuela (Mobil); Corporación Venezolana de Petróleo (C.V.P.), Explotaciones Forestales y Agrícolas (Efasal), C.A., y Química Integrada (Intequin). Posteriormente Fundamorón quedó integrada por los siguientes miembros: Pequiven, Concejo tes miembros: Pequiven, Concejo Municipal del Distrito Puerto Cabello, C.A. Venezolana de Pulpa de Papel (Venepal), Corpoven, S.A., C.A. Administración y Fomento Eléctrico (Cadafe), Volkswagen e Intequin. La primera junta directiva que rigió la institución hasta diciembre de 1978 estuvo conformada de la siguiente manera: presidente: Rafael Navas (Venepal), primer vicepresidente: Pedro González Izquiel (Concejo Municipal), segundo vicepresidente: G. Jurewitz (VolksFoto: Archivo Notitarde. wagen), vocales: Antonio Pietri (Corpoven), Maclym Black (Pequiven), Francisco Antúnez (Cadafe) y José Scarioto (Intequin). El 7 de mayo de 1980, en una reunión de emergencia y sin cumplir las formalidades estatutarias para la convocatoria, se nombró una junta directiva provisional por espacio de seis meses, la cual quedó integrada así: por el Concejo Municipal, director principal: Gladys de Moreno; director suplente, Nacir Kablan. Por Corpoven: director principal: Elio Rojas; director suplente: Alberto Anderson;, por Venepal: director principal: Ãtalo del Burgo; director suplente, Tulio Jiménez; por Pequiven: director principal, Linas Mazeika y después Pedro Irausquín; director suplente, Diego Prato. Entre las obras que realizó Fundamorón en 1971 están las siguientes: campo deportivo y el parque Ymca en la urbanización Colinas de Mara; una escuela en el barrio Santa Ana; un puente peatonal en Santa Ana; construcción de la escuela de Las Parcelas; 100 viviendas que hoy se denominan Fundamorón (1972); un puesto de vigilancia en la entrada del barrio San Diego (1973); construcción del liceo Ambrosio Plaza en la urbanización Colinas de Mara (1974). y el preescolar Menca de Leoni en el barrio El Jabillo (1976).
Siempre en la Utopía
El pasado jueves siete del presente mes en la ciudad de Valencia, Galería Braulio Salazar, asistimos a un gran reencuentro con la historia política contemporánea, con la perseverante lucha de un autentico revolucionario, sus vivencias, sus recuerdos, pero además, fue un reencuentro de viejos amigos, viejos militantes de la izquierda venezolana que asumieron o que asumimos en un momento dado de nuestra historia protagonismos en diferentes posiciones del combate político y social. Me refiero al acto de presentación del libro "Siempre en la Utopía" (Crónicas de medio siglo y una historia del MIR) del autor Segundo Meléndez. Este voluminoso libro de 315 páginas denota una experiencia militante y política de un gran venezolano, un hombre trabajador, valiente, consecuente, fiel a su credo ideológico que expuso su vida en aras de la lucha revolucionaria. Es Segundo Meléndez un hombre excepcional, humilde, inteligente, forjado y formado en las luchas diarias de los barrios y los sectores populares. Es un maestro y un amigo que valora la amistad por sobre todas las cosas. Segundo Meléndez (1937) es técnico petrolero (1961), luchador contra la dictadura de Pérez Jiménez, dirigente estudiantil. Participa en la fundación del MIR y como miembro de su comando nacional actúa en la lucha política y armada. Preso varias veces, acusado de subversivo y sometido a brutales torturas en 1968. De vuelta a la lucha pacifica, impulsó la reconstrucción del MIR y en 1987 participó en la fusión MIR-MAS. Miembro de la dirección nacional del M. A. S. Electo diputado en 1988, 1993, 1998, fue presidente de la comisión de asuntos vecinales, jefe de la fracción parlamentaria del M. A. S, presidente de la comisión de política exterior y primer vicepresidente de la cámara de diputado. En 1999 fue electo miembro de la asamblea nacional constituyente. El acto también fue un aquelarre para la conversación y el acercamiento a viejos amigos que las circunstancias no habían permitido volver a verlos como los ex presidentes Ge la F.C.U de la Universidad de Carabobo Silverio Hernández, Edgar González, Melvin Humbría, ex dirigentes como Luis Enrique Vizcaya, Eli Yepez, Nacir Kablán, Rafael Almarza, Américo Martin (presentador del libro y fundador del MIR), Luis Alvarado, Abilio Cordero, Julio Castillo, Argenis Urdaneta, Iván Hurtado (Cronista de la Universidad), Ulises Rojas (Vicerrector académico de la UC), Argenis Caraballo, Eduardo Sentei, Rubén Ballestero, y en general gente de raíces miristas que en un tiempo fueron la primera fuerza de la Universidad de Carabobo. En relación a Morón, el autor del libro señala lo siguiente: "Yo me instalé en Morón Puerto Cabello (1971) en donde se concentraba la industria petroquímica y operaban otras empresas importantes como la ensambladora de automóviles VW (Volkswagen), los celebres escarabajos, la industria de papel y otras y, además, alberga, como sabemos, un importante puerto marítimo, mis condiciones de vida aquí eran muy difíciles, además de lo inhóspito del medio ambiente, carecíamos de los recursos indispensables para el trabajo y sin embargo pudimos lograr cierta ascendencia sobre el movimiento obrero". Continuaremos con esta crónica en la próxima entrega en lo relativo a Morón. *Cronista Oficial Municipio Juan José Mora. del
Viejos toponímicos de Morón
Del Morón bucólico de ayer quedan en la memoria de viejos residentes y de otros que en ese tiempo la visitaron en la primera mitad del siglo XX.
nombres de lugares o sitios que hoy ostentan otras denominaciones producto de la transformación del espacio rural en urbano y en general de la evolución hacia la cultura petro-industrial.
Toponímicos en desusos y erradicados de nuestra nomenclatura loca, vamos a recordar hoy algunos de ellos.
Quitacalzón: Era un paso del rio o caño que se localizaba entre los terrenos de la Venepal y los de la petroquímica; en las inmediaciones de las llamadas cochineras uno y dos.
Supongo que es en el trance del rio Alpargatón en su declive hacia el mar.
Y el nombre viene dado porque en épocas de lluvia los caballeros que eran los que más viajaban tenían que quitarse los pantalones (calzones) para poder pasar al otro lado.
Zapateral: Hacienda o cocales extensos propiedad de Félix Galavís ubicados entre Quitacalzón y los terrenos de la actual Pequiven o en ellos.
Este toponímico no parece originarse de zapato (calzado), sino de zapatero que es lo que también se denomina parapara, o de zapata que es un árbol maderable (según Adolfo Enst).
Con los nombres de zapata (Edo Bolívar), la zapatera (Edo Guárico) zapateral (Edo Barinas) y zapatero (Portuguesa y Trujillo).
Bota Burro: Este sector era una barriada marginal en las décadas de los sesenta y setenta.
Ubicada en lo que hoy es el barrio el mamón y la Urb Coro, además de los lugares adyacentes.
Bota burro era un lugar muy movido para la diversión por la presencia en su ámbito de numerosos bares y de maltrechas viviendas que servían de mabiles.
Era en ese entonces la zona roja de Morón, y debe su nombre a que antes de formarse esta barriada era un sitio enmontado y aislado, lejano al poblado (casco de Morón) y por ello los moradores acostumbraban a botar los burros muertos (era el transporte de la época) y otros cadáveres de animales en ese lugar.
Calle Real: Actual calle comercio.
Era la vía principal que conducía desde Puerto Cabello o Valencia hacia el occidente del país (San Felipe, Barquisimeto etc.).
Era la calle principal, la más poblada y donde vivían las personas más importantes de la localidad.
Cuando el gobierno del General Gómez se le denominó trasandina porque a través de ella o pasando los viajeros por esta vía llegaban a las cumbres andinas.
Su nombre es de herencia española, (calle real: la calle del rey) Bejuquillal: Hacia los lados de la Urb las parcelas, lo cual era un territorio inhóspito e ignoto.
Por allí se busoa madera para elaborar carbón, se usaba para la cacería por la abundancia de animales; y también para la búsqueda de leña y para otros menesteres similares.
Su nombre proviene del Bejuco (Liana) que sirve para elaborar tejidos y tiene otros usos; seguramente sería que existía en demasía este elemento vegetal.
Seguramente era un bejuco fino o bejuquillo de donde se deriva el nombre.
El cerro de los locos: Un puñado de viviendas ubicadas donde hoy está la aldea artesanal "El Cachicamo", antigua caja de agua, debe su nombre a la familia Pacheco, algunos de ellos los llamaban los "monos" por su aspecto.
Al cerro se le llamó así por esa particularidad.