Recuerdos del poeta Nelson Zambrano
Para conocer a Nelson Zambrano no es preciso indagar en la historia de su vida tampoco escudriñar su curriculum vitae, basta leer sus libros que trasmiten la voz de su corazón abierto como alas de amarillas mariposas de su "pueblo de mayo".
En su poesía marina plasma en los azules su espíritu romántico, andariego e inquieto.
El poeta Nelson va hilando en su prosa una nostalgia infinita, su verso se torna triste y melancólico en el "Espacio Amoroso": "Así estaría conmigo / puñal ensangrentado, amándote; / hasta que mis suspiros / se los lleve el silencio".
Su canto al amor es sublime, amor fuerte y vigoroso, amor perdido como el que no "ama dos veces": "Nadie ama dos veces de la misma manera / / aunque el sol haga caminos / de la luz en el cielo"..
La poesía de Nelson también es protesta, es denuncia de lo inicuo de su entorno social, es inconformidad de lo existente, es el hombre y la naturaleza en un binomio indisoluble como en "Giratierra": "Es la tierra tuya / es la tierra mía / ya no podrá un día / soportar la vida".
O veamos su "Perdón" por la imperfección y los desmanes del hombre: "Perdón señor / por el hombre que quisieras / y no existe / por la paz derrotada / por los versos de biblia / sin pronunciar".
Nelson Estalis Henríquez Zambrano había nacido en un pueblo agrícola de la costa oriental falconiana, del Tocuyo de la Costa se impregnó su espíritu rebelde, de la aridez del suelo salino y de años de olvido gubernamental forjó una sensibilidad precoz, su infancia transcurrió en su "pueblo de mayo": "Importunando el canto de las ranas / absorbiendo olores de la tierra jarados! / En los campos de mi puebloâ€.
Lo que Nelson no supo jamás fue que la dulzura de su poesía la absorbió de los aromas de aquellos campos cargados de melones y patillas tan dulces como la miel.
Sin embargo, Nelson estaba destinado a buscar nuevo horizontes que colmaran su personalidad inquietante.
Su "pueblo de mayo" no era un paraíso para él.
Era un "paraíso de ellos/Cristo en el sepulcro a plena calle".
Su familia hubo de trasladarse a Morón, pequeño emporio industrial del estado Carabobo, donde cursa sus primeras letras.
Pronto desarrolla una cualidad que será perenne en El Poeta Nelson Zambrabo se insél: Hacerse de muchos amigos en tan poco tiempo.
Egresó del Grupo Escolar Morón y se fue para San Carlos, Estado Cojedes, para cumplir con sus estudios de bachillerato.
No concluyó sus estudios pero sirvió para forjar sus condiciones de líder y de dirigente estudiantil.
Las luchas estudiantiles en el Estado Cojedes, donde fue miembro relevante del centro de estudiantes, lo proyectaban como un dirigente político en potencia.
Concluyó su bachillerato en el Bartolomé Salom de Puerto Cabello y prosiguió su carrera universitaria en la Universidad de Carabobo en las facultades de Derecho y Educación mención literatura, ambas quedaron inconclusas.
Su pasión por la política impidió que obtuviese un título universitario pero su formación no tenía nada que envidiarle a nadie.
Fue fundador del Movimiento Al Socialismo (MAS) en el municipio Juan José Mora en el primer lustro de la década de los setenta.
Allí se destacó como su primer secretario general cautivando y conquistando nuevos adeptos a sus causas, siempre demostró una gran sensibilidad social, sobre todo una activa solidaridad con los problemas de los más humildes y desposeídos.
Llegó a ser diputado suplente a la Asamblea Legislativa del estado Carabobo y Concejal en el municipio Puerto Cabello donde también fue secretario general del MAS.
Desavenencias con dirigentes dél partido que había fundado lo hizo tomar otros derroteros políticos.
A la par de su actividad política, ponía sumo cuidado en su preparación intelectual afinando su talento como escritor y poeta.
Sus versos se desarrollaban aceleradamente y comenzó a publicarlos en revistas y periódicos.
Fue en el Ateneo de Morón que vio la luz su segundo poemario intitulado "Vuelo Vital" ya que antes su "Amor Marino" se lo había publicado el Concejo Municipal de Puerto Cabello, siendo ésta su primera obra que llegó a las manos de los lectores.
Su vida transcurre en una constante inquietud y búsqueda personal, sus esfuerzos se multiplican hasta abarcar una gama del quehacer literario: El ensayo, la crónica histórica y sus actividades privadas como pequeño empresario en el ramo de la construcción y del mantenimiento industrial.
Cuando la fortuna le sonreía le sobrevino inesperadamente un fatal accidente de tránsito donde desgraciadamente pierde la vida.
Por último debo decir que Nelson no se ha ido del todo, físicamente no está, pero está aquí, está con nosotros, está en el aire, está en nuestros recuerdos, ahora lo percibo en sus versos lleno de amor como aquél que una vez escribió: "Estaré aquí / haciendo amor / saludando mi muerte".
3 de agosto, tres actos
Esta fecha en particular tres que representa efemérides pudiéramos considerar de singular importancia para los morenses. Veamos: en primer lugar, un tres de agosto de 1498 se produce la llegada a las costas de lo que posteriormente sería el territorio de Venezuela del almirante Cristóbal Colón. Entró Colón "al golfo de Paria por la Boca de Serpiente". A la izquierda divisó las tierras de lo que hoy son las costas venezolanas, cuya exuberancia lo impresionó a tal punto que las llamó "tierras de gracia", primer nombre dado por los europeos a nuestro país. En su desconcierto, Colón no sabía si había llegado a una isla o a tierra firme, pero cuando vio que se mezclaba una enorme cantidad de agua dulce con la salada del mar, concluyó que se trataba de la desembocadura de un gran río (el Orinoco), por lo que debía tratarse de tierra firme. El primer contacto con los naturales del lugar (aborigen) lo tuvo en un sitio llamado Macuro en donde Colón hace la siguiente descripción que apunta en su diario: 3 de agosto, tres actos "gente de muy linda estatura, altas de cuerpo y de muy lindos gestos". Además dice que traían piezas de oro y perlas como adornos en el cuello y los brazos y que navegaban en grandes piraguas movidas a remo. Esta travesía de Colón se conoce como el tercer viaje, el cual tuvo muchas dificultades para zarpar por falta de voluntarios que quisieran embarcarse en él, se tuvo que recurrir al Rey para que permitiera reclutar prisioneros o delincuentes para convertirlos en colonos. Este viaje salió de Sevilla el 30 de mayo y se dirigió a las islas Canarias, navegó luego al suroeste y al oeste hasta el 31 de julio, fecha en la cual descubrió la isla de Trinidad. Este tercer viaje es el más directamente ligado a la historia de Venezuela, por cuanto condujo al primer contacto de los europeos con las tierras venezolanas en el oriente del país. El 3 de agosto de 1806, el generalísimo Francisco de Miranda invade por las costas de Coro, toma el puerto de La Vela y marchó sobre Coro, el cual había sido desalojado por sus habitantes a instancias de las autoridades españolas. Había partido Miranda de Trinidad y con la ayuda del gobernador inglés logró formar una expedición de más de cuatrocientos hombres con los cuales llegó a penetrar en el interior del territorio patrio, cosa que no pudo hacer en su anterior invasión en el mismo año, pero El 3 de agosto de 1498, Cristóbal Colón llega a nuestras costas. por las costas de Ocumare. Sin embargo, el esfuerzo fue inútil, puesto que la ciudad estaba vacía de pobladores y ni siquiera las autoridades opusieron resistencia y se retiraron. La estrategia del gobierno era que Miranda no hiciera contacto con los residentes del lugar y así se evitaría que se sumaran algunos a su causa. Por otro lado, en Venezuela.se le tenía como un agente extranjero, como un agente al servicio del gobierno inglés; por lo tanto, le huían o lo rechazaban por temor o desconocimiento de sus ejecutorias, ignoraban de la libertad que les venía a traer el precursor. Algunos autores sostenían que Miranda cometió el error de no adentrarse más al territorio y perseguir a los enemigos o insistir en hacer contacto con el pueblo, pues él sólo se atrevió a recorrer un poco el terreno y luego se regresó al puerto de La Vela y se retiró a las Antillas convencido del fracaso de su expedición y de la indiferencia del pueblo por la independencia. Sin embargo, fue en esta jornada que el general logra enarbolar la bandera tricolor en nuestro país, es por ello que justicieramente se declaró oficialmente el día 3 de agosto como día de la bandera nacional. Un 3 de agosto de 1981, la Asamblea Legislativa del estado Carabobo, en sesión plena, declaró la elevación a "distrito" de la jurisdicción municipal de Juan José Mora. Es decir, se crea el actual municipio Juan José Mora integrado por las parroquias de Morón y Urama. Este cuerpo legislativo estaba presidido por el diputado Antonio Toro y el secretario era el Dr. Fabián de Jesús Díaz, hijo. Es por ello que el escudo del municipio tiene como timbre sobre el escudo un sol heráldico evocador del color oro, sobre el cual en letras latinas mayúsculas de color rojo aparece la leyenda: 3 de agosto de 1981, fecha en la que fue creado y declarado distrito el hoy denominado municipio. Escuche a este cronista todos los domingos de 8 a 9 a.m. en el programa "Crónicas en domingo" por la emisora Caribeña Mil AM.
LA JUNTA ORGANIZADORA DEL DISTRITO MORA
NOTI-TARDE 14-09-82
Por resolución de la asamblea legislativa se modifica la ley político-territorial del Estado Carabobo y el municipio Mora cuyo centro es Morón se eleva a la categoría de Distrito.
La utilización de este término trajo consigo una serie de discuciones y controversias en el seno de la asamblea legislativa puesto que si bien la aceptación distrito se ha implantado en la estructura político-administrativo más por costumbrey tradición que por fundamentación jurídica.
La constitución de la República en su artículo 28 hace alusión al Distrito noobstante, alli se hace referencia una figura de mayor magnitud que la que hoy, por costumbre, conocemos por distrito en este sentido la ley orgánica del régimen municipal en el artículo 21 establece la denominación de Distrito metropolitano que consiste en la unión de dos o más municipios (o Distrito si vamos a la tradición) cuando se haya producido una conurbación entre sus capitales.
De tal manera que la constitución y la ley orgánica del régimen municipal establece que el municipio es la unidad política primaria y autónoma lo que le da la facultad de elegir sus autoridades, de realizar sus gestiones libremente de acuerdo a su competencia y la de recaudar e invertir sus propios ingresos.
En este orden de ideas las mismas funciones que cumplen los llamados distritos son las que según la ley deben cumplir los municipios, entonces ¿donde está el problema? El problema no es de fondo es de forma, un vocáblo que tejió toda una controversia politica.
Distrito o municipio autónomo hay un solo resultado: Morón tendrá un Concejo Municipal propio en el próximo período constitucional, habrá que dotarlo de ejido como lo asienta el Art. 102 de la ley orgánica del régimen municipal, tendrá que hacerse de su propia vida económica, formará sus instituciones civiles y judiciales etc.
Para realizar todo el proceso de transición, es decir, para la conformación de toda la estructura requerida para funcionar como distrito o municipio autónomo después de las elecciones municipales la asamblea legislativa nombró una junta organizadora, de la cual formó parte, que recientemente en un club local informó a la comunidad ya las fuerzas vivas de Morón el trabajo realizado hasta los momentos, dicho evento contó con la presencia del presidente de AVECI.
El Negro Ortega
José Antonio Ortega: Del Arrabal
A Líder de un Pueblo
(Primer Presidente del Concejo Municipal de
Juan José Mora)
Conocí a José Antonio Ortega a finales del año de 1981, entonces nos disponíamos a asumir la dirección del Municipio a través de la denominada Junta Organizadora que había sido designada por la Asamblea Legislativa del estado Carabobo y que integrábamos junto con Pedro Romero, Gladys de Moreno y la difunta Lida Gutiérrez.
Antes de ese día en la iglesia Santa Ana de Morón, no lo había visto en ninguna parte, quizás porque yo había pasado largos años lejos del poblado, cursando estudios universitarios en la ciudad de Maracay. Empero, me enteré ese día que ya era un connotado dirigente del Partido Acción Democrática en Puerto Cabello y en sectores de la jurisdicción de Urama. Venia de ser secretario de la prefectura de Puerto Cabello y luego su prefecto encargado, además había desempeñado el cargo de fiscal de obras tanto en el concejo municipal de Puerto Cabello como en el de Valencia, es decir, ya poseía una dilatada vida publica al servicio de las comunidades.
José Antonio Ortega o el negro ortega como cariñosamente le decíamos había nacido en el caserío La Hoya, del Municipio Veroes del Estado Yaracuy un 6 de mayo de 1945, hijo de Eufrasio Ortega, quien fuera fundador de AD y dirigente Guasinero, y de doña Eustaquia de Ortega, distinguida ama de casa, quienes procrearon 3 hijos: Héctor, Mireya y Julio Cesar Ortega, otros hermanos son Hilda Ilarraza y Nicanor Ilarraza.
Desde la Hoya llego a Puerto Cabello a los 6 años de edad en compañía de sus padres; se residenciaron inicialmente en Rancho Grande, luego en el Barrio San Millán y posteriormente en el centro de Puerto Cabello, en la calle Mariño. Cursó estudios de primaria en el Grupo Escolar Republica de Honduras y el bachillerato en el Liceo Miguel Peña de Puerto Cabello, no concluyendo estos estudios, (llego hasta 4º año) para dedicarse a la febril actividad política que ya se asomaba como el norte de la que seria su vida futura: un dirigente político a tiempo completo y un servidor social.
En su juventud se destaco como deportista tanto en el béisbol como en el boxeo; en el primero figuro en el roster del club de O.S.P. categoría juvenil, ejemplo que seguiría posteriormente su sobrino Héctor Ortega, quien jugó en el béisbol profesional venezolano, triple A en el norte y actualmente es scout y entrenador de los cachorros de Chicago.
José Antonio se desempeñó también como trabajador portuario a la par que ascendía vertiginosamente en la estructura política de su partido Acción Democrática, donde fue secretario juvenil distrital de Puerto Cabello (1962), miembro del comité político regional y tres veces delegado a la convención nacional de AD.
En 1972 se trasladó al municipio mora y se residencia en San Pablo de Urama al lado de su señora esposa Doña Faustina Blanco, y sus hijos Anthony y Gladis, paralelamente inicia en el área una intensa actividad política y social; funda junto con William Blanco la Línea de Transporte Morón – San Pablo de Urama, siendo su primer presidente, además de que organiza las células y comités políticos de AD en la zona convirtiéndola en un formidable bastión político para este partido, cosa que me consta en lo personal por haber sido durante muchos años su adversario político.
Durante la gestión de la Junta Organizadora (1981 – 1984) se fortalecieron las relaciones personales y políticas entre sus miembros, especialmente entre quien esto escribe y el negro ortega. Como cuerpo colegiado la junta se manejó con ecuanimidad y cooperación, pues, era el embrión de lo que en el futuro sería el primer Concejo Municipal, la junta organizadora tenía funciones organizativas y representativas más no administrativas ni de ejecutorias.
En las primeras elecciones municipales en Juan José Mora, en junio de 1984, los concejales electos fueron: José Antonio Ortega (AD), Ofelia de Colina (AD), Tulio Sánchez (AD), Eddy Domínguez (COPEI) y Alexis Coello (MAS). El partido AD tenía una mayoría abrumadora por lo que fue electo como primer presidente o presidente fundador el Sr. José Antonio Ortega con cinco votos a su favor.
Pese a ser el primer periodo de gobierno municipal en la historia de Juan José Mora y a la abierta mayoría de AD, el MAS y COPEI, decidieron abstenerse y no votaron por el negro ortega, no por negarle méritos que de hecho los tenía sino por no comprometer políticamente la línea partidista, sin embargo, esto no fue obice para que en el devenir se establecieran lazos de cooperación y entendimiento institucional con la fracción mayoritaria de AD y en especial con el negro ortega, todo en aras en que no convenía al municipio que iniciándose su primer gobierno, con tantos problemas por resolver, sus ediles se enfrascaran en un toma y dame o en una pelea permanente desde el principio.
No obstante, este gesto político e institucional no fue entendido a cabalidad por algunos sectores de la comunidad quienes vieron en él “conchupanciaâ€, “entreguismo†entre el presidente municipal ortega y las facciones de oposición. Esta coincidencia política matizadas con relaciones de amistad permitieron que en el periodo de un año se organizara eficazmente la cooperación municipal con un cuerpo de ordenanza propia y una administración sana y que con un presupuesto anual de 4 millones de bolívares se asfaltaran las principales calles de Morón y se realizaran otras obras urgentes para la comunidad.
Justo es decir, que en José Antonio Ortega siempre se encontró una mano amiga extendida y que oía con humildad las críticas y que pese mayoría edilicia en la cámara no abusó de ella. Esto no era debilidad sino su alma abierta hacia el pueblo y hacia sus amigos, pero a la vez como político aguerrido, también aquello, y cuando tenia la razón, se convertía en su arma mortal contra sus adversarios.
El negro ortega repitió como presidente municipal en el periodo siguiente (1985) para luego darle paso a José Manzano que culminaría el resto de los 5 años de esa administración.
Para el nuevo periodo municipal (1989 – 1993) es electo el primer Alcalde Eugenio Bello Castillo, son electos los siguientes concejales: José Antonio Ortega, Eredina Ramos, Ofelia de Colina, Eddy Domínguez, Francisco Arias, Nelly Colina, José García, Mario Lugo y Alexis Coello. El negro ortega se desempeño en su curul como concejal, ahora siendo minoría, con la entereza y la afabilidad que siempre lo caracterizaron.
El negro ortega cerro sus ojos en Puerto Cabello, el 18 del presente mes y año. Pero hubiera querido hacerlo en San Pablo, el pueblo de su añoranza y de sus amores ¡Adelante negro! que los guerreros como tú mueren como moriste: de pie. O ¿aun no estas muerto? Porque tu sonora y recia voz todavía se escucha ente los muros de la vieja escuela, hoy portadora de los curules de los concejales. Hasta siempre negro.
Palabras de Eddy Domínguez ante el féretro de su amigo José Antonio Ortega:
Señores Concejales
Señora Esposa e Hijos de José Antonio Ortega
Hermanos, Hermanas y demás familiares.
Amigos todos.
Que difícil es articular palabras, mas aun coordinar ideas, en estas circunstancias tan dolorosas como es la de despedir a un amigo, a un hermano de lucha como fue J9sé Antonio Ortega.
Nuestra capacidad humana, nuestra razón no entiende este momento tan duro, ya no estrecharemos su mano para iniciar la tarea y ratificar la voluntad exitosa de la jornada política.
José Antonio luchador y pionero de esta Institución Municipal, que contribuyo a formar primero como miembro de la junta organizadora de Morón, y después como el primer presidente del nuevo Concejo Municipal, que nació sin recursos económicos y legales o sea sin presupuesto ni ordenanzas. En esta casona vieja, que nos reunió, que solo tenia un mesón y 7 sillas y con, unas alforjas llenas de sueños y esperanza, bajo la conducción del negro Ortega como cariñosamente lo llamábamos los concejales recién electos, por primera vez en Juan José Mora. Le empezamos a dar forma al glorioso Ayuntamiento Municipal Morense hace 23 años.
José Antonio se va alegre, con una sonrisa que refleja tranquilidad espiritual y pureza en su alma, por el deber cumplido, sonrisa de hombre autentico de formación democrática, cuya ejecutoria de, rectitud están impregnada de sus predicas, el negro Ortega se va complacido porque en sus manos germino el concejo municipal.
Hasta siempre José Antonio
Señores concejales gracias por su aprobación a este merecido homenaje, señora esposa e hijos de José Antonio Ortega, hermanos, hermanas y demás familiares; amigos todos.- Sentido Pésame.
El Negro Ortega
José Antonio Ortega: Del Arrabal
A Líder de un Pueblo
(Primer Presidente del Concejo Municipal de
Juan José Mora)
Conocí a José Antonio Ortega a finales del año de 1981, entonces nos disponíamos a asumir la dirección del Municipio a través de la denominada Junta Organizadora que había sido designada por la Asamblea Legislativa del estado Carabobo y que integrábamos junto con Pedro Romero, Gladys de Moreno y la difunta Lida Gutiérrez.
Antes de ese día en la iglesia Santa Ana de Morón, no lo había visto en ninguna parte, quizás porque yo había pasado largos años lejos del poblado, cursando estudios universitarios en la ciudad de Maracay. Empero, me enteré ese día que ya era un connotado dirigente del Partido Acción Democrática en Puerto Cabello y en sectores de la jurisdicción de Urama. Venia de ser secretario de la prefectura de Puerto Cabello y luego su prefecto encargado, además había desempeñado el cargo de fiscal de obras tanto en el concejo municipal de Puerto Cabello como en el de Valencia, es decir, ya poseía una dilatada vida publica al servicio de las comunidades.
José Antonio Ortega o el negro ortega como cariñosamente le decíamos había nacido en el caserío La Hoya, del Municipio Veroes del Estado Yaracuy un 6 de mayo de 1945, hijo de Eufrasio Ortega, quien fuera fundador de AD y dirigente Guasinero, y de doña Eustaquia de Ortega, distinguida ama de casa, quienes procrearon 3 hijos: Héctor, Mireya y Julio Cesar Ortega, otros hermanos son Hilda Ilarraza y Nicanor Ilarraza.
Desde la Hoya llego a Puerto Cabello a los 6 años de edad en compañía de sus padres; se residenciaron inicialmente en Rancho Grande, luego en el Barrio San Millán y posteriormente en el centro de Puerto Cabello, en la calle Mariño. Cursó estudios de primaria en el Grupo Escolar Republica de Honduras y el bachillerato en el Liceo Miguel Peña de Puerto Cabello, no concluyendo estos estudios, (llego hasta 4º año) para dedicarse a la febril actividad política que ya se asomaba como el norte de la que seria su vida futura: un dirigente político a tiempo completo y un servidor social.
En su juventud se destaco como deportista tanto en el béisbol como en el boxeo; en el primero figuro en el roster del club de O.S.P. categoría juvenil, ejemplo que seguiría posteriormente su sobrino Héctor Ortega, quien jugó en el béisbol profesional venezolano, triple A en el norte y actualmente es scout y entrenador de los cachorros de Chicago.
José Antonio se desempeñó también como trabajador portuario a la par que ascendía vertiginosamente en la estructura política de su partido Acción Democrática, donde fue secretario juvenil distrital de Puerto Cabello (1962), miembro del comité político regional y tres veces delegado a la convención nacional de AD.
En 1972 se trasladó al municipio mora y se residencia en San Pablo de Urama al lado de su señora esposa Doña Faustina Blanco, y sus hijos Anthony y Gladis, paralelamente inicia en el área una intensa actividad política y social; funda junto con William Blanco la Línea de Transporte Morón – San Pablo de Urama, siendo su primer presidente, además de que organiza las células y comités políticos de AD en la zona convirtiéndola en un formidable bastión político para este partido, cosa que me consta en lo personal por haber sido durante muchos años su adversario político.
Durante la gestión de la Junta Organizadora (1981 – 1984) se fortalecieron las relaciones personales y políticas entre sus miembros, especialmente entre quien esto escribe y el negro ortega. Como cuerpo colegiado la junta se manejó con ecuanimidad y cooperación, pues, era el embrión de lo que en el futuro sería el primer Concejo Municipal, la junta organizadora tenía funciones organizativas y representativas más no administrativas ni de ejecutorias.
En las primeras elecciones municipales en Juan José Mora, en junio de 1984, los concejales electos fueron: José Antonio Ortega (AD), Ofelia de Colina (AD), Tulio Sánchez (AD), Eddy Domínguez (COPEI) y Alexis Coello (MAS). El partido AD tenía una mayoría abrumadora por lo que fue electo como primer presidente o presidente fundador el Sr. José Antonio Ortega con cinco votos a su favor.
Pese a ser el primer periodo de gobierno municipal en la historia de Juan José Mora y a la abierta mayoría de AD, el MAS y COPEI, decidieron abstenerse y no votaron por el negro ortega, no por negarle méritos que de hecho los tenía sino por no comprometer políticamente la línea partidista, sin embargo, esto no fue obice para que en el devenir se establecieran lazos de cooperación y entendimiento institucional con la fracción mayoritaria de AD y en especial con el negro ortega, todo en aras en que no convenía al municipio que iniciándose su primer gobierno, con tantos problemas por resolver, sus ediles se enfrascaran en un toma y dame o en una pelea permanente desde el principio.
No obstante, este gesto político e institucional no fue entendido a cabalidad por algunos sectores de la comunidad quienes vieron en él “conchupanciaâ€, “entreguismo†entre el presidente municipal ortega y las facciones de oposición. Esta coincidencia política matizadas con relaciones de amistad permitieron que en el periodo de un año se organizara eficazmente la cooperación municipal con un cuerpo de ordenanza propia y una administración sana y que con un presupuesto anual de 4 millones de bolívares se asfaltaran las principales calles de Morón y se realizaran otras obras urgentes para la comunidad.
Justo es decir, que en José Antonio Ortega siempre se encontró una mano amiga extendida y que oía con humildad las críticas y que pese mayoría edilicia en la cámara no abusó de ella. Esto no era debilidad sino su alma abierta hacia el pueblo y hacia sus amigos, pero a la vez como político aguerrido, también aquello, y cuando tenia la razón, se convertía en su arma mortal contra sus adversarios.
El negro ortega repitió como presidente municipal en el periodo siguiente (1985) para luego darle paso a José Manzano que culminaría el resto de los 5 años de esa administración.
Para el nuevo periodo municipal (1989 – 1993) es electo el primer Alcalde Eugenio Bello Castillo, son electos los siguientes concejales: José Antonio Ortega, Eredina Ramos, Ofelia de Colina, Eddy Domínguez, Francisco Arias, Nelly Colina, José García, Mario Lugo y Alexis Coello. El negro ortega se desempeño en su curul como concejal, ahora siendo minoría, con la entereza y la afabilidad que siempre lo caracterizaron.
El negro ortega cerro sus ojos en Puerto Cabello, el 18 del presente mes y año. Pero hubiera querido hacerlo en San Pablo, el pueblo de su añoranza y de sus amores ¡Adelante negro! que los guerreros como tú mueren como moriste: de pie. O ¿aun no estas muerto? Porque tu sonora y recia voz todavía se escucha ente los muros de la vieja escuela, hoy portadora de los curules de los concejales. Hasta siempre negro.
Palabras de Eddy Domínguez ante el féretro de su amigo José Antonio Ortega:
Señores Concejales
Señora Esposa e Hijos de José Antonio Ortega
Hermanos, Hermanas y demás familiares.
Amigos todos.
Que difícil es articular palabras, mas aun coordinar ideas, en estas circunstancias tan dolorosas como es la de despedir a un amigo, a un hermano de lucha como fue J9sé Antonio Ortega.
Nuestra capacidad humana, nuestra razón no entiende este momento tan duro, ya no estrecharemos su mano para iniciar la tarea y ratificar la voluntad exitosa de la jornada política.
José Antonio luchador y pionero de esta Institución Municipal, que contribuyo a formar primero como miembro de la junta organizadora de Morón, y después como el primer presidente del nuevo Concejo Municipal, que nació sin recursos económicos y legales o sea sin presupuesto ni ordenanzas. En esta casona vieja, que nos reunió, que solo tenia un mesón y 7 sillas y con, unas alforjas llenas de sueños y esperanza, bajo la conducción del negro Ortega como cariñosamente lo llamábamos los concejales recién electos, por primera vez en Juan José Mora. Le empezamos a dar forma al glorioso Ayuntamiento Municipal Morense hace 23 años.
José Antonio se va alegre, con una sonrisa que refleja tranquilidad espiritual y pureza en su alma, por el deber cumplido, sonrisa de hombre autentico de formación democrática, cuya ejecutoria de, rectitud están impregnada de sus predicas, el negro Ortega se va complacido porque en sus manos germino el concejo municipal.
Hasta siempre José Antonio
Señores concejales gracias por su aprobación a este merecido homenaje, señora esposa e hijos de José Antonio Ortega, hermanos, hermanas y demás familiares; amigos todos.- Sentido Pésame.
Libro Crónicas desde Morón - Morón Pasado y Presente
El antiguo San Francisco del Valle de Morón formó parte de la jurisdicción de Nirgua hasta la segunda década del siglo XIX. Es a partir de 1811 cuando se incorpora oficialmente como entidad subalterna a la jurisdicción de Puerto cabello. Como la mayor parte de los pueblos de Venezuela, Morón no tiene fundación oficial, fue surgiendo lentamente entre el fragor de los tambores y el sudor o la sangre del negro africano que hacían germinar las labranzas de un puñado de haciendas de cacao, tal como nos lo revelara Don Ángel Altolaguirre en 1764" / "Existen cinco haciendas de cacao, que produjeron para el citado año 64, alrededor de 225 fanegas, que producen también maíz y plátano que llevan al puerto a vender, que exista cría de ganado y otros animales que hay algunas manufacturas, pero que de afuera dulce, carne y vestidos".
Su cercanía al puerto de Puerto Cabello lo convirtió en un excelente proveedor de productos agrícolas para la exportación a la vez que un constante consumidor de bienes manufacturados. Asimismo su situación en el arco costero central posibilitó con mucha frecuencia las acometidas de las actividades de comercio ilegal con los holandeses que desde la isla de Curazao operaban en todas las zonas del litoral burlando la estricta vigilancia de la Compañía Guipuzcoana, de allí que entre los años 1732 y 1735 se levantara el zambo Andresote en las riberas del río Yaracuy defendiendo el contrabando con los holandeses y apoyando a los hacendados, comerciantes y demás pobladores de la región.
El nombre de Morón le viene a su río, que en 1578 ya aparecía en el croquis levantado por don Juan de Pimentel, el nombre pasó del río al incipiente poblado de entonces. Probablemente este apellido lo trajera a Venezuela el encomendero y capitán Juan de Morón, quien fue fundador y alcalde de la primogénita ciudad de Maracaibo (Rodrigo de Maracaibo), participó en la conquista de Cuicas (Trujillo) y en Nueva Segovia (Barquisimeto) blandió su espalda para defender los intereses de su rey español. Después se viene a Nirgua donde se residencia y gasta parte de su fortuna. Es factible que el apellido de este ilustre conquistador se presentara para colocársele a un río de su jurisdicción nirgüense.
Otros poblados del área también tuvieron relativa importancia para la segunda mitad del siglo XVIII, nos referimos al caserío de Alpargaten que llegó a ser cabecera de pueblo y tuvo en su oportunidad más habitantes que Morón, el obispo Mariano Martí nos dice que en 1773 "San Francisco del Valle de Morón tenia 31 casas, 31 familias y 127 habitantes y San Vicente Ferrer del valle de Alpargatón, 45 casas, 45 familias y 202 habitantes".
Al principio se tuvo como patrón al pueblo de San Francisco, pero luego se comprobó en los registros eclesiásticos -a partir de 1700- que el verdadero patrón o matrona era la virgen de Santa Ana, año en el cual comienza a adquirir fisonomía de pueblo.
Durante la Guerra de la Independencia se destacó uno de sus hijos: el general Juan José Mora -epónimo del municipio- quien con el grado de sargento primgro había ingresado bajo las órdenes de Juan Uslar, además fue miembro de la compañía de granaderos que tomaron la plaza de puerto Cabello en 1823 con la hábil conducción del centauro José Antonio Páez.
Morón fue un pueblo sacudido por el movimiento federal. Contingentes de moronenses salieron tras los pasos de los generales Zamora y Falcón en ocasión de sus llegadas a este terruño en el mes de marzo y de julio, respectivamente, del año de 1859. Inspirados en su consigna "Tierras y hombres libres" lucharon en la batalla de El Palito derrotando a las tropas godas, luego siguieron por los caminos de María Lionza en pos de los oligarcas. La Federación se llevaba a centenares de moronenses y a sus dos hijos predilectos: el Gral. Juan José Mora y José Félix Mora. Este último llegó a ser presidente del estado Carabobo en las postrimerías del siglo pasado, fue leal amigo del Gral. Joaquín Crespo y de su Revolución Legalista.
Fue en Morón donde se disparó el primer tiro contra el paludismo un 2 de diciembre de 1945, ese día domingo revivieron las esperanzas de un mejor porvenir. Venezuela era presa fácil de la malaria, en los caminos y en los humildes ranchos yacían cuerpos inertes, la vida se truncaba en corto tiempo, "cuando Levi Borges -guarda jefe de la primera cuadrilla de los dedetizadores- llamó a la puerta de un rancho de bahareque y techo de palma, en el Municipio Morón, estaba comenzando para Venezuela una nueva etapa de profundas transformaciones", o como diría después Uslar Pietri: "La transformación social y económica que está sufriendo nuestro país en el presente no es puramente la consecuencia de la Venezuela con petróleo, sino el gran parte de la Venezuela sin malaria". Pues este hecho de trascendencia histórica ocurrió el Morón con la aplicación por primera vez del DDT en el país, fueron protagonistas de este acontecimiento los doctores Amoldo Gabaldón, Enrique Tejera, Arturo Luis Berti y otros. Esta hazaña marcó para Morón un rescate de la malaria y su enrumbamiento definitivo hacia el progreso.
Después de 1945 la población moronense se multiplicó. De aquellos 800 habitantes que quedaban ese año se saltó a 2.278 en 1950. Su gente ya sana se incorporaba a sus labores agrícolas. Pero en realidad la verdadera vocación de este territorio es la vocación industrial por su estupenda posición geográfica, accesible a los centros económicos más importantes del país, es por ello que se produce una inversión, tanto pública como privada que van a dinamizar el área, y de un espacio de uso agrícola se pasa violentamente a un espacio de uso industrial. Es así como el año de 1953 se crea la petroquímica que va a dar sus frutos en 1957 con la producción de clorosoda, En 1954 ingresa la industria papelera Venepal, siendo productiva en 1961. en la década de los sesenta se instala la Mobil Oil Company (hoy Corpoven) en jurisdicción de Morón igualmente lo hace la Corporación Venezolana de Petróleo (CVP) en las adyacencias de la petroquímica. En el año 63 se ubica en Palma Sola la planta ensambladura Volkswagen, en los años 70 hace realidad la Planta Termoeléctrica del Centro (Planta Centro), en las inmediaciones de Pequiven se agruparon las empresas mixtas: Tripoliven, Ferralca y Produven productoras de tripolifosfato de sodio, sulfato de aluminio y cloroflorometanos respectivamente. En 1976 se crea la Compañía Anónima de Industrias Militares (Cavim). Todo esto va a impulsar a Morón hacia su crecimiento económico y hacia una mejoría del nivel de vida de sus pobladores.
Las fuerzas vivas de Morón logran en 1981 que la Asamblea Legislativa del estado Carabobo lo eleven a la categoría de distrito obteniendo así su autonomía eligiendo sus primeras autoridades municipales en el año de 1984.
Morón es hoy uno de los municipios industriales más importantes del país, se han consolidado sus finanzas públicas municipales que en menos de 15 años lograron ascender de 4 millones de bolívares en 1984 a mas de mil millones en 1997, por supuesto, que hay que tomar en cuenta la devaluación de la moneda, pero sin embargo no deja de ser significativo este incremento. Han mejorado sus servicios básicos como la vialidad, el ornato urbano, el servicio de agua y la electricidad se ha extendido por todos los rincones del municipio, se perfila en el futuro una provechosa actividad turística, se asientan nuevos establecimientos comerciales y pequeñas industrias, han aumentado considerablemente las instituciones educativas, numerosos moronenses se han formado en las aulas universitarias. Desde luego, persisten serios problemas como la contaminación ambiental producto de las emanaciones químicas (líquida y gaseosa) de las empresas, se ha acelerado el déficit habitacional, el desempleo ha llegado a índices inusitados, no obstante ser una variable de índole nacional. Sin embargo Morón sigue creciendo y tocará los umbrales del segundo milenio con una población que sobrepasará a los 80 mil habitantes.
Libro Crónicas desde Morón - Prólogo
Morón encrucijada en el tiempo donde aún resuenan en noches silenciosas los chasquidos metálicos de los sables revolucionarios de la Federación y a lo lejos las voces de mando de Zamora y de Falcón.
Como Cronista De San Diego y Consultor Jurídico de la Corporación que agrupa en su seno a todos los Cronistas Oficiales de la geografía carabobeña, confieso que constituye, para mi, un significativo honor la deferencia especial que ha tenido conmigo el muy apreciado amigo y abnegado Cronista de Morón, Profesor Alexis Coello, al depositar en mis manos -una inolvidable tarde de mar, de canciones y recuerdos- un legajo de interesantes crónicas publicadas con antelación en la sección costera del diario Noti Tarde, en su esperada y leída columna Desde Morón, con el propósito de que le hiciese la presentación a tan ricas páginas -todas impregnadas con ese suculento sabor telúrico que brota de las entrañas del alma colectiva del sentimiento moronense- que al fusionarse en un todo, con el homenaje de la imprenta, dieron como producto final este nuevo y valioso aporte a la bibliografía carabobeña.
Traigamos a este espacio la voz autorizada del Cronista Mayor de todos los tiempos en Venezuela, el muy valenciano Cronista de Caracas Don Enrique Bernardo Núñez: «Un pueblo sin anales, sin memoria del pasado sufre una especie de muerte, viene a ser como aquella tribu que sólo andaba por el agua para no dejar su huella» y... qué profunda huella ha dejado marcada, para la posteridad, el ilustre Cronista de Morón con la edición de este libro, testimonio fiel de su profunda erudición académica.
Por lo que respecta a nosotros siempre ha gravitado, en nuestro interior, como una constante, el firme criterio de que si se quiere eliminar un pueblo de la historia hay que comenzar por eliminar la historia de ese pueblo; por lo consiguiente: esa marcada dipsomanía que refleja el Prof. Coello por todas aquellas cosas que respiren esencia del pasado, lo inducen a calmar la sed bebiendo, hasta la saciedad, el milagroso elixir que brota de la fuente cristalina que nutre el álbum historiográfico de la vida de los pueblos, lo que nos garantiza admultos anuos la existencia de Morón en el contexto del tiempo, y que hoy, gracias a la epistemológica pluma del acusioso investigador de su devenir histórico, la progresista ciudad de Morón se encuentra robustecida porque él ha sabido continuar con mística y dignidad la noble empresa emprendida por ese gran roble y excelente amigo Don Miguel Elias Dao, Cronista de Puerto Cabello y Presidente Honorario Vitalicio de la Asociación de Cronistas de Venezuela, quien con sus hermosos 82 años a cuesta sigue demostrando la misma energía que ayer derramaba.
Cuando nos adentremos en las refrescantes páginas de este documentado estudio, nacido como el ave Fénix de las cenizas, hemeroténicas, de crónicas viejas, recorreremos, sin cansancio y de un solo jalón, la idiosincrasia; el sentir, el pensar y el querer, de ese noble terruño que bajo los signos de las saetas inexorables del tiempo se abre -con el corazón abierto como una flor de cayena- a todos los caminos de la patria, esos mismos caminos que condujeron los pasos hasta Morón de la diáfana figura del Pater Patriae un 31 de diciembre de 1826, que hizo que todas «Las casas del pueblo se vistieran de soles» como lo dibuja Don Miguel Elías Dao; precisaremos el dato exacto de la evolución cronológica morense, como lo detalla, fehacientemente, el Cronista en uno de sus artículos: el nombre de Morón lo conseguiremos por vez primera en 1578 en un croquis levantado por Juan de Pimentel. En 1628 se incorpora a la jurisdicción de Nirgua -según inducciones del erudito Cronista-.
En 1700 se ubica en los registros eclesiales como Santa Ana de Morón. En 1730 la abismada población contempla el alzamiento contra la Real Compañía Guipuzcoana del valiente zambo valenciano Juan Andrés López del Rosario, mejor conocido como Andresote o bajo los apodos de Bemba e trueno, Boca e'jarro (por la protuberancia de los labios), Cara e' susto o Pata pal' monte. Durante 1772 - 1773 recibe la visita, itineraria, pastoral del Obispo de la Diócesis de Caracas, limo. Exmo. Mons. Don Mariano Martí, quien suministró al niño Simón Bolívar el sacramento de la confirmación en la fe católica. El 25 de junio de 1824 con la creación de la Provincia de Carabobo por el Soberano Congreso de Colombia, Morón se desprende de Nirgua y se integra al Cantón de Puerto Cabello; (según lo consagrado en la Constitución del 28 de marzo de 1864 los Cantones se llamaron Departamentos, luego Distritos, Municipios Autónomos en 1983 y desde 1990 Municipio).
En 1859 llegan a Morón los Generales Zamora y Falcón e instalan el Cuartel General de la Revolución Federal. Movimiento que culminó con el Tratado de Coche en 1863 y es nombrado Presidente de la República Juan Crisóstomo Falcón. En 1901 el Municipio Morón comienza a llamarse Mora en homenaje a la memoria de su hijo epónimo Juan José Mora. El 2 de diciembre de 1945 gracias a los doctores Arnaldo Gabaldón, Enrique Tejera, Arturo Berti y otros proceres revolucionarios de la ciencia, se comenzó a combatir al fatídico ejército del hasta entonces victorioso General Paludismo con los mortíferos misiles del D. D. T. (dicloro- difeniltricloroetano) bajo el mando del Jefe de la Primera Cuadrilla de dedetizadores Levi Borges, resultando favorecidas las armas de la República. Expresa el Dr. Arturo Uslar Pietri en una de sus reflexiones: «.La transformación social y económica que está sufriendo nuestro país en el presente no es puramente la consecuencia de la Venezuela con petróleo, sino en gran pane de la Venezuela sin malaria». En el lugar donde se libró la primera batalla contra el fatal enemigo, que tenía desolada a Venezuela, hoy se levanta el monumento al zancudo muerto, ideado por el valenciano Don Ramón Chazzím, llevado a cabo por el Club de Leones de Valencia e inaugurado el 2 de diciembre de 1955. El año 1981, por Acuerdo de la Asamblea Legislativa del estado Carabobo, es creado el Distrito Juan José Mora, conformado por Morón y Urama que se desmembraron del Distrito Puerto Cabello.
En el mes de abril de 1997 a proposición del Alcalde Ing. Rafael Garrido fue aprobado unánimemente por la ilustre Cámara Municipal como Primer Cronista Oficial de la urbe el Prof. Alexis Coello, que venía de ocupar la curul edilicia en ese mismo Ayuntamiento por un lapso de nueve años. Obviamente, jugó un papel primordial en la conciencia de los concejales, para tan importante e histórica decisión, los méritos y virtudes que engalanan la honorable personalidad del hoy ilustre Cronista moronense; acrisolado espejo donde deben contemplarse las nuevas generaciones (y las viejas también) para orgullo de la patria.
El Profesor Alexis Coello vio la luz primera en la Península de Paraguaná, en 1956, de muy niño sus padres constituyeron un cristiano hogar en suelo moronense, suelo al cual el Prof. Coello le ha dedicado con auténtico amor filial lo mejor de su existencia. Egresó, con honores, del Instituto Pedagógico Universitario de Maracay en la especialidad de Ciencias Sociales, Profesor Titular del Liceo Ambrosio Plaza, donde se le quiere y se le respeta, experto en materia municipal, director fundador de la revista Morón ayer y hoy; luce sobre su pecho las veneras de las Ordenes Mérito en el Trabajo y Juan José Mora, su obra histórico-literaria se circunscribe a los siguientes libros: Pinceladas en el tiempo, que tuve el placer de disfrutar en San Javier del Valle, una gélida madrugada merideña, en ocasión de efectuarse la XXVII Convención Nacional de Cronistas de Venezuela, Morón y estas páginas donde se retrata, en toda su intensidad, con el lente mágico de la palabra, la historia grande y la historia pequeña, como la de Clodomiro que a su caballo se lo llevó el atraso y a su Clarita se- la llevó el progreso y a él... se lo llevó la tristeza; vivencias; travesuras juveniles, que hablan de una época, como aquella del ciego Estanislao, que era ciego pero que no era bolsa; folklore, costumbres, tradiciones, sueños y añoranzas, que reflejan el espíritu poético y romántico del artífice: "El tractor del progreso echó al suelo las últimas espigas del vergel de la vieja aldea".
En verdad, como amante de la buena lectura y del dato 'histórico preciso, al final de la lectura de las páginas que depositaron en mis manos -una inolvidable tarde de mar, canciones y recuerdos-deseaba que se multiplicaran para seguir disfrutando de tan didáctica y amena lectura, fundida en el crisol de la llama ardiente de la nacionalidad, pero estamos seguros que la producción prolifera del muy distinguido Cronista no se detendrá con las piedras que, algunas veces, se presentan en el camino, por el contrario, muy pronto, estamos seguros, nos sorprenderá, gratamente, con una nueva producción.
Julio Centeno, hijo
Autonomía Municipal
Cuando salga a la luz pública esta columna ya se habrá efectuado la Sesión Solemne del Consejo Municipal del Municipio Juan José Mora. El orador de orden seleccionado por esta institución fue el gran amigo William Peraza cultor popular y persona vinculada desde hace muchos años a los saberes tradicionales del pueblo de Morón, felicitaciones al “brujo†como popularmente lo llamamos.
Hay que aclararlo bien porque habitualmente se presta a confusión: Lo que celebramos no es la fundación de Morón, puesto que hemos dicho que no fue fundado y por lo tanto no hay fecha de fundación, pero que su existencia como pueblo se remonta a casi cuatro siglos. Se conmemora es La Autonomía Municipal lograda el siete de agosto de 1981 como consecuencia de la separación político-territorial del Distrito Puerto Cabello, hace 27 años.
En esa fecha se conquisto una reivindicación y una vieja aspiración del pueblo de Morón como lo fue la creación del Distrito Juan José Mora compuesto por los Municipios Morón (Capital) y Urama (Foráneo), usando los términos legales de la época; posteriormente el espacio municipal se le denomino legalmente Municipio Autónomo y finalmente se le llamo Municipio a secas y a sus divisiones territoriales parroquias.
El proceso vivido fue como sigue: el tres de agosto la asamblea legislativa del Estado Carabobo presidida por el Diputado Antonio Toro aprueba por unanimidad la elevación a Juan José Mora a Distrito, el siete de agosto es refrendada la reforma a la ley de División Político-territorial del Estado Carabobo por el Gobernador encargado Gustavo Correa Viso, siendo el Gobernador y titular el arquitecto Raúl Gómez. El 13 de agosto se publica en la Gaceta Oficial.
En el mismo mes de agosto de ese año se realizo en la Iglesia Santa Ana de Morón una Sesión Especial con el Presidente de la Legislatura regional Antonio Toro y otros Diputados para entregar el pergamino que avalaba la decisión del cuerpo y se nombro una junta organizadora que regirá el municipio hasta que se celebrase las elecciones municipales del año 1984 para elegir los Concejales correspondientes (La figura del Alcalde no existía en la Ley). La junta organizadora quedo integrada así Lida Gutiérrez (+) y José Antonio Ortega (AD) Gladis de Moreno y Pedro Romero (COPEI) y Alexis Coello (MAS).
En las elecciones del mes de junio de 1984 fueron electos los primeros concejales de Morón siendo ellos los siguientes: José Antonio Ortega (Primer Presidente Municipal), Tulio Sánchez, Ofelia de Colina, José Manzano y Willians Monagas (Todos ellos de AD), Hedí Domínguez (COPEI) y Alexis Coello (MAS), el Primer Secretario fue Luis Figuera, y el Primer Sindico Jorge Silva Gutiérrez. El presupuesto Municipal (para seis meses) no llegaba a cuatro millones y los concejales durante los tres primeros meses no devengamos sueldo alguno.
Es necesario recordar que antes de lograrse la autonomía municipal Morón y Urama eran apenas barrios grandes de Puerto Cabello; las autoridades municipales no atendían los reclamos del pueblo y los problemas de la comunidad eran innumerables; carencia de servicios básicos, calles empantanadas, viviendas insalubres, miseria por doquier a pesar de que en la zona existían importantes empresas. La junta comunal que era el único órgano de gobierno local manejaba un presupuesto de diez mil bolívares que solo alcanzaba para pagar una miseria a sus tres miembros y a una secretaria y una aseadora.
Es por ello que se formo una junta de Morón pro-distrito integrada por Eugenio Bello Castillo (Primer Alcalde Electo de Juan José Mora) Nelson Zambrano (+), Gladis de Moreno, el Párroco Félix Escolar y otros que no recuerdo. El pueblo de Morón les debe a ellos la gratitud por su visión y labor cumplida.
Durante el periodo de gobierno municipal de la Alcaldesa Nelly Colina se declaro mediante decreto que todos los siete de agosto se conmemorara el “Día de la ciudad de Morón†como memoria a la autonomía municipal.
Libro Crónicas desde Morón - La Creación del Municipio Juan José Mora
Dentro de la organización político-territorial implantada por los españoles, el espacio que ocupa el municipio J.J. Mora perteneció antiguamente a la jurisdicción de Nirgua, es decir, que desde el mismo momento de la noción de Morón como pueblo, se convirtió en un solar nirgüense por mucho más de un siglo.
Esta jurisdicción se extendía por el occidente de Carabobo (Montalbán, Canoabo, Bejuma) y buscando por el noreste, hasta el río Sanchón, raya limítrofe con la jurisdicción de Valencia (a la cual pertenecía Puerto Cabello). En el acta del Poder Ejecutivo de 1811 Puerto Cabello obtiene el título de ciudad, Morón y Alpargatón aparecen como suburbios de éste. Igualmente en 1813 ambas poblaciones fueron adjudicadas a Puerto Cabello por el gobierno patriota como partido capitular (poblaciones pequeñas que dependían militarmente del jefe corregidor del puerto).
Por resolución de la Asamblea Legislativa del Estado Carabobo de fecha 3 de agosto de 1981 se crea el Distrito Juan José mora, desmembrándolo del Distrito Puerto Cabello, dejando atrás una relación filial de más de siglo y medio (170 años) del primero con respecto al segundo.
Con la Ley de división Político Territorial del estado Carabobo que conlleva a la elevación de morón a Distrito, también se cambia el límite oriental de Morón que correspondía en el cauce del río Aguas Calientes, en las cercanías de El Palito.
El nuevo límite se fijó en el curso de las aguas del río Sanchón, pasando la franja mesopotámica (asiento de la refinería Corpoven) a los lares de Puerto Cabello.
Se había logrado una aspiración de índole popular, una meta, un objetivo sobre el cual se erigían todas las esperanzas de superación colectivas de un pueblo que estuvo por largo tiempo abandonado, dejado
a su suerte por los que les correspondían, como entes gubernamentales, ocuparse de sus problemas básicos. Morón fue por mucho tiempo la cenicienta de Carabobo. En algunos dirigentes locales cundió el escepticismo, dudaban de que Morón por sí mismo pudiera abrirse paso hacia el progreso, quizás en sus mentes merodeaban tantos años de subordinación que hubo de propiciar una cultura de la dependencia (¿vigente hoy en día?) que no permite ver con claridad el sol tras el horizonte azul.
Unos alegaban que morón no poseía la suficiente base económica para costear los gastos burocráticos y los gastos de inversión puesto que las grandes empresas instaladas en el área eran de carácter nacional y por lo tanto estaban exceptuadas del pago al municipio. En fin, toda una serie de elucubraciones que se desplomaron como castillo de naipes ante el viento de la realidad. Pero no todo fue obnubilación, la mayoría del pueblo en forma entusiasta acompañó a sus dirigentes (el comité pro-distrito) y a las fuerzas vivas de la comunidad hasta obtener el logro deseado.
Previamente a la decisión de la Asamblea Legislativa, presidida en ese entonces por el diputado Antonio Toro, se tejió toda una controversia en cuanto a los términos Distrito o Municipio, controversia que involucró a la comunidad y al cuerpo legislativo. Sí a algún moronense se le ocurría decir que Morón debería ser elevado a municipio (apegado a la aceptación jurídica correcta) se le veía con recelo o era tildado de traidor, se pensaba que tal término rebajaría la condición de la entidad, por tanto, en el coro mayontario se inclinó por la denominación de distrito y los diputados que no iban a echar para atrás la manifestación de un pueblo, y así fue aprobado.
Cuestión más de forma que de fondo. Al poco tiempo se sucedieron reformas legales en sintonía con lo que establecen la Constitución y la Ley Orgánica del Régimen Municipal y se ratificaría al municipio como unidad política primaria cuya autonomía permite elegir a sus propias autoridades y recaudar e invertir ingresos.
Al año siguiente de la elevación de Morón a Distrito, 1982, se nombró por parte de la Asamblea Legislativa una Junta Organizadora (que no administradora) que se encargaría de dar los primeros pasos para la organización y funcionamiento del futuro Concejo Municipal. Esta Junta se conformó considerando la relación de fuerzas que integraban la legislatura de ese período y proyectando la misma, en miniatura hacía el municipio. De tal manera que la junta quedó integrada de la siguiente manera: Dra. Lida Gutiérrez y José Antonio Ortega por AD, Gladys de Moreno y Pedro Romero Coello por COPEI y quien esto escribe por el MAS. Entre las cosas más significativas de esta junta estuvo la reunión con el presidente de la República Dr. Luis Herrera Camping, la recopilación de diferentes proyectos de ordenanzas facilitadas por los organismos especializados: Aveci, Fundacomún, Corpocentro, etc. Y la conversión de una antigua casa, donde funcionaba una escuela, en la sede del Concejo Municipal, gracias a la gentileza del párroco Félix Escobar.
Autonomía Municipal
Cuando salga a la luz pública esta columna ya se habrá efectuado la Sesión Solemne del Consejo Municipal del Municipio Juan José Mora. El orador de orden seleccionado por esta institución fue el gran amigo William Peraza cultor popular y persona vinculada desde hace muchos años a los saberes tradicionales del pueblo de Morón, felicitaciones al “brujo†como popularmente lo llamamos.
Hay que aclararlo bien porque habitualmente se presta a confusión: Lo que celebramos no es la fundación de Morón, puesto que hemos dicho que no fue fundado y por lo tanto no hay fecha de fundación, pero que su existencia como pueblo se remonta a casi cuatro siglos. Se conmemora es La Autonomía Municipal lograda el siete de agosto de 1981 como consecuencia de la separación político-territorial del Distrito Puerto Cabello, hace 27 años.
En esa fecha se conquisto una reivindicación y una vieja aspiración del pueblo de Morón como lo fue la creación del Distrito Juan José Mora compuesto por los Municipios Morón (Capital) y Urama (Foráneo), usando los términos legales de la época; posteriormente el espacio municipal se le denomino legalmente Municipio Autónomo y finalmente se le llamo Municipio a secas y a sus divisiones territoriales parroquias.
El proceso vivido fue como sigue: el tres de agosto la asamblea legislativa del Estado Carabobo presidida por el Diputado Antonio Toro aprueba por unanimidad la elevación a Juan José Mora a Distrito, el siete de agosto es refrendada la reforma a la ley de División Político-territorial del Estado Carabobo por el Gobernador encargado Gustavo Correa Viso, siendo el Gobernador y titular el arquitecto Raúl Gómez. El 13 de agosto se publica en la Gaceta Oficial.
En el mismo mes de agosto de ese año se realizo en la Iglesia Santa Ana de Morón una Sesión Especial con el Presidente de la Legislatura regional Antonio Toro y otros Diputados para entregar el pergamino que avalaba la decisión del cuerpo y se nombro una junta organizadora que regirá el municipio hasta que se celebrase las elecciones municipales del año 1984 para elegir los Concejales correspondientes (La figura del Alcalde no existía en la Ley). La junta organizadora quedo integrada así Lida Gutiérrez (+) y José Antonio Ortega (AD) Gladis de Moreno y Pedro Romero (COPEI) y Alexis Coello (MAS).
En las elecciones del mes de junio de 1984 fueron electos los primeros concejales de Morón siendo ellos los siguientes: José Antonio Ortega (Primer Presidente Municipal), Tulio Sánchez, Ofelia de Colina, José Manzano y Willians Monagas (Todos ellos de AD), Hedí Domínguez (COPEI) y Alexis Coello (MAS), el Primer Secretario fue Luis Figuera, y el Primer Sindico Jorge Silva Gutiérrez. El presupuesto Municipal (para seis meses) no llegaba a cuatro millones y los concejales durante los tres primeros meses no devengamos sueldo alguno.
Es necesario recordar que antes de lograrse la autonomía municipal Morón y Urama eran apenas barrios grandes de Puerto Cabello; las autoridades municipales no atendían los reclamos del pueblo y los problemas de la comunidad eran innumerables; carencia de servicios básicos, calles empantanadas, viviendas insalubres, miseria por doquier a pesar de que en la zona existían importantes empresas. La junta comunal que era el único órgano de gobierno local manejaba un presupuesto de diez mil bolívares que solo alcanzaba para pagar una miseria a sus tres miembros y a una secretaria y una aseadora.
Es por ello que se formo una junta de Morón pro-distrito integrada por Eugenio Bello Castillo (Primer Alcalde Electo de Juan José Mora) Nelson Zambrano (+), Gladis de Moreno, el Párroco Félix Escolar y otros que no recuerdo. El pueblo de Morón les debe a ellos la gratitud por su visión y labor cumplida.
Durante el periodo de gobierno municipal de la Alcaldesa Nelly Colina se declaro mediante decreto que todos los siete de agosto se conmemorara el “Día de la ciudad de Morón†como memoria a la autonomía municipal.
¿Quién fue Juan José Mora?
Juan José Mora es el epónimo del municipio integrado por la parroquia Morón (capital) y la parroquia Urama, según la decisión de la Asamblea Legislativa del 3 de agosto de 1981, refrendada como ley de división política-territorial del estado Carabobo el 7 de agosto del mismo año y publicada en la Gaceta Oficial el 13 de agosto.
Sin embargo, el municipio llamado Mora a secas existe desde 1901, no indicando claramente si el nombre es debido a Juan José Mora o a José Félix Mora, padre e hijo respectivamente.
Lo que se creó en el año 1981 fue el distrito Juan José Mora desmembrándolo del distrito Puerto Cabello, posteriormente denominado municipio autónomo y después simplemente municipio, de acuerdo a las sucesivas modificaciones que sufrió la Ley Orgánica del Régimen Municipal.
Inicialmente la Asamblea Legislativa del Estado Carabobo había colocado el nombre de José Félix Mora al distrito recién creado en 1981, pero debido a la intervención de don Oswaldo Feo Caballero se le cambió el epónimo por Juan José Mora quizás por considerarse a éste con mayor mérito histórico que su hijo.
Pero, ¿quién fue Juan José Mora? En la documentación que tenemos en nuestro poder sobre "la hoja de servicios del general Juan José Mora, prócer de la independencia" que reposan en el Archivo General de la Nación, folios del 125 al 138; se destaca que culminó su carrera militar como general de división en el año 1866 gozando de sueldo íntegramente, que es catalogado como "prócer de la Independencia" nativo de Morón. Estuvo al servicio del ejército republicano en los primeros años de la guerra.
En 1814 era sargento primero en el cuerpo de artillería, pasó luego a la infantería bajo las órdenes del capitán de cazadores José Hermoso, debido a su participación en las luchas llegó a ser subteniente, participó en la Batalla de Carabobo y luego fue destinado a reclutar tropas en el litoral de Puerto Cabello y se incorporó a ellas como capitán al Batallón "Granaderos" que comandaba el coronel Juan Uslar; luego tomó parte en la toma o sitio de Puerto Cabello hasta expulsar a los realistas el 8 de noviembre de 1823.
Se mantuvo hasta el año de 1826 en Valencia bajo la autoridad del mismo Uslar.Â
En los años de 1848, 1849 y 1854 sirvió a los gobiernos de los Monagas siendo comandante.
Al iniciarse la Guerra Federal en 1859 se lanzó a ella bajo el mando de Ezequiel Zamora y el mariscal Falcón, fue de los que combatió en la famosa Batalla de Santa Inés, se batió en San Carlos y salió derrotado en la Batalla de Coplé.
Siguió guerreando en la costa de Puerto Cabello hasta la definitiva victoria de la Federación, alcanzando el grado de general de división en 1866, muere este mismo año.
En la documentación comentada se encuentran testimonios de otros próceres avalando la conducta intachable, la valentía y los buenos servicios prestados a la patria por el general Juan José Mora.
Firman estos testimonios entre otros, el general José Laurencio Silva, José Hermoso, Wenceslao Casado y otros.