Libro Crónicas desde Morón - Desamor al Prójimo
Entre las enseñanzas esenciales del cristianismo está el amor al prójimo. Este precepto contemplado en el decálogo, o la Tabla de Los Diez Mandamientos, recibido por Moisés de las manos de Dios, irrumpió en su época contra el individualismo, el egoísmo y la insolidaridad. No obstante, en un país donde se presume que más del 80% de su población es de vocación cristiana, se hace caso omiso de él o se desarrollan actitudes y conductas que lo contradicen.
Viene al caso la cuña televisiva de los Jesuítas en Venezuela, donde atacan a los esperpentos de la condición humana como el egoísmo, la prepotencia y la mezquindad, protagonizados por un troglodita con cara de marrano. Cuñas como ésta enaltecen la dignidad y la convivencia entre los individuos de una sociedad.
En la sociedad venezolana se han enquistado conductas que vulneran o reducen al mínimo el afecto por nuestros semejantes. Para ilustrar lo anterior sobran ejemplos: Si se va a una institución -bien sea pública o privada- para efectuar alguna operación rutinaria, se encontrará que los encargados de atenderlo lo harán esperar al máximo innecesariamente (pues el funcionario está tomando café o conversando con otro empleado).
Si tiene el infortunio de hacer una cola, pasará las de Caín. A pesar de que está una ventanilla o taquilla desocupada, lo atenderá sólo una que estará repleta de personas como usted. Deberá soportar a sus semejantes "vivos "que se le cuelan. Pero, para su desgracia, la cola es tan larga que se sale del establecimiento. Entonces lo bañará el horrendo sol que perlará su frente de copioso sudor; es allí donde empieza el regocijo de los regentes y gendarmes del organismo en cuestión. El placer obtenido por el sufrimiento ajeno se manifiesta en leves sonrisas y lentitud en el habitual trabajo. Y para completar la faena se hace oír estruendosamente la voz del funcionario regañando y ordenando la cola, así se hacen sentir la autoridad y la jerarquía de quien en utopía debería servir a su prójimo con amor. El sufrimiento es estoico, pero los coleros buscarán la oportunidad de vengárseles decir, de pagar con la misma moneda o cobrarse ojo por ojo y diente por diente.
El momento llegará. Es en los representantes de la autoridad en quines quizás e nota más el sacrilego desafecto por la gente. Usted pierde su condición o dignidad humana cuando por alguna circunstancia cae en manos de cualquier cuerpo policial o militar; de inmediato se le prejuzga como un potencial delincuente, y como tal se le trata. Se le veja y se le humilla. Aquello de quedo el mundo es inocente hasta que se le compruebe lo contrario, es mera ilusión.
Le dirán que usted no tiene derechos, que ellos son la autoridad y la ley. Al final se comprobará que usted es inocente, un ciudadano común al que, supuestamente, la Constitución le concede deberes y derechos. Usted ha tenido suerte, a otros les ha ido peor. A lo mejor le ofrecen las disculpas y todo quedó allí. Ese mismo gendarme que es bravucón ante el indefenso ciudadano, es sumiso frente al poderoso.
Pero no crea, amigo mío, que sólo en los sectores del gobierno se vislumbra el desamor por los demás. Este es un quiste enraizado en la forma de pensar y en los genes conductuales de los diferentes estratos sociales del país. ¿Tendrá incidencia aquel odio racial y/o social que preconizó la guerra a muerte durante la lucha de independencia, o ése es un elemento intrínseco de la naturaleza humana? O más recientemente ¿serán los estertores de la Guerra Federal? ¿Será el producto de un país que en el pasado estuvo bañado en odios y luchas intestinas? De todas manera éste es un hecho psicológico y sociológico que en estas notas no vamos a profundizar.
Hasta en los sectores más humildes se observa la prepotencia o la inmodestia que trae consigo la poca consideración hacia sus semejantes. Basta que alguien sea presidente de la junta de vecinos del barrio más pobre del pueblo o de cualquier comunidad educativa para que entonces deje de tratar a sus antiguos compañeros, o los trata con despotismo, o simplemente se atribuye autoridad y derechos que no posee. Lo mismo sucede con los empleados medios y altos de las empresas importantes. Ni decir del campo educativo. En los concursos de docentes para ingresar o ascender en el ME se hacían interminable colas en las cuales no pocos educadores se fatigaban, puesto que estaban allí desde la madrugada para entregar sus credenciales. Esto es absurdo, teniendo muchos de los coordinadores de los concursos, muchos de ellos, postgrado en gerencia educativa y en planificación.
De manera que no es por desconocer la maestría, sino porque cada quien debe pagar su noviciado. ¿Esto no es muestra de desamor al prójimo?
Recuerdos del poeta Nelson Zambrano
Para conocer a Nelson Zambrano no es preciso indagar en la historia de su vida tampoco escudriñar su curriculum vitae, basta leer sus libros que trasmiten la voz de su corazón abierto como alas de amarillas mariposas de su "pueblo de mayo".
En su poesía marina plasma en los azules su espíritu romántico, andariego e inquieto.
El poeta Nelson va hilando en su prosa una nostalgia infinita, su verso se torna triste y melancólico en el "Espacio Amoroso": "Así estaría conmigo / puñal ensangrentado, amándote; / hasta que mis suspiros / se los lleve el silencio".
Su canto al amor es sublime, amor fuerte y vigoroso, amor perdido como el que no "ama dos veces": "Nadie ama dos veces de la misma manera / / aunque el sol haga caminos / de la luz en el cielo"..
La poesía de Nelson también es protesta, es denuncia de lo inicuo de su entorno social, es inconformidad de lo existente, es el hombre y la naturaleza en un binomio indisoluble como en "Giratierra": "Es la tierra tuya / es la tierra mía / ya no podrá un día / soportar la vida".
O veamos su "Perdón" por la imperfección y los desmanes del hombre: "Perdón señor / por el hombre que quisieras / y no existe / por la paz derrotada / por los versos de biblia / sin pronunciar".
Nelson Estalis Henríquez Zambrano había nacido en un pueblo agrícola de la costa oriental falconiana, del Tocuyo de la Costa se impregnó su espíritu rebelde, de la aridez del suelo salino y de años de olvido gubernamental forjó una sensibilidad precoz, su infancia transcurrió en su "pueblo de mayo": "Importunando el canto de las ranas / absorbiendo olores de la tierra jarados! / En los campos de mi puebloâ€.
Lo que Nelson no supo jamás fue que la dulzura de su poesía la absorbió de los aromas de aquellos campos cargados de melones y patillas tan dulces como la miel.
Sin embargo, Nelson estaba destinado a buscar nuevo horizontes que colmaran su personalidad inquietante.
Su "pueblo de mayo" no era un paraíso para él.
Era un "paraíso de ellos/Cristo en el sepulcro a plena calle".
Su familia hubo de trasladarse a Morón, pequeño emporio industrial del estado Carabobo, donde cursa sus primeras letras.
Pronto desarrolla una cualidad que será perenne en El Poeta Nelson Zambrabo se insél: Hacerse de muchos amigos en tan poco tiempo.
Egresó del Grupo Escolar Morón y se fue para San Carlos, Estado Cojedes, para cumplir con sus estudios de bachillerato.
No concluyó sus estudios pero sirvió para forjar sus condiciones de líder y de dirigente estudiantil.
Las luchas estudiantiles en el Estado Cojedes, donde fue miembro relevante del centro de estudiantes, lo proyectaban como un dirigente político en potencia.
Concluyó su bachillerato en el Bartolomé Salom de Puerto Cabello y prosiguió su carrera universitaria en la Universidad de Carabobo en las facultades de Derecho y Educación mención literatura, ambas quedaron inconclusas.
Su pasión por la política impidió que obtuviese un título universitario pero su formación no tenía nada que envidiarle a nadie.
Fue fundador del Movimiento Al Socialismo (MAS) en el municipio Juan José Mora en el primer lustro de la década de los setenta.
Allí se destacó como su primer secretario general cautivando y conquistando nuevos adeptos a sus causas, siempre demostró una gran sensibilidad social, sobre todo una activa solidaridad con los problemas de los más humildes y desposeídos.
Llegó a ser diputado suplente a la Asamblea Legislativa del estado Carabobo y Concejal en el municipio Puerto Cabello donde también fue secretario general del MAS.
Desavenencias con dirigentes dél partido que había fundado lo hizo tomar otros derroteros políticos.
A la par de su actividad política, ponía sumo cuidado en su preparación intelectual afinando su talento como escritor y poeta.
Sus versos se desarrollaban aceleradamente y comenzó a publicarlos en revistas y periódicos.
Fue en el Ateneo de Morón que vio la luz su segundo poemario intitulado "Vuelo Vital" ya que antes su "Amor Marino" se lo había publicado el Concejo Municipal de Puerto Cabello, siendo ésta su primera obra que llegó a las manos de los lectores.
Su vida transcurre en una constante inquietud y búsqueda personal, sus esfuerzos se multiplican hasta abarcar una gama del quehacer literario: El ensayo, la crónica histórica y sus actividades privadas como pequeño empresario en el ramo de la construcción y del mantenimiento industrial.
Cuando la fortuna le sonreía le sobrevino inesperadamente un fatal accidente de tránsito donde desgraciadamente pierde la vida.
Por último debo decir que Nelson no se ha ido del todo, físicamente no está, pero está aquí, está con nosotros, está en el aire, está en nuestros recuerdos, ahora lo percibo en sus versos lleno de amor como aquél que una vez escribió: "Estaré aquí / haciendo amor / saludando mi muerte".
Libro Crónicas desde Morón - El Obelisco del Zancudo Muerto
En este monumento enclavado en pleno corazón de Morón, su forma es de aguja piramidal, como todos los obeliscos; no es de mucho grosor y posee una altura aproximada de 10 metros, en su cúspide ostenta una especie de faro que nunca está encendido, al pie del monolito yace el cuerpo metálico de un zancudo, se mantiene inerte sobre un mesón empedrado; toda la obra está circundada por una carnada de piedras dispuestas en forma de barrera; adheridas al obelisco se encuentran varias placas en conmemoración de la lucha antimalárica iniciada en Morón el 2 de diciembre de 1945.
La idea del monumento fue concebida por Don Ramón Chazzim (valenciano), quien propuso al Club de Leones de Valencia la construcción de dicho monumento para conmemorar los diez años de la primera rociada del DDT en Venezuela. La proposición fue aprobada por todos los miembros del club y se procedió a la fabricación de la pieza (un zancudo muerto) y a la obra en general, se consideró que era el "mejor testimonio para recordar a las generaciones futuras que en el pueblo de Morón se había librado la primera batalla definitiva para la destrucción del paludismo".
Cuando ya la pieza del zancudo muerto estaba fundida en bronce se recibió una proposición del Dr. Enrique Tejera quien sustentaba que era preferible presentar un zancudo aparentemente vivo que estuviera picando a una piedra como símbolo de la derrota definitiva del mosquito transmisor del paludismo. Esta proposición fue aceptada pero ya el zancudo muerto estaba listo y no se podía echar para atrás. El monumento fue inaugurado el 2 de diciembre de 1955 en el sitio donde se encontraba el primer rancho de paja rociado con DDT (aunque mi amiga Ramona Pacheco sostiene que no fue allí sino que fue en un rancho ubicado donde se encuentra el actual restaurante Venezuela).
El monumento fue entregado mediante acta, por el presidente del Club de Leones de Valencia, Sr. Pedro J. Perdomo al presidente del Concejo Municipal de Puerto Cabello. Sr., Miguel Urbano Taylor. La placa fue develada por la señorita Mimma Perdomo (reina del Club de Leones Valencia) en presencia del Dr. Amoldo Gabaldón (el procer de la lucha antimalánca en Venezuela), la cinta de inauguración fue cortada por Pedro J. Perdomo y se encontraba además en el acto monseñor Victor Julio Arocha, quien bendijo al monumento; Don Ramón Chazzim (ideólogo de la obra); el Dr. Arturo Luis Berti; el cronista de valencia, Don Alfonso Marín; el Dr. Gilberto Arellano y otros. ¿Qué significación tiene el obelisco del zancudo muerto para los morenses de hoy? Algunos no le dan ninguna importancia, para otros no significa nada o simplemente un adorno o un elemento decorativo.
¿Cómo venerar un animal que hizo tanto daño? Lo que se venera no es el animal que en este caso es el zancudo, lo que se venera es aquel ejército de valerosos hombres como Gabaldón, Tejera y Berti a la cabeza que lograron erradicar la plaga que azotaba a los venezolanos y que mataba a niños, jóvenes y ancianos por igual, por eso es que cuando Levi Borges -guarda jefe de la primera cuadrilla de dedetizadores- llamó a la puerta de un rancho de bahareque y techo de palma, en el municipio Morón, estaba comenzando para Venezuela una nueva etapa de profundas transformaciones, lo que haría decir a Arturo Uslar Pietri que "La transformación social y económica que estaba sufriendo nuestro país en el presente no es puramente la consecuencia de la Venezuela con petróleo sino en gran parte de la Venezuela sin malaria... Extraordinaria hazaña realizada por los venezolanos para Venezuela " (1)
Los venezolanos somos propicios a recordar sólo los hechos heroicos, las guerra y las batallas y olvidar las acciones de la sociedad civil aunque las victorias hayan sido más grandes que aquellas. La lucha contra el paludismo fue un hecho heroico, el esfuerzo, la constancia, la capacitación, el amor al prójimo, todo ello fue indispensable para ganarle la batalla al general Paludismo, enemigo invisible que destruía a mansalva a nuestros compatriotas, pues, a este enemigo se le venció ¿No son héroes acaso Gabaldón, Tejera Berti y otros miles de venezolanos que salvaron a su patria?
Este proceso se inició en Morón, y antes de la aplicación del DDT el cuadro de Morón era así: "Para 1945 la población se había reducido a 800 habitantes. Y no se piense que eran habitantes alegres, contentos de vivir, optimistas del futuro. Nada de eso. Veían un porvenir cada vez más tenebroso, y algunos de ellos preferían emigrar a otros lugares aun cuando para estos tuvieran que romper los nexos sentimentales que los ligaba al pequeño rincón geográfico donde habían vivido siempre" (2)
Morón es hoy en día una pujante zona industrial con casi 80.000 habitantes en contraposición de aquellos que tenía en 1945. Esto no es obra del azar, es obra de estos venezolanos que hemos mencionado y que todavía, para los que amamos nuestro pasado nos sentimos en deuda con ellos.
(1) Imagen y Huella de Arnoldo Gabaldón. Publicaciones Intevep S.A. (2) Marín Alfonso: "Morón Ave Fénix de Carabobo".
Fundamorón
En esta oportunidad no nos referimos a la urbanización que existe con este nombre, sino a una institución que existió y jugó un papel muy importante en el devenir y desarrollo del pueblo de Morón; se trata de la Fundación para el Desarrollo de la Ciudad de Morón "Fundamorón" creada el 20 de diciembre de 1969 y hoy lamentablemente extinguida. Reza como objetivo fundamental en su acta constitutiva que se proponía la "remodelación y construcción de obras en Morón, como calles, escuelas, centro de capacitación profesional, etc., y elevar la calidad de vida". Fundamorón llenó un espacio en la vida local como un organismo de planificación y ejecución de obras sociales benefactoras de la comunidad, debido a la ineficiencia y desidia del ente municipal para con la población moronense, que en aquel entonces estaba representado por el Concejo Municipal de Puerto Cabello. Se constituyó un pool de empresas que aportaron diversos montos de Fundamorón obludivaid El IVP fue uno de los creadores de Fundamorón y su pool de empresas. capitales, para conformar un fondo de inversión destinado a la realización de mejoras o construcciones de escuelas, calles, etc. Los organismos fundadores fueron: El Instituto Venezolano de Petroquímica (I.V.P.), Concejo Municipal del Distrito de Puerto Cabello, C.A., Venezolana de Pulpa de Papel (Venepal), Mobil Oil Company de Venezuela (Mobil); Corporación Venezolana de Petróleo (C.V.P.), Explotaciones Forestales y Agrícolas (Efasal), C.A., y Química Integrada (Intequin). Posteriormente Fundamorón quedó integrada por los siguientes miembros: Pequiven, Concejo tes miembros: Pequiven, Concejo Municipal del Distrito Puerto Cabello, C.A. Venezolana de Pulpa de Papel (Venepal), Corpoven, S.A., C.A. Administración y Fomento Eléctrico (Cadafe), Volkswagen e Intequin. La primera junta directiva que rigió la institución hasta diciembre de 1978 estuvo conformada de la siguiente manera: presidente: Rafael Navas (Venepal), primer vicepresidente: Pedro González Izquiel (Concejo Municipal), segundo vicepresidente: G. Jurewitz (VolksFoto: Archivo Notitarde. wagen), vocales: Antonio Pietri (Corpoven), Maclym Black (Pequiven), Francisco Antúnez (Cadafe) y José Scarioto (Intequin). El 7 de mayo de 1980, en una reunión de emergencia y sin cumplir las formalidades estatutarias para la convocatoria, se nombró una junta directiva provisional por espacio de seis meses, la cual quedó integrada así: por el Concejo Municipal, director principal: Gladys de Moreno; director suplente, Nacir Kablan. Por Corpoven: director principal: Elio Rojas; director suplente: Alberto Anderson;, por Venepal: director principal: Ãtalo del Burgo; director suplente, Tulio Jiménez; por Pequiven: director principal, Linas Mazeika y después Pedro Irausquín; director suplente, Diego Prato. Entre las obras que realizó Fundamorón en 1971 están las siguientes: campo deportivo y el parque Ymca en la urbanización Colinas de Mara; una escuela en el barrio Santa Ana; un puente peatonal en Santa Ana; construcción de la escuela de Las Parcelas; 100 viviendas que hoy se denominan Fundamorón (1972); un puesto de vigilancia en la entrada del barrio San Diego (1973); construcción del liceo Ambrosio Plaza en la urbanización Colinas de Mara (1974). y el preescolar Menca de Leoni en el barrio El Jabillo (1976).
Libro Crónicas desde Morón - Evolución Cronológica Morense
En esta síntesis cronológica partimos del año en el cual tenemos testimonios más remotos del nombre de Morón.
Siglo XVI
En 1578, don Juan de Pimentel levanta un croquis del golfo Triste y menciona los siguientes ríos"Aroa, Aracoy (o Yaracuy) y Morón".
Siglo XVII
1628, el gobernador Juan de Meneses y Padilla incorporó a Urama a la jurisdicción de Nirgua; se induce que los territorios de Morón y Alpargatón también formaron parte de ella.
1683, don Gabriel Fernández y Villalobos , marqués de Barinas y Guanare, envió a su rey un documento denominado "Grandeza de Indias" y un fragmento que dice: "A poca distancia que se sale de Puerto Cabello se da en las playas de Paravachoa, que es, el pasaje donde los enemigos suelen asaltar a tierra para ir a morón, pueblo de indios..."
Siglo XVIII
1700, aparece Morón en los registros eclesiásticos como Santa Ana de Morón.
1720, se levantó un inventario de una iglesia que existió a cargo del capellán Sebastián de Herrera y se comprobó que Santa Ana era la patrona del poblado.
1720-1721, se levanta un censo geo-económico del territorio por Pedro José de Olavarriaga, el cual dice: «Morón, el valle es distante 21 leguas de playa y tiene varias haciendas de cacao las cuales dan L 740 fanegas. Alpargatón, el río es bueno y si fuera trabajado pudiera tener canoas, pero sin utilidad alguna».
1721, muere a manos de su esclavo don Fernández Caballero. El esclavo es decapitado y sus restos son esparcidos a los buitres.
1723, visita a Morón y a Urama un cura de Cagua enviado por el obispo Escalona y Calatayud. Aquél encontró una iglesia de paja sin cura fijo y que estaba dedicada a veneración de San Juan Bautista.
1730, se produce el alzamiento de Andresote y tuvieron que venir los frailes capuchinos Tomás de Pons y Salvador de Cádiz para redimir religiosamente a los insubordinados.
1738, se quemó la iglesia de Alpargatón cuando se celebraba la fiesta de San Vicente de Ferrer, luego el padre Ignacio de Paiva, que sirvió en Morón y Alpargatón, la hizo de nuevo.
1768, visita de don Ángel Altolaguirre señalando lo siguiente: existen "crías de ganado y otros animales, como asimismo manufacturas, cosa alguna, entrándole de afuera dulces y vestidos... su tierra fértil y capaz de producir tabaco y otros frutos".
1772-1773, visita del obispo Mariano Martí encuentra a Morón como "un pequeño caserío ubicado a escasos metros del río del mismo nombre, habitado por esclavos y otras gentes libres que cultivan las haciendas de cacao".
1795, se cae la iglesia de Urama que luego fue reconstruida por el cura Félix Antonio Matos,
Siglo XIX
1811, se otorga el título de ciudad a Puerto cabello. Alpargatón y Morón aparecen como Parroquias de la nueva ciudad.
1813, en el plan provisional de gobierno republicano se incorporan Morón y Alpargatón al corregimiento de Puerto Cabello.
1824, se promulgó la ley de división político-territorial de la República de Colombia en la cual se le da la denominación de Carabobo al territorio que hoy ocupan los estados Lara, Yaracuy, Cojedes y parte de Aragua. Morón y Alpargatón formaron parte como parroquia del cantón Puerto Cabello, no así Urama, que siguió integrada al cantón de Nirgua.
1826, el Libertador Simón Bolívar pasa por Morón y sigue a Puerto Cabello.
1831, fusilan a varios moronenses por rebelarse contra el gobierno.
1832, se crea la provincia de Barquisimeto separándola de Carabobo. Morón y Alpargatón son parroquias de Puerto Cabello.
1835, se crea el cantón de Montalbán dividiéndola de Nirgua. Urama pasó a ser parte del cantón Montalbán.
1835, nace el general José Félix Mora, presidente del estado Carabobo.
1854, Alpargatón y Morón se fusionan en una sola parroquia, llevando el nombre de este último.
1856, Urama se integra como parroquia al cantón de Puerto Cabello, separándose del cantón de Montalbán.
1859, llegan a Morón, en meses diferentes, los generales Ezequiel Zamora y Juan Crisóstomo Falcón. Este mismo año las fuerzas del gobierno tomaron represalias e incendiaron los caseríos de Morón, Sanchón y Alpargatón.
1864, Morón y Urama pasan a ser municipios del distrito de Puerto Cabello.
1866, el gobierno decide entregarle a los combatientes federales de Morón las tierras de la posesión Casas de Tejas, y encomienda al general Juan José mora para la repartición.
1866, es presidente del concejo Municipal de puerto Cabello el general José Félix Mora, nativo de Morón.
Siglo XX
1901, el municipio Morón comienza a llamarse Mora.
1921, al municipio Urama se le llamó Camejo en honor al Centenario de la Batalla de Carabobo.
1933, se inaugura la carretera Morón-Coro.
1936, se lincha al jefe civil gomecista de apellido Uribe por parte de una poblada.
1945, en lucha contra la malaria se riega por primera vez el DDT en Venezuela, hecho que se llevó a cabo en el territorio moronense.
1953, se crea la Petroquímica de Venezuela.
1981, se crea el distrito Juan José Mora, escindiéndose de Puerto Cabello y conformado por Morón y Urama.
1983, por ley, los distritos pasan a llamarse municipios autónomos, así Morón derivó en municipio urbano y Urama en municipio foráneo.
1990, los municipios autónomos pasan a llamarse simplemente municipios y sus divisiones parroquias.
El Negro Ortega
José Antonio Ortega: Del Arrabal
A Líder de un Pueblo
(Primer Presidente del Concejo Municipal de
Juan José Mora)
Conocí a José Antonio Ortega a finales del año de 1981, entonces nos disponíamos a asumir la dirección del Municipio a través de la denominada Junta Organizadora que había sido designada por la Asamblea Legislativa del estado Carabobo y que integrábamos junto con Pedro Romero, Gladys de Moreno y la difunta Lida Gutiérrez.
Antes de ese día en la iglesia Santa Ana de Morón, no lo había visto en ninguna parte, quizás porque yo había pasado largos años lejos del poblado, cursando estudios universitarios en la ciudad de Maracay. Empero, me enteré ese día que ya era un connotado dirigente del Partido Acción Democrática en Puerto Cabello y en sectores de la jurisdicción de Urama. Venia de ser secretario de la prefectura de Puerto Cabello y luego su prefecto encargado, además había desempeñado el cargo de fiscal de obras tanto en el concejo municipal de Puerto Cabello como en el de Valencia, es decir, ya poseía una dilatada vida publica al servicio de las comunidades.
José Antonio Ortega o el negro ortega como cariñosamente le decíamos había nacido en el caserío La Hoya, del Municipio Veroes del Estado Yaracuy un 6 de mayo de 1945, hijo de Eufrasio Ortega, quien fuera fundador de AD y dirigente Guasinero, y de doña Eustaquia de Ortega, distinguida ama de casa, quienes procrearon 3 hijos: Héctor, Mireya y Julio Cesar Ortega, otros hermanos son Hilda Ilarraza y Nicanor Ilarraza.
Desde la Hoya llego a Puerto Cabello a los 6 años de edad en compañía de sus padres; se residenciaron inicialmente en Rancho Grande, luego en el Barrio San Millán y posteriormente en el centro de Puerto Cabello, en la calle Mariño. Cursó estudios de primaria en el Grupo Escolar Republica de Honduras y el bachillerato en el Liceo Miguel Peña de Puerto Cabello, no concluyendo estos estudios, (llego hasta 4º año) para dedicarse a la febril actividad política que ya se asomaba como el norte de la que seria su vida futura: un dirigente político a tiempo completo y un servidor social.
En su juventud se destaco como deportista tanto en el béisbol como en el boxeo; en el primero figuro en el roster del club de O.S.P. categoría juvenil, ejemplo que seguiría posteriormente su sobrino Héctor Ortega, quien jugó en el béisbol profesional venezolano, triple A en el norte y actualmente es scout y entrenador de los cachorros de Chicago.
José Antonio se desempeñó también como trabajador portuario a la par que ascendía vertiginosamente en la estructura política de su partido Acción Democrática, donde fue secretario juvenil distrital de Puerto Cabello (1962), miembro del comité político regional y tres veces delegado a la convención nacional de AD.
En 1972 se trasladó al municipio mora y se residencia en San Pablo de Urama al lado de su señora esposa Doña Faustina Blanco, y sus hijos Anthony y Gladis, paralelamente inicia en el área una intensa actividad política y social; funda junto con William Blanco la Línea de Transporte Morón – San Pablo de Urama, siendo su primer presidente, además de que organiza las células y comités políticos de AD en la zona convirtiéndola en un formidable bastión político para este partido, cosa que me consta en lo personal por haber sido durante muchos años su adversario político.
Durante la gestión de la Junta Organizadora (1981 – 1984) se fortalecieron las relaciones personales y políticas entre sus miembros, especialmente entre quien esto escribe y el negro ortega. Como cuerpo colegiado la junta se manejó con ecuanimidad y cooperación, pues, era el embrión de lo que en el futuro sería el primer Concejo Municipal, la junta organizadora tenía funciones organizativas y representativas más no administrativas ni de ejecutorias.
En las primeras elecciones municipales en Juan José Mora, en junio de 1984, los concejales electos fueron: José Antonio Ortega (AD), Ofelia de Colina (AD), Tulio Sánchez (AD), Eddy Domínguez (COPEI) y Alexis Coello (MAS). El partido AD tenía una mayoría abrumadora por lo que fue electo como primer presidente o presidente fundador el Sr. José Antonio Ortega con cinco votos a su favor.
Pese a ser el primer periodo de gobierno municipal en la historia de Juan José Mora y a la abierta mayoría de AD, el MAS y COPEI, decidieron abstenerse y no votaron por el negro ortega, no por negarle méritos que de hecho los tenía sino por no comprometer políticamente la línea partidista, sin embargo, esto no fue obice para que en el devenir se establecieran lazos de cooperación y entendimiento institucional con la fracción mayoritaria de AD y en especial con el negro ortega, todo en aras en que no convenía al municipio que iniciándose su primer gobierno, con tantos problemas por resolver, sus ediles se enfrascaran en un toma y dame o en una pelea permanente desde el principio.
No obstante, este gesto político e institucional no fue entendido a cabalidad por algunos sectores de la comunidad quienes vieron en él “conchupanciaâ€, “entreguismo†entre el presidente municipal ortega y las facciones de oposición. Esta coincidencia política matizadas con relaciones de amistad permitieron que en el periodo de un año se organizara eficazmente la cooperación municipal con un cuerpo de ordenanza propia y una administración sana y que con un presupuesto anual de 4 millones de bolívares se asfaltaran las principales calles de Morón y se realizaran otras obras urgentes para la comunidad.
Justo es decir, que en José Antonio Ortega siempre se encontró una mano amiga extendida y que oía con humildad las críticas y que pese mayoría edilicia en la cámara no abusó de ella. Esto no era debilidad sino su alma abierta hacia el pueblo y hacia sus amigos, pero a la vez como político aguerrido, también aquello, y cuando tenia la razón, se convertía en su arma mortal contra sus adversarios.
El negro ortega repitió como presidente municipal en el periodo siguiente (1985) para luego darle paso a José Manzano que culminaría el resto de los 5 años de esa administración.
Para el nuevo periodo municipal (1989 – 1993) es electo el primer Alcalde Eugenio Bello Castillo, son electos los siguientes concejales: José Antonio Ortega, Eredina Ramos, Ofelia de Colina, Eddy Domínguez, Francisco Arias, Nelly Colina, José García, Mario Lugo y Alexis Coello. El negro ortega se desempeño en su curul como concejal, ahora siendo minoría, con la entereza y la afabilidad que siempre lo caracterizaron.
El negro ortega cerro sus ojos en Puerto Cabello, el 18 del presente mes y año. Pero hubiera querido hacerlo en San Pablo, el pueblo de su añoranza y de sus amores ¡Adelante negro! que los guerreros como tú mueren como moriste: de pie. O ¿aun no estas muerto? Porque tu sonora y recia voz todavía se escucha ente los muros de la vieja escuela, hoy portadora de los curules de los concejales. Hasta siempre negro.
Palabras de Eddy Domínguez ante el féretro de su amigo José Antonio Ortega:
Señores Concejales
Señora Esposa e Hijos de José Antonio Ortega
Hermanos, Hermanas y demás familiares.
Amigos todos.
Que difícil es articular palabras, mas aun coordinar ideas, en estas circunstancias tan dolorosas como es la de despedir a un amigo, a un hermano de lucha como fue J9sé Antonio Ortega.
Nuestra capacidad humana, nuestra razón no entiende este momento tan duro, ya no estrecharemos su mano para iniciar la tarea y ratificar la voluntad exitosa de la jornada política.
José Antonio luchador y pionero de esta Institución Municipal, que contribuyo a formar primero como miembro de la junta organizadora de Morón, y después como el primer presidente del nuevo Concejo Municipal, que nació sin recursos económicos y legales o sea sin presupuesto ni ordenanzas. En esta casona vieja, que nos reunió, que solo tenia un mesón y 7 sillas y con, unas alforjas llenas de sueños y esperanza, bajo la conducción del negro Ortega como cariñosamente lo llamábamos los concejales recién electos, por primera vez en Juan José Mora. Le empezamos a dar forma al glorioso Ayuntamiento Municipal Morense hace 23 años.
José Antonio se va alegre, con una sonrisa que refleja tranquilidad espiritual y pureza en su alma, por el deber cumplido, sonrisa de hombre autentico de formación democrática, cuya ejecutoria de, rectitud están impregnada de sus predicas, el negro Ortega se va complacido porque en sus manos germino el concejo municipal.
Hasta siempre José Antonio
Señores concejales gracias por su aprobación a este merecido homenaje, señora esposa e hijos de José Antonio Ortega, hermanos, hermanas y demás familiares; amigos todos.- Sentido Pésame.
El Negro Ortega
José Antonio Ortega: Del Arrabal
A Líder de un Pueblo
(Primer Presidente del Concejo Municipal de
Juan José Mora)
Conocí a José Antonio Ortega a finales del año de 1981, entonces nos disponíamos a asumir la dirección del Municipio a través de la denominada Junta Organizadora que había sido designada por la Asamblea Legislativa del estado Carabobo y que integrábamos junto con Pedro Romero, Gladys de Moreno y la difunta Lida Gutiérrez.
Antes de ese día en la iglesia Santa Ana de Morón, no lo había visto en ninguna parte, quizás porque yo había pasado largos años lejos del poblado, cursando estudios universitarios en la ciudad de Maracay. Empero, me enteré ese día que ya era un connotado dirigente del Partido Acción Democrática en Puerto Cabello y en sectores de la jurisdicción de Urama. Venia de ser secretario de la prefectura de Puerto Cabello y luego su prefecto encargado, además había desempeñado el cargo de fiscal de obras tanto en el concejo municipal de Puerto Cabello como en el de Valencia, es decir, ya poseía una dilatada vida publica al servicio de las comunidades.
José Antonio Ortega o el negro ortega como cariñosamente le decíamos había nacido en el caserío La Hoya, del Municipio Veroes del Estado Yaracuy un 6 de mayo de 1945, hijo de Eufrasio Ortega, quien fuera fundador de AD y dirigente Guasinero, y de doña Eustaquia de Ortega, distinguida ama de casa, quienes procrearon 3 hijos: Héctor, Mireya y Julio Cesar Ortega, otros hermanos son Hilda Ilarraza y Nicanor Ilarraza.
Desde la Hoya llego a Puerto Cabello a los 6 años de edad en compañía de sus padres; se residenciaron inicialmente en Rancho Grande, luego en el Barrio San Millán y posteriormente en el centro de Puerto Cabello, en la calle Mariño. Cursó estudios de primaria en el Grupo Escolar Republica de Honduras y el bachillerato en el Liceo Miguel Peña de Puerto Cabello, no concluyendo estos estudios, (llego hasta 4º año) para dedicarse a la febril actividad política que ya se asomaba como el norte de la que seria su vida futura: un dirigente político a tiempo completo y un servidor social.
En su juventud se destaco como deportista tanto en el béisbol como en el boxeo; en el primero figuro en el roster del club de O.S.P. categoría juvenil, ejemplo que seguiría posteriormente su sobrino Héctor Ortega, quien jugó en el béisbol profesional venezolano, triple A en el norte y actualmente es scout y entrenador de los cachorros de Chicago.
José Antonio se desempeñó también como trabajador portuario a la par que ascendía vertiginosamente en la estructura política de su partido Acción Democrática, donde fue secretario juvenil distrital de Puerto Cabello (1962), miembro del comité político regional y tres veces delegado a la convención nacional de AD.
En 1972 se trasladó al municipio mora y se residencia en San Pablo de Urama al lado de su señora esposa Doña Faustina Blanco, y sus hijos Anthony y Gladis, paralelamente inicia en el área una intensa actividad política y social; funda junto con William Blanco la Línea de Transporte Morón – San Pablo de Urama, siendo su primer presidente, además de que organiza las células y comités políticos de AD en la zona convirtiéndola en un formidable bastión político para este partido, cosa que me consta en lo personal por haber sido durante muchos años su adversario político.
Durante la gestión de la Junta Organizadora (1981 – 1984) se fortalecieron las relaciones personales y políticas entre sus miembros, especialmente entre quien esto escribe y el negro ortega. Como cuerpo colegiado la junta se manejó con ecuanimidad y cooperación, pues, era el embrión de lo que en el futuro sería el primer Concejo Municipal, la junta organizadora tenía funciones organizativas y representativas más no administrativas ni de ejecutorias.
En las primeras elecciones municipales en Juan José Mora, en junio de 1984, los concejales electos fueron: José Antonio Ortega (AD), Ofelia de Colina (AD), Tulio Sánchez (AD), Eddy Domínguez (COPEI) y Alexis Coello (MAS). El partido AD tenía una mayoría abrumadora por lo que fue electo como primer presidente o presidente fundador el Sr. José Antonio Ortega con cinco votos a su favor.
Pese a ser el primer periodo de gobierno municipal en la historia de Juan José Mora y a la abierta mayoría de AD, el MAS y COPEI, decidieron abstenerse y no votaron por el negro ortega, no por negarle méritos que de hecho los tenía sino por no comprometer políticamente la línea partidista, sin embargo, esto no fue obice para que en el devenir se establecieran lazos de cooperación y entendimiento institucional con la fracción mayoritaria de AD y en especial con el negro ortega, todo en aras en que no convenía al municipio que iniciándose su primer gobierno, con tantos problemas por resolver, sus ediles se enfrascaran en un toma y dame o en una pelea permanente desde el principio.
No obstante, este gesto político e institucional no fue entendido a cabalidad por algunos sectores de la comunidad quienes vieron en él “conchupanciaâ€, “entreguismo†entre el presidente municipal ortega y las facciones de oposición. Esta coincidencia política matizadas con relaciones de amistad permitieron que en el periodo de un año se organizara eficazmente la cooperación municipal con un cuerpo de ordenanza propia y una administración sana y que con un presupuesto anual de 4 millones de bolívares se asfaltaran las principales calles de Morón y se realizaran otras obras urgentes para la comunidad.
Justo es decir, que en José Antonio Ortega siempre se encontró una mano amiga extendida y que oía con humildad las críticas y que pese mayoría edilicia en la cámara no abusó de ella. Esto no era debilidad sino su alma abierta hacia el pueblo y hacia sus amigos, pero a la vez como político aguerrido, también aquello, y cuando tenia la razón, se convertía en su arma mortal contra sus adversarios.
El negro ortega repitió como presidente municipal en el periodo siguiente (1985) para luego darle paso a José Manzano que culminaría el resto de los 5 años de esa administración.
Para el nuevo periodo municipal (1989 – 1993) es electo el primer Alcalde Eugenio Bello Castillo, son electos los siguientes concejales: José Antonio Ortega, Eredina Ramos, Ofelia de Colina, Eddy Domínguez, Francisco Arias, Nelly Colina, José García, Mario Lugo y Alexis Coello. El negro ortega se desempeño en su curul como concejal, ahora siendo minoría, con la entereza y la afabilidad que siempre lo caracterizaron.
El negro ortega cerro sus ojos en Puerto Cabello, el 18 del presente mes y año. Pero hubiera querido hacerlo en San Pablo, el pueblo de su añoranza y de sus amores ¡Adelante negro! que los guerreros como tú mueren como moriste: de pie. O ¿aun no estas muerto? Porque tu sonora y recia voz todavía se escucha ente los muros de la vieja escuela, hoy portadora de los curules de los concejales. Hasta siempre negro.
Palabras de Eddy Domínguez ante el féretro de su amigo José Antonio Ortega:
Señores Concejales
Señora Esposa e Hijos de José Antonio Ortega
Hermanos, Hermanas y demás familiares.
Amigos todos.
Que difícil es articular palabras, mas aun coordinar ideas, en estas circunstancias tan dolorosas como es la de despedir a un amigo, a un hermano de lucha como fue J9sé Antonio Ortega.
Nuestra capacidad humana, nuestra razón no entiende este momento tan duro, ya no estrecharemos su mano para iniciar la tarea y ratificar la voluntad exitosa de la jornada política.
José Antonio luchador y pionero de esta Institución Municipal, que contribuyo a formar primero como miembro de la junta organizadora de Morón, y después como el primer presidente del nuevo Concejo Municipal, que nació sin recursos económicos y legales o sea sin presupuesto ni ordenanzas. En esta casona vieja, que nos reunió, que solo tenia un mesón y 7 sillas y con, unas alforjas llenas de sueños y esperanza, bajo la conducción del negro Ortega como cariñosamente lo llamábamos los concejales recién electos, por primera vez en Juan José Mora. Le empezamos a dar forma al glorioso Ayuntamiento Municipal Morense hace 23 años.
José Antonio se va alegre, con una sonrisa que refleja tranquilidad espiritual y pureza en su alma, por el deber cumplido, sonrisa de hombre autentico de formación democrática, cuya ejecutoria de, rectitud están impregnada de sus predicas, el negro Ortega se va complacido porque en sus manos germino el concejo municipal.
Hasta siempre José Antonio
Señores concejales gracias por su aprobación a este merecido homenaje, señora esposa e hijos de José Antonio Ortega, hermanos, hermanas y demás familiares; amigos todos.- Sentido Pésame.