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Iglesia de Santa Ana 🔍

Según Alexis Coello, aparece a comienzos de 1700 como eje de unidad del caserío. En 1720 estuvo a cargo del Capellán Sebastián Herrera. Sustituyó a San Francisco, quien había sido el patrono provisional anteriormente.

capellan 1720: Sebastián Herrera
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Iglesia de Santa Ana de Morón 🔍

Según Alexis Coello, se encuentra ubicada diagonal al terreno donde se erigió la plaza Bolívar; menciona que históricamente la iglesia fue el núcleo que aglutinó a la población de Morón ante la falta de autoridades civiles.

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Iglesia de Santa Ana de Morón 🔍

Según Alexis Coello, los registros eclesiásticos sitúan a la Virgen de Santa Ana como guía espiritual desde principios del siglo XVIII. Ya en 1720 existía una estructura a cargo del capellán Sebastián Herrera. Originalmente construida de bahareque y paja en el centro del poblado, fue sustituida por materiales modernos pero de escaso valor arquitectónico, hasta que el padre Félix Escobar impulsó la construcción de un nuevo templo moderno, amplio y señorial, inaugurado un 26 de julio.

dependencia historica: Vicaría de Nirgua
materiales originales: Bahareque y paja
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Iglesia de Santa Ana en Morón 🔍

Según Alexis Coello, es el templo principal de Morón. El autor aclara que es una iglesia parroquial y no una "catedral", ya que la catedral de la jurisdicción es la de San José en Puerto Cabello.

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Base Naval de Puerto Cabello 🔍

Según Alexis Coello, donó el busto del Libertador Simón Bolívar que fue instalado originalmente en la plaza de Morón en noviembre de 1970.

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Club de Leones 🔍

Según Alexis Coello, fue fundado el 17 de agosto de 1970. Su primera obra en el municipio fue la construcción de la plaza Bolívar de Morón, financiada mediante la rifa de un vehículo Volkswagen.

estatus actual: Desaparecido
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Iglesia Santa Ana de Morón 🔍

Según Alexis Coello, este templo se encuentra en el centro del poblado a un costado de la calle real. Originalmente construida de bahareque y paja, fue sustituida por una edificación moderna inaugurada y bendecida un 26 de julio. Su construcción actual fue impulsada por el padre Félix Escolar con financiamiento del pueblo de Morón, instituciones públicas, privadas y delegaciones internacionales como obispos alemanes.

materiales originales: Bahareque y paja
dependencia historica: Vicaría de Nirgua
financiamiento destacado: Obispos alemanes / Gobernación / Alcaldía
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📖 Consulta de Documentos Originales
Crónica Web #220

El Origen de Morón

El Origen de Morón
Morón significa morro, monte. Aunque el pueblo de Morón no fue fundado en el siglo XVI ya se tenía noticia de su río por un croquis del Golfo Triste diseñado por Don Juan de Pimentel donde aparecen los ríos Aroa, Aracoy o Yaracuy y Morón-. Todavía en el siglo XVII la población de Morón es mayoritariamente indígena que apenas sobreviven, el resto de los habitantes son algunos blancos dueños de haciendas de cacao y cierta cantidad de negros esclavos y libres.
Morón no tiene fecha de fundación ni fundador conocido. Probablemente el nombre del pueblo fue tomado del río que para aquel entonces era navegable por Canoas de mediano tamaño que transportaban productos agrícolas. Los conquistadores y sacerdotes españoles acostumbra¬ban a colocar sus nombres a ríos y lugares. "Es común el nombre de Morón en Es¬paña y en varios países hispanos como Argentina y Cuba. No es extraño que en nuestro caso haya sucedido algo similar”.
Juan de Morón fue un conquistador y encomendero español. Fue fundador de Trujillo. Estaba casado con Isabel Flores y tenía un hijo llamado Marcos Valera. Juan de Morón participó con Diego García de Paredes en la conquista y población de Cuicas (Trujillo} y también en la defen¬sa de Nueva Segovia (Barquisimeto) en 1553 cuando los ataques del Negro Miguel, Rey de Buria. "Fue uno de los fundadores de de la ciudad Rodrigo de Maracaibo y su primer Alcalde... Por espacio de varios años estuvo en la región de Nirgua, gastando gran parte de sus bienes en servicio de la Real corona". No olvidemos que el territorio de Morón fue jurisdicción de Nirgua ¿No estaría aquí el origen del nombre de la ciudad de Morón?
El cumbe fue una agrupación de negros esclavos escapados de sus amos de las haciendas cercanas y loangos que eran negros esclavos escapados de curazao y que aquí obtenían la libertad, se internaban en las montañas y parajes solitarios para esconderse de las persecuciones y las leyes de los blancos. En sus escondrijos construían viviendas improvisadas y formaban una comunidad que se reencontraba con sus ritos y sus culturas africanas ancestrales. Uno de los cumbe de la zona estuvo ubicado en las alturas del río Sanchón. Muchos negros de los cumbes se arraigaron a esta tierra y se constituyeron en el núcleo originario de la población moronense.
Se estima que a principios del siglo XVII (de 1700 en adelante) se conforma un núcleo poblacional o caserío con cier¬ta uniformidad. No fue fundado oficialmen¬te como pueblo de españoles sino que en forma lenta y espontánea se va agregando y concentrando el contingente humano sobre el territorio hasta adquirir fisono¬mía de pueblo. A comienzo de 1700 aparece la iglesia como factor de unidad espiritual bajo el patronato la virgen de Santa Ana. Ya antes en forma provisional había estado San Francisco como patrono del poblado. En 1720 la iglesia estaba a Cargo del Capellán Sebastián Herrera. En 1733 fue asignado el sacerdote Rodríguez Tinoco para los oficios religiosos en la costa de Morón.
En 1730 Y 1733 se produce en la zona costera, que incluye a Morón, la rebelión de Juan Andrés López del Rosario mejor conocido como "Andresote". Era un zambo nativo de Valencia que tomó las armas y li¬deró a un grupo numeroso de negros, indios, blancos hacendados y contrabandistas para enfrentar los abusos de la Compañía Guipuzcoana y en defensa del comercio ilí¬cito con los holandeses que operaban desde la isla de Curazao. Para ese entonces la población era aproximadamente de 237 habitantes compuesta de la siguiente ma¬nera: Alpargatón 120 personas (28 casas), Urama 12 personas (6 casas), El Salao 66(11 casas) y Morón 39 (8 casas).
Para 1768 la población de Morón al¬canza a 168 personas. Distribuidas así: 6 blancos (4 hombres y 2 mujeres}, 58 par¬dos (25 h y 33 m}, 30 niños, 74 esclavos 38 h Y 36 m); como podrá notarse el 44% lo constituye la población esclava. 1773 5 años después Morón tiene 127 ha¬bitantes y Alpargatón 202 para un total de 329 pobladores. Nótese que Alpargatón posee más habitantes que Morón por lo lle¬gó a ser primero que éste cabecera de poblado. Esta población vivía de las activida¬des agrícolas, los productos como el Ca¬cao, maíz, plátanos etc. que llevaban al puerto de Puerto Cabello a vender. Morón llegó a ser el mayor productor de Cacao de la costa. También había la crianza de ganado y otros animales. El contrabando fue practicado con mucha frecuencia.
En 1773 Morón, Alpargaton, Sanchón y urama reciben la visita del ilustre Obispo Ma¬riano Martí. De Morón dice lo siguiente: "es un pequeño caserío ubicado a escasos me¬tros del río del mismo nombre, habitado por esclavos y otras gentes libres que cul¬tivan las haciendas de cacao".
La estadía del Obispo Martí fue posi¬tiva para estos pueblos por su 1abor civi¬lizatoria y humanística. El l6 de marzo del año mencionado inspecciona la iglesia de Morón conjuntamente con el Vicario y algunos vecinos y dice al respecto: "La fabrica es de adobe, cubierta de tejas, tiene un área de trece varas de largo y siete y tres cuarto de ancho, contando solamente con un altar". También visita la iglesia de Alpargatón encontrándola de bahareque doble, cubierta de palma, con un área disponible de veinte varas de largo y siete de ancho, con un altar".
Urama es actualmente una parroquia del municipio Juan José Mora. En lenguaje indígena significa "lapa". En l628 perteneció a la jurisdicción de Nirgua, sin embargo, fue después de 1711 que se concentró un movimiento poblador vinculado estrecha¬mente al caserío de Canoabo.
En 1835 Urama pasó a ser parte del can¬tón de Montalbán que se había separado de Nirgua. Posteriormente, junto con Morón, llegó a ser integrante del Distrito Puerto Cabello. Su santo patrón es San Juan Bau¬tista que para el año de 1726 contaba con una iglesia de paja dedicada su veneración.
Urama también era un lugar habitado fundamentalmente por negros esclavos que laboraban en varias haciendas de cacao.
El 5 de agosto de 1811 el Ejecutivo ¬Nacional le otorga el título de ciudad a Puerto Cabello. En dicho documento oficial aparecen Alpargatón Y Morón como parroquias pertenecientes al suburbio de la nueva ciu¬dad.
Luego vendrían largos años de guerra por la independencia y Morón serviría como encrucijada de caminos que comunica¬ban las tropas en pugna desde el centro del país hacia el occidente y viceversa.
En 1824 se promulgó la ley de divi¬sión político-territorial de la Repúbli¬ca de Colombia en la cual se le da la de¬nominación de Carabobo al territorio que hoy ocupan los estados Lara, Yaracuy, Co¬jedes y parte de Aragua, y por supuesto, incluía el territorio del actual estado Carabobo.
Morón y Alpargatón formaron parte como parroquia del Cantón Puerto Cabello, no así Urama que continuó integrada al Cantón de Montalbán desde la fundación de ésta en 1628.
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El 31 de diciembre de l826 acontece la visita del Libertador Simón Bolívar al pueblo de Morón. Serían las once de la ma¬ñana cuando entró el Libertador triunfante sobre la calle polvorienta y seca que con¬ducía a varias rancherías no bien dispuestas en el espacio, pero el ánimo de la multitud qUe aclamaba a los visitantes recompensaba la fatiga y la inclemencia de aquel sol moronero.
El griterío de los moradores no cesa¬ba dando vivas al paso del Libertador, vea¬mos que nos dice al respecto el cronista Miguel Elías Dao: "Negros, zambos, mesti¬zos y criollos, esclavos o no, se integra¬ron a una misma fe para decir presente. El Libertador recibió del pueblo las mejores atenciones unidas a un suculento almuerzo de campaña".
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Crónica Web #445

Libro Crónicas desde Morón - La Plaza Bolívar de Morón

Libro Crónicas desde Morón - La Plaza Bolívar de Morón
A propósito de algunas consultas de estudiantes de turismo sobre monumentos históricos y otros elementos emblemáticos de la ciudad, sirva este escrito para aquellos que indagaban los orígenes de la plaza Bolívar de Morón. Los pueblos fundados por los españoles poseían unas características muy especiales: para la fundación se debía tener la autorización del rey español (Juan Rodríguez Suárez fue condenado a muerte por haber fundado la ciudad de Mérida sin la debida autorización). En el sitio escogido para el asiento de la ciudad se clava un grueso madero de dos metros de altura aproximadamente. El fundador golpeaba con su espada varias veces el tronco enterrado y retaba en voz alta a quien se opusiese a la celebración del acto, si nadie respondía procedía a cortar el monte alrededor del madero y declaraba en nombre del rey, fundaba la ciudad, después vendría otro ceremonial.
En el sitio donde estaba el tronco se constituía la plaza mayor (con el tiempo pasaron a llamarse plaza Bolívar) al frente se construía la iglesia y al otro lado la sede del Cabildo. De la plaza partían las calles formándose una cuadrícula o damero donde se ubicaban las viviendas fabricadas con materiales provisionales, algunas calles se empedraban, en lo más alto de la ciudad se construía una caja de agua que mediante acequias cruzaban las cuadras o manzanas de la ciudad.
Este modelo estricto para la fundación de las ciudades se mantuvo por varios siglos y las ciudades actuales de más vieja data heredaron el damero o cuadrilátero histórico de aquella usanza española para fundar un pueblo.
Los pueblos de fundación relativamente más reciente rompieron con este esquema tradicional, la mayoría se formaron sin fundación oficial, otros lo hicieron anárquicamente y ni plaza construyeron. Este último es el caso de Morón. Lo primero que llegaba a los incipientes poblados cuyo núcleo estaba compuesto por esclavos y trabajadores de las haciendas de cacao, era la iglesia.
Esta se construía rudimentariamente, de paja, madera etc, en torno a ella se extendía un caserío, a orillas del camino real, era la iglesia la que nucleaba a la población a falta de autoridad de los cabildos, el sentido de pertenencia o de pueblo le venía dado por la religión, por el santo patrón.
Morón estuvo por años dependiendo de un centro de poder muy distante (el de Nirgua) que no se ocupaba de él a no ser por la religión que llegó bien temprano. Posteriormente fue un rincón olvidado de puerto Cabello y perteneciendo a este Distrito sus hijos más esclarecidos en ese momento conciben la construcción de su plaza Bolívar.
Fue la directiva del Club de Leones (fundado el 17 de agosto de 1970) encabezada por el Dr. Jesús Salvador Silva Gutiérrez, a quien le ocupó el honor de hacer realidad la plaza Bolívar de Morón. El terreno que seleccionaron estaba ubicado en las adyacencias de un antiguo cementerio, frente a la medicatura rural y diagonal a la iglesia de Santa Ana de Morón.
Había estado en este terreno antes un parque infantil y luego se construyó un mercado popular, sobre las ruinas de este mercado se erigió nuestra Plaza Bolívar por iniciativa del Club de Leones, que dicho sea de paso fue la primera obra que realizó este extraordinario club, lamentablemente hoy desaparecido en nuestro municipio.
El financiamiento de la obra fue obtenido por la rifa de un Volkswagen que fue facilitado por la exhibición por la Corporación Venezolana de Motor (Volkswagen-Palma Sola). El número premiado quedó entre los no vendidos y este el vehículo fue vendido posteriormente a Hugo Chavarioli, propietario del hotel Morón. De esta manera el Club de Leones hizo un negocio redondo para bien de la comunidad. El busto del Libertador fue donado por la base naval de Puerto Cabello y se instaló el 21 de noviembre de 1970 en el acto especial en presencia de las autoridades civiles y naval de la zona, en el acto inaugural tomó la palabra el Dr. Silva Gutiérrez como presidente del Club. Luego este busto del Libertador es sustituido por un pedestre de Bolívar en ocasión del primer gobierno municipal, bajo la presidencia de José Antonio Ortega. La estatua pedestre es copia de la obra original del escultor italiano Pietro Teneram que se encuentra en Bogotá desde 1846 y en la plaza de Ciudad Bolívar desde 1859.
Obviamente a variado un tanto nuestra plaza Bolívar desde su inauguración hasta hoy. Su inicial forma triangular, que algunos osados le ponían el nombre del sexo femenino, a cambiando en forma rectangular como consecuencia de la adición de una parte curva de la continuación de la calla La Paz.
El viejo mamón macho aún permanece incólume a las inclemencias del tiempo aunque ya no se consumen a sus pies los licores y sancochos de los inveterados borrachitos. Posee más árboles que antes y jardines elevados en figuras geométricas que sirven de asiento a los parroquianos.
El bronce de Bolívar mira al este, ve al sol de frente; por ese mismo lado está una fuente, por supuesto, sin agua. A la espalda de Bolívar, al oeste está otra fuente que simula una cascada con luces multicolores, pero tampoco tiene agua, a la pared del fondo se encuentran las siluetas de unos llaneros a caballo en alto relieve, seguramente eran los llaneros de Páez en lucha contra los realistas.
El contorno de la plaza también ha cambiado, en sus alrededores se localizan modernos establecimientos comerciales, a su lado norte se ubica la comandancia de la Policía y diagonal a ella la sede del Concejo Municipal.
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Crónica Web #446

Libro Crónicas desde Morón - La Iglesia de Santa Ana de Morón

Libro Crónicas desde Morón - La Iglesia de Santa Ana de Morón
Desde principios del siglo XVIII se constató en los registros eclesiásticos que la Virgen de Santa Ana constituía la guía espiritual del pueblo de Morón. Ya en 1720 existía la iglesia a cargo del capellán Sebastián Herrera, de origen español, quien posteriormente desapareció víctima de las calenturas o de la malaria que para entonces era muy frecuente en estos parajes inhóspitos. Muchos sacerdotes eran reacios a establecerse en la zona por el temor al paludismo y otras enfermedades tropicales, por tal motivo eran escasos los clérigos disponibles para atender a la feligresía, de allí que se prestaban muchos auxilios o intercambiaban favores religiosos los párrocos dependientes de la vicaria de Nirgua (a la que pertenecía la Iglesia de Santa Ana de Morón).
Morón no fue un pueblo fundado a la usanza española sino que surgió espontáneamente, sus pobladores se ubicaron en el espacio sin ninguna organización predeterminada y construyeron sus viviendas con los materiales rudimentarios que la naturaleza les ofrecía.
La Iglesia Santa Ana de Morón se construyó en el Centro del poblado a un costado de la calle real, inicialmente estuvo fabricada de bahareque y paja, prototipos de materiales que eran utilizados en la confección de las Iglesias en aquellos pueblos sin ninguna importancia económica y política. Luego sus materiales fueron sustituidos por elementos más modernos (cemento, madera pulida, vitrales, etc.), pero con un escuálido valor arquitectónico. Su estrechez, la carencia de estética y obsolescencia en general motivaron al padre Félix Escobar - alma y corazón de la nueva iglesia- a la búsqueda o peregrinaje por el continente europeo, por las diferentes instituciones públicas y privadas del país y del estado así como también tocó las almas caritativas de personalidades y, sobre todo, al pueblo de Morón a quien logró unificar en torno a él y que como una sola voluntad, de pueblo con su párroco, hace realidad este 26 de julio en honor a Santa Ana, una iglesia moderna de vistosa imagen, amplia con una belleza arquitectónica de porte señorial, digna de un municipio en pleno desarrollo que dista mucho de ser aquel pueblo de 1730 que una vez visitaron los capuchinos Tomás de Pons y Salvador de Cádiz para someter apostólicamente a los negros cimarrones. Y también dista mucho al de 1733 cuando nos visitó el obispo Mariano Martí.
Digno de su trascendencia histórica se celebró el acto de inauguración y bendición de la nueva iglesia de Santa Ana por parte del obispo Ramón Antonio Linares, quien acompañado de un séquito de religiosos y del Gobernador del Estado hizo su entrada por la puerta sur del templo en medio de una gran ovación popular y al momento en que Adrían Cuacarán (el mismo que le cantó al Papa por primera vez en Venezuela) entonaba un canto celestial de divina hermosura que dejaba mostrar su potente voz de tenor. Desde tempranas horas de la mañana se congregaban los moronenses en los alrededores y dentro de la Iglesia, con sus rostros complacidos y esbozando una leve sonrisa, admiraban las imágenes grabadas en los bellos vitrales donde resaltan los tonos verdes, violetas y azules, del lado izquierdo, un mozalbete inquietante movía el ventanal de giro circular, en el techo machihembrado posaban un casal de palomas de color grisáceo oscuro que revoloteando procuraban con su acoplamiento dejar su huella en la casa de la madre de la Virgen María y abuela de Jesús.
Realmente fue un evento con verdadera esencia de pueblo, habían llegado los feligreses de los distintos rincones de la geografía del municipio, amén de los ilustres visitantes de Puerto Cabello y Valencia, viejas caras conocidas y otras desconocidas, pero que por lo general no pululan en los actos oficiales o en los tradicionales homenajes. Día de fiesta, engalanados se paseaban alborozamente hasta ubicarse en las proximidades del altar, otros desde lejos y de pie, se conformaban con observar las incidencias de la ceremonia que estaba por comenzar. El elemento político estuvo reducido a su mínima expresión, no obstante se sucedían tímidos intentos individuales de prefiguración como alegando su participación en la obra recién construida. Como dato curioso no pasó desapercibido para los observadores advertidos la colocación en el recinto de los representantes de los gobiernos que contribuyeron al financiamiento de la construcción. En la parte delantera del lado derecho se ubicó el gobierno municipal (la dirigencia oficial); en la parte izquierda, la representación de la Gobernación (¿o el Proyecto Carabobo?); rompió la norma el alcalde, que se situó al lado de la primera dama regional, al lado zurdo. Esto me hizo recordar la ubicación en el parlamento del Imperio Romano de los senadores conservadores y los opositores al régimen que se situaban a la derecha y a la izquierda respectivamente.
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Crónica Web #65

De San Francisco a Santa Ana

De San Francisco a Santa Ana
Bien es sabido que la formación de los pueblos y ciudades en Venezuela y en la América Española iba signada por la acción conjunta de dos factores de poder: el Estado y la Iglesia. El primero ejercía el control total, aunque el "patronato indiano", concretado en el siglo XVII como un instrumento jurídico, establecía: "El Rey, cabeza de Estado, del Papa, cabeza de la Iglesia". No obstante, la Iglesia, al estar subordinada a Estado, jugó un papel determinante en el proceso de evangelización de la población nativa, y en la organización fundacional de muchos pueblos en el país. El acendrado catolicismo de los españoles incidía para que tal o cual poblado, mayoritariamente de nombre indígena, tuviese como añadido un epónimo seleccionado, por varias circunstancias, de la lista del santoral cristiano-evangélico. Sin embargo, la Iglesia colonial tenía sus propias jurisdicciones (vicariatos), donde ejercía autonomía, como por ejemplo "las instituciones eclesiásticas que abarcaran las doctrinas de indios, curatos y parroquias religiosas que habían ido creándose, y funcionaban como pequeñas entidades o distritos eclesiásticos subordinados directamente al obispo". Para 1687, el obispado en Venezuela se encuentra dividido en trece vicariatos, entre ellos el vicariato de Valencia y el vicariato de Nirgua; no logro precisar aún a cuál de los dos pertenecía Morón que es el caso que nos ocupa. Lo cierto es que cuando el obispo Mariano Martí nos visita en el año de 1773 (86 años después de aquel año) Morón pertenece al vicariato de Puerto Cabello y está bajo la advocación o patrocinio de San Francisco y no de Santa Ana. Dice el obispo Martí que: "Este curato se titula San Francisco del Valle de Morón"... Siendo el cura de este valle Don Pedro Vicente Morante. El cronista de Puerto Cabello, Don Miguel Elías Dao, dice que el nombre de San Francisco viene por la presencia de los capuchinos en Morón durante largo tiempo, motivo por el que se considerara a San Francisco como patrón del pueblo. De tal manera que es incongruente lo afirma en su libro Historia del que Estado Carabobo (ediciones de la Presidencia de la República, 1981) Don Torcuato Manzo Núñez que "el pueblo de Morón empieza a figurar en los registros parroquiales de comienzo de 1700 con el nombre de Santa Ana de Morón". No es posible que denominara Santa Ana, si seten1773, pero no abunda mucho en esta información y no dice tampoco bajo qué advocación o patrón se establece esta jurisdicción. Este cronista, por no tener en sus manos el acta de la erección en parroquia eclesiástica de Morón, mantiene sus reservas. Sin embargo, es claro que el corazón el alma de los moroneros O y moronenses reconocen a nuestra Señora de Santa Ana como su auténtica guía espiritual y redentora de sus esperanzas y anhelos. Santa Ana es la abuela de Jesucristo porque es la madre de la Virgen María (según la Biblia), madre de Jesús; fue la esposa de San Joaquín, por lo tanto no es correcto llamarla Virgen de Santa Ana, sino Nuestra Señora de Santa Ana o simplemente Santa Ana. Insisto en esto, tampoco es correcto que se le llame al templo de Santa Ana en Morón "catedral", porque la iglesia sea bonita y granSanta Ana es la abuela de Jesucristo porque es la madre de la Virgen dota; es una iglesia parroquial, no es María. ta y tres años después el obispo Martí en visita pastoral dejara escrito su testimonio donde sostiene que el patrocinio es de San Francisco. Otros testimonios de viajeros o visitantes del siglo XVIII como Ángel Altolaguirre y Duvale del año de 1767-1768 no dicen nada al respecto, sólo se refieren a la descripción geográfica del valle y a los aspectos socioeconómicos. Don Oswaldo Feo Caballero, estadígrafo e historiador carabobeño, sostiene en algunos de sus libros que la erección en parroquia eclesiástica de Morón fue en el año de catedral. La catedral de esta zona o jurisdicción religiosa es la catedral de San José en Puerto Cabello, donde despacha el obispo. Digo esto porque hasta las mismas autoridades cometen este error. Escuche a este cronista todos los domingos a las 8:00 hasta las 9:00 de la mañana, en el programa "Crónicas en Domingo" por la emisora Caribeña 1.000 AM.
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Crónica Web #114

La Iglesia Santa Ana de Morón

La Iglesia Santa Ana de Morón
Desde principio del siglo XVIII se constató en los registros eclesiásticos que la Virgen de Santa Ana constituía la guía espiritual del pueblo de Morón.
Ya en 1720 existía la Iglesia a cargo del Capellán Sebastián Herrera, de origen español, quien posteriormente desapareció víctima de las calenturas o la malariaque para entonces eramuy frecuente en estos parajes inhóspitos.
Muchos sacerdotes eran reacios a establecerse en la zona porel temoral paludismo y otras enfermedades tropicales, portal motivo eran escasos los clérigos disponibles para atender a la feligresía, de allique se prestaban mutuos auxilios o se intercambiaban favores religiosos los párrocos dependientes de la vicaria de Nirgua (alaque pertenecía la Iglesia Santa Ana de Morón).
Morón no fue un pueblo fundado a la usanza española sino que surgió espontáneamente, sus pobladores se ubicaron en el espacio sin ninguna organización pre-determinada y construyeron sus viviendas con los materiales rudimentarios que la naturaleza les ofrecía.
La Iglesia Santa Ana de Morón se construyó en el centro del poblado aun costado de la calle real, inicialmente estuvo fabricada de bahareque y paja, prototipos de materiales que eran utilizados en la confección de las Iglesias en aquellos pueblos sin ninguna importanciaeconómica y política.
Luego sus materiales fueron sustituidos por elementos más modernos (cementos, maderas pulidas, vitrales, etc.), pero con un escuálido valor arquitectónico.
Su estrechez, la carencia de estética y su absolecencia en general motivaron al padre Félix Escolar-alma y corazón de la nueva iglesia-ala búsqueda operegrinaje por el continente europeo, por las diferentes instituciones públicas y privadas del país y del estado así como también tocó las almas caritativas de personalidades y, sobre todo, al pueblo de Morón a quien logró unificar en torno a él y que como una sola voluntad, de pueblo con su párroco, hace realidad este 26 de julio en honor a Santa Ana, una Iglesia moderna de vistosa imagen, amplia, con una belleza arquitectónica de porte señorial, digna de un municipio en pleno desarrollo que dista mucho de ser aquel pueblo de 1730 que una vez visitaron los capuchinos Tomás de Pons y Sal vador de Cádiz para someter apostólicamente a los negros cimarrones.
Y también dista mucho al de 1733 cuando fue designado el párroco Rodríguez Tinoco y al de 1773 cuando nos visitó Tinoco y al de 1773 cuando nos visitó el obispo Mariano Martí.
Digno de su trascendencia histórica se celebró el acto de inauguración y bendición de la nueva iglesia de Santa Ana por parte del obispo Ramón Antonio Linares, quien acompañado de un séquito de religiosos y del Gobernador del Estado hizo su entrada por la puerta sur del templo en medio de una gran ovación popular y al momento en que Adrián Guacarán (el mismo que le cantó al Papa por primera vez en Venezuela) entonabaun canto celestial de divina hermosura que dejaba mostrar su potente voz de tenor.
Desde tempranas horas de la mañana se congregaban los moronenses en los alrededores y dentro de la Iglesia, con sus rostros complacidos y esbozando una leve sonrisa, admiraban las imágenes grabadas en los bellos vitrales donde grabadas en los bellos vitrales donde resaltan los tonos verdes, violetas y azules, del lado izquierdo, un mozalbete inquietamente movía el ventanal de giro circular, en el techo machihembrado posaban un casal de palomas de color grisáceo oscuro que revoloteando procuraban con su acoplamiento dejar su huella en la casa de la madre de la Virgen María y abuela de Jesús.
Realmente fue un evento con verdadera esencia de pueblo, habían llegado los feligreses de los distintos rincones de la geografía del municipio, amén de los ilustres visitantes de Puerto Cabello y Valencia, viejas caras conocidas y otras desconocidas, pero que, por lo general no pululan en los actos oficiales o en los tradicionales homenajes.
Día de fiesta, engalanados se paseaban alborozamente hastaubicarse en las proximidades del altar, otros, desde lejos y de pie, se conformaban con observar las incidencias de la ceremonia que estaba por comenzar.
Sl elemento político estuvo reducido asu mínima expresión, no obstante, se sucedían tímidos intentos individuales de prefiguración como alegando su participación en la obra recién construida.
Como dato curioso no pasó desapercibido para los observadores advertidos la colocación en el recinto de los representantes de los gobiernos que contribuyeron al financiamiento de laconstrucción.
En la parte delantera del lado derecho se ubicó el gobierno municipal (la dirigencia oficial) y en la parte izquierda la representación de la Gobernación (¿o el Proyecto Carabobo?), rompió la norma el alcalde que se situó al lado de la primera dama regional, al lado zurdo.
Esto me hizo recordar la ubicación en el parlamento del Imperio Romano de los senadores conservadores y los opositores al régimen que se situaban a la derecha y a la izquierda respectivamente.
Si hubiesen venido una delegación de obispos alemanes (los que más contribuyeron cuantitativamente ¿dónde se colocarían? ¿en el centro?).
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