XX Aniversario Ateneo de Morón
Cuando esta columna salga a disposición de los lectores ya habrá sucedido la Sesión Solemne del Concejo Municipal que se rendirá en homenaje al aniversario número veinte del Ateneo de Morón. Se habrán oído las palabras enaltecedoras de ese maestro y amigo Don Melecio González, hombre ligado a los aconteceres de las buenas causas y de los fines nobles, maestro de la música y caballero de la amistad. También habrán sido condecoradas personas muy valiosas y colaboradoras en la vida cultural de esta importante institución morense como el estimado y consecuente cooperador Luis Donati. Pero el Leitmotiv de esta corporación cultural es sin duda la incansable Mireya Soto Casadiego, mujer laboriosa que se ha echado al hombro -sin menospreciar el trabajo de otras personas valiosas- esta institución por muchos años y que junto con Ofelia de Colina, Cecilio Nieto, Oneida Vásquez y con algunos gerentes de la petroquímica y otras empresas del área fundaron un dos de septiembre de 1989 este invalorable centro ateneista, taller de las musas y de las artes, de los oficios manuales y del espiritu y espacio abierto a todos los sectores sociales de la comunidad. Hoy en día el ateneo cuenta con una sede espaciosa acorde con las actividades que realiza, ubicada en una suave colina, al lado del Seguro Social de Morón, en el perímetro de las colinas de pequiven. Esa sede fue en un tiempo (años sesenta), o funcionó allá la cooperativa de consumo de víveres y alimentos de los trabajadores de la industria petroquímica, posteriormente quedó abandonada y desvalijada hasta que el grupo ateneista encabezado por su directiva logró recuperar y acondicionar ese local para el buen uso y para la difusión cultural. Recuerdo que en 1995 bautizamos mi primer libro "Morón" allí en el ateneo gracias a la cortesía y gentileza de Mireya Soto y todo el tren ejecutivo de esa institución, también se bautizó allí la revista "El Ciclo" patrocinada por la Cámara de Comercio de Morón. Nunca olvidaré ese acto del bautizo de mi libro -lo tengo grabado para la posteridad- estuvieron presentes el extinto cronista de Puerto cabello Don Miguel Elías Dao el escritor Asdrúbal González, el economista Osmel Ramos, el profesor Oswaldo González, el poeta Nelson Zambrano, Delfín Domínguez y el Alcalde Rafael Garrido, a parte de los miembros del ateneo y un numeroso publico. Felicidades ateneo, que cumplas muchos años más elevando el gentilicio morense y haciendo prósperos y buenos ciudadanos. P.D. Se marchó el profesor Pedro Gramco, autor de la Bandera y del escudo del Municipio. Se marchó en silencio, con la satisfacción de haber cumplido su ciclo vital con honradez, con buenas obras y una legión de amigos que lo extrañan. Se fue por la puerta grande, en morón se le quiso mucho. Es el único lugar donde existe un busto de él. Seguiremos oyendo sus carcajadas en las noches silenciosa allá en el patio del ateneo para el asombro y miedo de los trabajadores nocturnos del seguro social. Visite mi blog www.alexiscoello.com.ve Cronista Municipal J. J. MoraCuando esta columna salga a disposición de los lectores ya habrá sucedido la Sesión Solemne del Concejo Municipal que se rendirá en homenaje al aniversario número veinte del Ateneo de Morón. Se habrán oído las palabras enaltecedoras de ese maestro y amigo Don Melecio González, hombre ligado a los aconteceres de las buenas causas y de los fines nobles, maestro de la música y caballero de la amistad. También habrán sido condecoradas personas muy valiosas y colaboradoras en la vida cultural de esta importante institución morense como el estimado y consecuente cooperador Luis Donati. Pero el Leitmotiv de esta corporación cultural es sin duda la incansable Mireya Soto Casadiego, mujer laboriosa que se ha echado al hombro -sin menospreciar el trabajo de otras personas valiosas- esta institución por muchos años y que junto con Ofelia de Colina, Cecilio Nieto, Oneida Vásquez y con algunos gerentes de la petroquímica y otras empresas del área fundaron un dos de septiembre de 1989 este invalorable centro ateneista, taller de las musas y de las artes, de los oficios manuales y del espiritu y espacio abierto a todos los sectores sociales de la comunidad. Hoy en día el ateneo cuenta con una sede espaciosa acorde con las actividades que realiza, ubicada en una suave colina, al lado del Seguro Social de Morón, en el perímetro de las colinas de pequiven. Esa sede fue en un tiempo (años sesenta), o funcionó allá la cooperativa de consumo de víveres y alimentos de los trabajadores de la industria petroquímica, posteriormente quedó abandonada y desvalijada hasta que el grupo ateneista encabezado por su directiva logró recuperar y acondicionar ese local para el buen uso y para la difusión cultural. Recuerdo que en 1995 bautizamos mi primer libro "Morón" allí en el ateneo gracias a la cortesía y gentileza de Mireya Soto y todo el tren ejecutivo de esa institución, también se bautizó allí la revista "El Ciclo" patrocinada por la Cámara de Comercio de Morón. Nunca olvidaré ese acto del bautizo de mi libro -lo tengo grabado para la posteridad- estuvieron presentes el extinto cronista de Puerto cabello Don Miguel Elías Dao el escritor Asdrúbal González, el economista Osmel Ramos, el profesor Oswaldo González, el poeta Nelson Zambrano, Delfín Domínguez y el Alcalde Rafael Garrido, a parte de los miembros del ateneo y un numeroso publico. Felicidades ateneo, que cumplas muchos años más elevando el gentilicio morense y haciendo prósperos y buenos ciudadanos. P.D. Se marchó el profesor Pedro Gramco, autor de la Bandera y del escudo del Municipio. Se marchó en silencio, con la satisfacción de haber cumplido su ciclo vital con honradez, con buenas obras y una legión de amigos que lo extrañan. Se fue por la puerta grande, en morón se le quiso mucho. Es el único lugar donde existe un busto de él. Seguiremos oyendo sus carcajadas en las noches silenciosa allá en el patio del ateneo para el asombro y miedo de los trabajadores nocturnos del seguro social. Visite mi blog www.alexiscoello.com.ve Cronista Municipal J. J. Mora
Testimonios de una época
Valiéndome del libro del periodista zuliano Jesús Prieto Soto, voy a extraer algunos testimonios de dos viejos moroneros sobre el Morón bucólico de la época pre-industrial. El primero es de Juan Julián Laguna, propietario de la carnicería ubicada en los alrededores de la hoy Plaza Bolívar. Nos dice Juan Julián: "Morón a principios del siglo XX, era un pueblecito con una sola callecita de tierra y las casas se encontraban salteadas, una aquí, y otra por allá". Las Principales familias eran las formadas por los Betancourt, los Montero, los Laguna, Arias y Lamas. La actividad económica provenía de la agricultura y de la labranza de maderas. Eran conucos. El único con potrero y ganado era Ramón Betancourt que tenía los fundos "Barón" y "Carmelo". El primero al norte y el segundo al sur. La escuelita donde aprendimos a leer y escribir los hijos de Morón estaba regentada por Manuel Vicente Ayesta de Puerto Cabello, todo un caballero, hombre inteligente y culto. Mi maestro que a través de toda una vida siempre lo he admirado. Las costas del municipio Juan José Mora rememora la historia de esa entidad. Entonces no se conocían médicos ni medicinas patentadas. Nos curaban nuestras solitas madres con bebedizos vegetales, la medicina criolla. La placidez de Morón era total. El derecho a trabajar la tierra lo recibimos los nativos como herencia de nuestros antepasados federalistas. Al tomar el poder el General Cipriano Castro intentó hacerlas suyas. Aún estaban vivos muchos de los combatientes federales y en comisión elevaron recaudos ante Cipriano Castro, tuvo la gallardía de reconocer los derechos reclamados por los nativos. El General Juan Vicente Gómez en 1910 declaró a la comunidad de Morón bajo su pertenencia y mandó tropas a trabajarla, costumbre del gomecismo. Tierra que mantuvo bajo su posesión hasta su muerte ocurrida en diciembre de 1935 (...) luego la gente del cambur invadió las tierras y se presentaron disputas. Aquello se convirtió en un lío. El gobierno de López Contreras decretó la reincorporación de las tierras de Morón al patrimonio nacional (bajo custodia del Banco Agrícola y Pecuario). Al Banco Agrícola y Pecuario se las compra el General Mazzei Carta, Ministro de la Defensa del dictador Marcos Pérez Jiménez. El primero compró a precio de gallina flaca y se las venden onerosamente al instituto de petroquímica (IVP). Y la petroquímica cancela las bienhechurías a los propietarios de Morón a precio. irrisorios. "Fíjese - continua Juan Julián el caso de injusticia y arbitrariedad de Petroquímica con nosotros. A mí me pagaron por las matas de coco que tenía en un fundito que valía diez mil bolívares la irrisoria cantidad de 4.897 bolívares. Otros salieron peor que yo. Víctimas de estos atropellos fueron entre otros Juan Eugenio Borges, Juan, Elías y Teótimo Rodríguez, Carlos Mendoza". Escuche a este cronista todos los domingos de 8 a 9 am por la emisora caribeña en el programa "Crónicas en domingo".
El Morón de medio siglo atrás
Vamos a dar una mirada retrospectiva al Morón de medio siglo atrás (50 años) tomando como base un estudio preliminar titulado "La comunidad de Morón, Municipio Mora, Distrito Puerto Cabello", elaborado por la dirección de Malariología y saneamiento ambiental de la división de vivienda rural, zona II, Carabobo, cuya data es del 30 de julio de 1965.
La investigación, recopilación y redacción de este trabajo estuvo a cargo del Sr. Ramón J. Martos, inspector de estudios socioeconómicos de la oficina central del organismo mencionado arriba.
Colaboraron con la información en este estudio algunos vecinos de la localidad como lo fueron Antonio Briceño, José Rodríguez, José Manuel Baloche, Pedro Elías Rodríguez, Darío Rodríguez y Simón Sánchez.
La finalidad de este estudio era la de diagnosticar las necesidades habitacionales en la comunidad de Morón para luego ejecutar planes de vivienda rural en la zona.
Sin embargo, el informe se pasea por varios aspectos importantes de los cuales vamos a resaltar algunos.
Por ejemplo, dice: "Sobre la fundación de Morón se tejen innumerables comentarios; se dice que fue fundado por allá por los años 1591 al 1594 y que su ubicación inicial fue prácticamente lo que hoy ocupa.
Es posible que lo que induce a algunas persona a pensar que fue fundado por los años anotados es que para aquella época lo que hoy constituye el poblado (era) una parte integral de la hacienda "Casa de tejas", llamada así por tener una gran vivienda techada con tejas; los últimos propietarios de ésta, según consta en escrituras en los folios del 3 al 6 del protocolo N° 8 de ventas correspondientes al mes de mayo de 1840, los cuales reposan en Valencia, fueron los hermanos Monbrúm, naturales de España, quienes a su vez vendían al Sr. Adriano Anthoine, también español".
Respecto al texto anterior es nePuerto Cabello se fueron viniendo al lugar a trabajar con dichos señores en la siembra de añil, entre ellos se recuerda una familia Lamas, uno de cuyos integrantes fue factor importante en la guerra de federación".
El estudio continua abordando la parte histórica de Morón, con más errores que aciertos, habla de los herederos de las tierras de casas de tejas y dice que "En 1830 fue nombrada (la localidad) parroquia con 401 habitantes y en 1859, cuando en Coro se lanza el grito de federación, fue ascendido a Municipio".
Esto último tampoco es veraz, Morón aparece como parroquia del cantón Puerto Cabello en la ley de división político-territorial de la Republica de Colombia del 25 de junio de 1824 y es a partir del año de 1864 (Constitución Federal) cuando los cantones pasaron a llamarse distrito o departamento y las parroquias pasaron a llamarse municipios, es así como cesario aclarar algunas cosas, en priMorón surgió lenta y espontáneaMorón pasó a ser municipio del dismer lugar, Morón no fue fundado, fue surgiendo lenta y espontáneamente de entre sus haciendas de cacao, fruto del trabajo esclavo y del señorío hispano.
Tampoco fue fundado en esos años del siglo XVI, las referencias más antiguas del poblado señalan al siglo XVIII (año 1700 en adelante).
Ciertamente el sitio originario de su erección es el que ocupa hoy en día y no vemos la conexión con los años mencionados mente.
de la fundación y la hacienda Casa de Tejas, puesto que esta se formó dos siglos después de esos años.
Lo que sí es importante es la información que brinda sobre las escrituras y los últimos dueños de la aludida hacienda.
Continuamos con el informe: "Reza la escritura que habitantes de trito Puerto Cabello.
Sobre los terrenos de Morón, el informe señala: "El problema de los terrenos es bastante complejo, como se dice en el comienzo estos fueron cedidos a un grupo de hombres del lugar el año de 1866 por el gobierno del país como premio a sus sacrificios por la patria, sin embargo, en épocas de la dictadura cuando el General Mazzei Carta obtuvo del B.A.P.
la finca "Alpargaton", parece ser que Morón fue incluido dentro de sus linderos y luego vendido al "Instituto venezolano de Petroquímica", es decir que hoy por hoy, tanto los terrenos que ocupa el poblado, como los situados a unos cuantos kilómetros a la redonda, pertenecen al mencionado instituto, teniendo aquellas personas interesadas en construir que obtener permiso para ello.
La petroquímica parceló un lote de terrenos, 600 parcelas en total, de 15x25; denominó dicho parcelamiento como urbanización "Santa Ana", No existe construcción aún.
Parece ser que la petroquímica no vende terrenos, sino que los cede; para la fecha del estudio acaba de cederle 40 parcelas a "Venepal" para la construcción de viviendas para sus obreros".
Referente a los elementos de recepción (recordamos que estamos hablando del año de 1965) el estudio sostiene: "Cada una de las compañías existentes cuenta con un restaurant del cual hacen uso los empleados y obreros y aquellas personas que así lo deseen.
Existen además, diseminados por el poblado: 18 restaurantes, 2 pensionados y 3 hoteles, todos ellos frecuentemente usados; tienen un regular servicio".
Escuche todos los domingos de 8 a 9 am a este cronista con el programa "Crónicas en domingo" por la emisora Caribeña Mil AM.
Libro Crónicas desde Morón - Morón, Ave Fénix de Carabobo
Morón es un pueblo de tradición calamitosa. Su historia está llena de nubarrones y tristes episodios, no en balde el ilustre cronista de Valencia don Alfonso Marín dejó para la posteridad su obra "Morón, Ave Fénix de Venezuela". En ella describe dramáticamente los estragos que causó el paludismo en la población moronense durante las primeras décadas del presente siglo. El cronista nos dice: "En esto no hay exageración alguna, el cuadro era sombrío.
La funesta y trágica endemia de la malaria se había apoderado de toda la zona. Decir paludismo, era tanto como decir desolación y muerte. En cuanto a Morón, el caso es explicable: tierras abajas, situadas casi al nivel del mar, con aguas estancadas por todas partes, era un lugar propicio para proliferación de los zancudos transmisores del paludismo. La malaria logró reducir a 800personas (en 1945) de los 1.795 habitantes que tenía Morón en 1941, es decir, que en 4 años se perdieron 995 vidas. Y muchos moronenses abandonaron su terruño: veían un porvenir cada vez más tenebroso, y algunos de ellos preferían emigrara otros lugares, aun cuando para esto tuvieron que romper los nexos y sentimientos que lo ligaban al pequeño rincón geográfico donde habían vivido".
Toda esta calamidad se acabó durante el 2 de diciembre de 1945, se roció en Morón y en Venezuela por primera vez el DDT, labor que se le agradece a los doctores Amoldo Gabaldón, Enrique Tejera, Arturo Luis Bertí y a Manuel García, presidente del estado Carabobo en ese entonces. Como consecuencia de este hecho la población de Morón]] se cuadruplicó en los tres lustros siguientes.
En 1957 se inició la producción de cloro-soda en el Instituto Venezolano de Petroquímica. La tecnología atrasada arrojó, en 20 años, 40 toneladas de mercurio al caño Alpargatón y de allí al mar, veneno letal para los cocoteros, peces, bañistas del área y para los obreros de IVP que dejando viudas y huérfanos ofrendó su vida al progreso, y al viviente que prematuramente muestra triste la calvicie y la desdentada boca.
Mucho antes, en 1859, las tropas del gobierno comandadas por Silverio Escalona quemaron y arrasaron los caseríos de Morón, Alpargatón y Urama como represalia al apoyo que estos pueblos le habían brindad a la causa de la Federación.
Por los años 60, una travesura de un zagaletón logró la exasperación del jefe religioso del pueblo. Un cohete rastrero penetró en el recinto parroquial logrando con su explosión despavorir a los madrugadores oyentes de la misa decembrma, este acto desató la ira del padre Modesto, que así se llamaba el párroco, que con su fuerte verbo pronunció: "¡Maldito sea este pueblo ".
La instalación de la zona de grandes empresas dio desarrollo, pero también trajo una carga poluta que acorta el hilo de la vida. Se hicieron de grandes terrenos y de las mejores cosas, las atalayas de la termoeléctrica descargan su mortífero hollín que pigmenta el despertar de los vecinos y opaca el vuelo de los pájaros. La expatriada BTX consiguió alojo en las riberas del río Aguas Calientes.
Luego vinieron las instituciones locales, llegó la alcaldía con su hinchada burocracia y los presupuestos pírricos, la prefectura se convirtió en un cenáculo de hablillas y las oficinas de la Cantv, tribunales, comandancia de la Policía y otras, alzaron el vuelo como las golondrinas y emigraron al puerto.
Quizás por estas vicisitudes a Morón se le ha rodeado de cierto estigma, un poco inmerecido, de ingratitudes de aquellos que marcharon y en otros lares denigran del pueblo que los abrigó, de los falconianos que llegan a Valencia y expresan: "Coriano g...ón se queda en Morón". Otros preferimos estacionarnos en este terruño y echar raíces, cumpliendo con los designios de esa vieja creencia que dice: "El que se bañó en río Morón, aquí se quedó". Cómo olvidar a Bota Burro, la carnicería de Juan Julián, la bodega de Muerto Parao y la de Dominguito, los toros coleados en la calle Comercio y La paz. Recordamos las lecciones de Teodosa Flores de López, al sobador Pardo, a Catona, y también rememoramos a sus brujos, que por cierto, fama le han dado a Morón desde tiempos lejanos. Cito a Miguel Elias Dao cuando habla de un poeta guanareño que estuvo radicado en Morón a partir de 1901 y en sus versos nos dejó lo siguiente:
"Los negritos de Morón en verdad que no son malos pero brujos sí que son. En sus caballos de palo unos e vuelven culebras, otros, en tigres o león. Todos con su brujería se convierten en piedras y como yo lo sabia me les vuelvo cigarrón".
Historia de Barrio El Jabillo
Hoy nos vamos a referir a los orígenes de un sector humilde de nuestro municipio, se trata del barrio El Jabillo II, denominado así por la división que ocurrió con El Jabillo I, cuya línea divisoria es La Avenida Falcón y que por desavenencias desconozco y que se han mantenido en el tiempo, se han constituido en dos sectores diferenciados lo que ha debido ser una unidad territorial vecinal o en otras palabras, una sola comunidad integrada.
Pues, pero ello forma parte de la historia de los pueblos y debemos lidiar con eso.
La historia no es la que queremos es la que sucede.
El Jabillo II está situado al norte del municipio, forma parte de la cadena de barrios que se gestaron durante el boom de La Industria Petroquímica cuando números inmigrantes, la mayoría provenientes del Estado Falcón, se ubicaron en cualquier terreno disponible (un cerro, una loma, una canal, un desagüe, etc.) para confeccionar sus humildes viviendas de bahareque, tabla, cartón y zinc, con la esperanza de obtener una plaza como trabajador de la inLa Voz del Cronista Fundación del Jabillo II dustria en expansión.
Gente humilde y trabajadora en búsqueda de un futuro mejor, llegaron agricultores, pescadores, campesinos, en fin, de todo tipo.
Este barrio está sobre una elevación de terreno que es la continuidad topográfica de la misma loma donde se localiza el barrio El Mamón con el cual limita por su lado oeste, por el este colinda con la Avenida Falcón, por el sur con la misma avenida y el barrio Unión, y por el norte con los terrenos de la empresa CAVIM y el barrio El Samán.
Vamos a continuar con la historia de este barrio recogida por sus habitantes; Esta vez no dispongo de la identificación de los autores del trabajo porque el escrito llegó a manos del cronista sin las firmas debidas.
"El Jabillo II fue fundado el día jueves santos del año 1967, en una reunión dirigida por los señores Nicolás Betancourt (Colacho), Ramón Vargas, Atiliano Sánchez, Lucas Mora, Augusto Parra, Pedro Peraza, Cirilo Granado, Rito Mirena, entre otros; Algunos terrenos eran para entonces propiedad del señor Pastor Sánchez, el cual los utilizaba para la cría de chivos, ovejos y burros.
Para este momento el prefecto del municipio era el señor Reinaldo Siliet quien no tomaba muy en cuenta la toma de terrenos por cuanto eso no era su atribución; motivo por el cual Morón logro su crecimiento en forma desorganizacrecimiento en forma desorganizada hasta que el Instituto Venezolano de Petroquímica (I.V.P) comenzó a realizar proyectos de viviendas para sus trabajadores como fue "Las Colinas de Pequiven".
Después se planificaron y urbanizaron lo que se conoce ahora como Banco Obrero Viejo, Las Parcelas, Colinas de Mara I y II, Santa Rita, El Samán y Funda Morón en Santa Ana.
Esta decisión de la toma del "Centro La Botija" fue programada debajo del frondoso Jabillo cultivado por el señor José Aniceto Pérez Velázquez, popularmente conocido como "Chetón", en el año 1954, el cual luego del cuido de quien lo sembrara se convirtió en el sitio predilecto de las reuniones de todos los que en su mayoría eran falconianos para discutir los proyectos de desarrollo para Morón y precisamente de allí nació el nombre del sector, bautizándolo con el nombre de este hermoso árbol "El jabillo".
Cuando se produjo la "Toma" de los terrenos para constituir el barrio ese día jueves santo, el número de los pobladores y el área misma se duplico, es decir, todos formábamos una sola comunidad, pero cuando se creó la Asociación de vecinos, por diferencias políticas y personales, se dividió en dos; quedando entonces Jabillo I y Jabillo II, siendo su lindero la carretera Morón-Coro, actualmente la Avenida Falcón, para la fecha cuando se produjo este escrito, la población del sector El Jabillo II cuenta con 130 familias para un total de 560 habitantes".
Termina diciendo los autores de este trabajo: "Documento que se redacta con la finalidad que se haga público y notorio y que se conozca la historia y su fundación".
Sintonice los domingos de 8 a 9 am a la emisora Caribeña y escuche a este cronista en el programa "Crónicas En Domingo".
Comunidad Moronera
Creo importante continuar con el contenido de la correspondencia dirigida al Presidente Rómulo Betancourt por la comunidad moronera "Casa de Tejas", por considerarla con un valor histórico extraordinario.
El documento de la donación de las tierras firmado por el Mariscal Falcón en 1866 fue ratificado por el Presidente general Joaquín Crespo en 1897 tal como consta en el archivo del Ministerio del Interior de ese año en el Tomo 3, Pag. 85.
Sin embargo, Pérez Jiménez hizo caso omiso a la legalidad de la documentación y sólo respondió a través de un telegrama; sigamos textualmente las palabras de los afectados: "Así correspondió el Sátrapa a nuestro reclamo.
Él también tenía las manos metidas en el despojo y no hubo compasión para estos infelices trabajadores agrícolas de este histórico pueblo, que fue el cuartel de aquellos aguerridos que con el mayor fervor colaboraron con los generales Zamora y Falcón en la contienda federativa.
Hoy (1959) cuando comienza a definirse una nueva era de sosiego y esperanzas, nos apresuremos a solicitar de Ud. señor presidente, la protección y amparo de nuestro derecho en esta propiedad "Casa de Tejas", como ya lo habíamos planteado documentalmente a la Junta ya mencionada; propiedad ésta por la cual fuimos atacados en el año 1919 por el General Juan Vicente Gómez que lo hizo acusar por un testaferro como tierras baldías; hubo la oposición, fueron (los propietarios) al castillo Libertador, pero nuestras escrituras comprobaron que no eran tierras baldías y Gómez no pudo despojarnos...
Ahora (1955) nuevamente aparecen vendidas (las tierras), por uno de los jerarcas de la oprobiosa dictadura fenecida, al Instituto de Petroquímica, el cual batió el record en la destrucción desvastadora de todos los fundos agrícolas y pecuarios de este compromiso y todo aquello que constituía el patrimonio para su subsistencia y sentenciada a desaparecer hasta la misma población, que por milagro providencial no llego a consumarse su destrucción.
Esta anormalidad ha producido un alcance desesperado de dificultades que después de arrebatarles o destruirles sus sembrados o medios de alimentarse con sus familias, a esos desheredados, a esos hombres desalojados no se les daba trabajo en el Instituto (Petroquímica), sino a los foráneos, lo que dio base para la emigración de la mayor parte de los habitantes hacia los centros (urbanos), ya de por si congestionados".
Este es el drama social creado cuando la llegada de la industria petroquímica a Morón, los terrófagos del régimen perejimenista hicieron suculentos negocios con el despojo, compra a precios de gallina flaca y hacen ventas onerosas al mismo estado que en este caso estaba representado por los regentes del extinto I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica). Continuara con la última parte.
RESUMEN HECHO CON INTELIGENCIA ARTIFICIAL:
La comunidad moronera “Casa de Tejas†envió una correspondencia al Presidente Rómulo Betancourt, la cual consideran de gran valor histórico. El documento de la donación de las tierras firmado por el Mariscal Falcón en 1866 fue ratificado por el Presidente general Joaquín Crespo en 1897. Pérez Jiménez ignoró la legalidad de la documentación y sólo respondió a través de un telegrama. La comunidad pide la protección y amparo de su derecho en esta propiedad “Casa de Tejasâ€, por la cual fueron atacados en el año 1919 por el General Juan Vicente Gómez. Nuestras escrituras comprobaron que no eran tierras baldías y Gómez no pudo despojarnos.
En 1955, las tierras fueron vendidas al Instituto de Petroquímica por uno de los jerarcas de la dictadura. El Instituto destruyó todos los fundos agrícolas y pecuarios, lo que produjo un alcance desesperado de dificultades. A los desheredados no se les daba trabajo en el Instituto, sino a los foráneos, lo que dio base para la emigración de la mayor parte de los habitantes hacia los centros urbanos. Los terrófagos del régimen perejimenista hicieron suculentos negocios con el despojo, compra a precios de gallina flaca y hacen ventas onerosas al mismo estado que en este caso estaba representado por los regentes del extinto I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica).
OTRO RESUMEN HECHO POR INTELIGENCIA ARTIFICIAL
La comunidad de “Casa de Tejas†envió una carta al Presidente Rómulo Betancourt, la cual consideramos de gran valor histórico. El documento de donación de las tierras, firmado por el Mariscal Falcón en 1866, fue ratificado por el Presidente General Joaquín Crespo en 1897. Sin embargo, Pérez Jiménez ignoró la legalidad de la documentación y sólo respondió a través de un telegrama. La comunidad pide la protección y amparo de su derecho en esta propiedad “Casa de Tejasâ€, por la cual fueron atacados en el año 1919 por el General Juan Vicente Gómez. Según sus escrituras, las tierras no eran baldías y Gómez no pudo despojarlos.
En 1955, uno de los jerarcas de la dictadura vendió las tierras al Instituto de Petroquímica. El Instituto, sin embargo, destruyó todos los fundos agrícolas y pecuarios, lo que produjo un alcance desesperado de dificultades. A los desheredados no se les daba trabajo en el Instituto, sino a los foráneos, lo que dio base para la emigración de la mayor parte de los habitantes hacia los centros urbanos. Los terrófagos del régimen perejimenista hicieron suculentos negocios con el despojo, comprando a precios de gallina flaca y haciendo ventas onerosas al mismo estado que en este caso estaba representado por los regentes del extinto I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica).
Fundamorón
En esta oportunidad no nos referimos a la urbanización que existe con este nombre, sino a una institución que existió y jugó un papel muy importante en el devenir y desarrollo del pueblo de Morón; se trata de la Fundación para el Desarrollo de la Ciudad de Morón "Fundamorón" creada el 20 de diciembre de 1969 y hoy lamentablemente extinguida. Reza como objetivo fundamental en su acta constitutiva que se proponía la "remodelación y construcción de obras en Morón, como calles, escuelas, centro de capacitación profesional, etc., y elevar la calidad de vida". Fundamorón llenó un espacio en la vida local como un organismo de planificación y ejecución de obras sociales benefactoras de la comunidad, debido a la ineficiencia y desidia del ente municipal para con la población moronense, que en aquel entonces estaba representado por el Concejo Municipal de Puerto Cabello. Se constituyó un pool de empresas que aportaron diversos montos de Fundamorón obludivaid El IVP fue uno de los creadores de Fundamorón y su pool de empresas. capitales, para conformar un fondo de inversión destinado a la realización de mejoras o construcciones de escuelas, calles, etc. Los organismos fundadores fueron: El Instituto Venezolano de Petroquímica (I.V.P.), Concejo Municipal del Distrito de Puerto Cabello, C.A., Venezolana de Pulpa de Papel (Venepal), Mobil Oil Company de Venezuela (Mobil); Corporación Venezolana de Petróleo (C.V.P.), Explotaciones Forestales y Agrícolas (Efasal), C.A., y Química Integrada (Intequin). Posteriormente Fundamorón quedó integrada por los siguientes miembros: Pequiven, Concejo tes miembros: Pequiven, Concejo Municipal del Distrito Puerto Cabello, C.A. Venezolana de Pulpa de Papel (Venepal), Corpoven, S.A., C.A. Administración y Fomento Eléctrico (Cadafe), Volkswagen e Intequin. La primera junta directiva que rigió la institución hasta diciembre de 1978 estuvo conformada de la siguiente manera: presidente: Rafael Navas (Venepal), primer vicepresidente: Pedro González Izquiel (Concejo Municipal), segundo vicepresidente: G. Jurewitz (VolksFoto: Archivo Notitarde. wagen), vocales: Antonio Pietri (Corpoven), Maclym Black (Pequiven), Francisco Antúnez (Cadafe) y José Scarioto (Intequin). El 7 de mayo de 1980, en una reunión de emergencia y sin cumplir las formalidades estatutarias para la convocatoria, se nombró una junta directiva provisional por espacio de seis meses, la cual quedó integrada así: por el Concejo Municipal, director principal: Gladys de Moreno; director suplente, Nacir Kablan. Por Corpoven: director principal: Elio Rojas; director suplente: Alberto Anderson;, por Venepal: director principal: Ãtalo del Burgo; director suplente, Tulio Jiménez; por Pequiven: director principal, Linas Mazeika y después Pedro Irausquín; director suplente, Diego Prato. Entre las obras que realizó Fundamorón en 1971 están las siguientes: campo deportivo y el parque Ymca en la urbanización Colinas de Mara; una escuela en el barrio Santa Ana; un puente peatonal en Santa Ana; construcción de la escuela de Las Parcelas; 100 viviendas que hoy se denominan Fundamorón (1972); un puesto de vigilancia en la entrada del barrio San Diego (1973); construcción del liceo Ambrosio Plaza en la urbanización Colinas de Mara (1974). y el preescolar Menca de Leoni en el barrio El Jabillo (1976).
Libro Crónicas desde Morón - Pequivén, Una Industria Pionera
Entre los privilegios que el petróleo dio al país está la concentración de recursos monetarios en manos del Estado. Ellos permitieron la ejecución de planes expansivos de la industria nacional, especialmente aquellos que lograran reducir las importaciones. Esta estrategia se inició en la primera mitad del presente siglo y se le denominó Política de sustitución de importaciones. Se hacía énfasis en las industrias básicas y en las industrias de punto final.
Las instalaciones industriales debían contemplara una ubicación idónea que facilitara su accesibilidad a las materias primas y a los mercados potenciales, así como también a una mano de obra rentable. Estas premisas previamente estudiadas, están presentes, por ejemplo, en la localización de la industria hidroeléctrica y del hierro en Guayana, y la industria petroquímica en Morón.
La situación del viejo Instituto Venezolano de Petroquímica (IVP) en las inmediaciones del golfo Triste, en el costado noreste de [[La_Población_de_Morón|la población de Morón]] y a sólo 30 kilómetros del puerto de Puerto Cabello obedece a los criterios anteriormente mencionados. La Petroquímica Nacional se crea en 1953, pero en Morón no se establece sino en 1955, como una dependencia del Ministerio de Energía y Minas y sobre una extensión de 2.910 hectáreas.
El IVP se creó con la finalidad de "El estudio, establecimiento, operación y desarrollo de industrias destinada al aprovechamiento de minerales, hidrocarburo y cualesquiera otros productos que guarden relación con la industria petroquímica " (según estatutos).
Al principio funcionó -1° de julio de 1955- como una pequeña planta mezcladora de fertilizantes. Luego en 1956 se convierte en el Instituto Venezolano de petroquímica y en 1957 se inició la producción de clorosoda. Para 1963, además de la plante de clorosoda, se incorporan las de ácido sulfúrico, ácido fosfórico, superfosfato, amoníaco, ácido nítrico, nitrato de amonio, urea, planta mezcladora WPK y sulfato de amonio. En diciembre de 1977 el IVP pasó a denominarse Pequiven y en mayo de 1978 se vinculó como filial de petróleos de Venezuela y a su alrededor gira un mundillo de empresas satélites tanto mixtas como privadas.
Con el avance de la industria petroquímica moronense se produce cierta evolución en la composición de la población y una modificación sustancial en el uso del espacio. La población rural que se encargaba de las faenas agrícolas como la explotación de fundos productores de copra, de la actividad cacaotera en Urama y de la obtención de carbón vegetal en hornos agrestes, se transformó en un contingente de brazos prestos a la labor fabril y a los menesteres de la construcción y del comercio. El tractor del progreso echó al suelo las últimas espigas del vergel de la vieja aldea.
Tras la petroquímica llegaron la compañía de papel, la Mobil, la Volkswagen, Planta Centro, las mixtas, Cavim, la CVP; y no se hicieron esperar los grupos de inmigrantes provenientes de los estados vecinos con alto grado de desempleo. Morón se nutre, demográficamente hablando, con nuevos huéspedes de variadas culturas y diferentes niveles cognoscitivos.
Las empresas locales acondicionaron sus áreas perimetrales y sus vías de acceso, construyeron campamentos o mejores casas para sus trabajadores. Más allá quedaron las casas achatadas del antiguo poblado, las hileras de ranchos convertidos en mabiles, la polvorienta carretera que se perdía entonces entre vegas y barrios de reciente formación donde aguardaban los brazos de reserva.
A los viejos propietarios de tierras, desde la Justa Federal, pasando por los terratenientes del gomecismo y del perezjimenismo lo desplazan los nuevos dueños empresariales con extensiones territoriales inmensas, mucho más de las requeridas para el desarrollo industrial. Tierras, aguas y aire son usurpados por estos entes centralizados en la capital de la República. Los ríos -como el Sanchón y el Morón- son considerados como reservónos de agua para uso industrial, según legislación especial. Las mejores playas son propiedad privada o de uso restringido de las compañías; no obstante, algunas de ellas han sido convertidas en basurero, contaminadas de mercurio, petróleo, aceites. Se olvidan de que por ley las playas pertenecen a todos. Lo único que sí es para todos es la polución en el aire, puesto que tenemos que respirar.
La empresa Pequiven, quizás por ser propiedad del estado, está superadministrada, tiene 26 gerentes con sueldos millonarios, una flota de vehículos último modelo y un considerable número de personal técnico y medio. Pero requieren reducir gastos, van a botar a un centenar de obreros. ¿Quién produce?
Libro Crónicas desde Morón - Había una vez un Río
El río no era tan poluto como ahora. Eran los tiempos en los que un caluroso domingo se deseaba un chapuzón en las frías aguas del dique del río Morón.
En realidad, no era en el propio dique donde disfrutaban los bañistas sino un poco aguas abajo donde el río se represaba en su cauce natural por la anteposición de grandes rocas ubicadas al borde del concreto en el inicio de la canal.
Ollas y pailas contentivas de los aderezos subían la pequeña cuesta en hombros de los comensales del sancocho. Los samanes frondosos ponían la frescura y el verdor. La leña estaba a poca distancia.
El "salao» se complementaba o se cruzaba con corronchos, camarones o lame arenas que se extraían fácilmente del escondrijo bajo las piedras. Si se quería otras especies había que tirar anzuelo un poco más arriba.
Por supuesto, estas reuniones, casi siempre familiares, se animaban con las consabidas bebidas espirituosas.
Todavía no aparecían en el firmamento del sur de la ciudad las urbanizaciones Colinas de Mata, Santa Rita, Fundamorón, ni el barrio El Dique. Santa Ana era un puñado de casas y la Lorsa había comenzado la primera etapa de la Urbanización Banco Obrero.
Los caseríos en las adyacencias del río aún utilizaban los pozos sépticos o letrinas, por lo que las aguas corrían libres y cristalinas por el pavimento encementado. Su caudal era regular, entonces la Petroquímica no privaba del todo el preciado líquido que generaba diversos usos desde el chapotear de los muchachos hasta el consumo humano y pasatiempo de lavanderas. En las riberas del río, en su cauce medio, espacios abiertos se utilizaban para pequeñas labranzas y el pastoreo.
En el sector El Jabillo, Julio López era propietario de un considerable rebaño de cabras y ovejas que pastaban en el margen derecho del río; a más de uno vi que cruzaba el río con un mecatillo amarrado en la cintura bajo la camisa dizque iban a cazar pájaros pero no llevaban la honda. Algunos sintieron la furia del látigo en brazos de Julio cuando estaban en pleno apogeo. Otros perdieron los calzones.
Más allá estaba la alcantarilla, pozo de agua helada y turbia que provenía de la planta de tratamiento de la Petroquímica y que drenaba hacia la canal del río. Inocentemente los zagaletones que se bañaban se exponían a la contaminación de estas aguas residuales. Al otro lado se encontraba el viejo lecho del río Morón, con sus aguas estancadas también recibía a los bañistas. Cualquier laguna era buena para refrescarse. La aldea creció y se hizo pueblo, el pueblo se hizo ciudad. El otrora río se convirtió en el intestino grueso de la ciudad que conduce su pestilencia hacia su desembocadura en el Mar Caribe. La boca, como la llamábamos era una piscina natural muy buena para pasar un fin de semana, hoy es un cuerpo muerto y putrefacto. En Morón hubo una vez un río...
Siempre en la Utopía II
Seguimos comentando el libro de Segundo Meléndez en la referente a su lucha en la localidad de Morón y Puerto Cabello por ser esta parte de nuestra historia política contemporánea y que es testimonio de una época en la que comenzó a fraguarse las ideas y las luchas de gente de pensamiento de izquierda o socialista como en otra oportunidad lo haremos con las corrientes de la socialdemocracia y el socialcristianismo. Por los momentos seguiremos textualmente un trozo de lo expresado por Meléndez refiriéndose a su estadía en el litoral carabobeño. "Organizamos comisiones obreras en las principales empresas, desplegamos una campaña contra la burocracia sindical y su corruptelas, promovimos luchas reivindicativas y participamos en elecciones sindicales acompañando a una corriente renovadora que logró conquistar el más importante sindicato de esa zona industrial, el sindicato de la Petroquímica. Para realizar este trabajo, el apoyo fundamental que recibí fue de una familia de origen Ãrabe que estuvo vinculada al MIR, la familia Kablán, en cuya casa me alojaba y de cuyo padre tengo los más gratos recuerdos. Era un ser bondadoso, humilde y de pensamiento avanzado que le gustaba dialogar con nosotros y opinar acerca del trabajo realizábamos. que Con los Kablán no sólo incursionamos en el movimiento obrero: Said Kablán fue secretario General del sindicato de la Petroquímica por la corriente clasista, sino que lo hicimos en el movimiento de las comunidades más pobres, en los barrios de Morón y Puerto Cabello, donde con Nasir Kablán impulsamos luchas y promovimos la organización de los pobladores. Nasir llegó a ser concejal en el municipio Puerto Cabello, donde también nos expandimos a otros sectores sociales con el apoyo del Dr. Asdrúbal González, quien en tiempos de estudiantes había sido dirigente de la juventud de acción democrática y posteriormente de la juventud del MIR". Hasta aquí el relato textual de Meléndez en relación a su actuación política en el eje Puerto Cabello - Morón. sus En Venezuela, la izquierda tuvo dos vertientes que se originaron de dos troncos matrices: uno era AD, y de donde se dividió su ala izquierda compuesta por el MIR y el MEP, y el otro era el partido comunista (PCV) que dio origen al movimiento de socialismo (M.A.S), vanguardia comunista, P.R.V (Douglas Bravo) y otras ramificaciones menores. Meléndez se refiere en su libro sólo a los dirigentes de Morón que provenían de ADMIR, como es lógico pensar, pero hay que recordar a otros que me pasan en estos momentos por la memoria como Simón Velásquez, Ali Rodríguez, Eladio Reyes, Ubaldo Arcaya, el gocho Ibarra, el negro Ibarra, el catire Molina, Ali Lugo, Neptaly Secos, Emiro Reyes, Orlando Urquiola, el mocho Lugo, Evelio Sánchez (el catire), Ildemar Morillo, Edinson González, y tantos otros que se me escapan ahora. Los nombrados anteriormente tuvieron diversos destinos políticos que no competen a este cronista analizar ni comentar. Sólo nos anima la intención de reseñar parte de nuestra historia local y sus figuras que algunas huellas dejaron. *Cronista Oficial del Munic pio Juan José M
El Coriano Leopoldo Garcés
Es un humilde habitante del pueblo de Morón, una persona común y corriente que como tantas otras discurren sus vidas en el silencio de la cotidianidad, su andar presuroso describe una personalidad inquieta que lo involucra en pequeños y grandes asuntos de las comunidades en las cuales cree que su solidaridad debe ser manifestada.
Siempre aporta su grano de arena, es un fiel cumplidor de los compromisos y un hombre cortes que tiene una gran valorización de las amistades.
Su figura es menuda, de color blanco tirando bachaco, es un hombre bueno, trabajador y leal.
Se trata del paisano Leopoldo Garcés a quién cariñosamente le decimos "El Coriano", pero en realidad deberiásele llamar "El Peruano" que va más a tono con su lugar de nacimiento porque vio la luz por primera vez en el caserío "El Perú", pequeño sector que pertenece al municipio tocópero del Estado Falcón.
Por cierto, me comunicó el cronista de este municipio Don Pastor Campos que este caserío debe su nombre a un árbol muy frondoso llamado "El Perú", el cual se hizo muy popular en tocópero por ser el sitio donde los comerciantes, los arrieros y transeuntes amarraban los burros para entregarse a una siestecita o al descanso.
En Morón residen muchos tocopereños o tocoperenses que han dado su esfuerzo durante muchos años a la entidad mórense, por ejemplo recuerdo ahora a Alfredo Donquiz (El Gato), a Alfredito Morales, (También de El Perú), a los Arias Donquis, al Gato Campos (Trabajador de Ferralca) y a muchos otros que ahora se me escapan sus nombres.
El coriano Leopoldo o el peruano Leopoldo es casi un septuagenario y llegó a Puerto Cabello a los veinte años de edad donde se residenció en el desaparecido barrio La Isla; vino como la mayoría de los inmigrantes falconianos en búsqueda de trabajo para mejorar su condición social y económica.
Comenzó a trabajar en el conocido supermercado popular de Puerto Cabello en 1963, se trasladó a Morón para trabajar en la cooperativa de alimentos del IVP ubicada en Las Colinas de Pequiven (donde hoy está el ateneo), luego trabajó en una contratista (SINKA) en la Petroquímica durante la construcción de la Planta de Amoniaco, (6 años) y en la Industria Venepal (18 años).
En 1967 se radicó en la Urbanización Santa Rita de Morón, siendo uno de sus fundadores; allí ha procreado la mayoría de sus nuevo hijos junto a su esposa cumarebera.
Su inquieta vida y su preocupación social lo llevaron a militar en las filas del otrora poderoso partido de Acción Democrática; allí rindió varios de sus años mozos.
Todavía el coriano no se siente cansado, es andariego, anda aquí, anda allá, toca las puertas de las instituciones oficiales en busca de soluciones a los problemas, lo he visto en esa lucha diaria por la supervivencia y la diligencia que se hace para el colectivo.
Actualmente pertenece a la directiva de la asociación de jubilados y pensionados del Seguro Social (Asojupen) como secretario de asuntos sociales y está en lucha junto a José Brett, Xiomara de Orta, Columba Aguiar, Rosalino García, Josefina Aponte y Pablo Morón, todos bueno amigos del Concejo Municipal de Juan José Mora y en particular de este servidor que suscribe estas líneas.
El Morón de medio siglo atrás (II)
Continuamos reseñando el Morón de 1965 para preservar la memoria colectiva correspondiente a una época importante en el crecimiento de nuestra ciudad y que va a reflejar lo que hoy somos como pueblo.
Seguiremos apoyándonos en el estudio de la Dirección de Malariología y Saneamiento Ambiental del estado Carabobo.
En relación a la medicatura rural de Morón (ubicada donde está hoy el comando policial), informa lo siguiente: "El médico rural, Dr.
Alfredo Nehencus Amundaray, nos informó que el promedio de consultas alcanza a unas 40 diarias y que las enfermedades predominantes son: diarreas, parásitos y gripes.
Periódicamente llevan a cabo campañas de vacunación contra la viruela, sarampión y otras enfermedades.
Conjuntamente con la Unidad Sanitaria de Valencia han hecho campañas de vacunación de perros y próximamente efectuarán una de envenenamiento de canes realengos, pues el índice de mordedura es alarmante.
El personal de la medicatura lo componen: un médico, una partera, un practicante y un auxiliar; tienen 4 camas para la hospitalización de partos.
Esperan próximamente que el personal sea aumentado y creado el centro de salud".
¿Cómo era la educación de entonces? Veamos: "Este aspecto se encuentra formado por 3 escuelas, 2 funcionan en las urbanizaciones para empleados de Venepal y Petroquímica, ambos están inscritos en el M.E.N., llevan por nombre 'Escuela privada Venepal', siendo la directora la Sra.
Rosa Pérez, con 4 maestros y 4 aulas, tienen 99 alumnos inscritos y una asistencia promedio de 80; la enseñanza es hasta 6to. grado. La escuela 'Felipe Tejera' pertenece a Petroquímica; es también hasta 6to. grado, tiene 181 inscritos con una asistencia de 170, el director es el Sr. José Tortolero Arocha; tiene 7 maestros y 7 aulas.
La empresa aporta 6000,00 bolívares mensuales y los padres el resto.
Además de las escuelas mencionadas funciona el 'grupo escolar Morón' en el centro del poblado (Las Colinas), cuenta con un director, un subdirector, 24 maestros y 12 aulas, la inscripción es de 1.200 y la asistencia es de 900".
El Morón, de medio siglo atrás.
Saliédonos un poco de las citas textuales, decimos que el informe señala que en esta escuela hace falta la ampliación del comedor para así proteger un mayor número de alumnos de escasos recursos.
Y que la empresa Venepal tiene un centro de extensión cultural para los obreros en lo cual obtuvieron su certificado de 6to. grado, 27 de ellos.
Con las fuerzas vivas e institucionales que se reunió la Comisión de Malariología fueron: La sociedad de padres y maestros (no dice de cuál escuela) que recaudan un monto de 800 Bs. mensuales para los gastos de la escuela y ayuda a personas necesitadas.
También se toparon con la Junta Pro-defensa de intereses y reivindicaciones de los adjudicatarios de la urbanización Las Parcelas cuyas viviendas fueron construidas por vivienda rural por administración delegada para la Petroquímica.
Actualmente (año 1965) están tratando el problema de la pavimentación de las calles del barrio.
La junta está constituida así: Presidente, José Perozo; Vicepresidente, Rafael García Gudiño; Secretario de actas y relaciones, Bernabé Castillo (padre); Secretario de propaganda y asuntos sociales, Fernando Urquía; Asesor, Max Semeco M.
"Es bueno hacer notar que el Instituto Venezolano de Petroquímica (IVP) cuenta con una oficina de desarrollo comunal, de reciente fundación, dirigida por el Dr. Omar Hernández, la cual a mi parecer está llevando a cabo funciones de Junta Pro-mejoras, pues se dedica a gestionar mejoras para el pueblo a través de institutos oficiales y de la misma Petroquímica; sin hasta ahora llevar a efecto su misión específica".
Y más adelante agrega el informe sobre el esparcimiento del área que: "El poblado en sí cuenta solamente con un campo deportivo (no dice dónde está ubicado), actualmente en malas condiciones y generalmente son de libre acceso, practicándose allí diferentes deportes, entre ellos: baseball, básquetbol, voleibol, fútbol y otros más, efectúan torneos con frecuencia".
"Industrialmente la zona se perfila como una de las más promisoras del país, dados los proyectos que tanto el gobierno como la industria privada piensan llevar adelante; además el hecho de estar ubicada allí la Petroquímica da base para la instalación de nuevas industrias químicas.
Se prevé un resurgimiento de la agricultura, pues los agricultores están reclamando dotación legal de los terrenos para dedicarse de lleno a ésta".
Escuche a este cronista todos los domingos de 8 a 9 a.m.
en el programa "Crónicas en domingo", por la emisora Caribeña Mil AM.
55 años de Caribeña, una radio que nació con la democracia
En los albores del año 1959, un 30 de enero, un grupo de venezolanos residenciados en Caracas: Miguel Hernández Carabaño, Antonieta Bessom de Hernández Carabaño y en Maracay: Manuel María Carabaño Pérez y Josefina Hurtado de Carabaño Pérez, con un capital de 500.000 Bs.
protocolizan ante Registro Mercantil de Puerto Cabello una empresa radiodifusora denominada "Radio Morón Compañía Anónima".
Los matrimonios Hernández Carabaño y Carabaño Pérez poseían la mayoría de las acciones, el 85%, es decir, 425 de un total de 500 acciones, a razón de 1.000 Bs. por acciones. Otros socios minoritarios eran María Sánchez con 20 acciones, Rafael A. Carabaño 10, Dr. Héctor Hernández Carabaño 10 (ex ministro), José Rafael Hernández 5, Dr. Manuel F. Rondón 5, Fernando Carabaño 5, Dr. Gustavo Hernández 5, Emilio Carabaño 5, Dr. Juan Yánez 5 y Luis Zuloaga 5.
La primera junta directiva de Radio Morón quedó conformada así: Presidente Dr. J.J. González Gorrondona, Director Gerente Manuel M. Carabaño Pérez, 2do. Director Manuel Hernández Carabaño, como suplentes estaban Fernando Carabaño, Dr. Gustavo Hernández y Miguel Ramón Hernández, Comisario Dr. Eugenio de Bellarde Pietri, suplente Luis Bessom.
Para 1958, Morón era un poblado que empezaba a despuntar como un importante emporio industrial; no obstante, carecía de mano de obra calificada en el campo de la construcción de cierta calidad, es así como este vacío de trabajadores nativos con estas condiciones es llenado por los inmigrantes españoles e italianos que para esa época eran numerosos, de tal manera que la planta física construida en la carretera Panamericana para el funcionamiento de Radio Morón, así como la caseta para la planta transmisora ubicada al norte de la ciudad, en la ribera del río Morón, ambas construcciones en terrenos de propiedad del Instituto Venezolano de Petroquímica (IVP) fueron realizadas por personeros italianos de nombre Giovanni Pizzo (Maestro de Obra), Giuseppe Pizzo y el venezolano Aurelio Meléndez Guerra, ambos albañiles y quienes habían efectuado los trabajos durante los meses de noviembre y diciembre de 1958.
El año de 1959 cuando salió al aire Radio Morón, también se inicia en el país la etapa de la democracia representativa, cuyo primer gobierno, presidido por Rómulo Betancourt, permitía posibilidades de nuevas manifestaciones cívicas y culturales dejando atrás una década de oscurantismo y represión; es así como esta Radio nace dentro del torrente de corrientes de expresiones renovadoras y creadoras de la radiodifusión venezolana.
No disponemos ahora de la fuente para conocer quiénes fueron sus primeros trabajadores tanto locutores como operadores, obreros, técnicos, etc., si lo saben ustedes háganmelo llegar, porque se trata de los primeros moradores de nuestro terruño que se dedicaron a este oficio, es decir, los pioneros de los que hacen radio, como se dice coloquialmente, y eso debe ser muy importante para todos nosotros.
Libro Crónicas desde Morón - La Fundación del Barrio 23 de Enero en Morón
En todas las ciudades y pueblos del país es difícil no encontrar un barrio con el nombre de esta conocida fecha que significó y comienzo del régimen democrático y el fin de la dictadura perezjimenista, Morón no es la excepción. Nos llega de nuestra amiga Maris González una reseña histórica sobre la fundación del barrio 23 de Enero de Morón.
Maris nos refiere que en terrenos muy próximos al río Morón cubiertos frondosamente por grandes árboles de jabillo se daban cita a diario un grupo de mujeres entre las cuales es encontraban Argelina de González, Otilia de Zabala, Nicolasa de Montes, Victoria Ramos, María lamas, Meme y María Granadino para cumplir sus labores de lavado de ropa y para compartir menudencias propias de la vida para parroquiana de Morón de las postrimerías de la década de los años 50.
Alegres conversaciones se dan bajo el cobijo de la ceiba en comparsa con el chirrido de la concha de coco que al frotarse con las prendas de vestir hacía las veces de moderno cepillo de ahora, chirridos que al unísono parecían más bien cantos de lame-arenas que sumergían sus enormes en cabezas en las lamas verduzcas que anidaban en el fondo de las aguas cristalinas del río Morón.
Otras veces, estos mismos terrenos eran utilizados para las celebraciones de las fiestas de la virgen de Santa Ana, donde ya era costumbre disfrutar de la suculenta ternera y el codiciado brindis. Mediante estas tertulias se encariñaron con el sitio y un día se plantearon construir sus viviendas, por lo menos ésta era la idea de la señora Angelina de González, quien hacía comida para algunos trabajadores de la Petroquímica y les comentó su proyecto a Vicente Ortega, Rogelio Manrique, Alfonso Mercado, incorporándose todos ellos a la idea de poblar el lugar (así dejó de ser un grupo sólo de mujeres).
Un día, en el mes de diciembre de 1957, encontraban se Angelina de González, Ramón Añez, Victoria Ramos (hoy difuntos), Otilia de Zavala y Nicolasa de Montes, quienes optaron por invadir los mencionados terrenos, pero fueron desalojados por la Seguridad Nacional, mas no se amedrentaron y continuaron con su propósito de conseguir las tierras que el Instituto de Petroquímica mantenía como de su pertenencia.
A los pocos días de la caída del dictador Pérez Jiménez, el 30 de enero de 1958, fueron tomados estos terrenos por las personas antes mencionadas; entonces fundaron el caserío con el nombre de 23 de Enero. Estas mismas personas siguieron con la idea de fundar más barrios y al poco tiempo fundaron en terrenos aledaños el barrio La Charneca.
JUEVES 2 DE OCTUBRE DE 2008
Las Campanas Doblan por Ti
De la obra cumbre del novelista norteamericano Ernest Hemingway Por Quien Doblan Las Campanas se extrae esta preciosa lección que nos ofrece Jhon Donne:…â€La muerte de cualquier hombre me disminuye, porque estoy ligado a la humanidad y por consiguiente, nunca hagas preguntar por quien doblan las campanas, doblan por tiâ€. Siempre que se nos va un semejante lo sentimos, pero hay muertes que duelen mas que otras. Como es el caso del “Barbarazo†como le decíamos cariñosamente a José Zambrano como era su nombre de pila.
El Barbarazo fue una victima más de la tragedia que vive nuestro país, un número más para la estadística de la inseguridad local y nacional. Le conocía hace mas de veinte años al lado de su inseparable esposa Chichí, siempre alegre, con una sonrisa a flor de labio, excelente compañero de trabajo de los socios del transporte publico que hoy lo lloran desconsoladamente y lamentan un hecho como este que no debe repetirse jamás.
Así paga el destino a la vida de un buen trabajador, preocupado, padre de familia, fiel esposo y mejor amigo. El asunto es ¿A quien le toca luego? ¿Quién esta a salvo en esta selva de cemento? Estamos a la buena de Dios ¿Por quien doblaran mañana las campanas? No preguntes eso doblan por ti.
Desde este espacio comunico mi hondo pesar por la desaparición física de mi amigo el “Barbarazo†a su esposa Chichí y a sus hijos y familiares. Me excuso de no haber asistido a los actos velatorios ni al sepelio por estar cumpliendo compromisos en Caracas con la Universidad Latinoamericana y del Caribe (ULAC).
El Ateneo de Morón en su XIX Aniversario: Gracias a Mireya Soto por su gentil invitación al acto central para conmemorar un año más (el 19) de esta maravillosa institución que se hará en honor a la distinguida dama Maria Teresa Castillo, pionera de los ateneos de Venezuela, Presidenta del Ateneo de Caracas y Presidenta honoraria de la federación de Ateneos de Venezuela.
En mi opinión, el ateneo es la institución cultural más importante fundada en Morón en las últimas décadas, debido a su permanente actividad y variedad de los tópicos culturales que fomenta, que hoy a lo largo de sus años de vida sus frutos y resultados son tangibles y concretos ¿Cuántas amas de casa, señoras o señoritas se han hecho de un oficio digno aprendido en el Ateneo y que les sirve para ganarse el sustento de sus familias? ¿Cuántos músicos? Ahí esta Marc Colina y otros tantos. Ahí esta la Banda Show, la estudiantina, las bailarinas, en fin paremos de contar.
Es por ello que quiero felicitar efusivamente a ese gran equipo del Ateneo encabezado por Mireya Soto, la matrona y bella dama Ofelia de Colina, Cecilia Nieto, José González, la Prof. Colmenarez, el director de música Morales y a todos en general.
El XXXIII Aniversario del C.R.I.: Gracias al incansable amigo Bertilio Duran por su generosa invitación al acto central del Comité de Relaciones Industriales de Puerto Cabello y Mora en un nuevo cumpleaños institucional. En verdad que Bertilio, no se cansa, es infatigable desde la época de sindicalista en la Petroquímica donde demostró el don de buena gente y de un liderazgo indiscutible. Bertilio dio sus primeros pasos en Morón como dirigente social y político luego de venirse su natal tierra zuliana.
Aquí en Morón, además de ser miembro de la junta directiva del sindicato petroquímico (esta institución fue muy importante en esa época en Morón) también fue directivo del Club de leones de Morón donde desarrollo una labor social destacada en aras de la solución de los múltiples problemáticas de la localidad. El Club de Leones jugo un papel fundamental en ese tiempo. Allí esta como producto de su gestión. La Plaza Bolívar, la escuela Udon Pérez del Trapiche, la escuela de San Diego y otras más. En otra oportunidad hablaremos sobre esta importante institución.
Ahora Bertilio se fue a Puerto Cabello y Valencia en su lucha quijotesca por un mejor porvenir, pero estoy seguro que siempre lleva a Morón en su corazón. Salud Bertilio, estamos contigo.
JUEVES 2 DE OCTUBRE DE 2008
Las Campanas Doblan por Ti
De la obra cumbre del novelista norteamericano Ernest Hemingway Por Quien Doblan Las Campanas se extrae esta preciosa lección que nos ofrece Jhon Donne:…â€La muerte de cualquier hombre me disminuye, porque estoy ligado a la humanidad y por consiguiente, nunca hagas preguntar por quien doblan las campanas, doblan por tiâ€. Siempre que se nos va un semejante lo sentimos, pero hay muertes que duelen mas que otras. Como es el caso del “Barbarazo†como le decíamos cariñosamente a José Zambrano como era su nombre de pila.
El Barbarazo fue una victima más de la tragedia que vive nuestro país, un número más para la estadística de la inseguridad local y nacional. Le conocía hace mas de veinte años al lado de su inseparable esposa Chichí, siempre alegre, con una sonrisa a flor de labio, excelente compañero de trabajo de los socios del transporte publico que hoy lo lloran desconsoladamente y lamentan un hecho como este que no debe repetirse jamás.
Así paga el destino a la vida de un buen trabajador, preocupado, padre de familia, fiel esposo y mejor amigo. El asunto es ¿A quien le toca luego? ¿Quién esta a salvo en esta selva de cemento? Estamos a la buena de Dios ¿Por quien doblaran mañana las campanas? No preguntes eso doblan por ti.
Desde este espacio comunico mi hondo pesar por la desaparición física de mi amigo el “Barbarazo†a su esposa Chichí y a sus hijos y familiares. Me excuso de no haber asistido a los actos velatorios ni al sepelio por estar cumpliendo compromisos en Caracas con la Universidad Latinoamericana y del Caribe (ULAC).
El Ateneo de Morón en su XIX Aniversario: Gracias a Mireya Soto por su gentil invitación al acto central para conmemorar un año más (el 19) de esta maravillosa institución que se hará en honor a la distinguida dama Maria Teresa Castillo, pionera de los ateneos de Venezuela, Presidenta del Ateneo de Caracas y Presidenta honoraria de la federación de Ateneos de Venezuela.
En mi opinión, el ateneo es la institución cultural más importante fundada en Morón en las últimas décadas, debido a su permanente actividad y variedad de los tópicos culturales que fomenta, que hoy a lo largo de sus años de vida sus frutos y resultados son tangibles y concretos ¿Cuántas amas de casa, señoras o señoritas se han hecho de un oficio digno aprendido en el Ateneo y que les sirve para ganarse el sustento de sus familias? ¿Cuántos músicos? Ahí esta Marc Colina y otros tantos. Ahí esta la Banda Show, la estudiantina, las bailarinas, en fin paremos de contar.
Es por ello que quiero felicitar efusivamente a ese gran equipo del Ateneo encabezado por Mireya Soto, la matrona y bella dama Ofelia de Colina, Cecilia Nieto, José González, la Prof. Colmenarez, el director de música Morales y a todos en general.
El XXXIII Aniversario del C.R.I.: Gracias al incansable amigo Bertilio Duran por su generosa invitación al acto central del Comité de Relaciones Industriales de Puerto Cabello y Mora en un nuevo cumpleaños institucional. En verdad que Bertilio, no se cansa, es infatigable desde la época de sindicalista en la Petroquímica donde demostró el don de buena gente y de un liderazgo indiscutible. Bertilio dio sus primeros pasos en Morón como dirigente social y político luego de venirse su natal tierra zuliana.
Aquí en Morón, además de ser miembro de la junta directiva del sindicato petroquímico (esta institución fue muy importante en esa época en Morón) también fue directivo del Club de leones de Morón donde desarrollo una labor social destacada en aras de la solución de los múltiples problemáticas de la localidad. El Club de Leones jugo un papel fundamental en ese tiempo. Allí esta como producto de su gestión. La Plaza Bolívar, la escuela Udon Pérez del Trapiche, la escuela de San Diego y otras más. En otra oportunidad hablaremos sobre esta importante institución.
Ahora Bertilio se fue a Puerto Cabello y Valencia en su lucha quijotesca por un mejor porvenir, pero estoy seguro que siempre lleva a Morón en su corazón. Salud Bertilio, estamos contigo.
Libro Crónicas desde Morón - Tiburcio Rodríguez
Alguien dijo: "En muchos hombres la vida deja sus huellas y muy pocos hombres dejan huellas en la vida". Tiburcio fue uno de estos últimos. Su constancia, su denuedo por alcanzar los fines que se proponía siempre fueron el norte de su comportamiento. No escatimaba esfuerzo ni sacrificio cuando se trataba del bien común, de allí que en su partida recibió el reconocimiento de todo un pueblo que tampoco escatimó flores, palabras de elogios y lágrimas en su despedida.
Tiburcio era un hombre de esos a quienes les gusta pasar desapercibidos, de aquellos que anónimamente y en forma silenciosa van labrando un camino, gota a gota de sudor que perlando su frente se ofrecen como un testimonio de su honestidad y de su humildad. Había nacido Tiburcio en Belén, municipio Carlos Arvelo del estado Carabobo, un 11 de agosto de 1936, siendo sus padres Ramón Rodríguez y María de Rodríguez. Era el menor de cuatro hermanos.
Buscando nuevos horizontes arribó a Morón en el año de 1959, traía consigo un maletín de ilusiones y el arma de la perseverancia. Sus primeros trabajos los desempeñó en el Dique Seco de Puerto Cabello y más tarde ingresó como trabajador de planta al Instituto Venezolano de Petroquímica (actual Pequiven). En el año de 1969 se casó con Elia Sánchez, la compañera de toda su vida, con la que procreó dos hijos: Miguel y Elio. Estos acontecimientos lo van a sembrar definitivamente en el suelo moronense y al cual, en lo adelante, le brindará todo su concurso para las realizaciones gremiales y comunitarias.
Un año después (1970) obtiene su retiro de la Petroquímica y se establece con su propio negocio de lubricantes que imcialmente llama Servicios Elia (en honor a su esposa) y actualmente Lubricantes La Avenida. A la par de su éxito como comerciante se incentiva su participación en las actividades propias de las comunidades y asume un rol dirigencial, descubriendo en sí mismo la llama que alimentará su pasión por la problemática social.
En 1975 organiza el Clásico Rodillones de Morón, clásico ciclístico para veteranos, donde obtiene él mismo el primer lugar, es de hacer notar que este clásico tuvo gran resonancia en la población y acudió un gran número de participantes, por lo que Tiburcio demostró grandes condiciones como deportista. Cuando Morón ascendía a distrito en el año de 1981, Tiburcio Rodríguez se posesionaba democráticamente de la presidencia de la Cámara de Comerciantes del distrito Puerto Cabello. Ejerce en los años de 1983-84 la presidencia del Club de Leones de Morón, desarrollando una intensa labor filantrópica para una asociación sin fines de lucro cuyo mayor beneplácito es el bienestar general.
En reconocimiento a su labor le confieren en el año de 1992 la condecoración "Mención Mérito al Trabajo" y es electo para el período 93-95 Presidente de la Cámara de Comercio e Industria del Municipio Juan José Mora, coronaba así Tiburcio una de sus máximas aspiraciones como lo era presidir el organismo al cual tanto había contribuido a formar y desarrollar, desde su trabajo de hormiguita, de obre, hasta llegar a la cúspide de la institución.
Una vez trató de incursionar en la política como candidato a concejal, no fue favorecido por electorado, quizás Tiburcio no era hombre para la política. Su trato franco y abierto no dejaba espacio para las dobleces. No tenía la argucia ni poseía el discurso o palabrería del político. Es posible que alguien señale que él no era letrado, pero fue un hombre que se cultivó en la universidad de la vida, su personalidad sincera le hizo ganar el cariño de una comunidad. No había catástrofe, inundación o incendio donde no estaba Tiburcio cooperando. Cierta vez me sorprendió. Me encontraba en Boca de Tocuyo en ocasión de que se produjeron unos temblores de tierra que habían causado un número de damnificados (mi presencia era explicable, porque era concejal y allí tenía familia), de repente apareció Tiburcio con un lote de víveres, ropas, medicinas, etc. Ese era Tiburcio, estaba donde lo necesitaban. Sería buena idea de que a la sede de la Cámara de Comercio, que está por construirse, se le pusiera el nombre de Tiburcio Rodríguez.
Libro Crónicas desde Morón - Morón Pasado y Presente
El antiguo San Francisco del Valle de Morón formó parte de la jurisdicción de Nirgua hasta la segunda década del siglo XIX. Es a partir de 1811 cuando se incorpora oficialmente como entidad subalterna a la jurisdicción de Puerto cabello. Como la mayor parte de los pueblos de Venezuela, Morón no tiene fundación oficial, fue surgiendo lentamente entre el fragor de los tambores y el sudor o la sangre del negro africano que hacían germinar las labranzas de un puñado de haciendas de cacao, tal como nos lo revelara Don Ángel Altolaguirre en 1764" / "Existen cinco haciendas de cacao, que produjeron para el citado año 64, alrededor de 225 fanegas, que producen también maíz y plátano que llevan al puerto a vender, que exista cría de ganado y otros animales que hay algunas manufacturas, pero que de afuera dulce, carne y vestidos".
Su cercanía al puerto de Puerto Cabello lo convirtió en un excelente proveedor de productos agrícolas para la exportación a la vez que un constante consumidor de bienes manufacturados. Asimismo su situación en el arco costero central posibilitó con mucha frecuencia las acometidas de las actividades de comercio ilegal con los holandeses que desde la isla de Curazao operaban en todas las zonas del litoral burlando la estricta vigilancia de la Compañía Guipuzcoana, de allí que entre los años 1732 y 1735 se levantara el zambo Andresote en las riberas del río Yaracuy defendiendo el contrabando con los holandeses y apoyando a los hacendados, comerciantes y demás pobladores de la región.
El nombre de Morón le viene a su río, que en 1578 ya aparecía en el croquis levantado por don Juan de Pimentel, el nombre pasó del río al incipiente poblado de entonces. Probablemente este apellido lo trajera a Venezuela el encomendero y capitán Juan de Morón, quien fue fundador y alcalde de la primogénita ciudad de Maracaibo (Rodrigo de Maracaibo), participó en la conquista de Cuicas (Trujillo) y en Nueva Segovia (Barquisimeto) blandió su espalda para defender los intereses de su rey español. Después se viene a Nirgua donde se residencia y gasta parte de su fortuna. Es factible que el apellido de este ilustre conquistador se presentara para colocársele a un río de su jurisdicción nirgüense.
Otros poblados del área también tuvieron relativa importancia para la segunda mitad del siglo XVIII, nos referimos al caserío de Alpargaten que llegó a ser cabecera de pueblo y tuvo en su oportunidad más habitantes que Morón, el obispo Mariano Martí nos dice que en 1773 "San Francisco del Valle de Morón tenia 31 casas, 31 familias y 127 habitantes y San Vicente Ferrer del valle de Alpargatón, 45 casas, 45 familias y 202 habitantes".
Al principio se tuvo como patrón al pueblo de San Francisco, pero luego se comprobó en los registros eclesiásticos -a partir de 1700- que el verdadero patrón o matrona era la virgen de Santa Ana, año en el cual comienza a adquirir fisonomía de pueblo.
Durante la Guerra de la Independencia se destacó uno de sus hijos: el general Juan José Mora -epónimo del municipio- quien con el grado de sargento primgro había ingresado bajo las órdenes de Juan Uslar, además fue miembro de la compañía de granaderos que tomaron la plaza de puerto Cabello en 1823 con la hábil conducción del centauro José Antonio Páez.
Morón fue un pueblo sacudido por el movimiento federal. Contingentes de moronenses salieron tras los pasos de los generales Zamora y Falcón en ocasión de sus llegadas a este terruño en el mes de marzo y de julio, respectivamente, del año de 1859. Inspirados en su consigna "Tierras y hombres libres" lucharon en la batalla de El Palito derrotando a las tropas godas, luego siguieron por los caminos de María Lionza en pos de los oligarcas. La Federación se llevaba a centenares de moronenses y a sus dos hijos predilectos: el Gral. Juan José Mora y José Félix Mora. Este último llegó a ser presidente del estado Carabobo en las postrimerías del siglo pasado, fue leal amigo del Gral. Joaquín Crespo y de su Revolución Legalista.
Fue en Morón donde se disparó el primer tiro contra el paludismo un 2 de diciembre de 1945, ese día domingo revivieron las esperanzas de un mejor porvenir. Venezuela era presa fácil de la malaria, en los caminos y en los humildes ranchos yacían cuerpos inertes, la vida se truncaba en corto tiempo, "cuando Levi Borges -guarda jefe de la primera cuadrilla de los dedetizadores- llamó a la puerta de un rancho de bahareque y techo de palma, en el Municipio Morón, estaba comenzando para Venezuela una nueva etapa de profundas transformaciones", o como diría después Uslar Pietri: "La transformación social y económica que está sufriendo nuestro país en el presente no es puramente la consecuencia de la Venezuela con petróleo, sino el gran parte de la Venezuela sin malaria". Pues este hecho de trascendencia histórica ocurrió el Morón con la aplicación por primera vez del DDT en el país, fueron protagonistas de este acontecimiento los doctores Amoldo Gabaldón, Enrique Tejera, Arturo Luis Berti y otros. Esta hazaña marcó para Morón un rescate de la malaria y su enrumbamiento definitivo hacia el progreso.
Después de 1945 la población moronense se multiplicó. De aquellos 800 habitantes que quedaban ese año se saltó a 2.278 en 1950. Su gente ya sana se incorporaba a sus labores agrícolas. Pero en realidad la verdadera vocación de este territorio es la vocación industrial por su estupenda posición geográfica, accesible a los centros económicos más importantes del país, es por ello que se produce una inversión, tanto pública como privada que van a dinamizar el área, y de un espacio de uso agrícola se pasa violentamente a un espacio de uso industrial. Es así como el año de 1953 se crea la petroquímica que va a dar sus frutos en 1957 con la producción de clorosoda, En 1954 ingresa la industria papelera Venepal, siendo productiva en 1961. en la década de los sesenta se instala la Mobil Oil Company (hoy Corpoven) en jurisdicción de Morón igualmente lo hace la Corporación Venezolana de Petróleo (CVP) en las adyacencias de la petroquímica. En el año 63 se ubica en Palma Sola la planta ensambladura Volkswagen, en los años 70 hace realidad la Planta Termoeléctrica del Centro (Planta Centro), en las inmediaciones de Pequiven se agruparon las empresas mixtas: Tripoliven, Ferralca y Produven productoras de tripolifosfato de sodio, sulfato de aluminio y cloroflorometanos respectivamente. En 1976 se crea la Compañía Anónima de Industrias Militares (Cavim). Todo esto va a impulsar a Morón hacia su crecimiento económico y hacia una mejoría del nivel de vida de sus pobladores.
Las fuerzas vivas de Morón logran en 1981 que la Asamblea Legislativa del estado Carabobo lo eleven a la categoría de distrito obteniendo así su autonomía eligiendo sus primeras autoridades municipales en el año de 1984.
Morón es hoy uno de los municipios industriales más importantes del país, se han consolidado sus finanzas públicas municipales que en menos de 15 años lograron ascender de 4 millones de bolívares en 1984 a mas de mil millones en 1997, por supuesto, que hay que tomar en cuenta la devaluación de la moneda, pero sin embargo no deja de ser significativo este incremento. Han mejorado sus servicios básicos como la vialidad, el ornato urbano, el servicio de agua y la electricidad se ha extendido por todos los rincones del municipio, se perfila en el futuro una provechosa actividad turística, se asientan nuevos establecimientos comerciales y pequeñas industrias, han aumentado considerablemente las instituciones educativas, numerosos moronenses se han formado en las aulas universitarias. Desde luego, persisten serios problemas como la contaminación ambiental producto de las emanaciones químicas (líquida y gaseosa) de las empresas, se ha acelerado el déficit habitacional, el desempleo ha llegado a índices inusitados, no obstante ser una variable de índole nacional. Sin embargo Morón sigue creciendo y tocará los umbrales del segundo milenio con una población que sobrepasará a los 80 mil habitantes.
Sinhue, Dr. Jesús Silva Gutiérrez (+)
Tardíamente supe la desaparición física del Dr. Jesús Silva Gutiérrez (1934-2014), me informaron murió en Maracay, no tengo los pormenores del caso.
Nativo de Morón, hijo de Don Jesús María Silva, oriundo de Turiamo (Edo. Aragua), y de Doña Ramona Gutiérrez, proveniente de Coro, Edo. Falcón.
Su padre, Don Jesús (como se le nombraba), fue el primer boticario de Morón, dueño de "La Botica del Puebloâ€, también poseía la bomba de gasolina Santa Ana (donde hoy está la alcaldía), un bar cercaa la bomba y tenía otros inmuebles en la localidad.
Hombre disciplinado y severo, prohombre, benefactor progresista y promotor del bienestar común.
Y ¿quién fue el Dr. Jesús Silva Gutiérrez? Dejemos que sea él mismo quien cuente su historia (tomado de su libro "Fases evolutivas de Morón desde la óptica de un morense).
Nos dice lo siguiente: "Entre otras cosas, se puede mencionar dos logros importantes (se refiere a lo que acontecía en su tiempo) como la dotación de un acueducto rural y el alumbrado eléctrico, el cual provenía de Puerto Cabello.
Más tarde llega para mí un vacío obligado, puesto que me trasladé a la ciudad porteña para continuar mis estudios, luego a Valencia y posteriormente a Caracas donde me dediqué a estudiar medicina, así mismo tuve la oportunidad de irme a España para continuar la carrera, por lo que debí permanecer 7 años fuera del país.
Es así como no pude apreciar personalmente tantas experiencias que atravesó mi pueblo...
Aunque siempre me mantenía en contacto con mi familia y me comunicaban que se había planteado la posibilidad de transformar el pequeño Morón en zona piloto del país, de manera que desaparecieran los extensos cocales para dar cabida a la Petroquímica y a varias compañías en todo el ámbito del poblado.
A mi regreso, 7 años después, encontré una población totalmente cambiada...
Había desaparecido el caserío y se originó un pueblo rural, ya no se hablaba de Bota Burro; sino de la Avenida Falcón, las estadísticas arrojaban índices poblacionales de 40.000 habitantes aproximadamente.
Para 1971, yo ejercía ya como médico, pero fuera del perímetro del médico, pero fuera del perímetro del pueblo, lo que no fue obstáculo para aportar mi granito de arena, así que para la fecha comencé a organizar, junto con un grupo de coterráneos, una campaña concientizadora dirigida a la población, es así como arranca mi labor.
Escribía en la prensa, acudía a las emisoras de radio Mil y Puerto Cabello, creamos el Club de Leones, lo que permitió darle a Morón su Plaza Bolívar, también se fundó una escuela en El Trapiche (Udón Pérez); así mismo se incentivaba la labor educativa con reconocimientos a los maestros residentes, al igual que procurando mejoras a las instituciones, al corriente también fui directivo de Fundamorón; participé en la junta pro-creación del liceo para Morón, todo por amor a nuestra patria chica y a las nuevas generaciones para que tuvieran más oportunidades de formarse y asegurar su futuro.
Con primacía se conformó una comisión, la cual estaba encargada de visitar a Miraflores para plantear la problemática de los 'ejidos de Morón', ésta estuvo a cargo de Juan Eugenio Borges, Jesús María Silva, mi padre, el Dr. Bernardo Jiménez, mi hermano Jorge Silva y mi persona, esto sucedió en el primer período presidencial del Dr. Rafael Caldera".
Se autodenominaba Sinhue, desconozco el origen de este apelativo, lo cierto es que en los últimos años se veía solitario y nostálgico, taciturno y vestido de blanco con sus hábitos de médico caminaba al atardecer por la calle El Bolsillo como extrañando su Morón de ayer o su mamba como lo llamaba.
Q.E.P.D., amigo.
El Eje Morón-Puerto Cabello en 1955
En mi archivo existe un informe sobre la localización de la población obrera de la industria Petroquímica aprobada por la comisión nacional de urbanismo en la sesión Nº 457 de fecha 27 de diciembre del año de 1955.
En este estudio se hace un diagnóstico muy completo sobre el eje Morón Puerto Cabello desde el punto de vista del medio físico, del urbanismo, demografía, económico y social.
Por ser un instrumento valioso para el conocimiento de la realidad de esa época y la actual la vamos a compartir, en forma muy suscinta, con los atentos lectores, que nos acompañan semana a semana, obviamente estamos hablando de sesenta años atrás pero que fue el punto de partida para que Morón sea lo que hoy es.
En primero término el estudio califica al eje Morón Puerto cabello como un "sector Portuario Industrial de primer orden" y dice "su planificación total deberá ser realizada en forma eficiente para lograr al mismo tiempo que la actividad integral de la población en él repartida costos de operación y de producción que permitan, en el futuro, competencia en el mercado internacional".
Esta primera premisa nos indica que el implante industrial y el urbanismo no originario fue inducido o planificado obedeciendo a directrices de los organismos nacionales de planificación del estado venezolano y no hecho al azar o al boleo como se pudiera imaginar.
Y agrega el informe que "en vista de la importancia del sector no se debería teóricamente, tomar una decisión en relación a un solo elemento, pero debido a la urgencia y a la existencia de puntos obligados: La conformación topográfica y la dirección de los vientos, la localización del puerto y de la ciudad cabecera, la determinación del sitio para la primera industria petroquímica, el trazado del ferrocarril y de las carreteras, permiten limitar el planeamiento a ciertos puntos esenciales"...
Describe el territorio así: "El sector se encuentra situado al norte de Venezuela, dentro de la región central pero depende también de la región occidental (división regional de la C.N.U) su extensión se aproxima a la del Dtto.
Puerto Cabello del Estado Carabobo (recordemos que Morón pertenecía a Puerto Cabello).
Su formación topográfica en general es similar a la de la costa El Eje Morón-Puerto Cabello en 1955 como punto de partida.
central venezolana: poca extencentral venezolana: poca extensión del área plana (3Km) promedio de ancho y luego el comienzo de la cordillera: su contacto con el este es muy difícil, franco hacia el oeste y regular hacia el sur.
La costa presenta caracteres de las costas de inmersión al este Puerto Cabello y de emersión al oeste.
Continúa el informe con la descripción de la hidrografía del sector, hace mención a los suelos aluviales y coluviales, a los cultivos de coco, maíz, leguminosas, etc.
La temperatura media 26,5 oC, los vientos con la dirección dominante norte este con velocidad media de 3,0 m/sg Altura media de la faja plana: 5 mts y la humedad relativa media del 77%.
El estudio sigue con una amplia exposición elaborada metodológicamente sobre el aspecto agroeconómico con criterios especializados en la dinámica espala cial, sociología laboral, población, costos e inversión etc.
Pero lo que si es necesario aclarar es que el objetivo central de este informe es seleccionar el mejor sitio, en base a los conceptos técnicos anteriores, para la ubicación de la numerosa población laboral que se espera cuando el funcionamiento de la Petroquímica así lo requiera.
Debemos ubicarnos entonces en lo que era Morón en aquel tiempo, es decir, hace sesenta años atrás (año 1955).
Contaba Morón para ese año con 2044 habitantes aproximadamente (censo de 1950) había incrementado su población como consecuencia de la disminución de su mortalidad debido a la erradicación del paludismo en la década anterior (año 1945 y siguientes).
Y sólo en la primera etapa la industria Petroquímica necesitaba 2000 trabajadores; vean uds la magnitud del cambio demográfico que únicamente en la primera etapa la población que se esperaba ubicar en Morón igualaba casi en cantidad a los pobladores establecidos en el área.
Indudablemente que esta masa de trabajadores petroquímicos había que buscarle una apropiada ubicación y esto modificaría el patrón espacial original del poblado que para ese entonces sólo era tres calles en el casco originario (La Real, La Paz y la Miranda) lo demás eran caseríos rurales dispersos por el territorio.
La antigua Aldea Moronera de carácter agropecuaria se iba a convertir bruscamente en un centro industrial receptor de numerosos inmigrantes por las necesidades empleadoras de la mano de obra de la industria Petroquímica.
De allí que los que elaboraron el informe estudiado hacen tres propuestas para ubicar a este numeroso grupo de trabajadores: ubicarlos en un complejo urbano por construir autónomo y separado, o localizarlos en Puerto Cabello, distribuirlos e integrarle adecuadamente en Morón.
Escuche a este cronista todos los domingos de 8 a 9 am en el programa "Crónicas en Domingo" por Caribeña 1000 AM.
La fundación del barrio El Mamón
Continuamos con la microhistoria de algunos sectores populares de Morón, hoy vamos a detenernos en el Barrio El Mamón.
Hemos tomado como base para este escrito ciertos datos aportados por dos vecinos del lugar como lo son Omar Morales y Oscar Lugo, hijos de los fundadores.
Seguimos aplicando aquello que dijo Enrique Bernardo Núñez; "El pueblo mismo es el cronista por excelencia".
El Barrio El Mamón se encuentra al norte del Municipio, era un espacio agreste en donde algunas casas se ubicaron en una loma pronunciada y el resto en la planada que se extiende a su alrededor hasta la cercanía del Barrio Trapiche, donde divide ambos sectores la vieja línea férrea que conducía hacia la petroquímica.
El Mamón colinda al sur con la avenida Falcón, al este con el barrio El Jabillo, al oeste con la urbanización coro y al norte con El Trapiche.
Veamos que nos dicen los hijos de los fundadores: "Por el año de 1954 llegaron los primeros habitantes del sector los cuales fueron Juana Rojas, Petra Reyes, el señor Urbina, la señora Catalina, Juan Ramón Morales, Polo Bravo Hernández, Juan Zabala, Julia Huarter, Sergio Refunjol, Isabel Naranjo, la familia Leonardi.
Para ese entonces se contaron diez casas.
Para esa época esta comunidad no tenía nombre definido; en 1958 existía un comerciante en la encrucijada de Morón de procedencia portuguesa llamado Salvador, el cual sacrificaba burros y los restos los botaba para esta zona, por lo que llamaban al sector "Bota Burros", el cual sería su primer nombre.
Más adelante en el año 1961, en una reunión de los caballeros que habitaban la comunidad, entre palo y palo, deciden cambiar el nombre al sector y deciden dar un nombre de una marca de aguardiente de caña, de tal manera que le colocaron el nombre de "La Florida" y a las calles también le ponen los nombres del mismo tenor: calle "Senador", calle "Popular" y calle "La Vera" que eran las tres calles existentes para aquel momento, porque la calle La Libertad y La Línea eran montañas.
Cuando llega la familia Pérez se convierten en los primeros habitantes de la calle La Vera.
En el año 1965 deciden reunirse los pocos habitantes en el frente de la vivienda de la familia Barrios, donde todas las familias del sector tenían pipotes para que el tanque cisterna les depositara el agua; cada pipote tenía las iniciales del dueño.
En esa reunión se decidió cambiar el nombre nuevamente al caserío y deciden llamarlo "El Mamón", porque en ese entonces existían varios árboles de ese fruto en el lugar, quedando así bautizado el sector con este nombre.
Hay que hacer notar que para esta época ya las viviendas disponían del servicio de electricidad.
En la actualidad es el nombre que lleva nuestro barrio con orgullo.
Para los años ochenta del siglo pasado deciden reunirse los habitantes y formar como especie de un comité de vecinos en la búsqueda o solicitar los servicios públicos que no existían; Emiro Reyes preside este primer comité de vecinos.
Pero fue después de la formación de la asociación de vecinos encabezada por Omar Morales, José Cumare, María Chirinos (chica) y con el resto de la comunidad se proponen en darle nuevo nombre a las calles, y entonces queda el sector El Mamón formado por las siguientes calles: la calle principal pasa a llamarse Rafael Urdaneta, también se denomina calle San Miguel, calle Libertad, calle La Línea.
Años después se enumeraron las casas.
En el mandato de Eugenio Bello Castillo como alcalde del Municipio en el año de 1990, se logra la construcción de los brocales, tuberías de aguas blancas y asfaltado de las calles, excepto la calle La Línea.
Para ese momento los dirigentes vecinales eran Omar Morales, José Cumare, Israel Dávila, María Chirinos y Juana González (blanca).
Durante el gobierno de Rafael Garrido como alcalde de la ciudad, se logra las tuberías de aguas negras y la electrificación de algunas áreas que faltaban, brocales que faltaban, tuberías de aguas blancas, el asfaltado de la calle La Línea.
Para ese entonces existían los mismos dirigentes.
En el año 2002, los dirigentes vecinales Ramona Arias, Pedro Chirinos, Alcides Chirinos, Juana González, entre otros, se logró por medio de la alcaldesa Nelly Colina, la cancha deportiva, la pavimentación y la escalera del callejón uno de la calle La Línea...
Hasta aquí fue el relato de los vecinos del barrio El Mamón y buenos amigos Omar Morales y Oscar Lugo.
Caño Negro
¡CAÑO NEGRO: Una Historia en Proceso!
Elementos Físico-Geográficos
El sector caño negro debe su nombre a una inmensa laguna de aproximadamente 100 hectáreas cuyas aguas superficiales reflejan un brillo negrusco que se va haciendo intenso en la medida en que el sol se fija verticalmente en sus entrañas. Los entes gubernamentales y los agricultores del área han tenido el cuidado de mantener la laguna como un espacio de reserva de la flora y la fauna típica del lugar.
Caño negro se ubica hacia el noreste de la ciudad de morón, perteneciendo a la Parroquia del mismo nombre y lindante por el norte con terrenos en posesión de Venepal y Pequiven; por el sur colinda con los barrios La Concordia, El Minuto, El Paraíso, La Esperanza y Montaña Verde; por el este con terrenos en posesión de Pequiven (sector El trapiche) y por el oeste con los terrenos del asentamiento campesino Alpargatón (sector La Batea).
Su topografía es ondulada, alternándose terrenos planos con pequeñas lomas, donde las cuotas de nivel oscilan entre los 20 y los 40 msnm. La pendiente puede calcularse entre 5% y 35% con predominio de esta ultima. Posee una vegetación arbórea con mucha presencia de arbustos y graminias donde se observan ejemplares como el apamate, palma, cojobo, ringi-ringi, gamelotes etc, hacia las zonas anegadizas se encuentra la vegetación acuática propia de este ambiente. Los suelos son aptos para el cultivo, según estudio técnico del INTI son “suelos de mediana a alta fertilidad; de poco a profundos; de bajo a mediano grado de pedregosidad; bajo nivel de erosión; alto contenido de materia orgánica; sin limitaciones químicas (salinidad); drenajes (externos e internos) de lento a rápidos; con arcos que se anegan; sin peligro de inundaciónâ€.
La vocación agrícola y pecuaria de caño negro es indiscutible, posee una extensa áreas propicias para estas actividades y que hoy en día está medianamente intervenida por cultivos de yuca, quinchoncho, cambur, plátano, sábila, además se da una pequeña actividad de pastoreo en el área.
Una Historia que Contar
Los pobladores y propietarios de Caño Negro tienen una interesante historia que contar a sus semejantes como un ejemplo de dignidad, lucha, esfuerzo y sacrificio cuando se sabe que se tiene la razón en la mano para ser justo porque la “tierra es para quien la trabaja†como dijo alguien alguna vez. Esta historia la conocimos de boca de sus propios protagonistas una mañana de junio que entre los cantos de los pajarillos, la quietud de un burro soñoliento, las travesuras de un simpático mono de la casa de Reinaldo, pero sobre todo un ambiente cargado de amistad y camaradería de los campesinos de este sector, se dejo discurrir esta historia.
Estas tierras formaron parte del antiguo “Fundo Alpargatón†ubicado en nuestro Municipio, del total de las tierras de este fundo fueron transferidas al I.A.N. un 76,8628% tal como consta en documentación protocolizada en el año de 1966 ante la oficina subalterna de Registro Publico de Puerto Cabello (este documento valioso fue encontrado por el sindicato de campesinos en los archivos muertos del I.A.N. de Caracas).
Del resto de las tierras del “Fundo Alpargatónâ€, ya I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica) había adquirido en 1955 dos lotes de terrenos, uno con superficies de 1.763 has. (lote A) y el otro con 237 has. (lote B). Por no estar bien definido los linderos dentro del fundo o porque intencionalmente la petroquímica pretendía extender mas allá sus limites de lo que legalmente le pertenecía esto trajo un conflicto por el uso o tenencia de la tierra entre la Petroquímica que posteriormente paso a llamarse Pequiven , Cavim quien no era poseedora de tierras en el área pero que avalaba la actuación de la primera, quizás por encontrarse en terrenos de aquella, y la guardia nacional quien resguardaba y vigilaba las supuestas tierras de Pequiven y el sindicato de campesinos con 151 miembros que durante 20 años venían trabajando dichas tierras.
La Tierra es de Quien la Trabaja
La confusión de los linderos o las intenciones de la antigua Petroquimica y la empresa Cavim de apropiarse de 986,33 hectáreas pertenecientes al Instituto Agrario Nacional (IAN), hoy INTI, en donde ya existía una ocupación abierta y manifiesta por parte del sindicato de campesinos donde venían trabajando esas tierras a lo largo de dos décadas produciendo diversos rubros agrícolas y con la adveniencia o consentimiento del IAN y de la Federación Campesina, siendo aquel ente gubernamental con especifica autoridad en la materia.
El 5 de septiembre de 1989 le es notificado mediante oficio al Ing. Hugo Finol, entonces Presidente de Pequiven S.A., la situación del conflicto de ocupación de las tierras por parte del Presidente del IAN, sr. Alirio Oliveros Hernández en estos términos: “existe clara evidencia que los linderos documentales de los lotes “A†y “B†propiedad de Pequiven no se corresponden con los de su ocupación física… la ocupación actual que tiene Pequiven en este lote “A†alcanza a 2.150,50 hectareas, lo que nos indica que han tomado de los terrenos del Instituto Agrario Nacional una superficie de 986,33 hectáreasâ€; es decir, Pequiven estaba usurpando tierras que no le pertenecían.
Pero, Pequiven S.A. había alegado en su defensa que los campesinos se habían instalado en la zona o “Ãrea de seguridad y defensa†por lo tanto justificaba mediante este argumento los desalojos, las represalias y agresiones físicas (planasos) y detenciones por parte de la Guardia Nacional hacia los campesinos; justificaba la construcción de una cerca que parecía el Muro de Berlin, para evitar el paso de los campesinos; justificaba la introducción de ganado (Brahman) y ovejos a través de la Fundación Palmichal, en los conucos y sembradíos de los campesinos para que les destruyeran sus cosechas; en fin justificaba el asedio y la conclusión a la que tenia sometido a los humildes campesinos desde hacia mucho tiempo.
“El área de Seguridad y Defensa†que esgrimía Pequiven S.A. consistía en 340,57 hectáreas que por decreto del Presidente Carlos Andrés Pérez le había otorgado al complejo Petroquímico Morón, según Gaceta Oficial de la Republica de Venezuela del 28 de Septiembre de 1992, sin embargo, el Presidente del I.A.N., Oliveros Hernández, en el oficio mencionado, le dice al Presidente de Pequiven lo siguiente: “La investigación de campo, unida a la información suministrada por Pequiven en ortofotoplano donde demarcan el área de seguridad y defensa, nos ha permitido conocer que aun aceptando que pequiven extienda sus linderos hasta la referida área, estarían ocupando una superficie de 580 hectáreas, donde podrían asentarse los campesinos que aspiran ser ubicados en la propiedad del I.A.N.â€.
A pesar de estas contundentes evidencias y pruebas que le daban la razón de ocupación al sindicato de campesinos que el IAN había obtenido mediante los estudios de sus técnicos el terreno y en los planos, la solución no se veía llegar. En efecto, el IAN, posteriormente se hizo la vista gorda, no se sabe si fueron los mismos directivos u otros funcionarios producto de los cambios burocráticos que con frecuencia se hacen en los organismos del estado; lo cierto es que el tema parece olvidarse en el tiempo. Así mismo la federación campesina, con los directivos de entonces se olvidaron del asunto; dizque algunos se transaron por prebendas personales.
Pero el sindicato continuaba su lucha con asambleas permanentes con sus socios, reuniones y oficios dirigidos al IAN, a la Federación, a Pequiven a la Guardia Nacional, a la Procuraduría Agraria, en fin, con todo aquel ente que tenia que ver con el problema de la tierra y en quien pudiera tender una mano amiga.
Los motivos eran diversos; con Pequiven para que cumplieran los acuerdos y compromisos de ley, con la Guardia Nacional para que cesaran los atropellos, ante el I.A.N. para que cumplieran con la obligación de la ley, ante la federación para que tuvieran firmeza en la defensa del campesino.
Ante la indiferencia de los organismos involucrados, el sindicato de trabajadores agropecuarios del Municipio Juan José Mora decidió dirigirse al Congreso Nacional, al Vicepresidente de la comisión Permanente de agricultura y Política Agraria de la Cámara de Diputados, ejercida por el Diputado Eduardo Manuit. En un oficio del 17 de octubre de 1996, suscrito por Máximo Colina, Sec. De Organización, Catalino Montero Sec. De Reclamo, Ely Borges Sec. De Finanzas, Pedro Chirinos Primer Vocal, Juan Rosillo Sec. De Actas y Correspondencias, y Jesús Montes Segundo Vocal, le plantearon la problemática de la que venían viviendo de casi 20 años, le informan de las gestiones hechas por ellos, de los atropellos de los que son objeto por parte de la Guardia Nacional, de la indiferencia del I.A.N. ante el problema; se hacen la interrogante de ¿Cómo es que siendo el objeto de Pequiven el procesamiento de productos químicos y la elaboración de fertilizantes y el de Palmichal es la recuperación y conservación de la cuenca del río Alpargatón, ahora se dedican a la crianza y al pastoreo de ganado y ovejos dentro de la zona de “seguridad y defensaâ€, según ellos, ique cuyo fin es destruir los sembradíos de los campesinos?. Además los campesinos solicitan ante el vicepresidente de la comisión, Dip. Eduardo Manuit que “nos ayuden a resolver la grave problemática que tenemos con Pequiven S.A. y que el Instituto Agrario Nacional (I.A.N.) se ha negado resolver, nos ayuden a mantener nuestra única fuente de vida y la de nuestras familias, como el de mantenernos con nuestras tierras, permitirnos seguir trabajando en ellas y conseguir de una vez por todas que el I.A.N. las adjudique a los 151 campesinos agricultores de Morón, Estado Caraboboâ€.
El 22 de noviembre del mismo año se traslada a Morón una Subcomisión especial agraria, presidida por el Dip. Eduardo Manuit, el Dip. Oswaldo Di Lorenzo y el Asesor Jurídico Luís Felipe Palma. Esta comisión se reunió en la sede de la 2da compañía del destacamento Nº 25 de la Guardia Nacional y asistieron las siguientes personalidades: por Pequiven, Dr. German Muñoz adjunto al consultor Jurídico y Marcos David Silva, por el delegado agrario el Ing. Moisés Almosny, jefe de la unidad de tierras I.A.N. Carabobo, la Dra. Janeth Jota procuradora agraria, los integrantes del sindicato, el capitán Zancudo Grillo, comandante de la Guardia Nacional, teniente coronel Freddy Humberto Leal Mora.
La comisión constato luego de una inspección ocular al fundo Alpargatón, que: “la empresa Pequiven esta atropellando y desalojando a los campesinos del fundo “Alpargatónâ€, utilizando para ello el desalojo directo y el indirecto, (construcción de cerca de concreto) sin formula de juicio, con lo cual se origina la presunción de que los funcionarios de Pequiven pudieron estar incursos en delitos de hacerse justicia por si mismo, puesto que se valen de la amenaza y violencia contra las personas y sus cosasâ€.
La comisión solicita a Pequiven y Palmichal, que suspendan las actividades de construir cercas y movilización de ganado de conformidad con el articulo 148 de la Ley de Reforma Agraria, dentro de las tierras que ocupan los campesinos y solicitó además a Pequiven “nos informe que sistema han propuesto con el fin de indemnizar los daños y perjuicios causados a los campesinos ocupantes de tierras del I.A.N., en el fundo “El Alpargatónâ€, desalojados y atropellados por la empresaâ€. Es admirable la actitud y el interés de este grupo de campesinos por adquirir sus tierras en propiedad después de tantos años de trabajo.
El sindicato agrícola y pecuario de caño negro, después pasó a constituirse en la Cooperativa El Minuto R.L. y hoy en día es un consejo comunal agrícola y pecuario presidido por la sra. Maritza Blazar.
Con los cambios políticos que se realizaron en el país, una nueva administración con otra filosofía, nuevos directivos al frente de las diferentes instituciones involucradas en la problemática agraria, facilitaron las cosas, y la Cooperativa El Minuto R.L. vió sus sueños realizados, en el año 2004 se realizó una reunión en Caracas con Pequiven, la Cooperativa El Minuto R.L., el INTI (antiguo IAN) para el otorgamiento de las cartas agrarias.
Ese mismo año el presidente del INTI, Adán Chávez, conjuntamente con Luís López Bora, Coordinador General del INTI, vinieron a Morón y se hizo un recorrido con el topógrafo de Pequiven para hacer planos, mediciones para finalmente levantar el informe para elaborar las cartas agrarias.
El 23 de abril de 2004, el Coordinador General de INTI, Luís López Bora, envía un oficio al comandante del destacamento Nº 25 del Estado Carabobo, informándole que: “proteja las tierras del fundo el Alpargatón porque ya han sido adjudicadas a la Cooperativa El Minuto R.L. quienes han sostenido una lucha histórica desde el año 1981, la cual ya logró llegar a su finalâ€.
El 26 de septiembre de 2004 en el Club las Colinas de Morón se les entregó a 126 campesinos las cartas agrarias donde estuvo presente el Ing. Julio Carpio, Gerente de Pequiven. Así mismo, fechado el 27 del mismo mes y año, el Coordinador General de ORT Carabobo, ofició al comandante de la 2da compañía del destacamento 25 de la Guardia Nacional que la Cooperativa El Minuto son los ocupantes legales de los terrenos del sector José Félix Mora porque ya poseen sus cartas agrarias emitidas por la Oficina Regional de Tierras (ORT) Carabobo.
Hoy en día la Cooperativa el Minuto o el Consejo Comunal Caño Negro celebra su éxito al poseer las tierras después de tantas luchas. Pero aun faltan otras luchas, ahora requieren satisfacer otras necesidades como la vialidad, el agua potable, viviendas adecuadas, electricidad, otros servicios, para lo cual ya el consejo comunal de Caño Negro ha hecho varias diligencias con la alcaldía, el consejo municipal y otras instituciones.
Además ahora mismo tiene en ejecución el proyecto sábila cuya siembra se ha hecho organizada y supervisada por los técnicos de Pequiven para que el producto sea de calidad y aceptado por las empresas para su procesamiento; ya existe un convenio para la compra de la sábila a los campesinos lo que garantiza su rentabilidad y continuación en el tiempo, además se están cultivando rubros alimenticios como caraota, yuca, plátano, cambur, etc.
La cooperativa y el consejo comunal nunca han olvidado a los pioneros luchadores por estas tierras, algunos desaparecieron otros no, como lo fueron: Serapio Arteaga, Mario Lugo, Santana, Eladio Reyes, Bernabé Castillo, Pedro Chirino, José Vidal, Juan Rodríguez, Melquíades Méndez, Mario Polanco, Reinaldo Rivas, Gilberto Sequera, José García Mendoza, Alberto Hernández, Catalino Montero, y otros.
Agradecido de la presencia de los directivos y habitantes de caño negro que me acompañaron el 16 de junio, estaban: Máximo Colina, Catalino Montero, Reinaldo Rivas, Maritza Blazar, Perfecto Rivero (Si podemos), José Romero, (Presidente de la cooperativa), José García, Héctor Rivero, Rosa Bermúdez, José Linares, Leocadia Josefina Montalba, Eustaquio Pedrozo, Tito Amado Delgado, Ramón Polanco, Jesús Polanco, Juan B. Morales Julio Fernández, Estilita de Hernández, Maria Hurtado, Alberto Hernández, José Mendoza, Nilda Salazar, Luís Marcano, Elías Arias, Pascual García, Saturno Linares. A todos gracias.
¡CAÑO NEGRO: Una Historia en Proceso!
Elementos Físico-Geográficos
El sector caño negro debe su nombre a una inmensa laguna de aproximadamente 100 hectáreas cuyas aguas superficiales reflejan un brillo negrusco que se va haciendo intenso en la medida en que el sol se fija verticalmente en sus entrañas. Los entes gubernamentales y los agricultores del área han tenido el cuidado de mantener la laguna como un espacio de reserva de la flora y la fauna típica del lugar.
Caño negro se ubica hacia el noreste de la ciudad de morón, perteneciendo a la Parroquia del mismo nombre y lindante por el norte con terrenos en posesión de Venepal y Pequiven; por el sur colinda con los barrios La Concordia, El Minuto, El Paraíso, La Esperanza y Montaña Verde; por el este con terrenos en posesión de Pequiven (sector El trapiche) y por el oeste con los terrenos del asentamiento campesino Alpargatón (sector La Batea).
Su topografía es ondulada, alternándose terrenos planos con pequeñas lomas, donde las cuotas de nivel oscilan entre los 20 y los 40 msnm. La pendiente puede calcularse entre 5% y 35% con predominio de esta ultima. Posee una vegetación arbórea con mucha presencia de arbustos y graminias donde se observan ejemplares como el apamate, palma, cojobo, ringi-ringi, gamelotes etc, hacia las zonas anegadizas se encuentra la vegetación acuática propia de este ambiente. Los suelos son aptos para el cultivo, según estudio técnico del INTI son “suelos de mediana a alta fertilidad; de poco a profundos; de bajo a mediano grado de pedregosidad; bajo nivel de erosión; alto contenido de materia orgánica; sin limitaciones químicas (salinidad); drenajes (externos e internos) de lento a rápidos; con arcos que se anegan; sin peligro de inundaciónâ€.
La vocación agrícola y pecuaria de caño negro es indiscutible, posee una extensa áreas propicias para estas actividades y que hoy en día está medianamente intervenida por cultivos de yuca, quinchoncho, cambur, plátano, sábila, además se da una pequeña actividad de pastoreo en el área.
Una Historia que Contar
Los pobladores y propietarios de Caño Negro tienen una interesante historia que contar a sus semejantes como un ejemplo de dignidad, lucha, esfuerzo y sacrificio cuando se sabe que se tiene la razón en la mano para ser justo porque la “tierra es para quien la trabaja†como dijo alguien alguna vez. Esta historia la conocimos de boca de sus propios protagonistas una mañana de junio que entre los cantos de los pajarillos, la quietud de un burro soñoliento, las travesuras de un simpático mono de la casa de Reinaldo, pero sobre todo un ambiente cargado de amistad y camaradería de los campesinos de este sector, se dejo discurrir esta historia.
Estas tierras formaron parte del antiguo “Fundo Alpargatón†ubicado en nuestro Municipio, del total de las tierras de este fundo fueron transferidas al I.A.N. un 76,8628% tal como consta en documentación protocolizada en el año de 1966 ante la oficina subalterna de Registro Publico de Puerto Cabello (este documento valioso fue encontrado por el sindicato de campesinos en los archivos muertos del I.A.N. de Caracas).
Del resto de las tierras del “Fundo Alpargatónâ€, ya I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica) había adquirido en 1955 dos lotes de terrenos, uno con superficies de 1.763 has. (lote A) y el otro con 237 has. (lote B). Por no estar bien definido los linderos dentro del fundo o porque intencionalmente la petroquímica pretendía extender mas allá sus limites de lo que legalmente le pertenecía esto trajo un conflicto por el uso o tenencia de la tierra entre la Petroquímica que posteriormente paso a llamarse Pequiven , Cavim quien no era poseedora de tierras en el área pero que avalaba la actuación de la primera, quizás por encontrarse en terrenos de aquella, y la guardia nacional quien resguardaba y vigilaba las supuestas tierras de Pequiven y el sindicato de campesinos con 151 miembros que durante 20 años venían trabajando dichas tierras.
La Tierra es de Quien la Trabaja
La confusión de los linderos o las intenciones de la antigua Petroquimica y la empresa Cavim de apropiarse de 986,33 hectáreas pertenecientes al Instituto Agrario Nacional (IAN), hoy INTI, en donde ya existía una ocupación abierta y manifiesta por parte del sindicato de campesinos donde venían trabajando esas tierras a lo largo de dos décadas produciendo diversos rubros agrícolas y con la adveniencia o consentimiento del IAN y de la Federación Campesina, siendo aquel ente gubernamental con especifica autoridad en la materia.
El 5 de septiembre de 1989 le es notificado mediante oficio al Ing. Hugo Finol, entonces Presidente de Pequiven S.A., la situación del conflicto de ocupación de las tierras por parte del Presidente del IAN, sr. Alirio Oliveros Hernández en estos términos: “existe clara evidencia que los linderos documentales de los lotes “A†y “B†propiedad de Pequiven no se corresponden con los de su ocupación física… la ocupación actual que tiene Pequiven en este lote “A†alcanza a 2.150,50 hectareas, lo que nos indica que han tomado de los terrenos del Instituto Agrario Nacional una superficie de 986,33 hectáreasâ€; es decir, Pequiven estaba usurpando tierras que no le pertenecían.
Pero, Pequiven S.A. había alegado en su defensa que los campesinos se habían instalado en la zona o “Ãrea de seguridad y defensa†por lo tanto justificaba mediante este argumento los desalojos, las represalias y agresiones físicas (planasos) y detenciones por parte de la Guardia Nacional hacia los campesinos; justificaba la construcción de una cerca que parecía el Muro de Berlin, para evitar el paso de los campesinos; justificaba la introducción de ganado (Brahman) y ovejos a través de la Fundación Palmichal, en los conucos y sembradíos de los campesinos para que les destruyeran sus cosechas; en fin justificaba el asedio y la conclusión a la que tenia sometido a los humildes campesinos desde hacia mucho tiempo.
“El área de Seguridad y Defensa†que esgrimía Pequiven S.A. consistía en 340,57 hectáreas que por decreto del Presidente Carlos Andrés Pérez le había otorgado al complejo Petroquímico Morón, según Gaceta Oficial de la Republica de Venezuela del 28 de Septiembre de 1992, sin embargo, el Presidente del I.A.N., Oliveros Hernández, en el oficio mencionado, le dice al Presidente de Pequiven lo siguiente: “La investigación de campo, unida a la información suministrada por Pequiven en ortofotoplano donde demarcan el área de seguridad y defensa, nos ha permitido conocer que aun aceptando que pequiven extienda sus linderos hasta la referida área, estarían ocupando una superficie de 580 hectáreas, donde podrían asentarse los campesinos que aspiran ser ubicados en la propiedad del I.A.N.â€.
A pesar de estas contundentes evidencias y pruebas que le daban la razón de ocupación al sindicato de campesinos que el IAN había obtenido mediante los estudios de sus técnicos el terreno y en los planos, la solución no se veía llegar. En efecto, el IAN, posteriormente se hizo la vista gorda, no se sabe si fueron los mismos directivos u otros funcionarios producto de los cambios burocráticos que con frecuencia se hacen en los organismos del estado; lo cierto es que el tema parece olvidarse en el tiempo. Así mismo la federación campesina, con los directivos de entonces se olvidaron del asunto; dizque algunos se transaron por prebendas personales.
Pero el sindicato continuaba su lucha con asambleas permanentes con sus socios, reuniones y oficios dirigidos al IAN, a la Federación, a Pequiven a la Guardia Nacional, a la Procuraduría Agraria, en fin, con todo aquel ente que tenia que ver con el problema de la tierra y en quien pudiera tender una mano amiga.
Los motivos eran diversos; con Pequiven para que cumplieran los acuerdos y compromisos de ley, con la Guardia Nacional para que cesaran los atropellos, ante el I.A.N. para que cumplieran con la obligación de la ley, ante la federación para que tuvieran firmeza en la defensa del campesino.
Ante la indiferencia de los organismos involucrados, el sindicato de trabajadores agropecuarios del Municipio Juan José Mora decidió dirigirse al Congreso Nacional, al Vicepresidente de la comisión Permanente de agricultura y Política Agraria de la Cámara de Diputados, ejercida por el Diputado Eduardo Manuit. En un oficio del 17 de octubre de 1996, suscrito por Máximo Colina, Sec. De Organización, Catalino Montero Sec. De Reclamo, Ely Borges Sec. De Finanzas, Pedro Chirinos Primer Vocal, Juan Rosillo Sec. De Actas y Correspondencias, y Jesús Montes Segundo Vocal, le plantearon la problemática de la que venían viviendo de casi 20 años, le informan de las gestiones hechas por ellos, de los atropellos de los que son objeto por parte de la Guardia Nacional, de la indiferencia del I.A.N. ante el problema; se hacen la interrogante de ¿Cómo es que siendo el objeto de Pequiven el procesamiento de productos químicos y la elaboración de fertilizantes y el de Palmichal es la recuperación y conservación de la cuenca del río Alpargatón, ahora se dedican a la crianza y al pastoreo de ganado y ovejos dentro de la zona de “seguridad y defensaâ€, según ellos, ique cuyo fin es destruir los sembradíos de los campesinos?. Además los campesinos solicitan ante el vicepresidente de la comisión, Dip. Eduardo Manuit que “nos ayuden a resolver la grave problemática que tenemos con Pequiven S.A. y que el Instituto Agrario Nacional (I.A.N.) se ha negado resolver, nos ayuden a mantener nuestra única fuente de vida y la de nuestras familias, como el de mantenernos con nuestras tierras, permitirnos seguir trabajando en ellas y conseguir de una vez por todas que el I.A.N. las adjudique a los 151 campesinos agricultores de Morón, Estado Caraboboâ€.
El 22 de noviembre del mismo año se traslada a Morón una Subcomisión especial agraria, presidida por el Dip. Eduardo Manuit, el Dip. Oswaldo Di Lorenzo y el Asesor Jurídico Luís Felipe Palma. Esta comisión se reunió en la sede de la 2da compañía del destacamento Nº 25 de la Guardia Nacional y asistieron las siguientes personalidades: por Pequiven, Dr. German Muñoz adjunto al consultor Jurídico y Marcos David Silva, por el delegado agrario el Ing. Moisés Almosny, jefe de la unidad de tierras I.A.N. Carabobo, la Dra. Janeth Jota procuradora agraria, los integrantes del sindicato, el capitán Zancudo Grillo, comandante de la Guardia Nacional, teniente coronel Freddy Humberto Leal Mora.
La comisión constato luego de una inspección ocular al fundo Alpargatón, que: “la empresa Pequiven esta atropellando y desalojando a los campesinos del fundo “Alpargatónâ€, utilizando para ello el desalojo directo y el indirecto, (construcción de cerca de concreto) sin formula de juicio, con lo cual se origina la presunción de que los funcionarios de Pequiven pudieron estar incursos en delitos de hacerse justicia por si mismo, puesto que se valen de la amenaza y violencia contra las personas y sus cosasâ€.
La comisión solicita a Pequiven y Palmichal, que suspendan las actividades de construir cercas y movilización de ganado de conformidad con el articulo 148 de la Ley de Reforma Agraria, dentro de las tierras que ocupan los campesinos y solicitó además a Pequiven “nos informe que sistema han propuesto con el fin de indemnizar los daños y perjuicios causados a los campesinos ocupantes de tierras del I.A.N., en el fundo “El Alpargatónâ€, desalojados y atropellados por la empresaâ€. Es admirable la actitud y el interés de este grupo de campesinos por adquirir sus tierras en propiedad después de tantos años de trabajo.
El sindicato agrícola y pecuario de caño negro, después pasó a constituirse en la Cooperativa El Minuto R.L. y hoy en día es un consejo comunal agrícola y pecuario presidido por la sra. Maritza Blazar.
Con los cambios políticos que se realizaron en el país, una nueva administración con otra filosofía, nuevos directivos al frente de las diferentes instituciones involucradas en la problemática agraria, facilitaron las cosas, y la Cooperativa El Minuto R.L. vió sus sueños realizados, en el año 2004 se realizó una reunión en Caracas con Pequiven, la Cooperativa El Minuto R.L., el INTI (antiguo IAN) para el otorgamiento de las cartas agrarias.
Ese mismo año el presidente del INTI, Adán Chávez, conjuntamente con Luís López Bora, Coordinador General del INTI, vinieron a Morón y se hizo un recorrido con el topógrafo de Pequiven para hacer planos, mediciones para finalmente levantar el informe para elaborar las cartas agrarias.
El 23 de abril de 2004, el Coordinador General de INTI, Luís López Bora, envía un oficio al comandante del destacamento Nº 25 del Estado Carabobo, informándole que: “proteja las tierras del fundo el Alpargatón porque ya han sido adjudicadas a la Cooperativa El Minuto R.L. quienes han sostenido una lucha histórica desde el año 1981, la cual ya logró llegar a su finalâ€.
El 26 de septiembre de 2004 en el Club las Colinas de Morón se les entregó a 126 campesinos las cartas agrarias donde estuvo presente el Ing. Julio Carpio, Gerente de Pequiven. Así mismo, fechado el 27 del mismo mes y año, el Coordinador General de ORT Carabobo, ofició al comandante de la 2da compañía del destacamento 25 de la Guardia Nacional que la Cooperativa El Minuto son los ocupantes legales de los terrenos del sector José Félix Mora porque ya poseen sus cartas agrarias emitidas por la Oficina Regional de Tierras (ORT) Carabobo.
Hoy en día la Cooperativa el Minuto o el Consejo Comunal Caño Negro celebra su éxito al poseer las tierras después de tantas luchas. Pero aun faltan otras luchas, ahora requieren satisfacer otras necesidades como la vialidad, el agua potable, viviendas adecuadas, electricidad, otros servicios, para lo cual ya el consejo comunal de Caño Negro ha hecho varias diligencias con la alcaldía, el consejo municipal y otras instituciones.
Además ahora mismo tiene en ejecución el proyecto sábila cuya siembra se ha hecho organizada y supervisada por los técnicos de Pequiven para que el producto sea de calidad y aceptado por las empresas para su procesamiento; ya existe un convenio para la compra de la sábila a los campesinos lo que garantiza su rentabilidad y continuación en el tiempo, además se están cultivando rubros alimenticios como caraota, yuca, plátano, cambur, etc.
La cooperativa y el consejo comunal nunca han olvidado a los pioneros luchadores por estas tierras, algunos desaparecieron otros no, como lo fueron: Serapio Arteaga, Mario Lugo, Santana, Eladio Reyes, Bernabé Castillo, Pedro Chirino, José Vidal, Juan Rodríguez, Melquíades Méndez, Mario Polanco, Reinaldo Rivas, Gilberto Sequera, José García Mendoza, Alberto Hernández, Catalino Montero, y otros.
Agradecido de la presencia de los directivos y habitantes de caño negro que me acompañaron el 16 de junio, estaban: Máximo Colina, Catalino Montero, Reinaldo Rivas, Maritza Blazar, Perfecto Rivero (Si podemos), José Romero, (Presidente de la cooperativa), José García, Héctor Rivero, Rosa Bermúdez, José Linares, Leocadia Josefina Montalba, Eustaquio Pedrozo, Tito Amado Delgado, Ramón Polanco, Jesús Polanco, Juan B. Morales Julio Fernández, Estilita de Hernández, Maria Hurtado, Alberto Hernández, José Mendoza, Nilda Salazar, Luís Marcano, Elías Arias, Pascual García, Saturno Linares. A todos gracias.
Libro Crónicas desde Morón - Evolución Cronológica Morense
En esta síntesis cronológica partimos del año en el cual tenemos testimonios más remotos del nombre de Morón.
Siglo XVI
En 1578, don Juan de Pimentel levanta un croquis del golfo Triste y menciona los siguientes ríos"Aroa, Aracoy (o Yaracuy) y Morón".
Siglo XVII
1628, el gobernador Juan de Meneses y Padilla incorporó a Urama a la jurisdicción de Nirgua; se induce que los territorios de Morón y Alpargatón también formaron parte de ella.
1683, don Gabriel Fernández y Villalobos , marqués de Barinas y Guanare, envió a su rey un documento denominado "Grandeza de Indias" y un fragmento que dice: "A poca distancia que se sale de Puerto Cabello se da en las playas de Paravachoa, que es, el pasaje donde los enemigos suelen asaltar a tierra para ir a morón, pueblo de indios..."
Siglo XVIII
1700, aparece Morón en los registros eclesiásticos como Santa Ana de Morón.
1720, se levantó un inventario de una iglesia que existió a cargo del capellán Sebastián de Herrera y se comprobó que Santa Ana era la patrona del poblado.
1720-1721, se levanta un censo geo-económico del territorio por Pedro José de Olavarriaga, el cual dice: «Morón, el valle es distante 21 leguas de playa y tiene varias haciendas de cacao las cuales dan L 740 fanegas. Alpargatón, el río es bueno y si fuera trabajado pudiera tener canoas, pero sin utilidad alguna».
1721, muere a manos de su esclavo don Fernández Caballero. El esclavo es decapitado y sus restos son esparcidos a los buitres.
1723, visita a Morón y a Urama un cura de Cagua enviado por el obispo Escalona y Calatayud. Aquél encontró una iglesia de paja sin cura fijo y que estaba dedicada a veneración de San Juan Bautista.
1730, se produce el alzamiento de Andresote y tuvieron que venir los frailes capuchinos Tomás de Pons y Salvador de Cádiz para redimir religiosamente a los insubordinados.
1738, se quemó la iglesia de Alpargatón cuando se celebraba la fiesta de San Vicente de Ferrer, luego el padre Ignacio de Paiva, que sirvió en Morón y Alpargatón, la hizo de nuevo.
1768, visita de don Ángel Altolaguirre señalando lo siguiente: existen "crías de ganado y otros animales, como asimismo manufacturas, cosa alguna, entrándole de afuera dulces y vestidos... su tierra fértil y capaz de producir tabaco y otros frutos".
1772-1773, visita del obispo Mariano Martí encuentra a Morón como "un pequeño caserío ubicado a escasos metros del río del mismo nombre, habitado por esclavos y otras gentes libres que cultivan las haciendas de cacao".
1795, se cae la iglesia de Urama que luego fue reconstruida por el cura Félix Antonio Matos,
Siglo XIX
1811, se otorga el título de ciudad a Puerto cabello. Alpargatón y Morón aparecen como Parroquias de la nueva ciudad.
1813, en el plan provisional de gobierno republicano se incorporan Morón y Alpargatón al corregimiento de Puerto Cabello.
1824, se promulgó la ley de división político-territorial de la República de Colombia en la cual se le da la denominación de Carabobo al territorio que hoy ocupan los estados Lara, Yaracuy, Cojedes y parte de Aragua. Morón y Alpargatón formaron parte como parroquia del cantón Puerto Cabello, no así Urama, que siguió integrada al cantón de Nirgua.
1826, el Libertador Simón Bolívar pasa por Morón y sigue a Puerto Cabello.
1831, fusilan a varios moronenses por rebelarse contra el gobierno.
1832, se crea la provincia de Barquisimeto separándola de Carabobo. Morón y Alpargatón son parroquias de Puerto Cabello.
1835, se crea el cantón de Montalbán dividiéndola de Nirgua. Urama pasó a ser parte del cantón Montalbán.
1835, nace el general José Félix Mora, presidente del estado Carabobo.
1854, Alpargatón y Morón se fusionan en una sola parroquia, llevando el nombre de este último.
1856, Urama se integra como parroquia al cantón de Puerto Cabello, separándose del cantón de Montalbán.
1859, llegan a Morón, en meses diferentes, los generales Ezequiel Zamora y Juan Crisóstomo Falcón. Este mismo año las fuerzas del gobierno tomaron represalias e incendiaron los caseríos de Morón, Sanchón y Alpargatón.
1864, Morón y Urama pasan a ser municipios del distrito de Puerto Cabello.
1866, el gobierno decide entregarle a los combatientes federales de Morón las tierras de la posesión Casas de Tejas, y encomienda al general Juan José mora para la repartición.
1866, es presidente del concejo Municipal de puerto Cabello el general José Félix Mora, nativo de Morón.
Siglo XX
1901, el municipio Morón comienza a llamarse Mora.
1921, al municipio Urama se le llamó Camejo en honor al Centenario de la Batalla de Carabobo.
1933, se inaugura la carretera Morón-Coro.
1936, se lincha al jefe civil gomecista de apellido Uribe por parte de una poblada.
1945, en lucha contra la malaria se riega por primera vez el DDT en Venezuela, hecho que se llevó a cabo en el territorio moronense.
1953, se crea la Petroquímica de Venezuela.
1981, se crea el distrito Juan José Mora, escindiéndose de Puerto Cabello y conformado por Morón y Urama.
1983, por ley, los distritos pasan a llamarse municipios autónomos, así Morón derivó en municipio urbano y Urama en municipio foráneo.
1990, los municipios autónomos pasan a llamarse simplemente municipios y sus divisiones parroquias.
Discurso de incorporación a la Academia de Historia
He considerado pertinente tratar un tema relativamente reciente de nuestra historia contemporánea para mi incorporación como miembro correspondiente a esta prestigiosa academia. Los temas de la paz no interesan a la historia parodiando a un ilustre historiador venezolano. Pero el paludismo no es un yema de la paz, es un tema de la guerra, sólo que esta guerra no se libra entre el mismo genero sino entre el hombre y una plaga, y los protagonistas no son militares sino civiles.
Esta batalla estuvo a punto de perderla el ejercito del hombre, e incluso sus bajas fueron incalculables; media Venezuela estaba arrasada por los autores de la malaria, en nuestro Estado Carabobo la situación no era diferente, las muerte sembraba la desesperanza y la tristeza, sin embargo, en un pueblucho, en un apartado rinconcito de este estado se oyeron los primeros disparos químicos que hirieron de muerte a la numerosa legión de diminutos y poderosos enemigos. Sí, honorables académicos se pagó un precio muy alto en las vidas de tantos venezolanos hasta llegar a la victoria final.
Esta victoria final se inició en Morón – pueblo que me honra con ser su cronista - “cuando se disparó la primera descarga contra el general paludismo y su ejercito de puñales amarrillos†parafraseando a nuestro amigo, el poeta José Joaquín Burgos.
Oigamos entonces una breve reseña sobre esta batalla no convencional.
MORON Y EL ENCUENTRO CON EL PALUDISMO
La malaria era una afección esparcida por las tierras bajas de todo el territorio nacional. Desde los llanos de Barinas y Apure hasta el Delta Amacuro, en bocas del Orinoco; desde San Félix de Guayana hasta los Valles de la Cordillera de la Costa, desde la Hoya del Lago de Maracaibo hasta Aragua de Maturín. Eran 600.000 kilómetros cuadrados de zona contaminada de los 914.000 del territorio venezolano. Habían pueblos y ciudades que eran emblemáticos de la Venezuela con malaria como Ortiz, Parapara, el Distrito de Obispos en Barinas ¿Por qué se escogió Morón para el inicio de la lucha antimalárica?
Se podrá afirmar que fue determinante para la selección de Morón durante la fase inicial de la lucha antimalárica la opinión favorable del doctor Enrique Tejera, entonces presidente del Estado Carabobo. Se indicará que la propuesta del doctor Tejera fue respetada por el nuevo gobierno y especialmente por el nuevo presidente del Estado Carabobo, doctor Manuel García, hecho que también es vinculante, pero ¿acaso no estaba todo el estado Carabobo padeciendo, desde principio del siglo XX, la penosa ruina del paludismo?
El doctor Fabián de Jesús Díaz, en su obra “Vida e Historia de la Medicina en la Provincia†(1.966), expresa lo siguiente:
La morbilidad de la zona era comandada por el paludismo, cuyas exacerbaciones anuales solían concluir con la entrada y salida de las lluvias. La insalubridad de la mayoría de los barrios de la ciudad era producto de las aguas estancadas, de la ausencia total de obras de drenaje, pavimentación y colección de aguas fluviales. La acción providente del estado se reducía, casi sistemáticamente, la distribución de sellos y papeletas de quinina.
El arraigo del mal en el territorio carabobeño era tan evidente que en 1.909, el inspector general de higiene pública señala en un informe que “El Paludismo continua produciendo estragos en nuestra población rural†(ibidem). La malaria en Carabobo era la primera causa de muerte, allí estaba la población más afectada según reporta el doctor Díaz, Ahora en su obra Luís Pérez Carreño (1.966):
Se encontraba mayoritariamente en los sectores del sur de Valencia, había una prevalencia de atacados hacia el sur de la ciudad, en los Municipios de Santa Rosa y Candelaria, donde predominaba la maleza, las aguas sin corriente, la vivienda insana, y la insalubridad ambiental. Los mismos factores, así como una igual y hasta mayor incidencia, regía para las parroquias y vecindarios foráneos: Tocuyito, Los Guayos, Flor Amarillo, La Loma, etc.
La propagación de la malaria llegó a producir un estado mental de preocupación permanente extendida en la opinión general de la población, e incluso en los facultativos, que pasaron a diagnosticar como paludismo cualquier otra enfermedad que presentara síntomas parecidos, y no hacerlo era ir contra el sentido común. El paludismo se encontraba larvado o supuestamente estaba latente, o indirectamente vinculado a otras afecciones. El doctor Pérez Carreño manifestó en una oportunidad que:
“El primer día de la pirexia, entre nosotros –lo de rigor, lo práctico- es referir a la malaria el desequilibrio orgánico y desde luego surge la indicación de la quinina; por que pensar en cualquier otra dolencia es siempre aventurado y en muchos casos es peligroso†(ibidem).
Esta es una de las razones por las cuales las estadísticas de la mortalidad por causa del paludismo es aproximada o imprecisa porque muchas muertes que fueron ocasionadas por otras enfermedades se le atribuían a la malaria y como la elaboración de las actas de defunciones eran potestad de los jefes civiles muchas veces los juicios podían haber sido equivocados:
El paludismo hasta marzo de 1.936 era diagnosticado por el jefe civil u otra persona representativa del poder civil. Pocas veces llegaba el diagnostico médico. Y ya sabemos que para personas no profesionales y de no regular cultura, el paludismo representaba un síndrome anémico cualquiera, sea anquilostomatico o de hambre simplemente (Bengoa y Lecanda, 1.980,169).
Y continúa Bengoa y Lecanda con el tema:
Es curioso observar en el medio rural el porcentaje tan enorme de diagnósticos profanos que hacen de mortalidad por paludismo y tisis. Todo enfermo anímico y raquítico (muchas veces de hambre) es diagnosticado de una de esas dos enfermedades. Por todo ello, a partir de marzo de 1.936, en que ya los diagnósticos eran mayormente de responsabilidad médica bajó tanto la mortalidad por paludismo (ibidem).
No es del todo cierto que a partir de 1.936 sean los médicos o, en el caso del paludismo sea la División de Malariología los que certifiquen las causas de la mortalidad; sobre todo en los pueblos del interior de la república continuaron los jefes civiles haciendo los diagnósticos hasta bien entrado el siglo XX, pudiéndose afirmar que estos siguieron en su labor de diagnósticos sobre todo en los sectores rurales, y sí la mortalidad de los registros de la División de Malariología (1.936), como apunta Bengoa y Lecanda, entonces los resultados no son imputables a diagnósticos errados sino a la verdadera acción emprendida por los erradicadores de la malaria.
El espacio geográfico de Puerto Cabello fue históricamente muy afamado por sus infecciones palúdicas. El General Rafael Urdaneta en 1.813 y el General Páez en 1.822, se quejaban por las menguas de sus ejércitos a consecuencia de las “pestes de calenturas endémicas†o “fiebres malignasâ€.
LA ENFERMEDAD DE LA COSTA
Al oeste de la ciudad de Puerto Cabello se encuentra el pueblo de Morón. Codazzi, en la segunda mitad del siglo XIX refiere que “tan sólo cerca de la costa se encuentra un temple malsano, en las montañas que bañan el Morón, el Alpargatón y el Urama hasta el Yaracuy†(1.960, 393). El sector de Morón ya era reconocido y no precisamente por buenas referencias, el paludismo era el atributo de la costa: “en los suburbios de Puerto Cabello se practica un poblamiento basado en la extracción de sal. Las principales salinas se extienden al oeste de la ciudad. Son áreas malsanas y los salineros están agobiados por el paludismo denominado en esta comarca enfermedad de la costa†(Cunill Grau, 1.987,348). De tal manera que también en la zona de Morón el paludismo era “histórico†ya que tenía una vieja tradición en el área desde tiempos desconocidos favorecido por las condiciones ambientales de clima y topografía. En Morón convergieron una serie de factores como el que explica el cronista Marín: “en cuanto a Morón, el caso es explicable, tierras bajas, situadas casi al nivel del mar, con aguas estancadas por todas partes, era un lugar propicio para la proliferación de los zancudos transmisores del paludismo. El mal se iba intensificando en forma implacable. No había manera de evitarlo†(1.971,25)
Es pertinente continuar con las palabras casi dramáticas del cronista Marín, pero que en realidad pintaban un cuadro de desesperación y angustia:
Se había roto el equilibrio ecológico: el número de sus defunciones era superior al de sus nacimientos. La muerte estaba en acecho por todas partes. Su población disminuía de una manera vertiginosa. Para 1.945, esta se había reducido a 800 habitantes, y no se piense que eran habitantes alegres, contentos de vivir, optimistas del futuro. Nada de eso. Veían un futuro cada vez más tenebroso, algunos de ellos preferían emigrar a otros lugares aún cuando para esto tuvieran que romper los nexos sentimentales que los ligaban al pequeño rincón geográfico donde habían vivido siempre. En esto no hay exageración alguna. El cuadro era sobrio. La funesta y trágica endemia de la malaria se había apoderado de toda la zona. Decir paludismo. Era tanto como decir desolación y muerte (Ibidem).
Las aseveraciones de Marín son muy respetables, pero es importante analizar algunas apreciaciones de la cita del cronista Marín en la búsqueda de mayor objetividad.
El cenco oficial de 1.941, anterior a la aplicación del DDT en Morón, denota un decrecimiento de su población. De 1.933 habitantes (censo de 1.936) la población se redujo a 1.795, es decir perdió 138 habitantes (7,13%) en cinco años. Se diría que el porcentaje es insignificante sino fuera porque la población en general aumentó en ese quinquenio; en el país se incrementó en 486.424 venezolanos, en Carabobo en 19.315 personas. En todos los distritos del Estado Carabobo creció, excepto en Puerto Cabello, donde decreció y específicamente en Morón ¿Cuál fue la causa de la baja de la población Móronense? Probablemente debido a las muertes por malaria y a las consecuentes emigraciones.
Los libros de defunciones de Morón fueron consultados en la prefectura de la localidad para verificar el número de Muertes, la edad de los difuntos y la causa de la muerte. En relación a los registros de las causas de las muertes en realidad no están avalados por profesionales de la medicina y se ha tomado el criterio que aquellas muertes reseñadas como “fiebreâ€, “fiebre cerebralâ€, “fiebre biliosaâ€, etc. Se han incluido como decesos palúdicos por corresponderse estas descripciones con los síntomas más aparentes de la malaria, aunque ello puede inducir al error debido a que otras enfermedades también pueden presentar esta pirexia.
En el quinquenio, (1.936-1.941) el número de defunciones en Morón (355) supera al de nacimientos (335) y del total de ellas el 45 por ciento (161) murieron de paludismo, es decir, de cada dos personas uno moría por ese mal. La curva de las defunciones se cruza con la de nacimientos en 1.940, sigue en alza en 1.941 para colocarse por debajo de los nacimientos en 1.942 y 1.943, vuelve a ascender en 1.944 superando de nuevo las defunciones a los nacimientos. En 1.940 ocurrió la diferencia más sustancial a favor de la mortalidad (91 a 41), en el mismo año las muertes por paludismo (48) es superior al total de nacimientos (41).
Otro elemento que hay que considerar es que en Morón como área endémica, los decesos por paludismo recaen fundamentalmente sobre los individuos con menor capacidad de memoria inmunológica, es decir en aquellas que no han tenido tiempo de adquirirla, en este caso en los infantes. En el segmento 1.936-1945 la mortalidad en los menores de diez años es sumamente alta, la mitad de los difuntos son niño. Proporcionalmente, en el decenio 1.940-1.950, el 53,5 por ciento del total de las personas murieron antes de los diez años, con una mayor suma en los menores de tres años de edad. Fallecían un promedio de treinta y dos niños anuales. De esa alta mortalidad infantil murieron de paludismo en el lapso, 1.936-1.941, el 49,76 por ciento del total general de las defunciones por causa de la malaria el 61,27 por ciento eran niños menores de 10 años.
Una cantidad importante de personas abandonaron el lugar por temor a contraer la enfermedad o fueron tras la búsqueda de mejorar sus condiciones materiales de vida, aquí dejaron el terruño que no les ofrecía perspectivas de progreso por el abatimiento económico de la zona, aunque ello significara romper con los vínculos afectivos como bien lo dijo el cronista Marín, resulta ilustrativo una anécdota del poeta Gottberg:
Otro peón contaba la experiencia de un ganadero de Guarico que regresaba para el hato El Punzón, después de un tiempo en Caracas. Llegado a una que fuere una población floreciente, quizás Ortiz, ya en el atardecer de una pesada jornada de viaje, halló el pueblo desierto. Solo encontró un anciano en el quicio de una puerta. Cuando el viajero le preguntó que había sucedido en el pueblo, el otro, sacando fuerza de la tristeza le respondió: la gente se fue huyéndole al paludismo y los que se quedaron por que se murieron - y que hace usted allí.- esperando la muerte. Contestó, fatalista el vecino (1.987,32)
No puede estar alegre alguien que este esperando la muerte ni otros cuyo medio social sea la desolación y la tragedia. Los 1.975 habitantes que tenía Morón en 1.941, según el censo oficial, se redujeron a 800, datos del cronista Marín. Para el año de 1.945, fecha del rociamiento del DDT, la población bajó a 311 de acuerdo a las palabras de Berti (1.997) “su población 311 habitantes enflaquecidos por la fiebre en 80 ranchos desvencijadosâ€, no es posible tener una cifra oficial de los habitantes de Morón para 1.945, pues es sabido que después del censo de 1.941, se realizó el de 1.950, cinco años después del rociamiento. Sin embargo, es seguro que la población siguió descendiendo en el periodo de 1.942-1.945, aunque las cuotas de natalidad y mortalidad del sector, no ofrecen una diferencia holgada y es solo en 1.944 cuando las defunciones exceden los nacimientos en un número de 18 personas. Para llegar a las sumas poblacionales que aportan Marín (800) y Berti (311) hubo que producirse una emigración en masa de mórenses hacia otros lugares.
Lamentablemente los libros de defunciones consultados en la prefectura de Morón, no contienen los motivos de las muertes de los fallecidos entre 1.942 y 1.946, porque allí se hubiese podido conocer el grado de incidencia malárica en esos cuatro años. Al no tener valores específicos de ese periodo se deben tomar forzosamente los informes disponibles. El paludismo ha debido ser en Morón tan grave en los años que preceden la utilización del insecticida, puesto que de lo contrario no se hubiese seleccionado este pueblo a nivel nacional existiendo otras localidades dramáticamente afectadas por el mal. Es por ello que se debe buscar el alcance y las características de la enfermedad; Berti, en cuanto a Morón señala:
Se criaban los zancudos vectores más peligrosos de Venezuela… existían las tres especies de parásitos causantes de la malaria: maligna o “económicaâ€, benigna y cuartana; bazos grandes con índices esplénicos del 99%. De cada mil personas morían 49 por años… (había) una escuela con 70 niños desnutridos y enfermos (1.997, 48).
Morón compuesto por ranchos de paja y bahareque rodeados de estanques de agua y lagunas por todas partes y un medio social miserable constituía un foco formidable para la proliferación de los zancudos transmisores, convirtiendo así el poblado en un núcleo de endemia palúdica. La localidad Móronense estaba casi al borde del colapso en el primer lustro de la década de los cuarenta, la muerte rondaba en los caminos y en las casas dispersas sus moradores acusaban el martirio de este mal.
De manera pues que había que empezar por Morón la campaña dedetizadora que pondría fin al paludismo en Venezuela.
La organización del evento programado para el día dos de diciembre estuvo a cargo del Ingeniero Gerardo González, jefe del servicio de fomento anti-malarico dependencia de la sección de ingeniería antimalarica de la división de malariología.
La cuadrilla número uno era la encargada de ejecutar el primer rociamiento en un rancho del pueblo de Morón. Esta cuadrilla era comandada por Levi Borges, el primer guarda jefe, y José Manuel Contreras, el guarda – operador; además formaban parte de esta cuadrilla los rociadores Francisco Solórzano, Valentín Gutiérrez, Juan García y Francisco Gutiérrez.
Ese dos de diciembre era día domingo, era un día de feria para Venezuela. Porque cuando “Levi Borges : Guarda jefe de la primera cuadrilla de dedetizadores, llamó a la puerta de un rancho de bahareque y techo de palmas, en el Municipio Moró, estaba comenzando para Venezuela una nueva etapa de profundas transformaciones†(Gottberg, 1.987, 56).
El primer rancho rociado con DDT por la cuadrilla número uno era de Melecio Castillo y María Pacheco, para ello se utilizó el DDT de grado técnico al 100 por ciento y polvo humedecido al 50 por ciento. El rociamiento debía ser completo y muy cuidadoso, lo suficientemente rociada la vivienda con el insecticida para que la acción residual durara por el tiempo previsto; debían hacerse nuevos rociamientos cada tres meses.
Estuvieron presentes en este hito de la historia contemporánea de Venezuela, aparte de los ya nombrados, las siguientes personalidades: El doctor Arnoldo Gabaldón, el Ingeniero Arturo Luís Berti, el doctor Manuel García, presidente del Estado Carabobo, Ricardo Montilla, presidente del estado Guarico, el doctor Manuel Salvador Barreto, malariólogo de Puerto Cabello, el doctor Lacenio Guerrero, medico jefe de la zona II de Malariología del estado Carabobo, el Ingeniero Rafael Sardi y el doctor Antonio Gómez Marcano de la sección de actividades médicas.
En el lugar donde se encontraba el rancho desvencijado rociado con DDT se construyó unas décadas después. – Inaugurado el dos de diciembre de 1.955 – un obelisco con un redondel de piedra donde yace al pie del mismo en una cama también de piedra, un Anópheles muerto construido en metal. Este monumento fue construido por iniciativa del Club de Leones de Valencia.
Desde el primer rociamiento en Morón “se pasó a 55 cuadrillas en 1.948 y a 96 en 1.952, efectuando un considerable número de rociamientos intradomiciliario; en efecto, durante el periodo de 1.945 – 1.994 fueron realizados un total de 24.121 rociamientos†(Guerrero y Borges, 1.995, 11).
La acción de los deditazadores se extendió de Carabobo al Estado Aragua, de allí pasó a otras zonas de fuerte incidencia palúdica como las tierras regadas por el Río Orinoco. En 1.947 el rociamiento se llevó a cabo en el extenso territorio comprendido entre Puerto Ayacucho y la desembocadura del Orinoco en el actual Estado Delta Amacuro.
SEÑORES
MUCHAS GRACIAS…………….
BIBLIOGRAFIA
Bengoa y Lecanda, J. M. (1.980). MEDICINA SOCIAL EN EL MEDIO RURAL VENEZOLANO. (Reedición de la versión original de 1.940) Valencia. Universidad de Carabobo. Facultad de Ciencias de la Salud.
Berti, L. A. (1.997). ARNOLDO GABALDON. Caracas. Ediciones del Congreso de la República, Imprenta Nacional.
Codazzi, A. (1.960). OBRAS ESCOGIDAS. Caracas. Ediciones del Ministerio de Educación. Biblioteca Venezolana de Cultura. Dirección de Cultura y Bellas artes.
Cunill Grau, P. (1.987). GEOGRAFIA DEL POBLAMIENTO VENEZOLANO EN EL SIGLO XIX. Caracas. Ediciones de la Presidencia de la República.
Díaz, F. (1.966). Dr. LUIS PEREZ CARREÑO. (1.866 – 1.966). Valencia. Publicaciones del Concejo Municipal de Valencia. Talleres gráficos de París en América, S. A.
________ (1.966) VIDA E HISTORIA DE LA MEDICINA EN LA PROVINCIA. Ediciones del Ejecutivo del Estado Carabobo.
Gottberg, C. (1.987). IMAGEN Y HUELLA DE ARNOLDO GABALDON. Caracas. Editorial INTERFUNDACIONES.
Guerrero, L. y Borges. (1.998). ARNOLDO GABALDON, UN PROCER CIVIL. Maracay. Editorial El Aragüeño.
Marín, A. (1.971). MORON AVE FENIX DE CARABOBO. Valencia. Ediciones de la PETROQUIMICA.
O. C. E. I. CENSO GENE
Datos del Morón de 1971
Para dar una idea sobre la localidad de Morón del año de 1971 en cuanto a los servicios, me referiré al Morón de hace cuarenta y cuatro años atrás.
Para tal fin me basaré en un informe del instituto venezolano de los seguros sociales (IVSS) de ese año instruido para estudiar la factibilidad de la construcción del centro de salud ubicado hoy en día en Las Colinas de Pequiven, al pie de la cordillera del litoral.
Este informe está incluido en mi libro "Morón: auge y caída del paludismo en Venezuela" (2005) de aquí extraeremos las citas textuales.
"La división de salud del instituto venezolano de los seguros sociales (IVSS) aporta valiosa información en un trabajo-encuesta del año de 1971, elaborado para la factibilidad del nuevo centro asistencial del IVSS, en relación a los servicios que poseen las viviendas de un total de 3623 unidades en la localidad señala que el 80,72% de las viviendas poseen servicios directo, por pila (pública) 14,11 %, otras 5,17%; eliminación de excretas por cloacas 18,41%, pozo séptico 40,27%, letrina 28,74%, suelo 12,58%, luz eléctrica 83,30%, kerosene 7,74%, velas 6,88%, otra forma 2,08%".
De todos estos datos resalta la prioridad sanitaria del área, los demás servicios de las viviendas son aceptables.
Los acometidos de cloacas se dificultaba por las diferencias de los cotas de nivel de los sectores habitados.
El aseo urbano y domiciliario se realiza parcialmente una vez a la semana con un camión volteo.
El resto de las viviendas se deshacían de la basura quemándola, creando así problemas de contaminación.
La estructura del empleo presentaban las siguientes características para 1971: "En Morón trabajaban 4805 personas, de las cuales el 75% lo hacen en plantas manufactureras pesadas para la fabricación de productos químicos, papel y derivados del petróleo, destinados al consumo nacional.
El 25% restante está ocupado en actividades terciarias de comercialización de bienes y servicios en el mercado local (MOP, 1971).
Estos datos del MOP no indican sobre los trabajadores del sector primario (agricultura, ganadería, etc.) que debían ser minoritarios pero existentes.
El efecto multiplicador del empleo básico tendente a producir nuevas fuentes de trabajos no es acentuado en Morón debido a diversas causas.
Entre ellas se debe señacompañías poseen sus propias urbanizaciones con cooperativas, supermercados y otras tiendas exclusivas para sus trabajadores.
Morón posee una gran inmigración y una población flotante considerable que los fines de semana retornan a su lugar de origen para llevarse consigo sus remuneraciones.
Otra fuente consultada, la división de Malariología dice que: "El 51,44% son artesanos y obreros, 11,54% son trabajadores de los servicios, el 7,58% son vendedores, el 5,68% son oficinistas, el 10% son profesionales y técnicos, el 10% se dedican a otras actividades, y el 3,86% no informaron (Malariología, 1971).
La escala de salarios según datos del MOP, 1971, son "El 20,4% tienen ingresos inferiores a mensuales, 41% entre bolívares 500,00 a 1000,00, 32,5% entre Bs.
1000,00 y 2500,00 y el 5,2% restante recibe ingresos superiores a Bs.
2500,00 Morón poseía una gran inmigramensuales (1972).
Con respecto a ción.
lar que el personal que posee mayor poder adquisitivo como los profesionales, gerentes y directivos de las empresas, no residen en la localidad sino en Puerto Cabello, Valencia y otros lugares, y es allí donde gasta e invierten su dinero.
Igualmente las los ingresos, el estudio del IVSS sobre Morón, del mismo año, sostiene: "Los ingresos per cápita son buenos y puede orientarse a la población en la forma de invertirlo para obtener mayor provecho que redunden en el mejoramiento de la vivienda, la alimentación, el vestido, educación, etc.
Para evaluar la parte educativa seguiremos con el mismo estudio del MOP de ese año: "El nivel educativo es bajo, el 16% de los adultos es analfabeta, 40% tiene primaria incompleta, 12% secundaria, y el 6% educación superior.
Estos últimos en su mayoría son profesionales al servicio de las plantas industriales localizadas en el área.
Excluyendo las escuelas de las industrias-petroquímica y venepal Morón posee media docena de centros de educación primaria, ninguna de secundaria cuya población escolar debe ser atendida por las instituciones de Puerto Cabello".
La zona está afectada por un alto índice de morbilidad y mortalidad.
Generalmente las enfermedades más comunes son de origen respiratorio y parasitario que representan el 50% del registro acumulativo de la medicatura rural del poblado para el año de 1970.
Entre las principales enfermedades están las anemias, catarros, helmintiasis, heridas, gastroenteritis, diarreas, asma, bronquitis, etc.
Las mayores causas de mortalidad: lesiones peculiares del periodo perinatal, enteritis y otras enfermedades diarreicas, neumonías, accidentes, enfermedades cardiovasculares, cáncer.
Escuche a este cronista todos los domingos de 8 a 9 am en el programa "Crónicas en domingo", por la emisora Caribeña Mil AM.
70 años de la erradicación del paludismo
Era día domingo y día Panamericano de la Salud; aquél 2 de diciembre de 1945.
El pueblo depauperado y triste, se preparaba para un ensayo científico que cambiaría el rumbo de la historia en materia de salud para Venezuela.
Y era que la pladel Paludismo ga azotaba inclementemente a los pueblos de Venezuela llenándolos de tragedia y de ruinas; el daño era tal que cada dos horas moría un venezolano a causa del Paludismo.
En lo que respecta a Morón, los números son deprimente: "Su población disminuía de una manera vertiginosa.
Para 1945, ésta se había reducido a 800 habitantes, y no se piense que eran habitantes alegres, contentos de vivir, optimistas del futuro.
Nada de eso, veían un porvenir cada vez más tenebroso" (Marín, A, 1971,25).
El número de defunciones superaba al de nacimiento por ejemplo, en el año de 1940 se murieron noventa y uno (91) moronenses y sólo nacieron cuarenta y uno (41).
El equilibrio vital estaba roto.
Los vectores o transmisores maláricos más temibles y peligrosos cose mo los anópheles albímanus y darlingi eran los que reinaban y hacían desastre en el territorio Morense.
La labor destructora de estos insectos era constante puesto que vivían y dormían en el mismo rancho de las potenciales víctimas, eran poseedores y transmisores del Plasmodium Falciparum que conducía rápida e inevitablemente a la muerte en pocos días, producía la fiebre llamada la "Económica" porque el enfermo moría rápidamente ahorrando los gastos médicos, ¿Por qué fue morón el pueblo escogido? Respondamos con las palabras de Gabaldón: "Porque Morón era fiel representante de la Venezuela con malaria.
Aquí la enfermedad era altamente endémica, los índices esplénicos llegaban hasta 99% y jamás habían bajado del 70.
Los dos más poderosos vectores del país, anópheles Darlingi y el Anopheles albimanus, presentes estaban en buen número y unidos sembraban la invalidez y la muerte".
Para acabar con tan terribles enemigos fue necesario adquirir un químico (EL DDT) que había sido utilizado con fines bélicos y usado también para sanear algunas islas del pacifico, pero cuya efectividad como insecticida, aún no había sido comprobada de tal manera que fue en el pueblo de Morón que se hizo la primera prueba y que afortunadamente La plaza el zancudo en Morón, simbolo de la lucha contra el paludismo.
dio resultados positivos y comenzó así el principio del fin del paludismo en Venezuela.
La división de Malariología fue la encargada de planificar el primer rociamiento del DDT en Morón, para ello encargó al Ingeniero Gerardo González, Jefe del Servicio de Fomento Anti-Malarica para la organización del acto.
La cuadrilla número uno ejecutó el rociamiento y estaba comandada por Levi Borges (el primer Guarda-Jefe) y José Manuel Contreras (Guarda-Operador), además formaban parte de ésta los rociadores Francisco Solorzano, Valentin Gutiérrez, Juan García y Francisco Gutiérrez.
El primer rancho rociado con DDT en Morón, era propiedad de Melecio Castillo y María Pacheco; para ello se utilizó el DDT grado técnico al 100% y polvo humedecido al 50.
Estuvieron presente las siguientes personalidades: El Dr. Arnoldo Gabaldon, el Ing. Arturo Luis Berti, el Dr. Manuel García, Presidente del Estado Carabobo, Ricardo Montilla, Presidente del Estado Guárico, el Dr. Manuel Salvador Barreto, Malariologo de Puerto Cabello, el Dr. Lacenio Guerrero, médico jefe de la zona II de Malariología del Estado Carabobo, el Ing. Rafael Sardi y el Dr. Antonio Gómez Marcano.
¿Y qué consecuencias positivas tuvo para Morón esta campaña antimalarica? Dejemos que sea el propio Dr.
Gabaldon que nos responda con su versada palabra y cómo máximo representante de este grupo de hombres que emprendieron como un deber la erradicación del paludismo en Venezuela, en ocasión de inaugurarse el monumento al zancudo caído en Morón el dos de diciembre de 1955: "¿Y qué ha sucedido en Morón desde entonces? Ya no es el pueblo melancólico y decadente.
El censo de 1950 señaló un cambio de rumbo en su población, y ésta, en vez de aminorarse, como sucedía antes, va creciendo.
Ya hoy, en lugar de aquellos 800 habitantes de hace diez años, más de 2000 llenos de entusiasmo, aquí laboran.
Ya no existen los 70 años macilentos en la escuela del pueblo, hoy de van a ella 190, llenos de vida y contento.
Ya no mueren 49 de cada 1000 personas, pues solo 10 de cada 1000 pagan su tributo a la muerte, como en los lugares más sanos del mundo.
Ya la industria no está representada por una vieja fábrica de aceite de coco con obreros de jornal medio de Bs 3,00 sino que una poderosa planta petroquímica se levanta orgullosa como piedra fundamental de nuestro desarrollo" Estas eran las expectativas futuras del pueblo de Morón pautadas por las palabras de un conocedor de la realidad malárica de esta localidad y que diez años después de iniciado el trabajo de exterminio de la plaga palúdica vuelve a ella a notar las diferencias y los avances en materia demográfica y en el crecimiento económico y social de aquella aldea que estuvo a punto de su desaparición...
Evolución educativa En Santa Ana
Con este escrito vamos a dar por concluido estas crónicas dedicadas a la urbanización Santa Ana en cuanto a su génesis como poblado y también en lo referente a la fundación de sus centros educativos más importantes. Los datos y la información histórica de este trabajo son producto de la investigación que ha hecho Argenis Alcalá, quien preocupado por la memoria colectiva de su vecindario santanero ha logrado plasmar en estas páginas de este prestigioso diario, su inquietud como investigador y para cual este cronista ha actuado como facilitador para el logro del objetivo señalado, atendiendo a lo que una vez dijo nuestro cronista mayor, Don Enrique Bernardo Núñez: "El pueblo mismo es el cronista por excelencia". He aquí el relato de Alcalá. En el año de 1971 se fundada la escuela básica Santa Ana. Esta surge por la necesidad que tenían las familias de esta comunidad por la educación de sus hijos, y el de contar con un espacio educativo adecuado para tal fin y que cumpliera con esas necesidades. ra ese En ese año se inicia la construcción de la escuela, cuyo nombre paentonces era Escuela concentrada núcleo 86 Santa Ana debiendo su nombre a que estaba construida en dicha urbanización, y en honor a la patrona de morón (Nuestra señora de Santa Ana). Fueron sus fundadores: El señor Amado Lugo(+), el señor Luis Carrillo, el señor Manuel Andará(+) y la señora Zoraida de Machado, estos a través de la ayuda brindada por las empresas Venepal, el instituto venezolano de petroquímica (IVP), la voklswagen de Venezuela, logran construir un RT dos (2) salones con los aprendices del INCE que laboraban en dichas empresas. Docentes para ese entonces: Beatriz Bustillos, Ana Landaeta y en el preescolar la maestra Yajaira, las cuales cobraban un bolívar (1) por alumno siendo este sus honorarios por su trabajo. Para el año de 1974 la señora Zoraida Machado, el señor Amado Lugo (+), el señor Luis Carrillo y el Señor Manuel Andará (+) redactan un oficio al Ministerio de educación solicitando llevar esta institución a escuela Básica en donde ese mismo año fue aprobado y se convierte en Escuela Básica Nacional Santa Ana. Para el año de 1972 los trabajadores de las empresas IVP (Instituto Venezolano de Petroquímica, Venepal, Empresas mixta (Ferralca, Produven y Tripoliven), forman una fundación de nombre Funda Morón y construyen unas casas en terrenos de Santa Ana, el encargado de la obra para ese entonces era el Doctor Veras Cadenas, estas casas fueron inauguradas en marzo de 1973, siendo dividida esta comunidad en dos urbanizaciones, Santa Ana y Funda Morón. En el año de 1979 se funda el Jardín de infancia "Santa Ana" tro de Investigación- Acción. De igual modo la institución atiende una matrícula no escolarizada con el apoyo de docentes especialistas en la Cartelera PAElicación de estrategias no convenEn el año 1971 fue fundada la escuela básica Santa Ana de Morón. En el año de 1979, se funda el Jardín de infancia "Santa Ana" con una infraestructura (Modelo R-2), dentro del cual se albergó durante 22 años una matrícula escolar de 96 alumnos en edades comprendidas entre 4 y 5 años distribuidos en 3 secciones; en los turnos mañana y tarde. Situación que se mantuvo hasta el año 2.000, cuando el Ejecutivo Nacional, la Zona Educativa del Estado Carabobo, a través de la Coordinación de la Escuela Bolivariana y el Municipio N° 04, con la aceptación de la Institución por parte de todas aquellas personas quienes hacen vida activa en ella, se crea el Jardín de Infancia Bolivariano Santa Ana 2.000. El CEI. Simoncito "Santa Ana" sufre su mayor transformación al convertirse en el nuevo proyecto educativo nacional mediante la activación del Programa Simoncito, transformándolo éste en un Centro Piloto Referencial Maternal del Municipio Juan José Mora. Albergando en aula permanente 137 niños y niñas en edades comprendidas de 01 a 06 años respectivamente, logrando de esta forma atención integral a niños y niñas en el nivel Maternal y Preescolar. Hoy convertidos en el Centro de Referencia de Venezuela para Latinoamérica dentro de la transformación e implementación de las nuevas metodologías de la Educación Inicial Simoncito como Cenpara espacios comunitarios, lo cual garantizara un aporte para estos espacios de alta vulnerabilidad, en cuanto a la capacitación de las madres voluntarias y la prosecución de dicha matricula no escolarizada a la Primera Etapa de Educación Primaria Venezolana. En actualidad la urbanización Santa Ana y de acuerdo con el censo demográfico realizado e información aportada por el consejo comunal de esta urbanización, la población está conformada por: cuatrocientas noventa y ocho familias (498), un total de dos mil ciento veintidós (2122) habitantes, de los cuales el 51,51% son mujeres, (1093 de 2122 habitantes), y 48,49% hombres (1029 de 2122 habitantes) los mismos fueron divididos por grupos de edades: de 0 a 14 años existen un total de 559 personas para un 26,34%, entre 15 y17 años, 154 personas para un7,26% de 18 a 60 años 1253 personas para un 59,05% y con respecto a la población mayor de 61 años el 7,35%. En lo socio económico y lo socio cultural también ha evolucionado ya que cuenta con una escuela, un jardín de infancia tipo simoncito, un módulo de Barrio adentro, electrificación, agua potable y servida y líneas de cantv, cuenta con dos (02) fundaciones culturales como son: La fundación Sanjuaneros de Santa Ana y la fundación Buscando Nuestras Raíces.
La fundación de Santa Ana
Hoy presentamos al lector varios testimonios de los primeros habitantes de la urbanización Santa Ana para tratar de descifrar el asentamiento originario de este importante sector del Municipio Mora; para ello se utilizó la historia oral, el testimonio viviente que muy bien fue compilado por un vecino de esa comunidad como lo es Argenis Alcalá, TSU en medios de comunicación y que actualmente busca su licenciatura en comunicación social, cursando el séptimo semestre.
Por considerarlo de importancia para la comprensión de nuestra historia local la estamos reproduciendo textualmente "Según los testimonios de estas personas, ésta tiene sus inicios en la década de los, 50 específicamente en el año 58 con la llegada de unos italianos de nombres, Bruno, Giuseppe y Emilio Gaspared, en tiempos en donde solo existían grandes fincas, cuyos dueños eran los Galavis, existían grandes árboles de samanes y la atravesaba un gran río el cual fue canalizado, estos eran constructores y vivían en una pieza que fue construida para depósito de los materiales de construcción serían utilizados en que la canalización del río que cambiaría su rumbo.
Y ellos trabajaban en dicha canalización y a la vez cuidaban este material, siendo esta pieza la primera edificación en esta población, estando ubicada en los terrenos donde existía el antiguo bar Los Tiburones, en donde actualmente existe la iglesia de los mormones.
Se dice que estos terrenos no fueron invadidos, si no donados por el ingeniero Toñolet de la empresa Petroquímica, actualmente Pequiven, los habitantes deciden colocarle este nombre de Santa Ana en honor a la virgen de Santa Ana y por una hacienda que existió en la zona mucho tiempo antes con ese nombre.
El señor Alejandro Rengifo (Alejuca) habitante de la calle Venezuela nº 43 nos relata en su testimonio, que en el año de 1959 cuando él llegó a orillas del río Morón en compañía de sus padres, don Eusebio González y su madre doña Francisca Jerónima Rengifo y sus hermanos, a la edad 16 años, construyeron una casita de barro, ya viArgenis Alcalá, vecino de la urbavían los italianos Bruno, Emilio Gaspared y Giuseppe, quienes serían los primeros habitantes de esta.
En ese entonces existirían solo seis (6) casas, cuyos dueños eran Bernardino Veliz (El venao), el señor Gil y su esposa Ana de Gil, Sixto García Eusebio González, y Giuseppe.
Todas estas casas ubicadas orillas del río en donde al Frente de ellas existía un camino que tenía por nombre el Tartagal, debiéndose su nombre a que en ese nización Santa Ana, lugar existían muchas matas de tártago, ese camino es lo que hoy en día conocemos como la calle Venezuela, por eso es que se dice que esta calle es la primera que existió en esta urbanización, no siendo así, ya que para ese entonces existía una calle que va desde la urbanización Santa Ana hasta el barrio el Dique que era por donde se transportaba el material para la canalización del río Morón, siendo esta la actual calle el canal o calle 0.
Pasado ya el tiempo fabricaron los señores, Juan Vadell las familias de Alejandro, Adán, y Nelson Siliet, siguiéndoles los señores Ãngel Chirinos, Isidora Yansen, Belén Acosta y la señora Pastora Arias.
Por la parte trasera de estas casas, por donde estaba una laguna vivía el señor Mateo, las familias Morales, familia Guerra y familia Hurtado.
El señor Ignacio Vargas, (nacho), 87 años, habitante de la calle 3 n° 25, en su testimonio comenta que estos terrenos fueron donados y no invadidos en el año de 1962, por la empresa Petroquímica y que la primera calle fue la calle Venezuela, y debe su nombre a la versión o leyenda de que Simón Bolívar había pasado por allí a caballo para dirigirse a Puerto Cabello.
El señor José Guerra 80 años habita en la calle 7 n° 11.
Menciona que cuando llegó en el año de 1962 lo que había eran 6 casitas ubicadas en terrenos donados por petroquímica, con medidas de 10 metros de frente por 25 de fondo medidos por el Ingeniero Toñolet.
Además afirma que esto era puro pozos de agua, alega que en la calle en donde él vive le puso la pega la uña porque ahí los vecinos jugaban dominó y no podían ver una gallina en la calle porque esta se perdía.
La señora Ramona Morales 77 años habitante de la calle 4 de la urbanización presenta un documento en donde está la donación de su parcela 201, el 5 de abril de 1966 por el instituto venezolano de petroquímica (IVP), encargado de las medidas el Ingeniero Toñolet ella cuenta que cuando llegó esto era puro monte y pozos de agua, las calles eran caminos, luego se empieza a formar la comunidad, los vecinos fueron tomando parcelas no por invasión si no que eran donadas para descongestionar el casco de morón.
El señor Julio Abreu 70 años habitante de la calle 3 n° 13 cuenta que las 6 casitas que existían eran hechas con cajones de madera compradas en 20 bolívares y así construían sus casas, luego se fue poblando cuando el bloque costaba 2 bolívares, en el año de 1964 fue cuando colocaron las tuberías de agua, cloacas y asfaltado de algunas calles estos servicios se consiguieron a través de una junta comunal, integrada por el señor Pánfilo Sevilla y el señor José Saavedra, fueron unos de los primeros luchadores sociales en conseguir beneficios en esta urbanización.
El señor Jorge Ojeda de 59 años habitante de la calle 3 n° 14 tiene viviendo en la comunidad 46 años, manifestó Santa Ana se inició que en la calle Venezuela, luego se fueron formando calles consecutivas, alega que en el año de 1968 se funda el transporte circunvalación, la escuela se funda en el 1971 y en el 1984 se asfaltan todas las calles de la comunidad".
Libro Crónicas desde Morón - El Trapiche Viejo
En terrenos de colinas de suaves pendientes, hacia el noroeste del municipio, hubo una vez un pequeño trapiche destinado a producir melaza para alimentar el ganado y papelón para endulzar el café de los parroquianos y demás uso de confiterías. Sería en la década de los cincuenta su pleno funcionamiento y en los primeros años de los sesenta su muerte anunciada. Ahora no puedo precisar su vida útil. No es extraño que este trapiche fuera también propiedad de Galavís, aunque alguien me dijo que estuvo bajo la égida del doctor Carozzo o de la Petroquímica. Su producción debió ser limitada, circunscrita a un consumo moderado.
Cuando adolescentes, pudimos ver el viejo trapiche abandonado, aún funcionaba el sistema mecánico de la molienda y en cilindricos tanques subterráneos permanecía todavía la melaza olvidada cuyo penetrante aroma denotaba el florecimiento y la prosperidad de otros tiempos.
En un pequeño valle se hizo un campo para jugar al béisbol. Eran los tiempos de barrio Coro Viejo o Bota Burro. Se fueron excavando las paredes del cerro para ganar terreno plano, puesto que por el otro extremo una ciénaga casi permanente amenazaba con tomar el espacio conquistado. Los amigos de la cacería frecuentaban el lugar por la presencia de varias especies de animales silvestres. Joaquín Delfín mataba tigres con su machete y su perra cazadora y Juan Zavala los espantaba con su sombrero (¡Sooo, tigre!) cuando estaban a la orilla del camino.
En algún paraje escondido, Emiro Reyes y Rafael Velásquez echaron amarras a una rucia y la alimentaron cierto tiempo. No sabemos cuál era el motivo de esta actitud, quizás eran guiados por su amor conservacionista hacia los animales. ¿Usted cree? Otro que era un experto en amarrar con mecate a los cuadrúpedos fue Alexis Hernández.
Hablando beisbolísticamente, el campo se hizo a duras penas y con mucho sacrificio. Recordamos entre los jefes y entrenadores de esos años a Ángel Eugo y a Héctor Idehoven. El primero fue manager de un equipo trabuco llamado "Trapiche Star" -del cual fui short stop- que llevó el nombre de Morón lejos de sus fronteras.
El segundo lidió con muchos de nosotros para hacernos peloteros, siempre sentimos su mano amiga en todos los campos improvisados donde se jugaba entonces: La Pancha, la vega del río Morón cerca de La Charneca, en los terrenos cerca de la empresa de explosivos, y otros.
En el campo de El Trapiche se daban grandes caimaneras, pero también se trabajaba en el desmonte simultáneamente. Una vez, estando en ambas faenas, unos cortaban monte y otros jugábamos, se encontraba Félix Coyote en un bajo del campo cuando de pronto le cayó sobre el cuello una enorme culebra que se le enroscó en el mismo; este cristiano pegó una solemne carrera que nadie lo pudo alcanzar para quitarle el reptil del pescuezo: todavía lo andan buscando. El viejo campo de béisbol d El Trapiche hoy permanece cubierto por las aguas que un tubo roto, de esos que van hacia Pequiven, vertió por largo tiempo sin que nadie pudiera evitarlo. Hoy, en vez de oírse los gritos alegres de los peloteros se oye el croar de las ranas y el sigilo de la baba cuando acecha a su presa.
En la parte alta de El Trapiche se conformó un barrio de forma longitudinal que llega hasta el sector El Retruque, en las inmediaciones del barrio Valle Verde. Los pobladores son de escasos recursos. Poseen medianamente algunos servicios. Sin embargo, se ha observado crecer, en los últimos años, los índices de delincuencia y marginalidad.
"Udón Pérez"se llama su escuela, que se construyó sobre las viejas instalaciones de El Trapiche. Esta escuela fue creada agracias a las iniciativas del Club de Leones de Morón conjuntamente con el sindicato de Pequiven y la municipalidad de Puerto Cabello. En la actualidad es una escuela perteneciente al ayuntamiento morense y es dirigida por Irais de Pacheco. Se me dice que el nombre de "Udón Pérez" se le puso por la presencia de varios maracuchos en los organismos gestores que así quisieron honrar la memoria del ilustre poeta nacido en Maracaibo el 6 de marzo de 1871. Fue el poeta que le cantó a la tierra del sol amada, quien compuso la letra del himno del estado Zulia. Quedó huérfano a los diez años de edad y esto no fue obstáculo para que estudiara en la Universidad del Zulia medicina y ciencias políticas, aunque no se graduaría nunca "a pesar de haber podido hacerlo con honores, porque decía que había aprendido para ser docto y no doctor". Fue un poeta clásico y romántico. Udón Pérez murió repentinamente el 24 de julio de 1926.
Siempre vuelvo al trapiche cuando voy a darle zapato, en dominó, a Onésimo Riera.
El Eje Morón-Puerto Cabello en 1955 (II Parte)
Por considerar de importancia capital para comprender el proceso urbano-industrial vinculado al desarrollo socioeconómico del área vamos a resumirles la segunda parte del informe del año 1955 aprobado por la comisión nacional de urbanismo para la localización de la población obrera de la industria petroquímica.
Señalaré los aspectos más importantes que tuvieron incidencia en la conformación del espacio físico de la infraestructura de lo y que es Morón en la actualidad o el Morón contemporáneo.
Uno de los elementos básicos para la transformación de Morón era la canalización del río homónimo para poder recuperar así una gran extensión de terreno en la parte central y sur del poblado para utilizarlo en el crecimiento urbano del sector; al respecto, dice el informe: "La idea central de la nueva estructura urbana está basada en la canalización del tramo bajo del río Morón, lo cual permite recuperar grande extensiones normalmente inundadas por el río, al mismo tiempo se convierte en un elemento preciso del panorama y del paisaje y quizás pueda ser aprovechado su caudal para dragar en forma controlada una red de canales que hagan posible levantar el nivel de los terrenos inmediatos al mar entre los ríos antes mencionados.
Este tratamiento del río permitirá normalizar la conjunción de las dos vías más importantes que allí se enlazan: Coro-Morón y Barquisimeto-Puerto Cabello, lográndose un trazado del último tramo de la primera, más racional y posiblemente un dispositivo no interferido como hoy, por construcciones anárquicas (ranchos) y comercio cuyo funcionamiento significa para el tráfico regional una disminución de velocidades (90 km/h) de capacidad y un constante peligro para los pobladores del actual Morón, cuya estructura en su actualidad, si se mantiene, obligara en el futuro un cambio de trazado a las comunicaciones troncales regionales".
Realmente esta apreciación es visionaria puesto que fue precisamente lo que se hizo veinte años después con la construcción del distribuidor de Palma Sola para desviar el paso por el centro de El Eje Morón-Puerto Cabello dio un impulsa industrial en la zona.
Morón y hacerlo por un costado con los viajeros que van o vienen desde Coro hacia el centro del país.
Y también es lo se está haciendo actualmente con el distribuidor CAVIM para desviar a los que transitan por la panamericana.
En cuanto a la localización para el alojamiento de los obreros de la industria petroquímica el sitio escogido fue en la actual Urbanización Colinas de Pequiven, para tal efecto, el informe de 1955 señala: "La localización está en la parte alta al sur de la carretera Barquisimeto-Puerto Cabello, terrenos estos de más fácil drenaje, cuyos costos de urbanismo, serán sensiblemente más bajos que los del área al norte de la misma carretera, cuya utilización y valorización los pone en buena perspectiva para ser emprendida por empresas privadas.
No hay duda que los terrenos antes reunían condiciones adecuadas para ubicar allí la población obrera lo suficientemente cerca de su trabajo y lo suficientemente aislados del mismo; el elemento predominante del panorama de esta sección es el mar y no la silueta de las instalaciones industriales que puedan a la larga tener una influencia no muy favorable en la debida higiene mental del trabajador y en su rendimiento durante las horas de trabajo debido precisamente al cambio de ambiente." Referente a la educación, el informe sostiene que en el área residencial para los obreros petroquímicos debe construirse instituciones para la educación inicial o primaria, es por ello que se construyó allí el "Grupo Escolar Morón", llamada popularmente "escuela las colinas de Pequiven", sin embargo, respecto a la educación de otros niveles se dice: "Las escuelas superiores deben inicialmente, situarse en Puerto Cabello, núcleo tradicional y cabeza del sector, a excepción de escuela técnica-industrial que deberá funcionar íntimamente con la petroquímica.
Esta argumentación es válida para la distribución de servicios relacionados con la salud, servicios, sociales, etc." una Por ello se entiende que el primer liceo en Morón funciono a partir de los años setenta (El Ambrosio Plaza), el Seguro Social en los años siguientes, si bien funcionó uno en las mismas instalaciones de la industria, menos mal que Morón se servía de la medicatura rural desde los años cuarenta: Por lo demás, el resto de los servicios estaban en Puerto cabello.
Escuche a este cronista todos los domingos de 8 a 9 en el programa "Crónicas en domingo" por la emisora Caribeña Mil AM.
Libro Crónicas desde Morón - El Barrio de Los Apamates
Dos semicurvas y una recta componen la vieja callejuela que se extiende de oeste a este. No posee otra salida que la misma entrada que es por la avenida Falcón, aunque uno o dos recovecos conducen a los peatones hacia los lados de los barrios El Jabillo y La Charneca. Este barrio fue emplazado en un terreno muy irregular, al borde de una gran ciénaga, llamada La Plancha, que lo cubre por el lado sur y en tiempo de lluvia se expande hacia el este. Por el norte le cae una quebrada intermitente que se une en el extremo de la calle a los terrenos cóncavos de La Plancha. Estas condiciones topográficas hicieron que las casas se acomodaran anárquicamente y la calle se configurara sin ninguna simetría u orden. Generalmente es estrecha, aunque en algunos puntos se ensancha; una que otra casa están a media calle.
El barrio se fundó en el segundo lustro de la década de los años cincuenta en terrenos de un antiguo potrero. Su creación fue producto de la inmigración de falconianos que vinieron tras los puestos de trabajo de la incipiente industria petroquímica, humildes corianos que parapetearon sus humildes viviendas con materiales sencillos o de desechos.
Los barrios del norte del municipio entre los cuales citamos a Bota Burro, El Mamón, El Jabillo y Unión, todos adyacentes a la avenida Falcón, fueron los que concentraron, en esa época, la mayor cantidad de "cabezones" provenientes de la tierra de los caquetíos. Entre los fundadores del barrio Los Apamates recordamos a José del Carmen Fernádez, Luis Acosta, José Faneite, Francisco Rodríguez, Isabel de Rodríguez, Dionisio Sánchez, Modesto Gotilla, Juan de Dios Lugo, Ramón "el loco", Cosme Coello, Domingo Manzano, Eustaquio Montañés, Fay Calembé, Tomás Méndez, Leonor de Quintero, Gregorio Quevedo, José Partida; por la Av. Falcón, los Romero y los Sirit.
En la quebrada húmeda había crecido una hilera de los altos apamates que cuando florecían el cielo del barrio se nublaba de violetas y los niños de entonces jugaban con las flores que al desprenderse de la cima caían girando en sí mismas como un trompo, y movidas por la brisa se hacía difícil tomarlas en el aire; ése era el juego, quien tomara mayor cantidad era el ganador.
Eran los tiempos de los juegos infantiles sanos y de la tradición muy venezolana. Lamentablemente han desaparecido y los muchachos de ahora se inclinan prematuramente por los juegos de adultos (caballos, loterías, etc.) o llevados por los valores foráneos que preconiza la televisión buscan entretenerse en actos que en la mayoría de las veces hacen apología a la agresividad y a la violencia.
Entre los juegos que disfrutaban los zagalos del barrio estaban: policías y ladrones, el fusilado (al que perdía se le deban vanos pelotazos por la espalda), las metras o canicas, riñas de trompos (más de uno lloraba cuando le rajaban el trompo), guataco por las orejas, palito matequillero, la pelota de goma callejera. Estos juegos empezaban y terminaban en un gran bullicio o algarabía. Otras veces los muchachos se acurrucaban en las aceras a oír los cuentos o historias de algún adulto o galanteaban a las muchachas con un rin de bicleta o un neumático que empujaban simulando un automóvil o andaban sobre una varilla de madera que se convertía en caballo.
Con el tiempo cayeron los apamates y al barrio se le llamó solamente Unión. Uno a uno fueron desapareciendo, uno por la acción del hombre y otros por fuerza de la naturaleza. La transformación llegó, los infantes se hicieron adolescentes, y éstos, adultos.
Buscaron el porvenir en los caminos tortuosos de la vida, el viejo barrio había servido para una etapa de la existencia, ya que se hacían necesarios nuevos horizontes. A uno pocos mayores se los llevó la pelona; otros, cuando jóvenes, se marcharon a Valencia; pocos sucumbieron ante las sustancias psicotropicas y la mayoría han encontrado otros lares y se mantienen fieles a principios de honestidad y laboriosidad.
Cuando fuimos concejales logramos asfaltarles su única calle y se les construyó una buena cancha deportiva. Giannatale le hizo un puente, lástima que hoy esté carcomido por la herrumbre. Los gobiernos (local y regional) sustituyeron la red de aguas blancas y lo dotaron de cloacas, aceras y brocales. La escuelita (construida por los fundadores) fue ampliada mejorándola considerablemente gracias a la intervenciones de las maestras Mirian, Loly y Haydée.
Barrio Unión fue el primer barrio de Morón que formó una junta de vecinos, no obstante, quedó sin protocolizar en las oficinas de registro.
Comunidad Moronera II
Creo importante continuar con el contenido de la correspondencia dirigida al Presidente Rómulo Betancourt por la comunidad moronera "Casa de Tejas", por considerarla con un valor histórico extraordinario.
El documento de la donación de las tierras firmado por el Mariscal Falcón en 1866 fue ratificado por el Presidente general Joaquín Crespo en 1897 tal como consta en el archivo del Ministerio del Interior de ese año en el Tomo 3, Pag. 85.
Sin embargo, Pérez Jiménez hizo caso omiso a la legalidad de la documentación y sólo respondió a través de un telegrama; sigamos textualmente las palabras de los afectados: "Así correspondió el Sátrapa a nuestro reclamo.
Él también tenía las manos metidas en el despojo y no hubo compasión para estos infelices trabajadores agrícolas de este histórico pueblo, que fue el cuartel de aquellos aguerridos que con el mayor fervor colaboraron con los generales Zamora y Falcón en la contienda federativa.
Hoy (1959) cuando comienza a definirse una nueva era de sosiego y esperanzas, nos apresuremos a solicitar de Ud. señor presidente, la protección y amparo de nuestro derecho en esta propiedad "Casa de Tejas", como ya lo habíamos planteado documentalmente a la Junta ya mencionada; propiedad ésta por la cual fuimos atacados en el año 1919 por el General Juan Vicente Gómez que lo hizo acusar por un testaferro como tierras baldías; hubo la oposición, fueron (los propietarios) al castillo Libertador, pero nuestras escrituras comprobaron que no eran tierras baldías y Gómez no pudo despojarnos...
Ahora (1955) nuevamente aparecen vendidas (las tierras), por uno de los jerarcas de la oprobiosa dictadura fenecida, al Instituto de Petroquímica, el cual batió el record en la destrucción desvastadora de todos los fundos agrícolas y pecuarios de este compromiso y todo aquello que constituía el patrimonio para su subsistencia y sentenciada a desaparecer hasta la misma población, que por milagro providencial no llego a consumarse su destrucción.
Esta anormalidad ha producido un alcance desesperado de dificultades que después de arrebatarles o destruirles sus sembrados o medios de alimentarse con sus familias, a esos desheredados, a esos hombres desalojados no se les daba trabajo en el Instituto (Petroquímica), sino a los foráneos, lo que dio base para la emigración de la mayor parte de los habitantes hacia los centros (urbanos), ya de por si congestionados".
Este es el drama social creado cuando la llegada de la industria petroquímica a Morón, los terrófagos del régimen perejimenista hicieron suculentos negocios con el despojo, compra a precios de gallina flaca y hacen ventas onerosas al mismo estado que en este caso estaba representado por los regentes del extinto I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica). Continuara con la última parte.
RESUMEN HECHO CON INTELIGENCIA ARTIFICIAL:
La comunidad moronera “Casa de Tejas†envió una correspondencia al Presidente Rómulo Betancourt, la cual consideran de gran valor histórico. El documento de la donación de las tierras firmado por el Mariscal Falcón en 1866 fue ratificado por el Presidente general Joaquín Crespo en 1897. Pérez Jiménez ignoró la legalidad de la documentación y sólo respondió a través de un telegrama. La comunidad pide la protección y amparo de su derecho en esta propiedad “Casa de Tejasâ€, por la cual fueron atacados en el año 1919 por el General Juan Vicente Gómez. Nuestras escrituras comprobaron que no eran tierras baldías y Gómez no pudo despojarnos.
En 1955, las tierras fueron vendidas al Instituto de Petroquímica por uno de los jerarcas de la dictadura. El Instituto destruyó todos los fundos agrícolas y pecuarios, lo que produjo un alcance desesperado de dificultades. A los desheredados no se les daba trabajo en el Instituto, sino a los foráneos, lo que dio base para la emigración de la mayor parte de los habitantes hacia los centros urbanos. Los terrófagos del régimen perejimenista hicieron suculentos negocios con el despojo, compra a precios de gallina flaca y hacen ventas onerosas al mismo estado que en este caso estaba representado por los regentes del extinto I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica).
OTRO RESUMEN HECHO POR INTELIGENCIA ARTIFICIAL
La comunidad de “Casa de Tejas†envió una carta al Presidente Rómulo Betancourt, la cual consideramos de gran valor histórico. El documento de donación de las tierras, firmado por el Mariscal Falcón en 1866, fue ratificado por el Presidente General Joaquín Crespo en 1897. Sin embargo, Pérez Jiménez ignoró la legalidad de la documentación y sólo respondió a través de un telegrama. La comunidad pide la protección y amparo de su derecho en esta propiedad “Casa de Tejasâ€, por la cual fueron atacados en el año 1919 por el General Juan Vicente Gómez. Según sus escrituras, las tierras no eran baldías y Gómez no pudo despojarlos.
En 1955, uno de los jerarcas de la dictadura vendió las tierras al Instituto de Petroquímica. El Instituto, sin embargo, destruyó todos los fundos agrícolas y pecuarios, lo que produjo un alcance desesperado de dificultades. A los desheredados no se les daba trabajo en el Instituto, sino a los foráneos, lo que dio base para la emigración de la mayor parte de los habitantes hacia los centros urbanos. Los terrófagos del régimen perejimenista hicieron suculentos negocios con el despojo, comprando a precios de gallina flaca y haciendo ventas onerosas al mismo estado que en este caso estaba representado por los regentes del extinto I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica).
Siempre en la Utopía
El pasado jueves siete del presente mes en la ciudad de Valencia, Galería Braulio Salazar, asistimos a un gran reencuentro con la historia política contemporánea, con la perseverante lucha de un autentico revolucionario, sus vivencias, sus recuerdos, pero además, fue un reencuentro de viejos amigos, viejos militantes de la izquierda venezolana que asumieron o que asumimos en un momento dado de nuestra historia protagonismos en diferentes posiciones del combate político y social. Me refiero al acto de presentación del libro "Siempre en la Utopía" (Crónicas de medio siglo y una historia del MIR) del autor Segundo Meléndez. Este voluminoso libro de 315 páginas denota una experiencia militante y política de un gran venezolano, un hombre trabajador, valiente, consecuente, fiel a su credo ideológico que expuso su vida en aras de la lucha revolucionaria. Es Segundo Meléndez un hombre excepcional, humilde, inteligente, forjado y formado en las luchas diarias de los barrios y los sectores populares. Es un maestro y un amigo que valora la amistad por sobre todas las cosas. Segundo Meléndez (1937) es técnico petrolero (1961), luchador contra la dictadura de Pérez Jiménez, dirigente estudiantil. Participa en la fundación del MIR y como miembro de su comando nacional actúa en la lucha política y armada. Preso varias veces, acusado de subversivo y sometido a brutales torturas en 1968. De vuelta a la lucha pacifica, impulsó la reconstrucción del MIR y en 1987 participó en la fusión MIR-MAS. Miembro de la dirección nacional del M. A. S. Electo diputado en 1988, 1993, 1998, fue presidente de la comisión de asuntos vecinales, jefe de la fracción parlamentaria del M. A. S, presidente de la comisión de política exterior y primer vicepresidente de la cámara de diputado. En 1999 fue electo miembro de la asamblea nacional constituyente. El acto también fue un aquelarre para la conversación y el acercamiento a viejos amigos que las circunstancias no habían permitido volver a verlos como los ex presidentes Ge la F.C.U de la Universidad de Carabobo Silverio Hernández, Edgar González, Melvin Humbría, ex dirigentes como Luis Enrique Vizcaya, Eli Yepez, Nacir Kablán, Rafael Almarza, Américo Martin (presentador del libro y fundador del MIR), Luis Alvarado, Abilio Cordero, Julio Castillo, Argenis Urdaneta, Iván Hurtado (Cronista de la Universidad), Ulises Rojas (Vicerrector académico de la UC), Argenis Caraballo, Eduardo Sentei, Rubén Ballestero, y en general gente de raíces miristas que en un tiempo fueron la primera fuerza de la Universidad de Carabobo. En relación a Morón, el autor del libro señala lo siguiente: "Yo me instalé en Morón Puerto Cabello (1971) en donde se concentraba la industria petroquímica y operaban otras empresas importantes como la ensambladora de automóviles VW (Volkswagen), los celebres escarabajos, la industria de papel y otras y, además, alberga, como sabemos, un importante puerto marítimo, mis condiciones de vida aquí eran muy difíciles, además de lo inhóspito del medio ambiente, carecíamos de los recursos indispensables para el trabajo y sin embargo pudimos lograr cierta ascendencia sobre el movimiento obrero". Continuaremos con esta crónica en la próxima entrega en lo relativo a Morón. *Cronista Oficial Municipio Juan José Mora. del
Morón medio siglo atrás (Final)
Finalizaremos con ésta la serie de crónicas dedicadas al Morón de hace 50 años atrás, en esta oportunidad haremos un bosquejo de la producción y de los servicios que en esa época caracterizaban a esta comunidad según el informe preliminar elaborado por la Dirección de Malariología y saneamiento ambiental del estado Carabobo.
"El porcentaje de personas que se dedican a la agricultura es bastante reducido, lo hacen en el fundo "Alpargatón" del I.A.N., pero aún no tienen títulos de propiedad; su dedicación a esta actividad no es exclusiva y el decir de los funcionarios del M.A.C lo hacen prácticamente por sport y no como un medio de subsistencia, por cuanto la mayoría trabajan además como obreros, bien agrícolas o industriales.
Sus conucos están a unos 17 km, puede anotarse que los pocos agricultores siembran con preferencia maíz, caraotas y verduras.
Las industrias existentes son las siguientes: Instituto Venezolano de Petroquímica (I.V.P), Corporación Venezolana del Petróleo (C.V.P), Venepal y Planta de ensamblaje La Wolkswagen.
Estas cuatro empresas absorben un promedio de 2000 trabajadores".
En cuanto al trabajo especializado dice: "Existen 3 sastrerías, 20 costureras entre mujeres y hombres que no tienen talleres, 60 albañiles, I taller de carpintería, 10 carpinteros, 2 latonerías y 4 talleres mecánicos...
Aquí, como en la gran parte del país, los negocios importantes se hallan en manos de extranjeros, estando en poder de los criollos únicamente las pequeñas bodegas.
El comercio en el pobla-" do está integrado así: 48 bodegas, 3 supermercados, 6 carnicerías, 2 panaderías, 10 tiendas, 2 farmacias, 3 ventas de materiales de construcción, 1 mueblería, 1 tapicería, 1 joyería, 3 sastrerías, 2 pescaderías, 1 quincallería y 4 estaciones de servicio.
Los materiales de construcción son obtenidos a los siguientes precios: piedra a Bs. 30 el camión, arena a Bs. 8 el m3, bloques de arcilla Bs. 380 el millar, traídos de Yaracuy y bloque de cemento Bs. 340 el millar. Morón medio siglo atrás (Final).
En la comunidad existen cuatro sindicatos, uno de agricultores y tres de obreros industriales.
El sindicato de agricultores, al cual denominan "Sindicato profesional de trabajadores agropecuarios del Municipio Mora, es de reciente fundación, pues hasta hace poco formaban parte del sindicato del asentamiento "Alpargatón", tienen 60 miembros y su directiva está constituida así: Secretario general Martín González, organización José Barbena, reclamos Edilio Revilla, actas y relaciones Hilario Piña, vigilancia y asistencia social Silvestre Lugo, secretaría de finanzas Antonio Talavera, secretario agrario y cooperativa Martín Yánez.
El sindicato obrero de la petroquímica tiene 1.200 miembros, pagan Bs.1 mensual, la junta directiva está integrada de la siguiente manera: Secretario general Emiliano Martínez, organización interna Tulio Polanco, organización externa Beatriz Maduro, cultura y deporte Gregorio Colina, reclamos Bertilio Durán, relaciones y propaganda Tulio Roa, actas y correspondencia Rafael García, finanzas Pedro Gómez, asuntos sociales Luis Reyes.
El sindicato de trabajadores de la industria del papel estaba integrada así: Secretario general José M. Baloche, finanzas Aquiles Chanduci, actas Leonardo Melean, disciplina Ramón Castillo, deportes Rómulo Mago, cultura y propaganda Teodoro Duarte.
Tiene 350 miembros y 200 peticiones de ingresos, cotizan a razón de Bs. 1 mensual. "En el sindicato de la Volwagen sólo se consultó al Sr. Ramírez, secretario de reclamos quien no brindó ninguna información".
Referente al presupuesto de Morón señala: "Las rentas municipales cuentan con Bs, 5.500 que recaudan por concepto de patentes de los pequeños negocios; las empresas grandes pagan en Puerto Cabello.
Los Bs. 5.500 que se recaudan son utilizados en pago de empleados de las rentas, arreglo de calles y otros".
Fíjense en esta perla que suelta el informe: "El Concejo Municipal del Distrito, proyecta construir en Morón un mercado y una zona de tolerancia para ubicar allí las mujeres del mal vivir (¡no se les ocurrió nada mejor!), también proyecta la creación del servicio de aseo urbano conjuntamente con malariología".
Damos por concluido este retrato o fotografía en el tiempo del Morón del año de 1965.
Escuche a este cronista todos los domingos de 8 a 9 en el programa "Crónicas en domingo" por la emisora Caribeña Mil AM.
Libro Crónicas desde Morón - La Unidad Educativa Ambrosio Plaza
El epónimo de este institución es el General (post morten) Ambrosio Plaza, nacido en Caracas el 7 de diciembre de 1791. Presenció los actos del 19 de abril de 1810. Su carrera de armas se inicia en la cuarta compañía del batallón de Milicias de Blancos de Caracas con el grado de subteniente; siempre se distinguió por su talento y fidelidad a las instituciones. Prestó servicios en las operaciones de la primera República bajo el mando de Miranda, luego en 1813, se alistó en el ejército Libertador teniendo a Bolívar como jefe. En 1814 fue destinado al ejército de occidente cuyo comandante era el General Rafael Urdaneta. Emigró, junto a Bolívar, hacia Haití de donde salió el 31 de marzo de 1816 con la Expedición de los Cayos.
En el grado de Coronel actuó en innumerables batallas que tuvieron como resultado el dominio casi total de occidente. Estuvo al frente de su Batallón en Barcelona, rebautizado en Bogotá como "Batallón Granadero" hasta que entró en acción en el campo el Carabobo el 24 de junio de 1821. fue comandante de la Tercera División patriota y murió en pleno combate. Simón Bolívar en su parte oficial de la batalla dice lo siguiente: "Igual dolor sufre la República por la muerte del intrepidísimo coronel Plaza que lleno de un entusiasmo sin ejemplo se precipitó sobre un batallón enemigo a rendirlo. El coronel Plaza es acreedor de las lágrimas de Colombia y a que el Congreso le conceda los honores de un heroísmo eminente".
El liceo Ambrosio Plaza (como comúnmente se le llama) inició sus actividades en el año escolar 1970-1971 siendo su primer director el profesor Pedro Rodríguez, a quien sucedió el profesor Félix H. Lugo. El nombre original del plantel fue "Escuela Industrial Ambrosio Plaza", que funcionó en la antigua residencia de solteros del IVP (Instituto Venezolano de Petroquímica). Las primeras reuniones preparatorias y administrativas se realizaron en la sede de Fundamorón, ubicada en el sector Banco Obrero. En el primer año de labores pertenecían al personal docente los siguientes educadores: Lida Bello Quintero (Castellano), Félix Erasmo Guzmán (Matemática), Fanny Mercado M. (Biología-FSMC), Dalian Dao (Geografía General-Inglés), Manuel Barco Méndez (Educación Física).
Para el segundo año de funciones (1971-72) es designado director Lie. Juan R. Calderón y se agregan al personal Jesús Lizardo Cárdenas (Matemática), José Tariba Medinaj (Educación Artística), Francisco "Chico" Arias (Educación Física), Cecilia Villarreal (Comercio), Tulio López (Dibujo), Consuelo de Veliz (Artes Plásticas).
En el tercer año (1972-73) el director fue el Lic. Félix E. Guzmán y se incorporan como docentes María Elena García (Castellano), José Chouno Lugo (Matemática), José Misael Atacho (Historia), Haidee Bruguera y Felipe Rabán (Educación Física).
Posteriormente el liceo se muda para la avenida principal de Banco Obrero y pasa a llamarse Ciclo Combinado "Ambrosio Plaza". No obstante, los primeros estudiantes que comenzaron sus estudios en esta institución tuvieron que graduarse de bachilleres en Puerto Cabello puesto que aún no se había creado el ciclo diversificado. La primera promoción de bachilleres propiamente egresada del Ambrosio fue en el año de 1976 siendo el director el Lie. Juan Alberto Muñoz; la promoción tuvo por nombre "Ramón Escobar Salom". Entre los profesores de entonces tenemos a Neida García, Alberto Timaure, Manuel Herrera, José Clemente, Guillermo López, Estefano Perkak, Felipe Rabán y José Tariba.
Veamos los primero bachilleres moronenses: Dr. Javier Borges (exdirector del IVSS), Prof. Carlos de Sousa, María Iturburú Veroes (maestra Loly), Pedro Maestre (primer presidente del centro de estudiantes), María Moreno Bello (educadora), Lie. Orlando Talavera, Dr. Oswaldo Salazar, Gil Josué Borges (El Bachaco), Héctor Olivo, Dr. Eliécer Acosta (Taño), Renza Lenarducci, Lesbia Sánchez, Dr. Reinaldo Cordones, Justo Reyes, las hermanas González Clavijo, el Quemao Talavera, Xiomara Campoy, Gerardo Blanco y otros.
Desde hace 19 años la U.E. Ambrosio Plaza se encuentra el la calle Comercio de Morón (15 de noviembre de 1979) en una edificación moderna para la época pero que ya luce colapsada para la gran cantidad de alumnos que alberga, acusa deterioro físico pese a que el año pasado la Alcaldía, Fundacomún y la Gobernación contribuyeron a remozar sus interiores y exteriores. Ojalá pudiéramos lograr que nuestros estudiantes tomaran conciencia y cuidaran sus pupitres, las áreas verdes, el alumbrado y no rayar las paredes con frases de mal gusto.
Allí pasamos parte de nuestro tiempo entre bullicios de alumnos, camaradería de colegas y enseñanza de la historia. Hoy su directora es la Lic. Nuda Mendoza de Pérez (Magíster en Educación), primera mujer en este cargo, su dedicación y serenidad mantienen a la institución como una luz que alumbra porvenires.