Alpargatón y la Guerra
Este hermoso valle con nombre de calzado grande. sucumbía frente a las pestes y las calenturas, pero además había otra causa: La guerra. La guerra de independencia fue un factor de perturbación para la economía y la demografía de las zonas rurales adyacentes a Puerto Cabello. En efecto, los suburbios y sementeras del área entre ellas Alpargatón - eran objeto de saqueos y de destrucción de las haciendas y pueblos por parte de las huestes españolas como también de los patriotas hasta 1823. En 1815 lo realistas acaban con la cosecha de maíz, aún verde, en las cercanías de puerto cabello para convertirla en comida para sus reses; luego, en 1820, "se asolan las haciendas locales, obligándose además a los esclavos a tumbar la mata de plátanos, con el objeto de que sirviera para alimentación al ganado, quedando las haciendas sin cultivo ni recolección de sus cosechas" (Cunill Grau). Nuestro prócer José Antonio Páez, en 1822, confiesa que había "destruido el incesante manantial de Borburata que les aliviaba demasiado (a los realistas- sitiados), he acabado por fin con cuanto contaba en este territorio". Los pueblos de Alpargatón y Urama eran incendiados previamente antes de proceder a su despoblamiento por parte de los ejércitos ocupantes, he aquí una confesión de uno de los líderes de las tropas atacantes: "triste en primer lugar de entrar en la obscuridad de la noche unos pocos, incendiar el pueblo tirando pajuela en los techos que son de paja, y al punto del incendio, que sentirá los efectos de la confusión, entrar a fuego y sangre sin cuartel" (idem). El despoblamiento a la vez era ocasionado, después de 1812, por los continuos embargos y secuestros de las principales haciendas por los ejércitos que obligaban a los propietarios, mayordomos y esclavos a abandonar sus posesiones. Los esclavos huían hacia las montañas lejanas o cercanas a formar los llamados "cumbes", allí mismo en los cerros de Alpargatón para esconderse tanto del castigo del amo blanco como del azote de las guerrillas que los reclutaban para los trabajos forzados en obras en las cercanías de Valencia, o para servir como soldados en la guerra. Había una orden expresa de un oficial a su subalterno: "Que en los pueblos de Morón, Alpargatón y urama se levanten guerrillas de gente del país, a cuyo efecto enviara V.E, las armas, municiones y fornituras necesarias, con algunos oficiales, encargados de organizarlos y de levantarlos hasta la fuerza de 400 o 500 hombres; llamando los esclavos de aquel distrito para este servicio y dando la libertad a los que presenten útiles, o si toman las "mas". Visite mi blog www.alexiscoello.com.ve ista Municipal J. J. Mora
Libro Crónicas desde Morón - Perfiles
La estructura económica y social de la Venezuela colonial plasmó características específicas en cuanto a la composición, concentración y distribución de la población así como también delineó parámetros culturales peculiares de cada una de las localidades. Caracas y Valencia, esta última en menor medida, fueron los núcleos urbanos de mayor densidad en el centro del país. Maracaibo en el occidente. Estas ciudades llegaron a convertirse en el asiento preferido de los estratos poderoso tanto en lo económico como en lo político, obviamente gozaban en una mayor rentabilidad derivada de la comercialización en el exterior de los productos agrícolas, de modo que en estas ciudades se van a producir estilos de vida diferentes a las de su contorno rural.
Los puertos sirven de puntos intermediarios que enlazan los centros productivos con los mercados de ultramar resguardando los beneficios de los radicados en el espacio urbano. Esto sucede dentro del marco de las llamadas economías de puerto o economías de enclave donde ocurre el fortalecimiento de oligarquías exportadoras e importadoras y de pequeños núcleos de capital comercial portuario dependientes de la burguesía internacional, y más aún para las últimas décadas del siglo XVIII la burguesía comercial criolla -señala Brito Figueroa- "es el resultado del fortalecimiento de las conexiones de la economía venezolana con el mercado capitalista mundial de los cuadros de un país carente de todo desarrollo industrial".
Unidos a la capital y a las operaciones de mercado se establecieron en las adyacencias de los puertos -La Guaira y Puerto Cabello- casas comerciales extranjeras con su correspondiente contingente humano dando origen a una no desdeñable inmigración europea (no española) compuesta por alemanes, ingleses, italianos franceses, holandeses, etc. Un censo de 1894 nos revela que casi un 10% de inmigrantes integraban la población de Puerto Cabello en aquel entonces; de un total de 13.676 habitantes, existían 131 alemanes, 33 daneses, 29 colombianos, 48 franceses, 725 holandeses, 44 ingleses, 15 italianos y 53 de otras naciones.
Es por ello que desde el siglo pasado es común encontrar en Puerto Cabello, ligados a los sectores comerciales los apellidos, Boulton, Blohm, Kolster, Bhss, Gerstl, Rómer, Bredmeyer, Senatolli, Gentnzen, Blaash, Valarino, Chaumer, Lesseur, Fortune, Gaerste, Nahmens, Remesen, Frey, Sterling, Phelp, Perrone, Schucht, etc, de allí que puerto Cabello estuviese en el pasado un cementerio especialmente para los alemanes.
Estos sectores comerciales buscaron formas organizativas y no es casual que las primeras cámaras de comercio que se fundaron sean las de Caracas (La Guaira), Maracaibo y Puerto Cabello en 1894 y "en esta acta constitutiva -la de puerto Cabello-y firmando los primeros estatutos de la Cámara hay nueve firmas de origen extranjero de las 22 que la integraban ". La influencia de estos grupos de inmigrantes fue de determinar para la formación de los patrones culturales del gentilicio porteño, ellos dieron un aporte importante no sólo en el campo económico sino también en el campo de las artes, las letras, la medicina etc., que van a ser vitales para el forjamiento de una entidad cultural basada en el híbrido de elementos foráneos provenientes del viejo continente con los rasgos autóctonos más el ingrediente africano.
Fuera del hinterland portuario vamos a encontrar, como reminiscencia de las plantaciones cacaoteras, la persistencia de lo negro en Patanemo, Goaigoaza, Borburata y San Millán que junto con Morón y Urama forman parte de la franja costa-caribe que va desde Pana hasta la penínsulas de Paraguaná. En otros tiempos hablar de cacao era hablar del negro o viceversa, histórica simbiosis que ha dejado su legado, además, en los valles de Yaracuy y en costa sur del Lago de Maracaibo.
En todo estos lugares en condición sinc qua non el culto a San Juan Bautista. En Urama se le veneró desde antaño, ya en 1723 el cura de Cagua encontró una iglesia de paja destinada a la adoración del santo. La carga cultural negroide no se reduce solamente al culto de San Juan Bautista, al baile de la hamaca, al toque de tambor: es también supersticiones y creencias ancestrales, hábitos, costumbre etc. En este aspecto Morón difiere un poco de Urama: este último ha preservado su esencia negroide mientras que el primero se ha diluido por la invasión de falconianos que desde hace mucho tiempo constituyen el grueso de su población y yuxtaponiendo otros caracteres de cierta consideración.
El Obispo Mariano Martí por tierras morenses
Quién suministrara al niño Simón Bolívar el sacramento de la confirmación en la fe católica el Ilmo. Exmo. Mons. Don Mariano Martí, obispo de la Diócesis de Caracas, anduvo por estas tierras mórenses en visita itineraria pastoral en el año 1773.
Este obispo tuvo gran mérito: recorrió casi todo el país en lomo de mula o de burro, más de trece mil kilómetros durante casi nueve años para dejar constancia de la población, de los bienes eclesiásticos, números de fieles de los pueblos y ciudades que visitó etc.
Toda esta información está comprendida en un informe o relación de sus visitas pastorales.
El obispo Mariano Martí había nacido en el pueblo de Brafim, provincia de Tarragona, Cataluña, España.
Llegó al curato de San Francisco del Valle de Morón el 17 de marzo de 1773; era cura de este valle Don Pedro Vicente Morante.
En su relación describe los límites de Morón casi como son actualmente y sobre la iglesia local, que dependía del vicariato de Puerto Cabello, expresa: "su fábrica es de adobe, cubierta de teja, de trece varas de largo, y siete y tres quartas de ancho con un solo altar.
Su sacristía es de la misma materia que la iglesia.
A la puerta principal de dicha iglesia está unido un corredor en forma de pórtico cubierto de teja sobre pilares de madera".
Escribió sobre las rentas de la iglesia y del curato las cuales no eran muy abundantes, censó en Morón a 127 personas con 31 familias.
Al día siguiente (18) visitó Alpargatón e indicó que la iglesia era sufragana de la de Morón, es de bahareque doble cubierta de palma de veinte varas de largo, y siete de ancho con un solo altar.
La sacristía es del mismo material que la iglesia.
El cura de Alpargatón era el mismo de Morón; tenía 202 personas con 45 casas y el mismo número de familias.
El 20 de marzo visita al curato de Urama subordinado al vicariato de la ciudad de Nirgua.
Sobre la iglesia de San Juan Bautista del Valle de Urama dice: "su fábrica material es de tapias cubierta de tejas sobre varas redondas y encañado.
Tiene de longitud veinte y dos varas y siete y media de latitud.
Hay tres altares con el mayor".
El cura de esta iglesia era Don Lorenzo N. Narigón.
La mayor renta del curato la proporcionaba los estipendios (remuneración) que pagaban los vecinos que alcanzaban a 250 pesos de los cuales 200 ayueran para el cura y 50 para los dantes civiles (monaguillos o trabajadores).
Sobre la población nos dice que existen 90 casas y 97 familias para un total de 713 feligreses y agrega más adelante "fuera del pueblo que propiamente son las casas de las haciendas y conúcos no hay feligreses".
Como podemos notar Urama estaba para la fecha (año 1773) más poblado que Morón y Alpargatón, e incluso la iglesia era más grande con tres altares y de mejor fabricación.
Siguiendo la línea eclesiástica de la crónica, podemos agregar, que ya antes de la visita del ilustre pastor, el 26 de agosto de 1733 (40 años antes) había sido designado sacerdote para que ejerciera en la zona costera de Morón el religioso Rodríguez Tinoco, quién provenía del curato de Curiepe.
Y en relación al nombre de San Francisco del Valle de Morón, tomaremos la referencia que hace sobre este aspecto Don Miguel Elías Dao, extinto cronista de Puerto Cabello: "La presencia de los capuchinos en Morón durante largo tiempo motivó que se considerara a San Francisco como patrono del pueblo, pero la realidad es que desde 1720, cuando se realizó el inventario de sus bienes, se le conoció a Santa Ana su auténtica guía espiritual".
Escuche a este cronista este y todos los domingos en el programa "crónicas en domingo" por la emisora caribeña 1000 am en horario de 8 a 9 am.
Libro Crónicas desde Morón - Urama, Parroquia de Juan José Mora
Urama estuvo casada en un tiempo con el occidente de Carabobo. Mantiene una relación histórica con Canoabo, Nirgua y Montalbán. Al principio, en 1628, perteneció a la jurisdicción de Nirgua por orden del gobernador Meneses, pero su núcleo poblador se estableció después de la fundación de Canoabo en 1711. En el plano religioso, Urama y Canoabo mantuvieron una vinculación estrecha, ambos se servían de los mismos curas, dependientes de la vicaría de Nirgua. En una iglesia de paja se veneraba a San Juan Bautista cuando en 1723 vino un cura de Cagua que había sido enviado por el Obispo Escalona y Calatayud. De esta visita se levantó un informe para proveer a la iglesia de un cura fijo que no lo tenía. En 1795 se cayó la iglesia de Urama, el cura Félix Antonio Martos fue a solicitar la construcción de una nueva y las autoridades eclesiásticas lo comisionaron a él mismo para que hiciera el reconocimiento del t4erreno, porque nadie quería venir de afuera por temor a contagios de calenturas.
En 1773, el Obispo Mariano Martí hace la siguiente referencia: "Este pueblo es fundado principalmente para los esclavos y otra gente libre que cultivan las haciendas de cacao comprendidas en este valle". Por cierto que en los nuevos tiempos su potencial cacaotero ha sido sustituido por los platanales y los cocoteros, lo que indica que sigue siendo un área de actividad agrícola y también pecuaria, puesto que en la zona existen grandes pastizales que envuelven una próspera ganadería. En 1835 se separaron Montalbán y Urama de la jurisdicción de Nirgua, a la que habían pertenecido desde 1628. Montalbán se convirtió en un cantón independiente y Urama pasó a ser parte de él. En 1873 Urama pasa junto con Morón a formar parte del distrito Puerto Cabello. Y en la gaceta oficial de agosto de 1981 aparece como municipio foráneo del novel distrito Juan José Mora, hoy en día es parroquia de este municipio. En 1921 se le llamó Camejo en honor al procer "Negro Primero". Esto se debió a que el General Gómez, durante la conmemoración del Centenario de la Batalla de Carabobo, quiso ponerle a todos los municipios de este estado los nombres de los héroes que participaron en la gran gesta, y así lo hizo mediante decreto del 24 de jumo de 1921.
La historia también nos dice que por aquí pasó el General del Pueblo Soberano con su programa de "Tierras y Hombres Libres" en la mañana del sábado 26 de marzo de 1859. Llegaba el General Ezequiel Zamora de Morón, donde había estado desde el 23 del mismo mes, cuando, proveniente del estado Falcón, instaló allí su cuartel general. Ese día Zamora llegó a Urama y se encontró con que los partidarios de su causa Joaquín Molina y los hermanos Casimiro y Esteban Herrera habían sublevado al vecindario a favor de la Federación. El ejército Federal siguió el camino de Guabina y el 27 de marzo sublevó al caserío de Canoabito.
JUEVES 5 DE MARZO DE 2009
XIV Juegos Magisteriales
En el municipio Juan José Mora se mantiene una tradición que creo que es única en el país, se trata de los Juegos Deportivos Interdisciplinario de los educadores que se realizan cada año y que van para 14 jornadas consecutivas.
Estos juegos comenzaron en el año escolar 1994-1995 gracias a la iniciativa de mi maestra de cuarto grado profesora Eredina Ramos de Rosas quien logró formar un buen equipo de docentes del área de educación física y deporte conjuntamente con los veteranos como Guillermo López, Aníbal Morón, Jesús Mora y otros que seria largo la lista a enumerar.
A este buen equipo que se formó al principio se sumaron nuevos y jóvenes docentes que con mucho entusiasmo han logrado la permanencia de estos juegos en el tiempo. Cada año estos encuentros se convierten en una fiesta, en una convergencia de los educadores de todo el municipio – bueno no a todos, a los estadales no lo dejaron participar – que se congregan para compartir y competir sanamente a través de las diversas acciones deportivas como el dominó, bolas criollas, kikinbol, sofbol, etc.
Es el momento para vernos de nuevo después de un largo año de trabajo escolar, de sanar estreses, discordias y malos entendidos; cada año nos encontramos con alegría para abrazarnos, bromear y saldar viejas rivalidades. Algunas veces es la ocasión para el hallazgo de la pareja ideal o de la pareja deseada o es el momento para el amor furtivo.
En general estos juegos siempre llevan el nombre de un docente destacado que haya hecho meritos durante el año, son tantos los epónimos que no los voy a nombrar. Este año le tocó el turno a los profesores jubilados, vi varios de ellos, a Eredina, a Pavo Viejo, Jesús Mora, Antonio Amaro, José Vicente Arias, Irsida Barrera.
Escuché con atención la intervención del Lic. David Silva en la clausura y premiación de los juegos; confieso que me agradó, sobre todo la propuesta de realizar los próximos encuentros durante la semana del educador, es decir, a partir del 15 de enero del año venidero, seria un buen logro, por otra parte se estableció como sede próxima de estos juegos a la parroquia Urama que se ha tenido marginada durante los últimos catorce años a pesar de que colegios de esa localidad han resultado campeones en varias ocasiones.
Ya se va a nombrar una comisión preparatoria al respecto; habrá que buscar el lugar idóneo para el desarrollo de los magisteriales 2010. Felicito al liceo bolivariano Urama por titularse campeón de estos juegos en el 2009, igualmente al segundo y tercer lugar que recayeron sobre el complejo educativo Simón Bolívar y la escuela Básica bolivariana Puerto Cabello respectivamente.
Otra de mi amigo y colega Lic. José Caro; algunos dicen que ya sus mejores tiempos en el dominó ya pasaron, dicen que es evidente su decadencia en este juego, lo cierto es que en las jornadas magisteriales el Lic. José Vicente Arias y este servidor le dimos otro zapato a él y al profesor Jesús Mora, ya debería ser bajado a las ligas menores del dominó, de nada le han servido los cursos que hace durante las vacaciones ni las enseñanzas que supuestamente Matzon le ha dado, aunque algunos dicen que se dejo ganar del Alcalde ¿Con que fin? No se.
Se observan nuevos actores en el escenario de los juegos magisteriales, ya los tradicionales campeones estamos quedando atrás. Felicitaciones al Lic. Tatú y a su bella esposa por el campeonato en dominó.
El Negro Ortega
José Antonio Ortega: Del Arrabal
A Líder de un Pueblo
(Primer Presidente del Concejo Municipal de
Juan José Mora)
Conocí a José Antonio Ortega a finales del año de 1981, entonces nos disponíamos a asumir la dirección del Municipio a través de la denominada Junta Organizadora que había sido designada por la Asamblea Legislativa del estado Carabobo y que integrábamos junto con Pedro Romero, Gladys de Moreno y la difunta Lida Gutiérrez.
Antes de ese día en la iglesia Santa Ana de Morón, no lo había visto en ninguna parte, quizás porque yo había pasado largos años lejos del poblado, cursando estudios universitarios en la ciudad de Maracay. Empero, me enteré ese día que ya era un connotado dirigente del Partido Acción Democrática en Puerto Cabello y en sectores de la jurisdicción de Urama. Venia de ser secretario de la prefectura de Puerto Cabello y luego su prefecto encargado, además había desempeñado el cargo de fiscal de obras tanto en el concejo municipal de Puerto Cabello como en el de Valencia, es decir, ya poseía una dilatada vida publica al servicio de las comunidades.
José Antonio Ortega o el negro ortega como cariñosamente le decíamos había nacido en el caserío La Hoya, del Municipio Veroes del Estado Yaracuy un 6 de mayo de 1945, hijo de Eufrasio Ortega, quien fuera fundador de AD y dirigente Guasinero, y de doña Eustaquia de Ortega, distinguida ama de casa, quienes procrearon 3 hijos: Héctor, Mireya y Julio Cesar Ortega, otros hermanos son Hilda Ilarraza y Nicanor Ilarraza.
Desde la Hoya llego a Puerto Cabello a los 6 años de edad en compañía de sus padres; se residenciaron inicialmente en Rancho Grande, luego en el Barrio San Millán y posteriormente en el centro de Puerto Cabello, en la calle Mariño. Cursó estudios de primaria en el Grupo Escolar Republica de Honduras y el bachillerato en el Liceo Miguel Peña de Puerto Cabello, no concluyendo estos estudios, (llego hasta 4º año) para dedicarse a la febril actividad política que ya se asomaba como el norte de la que seria su vida futura: un dirigente político a tiempo completo y un servidor social.
En su juventud se destaco como deportista tanto en el béisbol como en el boxeo; en el primero figuro en el roster del club de O.S.P. categoría juvenil, ejemplo que seguiría posteriormente su sobrino Héctor Ortega, quien jugó en el béisbol profesional venezolano, triple A en el norte y actualmente es scout y entrenador de los cachorros de Chicago.
José Antonio se desempeñó también como trabajador portuario a la par que ascendía vertiginosamente en la estructura política de su partido Acción Democrática, donde fue secretario juvenil distrital de Puerto Cabello (1962), miembro del comité político regional y tres veces delegado a la convención nacional de AD.
En 1972 se trasladó al municipio mora y se residencia en San Pablo de Urama al lado de su señora esposa Doña Faustina Blanco, y sus hijos Anthony y Gladis, paralelamente inicia en el área una intensa actividad política y social; funda junto con William Blanco la Línea de Transporte Morón – San Pablo de Urama, siendo su primer presidente, además de que organiza las células y comités políticos de AD en la zona convirtiéndola en un formidable bastión político para este partido, cosa que me consta en lo personal por haber sido durante muchos años su adversario político.
Durante la gestión de la Junta Organizadora (1981 – 1984) se fortalecieron las relaciones personales y políticas entre sus miembros, especialmente entre quien esto escribe y el negro ortega. Como cuerpo colegiado la junta se manejó con ecuanimidad y cooperación, pues, era el embrión de lo que en el futuro sería el primer Concejo Municipal, la junta organizadora tenía funciones organizativas y representativas más no administrativas ni de ejecutorias.
En las primeras elecciones municipales en Juan José Mora, en junio de 1984, los concejales electos fueron: José Antonio Ortega (AD), Ofelia de Colina (AD), Tulio Sánchez (AD), Eddy Domínguez (COPEI) y Alexis Coello (MAS). El partido AD tenía una mayoría abrumadora por lo que fue electo como primer presidente o presidente fundador el Sr. José Antonio Ortega con cinco votos a su favor.
Pese a ser el primer periodo de gobierno municipal en la historia de Juan José Mora y a la abierta mayoría de AD, el MAS y COPEI, decidieron abstenerse y no votaron por el negro ortega, no por negarle méritos que de hecho los tenía sino por no comprometer políticamente la línea partidista, sin embargo, esto no fue obice para que en el devenir se establecieran lazos de cooperación y entendimiento institucional con la fracción mayoritaria de AD y en especial con el negro ortega, todo en aras en que no convenía al municipio que iniciándose su primer gobierno, con tantos problemas por resolver, sus ediles se enfrascaran en un toma y dame o en una pelea permanente desde el principio.
No obstante, este gesto político e institucional no fue entendido a cabalidad por algunos sectores de la comunidad quienes vieron en él “conchupanciaâ€, “entreguismo†entre el presidente municipal ortega y las facciones de oposición. Esta coincidencia política matizadas con relaciones de amistad permitieron que en el periodo de un año se organizara eficazmente la cooperación municipal con un cuerpo de ordenanza propia y una administración sana y que con un presupuesto anual de 4 millones de bolívares se asfaltaran las principales calles de Morón y se realizaran otras obras urgentes para la comunidad.
Justo es decir, que en José Antonio Ortega siempre se encontró una mano amiga extendida y que oía con humildad las críticas y que pese mayoría edilicia en la cámara no abusó de ella. Esto no era debilidad sino su alma abierta hacia el pueblo y hacia sus amigos, pero a la vez como político aguerrido, también aquello, y cuando tenia la razón, se convertía en su arma mortal contra sus adversarios.
El negro ortega repitió como presidente municipal en el periodo siguiente (1985) para luego darle paso a José Manzano que culminaría el resto de los 5 años de esa administración.
Para el nuevo periodo municipal (1989 – 1993) es electo el primer Alcalde Eugenio Bello Castillo, son electos los siguientes concejales: José Antonio Ortega, Eredina Ramos, Ofelia de Colina, Eddy Domínguez, Francisco Arias, Nelly Colina, José García, Mario Lugo y Alexis Coello. El negro ortega se desempeño en su curul como concejal, ahora siendo minoría, con la entereza y la afabilidad que siempre lo caracterizaron.
El negro ortega cerro sus ojos en Puerto Cabello, el 18 del presente mes y año. Pero hubiera querido hacerlo en San Pablo, el pueblo de su añoranza y de sus amores ¡Adelante negro! que los guerreros como tú mueren como moriste: de pie. O ¿aun no estas muerto? Porque tu sonora y recia voz todavía se escucha ente los muros de la vieja escuela, hoy portadora de los curules de los concejales. Hasta siempre negro.
Palabras de Eddy Domínguez ante el féretro de su amigo José Antonio Ortega:
Señores Concejales
Señora Esposa e Hijos de José Antonio Ortega
Hermanos, Hermanas y demás familiares.
Amigos todos.
Que difícil es articular palabras, mas aun coordinar ideas, en estas circunstancias tan dolorosas como es la de despedir a un amigo, a un hermano de lucha como fue J9sé Antonio Ortega.
Nuestra capacidad humana, nuestra razón no entiende este momento tan duro, ya no estrecharemos su mano para iniciar la tarea y ratificar la voluntad exitosa de la jornada política.
José Antonio luchador y pionero de esta Institución Municipal, que contribuyo a formar primero como miembro de la junta organizadora de Morón, y después como el primer presidente del nuevo Concejo Municipal, que nació sin recursos económicos y legales o sea sin presupuesto ni ordenanzas. En esta casona vieja, que nos reunió, que solo tenia un mesón y 7 sillas y con, unas alforjas llenas de sueños y esperanza, bajo la conducción del negro Ortega como cariñosamente lo llamábamos los concejales recién electos, por primera vez en Juan José Mora. Le empezamos a dar forma al glorioso Ayuntamiento Municipal Morense hace 23 años.
José Antonio se va alegre, con una sonrisa que refleja tranquilidad espiritual y pureza en su alma, por el deber cumplido, sonrisa de hombre autentico de formación democrática, cuya ejecutoria de, rectitud están impregnada de sus predicas, el negro Ortega se va complacido porque en sus manos germino el concejo municipal.
Hasta siempre José Antonio
Señores concejales gracias por su aprobación a este merecido homenaje, señora esposa e hijos de José Antonio Ortega, hermanos, hermanas y demás familiares; amigos todos.- Sentido Pésame.
El Negro Ortega
José Antonio Ortega: Del Arrabal
A Líder de un Pueblo
(Primer Presidente del Concejo Municipal de
Juan José Mora)
Conocí a José Antonio Ortega a finales del año de 1981, entonces nos disponíamos a asumir la dirección del Municipio a través de la denominada Junta Organizadora que había sido designada por la Asamblea Legislativa del estado Carabobo y que integrábamos junto con Pedro Romero, Gladys de Moreno y la difunta Lida Gutiérrez.
Antes de ese día en la iglesia Santa Ana de Morón, no lo había visto en ninguna parte, quizás porque yo había pasado largos años lejos del poblado, cursando estudios universitarios en la ciudad de Maracay. Empero, me enteré ese día que ya era un connotado dirigente del Partido Acción Democrática en Puerto Cabello y en sectores de la jurisdicción de Urama. Venia de ser secretario de la prefectura de Puerto Cabello y luego su prefecto encargado, además había desempeñado el cargo de fiscal de obras tanto en el concejo municipal de Puerto Cabello como en el de Valencia, es decir, ya poseía una dilatada vida publica al servicio de las comunidades.
José Antonio Ortega o el negro ortega como cariñosamente le decíamos había nacido en el caserío La Hoya, del Municipio Veroes del Estado Yaracuy un 6 de mayo de 1945, hijo de Eufrasio Ortega, quien fuera fundador de AD y dirigente Guasinero, y de doña Eustaquia de Ortega, distinguida ama de casa, quienes procrearon 3 hijos: Héctor, Mireya y Julio Cesar Ortega, otros hermanos son Hilda Ilarraza y Nicanor Ilarraza.
Desde la Hoya llego a Puerto Cabello a los 6 años de edad en compañía de sus padres; se residenciaron inicialmente en Rancho Grande, luego en el Barrio San Millán y posteriormente en el centro de Puerto Cabello, en la calle Mariño. Cursó estudios de primaria en el Grupo Escolar Republica de Honduras y el bachillerato en el Liceo Miguel Peña de Puerto Cabello, no concluyendo estos estudios, (llego hasta 4º año) para dedicarse a la febril actividad política que ya se asomaba como el norte de la que seria su vida futura: un dirigente político a tiempo completo y un servidor social.
En su juventud se destaco como deportista tanto en el béisbol como en el boxeo; en el primero figuro en el roster del club de O.S.P. categoría juvenil, ejemplo que seguiría posteriormente su sobrino Héctor Ortega, quien jugó en el béisbol profesional venezolano, triple A en el norte y actualmente es scout y entrenador de los cachorros de Chicago.
José Antonio se desempeñó también como trabajador portuario a la par que ascendía vertiginosamente en la estructura política de su partido Acción Democrática, donde fue secretario juvenil distrital de Puerto Cabello (1962), miembro del comité político regional y tres veces delegado a la convención nacional de AD.
En 1972 se trasladó al municipio mora y se residencia en San Pablo de Urama al lado de su señora esposa Doña Faustina Blanco, y sus hijos Anthony y Gladis, paralelamente inicia en el área una intensa actividad política y social; funda junto con William Blanco la Línea de Transporte Morón – San Pablo de Urama, siendo su primer presidente, además de que organiza las células y comités políticos de AD en la zona convirtiéndola en un formidable bastión político para este partido, cosa que me consta en lo personal por haber sido durante muchos años su adversario político.
Durante la gestión de la Junta Organizadora (1981 – 1984) se fortalecieron las relaciones personales y políticas entre sus miembros, especialmente entre quien esto escribe y el negro ortega. Como cuerpo colegiado la junta se manejó con ecuanimidad y cooperación, pues, era el embrión de lo que en el futuro sería el primer Concejo Municipal, la junta organizadora tenía funciones organizativas y representativas más no administrativas ni de ejecutorias.
En las primeras elecciones municipales en Juan José Mora, en junio de 1984, los concejales electos fueron: José Antonio Ortega (AD), Ofelia de Colina (AD), Tulio Sánchez (AD), Eddy Domínguez (COPEI) y Alexis Coello (MAS). El partido AD tenía una mayoría abrumadora por lo que fue electo como primer presidente o presidente fundador el Sr. José Antonio Ortega con cinco votos a su favor.
Pese a ser el primer periodo de gobierno municipal en la historia de Juan José Mora y a la abierta mayoría de AD, el MAS y COPEI, decidieron abstenerse y no votaron por el negro ortega, no por negarle méritos que de hecho los tenía sino por no comprometer políticamente la línea partidista, sin embargo, esto no fue obice para que en el devenir se establecieran lazos de cooperación y entendimiento institucional con la fracción mayoritaria de AD y en especial con el negro ortega, todo en aras en que no convenía al municipio que iniciándose su primer gobierno, con tantos problemas por resolver, sus ediles se enfrascaran en un toma y dame o en una pelea permanente desde el principio.
No obstante, este gesto político e institucional no fue entendido a cabalidad por algunos sectores de la comunidad quienes vieron en él “conchupanciaâ€, “entreguismo†entre el presidente municipal ortega y las facciones de oposición. Esta coincidencia política matizadas con relaciones de amistad permitieron que en el periodo de un año se organizara eficazmente la cooperación municipal con un cuerpo de ordenanza propia y una administración sana y que con un presupuesto anual de 4 millones de bolívares se asfaltaran las principales calles de Morón y se realizaran otras obras urgentes para la comunidad.
Justo es decir, que en José Antonio Ortega siempre se encontró una mano amiga extendida y que oía con humildad las críticas y que pese mayoría edilicia en la cámara no abusó de ella. Esto no era debilidad sino su alma abierta hacia el pueblo y hacia sus amigos, pero a la vez como político aguerrido, también aquello, y cuando tenia la razón, se convertía en su arma mortal contra sus adversarios.
El negro ortega repitió como presidente municipal en el periodo siguiente (1985) para luego darle paso a José Manzano que culminaría el resto de los 5 años de esa administración.
Para el nuevo periodo municipal (1989 – 1993) es electo el primer Alcalde Eugenio Bello Castillo, son electos los siguientes concejales: José Antonio Ortega, Eredina Ramos, Ofelia de Colina, Eddy Domínguez, Francisco Arias, Nelly Colina, José García, Mario Lugo y Alexis Coello. El negro ortega se desempeño en su curul como concejal, ahora siendo minoría, con la entereza y la afabilidad que siempre lo caracterizaron.
El negro ortega cerro sus ojos en Puerto Cabello, el 18 del presente mes y año. Pero hubiera querido hacerlo en San Pablo, el pueblo de su añoranza y de sus amores ¡Adelante negro! que los guerreros como tú mueren como moriste: de pie. O ¿aun no estas muerto? Porque tu sonora y recia voz todavía se escucha ente los muros de la vieja escuela, hoy portadora de los curules de los concejales. Hasta siempre negro.
Palabras de Eddy Domínguez ante el féretro de su amigo José Antonio Ortega:
Señores Concejales
Señora Esposa e Hijos de José Antonio Ortega
Hermanos, Hermanas y demás familiares.
Amigos todos.
Que difícil es articular palabras, mas aun coordinar ideas, en estas circunstancias tan dolorosas como es la de despedir a un amigo, a un hermano de lucha como fue J9sé Antonio Ortega.
Nuestra capacidad humana, nuestra razón no entiende este momento tan duro, ya no estrecharemos su mano para iniciar la tarea y ratificar la voluntad exitosa de la jornada política.
José Antonio luchador y pionero de esta Institución Municipal, que contribuyo a formar primero como miembro de la junta organizadora de Morón, y después como el primer presidente del nuevo Concejo Municipal, que nació sin recursos económicos y legales o sea sin presupuesto ni ordenanzas. En esta casona vieja, que nos reunió, que solo tenia un mesón y 7 sillas y con, unas alforjas llenas de sueños y esperanza, bajo la conducción del negro Ortega como cariñosamente lo llamábamos los concejales recién electos, por primera vez en Juan José Mora. Le empezamos a dar forma al glorioso Ayuntamiento Municipal Morense hace 23 años.
José Antonio se va alegre, con una sonrisa que refleja tranquilidad espiritual y pureza en su alma, por el deber cumplido, sonrisa de hombre autentico de formación democrática, cuya ejecutoria de, rectitud están impregnada de sus predicas, el negro Ortega se va complacido porque en sus manos germino el concejo municipal.
Hasta siempre José Antonio
Señores concejales gracias por su aprobación a este merecido homenaje, señora esposa e hijos de José Antonio Ortega, hermanos, hermanas y demás familiares; amigos todos.- Sentido Pésame.
El Caos del Transporte en Morón
El Morón apacible del pasado se ha quedado atrás, aquel Morón bucólico del carretón y de la yunta de bueyes solo existe en el recuerdo de los mas viejos, el Morón de la encrucijada con sus simbólico reloj que marcaba la hora a los lugareños recordándoles sus faenas y apresurando a los viajeros en su itinerario. El Morón de Pedro El largo, de Teodosa, de Don Elías y Jesús Silva. Se ha ido para no volver.
No obstante Morón siempre fue un lugar con mucha fluidez poblacional y de transeúntes por su carácter estratégico en cuanto a su posición geográfica se refiere que le permite comunicarse o conectar, el centro del país (Caracas, Valencia, Maracay) con el occidente (San Felipe, Barquisimeto, la vía hacia los llanos y los andes) y también con los mejores sitios turísticos ubicados en el Estado Falcón.
Históricamente Morón ha sido una encrucijada importante en el país: "Desde los tiempos de la colonia, Morón ha sido una de las encrucijadas mas importantes, que ha tenido la región centro-occidental del país" (González, R. 1977, 6) fue un punto de convergencia, y aun lo es, donde se encuentran los transeúntes a realizar sus actividades rutinarias. el mismo autor agrega lo siguiente: "Allí confluían viajeros que venían de regiones tan disímiles como lo son las montañas de Canoabo, con sus cargamentos de café, añil y tabaco; las sabanas de Alpargaton, con sus cacaotales y sus plantaciones de caña y las playas de Boca de Yaracuy, Aroa y Tucacas, con sus pescadores cargando sus canastos preñados de pescado".
Durante el periodo independentista y republicano se vuelve a imponer el carácter nodal o de encrucijada del pueblo de Morón como la causa fundamental para que éste sirviera de base de operaciones de los grupos guerrilleros que accionaban hacia los valles del occidente, penetrando hasta las haciendas ubicadas en terrenos de San Felipe, Yaritagua y Barquisimeto, pero que también lo hacían así los pueblos de la costa y boca de Aroa. Este estratégica situación de Morón le ha justificado su papel en la historia nacional. Los cruces de caminos que entrelazan al occidente, la costa y el centro del país lo convierten en un lugar apropiado para marchas y contramarchas de los hombres levantados en armas tras la búsqueda de los objetivos deseados.
Este rasgo característico - su ubicación geográfica - de Morón ha sido observado y analizado por muchos autores que ven en ella el elemento histórico fundamental para su crecimiento y desarrollo. Mi amigo el poeta José Joaquín Burgos, escribió en el prologo de mi libro "Morón" (1995) estas hermosas palabras: "Morón es una ventana abierta al mar y a la montaña al mismo tiempo una encrucijada desde la cual arrancan caminos hacia rumbos de siempre, tendidos a la falda de serranía de entrañas mágicas, trono de Maria Lionza; o por la propia costa, rumbo al cielo falconiano; o después de El Palito, atravesando el abra de las trincheras para llegar al corazón populoso de Carabobo. pero más que esa simple referencia paisajística, Morón es también una encrucijada en el tiempo, una esquina en la historia venezolana, un espacio vital.â€
En el presente es un espacio nodal que entrelaza su parque industrial con el principal puerto del país para el comercio de exportación e importación, y con el potencial mercado de las regiones centro-occidental y central.
La ciudad de Morón mantiene su fidelidad a sus orígenes históricos que provocaron su nacimiento: "Las ciudades aparecen para responder a las necesidades de la complejidad de la organización social. su localización o elección del sitio traduce las preocupaciones originales que le dieron nacencia; esta localización ha dirigido su desarrollo" (Isnard, A. citado por el centro de investigaciones geodidacticas 1976: 65).
Efectivamente su localización o elección de sitio es el recurso mas importante del cual dispone Morón y es esto lo que ha dirigido su desarrollo en el presente, lo fue en el pasado y lo será en el futuro.
La ubicación de las ciudades o el lugar de su emplazamiento no es un hecho casual o de simple contingencia sino que obedece a un proceso histórico social concreto cuyas razones iniciales del establecimiento humano marcan su desempeño en la evolución posterior y condicionan generalmente su presente y futuro.
En el caso de Morón, si bien su elección de sitio no fue un hecho planificado oficialmente, responde históricamente a su conveniente cercanía al puerto o a la costa y a su comunicación terrestre con la región central y occidental que le permitió ser un espacio potencial para la explotación de la tierra y el trafico comercial; en el presente su situación geográfica estratégica siguió siendo su recurso potencial para el desarrollo industrial y comercial, seguramente en el futuro, ese recurso continuará incidiendo en su devenir como entidad.
Hoy Morón, con una población cercana a los 100.000 habitantes, sede de importantes industrias publicas y privadas, con un fuerte movimiento comercial, hoy como ayer continua siendo la encrucijada o el punto de conexión entre distantes lugares y ciudades del país, solo que ahora luce colapsado en sus arterias vitales por el impacto del trafico automotor, problema este que ha venido agravando en los últimos años. ya no solo son en las horas pico sino a cualquier hora del día Ud. puede comprobar como el congestionamiento es inmenso y el caos que se produce en la encrucijada y las largas colas que se forman en las avenidas Carabobo, Yaracuy y Falcón igualmente sucede lo mismo en la calle plaza que es la vía de acceso al centro de la ciudad.
Ahora bien, ¿cual es la causa del problema? indudablemente que la causa principal es la inadecuada organización del espacio disponible en la encrucijada y en las vías adyacentes, el cual estuvo diseñado para soportar un menor volumen de vehículos en el pasado, pero que en la actualidad la configuración del espacio urbano disponible es obsoleto ante la presencia o el transito de un numero cada vez mayor de pequeñas y grandes dimensiones, de vehículos provenientes de diferentes lugares del país.
Aparte de la infraestructura urbana inadecuada, se presenta otro inconveniente o nudo, no de menor importancia que el primero: La encrucijada de Morón y sus adyacencias se han convertido en el gran Terminal ambulante e improvisado del centro del país. En efecto ya todos los espacios están copados para el estacionamiento de autobuses, busetas y autos libres. En plena Encrucijada se aparcan, el la Avenida Carabobo con flecha hacia Puerto Cabello compuesto totalmente por busetas un poco mas adelante una línea de autos libres (El Zancudo), mucho mas adelante se estacionan los autobuses Marco Polo con ruta hacia Puerto Cabello, seguidamente le sigue el transporte de camionetas techadas ubicadas en la entrada de la calle San José, frente al Super Pollo, con destino a Palma Sola. En la misma avenida Carabobo pero en sentido inverso (Pto. Cabello- Morón), frente al Mercado Palmerito funciona otra línea de autos libres.
En la Avenida Yaracuy sentido Morón- Pto. Cabello se estacionan las líneas de transporte San Pablo - Urama, La Victoria, etc y la Circunvalación Morón en la misma Avenida Yaracuy, en sentido Morón San Felipe, está una de las líneas de autos libres mas viejas de Morón, y en ese mismo lugar cerca de la Redoma, está la parada de los autobuses que viajan hacia San Felipe y Barquisimeto, un poco mas adelante, está otra línea de autos libres. En la Avenida Falcón, en plena redoma con sentido Morón- Pequiven existe una línea de taxi por puestos que conducen hacia Pequiven, Venepal y Boca de Yaracuy. En el mismo trayecto, a escasos metros (hasta la Morenera), está el paradero de autobuses que dirigen hacia todo el Estado Falcón culminando en la ciudad de Coro. En sentido inverso (Pequiven- Morón), ahora empezando desde el grupo residencial Reina Cedeño, comienzan a estacionarse las busetas con destino Valencia, dejando un pequeño espacio libre (frente a Morapan) para el aparcamiento de autos privados. Seguidamente a éste está otra línea de taxis (también bastante antigua) hasta el vértice donde culmina la Avenida Falcón comienza la Avenida Yaracuy en flecha direccional hacia San Felipe.
Finalmente, iniciándose la calle Plaza, en sentido- Redoma de Morón, ya se ha colocado otra línea de autos libres por la parte izquierda y por la parte derecha, está la parada oficial de las auto busetas con destino a Valencia (frente al Comercial Magallanes), estos aparcamientos se prolongan doblando hacia la derecha (y a veces hacia la izquierda también) congestionando la calle Ayacucho del Centro de Morón donde reina el señorío de las busetas.
Adicionalmente al aparcamiento intenso y extenso de los vehículos de transporte públicos en la encrucijada y los sectores adyacentes, existe otro asunto que agrava el problema y es el que los comerciantes y particulares también se han dado a la tarea de colocar frente a sus negocios o casas anuncios o avisos con estructuras metálicas que prohíben el estacionamiento de autos frente a los mismos o en sus adyacencias unos los hacen por motivos de cargas y descargas de mercancías, otros simplemente porque les da la gana.
De tal manera que esta problemática del transporte publico es generadora de un caos y de desorden permanente en el sector, pero además vulnera los derechos de los ciudadanos de a pie y de los particulares que desean estacionarse en el centro de la ciudad para hacer sus compras y otras diligencias pertinentes. Ya los turistas y viajeros optan por desviarse por las diferentes variantes y callejones para evitar las tremendas colas que se hacen en la encrucijada de Morón, esto por supuesto, afecta a los comerciantes locales. Este problema incide hasta en las relaciones interpersonales puesto que he observado los comportamientos y alterados de chóferes y colectores cuando alguien desprevenidamente les invade "su espacio", es de hacer notar que el espacio es de todos y si bien ellos tienen todo el derecho a trabajar libremente, los ciudadanos también tenemos derecho a la libre circulación por espacios que son comunes o de dominio colectivo.
Corresponde a la municipalidad, ordenar y reconstruir el espacio urbano disponible para que las relaciones de convivencia entre los ciudadanos no se deteriore, a la vez para que se preste un buen servicio publico de transporte urbano y extraurbano y también para que los habitantes de Morón y los visitantes podamos disfrutar de un espacio organizado digno de ser vivido a plenitud.
¿Que hacer? ¿Que soluciones aportamos? pues bien, en las discusiones y conversaciones que hemos tenido en la comisión especial designada por el Concejo Municipal para estudiar y presentar y proyecto de ordenanza para regular y controlar la problemática urbana del transito automotor, la cual está presidida por el concejal Heriberto Ramírez, la Sindico Municipal Dra. Leonora González, El Cronista de la Ciudad, los Asesores Jurídicos Dra. Elba Tovar Salas, Dr. Wilfredo Capielo, se han planteado las siguientes soluciones:
1. Obviamente la solución definitiva y eficaz es la culminación del Terminal de pasajeros de Morón que desconcentraría y reduciría enormemente los volúmenes de unidades del transporte publico aparcado o en circulación en el centro de la ciudad.
2. Pero mientras esto ocurra es necesario tomar acciones para aliviar y descongestionar la encrucijada como lo son la eliminación de la redoma central y la colocación de semáforos, adicionalmente un nuevo diseño de la isla central.
3. Abrir la antigua entrada hacia el centro de Morón a la altura de la calle la San José que permita a los vehículos que se dirijan hacia el centro de Morón, Santa Ana, Santa Rita, Banco Obrero, etc. tomar esa vía alterna y así evitar pasar por la encrucijada.
4.Realizar un trabajo de ingeniería para abrir la calle o callejón Junín (El Bolsillo) en un solo sentido que conduzca hacia la avenida principal con flecha hacia Puerto Cabello.
5. reordenar el casco histórico de la ciudad mediante una nueva nomenclatura, señalización o flechado que permita una mejor movilización vehicular.
6. dejar los mayores espacios libres disponibles para el aparcamiento de autos particulares de dimensiones pequeñas para lo cual se revisaran las ordenanzas vigentes sobre catastros, derechos de frente y otros afines para determinar la potestad del comerciante o habitante sobre la prohibición de estacionamiento temporal frente a los locales o casas, que en muchos casos (ejemplo la Av. Falcón) logran obstruir un canal de circulación libre de las avenidas.
7. otra propuesta a mediano y largo plazo, es la construcción de un nuevo puente sobre el río Morón que ampliaría las posibilidades de bifurcación del tráfico automotor.
8. estamos concientes que existe un nuevo diseño para la nueva autopista hacia la región central la cual podría resolver en parte el problema, pero Morón requiere de soluciones urgentes.
Morón y su Evolución (II)
La localidad de Morón se ubica en la sección nor-occidental del litoral carabobeño; en un espacio bordeado al norte por el mar Caribe y por el sur con la vertiente septentrional de la cordillera de la costa, lo que ha moldeado sus tierras planas en una franja longitudinal que se estrecha hacia el este (su punto máximo en el río Sanchón) y se abre en forma de abanico hacia el oeste, donde la montaña se aleja del mar para darle paso a la planicie.
Desde el punto de vista político-administrativo, Morón integra la región central, pertenece al estado Carabobo y se constituyó como capital del municipio Juan José Mora a partir de la resolución de la Asamblea Legislativa de este estado, según lo publicado en la gaceta oficial de fecha del 13 de agosto de 1981 Esta decisión conilevó a la modificación de la anterior ley de división político-territorial del estado que databa del 4 de agosto de 1971, rompiendo así un vínculo de subordinación políticoadministrativo de Morón con respecto a puerto cabello que venía desde 1811, como consta en el título de la ciudad otorgado a este último.
Sin embargo, Urama siguió perteneciendo a la jurisdicción de Nirgua y luego al cantón de Montalbán.
La vigente ley de división político-territorial del estado Carabobo precisa los linderos del municipio Juan José Mora de la siguiente manera: Norte: el mar Caribe, desde la boca del río Yaracuy hasta la desembocadura del río Sanchón.
Sur: las cumbres de la cordillera de la costa, donde se encuentra las filas La Justa, Rica y Temerla, cabecera de los ríos Morón, Sanchón, Alpargatón y Urama, en los límites con el municipio Bejuma.
Este: el río Sanchón desde las cumbres mencionadas hasta su desembocadura en el mar.
O éste: la quebrada el fraile siguiendo su descarga en el río Taria y de ahí a su encuentro con el río Yaracuy, en plena línea divisoria entre los estados Carabobo y Yaracuy.
Hacia el oeste la parroquia Morón se deslinda de la de Urama por la quebrada de Sanguijuela.
"Morón es una ventana abierta al mar y a la montaña al mismo tiempo.
Una encrucijada desde la cual arrancan caminos hacia rumbos de siempre, tendidos a la falda de serranías de entrañas mágicas Trono de María Lionza; o por la propia costa rumbo al cielo Falconiano, o, después de El Palito atravesando el abra de las trincheras para llegar al corazón populoso de Carabobo.
Pero más que esa simple referencia paisajística, Morón es también un encrucijada en el tiempo.
Una esquina en la historia venezolana, un espacio vital" (José Joaquín Burgos).
El San Juan de Urama
No conozco la data ni la procedencia de la actual imagen del San Juan urameño o uramense; tendría que preguntarles a mis viejas amigas de allá, a la Sra. Catalina o a Simona Pacheco que creo que son las personas que aún sobreviven de la vieja guardia forjadora de la Urama de antaño. Dios le repare muchos años más de vida.
Recordamos con afecto a Raúl Picado, a la Sra. Correa, a Canuto (el de la bicicleta con volante de carro), a Pedro León Rodríguez, a Domingo Liset, y a tantos otros pioneros de esta importante comunidad.
Pero lo cierto del caso es que San Juan Bautista está acompañando espiritualmente a este poblado desde finales del siglo XVII pero no como patrón oficial nombrado por alguna autoridad eclesiástica ya que en ese siglo sólo existía en Carabobo como centro parroquial el de la ciudad de Valencia que ejerció mando por este territorio.
Es a principio del siglo XVIII cuando se crean nuevas parroquias eclesiásticas como la de San Agustín de Guácara hacia el este del estado y San José de Canoabo en el occidente, este último dependiente de la vicaria de Nirgua.
En 1690, los valles de Urama y Morón eran sólo capellanías de haciendas, tal como consta en un documento de la Real Audiencia de Santo Domingo (CF. AGI, legajo 197) recuperado por el presbítero e historiador Luis Manuel Díaz. De tal manera que para las dos primeras décadas del siglo XVIII ya Urama poseía una iglesia de paja donde se veneraba a San Juan Bautista.
Esta iglesia no tenia cura fijo, los enviaban paródicamente desde Canoabo o de otras partes.
En 1795 se quemó la iglesia de paja y comisionaron al cura Félix Antonio Martos para su reconstrucción.
El Pasado siete de marzo se nombró el comité directivo de las fiestas patronales de San Juan Bautista de Urama y quedó integrado de la siguiente forma: Pedro Romero, presidente, Ariel Serrano, coordinador de eventos y espectáculos, Emmanuel Jiménez, Coordinador de finanzas, Eglis Morillo, secretaria, Yanecy León, coordinadora de cultura, Domingo Licet, coordinador de deporte y Justina Castillo, coordinadora de religión.
La programación que aspira cumplir este comité es bastante amplia, por lo que no puedo por cuestión de espacio transcribirsela a los lectores, sin embargo, el 24 de junio son los actos centrales, espero poder acompañar ese día a los amigos y amigas de esa fraternal comunidad.
No obstante, vaya una sugerencia: debería el comité tomar más en cuenta el recurso humano propio de esta comunidad (que los hay) para los efectos de los oradores en las sesiones solemnes y demás actos especiales.
3 de agosto, tres actos
Esta fecha en particular tres que representa efemérides pudiéramos considerar de singular importancia para los morenses. Veamos: en primer lugar, un tres de agosto de 1498 se produce la llegada a las costas de lo que posteriormente sería el territorio de Venezuela del almirante Cristóbal Colón. Entró Colón "al golfo de Paria por la Boca de Serpiente". A la izquierda divisó las tierras de lo que hoy son las costas venezolanas, cuya exuberancia lo impresionó a tal punto que las llamó "tierras de gracia", primer nombre dado por los europeos a nuestro país. En su desconcierto, Colón no sabía si había llegado a una isla o a tierra firme, pero cuando vio que se mezclaba una enorme cantidad de agua dulce con la salada del mar, concluyó que se trataba de la desembocadura de un gran río (el Orinoco), por lo que debía tratarse de tierra firme. El primer contacto con los naturales del lugar (aborigen) lo tuvo en un sitio llamado Macuro en donde Colón hace la siguiente descripción que apunta en su diario: 3 de agosto, tres actos "gente de muy linda estatura, altas de cuerpo y de muy lindos gestos". Además dice que traían piezas de oro y perlas como adornos en el cuello y los brazos y que navegaban en grandes piraguas movidas a remo. Esta travesía de Colón se conoce como el tercer viaje, el cual tuvo muchas dificultades para zarpar por falta de voluntarios que quisieran embarcarse en él, se tuvo que recurrir al Rey para que permitiera reclutar prisioneros o delincuentes para convertirlos en colonos. Este viaje salió de Sevilla el 30 de mayo y se dirigió a las islas Canarias, navegó luego al suroeste y al oeste hasta el 31 de julio, fecha en la cual descubrió la isla de Trinidad. Este tercer viaje es el más directamente ligado a la historia de Venezuela, por cuanto condujo al primer contacto de los europeos con las tierras venezolanas en el oriente del país. El 3 de agosto de 1806, el generalísimo Francisco de Miranda invade por las costas de Coro, toma el puerto de La Vela y marchó sobre Coro, el cual había sido desalojado por sus habitantes a instancias de las autoridades españolas. Había partido Miranda de Trinidad y con la ayuda del gobernador inglés logró formar una expedición de más de cuatrocientos hombres con los cuales llegó a penetrar en el interior del territorio patrio, cosa que no pudo hacer en su anterior invasión en el mismo año, pero El 3 de agosto de 1498, Cristóbal Colón llega a nuestras costas. por las costas de Ocumare. Sin embargo, el esfuerzo fue inútil, puesto que la ciudad estaba vacía de pobladores y ni siquiera las autoridades opusieron resistencia y se retiraron. La estrategia del gobierno era que Miranda no hiciera contacto con los residentes del lugar y así se evitaría que se sumaran algunos a su causa. Por otro lado, en Venezuela.se le tenía como un agente extranjero, como un agente al servicio del gobierno inglés; por lo tanto, le huían o lo rechazaban por temor o desconocimiento de sus ejecutorias, ignoraban de la libertad que les venía a traer el precursor. Algunos autores sostenían que Miranda cometió el error de no adentrarse más al territorio y perseguir a los enemigos o insistir en hacer contacto con el pueblo, pues él sólo se atrevió a recorrer un poco el terreno y luego se regresó al puerto de La Vela y se retiró a las Antillas convencido del fracaso de su expedición y de la indiferencia del pueblo por la independencia. Sin embargo, fue en esta jornada que el general logra enarbolar la bandera tricolor en nuestro país, es por ello que justicieramente se declaró oficialmente el día 3 de agosto como día de la bandera nacional. Un 3 de agosto de 1981, la Asamblea Legislativa del estado Carabobo, en sesión plena, declaró la elevación a "distrito" de la jurisdicción municipal de Juan José Mora. Es decir, se crea el actual municipio Juan José Mora integrado por las parroquias de Morón y Urama. Este cuerpo legislativo estaba presidido por el diputado Antonio Toro y el secretario era el Dr. Fabián de Jesús Díaz, hijo. Es por ello que el escudo del municipio tiene como timbre sobre el escudo un sol heráldico evocador del color oro, sobre el cual en letras latinas mayúsculas de color rojo aparece la leyenda: 3 de agosto de 1981, fecha en la que fue creado y declarado distrito el hoy denominado municipio. Escuche a este cronista todos los domingos de 8 a 9 a.m. en el programa "Crónicas en domingo" por la emisora Caribeña Mil AM.
Libro Crónicas desde Morón - Prólogo
Morón encrucijada en el tiempo donde aún resuenan en noches silenciosas los chasquidos metálicos de los sables revolucionarios de la Federación y a lo lejos las voces de mando de Zamora y de Falcón.
Como Cronista De San Diego y Consultor Jurídico de la Corporación que agrupa en su seno a todos los Cronistas Oficiales de la geografía carabobeña, confieso que constituye, para mi, un significativo honor la deferencia especial que ha tenido conmigo el muy apreciado amigo y abnegado Cronista de Morón, Profesor Alexis Coello, al depositar en mis manos -una inolvidable tarde de mar, de canciones y recuerdos- un legajo de interesantes crónicas publicadas con antelación en la sección costera del diario Noti Tarde, en su esperada y leída columna Desde Morón, con el propósito de que le hiciese la presentación a tan ricas páginas -todas impregnadas con ese suculento sabor telúrico que brota de las entrañas del alma colectiva del sentimiento moronense- que al fusionarse en un todo, con el homenaje de la imprenta, dieron como producto final este nuevo y valioso aporte a la bibliografía carabobeña.
Traigamos a este espacio la voz autorizada del Cronista Mayor de todos los tiempos en Venezuela, el muy valenciano Cronista de Caracas Don Enrique Bernardo Núñez: «Un pueblo sin anales, sin memoria del pasado sufre una especie de muerte, viene a ser como aquella tribu que sólo andaba por el agua para no dejar su huella» y... qué profunda huella ha dejado marcada, para la posteridad, el ilustre Cronista de Morón con la edición de este libro, testimonio fiel de su profunda erudición académica.
Por lo que respecta a nosotros siempre ha gravitado, en nuestro interior, como una constante, el firme criterio de que si se quiere eliminar un pueblo de la historia hay que comenzar por eliminar la historia de ese pueblo; por lo consiguiente: esa marcada dipsomanía que refleja el Prof. Coello por todas aquellas cosas que respiren esencia del pasado, lo inducen a calmar la sed bebiendo, hasta la saciedad, el milagroso elixir que brota de la fuente cristalina que nutre el álbum historiográfico de la vida de los pueblos, lo que nos garantiza admultos anuos la existencia de Morón en el contexto del tiempo, y que hoy, gracias a la epistemológica pluma del acusioso investigador de su devenir histórico, la progresista ciudad de Morón se encuentra robustecida porque él ha sabido continuar con mística y dignidad la noble empresa emprendida por ese gran roble y excelente amigo Don Miguel Elias Dao, Cronista de Puerto Cabello y Presidente Honorario Vitalicio de la Asociación de Cronistas de Venezuela, quien con sus hermosos 82 años a cuesta sigue demostrando la misma energía que ayer derramaba.
Cuando nos adentremos en las refrescantes páginas de este documentado estudio, nacido como el ave Fénix de las cenizas, hemeroténicas, de crónicas viejas, recorreremos, sin cansancio y de un solo jalón, la idiosincrasia; el sentir, el pensar y el querer, de ese noble terruño que bajo los signos de las saetas inexorables del tiempo se abre -con el corazón abierto como una flor de cayena- a todos los caminos de la patria, esos mismos caminos que condujeron los pasos hasta Morón de la diáfana figura del Pater Patriae un 31 de diciembre de 1826, que hizo que todas «Las casas del pueblo se vistieran de soles» como lo dibuja Don Miguel Elías Dao; precisaremos el dato exacto de la evolución cronológica morense, como lo detalla, fehacientemente, el Cronista en uno de sus artículos: el nombre de Morón lo conseguiremos por vez primera en 1578 en un croquis levantado por Juan de Pimentel. En 1628 se incorpora a la jurisdicción de Nirgua -según inducciones del erudito Cronista-.
En 1700 se ubica en los registros eclesiales como Santa Ana de Morón. En 1730 la abismada población contempla el alzamiento contra la Real Compañía Guipuzcoana del valiente zambo valenciano Juan Andrés López del Rosario, mejor conocido como Andresote o bajo los apodos de Bemba e trueno, Boca e'jarro (por la protuberancia de los labios), Cara e' susto o Pata pal' monte. Durante 1772 - 1773 recibe la visita, itineraria, pastoral del Obispo de la Diócesis de Caracas, limo. Exmo. Mons. Don Mariano Martí, quien suministró al niño Simón Bolívar el sacramento de la confirmación en la fe católica. El 25 de junio de 1824 con la creación de la Provincia de Carabobo por el Soberano Congreso de Colombia, Morón se desprende de Nirgua y se integra al Cantón de Puerto Cabello; (según lo consagrado en la Constitución del 28 de marzo de 1864 los Cantones se llamaron Departamentos, luego Distritos, Municipios Autónomos en 1983 y desde 1990 Municipio).
En 1859 llegan a Morón los Generales Zamora y Falcón e instalan el Cuartel General de la Revolución Federal. Movimiento que culminó con el Tratado de Coche en 1863 y es nombrado Presidente de la República Juan Crisóstomo Falcón. En 1901 el Municipio Morón comienza a llamarse Mora en homenaje a la memoria de su hijo epónimo Juan José Mora. El 2 de diciembre de 1945 gracias a los doctores Arnaldo Gabaldón, Enrique Tejera, Arturo Berti y otros proceres revolucionarios de la ciencia, se comenzó a combatir al fatídico ejército del hasta entonces victorioso General Paludismo con los mortíferos misiles del D. D. T. (dicloro- difeniltricloroetano) bajo el mando del Jefe de la Primera Cuadrilla de dedetizadores Levi Borges, resultando favorecidas las armas de la República. Expresa el Dr. Arturo Uslar Pietri en una de sus reflexiones: «.La transformación social y económica que está sufriendo nuestro país en el presente no es puramente la consecuencia de la Venezuela con petróleo, sino en gran pane de la Venezuela sin malaria». En el lugar donde se libró la primera batalla contra el fatal enemigo, que tenía desolada a Venezuela, hoy se levanta el monumento al zancudo muerto, ideado por el valenciano Don Ramón Chazzím, llevado a cabo por el Club de Leones de Valencia e inaugurado el 2 de diciembre de 1955. El año 1981, por Acuerdo de la Asamblea Legislativa del estado Carabobo, es creado el Distrito Juan José Mora, conformado por Morón y Urama que se desmembraron del Distrito Puerto Cabello.
En el mes de abril de 1997 a proposición del Alcalde Ing. Rafael Garrido fue aprobado unánimemente por la ilustre Cámara Municipal como Primer Cronista Oficial de la urbe el Prof. Alexis Coello, que venía de ocupar la curul edilicia en ese mismo Ayuntamiento por un lapso de nueve años. Obviamente, jugó un papel primordial en la conciencia de los concejales, para tan importante e histórica decisión, los méritos y virtudes que engalanan la honorable personalidad del hoy ilustre Cronista moronense; acrisolado espejo donde deben contemplarse las nuevas generaciones (y las viejas también) para orgullo de la patria.
El Profesor Alexis Coello vio la luz primera en la Península de Paraguaná, en 1956, de muy niño sus padres constituyeron un cristiano hogar en suelo moronense, suelo al cual el Prof. Coello le ha dedicado con auténtico amor filial lo mejor de su existencia. Egresó, con honores, del Instituto Pedagógico Universitario de Maracay en la especialidad de Ciencias Sociales, Profesor Titular del Liceo Ambrosio Plaza, donde se le quiere y se le respeta, experto en materia municipal, director fundador de la revista Morón ayer y hoy; luce sobre su pecho las veneras de las Ordenes Mérito en el Trabajo y Juan José Mora, su obra histórico-literaria se circunscribe a los siguientes libros: Pinceladas en el tiempo, que tuve el placer de disfrutar en San Javier del Valle, una gélida madrugada merideña, en ocasión de efectuarse la XXVII Convención Nacional de Cronistas de Venezuela, Morón y estas páginas donde se retrata, en toda su intensidad, con el lente mágico de la palabra, la historia grande y la historia pequeña, como la de Clodomiro que a su caballo se lo llevó el atraso y a su Clarita se- la llevó el progreso y a él... se lo llevó la tristeza; vivencias; travesuras juveniles, que hablan de una época, como aquella del ciego Estanislao, que era ciego pero que no era bolsa; folklore, costumbres, tradiciones, sueños y añoranzas, que reflejan el espíritu poético y romántico del artífice: "El tractor del progreso echó al suelo las últimas espigas del vergel de la vieja aldea".
En verdad, como amante de la buena lectura y del dato 'histórico preciso, al final de la lectura de las páginas que depositaron en mis manos -una inolvidable tarde de mar, canciones y recuerdos-deseaba que se multiplicaran para seguir disfrutando de tan didáctica y amena lectura, fundida en el crisol de la llama ardiente de la nacionalidad, pero estamos seguros que la producción prolifera del muy distinguido Cronista no se detendrá con las piedras que, algunas veces, se presentan en el camino, por el contrario, muy pronto, estamos seguros, nos sorprenderá, gratamente, con una nueva producción.
Julio Centeno, hijo
Libro Crónicas desde Morón - Evolución Cronológica Morense
En esta síntesis cronológica partimos del año en el cual tenemos testimonios más remotos del nombre de Morón.
Siglo XVI
En 1578, don Juan de Pimentel levanta un croquis del golfo Triste y menciona los siguientes ríos"Aroa, Aracoy (o Yaracuy) y Morón".
Siglo XVII
1628, el gobernador Juan de Meneses y Padilla incorporó a Urama a la jurisdicción de Nirgua; se induce que los territorios de Morón y Alpargatón también formaron parte de ella.
1683, don Gabriel Fernández y Villalobos , marqués de Barinas y Guanare, envió a su rey un documento denominado "Grandeza de Indias" y un fragmento que dice: "A poca distancia que se sale de Puerto Cabello se da en las playas de Paravachoa, que es, el pasaje donde los enemigos suelen asaltar a tierra para ir a morón, pueblo de indios..."
Siglo XVIII
1700, aparece Morón en los registros eclesiásticos como Santa Ana de Morón.
1720, se levantó un inventario de una iglesia que existió a cargo del capellán Sebastián de Herrera y se comprobó que Santa Ana era la patrona del poblado.
1720-1721, se levanta un censo geo-económico del territorio por Pedro José de Olavarriaga, el cual dice: «Morón, el valle es distante 21 leguas de playa y tiene varias haciendas de cacao las cuales dan L 740 fanegas. Alpargatón, el río es bueno y si fuera trabajado pudiera tener canoas, pero sin utilidad alguna».
1721, muere a manos de su esclavo don Fernández Caballero. El esclavo es decapitado y sus restos son esparcidos a los buitres.
1723, visita a Morón y a Urama un cura de Cagua enviado por el obispo Escalona y Calatayud. Aquél encontró una iglesia de paja sin cura fijo y que estaba dedicada a veneración de San Juan Bautista.
1730, se produce el alzamiento de Andresote y tuvieron que venir los frailes capuchinos Tomás de Pons y Salvador de Cádiz para redimir religiosamente a los insubordinados.
1738, se quemó la iglesia de Alpargatón cuando se celebraba la fiesta de San Vicente de Ferrer, luego el padre Ignacio de Paiva, que sirvió en Morón y Alpargatón, la hizo de nuevo.
1768, visita de don Ángel Altolaguirre señalando lo siguiente: existen "crías de ganado y otros animales, como asimismo manufacturas, cosa alguna, entrándole de afuera dulces y vestidos... su tierra fértil y capaz de producir tabaco y otros frutos".
1772-1773, visita del obispo Mariano Martí encuentra a Morón como "un pequeño caserío ubicado a escasos metros del río del mismo nombre, habitado por esclavos y otras gentes libres que cultivan las haciendas de cacao".
1795, se cae la iglesia de Urama que luego fue reconstruida por el cura Félix Antonio Matos,
Siglo XIX
1811, se otorga el título de ciudad a Puerto cabello. Alpargatón y Morón aparecen como Parroquias de la nueva ciudad.
1813, en el plan provisional de gobierno republicano se incorporan Morón y Alpargatón al corregimiento de Puerto Cabello.
1824, se promulgó la ley de división político-territorial de la República de Colombia en la cual se le da la denominación de Carabobo al territorio que hoy ocupan los estados Lara, Yaracuy, Cojedes y parte de Aragua. Morón y Alpargatón formaron parte como parroquia del cantón Puerto Cabello, no así Urama, que siguió integrada al cantón de Nirgua.
1826, el Libertador Simón Bolívar pasa por Morón y sigue a Puerto Cabello.
1831, fusilan a varios moronenses por rebelarse contra el gobierno.
1832, se crea la provincia de Barquisimeto separándola de Carabobo. Morón y Alpargatón son parroquias de Puerto Cabello.
1835, se crea el cantón de Montalbán dividiéndola de Nirgua. Urama pasó a ser parte del cantón Montalbán.
1835, nace el general José Félix Mora, presidente del estado Carabobo.
1854, Alpargatón y Morón se fusionan en una sola parroquia, llevando el nombre de este último.
1856, Urama se integra como parroquia al cantón de Puerto Cabello, separándose del cantón de Montalbán.
1859, llegan a Morón, en meses diferentes, los generales Ezequiel Zamora y Juan Crisóstomo Falcón. Este mismo año las fuerzas del gobierno tomaron represalias e incendiaron los caseríos de Morón, Sanchón y Alpargatón.
1864, Morón y Urama pasan a ser municipios del distrito de Puerto Cabello.
1866, el gobierno decide entregarle a los combatientes federales de Morón las tierras de la posesión Casas de Tejas, y encomienda al general Juan José mora para la repartición.
1866, es presidente del concejo Municipal de puerto Cabello el general José Félix Mora, nativo de Morón.
Siglo XX
1901, el municipio Morón comienza a llamarse Mora.
1921, al municipio Urama se le llamó Camejo en honor al Centenario de la Batalla de Carabobo.
1933, se inaugura la carretera Morón-Coro.
1936, se lincha al jefe civil gomecista de apellido Uribe por parte de una poblada.
1945, en lucha contra la malaria se riega por primera vez el DDT en Venezuela, hecho que se llevó a cabo en el territorio moronense.
1953, se crea la Petroquímica de Venezuela.
1981, se crea el distrito Juan José Mora, escindiéndose de Puerto Cabello y conformado por Morón y Urama.
1983, por ley, los distritos pasan a llamarse municipios autónomos, así Morón derivó en municipio urbano y Urama en municipio foráneo.
1990, los municipios autónomos pasan a llamarse simplemente municipios y sus divisiones parroquias.
La partida de nacimiento
Por solicitud de la secretaria del Concejo Municipal y de la sindicatura, busqué en los archivos la partida de nacimiento del municipio Juan José Mora, y hoy quiero compartir algunos datos de la misma con los lectores.
La cronología o el procedimiento jurídico administrativo para la creación del municipio fue así: La asamblea legislativa del estado Caiabobo, mediante acuerdo del tres de agosto de 1981, aprueba la elevación a la categoria de distrito (era el término que se usaba en la época) al entonces municipio Foráneo Mora.
El siete de agosto de dicho año es refrendada la reforma a la ley de división política territorial del estado Carabobo.
El 13 del mes en curso es publicada en gaceta oficial.
La gaceta oficial donde se publica de creación de la entidad municipal Morense es la número 238, extraordinaria, y está refrendada por el gobernador (e) de entonces Dr.
Gustavo Correa Viso.
En la señalada reforma a esa ley y también publicada en esta gaceta está la creación del distrito Diego Ibarra (Mariara) y el municipio aguas calientes.
Para conformar el distrito Juan José Mora (que al principio se le llamó José Félix Mora) hubo que unir a Morón (mora) y a urama, ambos eran municipios foráneos del Distrito Puerto Cabello.
En lo referente a los límites del Distrito Mora, el artículo segundo de la mencionada ley señala lo siguiente: "Norte: el mar Caribe, desde la boca del rio Yaracuy hasta la desembocadura del rio Sanchón.
Oeste: El estado Yaracuy, desde la cumbre chiquita o Lara a la cumbre alta donde nace la quebrada charco azul, la cual sigue hasta su desagüe en el caño el fraile y por este caño aguas abajo hasta su desembocadura en el rio taría, de aquí se sigue al norte hasta encontrar el rio Yaracuy y por este rio aguas abajo hasta su salida al mar, donde limita con el Estado Falcón.
Sur: El distrito Bejuma desde el cerro Lara en el extremo sur del límite del Oeste, siguiendo la cumbre del medio donde tiene su nacimiento los ríos Alpargatón, Morón y Sanchón hasta donde se encuentra el punto donde se unen los ríos Canoabo y Urama, tomando luego una línea hacia el Este por la fila La Justa, hasta la cumbre de Chirgua, donde nace el rio Sanchón, Lindero Este con el distrito Puerto Cabello.
Este: El distrito Puerto Cabello desde la cabecera del rio Sanchón en la cumbre de Chirgua, siguiendo el curso de dicho rio Aguas Abajo hasta su desembocadura en el mar Caribe".
En la primera disposición transitoria se establece que: "hasta tanto se elijan los nuevos concejos municipales y se instalen los mismos, esta asamblea legislativa nombrará sendas juntas organizadoras de los nuevos distritos, compuesta por cinco (5) miembros quienes prestarán sus servicios Ad Honoren, cuyas atribuciones estarán establecidas en la respectiva resolución".
En mora, la junta organizadora estuvo conformada así: José Antonio Ortega (+) y Dra.
Lida Gutiérrez (+) por el partido AD.
Pedro Romero y Gladys de Moreno por Copei, y Alexis Coello por el M.A.S.
¿Quién fue Juan José Mora?
Juan José Mora es el epónimo del municipio integrado por la parroquia Morón (capital) y la parroquia Urama, según la decisión de la Asamblea Legislativa del 3 de agosto de 1981, refrendada como ley de división política-territorial del estado Carabobo el 7 de agosto del mismo año y publicada en la Gaceta Oficial el 13 de agosto.
Sin embargo, el municipio llamado Mora a secas existe desde 1901, no indicando claramente si el nombre es debido a Juan José Mora o a José Félix Mora, padre e hijo respectivamente.
Lo que se creó en el año 1981 fue el distrito Juan José Mora desmembrándolo del distrito Puerto Cabello, posteriormente denominado municipio autónomo y después simplemente municipio, de acuerdo a las sucesivas modificaciones que sufrió la Ley Orgánica del Régimen Municipal.
Inicialmente la Asamblea Legislativa del Estado Carabobo había colocado el nombre de José Félix Mora al distrito recién creado en 1981, pero debido a la intervención de don Oswaldo Feo Caballero se le cambió el epónimo por Juan José Mora quizás por considerarse a éste con mayor mérito histórico que su hijo.
Pero, ¿quién fue Juan José Mora? En la documentación que tenemos en nuestro poder sobre "la hoja de servicios del general Juan José Mora, prócer de la independencia" que reposan en el Archivo General de la Nación, folios del 125 al 138; se destaca que culminó su carrera militar como general de división en el año 1866 gozando de sueldo íntegramente, que es catalogado como "prócer de la Independencia" nativo de Morón. Estuvo al servicio del ejército republicano en los primeros años de la guerra.
En 1814 era sargento primero en el cuerpo de artillería, pasó luego a la infantería bajo las órdenes del capitán de cazadores José Hermoso, debido a su participación en las luchas llegó a ser subteniente, participó en la Batalla de Carabobo y luego fue destinado a reclutar tropas en el litoral de Puerto Cabello y se incorporó a ellas como capitán al Batallón "Granaderos" que comandaba el coronel Juan Uslar; luego tomó parte en la toma o sitio de Puerto Cabello hasta expulsar a los realistas el 8 de noviembre de 1823.
Se mantuvo hasta el año de 1826 en Valencia bajo la autoridad del mismo Uslar.Â
En los años de 1848, 1849 y 1854 sirvió a los gobiernos de los Monagas siendo comandante.
Al iniciarse la Guerra Federal en 1859 se lanzó a ella bajo el mando de Ezequiel Zamora y el mariscal Falcón, fue de los que combatió en la famosa Batalla de Santa Inés, se batió en San Carlos y salió derrotado en la Batalla de Coplé.
Siguió guerreando en la costa de Puerto Cabello hasta la definitiva victoria de la Federación, alcanzando el grado de general de división en 1866, muere este mismo año.
En la documentación comentada se encuentran testimonios de otros próceres avalando la conducta intachable, la valentía y los buenos servicios prestados a la patria por el general Juan José Mora.
Firman estos testimonios entre otros, el general José Laurencio Silva, José Hermoso, Wenceslao Casado y otros.
Volvemos a la Costa
Con una columna semanal después de andar con algunos trabajos especiales en este mismo diario los cuales compartimos con los numerosos lectores de ¡El Periódico Nuestro! Gracias a la gentileza de Gustavo Rísquez, de la paisana Sara Castro y de la siempre bella Camila Trovat.
Por la Ruta de las Escuelas: Estuvimos el 25 del pasado mes en la U. E. Manuel Manrique de San Pablo de Urama, en ocasión de conmemorarse un aniversario mas del Natalicio de su epónimo gracias a la cordial invitación que me hiciera el colega y amigo Lic. Rainny Sánchez, Coordinador del Ãrea de Ciencias Sociales de esa institución.
Fue un encuentro fraternal que sirvió tanto para interactuar con los alumnos sobre tópicos del héroe y de la historia de Morón y Urama como para “echar†una partidita de dominó contra el Director del Colegio Luis Juliana y el Supervisor Cesar Ramírez, quienes se llevaron de mi parte y del amigo cheito par de zapateros, bueno, no se le puede pedir peras al olmo, ellos están acostumbrados a la derrota ¿verdad profesor caro?
Anteriormente habíamos visitado a la Escuela Técnica Robinsoniana Ali Primera por invitación de su director y de los amigos profesores William Sánchez y José Gregorio Ojeda, disertamos ante los alumnos sobre Morón y luego degustamos un suculento almuerzo en las magnificas instalaciones del comedor de este hermoso colegio.
El viernes próximo pasado nos fuimos a los encuentros de la interculturalidad, actividades programadas por el municipio escolar Nº cinco a cargo de la Lic. Xiomara Chirinos las cuales consisten en resaltar a través de diversas estrategias pedagógicas los valores ancestrales y cotidianos del legado aborigen y de la afrodescendencia. A primera hora de la mañana estuvimos en la U.E. Creación Palma Sola compartimos actividades con los alumnos sobre estos temas al lado de su directora Lic. Yoleida Seco, la prof. Juanita Niño y todo el personal de la institución.
En el Ambrosio Plaza estuvimos en lo mismo, pero esta vez hablamos sobre el Prócer Moronero Gabriel Guevara, expresión genuina de la afrodescendencia quien en un medio social hostil a su condición étnica llegó a ser General del Ejercito Libertador avalado por sus meritos de Guerra y con el visto bueno de Simón Bolívar. Saludos a mis amigos del Ambrosio Plaza encabezados por sus directivos Elizabeth Sambrano, Luis Pino, Betty González y a todos en general.
Otro colegio visitado ese día fue el Jesús Manuel Subero donde el espectáculo cultural gozó de todo su esplendor, gracias a la directora Isabel Sotillett por la invitación. Volveremos a su escuela.
Por ella supe de la lamentable perdida de la Lic. Carmen Rodríguez de Vargas, excelente docente, buena amiga y compañera de lucha cuando estábamos en la política. Mis condolencias a sus hijos y a Mario Vargas.
Apoteósica visita del excelentísimo señor Nuncio Apostólico Giancinto Berloco, representante en Venezuela de su Santidad Benedicto XVI. En la iglesia Santa Ana le hicimos entrega de la Orden Juan José Mora en su primera clase; un buen recuerdo del pueblo de Morón como el mismo lo dijera en el acto. Felicitaciones por el éxito de la velada a nuestro Párroco Luis Parada y a nuestro Obispo Ramón Viloria Pinzón.
El Ultimo Hombre a Caballo: Se nos fue el Dr. José León Tapia, Medico, Historiador y Poeta Barinés. Formaba parte del gremio de los cronistas – aunque no era un cronista oficial – y se caracterizaba por ser un hombre muy sabio; un intelectual de primera; había publicado muchos libros, entre ellos: “Por aquí pasó Zamoraâ€, El Ultimo Hombre a Caballo dedicado, a maisanta, y el posmorten Muerte al Amanecer como si presintiera que le tocaba su fin terrenal.
En la gráfica se aprecia al Dr. José León Tapia junto al Cronista Alexis Coello.
Lo conocí en Barinas cuando presentaba mi libro “Morón Auge y Caída del Paludismo en Venezuelaâ€, el fue el padrino y la máxima expresión intelectual de ese acto.
Volvemos a la Costa
Con una columna semanal después de andar con algunos trabajos especiales en este mismo diario los cuales compartimos con los numerosos lectores de ¡El Periódico Nuestro! Gracias a la gentileza de Gustavo Rísquez, de la paisana Sara Castro y de la siempre bella Camila Trovat.
Por la Ruta de las Escuelas: Estuvimos el 25 del pasado mes en la U. E. Manuel Manrique de San Pablo de Urama, en ocasión de conmemorarse un aniversario mas del Natalicio de su epónimo gracias a la cordial invitación que me hiciera el colega y amigo Lic. Rainny Sánchez, Coordinador del Ãrea de Ciencias Sociales de esa institución.
Fue un encuentro fraternal que sirvió tanto para interactuar con los alumnos sobre tópicos del héroe y de la historia de Morón y Urama como para “echar†una partidita de dominó contra el Director del Colegio Luis Juliana y el Supervisor Cesar Ramírez, quienes se llevaron de mi parte y del amigo cheito par de zapateros, bueno, no se le puede pedir peras al olmo, ellos están acostumbrados a la derrota ¿verdad profesor caro?
Anteriormente habíamos visitado a la Escuela Técnica Robinsoniana Ali Primera por invitación de su director y de los amigos profesores William Sánchez y José Gregorio Ojeda, disertamos ante los alumnos sobre Morón y luego degustamos un suculento almuerzo en las magnificas instalaciones del comedor de este hermoso colegio.
El viernes próximo pasado nos fuimos a los encuentros de la interculturalidad, actividades programadas por el municipio escolar Nº cinco a cargo de la Lic. Xiomara Chirinos las cuales consisten en resaltar a través de diversas estrategias pedagógicas los valores ancestrales y cotidianos del legado aborigen y de la afrodescendencia. A primera hora de la mañana estuvimos en la U.E. Creación Palma Sola compartimos actividades con los alumnos sobre estos temas al lado de su directora Lic. Yoleida Seco, la prof. Juanita Niño y todo el personal de la institución.
En el Ambrosio Plaza estuvimos en lo mismo, pero esta vez hablamos sobre el Prócer Moronero Gabriel Guevara, expresión genuina de la afrodescendencia quien en un medio social hostil a su condición étnica llegó a ser General del Ejercito Libertador avalado por sus meritos de Guerra y con el visto bueno de Simón Bolívar. Saludos a mis amigos del Ambrosio Plaza encabezados por sus directivos Elizabeth Sambrano, Luis Pino, Betty González y a todos en general.
Otro colegio visitado ese día fue el Jesús Manuel Subero donde el espectáculo cultural gozó de todo su esplendor, gracias a la directora Isabel Sotillett por la invitación. Volveremos a su escuela.
Por ella supe de la lamentable perdida de la Lic. Carmen Rodríguez de Vargas, excelente docente, buena amiga y compañera de lucha cuando estábamos en la política. Mis condolencias a sus hijos y a Mario Vargas.
Apoteósica visita del excelentísimo señor Nuncio Apostólico Giancinto Berloco, representante en Venezuela de su Santidad Benedicto XVI. En la iglesia Santa Ana le hicimos entrega de la Orden Juan José Mora en su primera clase; un buen recuerdo del pueblo de Morón como el mismo lo dijera en el acto. Felicitaciones por el éxito de la velada a nuestro Párroco Luis Parada y a nuestro Obispo Ramón Viloria Pinzón.
El Ultimo Hombre a Caballo: Se nos fue el Dr. José León Tapia, Medico, Historiador y Poeta Barinés. Formaba parte del gremio de los cronistas – aunque no era un cronista oficial – y se caracterizaba por ser un hombre muy sabio; un intelectual de primera; había publicado muchos libros, entre ellos: “Por aquí pasó Zamoraâ€, El Ultimo Hombre a Caballo dedicado, a maisanta, y el posmorten Muerte al Amanecer como si presintiera que le tocaba su fin terrenal.
En la gráfica se aprecia al Dr. José León Tapia junto al Cronista Alexis Coello.
Lo conocí en Barinas cuando presentaba mi libro “Morón Auge y Caída del Paludismo en Venezuelaâ€, el fue el padrino y la máxima expresión intelectual de ese acto.
Proyecto presentado por el Cronista Fortalecerán identidad del morense
Puerto Cabello, abril 15 (Yoliani Rodríguez).- Alexis Coello, cronista del municipio Juan José Mora, se reunió con el presidente de la Cámara Municipal, Omar Caldera, para plantear una serie de proyectos con el objetivo de llevar la historia más allá de lo municipal. Coello precisó que presentó el proyecto "La historia de mi barrio", el cual consiste en un concurso, con la participación de los Consejos Comunales y docentes, para recoger la historia de cada uno de los barrios y urbanizaciones de Morón y de Urama para premiar los mejores trabajos. "Los tópicos serán conocer sus raíces, por qué su sector tiene ese nombre, porque todo eso tiene una razón, para posteriormente publicar un tomo sobre la historia de los barrios de Juan José Mora", contó. Símbolos naturales Asimismo, se presentó un proyecto sobre los símbolos naturales, "se estila que los municipios, aparte de tener los símbolos nacionales, tengan también el ave, el árbol y la flor típica de la jurisdicción, los cuales representan la belleza y abundancia de la región" señaló. Símbolos municipales Por otra parte, manifestó que le planteó al Presidente de la Cámara Municipal llevar a las escuelas los símbolos municipales, "es necesario que los estudiantes conozcan el significado de la bandera y los ornamentos del escudo, entre otras informaciones, para fortalecer nuestra identidad municipal", detalló. El Cronista presentó proyecto para fortalecer identidad del morense. Imagen de Arnoldo Gabaldón Por último propuso colocar en la plaza El Zancudo la imagen del protagonista de la cura del paludismo en el municipio, Arnoldo Gabaldón, "quien al mismo tiempo fue el responsable de acabar con la plaga en todo el país". Por su parte, el presidente de la Cámara Municipal de Juan José Mora, Omar Caldera, señaló que apoyarán ese tipo de proyectos que busquen enaltecer el gentilicio morense, a fin de sentir el orgullo de ser nacido y criado en ese territorio, donde nació Juan José Mora. Foto: Elis Manzanares.
Gabriel Guevara
Tratamos de conmemorar los 146 años de la muerte de este prócer con una charla en la casa de la Cultura de Morón dirigida a un grupo de estudiantes de diferentes colegio del área y coordinada por el promotor cultural de la misma William Peraza, "el brujo", sin embargo, no se pudo concretar el encuentro por razones ajenas a nuestra voluntad que en este espacio no es dable explicar. No obstante, vamos a compartir con los lectores algunas referencias a este personaje.
Gabriel Guevara ha sido un gran desconocido o ignorado en la historia de Venezuela, sus datos no abundan en los textos respectivos. En el Diccionario de Historia de Venezuela de las Empresas Polar apenas se hace una breve reseña a su persona sin el cuidado de reflejar con exactitud sus antecedentes.
Es el caso de muchos héroes provincianos cuyo desconocimiento historiográfico deviene en no haber tenido una gran resonancia en los escenarios caraqueños ni siquiera en los suramericanos por Guevara allí también la tuvo al lado del Libertador como tantos otros venezolanos olvidados. No quisiera creer que con Gabriel Guevara haya influido en el ánimo de los historiadores el estigma del color de su piel.
En el centro de Puerto Cabello hay una calle con el apellido Guevara, probablemente algunas personas pensarán que se debe al "Che" argentino de moda hoy en día, pues no, es Gabriel Guevara el "negrito" nacido en Morón en las postrimerías del siglo XVIII, prócer de la guerra independentista suramericana y sitiador-expulsador del reducto de las fuerzas españolas acantonadas en el castillo "San Felipe" de Puerto cabello en el año 1823.
No sabemos en que momento se incorporó a la lucha por la independencia pero ya en la toma de Puerto Cabello tenía el grado de Capitán cuando participó al frente de la cuarta compañía del ejercito libertador a la que le tocó neutralizar los fuegos de la batería Picayo o Constitución del Castillo. En esta faena sirvió bajo el mando inmediato del Mayor Manuel Calá, teniendo como jefe supremo al general José Antonio Páez. El grado de Teniente Coronel lo obtiene en la campaña del sur en reconocimiento a sus meritos de guerra.
Se hace General durante el gobierno de José Tadeo Monagas y cuando llega la guerra federal se volcará con frenesí a comandar la "facción de la costa", una de las más guerrera o guerrillera que pondrá en jaque a las tropas oficiales derrotándolas varias veces. Controlaba estratégicamente tanto en lo militar como con su liderazgo los sectores de Puerto Cabello, Morón, Alpargatón, Urama, Canoabo y los pueblos del oriente del estado Yaracuy (Municipio Veroes) y por la costa implantó su señorío hasta Boca de Aroa donde construyó una fortaleza militar (aldea con trincheras) llamada "Moroncito".
Infundió terror a sus enemigos que trataron de descalificarlo por los medios escritos haciendo énfasis peyorativo a su condición racial, a sus métodos de guerra y a su lugar de origen, se le nombró como: "El Rey de Morón", "El Vate de Morón", "El Nerón Moronero", Negro, Feo, Malo, Sucio etc. esta era la expresión de los odios raciales de la Venezuela a mediados del siglo XIX.
Fue capturado, después de desvastar sus tropas, por el gobierno en Palma Sola (Falcón), encarcelado, trasladado a Valencia y a La Guaira donde escapa y muere en Guatire el 30 de Mayo de 1862.
Gabriel Guevara vuelve a cabalgar de nuevo, se le ve a veces por las calles de Morón, por los valles de Alpargatón y urama, y en las noches silentes se oye el silbido de su sable y el alarido de sus enemigos, así me contaron algunos ancianos del pueblo. Gracias al escritor Asdrúbal González se le ha devuelto – sacado del olvido – un prócer al Municipio Mora cuya semblanza histórica esta contenida en su enjundioso trabajo "Noticias de la Guerra Larga" o en una edición especial patrocinada por Pequiven: Gabriel Guevara, El dictador de los Bosques, la cual tuve el privilegio de prologar.
El municipio Juan José Mora y la Revolución Nacionalista
La llamada Revolución Nacionalista liderada por José Manuel Hernández "El mocho Hernández" estalló en Venezuela el 26 de octubre de 1899, pocos días antes el "mocho" se había juramentado como Ministro de Fomento del presidente Cipriano Castro.
El "mocho Hernández" logra reunir una gran cantidad de seguidores, entre caudillos regionales y tropa forma un ejército de más de mil hombres para hacerle una férrea oposición al gobierno de Castro; quizás el "mocho" fue el primer político en la historia de Venezuela que realizó su proselitismo mediante una campaña electoral al estilo moderno, pero además al presidente Castro le hizo la guerra o "guerrillas" como las llamaba el propio gobierno.
En Puerto Cabello, Morón y Urama se congregaban los partidarios del "mocho Hernández" o "mochistas" para hacerle la lucha armada al régimen castrista.
Diversos testimonios encontramos al respecto, en las correspondencias que giraban los funcionarios subalternos del gobierno jefes civiles y militares, alguaciles, jefes aduaneros etc.
al presidente Cipriano Castro y que están publicadas en el Boletín del Archivo Histórico de Miraflores (1972) números 71, 72, 73, editados por la Secretaría de la Presidencia de la República, Caracas.
En este sentido, Federico Escarrá le dice al presidente Cipriano Castro en comunicación fechada en Puerto cabello, el día 21 de febrero de 1900, lo siguiente: "tengo el gusto de dirigirle esta carta para notificarle mi última correspondencia telegráfica, sobre la cual me permito llamar la atención de usted por contener puntos de importancia para la definitiva pacificación del litoral occidental y e las costas de Urama y Morón...
así como es de necesidad de otra guarnición de 50 hombres en Urama que destruya la guerrilla que por allá merodea, mantenga expedita la vía de San Felipe a este puerto y garantice la paz por esos importantes contornos" (1972, 92).
Para tales efectos Escarrá recomendó al presidente Castro que nombrara jefe de Urama al General Santiago Corona para acabar con las guerrillas mochistas y asegurar las vías.
Posteriormente, el mismo Federico Escarrá en otra correspondencia 30 de marzo de 1900-le informa a Castro que "tengo el gusto de decirle que el Distrito se halla en completa paz, lo único que venía destruyendo la atención eran las guerrillas de Urama, las cuales han sido destruidas...
le suplico también algunas raciones para la compañía de Betancourt, en Urama la cual como sabe usted, se organizó para perseguir las facciones de la costa" (1972, 225).
Otro subalterno, León Ponce, le informa a Castro sobre los espías y simpatizantes de la Revolución Nacionalista, acusa de deslealtad a varios generales del régimen incluido el jefe del Castillo Libertador, acusa a la Casa Blhom como "revolucionaria y auxiliadora de ellos", también hace lo mismo contra el "Club Venezuela" y con los empleados ingleses del "Ferrocarril Bolívar" diciendo que son mochistas y contrabandistas.
Ponce vuelve a señalar, en otra correspondencia, sobre la incidencia mochista en la zona "...
y de Morón, Sanchón y Urama donde actualmente tienen tres días en continua lucha", (1972, 150).
Finalmente, Elías Maduro se dirige a Cipriano Castro en marzo de 1900, con el siguiente mensaje "parte de las Fuerzas del batallón que comando llegaron felizmente a Urama, punto éste ocupado por guerrillas revolucionarias; y como quiera que las fuerzas del General Julio Salvatierra han concurrido últimamente a dicho lugar.
Es de esperarse de un momento a otro, un golpe certero contra los facciosos, dadas las órdenes que al efecto he dado al primero de los jefes de aquellas fuerzas.." (1972, 134).
El municipio Juan José Mora y la Revolución Nacionalista
La llamada Revolución Nacionalista liderada por José Manuel Hernández -"El Mocho Hernández"estalló en Venezuela el 26 de octubre de 1899; pocos días antes el Mocho se había juramentado como Ministro de Fomento del presidente Cipriano Castro. El Mocho Hernández logra reunir una gran cantidad de seguidores, entre caudillos regionales y tropa forma un ejército de más de mil hombres para hacerle una férrea oposición al gobierno de Castro; quizás el Mocho fue el primer político en la historia de Venezuela que realizó su proselitismo mediante una campaña electoral al estilo moderno, pero además al presidente Castro le hizo la guerra o "guerrillas" como los llamaba el propio gobierno. En Puerto Cabello, Morón y Urama se congregaban los partidarios del "Mocho Hernández" o "mochistas" para hacerle la lucha armada al régimen castrista. Diversos testimonios encontramos al respecto, en las correspondencias que giraban los funcionarios subalternos del gobierno -jefes civiles y militares, alguaciles, jefes aduaneros, etc.al presidente Cipriano Castro y que están publicadas en el Boletín del Archivo Histórico de Miraflores (1972) números 71, 72, 73 editadas por la Secretaría de la Presidencia de la República, Caracas. En este sentido, Federico Escarrá le dice al presidente Cipriano Castro en comunicación fechada en Puerto Cabello, el día 21 de febrero de 1900, lo si-. guiente: "Tengo el gusto de dirigirle esta carta para notificarle mi última correspondencia telegráfica, sobre la cual me permito llamar la atención de usted por contener puntos de importancia contener puntos de importancia para la definitiva pacificación del litoral occidental y de las costas de Urama y Morón... así como es de necesidad de otra La Revolución Nacionalista liderada por "El Mocho Hernández". guarnición de 50 hombres en Urama que destruya la guerrilla que por allá merodea, mantenga expedita la vía de San Felipe a este puerto y garantice la paz por esos importantes contornos" (1972, 92). Para tales efectos Escarrá recomendó al presidente Castro que nombrara jefe de Urama al general Santiago Corona para acabar con las guerrillas mochistas y asegurar las vías. Posteriormente, el mismo Federico Escarrá en otra correspondencia -30 de marzo de 1900- le informa a Castro que "tengo el gusto de decirle que el Distrito se halla en completa paz, lo único que venía destruyendo la atención eran las guerrillas de Urama, las cuales han sido destruidas... le suplico también algunas raciones para la compañía de Betancourt, en Urama, la cual como sabe usted, se organizó para perseguir las facciones de la costa" (1972, 225). Otro subalterno, León Ponce, le informa a Castro sobre los espías y simpatizantes de la Revolución Nacionalista, acusa de deslealtad a varios generales del régimen incluido el jefe del Castillo Libertador, acusa a la Casa Blohm como "revolucionaria y auxiliadora de ellos", también hace lo mismo contra el "Club Venezuela" y con los empleados ingleses del "Ferrocarril Bolívar" diciendo que son mochistas y contrabandistas. Ponce vuelve a señalar, en otra correspondencia, sobre la incidencia mochista en la zona 66 ... y de Morón. Sanchón y Urama donde actualmente tiene tres días en continua lucha" (1972, 150). Finalmente, Elías Maduro se dirige a Cipriano Castro en marzo de 1900, con el siguiente mensaje: "Parte de las fuerzas del batallón que comando llegaron felizmente a Urama, punto éste ocupado por guerrillas revolucionarias; y como quiera que las fuerzas del general Julio Salvatierra han concurrido últimamente a dicho lugar. Es de esperarse de un momento a otro un golpe certero contra los facciosos, dadas las órdenes que al efecto he dado al primero de los jefes de aquellas fuerzas".. (1972,134).
El Caos del Transporte en Morón
El Morón apacible del pasado se ha quedado atrás, aquel Morón bucólico del carretón y de la yunta de bueyes solo existe en el recuerdo de los mas viejos, el Morón de la encrucijada con sus simbólico reloj que marcaba la hora a los lugareños recordándoles sus faenas y apresurando a los viajeros en su itinerario. El Morón de Pedro El largo, de Teodosa, de Don Elías y Jesús Silva. Se ha ido para no volver.
No obstante Morón siempre fue un lugar con mucha fluidez poblacional y de transeúntes por su carácter estratégico en cuanto a su posición geográfica se refiere que le permite comunicarse o conectar, el centro del país (Caracas, Valencia, Maracay) con el occidente (San Felipe, Barquisimeto, la vía hacia los llanos y los andes) y también con los mejores sitios turísticos ubicados en el Estado Falcón.
Históricamente Morón ha sido una encrucijada importante en el país: "Desde los tiempos de la colonia, Morón ha sido una de las encrucijadas mas importantes, que ha tenido la región centro-occidental del país" (González, R. 1977, 6) fue un punto de convergencia, y aun lo es, donde se encuentran los transeúntes a realizar sus actividades rutinarias. el mismo autor agrega lo siguiente: "Allí confluían viajeros que venían de regiones tan disímiles como lo son las montañas de Canoabo, con sus cargamentos de café, añil y tabaco; las sabanas de Alpargaton, con sus cacaotales y sus plantaciones de caña y las playas de Boca de Yaracuy, Aroa y Tucacas, con sus pescadores cargando sus canastos preñados de pescado".
Durante el periodo independentista y republicano se vuelve a imponer el carácter nodal o de encrucijada del pueblo de Morón como la causa fundamental para que éste sirviera de base de operaciones de los grupos guerrilleros que accionaban hacia los valles del occidente, penetrando hasta las haciendas ubicadas en terrenos de San Felipe, Yaritagua y Barquisimeto, pero que también lo hacían así los pueblos de la costa y boca de Aroa. Este estratégica situación de Morón le ha justificado su papel en la historia nacional. Los cruces de caminos que entrelazan al occidente, la costa y el centro del país lo convierten en un lugar apropiado para marchas y contramarchas de los hombres levantados en armas tras la búsqueda de los objetivos deseados.
Este rasgo característico - su ubicación geográfica - de Morón ha sido observado y analizado por muchos autores que ven en ella el elemento histórico fundamental para su crecimiento y desarrollo. Mi amigo el poeta José Joaquín Burgos, escribió en el prologo de mi libro "Morón" (1995) estas hermosas palabras: "Morón es una ventana abierta al mar y a la montaña al mismo tiempo una encrucijada desde la cual arrancan caminos hacia rumbos de siempre, tendidos a la falda de serranía de entrañas mágicas, trono de Maria Lionza; o por la propia costa, rumbo al cielo falconiano; o después de El Palito, atravesando el abra de las trincheras para llegar al corazón populoso de Carabobo. pero más que esa simple referencia paisajística, Morón es también una encrucijada en el tiempo, una esquina en la historia venezolana, un espacio vital.â€
En el presente es un espacio nodal que entrelaza su parque industrial con el principal puerto del país para el comercio de exportación e importación, y con el potencial mercado de las regiones centro-occidental y central.
La ciudad de Morón mantiene su fidelidad a sus orígenes históricos que provocaron su nacimiento: "Las ciudades aparecen para responder a las necesidades de la complejidad de la organización social. su localización o elección del sitio traduce las preocupaciones originales que le dieron nacencia; esta localización ha dirigido su desarrollo" (Isnard, A. citado por el centro de investigaciones geodidacticas 1976: 65).
Efectivamente su localización o elección de sitio es el recurso mas importante del cual dispone Morón y es esto lo que ha dirigido su desarrollo en el presente, lo fue en el pasado y lo será en el futuro.
La ubicación de las ciudades o el lugar de su emplazamiento no es un hecho casual o de simple contingencia sino que obedece a un proceso histórico social concreto cuyas razones iniciales del establecimiento humano marcan su desempeño en la evolución posterior y condicionan generalmente su presente y futuro.
En el caso de Morón, si bien su elección de sitio no fue un hecho planificado oficialmente, responde históricamente a su conveniente cercanía al puerto o a la costa y a su comunicación terrestre con la región central y occidental que le permitió ser un espacio potencial para la explotación de la tierra y el trafico comercial; en el presente su situación geográfica estratégica siguió siendo su recurso potencial para el desarrollo industrial y comercial, seguramente en el futuro, ese recurso continuará incidiendo en su devenir como entidad.
Hoy Morón, con una población cercana a los 100.000 habitantes, sede de importantes industrias publicas y privadas, con un fuerte movimiento comercial, hoy como ayer continua siendo la encrucijada o el punto de conexión entre distantes lugares y ciudades del país, solo que ahora luce colapsado en sus arterias vitales por el impacto del trafico automotor, problema este que ha venido agravando en los últimos años. ya no solo son en las horas pico sino a cualquier hora del día Ud. puede comprobar como el congestionamiento es inmenso y el caos que se produce en la encrucijada y las largas colas que se forman en las avenidas Carabobo, Yaracuy y Falcón igualmente sucede lo mismo en la calle plaza que es la vía de acceso al centro de la ciudad.
Ahora bien, ¿cual es la causa del problema? indudablemente que la causa principal es la inadecuada organización del espacio disponible en la encrucijada y en las vías adyacentes, el cual estuvo diseñado para soportar un menor volumen de vehículos en el pasado, pero que en la actualidad la configuración del espacio urbano disponible es obsoleto ante la presencia o el transito de un numero cada vez mayor de pequeñas y grandes dimensiones, de vehículos provenientes de diferentes lugares del país.
Aparte de la infraestructura urbana inadecuada, se presenta otro inconveniente o nudo, no de menor importancia que el primero: La encrucijada de Morón y sus adyacencias se han convertido en el gran Terminal ambulante e improvisado del centro del país. En efecto ya todos los espacios están copados para el estacionamiento de autobuses, busetas y autos libres. En plena Encrucijada se aparcan, el la Avenida Carabobo con flecha hacia Puerto Cabello compuesto totalmente por busetas un poco mas adelante una línea de autos libres (El Zancudo), mucho mas adelante se estacionan los autobuses Marco Polo con ruta hacia Puerto Cabello, seguidamente le sigue el transporte de camionetas techadas ubicadas en la entrada de la calle San José, frente al Super Pollo, con destino a Palma Sola. En la misma avenida Carabobo pero en sentido inverso (Pto. Cabello- Morón), frente al Mercado Palmerito funciona otra línea de autos libres.
En la Avenida Yaracuy sentido Morón- Pto. Cabello se estacionan las líneas de transporte San Pablo - Urama, La Victoria, etc y la Circunvalación Morón en la misma Avenida Yaracuy, en sentido Morón San Felipe, está una de las líneas de autos libres mas viejas de Morón, y en ese mismo lugar cerca de la Redoma, está la parada de los autobuses que viajan hacia San Felipe y Barquisimeto, un poco mas adelante, está otra línea de autos libres. En la Avenida Falcón, en plena redoma con sentido Morón- Pequiven existe una línea de taxi por puestos que conducen hacia Pequiven, Venepal y Boca de Yaracuy. En el mismo trayecto, a escasos metros (hasta la Morenera), está el paradero de autobuses que dirigen hacia todo el Estado Falcón culminando en la ciudad de Coro. En sentido inverso (Pequiven- Morón), ahora empezando desde el grupo residencial Reina Cedeño, comienzan a estacionarse las busetas con destino Valencia, dejando un pequeño espacio libre (frente a Morapan) para el aparcamiento de autos privados. Seguidamente a éste está otra línea de taxis (también bastante antigua) hasta el vértice donde culmina la Avenida Falcón comienza la Avenida Yaracuy en flecha direccional hacia San Felipe.
Finalmente, iniciándose la calle Plaza, en sentido- Redoma de Morón, ya se ha colocado otra línea de autos libres por la parte izquierda y por la parte derecha, está la parada oficial de las auto busetas con destino a Valencia (frente al Comercial Magallanes), estos aparcamientos se prolongan doblando hacia la derecha (y a veces hacia la izquierda también) congestionando la calle Ayacucho del Centro de Morón donde reina el señorío de las busetas.
Adicionalmente al aparcamiento intenso y extenso de los vehículos de transporte públicos en la encrucijada y los sectores adyacentes, existe otro asunto que agrava el problema y es el que los comerciantes y particulares también se han dado a la tarea de colocar frente a sus negocios o casas anuncios o avisos con estructuras metálicas que prohíben el estacionamiento de autos frente a los mismos o en sus adyacencias unos los hacen por motivos de cargas y descargas de mercancías, otros simplemente porque les da la gana.
De tal manera que esta problemática del transporte publico es generadora de un caos y de desorden permanente en el sector, pero además vulnera los derechos de los ciudadanos de a pie y de los particulares que desean estacionarse en el centro de la ciudad para hacer sus compras y otras diligencias pertinentes. Ya los turistas y viajeros optan por desviarse por las diferentes variantes y callejones para evitar las tremendas colas que se hacen en la encrucijada de Morón, esto por supuesto, afecta a los comerciantes locales. Este problema incide hasta en las relaciones interpersonales puesto que he observado los comportamientos y alterados de chóferes y colectores cuando alguien desprevenidamente les invade "su espacio", es de hacer notar que el espacio es de todos y si bien ellos tienen todo el derecho a trabajar libremente, los ciudadanos también tenemos derecho a la libre circulación por espacios que son comunes o de dominio colectivo.
Corresponde a la municipalidad, ordenar y reconstruir el espacio urbano disponible para que las relaciones de convivencia entre los ciudadanos no se deteriore, a la vez para que se preste un buen servicio publico de transporte urbano y extraurbano y también para que los habitantes de Morón y los visitantes podamos disfrutar de un espacio organizado digno de ser vivido a plenitud.
¿Que hacer? ¿Que soluciones aportamos? pues bien, en las discusiones y conversaciones que hemos tenido en la comisión especial designada por el Concejo Municipal para estudiar y presentar y proyecto de ordenanza para regular y controlar la problemática urbana del transito automotor, la cual está presidida por el concejal Heriberto Ramírez, la Sindico Municipal Dra. Leonora González, El Cronista de la Ciudad, los Asesores Jurídicos Dra. Elba Tovar Salas, Dr. Wilfredo Capielo, se han planteado las siguientes soluciones:
1. Obviamente la solución definitiva y eficaz es la culminación del Terminal de pasajeros de Morón que desconcentraría y reduciría enormemente los volúmenes de unidades del transporte publico aparcado o en circulación en el centro de la ciudad.
2. Pero mientras esto ocurra es necesario tomar acciones para aliviar y descongestionar la encrucijada como lo son la eliminación de la redoma central y la colocación de semáforos, adicionalmente un nuevo diseño de la isla central.
3. Abrir la antigua entrada hacia el centro de Morón a la altura de la calle la San José que permita a los vehículos que se dirijan hacia el centro de Morón, Santa Ana, Santa Rita, Banco Obrero, etc. tomar esa vía alterna y así evitar pasar por la encrucijada.
4.Realizar un trabajo de ingeniería para abrir la calle o callejón Junín (El Bolsillo) en un solo sentido que conduzca hacia la avenida principal con flecha hacia Puerto Cabello.
5. reordenar el casco histórico de la ciudad mediante una nueva nomenclatura, señalización o flechado que permita una mejor movilización vehicular.
6. dejar los mayores espacios libres disponibles para el aparcamiento de autos particulares de dimensiones pequeñas para lo cual se revisaran las ordenanzas vigentes sobre catastros, derechos de frente y otros afines para determinar la potestad del comerciante o habitante sobre la prohibición de estacionamiento temporal frente a los locales o casas, que en muchos casos (ejemplo la Av. Falcón) logran obstruir un canal de circulación libre de las avenidas.
7. otra propuesta a mediano y largo plazo, es la construcción de un nuevo puente sobre el río Morón que ampliaría las posibilidades de bifurcación del tráfico automotor.
8. estamos concientes que existe un nuevo diseño para la nueva autopista hacia la región central la cual podría resolver en parte el problema, pero Morón requiere de soluciones urgentes.
El Orígen de Morón
Morón significa morro, monte. Aunque el pueblo de Morón no fue fundado en el siglo XVI ya se tenía noticia de su río por un croquis del Golfo Triste diseñado por Don Juan de Pimentel donde aparecen los ríos Aroa, Aracoy o Yaracuy y Morón-. Todavía en el siglo XVII la población de Morón es mayoritariamente indígena que apenas sobreviven, el resto de los habitantes son algunos blancos dueños de haciendas de cacao y cierta cantidad de negros esclavos y libres.
Morón no tiene fecha de fundación ni fundador conocido. Probablemente el nombre del pueblo fue tomado del río que para aquel entonces era navegable por Canoas de mediano tamaño que transportaban productos agrícolas. Los conquistadores y sacerdotes españoles acostumbra¬ban a colocar sus nombres a ríos y lugares. "Es común el nombre de Morón en Es¬paña y en varios países hispanos como Argentina y Cuba. No es extraño que en nuestro caso haya sucedido algo similarâ€.
Juan de Morón fue un conquistador y encomendero español. Fue fundador de Trujillo. Estaba casado con Isabel Flores y tenía un hijo llamado Marcos Valera. Juan de Morón participó con Diego García de Paredes en la conquista y población de Cuicas (Trujillo} y también en la defen¬sa de Nueva Segovia (Barquisimeto) en 1553 cuando los ataques del Negro Miguel, Rey de Buria. "Fue uno de los fundadores de de la ciudad Rodrigo de Maracaibo y su primer Alcalde... Por espacio de varios años estuvo en la región de Nirgua, gastando gran parte de sus bienes en servicio de la Real corona". No olvidemos que el territorio de Morón fue jurisdicción de Nirgua ¿No estaría aquí el origen del nombre de la ciudad de Morón?
El cumbe fue una agrupación de negros esclavos escapados de sus amos de las haciendas cercanas y loangos que eran negros esclavos escapados de curazao y que aquí obtenían la libertad, se internaban en las montañas y parajes solitarios para esconderse de las persecuciones y las leyes de los blancos. En sus escondrijos construían viviendas improvisadas y formaban una comunidad que se reencontraba con sus ritos y sus culturas africanas ancestrales. Uno de los cumbe de la zona estuvo ubicado en las alturas del río Sanchón. Muchos negros de los cumbes se arraigaron a esta tierra y se constituyeron en el núcleo originario de la población moronense.
Se estima que a principios del siglo XVII (de 1700 en adelante) se conforma un núcleo poblacional o caserío con cier¬ta uniformidad. No fue fundado oficialmen¬te como pueblo de españoles sino que en forma lenta y espontánea se va agregando y concentrando el contingente humano sobre el territorio hasta adquirir fisono¬mía de pueblo. A comienzo de 1700 aparece la iglesia como factor de unidad espiritual bajo el patronato la virgen de Santa Ana. Ya antes en forma provisional había estado San Francisco como patrono del poblado. En 1720 la iglesia estaba a Cargo del Capellán Sebastián Herrera. En 1733 fue asignado el sacerdote Rodríguez Tinoco para los oficios religiosos en la costa de Morón.
En 1730 Y 1733 se produce en la zona costera, que incluye a Morón, la rebelión de Juan Andrés López del Rosario mejor conocido como "Andresote". Era un zambo nativo de Valencia que tomó las armas y li¬deró a un grupo numeroso de negros, indios, blancos hacendados y contrabandistas para enfrentar los abusos de la Compañía Guipuzcoana y en defensa del comercio ilí¬cito con los holandeses que operaban desde la isla de Curazao. Para ese entonces la población era aproximadamente de 237 habitantes compuesta de la siguiente ma¬nera: Alpargatón 120 personas (28 casas), Urama 12 personas (6 casas), El Salao 66(11 casas) y Morón 39 (8 casas).
Para 1768 la población de Morón al¬canza a 168 personas. Distribuidas así: 6 blancos (4 hombres y 2 mujeres}, 58 par¬dos (25 h y 33 m}, 30 niños, 74 esclavos 38 h Y 36 m); como podrá notarse el 44% lo constituye la población esclava. 1773 5 años después Morón tiene 127 ha¬bitantes y Alpargatón 202 para un total de 329 pobladores. Nótese que Alpargatón posee más habitantes que Morón por lo lle¬gó a ser primero que éste cabecera de poblado. Esta población vivía de las activida¬des agrícolas, los productos como el Ca¬cao, maíz, plátanos etc. que llevaban al puerto de Puerto Cabello a vender. Morón llegó a ser el mayor productor de Cacao de la costa. También había la crianza de ganado y otros animales. El contrabando fue practicado con mucha frecuencia.
En 1773 Morón, Alpargaton, Sanchón y urama reciben la visita del ilustre Obispo Ma¬riano Martí. De Morón dice lo siguiente: "es un pequeño caserío ubicado a escasos me¬tros del río del mismo nombre, habitado por esclavos y otras gentes libres que cul¬tivan las haciendas de cacao".
La estadía del Obispo Martí fue posi¬tiva para estos pueblos por su 1abor civi¬lizatoria y humanística. El l6 de marzo del año mencionado inspecciona la iglesia de Morón conjuntamente con el Vicario y algunos vecinos y dice al respecto: "La fabrica es de adobe, cubierta de tejas, tiene un área de trece varas de largo y siete y tres cuarto de ancho, contando solamente con un altar". También visita la iglesia de Alpargatón encontrándola de bahareque doble, cubierta de palma, con un área disponible de veinte varas de largo y siete de ancho, con un altar".
Urama es actualmente una parroquia del municipio Juan José Mora. En lenguaje indígena significa "lapa". En l628 perteneció a la jurisdicción de Nirgua, sin embargo, fue después de 1711 que se concentró un movimiento poblador vinculado estrecha¬mente al caserío de Canoabo.
En 1835 Urama pasó a ser parte del can¬tón de Montalbán que se había separado de Nirgua. Posteriormente, junto con Morón, llegó a ser integrante del Distrito Puerto Cabello. Su santo patrón es San Juan Bau¬tista que para el año de 1726 contaba con una iglesia de paja dedicada su veneración.
Urama también era un lugar habitado fundamentalmente por negros esclavos que laboraban en varias haciendas de cacao.
El 5 de agosto de 1811 el Ejecutivo ¬Nacional le otorga el título de ciudad a Puerto Cabello. En dicho documento oficial aparecen Alpargatón Y Morón como parroquias pertenecientes al suburbio de la nueva ciu¬dad.
Luego vendrían largos años de guerra por la independencia y Morón serviría como encrucijada de caminos que comunica¬ban las tropas en pugna desde el centro del país hacia el occidente y viceversa.
En 1824 se promulgó la ley de divi¬sión político-territorial de la Repúbli¬ca de Colombia en la cual se le da la de¬nominación de Carabobo al territorio que hoy ocupan los estados Lara, Yaracuy, Co¬jedes y parte de Aragua, y por supuesto, incluía el territorio del actual estado Carabobo.
Morón y Alpargatón formaron parte como parroquia del Cantón Puerto Cabello, no así Urama que continuó integrada al Cantón de Montalbán desde la fundación de ésta en 1628.
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El 31 de diciembre de l826 acontece la visita del Libertador Simón Bolívar al pueblo de Morón. Serían las once de la ma¬ñana cuando entró el Libertador triunfante sobre la calle polvorienta y seca que con¬ducía a varias rancherías no bien dispuestas en el espacio, pero el ánimo de la multitud qUe aclamaba a los visitantes recompensaba la fatiga y la inclemencia de aquel sol moronero.
El griterío de los moradores no cesa¬ba dando vivas al paso del Libertador, vea¬mos que nos dice al respecto el cronista Miguel Elías Dao: "Negros, zambos, mesti¬zos y criollos, esclavos o no, se integra¬ron a una misma fe para decir presente. El Libertador recibió del pueblo las mejores atenciones unidas a un suculento almuerzo de campaña".
El censo de Olavarriaga
Quizá el primer censo realizado en Venezuela con un carácter medianamente científico para la época o lo más aproximado a la realidad posible fue el de Pedro José de Olavarriaga, ejecutado durante los años de 1720 y 1721 (siglo XVIII).
Este trabajo fue dirigido por su autor a don Jorge de Villalonga, virrey, presidente, gobernador y capitán general del nuevo reino de Granada, para informarle de la situación económica, urbana, de la división política-territorial y de la población de la provincia de Venezuela.
Este estudio fue escrito en forma sencilla y precisa por Olavarriaga y el objetivo era que la corona española tomara medidas gubernamentales para el desarrollo y provecho de las potencialidades naturales del territorio e hiciera los correctivos necesarios a los desaciertos humanos o problemas, según su criterio, de diversa índole que debían atender prioritariamente las autoridades hispanas.
En el tiempo histórico del mencionado estudio, el territorio del actual municipio Juan José Mora pertenecía, en la vieja demarcación española, a la jurisdicción de Nirgua, otrora capital y floreciente campiña.
Al referirse a Morón Olavarriaga habla de la punta de Morón: "El puerto de Morón es a la banda del oeste, y los navíos se arriman a la misma punta que sirve de resguardo, de esta punta prosigue la playa sin puntas ningunas, sino formando un arco cóncavo que es el golfo; atrás de Morón es la Sabana sobredicha".
Esta última descripción nos infiere que hacia el sur, hacia donde está el centro poblado actual, la población era escasa, dispersa en varias haciendas de cacao.
En cuanto a las actividades económicas del área señala: "Los holandeses hacen mucho comercio en este paraje por ser el camino que baja de los valles de Barquisimeto y San Nicolás, y por acercarse siempre más de la isla de Curazao".
Esto dio pie para que se creara en 1730 la Compañía Guipuzcoana para combatir el contrabando de los holandeses y monopolizar el comercio en general.
Olavarriaga también escribe sobre los hacendados asentados en la zona y precisa la producción de sus respectivas haciendas: don Pedro de Aponte tenía 60.000 árboles y producía 600 fanegas de cacao; don Antonio Mendoza 40.000 árboles para 400 fanegas, don Miguel Rengifo (igual que el anterior), don Bernardo del Toro 30.000 árboles para 300 fanegas y pequeños propietarios en Palma Sola con 4.000 árboles y 40 fanegas.
Casi medio siglo (43 años) después de esta referencia sigue existiendo en 1764 cinco haciendas de cacao según relata el viajero don Ãngel Altolaguirre y Duvale.
En Urama los propietarios eran: don Martín Ascanio, don Juan Blanco Infante, don Antonio Blanco, don Luis Arias, don Nicolás de Herrera, doña Pabla Mejía, doña Violante Ochoa, don José de Liendo, don Juan Carrasco.
En Alpargatón eran los propietarios: Francisco Contreras, Bernardo Obispo, María de Jesús Noguera, don Francisco Gil, don Juan Bolonsten, Zapata, Pedro Franco de Lemos y Juana Piñero.
JUEVES 5 DE MARZO DE 2009
XIV Juegos Magisteriales
En el municipio Juan José Mora se mantiene una tradición que creo que es única en el país, se trata de los Juegos Deportivos Interdisciplinario de los educadores que se realizan cada año y que van para 14 jornadas consecutivas.
Estos juegos comenzaron en el año escolar 1994-1995 gracias a la iniciativa de mi maestra de cuarto grado profesora Eredina Ramos de Rosas quien logró formar un buen equipo de docentes del área de educación física y deporte conjuntamente con los veteranos como Guillermo López, Aníbal Morón, Jesús Mora y otros que seria largo la lista a enumerar.
A este buen equipo que se formó al principio se sumaron nuevos y jóvenes docentes que con mucho entusiasmo han logrado la permanencia de estos juegos en el tiempo. Cada año estos encuentros se convierten en una fiesta, en una convergencia de los educadores de todo el municipio – bueno no a todos, a los estadales no lo dejaron participar – que se congregan para compartir y competir sanamente a través de las diversas acciones deportivas como el dominó, bolas criollas, kikinbol, sofbol, etc.
Es el momento para vernos de nuevo después de un largo año de trabajo escolar, de sanar estreses, discordias y malos entendidos; cada año nos encontramos con alegría para abrazarnos, bromear y saldar viejas rivalidades. Algunas veces es la ocasión para el hallazgo de la pareja ideal o de la pareja deseada o es el momento para el amor furtivo.
En general estos juegos siempre llevan el nombre de un docente destacado que haya hecho meritos durante el año, son tantos los epónimos que no los voy a nombrar. Este año le tocó el turno a los profesores jubilados, vi varios de ellos, a Eredina, a Pavo Viejo, Jesús Mora, Antonio Amaro, José Vicente Arias, Irsida Barrera.
Escuché con atención la intervención del Lic. David Silva en la clausura y premiación de los juegos; confieso que me agradó, sobre todo la propuesta de realizar los próximos encuentros durante la semana del educador, es decir, a partir del 15 de enero del año venidero, seria un buen logro, por otra parte se estableció como sede próxima de estos juegos a la parroquia Urama que se ha tenido marginada durante los últimos catorce años a pesar de que colegios de esa localidad han resultado campeones en varias ocasiones.
Ya se va a nombrar una comisión preparatoria al respecto; habrá que buscar el lugar idóneo para el desarrollo de los magisteriales 2010. Felicito al liceo bolivariano Urama por titularse campeón de estos juegos en el 2009, igualmente al segundo y tercer lugar que recayeron sobre el complejo educativo Simón Bolívar y la escuela Básica bolivariana Puerto Cabello respectivamente.
Otra de mi amigo y colega Lic. José Caro; algunos dicen que ya sus mejores tiempos en el dominó ya pasaron, dicen que es evidente su decadencia en este juego, lo cierto es que en las jornadas magisteriales el Lic. José Vicente Arias y este servidor le dimos otro zapato a él y al profesor Jesús Mora, ya debería ser bajado a las ligas menores del dominó, de nada le han servido los cursos que hace durante las vacaciones ni las enseñanzas que supuestamente Matzon le ha dado, aunque algunos dicen que se dejo ganar del Alcalde ¿Con que fin? No se.
Se observan nuevos actores en el escenario de los juegos magisteriales, ya los tradicionales campeones estamos quedando atrás. Felicitaciones al Lic. Tatú y a su bella esposa por el campeonato en dominó.
Discurso de incorporación a la Academia de Historia
He considerado pertinente tratar un tema relativamente reciente de nuestra historia contemporánea para mi incorporación como miembro correspondiente a esta prestigiosa academia. Los temas de la paz no interesan a la historia parodiando a un ilustre historiador venezolano. Pero el paludismo no es un yema de la paz, es un tema de la guerra, sólo que esta guerra no se libra entre el mismo genero sino entre el hombre y una plaga, y los protagonistas no son militares sino civiles.
Esta batalla estuvo a punto de perderla el ejercito del hombre, e incluso sus bajas fueron incalculables; media Venezuela estaba arrasada por los autores de la malaria, en nuestro Estado Carabobo la situación no era diferente, las muerte sembraba la desesperanza y la tristeza, sin embargo, en un pueblucho, en un apartado rinconcito de este estado se oyeron los primeros disparos químicos que hirieron de muerte a la numerosa legión de diminutos y poderosos enemigos. Sí, honorables académicos se pagó un precio muy alto en las vidas de tantos venezolanos hasta llegar a la victoria final.
Esta victoria final se inició en Morón – pueblo que me honra con ser su cronista - “cuando se disparó la primera descarga contra el general paludismo y su ejercito de puñales amarrillos†parafraseando a nuestro amigo, el poeta José Joaquín Burgos.
Oigamos entonces una breve reseña sobre esta batalla no convencional.
MORON Y EL ENCUENTRO CON EL PALUDISMO
La malaria era una afección esparcida por las tierras bajas de todo el territorio nacional. Desde los llanos de Barinas y Apure hasta el Delta Amacuro, en bocas del Orinoco; desde San Félix de Guayana hasta los Valles de la Cordillera de la Costa, desde la Hoya del Lago de Maracaibo hasta Aragua de Maturín. Eran 600.000 kilómetros cuadrados de zona contaminada de los 914.000 del territorio venezolano. Habían pueblos y ciudades que eran emblemáticos de la Venezuela con malaria como Ortiz, Parapara, el Distrito de Obispos en Barinas ¿Por qué se escogió Morón para el inicio de la lucha antimalárica?
Se podrá afirmar que fue determinante para la selección de Morón durante la fase inicial de la lucha antimalárica la opinión favorable del doctor Enrique Tejera, entonces presidente del Estado Carabobo. Se indicará que la propuesta del doctor Tejera fue respetada por el nuevo gobierno y especialmente por el nuevo presidente del Estado Carabobo, doctor Manuel García, hecho que también es vinculante, pero ¿acaso no estaba todo el estado Carabobo padeciendo, desde principio del siglo XX, la penosa ruina del paludismo?
El doctor Fabián de Jesús Díaz, en su obra “Vida e Historia de la Medicina en la Provincia†(1.966), expresa lo siguiente:
La morbilidad de la zona era comandada por el paludismo, cuyas exacerbaciones anuales solían concluir con la entrada y salida de las lluvias. La insalubridad de la mayoría de los barrios de la ciudad era producto de las aguas estancadas, de la ausencia total de obras de drenaje, pavimentación y colección de aguas fluviales. La acción providente del estado se reducía, casi sistemáticamente, la distribución de sellos y papeletas de quinina.
El arraigo del mal en el territorio carabobeño era tan evidente que en 1.909, el inspector general de higiene pública señala en un informe que “El Paludismo continua produciendo estragos en nuestra población rural†(ibidem). La malaria en Carabobo era la primera causa de muerte, allí estaba la población más afectada según reporta el doctor Díaz, Ahora en su obra Luís Pérez Carreño (1.966):
Se encontraba mayoritariamente en los sectores del sur de Valencia, había una prevalencia de atacados hacia el sur de la ciudad, en los Municipios de Santa Rosa y Candelaria, donde predominaba la maleza, las aguas sin corriente, la vivienda insana, y la insalubridad ambiental. Los mismos factores, así como una igual y hasta mayor incidencia, regía para las parroquias y vecindarios foráneos: Tocuyito, Los Guayos, Flor Amarillo, La Loma, etc.
La propagación de la malaria llegó a producir un estado mental de preocupación permanente extendida en la opinión general de la población, e incluso en los facultativos, que pasaron a diagnosticar como paludismo cualquier otra enfermedad que presentara síntomas parecidos, y no hacerlo era ir contra el sentido común. El paludismo se encontraba larvado o supuestamente estaba latente, o indirectamente vinculado a otras afecciones. El doctor Pérez Carreño manifestó en una oportunidad que:
“El primer día de la pirexia, entre nosotros –lo de rigor, lo práctico- es referir a la malaria el desequilibrio orgánico y desde luego surge la indicación de la quinina; por que pensar en cualquier otra dolencia es siempre aventurado y en muchos casos es peligroso†(ibidem).
Esta es una de las razones por las cuales las estadísticas de la mortalidad por causa del paludismo es aproximada o imprecisa porque muchas muertes que fueron ocasionadas por otras enfermedades se le atribuían a la malaria y como la elaboración de las actas de defunciones eran potestad de los jefes civiles muchas veces los juicios podían haber sido equivocados:
El paludismo hasta marzo de 1.936 era diagnosticado por el jefe civil u otra persona representativa del poder civil. Pocas veces llegaba el diagnostico médico. Y ya sabemos que para personas no profesionales y de no regular cultura, el paludismo representaba un síndrome anémico cualquiera, sea anquilostomatico o de hambre simplemente (Bengoa y Lecanda, 1.980,169).
Y continúa Bengoa y Lecanda con el tema:
Es curioso observar en el medio rural el porcentaje tan enorme de diagnósticos profanos que hacen de mortalidad por paludismo y tisis. Todo enfermo anímico y raquítico (muchas veces de hambre) es diagnosticado de una de esas dos enfermedades. Por todo ello, a partir de marzo de 1.936, en que ya los diagnósticos eran mayormente de responsabilidad médica bajó tanto la mortalidad por paludismo (ibidem).
No es del todo cierto que a partir de 1.936 sean los médicos o, en el caso del paludismo sea la División de Malariología los que certifiquen las causas de la mortalidad; sobre todo en los pueblos del interior de la república continuaron los jefes civiles haciendo los diagnósticos hasta bien entrado el siglo XX, pudiéndose afirmar que estos siguieron en su labor de diagnósticos sobre todo en los sectores rurales, y sí la mortalidad de los registros de la División de Malariología (1.936), como apunta Bengoa y Lecanda, entonces los resultados no son imputables a diagnósticos errados sino a la verdadera acción emprendida por los erradicadores de la malaria.
El espacio geográfico de Puerto Cabello fue históricamente muy afamado por sus infecciones palúdicas. El General Rafael Urdaneta en 1.813 y el General Páez en 1.822, se quejaban por las menguas de sus ejércitos a consecuencia de las “pestes de calenturas endémicas†o “fiebres malignasâ€.
LA ENFERMEDAD DE LA COSTA
Al oeste de la ciudad de Puerto Cabello se encuentra el pueblo de Morón. Codazzi, en la segunda mitad del siglo XIX refiere que “tan sólo cerca de la costa se encuentra un temple malsano, en las montañas que bañan el Morón, el Alpargatón y el Urama hasta el Yaracuy†(1.960, 393). El sector de Morón ya era reconocido y no precisamente por buenas referencias, el paludismo era el atributo de la costa: “en los suburbios de Puerto Cabello se practica un poblamiento basado en la extracción de sal. Las principales salinas se extienden al oeste de la ciudad. Son áreas malsanas y los salineros están agobiados por el paludismo denominado en esta comarca enfermedad de la costa†(Cunill Grau, 1.987,348). De tal manera que también en la zona de Morón el paludismo era “histórico†ya que tenía una vieja tradición en el área desde tiempos desconocidos favorecido por las condiciones ambientales de clima y topografía. En Morón convergieron una serie de factores como el que explica el cronista Marín: “en cuanto a Morón, el caso es explicable, tierras bajas, situadas casi al nivel del mar, con aguas estancadas por todas partes, era un lugar propicio para la proliferación de los zancudos transmisores del paludismo. El mal se iba intensificando en forma implacable. No había manera de evitarlo†(1.971,25)
Es pertinente continuar con las palabras casi dramáticas del cronista Marín, pero que en realidad pintaban un cuadro de desesperación y angustia:
Se había roto el equilibrio ecológico: el número de sus defunciones era superior al de sus nacimientos. La muerte estaba en acecho por todas partes. Su población disminuía de una manera vertiginosa. Para 1.945, esta se había reducido a 800 habitantes, y no se piense que eran habitantes alegres, contentos de vivir, optimistas del futuro. Nada de eso. Veían un futuro cada vez más tenebroso, algunos de ellos preferían emigrar a otros lugares aún cuando para esto tuvieran que romper los nexos sentimentales que los ligaban al pequeño rincón geográfico donde habían vivido siempre. En esto no hay exageración alguna. El cuadro era sobrio. La funesta y trágica endemia de la malaria se había apoderado de toda la zona. Decir paludismo. Era tanto como decir desolación y muerte (Ibidem).
Las aseveraciones de Marín son muy respetables, pero es importante analizar algunas apreciaciones de la cita del cronista Marín en la búsqueda de mayor objetividad.
El cenco oficial de 1.941, anterior a la aplicación del DDT en Morón, denota un decrecimiento de su población. De 1.933 habitantes (censo de 1.936) la población se redujo a 1.795, es decir perdió 138 habitantes (7,13%) en cinco años. Se diría que el porcentaje es insignificante sino fuera porque la población en general aumentó en ese quinquenio; en el país se incrementó en 486.424 venezolanos, en Carabobo en 19.315 personas. En todos los distritos del Estado Carabobo creció, excepto en Puerto Cabello, donde decreció y específicamente en Morón ¿Cuál fue la causa de la baja de la población Móronense? Probablemente debido a las muertes por malaria y a las consecuentes emigraciones.
Los libros de defunciones de Morón fueron consultados en la prefectura de la localidad para verificar el número de Muertes, la edad de los difuntos y la causa de la muerte. En relación a los registros de las causas de las muertes en realidad no están avalados por profesionales de la medicina y se ha tomado el criterio que aquellas muertes reseñadas como “fiebreâ€, “fiebre cerebralâ€, “fiebre biliosaâ€, etc. Se han incluido como decesos palúdicos por corresponderse estas descripciones con los síntomas más aparentes de la malaria, aunque ello puede inducir al error debido a que otras enfermedades también pueden presentar esta pirexia.
En el quinquenio, (1.936-1.941) el número de defunciones en Morón (355) supera al de nacimientos (335) y del total de ellas el 45 por ciento (161) murieron de paludismo, es decir, de cada dos personas uno moría por ese mal. La curva de las defunciones se cruza con la de nacimientos en 1.940, sigue en alza en 1.941 para colocarse por debajo de los nacimientos en 1.942 y 1.943, vuelve a ascender en 1.944 superando de nuevo las defunciones a los nacimientos. En 1.940 ocurrió la diferencia más sustancial a favor de la mortalidad (91 a 41), en el mismo año las muertes por paludismo (48) es superior al total de nacimientos (41).
Otro elemento que hay que considerar es que en Morón como área endémica, los decesos por paludismo recaen fundamentalmente sobre los individuos con menor capacidad de memoria inmunológica, es decir en aquellas que no han tenido tiempo de adquirirla, en este caso en los infantes. En el segmento 1.936-1945 la mortalidad en los menores de diez años es sumamente alta, la mitad de los difuntos son niño. Proporcionalmente, en el decenio 1.940-1.950, el 53,5 por ciento del total de las personas murieron antes de los diez años, con una mayor suma en los menores de tres años de edad. Fallecían un promedio de treinta y dos niños anuales. De esa alta mortalidad infantil murieron de paludismo en el lapso, 1.936-1.941, el 49,76 por ciento del total general de las defunciones por causa de la malaria el 61,27 por ciento eran niños menores de 10 años.
Una cantidad importante de personas abandonaron el lugar por temor a contraer la enfermedad o fueron tras la búsqueda de mejorar sus condiciones materiales de vida, aquí dejaron el terruño que no les ofrecía perspectivas de progreso por el abatimiento económico de la zona, aunque ello significara romper con los vínculos afectivos como bien lo dijo el cronista Marín, resulta ilustrativo una anécdota del poeta Gottberg:
Otro peón contaba la experiencia de un ganadero de Guarico que regresaba para el hato El Punzón, después de un tiempo en Caracas. Llegado a una que fuere una población floreciente, quizás Ortiz, ya en el atardecer de una pesada jornada de viaje, halló el pueblo desierto. Solo encontró un anciano en el quicio de una puerta. Cuando el viajero le preguntó que había sucedido en el pueblo, el otro, sacando fuerza de la tristeza le respondió: la gente se fue huyéndole al paludismo y los que se quedaron por que se murieron - y que hace usted allí.- esperando la muerte. Contestó, fatalista el vecino (1.987,32)
No puede estar alegre alguien que este esperando la muerte ni otros cuyo medio social sea la desolación y la tragedia. Los 1.975 habitantes que tenía Morón en 1.941, según el censo oficial, se redujeron a 800, datos del cronista Marín. Para el año de 1.945, fecha del rociamiento del DDT, la población bajó a 311 de acuerdo a las palabras de Berti (1.997) “su población 311 habitantes enflaquecidos por la fiebre en 80 ranchos desvencijadosâ€, no es posible tener una cifra oficial de los habitantes de Morón para 1.945, pues es sabido que después del censo de 1.941, se realizó el de 1.950, cinco años después del rociamiento. Sin embargo, es seguro que la población siguió descendiendo en el periodo de 1.942-1.945, aunque las cuotas de natalidad y mortalidad del sector, no ofrecen una diferencia holgada y es solo en 1.944 cuando las defunciones exceden los nacimientos en un número de 18 personas. Para llegar a las sumas poblacionales que aportan Marín (800) y Berti (311) hubo que producirse una emigración en masa de mórenses hacia otros lugares.
Lamentablemente los libros de defunciones consultados en la prefectura de Morón, no contienen los motivos de las muertes de los fallecidos entre 1.942 y 1.946, porque allí se hubiese podido conocer el grado de incidencia malárica en esos cuatro años. Al no tener valores específicos de ese periodo se deben tomar forzosamente los informes disponibles. El paludismo ha debido ser en Morón tan grave en los años que preceden la utilización del insecticida, puesto que de lo contrario no se hubiese seleccionado este pueblo a nivel nacional existiendo otras localidades dramáticamente afectadas por el mal. Es por ello que se debe buscar el alcance y las características de la enfermedad; Berti, en cuanto a Morón señala:
Se criaban los zancudos vectores más peligrosos de Venezuela… existían las tres especies de parásitos causantes de la malaria: maligna o “económicaâ€, benigna y cuartana; bazos grandes con índices esplénicos del 99%. De cada mil personas morían 49 por años… (había) una escuela con 70 niños desnutridos y enfermos (1.997, 48).
Morón compuesto por ranchos de paja y bahareque rodeados de estanques de agua y lagunas por todas partes y un medio social miserable constituía un foco formidable para la proliferación de los zancudos transmisores, convirtiendo así el poblado en un núcleo de endemia palúdica. La localidad Móronense estaba casi al borde del colapso en el primer lustro de la década de los cuarenta, la muerte rondaba en los caminos y en las casas dispersas sus moradores acusaban el martirio de este mal.
De manera pues que había que empezar por Morón la campaña dedetizadora que pondría fin al paludismo en Venezuela.
La organización del evento programado para el día dos de diciembre estuvo a cargo del Ingeniero Gerardo González, jefe del servicio de fomento anti-malarico dependencia de la sección de ingeniería antimalarica de la división de malariología.
La cuadrilla número uno era la encargada de ejecutar el primer rociamiento en un rancho del pueblo de Morón. Esta cuadrilla era comandada por Levi Borges, el primer guarda jefe, y José Manuel Contreras, el guarda – operador; además formaban parte de esta cuadrilla los rociadores Francisco Solórzano, Valentín Gutiérrez, Juan García y Francisco Gutiérrez.
Ese dos de diciembre era día domingo, era un día de feria para Venezuela. Porque cuando “Levi Borges : Guarda jefe de la primera cuadrilla de dedetizadores, llamó a la puerta de un rancho de bahareque y techo de palmas, en el Municipio Moró, estaba comenzando para Venezuela una nueva etapa de profundas transformaciones†(Gottberg, 1.987, 56).
El primer rancho rociado con DDT por la cuadrilla número uno era de Melecio Castillo y María Pacheco, para ello se utilizó el DDT de grado técnico al 100 por ciento y polvo humedecido al 50 por ciento. El rociamiento debía ser completo y muy cuidadoso, lo suficientemente rociada la vivienda con el insecticida para que la acción residual durara por el tiempo previsto; debían hacerse nuevos rociamientos cada tres meses.
Estuvieron presentes en este hito de la historia contemporánea de Venezuela, aparte de los ya nombrados, las siguientes personalidades: El doctor Arnoldo Gabaldón, el Ingeniero Arturo Luís Berti, el doctor Manuel García, presidente del Estado Carabobo, Ricardo Montilla, presidente del estado Guarico, el doctor Manuel Salvador Barreto, malariólogo de Puerto Cabello, el doctor Lacenio Guerrero, medico jefe de la zona II de Malariología del estado Carabobo, el Ingeniero Rafael Sardi y el doctor Antonio Gómez Marcano de la sección de actividades médicas.
En el lugar donde se encontraba el rancho desvencijado rociado con DDT se construyó unas décadas después. – Inaugurado el dos de diciembre de 1.955 – un obelisco con un redondel de piedra donde yace al pie del mismo en una cama también de piedra, un Anópheles muerto construido en metal. Este monumento fue construido por iniciativa del Club de Leones de Valencia.
Desde el primer rociamiento en Morón “se pasó a 55 cuadrillas en 1.948 y a 96 en 1.952, efectuando un considerable número de rociamientos intradomiciliario; en efecto, durante el periodo de 1.945 – 1.994 fueron realizados un total de 24.121 rociamientos†(Guerrero y Borges, 1.995, 11).
La acción de los deditazadores se extendió de Carabobo al Estado Aragua, de allí pasó a otras zonas de fuerte incidencia palúdica como las tierras regadas por el Río Orinoco. En 1.947 el rociamiento se llevó a cabo en el extenso territorio comprendido entre Puerto Ayacucho y la desembocadura del Orinoco en el actual Estado Delta Amacuro.
SEÑORES
MUCHAS GRACIAS…………….
BIBLIOGRAFIA
Bengoa y Lecanda, J. M. (1.980). MEDICINA SOCIAL EN EL MEDIO RURAL VENEZOLANO. (Reedición de la versión original de 1.940) Valencia. Universidad de Carabobo. Facultad de Ciencias de la Salud.
Berti, L. A. (1.997). ARNOLDO GABALDON. Caracas. Ediciones del Congreso de la República, Imprenta Nacional.
Codazzi, A. (1.960). OBRAS ESCOGIDAS. Caracas. Ediciones del Ministerio de Educación. Biblioteca Venezolana de Cultura. Dirección de Cultura y Bellas artes.
Cunill Grau, P. (1.987). GEOGRAFIA DEL POBLAMIENTO VENEZOLANO EN EL SIGLO XIX. Caracas. Ediciones de la Presidencia de la República.
Díaz, F. (1.966). Dr. LUIS PEREZ CARREÑO. (1.866 – 1.966). Valencia. Publicaciones del Concejo Municipal de Valencia. Talleres gráficos de París en América, S. A.
________ (1.966) VIDA E HISTORIA DE LA MEDICINA EN LA PROVINCIA. Ediciones del Ejecutivo del Estado Carabobo.
Gottberg, C. (1.987). IMAGEN Y HUELLA DE ARNOLDO GABALDON. Caracas. Editorial INTERFUNDACIONES.
Guerrero, L. y Borges. (1.998). ARNOLDO GABALDON, UN PROCER CIVIL. Maracay. Editorial El Aragüeño.
Marín, A. (1.971). MORON AVE FENIX DE CARABOBO. Valencia. Ediciones de la PETROQUIMICA.
O. C. E. I. CENSO GENE
La comunidad de 3 de Mayo
Para culminar este ciclo de la microhistoria de algunos sectores de Morón y Urama, nos vamos a referir en esta crónica a la comunidad de 3 de Mayo, para lo cual vamos a utilizar parte de la información obtenida por su Consejo Comunal aderezada por los comentarios de este cronista.
El toponímico de este lugar alude a una fecha (3 de mayo); por tanto puede considerarse un "cronotoponímico", aunque no es una fecha de una efemérides reconocida de importancia histórica nacional, sino más bien que pareciera estar ligada a hechos de la comunidad que en ese caso entonces sería un pragmatoponímico.
Lo cierto es que este barrio es de fundación reciente y debe su formación a la vaguada y el desbordamiento del río Morón sucedido en el primer lustro de la década de los ochenta, lo que causó un gran número de damnificados provenientes de los lugares adyacentes al río y que luego fueron reubicados en un terreno baldío que ese entonces estaba bajo posesión de una persona de nacionalidad italiana.
Pero dejemos que sean los vecinos organizados en el Consejo Comunal 3 de Mayo quienes nos cuenten la historia.
"En el año de 1983, aproximadamente en sus primeros meses, las lluvias fueron frecuentes y consecutivas en Puerto Cabello, Morón, Urama y también en Yaracuy.
A consecuencia de estas fuertes lluvias el río Morón se desbordó ocasionando una vaguada, inundando los sectores más cercanos al río como Barrio Alegre, La Charneca, Barrio Unión, El Jabillo, entre otros".
A causa de esto los damnificados invadieron unos terrenos en Palma Sola de donde fueron desalojados por la Guardia Nacional y la Policía de Carabobo.
Con mucha violencia los efectivos arremetieron contra los damnificados, que solo buscaban un sitio seguro donde empezar una nueva vida; ya que la naturaleza les había quitado todo, pero a los efectivos no les imobedecieron portaba y solo órdenes superiores, así que atacaron con bombas lacrimógenas, perdigones y disparos en contra del pueblo indefenso, matando a cuatro personas e hiriendo a más de sesenta.
Los fundadores de 3 de Mayo habían sido desalojados de Palma Sola.
Estos hechos ameritaron la intervención de la Gobernación del Estado Carabobo, quien donó a los damnificados unos terrenos que eran parte de una finca propiedad de un señor de origen italiano y la custodiaba Domingo Padrón, el encargado de la finca.
Allí fueron reubicadas las familias damnificadas, los terrenos fueron acondicionados con máquinas de la Gobernación, y además donó a cada familia 480 bloques, 20 sacos de cemento, 20 láminas de zinc, arena, piedra picada y otros materiales que servirían para construir una pieza de 4x4 m2 para cada una.
Los materiales y ayudas de la Gobernación empezaron a llegar el 3 de mayo de ese mismo año, de allí viene el nombre de nuestra comunidad, que empezó aproximadamente con 80 familias e igual número de casas, otras versiones dicen que fue porque el 3 de mayo se tomaron los terrenos y otra que fue esa fecha cuando se tomó Palma Sola y se iniciaron los sucesos ya señalados anteriormente.
En ese tiempo se instaló la electricidad con aproximadamente 35 postes y un transformador que era suficiente para la comunidad inicial.
Algunos de los fundadores son: José Miquilena, Oswaldo Dumont, Victoria García, José López, Francisco Méndez, María de Mirena, Paula Pacheco, Francisco Oropeza, Pedro Alvarado, Ramona Lugo, Romelia Landaeta, Isabel Polanco, Nelsis Quintero, Juan Vásquez, Pastor Jiménez, Mauri Chirinos, Juana Ollarves, José Peroza, Donato Moreno, Pastor Pérez, Rosalía Ulacio, Neptalí Secos, José Ãlvarez y Pedro Lugo.
El General José Félix Mora
El General José Félix Mora fue el centésimo séptimo gobernador, o más exactamente, presidente de la jurisdicción carabobense en 1892 designado por el entonces presidente de la República General Joaquín Crespo, pero además llegó a ser electo popularmente en una contienda electoral para regir la entidad durante el período que va desde 1894 hasta 1987. Había nacido en Morón en el año de 1835 y falleció en Puerto Cabello en 1913.
Mora es un personaje de singular curiosidad histórica debido a su origen y formación, por su astucia en el combate y por su condición de gobernante en un medio social hostil que le proporcionó no pocos episodios amargos en su vida como militar y político.
Hijo del General Juan José Mora de quién aprendió a corta edad los artificios de la guerra amalgamados con las vivencias obtenidas en un ambiente humilde y rural encallado en las serranías del litoral carabobeño, pueblos de antiguos esclavos como Morón, Alpargatón y Urama, futuros escenarios de sus operaciones guerrilleras y de cuya estirpe pareciera obtener el ímpetu de su espada redentora.
Se fugó a la Guerra Federal, junto con su padre, tras los pasos de Zamora y Falcón en ocasión de la llegada de ellos al pueblo de Morón en el año de 1859. Bajo la Bandera Federal participó en el sitio y toma de Puerto Cabello en 1863, se enfrentó al gobierno de los Monagas en San Felipe en 1869 y volvió asaltar el puerto nativo en 1870 cuando ya estaba triunfante la “revolución†de Guzmán Blanco. Esta guerra templó su carácter y depuró sus habilidades militares que pondría a pruebas posteriormente cuando se adhiere a la “revolución†legalista liderada por el caudillo nacional Joaquín Crespo, empresa que lo catapulta hacia la cima de la política regional.
El General Mora, por orden de Crespo, asume un papel protagónico en la conquista de la plaza de Valencia en el año de 1892 que logra tomar junto al valiente valenciano Antonio Paredes. Luego vuelven actuar contra el último reducto de las tropas del gobierno de Andueza Palacios refugiadas en Puerto Cabello, las cuales ponen en derrota. Tras la victoria “legalista†el presidente Crespo designa a Mora jefe civil y militar de la plaza de Puerto Cabello y a Paredes Jefe del Castillo de Puerto Cabello. Con el tiempo entre ambos y mediando algunas disputas, se acrecentará una irreconciliable rivalidad. Ese mismo año el General Mora es nombrado por Crespo jefe civil y militar de Carabobo y luego presidente de la entidad hasta 1893 cuando es sustituido por el General Montenegro y éste por el Dr. Atilano Vizcarrondo.
Le tocó en su primer año como gobernante (1892) recibir del ejecutivo nacional, de parte del Ministro de Instrucción pública, el decreto para la conversión en universidad del colegio de primera categoría establecido en la ciudad de Valencia, y presenció los actos de su inauguración en el templo de San Francisco. Construyó el antiguo hospital civil de Valencia, obra útil para la asistencia social de la región. En su gobierno sucede la llegada a Valencia de los reverendos padres Salesianos (1894), reanuda la publicación de la “Gaceta de Carabobo†y la pone a funcionar en imprenta propia. En 1895 conmemora por todo lo alto el centenario del nacimiento del prócer Antonio José de Sucre trabajo que encomienda a una comisión Ad Hoc. integrada por notables carabobeños.
En las postrimerías del siglo XIX aún se conservaba en Valencia los prejuicios raciales y de abolengos. El General Mora era negro lo cual le ganaba la antipatía de las elites valencianas, ellas no perdían la ocasión para molestarlo y humillarlo a través de escritos en la prensa, por versos de poetas en pasquines y panfletos o mediante desaires en actos públicos que buscaban ridiculizarlos. Se le tildaba de ignorante de “iletrado y tartamudo (...) Mora, sin embargo... hombre sano y de buenos sentimientos... soportó resignado estos ataques, guiado por el principio de que democracia es echar vaina impunemente.. Según solía decirle a sus colaboradores inmediatos†(F P, 1988, 1006).
El historiador Ramón J. Velásquez, en su obra “La caída del Liberalismo Amarillo†expresa lo siguiente respecto al General Mora: “Gustaba de la pulcritud y cuando ya era hombre importante, se mostraba siempre vestido de manera impecable. De Valencia iba a su hacienda de palto y levita y pantalón de fantasía. Mora era el odio de los temidos oligarcas valencianos (S/F, 21).
El General Mora siempre mantuvo una actitud pacífica y serena ante sus adversarios y dejó una obra de gobierno digna y de gratos recuerdos: “Se caracterizaba por cierta rudeza personal, unida a una extraordinaria energía, y fue un hombre que dejó profundos recuerdos de su amor a la justicia, al progreso, a la actividad creadora, dentro y fuera del gobierno†(Idem.).
Es el semblante de un hombre de extracción humilde, fiel a sus a principios adquiridos en el fragor de la lucha y sensible ante las necesidades de sus coterráneos.
Fuentes: Fundación Polar (1988). Diccionario de Historia de Venezuela. Caracas.
Velásquez R. ( ) La Caída del Liberalismo Amarillo. Colección Bohemia. Tomo I.
Gral. José Félix Mora
El Gral. José Félix Mora nace en Borburata el 20 de febrero de 1832 y muere en Puerto Cabello el 20 de marzo de 1912, forma parte de una familia de tradición militar del litoral de Carabobo cuyo máximo referente es el Gral. Juan José Mora, epónimo de nuestro municipio y padre de este personaje. José Félix se incorporó desde joven a la causa federal y en compañía de su padre debió marchar tras los pasos del Gral. Ezequiel Zamora en ocasión de la visita de éste a Morón el 23 de marzo de 1859. Entre sus acciones militares más conocidas tenemos su participación activa en el sitio y toma de Puerto Cabello el 30 de septiembre de 1863. Luego volvería a atacar a este Puerto el 21 de mayo de 1870, cuando ya estaba triunfante la revolución liberal de Antonio Guzmán Blanco. Cinco meses antes, el 23 de diciembre de 1869, había confrontado con las armas al gobierno de los Monagas (Gobierno de los azules) en San Felipe. Gral. José Félix Mora Su verdadera relevancia como militar y político la adquiere con el triunfo de la "revolución legalista" del Gral. Joaquín Crespo en el año de 1892. El Gral. Mora había luchado a favor de la causa de Crespo desde el principio, operaba en la costa carabobeña, en los pueblos de Puerto Cabello, Morón y Urama en donde atacaba constantemente a las autoridades gubernamentales con el método de las guerrillas. En este mismo año (1892) recibe órdenes del Gral. Joaquín Crespo de atacar y ocupar la plaza de Valencia, acción que realiza en compañía del Gral. Vallenilla y de Antonio Paredes cuando logran expulsar de esta importante plaza a las tropas de gobierno que se ponen en derrota. De esta manera el camino estaba despejado para que entrara Crespo triunfante en Valencia el 17 de agosto de ese mismo año. A continuación, el objetivo siguiente es la toma del mando de la plaza de Puerto Cabello, para la cual Crespo llevó como comandante a José Félix y al Gral. Quintana, finalmente la victoria es para los "revolucionarios" que acaban con los últimos reductos del gobierno de Andueza Palacios y su ramificación tellista de Carabobo. Después del triunfo legalista, el Presidente Crespo nombra al Gral. El Gral. José Félix Mora muere el 20 de marzo de 1912 en Puerto Cabello. José Félix Mora Jefe Civil y Militar de Puerto Cabello, posteriormente lo nombra Presidente del Estado Carabobo (1892-1893). No le fue fácil al presidente (gobernador) J.F. Mora llevársela bien con la elite social valenciana, quienes no veían con buenos ojos que un hombre de procedencia humilde y negro fuese el primer mandatario del estado. Se sentían humillados, disgustados e incómodos por tener un presidente de estado "de color subido, iletrado y tartamudo" (diccionario Fundación Polar), todo aquello era expresión de los prejuicios raciales de esa época. La cúpula social y política. Los poetas y periodistas no perdían oportunidad para burlarse del Gral. Mora en los periódicos, pasquines y publicaciones satíricas donde lo vituperaban con chistes, anécdotas y versos. Sin embargo, el Gral. Mora mantenía una actitud serena y tolerante ante tales agresiones, solía decir: "Democracia es echar vaina impunemente". Mora fue un hombre honesto, valiente y de buenos sentimientos, se caracterizó por su sencillez a causa de una formación humilde y rural, actuaba con cierta rudeza personal. Fue fiel admirador del Libertador y celebrador de las fechas patrias. Su sensibilidad social lo llevó a ser de nuevo Presidente del Estado Carabobo (1894-1897), esta vez por votación popular. Fue el primer gobernador electo por votación popular en el Estado Carabobo. Entre sus obras más importantes como gobernante se señalan: La construcción del antiguo hospital civil de Valencia, restablece la publicación de la Gaceta Oficial de Carabobo y la edita en una imprenta propia, le da el ejecútese al decreto presidencial de fecha 15 de noviembre de 1892 mediante el cual se erige en Universidad el Colegio de primera categoría de la ciudad de Valencia. La Universidad se instaló formalmente en el templo San Francisco el 22 de enero del año siguiente (1893); el acto inaugural fue presidido por el Dr. Eduardo Celis en representación del Presidente de la República, Joaquín Crespo. Durante su gobierno se produce la llegada a Valencia de los reverendos padres salesianos (1894), le correspondió conmemorar el centenario del nacimiento del Gran Mariscal de Ayacucho Antonio José de Sucre (1895), estos actos fueron realizados con gran solemnidad. majestuosidad y Igualmente daba gran elocuencia y celebridad con sendas proclamas que invitaban a la región carabobeña a sumarse a los eventos conmemorativos del onomástico del Libertador Simón Bolívar los 28 de octubre de cada año.
El General José Félix Mora
El General José Félix Mora fue el centésimo séptimo gobernador, o más exactamente, presidente de la jurisdicción carabobense en 1892 designado por el entonces presidente de la República General Joaquín Crespo, pero además llegó a ser electo popularmente en una contienda electoral para regir la entidad durante el período que va desde 1894 hasta 1987. Había nacido en Morón en el año de 1835 y falleció en Puerto Cabello en 1913.
Mora es un personaje de singular curiosidad histórica debido a su origen y formación, por su astucia en el combate y por su condición de gobernante en un medio social hostil que le proporcionó no pocos episodios amargos en su vida como militar y político.
Hijo del General Juan José Mora de quién aprendió a corta edad los artificios de la guerra amalgamados con las vivencias obtenidas en un ambiente humilde y rural encallado en las serranías del litoral carabobeño, pueblos de antiguos esclavos como Morón, Alpargatón y Urama, futuros escenarios de sus operaciones guerrilleras y de cuya estirpe pareciera obtener el ímpetu de su espada redentora.
Se fugó a la Guerra Federal, junto con su padre, tras los pasos de Zamora y Falcón en ocasión de la llegada de ellos al pueblo de Morón en el año de 1859. Bajo la Bandera Federal participó en el sitio y toma de Puerto Cabello en 1863, se enfrentó al gobierno de los Monagas en San Felipe en 1869 y volvió asaltar el puerto nativo en 1870 cuando ya estaba triunfante la “revolución†de Guzmán Blanco. Esta guerra templó su carácter y depuró sus habilidades militares que pondría a pruebas posteriormente cuando se adhiere a la “revolución†legalista liderada por el caudillo nacional Joaquín Crespo, empresa que lo catapulta hacia la cima de la política regional.
El General Mora, por orden de Crespo, asume un papel protagónico en la conquista de la plaza de Valencia en el año de 1892 que logra tomar junto al valiente valenciano Antonio Paredes. Luego vuelven actuar contra el último reducto de las tropas del gobierno de Andueza Palacios refugiadas en Puerto Cabello, las cuales ponen en derrota. Tras la victoria “legalista†el presidente Crespo designa a Mora jefe civil y militar de la plaza de Puerto Cabello y a Paredes Jefe del Castillo de Puerto Cabello. Con el tiempo entre ambos y mediando algunas disputas, se acrecentará una irreconciliable rivalidad. Ese mismo año el General Mora es nombrado por Crespo jefe civil y militar de Carabobo y luego presidente de la entidad hasta 1893 cuando es sustituido por el General Montenegro y éste por el Dr. Atilano Vizcarrondo.
Le tocó en su primer año como gobernante (1892) recibir del ejecutivo nacional, de parte del Ministro de Instrucción pública, el decreto para la conversión en universidad del colegio de primera categoría establecido en la ciudad de Valencia, y presenció los actos de su inauguración en el templo de San Francisco. Construyó el antiguo hospital civil de Valencia, obra útil para la asistencia social de la región. En su gobierno sucede la llegada a Valencia de los reverendos padres Salesianos (1894), reanuda la publicación de la “Gaceta de Carabobo†y la pone a funcionar en imprenta propia. En 1895 conmemora por todo lo alto el centenario del nacimiento del prócer Antonio José de Sucre trabajo que encomienda a una comisión Ad Hoc. integrada por notables carabobeños.
En las postrimerías del siglo XIX aún se conservaba en Valencia los prejuicios raciales y de abolengos. El General Mora era negro lo cual le ganaba la antipatía de las elites valencianas, ellas no perdían la ocasión para molestarlo y humillarlo a través de escritos en la prensa, por versos de poetas en pasquines y panfletos o mediante desaires en actos públicos que buscaban ridiculizarlos. Se le tildaba de ignorante de “iletrado y tartamudo (...) Mora, sin embargo... hombre sano y de buenos sentimientos... soportó resignado estos ataques, guiado por el principio de que democracia es echar vaina impunemente.. Según solía decirle a sus colaboradores inmediatos†(F P, 1988, 1006).
El historiador Ramón J. Velásquez, en su obra “La caída del Liberalismo Amarillo†expresa lo siguiente respecto al General Mora: “Gustaba de la pulcritud y cuando ya era hombre importante, se mostraba siempre vestido de manera impecable. De Valencia iba a su hacienda de palto y levita y pantalón de fantasía. Mora era el odio de los temidos oligarcas valencianos (S/F, 21).
El General Mora siempre mantuvo una actitud pacífica y serena ante sus adversarios y dejó una obra de gobierno digna y de gratos recuerdos: “Se caracterizaba por cierta rudeza personal, unida a una extraordinaria energía, y fue un hombre que dejó profundos recuerdos de su amor a la justicia, al progreso, a la actividad creadora, dentro y fuera del gobierno†(Idem.).
Es el semblante de un hombre de extracción humilde, fiel a sus a principios adquiridos en el fragor de la lucha y sensible ante las necesidades de sus coterráneos.
Fuentes: Fundación Polar (1988). Diccionario de Historia de Venezuela. Caracas.
Velásquez R. ( ) La Caída del Liberalismo Amarillo. Colección Bohemia. Tomo I.
Converso II
Seguimos con Juan José Mora y los poemas del Dr Rómulo Calderón Torres: "En el año ochenta y uno / se modifica la ley, / del año cincuenta y seis / que divide en lo oportuno,/ al territorio que acuno / de todo este gran estado, / y a distrito se ha elevado / Juan José Mora en acción, / conformado por Morón / y Urama que se ha integrado. Cambia la ley otra vez / al surgir nuevo principio, / se convierte en municipio / en el año ochenta y tres, / eso ocurre así después / y desde ese mismo día / toma así su autonomía; / se eligen autoridades, / como también concejales / que en comicios se elegía. Entonces desde el noventa sólo municipio rige, / en comité que regenta./ por gente que es muy atenta / con aliento denodado, / al grande conglomerado / que brinda esa voluntad, / por mantener la equidad / en sentido equilibrado. Es pueblo de piel morena / la Santa Ana de Morón, / con su cumba de emoción / en la jerga más serena, / alcanza su forma plena / por tantos negros alzados, lejos muy fortificados / de blanca raza existente,/ de aquél líder residente / guía de cristianizados. En mil setecientos veinte / con iglesia ya contaba, / y el padre de Herrera estaba / en cada acto presente; / donde se tiene latente / la negritud africana, / holandesa y antillana / como la de curazao, / que cultivaban cacao / en cada hacienda cercana. También el negro nativo / se refugia en esta zona,/ de inmediato se adiciona/por cristianismo motivo,/ haciéndose muy votivo,/ por lograr su libertad, / o mayor seguridad / en los predios de Morón, / donde estalla rebelión, / la primera en su unidad. El setenta y tres se vino / hasta Morón un pastor, / un obispo monseñor: / Mariano Martí, camino; / quien declarara el destino / de todos su pobladores, / siendo esclavos o señores / del pequeño caserío, / también del otro geni tío / de suelos cultivadores. > En Morón es donde estalla/contra el poder español,/rebelión a pleno sol / donde andresote no encalla, / por el contrario se explaya / todo el zambo y su torrente, / marcando ese precedente / que tuvo mucha ascendencia, / para nuestra independencia / y en sucesiva corriente. En el siglo diecisiete / tuvo significación / el agro y su producción; /pero todo va al garete, / pues la malaria arremete / como azote en esa zona, / siendo un mal que no perdona / ni a la raza ni a la edad, / habiendo una mortandad / que hasta ahora se menciona. Importante referencia / hoy hace Alexis Coello, / cronista de gran destello / con importante ponencia, / cual brinda con excelencia / al paludismo tratado, / cómo fue erradicado / en toda mi Venezuela,/ así quede hoy secuela / de un dengue sincronizado.
El Origen de Morón
Morón significa morro, monte. Aunque el pueblo de Morón no fue fundado en el siglo XVI ya se tenía noticia de su río por un croquis del Golfo Triste diseñado por Don Juan de Pimentel donde aparecen los ríos Aroa, Aracoy o Yaracuy y Morón-. Todavía en el siglo XVII la población de Morón es mayoritariamente indígena que apenas sobreviven, el resto de los habitantes son algunos blancos dueños de haciendas de cacao y cierta cantidad de negros esclavos y libres.
Morón no tiene fecha de fundación ni fundador conocido. Probablemente el nombre del pueblo fue tomado del río que para aquel entonces era navegable por Canoas de mediano tamaño que transportaban productos agrícolas. Los conquistadores y sacerdotes españoles acostumbra¬ban a colocar sus nombres a ríos y lugares. "Es común el nombre de Morón en Es¬paña y en varios países hispanos como Argentina y Cuba. No es extraño que en nuestro caso haya sucedido algo similarâ€.
Juan de Morón fue un conquistador y encomendero español. Fue fundador de Trujillo. Estaba casado con Isabel Flores y tenía un hijo llamado Marcos Valera. Juan de Morón participó con Diego García de Paredes en la conquista y población de Cuicas (Trujillo} y también en la defen¬sa de Nueva Segovia (Barquisimeto) en 1553 cuando los ataques del Negro Miguel, Rey de Buria. "Fue uno de los fundadores de de la ciudad Rodrigo de Maracaibo y su primer Alcalde... Por espacio de varios años estuvo en la región de Nirgua, gastando gran parte de sus bienes en servicio de la Real corona". No olvidemos que el territorio de Morón fue jurisdicción de Nirgua ¿No estaría aquí el origen del nombre de la ciudad de Morón?
El cumbe fue una agrupación de negros esclavos escapados de sus amos de las haciendas cercanas y loangos que eran negros esclavos escapados de curazao y que aquí obtenían la libertad, se internaban en las montañas y parajes solitarios para esconderse de las persecuciones y las leyes de los blancos. En sus escondrijos construían viviendas improvisadas y formaban una comunidad que se reencontraba con sus ritos y sus culturas africanas ancestrales. Uno de los cumbe de la zona estuvo ubicado en las alturas del río Sanchón. Muchos negros de los cumbes se arraigaron a esta tierra y se constituyeron en el núcleo originario de la población moronense.
Se estima que a principios del siglo XVII (de 1700 en adelante) se conforma un núcleo poblacional o caserío con cier¬ta uniformidad. No fue fundado oficialmen¬te como pueblo de españoles sino que en forma lenta y espontánea se va agregando y concentrando el contingente humano sobre el territorio hasta adquirir fisono¬mía de pueblo. A comienzo de 1700 aparece la iglesia como factor de unidad espiritual bajo el patronato la virgen de Santa Ana. Ya antes en forma provisional había estado San Francisco como patrono del poblado. En 1720 la iglesia estaba a Cargo del Capellán Sebastián Herrera. En 1733 fue asignado el sacerdote Rodríguez Tinoco para los oficios religiosos en la costa de Morón.
En 1730 Y 1733 se produce en la zona costera, que incluye a Morón, la rebelión de Juan Andrés López del Rosario mejor conocido como "Andresote". Era un zambo nativo de Valencia que tomó las armas y li¬deró a un grupo numeroso de negros, indios, blancos hacendados y contrabandistas para enfrentar los abusos de la Compañía Guipuzcoana y en defensa del comercio ilí¬cito con los holandeses que operaban desde la isla de Curazao. Para ese entonces la población era aproximadamente de 237 habitantes compuesta de la siguiente ma¬nera: Alpargatón 120 personas (28 casas), Urama 12 personas (6 casas), El Salao 66(11 casas) y Morón 39 (8 casas).
Para 1768 la población de Morón al¬canza a 168 personas. Distribuidas así: 6 blancos (4 hombres y 2 mujeres}, 58 par¬dos (25 h y 33 m}, 30 niños, 74 esclavos 38 h Y 36 m); como podrá notarse el 44% lo constituye la población esclava. 1773 5 años después Morón tiene 127 ha¬bitantes y Alpargatón 202 para un total de 329 pobladores. Nótese que Alpargatón posee más habitantes que Morón por lo lle¬gó a ser primero que éste cabecera de poblado. Esta población vivía de las activida¬des agrícolas, los productos como el Ca¬cao, maíz, plátanos etc. que llevaban al puerto de Puerto Cabello a vender. Morón llegó a ser el mayor productor de Cacao de la costa. También había la crianza de ganado y otros animales. El contrabando fue practicado con mucha frecuencia.
En 1773 Morón, Alpargaton, Sanchón y urama reciben la visita del ilustre Obispo Ma¬riano Martí. De Morón dice lo siguiente: "es un pequeño caserío ubicado a escasos me¬tros del río del mismo nombre, habitado por esclavos y otras gentes libres que cul¬tivan las haciendas de cacao".
La estadía del Obispo Martí fue posi¬tiva para estos pueblos por su 1abor civi¬lizatoria y humanística. El l6 de marzo del año mencionado inspecciona la iglesia de Morón conjuntamente con el Vicario y algunos vecinos y dice al respecto: "La fabrica es de adobe, cubierta de tejas, tiene un área de trece varas de largo y siete y tres cuarto de ancho, contando solamente con un altar". También visita la iglesia de Alpargatón encontrándola de bahareque doble, cubierta de palma, con un área disponible de veinte varas de largo y siete de ancho, con un altar".
Urama es actualmente una parroquia del municipio Juan José Mora. En lenguaje indígena significa "lapa". En l628 perteneció a la jurisdicción de Nirgua, sin embargo, fue después de 1711 que se concentró un movimiento poblador vinculado estrecha¬mente al caserío de Canoabo.
En 1835 Urama pasó a ser parte del can¬tón de Montalbán que se había separado de Nirgua. Posteriormente, junto con Morón, llegó a ser integrante del Distrito Puerto Cabello. Su santo patrón es San Juan Bau¬tista que para el año de 1726 contaba con una iglesia de paja dedicada su veneración.
Urama también era un lugar habitado fundamentalmente por negros esclavos que laboraban en varias haciendas de cacao.
El 5 de agosto de 1811 el Ejecutivo ¬Nacional le otorga el título de ciudad a Puerto Cabello. En dicho documento oficial aparecen Alpargatón Y Morón como parroquias pertenecientes al suburbio de la nueva ciu¬dad.
Luego vendrían largos años de guerra por la independencia y Morón serviría como encrucijada de caminos que comunica¬ban las tropas en pugna desde el centro del país hacia el occidente y viceversa.
En 1824 se promulgó la ley de divi¬sión político-territorial de la Repúbli¬ca de Colombia en la cual se le da la de¬nominación de Carabobo al territorio que hoy ocupan los estados Lara, Yaracuy, Co¬jedes y parte de Aragua, y por supuesto, incluía el territorio del actual estado Carabobo.
Morón y Alpargatón formaron parte como parroquia del Cantón Puerto Cabello, no así Urama que continuó integrada al Cantón de Montalbán desde la fundación de ésta en 1628.
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El 31 de diciembre de l826 acontece la visita del Libertador Simón Bolívar al pueblo de Morón. Serían las once de la ma¬ñana cuando entró el Libertador triunfante sobre la calle polvorienta y seca que con¬ducía a varias rancherías no bien dispuestas en el espacio, pero el ánimo de la multitud qUe aclamaba a los visitantes recompensaba la fatiga y la inclemencia de aquel sol moronero.
El griterío de los moradores no cesa¬ba dando vivas al paso del Libertador, vea¬mos que nos dice al respecto el cronista Miguel Elías Dao: "Negros, zambos, mesti¬zos y criollos, esclavos o no, se integra¬ron a una misma fe para decir presente. El Libertador recibió del pueblo las mejores atenciones unidas a un suculento almuerzo de campaña".
El pueblo de Morón y el obispo Martí
Por: Asdrúbal González
Mariano Martí Estadella era un viajero incansable.... El día diecisiete del mes de marzo del año mil setecientos setenta y tres montó en su mula caminera antes de que llegara el amanecer, recorrió seis leguas durante doce horas de camino, y apenas bajado de la cabalgadura visitó la iglesia parroquial de Morón, que era el pueblo de llegada, siendo Guaiguaza el pueblo de salida. "Este pueblo -escribió el escribano José Joaquín de Soto- es fundado principalmente para los esclavos, y otras gentes libres que cultivan las haciendas de cacao comprendidas en este valle: está anexo a dicho pueblo de Alpargatón, que es fundado también para esclavos de las haciendas que contiene su valle, de suerte que ambos pueblos constituyen un curato, siendo el principal donde de continuo reside el cura y está la iglesia parroquial, éste de Morón...â€. El pueblo de Morón era para entonces una iglesia y treinta y a Distribuidora MIXTA Plaza El Zancudo de Morón, símbolo de la lucha contra la fiebre del paludismo. una casas dispersas, la mayor parte desiertas, por estar las familias habitantes viviendo en las haciendas que poblaban el valle la mayor parte del año. Como dato curioso, una décima parte del total de ciento veintisiete habitantes estaba constituida por negros bozales (recién llegados de Ãfrica). El recinto sagrado objeto de la DIGITEL visita quedó reseñado en la forma siguiente: "La iglesia parroquial de dicho pueblo de Morón está dedicada a San Francisco, y acerca de su antigüedad no se pudo tomar razón. Su fábrica es de un cañón, cuyas paredes están formadas de adobes, y el techo de teja; es de muy poca capacidad, y duración; tiene una pequeña sachristia de semejantes materiales, y al frente de la puerta principal un corredor en forma de pórtico cubierto de teja sobre pilares de madera: solo hay el altar mayor, el cual tiene mediano adorno, y en él está colocada la imagen de San Francisco". Anotamos algunos aspectos diferenciales en relación a otros pueblos del vicariato de Puerto Cabello. Uno: Morón y Alpargatón formaban un curato. Dos: Los padres de familia que no llevaban a sus hijos, esclavos y criados, los domingos y días de fiestas de guardar, eran multados con cuatro reales de plata (una buena suma) como obligada limosna. Tres: Al igual que quedará asentado con respecto a los pueblos de Alpargatón y Urama, señaló el obispo andariego: "Este territorio es propenso a calenturas". Más de dos siglos antes de que el 2 de diciembre de 1945 se escogiera simbólicamente a Morón para la primera fumigación de la campaña antimalárica, el territorio visitado por el obispo Martí era la zona más palúdica del país.
Fin del texto por Asdrúbal González
Libro Crónicas desde Morón - Morón, Ave Fénix de Carabobo
Morón es un pueblo de tradición calamitosa. Su historia está llena de nubarrones y tristes episodios, no en balde el ilustre cronista de Valencia don Alfonso Marín dejó para la posteridad su obra "Morón, Ave Fénix de Venezuela". En ella describe dramáticamente los estragos que causó el paludismo en la población moronense durante las primeras décadas del presente siglo. El cronista nos dice: "En esto no hay exageración alguna, el cuadro era sombrío.
La funesta y trágica endemia de la malaria se había apoderado de toda la zona. Decir paludismo, era tanto como decir desolación y muerte. En cuanto a Morón, el caso es explicable: tierras abajas, situadas casi al nivel del mar, con aguas estancadas por todas partes, era un lugar propicio para proliferación de los zancudos transmisores del paludismo. La malaria logró reducir a 800personas (en 1945) de los 1.795 habitantes que tenía Morón en 1941, es decir, que en 4 años se perdieron 995 vidas. Y muchos moronenses abandonaron su terruño: veían un porvenir cada vez más tenebroso, y algunos de ellos preferían emigrara otros lugares, aun cuando para esto tuvieron que romper los nexos y sentimientos que lo ligaban al pequeño rincón geográfico donde habían vivido".
Toda esta calamidad se acabó durante el 2 de diciembre de 1945, se roció en Morón y en Venezuela por primera vez el DDT, labor que se le agradece a los doctores Amoldo Gabaldón, Enrique Tejera, Arturo Luis Bertí y a Manuel García, presidente del estado Carabobo en ese entonces. Como consecuencia de este hecho la población de Morón]] se cuadruplicó en los tres lustros siguientes.
En 1957 se inició la producción de cloro-soda en el Instituto Venezolano de Petroquímica. La tecnología atrasada arrojó, en 20 años, 40 toneladas de mercurio al caño Alpargatón y de allí al mar, veneno letal para los cocoteros, peces, bañistas del área y para los obreros de IVP que dejando viudas y huérfanos ofrendó su vida al progreso, y al viviente que prematuramente muestra triste la calvicie y la desdentada boca.
Mucho antes, en 1859, las tropas del gobierno comandadas por Silverio Escalona quemaron y arrasaron los caseríos de Morón, Alpargatón y Urama como represalia al apoyo que estos pueblos le habían brindad a la causa de la Federación.
Por los años 60, una travesura de un zagaletón logró la exasperación del jefe religioso del pueblo. Un cohete rastrero penetró en el recinto parroquial logrando con su explosión despavorir a los madrugadores oyentes de la misa decembrma, este acto desató la ira del padre Modesto, que así se llamaba el párroco, que con su fuerte verbo pronunció: "¡Maldito sea este pueblo ".
La instalación de la zona de grandes empresas dio desarrollo, pero también trajo una carga poluta que acorta el hilo de la vida. Se hicieron de grandes terrenos y de las mejores cosas, las atalayas de la termoeléctrica descargan su mortífero hollín que pigmenta el despertar de los vecinos y opaca el vuelo de los pájaros. La expatriada BTX consiguió alojo en las riberas del río Aguas Calientes.
Luego vinieron las instituciones locales, llegó la alcaldía con su hinchada burocracia y los presupuestos pírricos, la prefectura se convirtió en un cenáculo de hablillas y las oficinas de la Cantv, tribunales, comandancia de la Policía y otras, alzaron el vuelo como las golondrinas y emigraron al puerto.
Quizás por estas vicisitudes a Morón se le ha rodeado de cierto estigma, un poco inmerecido, de ingratitudes de aquellos que marcharon y en otros lares denigran del pueblo que los abrigó, de los falconianos que llegan a Valencia y expresan: "Coriano g...ón se queda en Morón". Otros preferimos estacionarnos en este terruño y echar raíces, cumpliendo con los designios de esa vieja creencia que dice: "El que se bañó en río Morón, aquí se quedó". Cómo olvidar a Bota Burro, la carnicería de Juan Julián, la bodega de Muerto Parao y la de Dominguito, los toros coleados en la calle Comercio y La paz. Recordamos las lecciones de Teodosa Flores de López, al sobador Pardo, a Catona, y también rememoramos a sus brujos, que por cierto, fama le han dado a Morón desde tiempos lejanos. Cito a Miguel Elias Dao cuando habla de un poeta guanareño que estuvo radicado en Morón a partir de 1901 y en sus versos nos dejó lo siguiente:
"Los negritos de Morón en verdad que no son malos pero brujos sí que son. En sus caballos de palo unos e vuelven culebras, otros, en tigres o león. Todos con su brujería se convierten en piedras y como yo lo sabia me les vuelvo cigarrón".
Libro Crónicas desde Morón - Pequivén, Una Industria Pionera
Entre los privilegios que el petróleo dio al país está la concentración de recursos monetarios en manos del Estado. Ellos permitieron la ejecución de planes expansivos de la industria nacional, especialmente aquellos que lograran reducir las importaciones. Esta estrategia se inició en la primera mitad del presente siglo y se le denominó Política de sustitución de importaciones. Se hacía énfasis en las industrias básicas y en las industrias de punto final.
Las instalaciones industriales debían contemplara una ubicación idónea que facilitara su accesibilidad a las materias primas y a los mercados potenciales, así como también a una mano de obra rentable. Estas premisas previamente estudiadas, están presentes, por ejemplo, en la localización de la industria hidroeléctrica y del hierro en Guayana, y la industria petroquímica en Morón.
La situación del viejo Instituto Venezolano de Petroquímica (IVP) en las inmediaciones del golfo Triste, en el costado noreste de [[La_Población_de_Morón|la población de Morón]] y a sólo 30 kilómetros del puerto de Puerto Cabello obedece a los criterios anteriormente mencionados. La Petroquímica Nacional se crea en 1953, pero en Morón no se establece sino en 1955, como una dependencia del Ministerio de Energía y Minas y sobre una extensión de 2.910 hectáreas.
El IVP se creó con la finalidad de "El estudio, establecimiento, operación y desarrollo de industrias destinada al aprovechamiento de minerales, hidrocarburo y cualesquiera otros productos que guarden relación con la industria petroquímica " (según estatutos).
Al principio funcionó -1° de julio de 1955- como una pequeña planta mezcladora de fertilizantes. Luego en 1956 se convierte en el Instituto Venezolano de petroquímica y en 1957 se inició la producción de clorosoda. Para 1963, además de la plante de clorosoda, se incorporan las de ácido sulfúrico, ácido fosfórico, superfosfato, amoníaco, ácido nítrico, nitrato de amonio, urea, planta mezcladora WPK y sulfato de amonio. En diciembre de 1977 el IVP pasó a denominarse Pequiven y en mayo de 1978 se vinculó como filial de petróleos de Venezuela y a su alrededor gira un mundillo de empresas satélites tanto mixtas como privadas.
Con el avance de la industria petroquímica moronense se produce cierta evolución en la composición de la población y una modificación sustancial en el uso del espacio. La población rural que se encargaba de las faenas agrícolas como la explotación de fundos productores de copra, de la actividad cacaotera en Urama y de la obtención de carbón vegetal en hornos agrestes, se transformó en un contingente de brazos prestos a la labor fabril y a los menesteres de la construcción y del comercio. El tractor del progreso echó al suelo las últimas espigas del vergel de la vieja aldea.
Tras la petroquímica llegaron la compañía de papel, la Mobil, la Volkswagen, Planta Centro, las mixtas, Cavim, la CVP; y no se hicieron esperar los grupos de inmigrantes provenientes de los estados vecinos con alto grado de desempleo. Morón se nutre, demográficamente hablando, con nuevos huéspedes de variadas culturas y diferentes niveles cognoscitivos.
Las empresas locales acondicionaron sus áreas perimetrales y sus vías de acceso, construyeron campamentos o mejores casas para sus trabajadores. Más allá quedaron las casas achatadas del antiguo poblado, las hileras de ranchos convertidos en mabiles, la polvorienta carretera que se perdía entonces entre vegas y barrios de reciente formación donde aguardaban los brazos de reserva.
A los viejos propietarios de tierras, desde la Justa Federal, pasando por los terratenientes del gomecismo y del perezjimenismo lo desplazan los nuevos dueños empresariales con extensiones territoriales inmensas, mucho más de las requeridas para el desarrollo industrial. Tierras, aguas y aire son usurpados por estos entes centralizados en la capital de la República. Los ríos -como el Sanchón y el Morón- son considerados como reservónos de agua para uso industrial, según legislación especial. Las mejores playas son propiedad privada o de uso restringido de las compañías; no obstante, algunas de ellas han sido convertidas en basurero, contaminadas de mercurio, petróleo, aceites. Se olvidan de que por ley las playas pertenecen a todos. Lo único que sí es para todos es la polución en el aire, puesto que tenemos que respirar.
La empresa Pequiven, quizás por ser propiedad del estado, está superadministrada, tiene 26 gerentes con sueldos millonarios, una flota de vehículos último modelo y un considerable número de personal técnico y medio. Pero requieren reducir gastos, van a botar a un centenar de obreros. ¿Quién produce?
Autonomía Municipal
Cuando salga a la luz pública esta columna ya se habrá efectuado la Sesión Solemne del Consejo Municipal del Municipio Juan José Mora. El orador de orden seleccionado por esta institución fue el gran amigo William Peraza cultor popular y persona vinculada desde hace muchos años a los saberes tradicionales del pueblo de Morón, felicitaciones al “brujo†como popularmente lo llamamos.
Hay que aclararlo bien porque habitualmente se presta a confusión: Lo que celebramos no es la fundación de Morón, puesto que hemos dicho que no fue fundado y por lo tanto no hay fecha de fundación, pero que su existencia como pueblo se remonta a casi cuatro siglos. Se conmemora es La Autonomía Municipal lograda el siete de agosto de 1981 como consecuencia de la separación político-territorial del Distrito Puerto Cabello, hace 27 años.
En esa fecha se conquisto una reivindicación y una vieja aspiración del pueblo de Morón como lo fue la creación del Distrito Juan José Mora compuesto por los Municipios Morón (Capital) y Urama (Foráneo), usando los términos legales de la época; posteriormente el espacio municipal se le denomino legalmente Municipio Autónomo y finalmente se le llamo Municipio a secas y a sus divisiones territoriales parroquias.
El proceso vivido fue como sigue: el tres de agosto la asamblea legislativa del Estado Carabobo presidida por el Diputado Antonio Toro aprueba por unanimidad la elevación a Juan José Mora a Distrito, el siete de agosto es refrendada la reforma a la ley de División Político-territorial del Estado Carabobo por el Gobernador encargado Gustavo Correa Viso, siendo el Gobernador y titular el arquitecto Raúl Gómez. El 13 de agosto se publica en la Gaceta Oficial.
En el mismo mes de agosto de ese año se realizo en la Iglesia Santa Ana de Morón una Sesión Especial con el Presidente de la Legislatura regional Antonio Toro y otros Diputados para entregar el pergamino que avalaba la decisión del cuerpo y se nombro una junta organizadora que regirá el municipio hasta que se celebrase las elecciones municipales del año 1984 para elegir los Concejales correspondientes (La figura del Alcalde no existía en la Ley). La junta organizadora quedo integrada así Lida Gutiérrez (+) y José Antonio Ortega (AD) Gladis de Moreno y Pedro Romero (COPEI) y Alexis Coello (MAS).
En las elecciones del mes de junio de 1984 fueron electos los primeros concejales de Morón siendo ellos los siguientes: José Antonio Ortega (Primer Presidente Municipal), Tulio Sánchez, Ofelia de Colina, José Manzano y Willians Monagas (Todos ellos de AD), Hedí Domínguez (COPEI) y Alexis Coello (MAS), el Primer Secretario fue Luis Figuera, y el Primer Sindico Jorge Silva Gutiérrez. El presupuesto Municipal (para seis meses) no llegaba a cuatro millones y los concejales durante los tres primeros meses no devengamos sueldo alguno.
Es necesario recordar que antes de lograrse la autonomía municipal Morón y Urama eran apenas barrios grandes de Puerto Cabello; las autoridades municipales no atendían los reclamos del pueblo y los problemas de la comunidad eran innumerables; carencia de servicios básicos, calles empantanadas, viviendas insalubres, miseria por doquier a pesar de que en la zona existían importantes empresas. La junta comunal que era el único órgano de gobierno local manejaba un presupuesto de diez mil bolívares que solo alcanzaba para pagar una miseria a sus tres miembros y a una secretaria y una aseadora.
Es por ello que se formo una junta de Morón pro-distrito integrada por Eugenio Bello Castillo (Primer Alcalde Electo de Juan José Mora) Nelson Zambrano (+), Gladis de Moreno, el Párroco Félix Escolar y otros que no recuerdo. El pueblo de Morón les debe a ellos la gratitud por su visión y labor cumplida.
Durante el periodo de gobierno municipal de la Alcaldesa Nelly Colina se declaro mediante decreto que todos los siete de agosto se conmemorara el “Día de la ciudad de Morón†como memoria a la autonomía municipal.
Autonomía Municipal
Cuando salga a la luz pública esta columna ya se habrá efectuado la Sesión Solemne del Consejo Municipal del Municipio Juan José Mora. El orador de orden seleccionado por esta institución fue el gran amigo William Peraza cultor popular y persona vinculada desde hace muchos años a los saberes tradicionales del pueblo de Morón, felicitaciones al “brujo†como popularmente lo llamamos.
Hay que aclararlo bien porque habitualmente se presta a confusión: Lo que celebramos no es la fundación de Morón, puesto que hemos dicho que no fue fundado y por lo tanto no hay fecha de fundación, pero que su existencia como pueblo se remonta a casi cuatro siglos. Se conmemora es La Autonomía Municipal lograda el siete de agosto de 1981 como consecuencia de la separación político-territorial del Distrito Puerto Cabello, hace 27 años.
En esa fecha se conquisto una reivindicación y una vieja aspiración del pueblo de Morón como lo fue la creación del Distrito Juan José Mora compuesto por los Municipios Morón (Capital) y Urama (Foráneo), usando los términos legales de la época; posteriormente el espacio municipal se le denomino legalmente Municipio Autónomo y finalmente se le llamo Municipio a secas y a sus divisiones territoriales parroquias.
El proceso vivido fue como sigue: el tres de agosto la asamblea legislativa del Estado Carabobo presidida por el Diputado Antonio Toro aprueba por unanimidad la elevación a Juan José Mora a Distrito, el siete de agosto es refrendada la reforma a la ley de División Político-territorial del Estado Carabobo por el Gobernador encargado Gustavo Correa Viso, siendo el Gobernador y titular el arquitecto Raúl Gómez. El 13 de agosto se publica en la Gaceta Oficial.
En el mismo mes de agosto de ese año se realizo en la Iglesia Santa Ana de Morón una Sesión Especial con el Presidente de la Legislatura regional Antonio Toro y otros Diputados para entregar el pergamino que avalaba la decisión del cuerpo y se nombro una junta organizadora que regirá el municipio hasta que se celebrase las elecciones municipales del año 1984 para elegir los Concejales correspondientes (La figura del Alcalde no existía en la Ley). La junta organizadora quedo integrada así Lida Gutiérrez (+) y José Antonio Ortega (AD) Gladis de Moreno y Pedro Romero (COPEI) y Alexis Coello (MAS).
En las elecciones del mes de junio de 1984 fueron electos los primeros concejales de Morón siendo ellos los siguientes: José Antonio Ortega (Primer Presidente Municipal), Tulio Sánchez, Ofelia de Colina, José Manzano y Willians Monagas (Todos ellos de AD), Hedí Domínguez (COPEI) y Alexis Coello (MAS), el Primer Secretario fue Luis Figuera, y el Primer Sindico Jorge Silva Gutiérrez. El presupuesto Municipal (para seis meses) no llegaba a cuatro millones y los concejales durante los tres primeros meses no devengamos sueldo alguno.
Es necesario recordar que antes de lograrse la autonomía municipal Morón y Urama eran apenas barrios grandes de Puerto Cabello; las autoridades municipales no atendían los reclamos del pueblo y los problemas de la comunidad eran innumerables; carencia de servicios básicos, calles empantanadas, viviendas insalubres, miseria por doquier a pesar de que en la zona existían importantes empresas. La junta comunal que era el único órgano de gobierno local manejaba un presupuesto de diez mil bolívares que solo alcanzaba para pagar una miseria a sus tres miembros y a una secretaria y una aseadora.
Es por ello que se formo una junta de Morón pro-distrito integrada por Eugenio Bello Castillo (Primer Alcalde Electo de Juan José Mora) Nelson Zambrano (+), Gladis de Moreno, el Párroco Félix Escolar y otros que no recuerdo. El pueblo de Morón les debe a ellos la gratitud por su visión y labor cumplida.
Durante el periodo de gobierno municipal de la Alcaldesa Nelly Colina se declaro mediante decreto que todos los siete de agosto se conmemorara el “Día de la ciudad de Morón†como memoria a la autonomía municipal.
Converso
El poeta Rómulo Calderón Torres (Cumaná, 1948) se ha dedicado a escribir la historia con versos siguiendo con este estilo al viejo cronista de Indias Juan de Castellano. Su obra es numerosa al igual que sus galardones que prèmian la calidad de su trabajo. El Dr. Calderón Torres le ha escrito la historia a varios estados del país a través de los versos, ho nos vamos a referir en esta columna a "de Carabobo converso" sólo al capítulo que se refiere al municipio Juan José Mora. "Encrucijada del reto" / como el himno significa, / del modo que magnifica/ en su profundo respeto, / por ese Morón tan quieto / capital que tiene ahora, / en este Juan José Mora / al municipio anhelante / de un progreso palpitante / que su pueblo tonto implora. Morón en su zona urbana / tiene parroquia tocaya, y en suburbana se haya/ la muy conocida Urama; / pórtico doble ventana / que al municipio circunda, / con esa gente que abunda/ con segura urbanidad, / y la grande identidad/ de la clase que lo inunda. A su frente cual celoso / un gigante se le aposta: / cordillera de la costa / del macizo montañoso; / perfumado por el gozo / en cercanías del llano, / extendido como mano / que fortalecen el afán, / con un afecto titán / y un orgullo soberano. Mora es ya por sus ramales / uno de esos municipios,/ de abanderados principios / y prestigios industriales; / de estrategias especiales / con su cara hacia el mar, petroquímico lugar / que reproduce, inversión,/ porque en papel y cartón / la industria se va a apoyar. El municipio está lleno / de un muy cargado progreso, / ya que tiene mucho peso / por tanta industria en su seno: / lo que no parece bueno / es la contaminación, / que pulula ya en Morón / por tantas emanaciones, / líquidas y de igniciones que dañan la población. En la historia se ha negado / nombre de algún fundador, / ni específico señor, / que la haya decretado, / si se sabe que ese lado / fue por el negro elegido, / porque al huir afligido / de la hacienda en que servía,/ encontraba en esa vía / su asiento más preferido. A Nirgua pertenecía / hace un buen tiempo Morón, y en esa jurisdicción de esta forma se extendía: / de Río Sanchón habría / hacia todo el occidente, / con Bejuma allí presente: Carabobo y Montalbán, que con Urama están / en ese espacio existente. Fue tiempo en que Alpargatón / como Morón su destello, / parte de Puerto Cabello / que era antes un cantón, más Urama en la ocasión / sigue con Nirgua integrada,/ más tarde queda creada / Urama con Montalbán, / que en otro cantón están / en su forma organizada. Luego se han integrado / al cantón Puerto Cabello, / siendo así que ya por ello / grado parroquia se ha dado; / - como ya bien se ha explicado - / entonces mucho después, Morón y Urama a su vez, / municipios ya serán, / porque ahora ya estarán / con Puerto Cabello, pues!
La Facción de la Costa
Hemos presentado a los sectores culturales de la comunidad morense un trabajo de investigación realizado por el joven politólogo Elvis López sobre los sucesos de la Guerra Federal en la jurisdicción del municipio Juan José Mora.
Es un trabajo inédito pero muy interesante y la mira es buscar su publicación por medio de la municipalidad, la gobernación u otro organismo o institución con posibilidad de hacerlo.
Lo novedoso del trabajo es que se basa en una documentación de primera mano, original o mejor dicho se sustenta en fuentes primarias gran parte del desarrollo del mismo; además la referencia bibliográficas son también de actores o testigos presenciales de los hechos de aquella guerra larga que dejó heridas que aún están abiertas.
No deja de ser interesante para nuestro municipio la difusión del contenido de este trabajo ya que Morón y Urama fueron un cruento escenario de esta guerra hasta tal punto que estas localidades fueron consideradas por parte del gobierno conservador de aquella época (18591863) como "la cuna de la Federación".
Además no olvidemos que esta lucha tomaron un papel protagónico los hijos-legítimos o adoptivos-de este municipio como lo fueron su epónimo Juan José Mora, y los Generales José Félix Mora y Gabriel Guevara para sólo nombrar los más conocidos.
La facción de la costa fue el dolor de cabeza de las autoridades gubernamentales y del gobierno de Carabobo por su pericia guerrillera y su constante acoso o frecuencia de combate a las tropas oficiales y al control que ejercían sobre las vías de comunicación entre San Felipe y Puerto Cabello, igualmente mantenían un control fluvial sobre los ríos Yaracuy, Aroa y los caños conexos.
Esta guerrilla de la costa era liderada por el general Gabriel Guevara y José Félix Mora que obtenía el recurso logístico de las sementeras del Aroa y de los decomisos que hacían a los comerciantes que se atrevían a pasar por sus predios.
Nos habla Elvis en su trabajo del general Rafael Capó, hombre noble e inteligente que debe ser reivindicado por la historia.
Nos habla de "Blanca Flor.
Fugaz en el tiempo, se ubicó Blanca Flor, pequeña población cercana a Urama, próspera en siembra, durante la guerra sirvió de provecho a los federales en la campaña del gobierno sobre la costa, fue también uno de los últimos sitios donde el general Guevara se refugió.
La vía para llegar a este lugar, caños y terrenos anegadizos que impedían al gobierno hacer una viva persecución a los combatientes de la facción".
Nos habla Elvis también de Moróncito: "de acuerdo a la documentación revisada, se supone a moroncito una punta cercana a Boca de Aroa, conexo a la del Yaracuy; ésto nos indica su potencial agrícola.
También resalta la particularidad de la misma, frondosa vegetación, caños, caudalosos ríos y anegadizos pantanos.
Casi enigmático, místico o tal vez mágico.
Fue víctima de intensos ataques en tiempos de guerra por ser sus habitantes sediciosos combatientes; pero soportó los embates firmes, heroico guardián.
Se hizo cuna inexpugnable de la facción de la costa durante la Guerra Federal, de la nada yacería para nacer de nuevo, pero el tiempo se encargó de desaparecerlo para darle paso a la leyenda".
Guaremal de la Costa
Empezamos el nuevo año con mucho entusiasmo, deseándoles a nuestros lectores y a los que no lo son muchas felicidades, salud y prosperidad, y a la Editorial Notitarde que siga su camino exitoso y sus páginas abiertas a las voces del pueblo como lo ha venido haciendo sin distingo de ideologías ni credos religiosos. Hoy vamos a continuar con temas de la microhistoria morense y nos vamos a referir al sector Guaremal de la Costa de la parroquia Urama. Su nombre proviene de la fitotoponimia; es decir, se deriva de los nombres de plantas, árboles, hierbas, frutas de todo aquello que proviene del mundo vegetal; por ejemplo, ya hemos tratado aquí lugares como El Mamón y El Jabillo que también son fitotoponímicos. Según Lisandro Alvarado, guaremal es palabra indígena, probablemente voz caribe (lengua tamanaca), que designa un sitio poblado de guaremos, gueremas, un arbusto tintóreo y medicinal; sus hojas dan una tinta morada con Guaremal de la Costa la que los campesinos tiñen sus telas en Carabobo. Es un arbusto de la familia simarvacear y su nombre científico es picramnia pentandra. Se le llama Guaremal de la Costa para diferenciarlo de otros sitios o lugares que tienen el mismo nombre en el estado Carabobo, como es el caso de Guaremal de Naguanagua, Guaremal de Puerto Cabello (Patanemo) y de la quebrada de Guaremal ubicada en la parroquia Democracia de Puerto Cabello. Guaremal de la Costa está ubicado en el extremo más occidental del municipio Juan José Mora, en los límites entre Carabobo y Yaracuy, al sur de la carretera Panamericana, al norte del sector El Roble, pertenece a la parroquia Urama, sus coordenadas geográficas son 68° 21'18" de longitud Oeste y 10° 26' 26" de latitud Norte, su altura sobre el nivel del mar es de 40 metros. Se afirma que la comunidad de Guaremal de la Costa fue muy numerosa y próspera. Alrededor del año de 1945 poseía una población laboriosa dedicada a las faenas agrícolas, a la caza y la pesca en los caños y ríos cercanos y por supuesto en el mar. Esta población llegó a instalarse en casas de bahareques con techos de palma y pisos de tierra y se extendía desde la entrada de Guaremal, hoy denominado el vivero, hasta el puente El Fraile, límite de Carabobo con El predominio del árbol de guaremal le dio el nombre a ese poblado. Yaracuy. En un tiempo existió en la comunidad una hacienda llamada Los Oñates, propiedad de Soledad Espiñal; posteriormente pasó a otros dueños, esta hacienda constituía su principal fuente de empleo y produjo principal fuente de empleo y produjo un dinamismo en la zona, ya que se instaló una casa para el Sindicato Agropecuario, otras más para los partidos políticos y otra casa para la recreación y el esparcimiento llamada la Casa Las Barosi. Era entonces Guaremal una comunidad agraria y campesina que carecía de los servicios elementales: no poseía agua potable ni electricidad. El agua que consumían la llevaban a sus hogares desde los ríos y quebradas adyacentes, e igualmente hacían con los alimentos en poblados cercanos, y la leña, etc. Usaban como transporte burros, bueyes y otros animales de cargas. Las viviendas se alumbraban con velas, mechurrio y lámparas de kerosén. La primera escuela fue fundada durante el gobierno de Rómulo Gallegos en el año 1948 y su maestra fundadora fue la reconocida e ilustre educadora Felícita Baloche. Los primeros habitantes o fundadores de Guaremal podemos nombrar, entre otros, a Víctor Barrios, Gregorio Díaz, Isabel Veloz y Mundo Ochoa, actualmente difunto, Chicho Roble y familia. Guaremal de la Costa ha sido una comunidad olvidada por todos los gobiernos, triste realidad del campo venezolano; sin embargo, hoy en día ella dispone de aguas blancas y electricidad en forma precaria, pero la hay, posee un gran déficit de viviendas a pesar de que dispone de una inmensa cantidad de terrenos, aún persisten muchos ranchos que nos muestran la miseria del pasado. Hay más de medio centenar de habitantes que esperan por su reivindicación social.