Según Alexis Coello, este científico italiano refirió que a mediados del siglo XIX existía un intenso tráfico comercial que permitía despachar mercancías desde Puerto Cabello hasta El Chino en cuatro días.
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Según Alexis Coello, entre 1732 y 1735 este personaje lideró una resistencia desde la zona costera para proteger el contrabando de holandeses con hacendados locales. Logró reunir esclavos y negros libres, derrotando a las tropas del gobernador y a un ejército de 300 soldados en 1734 antes de huir a Curazao.
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Según Luis Correa, sus obras poseen un tono romántico; sin embargo, según Ramón Díaz Sánchez, es catalogado como positivista. Según Mario Briceño Iragorry, forma parte del "Cielo Científico" por su historiografía basada en consulta documental.
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Según Alexis Coello, este autor describió a los pueblos cacaoteros de Morón, Alpargatón y Urama en el siglo XIX como lugares de chozas de bahareque situados en comarcas palúdicas, con habitantes afectados por epidemias de calenturas continuas.
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Según Luis Correa, es el máximo exponente en Venezuela de la historiografía romántica inspirada en la escuela francesa de Julio Michelet con su obra "Biografía de José Félix Ribas". Correa lo define como el más venezolano y original de los escritores.
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Según Alexis Coello, en su obra "En los Trópicos" hace mención detallada del ecosistema, la flora y la variada fauna del río Yaracuy, incluyendo especies como el Caimán de la Costa y el Chigüire.
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Según Alexis Coello, en su obra Instrucción General y Particular de la Provincia de Venezuela escrita entre los años 1720 y 1721, Olavarriaga describe el origen del río Yaracuy en el cerro Samuraco y destaca su importancia estratégica para la defensa de la costa.
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Según Alexis Coello, conocido bajo el alias de "Antayo", fue el pescador que logró capturar a un gigantesco mero que habitaba en el río Yaracuy.
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Díaz Sánchez y la Historiografía Venezolana
En el plano propiamente romántico, Díaz Sánchez introduce a Rafael María Baralt, Agustín Codazzi, a Juan, Vicente González y a Felipe Larrazábal.
En tanto que Luis Correa considera que la historiografía romántica que se inspiró en la escuela Francesa de Julio Michelet y que en Venezuela el máximo exponente según él es Juan Vicente González con su obra "Biografía de José Félix Ribas.
Para correa J.V González es "el más venezolano y original de nuestros escritores".
Este mismo autor justifica la obra de Felipe Larrazábal "La vida del Libertador" porque a través del romanticismo y la exaltación del héroe se busca a convertir a Bolívar en el símbolo de la nacionalidad venezolana".
El mismo tono romántico está explicito en la colección de Blanco y Azpurua sobre el Libertador, al igual que las de O'Leary, memorias "Venezuela Heroica" de Eduardo Blanco y las obras de Arístides Rojas.
El Cielo Científico Es catalogado así por Briceño Iragorry, el cual empieza según élcon los estudios del hombre primitivo venezolano a través de Ernst, Marcano, Rojas, Alvarado, Salas, John; también con la historiografía basada en consulta documental (Rojas, Febres Cordero), con la revisión crítica de la conquista y colonización y con la aplicación de ideas positivistas en la interpretación del hecho histórico venezolano (Alvarado, Ãngel Cesar Quintero, Pedro Manuel Arcaya, Laureano Vallenilla Lánz), con las publicaciones oficiales de las colecciones documentales (Blanco y Azpurua, O'Leary).
También habla Briceño D Iragorry de un Neo-revisionismo contemporáneo donde involucra a Auguro Mijares, Santiago Key Ayala, Arturo Uslar Pietri, Ramón Díaz Sánchez, Enrique Bernardo Núñez, Cristóbal Mendoza, Mariano Picón Salas, J. A. Cova, Eduardo Arcila Farías, Carlos Irazábal, Juan Liscano, Siso Martínez.
Díaz Sánchez, atribuye a las ideas de José María Vargas, Fermín Toro y Cecilio Acosta un incipiente e intuitivo positivismo que se vislumbra en sus estudios científicos.
Sin embargo, es propiamente después de la llegada de Adolfo Ernst cuando se divulga y se consolida la tendencia positivista de la historia.
Esta toma eco en los estudios de Rafael Villavicencio, Arístides Rojas, que aquí éste es puesto por Díaz Sánchez como positivista cuando Correa lo considera romántico.
Esta concepción historiográfica toma elementos de la biología, de la antropología, de la geología, de la etnografía como esquemas y postulados que la asimilan al método científico de las ciencias naturales y físicas.
Epidemias e insalubridad en J.J. Mora
Las epidemias y la insalubridad fueron una constante en la historia de los pueblos de Morón, Alpargatón y Urama. Es recurrente en la bibliografía localizada, las referencias que se hacen a estos poblados durante los siglos XVII, XVIII, XIX y primera mitad del siglo XX sobre el estado de insalubridad desarrollo de no pocas epidemias en sus territorios, por ejemplo, en 1623 ocurrió una seria epidemia de viruela "originada en un desembarco clandestino de negros esclavos en la costa de Morón, invadió a los Valles de Aragua, La Guaira y Caracas" (Fundación Polar, 1988, 68). y el Otras relaciones históricas como la de Codazzi sostienen que "tan solo cerca de la costa se encuentra un temple malsano, en las montañas que bañan el Morón, el Alpargatón y el Urama hasta el Yaracuy" (1960, 393). Igualmente Cunill Grau dice, refiriéndose a los pueblos cacaoteros de Morón, Alpargatón y Urama, en los siglos XIX que "estos pueblos son de chozas de bahareque con techos de paja, emplazándose en las comarcas más palúdicas de la micro-región componiéndose su población de hombres medio enfermos, como lo son casi todos los habitantes de aquellos pestiferos vecinos en que la epidemia de calenturas es continua y permanente" (1987, 351). En el año de 1842 se intentó a establecer en el área de Palma Sola un centro agrícola que sería colonizada por inmigrantes españoles que no vendrían directamente de España sino que se trataba de algunos que se encontraban para la época refugiados en Francia. Para llevar a cabo éste ambicioso proyecto se le concedieron créditos a Andrés Anthoine para traer a la comarca un número de españoles que no fuera menor de 200 ni mayor de 600 individuos. Se dice que el proyecto fracasó por el temor que tenían las personas a la insalubridad de la zona. Diversos testimonios reafirman Agustín Codazzi también escribió sobre la insalubridad en Morón. las condiciones de insalubridad y la propensión del territorio de Juan José Mora a la proliferación de enfermedades y epidemias que entrababan el poblamiento y por ende el desarrollo económico del área. Todo Puerto Cabello - incluido juan José Mora para la época era reputado en el siglo época XIX como una micro-región azotado por el paludismo, la fiebre amarilla, viruela, etc., pero dentro de este contexto se resaltaba a Morón, Alpargatón y Urama como "terrenos litorales insalubres, percibidos en esta época como cálidos enfermizos, en las riberas de los ríos homónimos que posibilitan plantaciones de cacao y cocos" (Cunill Grau, 1987, 1476). Las pésimas condiciones ambientales impedían que en los pueblos mencionados se establecieran sólidamente actividades comerciales o de "tráfico, porque los viajeros y comerciantes procuran no pernoctar en estos pueblos" (Idem). Toda esta tragedia que se extendió por varios siglos culmino aquel 2 de diciembre de 1945 con la rociada por primera vez del DDT en Morón para erradicar al paludismo; actividad que luego fue desplegada por toda la geografía nacional. Fuentes: Codazzi, A. (1960). Obras escogidas. Caracas. Vol. I. Cunill Grau, P. (1987). Geografía del poblamiento venezolano en el siglo XIX. Caracas; Ediciones de la Presidencia de la República. Tomo I. Fundación Polar (1988). Diccionario de Historia de Venezuela. Caracas.
Libro Crónicas desde Morón - Crónica de Boca de Yaracuy
El pueblo de Boca de Yaracuy está situado en el ángulo noroeste del estado Carabobo, su río sirve de línea divisoria entre los estados Falcón Yaracuy y el mismo Carabobo, es zona contigua de la costa oriental falconiana. El río Yaracuy ha sido en el tiempo y lo es en la actualidad, la savia y la sangre del poblado. Este río nace en las serranías de Aroa, al norte de las montañas María Lionza, tiene un gran recorrido y en su cuenca tributaria es de 2.220 km2. Pedro José De Olavarriaga en su instrucción General y Particular de la Provincia de Venezuela en los años de 1720 y 1721 señala, "el río Yaracuy empieza de un cerro llamado Sernuraco. el cual está de 30 leguas distante de su boca pasando por entre las jurisdicciones de Nirgua y Barquisimeto... Este río se debe considerar como muy importante a los intereses de su Majestad pues el provecho que se puede sacar de él, es bastante para asistir la defensa de su costa".
A través del río Yaracuy se realizaba, a mediados del siglo pasado, un intenso tráfico comercial entre Puerto Cabello y los pueblos interioranos de la región centro occidental. Las mercancías eran despachadas en cuatro días desde el Puerto hasta El Chino, pequeño embarcadero fluvial en las inmediaciones de San Felipe, según nos refiere el notable científico italiano Agustín Codazzi. De El Chino en adelante las mercancías eran transportada en carretas y bestias de carga, para lo cual se habían construido almacenes y edificios en los caseríos de La Hoya y El Chino que conformaron junto con la vivienda de los mineros, leñadores y encargados del trasporte de la madera una infraestructura comercial de cierta importancia.
El alemán Karl Ferdmad Appun hace mención en su obra "En los Trópicos" sobre el ecosistema del río Yaracuy. "Sus selvas de galería en sus riberas, su flora y principalmente su variada fauna destacándose el Caimán déla Costa, el Mato Real, Chigüire, Venados, Araguatos, el Mono "Araña", aves de rapiña, el Garzón Soldado, las Comearas, garzas blancas entre otras".
Andresote fue un zambo nativo de Valencia que utilizó estos parajes exuberantes de río Yaracuy como escondrijo para burlarse por mucho tiempo de la Real Compañía Guipuzcoana, encargada del monopolio comercial de España con Venezuela. Sucedió entre 1732 y 1735.
Se hizo jefe desde la zona costera hasta los valles de Yaracuy para proteger el contrabando de los holandeses que operaban en la Isla d Curazao, con los hacendados de la región. Andresote no sólo tuvo el apoyo de los hacendados, sino que logró reunir un numeroso grupo de esclavos y negros libres que les permitió derrotar en varias oportunidades las tropas del gobernador d la provincia. En 1734 acabó con un ejército de 300 soldados que habían sido enviados por el gobierno y la Guipuzcoana para apresarlo. Al gobierno se le hacía difícil atrapar a Andresote porque éste tenía el apoyo de la mayoría de la población que le informaba de todos los movimientos de las tropas oficiales, así como también le suministraban las provisiones. Tuvo el gobierno que mandar una expedición de más de 1.500 hombres para disolver el ejército de Andresote, quien con la ayuda de los contrabandistas holandeses logró huir a Curazao, no así muchos de sus partidarios que fueron condenados a muerte.
Hoy en día el río Yaracuy no ha perdido toda su belleza a pesar de sus aguas ya no lucen cristalinas como antes, los desechos industriales de Morcapel y Venepal han enturbiado su cauce unido a las deforestaciones que han disminuido su caudal y lacerado su flora y su fauna. Todavía siguen las casas del pueblo vestidas con tablas de Guamo y su bucólica gente entregada a las labores del mar, de sus labios se escuchan leyendas y cantos que dejan asomar añoranzas por tiempos pasados. Las manos curtidas por manchas de coco, pero sus palabras son amables y sinceras, su trato sencillo y afable enaltece sus rasgos de humildad encerrados en su piel de cacao y pelo ensortijado. De ellos supe del gigantesco mero que habitaba en el río que cuando se movía producía estampida atemorizada de los demás animalitos fluviales hasta que un buen día llegó Ramón Saavedra, alias Antayo, y lo pescó.
Otra leyenda, la de El Carretón que pasaba a media noche por las calles del pueblo y que espantaba a los vecinos, desapareció cuando instalaron la luz eléctrica en el año de 1976.
Tampoco se supo más de un enorme animal que se encontraba en la boca del río que reventaba los cordeles: se enterraba en el fondo y no había fuerza humana capaz de moverlo.
Boca de Yaracuy
El pueblo de Boca de Yaracuy está situado en el ángulo noroeste del estado Carabobo, su río sirve de línea divisoria entre los estados Falcón, Yaracuy y el mismo Carabobo, es zona contiguade la costaoriental falconiana.
Elrío Yaracuy ha sido en el tiempo y lo es en la actualidad, la savia y la sangre del poblado.
Este río nace en las serranías de Aroa, al norte de las montañas de María Lionza, tiene un gran recorrido y su cuenca tributaria es de 2.220 Km2 de los cuales el 26% está en Carabobo, es decir, 525 Km2.
Pedro José de Olavarriaganoshabla del río en su Instrucción General y Particular de la Provincia de Venezuela en los años de 1720 y 1721: "El río Yaracuy empieza de un cerro llamado Samuraco, el cual está cerca de 30 leguas distante de su boca pasando por entre las jurisdicciones de Nirguay Barquisimeto...
Este río se debe considerar como muy importante alos intereses de su Magestad pues el provecho que se puede sacar de él, es bastante para asistir a la defensa de su costa".
A través del río Yaracuy se realizaba, a mediados del siglo pasado, un intenso tráfico comercialentre Puerto Cabello y los pueblos interioranosdelaregión centro-occidental.
Las mercancías eran despachadas en cuatro días desde el puerto hasta El Chino, pequeño embarcadero fluvial en las inmediaciones de San Felipe, según nos refiere el notable científico italiano Agustín Codazzi.
De El Chino en adelante las mercancíaseran transportadas en carretas y bestias de cargas, para lo cual se habían construido almacenes yedificiosen los caseríos de La Hoya y El Chino que conformaron junto con las viviendas de los mineros, leñadores y encargados del transporte de la madera una infraestructura comercial de cierta importancia.
El alemán Karl Fernand Appun hacemenciónen su obra "En los Trópicos" sobre el ecosistema del río Yaracuy.
"Sus selvas de galería en sus riberas, su flora y principalmente su variada fauna destacándose el Caimán de la Costa, el Mato Real, Chigüire, Venados, Araguatos, el Mono "Araña", aves de rapiña, el-Garzón Soldado, las Corocoras, garzas blancas entre otras".
Andresote fue un zambo nativo de Valencia que utilizó estos parajes exhuberantes del río Yaracuy como escondrijo para burlarse por mucho tiempo de la Real Compañía Guipuzcoana, encargada del monopolio comercial de Españacon Venezuela.
Sucedió entre 1732y 1735 se hizo jefe desde la zona costera hasta los Valles de Yaracuy para proteger el contrabando de los holandeses, que operaban desde la Isla de Curazao, con los hacendados de la región.
Andresote no sólo tuvo el apoyo de los hacendados, sino que logró reunir un numeroso grupo de esclavos y negros libres que les permitió derrotar en varias oportunidades las tropas del gobernador de la provincia.
En 1734 acabó con un ejército de 300 soldados que había sido enviado porel gobierno y la Guipuzcoana para apresarlo.
Al gobierno no se le hacía difícil atrapar a Andresote porque éste teníael apoyo de la mayoría de la población que le informaba de todos los movimientos de las tropas oficiales, así como también le suministraban las provisiones.
Tuvo el gobierno que mandar una expedición de más de 1.500 hombres para disolver el ejército de Andresote qué con la ayuda de los contrabandistas holandeses logró huir a Curazao, noasímuchos de sus partidarios que fueron condenados a muerte.
Hoy en día el río Yaracuy no ha perdido toda su belleza a pesar de que sus aguas ya no lucen cristalinas como antes, los desechos industriales de Morcapel y Venepal han enturbiado su cauce unido a las desforestaciones han que disminuido su caudal y lacerado su flora y su fauna.
Todavía siguen las casas del pueblo vestidas contablas de Guamo y subucólica gente entregada a las labores del mar, de sus labios se escuchan leyendas y cantos que dejan asomar añoranzas por tiempos pasados.
Las manos curtidas por manchas de coco, pero sus palabras son amables y sinceras, su tratosencilloy afable enaltece sus rasgosde humildadencerrados en su piel de cacao y pelo ensortijado.
De ellos supe del gigantescomero que habitabaenelríoque cuando se movía producía la estampida atemorizada de los demás animalitos fluviales hasta que un buen día llegó Ramón Saavedra, alias Antayo, y lo pescó.
El carretón que pasaba a media noche por las calles del pueblo y que espantabaalos vecinos desapareció cuando instalaron la luzeléctrica en el año de 1976.
animal que se encontraba en la boca del Tampoco se supo más de un enorme río que reventaba los cordeles y se enterraba en el fondo y no había fuerza humana capaz de moverlo Volveremos sobre este tema en otra oportunidad.