Según el texto, nació en Cumaná y tuvo una carrera militar vertiginosa, integrándose a la revolución en 1810. Fue General a los 23 años, Gran Mariscal de Ayacucho, Presidente de Bolivia y del Congreso de Bogotá en 1830. Simón Bolívar lo describió como infatigable, inteligente y valeroso, destacando su habilidad política en tratados de regularización de la guerra y su estrategia militar en las batallas de Pichincha y Ayacucho.
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Valiente valenciano que, junto a Mora, tomó la plaza de Valencia en 1892. Según Alexis Coello, fue nombrado Jefe del Castillo de Puerto Cabello por Crespo, manteniendo una irreconciliable rivalidad con el General Mora.
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Mencionado por Alexis Coello como compañero de José Félix Mora en la acción militar de 1892 para expulsar a las tropas de gobierno de la plaza de Valencia.
📄 Crónica: Gral. José Félix Mora ➔
Militar valenciano que, junto a Mora, tomó la plaza de Valencia en 1892. Según Alexis Coello, fue nombrado Jefe del Castillo de Puerto Cabello, manteniendo una rivalidad irreconciliable con el General Mora.
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Representante del Presidente Joaquín Crespo que presidió el acto inaugural de la Universidad de Valencia en 1893, según relata Alexis Coello.
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Según Alexis Coello, visitó Morón el 23 de marzo de 1859, ocasión en la que José Félix Mora y su padre se unieron a sus filas para marchar tras sus pasos.
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Líder de la revolución legalista. Según Alexis Coello, designó a José Félix Mora como presidente de Carabobo en 1892 y jefe civil y militar de Puerto Cabello tras derrotar a las tropas de Andueza Palacios.
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Líder de la revolución legalista en 1892. Según Alexis Coello, ordenó a Mora ocupar Valencia y posteriormente lo nombró Jefe Civil y Militar de Puerto Cabello y Presidente de Carabobo.
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Líder de la revolución legalista. Según Alexis Coello, designó a José Félix Mora como presidente de Carabobo en 1892 y jefe civil y militar de Puerto Cabello tras la derrota de las tropas de Andueza Palacios.
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Según Alexis Coello, fue un militar y político nacido en Morón en 1835. Se unió a la Guerra Federal en 1859. Bajo el mando de Joaquín Crespo, participó en la conquista de Valencia en 1892 y fue nombrado presidente de la entidad, cargo que luego ocupó por elección popular entre 1894 y 1897. Durante su gestión inauguró la Universidad de Valencia y construyó el hospital civil. Falleció en Puerto Cabello en 1913.
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Según Alexis Coello, fue un militar y político nacido en Borburata en 1832. Se incorporó a la causa federal siguiendo a Ezequiel Zamora en 1859. Participó en la toma de Puerto Cabello en 1863 y en la revolución legalista de Joaquín Crespo en 1892, año en que ocupó la plaza de Valencia. Fue el primer gobernador de Carabobo electo por votación popular (1894-1897). Durante su gestión construyó el hospital civil de Valencia y ejecutó el decreto de creación de la Universidad de Valencia.
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Según Alexis Coello, fue un militar y político nacido en Morón en 1835. Se unió a la Guerra Federal en 1859 tras los pasos de Zamora y Falcón. Bajo el liderazgo de Joaquín Crespo, tomó Valencia en 1892 y fue designado presidente de Carabobo, cargo que luego obtuvo por elección popular para el período 1894-1897. Durante su gestión inauguró la Universidad de Valencia y construyó el antiguo hospital civil. Falleció en Puerto Cabello en 1913.
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Padre de José Félix Mora. Según Alexis Coello, le enseñó los artificios de la guerra a su hijo desde corta edad y se fugó con él a la Guerra Federal en 1859 tras los pasos de Zamora y Falcón.
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Según Alexis Coello, es el máximo referente de una familia de tradición militar del litoral de Carabobo, padre de José Félix Mora y epónimo del municipio.
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El natalicio del Gran Mariscal de Ayacucho
Sólo vivió treinta y cinco años.
Tiempo suficiente para alcanzar los más altos grados en el ejército Libertador.
Es General a los 23 años de edad y en lo sucesivo se elevará sobre sus semejantes en un arcoiris de gloria: Gran Mariscal de Ayacucho, Presidente de la República de Bolivia, Presidente del Congreso de Bogotá en 1830, plenipotenciario en funciones diplomáticas, jefe militar con poderes extraordinarios en Ecuador y Perú.
"Se le consideró el más afortunado de los Generales de la independencia americana; envidiábanle muchos, por lo mismo, sobre todo en el ejército, y acrecentaron su odio y rencorosa saña hasta el punto de decidir su asesinato" (1).
Antonio José de Sucre nació en Cumaná el 3 de febrero de 1795.
Fueron sus padres Don Vicente de Sucre y Doña María Manuel Alcalá.
"Era delgado, sólo un poco más alto que Bolívar.
Los ojos castaños, de poderoso vigor expresivo -de ordinarios tristessabían dominar y mandar, volviéndose fulgurantes al entrar en batalla.
Destacábase sunariz larga de caballete en alto y de punta muy aguda: características de la audacia y de la previsión.
Tanto el porte distinguido como los modales cultos y el cuidado de su persona hacíanle distante y no cercano.
Reía poco, con elegancia, sin caer nunca en la carcajada.
Su lenguaje sencillo siempre, jamás llegó a los términos vulgares...".
Su carrera de armas fue vertiginosa.
Suspende sus estudios de Ingeniería Militar, en Caracas, para regresar a Cumaná a integrarse a la llamarada revolucionaria de 1810 (tenía 15 años).
En 1811 está al lado de su padre, quien comandaba, como oficial de las milicias regladas para combatir a la reacción realista.
Aún imberbe, va a sentir los rigores y martirios de la guerra, verá la muerte de cerca.
Pelea al lado de Miranda en la toma de Valencia promonárquica.
Después de la pérdida de la primera república se incorpora Sucre a las tropas del General Santiago Malas tropas del General Santiago Mariño en la reconquista de Oriente.
Se le reconoce el grado de Capitán.
Con respecto a la actuación del joven Sucre, Bolívar diría lo siguiente: "Sucre se distinguía siempre por su infatigable actividad, por su inteligencia y por su valor.
En los célebres campos de Maturín y Cumaná se encontraba de ordinario al lado de los más audaces, rompiendo las filas enemigas, destrozando ejércitos contrarios con tres o cuatro compañías de voluntarios que componían todas sus fuerzas.
La Grecia no ofrece prodigios mayores".
Tres años estuvo bajo la autoridad de Mariño.
Pasó a combatir luego al lado del General Bermúdez.
Se mantuvo activo durante el cerco que puso Morillo a los patriotas en Cartagena.
Así lo dijo Lino de Pombo, sujefe: "Quien más me auxiliabaera un joven venezolano de nariz bien perfilada, tez blanca y cabellos negros, talla mediana y pocas carnes, ojo observador, modales finos, taciturno y modesto".
Finalmente, junto con el General Urdaneta, va en busca de Bolívar que se encontraba en Guayana, para someterse a su autoridad y no separarse jamás.
Participaría en varios episodios de la vida nacional: Con su habilidad política logra persuadir a Mariño para que acepte la autoridad del Libertador, sale en misiones de compras y envíos de armas a Saint Thomas y Cúcuta respectivamente.
Es nombrado por Bolívarpara participar en tratado de regularización de la guerra o el cese de la guerra a muerte.
El Libertador elogió a Sucre al término de esta misión: "Este tratado es digno del alma del general Sucre: la benignidad, la clemencia, el genio de la beneficencia lo dictaron; él será eterno como el nombre del vencedor de Ayacucho".
Después de este tratado viajó a Bogotá con el Libertador para atender los problemas de América del Sur.
Nunca más volverá a Venezuela.
Iba camino a su consagración gloriosa porque el filo de su espada y su extraordinaria estrategia militar echarían definitivamente a los ejércitos españoles de las tierras del sur.
Se consumarían la batalla de Pichincha (24 de mayo de 1822) que libera al Ecuador.
La batalla de Ayacucho (9 de diciembre de 1824) donde se sella la independencia del Perú.
Vendrían luego la destrucción de las tropas del general español Olañeta (1825) y la victoria de Tarqui en 1829.
Corolarios de victorias colmaron su vida como olivos las sienes de los invencibles héroes de la antigüedad.
Es el venezolano que más se le ha acercado a Bolívar en cuanto a grandeza de alma y gloria.
El Libertador sólo escribió una biografía: la de Sucre.
Y allí dijo: "La posteridad representará a Sucre con un pie en el Pichincha y el otro en el Potosí, llevando en sus manos la cuna de Manco-Capac".
El General José Félix Mora
El General José Félix Mora fue el centésimo séptimo gobernador, o más exactamente, presidente de la jurisdicción carabobense en 1892 designado por el entonces presidente de la República General Joaquín Crespo, pero además llegó a ser electo popularmente en una contienda electoral para regir la entidad durante el período que va desde 1894 hasta 1987. Había nacido en Morón en el año de 1835 y falleció en Puerto Cabello en 1913.
Mora es un personaje de singular curiosidad histórica debido a su origen y formación, por su astucia en el combate y por su condición de gobernante en un medio social hostil que le proporcionó no pocos episodios amargos en su vida como militar y político.
Hijo del General Juan José Mora de quién aprendió a corta edad los artificios de la guerra amalgamados con las vivencias obtenidas en un ambiente humilde y rural encallado en las serranías del litoral carabobeño, pueblos de antiguos esclavos como Morón, Alpargatón y Urama, futuros escenarios de sus operaciones guerrilleras y de cuya estirpe pareciera obtener el ímpetu de su espada redentora.
Se fugó a la Guerra Federal, junto con su padre, tras los pasos de Zamora y Falcón en ocasión de la llegada de ellos al pueblo de Morón en el año de 1859. Bajo la Bandera Federal participó en el sitio y toma de Puerto Cabello en 1863, se enfrentó al gobierno de los Monagas en San Felipe en 1869 y volvió asaltar el puerto nativo en 1870 cuando ya estaba triunfante la “revolución†de Guzmán Blanco. Esta guerra templó su carácter y depuró sus habilidades militares que pondría a pruebas posteriormente cuando se adhiere a la “revolución†legalista liderada por el caudillo nacional Joaquín Crespo, empresa que lo catapulta hacia la cima de la política regional.
El General Mora, por orden de Crespo, asume un papel protagónico en la conquista de la plaza de Valencia en el año de 1892 que logra tomar junto al valiente valenciano Antonio Paredes. Luego vuelven actuar contra el último reducto de las tropas del gobierno de Andueza Palacios refugiadas en Puerto Cabello, las cuales ponen en derrota. Tras la victoria “legalista†el presidente Crespo designa a Mora jefe civil y militar de la plaza de Puerto Cabello y a Paredes Jefe del Castillo de Puerto Cabello. Con el tiempo entre ambos y mediando algunas disputas, se acrecentará una irreconciliable rivalidad. Ese mismo año el General Mora es nombrado por Crespo jefe civil y militar de Carabobo y luego presidente de la entidad hasta 1893 cuando es sustituido por el General Montenegro y éste por el Dr. Atilano Vizcarrondo.
Le tocó en su primer año como gobernante (1892) recibir del ejecutivo nacional, de parte del Ministro de Instrucción pública, el decreto para la conversión en universidad del colegio de primera categoría establecido en la ciudad de Valencia, y presenció los actos de su inauguración en el templo de San Francisco. Construyó el antiguo hospital civil de Valencia, obra útil para la asistencia social de la región. En su gobierno sucede la llegada a Valencia de los reverendos padres Salesianos (1894), reanuda la publicación de la “Gaceta de Carabobo†y la pone a funcionar en imprenta propia. En 1895 conmemora por todo lo alto el centenario del nacimiento del prócer Antonio José de Sucre trabajo que encomienda a una comisión Ad Hoc. integrada por notables carabobeños.
En las postrimerías del siglo XIX aún se conservaba en Valencia los prejuicios raciales y de abolengos. El General Mora era negro lo cual le ganaba la antipatía de las elites valencianas, ellas no perdían la ocasión para molestarlo y humillarlo a través de escritos en la prensa, por versos de poetas en pasquines y panfletos o mediante desaires en actos públicos que buscaban ridiculizarlos. Se le tildaba de ignorante de “iletrado y tartamudo (...) Mora, sin embargo... hombre sano y de buenos sentimientos... soportó resignado estos ataques, guiado por el principio de que democracia es echar vaina impunemente.. Según solía decirle a sus colaboradores inmediatos†(F P, 1988, 1006).
El historiador Ramón J. Velásquez, en su obra “La caída del Liberalismo Amarillo†expresa lo siguiente respecto al General Mora: “Gustaba de la pulcritud y cuando ya era hombre importante, se mostraba siempre vestido de manera impecable. De Valencia iba a su hacienda de palto y levita y pantalón de fantasía. Mora era el odio de los temidos oligarcas valencianos (S/F, 21).
El General Mora siempre mantuvo una actitud pacífica y serena ante sus adversarios y dejó una obra de gobierno digna y de gratos recuerdos: “Se caracterizaba por cierta rudeza personal, unida a una extraordinaria energía, y fue un hombre que dejó profundos recuerdos de su amor a la justicia, al progreso, a la actividad creadora, dentro y fuera del gobierno†(Idem.).
Es el semblante de un hombre de extracción humilde, fiel a sus a principios adquiridos en el fragor de la lucha y sensible ante las necesidades de sus coterráneos.
Fuentes: Fundación Polar (1988). Diccionario de Historia de Venezuela. Caracas.
Velásquez R. ( ) La Caída del Liberalismo Amarillo. Colección Bohemia. Tomo I.
Gral. José Félix Mora
El Gral. José Félix Mora nace en Borburata el 20 de febrero de 1832 y muere en Puerto Cabello el 20 de marzo de 1912, forma parte de una familia de tradición militar del litoral de Carabobo cuyo máximo referente es el Gral. Juan José Mora, epónimo de nuestro municipio y padre de este personaje. José Félix se incorporó desde joven a la causa federal y en compañía de su padre debió marchar tras los pasos del Gral. Ezequiel Zamora en ocasión de la visita de éste a Morón el 23 de marzo de 1859. Entre sus acciones militares más conocidas tenemos su participación activa en el sitio y toma de Puerto Cabello el 30 de septiembre de 1863. Luego volvería a atacar a este Puerto el 21 de mayo de 1870, cuando ya estaba triunfante la revolución liberal de Antonio Guzmán Blanco. Cinco meses antes, el 23 de diciembre de 1869, había confrontado con las armas al gobierno de los Monagas (Gobierno de los azules) en San Felipe. Gral. José Félix Mora Su verdadera relevancia como militar y político la adquiere con el triunfo de la "revolución legalista" del Gral. Joaquín Crespo en el año de 1892. El Gral. Mora había luchado a favor de la causa de Crespo desde el principio, operaba en la costa carabobeña, en los pueblos de Puerto Cabello, Morón y Urama en donde atacaba constantemente a las autoridades gubernamentales con el método de las guerrillas. En este mismo año (1892) recibe órdenes del Gral. Joaquín Crespo de atacar y ocupar la plaza de Valencia, acción que realiza en compañía del Gral. Vallenilla y de Antonio Paredes cuando logran expulsar de esta importante plaza a las tropas de gobierno que se ponen en derrota. De esta manera el camino estaba despejado para que entrara Crespo triunfante en Valencia el 17 de agosto de ese mismo año. A continuación, el objetivo siguiente es la toma del mando de la plaza de Puerto Cabello, para la cual Crespo llevó como comandante a José Félix y al Gral. Quintana, finalmente la victoria es para los "revolucionarios" que acaban con los últimos reductos del gobierno de Andueza Palacios y su ramificación tellista de Carabobo. Después del triunfo legalista, el Presidente Crespo nombra al Gral. El Gral. José Félix Mora muere el 20 de marzo de 1912 en Puerto Cabello. José Félix Mora Jefe Civil y Militar de Puerto Cabello, posteriormente lo nombra Presidente del Estado Carabobo (1892-1893). No le fue fácil al presidente (gobernador) J.F. Mora llevársela bien con la elite social valenciana, quienes no veían con buenos ojos que un hombre de procedencia humilde y negro fuese el primer mandatario del estado. Se sentían humillados, disgustados e incómodos por tener un presidente de estado "de color subido, iletrado y tartamudo" (diccionario Fundación Polar), todo aquello era expresión de los prejuicios raciales de esa época. La cúpula social y política. Los poetas y periodistas no perdían oportunidad para burlarse del Gral. Mora en los periódicos, pasquines y publicaciones satíricas donde lo vituperaban con chistes, anécdotas y versos. Sin embargo, el Gral. Mora mantenía una actitud serena y tolerante ante tales agresiones, solía decir: "Democracia es echar vaina impunemente". Mora fue un hombre honesto, valiente y de buenos sentimientos, se caracterizó por su sencillez a causa de una formación humilde y rural, actuaba con cierta rudeza personal. Fue fiel admirador del Libertador y celebrador de las fechas patrias. Su sensibilidad social lo llevó a ser de nuevo Presidente del Estado Carabobo (1894-1897), esta vez por votación popular. Fue el primer gobernador electo por votación popular en el Estado Carabobo. Entre sus obras más importantes como gobernante se señalan: La construcción del antiguo hospital civil de Valencia, restablece la publicación de la Gaceta Oficial de Carabobo y la edita en una imprenta propia, le da el ejecútese al decreto presidencial de fecha 15 de noviembre de 1892 mediante el cual se erige en Universidad el Colegio de primera categoría de la ciudad de Valencia. La Universidad se instaló formalmente en el templo San Francisco el 22 de enero del año siguiente (1893); el acto inaugural fue presidido por el Dr. Eduardo Celis en representación del Presidente de la República, Joaquín Crespo. Durante su gobierno se produce la llegada a Valencia de los reverendos padres salesianos (1894), le correspondió conmemorar el centenario del nacimiento del Gran Mariscal de Ayacucho Antonio José de Sucre (1895), estos actos fueron realizados con gran solemnidad. majestuosidad y Igualmente daba gran elocuencia y celebridad con sendas proclamas que invitaban a la región carabobeña a sumarse a los eventos conmemorativos del onomástico del Libertador Simón Bolívar los 28 de octubre de cada año.
El General José Félix Mora
El General José Félix Mora fue el centésimo séptimo gobernador, o más exactamente, presidente de la jurisdicción carabobense en 1892 designado por el entonces presidente de la República General Joaquín Crespo, pero además llegó a ser electo popularmente en una contienda electoral para regir la entidad durante el período que va desde 1894 hasta 1987. Había nacido en Morón en el año de 1835 y falleció en Puerto Cabello en 1913.
Mora es un personaje de singular curiosidad histórica debido a su origen y formación, por su astucia en el combate y por su condición de gobernante en un medio social hostil que le proporcionó no pocos episodios amargos en su vida como militar y político.
Hijo del General Juan José Mora de quién aprendió a corta edad los artificios de la guerra amalgamados con las vivencias obtenidas en un ambiente humilde y rural encallado en las serranías del litoral carabobeño, pueblos de antiguos esclavos como Morón, Alpargatón y Urama, futuros escenarios de sus operaciones guerrilleras y de cuya estirpe pareciera obtener el ímpetu de su espada redentora.
Se fugó a la Guerra Federal, junto con su padre, tras los pasos de Zamora y Falcón en ocasión de la llegada de ellos al pueblo de Morón en el año de 1859. Bajo la Bandera Federal participó en el sitio y toma de Puerto Cabello en 1863, se enfrentó al gobierno de los Monagas en San Felipe en 1869 y volvió asaltar el puerto nativo en 1870 cuando ya estaba triunfante la “revolución†de Guzmán Blanco. Esta guerra templó su carácter y depuró sus habilidades militares que pondría a pruebas posteriormente cuando se adhiere a la “revolución†legalista liderada por el caudillo nacional Joaquín Crespo, empresa que lo catapulta hacia la cima de la política regional.
El General Mora, por orden de Crespo, asume un papel protagónico en la conquista de la plaza de Valencia en el año de 1892 que logra tomar junto al valiente valenciano Antonio Paredes. Luego vuelven actuar contra el último reducto de las tropas del gobierno de Andueza Palacios refugiadas en Puerto Cabello, las cuales ponen en derrota. Tras la victoria “legalista†el presidente Crespo designa a Mora jefe civil y militar de la plaza de Puerto Cabello y a Paredes Jefe del Castillo de Puerto Cabello. Con el tiempo entre ambos y mediando algunas disputas, se acrecentará una irreconciliable rivalidad. Ese mismo año el General Mora es nombrado por Crespo jefe civil y militar de Carabobo y luego presidente de la entidad hasta 1893 cuando es sustituido por el General Montenegro y éste por el Dr. Atilano Vizcarrondo.
Le tocó en su primer año como gobernante (1892) recibir del ejecutivo nacional, de parte del Ministro de Instrucción pública, el decreto para la conversión en universidad del colegio de primera categoría establecido en la ciudad de Valencia, y presenció los actos de su inauguración en el templo de San Francisco. Construyó el antiguo hospital civil de Valencia, obra útil para la asistencia social de la región. En su gobierno sucede la llegada a Valencia de los reverendos padres Salesianos (1894), reanuda la publicación de la “Gaceta de Carabobo†y la pone a funcionar en imprenta propia. En 1895 conmemora por todo lo alto el centenario del nacimiento del prócer Antonio José de Sucre trabajo que encomienda a una comisión Ad Hoc. integrada por notables carabobeños.
En las postrimerías del siglo XIX aún se conservaba en Valencia los prejuicios raciales y de abolengos. El General Mora era negro lo cual le ganaba la antipatía de las elites valencianas, ellas no perdían la ocasión para molestarlo y humillarlo a través de escritos en la prensa, por versos de poetas en pasquines y panfletos o mediante desaires en actos públicos que buscaban ridiculizarlos. Se le tildaba de ignorante de “iletrado y tartamudo (...) Mora, sin embargo... hombre sano y de buenos sentimientos... soportó resignado estos ataques, guiado por el principio de que democracia es echar vaina impunemente.. Según solía decirle a sus colaboradores inmediatos†(F P, 1988, 1006).
El historiador Ramón J. Velásquez, en su obra “La caída del Liberalismo Amarillo†expresa lo siguiente respecto al General Mora: “Gustaba de la pulcritud y cuando ya era hombre importante, se mostraba siempre vestido de manera impecable. De Valencia iba a su hacienda de palto y levita y pantalón de fantasía. Mora era el odio de los temidos oligarcas valencianos (S/F, 21).
El General Mora siempre mantuvo una actitud pacífica y serena ante sus adversarios y dejó una obra de gobierno digna y de gratos recuerdos: “Se caracterizaba por cierta rudeza personal, unida a una extraordinaria energía, y fue un hombre que dejó profundos recuerdos de su amor a la justicia, al progreso, a la actividad creadora, dentro y fuera del gobierno†(Idem.).
Es el semblante de un hombre de extracción humilde, fiel a sus a principios adquiridos en el fragor de la lucha y sensible ante las necesidades de sus coterráneos.
Fuentes: Fundación Polar (1988). Diccionario de Historia de Venezuela. Caracas.
Velásquez R. ( ) La Caída del Liberalismo Amarillo. Colección Bohemia. Tomo I.