Según Alexis Coello, llegó a Puerto Cabello a los cuatro años de edad tras dejar su tierra natal, Tucacas. Fue nombrado cronista sustituyendo a Don Ramón Díaz Sánchez y es miembro de la Academia de la Historia y de la Academia de la Historia de la Medicina. Se le atribuye el rescate de la zona colonial de Puerto Cabello y la remodelación de la antigua casona de la Compañía Guipuzcoana. Es autor de obras fundamentales como 'Panorama Geográfico del Distrito Puerto Cabello' y 'Morón de Venezuela'.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Miguel Elias Dao o la Virtud ➔
Según Alexis Coello, nació en El Tocuyo de la Costa y se trasladó a Morón durante su infancia. Fue fundador y primer secretario general del MAS en Juan José Mora durante el primer lustro de los años setenta. Ejerció como diputado suplente a la Asamblea Legislativa de Carabobo y concejal en Puerto Cabello. Fue autor de poemarios como "Amor Marino" y "Vuelo Vital", además de dedicarse al ramo de la construcción y mantenimiento industrial. Falleció en un accidente de tránsito.
📄 Crónica: Recuerdos del poeta Nelson Zambrano ➔
Según Miguel Elías Dao, visitó Morón el 31 de diciembre de 1826, llegando a las 11 de la mañana. Fue recibido con entusiasmo por negros, zambos, mestizos y criollos. Recibió un almuerzo de campaña antes de proseguir hacia Puerto Cabello. Esta fue la última vez que Bolívar vino a Venezuela.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Simón Bolívar en Morón ➔
Libro Crónicas desde Morón - Miguel Elias Dao o la Virtud
Que me disculpe el doctor Asdrúbal González por quitarle prestada esta cualidad (la de virtuoso) al General Bartolomé Salom, para calificar al cronista de la ciudad de Puerto Cabello. Pero ¿qué puedo decir yo que no se haya dicho de don Miguel Elias Dao? ¿Acaso podría agregar algo nuevo a sus innegables méritos como intelectual, como servidor público o como amigo? ¿Qué escribo que no se haya escrito? Yo quisiera verlo, entonces, desde mi óptica muy personal.
No voy a ufanarme en decir que soy amigo de Miguel Elias, pero siempre he estado cerca de él, a través de las lecturas de sus prolíferos libros y sus enjundiosos artículos de prensa. Su prosa cautivadora despertó en mí el interés por los temas regionales y locales. Recuerdo el primer libro suyo que llegó a mis manos: "Panorama Geográfico del Distrito Puerto Cabello", el cual gentilmente me obsequió, en mi época de estudiante de secundaria, mi profesor y amigo, el colega Oswaldo González. Con este primer libro (que yo conocía, ya Miguel Elias tenía unos tantos escritos) me adentré en los conocimientos básicos de! contexto geográfico del Distrito Puerto Cabello, y específicamente en el de Morón, porque éste como municipio de aquél estaba vinculado en un estamento fisiográfico y en una historia común e indisoluble que los límites político-administrativos difícilmente pueden desmembrar.
Luego la sapiencia de Miguel Elias produce "Morón de Venezuela ", que viene a llenar un vacío en la bibliografía local cuando Morón se estrenaba como flamante municipio autónomo. Desde este hecho, la municipalidad de entonces (y la actual también) adoptó como cronista sentimental de Juan José Mora a este viejo caudillo del arte y del oficio que preconizaron Enrique Bernardo Núñez, Alfonso Marín y otros no menos ilustres.
"Morón de Venezuela" es y será un texto obligado en la consulta diaria para penetrar en la cima del conocimiento histórico, cultural, geográfico de nuestro municipio. En él, además, se precisa estadísticamente de sus potencialidades económicas, sus recursos actuales y su configuración política y administrativa.
Ahora veo a Miguel Elias enjuto, reclinado sobre su silla giratoria en el amplio salón, que le sirve como oficina, del viejo almacén de la Compañía Guipuzcoana que los vascos construyeron en la primera mitad del siglo XVIII. La atmósfera del recinto está impregnada de cultura, de conocimiento que pareciera emanar de aquellos anaqueles viejos y modernas vitrinas, repletos de libros y papeles, pero bien cuidados y organizados. Se respiran tiempos de antaño que trae la brisa marinera; a veces se oye un zumbido como si atracara en el puerto un enorme galeón español. Esta zona colonial nos despierta la imaginación y nos hace soñar el ser huésped de la antigua casona de la Guipuzcoana. Gracias a este hombre que ahora está frente a mí, se logró el rescate de la zona colonial de Puerto Cabello y la remodelación de la entablada construcción vizcaína.
Al momento veo a Miguel Elias con los ojos de un pichón de cronista, con admiración, a cada palabra que suelta se me agiganta su imagen. Me habla de su llegada a Puerto Cabello en las alas de un pelícano, con tan sólo cuatro años de edad. Atrás dejó su tierra natal, pero que no ha olvidado, a ella, es decir, a Tucacas, también le ha dedicado parte de sus desvelos y hebras de su encanecido cabello para forjarle una historia y una nota de nostalgia. Me habla de su pasantía por la ciudad de Caracas, de sus estudios, de cómo costeaban con 120 bolívares mensuales gastos de pensión y tres comidas diarias. Me habla de su ingreso a la Academia de la Historia, a la Academia de la Historia de la Medicina, de su asunción como cronista sustituyendo a otro gigante porteño de las letras nacionales: Don Ramón Díaz Sánchez.
Me habla, y yo como tímido discípulo guardo silencio, sobre temas de actualidad, mostrando intactas su vigencia y su lucidez. A sus ochenta años me parece más bien un joven cuyo denso espíritu lo dispone para enfrentar con un ánimo sublime los avatares de la vida. Para este patriarca no hay otoño. Debo decir que este diálogo ¿o monólogo? Fue interrumpido por numerosas llamadas telefónicas de sus amigos y para cada uno de ellos tuvo un chiste a flor de labios. Así percibo a Miguel Elias Dao a sus ochenta años: sabio, sencillo, y amigo de los que tienen la dicha de serlo. Gracias, Miguel Elias, por tus enseñanzas y por tu ejemplo.
Libro Crónicas desde Morón - Simón Bolívar en Morón
Muy poco se ha dicho o escrito sobre la visita de El Libertador Simón Bolívar a Morón y, es obvio que así sea. ¿Quién podría interesarse en registrar la estancia de pocas horas de El Libertador en una aldea que a la sazón no llegaba al millar de habitantes? El itinerario documental de Bolívar (Ediciones de la Presidencia de la República) señala el paso del Padre de la Patria por Morón, sin ninguna connotación especial, a no ser como un pueblo más que se encontraba en un punto intermedio a su destino final. Sólo las voces de los poetas e historiadores ligados a este terruño marino han vertido en su brisa odas y semblanzas de aquel día postrero de 1826 para que perenne se mantenga en la conciencia colectiva en desmedro del rutinario olvido.
La prosa fecunda de Miguel Elias Dao nos lleva hacia el anuncio de un hecho trascendente que altera la monotonía de la vida pueblerina y el habitual comportamiento de la naturaleza. Nos dice: "Las casas del pueblo de Morón se llenaron de soles, cuando las luces se encendieron al paso del Libertador. Los gallos desde la madrugada puntearon la mañana, hasta que los cascos de las cabalgaduras entonaron sus cantos desvelados al a golpear suavemente la tierra que recibía su porción de gloria. El anuncio llegó en alas de gaviotas que desviaron su rumbo del mar a la llanura, o tal vez el mensaje se presintió en el canto alegre de laparaulata madrugadora, del arrendajo tragón o del cristofué con su silbido metálico ".
Pero más allá de los textos del poeta, está el contexto histórico en que se desenvuelve la visita de Bolívar a Morón. Soplaban los aires de la disolución de la Gran Colombia. En Venezuela el General Páez, Miguel Peña y demás seguidores se resistían a que Bogotá fuese la capital de aquella, por lo que mostraban su inconformidad criticando al gobierno centralista, las leyes y su constitución. Acusado Páez de desobediencia por el General Juan Escalona ante el senado grancolombiano y ante la vicepresidencia de Santander, se aprueba su destitución como comandante general de Venezuela y es llamado a presentarse ante el congreso de Bogotá. Páez decide acudir a la citación del congreso colombiano, pero en su paso por Valencia es persuadido por el Dr. Miguel Peña para que se rebele contra el gobierno centralista de Bogotá y asuma la jefatura civil y militar de Venezuela, como en efecto lo hizo al prestar juramento ante la municipalidad de Valencia, donde se comprometió a hacer respetar las leyes de la patria y a desobedecer las órdenes de Bogotá. Este movimiento se conoció con el nombre de la Cosiata y fue el primer paso para la separación de Venezuela de la Gran Colombia.
Bolívar, que se encontraba en Perú, regresa a Bogotá el 14 de noviembre de 1826. Decide viajar a Venezuela a calmar los intereses mezquinos y los ánimos separatistas. Iba a volar de un extremo a otro del territorio de su grandiosa obra. Se apertrecha de suficientes tropas en Cúcuta para poner el orden en su patria. El 16 de diciembre llega Bolívar a Maracaibo, luego sigue por los puertos de Altagracia, Casigua, Capatánda, Zazánda, Mitare. El día 23 arriba a la ciudad de Coro, prosigue su ruta por tierra hasta Pueblo Cumarebo y Chichiriviche, allí toma un bergantín que lo traslada a Tucacas, donde pernocta el día 30.
El 31 al amanecer parte hacia Morón, donde llega a las 11 de la mañana, la aldea lo recibió con gran entusiasmo, el pueblo de Morón manifestaba su adhesión al padre de la patria y no conocía de las deslealtades e insinceridades de Páez y de la oligarquía valenciana.
Debió pasar por el estrecho camino real circundado por viejas haciendas de Cacao. La gente lo aclamaba a su paso. Vítores y gritos de alegría rodeaban al héroe. "Ahí estaba Bolívar, bajo el cielo azul de Morón que le ofrecía sus respetos y su sangre. Ahí estaba Bolívar haciendo un alto en el camino... Negros, zambos, mestizos y criollos, esclavos o no se integraron a una misma fe para decir presente. El Libertador recibió del pueblo las mejores atenciones unidas a un suculento almuerzo de campaña, para proseguir su viaje hacia Puerto Cabello, donde llegó a las 5 de la tarde", escribe Miguel Elias Dao.
En Puerto Cabello, Bolívar dicta un indulto perdonando a todos los comprometidos en la conspiración y se comunica con Páez a través de misivas entregadas por José Laurencio Silva y Antonio Leocadio Guzmán al caudillo llanero. En estas cartas Bolívar llama a la reconciliación y a la paz. Se produce la entrevista de Naguanagua, donde Bolívar y Páez se abrazan y celebran un banquete en compañía de Bartolomé Salom, Diego Ibarra, Antonio Leocadio Guzmán, José Laurencio Silva y otros. Sería la última vez que Bolívar viniera a Venezuela cuando pasó por Morón.
Recuerdos del poeta Nelson Zambrano
Para conocer a Nelson Zambrano no es preciso indagar en la historia de su vida tampoco escudriñar su curriculum vitae, basta leer sus libros que trasmiten la voz de su corazón abierto como alas de amarillas mariposas de su "pueblo de mayo".
En su poesía marina plasma en los azules su espíritu romántico, andariego e inquieto.
El poeta Nelson va hilando en su prosa una nostalgia infinita, su verso se torna triste y melancólico en el "Espacio Amoroso": "Así estaría conmigo / puñal ensangrentado, amándote; / hasta que mis suspiros / se los lleve el silencio".
Su canto al amor es sublime, amor fuerte y vigoroso, amor perdido como el que no "ama dos veces": "Nadie ama dos veces de la misma manera / / aunque el sol haga caminos / de la luz en el cielo"..
La poesía de Nelson también es protesta, es denuncia de lo inicuo de su entorno social, es inconformidad de lo existente, es el hombre y la naturaleza en un binomio indisoluble como en "Giratierra": "Es la tierra tuya / es la tierra mía / ya no podrá un día / soportar la vida".
O veamos su "Perdón" por la imperfección y los desmanes del hombre: "Perdón señor / por el hombre que quisieras / y no existe / por la paz derrotada / por los versos de biblia / sin pronunciar".
Nelson Estalis Henríquez Zambrano había nacido en un pueblo agrícola de la costa oriental falconiana, del Tocuyo de la Costa se impregnó su espíritu rebelde, de la aridez del suelo salino y de años de olvido gubernamental forjó una sensibilidad precoz, su infancia transcurrió en su "pueblo de mayo": "Importunando el canto de las ranas / absorbiendo olores de la tierra jarados! / En los campos de mi puebloâ€.
Lo que Nelson no supo jamás fue que la dulzura de su poesía la absorbió de los aromas de aquellos campos cargados de melones y patillas tan dulces como la miel.
Sin embargo, Nelson estaba destinado a buscar nuevo horizontes que colmaran su personalidad inquietante.
Su "pueblo de mayo" no era un paraíso para él.
Era un "paraíso de ellos/Cristo en el sepulcro a plena calle".
Su familia hubo de trasladarse a Morón, pequeño emporio industrial del estado Carabobo, donde cursa sus primeras letras.
Pronto desarrolla una cualidad que será perenne en El Poeta Nelson Zambrabo se insél: Hacerse de muchos amigos en tan poco tiempo.
Egresó del Grupo Escolar Morón y se fue para San Carlos, Estado Cojedes, para cumplir con sus estudios de bachillerato.
No concluyó sus estudios pero sirvió para forjar sus condiciones de líder y de dirigente estudiantil.
Las luchas estudiantiles en el Estado Cojedes, donde fue miembro relevante del centro de estudiantes, lo proyectaban como un dirigente político en potencia.
Concluyó su bachillerato en el Bartolomé Salom de Puerto Cabello y prosiguió su carrera universitaria en la Universidad de Carabobo en las facultades de Derecho y Educación mención literatura, ambas quedaron inconclusas.
Su pasión por la política impidió que obtuviese un título universitario pero su formación no tenía nada que envidiarle a nadie.
Fue fundador del Movimiento Al Socialismo (MAS) en el municipio Juan José Mora en el primer lustro de la década de los setenta.
Allí se destacó como su primer secretario general cautivando y conquistando nuevos adeptos a sus causas, siempre demostró una gran sensibilidad social, sobre todo una activa solidaridad con los problemas de los más humildes y desposeídos.
Llegó a ser diputado suplente a la Asamblea Legislativa del estado Carabobo y Concejal en el municipio Puerto Cabello donde también fue secretario general del MAS.
Desavenencias con dirigentes dél partido que había fundado lo hizo tomar otros derroteros políticos.
A la par de su actividad política, ponía sumo cuidado en su preparación intelectual afinando su talento como escritor y poeta.
Sus versos se desarrollaban aceleradamente y comenzó a publicarlos en revistas y periódicos.
Fue en el Ateneo de Morón que vio la luz su segundo poemario intitulado "Vuelo Vital" ya que antes su "Amor Marino" se lo había publicado el Concejo Municipal de Puerto Cabello, siendo ésta su primera obra que llegó a las manos de los lectores.
Su vida transcurre en una constante inquietud y búsqueda personal, sus esfuerzos se multiplican hasta abarcar una gama del quehacer literario: El ensayo, la crónica histórica y sus actividades privadas como pequeño empresario en el ramo de la construcción y del mantenimiento industrial.
Cuando la fortuna le sonreía le sobrevino inesperadamente un fatal accidente de tránsito donde desgraciadamente pierde la vida.
Por último debo decir que Nelson no se ha ido del todo, físicamente no está, pero está aquí, está con nosotros, está en el aire, está en nuestros recuerdos, ahora lo percibo en sus versos lleno de amor como aquél que una vez escribió: "Estaré aquí / haciendo amor / saludando mi muerte".