Según habitantes del sector en el texto de Alexis Coello, fue uno de los señores que dirigió la reunión de fundación del barrio El Jabillo II el día jueves santo de 1967. Es conocido popularmente como "Colacho".
📄 Crónica: Historia de Barrio El Jabillo ➔
Según el autor del texto, fue el destinatario de una correspondencia enviada por la comunidad moronera 'Casa de Tejas' en 1959, solicitando protección y amparo para sus derechos de propiedad sobre dichas tierras.
📄 Crónica: Comunidad Moronera ➔
Según el autor de la crónica, fue el destinatario de una correspondencia enviada por la comunidad "Casa de Tejas" en 1959, en la cual se le solicitaba protección y amparo legal sobre sus derechos de propiedad ante los despojos sufridos.
📄 Crónica: Comunidad Moronera II ➔
Según Alexis Coello, fue el destinatario de un oficio de fecha 15 de febrero de 1959 enviado por la comunidad Casa de Tejas solicitando la reconsideración de las arbitrariedades sufridas.
📄 Crónica: Comunidad Moronera "Casa de Tejas" ➔
Según Alexis Coello, fue uno de los funcionarios que integraron los órganos de poder en Morón antes de la autonomía municipal; fue sustituido en su cargo de secretario en 1949.
📄 Crónica: El último roble Don Pánfilo ➔
Según Alexis Coello, fue un servidor público municipal nombrado como parte de los cuadros políticos y administrativos de la época anterior a la autonomía municipal.
📄 Crónica: El último roble Don Pánfilo ➔
Según Alexis Coello, en un registro del 1 de noviembre de 1947, este prefecto nombró a Carmen Lorenza Guinand como secretaria del municipio Mora tras la renuncia de Pánfilo Sevilla.
📄 Crónica: El último roble Don Pánfilo ➔
Según Jesús Prieto Soto, al tomar el poder intentó hacer suyas las tierras de los nativos, pero reconoció los derechos reclamados por los combatientes federales tras recibir sus recaudos.
📄 Crónica: Testimonios de una época ➔
Mencionado por el autor del texto como uno de los generales con quienes colaboraron los pobladores de Morón durante la contienda federativa.
📄 Crónica: Comunidad Moronera ➔
Ratificó en 1897 la donación de las tierras de 'Casa de Tejas', según consta en el archivo del Ministerio del Interior citado por el autor del texto.
📄 Crónica: Comunidad Moronera ➔
Según el autor de la crónica, ratificó el documento de donación de tierras de la comunidad "Casa de Tejas" en 1897, registro que se encuentra asentado en los archivos del Ministerio del Interior.
📄 Crónica: Comunidad Moronera II ➔
Según habitantes del sector en el texto de Alexis Coello, es popularmente conocido como "Chetón". Cultivó y sembró en 1954 el frondoso árbol de Jabillo debajo del cual se reunían los falconianos para discutir proyectos de desarrollo, dando origen al nombre del barrio.
📄 Crónica: Historia de Barrio El Jabillo ➔
Según Alexis Coello, fue nombrado secretario de la subprefectura el 15 de febrero de 1949 por Pánfilo Sevilla, en sustitución de Acisclo Román, iniciando una larga carrera como funcionario.
📄 Crónica: El último roble Don Pánfilo ➔
Según Alexis Coello, lideró a una columna de jóvenes estudiantes en la Batalla de La Victoria. Rechazó una estatua ofrecida por la municipalidad de Caracas, pidiendo que los honores fueran para el Libertador y los beneficios económicos para viudas y huérfanos.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Signos de Juventud ➔
Según Alexis Coello, apodado "El mocho Hernández", fue Ministro de Fomento antes de liderar la Revolución Nacionalista. El autor destaca que fue el primer político en realizar proselitismo mediante una campaña electoral de estilo moderno y comandó un ejército de más de mil hombres.
📄 Crónica: El municipio Juan José Mora y la Revolución Nacionalista ➔
Según Alexis Coello, conocido como "El Mocho Hernández", lideró la Revolución Nacionalista que estalló el 26 de octubre de 1899. Logró reunir un ejército de más de mil hombres entre caudillos regionales y tropa para oponerse al gobierno de Cipriano Castro, destacando por realizar proselitismo mediante una campaña electoral al estilo moderno.
📄 Crónica: El municipio Juan José Mora y la Revolución Nacionalista ➔
Según el documento de la comunidad Casa de Tejas, el Generalísimo Falcón firmó la donación de tierras en 1866 a favor de los moroneros que se sacrificaron en defensa de la libertad y democracia durante la Guerra Federal.
📄 Crónica: Comunidad Moronera "Casa de Tejas" ➔
Atacó la propiedad 'Casa de Tejas' en el año 1919 intentando acusar las tierras como baldías mediante un testaferro, acción que fracasó al comprobarse la validez de las escrituras, según relata el autor del texto.
📄 Crónica: Comunidad Moronera ➔
Según el autor de la crónica, atacó la propiedad "Casa de Tejas" en el año 1919 intentando acusar las tierras de ser baldías mediante un testaferro, acción que no logró el despojo gracias a la comprobación de las escrituras de los propietarios.
📄 Crónica: Comunidad Moronera II ➔
Según Jesús Prieto Soto, en 1910 declaró a la comunidad de Morón bajo su pertenencia y envió tropas a trabajar la tierra, manteniéndola bajo su posesión hasta su muerte.
📄 Crónica: Testimonios de una época ➔
Según Jesús Prieto Soto, fue un hombre inteligente y culto de Puerto Cabello que regentó la escuelita donde aprendieron a leer y escribir los hijos de Morón.
📄 Crónica: Testimonios de una época ➔
Firmó en 1866 el documento de donación de las tierras de la comunidad 'Casa de Tejas'. Según el autor del texto, colaboró con los habitantes de Morón en la contienda federativa.
📄 Crónica: Comunidad Moronera ➔
Según el autor de la crónica, firmó el documento de donación de las tierras de la comunidad moronera en el año 1866. Asimismo, se le menciona como uno de los líderes aguerridos de la contienda federativa que contó con el apoyo del pueblo de Morón.
📄 Crónica: Comunidad Moronera II ➔
Según Alexis Coello, fue integrante de la generación de servidores públicos municipales y dirigentes políticos en el Morón de los años anteriores a la autonomía municipal.
📄 Crónica: El último roble Don Pánfilo ➔
Según Jesús Prieto Soto, compró las tierras de Morón al Banco Agrícola y Pecuario a bajo precio para luego venderlas onerosamente al instituto de petroquímica.
📄 Crónica: Testimonios de una época ➔
Según Alexis Coello, fue un destacado servidor público y dirigente político nativo de El Cambur, Puerto Cabello. Se desempeñó como secretario de la prefectura hasta su renuncia en 1947, subprefecto en 1949 y presidente de la junta comunal de Morón a finales de los años setenta. Procreó una familia con Paula Lamas y falleció a los 98 años el 12 de mayo.
📄 Crónica: El último roble Don Pánfilo ➔
Según habitantes del sector en el texto de Alexis Coello, era el propietario de algunos de los terrenos antes de la fundación, los cuales utilizaba para la cría de chivos, ovejos y burros.
📄 Crónica: Historia de Barrio El Jabillo ➔
Según el autor del texto, hizo caso omiso a la legalidad de la documentación de 'Casa de Tejas', respondiendo únicamente a través de un telegrama al reclamo de la comunidad.
📄 Crónica: Comunidad Moronera ➔
Según el autor de la crónica, el mandatario hizo caso omiso a la legalidad de los documentos de propiedad de la comunidad y respondió a sus reclamos únicamente a través de un telegrama, participando en lo que el texto describe como un despojo de tierras.
📄 Crónica: Comunidad Moronera II ➔
Según habitantes del sector en el texto de Alexis Coello, era el prefecto para el momento de la toma de terrenos. No intervenía en dichas acciones por considerar que no era de su atribución, lo que permitió el crecimiento del sector.
📄 Crónica: Historia de Barrio El Jabillo ➔
Según el autor de la crónica, fue uno de los generales aguerridos que lideró la contienda federativa y recibió la colaboración fervorosa de los trabajadores agrícolas de Morón.
📄 Crónica: Comunidad Moronera II ➔
El municipio Juan José Mora y la Revolución Nacionalista
La llamada Revolución Nacionalista liderada por José Manuel Hernández "El mocho Hernández" estalló en Venezuela el 26 de octubre de 1899, pocos días antes el "mocho" se había juramentado como Ministro de Fomento del presidente Cipriano Castro.
El "mocho Hernández" logra reunir una gran cantidad de seguidores, entre caudillos regionales y tropa forma un ejército de más de mil hombres para hacerle una férrea oposición al gobierno de Castro; quizás el "mocho" fue el primer político en la historia de Venezuela que realizó su proselitismo mediante una campaña electoral al estilo moderno, pero además al presidente Castro le hizo la guerra o "guerrillas" como las llamaba el propio gobierno.
En Puerto Cabello, Morón y Urama se congregaban los partidarios del "mocho Hernández" o "mochistas" para hacerle la lucha armada al régimen castrista.
Diversos testimonios encontramos al respecto, en las correspondencias que giraban los funcionarios subalternos del gobierno jefes civiles y militares, alguaciles, jefes aduaneros etc.
al presidente Cipriano Castro y que están publicadas en el Boletín del Archivo Histórico de Miraflores (1972) números 71, 72, 73, editados por la Secretaría de la Presidencia de la República, Caracas.
En este sentido, Federico Escarrá le dice al presidente Cipriano Castro en comunicación fechada en Puerto cabello, el día 21 de febrero de 1900, lo siguiente: "tengo el gusto de dirigirle esta carta para notificarle mi última correspondencia telegráfica, sobre la cual me permito llamar la atención de usted por contener puntos de importancia para la definitiva pacificación del litoral occidental y e las costas de Urama y Morón...
así como es de necesidad de otra guarnición de 50 hombres en Urama que destruya la guerrilla que por allá merodea, mantenga expedita la vía de San Felipe a este puerto y garantice la paz por esos importantes contornos" (1972, 92).
Para tales efectos Escarrá recomendó al presidente Castro que nombrara jefe de Urama al General Santiago Corona para acabar con las guerrillas mochistas y asegurar las vías.
Posteriormente, el mismo Federico Escarrá en otra correspondencia 30 de marzo de 1900-le informa a Castro que "tengo el gusto de decirle que el Distrito se halla en completa paz, lo único que venía destruyendo la atención eran las guerrillas de Urama, las cuales han sido destruidas...
le suplico también algunas raciones para la compañía de Betancourt, en Urama la cual como sabe usted, se organizó para perseguir las facciones de la costa" (1972, 225).
Otro subalterno, León Ponce, le informa a Castro sobre los espías y simpatizantes de la Revolución Nacionalista, acusa de deslealtad a varios generales del régimen incluido el jefe del Castillo Libertador, acusa a la Casa Blhom como "revolucionaria y auxiliadora de ellos", también hace lo mismo contra el "Club Venezuela" y con los empleados ingleses del "Ferrocarril Bolívar" diciendo que son mochistas y contrabandistas.
Ponce vuelve a señalar, en otra correspondencia, sobre la incidencia mochista en la zona "...
y de Morón, Sanchón y Urama donde actualmente tienen tres días en continua lucha", (1972, 150).
Finalmente, Elías Maduro se dirige a Cipriano Castro en marzo de 1900, con el siguiente mensaje "parte de las Fuerzas del batallón que comando llegaron felizmente a Urama, punto éste ocupado por guerrillas revolucionarias; y como quiera que las fuerzas del General Julio Salvatierra han concurrido últimamente a dicho lugar.
Es de esperarse de un momento a otro, un golpe certero contra los facciosos, dadas las órdenes que al efecto he dado al primero de los jefes de aquellas fuerzas.." (1972, 134).
El municipio Juan José Mora y la Revolución Nacionalista
La llamada Revolución Nacionalista liderada por José Manuel Hernández -"El Mocho Hernández"estalló en Venezuela el 26 de octubre de 1899; pocos días antes el Mocho se había juramentado como Ministro de Fomento del presidente Cipriano Castro. El Mocho Hernández logra reunir una gran cantidad de seguidores, entre caudillos regionales y tropa forma un ejército de más de mil hombres para hacerle una férrea oposición al gobierno de Castro; quizás el Mocho fue el primer político en la historia de Venezuela que realizó su proselitismo mediante una campaña electoral al estilo moderno, pero además al presidente Castro le hizo la guerra o "guerrillas" como los llamaba el propio gobierno. En Puerto Cabello, Morón y Urama se congregaban los partidarios del "Mocho Hernández" o "mochistas" para hacerle la lucha armada al régimen castrista. Diversos testimonios encontramos al respecto, en las correspondencias que giraban los funcionarios subalternos del gobierno -jefes civiles y militares, alguaciles, jefes aduaneros, etc.al presidente Cipriano Castro y que están publicadas en el Boletín del Archivo Histórico de Miraflores (1972) números 71, 72, 73 editadas por la Secretaría de la Presidencia de la República, Caracas. En este sentido, Federico Escarrá le dice al presidente Cipriano Castro en comunicación fechada en Puerto Cabello, el día 21 de febrero de 1900, lo si-. guiente: "Tengo el gusto de dirigirle esta carta para notificarle mi última correspondencia telegráfica, sobre la cual me permito llamar la atención de usted por contener puntos de importancia contener puntos de importancia para la definitiva pacificación del litoral occidental y de las costas de Urama y Morón... así como es de necesidad de otra La Revolución Nacionalista liderada por "El Mocho Hernández". guarnición de 50 hombres en Urama que destruya la guerrilla que por allá merodea, mantenga expedita la vía de San Felipe a este puerto y garantice la paz por esos importantes contornos" (1972, 92). Para tales efectos Escarrá recomendó al presidente Castro que nombrara jefe de Urama al general Santiago Corona para acabar con las guerrillas mochistas y asegurar las vías. Posteriormente, el mismo Federico Escarrá en otra correspondencia -30 de marzo de 1900- le informa a Castro que "tengo el gusto de decirle que el Distrito se halla en completa paz, lo único que venía destruyendo la atención eran las guerrillas de Urama, las cuales han sido destruidas... le suplico también algunas raciones para la compañía de Betancourt, en Urama, la cual como sabe usted, se organizó para perseguir las facciones de la costa" (1972, 225). Otro subalterno, León Ponce, le informa a Castro sobre los espías y simpatizantes de la Revolución Nacionalista, acusa de deslealtad a varios generales del régimen incluido el jefe del Castillo Libertador, acusa a la Casa Blohm como "revolucionaria y auxiliadora de ellos", también hace lo mismo contra el "Club Venezuela" y con los empleados ingleses del "Ferrocarril Bolívar" diciendo que son mochistas y contrabandistas. Ponce vuelve a señalar, en otra correspondencia, sobre la incidencia mochista en la zona 66 ... y de Morón. Sanchón y Urama donde actualmente tiene tres días en continua lucha" (1972, 150). Finalmente, Elías Maduro se dirige a Cipriano Castro en marzo de 1900, con el siguiente mensaje: "Parte de las fuerzas del batallón que comando llegaron felizmente a Urama, punto éste ocupado por guerrillas revolucionarias; y como quiera que las fuerzas del general Julio Salvatierra han concurrido últimamente a dicho lugar. Es de esperarse de un momento a otro un golpe certero contra los facciosos, dadas las órdenes que al efecto he dado al primero de los jefes de aquellas fuerzas".. (1972,134).
Testimonios de una época
Valiéndome del libro del periodista zuliano Jesús Prieto Soto, voy a extraer algunos testimonios de dos viejos moroneros sobre el Morón bucólico de la época pre-industrial. El primero es de Juan Julián Laguna, propietario de la carnicería ubicada en los alrededores de la hoy Plaza Bolívar. Nos dice Juan Julián: "Morón a principios del siglo XX, era un pueblecito con una sola callecita de tierra y las casas se encontraban salteadas, una aquí, y otra por allá". Las Principales familias eran las formadas por los Betancourt, los Montero, los Laguna, Arias y Lamas. La actividad económica provenía de la agricultura y de la labranza de maderas. Eran conucos. El único con potrero y ganado era Ramón Betancourt que tenía los fundos "Barón" y "Carmelo". El primero al norte y el segundo al sur. La escuelita donde aprendimos a leer y escribir los hijos de Morón estaba regentada por Manuel Vicente Ayesta de Puerto Cabello, todo un caballero, hombre inteligente y culto. Mi maestro que a través de toda una vida siempre lo he admirado. Las costas del municipio Juan José Mora rememora la historia de esa entidad. Entonces no se conocían médicos ni medicinas patentadas. Nos curaban nuestras solitas madres con bebedizos vegetales, la medicina criolla. La placidez de Morón era total. El derecho a trabajar la tierra lo recibimos los nativos como herencia de nuestros antepasados federalistas. Al tomar el poder el General Cipriano Castro intentó hacerlas suyas. Aún estaban vivos muchos de los combatientes federales y en comisión elevaron recaudos ante Cipriano Castro, tuvo la gallardía de reconocer los derechos reclamados por los nativos. El General Juan Vicente Gómez en 1910 declaró a la comunidad de Morón bajo su pertenencia y mandó tropas a trabajarla, costumbre del gomecismo. Tierra que mantuvo bajo su posesión hasta su muerte ocurrida en diciembre de 1935 (...) luego la gente del cambur invadió las tierras y se presentaron disputas. Aquello se convirtió en un lío. El gobierno de López Contreras decretó la reincorporación de las tierras de Morón al patrimonio nacional (bajo custodia del Banco Agrícola y Pecuario). Al Banco Agrícola y Pecuario se las compra el General Mazzei Carta, Ministro de la Defensa del dictador Marcos Pérez Jiménez. El primero compró a precio de gallina flaca y se las venden onerosamente al instituto de petroquímica (IVP). Y la petroquímica cancela las bienhechurías a los propietarios de Morón a precio. irrisorios. "Fíjese - continua Juan Julián el caso de injusticia y arbitrariedad de Petroquímica con nosotros. A mí me pagaron por las matas de coco que tenía en un fundito que valía diez mil bolívares la irrisoria cantidad de 4.897 bolívares. Otros salieron peor que yo. Víctimas de estos atropellos fueron entre otros Juan Eugenio Borges, Juan, Elías y Teótimo Rodríguez, Carlos Mendoza". Escuche a este cronista todos los domingos de 8 a 9 am por la emisora caribeña en el programa "Crónicas en domingo".
Historia de Barrio El Jabillo
Hoy nos vamos a referir a los orígenes de un sector humilde de nuestro municipio, se trata del barrio El Jabillo II, denominado así por la división que ocurrió con El Jabillo I, cuya línea divisoria es La Avenida Falcón y que por desavenencias desconozco y que se han mantenido en el tiempo, se han constituido en dos sectores diferenciados lo que ha debido ser una unidad territorial vecinal o en otras palabras, una sola comunidad integrada.
Pues, pero ello forma parte de la historia de los pueblos y debemos lidiar con eso.
La historia no es la que queremos es la que sucede.
El Jabillo II está situado al norte del municipio, forma parte de la cadena de barrios que se gestaron durante el boom de La Industria Petroquímica cuando números inmigrantes, la mayoría provenientes del Estado Falcón, se ubicaron en cualquier terreno disponible (un cerro, una loma, una canal, un desagüe, etc.) para confeccionar sus humildes viviendas de bahareque, tabla, cartón y zinc, con la esperanza de obtener una plaza como trabajador de la inLa Voz del Cronista Fundación del Jabillo II dustria en expansión.
Gente humilde y trabajadora en búsqueda de un futuro mejor, llegaron agricultores, pescadores, campesinos, en fin, de todo tipo.
Este barrio está sobre una elevación de terreno que es la continuidad topográfica de la misma loma donde se localiza el barrio El Mamón con el cual limita por su lado oeste, por el este colinda con la Avenida Falcón, por el sur con la misma avenida y el barrio Unión, y por el norte con los terrenos de la empresa CAVIM y el barrio El Samán.
Vamos a continuar con la historia de este barrio recogida por sus habitantes; Esta vez no dispongo de la identificación de los autores del trabajo porque el escrito llegó a manos del cronista sin las firmas debidas.
"El Jabillo II fue fundado el día jueves santos del año 1967, en una reunión dirigida por los señores Nicolás Betancourt (Colacho), Ramón Vargas, Atiliano Sánchez, Lucas Mora, Augusto Parra, Pedro Peraza, Cirilo Granado, Rito Mirena, entre otros; Algunos terrenos eran para entonces propiedad del señor Pastor Sánchez, el cual los utilizaba para la cría de chivos, ovejos y burros.
Para este momento el prefecto del municipio era el señor Reinaldo Siliet quien no tomaba muy en cuenta la toma de terrenos por cuanto eso no era su atribución; motivo por el cual Morón logro su crecimiento en forma desorganizacrecimiento en forma desorganizada hasta que el Instituto Venezolano de Petroquímica (I.V.P) comenzó a realizar proyectos de viviendas para sus trabajadores como fue "Las Colinas de Pequiven".
Después se planificaron y urbanizaron lo que se conoce ahora como Banco Obrero Viejo, Las Parcelas, Colinas de Mara I y II, Santa Rita, El Samán y Funda Morón en Santa Ana.
Esta decisión de la toma del "Centro La Botija" fue programada debajo del frondoso Jabillo cultivado por el señor José Aniceto Pérez Velázquez, popularmente conocido como "Chetón", en el año 1954, el cual luego del cuido de quien lo sembrara se convirtió en el sitio predilecto de las reuniones de todos los que en su mayoría eran falconianos para discutir los proyectos de desarrollo para Morón y precisamente de allí nació el nombre del sector, bautizándolo con el nombre de este hermoso árbol "El jabillo".
Cuando se produjo la "Toma" de los terrenos para constituir el barrio ese día jueves santo, el número de los pobladores y el área misma se duplico, es decir, todos formábamos una sola comunidad, pero cuando se creó la Asociación de vecinos, por diferencias políticas y personales, se dividió en dos; quedando entonces Jabillo I y Jabillo II, siendo su lindero la carretera Morón-Coro, actualmente la Avenida Falcón, para la fecha cuando se produjo este escrito, la población del sector El Jabillo II cuenta con 130 familias para un total de 560 habitantes".
Termina diciendo los autores de este trabajo: "Documento que se redacta con la finalidad que se haga público y notorio y que se conozca la historia y su fundación".
Sintonice los domingos de 8 a 9 am a la emisora Caribeña y escuche a este cronista en el programa "Crónicas En Domingo".
55 años de Caribeña, una radio que nació con la democracia
En los albores del año 1959, un 30 de enero, un grupo de venezolanos residenciados en Caracas: Miguel Hernández Carabaño, Antonieta Bessom de Hernández Carabaño y en Maracay: Manuel María Carabaño Pérez y Josefina Hurtado de Carabaño Pérez, con un capital de 500.000 Bs.
protocolizan ante Registro Mercantil de Puerto Cabello una empresa radiodifusora denominada "Radio Morón Compañía Anónima".
Los matrimonios Hernández Carabaño y Carabaño Pérez poseían la mayoría de las acciones, el 85%, es decir, 425 de un total de 500 acciones, a razón de 1.000 Bs. por acciones. Otros socios minoritarios eran María Sánchez con 20 acciones, Rafael A. Carabaño 10, Dr. Héctor Hernández Carabaño 10 (ex ministro), José Rafael Hernández 5, Dr. Manuel F. Rondón 5, Fernando Carabaño 5, Dr. Gustavo Hernández 5, Emilio Carabaño 5, Dr. Juan Yánez 5 y Luis Zuloaga 5.
La primera junta directiva de Radio Morón quedó conformada así: Presidente Dr. J.J. González Gorrondona, Director Gerente Manuel M. Carabaño Pérez, 2do. Director Manuel Hernández Carabaño, como suplentes estaban Fernando Carabaño, Dr. Gustavo Hernández y Miguel Ramón Hernández, Comisario Dr. Eugenio de Bellarde Pietri, suplente Luis Bessom.
Para 1958, Morón era un poblado que empezaba a despuntar como un importante emporio industrial; no obstante, carecía de mano de obra calificada en el campo de la construcción de cierta calidad, es así como este vacío de trabajadores nativos con estas condiciones es llenado por los inmigrantes españoles e italianos que para esa época eran numerosos, de tal manera que la planta física construida en la carretera Panamericana para el funcionamiento de Radio Morón, así como la caseta para la planta transmisora ubicada al norte de la ciudad, en la ribera del río Morón, ambas construcciones en terrenos de propiedad del Instituto Venezolano de Petroquímica (IVP) fueron realizadas por personeros italianos de nombre Giovanni Pizzo (Maestro de Obra), Giuseppe Pizzo y el venezolano Aurelio Meléndez Guerra, ambos albañiles y quienes habían efectuado los trabajos durante los meses de noviembre y diciembre de 1958.
El año de 1959 cuando salió al aire Radio Morón, también se inicia en el país la etapa de la democracia representativa, cuyo primer gobierno, presidido por Rómulo Betancourt, permitía posibilidades de nuevas manifestaciones cívicas y culturales dejando atrás una década de oscurantismo y represión; es así como esta Radio nace dentro del torrente de corrientes de expresiones renovadoras y creadoras de la radiodifusión venezolana.
No disponemos ahora de la fuente para conocer quiénes fueron sus primeros trabajadores tanto locutores como operadores, obreros, técnicos, etc., si lo saben ustedes háganmelo llegar, porque se trata de los primeros moradores de nuestro terruño que se dedicaron a este oficio, es decir, los pioneros de los que hacen radio, como se dice coloquialmente, y eso debe ser muy importante para todos nosotros.
Comunidad Moronera
Creo importante continuar con el contenido de la correspondencia dirigida al Presidente Rómulo Betancourt por la comunidad moronera "Casa de Tejas", por considerarla con un valor histórico extraordinario.
El documento de la donación de las tierras firmado por el Mariscal Falcón en 1866 fue ratificado por el Presidente general Joaquín Crespo en 1897 tal como consta en el archivo del Ministerio del Interior de ese año en el Tomo 3, Pag. 85.
Sin embargo, Pérez Jiménez hizo caso omiso a la legalidad de la documentación y sólo respondió a través de un telegrama; sigamos textualmente las palabras de los afectados: "Así correspondió el Sátrapa a nuestro reclamo.
Él también tenía las manos metidas en el despojo y no hubo compasión para estos infelices trabajadores agrícolas de este histórico pueblo, que fue el cuartel de aquellos aguerridos que con el mayor fervor colaboraron con los generales Zamora y Falcón en la contienda federativa.
Hoy (1959) cuando comienza a definirse una nueva era de sosiego y esperanzas, nos apresuremos a solicitar de Ud. señor presidente, la protección y amparo de nuestro derecho en esta propiedad "Casa de Tejas", como ya lo habíamos planteado documentalmente a la Junta ya mencionada; propiedad ésta por la cual fuimos atacados en el año 1919 por el General Juan Vicente Gómez que lo hizo acusar por un testaferro como tierras baldías; hubo la oposición, fueron (los propietarios) al castillo Libertador, pero nuestras escrituras comprobaron que no eran tierras baldías y Gómez no pudo despojarnos...
Ahora (1955) nuevamente aparecen vendidas (las tierras), por uno de los jerarcas de la oprobiosa dictadura fenecida, al Instituto de Petroquímica, el cual batió el record en la destrucción desvastadora de todos los fundos agrícolas y pecuarios de este compromiso y todo aquello que constituía el patrimonio para su subsistencia y sentenciada a desaparecer hasta la misma población, que por milagro providencial no llego a consumarse su destrucción.
Esta anormalidad ha producido un alcance desesperado de dificultades que después de arrebatarles o destruirles sus sembrados o medios de alimentarse con sus familias, a esos desheredados, a esos hombres desalojados no se les daba trabajo en el Instituto (Petroquímica), sino a los foráneos, lo que dio base para la emigración de la mayor parte de los habitantes hacia los centros (urbanos), ya de por si congestionados".
Este es el drama social creado cuando la llegada de la industria petroquímica a Morón, los terrófagos del régimen perejimenista hicieron suculentos negocios con el despojo, compra a precios de gallina flaca y hacen ventas onerosas al mismo estado que en este caso estaba representado por los regentes del extinto I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica). Continuara con la última parte.
RESUMEN HECHO CON INTELIGENCIA ARTIFICIAL:
La comunidad moronera “Casa de Tejas†envió una correspondencia al Presidente Rómulo Betancourt, la cual consideran de gran valor histórico. El documento de la donación de las tierras firmado por el Mariscal Falcón en 1866 fue ratificado por el Presidente general Joaquín Crespo en 1897. Pérez Jiménez ignoró la legalidad de la documentación y sólo respondió a través de un telegrama. La comunidad pide la protección y amparo de su derecho en esta propiedad “Casa de Tejasâ€, por la cual fueron atacados en el año 1919 por el General Juan Vicente Gómez. Nuestras escrituras comprobaron que no eran tierras baldías y Gómez no pudo despojarnos.
En 1955, las tierras fueron vendidas al Instituto de Petroquímica por uno de los jerarcas de la dictadura. El Instituto destruyó todos los fundos agrícolas y pecuarios, lo que produjo un alcance desesperado de dificultades. A los desheredados no se les daba trabajo en el Instituto, sino a los foráneos, lo que dio base para la emigración de la mayor parte de los habitantes hacia los centros urbanos. Los terrófagos del régimen perejimenista hicieron suculentos negocios con el despojo, compra a precios de gallina flaca y hacen ventas onerosas al mismo estado que en este caso estaba representado por los regentes del extinto I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica).
OTRO RESUMEN HECHO POR INTELIGENCIA ARTIFICIAL
La comunidad de “Casa de Tejas†envió una carta al Presidente Rómulo Betancourt, la cual consideramos de gran valor histórico. El documento de donación de las tierras, firmado por el Mariscal Falcón en 1866, fue ratificado por el Presidente General Joaquín Crespo en 1897. Sin embargo, Pérez Jiménez ignoró la legalidad de la documentación y sólo respondió a través de un telegrama. La comunidad pide la protección y amparo de su derecho en esta propiedad “Casa de Tejasâ€, por la cual fueron atacados en el año 1919 por el General Juan Vicente Gómez. Según sus escrituras, las tierras no eran baldías y Gómez no pudo despojarlos.
En 1955, uno de los jerarcas de la dictadura vendió las tierras al Instituto de Petroquímica. El Instituto, sin embargo, destruyó todos los fundos agrícolas y pecuarios, lo que produjo un alcance desesperado de dificultades. A los desheredados no se les daba trabajo en el Instituto, sino a los foráneos, lo que dio base para la emigración de la mayor parte de los habitantes hacia los centros urbanos. Los terrófagos del régimen perejimenista hicieron suculentos negocios con el despojo, comprando a precios de gallina flaca y haciendo ventas onerosas al mismo estado que en este caso estaba representado por los regentes del extinto I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica).
Comunidad Moronera II
Creo importante continuar con el contenido de la correspondencia dirigida al Presidente Rómulo Betancourt por la comunidad moronera "Casa de Tejas", por considerarla con un valor histórico extraordinario.
El documento de la donación de las tierras firmado por el Mariscal Falcón en 1866 fue ratificado por el Presidente general Joaquín Crespo en 1897 tal como consta en el archivo del Ministerio del Interior de ese año en el Tomo 3, Pag. 85.
Sin embargo, Pérez Jiménez hizo caso omiso a la legalidad de la documentación y sólo respondió a través de un telegrama; sigamos textualmente las palabras de los afectados: "Así correspondió el Sátrapa a nuestro reclamo.
Él también tenía las manos metidas en el despojo y no hubo compasión para estos infelices trabajadores agrícolas de este histórico pueblo, que fue el cuartel de aquellos aguerridos que con el mayor fervor colaboraron con los generales Zamora y Falcón en la contienda federativa.
Hoy (1959) cuando comienza a definirse una nueva era de sosiego y esperanzas, nos apresuremos a solicitar de Ud. señor presidente, la protección y amparo de nuestro derecho en esta propiedad "Casa de Tejas", como ya lo habíamos planteado documentalmente a la Junta ya mencionada; propiedad ésta por la cual fuimos atacados en el año 1919 por el General Juan Vicente Gómez que lo hizo acusar por un testaferro como tierras baldías; hubo la oposición, fueron (los propietarios) al castillo Libertador, pero nuestras escrituras comprobaron que no eran tierras baldías y Gómez no pudo despojarnos...
Ahora (1955) nuevamente aparecen vendidas (las tierras), por uno de los jerarcas de la oprobiosa dictadura fenecida, al Instituto de Petroquímica, el cual batió el record en la destrucción desvastadora de todos los fundos agrícolas y pecuarios de este compromiso y todo aquello que constituía el patrimonio para su subsistencia y sentenciada a desaparecer hasta la misma población, que por milagro providencial no llego a consumarse su destrucción.
Esta anormalidad ha producido un alcance desesperado de dificultades que después de arrebatarles o destruirles sus sembrados o medios de alimentarse con sus familias, a esos desheredados, a esos hombres desalojados no se les daba trabajo en el Instituto (Petroquímica), sino a los foráneos, lo que dio base para la emigración de la mayor parte de los habitantes hacia los centros (urbanos), ya de por si congestionados".
Este es el drama social creado cuando la llegada de la industria petroquímica a Morón, los terrófagos del régimen perejimenista hicieron suculentos negocios con el despojo, compra a precios de gallina flaca y hacen ventas onerosas al mismo estado que en este caso estaba representado por los regentes del extinto I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica). Continuara con la última parte.
RESUMEN HECHO CON INTELIGENCIA ARTIFICIAL:
La comunidad moronera “Casa de Tejas†envió una correspondencia al Presidente Rómulo Betancourt, la cual consideran de gran valor histórico. El documento de la donación de las tierras firmado por el Mariscal Falcón en 1866 fue ratificado por el Presidente general Joaquín Crespo en 1897. Pérez Jiménez ignoró la legalidad de la documentación y sólo respondió a través de un telegrama. La comunidad pide la protección y amparo de su derecho en esta propiedad “Casa de Tejasâ€, por la cual fueron atacados en el año 1919 por el General Juan Vicente Gómez. Nuestras escrituras comprobaron que no eran tierras baldías y Gómez no pudo despojarnos.
En 1955, las tierras fueron vendidas al Instituto de Petroquímica por uno de los jerarcas de la dictadura. El Instituto destruyó todos los fundos agrícolas y pecuarios, lo que produjo un alcance desesperado de dificultades. A los desheredados no se les daba trabajo en el Instituto, sino a los foráneos, lo que dio base para la emigración de la mayor parte de los habitantes hacia los centros urbanos. Los terrófagos del régimen perejimenista hicieron suculentos negocios con el despojo, compra a precios de gallina flaca y hacen ventas onerosas al mismo estado que en este caso estaba representado por los regentes del extinto I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica).
OTRO RESUMEN HECHO POR INTELIGENCIA ARTIFICIAL
La comunidad de “Casa de Tejas†envió una carta al Presidente Rómulo Betancourt, la cual consideramos de gran valor histórico. El documento de donación de las tierras, firmado por el Mariscal Falcón en 1866, fue ratificado por el Presidente General Joaquín Crespo en 1897. Sin embargo, Pérez Jiménez ignoró la legalidad de la documentación y sólo respondió a través de un telegrama. La comunidad pide la protección y amparo de su derecho en esta propiedad “Casa de Tejasâ€, por la cual fueron atacados en el año 1919 por el General Juan Vicente Gómez. Según sus escrituras, las tierras no eran baldías y Gómez no pudo despojarlos.
En 1955, uno de los jerarcas de la dictadura vendió las tierras al Instituto de Petroquímica. El Instituto, sin embargo, destruyó todos los fundos agrícolas y pecuarios, lo que produjo un alcance desesperado de dificultades. A los desheredados no se les daba trabajo en el Instituto, sino a los foráneos, lo que dio base para la emigración de la mayor parte de los habitantes hacia los centros urbanos. Los terrófagos del régimen perejimenista hicieron suculentos negocios con el despojo, comprando a precios de gallina flaca y haciendo ventas onerosas al mismo estado que en este caso estaba representado por los regentes del extinto I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica).
Comunidad Moronera "Casa de Tejas"
Siguiendo con la secuencia de la carta que enviaran los integrantes de la comunidad moronera "Casa de Tejas" al Ejecutivo Nacional de 1958 denunciando los abusos y atropellos de los que fueron objeto por parte de personeros del gobierno del dictador Marcos Pérez Jiménez, voy a continuar transcribiendo lo expresado por los agricultores y criadores de Morón en los albores del nacimiento de la industria petroquímica (hoy Pequiven) en la localidad y que revela como todo parto doloroso y traumático las heridas y los desencuentros de un proceso económico que devenía con violencia en un cambio del uso del espacio que transitaba del patrón agropecuario al industrial.
Los antiguos propietarios manifestaban su inconformidad así: "En ningún momento nos hemos opuesto a las actividades progresistas; pero, ante la lesión que sufriera nuestras propiedades, en la que inclusivo se destruían las cercas de alambres que las protegían y los ganados vacunos eran atropellados y muertos por los camiones en la carretera, consideramos un deber hacer esto del conocimiento del ciudadano Presidente de la Republica; reclamandole su intervención, a lo que no correspondió; consideramos muy justo en todo caso, un reconocimiento adecuado a los daños causados y que se nos sigue causando, pues resulta injusto que nuestros derechos sostenidos por más de noventa años puedan ser irrespetados tan impunemente, y que un gobierno como el derrocado caracterizado en tales injustitas solamente podría propiciar.
Superada hoy esa gama de arbitrariedades, esperamos que todo esto sea reconsiderado favorablemente para que pueda nuestro pueblo, de nuevo reincorporarse a las urgentes labores".
Sin comentarios.
El otro oficio es también de la comunidad moronera "Casa de Tejas" y es de fecha 15 de febrero de 1959, es decir casi diez meses después del primero y va dirigido a Rómulo Betancourt, Presidente de la Republica, electo tres meses atrás.
En una parte del documento reza así: "A principios del año 1955, fuimos sorprendidos por una numerosa caravana de tractores y maquinarias de toda índole que invadió nuestro predio, arrasando violentamente de manera brutal todos nuestros sembrados, cocales y alambrados; destruyendo potreros y todo lo que significara tropiezo; un completo despojo a fuerza bruta.
Ante semejante actuación tan inhumana solicitamos urgentemente el amparo debido al ejecutivo nacional, incluyéndole las escrituras que nos acreditaban ese derecho, que el ejecutivo nacional en consejo de ministros y con el voto afirmativo del consejo de gobierno en el año 1866 cedió a petición de aquellos favorecidos que figuran en ella, en recompensa de sus grandes servicios prestados a la patria en la magna guerra federal al lado del generalísimo Crisóstomo Falcón, quien de buen grado y consecuente con aquellos moroneros que se sacrificaron en defensa de la libertad, democracia y seguridad de nuestra patria plasmó su firma en aquella donación".
Libro Crónicas desde Morón - De Brujos y Espantos
Morón y Urama siempre han tenido una fama sobre la presencia de brujos en su territorio, o mejor dicho, por lo asiduo de sus pobladores a la práctica de la brujería. Esta es una fama que le viene de antaño. Miguel Elias Dao, Cronista de la ciudad de Puerto Cabello, nos dice en su libro "Morón de Venezuela", que un poeta guanareño de nombre Rufino Mendoza había compuesto el siguiente verso en 1901: "Los negritos de Morón/ en verdad que no son malos/pero brujos sí que son. / En sus caballos de palos/ unos se vuelven culebras/ otros en tigres o león. / Todos con su brujería...". Es presumible que este poeta notara en la abundante población negra de entonces las ejecuciones rituales, ensalmes, transportaciones, etc., que tenían lugar en estas comarcas y que eran producto de la herencia dejada por los primeros contingentes de negros y africanos traídos a nuestra tierra y que han pasado de generación en generación conservándose hasta nuestros días.
Es común oír decir frases como éstas:¿ Tú eres de Morón?¡ Tú eres del pueblo de los brujos! Esta fama ha llegado a muchos citadinos que se trasladan de las grandes ciudades del país (Caracas, Maracay, Barquisimeto, etc.) a Morón en búsqueda del brujo o bruja indicado para que le hagan "un trabajito". Sus relumbrantes autos último modelo (Blazer, Bronco, etc.), estacionados frente al humilde rancho donde vive el brujo, denotan una acomodada posición social de los visitantes. Vale decir que para la brujeria no existen pobres ni ricos. Los motivos para buscar al brujo pueden ser diversos. Desde quitarse la pava (mala suerte, no conseguir trabajo, etc.), buscar un premio de lotería, riquezas, etc., o rescatar un amor perdido (para que regrese el que se fue, o para que den cacho, etc.), también se busca al brujo "para echarle una vaina a un enemigo" o "para un trabajito de magia negra".
Todas estas disímiles intenciones pueden ser producto de la ignorancia, pero me he enterado de que más que un "culto" o incrédulo ha ido a hacerse su trabajito "por si acaso" o porque "de que vuelan vuelan". En la dirigencia política este hábito es muy acentuado. Se dice que el extinto Rómulo Betancourt era un asiduo visitante de los brujos,. En Morón muchos políticos tienen su brujo preferido, según los hechiceros les ayudan a ganar las elecciones de Alcalde o Concejal, pueden saber quiénes son sus enemigos, etc., Eugenio Bello Castillo tiene a su Coquimbo, a José Antonio Ortega y a Pepe Manzano un brujo adeco les hizo un mal trabajo, y hasta a Willie Charr lo han visto por la Montañita de Alpargatón.
Los brujos manejan diversos recursos o maneras de hacer su trabajo. Consultan diferentes oráculos. Las cartas, el tabaco, lectura de las manos y, otros transportan para dialogar con los espíritus malignos o benignos, según sea el caso. Algunos se vuelven pájaros u otros animales. El viejo Chon, personaje muy popular en Morón, con su traje gris de mugre y flecos, prefería preparar una sustancia o pócima que permitía a todo aquél que la poseyera obtener a la mujer deseada, a la que Chon le ponía el ojo no se le escapaba. El viejo Chon se quedó dormido en una acera cualquiera para no despertar jamás, murió como un mendigo, harapiento y hambriento. Unos dicen que así pagó sus fechorías; otros, que todavía el espíritu de Chon anda rondando y es evocado por los brujos para las maldades. A otros brujos de Morón no los voy a nombrar por temor a sus represalias, pero todos saben dónde están.
Aparte de los espantos tradicionales como La Llorona y La Sayona, (por cierto que esta última dicen que sale por lados de Bota Burro y El Mamón), existen en Morón los espantos coleros. Estos muertos coleros espantaron más de una vez al difunto Kandunga cuando éste cabalgaba por los lados de La Paragüita. Kandunga sentía el peso de una persona (el muerto) sobre el anca de su caballo, emprendiendo éste una veloz carrera y tirando al suelo a su jinete, quien la mayoría de las veces o llegaba desmayado al poblado o yacía inerte en cualquier camino del trecho entre La Paragüita y el río Morón, gracias al muerto colero.
Con el modernismo vinieron los automóviles, las bestias pasaron a un segundo plano. También los espantos se actualizaron, ahora se montan en carros. Se dice que en el puente sobre el río Alpargaten un difunto acompaña, en el asiento trasero del vehículo, al osado conductor que se atreva a pasar por ese sitio entre las doce de la noche y las cinco de la mañana. Lo más usual es que el conductor solitario se asuste, acelere el vehículo y pierda el control hasta volcar. En otros casos, el conductor, ya avisado, vocifera maldiciones y palabrotas para ahuyentar al espanto.
Igualmente, en las inmediaciones del río Sanchón otro muerto colero busca un aventón de los choferes nocturnos. Este lugar tiene el récord de accidentes de media noche. No son pocos los carros que han volcado cerca del río y los testimonios de los conductores revelan que algo extraño se les montó en el vehículo y por el susto perdieron el control del mismo. Pueden preguntarle a Yuber Morales, que se puso su Zephir de sombrero en ese sitio, o más recientemente, se le puede preguntar al secretario de la prefectura de Morón.
JUEVES 16 DE OCTUBRE DE 2008
Dos Sucesos en la Historia Nacional
El pasado domingo, 12 de octubre, se conmemoraron 510 años del encuentro de dos realidades o de dos mundos que existiendo paralelamente desde hace siglos no se conocían ni se imaginaba uno la existencia del otro. El hecho es que la expedición colombina que en nombre de la corona española ancló frente a las costas americanas transformó al viejo mundo inyectándole savia nueva al naciente capitalismo europeo que estaba en su etapa de la acumulación originaria del capital.
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El oro y la plata del continente suramericano sirvió de acicate para el impulso definitivo de este sistema socioeconómico y por otro lado la papa y el tomate americano donde este último que unido a la pasta traída de la china por Marco Polo calmaron la hambruna europea.
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En nuestro continente se produjo una transformación profunda a la vez, las comunidades indígenas autóctonas fueron sometidas y disueltas, su cultura destruida y un tanto incorporada marginalmente al hibrido tronco de nuestro mestizaje donde van a prevalecer mayormente los valores hispanos y africanos. No obstante, estos elementos étnico-culturales van a ser definitorios para la conformación, en principio, de nuestra identidad nacional; renegar de algunos de ellos ahora no nos hace ni mejores ni peores ni nos sirve para una causa humanitaria o filantrópica sino más bien que nos lleva a la discriminación o exclusión de uno o varios de esos factores que forman parte del genotipo nacional.
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La efemérides del 12 de octubre, es de por sí controversial tal como lo dije en mi discurso de orden en la Plaza Bolívar en1996 en la Sesión Solemne de ese día del Concejo Municipal y que recoge mi libro “Pinceladas en el Tiempo†en su totalidad. Basta con que veamos la variedad de nombres con que se designa ese día: “Día del Descubrimiento de Américaâ€, “Día de la Razaâ€, “Día de la Hispanidadâ€, “El Encuentro de Dos Mundosâ€, “Día de la Resistencia indígena†etc. definirla de aluna manera con alguno de esos nombres significa ubicarse en el centro de la controversia. Le ha costado mucho a los historiadores desprenderse del fetichismo de la leyenda negra (todo lo hispano fue negativo) y de la leyenda dorada (todo lo hispano fue positivo), ambas leyendas pueden corresponderse respectivamente con las visiones americanistas y eurocéntricas.
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Los extremos no parecen ser la solución al problema para su comprensión; frente al eurocentrismo (o hispanocentrismo) ahora surgen visiones afrocentristas y aborigencentistas que van asumir el conocimiento histórico desde la óptica de los relegados de la historia, de los vencidos y no de los vencedores que siempre han escrito la historia. Este cronista se inclina por una visión holística e integral del problema, la transdisciplinaridad que permite enfocar el proceso histórico con un pensamiento global y complejo. Que evite el dualismo y el reduccionísmo y que adquiera la dimensión de un pensamiento de la complejidad.
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La Revolución de Octubre: Así fue llamado el golpe de estado que le dieron al presidente Isaías Medina Angaria el 18 de octubre de 1945, es decir, mañana se cumplen 63 años de ese acontecimiento. Fue un movimiento cívico-militar encabezado por los prominentes líderes de AD, entre ellos Rómulo Betancourt que va a presidir la Junta de Gobierno conjuntamente con otros civiles y oficiales medios de las Fuerzas Armadas.
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Este hecho va a interrumpir el proceso de democratización postgomecista que aunque se habían iniciado lentamente con el Presidente Eleazar López Contreras era inevitable e inexorable su desarrollo y que había tomado un gran impulso con Medina Angarita permitiendo la legislación de los partidos políticos de oposición y dando una apertura democrática prometedora que hace que algunos autores consideren a Medina Angarita como el Presidente más democrático que ha tenido Venezuela.
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Lo cierto es que el golpe del 18 de octubre de 1945 abrió el camino a los militares para que dieran el golpe al Presidente electo constitucionalmente Rómulo Gallegos en el año de 1948 y dio la oportunidad a la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez que se encumbró por diez años en el poder, es decir, que gobernó directa o indirectamente desde 1948 hasta 1958, casi una década ya que fue depuesto a principios de año, el 23 de enero.
JUEVES 16 DE OCTUBRE DE 2008 Dos Sucesos en la Historia Nacional
El pasado domingo, 12 de octubre, se conmemoraron 510 años del encuentro de dos realidades o de dos mundos que existiendo paralelamente desde hace siglos no se conocían ni se imaginaba uno la existencia del otro. El hecho es que la expedición colombina que en nombre de la corona española ancló frente a las costas americanas transformó al viejo mundo inyectándole savia nueva al naciente capitalismo europeo que estaba en su etapa de la acumulación originaria del capital.
El oro y la plata del continente suramericano sirvió de acicate para el impulso definitivo de este sistema socioeconómico y por otro lado la papa y el tomate americano donde este último que unido a la pasta traída de la china por Marco Polo calmaron la hambruna europea.
En nuestro continente se produjo una transformación profunda a la vez, las comunidades indígenas autóctonas fueron sometidas y disueltas, su cultura destruida y un tanto incorporada marginalmente al hibrido tronco de nuestro mestizaje donde van a prevalecer mayormente los valores hispanos y africanos. No obstante, estos elementos étnico-culturales van a ser definitorios para la conformación, en principio, de nuestra identidad nacional; renegar de algunos de ellos ahora no nos hace ni mejores ni peores ni nos sirve para una causa humanitaria o filantrópica sino más bien que nos lleva a la discriminación o exclusión de uno o varios de esos factores que forman parte del genotipo nacional.
La efemérides del 12 de octubre, es de por sí controversial tal como lo dije en mi discurso de orden en la Plaza Bolívar en1996 en la Sesión Solemne de ese día del Concejo Municipal y que recoge mi libro “Pinceladas en el Tiempo†en su totalidad. Basta con que veamos la variedad de nombres con que se designa ese día: “Día del Descubrimiento de Américaâ€, “Día de la Razaâ€, “Día de la Hispanidadâ€, “El Encuentro de Dos Mundosâ€, “Día de la Resistencia indígena†etc. definirla de aluna manera con alguno de esos nombres significa ubicarse en el centro de la controversia. Le ha costado mucho a los historiadores desprenderse del fetichismo de la leyenda negra (todo lo hispano fue negativo) y de la leyenda dorada (todo lo hispano fue positivo), ambas leyendas pueden corresponderse respectivamente con las visiones americanistas y eurocéntricas.
Los extremos no parecen ser la solución al problema para su comprensión; frente al eurocentrismo (o hispanocentrismo) ahora surgen visiones afrocentristas y aborigencentistas que van asumir el conocimiento histórico desde la óptica de los relegados de la historia, de los vencidos y no de los vencedores que siempre han escrito la historia. Este cronista se inclina por una visión holística e integral del problema, la transdisciplinaridad que permite enfocar el proceso histórico con un pensamiento global y complejo. Que evite el dualismo y el reduccionísmo y que adquiera la dimensión de un pensamiento de la complejidad.
La Revolución de Octubre: Así fue llamado el golpe de estado que le dieron al presidente Isaías Medina Angaria el 18 de octubre de 1945, es decir, mañana se cumplen 63 años de ese acontecimiento. Fue un movimiento cívico-militar encabezado por los prominentes líderes de AD, entre ellos Rómulo Betancourt que va a presidir la Junta de Gobierno conjuntamente con otros civiles y oficiales medios de las Fuerzas Armadas.
Este hecho va a interrumpir el proceso de democratización postgomecista que aunque se habían iniciado lentamente con el Presidente Eleazar López Contreras era inevitable e inexorable su desarrollo y que había tomado un gran impulso con Medina Angarita permitiendo la legislación de los partidos políticos de oposición y dando una apertura democrática prometedora que hace que algunos autores consideren a Medina Angarita como el Presidente más democrático que ha tenido Venezuela.
Lo cierto es que el golpe del 18 de octubre de 1945 abrió el camino a los militares para que dieran el golpe al Presidente electo constitucionalmente Rómulo Gallegos en el año de 1948 y dio la oportunidad a la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez que se encumbró por diez años en el poder, es decir, que gobernó directa o indirectamente desde 1948 hasta 1958, casi una década ya que fue depuesto a principios de año, el 23 de enero.
Libro Crónicas desde Morón - Signos de Juventud
El día de la juventud venezolana es conmemorado todos los doce de febrero de cada año como un tributo de la posteridad a los héroes y a los gloriosos hechos de aquella jornada en la ciudad de la Victoria en el año de 1814. El jefe realista José Tomás Boves había ordenado a su teniente Morales que se adelantara Y tomara rumbo hacia la capital de la República para hacerse del gobierno. Bolívar, por su parte, ordenó a sus hombres que se evitara a todo trance la llegada de las tropas españolas a Caracas- De esta ciudad parte el patriota José Félix Ribas acompañado de una columna de jóvenes estudiantes para hacerle frente a Morales, se sitúa con dos mil jóvenes a defender la plaza de la Victoria. A las ocho de la mañana arribó Morales con siete mil hombres, iniciándose asi una cruenta lucha de heroísmo y tenacidad por el ejército patriota, que no reparaba en su inferioridad numérica. Al cabo de ocho horas de combate, previa incorporación de Campo Elias a las filas republicanas, se pone en derrota a las tropas realistas que huyen hacia Villa de Cura. Se había consagrado el ímpetu y la valentía de aquellos jóvenes inexpertos en el oficio de las armas pero que su osadía les reservaba el templo de la gloria. No hay frases más el elocuentes de estos hechos que las pronunciadas por el patriota Ribas Dávila cuando le extrajeron la bala que lo mataba: "Llevadla a mi esposa, Y decidle la conserve, y se acuerde que" ella debo el momento más glorioso de mi vida, aquel en que he perecido, defendiendo la causa de mi suelo", su último aliento fue exclamar: "¡Muero contento! ¡Viva la República!"
En realidad la Guerra de Independencia fue realizada por jóvenes. Tal vez, exceptuando a Miranda, los dirigentes republicanos eran en su mayoría de escasa edad; Bolívar tenia 31 años cuando la Batalla de la Victoria, Sucre se incorporó a la lucha independentista a los 16 años y antes de los 50 ya era general. Ahora bien, ¿dónde termina la juventud y donde comienza la etapa siguiente? Dejemos que sea un joven de más de 80 años que nos responda esta interrogante: "Se es joven por el generoso impulso del corazón, por la desprendida forma de adhesión a la lucha por la justicia, por la renovada manera de entender la vida como proceso de creación para alcanzar metas altas de felicidad para los demás, se es joven cuando se tienen las manos abiertas para dar, cuando se ponen al servicio de los otros toda la voluntad, toda la inteligencia y cuando se es capaz de sacrificarlo todo por un ideal de redención humana". (Luis Beltrán Prieto Figueroa). ¿Acaso no fue eso lo que hizo el Coronel Ribas Dávila en la Victoria? Igualmente es lo que se observa del desprendimiento de José Félix Ribas cuando la municipalidad de Caracas le ofreció en vida levantarle una estatua por su hazaña de La Victoria, el procer respondió de este maneras: «Ustedes creen que y o he contraído algún mérito, y si mis servicios merecen la aprobación de mis conciudadanos, yo los intereso todos y lo presento a la consideración de ustedes, sin otro objeto, que para suplicarles, se sirvan concederles estos honores exclusivamente al general Libertador. En Venezuela no hay otro que merezca esta recompensa, a él es a quien la patria le debe su rescate, y el único a quien debe tributársele los altos honores, él es quien dirige la nave del Estado, el que dispone y organiza los ejércitos, y él, en fin, el que ha liberado a Venezuela. Yo tendré por bastante recompensa el recuerdo y demostraciones que se han hecho a mi persona... Yo suplico encarecidamente a ustedes que todo el premio que debía asignárseme, recaiga en beneficio de tantas viudas y huérfanos, que justamente merecen el recurso de la Patria».
Otro suceso de jóvenes sacudió a Venezuela, precisamente en un mes de febrero de 1928. El día 6 de este mes se inauguró 18 semanas del estudiante bajo el terror de la dictadura del general Gómez que llegaba a sus 20 años de opresión. Los estudiantes de boinas azules y con su grito sacalapatalajá desafiaron al régimen y marcharon por las calles de Caracas rumbo al panteón nacional a ofrendar al Libertador. Este movimiento estuvo encabezado por Jóvito Villalba, Pío Tamayo, Joaquín Gabaldón Márquez, Rómulo Betancourt, Raúl Leoni, Gustavo Machado y otros. (Posteriormente se le dio el nombre a este grupo de jóvenes de la generación del 28).
Aquellos jóvenes, universitarios en su mayoría, adolescentes algunos, con espíritu libertario todos con sus encendidos verbos atacaban al dictador por lo que no se hizo esperar que fueran llevados 250 de ellos detenidos al castillo de Puerto Cabello, con una carga de grillos, pero de donde fueron rescatados por el pueblo con sus huelgas y manifestaciones.
Citemos de nuevo al maestro Prieto, quien nos dice: «Cada edad conserva rasgos de la anterior en sus manifestaciones. Nadie puede decir con certeza donde termina una y comienza la otra. Pero la misma indefinición y confusión invitan siempre a fijar plazos y fechas, como si le vida no fuese un constante renacer, una permanente invitación a la aventura». En otras palabras la juventud no es cronológica es espiritual.
El último roble Don Pánfilo
El roble es un "árbol de gran tamaño y copa ancha, muy longevo (vive hasta mil años)".
Así define el diccionario enciclopédico Larousse a esta especie vegetal, Así mismo, al igual que el DRAE (Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española) señala en otra acepción: "Persona o cosa con gran resistencia o fortaleza".
Este último significado está en un sentido figurado o metafórico que identifica a una persona con la resistencia corporal, importancia y larga vida de este imponente árbol.
Pues bien, eso fue Don Pánfilo Sevilla que rindió su vida este pasado doce de mayo a la edad de 98 años, era el último roble de una generación de servidores públicos municipales y dirigentes políticos que fueron figuras principales como prefectos, subprefectos, secretarios de la prefectura, presidentes de la junta comunal, secretario de la misma, etc., que constituían los órganos de poder del Morón de los años anteriores a la autonomía municipal.
Entre estos servidores podemos nombrar a Don Pánfilo Sevilla, José Escárate, Martín González, Domingo Blanco, Acisclo Román, Amado Ruiz y otros que no logro recordar.
Don Pánfilo era nativo de El Cambur, Puerto Cabello, procreó una familia muy respetable y reconocida en Morón, al lado de su eterna compañera, la ilustre dama Paula Lamas.
Sus hijos, en su mayoría profesionales, también han sido, algunos de ellos, dirigentes políticos y servidores públicos.
A Don Pánfilo se le recordará y se le admirará por el don de gente buena, por su palabra cordial y amable, por su sonrisa suave y espontánea, por haber sido un hombre preocupado y solidario con los problemas de las comunidades, por su sabiduría y la circunspección que supo mantener hasta el fin de sus días.
No debió tener en su larga vida enemigos porque todo el mundo le querría; se fue Pánfilo tras una gran obra de servicio a su pueblo, quizá no se ha ido y siga por ahí, en la calle Comercio, en su morada de siempre o ¿estará jugando ya en el cielo una partida de dominó con su vecino Don Pablo Revilla? Dicen que los robles mueren de pie; así vivió Pánfilo y así murió, erguido, con la frente en alto, sin vacilaciones y sin nada que esconder de su vida pública.
Pero perdió la última batalla con Cronos, el dios del tiempo.
¿Quién puede con él? En los archivos del cronista hay un registro original del 1 de noviembre de 1947, donde el prefecto Antonio Romero "nombra a la señorita Carmen Lorenza Guinand secretaria del municipio Mora (de la prefectura) en sustitución de Pánfilo Sevilla, quien renunció al cargo".
Esto indica que ya Pánfilo a su corta edad era funcionario municipal durante (por lo menos) el último año del trienio del gobierno de la Junta Revolucionaria de gobierno (1945-1948) que presidía Rómulo Betancourt.
En 1949, en el mismo archivo, el 15 de febrero aparece Pánfilo Sevilla como prefecto o subprefecto del municipio Mora; por cierto, allí hace un nombramiento donde sustituye a Acisclo Román por José Escárate como secretario de la subprefectura; este último tendría también una larga carrera como funcionario de la prefectura.
Conocí a Pánfilo a finales de la década de los años setenta, él era presidente de la junta comunal de Morón; le vi siempre como un hombre bondadoso y bonachón; recto en su proceder como funcionario público.
Hasta luego, Pánfilo.
Paz a sus restos.
PD: Mañana es el Día Nacional del Cronista Venezolano, día que se conmemora en honor al nacimiento del primer cronista de Venezuela, Don Enrique Bernardo Núñez.
Estaremos celebrando en Valencia con una misa en la iglesia San Francisco y una recepción-conferencia en el centro de artes vivas Alexis Mujica (Cavam) ubicado frente a la Plaza Bolívar.
Están todos invitados.