Según Alexis Coello, fue adversado por José Rafael Pocaterra y Antonio Paredes. Murió en 1924, evento ante el cual Pocaterra expresó que, a pesar de haberle odiado y combatido, sentía admiración por su valor y energía.
📄 Crónica: José Rafael Pocaterra ➔
Según Alexis Coello, presidente a quien Antonio Paredes hizo oposición armada y mediática. Dio la orden de fusilamiento de Paredes mediante un telegrama en clave en febrero de 1907. Posteriormente se le dictó auto de detención por este crimen.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Antonio Paredes ➔
Según Jesús Prieto Soto, al tomar el poder intentó hacer suyas las tierras de los nativos, pero reconoció los derechos reclamados por los combatientes federales tras recibir sus recaudos.
📄 Crónica: Testimonios de una época ➔
Según Alexis Coello, fue un valenciano que adversó a Cipriano Castro en el campo de batalla y con rebeldía. Fue fusilado por órdenes de Castro el 17 de febrero de 1907. Alfonzo Marín lo describe como el antecesor de Pocaterra en la lucha contra la opresión.
📄 Crónica: José Rafael Pocaterra ➔
Según Alexis Coello, nació en Valencia el 17 de mayo de 1869, hijo del general Manuel Antonio Paredes y Amelia Domínguez. Fue un militar controversial y audaz que defendió la Revolución Legalista de Joaquín Crespo, pero luego se enfrentó a él y mantuvo una abierta enemistad con José Félix Mora. Su oposición más férrea fue contra Cipriano Castro, contra quien organizó invasiones desde su exilio en Trinidad. Fue capturado en febrero de 1907 y fusilado por orden de Castro el 15 de febrero de 1907; su cadáver fue arrojado al Orinoco y posteriormente rescatado para ser sepultado en Caracas con honores.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Antonio Paredes ➔
Según Alexis Coello, nació en 1875 en Miranda, Carabobo. Fue testigo presencial del bombardeo de 1902 mientras era ayudante del general Vicente Emilio Mora. En 1929, desde Nueva York, escribió una correspondencia a José Rafael Pocaterra detallando las mentiras de Cipriano Castro durante el conflicto.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - La Carta de Carlos Brandt de 1929 ➔
Según Alexis Coello, conocido como "El Mocho Hernández", lideró la Revolución Nacionalista que estalló el 26 de octubre de 1899. Logró reunir un ejército de más de mil hombres entre caudillos regionales y tropa para oponerse al gobierno de Cipriano Castro, destacando por realizar proselitismo mediante una campaña electoral al estilo moderno.
📄 Crónica: El municipio Juan José Mora y la Revolución Nacionalista ➔
Según Alexis Coello, este egregio valenciano nació el 18 de diciembre de 1889. Incursionó tempranamente en el periodismo de protesta contra Cipriano Castro, lo que le valió su primera prisión en 1907 en el castillo de Puerto Cabello y San Carlos a los 17 años. Fue un encarnizado enemigo de las dictaduras de Castro y Gómez, utilizando su verbo, ironía y sátira en obras como 'Memorias de un venezolano de la decadencia'. Tras la muerte de Gómez, desempeñó cargos como Senador por Carabobo, Ministro de Trabajo y Comunicaciones, y Embajador en Londres, Brasil y la Unión Soviética.
📄 Crónica: José Rafael Pocaterra ➔
Citado por Alexis Coello por sus elocuentes palabras respecto a la sucesión de la lucha contra la dictadura, señalando que Pocaterra tomó la bandera de Antonio Paredes tras el fusilamiento de este último.
📄 Crónica: José Rafael Pocaterra ➔
Según Alexis Coello, nació en Valencia el 20 de mayo de 1895. Fue el primer cronista oficial nombrado por una municipalidad en Venezuela, designado por el Concejo Municipal de Caracas el 15 de enero de 1945. Destacó como un autodidacta contumaz y autor de obras como "Cubagua", "La Ciudad de los Techos Rojos" y "El Hombre de la Levita Gris". Falleció en Caracas el primero de octubre de 1964.
📄 Crónica: Signos en el Tiempo de Enrique Bernardo Núñez ➔
Según Alexis Coello, fue amigo de infancia y de estudio de José Rafael Pocaterra, con quien compartía travesuras y correrías por las calles de Valencia.
📄 Crónica: José Rafael Pocaterra ➔
Según Alexis Coello, presentó ante el Concejo Municipal del Distrito Federal el proyecto de "Ordenanza sobre defensa del patrimonio histórico de la ciudad de Caracas", aprobada el 23 de diciembre de 1944, que permitió la creación de la figura del cronista.
📄 Crónica: Signos en el Tiempo de Enrique Bernardo Núñez ➔
Según Alexis Coello, fue un general que mantuvo una abierta enemistad con Antonio Paredes. Ejerció como jefe civil y militar de la plaza de Puerto Cabello y fue candidato a la presidencia del estado Carabobo con el apoyo de Joaquín Crespo.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Antonio Paredes ➔
Según Alexis Coello, apodado "El mocho Hernández", fue Ministro de Fomento antes de liderar la Revolución Nacionalista. El autor destaca que fue el primer político en realizar proselitismo mediante una campaña electoral de estilo moderno y comandó un ejército de más de mil hombres.
📄 Crónica: El municipio Juan José Mora y la Revolución Nacionalista ➔
Según Alexis Coello, fue el hijo epónimo de Morón y jefe federalista autorizado en 1866 para distribuir las tierras de 'Casas de Tejas' entre los combatientes de la Federación. Murió sin poder ejecutar dicha medida justiciera.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Casas de Tejas ➔
Según Alexis Coello, fue combatido por José Rafael Pocaterra a través de la prensa internacional y libros. Su muerte ocurrió en 1935, año tras el cual Pocaterra visitó su tumba en 1936.
📄 Crónica: José Rafael Pocaterra ➔
Según Jesús Prieto Soto, en 1910 declaró a la comunidad de Morón bajo su pertenencia y envió tropas a trabajar la tierra, manteniéndola bajo su posesión hasta su muerte.
📄 Crónica: Testimonios de una época ➔
Según Jesús Prieto Soto, fue un hombre inteligente y culto de Puerto Cabello que regentó la escuelita donde aprendieron a leer y escribir los hijos de Morón.
📄 Crónica: Testimonios de una época ➔
Según Alexis Coello, fue ministro durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez y adquirió la posesión 'Casas de Tejas' en 1955 a través de una compra al Banco Agrícola y Pecuario. Luego vendió dichos terrenos al Ministerio de Minas e Hidrocarburos.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Casas de Tejas ➔
Según Jesús Prieto Soto, compró las tierras de Morón al Banco Agrícola y Pecuario a bajo precio para luego venderlas onerosamente al instituto de petroquímica.
📄 Crónica: Testimonios de una época ➔
El municipio Juan José Mora y la Revolución Nacionalista
La llamada Revolución Nacionalista liderada por José Manuel Hernández "El mocho Hernández" estalló en Venezuela el 26 de octubre de 1899, pocos días antes el "mocho" se había juramentado como Ministro de Fomento del presidente Cipriano Castro.
El "mocho Hernández" logra reunir una gran cantidad de seguidores, entre caudillos regionales y tropa forma un ejército de más de mil hombres para hacerle una férrea oposición al gobierno de Castro; quizás el "mocho" fue el primer político en la historia de Venezuela que realizó su proselitismo mediante una campaña electoral al estilo moderno, pero además al presidente Castro le hizo la guerra o "guerrillas" como las llamaba el propio gobierno.
En Puerto Cabello, Morón y Urama se congregaban los partidarios del "mocho Hernández" o "mochistas" para hacerle la lucha armada al régimen castrista.
Diversos testimonios encontramos al respecto, en las correspondencias que giraban los funcionarios subalternos del gobierno jefes civiles y militares, alguaciles, jefes aduaneros etc.
al presidente Cipriano Castro y que están publicadas en el Boletín del Archivo Histórico de Miraflores (1972) números 71, 72, 73, editados por la Secretaría de la Presidencia de la República, Caracas.
En este sentido, Federico Escarrá le dice al presidente Cipriano Castro en comunicación fechada en Puerto cabello, el día 21 de febrero de 1900, lo siguiente: "tengo el gusto de dirigirle esta carta para notificarle mi última correspondencia telegráfica, sobre la cual me permito llamar la atención de usted por contener puntos de importancia para la definitiva pacificación del litoral occidental y e las costas de Urama y Morón...
así como es de necesidad de otra guarnición de 50 hombres en Urama que destruya la guerrilla que por allá merodea, mantenga expedita la vía de San Felipe a este puerto y garantice la paz por esos importantes contornos" (1972, 92).
Para tales efectos Escarrá recomendó al presidente Castro que nombrara jefe de Urama al General Santiago Corona para acabar con las guerrillas mochistas y asegurar las vías.
Posteriormente, el mismo Federico Escarrá en otra correspondencia 30 de marzo de 1900-le informa a Castro que "tengo el gusto de decirle que el Distrito se halla en completa paz, lo único que venía destruyendo la atención eran las guerrillas de Urama, las cuales han sido destruidas...
le suplico también algunas raciones para la compañía de Betancourt, en Urama la cual como sabe usted, se organizó para perseguir las facciones de la costa" (1972, 225).
Otro subalterno, León Ponce, le informa a Castro sobre los espías y simpatizantes de la Revolución Nacionalista, acusa de deslealtad a varios generales del régimen incluido el jefe del Castillo Libertador, acusa a la Casa Blhom como "revolucionaria y auxiliadora de ellos", también hace lo mismo contra el "Club Venezuela" y con los empleados ingleses del "Ferrocarril Bolívar" diciendo que son mochistas y contrabandistas.
Ponce vuelve a señalar, en otra correspondencia, sobre la incidencia mochista en la zona "...
y de Morón, Sanchón y Urama donde actualmente tienen tres días en continua lucha", (1972, 150).
Finalmente, Elías Maduro se dirige a Cipriano Castro en marzo de 1900, con el siguiente mensaje "parte de las Fuerzas del batallón que comando llegaron felizmente a Urama, punto éste ocupado por guerrillas revolucionarias; y como quiera que las fuerzas del General Julio Salvatierra han concurrido últimamente a dicho lugar.
Es de esperarse de un momento a otro, un golpe certero contra los facciosos, dadas las órdenes que al efecto he dado al primero de los jefes de aquellas fuerzas.." (1972, 134).
José Rafael Pocaterra
Este egregio valenciano nació un 18 de diciembre de 1889. El volcán de su personalidad lo va a conducir por los senderos turbulentos de la acción política que a la sazón resultaba extremadamente riesgoso para todo aquél que desafiara el orden reverencial que pretendía el déspota perpetuar, erguido sobre la sangre derramada de los mártires, sobre los corazones palpitantes encerrados en los oscuros claustros de la rotunda y los castillos carcelarios y sobre la lenta agonía de los desterrados. José Rafael Pocaterra fue amigo de infancia y de estudio del Dr. Enrique Tejera, juntos transitaban por las calles de Valencia con sus travesuras y correrías. El mismo Pocaterra nos describe así sus primeros pasos: "No he sido niño prodigio, ni bachiller, ni toco ningún instrumento. A mi madre le debo la vida, a los demás, nada. Cuando murió mi padre, todavía no terminaba yo de echar los dientes, después, la existencia me enseñó a tener colmillos y garras; más tarde la piedad humana me ha enseñado a sonreír". Su inquieto espíritu y su gran fogosiLa Voz del Cronista José Rafael Pocaterra dad lo llevó tempranamente a incursionar en el periodismo de protesta contra el régimen de Cipriano Castro y a la vez a precipitar su prisión, en el año de 1907, en el castillo de Puerto Cabello y en las celdas de San Carlos por un período de año y medio. Este cautiverio a su tierna edad (salió a los 17 años de edad) templó su carácter y marcó la efervecencia en su lenguaje y el apasionamiento que le imprimió a sus actos. Hombre valiente, tenaz, indomable de un lenguaje directo, descarnado, sin adorno. Llegó a decir, en 1917, lo siguiente: "Pienso y siento en venezolano. Esto me ha librado de influencias literarias extrañas y me inspira un saludable temor a los preciosistas, a los orfebres y a los cacógrafos preñados de gramática... Por lo demás, repito que quiero que se me considere fuera de la literatura". Castro y Gómez tuvieron dos encarnizados enemigos. Ambos nacidos en Carabobo. Al primero lo adversó Antonio Paredes en el campo de batalla, en los calabozos, en la calle con su rebeldía y sus acciones cargadas de audacia, de arrojo sin igual que solo la muerte truncaría un 17 de febrero de 1907, fusilado por órdenes de Castro. Este valenciano ingratamente olvidado no le dio cuartel al presidente Castro. El otro, Pocaterra, lucho con toEscritor y político José Rafael Pocaterra. das sus fuerzas y capacidades con el dictador Gómez. Con su verbo encendido en los escritos, su ironía y su sátira plasmados en artículos de la prensa internacional, en revistas, en sus libros, que crearon un ambiente propicio para el desmedro moral del régimen gomecista. Saliendo el joven Pocaterra de la cárcel moría Paredes. Uno era la continuación del otro, parecía un luchador y el otro tomaba sus banderas para la defensa de la patria oprimida. Cual más digno sucesor uno del otro. Con el mismo ahinco, con la misma voluntad, con la misma valentía, con la misma violencia se combatía al sátrapa opresor. Las palabras del cronista valenciano, Alfonzo Marín son muy elocuentes al respecto. "Cuando el General Antonio Paredes fue fusilado... Ya José Rafael Pocaterra estaba calentando el brazo para enfrentarse a la dictadura. Pocaterra iba a ser, de este modo, una especie de sucesor de Paredes en esta lucha interminable. Tomaría su bandera para mantenerla muy en alto". Pocaterra vivió muchos años en el exilio, se radicó en Canadá donde mantuvo una fructífera actividad como escritor de donde sobresale su mayor obra: Memoria de un venezolano en la decadencia. En aquél país se casó con Doña Martha de Pocaterra. Después de la muerte de Gómez regresa al país para desempeñar importantes cargos públiCOS. Senador Estado por el Carabobo, Ministro de Trabajo y Comunicaciones, Presidente del Estado Carabobo, Embajador en Londres, Brasil y la Unión Soviética. Este ilustre escritor y político va a retornar a Canadá por razones personales y políticas donde fallece un 18 de abril de 1955. El cadáver de Pocaterra es traído a Valencia a pesar de la oposición del gobierno Perezjimenista, gracias a un hermoso gesto de la municipalidad de Valencia y atendiendo a lo que él escribió. "Ya nevadas mis cienes / no estoy buscando gloria / -si alguna tengo, tú la tienes- / gloria que ultrajaría mi conciencia, / he buscado en la historia / y he encontrado a Valencia. / Solamente he querido / y te lo pido arrodillado, / anciano, preferido / que me des el puñado / de esta tierra natal para mi olvido. Pocaterra no guardo rencor a sus enemigos. En 1924 (cuando murió Cipriano Castro) escribió lo siguiente. "Veintiséis años de vergüenza y humillación nacional ¡Descanse en paz el general Cipriano Castro! Es horrible lo que me ocurre, le odié en vida, le combatí, le clavé en la picota de mis libros, y hoy muerto, desde el fondo de mi sangre venezolana, la admiración a su valor, a su energía, a su inteligencia, a haberse hecho a puño propio desde un remoto villorrio perdido en las vueltas de la cordillera sacude mis nervios y cubre su recuerdo con una honda simpatía, con un deseo absurdo de que no hubiese sido lo fue que para no tener que decir lo que dije". Y en ocasión de la muerte de Gómez, en 1936, en visita a la tumba del dictador dijo. A 1
El municipio Juan José Mora y la Revolución Nacionalista
La llamada Revolución Nacionalista liderada por José Manuel Hernández -"El Mocho Hernández"estalló en Venezuela el 26 de octubre de 1899; pocos días antes el Mocho se había juramentado como Ministro de Fomento del presidente Cipriano Castro. El Mocho Hernández logra reunir una gran cantidad de seguidores, entre caudillos regionales y tropa forma un ejército de más de mil hombres para hacerle una férrea oposición al gobierno de Castro; quizás el Mocho fue el primer político en la historia de Venezuela que realizó su proselitismo mediante una campaña electoral al estilo moderno, pero además al presidente Castro le hizo la guerra o "guerrillas" como los llamaba el propio gobierno. En Puerto Cabello, Morón y Urama se congregaban los partidarios del "Mocho Hernández" o "mochistas" para hacerle la lucha armada al régimen castrista. Diversos testimonios encontramos al respecto, en las correspondencias que giraban los funcionarios subalternos del gobierno -jefes civiles y militares, alguaciles, jefes aduaneros, etc.al presidente Cipriano Castro y que están publicadas en el Boletín del Archivo Histórico de Miraflores (1972) números 71, 72, 73 editadas por la Secretaría de la Presidencia de la República, Caracas. En este sentido, Federico Escarrá le dice al presidente Cipriano Castro en comunicación fechada en Puerto Cabello, el día 21 de febrero de 1900, lo si-. guiente: "Tengo el gusto de dirigirle esta carta para notificarle mi última correspondencia telegráfica, sobre la cual me permito llamar la atención de usted por contener puntos de importancia contener puntos de importancia para la definitiva pacificación del litoral occidental y de las costas de Urama y Morón... así como es de necesidad de otra La Revolución Nacionalista liderada por "El Mocho Hernández". guarnición de 50 hombres en Urama que destruya la guerrilla que por allá merodea, mantenga expedita la vía de San Felipe a este puerto y garantice la paz por esos importantes contornos" (1972, 92). Para tales efectos Escarrá recomendó al presidente Castro que nombrara jefe de Urama al general Santiago Corona para acabar con las guerrillas mochistas y asegurar las vías. Posteriormente, el mismo Federico Escarrá en otra correspondencia -30 de marzo de 1900- le informa a Castro que "tengo el gusto de decirle que el Distrito se halla en completa paz, lo único que venía destruyendo la atención eran las guerrillas de Urama, las cuales han sido destruidas... le suplico también algunas raciones para la compañía de Betancourt, en Urama, la cual como sabe usted, se organizó para perseguir las facciones de la costa" (1972, 225). Otro subalterno, León Ponce, le informa a Castro sobre los espías y simpatizantes de la Revolución Nacionalista, acusa de deslealtad a varios generales del régimen incluido el jefe del Castillo Libertador, acusa a la Casa Blohm como "revolucionaria y auxiliadora de ellos", también hace lo mismo contra el "Club Venezuela" y con los empleados ingleses del "Ferrocarril Bolívar" diciendo que son mochistas y contrabandistas. Ponce vuelve a señalar, en otra correspondencia, sobre la incidencia mochista en la zona 66 ... y de Morón. Sanchón y Urama donde actualmente tiene tres días en continua lucha" (1972, 150). Finalmente, Elías Maduro se dirige a Cipriano Castro en marzo de 1900, con el siguiente mensaje: "Parte de las fuerzas del batallón que comando llegaron felizmente a Urama, punto éste ocupado por guerrillas revolucionarias; y como quiera que las fuerzas del general Julio Salvatierra han concurrido últimamente a dicho lugar. Es de esperarse de un momento a otro un golpe certero contra los facciosos, dadas las órdenes que al efecto he dado al primero de los jefes de aquellas fuerzas".. (1972,134).
Libro Crónicas desde Morón - La Carta de Carlos Brandt de 1929
En una correspondencia que desde Nueva York enviara Carlos Brandt al notable escritor y político carabobeño José Rafael Pocaterra, el 8 de enero de 1929, le explica las causas y los detalles del bombardeo por parte del acorazado inglés "Charybdis" y el alemán "Viñeta" a los fuertes de Puerto Cabello en el año 1902. Brandt apunta que estos hechos constituyen la página más oscura de nuestra historia y que su contenido no es muy conocido por los venezolanos por el temor, que ese entonces, se le tuvo al presidente Cipriano Castro y por el patriotismo.
El origen de los hechos -según él- radica en que unos borrachos impertinentes con ínfulas patrioteras se introdujeron al vapor mercante inglés "Topace", sometiendo al capitán y a los marineros.
Estando prisioneros los ingleses, los amenazaron con cortarles el guargüero y despojaron al "Topace" de su bandera británica. No obstante, uno de los marineros pudo izar otra bandera pidiendo auxilio, señal que fue captada por el navio de guerra "Vinneta", que luego se la transmite al "Charybdis", que se hallaba en La Guaira.
El resultado fue el ultimátum que pusieron los ingleses pidiendo satisfacción por el ultraje a la bandera británica que habían pisoteado, escupido y roto a bordo del mismo vapor inglés.
Castro se negó a dar la satisfacción, pues esperaba que actuaran los fuertes de Puerto Cabello,... que por cierto no tenían sino cañones antiguos de esos de carga por el hocico, amén de dos cañoncitos de carga por el ondulo. Castro engañó a la población de puerto Cabello no dejándole saber la verdad, es decir, que se iban a bombardear los fuertes únicamente; no habría salido la gente dando gritos para la sabana, ni se habrían abandonado las casas sin cerrarlas, incluso los establecimientos mercantiles.
Castro engañó a los jefes de las fortalezas diciéndoles que todo se iba a arreglar amistosamente. En vista de esto, al jefe del Castillo lo sorprendieron los cañonazos a su fortaleza mientras estaba amolándole las espuelas a un gallo. En ese oficio estaba, recostado de la comandancia en una silla de cuero, cuando le reventó el primer tiro.
El jefe del vigía, a quien le habían dicho que todo estaba ya arreglado, tenía sus dos cañoncitos atacados con pólvora y taco, para la salva que se iba a dar. Al romper el "Charybdis" los fuegos sobre el castillo, el jefe del vigía, para desahogar su indignación disparó sus dos cañones con taco.
Fueron los últimos, pues un segundo más tarde yo vi como los certeros tiros del "Viñeta" desmantelaron dichos cañones. No hubo heridos, sólo el rasguño del jefe del vigía cuando se tiró al suelo. Hasta última hora Castro estuvo engañando a todo el mundo, a todos sus oficiales, a todo el gobierno de Puerto Cabello. Yo era entonces ayudante del jefe civil, el Gral. Vicente Emilio Mora, hombre de honradez, valor y modestia pocas veces hallado en nuestros políticos. Desgraciadamente murió al poco tiempo. Hasta última hora Castro estuvo ofreciendo dar la satisfacción que se le pedía, pero no la daba. Por fin la dio cuando terminaba el plazo del ultimátum. De manera que Castro pidió perdón, y siempre recibió sus nalgadas.
El vapor "Viñeta" que bombardeó el vigía se posesionó de él y el "Charybdis" que había atacado el castillo se quedó con éste... Se me olvidaba decirle que con motivo de los embustes de Castro, quien tenía a la guarnición de Puerto Cabello sin saber lo que sucedía en el momento del bombardeo, creyendo que se traba de bombardear la ciudad, salieron las tropas disparando, botando en el trecho de Puerto Cabello a Borburata, 500 máusers que recogieron las guerrillas "mochistas".
Yo vi al jefe Gral. Secundino Torres, a pesar de su fama de valiente, pasar volando como una flecha. Le llevaba más de tres cuadras de delantera a sus soldados. Naturalmente que el que esto escribe también corrió, pero tengo circunstancias atenuantes que otra vez le referiré. El general Mora fue el único que no corrió..".
El general Vicente Emilio Mora pertenecía a una familia con tradición militar, los generales Juan José y José Félix Mora fueron connotadas figuras castrenses en el espectro carabobeño. Vicente Emilio se destacó en el campo militar en donde obtuvo el grado de General de Brigada. Fue el encargado de dirigir los actos que se realizaron como homenaje postumo al general Joaquín Crespo. Se había radicado en Puerto Cabello después de abandonar la milicia durante el gobierno de Ignacio Andrade, para dedicarse a su vida privada.
Carlos Brandt nació en 1875 en Miranda, en el occidente de Carabobo. Desde pequeño vivió en Puerto Cabello, donde nació su hermano Augusto, una de las figuras más notables de la música en Carabobo.
Libro Crónicas desde Morón - Casas de Tejas
A propósito de la venta de los terrenos municipales por parte del Ayuntamiento moronense resulta pertinente rememorar algunos aspectos relacionados con la tenencia de la tierra en nuestro municipio.
Bien sabido es que un tiempo después del descubrimiento y la conquista de Venezuela, la corona española ordenó el repartimiento de tierras entre los conquistadores y avanzados con la finalidad de hacer posible el poblamiento de tierras incultas, otras veces se practicó en forma descarada el despojo a la comunidades indígenas. Esto conllevó a la concentración de la propiedad territorial en manos de los blancos criollos. Durante y después de la Guerra de Independencia sobrevinieron nuevos propietarios: los héroes y caudillos militares del momento.
Ya en la vida republicana se suscitaron una serie de guerras intestinas cuyo objetivo era la búsqueda del poder y, generalmente el éxito se coronaba con el apropiamiento de nuevas tierras por parte de los generales y oficiales de alto rango de los vencedores. Ninguna de estas refriegas se tradujo en tierras ni beneficios para los campesinos y tropas rasas de los ejércitos.
Quizás la que tuvo mayor orientación social fue la Federación, que pudo atraer tras su consigna de "Tierras y hombres libres" a grandes contingentes de campesinos y sectores depauperados de la población. En Morón, su hijo epómmo general Juan José Mora, baluarte de la lucha federalista, fue autorizado por el Ministerio de Fomento mediante la resolución del Ejecutivo Nacional de fecha 25 de junio de 1866 para que distribuyera entre los servidores de la causa Federal las tierras perteneciente a la posesión "Casas de Tejas" cuyos linderos eran los siguientes: por el naciente, terreno de Sanchón, propiedad del general José Félix Mora. Poniente, terrenos de Alpargaten que se dividen en el lugar denominado Piedra de San Vicente, línea recta, norte a sur, a partir del mar hacia las cumbres altas de la serranía. Norte, el mar. Sur, las mismas cumbres altas agua abajo.
confinados al castillo Libertador en Puerto Cabello. Obviamente las tierras en cuestión pasarían al patrimonio de los gobernantes gomecistas.
A raíz de la muerte del dictador Gómez, el estado confisca todas sus pertenencias. La Posesión "Casas de Te/as "pasa a ser propiedad de la nación y como tales son vendidos por el Banco Agrícola y Pecuario, en 1955, al general Mazzei Carta, ministro durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez. Posteriormente el general Mazzei Carta le vende al Ministerio de Minas e Hidrocarburos. En la actualidad estos terrenos responden a diversos dueños, siendo el mayor propietario el Estado venezolano a través de diferentes empresas asentadas en la zona. Un lote de estos terrenos pertenecientes al Ministerio de Energía y Minas fueron cedidos en 1990 a la municipalidad moronense.
El general Mora muere "sin ejecutar aquella medida justiciera embargo, el mencionado decreto fue ratificado por el Presidente en el Consejo de Ministros el 19 de enero de 1987 y a la vez ordena al Presidente del estado Carabobo que proceda al levantamiento de los planos y a las mediciones respectiva para otorgar los títulos de los terrenos, en forma gratuita, a los beneficiarios.
En un par de años se produciría la Revolución Restauradora del general Cipriano Castro y con ella el ascenso de los andinos al poder acabando con la hegemonía de los liberales. Los andinos no sólo acapararían los puestos en la administración pública sino que también obtendrían del régimen, en forma excluyente, todas las prebendas generales por una nación que era manejada como si fuese una hacienda particular, ese fue el sentido que el general Gómez imprimió a su gobierno. No obstante lo anteriormente dicho, para 1910 el registrador principal del estado Carabobo, Francisco Seittiffe da fe de la existencia en sus archivos de la gaceta oficial de 1897 contentiva de la resolución sobre la posesión de "Casas de Tejas".
Libro Crónicas desde Morón - Antonio Paredes
Nació en Valencia el 17 de mayo de 1869, hijo del matrimonio del general Manuel Antonio Paredes con doña Amelia Domínguez. Es uno de los venezolanos más relevantes y más olvidados de la historia de fines del siglo XIX y primera década del XX. Creció entre cuentos y hazañas de guerreros, gozaba de una amplia tradición familiar de armas y milicias. Su tía abuelo Juan Antonio Paredes, alcalde de Mérida, fue uno de los primeros que proclamaron la Independencia en aquella ciudad en 1810. Su padre peleó al lado de Joaquín Crespo. Su abuelo José de la Cruz paredes luchó en la Independencia bajo las órdenes de Sucre y de Bolívar, y acompañó a éste en sus minutos finales en Santa Marta. Refiriéndose a este ilustre abuelo, nuestro personaje dijo, cuando niño: "Yo llevaré su espada cuando vaya a la guerra".
El general Antonio Paredes fue un hombre muy controversial, valiente, audaz, incansable, adversario que ni pide ni da tregua, franco, orgulloso y honesto. Se inicia como militar defendiendo la "Revolución Legalista" de Joaquín Crespo, para luego enfrentarlo decididamente cuando el caudillo guariqueño prefiere al general José Félix Mora por encima de él en algunos episodios de la política carabobeña. Con el general Mora mantuvo una abierta enemistad desde los días cuando él era jefe del castillo de Puerto Cabello y Mora jefe civil y militar de la plaza.
Los sucesos de la supuesta venta del cañón de Pavía y los enredos de un bochinche callejero en los predios del castillo, donde el general Mora, en ambos casos culpaba a Paredes, sirvieron de acicate. Luego se enfrentarían de nuevo cuando Mora es candidato a la presidencia del estado Carabobo y Paredes lo adversa apoyando la candidatura de Joaquín Berríos. Paredes diría de Mora: "El más pérfido de mis enemigos ", "no me ocuparía de él (Mora)y sus calumnias si no hubiera tenido la osadía de venir a proclamar su condición de favorito de Crespo para la presidencia del estado ", "dos veces me ha calumniado inicuamente".
Pero la verdadera oposición cruenta y hasta la muerte se la hizo al presidente Cipriano Castro. Con las armas en las manos, escribiendo en los periódicos, en panfletos, en las calles, hablando con la gente. Después diría: "A ninguno convencí con mis prédicas".
Su incansable lucha contra Castro y lo infructuoso de sus esfuerzos lo llevaron a escribir en su exilio en Trinidad el "Diálogo de ultratumba con dos generales" (se refiere a su padre y a su abuelo); escribe paredes: "Cinco años lleva Castro en el Poder. Cinco años lleva Antonio Paredes en la oposición. Oposición que le ha costado guerra, cárcel y destierro ". De pronto interrumpe su relato y se pregunta: "¿Estaré loco? ¿Todas mis campañas son inútiles? ¿Continuará Cipriano Castro en el poder? ¿Y entonces voy a quedar en ridículo? ¿La gente seria dirá que y o he debido haberme quedado callado y dejado que Castro hiciera su voluntad, y se reirán de mí? ¿Crees, padre, que llegaré a ser objeto de la burla de los muchachos?". El padre ha debido responderle, pues Paredes replica: "Es verdad, padre, los hombres como yo nunca quedamos en ridículo, pues en todo caso nos queda el camino de la muerte".
Sus ansias de lucha y ganas de vencer, la impotencia, lo llevan hasta el delirio; exclama: "Yo correré a Venezuela armado con una espada, con un fusil, con una lanza. No tengo con qué comprarlos, pero me los regalarán, y si no hay quien me regale nada, iré armado con una pica de madera que fabricaré yo mismo con la madera de los bosques de Dios, y si no hay buque que me lleve de balde, me iré a nado con la pica en la boca, cruzaré el mar a nado para estar con mis compatriotas en ese día de la grandeza y de la dignidad".
Paredes se ve obligado a abandonar Trinidad después que le decomisaron un lote de armas con las que pretendía invadir Venezuela. ¿A dónde ir? Decidió venir a Venezuela, a sabiendas de que le esperaba la muerte. Sale de Trinidad el 4 de febrero de 1907 con 13 acompañantes. Desembarca en Pedernales y ocupa varios caseríos. Busca el camino de Ciudad Bolívar. El gobierno se da cuenta de la invasión de Paredes y sale en su búsqueda. Paredes es capturado el 12 de febrero; amarrado con mecate es llevado ante el jefe del gobierno local; cuando está frente al funcionario, le grita: "Máteme, pero no ve vaya a vejar". No lo mataban aún.
Le dieron de comer y botó unas guayabas que llevaba en los bolsillos. El presidente Cipriano Castro dio, mediante un telegrama en clave, la orden para el fusilamiento de Paredes. En el amanecer del 15 de febrero es sacado de los camarotes del vapor donde lo llevaban y le dice uno de los verdugos: "Levántese, que lo vamos a conducirá otro barco". Paredes se sonrió y dijo: "Es para matarme, sabía que jugaba la vida al poner los pies en Venezuela. Vamos". Fueron sus últimas palabras. Al salir del camarote, es destrozada su cabeza a tiros.
Como lo prometió a su padre, ya no se burlarían de él. Su cadáver fue echado a las aguas del Orinoco. Castro es acusado y se le dicta auto de detención por este crimen, sentencia que no se cumplió porque para la fecha ya el Cabito estaba en el exterior. El cadáver de Paredes es rescatado y trasladado a Caracas con honores. Fue sepultado con actos y homenajes oficiales. Su sueño se cumplió a medias: lo recibieron con honores y lo aclamaron en Caracas, pero no entró triunfante, sino muerto.
Testimonios de una época
Valiéndome del libro del periodista zuliano Jesús Prieto Soto, voy a extraer algunos testimonios de dos viejos moroneros sobre el Morón bucólico de la época pre-industrial. El primero es de Juan Julián Laguna, propietario de la carnicería ubicada en los alrededores de la hoy Plaza Bolívar. Nos dice Juan Julián: "Morón a principios del siglo XX, era un pueblecito con una sola callecita de tierra y las casas se encontraban salteadas, una aquí, y otra por allá". Las Principales familias eran las formadas por los Betancourt, los Montero, los Laguna, Arias y Lamas. La actividad económica provenía de la agricultura y de la labranza de maderas. Eran conucos. El único con potrero y ganado era Ramón Betancourt que tenía los fundos "Barón" y "Carmelo". El primero al norte y el segundo al sur. La escuelita donde aprendimos a leer y escribir los hijos de Morón estaba regentada por Manuel Vicente Ayesta de Puerto Cabello, todo un caballero, hombre inteligente y culto. Mi maestro que a través de toda una vida siempre lo he admirado. Las costas del municipio Juan José Mora rememora la historia de esa entidad. Entonces no se conocían médicos ni medicinas patentadas. Nos curaban nuestras solitas madres con bebedizos vegetales, la medicina criolla. La placidez de Morón era total. El derecho a trabajar la tierra lo recibimos los nativos como herencia de nuestros antepasados federalistas. Al tomar el poder el General Cipriano Castro intentó hacerlas suyas. Aún estaban vivos muchos de los combatientes federales y en comisión elevaron recaudos ante Cipriano Castro, tuvo la gallardía de reconocer los derechos reclamados por los nativos. El General Juan Vicente Gómez en 1910 declaró a la comunidad de Morón bajo su pertenencia y mandó tropas a trabajarla, costumbre del gomecismo. Tierra que mantuvo bajo su posesión hasta su muerte ocurrida en diciembre de 1935 (...) luego la gente del cambur invadió las tierras y se presentaron disputas. Aquello se convirtió en un lío. El gobierno de López Contreras decretó la reincorporación de las tierras de Morón al patrimonio nacional (bajo custodia del Banco Agrícola y Pecuario). Al Banco Agrícola y Pecuario se las compra el General Mazzei Carta, Ministro de la Defensa del dictador Marcos Pérez Jiménez. El primero compró a precio de gallina flaca y se las venden onerosamente al instituto de petroquímica (IVP). Y la petroquímica cancela las bienhechurías a los propietarios de Morón a precio. irrisorios. "Fíjese - continua Juan Julián el caso de injusticia y arbitrariedad de Petroquímica con nosotros. A mí me pagaron por las matas de coco que tenía en un fundito que valía diez mil bolívares la irrisoria cantidad de 4.897 bolívares. Otros salieron peor que yo. Víctimas de estos atropellos fueron entre otros Juan Eugenio Borges, Juan, Elías y Teótimo Rodríguez, Carlos Mendoza". Escuche a este cronista todos los domingos de 8 a 9 am por la emisora caribeña en el programa "Crónicas en domingo".
Signos en el Tiempo de Enrique Bernardo Núñez
Las iniciales arriba señaladas corresponden a Enrique Bernardo Núñez, tal como el firmaba sus artículos de prensa en los diferentes periódicos y revistas del país, sobre todo, su conocida columna "Signos en el Tiempo" que publicaba en los diarios capitalino El Imparcial, El Universal, El Nacional y "El Nuevo Diario" de Laureano Vallenilla Lanz, también colaboraba con las revistas Balikin y Elite.
¿Quien fue Enrique Bernardo Núñez? Pues bien, fue el primer cronista oficial nombrado por una municipalidad en Venezuela, hecho éste que ocurrió el 15 de Enero de 1945 cuando el Concejo Municipal de Caracas lo designa mediante una elección (el otro candidato era el Poeta Carlos Augusto León).
Hoy estamos sacando este trabajo porque el cronista mayor -como le llamamosDon Enrique Bernardo Núñez acaba de cumplir 50 años, medio siglo de su desaparición física ocurrida en Caracas el primero de octubre de 1964.
En Venezuela no existía la figura del cronista oficial de la ciudad, se comienza hablar de ello cuando por primera vez, en el Concejo Municipal del Distrito Federal, el concejal para entonces, Gonzalo Barrios presenta ante la cámara un proyecto de ordenanza denominado: "Ordenanza sobre defensa del patrimonio histórico de la ciudad de Caracas", la cual se aprobó el 23 de diciembre de 1944.
El mismo concejal señaló posteriormente lo siguiente: "Este acontecimiento (la aprobación de la ordenanza y la elección del cronista) debemos registrarlo como uno de los más felices en la evolución de nuestro país".
Enrique Bernardo Núñez nació en Valencia el 20 de mayo de 1895. Cada 20 de mayo se celebra nacionalmente ese día, como día del cronista venezolano, en su honor. Además de escritor fue diplomático y periodista. Pasó su infancia en Valencia donde estudió las primeras letras, a los 15 años (1910) se fue a Caracas a estudiar, se inscribe en la UCV en medicina y en derecho como oyente. Las necesidades económicas lo obligan a dejar los estudios y a trabajar en modestos empleos; debido a esto no volverá a los estudios formales y se convertirá en Enrique Bernardo Núñez también fue diplomático y periodista. un lector empedernido en un autodidacta contumaz.
En 1917 comenzó a publicar en periódicos sus artículos y en 1918 aparece publicada su primera novela: "Sol Interior", este mismo año gana los juegos florales en la mención historia con su ensayo: "Bolívar Orador".
Su obra máxima fue la novela de "Cubagua" editada por primera vez en París en 1931. Su obra literaria es extensa y no la vamos a nombrar aquí, sólo mencionaremos sus obras cumbres como "La Ciudad de los Techos Rojos" (referida a las calles y esquinas de Caracas), "El Hombre de la Levita Gris" (referido al presidente Cipriano Castro), La Galera de Tiberio, entre otros.
E.B.N era un hombre enigmático, duro y exigente consigo mismo, se cuenta que la totalidad de la edición de su libro "La Galera de Tiberio" las echó a las aguas del Río Hudson en Estados Unidos por no estar conforme con su contenido.
Sin embargo, su valor intelectual y moral es inmenso.
Nunca perdió su arraigo popular a pesar de lo exitoso de su carrera; una vez señalo: "El pueblo mismo es el cronista por excelencia" y también dijo: "una ciudad sin historia, sin tradición propia, es decir, sin espíritu, no es digna de este nombre. No puede llamarse propiamente ciudad".
Para finalizar, traemos una expresión del cronista de San Antonio de los Altos, el poeta Antonio Trujillo; estas palabras fueron dirigidas al cronista de Punto Fijo Guillermo de León Calles, pero también pueden ser para E.B.Nu otro cronista de los de verdad: "a un cronista lo elige la tierra, nunca el municipio, lo elige una rama, la niebla o esa espina en el cuerpo y cío de los pájaros.
Un cronista, es el destino de la arcilla y de la sangre, si un río invisible lo llama y toca en sus aguas el tiempo del hombre".