Requiem por el 96
Al finalizar este año no queda más que sentir añoranzas por aquellas cosas que nos agradaron y que nos condujeron efímeramente por las vías del regocijo y la felicidad.
Si alguien las tuvo, yo lo felicito.
Pero, generalmente la población venezolana asume despectivamente el transcurrir del año 96 y respira con alivio que el susodicho esté en sus estertores, a excepción hecha, claro está, de los parlamentarios y los grandes funcionarios de la administración pública así como también de los gerentes de Pdvsa y sus empresas filiales cuyos astronómicos sueldos le permiten ver la realidad con cristales de rosas y perfumes de gardenias.
El pueblo llano vivió una vez más la ley del embudo, les tocó la parte estrecha pero más pesada de la crisis: aumento de los impuestos, aumento en el precio de los servicios y el desmejoramientos de los mismos, desempleo, la agobiante inflación que pasó en este año a más del 100% sumó 2.029.000 nuevos pobres para alcanzar un total (con los que ya eran pobres) de 17.964.428 personas o sea un 84,68% de la población venezolana, según datos de la empresa Cifras Encuestadora.
Estas cifras reveladoras dan tristeza en un país que se ufana de tener casi quince mil millones de dólares en reservas internacionales y riquezas naturales por doquier.
¿Será alentador el año de 1997? Esperemos que así sea para que el sacrificio del pueblo en el año que termina no haya sido en vano.
En Morón las cosas no han sido mejores.
Se nos muere el 96 y la avenida Falcón aún está inconclusa, los comerciantes de esta avenida, como Bernalcasar Moreno, Fernando Pérez, Manuel Rodríguez, Antonio Velásquez y Delfín Rodríguez le piden al niño Jesús que la terminen antes de que finalice el siglo XX.
Se nos va el 96 y los alumnos del Liceo Ambrosio Plaza continuarán oyendo las clases de pie, es decir sin pupitres, porque el gobierno no tiene real para eso, ni para la biblioteca de aula, ni para el aumento de sueldo a los educadores y para colmo la construcción del nuevo liceo para Morón va a paso de morrocoy por lo que seguirán los estudiantes sin cupo.
El ambulatorio y el Seguro Social están colapsados ¿qué raro? Lo sorprendente fuese que funcionaran.
Del cementerio de Morón nadie dice nada ni del acueducto de Boca de Yaracuy tampoco.
Las parrandas de navidad de este año están apagadas.
Me dice Emiro Reyes que las utilidades sólo alcanzan para medio vestir a los muchachos y que para llevar una hallaca a su casa tendrá que trabajar sobre tiempo, que ya no es como los tiempos cuando estaba Faustina viva que con sus numerosos cochinos sueltos proporcionaba la carne de cerdo a los zagaletones de entonces que armados de bates y palos exterminaron a esos nobles animales.
Nostálgico concluyó, ¡qué falta hace Faustina! Yanadie invita a nadie a su casa para comer hallacas y consumir licores.
Eran tiempos pasados, tiempos de bonanzas cuando se compartía, los amigos se peleaban porque cada quien quería ser el anfitrión, ahora es "cada quien pa'su saco" o tipo americano (refiriéndose al individualismo yanqui).
Eran los tiempos del difunto Perocito, que en una navidad le llegaron a su hogar los siguientes tercios: Juan Quintero, Henry Rodríguez, Cachucha, Veneno, Manuel Suárez y otros.
El resultado de esta visita fue costosa para Perocito: se comieron cuarenta hallacas, diez botellas de whiskyes importado, dos perniles y diversos pasapalos menores.
La francachela se terminó porque la esposa de Perocito -molestaexclamó ¡es que piensan acabar con todo! ¡Perocito tremendos amigos te gastas tú! Los comensales fueron saliendo uno a uno.
El último en salir fue Juan Quintero que al estar en el umbral de la puerta le dijo a Perocito: ¡hermano, regálame el hueso del pernil para mañana hacer una sopa! Indudablemente que hay anhelos por los tiempos pasados que indiscutiblemente fueron mejores.
Pero en el 96 no todo fue malo, también pasaron cosas buenas.
Celebro la nueva directiva de la Cámara de Comercio de Morón, compuesta por jóvenes empresarios emprendedores como Alfredo Mujica (presidente), Alberto Chirinos, Simón Rodríguez, Raquel de Ruiz, Ramones, Amelis y bajo la asesoría del "palo de hombre" Dr.
Jorge Silva Gutiérrez.
También fue positivo en el 96 lalaborcultural desplegada tanto en la casa de la cultura como en el Ateneo de Morón, valga un reconocimiento para Cecilia Nieto y Mireya Soto respectivamente.
Celebramos la inauguración de la nueva iglesia Santa Ana de Morón, obra que se debe al empuje del párroco Félix Escolar y que lo ha hecho merecedor de los aplausos de la comunidad.
Celebramos la exitosa carrera del joven locutor Willie Char, con su estilo propio se impone en la radio.
Censuramos que pasó un año más y Pampuro no se puso la plancha.
Nota triste, se nos fue Tiburcio Rodríguez o el padre Biaggi como se le conocía popularmente.
JUEVES 8 DE ENERO DE 2009 Reaparecemos ante los Lectores de La Costa
Luego de una ausencia involuntaria producto de quebrantos de salud que me mantuvieron cautivo en las salas de hospitalización del Seguro Social de Puerto Cabello por espacio de una veintena de días y otros tantos recluido en mi casa pasando la convalecencia acompañado de mi familia y amigos que nunca me dejaron solo, hacia ellos mi eterna gratitud. En verdad nunca estuve sólo, estuve con Dios a cada momento, en las oraciones del Padre y Poeta Luis Parada, en las rogativas a Cristo de los hermanos Fernando y Nelson Pérez, mil gracias.
Quiero especialmente agradecer – y me disculpan los lectores por lo personal del caso – a mi abnegada madre cuya presencia permanente me dio aliento y energía; a mi hermano Algeniz y mi cuñada Alicia por su perseverancia, al Dr. Miguel Saavedra, al Poeta de Morón Barbarito García por los buenos libros que me obsequio y su constante preocupación , a Emiro Reyes, Vive, Lilo Llovera, a mis colegas profesores del Ambrosio laza, a mis compañeros de trabajo del Concejo Municipal encabezados por Eloina Rodríguez y del Primo Parejo. Agradezco también al profesor Ivanchuk por sus sabios consejos a los médicos y enfermeros del Seguro Social de Puerto Cabello que hicieron mi estadía menos penosa y que mantuvieron siempre un gran profesionalismo y eficiencia, gracias a su director Gustavo Arcila y a Esther, a los Doctores Emiro Peña, Freddy García, Efraín Pérez y Arnaldo Pérez, estos últimos del CDI de la Urb. Coro. A todos gracias y me disculpan a los amigos y profesionales de la salud que no nombré, pero igual a todos los llevo en el corazón.
Un Nuevo Año: Estrenamos un año nuevo y no nos queda otra opción que desearnos mucha felicidad, Dios mediante. Por cierto, no he tenido tiempo de felicitar a nuestro nuevo Alcalde y lo hago a través de este medio: Sinceramente lo felicito por su contundente victoria y le deseo el mayor de los éxitos en su desempeño como gerente de la ciudad; que se cumplan sus proyectos para bien de la comunidad morense; demás esta decirle que estamos humildemente a la completa disposición para el accionar conjunto en los planes para el municipio.
Día Nacional del Deporte: Como todos los años se dieron cita en la Iglesia Santa Ana de Morón los dirigentes deportivos y deportistas del Municipio Juan José Mora para celebrar la misa de acción y gracias en honor a la disciplina deportiva, a sus protagonistas, a los nobles eventos que la caracterizan procurando y deseando en este nuevo año mayores éxitos y logros así como un pleno desarrollo de las actividades para el desarrollo y recreación de nuestra juventud.
Pudimos observar la presencia en la ofrenda floral que se realizó en la plaza Bolívar por parte de la Alcaldía, del Consejo Municipal, Indemora y de otros organismos, de José Palacios, el Alcalde Matzon Caldera, los Concejales Gloria Rumbo y Larry Ãlvarez, de deportistas y dirigentes destacados como Adan Bolívar, Maria Mirena, Amando Nieves, Elis Manzanares, Joseba Iturburu, Saco Roto, Luis Brett el popular Pisigua, la Vaquita Juan Carlos Urbaez, Alejandro Gerardo, Manuel Hernández, Luis González, etc.
Me comentaba la china de la Charneca que este día era propicio también – y habrá que proponérselo a las autoridades deportivas – para condecorar no sólo a los deportistas destacados del presente sino también a las glorias del pasado; aquellos atletas que le dieron todo en su vida para lograr meritos propios y dieron impulso a una determinada disciplina deportiva y que hoy se encuentran olvidados en el baúl de los recuerdos. Me decía La China que los “Honores y Reconocimientos deben darse en vida y no después que la gente se mueraâ€. Menciono ella a Fernando Camacho, y yo agregaría a otros como Héctor Idehoven, Angel Lugo, Jhoscar Sanoja, Lorenzo Caldera, Angel Brett, Roge Marti y paro de nombrar porque son demasiados y no caben en este pequeño espacio. Pero las comunidades saben quienes son esos deportistas morenses que tienen meritos para ser reconocidos por las instituciones deportivas de Juan José Mora. Doy gracias de nuevo a todos aquellos que me enviaron mensajes navideños de alientos y esperanzas; les deseo doble de lo que me desean a mí.