Se encontraron 52 fichas analíticas en 4 documentos originales.

Fuque 🔍

Según el autor del texto, acudió como curioso al incendio desde el barrio Coro junto a la familia de Dalia Reyes.

procedencia: Barrio Coro
📄 Crónica: Incendio en la torre ➔

Juan Álvarez 🔍

Según Alexis Coello, fue uno de los habitantes de la comunidad de Barrio Coro.

apodo: Fuque
📄 Crónica: Hablemos de la Urb. Barrio Coro ➔

Juan Álvarez 🔍

Según Alexis Coello, conocido como "Fuque", fue habitante del sector noreste de Morón durante la formación del barrio.

apodo: Fuque
📄 Crónica: Hablemos de la Urb. Barrio Coro ➔

Ángel Lugo 🔍

Según Alexis Coello, se destaca como integrante del grupo de personas que poblaron el sector entre 1955 y 1960.

📄 Crónica: Hablemos de la Urb. Barrio Coro ➔

Ángel Lugo 🔍

Según Alexis Coello, es listado entre los habitantes del sector.

📄 Crónica: Hablemos de la Urb. Barrio Coro ➔

Bernacasar Moreno 🔍

Según el autor del texto, es el propietario del establecimiento La Morenera, quien cerró su negocio ante la proximidad del incendio.

📄 Crónica: Incendio en la torre ➔

Bernacasar Moreno 🔍

Según Alexis Coello, procedió a cerrar su establecimiento 'La Moronera' al iniciarse el incendio, desalojando a los clientes que se encontraban en el sitio.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Incendio en la Torre ➔

Bohórquez 🔍

Según el autor del texto, apodado el manco Bohórquez, acudió desde La Charneca a observar el incendio.

alias: El manco Bohórquez
📄 Crónica: Incendio en la torre ➔

Dalia Reyes 🔍

Según el autor del texto, se trasladó con su familia desde el barrio Coro hasta La Encrucijada motivada por el incendio.

📄 Crónica: Incendio en la torre ➔

Dalia Reyes 🔍

Según Alexis Coello, se trasladó desde el barrio Coro junto a su familia para presenciar el evento en la encrucijada.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Incendio en la Torre ➔

Dionides Castro 🔍

Según Alexis Coello, figura en la lista de los pobladores fundacionales de la comunidad de Barrio Coro.

📄 Crónica: Hablemos de la Urb. Barrio Coro ➔

Dionides Castro 🔍

Según Alexis Coello, figura entre los antiguos moradores del sector.

📄 Crónica: Hablemos de la Urb. Barrio Coro ➔

Diosa de Sánchez 🔍

Según Alexis Coello, es mencionada como una de las pobladoras destacadas del sector Coro.

📄 Crónica: Hablemos de la Urb. Barrio Coro ➔

Diosa de Sánchez 🔍

Según Alexis Coello, fue una de las pobladoras destacadas del Barrio Coro original.

📄 Crónica: Hablemos de la Urb. Barrio Coro ➔

Doris 🔍

Según el autor del texto, es la encargada de un kiosko de periódicos ubicado en las cercanías del sitio del suceso.

📄 Crónica: Incendio en la torre ➔

Eladio Montero 🔍

Según Alexis Coello, apodado "Yayo", formó parte del grupo de habitantes originales que se establecieron en la zona a mediados del siglo pasado.

apodo: Yayo
📄 Crónica: Hablemos de la Urb. Barrio Coro ➔

Eladio Montero 🔍

Según Alexis Coello, formó parte del grupo de pobladores de la zona.

apodo: Yayo
📄 Crónica: Hablemos de la Urb. Barrio Coro ➔

Emiro Reyes 🔍

Según el autor del texto, se dirigía desde el barrio El Mamón hacia una peluquería al momento del siniestro.

procedencia: Barrio El Mamón
📄 Crónica: Incendio en la torre ➔

Emiro Reyes 🔍

Según Alexis Coello, venía corriendo desde el barrio El Mamón con rumbo a una peluquería lejana al incendio.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Incendio en la Torre ➔

Fallecí 🔍

Según Alexis Coello, es el dueño del negocio 'La Linda'. Ante los comentarios de la multitud, ordenó rebajar los precios de sus artefactos mediante nuevas etiquetas.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Incendio en la Torre ➔

Falled 🔍

Según el autor del texto, es el dueño del comercio La Linda, quien ordenó rebajar los precios de sus artefactos tras oír comentarios xenofóbicos de la multitud durante el incendio adyacente.

comercio: La Linda
📄 Crónica: Incendio en la torre ➔

Gringo Vásquez Polonia 🔍

Según Alexis Coello, formó parte del grupo de fundadores de la comunidad de Barrio Coro.

📄 Crónica: Hablemos de la Urb. Barrio Coro ➔

Gringo Vásquez Polonia 🔍

Según Alexis Coello, forma parte de la lista de antiguos moradores del sector.

📄 Crónica: Hablemos de la Urb. Barrio Coro ➔

Hilaria Quevedo 🔍

Según Alexis Coello, es mencionada como una de las habitantes que integraron la comunidad original de Barrio Coro.

📄 Crónica: Hablemos de la Urb. Barrio Coro ➔

Hilaria Quevedo 🔍

Según Alexis Coello, es identificada como una de las residentes históricas de la comunidad.

📄 Crónica: Hablemos de la Urb. Barrio Coro ➔

Juan Arteaga 🔍

Según Alexis Coello, es identificado como uno de los moradores antiguos de la zona.

📄 Crónica: Hablemos de la Urb. Barrio Coro ➔

Juan Arteaga 🔍

Según Alexis Coello, es mencionado en la lista de habitantes de Barrio Coro.

📄 Crónica: Hablemos de la Urb. Barrio Coro ➔

Julio Mejías 🔍

Según Alexis Coello, fue habitante del sector Barrio Coro en sus inicios.

📄 Crónica: Hablemos de la Urb. Barrio Coro ➔

Julio Mejías 🔍

Según Alexis Coello, es identificado como habitante de la zona.

📄 Crónica: Hablemos de la Urb. Barrio Coro ➔

Manco Bohórquez 🔍

Según Alexis Coello, se desplazó desde La Charneca para observar el incendio en el edificio Mercantil Caracas.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Incendio en la Torre ➔

Manuel Suárez 🔍

Según el autor del texto, se encontraba libando en el negocio La Morenera al momento de iniciarse el incendio y fue sacado del lugar por el dueño del local.

📄 Crónica: Incendio en la torre ➔

Manuel Suárez 🔍

Mencionado por Alexis Coello como uno de los individuos que se encontraba libando en La Moronera al momento de ser desalojado por el incendio.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Incendio en la Torre ➔

Miguel Álvarez 🔍

Según Alexis Coello, poblador del Barrio Coro original durante el proceso de industrialización de la localidad.

📄 Crónica: Hablemos de la Urb. Barrio Coro ➔

Miguel Álvarez 🔍

Según Alexis Coello, es reconocido como uno de los pobladores del área.

📄 Crónica: Hablemos de la Urb. Barrio Coro ➔

Mono Blanco 🔍

Según el autor del texto, acudió al sitio del incendio desde el barrio El Trapiche junto con su cuadrilla.

procedencia: Barrio El Trapiche
📄 Crónica: Incendio en la torre ➔

Monoblanco 🔍

Proveniente del barrio El Trapiche, acudió con su cuadrilla al lugar del incendio en calidad de curioso, según relata Alexis Coello.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Incendio en la Torre ➔

Morillo 🔍

Según el autor del texto, es un ciudadano invidente que posee un kiosko de terminales y fue el primero en divisar las lengüetadas de fuego y dar la voz de alerta a los vecinos.

condicion fisica: Ciego
📄 Crónica: Incendio en la torre ➔

Morillo 🔍

Conocido como el ciego Morillo. Según Alexis Coello, fue la primera persona en avistar las llamas desde su kiosko de terminales y dar la alarma a los vecinos.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Incendio en la Torre ➔

Norman Colmenares 🔍

Según el autor del texto, acudió al local tras la extinción del fuego con el fin de ofrecer sus servicios de pintura a los dueños del inmueble.

📄 Crónica: Incendio en la torre ➔

Norman Colmenares 🔍

Según Alexis Coello, llegó al local una vez extinguido el fuego con el fin de contactar a los propietarios para ofrecer sus servicios de pintura.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Incendio en la Torre ➔

Onésimo Riera 🔍

Según el autor del texto, propietario de un vehículo que chocó con el de Saavedra en la prisa por huir del sitio del incendio, terminando su recorrido en Urama.

📄 Crónica: Incendio en la torre ➔

Onésimo Riera 🔍

Según Alexis Coello, chocó su vehículo contra el de Saavedra en la prisa por huir del lugar del incendio; posteriormente saltó la isla y huyó hacia Urama.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Incendio en la Torre ➔

Pedro M. Arcaya 🔍

Citado por Alexis Coello para definir el significado de la palabra Coro como "Lugar de Tierra Roja".

📄 Crónica: Hablemos de la Urb. Barrio Coro ➔

Pedro M. Arcaya 🔍

Según Alexis Coello, este historiador explica que la palabra Coro es de origen Caquetía y filiación Arahuaca, significando "Lugar de Tierra Roja".

📄 Crónica: Hablemos de la Urb. Barrio Coro ➔

Saavedra 🔍

Según el autor del texto, se vio involucrado en un choque menor con Onésimo Riera frente al edificio en llamas.

📄 Crónica: Incendio en la torre ➔

Saavedra 🔍

Involucrado en un choque contra Onésimo Riera frente al lugar del incendio debido al pánico generado, según relata Alexis Coello.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Incendio en la Torre ➔

Salzalejos 🔍

Según Alexis Coello, fue uno de los pobladores del arrabal creado por inmigrantes falconianos en Morón.

📄 Crónica: Hablemos de la Urb. Barrio Coro ➔

Salzalejos 🔍

Según Alexis Coello, es mencionado como integrante del núcleo original de pobladores de Coro.

📄 Crónica: Hablemos de la Urb. Barrio Coro ➔

Willi Char 🔍

Según el autor del texto, acudió al sitio del suceso proveniente del sector La Charneca.

procedencia: La Charneca
📄 Crónica: Incendio en la torre ➔

Wilmer Majrín 🔍

Según Alexis Coello, se encontraba junto a Manuel Suárez en La Moronera y fue sacado del local ante la inminencia del siniestro.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Incendio en la Torre ➔

Wilmer Marín 🔍

Según el autor del texto, se encontraba junto a Manuel Suárez en el comercio La Morenera cuando ocurrió el siniestro.

📄 Crónica: Incendio en la torre ➔

Wlíi Char 🔍

Habitante de La Charneca que acudió al sitio del incendio según la mención de Alexis Coello.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Incendio en la Torre ➔
📖 Consulta de Documentos Originales
Crónica Web #125

Incendio en la torre

Incendio en la torre
Serenamente transcurría la mañana, como otro sábado cualquiera.
Los transeuntes se movían de un lado a otro.
Algunos se aglomeraban frente al camión verdurero, otros iban en búsqueda del periódico en el kiosko de Doris, al lado (en donde el chino) un grupo de viajeros y parroquianos levantaban el codo diligentemente para contrarrestar los efectos de la resaca del día anterior.
En la Av. Carabobo, frente al monumento al Zancudo, se formabala tradicional colasabatinade los que no les gusta compraren Morón y se trasladan a los mercados de Puerto Cabello ¿O será que los comerciantes de Morón no les ofrecen las mercancías que ellos desean? o ¿Quizás los precios? Que falta hacen los mercados populares, bien sea, municipal, solidario, regional, libre, etc.
En plena encrucijada ya estaban acomodados, desde tempranas horas de la mañana, en pequeños tarantines, los parrilleros, los ferreteros, los riferos, los terminaleros, los pantaleteros, los pantaloneros, raspaderos, fruteros, quincalleros, etc., paremos de contar.
Atravesando la Av. Falcón, que se ha quedado tuerta por la negligencia oficial, los peatones, con la revista hípica en el bolsillo, hacían esfuerzos para saltar los surcos dejados por las reparaciones en las cercanías de la Morapan y la calle El Triunfo, en las aceras del frente se oía el ruido estridente de las cornetas de los autobuses que se dirigen ala costa falconiana.
Esta mezcla de el corneteo de los autobuseros con la aglomeración desorganizada de los vehículos más el grito de los mercaderes y el bullicio incesante de los amigos de Baco martirizaban el ambiente y convertíana La Encrucijada, esamañana, en un perfecto infierno. Sólo faltaba el fuego. Y efectivamente se hizo el fuego, brotó por los ventanales del edificio de Mercantil Caracas, en su planta superior.
El primero que vio las lengüetadas de fuego fue el ciego Morillo, que desde su kiosko de terminales avistó las llamaradas y gritó a sus vecinos más cercanos para llamarle la atención sobre el suceso.
Inmediatamente el comercio adyacente al sitio del acontecimiento comenzó a cerrar sus puertas.
En el acto Bernacasar Moreno cerró La Morenera, pero antes tuvo que sacar, no sin dificultad, a Manuel Suárez y a Wilmer Marín que estaban libando desde tempranas horas.
Frente al Mercantil Caracas seconcentró una multitud, parecida a los mítines políticos de los años 70.
Los curiosos llegaron de todas partes.
Algenriosos llegaron de todas partes.
Al gentío de La Encrucijada se agregaron los.
que vinieron del barrio El Trapiche (mono blanco y su cuadrilla), de barrio Coro (Fuque, Dalia Reyes y Flia.), de Coro (Fuque, Dalia Reyes y Flia.), de La Charneca (Willi Char y el manco Bohórquez), y hasta de lugares más lejanos llegaron saboriones.
Para la curiosidad no hay pasaje caro.
En el tumultuoso río humano la gente corría y jadeaba, pisotones, empujones, golpes (yo llevé uno).
Una señora embarazada fue auxiliada, tenía síntomas de asfixia, su marido le reprochó su presencia en el sitio, ella le respondió que presentía que su hijo (aún no nacido) iba a ser bombero.
Otros curiosos con un tono xenofóbico decían que Dios castigóconese incendio a los árabes dueños del negocio porque vendían muy caro, alguien le fue a comunicarle este comentario a Falled (dueño de La Linda), por lo que inmediatamente éste ordenó a sus empleados a ponerles nuevas etiquetas a los artefactos con precios rebajados, evitó aquella sentencia que dice: "cuando veas las barbas de tu vecino arder, pon las tuyas en remojo".
Del barrio El Mamón venía volando Emiro Reyes como una flecha, iba rumbo a la peluquería que está distante del incendio como un kilómetro.
En la línea de autos libres que está al frete de donde sucedió el incendio se produjo un apretujamiento de dos vehículos, uno propiedad de Onésimo Riera y el otro de Saavedra.
Ambos asustados y en la prisa por salir primero chocaron, y Onésimo arrancó primero, brincó la isla y fue a parar la carrera a Urama.
¡Qué guapo este coriano! Los buhoneros de La Encrucijada recogieron sus peroles al ver esa multitudinquieta y con ánimos caldeados.
Olía a saqueo.
Sin embargo no se escaparon unos pobres guajiros que les llevaron sus mercancías.
Pordesgracia, lanota triste de estos comentarios, hubo pérdidas humanas.
Un anciano inválido pereció consumido por las llamas, los torrentes de humos ahogaron sus pulmones y el fuego mordió su frágil carne.
Su compañera, anciana también, logró salvar su vida arrojándose desde lo alto en una misión suicida.
Afortunadamente no faltó la mano generosa y solidaria de ese moronense curioso que se encontraba en el lugar de los hechos.
Las unidades bomberiles acudieron a la cita nefasta, estos útiles funcionarios se trasladaron desde Puerto Cabello y otro (me dijeron) vino de Guacara.
Los bomberos de las empresas locales por el papeleo de la permisología y las autorizaciones no lograron llegar.
¡Qué lástima! La Guardia Nacional y la policía acordonaron la zona.
Una viejita que pasaba al lado de un guardia llevó un planazo sin saber por qué.
Al extinguirse el fuego llegó Norman Colmenares al local buscando los árabes para obtener el contrato de pintura.
Todo esto se hubiese evitado si se hubiesen controlado las llamas a tiempo.
¡Qué falta hace un Cuerpo de Bomberos para la comunidad moronense!
Abrir panel de lectura ➔
Crónica Web #235

Hablemos de la Urb. Barrio Coro

Hablemos de la Urb. Barrio Coro
Nombre paradójico para una comunidad porque es lo uno o es lo otro; lo sucedido es que “la costumbre se hace ley” como reza el viejo adagio popular, puesto que los antiguos moradores de Barrio Coro, la mayoría se fueron hacia las colinas de Mara, otros se quedaron en el sitio, siguieron llamando con ese nombre a la urbanización que se construyo posteriormente en el mismo lugar. Compuesta por 552 viviendas modestas pero cómodas y con la prestación de todos los servicios necesarios.
El Barrio Coro original se fue formando como se formaron todos los barrios populares del sector noreste de Morón a medidos del pasado siglo (entre 1955 – 1960) como consecuencia del proceso de industrialización que vivió la localidad. Surgieron espontáneamente sin planificación en terrenos baldíos, antiguos potreros o campos de labranzas. Con materiales precarios (tablas, latas, barro, etc.) fabricaron sus casas al lado de una quebrada, sobre una loma, en un punto cualquiera. Por cierto recuerdo que los terrenos del Barrio Coro - porque me crié en sus alrededores – eran muy desnivelados, por aquí un cerro, por allá una ciénaga, mas acá un zanjo, mas allá un terraplén o una planicie, lo heterogéneo del terreno le restaba uniformidad al emplazamiento urbano.
La mayoría de sus habitantes eran corianos u oriundos del Estado Falcón, de allí el nombre que le pusieron al Barrio: Coro, que es una palabra Caquetía de filiación Arahuaca y que significa “Lugar de Tierra Roja”, según el historiador Pedro M. Arcaya. Estos corianos que llegaron tras la búsqueda de empleos en las incipientes empresas del IVP (hoy Pequiven), Venepal y otras, optaron por colocar el nombre de su tierra de origen al arrabal recién creado. Destacamos entre sus pobladores a Diosa de Sánchez, Juan Álvarez (Fuque), Dionides Castro, Eladio Montero (Yayo), Hilaria Quevedo, Salzalejos, Ángel Lugo, Miguel Álvarez, Juan Arteaga, Julio Mejías, Gringo Vásquez Polonia y otros que no los nombro por falta de espacio.
La nueva urb. Coro comienza a construirse en la década de los setenta, comenzando a ser habitada parcialmente – aun se concluir – en 1975-76 motivado a las inundaciones ocurridas en algunos sectores de Morón cuyos damnificados fueron ubicados en esta urbanización. Sin embargo, al final de esa década (78-79-80) se adjudicaron regularmente las viviendas a las personas que estaban ya censadas.
Esta urbanización esta sobre un terreno rellenado y compactado a una altura de 20 msnm, posee una población estimada de 3.500 habitantes. Es un área de gran desarrollo social, cultural y deportivo. En salud ostenta uno de los mejores C.D.I. (Centro de Diagnostico Integral) del Municipio Mora, en educación tiene un pre-escolar, una escuela primaria y una de educación básica en sus adyacencias. En deporte es una potencia en béisbol que se practica en el estadio Enrique Huarter. Además, el culto católico y los oficios religiosos están presentes en la capilla local como también una de las más antiguas cooperativas de Morón como lo es la Cooperativa de Servicios Fúnebres Diosa Mora.
PD: Otra vez el prof. José Coro, Director del Liceo J. F. Mora y el prof. Wande fueron victima del buen juego de domino y de las pericias en este deporte del Lic. Cesar Ramírez y de este servidor. Ahora los llaman a ellos la sopita Maggi o las cacaitas de los educadores.
Abrir panel de lectura ➔
Crónica Web #286

Hablemos de la Urb. Barrio Coro

Hablemos de la Urb. Barrio Coro
Nombre paradójico para una comunidad porque es lo uno o es lo otro; lo sucedido es que “la costumbre se hace ley” como reza el viejo adagio popular, puesto que los antiguos moradores de Barrio Coro, la mayoría se fueron hacia las colinas de Mara, otros se quedaron en el sitio, siguieron llamando con ese nombre a la urbanización que se construyo posteriormente en el mismo lugar. Compuesta por 552 viviendas modestas pero cómodas y con la prestación de todos los servicios necesarios.
El Barrio Coro original se fue formando como se formaron todos los barrios populares del sector noreste de Morón a medidos del pasado siglo (entre 1955 – 1960) como consecuencia del proceso de industrialización que vivió la localidad. Surgieron espontáneamente sin planificación en terrenos baldíos, antiguos potreros o campos de labranzas. Con materiales precarios (tablas, latas, barro, etc.) fabricaron sus casas al lado de una quebrada, sobre una loma, en un punto cualquiera. Por cierto recuerdo que los terrenos del Barrio Coro - porque me crié en sus alrededores – eran muy desnivelados, por aquí un cerro, por allá una ciénaga, mas acá un zanjo, mas allá un terraplén o una planicie, lo heterogéneo del terreno le restaba uniformidad al emplazamiento urbano.
La mayoría de sus habitantes eran corianos u oriundos del Estado Falcón, de allí el nombre que le pusieron al Barrio: Coro, que es una palabra Caquetía de filiación Arahuaca y que significa “Lugar de Tierra Roja”, según el historiador Pedro M. Arcaya. Estos corianos que llegaron tras la búsqueda de empleos en las incipientes empresas del IVP (hoy Pequiven), Venepal y otras, optaron por colocar el nombre de su tierra de origen al arrabal recién creado. Destacamos entre sus pobladores a Diosa de Sánchez, Juan Álvarez (Fuque), Dionides Castro, Eladio Montero (Yayo), Hilaria Quevedo, Salzalejos, Ángel Lugo, Miguel Álvarez, Juan Arteaga, Julio Mejías, Gringo Vásquez Polonia y otros que no los nombro por falta de espacio.
La nueva urb. Coro comienza a construirse en la década de los setenta, comenzando a ser habitada parcialmente – aun se concluir – en 1975-76 motivado a las inundaciones ocurridas en algunos sectores de Morón cuyos damnificados fueron ubicados en esta urbanización. Sin embargo, al final de esa década (78-79-80) se adjudicaron regularmente las viviendas a las personas que estaban ya censadas.
Esta urbanización esta sobre un terreno rellenado y compactado a una altura de 20 msnm, posee una población estimada de 3.500 habitantes. Es un área de gran desarrollo social, cultural y deportivo. En salud ostenta uno de los mejores C.D.I. (Centro de Diagnostico Integral) del Municipio Mora, en educación tiene un pre-escolar, una escuela primaria y una de educación básica en sus adyacencias. En deporte es una potencia en béisbol que se practica en el estadio Enrique Huarter. Además, el culto católico y los oficios religiosos están presentes en la capilla local como también una de las más antiguas cooperativas de Morón como lo es la Cooperativa de Servicios Fúnebres Diosa Mora.
PD: Otra vez el prof. José Coro, Director del Liceo J. F. Mora y el prof. Wande fueron victima del buen juego de domino y de las pericias en este deporte del Lic. Cesar Ramírez y de este servidor. Ahora los llaman a ellos la sopita Maggi o las cacaitas de los educadores.
Abrir panel de lectura ➔
Crónica Web #496

Libro Crónicas desde Morón - Incendio en la Torre

Libro Crónicas desde Morón - Incendio en la Torre
Serenamente transcurría la mañana, como otro sábado cualquiera. Los transeúntes se movían de un lado a otro. Algunos e aglomeraban frente al camión verdurero, otros iban en búsqueda del periódico en el kiosko de Doris, al lado (en donde el chino) un grupo de viajeros y parroquianos levantaban el codo diligentemente para contrarrestar los efectos de la resaca del día anterior. En la Av. Carabobo, frente al monumento al Zancudo, se formaba la tradicional cola sabatina de los que no les gusta comprar en Morón y se trasladan a los mercados de Puerto Cabello. ¿O será que los comerciantes de Morón no les ofrecen las mercancías que ellos desean? O ¿Quizás los precios? Qué falta hacen los mercados populares, bien sean municipales, solidarios, regionales, libres, etc.
En plena encrucijada ya estaban acomodados, desde tempranas horas de la mañana, en pequeños tarantines, los parrilleros, los ferreteros, los riferos, los terminaleros, los pantaleteros, los pantaloneros, raspaderos, fruteros, quincalleros, etc., paremos de contar. Atravesando la Av. Falcón, que se ha quedado tuerta por la negligencia oficial, los peatones, con la revista hípica en el bolsillo, hacían esfuerzos para saltar los surcos dejados por las reparaciones en las cercanías de la Morapan y la calle El Triunfo. En las aceras del frente se oía el ruido estridente de las cornetas de los autobuses que se dirigen a la costa falconiana. Esta mezcla del corneteo de los autobuseros con la aglomeración desorganizada de los vehículos más el grito de los mercaderes y el bullicio incesante de los amigos de Baco, martirizaban el ambiente y convertían La Encrucijada, esa mañana, en un perfecto infierno. Sólo faltaba el fuego. Y efectivamente se hizo el fuego, brotó por los ventanales del edificio de Mercantil Caracas, en su planta superior.
El primero que vio las lengüetadas de fuego fue el ciego Morillo, que desde su kiosko de terminales avistó las llamaradas y gritó a sus vecinos más cercanos para llamarles la atención sobre el suceso. Inmediatamente el comercio adyacente al sitio del acontecimiento comenzó a cerrar sus puertas. En el acto Bernacasar Moreno cerró La Moronera, pero antes tuvo que sacar, no sin dificultad, a Manuel Suárez y a Wilmer Majrín que estaban libando desde tempranas horas. Frente al Mercantil Caracas se concentró una multitud, parecida a los mítines políticos de los años 70. Los curiosos llegaron de todas partes. Al gentío de La Encrucijada se agregaron los que vinieron del barrio El Trapiche (Monoblanco y su cuadrilla), de barrio Coro (Fuque. Dalia Reyes y Flia.), de La Charneca (Wlíi Char y el Manco Bohórquez), y hasta de lugares más lejanos llegaron sabonones. Para la curiosidad no hay pasaje caro. En el tumultuoso río humano la gente corría y jadeaba, pisotones, empujones, golpes (yo me llevé uno).
Una señora embarazada fue auxiliada, tenía síntomas de asfixia, su marido le reprochó su presencia en el sitio, ella le respondió que presentía que su hijo (aún no nacido) iba a ser bombero.
Otros curiosos con un tono xenofóbico decían que Dios castigó con ese incencio a los árabes dueños del negocio porque vendían muy caro, alguien le fue a comunicar este comentario a Fallecí (dueño de La Linda), por lo que inmediatamente éste ordenó a sus empleados ponerle nuevas etiquetas a los artefactos con precios rebajados, evitó aquella sentencia que dice: "Cuando veas las barbas de tu vecino arder, pon las tuyas en remojo ".
Del barrio El Mamón venía volando Emiro Reyes como una flecha, iba rumbo a la peluquería que está distante del incendio como un kilómetro. En la línea de autos libres que está al frente de donde sucedió el mcencio, se produjo un apretujamiento de dos vehículos, uno propiedad de Onésimo Riera y el otro de Saavedra. Ambos asustados y en la prisa por salir primero, chocaron, y Onésimo arrancó primero, brincó la isla y fue a parar la carrera a Urama. ¡Qué guapo este coriano! Los buhoneros de La Encrucijada recogieron sus peroles al ver esa multitud inquieta y con ánimos caldeados. Olía a saqueo. Sin embargo no se escaparon unos pobres guajiros a los que les llevaron sus mercancías.
Por desgracia, la nota triste de estos comentarios, hubo pérdidas humanas. Un anciano inválido pereció consumido por las llamas, los torrentes de humo ahogaron sus pulmones y el fuego mordió su frágil carne. Su compañera, anciana también, logró salvar su vida arrojándose desde lo alto en una misión suicida. Afortunadamente no faltó la mano generosa y solidaria de ese moronense curioso que se encontraba en el lugar de los hechos. Las unidades bomberiles acudieron a lal cita nefasta, estos útiles funcionarios se trasladaron desde Puerto Cabello y otro (me dijeron) vino de Guacara. Los bomberos de la empresas locales por el papeleo de la permisología y las autorizaciones no lograron llegar. ¡Qué lástima! La Guardia Nacional y la policía acordonaron la zona. Una viejita que pasaba al lado de un guardia se llevó un planazo sin saber por qué. Al extinguirse el fuego llegó Norman Colmenares al local buscando a los árabes para obtener el contrato de pintura. Todo esto se hubiese evitado si se hubiesen controlado las llamas a tiempo. ¡Qué falta hace Un Cuerpo de Bomberos para la comunidad moronense!
Abrir panel de lectura ➔