Según Alexis Coello, estuvo presente en el primer rociamiento de DDT. Explicó que se eligió Morón por ser fiel representante de la Venezuela con malaria, con presencia masiva de los vectores Anopheles darlingi y Anopheles albimanus.
📄 Crónica: A 60 años de la erradicación del paludismo ➔
Según Alexis Coello, fue el primer Guarda-Jefe que comandó la cuadrilla que inició la erradicación del paludismo en Morón. En la conmemoración de los 60 años del evento, fue condecorado con la Orden General Juan José Mora en su Segunda Clase.
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JUEVES 12 DE FEBRERO DE 2009
Este negro Nuestro a quien debemos querer (1978)
Este es el titulo de un libro del autor dominicano Carlos Lebrón Saviñón que me fue obsequiado en una tarde de mayo de 2004 por el ilustre caballero Gonzalo Palumbo, baluarte de la lucha antimalárica en Venezuela y miembro directivo fundador del club de leones de Carabobo. En la nota dedicatoria, mi entrañable amigo Palumbo escribió lo siguiente: “Para el cronista amigo Alexis: Para ti que trajinas estos caminos. Espero que esta obra del amigo dominicano Carlos, tenga utilidad en tan angustiados senderos de ese pasadoâ€/Fraternalmente. Gonzalo Palumbo.
Y vaya que tuvo utilidad para mí ya que lo guardo como un tesoro y lo uso constantemente como texto de consulta. Pero vale la pena detenerse un poco en las sabias palabras del inolvidable amigo: “En tan angustiados senderos de ese pasadoâ€. Estas palabras denotan el pesado drama que hemos llevado a cuesta que como un estigma ha marcado a generaciones de seres humanos, y en América latina parece revivir hoy las controversias y conflictos que si bien no han llegado a grandes confrontaciones se han mantenido hasta hoy solapados en los planteamientos, acciones culturales, políticas y sociales.
Nos referimos a ese pasado de donde tratamos de explicar nuestro origen étnico donde muchas veces lo afrontamos con complejos, dudas y una baja autoestima, sobre todo cuando el grado del tinte o pigmentación de la piel se muestra inclinado hacia el extremo de lo prieto u oscuro. Ese pasado lleno de injusticia, discriminación, dominio y exterminio no lo podemos cambiar aunque quisiéramos, no debemos renegar de él en cuanto a nuestro origen, pero si reivindicarlo en su justa dimensión, sin extremismo.
Eso es lo que hace Carlos Lebrón en su libro, donde busca con orgullo y claridad, revalorizar el hecho cultural del mestizaje y el aporte histórico de la negritud a nuestra sociedades actuales en una visión serena, sin ánimos retaliativos ni eufemismos semánticas; declarando lo negro como legitimo y propio de la corriente humana proveniente de Ãfrica, descartando la discriminación hacia los otros valores del mestizaje. Declara lo genuino africano como lo “negro†sin ser peyorativo porque un vocablo como este no es despectivo en si mismo, esta connotación se la va dar la intencionalidad y el contexto socio-cultural. Decir negro o afrodescendiente es indiferente.
A las tendencias africanistas excluyentes que buscan explicar las identidades de los pueblos mestizos, Carlos Lebrón responde así: “Creemos que esta es una tendencia extremista y como nunca los extremos han sido buenos se impone reconocer nuestra africanidad y rescatarla del menosprecio o del olvido en que la mantuvieron las generaciones pasadas, pero sin olvidar nuestra hispanidad, que al fin y al cabo, es parte esencial de nosotros mismosâ€.
Morón tiene una base étnica originaria de población negra que se remontan a los primeros sembradíos o plantaciones de cacao en el territorio local, por lo tanto estamos muy impregnado de su legado cultural. El poeta yaracuyano Manuel Rodríguez Cárdenas compuso este verso: Aquí esta mi mano negra pestilente, / Negro enchoretado de vientre caliente / perdido en los rumbos de la geografía. / Negro de Nigeria, de Agad, de Kodok. / Negro del neguesti blanco de Etiopia. / Negro chafarino, negro de Morónâ€.
Para culminar, vamos a presentarles algunos vocablos de origen africano que son su aporte a la lengua hispana: Sancocho: ud. sabe lo que es. Ajumarse: emborracharse. Bacha (Bachata): Fiesta. Beriberi: enfermedad caracterizada por trastornos nerviosos. Timbi: lleno, repleto de comida. Timba: se llama al timbal o timbalero a quien se le estira la barriga. Jolgorio: fiesta. Bongó: tambor africano. Cumbacha: fiesta. Chévere: pendenciero, figurín. Choca: la cabeza. Chuleo chulo: burla, broma. Jaladera: borrachera. Pega: trabajo. Reconcomios: recelo, sospecha. Guachafita: desorden, barullo. Bemba: labios gruesos. Furruco: instrumento musical. Cuatro: instrumento de cuerda. Cipote: diablo. Coco: fruto de planta tropical. Cumbia: baile de negros en Panamá. Diantre: diablo. Cheché: hombre pendenciero y matón. Kilombo: choza de los negros cimarrones. Paluchero: muy hablador.
JUEVES 12 DE FEBRERO DE 2009
Este negro Nuestro a quien debemos querer (1978)
Este es el titulo de un libro del autor dominicano Carlos Lebrón Saviñón que me fue obsequiado en una tarde de mayo de 2004 por el ilustre caballero Gonzalo Palumbo, baluarte de la lucha antimalárica en Venezuela y miembro directivo fundador del club de leones de Carabobo. En la nota dedicatoria, mi entrañable amigo Palumbo escribió lo siguiente: “Para el cronista amigo Alexis: Para ti que trajinas estos caminos. Espero que esta obra del amigo dominicano Carlos, tenga utilidad en tan angustiados senderos de ese pasadoâ€/Fraternalmente. Gonzalo Palumbo.
Y vaya que tuvo utilidad para mí ya que lo guardo como un tesoro y lo uso constantemente como texto de consulta. Pero vale la pena detenerse un poco en las sabias palabras del inolvidable amigo: “En tan angustiados senderos de ese pasadoâ€. Estas palabras denotan el pesado drama que hemos llevado a cuesta que como un estigma ha marcado a generaciones de seres humanos, y en América latina parece revivir hoy las controversias y conflictos que si bien no han llegado a grandes confrontaciones se han mantenido hasta hoy solapados en los planteamientos, acciones culturales, políticas y sociales.
Nos referimos a ese pasado de donde tratamos de explicar nuestro origen étnico donde muchas veces lo afrontamos con complejos, dudas y una baja autoestima, sobre todo cuando el grado del tinte o pigmentación de la piel se muestra inclinado hacia el extremo de lo prieto u oscuro. Ese pasado lleno de injusticia, discriminación, dominio y exterminio no lo podemos cambiar aunque quisiéramos, no debemos renegar de él en cuanto a nuestro origen, pero si reivindicarlo en su justa dimensión, sin extremismo.
Eso es lo que hace Carlos Lebrón en su libro, donde busca con orgullo y claridad, revalorizar el hecho cultural del mestizaje y el aporte histórico de la negritud a nuestra sociedades actuales en una visión serena, sin ánimos retaliativos ni eufemismos semánticas; declarando lo negro como legitimo y propio de la corriente humana proveniente de Ãfrica, descartando la discriminación hacia los otros valores del mestizaje. Declara lo genuino africano como lo “negro†sin ser peyorativo porque un vocablo como este no es despectivo en si mismo, esta connotación se la va dar la intencionalidad y el contexto socio-cultural. Decir negro o afrodescendiente es indiferente.
A las tendencias africanistas excluyentes que buscan explicar las identidades de los pueblos mestizos, Carlos Lebrón responde así: “Creemos que esta es una tendencia extremista y como nunca los extremos han sido buenos se impone reconocer nuestra africanidad y rescatarla del menosprecio o del olvido en que la mantuvieron las generaciones pasadas, pero sin olvidar nuestra hispanidad, que al fin y al cabo, es parte esencial de nosotros mismosâ€.
Morón tiene una base étnica originaria de población negra que se remontan a los primeros sembradíos o plantaciones de cacao en el territorio local, por lo tanto estamos muy impregnado de su legado cultural. El poeta yaracuyano Manuel Rodríguez Cárdenas compuso este verso: Aquí esta mi mano negra pestilente, / Negro enchoretado de vientre caliente / perdido en los rumbos de la geografía. / Negro de Nigeria, de Agad, de Kodok. / Negro del neguesti blanco de Etiopia. / Negro chafarino, negro de Morónâ€.
Para culminar, vamos a presentarles algunos vocablos de origen africano que son su aporte a la lengua hispana: Sancocho: ud. sabe lo que es. Ajumarse: emborracharse. Bacha (Bachata): Fiesta. Beriberi: enfermedad caracterizada por trastornos nerviosos. Timbi: lleno, repleto de comida. Timba: se llama al timbal o timbalero a quien se le estira la barriga. Jolgorio: fiesta. Bongó: tambor africano. Cumbacha: fiesta. Chévere: pendenciero, figurín. Choca: la cabeza. Chuleo chulo: burla, broma. Jaladera: borrachera. Pega: trabajo. Reconcomios: recelo, sospecha. Guachafita: desorden, barullo. Bemba: labios gruesos. Furruco: instrumento musical. Cuatro: instrumento de cuerda. Cipote: diablo. Coco: fruto de planta tropical. Cumbia: baile de negros en Panamá. Diantre: diablo. Cheché: hombre pendenciero y matón. Kilombo: choza de los negros cimarrones. Paluchero: muy hablador.
A 60 años de la erradicación del paludismo
Era día domingo y día Panamericano de la Salud; aquel 2 de diciembre de 1.945. El Pueblo depauperado y triste, se preparaba para un ensayo científico que cambiaría el rumbo de la historia en materia de salud para Venezuela. Y era que la plaga del Paludismo azotaba inclementemente a los pueblos de Venezuela llenándolos de tragedia y de ruinas; el daño era tal que cada Dos horas moría un venezolano a causa del Paludismo.
En lo que respecta a Morón, los números son deprimente: “Su población disminuía de una manera vertiginosa. Para 1.945, ésta se había reducido a 800 habitantes, y no se piense que eran habitantes alegres, contentos de vivir, optimistas del futuro. Nada de eso, veían un porvenir cada vez más tenebroso†(Marín, A, 1971,25). El número de defunciones superaba al de nacimiento por ejemplo, ene. Año de 1.940 se murieron Noventa y uno (91) Moronense y sólo nacieron cuarenta y uno (41). El equilibrio vital estaba roto.
Los vectores o trasmisores maláricos más temibles y peligrosos como los anópheles albímanos y darlingi eran los que reinaban y hacían desastre en el territorio Mórense. La labor destructora de estos insectos era constante puesto que Vivian y dormían en el mismo rancho de las potenciales victimas, eran poseedores y trasmisores del Plasmodium Falciparum que conducía rápida e inevitablemente a la muerte en pocos días, producía la fiebre llamada la “Económica†porque el enfermo se moría rápidamente ahorrando los gastos médicos, ¿Por qué fue Morón el pueblo escogido? Respondamos con las palabras de Gabaldón: “Porque Morón era fiel representante de la Venezuela con malaria. Aquí la enfermedad era altamente endémica, los índices esplénicos llegaban hasta 99% y jamás habían bajado del 70. los dos mas poderosos vectores del país, anópheles Darlingi y anaophelkes albimanus, presentes estaban en buen número y unidos sembraban la invalidez y la muerteâ€.
Para acabar con tan terribles enemigos fue necesario adquirir un químico (EL DDT) que había sido utilizado con fines bélicos y para sanear algunas islas del Pacifico, pero cuya efectividad como insecticida, aún no había sido comprobada de tal manera que fue en el pueblo de Morón que se hizo la primera prueba y que afortunadamente dio resultado positivos y comenzó así el principio del fin del Paludismo en Venezuela.
La división de Malariología fue la encargada de planificar el primer rociamiento del DDT en Morón, para ello encargó al Ingeniero Gerardo González, Jefe del servicio de Fomento Anti-malarico para la organización del acto. La cuadrilla número uno ejecutó el rociamiento y estaba comandada por LEVI BORGES (El primer Guarda-Jefe) y José Manuel Contreras (guarda-operador), además formaban parte de ésta los rociadores FRANCISCO SOLORZANO, VALENTIN GUTIERREZ, JUAN GARCÃA Y FRANCISCO GUTIERREZ.
El primer rancho rociado con DDT en Morón, era propiedad de MELECIO CASTILLO Y MARIA PACHECO; para ello se utilizó el DDT grado técnico al 100% y Polvo humedecido al 50. Estuvieron presente las siguientes personalidades: EL DR. ARNOLDO GABALDON, EL ING. ARTURO LUIS BERTI, EL DR. MANUEL GARCIA, PRESIDENTE DEL ESTADO CARABOBO, RICARDO MONTILLA, PRESIDENTE DEL ESTADO GUARICO, EL DR. MANUEL SALVADOR BARRETO, MALARIOLOGO DE PUERTO CABELLO, EL DR. LACENIO GUERRERO, MÉDICO JEFE DE LA ZONA II DE MALARIOLOGIA DEL ESTADO CARABOBO, EL ING. RAFAEL SARDI Y EL DR. ANTONIO GÓMEZ MARCANO.
Para conmemorar tan magna fecha, el Club de Leones de Morón, dirigido por ACACIO HENRIQUEZ, HONEIDA VASQUEZ, LA FAMILIA COLINA, MIREYA SOTO y demás Miembro conjuntamente o mediante la aprobación de la Ilustre Cámara Municipal de Mora, han programado diversos actos, donde sobresale la Sesión Solemne a realizarse este Viernes Dos y donde estará como orador de Orden el Ilustre Historiador Dr. GUILLERMO MORON, quizás el mejor historiador venezolano viviente de la actualidad y expresidente de la Academia Nacional de la historia quien será Condecorado con la Orden General Juan José Mora, en su Primera Clase, también se Condecorará a uno de los sobreviviente de aquel 2 de diciembre el Sr. LEVIS BROYES, en su Segunda Clase y al Sr. GONZALO PALUMBO (Post Mortem) en su Tercera Clase.
Morón, se viste de gala para recibir a tan Ilustre visitantes. Queda todos invitados.
A 60 años de la erradicación del paludismo
Era día domingo y día Panamericano de la Salud; aquel 2 de diciembre de 1.945. El Pueblo depauperado y triste, se preparaba para un ensayo científico que cambiaría el rumbo de la historia en materia de salud para Venezuela. Y era que la plaga del Paludismo azotaba inclementemente a los pueblos de Venezuela llenándolos de tragedia y de ruinas; el daño era tal que cada Dos horas moría un venezolano a causa del Paludismo.
En lo que respecta a Morón, los números son deprimente: “Su población disminuía de una manera vertiginosa. Para 1.945, ésta se había reducido a 800 habitantes, y no se piense que eran habitantes alegres, contentos de vivir, optimistas del futuro. Nada de eso, veían un porvenir cada vez más tenebroso†(Marín, A, 1971,25). El número de defunciones superaba al de nacimiento por ejemplo, ene. Año de 1.940 se murieron Noventa y uno (91) Moronense y sólo nacieron cuarenta y uno (41). El equilibrio vital estaba roto.
Los vectores o trasmisores maláricos más temibles y peligrosos como los anópheles albímanos y darlingi eran los que reinaban y hacían desastre en el territorio Mórense. La labor destructora de estos insectos era constante puesto que Vivian y dormían en el mismo rancho de las potenciales victimas, eran poseedores y trasmisores del Plasmodium Falciparum que conducía rápida e inevitablemente a la muerte en pocos días, producía la fiebre llamada la “Económica†porque el enfermo se moría rápidamente ahorrando los gastos médicos, ¿Por qué fue Morón el pueblo escogido? Respondamos con las palabras de Gabaldón: “Porque Morón era fiel representante de la Venezuela con malaria. Aquí la enfermedad era altamente endémica, los índices esplénicos llegaban hasta 99% y jamás habían bajado del 70. los dos mas poderosos vectores del país, anópheles Darlingi y anaophelkes albimanus, presentes estaban en buen número y unidos sembraban la invalidez y la muerteâ€.
Para acabar con tan terribles enemigos fue necesario adquirir un químico (EL DDT) que había sido utilizado con fines bélicos y para sanear algunas islas del Pacifico, pero cuya efectividad como insecticida, aún no había sido comprobada de tal manera que fue en el pueblo de Morón que se hizo la primera prueba y que afortunadamente dio resultado positivos y comenzó así el principio del fin del Paludismo en Venezuela.
La división de Malariología fue la encargada de planificar el primer rociamiento del DDT en Morón, para ello encargó al Ingeniero Gerardo González, Jefe del servicio de Fomento Anti-malarico para la organización del acto. La cuadrilla número uno ejecutó el rociamiento y estaba comandada por LEVI BORGES (El primer Guarda-Jefe) y José Manuel Contreras (guarda-operador), además formaban parte de ésta los rociadores FRANCISCO SOLORZANO, VALENTIN GUTIERREZ, JUAN GARCÃA Y FRANCISCO GUTIERREZ.
El primer rancho rociado con DDT en Morón, era propiedad de MELECIO CASTILLO Y MARIA PACHECO; para ello se utilizó el DDT grado técnico al 100% y Polvo humedecido al 50. Estuvieron presente las siguientes personalidades: EL DR. ARNOLDO GABALDON, EL ING. ARTURO LUIS BERTI, EL DR. MANUEL GARCIA, PRESIDENTE DEL ESTADO CARABOBO, RICARDO MONTILLA, PRESIDENTE DEL ESTADO GUARICO, EL DR. MANUEL SALVADOR BARRETO, MALARIOLOGO DE PUERTO CABELLO, EL DR. LACENIO GUERRERO, MÉDICO JEFE DE LA ZONA II DE MALARIOLOGIA DEL ESTADO CARABOBO, EL ING. RAFAEL SARDI Y EL DR. ANTONIO GÓMEZ MARCANO.
Para conmemorar tan magna fecha, el Club de Leones de Morón, dirigido por ACACIO HENRIQUEZ, HONEIDA VASQUEZ, LA FAMILIA COLINA, MIREYA SOTO y demás Miembro conjuntamente o mediante la aprobación de la Ilustre Cámara Municipal de Mora, han programado diversos actos, donde sobresale la Sesión Solemne a realizarse este Viernes Dos y donde estará como orador de Orden el Ilustre Historiador Dr. GUILLERMO MORON, quizás el mejor historiador venezolano viviente de la actualidad y expresidente de la Academia Nacional de la historia quien será Condecorado con la Orden General Juan José Mora, en su Primera Clase, también se Condecorará a uno de los sobreviviente de aquel 2 de diciembre el Sr. LEVIS BROYES, en su Segunda Clase y al Sr. GONZALO PALUMBO (Post Mortem) en su Tercera Clase.
Morón, se viste de gala para recibir a tan Ilustre visitantes. Queda todos invitados.