Según Alexis Coello, fue un juez enviado por el virrey Jorge De Villalonga entre 1720 y 1721 para realizar un inventario detallado de la provincia de Venezuela. Autor de la obra "Instrucción General y Particular del Estado Presente de la Provincia de Venezuela", donde documentó la existencia de 174.000 árboles de cacao en Morón y propuso la construcción de un fuerte en la boca del río Yaracuy para proteger el comercio.
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Según Alexis Coello, fue el primer rey de la casa de los Borbones en España que instauró el régimen de monopolios comerciales. Tomó acciones en la Compañía Guipuzcoana por un valor de doscientos mil pesos al momento de su creación en 1728.
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Según Alexis Coello, fue el primer Rey de la casa de los Borbones en España que instauró el régimen monopólico en las tierras de ultramar. Participó como accionista en la Compañía Guipuzcoana y otorgó los privilegios reales para su funcionamiento.
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Mencionado por Alexis Coello como el enlace de Olavarriaga en el gobierno de la metrópoli a partir de 1726, facilitando el apoyo necesario para el establecimiento de la Compañía Guipuzcoana.
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Según Alexis Coello, fue uno de los enlaces clave de Olavarriaga en la metrópoli a partir de 1726, facilitando el establecimiento de la Compañía Guipuzcoana desde su posición en el gobierno.
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Según Alexis Coello, conocido como 'Andresote', lideró un levantamiento armado entre 1730 y 1732 en las riberas del río Yaracuy en alianza con contrabandistas holandeses y cosecheros, oponiéndose al monopolio de la Compañía Guipuzcoana.
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Según Alexis Coello, lideró un levantamiento en armas entre 1730 y 1732 en las riberas del río Yaracuy. Mantuvo una alianza con contrabandistas holandeses y cosecheros en contra del monopolio de la Compañía Guipuzcoana hasta ser derrotado y huir a Curazao.
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Según Alexis Coello, fue un canario radicado en Panaquire que lideró una protesta masiva contra la Compañía Guipuzcoana. Logró movilizar a hacendados y comerciantes de los Valles del Tuy hasta Caracas, lo que resultó en mejoras comerciales para los cosecheros, aunque fue enviado preso a España.
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Según Alexis Coello, lideró un movimiento de protesta desde Panaquire en contra de la Compañía Guipuzcoana. Aunque fue derrotado y enviado a España como reo, su alzamiento logró beneficios para los hacendados, como la creación de una Junta de Precios.
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Según Alexis Coello, gobernó entre 1730 y 1732, conformando un binomio hegemónico al ser nombrado Juez Conservador de la Compañía, lo que unificó el poder político y económico en la provincia.
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Según Alexis Coello, fue gobernador entre 1730 y 1732, periodo en el cual se conformó un binomio de poder económico y político al ser nombrado 'Juez Conservador de la Real Compañía Guipuzcoana'.
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Según Alexis Coello, fue el principal impulsor de la creación de una compañía mercantil en Caracas para defender el patrimonio económico de la provincia. En 1720-1721 publicó la 'Instrucción general y particular del estado presente de la provincia de Venezuela', que sirvió como base documental para justificar la empresa ante la corte española.
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Según Alexis Coello, fue el principal promotor de la creación de una compañía mercantil en Caracas para defender el patrimonio económico de la provincia. Autor de la 'Instrucción general y particular del estado presente de la provincia de Venezuela' (1720-1721), documento que sirvió de base para convencer a la corte española de establecer la Compañía Guipuzcoana.
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Libro Crónicas desde Morón - Pedro José De Olavarriaga
Ya consolidada la colonización española en nuestro territorio diferentes exploradores, oficiales o funcionarios reales recorrieron nuestro país indagando sobre sus riquezas naturales, actividades humanas o sobre su base etnográfica y demográfica teniendo siempre como norte el resguardo de los intereses de la corona. Entre estos altos personeros del rey se destacó visiblemente den Pedro José De Olavarriaga, juez enviado por el virrey, presidente, gobernador y capitán general del Nuevo Reino de Granada, don Jorge De Villalonga, para que hiciese un inventario acerca de la agricultura, hacienda pública, urbanismo, la industria, el comercio, la ganadería, la división político territorial y la población de la provincia de Venezuela (o Caracas) que comprendía las jurisdicciones de San Sebastián, Valencia, Nirgua, San Carlos, Araure, Guanare, Barquisimeto, Tocuyo, Carora, Trujillo y Santa Ana de Coro.
Este trabajo encomendado a Olavarriaga, al mismo tiempo que se le asignaron a Juan Amador Courten los proyectos militares para custodiar la costa marítima, fue plasmado en la formidable obra Instrucción General y Particular del Estado Presente de la Provincia de Venezuela en los años de 1720 y 1721 y que representa una de las primeras investigaciones con carácter científico basada en encuestas, censo que aporta un cúmulo de datos comprobados que le dan un valor documental importante.
En lo que respecta a Morón habla de la existencia de 174.000 árboles de cacao que producen 1.740 fanegas del fruto, a la vez que señala los nombres de sus propietarios, así mismo menciona el auge del contrabando de los holandeses en el área por su cercanía a la isla de Curazao. Hace una breve descripción geográfica de los ríos del municipio y de la punta de Morón.
El vasco Olavarriaga solicitaba a sus superiores la construcción de un fuerte punto de seguridad para salvaguardar la boca del río Yaracuy para que libremente fluyeran las embarcaciones cargadas con productos agrícolas provenientes de los valles de Barquisimeto con destino al mar de allí al puerto de Puerto Cabello. Olavarriaga explica con detalle este proyecto y concluye con lo siguiente: "Estas consideraciones obligan a su majestad de asegurar la Boca del río Yaracuy de algúnfucrtecito que defienda la entrada de dicho río; asegura la libertad de trajín, y los frutos o mercancías depositadas en esta parte, y en la obra que propongo, la cual proporciona la necesidad que se requiere bastará para el efecto que se pide"
Olavarriaga no sólo prestó un gran servicio a su rey desde el punto de vista de reconocer y cuantificar la infraestructura colonial de la provincia colonial de Caracas, sino que también siempre demostró su animadversión por los gentilicios diferentes a su raza. En su mencionada obra esgrime con mucha frecuencia argumentos hostiles y peyorativos contra los pobladores de nuestra tierra, los tilda de flojos o perezosos por naturaleza, que sólo les interesa el bien propio y no el de su rey, veamos el siguiente fragmento donde se refiere a la prosperidad de la Provincia y a los desmanes de los gobernadores: "Pero las vejaciones, las concusiones que varios de ellos (los gobernadores) han ejercitado disminuyeron la buena voluntad y la aplicación al trabajo de sus vecinos, los cuales de por sí naturalmente perezosos se han dado del todo a este vicio viendo que sus cabos prefirieron su interés y el apetito de las riquezas a los intereses de la Real Corona”.
Pero esto no es todo, también sostiene lo siguiente: "Se puede asegurar que la provincia de Venezuela fuera una de las mejores y de las más fértiles de toda las Indias Occidentales si fuera ella cultivada; pero la flojedad de sus vecinos es tan grande que en medio de esta abundancia apenas se halla lo necesario a la vida". Obviamente los americanos no eran de la devoción de Olavarriaga.
Sin embargo donde más elocuente se hizo su xenofobia fue contra los negros. De éstos tenía un concepto extremo, solicitaba un mayor castigo para los negros para que pudieran rendir en el trabajo y censuraba el buen trato de algunos mayordomos le daban a los negros así como también la blandura de los hacendados para con sus subalternos, al respecto dice; •"... El mayordomo como he dicho hurta a su amo, y para que los esclavos no le den cuenta de las malversaciones que hacen, quedan sin trabajar y con más libertad. Esta negligencia pierde a los negros, (nación, naturalmente inclinada a la flojedad y al hurto), y cuando pueden hacer lo que quieren sin temor de castigo, no hay duda que no sepan aprovecharse de la ocasión al perjuicio de sus amos. Este abuso causa vanos inconvenientes que suelen ser funestos, el negro tratado con más benignidad se hace soberbio, y se alza contra su amo al menor castigo que le hacen, lo que le induce, o a huir o muchas veces a matar su amo, o su mayordomo ".
El censo de Olavarriaga
Quizá el primer censo realizado en Venezuela con un carácter medianamente científico para la época o lo más aproximado a la realidad posible fue el de Pedro José de Olavarriaga, ejecutado durante los años de 1720 y 1721 (siglo XVIII).
Este trabajo fue dirigido por su autor a don Jorge de Villalonga, virrey, presidente, gobernador y capitán general del nuevo reino de Granada, para informarle de la situación económica, urbana, de la división política-territorial y de la población de la provincia de Venezuela.
Este estudio fue escrito en forma sencilla y precisa por Olavarriaga y el objetivo era que la corona española tomara medidas gubernamentales para el desarrollo y provecho de las potencialidades naturales del territorio e hiciera los correctivos necesarios a los desaciertos humanos o problemas, según su criterio, de diversa índole que debían atender prioritariamente las autoridades hispanas.
En el tiempo histórico del mencionado estudio, el territorio del actual municipio Juan José Mora pertenecía, en la vieja demarcación española, a la jurisdicción de Nirgua, otrora capital y floreciente campiña.
Al referirse a Morón Olavarriaga habla de la punta de Morón: "El puerto de Morón es a la banda del oeste, y los navíos se arriman a la misma punta que sirve de resguardo, de esta punta prosigue la playa sin puntas ningunas, sino formando un arco cóncavo que es el golfo; atrás de Morón es la Sabana sobredicha".
Esta última descripción nos infiere que hacia el sur, hacia donde está el centro poblado actual, la población era escasa, dispersa en varias haciendas de cacao.
En cuanto a las actividades económicas del área señala: "Los holandeses hacen mucho comercio en este paraje por ser el camino que baja de los valles de Barquisimeto y San Nicolás, y por acercarse siempre más de la isla de Curazao".
Esto dio pie para que se creara en 1730 la Compañía Guipuzcoana para combatir el contrabando de los holandeses y monopolizar el comercio en general.
Olavarriaga también escribe sobre los hacendados asentados en la zona y precisa la producción de sus respectivas haciendas: don Pedro de Aponte tenía 60.000 árboles y producía 600 fanegas de cacao; don Antonio Mendoza 40.000 árboles para 400 fanegas, don Miguel Rengifo (igual que el anterior), don Bernardo del Toro 30.000 árboles para 300 fanegas y pequeños propietarios en Palma Sola con 4.000 árboles y 40 fanegas.
Casi medio siglo (43 años) después de esta referencia sigue existiendo en 1764 cinco haciendas de cacao según relata el viajero don Ãngel Altolaguirre y Duvale.
En Urama los propietarios eran: don Martín Ascanio, don Juan Blanco Infante, don Antonio Blanco, don Luis Arias, don Nicolás de Herrera, doña Pabla Mejía, doña Violante Ochoa, don José de Liendo, don Juan Carrasco.
En Alpargatón eran los propietarios: Francisco Contreras, Bernardo Obispo, María de Jesús Noguera, don Francisco Gil, don Juan Bolonsten, Zapata, Pedro Franco de Lemos y Juana Piñero.
La Compañía Guipuzcoana
INTRODUCCIÓN
Referirse a la Compañía Guipuzcoana en este breve estudio no es más que dejar inconcluso una variada de temas y contenidos que se relacionan directos e indirectamente con este factor que rigió la vida económica y política de la Venezuela Colonial por más de cincuenta años.
Tratamos de hacer un bosquejo haciendo mayor énfasis en las causas y condiciones que hicieron posible la creación de esta Compañía más que dedicamos a explicar o a rememorar la actividad de la Compañía en sí.
Quizás dejamos fuera muchos aspectos de la vida de la Compañía durante su actuación en el espectro de la sociedad Venezolana, pero para los fines de este estudio y por las exigencias de los objetivos que persigue la cátedra, creo haber cumplido con el cometido.
LA COMPAÑÃA GUIPUZCOANA
El comercio colonial de Venezuela dependía de su producción agropecuaria y de su intercambio de mercancías manufacturadas. Al principio, la unidad productiva era el hato o la hacienda donde se producía para el consumo local y se dejaba un margen estrecho para el comercio exterior lícito o ilícito.
Para la realización del comercio interno era un obstáculo la inexistencia de vías de comunicación, sin embargo, la producción lograba colocarse en las ciudades y puertos de embarques con destino a la exportación a España, Islas Canarias, México, Cuba, Puerto Rico y, en algunos casos colonias extranjeras del Caribe.
El comercio exterior lícito se realizaba por los puertos habilitados para tal fin, fundamentalmente por La Guaira y Puerto Cabello donde se cumplía con todas las cargas impositivas, mientras que por los puertos secundarios de Maracaibo, Cumaná, Pampatar y Santo Tomé de Guayana los impuestos eran menores y a veces hasta se lograba la exoneración.
En líneas generales podemos resumir que el comercio con España se hizo en tres facetas a saber: Primer periodo (Siglo XVI, XVII y comienzos de (XVIII). Una vez al año un Barco cubría la ruta Sevilla - Cartagena de Indias - Panamá. Embarcaciones pequeñas se desprendían de aquel y tocaban las Costas Venezolanas para efectuar el comercio con las Provincias. Un segundo periodo (1.730 - 1.785) que estuvo signado por el monopolio de la Compañía Guipuzcoana y un tercer periodo (1.785 - 1.810) cuando Venezuela fue Incluida en el sistema de comercio libre establecido pata todas las colonias españolas a partir de 1.778.
Un factor importante en la evolución del comercio colonial venezolano fue la práctica incesante, flagrante o disimulada, del comercio ilícito o contrabando con países Europeos que pugnaban por consolidarse como grandes potencias comerciales a mediados del siglo XVI y todo el siglo XVII en aquella gran escalada del capitalismo mundial por "Apropiarse" de los potenciales mercados proporcionados por los descubrimientos geográficos. Veamos lo que nos dice el Doctor Brito Figueroa al respecto:
"El contrabando o comercio ilícito - en términos de los intereses del Estado Metropolitano - fue uno de los lazos más firmes de la producción agropecuaria colonial con las burguesías Europeas rivales de los mercaderes Españoles; los Holandeses estratégicamente situados en Curazao y Bonaire, monopolizaron esta actividad comercial con las costas y pueblos, villas y ciudades de tierra adentro el contrabando favoreció el desarrollo económico de estas comarcas, al suministrar manufacturas de consumo a la población y esclavos negros para las plantaciones y ofrecer un mercado seguro a la producción" (1).
(1) Brito Figueroa, Federico. Historia Económica y Social de Venezuela, Ediciones de la Biblioteca de la U. C. V. Caracas, 1.995. tomo l. Pág. 106.
El contrabando se convirtió en un gran problema para la Corona Española en tanto que perturbaba su exclusividad en el control de las actividades económicas .con su colonia; por esta causas fue que en 1.717 y 1.718 prohíbe el ingreso a su territorio de mercancías transportadas en barcos extranjeros y en 1.720 exonera de impuesto de tonelajes a sus nacionales que introdujeron cacao venezolano a España, asimismo rebajó los derechos de exportación del fruto venezolano sin que estas medidas mermaran la actividad contrabandista en la zona que muchas veces contó con el apoyo soterrado de las altas autoridades oficiales.
A este tumor crepitante del comercio ilícito se agrega la crisis interna de la guerra de sucesión española (1.700 - L714) que va a agravar más la desatención comercial de la metrópolis con la colonia. En efecto, a raíz de la muerte de Carlos n, el último Rey de los Austrias, se inicia una lucha por el trono que culmina por la vía diplomática y bélica asumiendo la Corona Felipe V, primer Rey de la casa de los Borbones en España.
Este episodio de la vida política Española, influye notablemente en la economía colonial Americana puesto que se interrumpe el tráfico comercial con la metrópolis y como consecuencia se produce el desabastecimiento de productos hispanos escasa demanda de los productos agropecuarios coloniales, se incrementa la miseria en la población y el contrabando recibe un gran impulso durante los casi trece años de esporádico comercio con España.
Con el advenimiento de los Borbones hay un giro con la concepción económica colonial de la dinastía anterior. Con los Borbones se va a instaurar el régimen monopólico hada las tierras de ultramar. "Serán éstos (Los Borbones), con Felipe V, quienes introduzcan los monopolios en manos de compañías comerciales, tal como se hacia en Francia. La compañía real de Guinea, Francesa, obtuvo contrato por seis años y ocho meses para introducir negros en América; fue uno de los actos de Felipe V; pero al terminarse la guerra (1.713) con el tratado de Utrecht fue la compañía Inglesa del Mar del Sur la que adquirió el privilegio" (2).
Evidentemente que el vacío de la acción comercial de España en la Colonia Venezolana hada imperativo, a modo de ver de la realeza, imponer un control monopólico a los fines de centralizar e independizar la gestión económica de la política, así como el mejor aprovechamiento y dirección de los recursos tanto económicos como humanos.
Es importante mencionar la constante preocupación de Pedro José de Olavarriaga por la "Fundación, en Caracas, de una Compañía Mercantil, orientada a la defensa del patrimonio económico de la provincia, a la mejora de la producción ya la intensificación del comercio con España" (3).
Olavarriaga había publicado en 1.720 - 1.721 su instrucción general y particular del estado presente de la provincia de Venezuela dirigido a Don Jorge de Villalonga consejero del rey, donde hacía un inventario y una descripción de la provincia de Caracas destacando sus riquezas naturales,
(2) Morón, Guillermo. Historia de Venezuela. Colección libros y revistas Bohemia. Caracas. Tomo 1, Volumen N° 31. Pág. 192.
(3) Briceño Perozo, Mario. Instrucción General y particular de la Provincia de Venezuela. Editorial Arte. Caracas, 1.965. Pág. 155 ÂCitado por Letizia Vaccari. Sobre Gobernadores y Residencias en la Provincia de Venezuela (Siglos XVI, XVII, XVIII) Fuentes para la Historia Colonial. Caracas 1.992. Pág. 128.
geografía, recursos humanos, etc. lo cual constituía su base documental para proseguir en su empeño de la creación de la mencionada empresa; una vez producido los cambios políticos en España obtuvo el terreno propicio para cultivar sus propósitos.
"Con el tiempo esa campaña fue creciendo y el ascenso a elevadas posiciones de amigos de Olavarriaga en el gobierno de la metrópoli; la sacó de los límites de Venezuela, para hallar eco en la corte. A partir de 1.726, Don José Patiño y Castillo, el Colbert Hispano, es uno de los enlaces de Olavarriaga desde la secretaria de Marina e Indias. Con fundamentos en estas relaciones Olavarriaga viaja a la península y personalmente aboga por sus planes, los que cuajan en el establecimiento de la Compañía Guipuzcoana" (4).
Pedro José Olavarriaga ve cumplir su sueño y el 25 de septiembre de 1.728 se crea la Real Compañía Guipuzcoana de Navegación a caracas, una Empresa accionaria con participación de expertos comerciantes cacaoteros de la provincia de Guipúzcoa, que conservaron cien acciones y el Rey Felipe V que tomó acciones por un valor de doscientos mil pesos, posteriormente se incorporaron como accionistas hacendados [9ranesfcos de Caracas.
.
4) Idem. Citado por Letizia Vaccari.
El objetivo de la Compañía era ''Traer cada año a La Guaira y a Puerto Cabello dos navíos de registro (Matriculados), de 40 a 50 cañones, montados y tripulados en guerra, pudiendo enviar el sobrante de su cargamento a Cumaná, Margarita y Trinidad, en embarcaciones menores. Hecha la descarga, debían salir a impedir el contrabando por todos los mares, los ríos y las costas de las provincias, desde el Orinoco hasta el río Hacha; para lo cual se les dieron patentes de Corso, las dos terceras partes de las presas y la exención de pagos de derechos en la venta de ellas" (5).
La Compañía Guipuzcoana tuvo todos los privilegios, concedidos por orden Real, para el desempeño de sus actividades durante más de medio siglo gozaba de la protección de las autoridades coloniales y de un poder absoluto e indiscutible que les permitió tiranizar y ejecutar medidas arbitrarias tal era el poder de la Compañía Guipuzcoana que sobrepasaba el ámbito económico y llegó a controlar hasta el poder político a través de los gobernadores con Juan Sebastián García de la Torre (1.730 - 1.732) se conformó el binomio hegemónico del poder económico y político de ser nombrado el Gobernador como "Juez Conservador de la Real Compañía Guipuzcoana de Navegación a Caracas".
(5) González, Eloy G. Historia de Venezuela. Editorial las Novedades. Caracas 1.943. Tomo l. Pág. 293 - 294.
Esta prerrogativa le daba a la Compañía un inmenso control sobre todas las actividades políticas y económicas desde que llegaron sus primeros barcos a La Guaira y Puerto Cabello en el año de 1.730. La Compañía era la única que proveía las mercancías europeas y fijaba los precios de los productos agropecuarios extremadamente bajos lo que desfavorecía a los cosecheros y hacendados, además se ganó la animadversión de los contrabandistas y de los poderosos criollos asentados en los cabildos. El monopolio comercial de la Compañía perturbaba el comercio del cacao que hacían los mercaderes venezolanos con algunas Islas del caribe y con Nueva España (Veracruz, hoy México).
Sucedieron diversos conflictos entre la Compañía y diversos sectores sociales y políticos de la vida colonial venezolana. Uno de los más resultantes fue el levantamiento en armas de Juan Andrés López del Rosario, mejor conocido como el Zambo Andresote, quien mantenía una alianza con los contrabandistas holandeses, cosecheros, mercaderes en defensa del comercio ilícito.
El Zambo Andresote mantuvo en jaque al gobierno y a la Compañía Guipuzcoana por espacio de varios años (1.730 - 1.732) en las Riberas del Río Yaracuy, y hasta que finalmente es derrotado al ser dispersadas sus fuerzas y éste tiene que huir a Curazao. Sin embargo, no deja de ser notable el desagrado y el descontento hacia la Guipuzcoana.
Otro movimiento en contra de la Compañía fue emprendido por el Canario Juan Francisco de León era teniente cabo de guerra y Juez de comisos en Panaquire, quien con el pretexto de una sustitución suya por un miembro de la Compañía se levanta en protesta y logra acumular una gran fuerza de apoyo de comerciantes, hacendados y demás sectores de la población de los Valles del Tuy y entra a Caracas para hablar ante el gobernador.
El gobernador Castellano y otros que le sucedieron entran en un juego político con Juan Francisco de León resultando a la postre la derrota de éste y su posterior remisión a España en condición de reo. Sin embargo, este movimiento tuvo trascendencia ya que se logró varios objetivos para los hacendados como por ejemplo la creación de una Junta de Precios, formada por el gobernador, un miembro del cabildo y uno de la Compañía, se les dio a los hacendados y cosecheros un sexto de la capacidad de los barcos para enviar sus frutaos a España, se les dio la exclusividad de comercio con México a los cosecheros, además de otras medidas beneficiosas para este sector económico.
La suma de conflictos y una nueva coyuntura internacional que abogaba por el libre comercio dio el traste con la Compañía Guipuzcoana que quedó eliminada definitivamente por la Real Cédula del 10 de marzo de 1.785, pasando sus bienes a la Compañía Filipinas.
En estas circunstancias Venezuela entra al sistema de libre comercio establecido para todas las colonias españolas en 1.778.
CONCLUSIÓN
A la hora de presentar un balance sobre a actuación de la Compañía Guipuzcoana en nuestro país se tejen diferentes opiniones de respetables historiadores e intelectuales. Algunos tratan de satanizar la conducta histórica de esta Compañía alegando el férreo monopolio Que ejerció en nuestro territorio por más de 50 años, considerando sus abusos y arbitrariedades así como también su función represiva ante las eventuales sublevaciones Que se le ofrecían, sin embargo, en este caso se pierde la perspectiva histórica y al juzgarla como buena o mala se olvida sus primigenios fines para la cual fue creada. La Compañía Guipuzcoana, en síntesis, fue fundada para monopolizar el comercio entre España y la Provincia de Venezuela, perseguir el contrabando y resguardar sus propios intereses y los de la Corona; y eso fue lo Que hizo durante cincuenta y cinco años.
Otros intelectuales destacan la labor positiva de la Empresa Vasca, señalando su actividad dinámica y de progreso Que emprendió en la modorra de la sociedad colonial de aquél tiempo.
Se habla de la comunicación expresa Que hizo la Guipuzcoana entre la colonia y la metrópolis, trayendo elementos nuevos Que solo se conocían en el ''viejo Mundo†por ejemplo, ideas, libros, periódicos, etc., también la señalan como un factor fomentador del comercio colonial, estimulante de la producción de diversos cultivos, en especial del cacao Que se constituyó en el producto más importante del siglo XVIII.
Las fortificaciones y las grandes construcciones se levantaron mediante la égida de la Compañía Vizcaína.
Por último, y por su síntesis, terminamos estas conclusiones con una cita textual del Ilustre Escritor Venezolano José Gil Fortoul, en su obra Historia Constitucional de Venezuela:
"Y por último, desde el punto de vista político, no se ha de olvidar que los barcos de la Compañía Guipuzcoana trajeron a la hasta entonces pobre e inculta colonia Venezolana, algo más importante que las mercaderías españolas, trajeron libros, ideas, moderno espíritu emprendedor, hombres arrastrados en su mayoría por el movimiento que iba a culminar en la Enciclopedia y en la Revolución Francesa".
BIBLIOGRAFÃA
. Arias Amaro, Alberto. Historia de Venezuela. Editorial Romor, Caracas. 174 Págs.
. Brito Figueroa, Federico. Historia Económica y Social de Venezuela.
Ediciones de la Biblioteca de la U.C.V. Caracas, 1.975, Tomo l. 348
Págs.
. Gil Fortoul, José. Historia Constitucional de Venezuela. Colección Libros y Revistas Bohemia. Caracas, Tomo l. Volumen 33. 195 Págs.
. González, Eloy G. Historia de Venezuela. Editorial Las Novedades.
Caracas, 1.943. Tomo l. 493 Págs.
. Morón Guillermo. Historia de Venezuela. Colección Libros y Revistas
Bohemia. Caracas. Tomo-l. Volumen N° 31. 240 Págs.
. Olavarriaga, Pedro José. Instrucción General y Particular del Estado
Presente de la Provincia de Venezuela, en los años de 1.720 y 1.721.
Ediciones Fundación Cadafe. Caracas 1.981. 216 Págs.
. Vaccari San Miguel, Letizia. Sobre Gobernadores y Residencias en la
Provincia de Venezuela (Siglos XVI, XVII, XVIII) Fuentes para la
Historia Colonial de Venezuela. Caracas. 1.992. 266 Págs.
La Compañía Guipuzcoana
INTRODUCCIÓN
Referirse a la Compañía Guipuzcoana en este breve estudio no es más que dejar inconcluso una variada de temas y contenidos que se relacionan directos e indirectamente con este factor que rigió la vida económica y política de la Venezuela Colonial por más de cincuenta años.
Tratamos de hacer un bosquejo haciendo mayor énfasis en las causas y condiciones que hicieron posible la creación de esta Compañía más que dedicamos a explicar o a rememorar la actividad de la Compañía en sí.
Quizás dejamos fuera muchos aspectos de la vida de la Compañía durante su actuación en el espectro de la sociedad Venezolana, pero para los fines de este estudio y por las exigencias de los objetivos que persigue la cátedra, creo haber cumplido con el cometido.
LA COMPAÑÃA GUIPUZCOANA
El comercio colonial de Venezuela dependía de su producción agropecuaria y de su intercambio de mercancías manufacturadas. Al principio, la unidad productiva era el hato o la hacienda donde se producía para el consumo local y se dejaba un margen estrecho para el comercio exterior lícito o ilícito.
Para la realización del comercio interno era un obstáculo la inexistencia de vías de comunicación, sin embargo, la producción lograba colocarse en las ciudades y puertos de embarques con destino a la exportación a España, Islas Canarias, México, Cuba, Puerto Rico y, en algunos casos colonias extranjeras del Caribe.
El comercio exterior lícito se realizaba por los puertos habilitados para tal fin, fundamentalmente por La Guaira y Puerto Cabello donde se cumplía con todas las cargas impositivas, mientras que por los puertos secundarios de Maracaibo, Cumaná, Pampatar y Santo Tomé de Guayana los impuestos eran menores y a veces hasta se lograba la exoneración.
En líneas generales podemos resumir que el comercio con España se hizo en tres facetas a saber: Primer periodo (Siglo XVI, XVII y comienzos de (XVIII). Una vez al año un Barco cubría la ruta Sevilla - Cartagena de Indias - Panamá. Embarcaciones pequeñas se desprendían de aquel y tocaban las Costas Venezolanas para efectuar el comercio con las Provincias. Un segundo periodo (1.730 - 1.785) que estuvo signado por el monopolio de la Compañía Guipuzcoana y un tercer periodo (1.785 - 1.810) cuando Venezuela fue Incluida en el sistema de comercio libre establecido pata todas las colonias españolas a partir de 1.778.
Un factor importante en la evolución del comercio colonial venezolano fue la práctica incesante, flagrante o disimulada, del comercio ilícito o contrabando con países Europeos que pugnaban por consolidarse como grandes potencias comerciales a mediados del siglo XVI y todo el siglo XVII en aquella gran escalada del capitalismo mundial por "Apropiarse" de los potenciales mercados proporcionados por los descubrimientos geográficos. Veamos lo que nos dice el Doctor Brito Figueroa al respecto:
"El contrabando o comercio ilícito - en términos de los intereses del Estado Metropolitano - fue uno de los lazos más firmes de la producción agropecuaria colonial con las burguesías Europeas rivales de los mercaderes Españoles; los Holandeses estratégicamente situados en Curazao y Bonaire, monopolizaron esta actividad comercial con las costas y pueblos, villas y ciudades de tierra adentro el contrabando favoreció el desarrollo económico de estas comarcas, al suministrar manufacturas de consumo a la población y esclavos negros para las plantaciones y ofrecer un mercado seguro a la producción" (1).
(1) Brito Figueroa, Federico. Historia Económica y Social de Venezuela, Ediciones de la Biblioteca de la U. C. V. Caracas, 1.995. tomo l. Pág. 106.
El contrabando se convirtió en un gran problema para la Corona Española en tanto que perturbaba su exclusividad en el control de las actividades económicas .con su colonia; por esta causas fue que en 1.717 y 1.718 prohíbe el ingreso a su territorio de mercancías transportadas en barcos extranjeros y en 1.720 exonera de impuesto de tonelajes a sus nacionales que introdujeron cacao venezolano a España, asimismo rebajó los derechos de exportación del fruto venezolano sin que estas medidas mermaran la actividad contrabandista en la zona que muchas veces contó con el apoyo soterrado de las altas autoridades oficiales.
A este tumor crepitante del comercio ilícito se agrega la crisis interna de la guerra de sucesión española (1.700 - L714) que va a agravar más la desatención comercial de la metrópolis con la colonia. En efecto, a raíz de la muerte de Carlos n, el último Rey de los Austrias, se inicia una lucha por el trono que culmina por la vía diplomática y bélica asumiendo la Corona Felipe V, primer Rey de la casa de los Borbones en España.
Este episodio de la vida política Española, influye notablemente en la economía colonial Americana puesto que se interrumpe el tráfico comercial con la metrópolis y como consecuencia se produce el desabastecimiento de productos hispanos escasa demanda de los productos agropecuarios coloniales, se incrementa la miseria en la población y el contrabando recibe un gran impulso durante los casi trece años de esporádico comercio con España.
Con el advenimiento de los Borbones hay un giro con la concepción económica colonial de la dinastía anterior. Con los Borbones se va a instaurar el régimen monopólico hada las tierras de ultramar. "Serán éstos (Los Borbones), con Felipe V, quienes introduzcan los monopolios en manos de compañías comerciales, tal como se hacia en Francia. La compañía real de Guinea, Francesa, obtuvo contrato por seis años y ocho meses para introducir negros en América; fue uno de los actos de Felipe V; pero al terminarse la guerra (1.713) con el tratado de Utrecht fue la compañía Inglesa del Mar del Sur la que adquirió el privilegio" (2).
Evidentemente que el vacío de la acción comercial de España en la Colonia Venezolana hada imperativo, a modo de ver de la realeza, imponer un control monopólico a los fines de centralizar e independizar la gestión económica de la política, así como el mejor aprovechamiento y dirección de los recursos tanto económicos como humanos.
Es importante mencionar la constante preocupación de Pedro José de Olavarriaga por la "Fundación, en Caracas, de una Compañía Mercantil, orientada a la defensa del patrimonio económico de la provincia, a la mejora de la producción ya la intensificación del comercio con España" (3).
Olavarriaga había publicado en 1.720 - 1.721 su instrucción general y particular del estado presente de la provincia de Venezuela dirigido a Don Jorge de Villalonga consejero del rey, donde hacía un inventario y una descripción de la provincia de Caracas destacando sus riquezas naturales,
(2) Morón, Guillermo. Historia de Venezuela. Colección libros y revistas Bohemia. Caracas. Tomo 1, Volumen N° 31. Pág. 192.
(3) Briceño Perozo, Mario. Instrucción General y particular de la Provincia de Venezuela. Editorial Arte. Caracas, 1.965. Pág. 155 ÂCitado por Letizia Vaccari. Sobre Gobernadores y Residencias en la Provincia de Venezuela (Siglos XVI, XVII, XVIII) Fuentes para la Historia Colonial. Caracas 1.992. Pág. 128.
geografía, recursos humanos, etc. lo cual constituía su base documental para proseguir en su empeño de la creación de la mencionada empresa; una vez producido los cambios políticos en España obtuvo el terreno propicio para cultivar sus propósitos.
"Con el tiempo esa campaña fue creciendo y el ascenso a elevadas posiciones de amigos de Olavarriaga en el gobierno de la metrópoli; la sacó de los límites de Venezuela, para hallar eco en la corte. A partir de 1.726, Don José Patiño y Castillo, el Colbert Hispano, es uno de los enlaces de Olavarriaga desde la secretaria de Marina e Indias. Con fundamentos en estas relaciones Olavarriaga viaja a la península y personalmente aboga por sus planes, los que cuajan en el establecimiento de la Compañía Guipuzcoana" (4).
Pedro José Olavarriaga ve cumplir su sueño y el 25 de septiembre de 1.728 se crea la Real Compañía Guipuzcoana de Navegación a caracas, una Empresa accionaria con participación de expertos comerciantes cacaoteros de la provincia de Guipúzcoa, que conservaron cien acciones y el Rey Felipe V que tomó acciones por un valor de doscientos mil pesos, posteriormente se incorporaron como accionistas hacendados [9ranesfcos de Caracas.
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4) Idem. Citado por Letizia Vaccari.
El objetivo de la Compañía era ''Traer cada año a La Guaira y a Puerto Cabello dos navíos de registro (Matriculados), de 40 a 50 cañones, montados y tripulados en guerra, pudiendo enviar el sobrante de su cargamento a Cumaná, Margarita y Trinidad, en embarcaciones menores. Hecha la descarga, debían salir a impedir el contrabando por todos los mares, los ríos y las costas de las provincias, desde el Orinoco hasta el río Hacha; para lo cual se les dieron patentes de Corso, las dos terceras partes de las presas y la exención de pagos de derechos en la venta de ellas" (5).
La Compañía Guipuzcoana tuvo todos los privilegios, concedidos por orden Real, para el desempeño de sus actividades durante más de medio siglo gozaba de la protección de las autoridades coloniales y de un poder absoluto e indiscutible que les permitió tiranizar y ejecutar medidas arbitrarias tal era el poder de la Compañía Guipuzcoana que sobrepasaba el ámbito económico y llegó a controlar hasta el poder político a través de los gobernadores con Juan Sebastián García de la Torre (1.730 - 1.732) se conformó el binomio hegemónico del poder económico y político de ser nombrado el Gobernador como "Juez Conservador de la Real Compañía Guipuzcoana de Navegación a Caracas".
(5) González, Eloy G. Historia de Venezuela. Editorial las Novedades. Caracas 1.943. Tomo l. Pág. 293 - 294.
Esta prerrogativa le daba a la Compañía un inmenso control sobre todas las actividades políticas y económicas desde que llegaron sus primeros barcos a La Guaira y Puerto Cabello en el año de 1.730. La Compañía era la única que proveía las mercancías europeas y fijaba los precios de los productos agropecuarios extremadamente bajos lo que desfavorecía a los cosecheros y hacendados, además se ganó la animadversión de los contrabandistas y de los poderosos criollos asentados en los cabildos. El monopolio comercial de la Compañía perturbaba el comercio del cacao que hacían los mercaderes venezolanos con algunas Islas del caribe y con Nueva España (Veracruz, hoy México).
Sucedieron diversos conflictos entre la Compañía y diversos sectores sociales y políticos de la vida colonial venezolana. Uno de los más resultantes fue el levantamiento en armas de Juan Andrés López del Rosario, mejor conocido como el Zambo Andresote, quien mantenía una alianza con los contrabandistas holandeses, cosecheros, mercaderes en defensa del comercio ilícito.
El Zambo Andresote mantuvo en jaque al gobierno y a la Compañía Guipuzcoana por espacio de varios años (1.730 - 1.732) en las Riberas del Río Yaracuy, y hasta que finalmente es derrotado al ser dispersadas sus fuerzas y éste tiene que huir a Curazao. Sin embargo, no deja de ser notable el desagrado y el descontento hacia la Guipuzcoana.
Otro movimiento en contra de la Compañía fue emprendido por el Canario Juan Francisco de León era teniente cabo de guerra y Juez de comisos en Panaquire, quien con el pretexto de una sustitución suya por un miembro de la Compañía se levanta en protesta y logra acumular una gran fuerza de apoyo de comerciantes, hacendados y demás sectores de la población de los Valles del Tuy y entra a Caracas para hablar ante el gobernador.
El gobernador Castellano y otros que le sucedieron entran en un juego político con Juan Francisco de León resultando a la postre la derrota de éste y su posterior remisión a España en condición de reo. Sin embargo, este movimiento tuvo trascendencia ya que se logró varios objetivos para los hacendados como por ejemplo la creación de una Junta de Precios, formada por el gobernador, un miembro del cabildo y uno de la Compañía, se les dio a los hacendados y cosecheros un sexto de la capacidad de los barcos para enviar sus frutaos a España, se les dio la exclusividad de comercio con México a los cosecheros, además de otras medidas beneficiosas para este sector económico.
La suma de conflictos y una nueva coyuntura internacional que abogaba por el libre comercio dio el traste con la Compañía Guipuzcoana que quedó eliminada definitivamente por la Real Cédula del 10 de marzo de 1.785, pasando sus bienes a la Compañía Filipinas.
En estas circunstancias Venezuela entra al sistema de libre comercio establecido para todas las colonias españolas en 1.778.
CONCLUSIÓN
A la hora de presentar un balance sobre a actuación de la Compañía Guipuzcoana en nuestro país se tejen diferentes opiniones de respetables historiadores e intelectuales. Algunos tratan de satanizar la conducta histórica de esta Compañía alegando el férreo monopolio Que ejerció en nuestro territorio por más de 50 años, considerando sus abusos y arbitrariedades así como también su función represiva ante las eventuales sublevaciones Que se le ofrecían, sin embargo, en este caso se pierde la perspectiva histórica y al juzgarla como buena o mala se olvida sus primigenios fines para la cual fue creada. La Compañía Guipuzcoana, en síntesis, fue fundada para monopolizar el comercio entre España y la Provincia de Venezuela, perseguir el contrabando y resguardar sus propios intereses y los de la Corona; y eso fue lo Que hizo durante cincuenta y cinco años.
Otros intelectuales destacan la labor positiva de la Empresa Vasca, señalando su actividad dinámica y de progreso Que emprendió en la modorra de la sociedad colonial de aquél tiempo.
Se habla de la comunicación expresa Que hizo la Guipuzcoana entre la colonia y la metrópolis, trayendo elementos nuevos Que solo se conocían en el ''viejo Mundo†por ejemplo, ideas, libros, periódicos, etc., también la señalan como un factor fomentador del comercio colonial, estimulante de la producción de diversos cultivos, en especial del cacao Que se constituyó en el producto más importante del siglo XVIII.
Las fortificaciones y las grandes construcciones se levantaron mediante la égida de la Compañía Vizcaína.
Por último, y por su síntesis, terminamos estas conclusiones con una cita textual del Ilustre Escritor Venezolano José Gil Fortoul, en su obra Historia Constitucional de Venezuela:
"Y por último, desde el punto de vista político, no se ha de olvidar que los barcos de la Compañía Guipuzcoana trajeron a la hasta entonces pobre e inculta colonia Venezolana, algo más importante que las mercaderías españolas, trajeron libros, ideas, moderno espíritu emprendedor, hombres arrastrados en su mayoría por el movimiento que iba a culminar en la Enciclopedia y en la Revolución Francesa".
BIBLIOGRAFÃA
. Arias Amaro, Alberto. Historia de Venezuela. Editorial Romor, Caracas. 174 Págs.
. Brito Figueroa, Federico. Historia Económica y Social de Venezuela.
Ediciones de la Biblioteca de la U.C.V. Caracas, 1.975, Tomo l. 348
Págs.
. Gil Fortoul, José. Historia Constitucional de Venezuela. Colección Libros y Revistas Bohemia. Caracas, Tomo l. Volumen 33. 195 Págs.
. González, Eloy G. Historia de Venezuela. Editorial Las Novedades.
Caracas, 1.943. Tomo l. 493 Págs.
. Morón Guillermo. Historia de Venezuela. Colección Libros y Revistas
Bohemia. Caracas. Tomo-l. Volumen N° 31. 240 Págs.
. Olavarriaga, Pedro José. Instrucción General y Particular del Estado
Presente de la Provincia de Venezuela, en los años de 1.720 y 1.721.
Ediciones Fundación Cadafe. Caracas 1.981. 216 Págs.
. Vaccari San Miguel, Letizia. Sobre Gobernadores y Residencias en la
Provincia de Venezuela (Siglos XVI, XVII, XVIII) Fuentes para la
Historia Colonial de Venezuela. Caracas. 1.992. 266 Págs.