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José Antonio Páez 🔍

Mencionado por Alexis Coello como el jefe supremo del ejército libertador durante las operaciones militares en las que participó Gabriel Guevara en Puerto Cabello.

📄 Crónica: Gabriel Guevara ➔

José Antonio Páez 🔍

Según Alexis Coello, lideraba el movimiento separatista en Venezuela. Fue destituido de la Comandancia General y convocado al Congreso de Bogotá, lo que provocó que Bolívar regresara al país para evitar una guerra civil.

📄 Crónica: Bolívar y Morón ➔

José Antonio Páez 🔍

Según Alexis Coello, fue el jefe y figura central en cuyo entorno cercano se desenvolvió Fermín Toro durante su trayectoria en las esferas del poder.

📄 Crónica: JUEVES 6 DE NOVIEMBRE DE 2008 Fermín Toro ➔

José Antonio Páez 🔍

Según Alexis Coello, recibió la propuesta del General Falcón para realizar un canje de jefes y oficiales a cambio de la libertad del General Gabriel Guevara.

📄 Crónica: Sobre la creación de la Orden Gabriel Guevara ➔

José Antonio Páez 🔍

Según Alexis Coello, el prócer confesó en 1822 haber destruido el manantial de Borburata para eliminar los recursos de los realistas sitiados, acabando con lo que contaba el territorio.

📄 Crónica: Alpargatón y la Guerra ➔

José Antonio Páez 🔍

Según Alexis Coello, fue el jefe en cuyo entorno cercano se desempeñó Fermín Toro.

📄 Crónica: JUEVES 6 DE NOVIEMBRE DE 2008 Fermín Toro ➔

José Antonio Páez 🔍

Según Alexis Coello, el prócer confesó en 1822 haber destruido el manantial de Borburata para eliminar los suministros de los realistas sitiados en el territorio.

📄 Crónica: Los estragos de la guerra de Alpargatón y otros pueblos de la costa venezolana ➔

José Antonio Páez 🔍

Según Alexis Coello, fue el jefe supremo durante la toma de Puerto Cabello en 1823, donde Gabriel Guevara sirvió bajo su mando como capitán.

📄 Crónica: Gabriel Guevara ➔

José Antonio Páez 🔍

Según Alexis Coello, lideraba actitudes separatistas en el Departamento de Venezuela para desintegrar la Gran Colombia, convocando a un Congreso Constituyente en Valencia. Fue el motivo principal del regreso de Bolívar al país para evitar una guerra civil.

📄 Crónica: Bolívar y Morón ➔

José Antonio Páez 🔍

Según Alexis Coello, lideró el movimiento de La Cosiata en Venezuela, resistiéndose al gobierno centralista de Bogotá. Fue destituido por el senado grancolombiano y posteriormente se entrevistó con Bolívar en Naguanagua para una reconciliación.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Simón Bolívar en Morón ➔

José Antonio Páez 🔍

Según Alexis Coello, encomendó a Rafael María Baralt la redacción de una historia de Venezuela con un sentido más patriótico.

📄 Crónica: Ramón Díaz Sánchez y Luis Correa ➔

Gabriel Guevara 🔍

Según Alexis Coello, este prócer nació en Morón en las postrimerías del siglo XVIII. Participó como Capitán en la toma de Puerto Cabello (1823) neutralizando la batería Picayo bajo el mando de José Antonio Páez. Durante la Guerra Federal comandó la "facción de la costa", controlando sectores desde Puerto Cabello hasta Boca de Aroa, donde construyó la fortaleza "Moroncito". Fue apodado peyorativamente por sus enemigos como "El Rey de Morón" o "El Nerón Moronero". Murió en Guatire el 30 de mayo de 1862 tras escapar de prisión.

lugar nacimiento: Morón
fecha muerte: 30 de mayo de 1862
lugar muerte: Guatire
apodos: El Vate de Morón / El dictador de los Bosques
grados militares: Capitán (1823), Teniente Coronel (Campaña del Sur), General (Gobierno de Monagas)
📄 Crónica: Gabriel Guevara ➔

Andresote 🔍

Según Alexis Coello, se levantó entre los años 1732 y 1735 en las riberas del río Yaracuy para defender el comercio ilegal con los holandeses y apoyar a los pobladores contra la vigilancia de la Compañía Guipuzcoana.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Morón Pasado y Presente ➔

Asdrúbal González 🔍

Según Alexis Coello, es el autor del trabajo "Noticias de la Guerra Larga" y de la obra "Gabriel Guevara, El dictador de los Bosques", trabajos que rescataron la figura de este prócer del olvido.

obras mencionadas: Noticias de la Guerra Larga, Gabriel Guevara, El dictador de los Bosques
📄 Crónica: Gabriel Guevara ➔

Asdrúbal González 🔍

Según Alexis Coello, este escritor rescató del olvido la figura de Gabriel Guevara a través de sus trabajos históricos "Noticias de la Guerra Larga" y "Gabriel Guevara, El dictador de los Bosques".

obras: Noticias de la Guerra Larga / Gabriel Guevara, El dictador de los Bosques
📄 Crónica: Gabriel Guevara ➔

Casimiro Herrada 🔍

Según Laureano Villanueva, se sumó a la causa federal en Urama junto a su hermano Esteban.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Morón Cuna de la Federación ➔

Cecilio Acosta 🔍

Según Alexis Coello, es mencionado como uno de los más destacados pensadores y estudiosos venezolanos del siglo XIX, compartiendo relevancia intelectual con Fermín Toro.

📄 Crónica: JUEVES 6 DE NOVIEMBRE DE 2008 Fermín Toro ➔

Cecilio Acosta 🔍

Mencionado por Alexis Coello como uno de los más destacados pensadores y estudiosos venezolanos del siglo XIX, junto a Fermín Toro.

📄 Crónica: JUEVES 6 DE NOVIEMBRE DE 2008 Fermín Toro ➔

Don Pietro Parmenteri 🔍

Según Alexis Coello, es nativo de Italia (Menfil, Sicilia) nacido en 1926. Residente en Morón durante 40 años, promueve la propuesta del "diluvio de amor". Se graduó de bachiller en la Misión Rivas y ha estudiado Dianética en Valencia. Ha sido Rosacruz, Masón, Gnóstico y es Católico.

años en venezuela: 52
años en moron: 40
📄 Crónica: JUEVES 6 DE NOVIEMBRE DE 2008 Fermín Toro ➔

Esteban Herrada 🔍

Según Laureano Villanueva, se incorporó a las fuerzas federales en el sector de Urama.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Morón Cuna de la Federación ➔

Ezequiel Zamora 🔍

Según Laureano Villanueva, lideró las tropas federales en la ribera del río Yaracuy y desalojó el territorio morense infligiendo la primera derrota a los conservadores. Avanzó hacia Morón donde recibió contingentes del coronel Juan José Mora y continuó la campaña hacia occidente.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Morón Cuna de la Federación ➔

Ezequiel Zamora 🔍

Según Alexis Coello, el general visitó Morón en 1859, logrando la adhesión de 400 moroneros a su ejército para participar en la batalla de Santa Inés.

contingente moronero: 400 hombres
📄 Crónica: Los estragos de la guerra de Alpargatón y otros pueblos de la costa venezolana ➔

Fermín Toro 🔍

Según Alexis Coello, este pensador nacido en Caracas fue el primer sociólogo venezolano y destacó como diplomático ante España, Francia e Inglaterra. En 1848, demostró valor personal al negarse a seguir las órdenes del presidente Monagas tras el secuestro del Congreso, afirmando: "mi cuerpo se lo pueden llevar, pero Fermín Toro no se prostituye". Fue autor de obras como "Oda a la zona tórrida" y "Siliba de los Andes".

fallecimiento: 1865
obras citadas: Oda a la zona tórrida, Siliba de los Andes
📄 Crónica: JUEVES 6 DE NOVIEMBRE DE 2008 Fermín Toro ➔

Fermín Toro 🔍

Según Alexis Coello, nació en Caracas en 1807 y falleció en 1865. Fue el primer sociólogo venezolano, diplomático y parlamentario. Destaca su respuesta al Presidente José Tadeo Monagas en 1848: "Díganle a su presidente que mi cuerpo se lo pueden llevar, pero Fermín Toro no se prostituye". Fue factor fundamental para que España reconociera la independencia de Venezuela.

fecha fallecimiento: 1865
obras mencionadas: Oda a la zona tórrida, Siliba de los Andes
cargos ocupados: Diputado al congreso de Valencia (1858), Ministro Plenipotenciario ante España, Francia e Inglaterra
📄 Crónica: JUEVES 6 DE NOVIEMBRE DE 2008 Fermín Toro ➔

Francisco Antonio Rivero 🔍

Según Laureano Villanueva, estuvo al mando de las fuerzas del gobierno apostadas en el lado de Carabobo del río Yaracuy para enfrentar a las tropas de Zamora.

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Gabriel Guevara 🔍

Según Alexis Coello, fue un militar nacido en Morón a finales del siglo XVIII. Participó en la guerra de independencia suramericana junto al Libertador y lideró la toma del castillo San Felipe en 1823. Obtuvo el grado de Teniente Coronel en la campaña del sur y fue ascendido a General durante el gobierno de José Tadeo Monagas. Durante la Guerra Federal comandó la "facción de la costa", controlando áreas desde Puerto Cabello hasta Boca de Aroa, donde construyó la fortaleza "Moroncito". Falleció en Guatire el 30 de mayo de 1862 tras escapar de prisión.

etnia: Negro
lugar nacimiento: Morón
apodos peyorativos: El Rey de Morón, El Vate de Morón, El Nerón Moronero
logro militar: Sitiador y expulsador de fuerzas españolas en el castillo San Felipe (1823)
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Heiner Maya 🔍

Según Alexis Coello, fue el manager de la selección de kikimbol de Morón que logró el título nacional y ejerce la presidencia del instituto municipal de deporte.

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Heiner Maya 🔍

Mencionado por Alexis Coello como el manager de la selección de kikimbol campeona y presidente de la institución Imdemora.

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Joaquín Molinas 🔍

Según Laureano Villanueva, fue un valeroso uramense que se sumó a la causa federal y murió durante el ataque a las fortificaciones de Barinas el 16 de abril de 1859.

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José Félix Mora 🔍

Según Alexis Coello, fue hijo predilecto de Morón y luchador federalista. Fue leal amigo del Gral. Joaquín Crespo y de su Revolución Legalista, llegando a presidir el estado Carabobo a finales del siglo XIX.

afiliacion politica: Revolución Legalista
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José Félix Mora 🔍

Según Laureano Villanueva, fue uno de los soldados aguerridos que participó en la defensa del campo de batalla de Santa Inés.

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José Tadeo Monagas 🔍

Según Alexis Coello, bajo su gobierno Gabriel Guevara alcanzó el grado militar de General.

📄 Crónica: Gabriel Guevara ➔

José Tadeo Monagas 🔍

Según Alexis Coello, fue el presidente que en 1848 secuestró al Congreso y envió a la guardia a buscar a los diputados, evento en el cual Fermín Toro manifestó su rechazo.

📄 Crónica: JUEVES 6 DE NOVIEMBRE DE 2008 Fermín Toro ➔

José Tadeo Monagas 🔍

Según Alexis Coello, en el año 1848 secuestró al congreso y mandó una guardia a buscar a los diputados, evento donde Fermín Toro confrontó su autoridad.

📄 Crónica: JUEVES 6 DE NOVIEMBRE DE 2008 Fermín Toro ➔

José Tadeo Monagas 🔍

Según Alexis Coello, Gabriel Guevara ascendió al grado de General durante su periodo de gobierno.

📄 Crónica: Gabriel Guevara ➔

Juan Crisóstomo Falcón 🔍

Según Laureano Villanueva, desembarcó en Palma Sola el 24 de julio de 1859, donde pronunció una proclama definiéndose como un ciudadano armado y no un militar de cuartel, integrándose a la escena de la revolución.

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Juan de Morón 🔍

Según Alexis Coello, fue fundador y alcalde de Maracaibo, participó en la conquista de Trujillo y Barquisimeto, y posteriormente se residenció en Nirgua. Es factible que su apellido diera nombre al río de su jurisdicción.

cargos: Alcalde de Maracaibo
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Juan José Mora 🔍

Según Alexis Coello, fue sargento primero bajo las órdenes de Juan Uslar y miembro de la compañía de granaderos que tomó la plaza de Puerto Cabello en 1823. En 1859 se unió al movimiento federalista.

participacion federal: Marzo de 1859
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Juan José Mora 🔍

Según Laureano Villanueva, fue un jefe de general prestigio en Sanchón, Morón y Alpargatón que ofreció contingentes a Zamora. Participó en la campaña de occidente, destacándose en el combate de Araure con su columna "Flanqueadores" y en la batalla de Santa Inés defendiendo la posición El Trapiche.

afiliacion politica: Partido Liberal
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León de Febres Cordero 🔍

Según Laureano Villanueva, fue el autor de una carta dirigida al general Pedro E. Ramos el 5 de agosto de 1859, donde calificaba al movimiento federal como una reacción facciosa que halló su cuna en Morón.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Morón Cuna de la Federación ➔

Manuel Calá 🔍

Según Alexis Coello, fue el jefe bajo cuyo mando inmediato sirvió Gabriel Guevara durante la toma de Puerto Cabello.

📄 Crónica: Gabriel Guevara ➔

Manuel Calá 🔍

Según Alexis Coello, fue el mando inmediato de Gabriel Guevara durante las acciones militares contra la batería Picayo en el Castillo San Felipe.

📄 Crónica: Gabriel Guevara ➔

Martín Franco 🔍

Según Laureano Villanueva, es calificado como un valentísimo soldado que participó en la resistencia federal en Santa Inés.

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Pietro Parmenteri 🔍

Según Alexis Coello, es un ciudadano de origen italiano (Sicilia) residente en Morón desde hace 40 años. Autodidacta y graduado de la Misión Rivas, promueve la propuesta del "diluvio de amor" como solución para la especie humana. Ha incursionado en el estudio de la Dianética y diversas corrientes como el gnosticismo y la masonería.

tiempo en Venezuela: 52 años
residencia en Moron: 40 años
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Silverio Escalona 🔍

Según Alexis Coello, dirigió las tropas gubernamentales que procedieron a incendiar Morón, Sanchón, Alpargatón y Urama en represalia por el apoyo a Zamora.

📄 Crónica: Los estragos de la guerra de Alpargatón y otros pueblos de la costa venezolana ➔

Tirso Salaverria 🔍

Según Laureano Villanueva, inició la primera escaramuza de la Guerra Federal con la toma del cuartel de Coro junto a menos de 50 acompañantes.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Morón Cuna de la Federación ➔

William Peraza 🔍

Según Alexis Coello, es conocido como "el brujo" y coordinó el intento de charla sobre Gabriel Guevara en la Casa de la Cultura de Morón.

apodo: el brujo
📄 Crónica: Gabriel Guevara ➔

William Peraza 🔍

Según Alexis Coello, es un promotor cultural conocido como "el brujo", quien coordinó una charla sobre Gabriel Guevara en la Casa de la Cultura de Morón dirigida a estudiantes.

apodo: el brujo
📄 Crónica: Gabriel Guevara ➔
📖 Consulta de Documentos Originales
Crónica Web #240

Gabriel Guevara

Gabriel Guevara
Tratamos de conmemorar los 146 años de la muerte de este prócer con una charla en la casa de la Cultura de Morón dirigida a un grupo de estudiantes de diferentes colegio del área y coordinada por el promotor cultural de la misma William Peraza, "el brujo", sin embargo, no se pudo concretar el encuentro por razones ajenas a nuestra voluntad que en este espacio no es dable explicar. No obstante, vamos a compartir con los lectores algunas referencias a este personaje.
Gabriel Guevara ha sido un gran desconocido o ignorado en la historia de Venezuela, sus datos no abundan en los textos respectivos. En el Diccionario de Historia de Venezuela de las Empresas Polar apenas se hace una breve reseña a su persona sin el cuidado de reflejar con exactitud sus antecedentes.
Es el caso de muchos héroes provincianos cuyo desconocimiento historiográfico deviene en no haber tenido una gran resonancia en los escenarios caraqueños ni siquiera en los suramericanos por Guevara allí también la tuvo al lado del Libertador como tantos otros venezolanos olvidados. No quisiera creer que con Gabriel Guevara haya influido en el ánimo de los historiadores el estigma del color de su piel.
En el centro de Puerto Cabello hay una calle con el apellido Guevara, probablemente algunas personas pensarán que se debe al "Che" argentino de moda hoy en día, pues no, es Gabriel Guevara el "negrito" nacido en Morón en las postrimerías del siglo XVIII, prócer de la guerra independentista suramericana y sitiador-expulsador del reducto de las fuerzas españolas acantonadas en el castillo "San Felipe" de Puerto cabello en el año 1823.
No sabemos en que momento se incorporó a la lucha por la independencia pero ya en la toma de Puerto Cabello tenía el grado de Capitán cuando participó al frente de la cuarta compañía del ejercito libertador a la que le tocó neutralizar los fuegos de la batería Picayo o Constitución del Castillo. En esta faena sirvió bajo el mando inmediato del Mayor Manuel Calá, teniendo como jefe supremo al general José Antonio Páez. El grado de Teniente Coronel lo obtiene en la campaña del sur en reconocimiento a sus meritos de guerra.
Se hace General durante el gobierno de José Tadeo Monagas y cuando llega la guerra federal se volcará con frenesí a comandar la "facción de la costa", una de las más guerrera o guerrillera que pondrá en jaque a las tropas oficiales derrotándolas varias veces. Controlaba estratégicamente tanto en lo militar como con su liderazgo los sectores de Puerto Cabello, Morón, Alpargatón, Urama, Canoabo y los pueblos del oriente del estado Yaracuy (Municipio Veroes) y por la costa implantó su señorío hasta Boca de Aroa donde construyó una fortaleza militar (aldea con trincheras) llamada "Moroncito".
Infundió terror a sus enemigos que trataron de descalificarlo por los medios escritos haciendo énfasis peyorativo a su condición racial, a sus métodos de guerra y a su lugar de origen, se le nombró como: "El Rey de Morón", "El Vate de Morón", "El Nerón Moronero", Negro, Feo, Malo, Sucio etc. esta era la expresión de los odios raciales de la Venezuela a mediados del siglo XIX.
Fue capturado, después de desvastar sus tropas, por el gobierno en Palma Sola (Falcón), encarcelado, trasladado a Valencia y a La Guaira donde escapa y muere en Guatire el 30 de Mayo de 1862.
Gabriel Guevara vuelve a cabalgar de nuevo, se le ve a veces por las calles de Morón, por los valles de Alpargatón y urama, y en las noches silentes se oye el silbido de su sable y el alarido de sus enemigos, así me contaron algunos ancianos del pueblo. Gracias al escritor Asdrúbal González se le ha devuelto – sacado del olvido – un prócer al Municipio Mora cuya semblanza histórica esta contenida en su enjundioso trabajo "Noticias de la Guerra Larga" o en una edición especial patrocinada por Pequiven: Gabriel Guevara, El dictador de los Bosques, la cual tuve el privilegio de prologar.
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Crónica Web #219

Bolívar y Morón

Bolívar y Morón
Quizás resulte un poso extraño el titulo de esta exposición, pero en descargo de esta presunción diremos que el hombre y la presencia bolivariana no es ajena a ningún pueblo desde los confines nevados del macizo andino hasta las calidas aguas del caribe, mas aun, su imagen se acrecienta sobre las riberas del río Grande para convertirse en una gloria de toda la América y su nombre retumba en los oídos de los habitantes del viejo mundo europeo, donde se le admira.
¿Qué raro tiene que hablemos sobre Bolívar Y Morón? A su paso Bolívar visito tantos pueblos y aldeas a los largo y ancho de la geografía Suramericana, en el Perú, en Bolivia, en Colombia, en Ecuador y por su puesto en su país natal. En cada uno de esos pueblos no solo dejo las huellas de su caballo sino que dejo también un pedacito de su gloria y un recuerdo perdurable que trasmonta la barrera de los siglos. Hoy en día se venera con orgullo el árbol donde amarro su caballo o dador de la sombra donde hubo de guarecerse, o también el sitio donde dicto una proclama, se tiene como santuarios para el reencuentro con la historia los inmuebles donde se hospedo o ejecuto una medida para la guerra o un acto de gobierno. En los museos se conservan como reliquias los objetos que a el pertenecieron.
¿Cómo podemos nosotros los moronenses pasar desapercibido el paso del Libertador de medio continente americano por aquella aldea aledaña al río Morón de 1826? ¿Qué circunstancias rodearon el último viaje que El Libertador emprendió a Venezuela? ¿Qué recuerdos? ¿Qué propósitos y pensamientos agobiaban a Bolívar en aquella mañana víspera de año nuevo? ¿Sorbió su caballo el agua del río Morón?
Para responder a estas interrogantes debemos ubicarnos en la ciudad de Lima, en el Perú, en el mes de agosto de 1826. Bolívar había llegado a la cúspide de su gloria y de su figuración histórica; ningún mortal le ganaba en prestigio en América del sur. Pese a la discordia y a la anarquía había conservado unidos a Venezuela, Nueva Granada y Ecuador en su gran obra: La Gran Colombia. Aun estaban tibias las armas con las que había dado la libertad al Perú, con la creación de Bolivia inmortalizaba su nombre en el alto Perú, había reunido el Congreso de Panamá en la búsqueda de la unión hispanoamericana como garantía de la grandeza histórica y como contrapeso al coloso del norte.
Sin embargo su principal sueño la Gran Colombia- hacia agua por los cuatro costados. En Bogota se imponían las intrigas palaciegas guiadas de las manos y del talento político del Vice-presidente Santander quien solapadamente confabulaba en contra del Libertador para hacerse de la Presidencia de la unión Colombiana.
En el Departamento de Venezuela la situación era mas grave aun, las actitudes separatistas que jugaban a la desintegración de la Gran Colombia se ejecutaban públicamente teniendo como asidero la ambiciosa personalidad del General Páez y los intereses mezquinos y localistas de una sarta de militares y civiles que bajo la direcci6n del Dr. Miguel Peña se empeñaban en echar por tierra la obra de Bolívar. "Las Asambleas y las Juntas se suceden en Caracas y Valencia, y entre las sombras, el Dr. Miguel Peña lleva en sus manos todos los hilos del movimiento separatista que cada día asume mayores proporciones. Ya se habla pública y abiertamente de la separación de Venezuela de la Unión Colombiana. Finalmente, el General Páez convoco al país a elecciones para un Congreso Constituyente que debía instalarse en Valencia" (1).
En el otro Departamento -el de Quito- a la saz6n existía aparentemente un clima de tranquilidad y armonía. Este buen comportamiento de lo que en futuro seria El Ecuador no se debía tanto a que no existiesen tendencias particulares disgregadoras ni porque estuviesen muy a gusto con la unidad colombiana (como se demostraría posteriormente con la secesión del venezolano Juan José Flores) sino porque la larga permanencia de Bolívar en el sur, el brillo de su espada, su gloria y su reputado genio mantenía calmada las asperezas y las ambiciones de los caudillos. No era así el caso de Bogotá y Venezuela. No era humanamente posible que Bolívar estuviese al mismo tiempo en toda la geografía de la Gran Colombia.
Mientras Bolívar tenía en mente agregar a la unión colombiana los territorios recién liberados del Perú y Bolivia para engrandecer su proyecto hispanoamericano, sus conciudadanos y compañeros de armas y de causas se batían en diversos espacios de la unión para dividir lo que había logrado juntar hasta ahora.
Me voy a permitir hacer una cita de nuevo para ilustrar mejor el dilema de Bolívar en este conflictivo año de 1826. “Las inmensas distancias hendidas por caudalosos ríos, cortadas por la muralla verde e impenetrable de la selva, separadas por la mole de granito y nieves de las cimas de los andes, impedían la materialización de sus ideas, la geografía volvía a ser el monstruo que estaba devorando la obra de su vida, a los sueños de su espíritu, a las concepciones de su genio. Una carta tardaba dos meses en llegar a Colombia desde el Perú y tres para alcanzar las costas de Venezuela o del Orinoco. El tenia que estar en todas partes, sólo su voz, su presencia podría ser el aglutinante de la Gran Colombia" (2).
Encontrabase Bolívar en Lima ostentando el título de Presidente vitalicio del Perú por decisión de los colegios electorales y reelecto por cuatro años más Presidente de la Gran Colombia por votación avasallan te del Congreso de la unión, cuando recibe las noticia de los sucesos de Venezuela que implicaba la destitución del General Páez de la comandancia General de este país y su comparecencia ante el Congreso de Bogotá a rendir cuenta de su conducta que supuestamente consistía en ciertas irregularidades en el reclutamiento de las milicias. Bolívar consideraba que esta medida era impolítica y así se lo manifestó al general Santander.
Sin embargo, debido a la gravedad del caso decidió El Libertador abandonar al Perú y trasladarse a su país natal para tratar de conciliar los ánimos arreglarse con Páez en función de mantener la República de Colombia. Iba Bolívar a salir del Perú para no volver jamás y preparaba su viaje a Venezuela sin pensar que seria el último.
Al enterarse las fuerzas vivas de la sociedad limeña de la partida del Libertador le rogaron que no se fuera, sobre todo las bellas y distinguidas damas peruanas, no obstante Bolívar les respondió así: “Si yo no escuchase mas que los ecos de mi corazón, me quedaría en el Perú; que me ha hechizado, con demostraciones puras de gratitud y de alegría; pero Mi Patria me llama y cuando habla el deber es necesario seguirle en el silencio de todas las afecciones" (3).
El 1 de septiembre encargó del gobierno del Perú al General Santa Cruz y el día 3 se embarcó en El Callao en el bergantín que lo conduciría a la ciudad de Guayaquil. Así comenzaba Bolívar lo que "los historiadores han llamado “La Gran Jornada", que comenzó en Lima el 3 de septiembre de 1826 y terminaba en Caracas el 10 de enero de 1827, después de haber recorrido a caballo, en cuatro meses, con cortos intervalos de descanso, 1346 leguas"(4).
Es decir, un equivalente a 75.000 Kilómetros aproximadamente. Ni Napoleón Bonaparte ni ningún guerrero de la antigüedad recorrió tanta distancia a caballo.
A mediados de octubre llega a Pasto, en su paso por Popayan reflexiona sobre los acontecimientos en Bogotá, en Tocaima se encuentra con Santander después de 5 años; en el ínterin acuerdan el tratamiento político a las nuevas circunstancias. El 14 de noviembre llega a Bogota. En un acto de gobierno el 23 del mismo mes se reserva exclusivamente el poder ejecutivo en el departamento de Venezuela.
A fines de noviembre sale de Bogotá, llega a Cúcuta el 12 de diciembre desde donde ordena que se concentren en Mérida y Trujillo las compañías de granaderos y cazadores de Junín para circunscribir la conspiración y los levantamientos de la gente de Páez a los llanos y al oriente del país.
El 16 de diciembre llegan a Maracaibo Bolívar y el grueso de las tropas que habían logrado reunir en Cúcuta para restablecer el orden en Venezuela.
En esta ciudad emite un controvertido decreto, el día 19, que busca complacer al General Páez pero que desagrada al vice-presidente Santander. El origen de este decreto esta en tratar de evitar una cruenta y larga guerra civil entre venezolanos.
De Maracaibo sigue su itinerario por los Puertos de Altagracia, Casigua, Capatarida, Zazarida, Mitare, Coro, Pueblo Cumarebo hasta Chichiriviche. En este pueblo abordan un bergantín que los trasladara a Tucacas, donde pasan la noche del día 30 de diciembre de 1826.
Al levantar el alba del día 31 El Libertador se embarca de nuevo en Tucacas fijando la proa hacia los destinos de Morón ¿Por qué tomo rumbo hacia Morón pudiendo seguir por mar hasta Puerto Cabello donde tenia pensado establecer su cuartel genera!? ¿En que punto de nuestra geografía desembarcó? Esas interrogantes quedarán sin respuestas por ahora.
Lo cierto es que Bolívar decidió hacer su viaje a Puerto Cabello por tierra y hubo de pasar por esta aldea moronense de 1826. ¿Cuál fue el Morón que Bolívar vio? Era un caserío pequeño ubicado a poca distancia del río que lleva su nombre aunque a sus contornos se notaban campos de labranzas o haciendas que producían mayormente cacao, plátanos, maíz y otros frutos menores. En los años florecientes los frutos de esta tierra se exportaba por la vía del puerto de Puerto Cabello, pero la guerra de independencia había menguado y desbastados todo impulso productivo. Sin embargo, aun los habitantes de este pueblo que no llegaban al medio millar vivían de las labores agrícolas.

A medida que las cabalgaduras se aproximaban al poblado, El Libertador se ensimismaba, trae a sus recuerdos lecturas pretéritas sobre estos pueblos de la costa. Habían sido pueblos formados por el sudor del negro y del látigo ese/avista para extraer de aquellos el cacao que daba mejor vida a los mantuanos, Tenía Bolívar noticias de que esta tierra por donde ahora pasaba, conocida como el valle de Morón en la costa, fue en un tiempo la mayor productora de cacao de toda la jurisdicción de Nigua con 1.740 fanegas, pero que ahora por necesidades de la guerra se le había convertido en una dependencia de Puerto Cabello. Además su ubicación a pocas leguas del mar la hacia un lugar propicio para el contrabando; recordó entonces Bolívar, la rebelión del zambo Andresote contra la compañía Guipuzcoana para defender el comercio con los holandeses.
Serían las once de la mañana cuando entró El Libertador triunfadores sobre la calle polvorienta y seca que conducía a varias rancherías no bien dispuestas en el espacio, pero el ánimo de la multitud que aclamaba a los visitantes recompensaba la fatiga y la inclemencia de aquel sol moronero. En la sonrisa de una negra alborozada creyó ver Bolívar los mimos y la ternura de su negra Hipólita.
El griterío de los moradores no cesaba dando vivas al paso del Libertador, veamos que nos dice al respecto nuestro amigo, el cronista de Puerto Cabello, Miguel Elías Dao: “Negros, Zambos, Mestizos y Criollos, esclavos o no, se integraron a una misma fe para decir presente. El Libertador recibió del pueblo las mejores atenciones unidas a un suculento almuerzo de campaña" (5).
Durante la breve estadía, entre el almuerzo y un descanso, El Libertador contemplaba la iglesia del poblado cuya construcción era de adobe, “cubierta de tejas, y un área de trece varas de largo y siete de ancho y cuenta sólo con un altar"(6). Más alía su caballo y de más bestias se refrescaban y pateaban en las aguas del río Morón.
Bajo una Ceiba adyacente al río, El Libertador meditaba sobre el tratamiento que le daría al General Páez en su inminente encuentro. ¿Cómo conciliar las bajas pasiones de Páez y del intrigante Miguel Peña con los grandes ideales de una patria grande? ¿Cómo tratar aquellos subalternos que en el futuro le impedirían regresar a su país y le negarían el derecho de morir bajo el cielo de su Patria? Que lejos estaba Bolívar de saber que este seria su último viaje a Venezuela, y que precisamente hubo de pasar por Morón.
Porque Bolívar no podía irse de entre los vivos sin venir a Morón Las tribulaciones sobre el porvenir político de la nación aceleraron el viaje de Bolívar hacia Puerto Cabello donde llegaría como a las cinco de la tarde del 31 de diciembre de 1826.
Todavía el Río suena con Ecos de Gloria, pues sus aguas calmaron la Sed de un Potro, cuyo Jinete liberó la mitad del continente que colón había descubierto. Lastima que ya no sea Río.
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Crónica Web #290

JUEVES 6 DE NOVIEMBRE DE 2008 Fermín Toro

JUEVES 6 DE NOVIEMBRE DE 2008
Fermín Toro
Este venezolano nacido en Caracas en el año de 1807 y fallecido en la misma ciudad en 1865, es casi ignorado por la historia tanto académica como oficialmente a pesar de ser un personaje con una trayectoria de vida brillante, con una obra intelectual de gran magnitud. Es junto a Cecilio Acosta de los más destacados pensadores y estudiosos venezolanos del siglo XIX; quizá su desconocimiento o poco reconocimiento que se tiene se deba a su condición de hombre civil y no militar y que nunca llegó a ser presidente de la república.

Otro ingrediente que juega en su contra en este sentido es que siempre estuvo en las esferas del poder y en el entorno muy cercano del caudillo José Antonio Páez y que las sombras y las intrigas de esa época que envolvieron a su jefe también recayeron sobre él. Pero no fue un hombre incondicional y siempre tuvo su propio criterio, añadido a esta era poseedor de un gran valor personal como lo demostró en el año de 1848 cuando el Presidente José Tadeo Monagas secuestró al congreso y mandó una guardia a buscar a los diputados, entre ellos a Toro, y este le respondió a los guardianes “Díganle a su presidente que mi cuerpo se lo pueden llevar, pero Fermín Toro no se prostituye”.

El año pasado se cumplió el bicentenario de su nacimiento y esa efeméride pasó sin penas ni glorias. Fermín Toro fue el primer sociólogo venezolano además de ser estadista y orador. Su formación fue autodidacta y su tiempo lo dedicó a la política, la reflexión y los estudios sociales. Como activista político fue electo diputado al congreso de valencia en 1858 y ocupó cargos diplomáticos como secretario de la legislación de Venezuela en Londres, Oficial Mayor de los Ministerios de Hacienda y Relaciones Exteriores; fue representante diplomático ante Colombia y Ministro Plenipotenciario ante España, Francia e Inglaterra.

Toro demostraba una gran habilidad en las conversaciones, maneja el arte de la diplomacia y fue un factor fundamental en las gestiones para que España reconociera a Venezuela como país independiente. Como escritor dejo una obra extensa entre ensayos sobre sociología, economía, ciencias políticas y escritos literarios, discursos, poesías, novelas y obras costumbristas donde manifiesta una tendencia entre el neoclasicismo y el romanticismo. Algunas de sus obras son: “Oda a la zona tórrida” (poemas) y “Siliba de los Andes” (novela).

Don Pietro Parmenteri: Parece un caminante errante pero es más sabio de lo que aparenta; va como un profeta anunciando y promoviendo un “diluvio de amor”, señala que este es nuestra única solución como especie frente al aniquilamiento de la vida sobre el planeta tierra. Ha vivido unos largos y fructíferos 82 años, de ellos 52 en Venezuela y lleva 40 residido en Morón. Es nativo de Italia, Menfil, provincia Agriyendo, Sicilia donde nació en 1926; allá solo estudio primaria, su formación es más bien autodidacta. Se graduó de bachiller en la Misión Rivas y lleva cuatro años de estudios en Dianética realizados en la ciudad de Valencia.

Su vasta experiencia y la profundidad de su conocimiento lo ha asimilado en su transitar vital por los diversos campos del saber: ha sido Rosacruz, Masón, Gnóstico, es Católico y ha editado un libro que tuve la oportunidad de leer y tiene otros tantos inéditos. Ojalá amigo Parmenteri no sea su voz un grito en el desierto y llegue a concretarse algún día su propuesta del “diluvio de amor”.

Felicitaciones: A la selección de kikimbol del Municipio Juan José Mora por el aplastante triunfo 12 x 1 sobre el estado Bolívar (uno de los mejores equipos) que le permitió coronarse campeón de los X Juegos Escolares Nacionales en este deporte. Un éxito mas para el amigo Heiner Maya, manager de la selección y Presidente de Imdemora. Hay que hacer notar que el equipo de kikimbol local nunca pasaba de segunda fase (Morón – Pto. Cabello) y en esta oportunidad superó a los equipos de todo el estado carabobo (3ra fase), luego venció en la zona regional seis donde estaban los estados Yaracuy, Carabobo, Falcón, Zulia (4ta fase) y posteriormente se titulo campeón nacional (mas de la mitad de los jugadores son de Morón) en el estado Lara en el lapso del 24 al 31 de Octubre, con un triunfo sobre el estado Bolívar. Felicitaciones campeonas.
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Crónica Web #27

Sobre la creación de la Orden Gabriel Guevara

Sobre la creación de la Orden Gabriel Guevara
Quiero hacer pública mi opinión sobre la creación de la orden Gabriel Guevara en virtud de la solicitud que al respecto hiciera, también pública, el concejal José Díaz.
Este criterio es el mismo que expusiera en una reunión con algunos concejales en días pasados y en donde se me había solicitado mi opinión sobre este particular que vamos a comentar.
Dije entonces que allí había que considerar dos elementos fundamentales, uno de tipo histórico y otro de tipo jurídico.
El primero tiene que ver con el valor histórico del epónimo de la orden, en este caso Gabriel Guevara.
Este personaje tiene el aval de la historia como para merecer ser perpetuado y recordado a través de una mención honorífica para reconocer a los ciudadanos que se la merezcan.
En esto no tengo dudas, basta recurrir al acucioso trabajo investigativo realizado por el Dr.
Asdrúbal González sobre este prócer de la guerra de independencia y de la federación.
De este trabajo -el cual tuve el honor de prologar una de sus edicionesextraigo una cita donde el General Falcón solicita al General Páez un intercambio de prisioneros de guerra (entre ellos Guevara preso del gobierno) en estos términos: "y como ud tiene presos muchos de los nuestros, entre ellos al ciudadano Benemérito Jeneral Gabriel Guevara, resto venerado de los Libertadores, por quien ud debeb abrigar alguna consideración y por quien el país entero siente el más alto respeto, propongo a ud un canje, por el cual vuelva el Jeneral Guevara a gozar de su libertad en nuestros campamentos o en el extranjero, si él lo prefiriese, y que los nueve jefes y oficiales de ud...
vayan a donde ud quiera destinarlos".
Además Guevara era reconocido nacionalmente por sus adversarios como "el rey de Morón", "el vate de Morón", el "negro de Morón" etc.
por lo cual se vincula la trayectoria histórica de este personaje con nuestra entidad local y como expresión de nuestra identidad.
Por otro lado, está el aspecto jurídico; una orden honorífica tiene efectos generales y se convierte en patrimonio cultural del municipio, por lo tanto no se debe crear mediante un decreto porque tal como lo establece el artículo 54, numeral 4, de la Ley de Poder Público Municipal, los decretos "son los actos administrativos de efecto general" y la trascendencia de una orden honorífica debe ser regulada mediante una ordenanza.
La Alcaldía de Juan José Mora bien puede tener su propia orden honorífica pero debe solicitarla al concejo municipal a través de un proyecto de ordenanza que sea discutido y consultado con los miembros de las comunidades e instituciones involucradas para que pueda tener el reconocimiento general de la población que representa como patrimonio cultural.
Se debe evitar lo que ha ocurrido en otros municipios, donde se han creado órdenes sin representación institucional por lo que han tenido una duración efímera y un triste papel porque nadie los reconoce.
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Crónica Web #55

Alpargatón y la Guerra

Alpargatón y la Guerra
Este hermoso valle con nombre de calzado grande. sucumbía frente a las pestes y las calenturas, pero además había otra causa: La guerra. La guerra de independencia fue un factor de perturbación para la economía y la demografía de las zonas rurales adyacentes a Puerto Cabello. En efecto, los suburbios y sementeras del área entre ellas Alpargatón - eran objeto de saqueos y de destrucción de las haciendas y pueblos por parte de las huestes españolas como también de los patriotas hasta 1823. En 1815 lo realistas acaban con la cosecha de maíz, aún verde, en las cercanías de puerto cabello para convertirla en comida para sus reses; luego, en 1820, "se asolan las haciendas locales, obligándose además a los esclavos a tumbar la mata de plátanos, con el objeto de que sirviera para alimentación al ganado, quedando las haciendas sin cultivo ni recolección de sus cosechas" (Cunill Grau). Nuestro prócer José Antonio Páez, en 1822, confiesa que había "destruido el incesante manantial de Borburata que les aliviaba demasiado (a los realistas- sitiados), he acabado por fin con cuanto contaba en este territorio". Los pueblos de Alpargatón y Urama eran incendiados previamente antes de proceder a su despoblamiento por parte de los ejércitos ocupantes, he aquí una confesión de uno de los líderes de las tropas atacantes: "triste en primer lugar de entrar en la obscuridad de la noche unos pocos, incendiar el pueblo tirando pajuela en los techos que son de paja, y al punto del incendio, que sentirá los efectos de la confusión, entrar a fuego y sangre sin cuartel" (idem). El despoblamiento a la vez era ocasionado, después de 1812, por los continuos embargos y secuestros de las principales haciendas por los ejércitos que obligaban a los propietarios, mayordomos y esclavos a abandonar sus posesiones. Los esclavos huían hacia las montañas lejanas o cercanas a formar los llamados "cumbes", allí mismo en los cerros de Alpargatón para esconderse tanto del castigo del amo blanco como del azote de las guerrillas que los reclutaban para los trabajos forzados en obras en las cercanías de Valencia, o para servir como soldados en la guerra. Había una orden expresa de un oficial a su subalterno: "Que en los pueblos de Morón, Alpargatón y urama se levanten guerrillas de gente del país, a cuyo efecto enviara V.E, las armas, municiones y fornituras necesarias, con algunos oficiales, encargados de organizarlos y de levantarlos hasta la fuerza de 400 o 500 hombres; llamando los esclavos de aquel distrito para este servicio y dando la libertad a los que presenten útiles, o si toman las "mas". Visite mi blog www.alexiscoello.com.ve ista Municipal J. J. Mora
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Crónica Web #203

JUEVES 6 DE NOVIEMBRE DE 2008 Fermín Toro

JUEVES 6 DE NOVIEMBRE DE 2008 Fermín Toro
Este venezolano nacido en Caracas en el año de 1807 y fallecido en la misma ciudad en 1865, es casi ignorado por la historia tanto académica como oficialmente a pesar de ser un personaje con una trayectoria de vida brillante, con una obra intelectual de gran magnitud. Es junto a Cecilio Acosta de los más destacados pensadores y estudiosos venezolanos del siglo XIX; quizá su desconocimiento o poco reconocimiento que se tiene se deba a su condición de hombre civil y no militar y que nunca llegó a ser presidente de la república.
Otro ingrediente que juega en su contra en este sentido es que siempre estuvo en las esferas del poder y en el entorno muy cercano del caudillo José Antonio Páez y que las sombras y las intrigas de esa época que envolvieron a su jefe también recayeron sobre él. Pero no fue un hombre incondicional y siempre tuvo su propio criterio, añadido a esta era poseedor de un gran valor personal como lo demostró en el año de 1848 cuando el Presidente José Tadeo Monagas secuestró al congreso y mandó una guardia a buscar a los diputados, entre ellos a Toro, y este le respondió a los guardianes “Díganle a su presidente que mi cuerpo se lo pueden llevar, pero Fermín Toro no se prostituye”.
El año pasado se cumplió el bicentenario de su nacimiento y esa efeméride pasó sin penas ni glorias. Fermín Toro fue el primer sociólogo venezolano además de ser estadista y orador. Su formación fue autodidacta y su tiempo lo dedicó a la política, la reflexión y los estudios sociales. Como activista político fue electo diputado al congreso de valencia en 1858 y ocupó cargos diplomáticos como secretario de la legislación de Venezuela en Londres, Oficial Mayor de los Ministerios de Hacienda y Relaciones Exteriores; fue representante diplomático ante Colombia y Ministro Plenipotenciario ante España, Francia e Inglaterra.
Toro demostraba una gran habilidad en las conversaciones, maneja el arte de la diplomacia y fue un factor fundamental en las gestiones para que España reconociera a Venezuela como país independiente. Como escritor dejo una obra extensa entre ensayos sobre sociología, economía, ciencias políticas y escritos literarios, discursos, poesías, novelas y obras costumbristas donde manifiesta una tendencia entre el neoclasicismo y el romanticismo. Algunas de sus obras son: “Oda a la zona tórrida” (poemas) y “Siliba de los Andes” (novela).
Don Pietro Parmenteri: Parece un caminante errante pero es más sabio de lo que aparenta; va como un profeta anunciando y promoviendo un “diluvio de amor”, señala que este es nuestra única solución como especie frente al aniquilamiento de la vida sobre el planeta tierra. Ha vivido unos largos y fructíferos 82 años, de ellos 52 en Venezuela y lleva 40 residido en Morón. Es nativo de Italia, Menfil, provincia Agriyendo, Sicilia donde nació en 1926; allá solo estudio primaria, su formación es más bien autodidacta. Se graduó de bachiller en la Misión Rivas y lleva cuatro años de estudios en Dianética realizados en la ciudad de Valencia.
Su vasta experiencia y la profundidad de su conocimiento lo ha asimilado en su transitar vital por los diversos campos del saber: ha sido Rosacruz, Masón, Gnóstico, es Católico y ha editado un libro que tuve la oportunidad de leer y tiene otros tantos inéditos. Ojalá amigo Parmenteri no sea su voz un grito en el desierto y llegue a concretarse algún día su propuesta del “diluvio de amor”.
Felicitaciones: A la selección de kikimbol del Municipio Juan José Mora por el aplastante triunfo 12 x 1 sobre el estado Bolívar (uno de los mejores equipos) que le permitió coronarse campeón de los X Juegos Escolares Nacionales en este deporte. Un éxito mas para el amigo Heiner Maya, manager de la selección y Presidente de Imdemora. Hay que hacer notar que el equipo de kikimbol local nunca pasaba de segunda fase (Morón – Pto. Cabello) y en esta oportunidad superó a los equipos de todo el estado carabobo (3ra fase), luego venció en la zona regional seis donde estaban los estados Yaracuy, Carabobo, Falcón, Zulia (4ta fase) y posteriormente se titulo campeón nacional (mas de la mitad de los jugadores son de Morón) en el estado Lara en el lapso del 24 al 31 de Octubre, con un triunfo sobre el estado Bolívar. Felicitaciones campeonas.
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Crónica Web #71

Los estragos de la guerra de Alpargatón y otros pueblos de la costa venezolana

Los estragos de la guerra de Alpargatón y otros pueblos de la costa venezolana
Este hermoso valle con nombre de calzado grande sucumbía frente a las pestes y las calenturas, pero además había otra causa: la guerra. La guerra de independencia fue un factor de perturbación para la economía y la demografía de las zonas rurales adyacentes a Puerto Cabello. En efecto, los suburbios y sementeras del área -entre ellas Alpargatón- eran objeto de saqueos y de destrucción de las haciendas y pueblos por parte de las huestes españolas como también de los patriotas hasta 1823. En 1815 los realistas acaban con la cosecha de maíz, aún verde, en las cercanías de Puerto Cabello para convertirla en comida para sus reses; luego, en 1820, "se asolan las haciendas locales, obligándose además a los esclavos a tumbar la mata de plátanos, con el objeto de que sirviera para la alimentación al ganado, quedando las haciendas sin cultivo ni recolección de sus cosechas" (Cunill Grau). Nuestro prócer José Antonio Páez, en 1822, confiesa que había "destruido el incesante manantial de Borburata que les aliviaba demasiado (a los realistas sitiados), he acabado por fin con cuanto contaba en este territorio". Los pueblos de Alpargatón y Urama eran incendiados previamente antes de proceder a su despoblamiento por parte de los ejércitos ocupantes, he aquí una confesión de uno de los líderes de las tropas atacantes: "triste en primer lugar de entrar en la oscuridad de la noche unos pocos, incendiar el pueblo tirando pajuela en los techos que son de paja, y al punto del incendio, que sentirá los efectos de la confusión, entrar a fuego y sangre sin cuartel". El despoblamiento a la vez era ocasionado, después de 1812, por los continuos embargos y secuestro de las principales haciendas los propietarios, mayordomos y por los ejércitos que obligaban a esclavos a abandonar sus posesiones. Los esclavos huían hacia Ejércitos en plena campaña en valles costeros. las montañas lejanas o cercanas a formar los llamados "cumbes", allí mismo en los cerros de Alpargatón, para esconderse tanto del castigo del amo blanco como del azote de las guerrillas que los reclutaban para los trabajos forzados en obras en las cercanías de Valencia, o para servir como soldados en la guerra. Había una orden expresa de un oficial a su subalterno: "Que en los pueblos de Morón, Alpargatón y Urama se levanten guerrillas de gente del país, a cuyo efecto enviará V.E. las armas, municiones y fornituras necesarias, con algunos oficiales, encargados de organizarlos y de levantarlos hasta la fuerza de 400 ó 500 hombres; llamando los esclavos de aquel distrito para este servicio y dando la libertad a los que presente útiles, o si toman las armas". En estos casos se arrancaban a la fuerza a los brazos útiles y comprometidos con las faenas del campo, con la mano de obra en los cultivos, para llevarlos sometidos, tipo recluta, a los ejércitos en armas como simples soldados en detrimento de la economía agrícola que prevalecía en el área de este litoral carabobeño. Por otra parte, también ocurrió que se tomaban como represalia o venganza si los pueblos apoyaban tal o cual causa, entonces venían las tropas rivales a destruir y asolar los caseríos y sembradíos de las poblaciones para darles escarmiento por la supuesta traición, así sucedió en el año de 1859 cuando el general Ezequiel Zamora visita el pueblo de Morón, recibiendo un fuerte apoyo y adherencia a su ejército de un gran número de moroneros (400 según el cronista Emilio Navarro) que se marcharon con él hacia los destinos del occidente del país para participar en la famosa batalla de Santa Inés. Sin embargo, poco tiempo después de que el general Zamora se marchó de Morón, llegaron las tropas del gobierno dirigidas por el comandante Silverio Escalona y procedieron a incendiar y a devastar los caseríos de Sanchón, Morón, Alpargatón y Urama, como represalia y castigo al apoyo que le habían brindado estos pueblos a la causa de la Federación. Escuche a este cronista todos los domingos de 8 a 9 a.m. en el programa "Crónicas en domingo" por la emisora Caribeña Mil A.M.
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Crónica Web #292

Gabriel Guevara

Gabriel Guevara
Tratamos de conmemorar los 146 años de la muerte de este prócer con una charla en la casa de la Cultura de Morón dirigida a un grupo de estudiantes de diferentes colegio del área y coordinada por el promotor cultural de la misma William Peraza, "el brujo", sin embargo, no se pudo concretar el encuentro por razones ajenas a nuestra voluntad que en este espacio no es dable explicar. No obstante, vamos a compartir con los lectores algunas referencias a este personaje.
Gabriel Guevara ha sido un gran desconocido o ignorado en la historia de Venezuela, sus datos no abundan en los textos respectivos. En el Diccionario de Historia de Venezuela de las Empresas Polar apenas se hace una breve reseña a su persona sin el cuidado de reflejar con exactitud sus antecedentes.
Es el caso de muchos héroes provincianos cuyo desconocimiento historiográfico deviene en no haber tenido una gran resonancia en los escenarios caraqueños ni siquiera en los suramericanos por Guevara allí también la tuvo al lado del Libertador como tantos otros venezolanos olvidados. No quisiera creer que con Gabriel Guevara haya influido en el ánimo de los historiadores el estigma del color de su piel.
En el centro de Puerto Cabello hay una calle con el apellido Guevara, probablemente algunas personas pensarán que se debe al "Che" argentino de moda hoy en día, pues no, es Gabriel Guevara el "negrito" nacido en Morón en las postrimerías del siglo XVIII, prócer de la guerra independentista suramericana y sitiador-expulsador del reducto de las fuerzas españolas acantonadas en el castillo "San Felipe" de Puerto cabello en el año 1823.
No sabemos en que momento se incorporó a la lucha por la independencia pero ya en la toma de Puerto Cabello tenía el grado de Capitán cuando participó al frente de la cuarta compañía del ejercito libertador a la que le tocó neutralizar los fuegos de la batería Picayo o Constitución del Castillo. En esta faena sirvió bajo el mando inmediato del Mayor Manuel Calá, teniendo como jefe supremo al general José Antonio Páez. El grado de Teniente Coronel lo obtiene en la campaña del sur en reconocimiento a sus meritos de guerra.
Se hace General durante el gobierno de José Tadeo Monagas y cuando llega la guerra federal se volcará con frenesí a comandar la "facción de la costa", una de las más guerrera o guerrillera que pondrá en jaque a las tropas oficiales derrotándolas varias veces. Controlaba estratégicamente tanto en lo militar como con su liderazgo los sectores de Puerto Cabello, Morón, Alpargatón, Urama, Canoabo y los pueblos del oriente del estado Yaracuy (Municipio Veroes) y por la costa implantó su señorío hasta Boca de Aroa donde construyó una fortaleza militar (aldea con trincheras) llamada "Moroncito".
Infundió terror a sus enemigos que trataron de descalificarlo por los medios escritos haciendo énfasis peyorativo a su condición racial, a sus métodos de guerra y a su lugar de origen, se le nombró como: "El Rey de Morón", "El Vate de Morón", "El Nerón Moronero", Negro, Feo, Malo, Sucio etc. esta era la expresión de los odios raciales de la Venezuela a mediados del siglo XIX.
Fue capturado, después de desvastar sus tropas, por el gobierno en Palma Sola (Falcón), encarcelado, trasladado a Valencia y a La Guaira donde escapa y muere en Guatire el 30 de Mayo de 1862.
Gabriel Guevara vuelve a cabalgar de nuevo, se le ve a veces por las calles de Morón, por los valles de Alpargatón y urama, y en las noches silentes se oye el silbido de su sable y el alarido de sus enemigos, así me contaron algunos ancianos del pueblo. Gracias al escritor Asdrúbal González se le ha devuelto – sacado del olvido – un prócer al Municipio Mora cuya semblanza histórica esta contenida en su enjundioso trabajo "Noticias de la Guerra Larga" o en una edición especial patrocinada por Pequiven: Gabriel Guevara, El dictador de los Bosques, la cual tuve el privilegio de prologar.
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Crónica Web #265

Bolívar y Morón

Bolívar y Morón
Quizás resulte un poso extraño el titulo de esta exposición, pero en descargo de esta presunción diremos que el hombre y la presencia bolivariana no es ajena a ningún pueblo desde los confines nevados del macizo andino hasta las calidas aguas del caribe, mas aun, su imagen se acrecienta sobre las riberas del río Grande para convertirse en una gloria de toda la América y su nombre retumba en los oídos de los habitantes del viejo mundo europeo, donde se le admira.
¿Qué raro tiene que hablemos sobre Bolívar Y Morón? A su paso Bolívar visito tantos pueblos y aldeas a los largo y ancho de la geografía Suramericana, en el Perú, en Bolivia, en Colombia, en Ecuador y por su puesto en su país natal. En cada uno de esos pueblos no solo dejo las huellas de su caballo sino que dejo también un pedacito de su gloria y un recuerdo perdurable que trasmonta la barrera de los siglos. Hoy en día se venera con orgullo el árbol donde amarro su caballo o dador de la sombra donde hubo de guarecerse, o también el sitio donde dicto una proclama, se tiene como santuarios para el reencuentro con la historia los inmuebles donde se hospedo o ejecuto una medida para la guerra o un acto de gobierno. En los museos se conservan como reliquias los objetos que a el pertenecieron.
¿Cómo podemos nosotros los moronenses pasar desapercibido el paso del Libertador de medio continente americano por aquella aldea aledaña al río Morón de 1826? ¿Qué circunstancias rodearon el último viaje que El Libertador emprendió a Venezuela? ¿Qué recuerdos? ¿Qué propósitos y pensamientos agobiaban a Bolívar en aquella mañana víspera de año nuevo? ¿Sorbió su caballo el agua del río Morón?
Para responder a estas interrogantes debemos ubicarnos en la ciudad de Lima, en el Perú, en el mes de agosto de 1826. Bolívar había llegado a la cúspide de su gloria y de su figuración histórica; ningún mortal le ganaba en prestigio en América del sur. Pese a la discordia y a la anarquía había conservado unidos a Venezuela, Nueva Granada y Ecuador en su gran obra: La Gran Colombia. Aun estaban tibias las armas con las que había dado la libertad al Perú, con la creación de Bolivia inmortalizaba su nombre en el alto Perú, había reunido el Congreso de Panamá en la búsqueda de la unión hispanoamericana como garantía de la grandeza histórica y como contrapeso al coloso del norte.
Sin embargo su principal sueño la Gran Colombia- hacia agua por los cuatro costados. En Bogota se imponían las intrigas palaciegas guiadas de las manos y del talento político del Vice-presidente Santander quien solapadamente confabulaba en contra del Libertador para hacerse de la Presidencia de la unión Colombiana.
En el Departamento de Venezuela la situación era mas grave aun, las actitudes separatistas que jugaban a la desintegración de la Gran Colombia se ejecutaban públicamente teniendo como asidero la ambiciosa personalidad del General Páez y los intereses mezquinos y localistas de una sarta de militares y civiles que bajo la direcci6n del Dr. Miguel Peña se empeñaban en echar por tierra la obra de Bolívar. "Las Asambleas y las Juntas se suceden en Caracas y Valencia, y entre las sombras, el Dr. Miguel Peña lleva en sus manos todos los hilos del movimiento separatista que cada día asume mayores proporciones. Ya se habla pública y abiertamente de la separación de Venezuela de la Unión Colombiana. Finalmente, el General Páez convoco al país a elecciones para un Congreso Constituyente que debía instalarse en Valencia" (1).
En el otro Departamento -el de Quito- a la saz6n existía aparentemente un clima de tranquilidad y armonía. Este buen comportamiento de lo que en futuro seria El Ecuador no se debía tanto a que no existiesen tendencias particulares disgregadoras ni porque estuviesen muy a gusto con la unidad colombiana (como se demostraría posteriormente con la secesión del venezolano Juan José Flores) sino porque la larga permanencia de Bolívar en el sur, el brillo de su espada, su gloria y su reputado genio mantenía calmada las asperezas y las ambiciones de los caudillos. No era así el caso de Bogotá y Venezuela. No era humanamente posible que Bolívar estuviese al mismo tiempo en toda la geografía de la Gran Colombia.
Mientras Bolívar tenía en mente agregar a la unión colombiana los territorios recién liberados del Perú y Bolivia para engrandecer su proyecto hispanoamericano, sus conciudadanos y compañeros de armas y de causas se batían en diversos espacios de la unión para dividir lo que había logrado juntar hasta ahora.
Me voy a permitir hacer una cita de nuevo para ilustrar mejor el dilema de Bolívar en este conflictivo año de 1826. “Las inmensas distancias hendidas por caudalosos ríos, cortadas por la muralla verde e impenetrable de la selva, separadas por la mole de granito y nieves de las cimas de los andes, impedían la materialización de sus ideas, la geografía volvía a ser el monstruo que estaba devorando la obra de su vida, a los sueños de su espíritu, a las concepciones de su genio. Una carta tardaba dos meses en llegar a Colombia desde el Perú y tres para alcanzar las costas de Venezuela o del Orinoco. El tenia que estar en todas partes, sólo su voz, su presencia podría ser el aglutinante de la Gran Colombia" (2).
Encontrabase Bolívar en Lima ostentando el título de Presidente vitalicio del Perú por decisión de los colegios electorales y reelecto por cuatro años más Presidente de la Gran Colombia por votación avasallan te del Congreso de la unión, cuando recibe las noticia de los sucesos de Venezuela que implicaba la destitución del General Páez de la comandancia General de este país y su comparecencia ante el Congreso de Bogotá a rendir cuenta de su conducta que supuestamente consistía en ciertas irregularidades en el reclutamiento de las milicias. Bolívar consideraba que esta medida era impolítica y así se lo manifestó al general Santander.
Sin embargo, debido a la gravedad del caso decidió El Libertador abandonar al Perú y trasladarse a su país natal para tratar de conciliar los ánimos arreglarse con Páez en función de mantener la República de Colombia. Iba Bolívar a salir del Perú para no volver jamás y preparaba su viaje a Venezuela sin pensar que seria el último.
Al enterarse las fuerzas vivas de la sociedad limeña de la partida del Libertador le rogaron que no se fuera, sobre todo las bellas y distinguidas damas peruanas, no obstante Bolívar les respondió así: “Si yo no escuchase mas que los ecos de mi corazón, me quedaría en el Perú; que me ha hechizado, con demostraciones puras de gratitud y de alegría; pero Mi Patria me llama y cuando habla el deber es necesario seguirle en el silencio de todas las afecciones" (3).
El 1 de septiembre encargó del gobierno del Perú al General Santa Cruz y el día 3 se embarcó en El Callao en el bergantín que lo conduciría a la ciudad de Guayaquil. Así comenzaba Bolívar lo que "los historiadores han llamado “La Gran Jornada", que comenzó en Lima el 3 de septiembre de 1826 y terminaba en Caracas el 10 de enero de 1827, después de haber recorrido a caballo, en cuatro meses, con cortos intervalos de descanso, 1346 leguas"(4).
Es decir, un equivalente a 75.000 Kilómetros aproximadamente. Ni Napoleón Bonaparte ni ningún guerrero de la antigüedad recorrió tanta distancia a caballo.
A mediados de octubre llega a Pasto, en su paso por Popayan reflexiona sobre los acontecimientos en Bogotá, en Tocaima se encuentra con Santander después de 5 años; en el ínterin acuerdan el tratamiento político a las nuevas circunstancias. El 14 de noviembre llega a Bogota. En un acto de gobierno el 23 del mismo mes se reserva exclusivamente el poder ejecutivo en el departamento de Venezuela.
A fines de noviembre sale de Bogotá, llega a Cúcuta el 12 de diciembre desde donde ordena que se concentren en Mérida y Trujillo las compañías de granaderos y cazadores de Junín para circunscribir la conspiración y los levantamientos de la gente de Páez a los llanos y al oriente del país.
El 16 de diciembre llegan a Maracaibo Bolívar y el grueso de las tropas que habían logrado reunir en Cúcuta para restablecer el orden en Venezuela.
En esta ciudad emite un controvertido decreto, el día 19, que busca complacer al General Páez pero que desagrada al vice-presidente Santander. El origen de este decreto esta en tratar de evitar una cruenta y larga guerra civil entre venezolanos.
De Maracaibo sigue su itinerario por los Puertos de Altagracia, Casigua, Capatarida, Zazarida, Mitare, Coro, Pueblo Cumarebo hasta Chichiriviche. En este pueblo abordan un bergantín que los trasladara a Tucacas, donde pasan la noche del día 30 de diciembre de 1826.
Al levantar el alba del día 31 El Libertador se embarca de nuevo en Tucacas fijando la proa hacia los destinos de Morón ¿Por qué tomo rumbo hacia Morón pudiendo seguir por mar hasta Puerto Cabello donde tenia pensado establecer su cuartel genera!? ¿En que punto de nuestra geografía desembarcó? Esas interrogantes quedarán sin respuestas por ahora.
Lo cierto es que Bolívar decidió hacer su viaje a Puerto Cabello por tierra y hubo de pasar por esta aldea moronense de 1826. ¿Cuál fue el Morón que Bolívar vio? Era un caserío pequeño ubicado a poca distancia del río que lleva su nombre aunque a sus contornos se notaban campos de labranzas o haciendas que producían mayormente cacao, plátanos, maíz y otros frutos menores. En los años florecientes los frutos de esta tierra se exportaba por la vía del puerto de Puerto Cabello, pero la guerra de independencia había menguado y desbastados todo impulso productivo. Sin embargo, aun los habitantes de este pueblo que no llegaban al medio millar vivían de las labores agrícolas.

A medida que las cabalgaduras se aproximaban al poblado, El Libertador se ensimismaba, trae a sus recuerdos lecturas pretéritas sobre estos pueblos de la costa. Habían sido pueblos formados por el sudor del negro y del látigo ese/avista para extraer de aquellos el cacao que daba mejor vida a los mantuanos, Tenía Bolívar noticias de que esta tierra por donde ahora pasaba, conocida como el valle de Morón en la costa, fue en un tiempo la mayor productora de cacao de toda la jurisdicción de Nigua con 1.740 fanegas, pero que ahora por necesidades de la guerra se le había convertido en una dependencia de Puerto Cabello. Además su ubicación a pocas leguas del mar la hacia un lugar propicio para el contrabando; recordó entonces Bolívar, la rebelión del zambo Andresote contra la compañía Guipuzcoana para defender el comercio con los holandeses.
Serían las once de la mañana cuando entró El Libertador triunfadores sobre la calle polvorienta y seca que conducía a varias rancherías no bien dispuestas en el espacio, pero el ánimo de la multitud que aclamaba a los visitantes recompensaba la fatiga y la inclemencia de aquel sol moronero. En la sonrisa de una negra alborozada creyó ver Bolívar los mimos y la ternura de su negra Hipólita.
El griterío de los moradores no cesaba dando vivas al paso del Libertador, veamos que nos dice al respecto nuestro amigo, el cronista de Puerto Cabello, Miguel Elías Dao: “Negros, Zambos, Mestizos y Criollos, esclavos o no, se integraron a una misma fe para decir presente. El Libertador recibió del pueblo las mejores atenciones unidas a un suculento almuerzo de campaña" (5).
Durante la breve estadía, entre el almuerzo y un descanso, El Libertador contemplaba la iglesia del poblado cuya construcción era de adobe, “cubierta de tejas, y un área de trece varas de largo y siete de ancho y cuenta sólo con un altar"(6). Más alía su caballo y de más bestias se refrescaban y pateaban en las aguas del río Morón.
Bajo una Ceiba adyacente al río, El Libertador meditaba sobre el tratamiento que le daría al General Páez en su inminente encuentro. ¿Cómo conciliar las bajas pasiones de Páez y del intrigante Miguel Peña con los grandes ideales de una patria grande? ¿Cómo tratar aquellos subalternos que en el futuro le impedirían regresar a su país y le negarían el derecho de morir bajo el cielo de su Patria? Que lejos estaba Bolívar de saber que este seria su último viaje a Venezuela, y que precisamente hubo de pasar por Morón.
Porque Bolívar no podía irse de entre los vivos sin venir a Morón Las tribulaciones sobre el porvenir político de la nación aceleraron el viaje de Bolívar hacia Puerto Cabello donde llegaría como a las cinco de la tarde del 31 de diciembre de 1826.
Todavía el Río suena con Ecos de Gloria, pues sus aguas calmaron la Sed de un Potro, cuyo Jinete liberó la mitad del continente que colón había descubierto. Lastima que ya no sea Río.
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Crónica Web #488

Libro Crónicas desde Morón - Simón Bolívar en Morón

Libro Crónicas desde Morón - Simón Bolívar en Morón
Muy poco se ha dicho o escrito sobre la visita de El Libertador Simón Bolívar a Morón y, es obvio que así sea. ¿Quién podría interesarse en registrar la estancia de pocas horas de El Libertador en una aldea que a la sazón no llegaba al millar de habitantes? El itinerario documental de Bolívar (Ediciones de la Presidencia de la República) señala el paso del Padre de la Patria por Morón, sin ninguna connotación especial, a no ser como un pueblo más que se encontraba en un punto intermedio a su destino final. Sólo las voces de los poetas e historiadores ligados a este terruño marino han vertido en su brisa odas y semblanzas de aquel día postrero de 1826 para que perenne se mantenga en la conciencia colectiva en desmedro del rutinario olvido.
La prosa fecunda de Miguel Elias Dao nos lleva hacia el anuncio de un hecho trascendente que altera la monotonía de la vida pueblerina y el habitual comportamiento de la naturaleza. Nos dice: "Las casas del pueblo de Morón se llenaron de soles, cuando las luces se encendieron al paso del Libertador. Los gallos desde la madrugada puntearon la mañana, hasta que los cascos de las cabalgaduras entonaron sus cantos desvelados al a golpear suavemente la tierra que recibía su porción de gloria. El anuncio llegó en alas de gaviotas que desviaron su rumbo del mar a la llanura, o tal vez el mensaje se presintió en el canto alegre de laparaulata madrugadora, del arrendajo tragón o del cristofué con su silbido metálico ".
Pero más allá de los textos del poeta, está el contexto histórico en que se desenvuelve la visita de Bolívar a Morón. Soplaban los aires de la disolución de la Gran Colombia. En Venezuela el General Páez, Miguel Peña y demás seguidores se resistían a que Bogotá fuese la capital de aquella, por lo que mostraban su inconformidad criticando al gobierno centralista, las leyes y su constitución. Acusado Páez de desobediencia por el General Juan Escalona ante el senado grancolombiano y ante la vicepresidencia de Santander, se aprueba su destitución como comandante general de Venezuela y es llamado a presentarse ante el congreso de Bogotá. Páez decide acudir a la citación del congreso colombiano, pero en su paso por Valencia es persuadido por el Dr. Miguel Peña para que se rebele contra el gobierno centralista de Bogotá y asuma la jefatura civil y militar de Venezuela, como en efecto lo hizo al prestar juramento ante la municipalidad de Valencia, donde se comprometió a hacer respetar las leyes de la patria y a desobedecer las órdenes de Bogotá. Este movimiento se conoció con el nombre de la Cosiata y fue el primer paso para la separación de Venezuela de la Gran Colombia.
Bolívar, que se encontraba en Perú, regresa a Bogotá el 14 de noviembre de 1826. Decide viajar a Venezuela a calmar los intereses mezquinos y los ánimos separatistas. Iba a volar de un extremo a otro del territorio de su grandiosa obra. Se apertrecha de suficientes tropas en Cúcuta para poner el orden en su patria. El 16 de diciembre llega Bolívar a Maracaibo, luego sigue por los puertos de Altagracia, Casigua, Capatánda, Zazánda, Mitare. El día 23 arriba a la ciudad de Coro, prosigue su ruta por tierra hasta Pueblo Cumarebo y Chichiriviche, allí toma un bergantín que lo traslada a Tucacas, donde pernocta el día 30.
El 31 al amanecer parte hacia Morón, donde llega a las 11 de la mañana, la aldea lo recibió con gran entusiasmo, el pueblo de Morón manifestaba su adhesión al padre de la patria y no conocía de las deslealtades e insinceridades de Páez y de la oligarquía valenciana.
Debió pasar por el estrecho camino real circundado por viejas haciendas de Cacao. La gente lo aclamaba a su paso. Vítores y gritos de alegría rodeaban al héroe. "Ahí estaba Bolívar, bajo el cielo azul de Morón que le ofrecía sus respetos y su sangre. Ahí estaba Bolívar haciendo un alto en el camino... Negros, zambos, mestizos y criollos, esclavos o no se integraron a una misma fe para decir presente. El Libertador recibió del pueblo las mejores atenciones unidas a un suculento almuerzo de campaña, para proseguir su viaje hacia Puerto Cabello, donde llegó a las 5 de la tarde", escribe Miguel Elias Dao.
En Puerto Cabello, Bolívar dicta un indulto perdonando a todos los comprometidos en la conspiración y se comunica con Páez a través de misivas entregadas por José Laurencio Silva y Antonio Leocadio Guzmán al caudillo llanero. En estas cartas Bolívar llama a la reconciliación y a la paz. Se produce la entrevista de Naguanagua, donde Bolívar y Páez se abrazan y celebran un banquete en compañía de Bartolomé Salom, Diego Ibarra, Antonio Leocadio Guzmán, José Laurencio Silva y otros. Sería la última vez que Bolívar viniera a Venezuela cuando pasó por Morón.
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Crónica Web #136

Ramón Díaz Sánchez y Luis Correa

Ramón Díaz Sánchez y Luis Correa
Este historiador porteño también es del criterio de este primer ciclo de cronistas Indianos pero le da una mayor importancia y significación a Oviedo y Baños a quién tilda de primer historiador y productor de la historia clásica, aunque admite que éste tuvo su fuente de información en aquellos primeros.
Agrega Díaz a los visitantes foráneos, no españoles, como Humboldt, Depong, Schultz, etc.
Luis Correa no empieza con los cronistas de Indias ni con historiógrafos anteriores a la etapa de la independencia.
Señala el interés de Bolívar por la historia y de las instrucciones que éste dio a O'Leary para la recopilación de la documentación pertinente.
La primera publicación historiográfica con carácter educativo fue la de Feliciano Montenegro y Colón según Correa el cual era un antiguo jefe realista que escribió la historia de Venezuela con su particular punto de vista.
El General Páez, a la sazón, de Venezuela, presidente encomendó a Rafael María Baralt que escribiera otra historia de Venezuela con un sentido más patriótico; así nació "Resumen de la historia de Venezuela".
Hay que hacer notar que Correa no ubica a Baralt entre los historiógrafos de tendencia romanticista como si lo hacen Briceño Iragorry y Díaz Sánchez.
El segundo ciclo llamado por Briceño Iragorry "Heroico" tiene un carácter literario y polémico.
Entre otras cosas busca justificar la independencia exaltando epopeyicamente las grandes hazañas de los héroes.
Es la corriente romántica donde sobresalen el Dr. Francisco Javier Yánez, R.M. Baralt, Juan Vicente González y Felipe Larrazábal.
Díaz Sánchez, hace como una especie de una subdivisión en este ciclo.
Anota el principio un periodo humanístico con intelectuales de espíritu liberal y enciclopédico como Andrés Bello, Miguel José Sanz, Simón Rodríguez, el mismo Bolívar, Cristóbal Mendoza, F.J. Yánez, Coto Paul, Miguel Peña.
Establece luego una plantilla de escritores con tendencia política ideológicos que asumen temas sociales con carácter polémico como Tomás Lander, Valentín Espinal, Antonio Leocadio Guzmán, etc.
(continuará) PD: Se nos fue el trovador José Manuel Parejo; tuve el honor de dar unas palabras de despedidas en su sepelio.
Este músico profesional había nacido en Cantaura (Edo Anzoátegui) en el año de 1921, se vino a Morón el 7 de Octubre de 1973 para sembrarse y germinar en esta tierra como el roble frondoso.
Se casó y vivió toda su vida con una Paraguanera (mi prima) Doña Petra María Coello de Miraca Varaived, de esa unión nació un hermoso varón y actual galán Ramón Parejo Coello.
José Manuel Parejo dominaba a la perfección varios instrumentos de cuerda, pero dicen que era mejor con la mandolina, con ella alegraban muchos corazones y la bohemía de los mórenses.
Se recuerdan sus interpretaciones como "El Tigre", "La Araña", El parrandero, cuerpo cobarde y otras...
Paz a sus restos.
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Crónica Web #427

Libro Crónicas desde Morón - Morón Pasado y Presente

Libro Crónicas desde Morón - Morón Pasado y Presente
El antiguo San Francisco del Valle de Morón formó parte de la jurisdicción de Nirgua hasta la segunda década del siglo XIX. Es a partir de 1811 cuando se incorpora oficialmente como entidad subalterna a la jurisdicción de Puerto cabello. Como la mayor parte de los pueblos de Venezuela, Morón no tiene fundación oficial, fue surgiendo lentamente entre el fragor de los tambores y el sudor o la sangre del negro africano que hacían germinar las labranzas de un puñado de haciendas de cacao, tal como nos lo revelara Don Ángel Altolaguirre en 1764" / "Existen cinco haciendas de cacao, que produjeron para el citado año 64, alrededor de 225 fanegas, que producen también maíz y plátano que llevan al puerto a vender, que exista cría de ganado y otros animales que hay algunas manufacturas, pero que de afuera dulce, carne y vestidos".
Su cercanía al puerto de Puerto Cabello lo convirtió en un excelente proveedor de productos agrícolas para la exportación a la vez que un constante consumidor de bienes manufacturados. Asimismo su situación en el arco costero central posibilitó con mucha frecuencia las acometidas de las actividades de comercio ilegal con los holandeses que desde la isla de Curazao operaban en todas las zonas del litoral burlando la estricta vigilancia de la Compañía Guipuzcoana, de allí que entre los años 1732 y 1735 se levantara el zambo Andresote en las riberas del río Yaracuy defendiendo el contrabando con los holandeses y apoyando a los hacendados, comerciantes y demás pobladores de la región.
El nombre de Morón le viene a su río, que en 1578 ya aparecía en el croquis levantado por don Juan de Pimentel, el nombre pasó del río al incipiente poblado de entonces. Probablemente este apellido lo trajera a Venezuela el encomendero y capitán Juan de Morón, quien fue fundador y alcalde de la primogénita ciudad de Maracaibo (Rodrigo de Maracaibo), participó en la conquista de Cuicas (Trujillo) y en Nueva Segovia (Barquisimeto) blandió su espalda para defender los intereses de su rey español. Después se viene a Nirgua donde se residencia y gasta parte de su fortuna. Es factible que el apellido de este ilustre conquistador se presentara para colocársele a un río de su jurisdicción nirgüense.
Otros poblados del área también tuvieron relativa importancia para la segunda mitad del siglo XVIII, nos referimos al caserío de Alpargaten que llegó a ser cabecera de pueblo y tuvo en su oportunidad más habitantes que Morón, el obispo Mariano Martí nos dice que en 1773 "San Francisco del Valle de Morón tenia 31 casas, 31 familias y 127 habitantes y San Vicente Ferrer del valle de Alpargatón, 45 casas, 45 familias y 202 habitantes".
Al principio se tuvo como patrón al pueblo de San Francisco, pero luego se comprobó en los registros eclesiásticos -a partir de 1700- que el verdadero patrón o matrona era la virgen de Santa Ana, año en el cual comienza a adquirir fisonomía de pueblo.
Durante la Guerra de la Independencia se destacó uno de sus hijos: el general Juan José Mora -epónimo del municipio- quien con el grado de sargento primgro había ingresado bajo las órdenes de Juan Uslar, además fue miembro de la compañía de granaderos que tomaron la plaza de puerto Cabello en 1823 con la hábil conducción del centauro José Antonio Páez.
Morón fue un pueblo sacudido por el movimiento federal. Contingentes de moronenses salieron tras los pasos de los generales Zamora y Falcón en ocasión de sus llegadas a este terruño en el mes de marzo y de julio, respectivamente, del año de 1859. Inspirados en su consigna "Tierras y hombres libres" lucharon en la batalla de El Palito derrotando a las tropas godas, luego siguieron por los caminos de María Lionza en pos de los oligarcas. La Federación se llevaba a centenares de moronenses y a sus dos hijos predilectos: el Gral. Juan José Mora y José Félix Mora. Este último llegó a ser presidente del estado Carabobo en las postrimerías del siglo pasado, fue leal amigo del Gral. Joaquín Crespo y de su Revolución Legalista.
Fue en Morón donde se disparó el primer tiro contra el paludismo un 2 de diciembre de 1945, ese día domingo revivieron las esperanzas de un mejor porvenir. Venezuela era presa fácil de la malaria, en los caminos y en los humildes ranchos yacían cuerpos inertes, la vida se truncaba en corto tiempo, "cuando Levi Borges -guarda jefe de la primera cuadrilla de los dedetizadores- llamó a la puerta de un rancho de bahareque y techo de palma, en el Municipio Morón, estaba comenzando para Venezuela una nueva etapa de profundas transformaciones", o como diría después Uslar Pietri: "La transformación social y económica que está sufriendo nuestro país en el presente no es puramente la consecuencia de la Venezuela con petróleo, sino el gran parte de la Venezuela sin malaria". Pues este hecho de trascendencia histórica ocurrió el Morón con la aplicación por primera vez del DDT en el país, fueron protagonistas de este acontecimiento los doctores Amoldo Gabaldón, Enrique Tejera, Arturo Luis Berti y otros. Esta hazaña marcó para Morón un rescate de la malaria y su enrumbamiento definitivo hacia el progreso.
Después de 1945 la población moronense se multiplicó. De aquellos 800 habitantes que quedaban ese año se saltó a 2.278 en 1950. Su gente ya sana se incorporaba a sus labores agrícolas. Pero en realidad la verdadera vocación de este territorio es la vocación industrial por su estupenda posición geográfica, accesible a los centros económicos más importantes del país, es por ello que se produce una inversión, tanto pública como privada que van a dinamizar el área, y de un espacio de uso agrícola se pasa violentamente a un espacio de uso industrial. Es así como el año de 1953 se crea la petroquímica que va a dar sus frutos en 1957 con la producción de clorosoda, En 1954 ingresa la industria papelera Venepal, siendo productiva en 1961. en la década de los sesenta se instala la Mobil Oil Company (hoy Corpoven) en jurisdicción de Morón igualmente lo hace la Corporación Venezolana de Petróleo (CVP) en las adyacencias de la petroquímica. En el año 63 se ubica en Palma Sola la planta ensambladura Volkswagen, en los años 70 hace realidad la Planta Termoeléctrica del Centro (Planta Centro), en las inmediaciones de Pequiven se agruparon las empresas mixtas: Tripoliven, Ferralca y Produven productoras de tripolifosfato de sodio, sulfato de aluminio y cloroflorometanos respectivamente. En 1976 se crea la Compañía Anónima de Industrias Militares (Cavim). Todo esto va a impulsar a Morón hacia su crecimiento económico y hacia una mejoría del nivel de vida de sus pobladores.
Las fuerzas vivas de Morón logran en 1981 que la Asamblea Legislativa del estado Carabobo lo eleven a la categoría de distrito obteniendo así su autonomía eligiendo sus primeras autoridades municipales en el año de 1984.
Morón es hoy uno de los municipios industriales más importantes del país, se han consolidado sus finanzas públicas municipales que en menos de 15 años lograron ascender de 4 millones de bolívares en 1984 a mas de mil millones en 1997, por supuesto, que hay que tomar en cuenta la devaluación de la moneda, pero sin embargo no deja de ser significativo este incremento. Han mejorado sus servicios básicos como la vialidad, el ornato urbano, el servicio de agua y la electricidad se ha extendido por todos los rincones del municipio, se perfila en el futuro una provechosa actividad turística, se asientan nuevos establecimientos comerciales y pequeñas industrias, han aumentado considerablemente las instituciones educativas, numerosos moronenses se han formado en las aulas universitarias. Desde luego, persisten serios problemas como la contaminación ambiental producto de las emanaciones químicas (líquida y gaseosa) de las empresas, se ha acelerado el déficit habitacional, el desempleo ha llegado a índices inusitados, no obstante ser una variable de índole nacional. Sin embargo Morón sigue creciendo y tocará los umbrales del segundo milenio con una población que sobrepasará a los 80 mil habitantes.
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Crónica Web #482

Libro Crónicas desde Morón - Morón Cuna de la Federación

Libro Crónicas desde Morón - Morón Cuna de la Federación
"... Si estuviere equivocado, creo, sin embargo, que siempre tendremos el tiempo necesario para inclinarnos ante la voluntad de la República, si es que quiere regirse por otro sistema, sin apartarnos todavía de la senda de la legalidad que hoy podemos trillar con ventajas y sin humillarnos ante la fuerza de una reacción facciosa (el movimiento federal) que ha hallado su cuna en Morón y que es dirigida por Falcan, Valero, Guevara, Leiceaga y otros como ellos". El epígrafe anterior corresponde a un extracto de una carta del general León de Pebres Cordero, enemigo de la Federación, dirigida al general Pedro. E. Ramos y fechada el 5 de agosto de 1859, en Puerto Cabello.
Si bien fue con la toma del cuartel de Coro, la noche del 20 de febrero de 1859, cuando Tirso Salaverria y sus acompañantes, que no llegaban en número a 50, iniciaron la primera escaramuza de la Guerra Federal, no es sino en el territorio morense donde se libra la primera batalla de importancia. Efectivamente, el ejército del gobierno perseguía a las tropas del general Zamora desde diversos puntos del estado Falcón, tratando de evitarle que llegase al centro. Zamora, al llegar la ribera del río Yaracuy (en la parte del estado Falcón), avistó al otro lado (estado Carabobo) a las fuerzas del gobierno bien dispuestas al combate, bajo el mando del comandante Francisco Antonio Rivero. De inmediato ordenó Zamora a parte de sus tropas que cruzaran el caudaloso río a nado (generalmente se cruzaba en canoa) y que la otra parte se fuese por la orilla enmontada tiroteando al enemigo. Así desalojó el territorio morense y les infligió la primera derrota a los conservadores. "Talfue el primer combate de aquella atrevida campaña, por medio de un campo de guerra que ocupaba un enemigo bien armado" (1).
Siguió Ezequiel Zamora a Morón, "donde el coronel Juan José Mora le ofrecía un contingente de tropa de no escasa consideración" (2). Al llegar Zamora a tierras carabobeñas, el general José Antonio Páez, que se encontraba enfermo en Valencia, se ofreció para salir a combatir a aquél y, sin esperar mucho, el presidente de la República, Julián Castro, lo nombró jefe de operaciones en la provincia de Carabobo.
Luego de la batalla de El Palito, el general Zamora se dirigió a Morón y a Urama. Pero detengámonos un momento en lo que dice el autor de la cita anterior sobre Juan José Mora: "Con este parque (las armas v pertrechos tomados en El Palito) se armó el batallón de alistados por el benemérito comandanta Mora, en los pueblos netamente liberales de Sanchón, Morón y Alpargatan, donde gozaba este jefe de general prestigio... El comandante Juan José Mora era militar de la Independencia, sujeto muy honrado en sus negocios particulares: de pericia y valor, y en las luchas poli ticas siempre fiel al partido liberal"'(3).
En Urama se sumaron a la causa federal los hermanos Casimiro y Esteban Herrada, además de Joaquín Molinas; este valeroso uramense muere con el grado de capitán en el ataque que los federales hicieran a las fortificaciones de Barinas el 16 de abril de 1859.
El coronel Juan José Mora participó en toda la campaña de occidente al lado del general Zamora. Se destacó valientemente en el combate de Araure (9 de abril de 1859) cuando se atacó al jefe enemigo Manuel Herrera. El coronel Mora acosó por el ala derecha con su columna "Flanqueadores" a las atropas del gobierno, que huyeron en derrota. También sobresalió en la gloriosa batalla de Santa Inés donde se anotan los federales el triunfo más importante de toda la campaña de occidente. El coronel Mora ese día (10 de diciembre de 1859) compartía con el general Trías y el general Ortiz la defensa denominada El Trapiche, que era una de las fuertes del campo de batalla. A la embestida de una parte del ejército del gobierno, los federales se defienden con valor: "El va adelante (Pérez Arroyo, uno de los jefes del gobierno), desafiando todos los peligros y rompiendo a machetazos las trincheras. Pero los jefes de la resistencia no eran menos bravos que él. Pues allí están el bizarro Trías, Mora y Ortiz, soldados aguerridos: el oficial José Félix Mora, el valentísimo Martín Franco... "(4).
El 24 de julio del mismo año desembarcan en Palma Sola el general Juan Crisóstomo Falcón y su comitiva. Allí pronuncia una larga proclama, de la que transcribimos algunos trozos: "Alpisar el territorio, al aparecer sobre la escena de la revolución, siento la imprescindible necesidad de hablar a mis conciudadanos. Prefiero siempre ser conocido: que nadie se equivoque conmigo. La patria debe además saber por qué vengo y lo que traigo. No soy, a ella le consta, un militar de cuartel que hace la guerra por oficio; como tal, la guerra me inspira horror y menosprecio al que la hace. Soy lo que todo hombre de conciencia que ciñe la espada, y lo que ha sido desde que Venezuela me prestó la de su libertad: un ciudadano armado, y nada más. Tampoco soy yo quien trae la guerra: ésta existe, y existe declarada por la nación en masa contra sus opresores; tiranos que, audaces, se constituyen mandatarios por derecho divino, y que por orden infernal imponen a los pueblos el deber de obedecerles. ¡Insensatos...! ¡Cómo olvidar el coraje de los venezolanos! "(5).
(Todas las citas han sido tomadas de Villanueva, Laureano: VIDA DEL VALIENTE CIUDADANO EZEQUIEL ZAMORA, Monte Avila Editores, Tomo II, Caracas, 1991).
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