Según Alexis Coello, fue un militar y político nacido en Morón en 1835. Se unió a la Guerra Federal en 1859. Bajo el mando de Joaquín Crespo, participó en la conquista de Valencia en 1892 y fue nombrado presidente de la entidad, cargo que luego ocupó por elección popular entre 1894 y 1897. Durante su gestión inauguró la Universidad de Valencia y construyó el hospital civil. Falleció en Puerto Cabello en 1913.
📄 Crónica: El General José Félix Mora ➔
Según Elvis López, fue uno de los líderes de la guerrilla de la costa, obteniendo recursos logísticos de las sementeras del Aroa y decomisos a comerciantes.
📄 Crónica: La Facción de la Costa ➔
Según Alexis Coello, fue un militar y político nacido en Borburata en 1832. Se incorporó a la causa federal siguiendo a Ezequiel Zamora en 1859. Participó en la toma de Puerto Cabello en 1863 y en la revolución legalista de Joaquín Crespo en 1892, año en que ocupó la plaza de Valencia. Fue el primer gobernador de Carabobo electo por votación popular (1894-1897). Durante su gestión construyó el hospital civil de Valencia y ejecutó el decreto de creación de la Universidad de Valencia.
📄 Crónica: Gral. José Félix Mora ➔
Mencionado por Alexis Coello como hijo de Juan José Mora. Inicialmente la Asamblea Legislativa propuso su nombre para el distrito creado en 1981, pero la propuesta fue modificada a favor de su padre.
📄 Crónica: ¿Quién fue Juan José Mora? ➔
Según Alexis Coello, fue un militar y político nacido en Morón en 1835. Se unió a la Guerra Federal en 1859 tras los pasos de Zamora y Falcón. Bajo el liderazgo de Joaquín Crespo, tomó Valencia en 1892 y fue designado presidente de Carabobo, cargo que luego obtuvo por elección popular para el período 1894-1897. Durante su gestión inauguró la Universidad de Valencia y construyó el antiguo hospital civil. Falleció en Puerto Cabello en 1913.
📄 Crónica: El General José Félix Mora ➔
Según Alexis Coello, fue un militar de estirpe y guerrillero en las montañas de Morón, Sanchón, Urama, Alpargatón y Canoabo. Participó en la causa de la Federación desde 1859, actuó en la toma de Puerto Cabello (1863 y 1870) y fue pieza clave en la Revolución Legalista de 1892. A pesar de nacer en Borburata, se le vinculó siempre a Morón. Fue nombrado presidente de Carabobo (1892-1893) por Joaquín Crespo, enfrentando prejuicios de la élite valenciana por ser negro y de origen humilde.
📄 Crónica: El guerrillero José Félix Mora ➔
Según Alexis Coello, fue un general que mantuvo una abierta enemistad con Antonio Paredes. Ejerció como jefe civil y militar de la plaza de Puerto Cabello y fue candidato a la presidencia del estado Carabobo con el apoyo de Joaquín Crespo.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Antonio Paredes ➔
Mencionado por Alexis Coello como compañero de José Félix Mora en la acción militar de 1892 para expulsar a las tropas de gobierno de la plaza de Valencia.
📄 Crónica: Gral. José Félix Mora ➔
Según Alexis Coello, nació en Valencia el 17 de mayo de 1869, hijo del general Manuel Antonio Paredes y Amelia Domínguez. Fue un militar controversial y audaz que defendió la Revolución Legalista de Joaquín Crespo, pero luego se enfrentó a él y mantuvo una abierta enemistad con José Félix Mora. Su oposición más férrea fue contra Cipriano Castro, contra quien organizó invasiones desde su exilio en Trinidad. Fue capturado en febrero de 1907 y fusilado por orden de Castro el 15 de febrero de 1907; su cadáver fue arrojado al Orinoco y posteriormente rescatado para ser sepultado en Caracas con honores.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Antonio Paredes ➔
Según Alexis Coello, visitó Morón el 23 de marzo de 1859, ocasión en la que José Félix Mora y su padre se unieron a sus filas para marchar tras sus pasos.
📄 Crónica: Gral. José Félix Mora ➔
Líder de la revolución legalista. Según Alexis Coello, designó a José Félix Mora como presidente de Carabobo en 1892 y jefe civil y militar de Puerto Cabello tras derrotar a las tropas de Andueza Palacios.
📄 Crónica: El General José Félix Mora ➔
Líder de la revolución legalista. Según Alexis Coello, designó a José Félix Mora como presidente de Carabobo en 1892 y jefe civil y militar de Puerto Cabello tras la derrota de las tropas de Andueza Palacios.
📄 Crónica: El General José Félix Mora ➔
Según Alexis Coello, entró triunfante en Valencia el 17 de agosto de 1892. Nombró a José Félix Mora como jefe civil y militar de Puerto Cabello y presidente del estado Carabobo tras el éxito de su causa.
📄 Crónica: El guerrillero José Félix Mora ➔
Según Alexis Coello, es el director del Liceo José Félix Mora, reconocido por impulsar tareas educativas y proyectos de autoaprendizaje, aunque el autor menciona con humor que no es tan exitoso en el juego de dominó.
📄 Crónica: Se fue Rufino ➔
Según Alexis Coello, es el director del Liceo José Félix Mora, destacado por impulsar tareas educativas y proyectos creativos en la institución.
📄 Crónica: Se fue Rufino ➔
Padre de José Félix Mora. Según Alexis Coello, le enseñó los artificios de la guerra a su hijo desde corta edad y se fugó con él a la Guerra Federal en 1859 tras los pasos de Zamora y Falcón.
📄 Crónica: El General José Félix Mora ➔
Según Alexis Coello, es el máximo referente de una familia de tradición militar del litoral de Carabobo, padre de José Félix Mora y epónimo del municipio.
📄 Crónica: Gral. José Félix Mora ➔
Según Alexis Coello, fue el padre del general José Félix Mora y es el epónimo del municipio. Su hijo siguió su tradición militar incorporándose a la causa de la Federación.
📄 Crónica: El guerrillero José Félix Mora ➔
Según Alexis Coello, docente vinculado al entorno del Liceo José Félix Mora y jugador de dominó junto al profesor Caro.
📄 Crónica: Se fue Rufino ➔
Según Alexis Coello, dirigente mencionado en relación con las actividades y el entorno social del Liceo José Félix Mora.
📄 Crónica: Se fue Rufino ➔
Según Alexis Coello, visitó Morón en 2004 para realizar recorridos de medición y levantamiento de informes técnicos que permitieron la elaboración de las cartas agrarias para los campesinos.
📄 Crónica: Caño Negro ➔
Según Alexis Coello, notificó oficialmente a Pequiven en 1989 sobre la usurpación de 986,33 hectáreas de terrenos del Instituto Agrario Nacional que no correspondían a la propiedad física de la empresa.
📄 Crónica: Caño Negro ➔
Según Alexis Coello, trabajó en la panadería Maria Victoria junto a Rufino Revilla y Cosme Coello, llegando a convertirse posteriormente en un flamante empresario del municipio.
📄 Crónica: Se fue Rufino ➔
Según Alexis Coello, laboró en la panadería María Victoria y es actualmente un reconocido empresario del municipio.
📄 Crónica: Se fue Rufino ➔
Valiente valenciano que, junto a Mora, tomó la plaza de Valencia en 1892. Según Alexis Coello, fue nombrado Jefe del Castillo de Puerto Cabello por Crespo, manteniendo una irreconciliable rivalidad con el General Mora.
📄 Crónica: El General José Félix Mora ➔
Militar valenciano que, junto a Mora, tomó la plaza de Valencia en 1892. Según Alexis Coello, fue nombrado Jefe del Castillo de Puerto Cabello, manteniendo una rivalidad irreconciliable con el General Mora.
📄 Crónica: El General José Félix Mora ➔
Según Alexis Coello, figura en la lista de los primeros campesinos que defendieron el derecho a la tierra frente al asedio de las empresas estatales.
📄 Crónica: Caño Negro ➔
Según Alexis Coello, profesional del periodismo mencionada por su labor informativa en el eje costero de Carabobo.
📄 Crónica: Se fue Rufino ➔
Según Alexis Coello, forma parte del grupo de periodistas que cubren los sucesos e informaciones del municipio.
📄 Crónica: Se fue Rufino ➔
Según Alexis Coello, nació en 1875 en Miranda, Carabobo. Fue testigo presencial del bombardeo de 1902 mientras era ayudante del general Vicente Emilio Mora. En 1929, desde Nueva York, escribió una correspondencia a José Rafael Pocaterra detallando las mentiras de Cipriano Castro durante el conflicto.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - La Carta de Carlos Brandt de 1929 ➔
Según Alexis Coello, integrante del sindicato agrícola y pecuario de Juan José Mora que luchó por la adjudicación de las tierras durante más de dos décadas.
📄 Crónica: Caño Negro ➔
Según Alexis Coello, fueron pobladores de Sanchón que formaron sus cumbes montaña adentro tras escapar de sus amos, esparciendo cantos y ecos tamboriles que, según la tradición oral, aún se escuchan en luna nueva.
📄 Crónica: Los Misterios de Sanchón ➔
Según Alexis Coello, presidente a quien Antonio Paredes hizo oposición armada y mediática. Dio la orden de fusilamiento de Paredes mediante un telegrama en clave en febrero de 1907. Posteriormente se le dictó auto de detención por este crimen.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Antonio Paredes ➔
Según Alexis Coello, fue el padre del cronista y compadre de Rufino Revilla. Trabajaron juntos en la panadería Maria Victoria, donde se encargaba de distribuir el pan en bicicleta por el vecindario a las cuatro de la mañana.
📄 Crónica: Se fue Rufino ➔
Según Alexis Coello, trabajó en la panadería María Victoria distribuyendo el pan en bicicleta a las cuatro de la mañana por todo el vecindario.
📄 Crónica: Se fue Rufino ➔
Representante del Presidente Joaquín Crespo que presidió el acto inaugural de la Universidad de Valencia en 1893, según relata Alexis Coello.
📄 Crónica: Gral. José Félix Mora ➔
Según Alexis Coello, como Vicepresidente de la Comisión de Agricultura del Congreso, recibió las denuncias de los campesinos en 1996 y encabezó una subcomisión que constató los atropellos y desalojos ejecutados por Pequiven.
📄 Crónica: Caño Negro ➔
Según Alexis Coello, como Vicepresidente de la Comisión de Agricultura del Congreso, recibió las denuncias de los campesinos en 1996 y encabezó una subcomisión que constató los atropellos y desalojos ejecutados por Pequiven.
📄 Crónica: ¡CAÑO NEGRO: Una Historia en Proceso! ➔
Según Alexis Coello, fue la iniciadora de los Juegos Magisteriales durante su gestión educativa. Actualmente se desempeña como coordinadora del equipo de educadores jubilados y trabaja en la organización de la Asociación de Jubilados de los educadores de Mora. Compartió funciones como concejal en el municipio junto al autor.
📄 Crónica: Los Juegos Magisteriales de J. J. Mora ➔
Según Alexis Coello, fue el General que comandó la victoria federal en Boca de Yaracuy. El 23 de marzo de 1859 estableció su cuartel general en Morón, donde se le unieron 400 moronenses para continuar la campaña hacia el interior del país.
📄 Crónica: JUEVES 29 DE ENERO DE 2009
El Sesquicentenario ➔
Según Laureano Villanueva, lideró las tropas federales en la ribera del río Yaracuy y desalojó el territorio morense infligiendo la primera derrota a los conservadores. Avanzó hacia Morón donde recibió contingentes del coronel Juan José Mora y continuó la campaña hacia occidente.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Morón Cuna de la Federación ➔
Según Alexis Coello, llegó al río Sanchón en marzo de 1859. Dividió sus tropas enviando los batallones Federación y Flanqueadores por la vía de El Cambur mientras él marchaba por la costa hacia El Palito.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Sanchón ➔
Según Alexis Coello, venció en el combate de Boca de Yaracuy y estableció su cuartel general en Morón el 23 de marzo de 1859. Es descrito como el líder del movimiento federal que conquistó la adherencia de pueblos como Jacura y San Juan de los Cayos durante su itinerario.
📄 Crónica: JUEVES 29 DE ENERO DE 2009
El Sesquicentenario ➔
Según Alexis Coello, es un grupo familiar que hereda el conocimiento y los secretos de la panadería de generación en generación, siguiendo el legado de Don Rufino Revilla.
📄 Crónica: Se fue Rufino ➔
Según Elvis López, lideró la facción de la costa durante la Guerra Federal, utilizando los caños y terrenos anegadizos para refugiarse de las tropas gubernamentales.
📄 Crónica: La Facción de la Costa ➔
Según el autor de la crónica, este militar donaba tradicionalmente el ganado para las comidas colectivas que se celebraban en el sector La Jabilla cada 26 de julio durante las festividades de Santa Ana.
📄 Crónica: Viejos toponímicos ➔
Según Alexis Coello, fue el gobernador encargado que refrendó la reforma a la ley de división política territorial del estado Carabobo el siete de agosto de 1981, permitiendo la creación de la entidad municipal morense.
📄 Crónica: La partida de nacimiento ➔
Según Alexis Coello, profesional del periodismo que cubre la fuente informativa de Morón y Puerto Cabello.
📄 Crónica: Se fue Rufino ➔
Según Alexis Coello, es uno de los profesionales que cubre la fuente periodística de Morón y Puerto Cabello.
📄 Crónica: Se fue Rufino ➔
Según Alexis Coello, comunicador social mencionado en el marco de la celebración del día del Periodista por su labor en la fuente local.
📄 Crónica: Se fue Rufino ➔
Según Alexis Coello, era el presidente de la estatal petroquímica en 1989 cuando recibió la notificación del I.A.N. sobre la irregularidad en los linderos físicos de la empresa.
📄 Crónica: Caño Negro ➔
Líder de la revolución legalista en 1892. Según Alexis Coello, ordenó a Mora ocupar Valencia y posteriormente lo nombró Jefe Civil y Militar de Puerto Cabello y Presidente de Carabobo.
📄 Crónica: Gral. José Félix Mora ➔
Según Alexis Coello, Juan José Mora sirvió bajo sus órdenes en la infantería durante los primeros años de la guerra. También figura como firmante del aval de servicios de Mora.
📄 Crónica: ¿Quién fue Juan José Mora? ➔
Según Alexis Coello, es uno de los firmantes que avalaron con su testimonio la conducta intachable y los servicios prestados a la patria por el general Juan José Mora.
📄 Crónica: ¿Quién fue Juan José Mora? ➔
Según Alexis Coello, periodista que se encarga de cubrir la fuente de noticias en el municipio Juan José Mora.
📄 Crónica: Se fue Rufino ➔
Según Alexis Coello, comunicador social que cubre la fuente informativa local de Morón y Puerto Cabello.
📄 Crónica: Se fue Rufino ➔
Según Alexis Coello, es quien instó al cronista a documentar la existencia y el estado de las lagunas en el sector de Sanchón debido a su interés por la protección ambiental.
📄 Crónica: Los Misterios de Sanchón ➔
Según Laureano Villanueva, fue un jefe de general prestigio en Sanchón, Morón y Alpargatón que ofreció contingentes a Zamora. Participó en la campaña de occidente, destacándose en el combate de Araure con su columna "Flanqueadores" y en la batalla de Santa Inés defendiendo la posición El Trapiche.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Morón Cuna de la Federación ➔
Según Alexis Coello, este prócer nativo de Morón inició su carrera militar en 1814 como sargento primero en artillería. Participó en la Batalla de Carabobo y en la toma de Puerto Cabello (1823) bajo el mando de Juan Uslar. Durante la Guerra Federal (1859), combatió a las órdenes de Ezequiel Zamora y Juan Crisóstomo Falcón en las batallas de Santa Inés, San Carlos y Coplé. Alcanzó el grado de general de división en 1866, año en el que falleció.
📄 Crónica: ¿Quién fue Juan José Mora? ➔
Según Alexis Coello, fue el hijo epónimo de Morón y jefe federalista autorizado en 1866 para distribuir las tierras de 'Casas de Tejas' entre los combatientes de la Federación. Murió sin poder ejecutar dicha medida justiciera.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Casas de Tejas ➔
Según Alexis Coello, lidera actualmente el Consejo Comunal Agrícola y Pecuario de Caño Negro y estuvo presente en la reunión con el cronista el 16 de junio.
📄 Crónica: Caño Negro ➔
Según Alexis Coello, fue uno de los suscriptores del oficio dirigido al Congreso Nacional en 1996 para denunciar la indiferencia del I.A.N. y los atropellos de la Guardia Nacional.
📄 Crónica: Caño Negro ➔
Según Alexis Coello, fue ministro durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez y adquirió la posesión 'Casas de Tejas' en 1955 a través de una compra al Banco Agrícola y Pecuario. Luego vendió dichos terrenos al Ministerio de Minas e Hidrocarburos.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Casas de Tejas ➔
Según el autor de la crónica, vivía en las cercanías de El Manguito y falleció de forma trágica. Se relata que su espíritu se aparecía en la zona reclamando que alguien desenterrara una plata que había dejado bajo tierra.
📄 Crónica: Viejos toponímicos ➔
Según Alexis Coello, era hermano de Rufino Revilla y también fue un gran panadero que mantuvo la tradición familiar de este oficio hasta su desaparición física.
📄 Crónica: Se fue Rufino ➔
Según Alexis Coello, fue hermano de Rufino Revilla y también se desempeñó como panadero, manteniendo la tradición familiar de dicho oficio.
📄 Crónica: Se fue Rufino ➔
Según Alexis Coello, participó activamente en las gestiones ante la Cámara de Diputados en 1996 para resolver la problemática con Pequiven S.A.
📄 Crónica: Caño Negro ➔
Según Elvis López, fue un hombre noble e inteligente cuya figura debe ser reivindicada por la historia en el contexto de la Guerra Federal.
📄 Crónica: La Facción de la Costa ➔
Según Alexis Coello, es uno de los habitantes y directivos de Caño Negro que participó en la narración de la historia del sector y acompañó al cronista durante su visita el 16 de junio.
📄 Crónica: Caño Negro ➔
Según Alexis Coello, nació en Adaure, estado Falcón, el 28 de febrero de 1932. Emigró a Morón a principios de los años 60, donde se convirtió en uno de los primeros panaderos de la zona y fundó una dinastía en este oficio. Trabajó durante años en la panadería Maria Victoria y transmitió sus conocimientos a hijos y nietos.
📄 Crónica: Se fue Rufino ➔
Según Alexis Coello, nació en el pueblo de Adaure, estado Falcón, y emigró a Morón a principios de la década de los años 60. Fue uno de los primeros panaderos de la localidad y fundó una dinastía familiar dedicada a este oficio. Laboró durante muchos años en la panadería María Victoria junto a Cosme Coello.
📄 Crónica: Se fue Rufino ➔
Según Alexis Coello, profesional de la comunicación social que labora cubriendo los acontecimientos de la zona de Morón y Puerto Cabello.
📄 Crónica: Se fue Rufino ➔
Según Alexis Coello, profesional de la comunicación que ejerce funciones informativas en la zona de Morón.
📄 Crónica: Se fue Rufino ➔
Según Alexis Coello, es reconocido como uno de los pioneros que iniciaron la lucha por la tenencia de la tierra en el sector Caño Negro.
📄 Crónica: Caño Negro ➔
Según Alexis Coello, periodista mencionado en el marco de la celebración del día del profesional de la comunicación.
📄 Crónica: Se fue Rufino ➔
JUEVES 29 DE ENERO DE 2009
El Sesquicentenario
De la contienda de Boca de Yaracuy se cumple este 22 de marzo del presente año. Este combate se ubicó en la margen derecha del río Yaracuy en las cercanías de su desembocadura en el mar; es decir, se dió en territorio carabobeño y más específicamente en la jurisdicción del Municipio Juan José Mora. Para mi modesta opinión fue la primera acción de armas de importancia que se produjo durante la larga guerra o “guerra larga†como se llamó y que otros la conocen como Guerra Federal o simplemente Federación.
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En mi criterio, antes de esta refriega no sucedió otro encuentro o confrontación de notoriedad porque cuando Tirso Salaverria dio el grito de Federación en Coro aquél 20 de febrero de 1859 se escenificaron sólo algunas escaramuzas sin llegar a un combate formal. Al incorporarse el General Ezequiel Zamora al movimiento federal en Coro se inicia el torbellino que va a conquistar y ganar la adherencia de los pueblos durante su itinerario (Jacura, Capadare, San Juan de los Cayos, Tocuyo de la Costa) pero en ninguno de ellos se presentó batalla.
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El día 22 de marzo llegó Zamora con sus tropas al río Yaracuy del lado de lo que es el estado Falcón, cercano al balneario mi bohio, allí desplegó su ejercito a lo largo de la orilla de la ribera izquierda; observo del otro lado a un ejercito bien constituido y en la disposición para el combate, este era el ejército del gobierno al mando del comandante Francisco Antonio Rivero.
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Algunos historiadores y cronistas afirma que la estrategia de Zamora para vencer al enemigo fue la de ordenar que un grupo de su gente tiroteara (efectuara disparos) desde la orilla donde estaban, desplazándose por ella sin atravesar el río, mientras que otro grupo cruzaba a nado el río caudaloso, con las lanzas y armas entre los dientes y colgados a la cola de los caballos hasta llegar a la otra orilla para abrir fuego sobre el adversario o engancharse en la pelea cuerpo a cuerpo.
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Esto último me parece un poco fantasioso, propia de la historiografia romántica y epopeyica; pero lo cierto es que Zamora salió vencedor y las tropas del comandante Rivero huyeron en derrota. Se van a cumplir 150 años de este acontecimiento que enriquece nuestra historia local y que este escrito en las páginas de la historia nacional como uno de los episodios primigenios de la cruenta guerra larga.
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El 23 de marzo el general Zamora establece su cuartel general en Morón, donde lo acompañan el coronel Juan José Mora, el oficial José Félix Mora y 400 moronenses más que se unen a su ejército. Muchos de estos moronenses se fueron con Zamora y regaron con su sangre los caminos de la patria, algunos cayeron en Santa Inés, otros en San Carlos, Acarigua, en Coplé y en tantos recovecos del país donde el valor indómito de esta gente, curtidos entre el mar y la montaña con olor a cacao y a salitre, se puso a prueba, ¿Cuántos de ellos yacen en las tumbas desconocidas, anónimos a la gloria de la republica? ¿Cuántos de ellos no rindieron sus vidas, sus sueños y deseos en pos de una guerra absurda y desmedida?
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Sueños desvanecidos porque la reivindicación popular quedo ajena en el Tratado de Coche; tratado que sella el triunfo de la revolución Federal; revolución de las quimeras o rivolucion de las fantasías como dijera el “Jurunga Muerto†de Domingo Alberto Rangel. Total y a la final, las grandes mayorías de la población siguieron empobrecidos y se encumbraron una nueva elite (los liberales amarillos) de militares caudillos y civiles vinculados y hasta subordinados a las tradicionales grupos económicos dominantes.
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De manera que se cumplirán también los 150 años de la estadía de Zamora en Morón y la del general Falcón el 24 de Julio en el mismo año. También será el sesquicentenario de la Batalla de El Palito, una de las más importantes y decisiva de la carrera militar del general Zamora y de la guerra Federal.
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PD: Me informan que mi amigo el Lic. José Caro, después de realizar un censo intensivo en dominó durante las vacaciones escolares, ha regresado por sus fueros y después de derrotar a Pampuro, a Matzon y a varios profesores quiere medirse a este servidor. Yo lo espero que termine su preparación y cuando yo este mejor de salud para darle la revancha.
El General José Félix Mora
El General José Félix Mora fue el centésimo séptimo gobernador, o más exactamente, presidente de la jurisdicción carabobense en 1892 designado por el entonces presidente de la República General Joaquín Crespo, pero además llegó a ser electo popularmente en una contienda electoral para regir la entidad durante el período que va desde 1894 hasta 1987. Había nacido en Morón en el año de 1835 y falleció en Puerto Cabello en 1913.
Mora es un personaje de singular curiosidad histórica debido a su origen y formación, por su astucia en el combate y por su condición de gobernante en un medio social hostil que le proporcionó no pocos episodios amargos en su vida como militar y político.
Hijo del General Juan José Mora de quién aprendió a corta edad los artificios de la guerra amalgamados con las vivencias obtenidas en un ambiente humilde y rural encallado en las serranías del litoral carabobeño, pueblos de antiguos esclavos como Morón, Alpargatón y Urama, futuros escenarios de sus operaciones guerrilleras y de cuya estirpe pareciera obtener el ímpetu de su espada redentora.
Se fugó a la Guerra Federal, junto con su padre, tras los pasos de Zamora y Falcón en ocasión de la llegada de ellos al pueblo de Morón en el año de 1859. Bajo la Bandera Federal participó en el sitio y toma de Puerto Cabello en 1863, se enfrentó al gobierno de los Monagas en San Felipe en 1869 y volvió asaltar el puerto nativo en 1870 cuando ya estaba triunfante la “revolución†de Guzmán Blanco. Esta guerra templó su carácter y depuró sus habilidades militares que pondría a pruebas posteriormente cuando se adhiere a la “revolución†legalista liderada por el caudillo nacional Joaquín Crespo, empresa que lo catapulta hacia la cima de la política regional.
El General Mora, por orden de Crespo, asume un papel protagónico en la conquista de la plaza de Valencia en el año de 1892 que logra tomar junto al valiente valenciano Antonio Paredes. Luego vuelven actuar contra el último reducto de las tropas del gobierno de Andueza Palacios refugiadas en Puerto Cabello, las cuales ponen en derrota. Tras la victoria “legalista†el presidente Crespo designa a Mora jefe civil y militar de la plaza de Puerto Cabello y a Paredes Jefe del Castillo de Puerto Cabello. Con el tiempo entre ambos y mediando algunas disputas, se acrecentará una irreconciliable rivalidad. Ese mismo año el General Mora es nombrado por Crespo jefe civil y militar de Carabobo y luego presidente de la entidad hasta 1893 cuando es sustituido por el General Montenegro y éste por el Dr. Atilano Vizcarrondo.
Le tocó en su primer año como gobernante (1892) recibir del ejecutivo nacional, de parte del Ministro de Instrucción pública, el decreto para la conversión en universidad del colegio de primera categoría establecido en la ciudad de Valencia, y presenció los actos de su inauguración en el templo de San Francisco. Construyó el antiguo hospital civil de Valencia, obra útil para la asistencia social de la región. En su gobierno sucede la llegada a Valencia de los reverendos padres Salesianos (1894), reanuda la publicación de la “Gaceta de Carabobo†y la pone a funcionar en imprenta propia. En 1895 conmemora por todo lo alto el centenario del nacimiento del prócer Antonio José de Sucre trabajo que encomienda a una comisión Ad Hoc. integrada por notables carabobeños.
En las postrimerías del siglo XIX aún se conservaba en Valencia los prejuicios raciales y de abolengos. El General Mora era negro lo cual le ganaba la antipatía de las elites valencianas, ellas no perdían la ocasión para molestarlo y humillarlo a través de escritos en la prensa, por versos de poetas en pasquines y panfletos o mediante desaires en actos públicos que buscaban ridiculizarlos. Se le tildaba de ignorante de “iletrado y tartamudo (...) Mora, sin embargo... hombre sano y de buenos sentimientos... soportó resignado estos ataques, guiado por el principio de que democracia es echar vaina impunemente.. Según solía decirle a sus colaboradores inmediatos†(F P, 1988, 1006).
El historiador Ramón J. Velásquez, en su obra “La caída del Liberalismo Amarillo†expresa lo siguiente respecto al General Mora: “Gustaba de la pulcritud y cuando ya era hombre importante, se mostraba siempre vestido de manera impecable. De Valencia iba a su hacienda de palto y levita y pantalón de fantasía. Mora era el odio de los temidos oligarcas valencianos (S/F, 21).
El General Mora siempre mantuvo una actitud pacífica y serena ante sus adversarios y dejó una obra de gobierno digna y de gratos recuerdos: “Se caracterizaba por cierta rudeza personal, unida a una extraordinaria energía, y fue un hombre que dejó profundos recuerdos de su amor a la justicia, al progreso, a la actividad creadora, dentro y fuera del gobierno†(Idem.).
Es el semblante de un hombre de extracción humilde, fiel a sus a principios adquiridos en el fragor de la lucha y sensible ante las necesidades de sus coterráneos.
Fuentes: Fundación Polar (1988). Diccionario de Historia de Venezuela. Caracas.
Velásquez R. ( ) La Caída del Liberalismo Amarillo. Colección Bohemia. Tomo I.
Libro Crónicas desde Morón - Morón Pasado y Presente
El antiguo San Francisco del Valle de Morón formó parte de la jurisdicción de Nirgua hasta la segunda década del siglo XIX. Es a partir de 1811 cuando se incorpora oficialmente como entidad subalterna a la jurisdicción de Puerto cabello. Como la mayor parte de los pueblos de Venezuela, Morón no tiene fundación oficial, fue surgiendo lentamente entre el fragor de los tambores y el sudor o la sangre del negro africano que hacían germinar las labranzas de un puñado de haciendas de cacao, tal como nos lo revelara Don Ángel Altolaguirre en 1764" / "Existen cinco haciendas de cacao, que produjeron para el citado año 64, alrededor de 225 fanegas, que producen también maíz y plátano que llevan al puerto a vender, que exista cría de ganado y otros animales que hay algunas manufacturas, pero que de afuera dulce, carne y vestidos".
Su cercanía al puerto de Puerto Cabello lo convirtió en un excelente proveedor de productos agrícolas para la exportación a la vez que un constante consumidor de bienes manufacturados. Asimismo su situación en el arco costero central posibilitó con mucha frecuencia las acometidas de las actividades de comercio ilegal con los holandeses que desde la isla de Curazao operaban en todas las zonas del litoral burlando la estricta vigilancia de la Compañía Guipuzcoana, de allí que entre los años 1732 y 1735 se levantara el zambo Andresote en las riberas del río Yaracuy defendiendo el contrabando con los holandeses y apoyando a los hacendados, comerciantes y demás pobladores de la región.
El nombre de Morón le viene a su río, que en 1578 ya aparecía en el croquis levantado por don Juan de Pimentel, el nombre pasó del río al incipiente poblado de entonces. Probablemente este apellido lo trajera a Venezuela el encomendero y capitán Juan de Morón, quien fue fundador y alcalde de la primogénita ciudad de Maracaibo (Rodrigo de Maracaibo), participó en la conquista de Cuicas (Trujillo) y en Nueva Segovia (Barquisimeto) blandió su espalda para defender los intereses de su rey español. Después se viene a Nirgua donde se residencia y gasta parte de su fortuna. Es factible que el apellido de este ilustre conquistador se presentara para colocársele a un río de su jurisdicción nirgüense.
Otros poblados del área también tuvieron relativa importancia para la segunda mitad del siglo XVIII, nos referimos al caserío de Alpargaten que llegó a ser cabecera de pueblo y tuvo en su oportunidad más habitantes que Morón, el obispo Mariano Martí nos dice que en 1773 "San Francisco del Valle de Morón tenia 31 casas, 31 familias y 127 habitantes y San Vicente Ferrer del valle de Alpargatón, 45 casas, 45 familias y 202 habitantes".
Al principio se tuvo como patrón al pueblo de San Francisco, pero luego se comprobó en los registros eclesiásticos -a partir de 1700- que el verdadero patrón o matrona era la virgen de Santa Ana, año en el cual comienza a adquirir fisonomía de pueblo.
Durante la Guerra de la Independencia se destacó uno de sus hijos: el general Juan José Mora -epónimo del municipio- quien con el grado de sargento primgro había ingresado bajo las órdenes de Juan Uslar, además fue miembro de la compañía de granaderos que tomaron la plaza de puerto Cabello en 1823 con la hábil conducción del centauro José Antonio Páez.
Morón fue un pueblo sacudido por el movimiento federal. Contingentes de moronenses salieron tras los pasos de los generales Zamora y Falcón en ocasión de sus llegadas a este terruño en el mes de marzo y de julio, respectivamente, del año de 1859. Inspirados en su consigna "Tierras y hombres libres" lucharon en la batalla de El Palito derrotando a las tropas godas, luego siguieron por los caminos de María Lionza en pos de los oligarcas. La Federación se llevaba a centenares de moronenses y a sus dos hijos predilectos: el Gral. Juan José Mora y José Félix Mora. Este último llegó a ser presidente del estado Carabobo en las postrimerías del siglo pasado, fue leal amigo del Gral. Joaquín Crespo y de su Revolución Legalista.
Fue en Morón donde se disparó el primer tiro contra el paludismo un 2 de diciembre de 1945, ese día domingo revivieron las esperanzas de un mejor porvenir. Venezuela era presa fácil de la malaria, en los caminos y en los humildes ranchos yacían cuerpos inertes, la vida se truncaba en corto tiempo, "cuando Levi Borges -guarda jefe de la primera cuadrilla de los dedetizadores- llamó a la puerta de un rancho de bahareque y techo de palma, en el Municipio Morón, estaba comenzando para Venezuela una nueva etapa de profundas transformaciones", o como diría después Uslar Pietri: "La transformación social y económica que está sufriendo nuestro país en el presente no es puramente la consecuencia de la Venezuela con petróleo, sino el gran parte de la Venezuela sin malaria". Pues este hecho de trascendencia histórica ocurrió el Morón con la aplicación por primera vez del DDT en el país, fueron protagonistas de este acontecimiento los doctores Amoldo Gabaldón, Enrique Tejera, Arturo Luis Berti y otros. Esta hazaña marcó para Morón un rescate de la malaria y su enrumbamiento definitivo hacia el progreso.
Después de 1945 la población moronense se multiplicó. De aquellos 800 habitantes que quedaban ese año se saltó a 2.278 en 1950. Su gente ya sana se incorporaba a sus labores agrícolas. Pero en realidad la verdadera vocación de este territorio es la vocación industrial por su estupenda posición geográfica, accesible a los centros económicos más importantes del país, es por ello que se produce una inversión, tanto pública como privada que van a dinamizar el área, y de un espacio de uso agrícola se pasa violentamente a un espacio de uso industrial. Es así como el año de 1953 se crea la petroquímica que va a dar sus frutos en 1957 con la producción de clorosoda, En 1954 ingresa la industria papelera Venepal, siendo productiva en 1961. en la década de los sesenta se instala la Mobil Oil Company (hoy Corpoven) en jurisdicción de Morón igualmente lo hace la Corporación Venezolana de Petróleo (CVP) en las adyacencias de la petroquímica. En el año 63 se ubica en Palma Sola la planta ensambladura Volkswagen, en los años 70 hace realidad la Planta Termoeléctrica del Centro (Planta Centro), en las inmediaciones de Pequiven se agruparon las empresas mixtas: Tripoliven, Ferralca y Produven productoras de tripolifosfato de sodio, sulfato de aluminio y cloroflorometanos respectivamente. En 1976 se crea la Compañía Anónima de Industrias Militares (Cavim). Todo esto va a impulsar a Morón hacia su crecimiento económico y hacia una mejoría del nivel de vida de sus pobladores.
Las fuerzas vivas de Morón logran en 1981 que la Asamblea Legislativa del estado Carabobo lo eleven a la categoría de distrito obteniendo así su autonomía eligiendo sus primeras autoridades municipales en el año de 1984.
Morón es hoy uno de los municipios industriales más importantes del país, se han consolidado sus finanzas públicas municipales que en menos de 15 años lograron ascender de 4 millones de bolívares en 1984 a mas de mil millones en 1997, por supuesto, que hay que tomar en cuenta la devaluación de la moneda, pero sin embargo no deja de ser significativo este incremento. Han mejorado sus servicios básicos como la vialidad, el ornato urbano, el servicio de agua y la electricidad se ha extendido por todos los rincones del municipio, se perfila en el futuro una provechosa actividad turística, se asientan nuevos establecimientos comerciales y pequeñas industrias, han aumentado considerablemente las instituciones educativas, numerosos moronenses se han formado en las aulas universitarias. Desde luego, persisten serios problemas como la contaminación ambiental producto de las emanaciones químicas (líquida y gaseosa) de las empresas, se ha acelerado el déficit habitacional, el desempleo ha llegado a índices inusitados, no obstante ser una variable de índole nacional. Sin embargo Morón sigue creciendo y tocará los umbrales del segundo milenio con una población que sobrepasará a los 80 mil habitantes.
La Facción de la Costa
Hemos presentado a los sectores culturales de la comunidad morense un trabajo de investigación realizado por el joven politólogo Elvis López sobre los sucesos de la Guerra Federal en la jurisdicción del municipio Juan José Mora.
Es un trabajo inédito pero muy interesante y la mira es buscar su publicación por medio de la municipalidad, la gobernación u otro organismo o institución con posibilidad de hacerlo.
Lo novedoso del trabajo es que se basa en una documentación de primera mano, original o mejor dicho se sustenta en fuentes primarias gran parte del desarrollo del mismo; además la referencia bibliográficas son también de actores o testigos presenciales de los hechos de aquella guerra larga que dejó heridas que aún están abiertas.
No deja de ser interesante para nuestro municipio la difusión del contenido de este trabajo ya que Morón y Urama fueron un cruento escenario de esta guerra hasta tal punto que estas localidades fueron consideradas por parte del gobierno conservador de aquella época (18591863) como "la cuna de la Federación".
Además no olvidemos que esta lucha tomaron un papel protagónico los hijos-legítimos o adoptivos-de este municipio como lo fueron su epónimo Juan José Mora, y los Generales José Félix Mora y Gabriel Guevara para sólo nombrar los más conocidos.
La facción de la costa fue el dolor de cabeza de las autoridades gubernamentales y del gobierno de Carabobo por su pericia guerrillera y su constante acoso o frecuencia de combate a las tropas oficiales y al control que ejercían sobre las vías de comunicación entre San Felipe y Puerto Cabello, igualmente mantenían un control fluvial sobre los ríos Yaracuy, Aroa y los caños conexos.
Esta guerrilla de la costa era liderada por el general Gabriel Guevara y José Félix Mora que obtenía el recurso logístico de las sementeras del Aroa y de los decomisos que hacían a los comerciantes que se atrevían a pasar por sus predios.
Nos habla Elvis en su trabajo del general Rafael Capó, hombre noble e inteligente que debe ser reivindicado por la historia.
Nos habla de "Blanca Flor.
Fugaz en el tiempo, se ubicó Blanca Flor, pequeña población cercana a Urama, próspera en siembra, durante la guerra sirvió de provecho a los federales en la campaña del gobierno sobre la costa, fue también uno de los últimos sitios donde el general Guevara se refugió.
La vía para llegar a este lugar, caños y terrenos anegadizos que impedían al gobierno hacer una viva persecución a los combatientes de la facción".
Nos habla Elvis también de Moróncito: "de acuerdo a la documentación revisada, se supone a moroncito una punta cercana a Boca de Aroa, conexo a la del Yaracuy; ésto nos indica su potencial agrícola.
También resalta la particularidad de la misma, frondosa vegetación, caños, caudalosos ríos y anegadizos pantanos.
Casi enigmático, místico o tal vez mágico.
Fue víctima de intensos ataques en tiempos de guerra por ser sus habitantes sediciosos combatientes; pero soportó los embates firmes, heroico guardián.
Se hizo cuna inexpugnable de la facción de la costa durante la Guerra Federal, de la nada yacería para nacer de nuevo, pero el tiempo se encargó de desaparecerlo para darle paso a la leyenda".
Gral. José Félix Mora
El Gral. José Félix Mora nace en Borburata el 20 de febrero de 1832 y muere en Puerto Cabello el 20 de marzo de 1912, forma parte de una familia de tradición militar del litoral de Carabobo cuyo máximo referente es el Gral. Juan José Mora, epónimo de nuestro municipio y padre de este personaje. José Félix se incorporó desde joven a la causa federal y en compañía de su padre debió marchar tras los pasos del Gral. Ezequiel Zamora en ocasión de la visita de éste a Morón el 23 de marzo de 1859. Entre sus acciones militares más conocidas tenemos su participación activa en el sitio y toma de Puerto Cabello el 30 de septiembre de 1863. Luego volvería a atacar a este Puerto el 21 de mayo de 1870, cuando ya estaba triunfante la revolución liberal de Antonio Guzmán Blanco. Cinco meses antes, el 23 de diciembre de 1869, había confrontado con las armas al gobierno de los Monagas (Gobierno de los azules) en San Felipe. Gral. José Félix Mora Su verdadera relevancia como militar y político la adquiere con el triunfo de la "revolución legalista" del Gral. Joaquín Crespo en el año de 1892. El Gral. Mora había luchado a favor de la causa de Crespo desde el principio, operaba en la costa carabobeña, en los pueblos de Puerto Cabello, Morón y Urama en donde atacaba constantemente a las autoridades gubernamentales con el método de las guerrillas. En este mismo año (1892) recibe órdenes del Gral. Joaquín Crespo de atacar y ocupar la plaza de Valencia, acción que realiza en compañía del Gral. Vallenilla y de Antonio Paredes cuando logran expulsar de esta importante plaza a las tropas de gobierno que se ponen en derrota. De esta manera el camino estaba despejado para que entrara Crespo triunfante en Valencia el 17 de agosto de ese mismo año. A continuación, el objetivo siguiente es la toma del mando de la plaza de Puerto Cabello, para la cual Crespo llevó como comandante a José Félix y al Gral. Quintana, finalmente la victoria es para los "revolucionarios" que acaban con los últimos reductos del gobierno de Andueza Palacios y su ramificación tellista de Carabobo. Después del triunfo legalista, el Presidente Crespo nombra al Gral. El Gral. José Félix Mora muere el 20 de marzo de 1912 en Puerto Cabello. José Félix Mora Jefe Civil y Militar de Puerto Cabello, posteriormente lo nombra Presidente del Estado Carabobo (1892-1893). No le fue fácil al presidente (gobernador) J.F. Mora llevársela bien con la elite social valenciana, quienes no veían con buenos ojos que un hombre de procedencia humilde y negro fuese el primer mandatario del estado. Se sentían humillados, disgustados e incómodos por tener un presidente de estado "de color subido, iletrado y tartamudo" (diccionario Fundación Polar), todo aquello era expresión de los prejuicios raciales de esa época. La cúpula social y política. Los poetas y periodistas no perdían oportunidad para burlarse del Gral. Mora en los periódicos, pasquines y publicaciones satíricas donde lo vituperaban con chistes, anécdotas y versos. Sin embargo, el Gral. Mora mantenía una actitud serena y tolerante ante tales agresiones, solía decir: "Democracia es echar vaina impunemente". Mora fue un hombre honesto, valiente y de buenos sentimientos, se caracterizó por su sencillez a causa de una formación humilde y rural, actuaba con cierta rudeza personal. Fue fiel admirador del Libertador y celebrador de las fechas patrias. Su sensibilidad social lo llevó a ser de nuevo Presidente del Estado Carabobo (1894-1897), esta vez por votación popular. Fue el primer gobernador electo por votación popular en el Estado Carabobo. Entre sus obras más importantes como gobernante se señalan: La construcción del antiguo hospital civil de Valencia, restablece la publicación de la Gaceta Oficial de Carabobo y la edita en una imprenta propia, le da el ejecútese al decreto presidencial de fecha 15 de noviembre de 1892 mediante el cual se erige en Universidad el Colegio de primera categoría de la ciudad de Valencia. La Universidad se instaló formalmente en el templo San Francisco el 22 de enero del año siguiente (1893); el acto inaugural fue presidido por el Dr. Eduardo Celis en representación del Presidente de la República, Joaquín Crespo. Durante su gobierno se produce la llegada a Valencia de los reverendos padres salesianos (1894), le correspondió conmemorar el centenario del nacimiento del Gran Mariscal de Ayacucho Antonio José de Sucre (1895), estos actos fueron realizados con gran solemnidad. majestuosidad y Igualmente daba gran elocuencia y celebridad con sendas proclamas que invitaban a la región carabobeña a sumarse a los eventos conmemorativos del onomástico del Libertador Simón Bolívar los 28 de octubre de cada año.
Libro Crónicas desde Morón - Morón Cuna de la Federación
"... Si estuviere equivocado, creo, sin embargo, que siempre tendremos el tiempo necesario para inclinarnos ante la voluntad de la República, si es que quiere regirse por otro sistema, sin apartarnos todavía de la senda de la legalidad que hoy podemos trillar con ventajas y sin humillarnos ante la fuerza de una reacción facciosa (el movimiento federal) que ha hallado su cuna en Morón y que es dirigida por Falcan, Valero, Guevara, Leiceaga y otros como ellos". El epígrafe anterior corresponde a un extracto de una carta del general León de Pebres Cordero, enemigo de la Federación, dirigida al general Pedro. E. Ramos y fechada el 5 de agosto de 1859, en Puerto Cabello.
Si bien fue con la toma del cuartel de Coro, la noche del 20 de febrero de 1859, cuando Tirso Salaverria y sus acompañantes, que no llegaban en número a 50, iniciaron la primera escaramuza de la Guerra Federal, no es sino en el territorio morense donde se libra la primera batalla de importancia. Efectivamente, el ejército del gobierno perseguía a las tropas del general Zamora desde diversos puntos del estado Falcón, tratando de evitarle que llegase al centro. Zamora, al llegar la ribera del río Yaracuy (en la parte del estado Falcón), avistó al otro lado (estado Carabobo) a las fuerzas del gobierno bien dispuestas al combate, bajo el mando del comandante Francisco Antonio Rivero. De inmediato ordenó Zamora a parte de sus tropas que cruzaran el caudaloso río a nado (generalmente se cruzaba en canoa) y que la otra parte se fuese por la orilla enmontada tiroteando al enemigo. Así desalojó el territorio morense y les infligió la primera derrota a los conservadores. "Talfue el primer combate de aquella atrevida campaña, por medio de un campo de guerra que ocupaba un enemigo bien armado" (1).
Siguió Ezequiel Zamora a Morón, "donde el coronel Juan José Mora le ofrecía un contingente de tropa de no escasa consideración" (2). Al llegar Zamora a tierras carabobeñas, el general José Antonio Páez, que se encontraba enfermo en Valencia, se ofreció para salir a combatir a aquél y, sin esperar mucho, el presidente de la República, Julián Castro, lo nombró jefe de operaciones en la provincia de Carabobo.
Luego de la batalla de El Palito, el general Zamora se dirigió a Morón y a Urama. Pero detengámonos un momento en lo que dice el autor de la cita anterior sobre Juan José Mora: "Con este parque (las armas v pertrechos tomados en El Palito) se armó el batallón de alistados por el benemérito comandanta Mora, en los pueblos netamente liberales de Sanchón, Morón y Alpargatan, donde gozaba este jefe de general prestigio... El comandante Juan José Mora era militar de la Independencia, sujeto muy honrado en sus negocios particulares: de pericia y valor, y en las luchas poli ticas siempre fiel al partido liberal"'(3).
En Urama se sumaron a la causa federal los hermanos Casimiro y Esteban Herrada, además de Joaquín Molinas; este valeroso uramense muere con el grado de capitán en el ataque que los federales hicieran a las fortificaciones de Barinas el 16 de abril de 1859.
El coronel Juan José Mora participó en toda la campaña de occidente al lado del general Zamora. Se destacó valientemente en el combate de Araure (9 de abril de 1859) cuando se atacó al jefe enemigo Manuel Herrera. El coronel Mora acosó por el ala derecha con su columna "Flanqueadores" a las atropas del gobierno, que huyeron en derrota. También sobresalió en la gloriosa batalla de Santa Inés donde se anotan los federales el triunfo más importante de toda la campaña de occidente. El coronel Mora ese día (10 de diciembre de 1859) compartía con el general Trías y el general Ortiz la defensa denominada El Trapiche, que era una de las fuertes del campo de batalla. A la embestida de una parte del ejército del gobierno, los federales se defienden con valor: "El va adelante (Pérez Arroyo, uno de los jefes del gobierno), desafiando todos los peligros y rompiendo a machetazos las trincheras. Pero los jefes de la resistencia no eran menos bravos que él. Pues allí están el bizarro Trías, Mora y Ortiz, soldados aguerridos: el oficial José Félix Mora, el valentísimo Martín Franco... "(4).
El 24 de julio del mismo año desembarcan en Palma Sola el general Juan Crisóstomo Falcón y su comitiva. Allí pronuncia una larga proclama, de la que transcribimos algunos trozos: "Alpisar el territorio, al aparecer sobre la escena de la revolución, siento la imprescindible necesidad de hablar a mis conciudadanos. Prefiero siempre ser conocido: que nadie se equivoque conmigo. La patria debe además saber por qué vengo y lo que traigo. No soy, a ella le consta, un militar de cuartel que hace la guerra por oficio; como tal, la guerra me inspira horror y menosprecio al que la hace. Soy lo que todo hombre de conciencia que ciñe la espada, y lo que ha sido desde que Venezuela me prestó la de su libertad: un ciudadano armado, y nada más. Tampoco soy yo quien trae la guerra: ésta existe, y existe declarada por la nación en masa contra sus opresores; tiranos que, audaces, se constituyen mandatarios por derecho divino, y que por orden infernal imponen a los pueblos el deber de obedecerles. ¡Insensatos...! ¡Cómo olvidar el coraje de los venezolanos! "(5).
(Todas las citas han sido tomadas de Villanueva, Laureano: VIDA DEL VALIENTE CIUDADANO EZEQUIEL ZAMORA, Monte Avila Editores, Tomo II, Caracas, 1991).
Libro Crónicas desde Morón - Una Nomenclatura para Morón
En virtud del crecimiento de las ciudades se hace necesario el ordenamiento interno de las mismas. Las ciudades son como los seres vivos, nacen, se desarrollan y mueren. El crecimiento económico, social e institucional se refleja en su ordenamiento urbanístico. El tiempo va dejando atrás las viejas y obsoletas callejuelas sin ningún valor arquitectónico o histórico, el sentido del progreso va a imprimir una nueva fisonomía a los pueblos, lo que antes era un camino o calle real hoy es una amplia avenida, la vieja hacienda de cacao hoy es una populosa urbanización, la palúdica ciénaga se ha convertido en un barrio o en un centro comercial, el chipóse rancho de paja o de bahareque se transformó en un elegante edificio. Sin duda que la actividad agrícola y pastoril son necesarias para las comunidades, pero al ser desplazadas por el espacio urbano se reubicarán en lugares vocacionalmente estratégicos.
Morón es un pueblo en pleno desarrollo, aunque institucionalmente muestra sus debilidades por la carencia en su seno de importantes dependencias públicas (no tiene Diex, Cantv, PTJ, no tiene autonomía policial, etc., etc.). Sin embargo, el impulso industrial unido a fuertes inversiones privadas ha acrecentado las exigencias y demandas por un espacio mejor estructurado, por una modernización de los anacrónicos elementos que componen la ciudad. Uno de estos elementos que necesitan actualizarse, a mi manera de ver, es la nomenclatura, señalización o flechado de las principales calles del municipio Mora, que aparte de ordenar el tránsito automotor en el centro de la ciudad y principales urbanizaciones, aliviaría (para el que no es moronense o tenga residenciado pocos años aquí) la tarea harto difícil de encontrar una dirección exacta en Morón, para el visitante esta tarea se convierte en un vía crucis o en un "mensaje a García".
Ejemplos tenemos de sobra en el país de ciudades bien ordenas y bien nomenclaturadas (Barquisimeto, etc.). toda ciudad que se precie de serlo debe coadyuvar a la rotulación y numeración clara y concisa de sus calles, avenidas, inmuebles que conjuntamente con el ornato le dan verdadera imagen y consideración de tales. Esta tarea, por supuesto, es potestad del ente rector de la ciudad, como es la municipalidad, tal como lo establece la Ley Orgánica del Régimen Municipal en su artículo 36, numeráis.
La tarea a simple vista parece fácil, pero no lo es. No se trata de enviar una cuadrilla de trabajadores a colocar en las esquinas de cada calle plaquetas de metal con nombres y números, evidentemente no es una actividad aleatoria sino que más bien se requiere un estudio previo que unifique criterios técnicos con los históricos, que cada calle al rotularse sea el compendio de sus dimensiones físicas (ubicación, medidas, etc.) con las condiciones económicas (flujo vehicular o peatonal, asentamiento comercial, industrial, de servicios, etc.) y con la visión histórica de la localidad, o mejor dicho, que los epónimos de las calles tengan consonancia histórica con la magnitud de éstas y viceversa.
Indudablemente que nuestra historia patria es una sola, nuestros proceres son patrimonio de todos los venezolanos, de allí que sean comunes a todas las ciudades y pueblos del país, calles con nombre de Bolívar, Miranda, Páez, etc. Pero también cada localidad o estado se diferencia de otros porque su nomenclatura de las calles expresa en conjunto un pedazo de su historia local regional, o el nombre de quienes la llevaron a cabo. Por ejemplo, es inaudito que en Morón no exista una calle o avenida con el nombre del Libertador Simón Bolívar ni de otros proceres de la Batalla de Carabobo; tampoco existe una calle con el nombre de la Federación, ni de sus protagonistas: Juan Crisóstomo Falcón, Juan José Mora, José Félix Mora. Igualmente deberían tomarse en cuenta a la hora de esta nomenclatura de las calles los nombres de quienes erradicaron el paludismo del área. Debería entonces destacarse los nombres de Amoldo Gabaldón, Enrique Tejera, Arturo Luis Berti y Manuel García. Más recientemente, de los pioneros y prohombres que se han destacado en los diferentes quehaceres en el ámbito regional o municipal, en el oficio de las artes, el deporte, empresarial, etc.
Como siempre, opino que deben suprimirse los nombres de algunas calles de Morón o ser cambiados por otros de mayor relevancia.
El polvo amarillento del tiempo las ha cubierto y es necesario revitalizarlas con el barniz del nuevo amanecer. La antigua Calle Real o Calle Comercio no tiene razón de seguirse llamando así, porque no es calle del comercio ni nunca lo ha sido. Deberían modificarse los nombres de las calles La Paz, San José, Ayacucho y darles a las principales avenidas y calles de las nuevas urbanizaciones locales, sus respectivos nombres.
Viejos toponímicos
El temblador: Localizado por allí, por los lados de Sanchón, cercano a la laguna que nuca se seca. Era un lugar donde los jóvenes de la época solían ir a buscar mangos, por supuesto, que en ese entonces este fruto no era muy común o abundante en el espacio morense como lo es ahora que existe en todos los lados. Desconocemos de dónde se origina el nombre, podría ser del lenguaje coloquial que se utiliza al nombrar el pez o anguila eléctrica que se describe con ese vocablo.
El Manguito: No es el Manguito de Las Colinas de Pequiven, sino otro que existió en los predios de Palma Sola; debe su nombre a una frondosa mata de mango (o manguito como se le decía) ubicada en una curva. En su tiempo fue muy famoso El Manguito por las apariciones de un muerto (se dice que era Pablo de Jesús Sánchez que vivía en las cercanías y había muerto trágicamente) que había enterrado una plata en las adyacencias del árbol y reclamaba que alguien la sacara y la disfrutara por lo que se la pasaba asustando a los caminantes por las noches lo que causaba pánico y terror en los noctámbulos.
Ocumarito: Su localización era por los lados de La Paragüita y se llamaba así porque fue un caserío fundado por inmigrantes proveniente de Ocumare de la Costa, en el estado Aragua. Este diminutivo se deriva de Ocumare que según McPherson -es una planta textil usada por los indios. O de ocumo. raíz comestible abundancia de ocumo como lo sugiere Altolaguirre.
La Jabilla o los Jabillos: Este sector comprendía un terreno poblado por varios árboles gigantescos de Jabillo (también se le llama ceiba) que daban una sombra impresionante y agradable para guarecerse del agobiante calor. Su ubicación estaba al lado del antiguo curso del río Morón, donde hoy se intercepta la calle Comercio con la calle San José. En este sitio se encuentran en la actualidad el bar El Progreso y la ferretería de Acacio. Era el lugar donde el 26 de julio (día de Santa Ana) en las fiestas patronales, se formaban las comelonas y se hacía la parrilla de la carne del ganado que tradicionalmente donaba el general Galavis.
Boca e' Morón: Sector ubicado en las adyacencias de la desembocadura del río Morón. Era un lugar entonces poblado con varias casas distantes unas de otras; era un lugar solitario y para los pescadores donde se disfrutaba del gran caudal de agua del río, agua saludable y pura, apta para el consumo humano.
Sanchón: Debe su nombre al río. Hasta ahora desconocemos su significación; podría derivarse de Sancho o de Ancho para transformarse en Anchón y después en Sanchón. Allí existió un caserío en las riberas montañosas de este río y era el límite este de la posesión "casa de tejas". En sus inmediaciones se encontraban los terrenos y una vivienda del general José Félix Mora.
Guarataro: Debe su nombre a la quebrada del Guarataro que es el límite entre Morón y Alpargatón. Hoy es un centro poblacional en crecimiento, donde hay pequeñas haciendas y casas de campo por su clima apacible. Su nombre puede derivarse de dos formas: uno, del árbol maderable vitex al que se le llama en algunas partes Guarataro, la otra, es el nombre que proviene de Guarataro (Mouriria) que se refiere a una piedra redonda o "canto rodado".
Libro Crónicas desde Morón - Sanchón
Se desconoce el origen de este nombre. Podría ser un derivado de Sancho, reyes de Castilla, Aragón, Navarra y León (provincias Ibéricas) entre los siglos X y XII, o de Sancho Panza, fiel escudero del Quijote. También pudiera ser ¿porqué no? una distorsión del vocablo ancho-anchón-sanchón o el nombre de algún santo. Lo cierto es que con este nombre se conoce el río que por muchos años dividió a las jurisdicciones de Valencia y Nirgua. No obstante, su nombre debe haber surgido en el siglo XII puesto que no aparece en el croquis levantado por Don Juan De Pimentel en el año 1578 (finales del siglo XVI). En este croquis se hace referencia a los ríos Aroa, Aracoy o Yaracuy, y al río Morón y no se incluye a Sanchón.
Al oeste del valle del río Aguas Calientes se encuentran las cumbres de Sanchón en la vertiente norte de la cordillera de la costa. Entre estas cumbres está la montaña "María Teresa" a una altura sobre el nivel del mar de 1769 metros. En estas alturas se mantiene un tupido follaje vegetal cubierto por minúsculas gotas de agua y bajo esta capa arbórea fluyen en manantiales y arroyos que drenan hacia la cuenca tributaria del río Sanchón, que tiene una extensión de 86 Km2.
El Mar Caribe es la cuenca receptora de las aguas del Sanchón. Pocos metros antes del contacto con el mar, el río forma vanos meandros, disminuye su velocidad, se estanca por la carencia de un pronunciado desnivel, con sus crecidas en la época de lluvias rompe con el banco de arena que se ha formado delante de él y desemboca en línea recta al mar.
Hemos dicho en líneas anteriores que en el plano hecho por Don Juan De Pimentel en 1578 no aparece Sanchón pero sí aparece el Puerto de Chávez, ubicado en las inmediaciones de Sanchón o viceversa. Puerto Chávez se localizó en la punta del mismo nombre y fungió como un sitio de embarque y desembarque. Su nombre se debe a que dicho puerto se encontraba situado en dentro de las posesiones del alcalde Benito Chávez. En su instrucción general y particular de 1720 y 1721, Pedro José De Olavarriaga nos habla de la punta y el puerto de Chávez. "La punta de Chávez es estrecha, se adelanta en mar 200 pasos geométricos a la banda del oeste de ellas es el puerto de este nombre... El puerto de Chávez es una playa formada por la punta de este nombre y la que sigue, la que sigue, los navios y balandras dan fondo a la misma punta pegados, y ningún interés les conduce en este puerto sino el trato, al medio de la playa sale un río llamado Sanchón que sale de la serranía, y separa la jurisdicción de Valencia con la de Nirgua...".
El valle de Sanchón también fue visitado por el Obispo Mariano Martí en su labor evangelizadora durante los años 1772 y 1773 dejando constancia de su misión humanitaria y civilizadora en el pequeño caserío que se dormía con el arrullo de las aguas que descendían del regazo de María Teresa. Sanchón fue un refugio de los negros cimarrones, fugitivos y bandoleros que buscaban, en las incultas montañas, escaparse del martirio y del ignominioso castigo que reservaban las leyes de los blancos para todo aquél que desobedeciera al régimen.
Don Ángel Altolaguirre en sus "Relaciones Geográficas" de 1768, nos habla sobre la existencia de un cumbe en las montañas de Sanchón, sin embargo, considera como no muy habitable este valle: "Este cumbe está entre la boca del rio Sanchón hasta tierra adentro. El valle está inhabitable por lo enfermizo y por ser sus aguas como pestíferas.
Este paso y boca del río Sanchón es como la llave del Puerto de Cabello, porque los que van a él de todas estas jurisdicciones y por la costa, han de pasar por allí precisamente, y los que vienen también de Aguas Calientes, han de hacer lo propio, por cuyo motivo han visto diferentes veces salir algunos ladrones al camino real".
El 23 de marzo de 1859, a las diez de la noche, llegaron el General Ezequiel Zamora y su ejército a las riberas del Sanchón, allí preparó sus tropas para dar la batalla de "El Palito" en contra de las milicias del gobierno. Veamos lo que nos dice Francisco González Guiñan en su Historia Contemporánea: "Allí dividió (Zamora) sus tropas en dos partes, despachando una de ellas, compuesta de los batallones Federación y Flanque4adores, por la vía de El Cambur a salir al camino carretero que de Valencia conduce a Puerto Cabello, con la expresa recomendación de observar la más completa cautela en la marcha y con la orden de romper los fuegos inmediatamente que llegaran a El Palito. La otra parte de las tropas federales marchó por la costa, llevando a su cabeza a los generales Zamora, González y Trias. Poco tiempo después de la partida de Zamora, el caserío de Sanchón fue arrasado por las llamas como castigo a su apoyo a la causa Federal. Esta vil acción fue encabezada por Silverio Escalona, comandante de las tropas del gobierno conservador".
Los terrenos de Sanchón fueron propiedad del General José Félix Mora, como consta en la documentación de la sucesión "Casa de Tejas". Hoy en día son propiedad de la refinería Corpoven que usufructúa el río para uso industrial.
Los Misterios de Sanchón
En verdad que es enigmático este sector ubicado en el extremo oriental del Municipio Juan José Mora, en los linderos con Puerto Cabello; emplazado entre la montaña y el mar. Es un lugar para las leyendas, los mitos y los fantasmas que desde antaño habitan en sus alrededores. Su clima y el temperamento de sus aguas han sido descritos como no muy benignas para el asentamiento humano.
Por las piezas arqueológicas encontradas en el sitio se supone que hubo allí un poblamiento indígena primario, pero después fue zona de cimarrones (negros esclavos escapados de sus amos) que formaron sus cumbes montaña adentro y esparcieron por todo el sector la magia de sus cantos junto a los ecos tamboriles que aun escuchan, a media noche y en luna nueva, los viajeros que temblorosos solo alcanzan a exclamar ¡Los cimarrones están enrrochelao!.
Por allí pasaron los soldados de Zamora en 1859 para luego destrozar al ejército godo encabezado por los comandantes Andrés Avelino Pinto, José Rosario Armas y J. M. Cubillan en la llamada batalla del El Palito. Pero luego regresaron nuevas tropas del gobierno a desquitarse convirtiendo en cenizas el poblado de sanchón que una vez tuvo 54 casas con 208 habitantes. Allí tenía sus propiedades el General José Félix Mora con su rancho de tejas y adobe. Por allí impartió sus conocimientos y su fe cristiana la maestra Teodesa Benita Flores de López.
¿Cuántos nacieron y vivieron en Sanchón? ¿Cuántos murieron? Ni podríamos decir que es un pueblo de casas muertas como la novela de Otero Silva porque las casas desaparecieron, solo ruinas hay; ojala pudieran hablarnos de sus fantasmas y de sus almas en penas.
Son numerosas las cosas que a este cronista han llegado de cuentos de aparecidos y de espantos o encantamiento. Se cuenta que hay un sitio allí donde desaparecen las personas que se introducen en él, es decir, se pierden en un encantamiento. Por otra parte a la altura del puente sale en una bicicleta un hombre sin camisa que a veces es arrollado por los conductores que asustados aceleran sus vehículos cuando sienten el impacto, unos pierden el control y se voltean otros llegan a los centros hospitalarios, cuando revisan el carro no hay golpes por ninguna parte.
Otro caso es una mujer vestida de blanco que pide una colicuando se la dan al poco tiempo de haber avanzado su rostro es una calavera, imagínese el susto del conductor. Otro caso es un muerto que se monta sin permiso en los vehículos y solo se siente cuando se sube y abre la puerta y cuando se baja y la cierra, hay otras cosas mas que después se las contaré, si lo que digo aquí es falso no es mi culpa, yo solo recojo las voces del camino que son las voces del pueblo.
Mi amigo José Vargas me ha insistido para que hablara sobre una laguna que se encuentra en el mismo sector de Sanchón dado a su espíritu conservacionista. Esta laguna es muy antigua desde los tiempos del temblador o la tembladera lugar donde acudían los jóvenes de la época a buscar frutos silvestres. Lo cierto que esa laguna que hoy esta protegida por la vigilancia de PDVSA nunca baja su caudal ni siquiera en tiempos de sequía. En ella se dice que posee en sus aguas una variedad de fauna acuática que merece ser conservada. Al igual que otro que se encuentra en los terrenos donde actualmente se esta construyendo la planta de PDVSA GAS que al parecer esta siendo segada o drenada por la empresa, también me dicen que allí existen peces de gran tamaño y que es una lastima que no puede protegerse para salvaguardar las especies propias que se mantienen en ese ecosistema acuífero típico de un paisaje de vegetación xerófita
Libro Crónicas desde Morón - Evolución Cronológica Morense
En esta síntesis cronológica partimos del año en el cual tenemos testimonios más remotos del nombre de Morón.
Siglo XVI
En 1578, don Juan de Pimentel levanta un croquis del golfo Triste y menciona los siguientes ríos"Aroa, Aracoy (o Yaracuy) y Morón".
Siglo XVII
1628, el gobernador Juan de Meneses y Padilla incorporó a Urama a la jurisdicción de Nirgua; se induce que los territorios de Morón y Alpargatón también formaron parte de ella.
1683, don Gabriel Fernández y Villalobos , marqués de Barinas y Guanare, envió a su rey un documento denominado "Grandeza de Indias" y un fragmento que dice: "A poca distancia que se sale de Puerto Cabello se da en las playas de Paravachoa, que es, el pasaje donde los enemigos suelen asaltar a tierra para ir a morón, pueblo de indios..."
Siglo XVIII
1700, aparece Morón en los registros eclesiásticos como Santa Ana de Morón.
1720, se levantó un inventario de una iglesia que existió a cargo del capellán Sebastián de Herrera y se comprobó que Santa Ana era la patrona del poblado.
1720-1721, se levanta un censo geo-económico del territorio por Pedro José de Olavarriaga, el cual dice: «Morón, el valle es distante 21 leguas de playa y tiene varias haciendas de cacao las cuales dan L 740 fanegas. Alpargatón, el río es bueno y si fuera trabajado pudiera tener canoas, pero sin utilidad alguna».
1721, muere a manos de su esclavo don Fernández Caballero. El esclavo es decapitado y sus restos son esparcidos a los buitres.
1723, visita a Morón y a Urama un cura de Cagua enviado por el obispo Escalona y Calatayud. Aquél encontró una iglesia de paja sin cura fijo y que estaba dedicada a veneración de San Juan Bautista.
1730, se produce el alzamiento de Andresote y tuvieron que venir los frailes capuchinos Tomás de Pons y Salvador de Cádiz para redimir religiosamente a los insubordinados.
1738, se quemó la iglesia de Alpargatón cuando se celebraba la fiesta de San Vicente de Ferrer, luego el padre Ignacio de Paiva, que sirvió en Morón y Alpargatón, la hizo de nuevo.
1768, visita de don Ángel Altolaguirre señalando lo siguiente: existen "crías de ganado y otros animales, como asimismo manufacturas, cosa alguna, entrándole de afuera dulces y vestidos... su tierra fértil y capaz de producir tabaco y otros frutos".
1772-1773, visita del obispo Mariano Martí encuentra a Morón como "un pequeño caserío ubicado a escasos metros del río del mismo nombre, habitado por esclavos y otras gentes libres que cultivan las haciendas de cacao".
1795, se cae la iglesia de Urama que luego fue reconstruida por el cura Félix Antonio Matos,
Siglo XIX
1811, se otorga el título de ciudad a Puerto cabello. Alpargatón y Morón aparecen como Parroquias de la nueva ciudad.
1813, en el plan provisional de gobierno republicano se incorporan Morón y Alpargatón al corregimiento de Puerto Cabello.
1824, se promulgó la ley de división político-territorial de la República de Colombia en la cual se le da la denominación de Carabobo al territorio que hoy ocupan los estados Lara, Yaracuy, Cojedes y parte de Aragua. Morón y Alpargatón formaron parte como parroquia del cantón Puerto Cabello, no así Urama, que siguió integrada al cantón de Nirgua.
1826, el Libertador Simón Bolívar pasa por Morón y sigue a Puerto Cabello.
1831, fusilan a varios moronenses por rebelarse contra el gobierno.
1832, se crea la provincia de Barquisimeto separándola de Carabobo. Morón y Alpargatón son parroquias de Puerto Cabello.
1835, se crea el cantón de Montalbán dividiéndola de Nirgua. Urama pasó a ser parte del cantón Montalbán.
1835, nace el general José Félix Mora, presidente del estado Carabobo.
1854, Alpargatón y Morón se fusionan en una sola parroquia, llevando el nombre de este último.
1856, Urama se integra como parroquia al cantón de Puerto Cabello, separándose del cantón de Montalbán.
1859, llegan a Morón, en meses diferentes, los generales Ezequiel Zamora y Juan Crisóstomo Falcón. Este mismo año las fuerzas del gobierno tomaron represalias e incendiaron los caseríos de Morón, Sanchón y Alpargatón.
1864, Morón y Urama pasan a ser municipios del distrito de Puerto Cabello.
1866, el gobierno decide entregarle a los combatientes federales de Morón las tierras de la posesión Casas de Tejas, y encomienda al general Juan José mora para la repartición.
1866, es presidente del concejo Municipal de puerto Cabello el general José Félix Mora, nativo de Morón.
Siglo XX
1901, el municipio Morón comienza a llamarse Mora.
1921, al municipio Urama se le llamó Camejo en honor al Centenario de la Batalla de Carabobo.
1933, se inaugura la carretera Morón-Coro.
1936, se lincha al jefe civil gomecista de apellido Uribe por parte de una poblada.
1945, en lucha contra la malaria se riega por primera vez el DDT en Venezuela, hecho que se llevó a cabo en el territorio moronense.
1953, se crea la Petroquímica de Venezuela.
1981, se crea el distrito Juan José Mora, escindiéndose de Puerto Cabello y conformado por Morón y Urama.
1983, por ley, los distritos pasan a llamarse municipios autónomos, así Morón derivó en municipio urbano y Urama en municipio foráneo.
1990, los municipios autónomos pasan a llamarse simplemente municipios y sus divisiones parroquias.
Los Misterios de Sanchón
En verdad que es enigmático este sector, ubicado en el extremo oriental del Municipio Juan José Mora, en los linderos con Puerto Cabello. Está emplazado entre la montaña y el mar. Es un lugar para las leyendas, los mitos y los fantasmas que desde antaño habitan en sus alrededores. Su clima y el temperamento de sus aguas han sido descritos como no muy benignas para el asentamiento humano.
Por las piezas arqueológicas encontradas en el sitio, se supone que hubo allí un poblamiento indígena primario. Pero después fue zona de cimarrones (negros esclavos escapados de sus amos) que formaron sus cumbes montaña adentro. Y esparcieron por todo el sector la magia de sus cantos junto a los ecos tamboriles que aun escuchan, a media noche y en luna nueva, los viajeros que temblorosos solo alcanzan a exclamar: ¡Los cimarrones están enrrochelao!
Por allí pasaron los soldados de Zamora en 1859 para luego destrozar al ejército godo, encabezado por los comandantes Andrés Avelino Pinto, José Rosario Armas y J. M. Cubillan, en la llamada batalla del El Palito. Pero luego regresaron nuevas tropas del gobierno a desquitarse, convirtiendo en cenizas el poblado de sanchón que una vez tuvo 54 casas con 208 habitantes. Allí tenía sus propiedades el General José Félix Mora con su rancho de tejas y adobe. Por allí impartió sus conocimientos y su fe cristiana la maestra Teodesa Benita Flores de López.
¿Cuántos nacieron y vivieron en Sanchón? ¿Cuántos murieron? Ni podríamos decir que es un pueblo de casas muertas, como la novela de Otero Silva, porque las casas desaparecieron. Solo ruinas hay. Ojalá pudieran hablarnos de sus fantasmas y de sus almas en penas.
Son numerosas las cosas que a este cronista han llegado de cuentos de aparecidos y de espantos o encantamiento. Se cuenta que hay un sitio allí donde desaparecen las personas que se introducen en él. Es decir, se pierden en un encantamiento. Por otra parte, a la altura del puente, sale en una bicicleta un hombre sin camisa que a veces es arrollado por los conductores que, asustados, aceleran sus vehículos cuando sienten el impacto. Unos pierden el control y se voltean. Otros llegan a los centros hospitalarios. Cuando revisan el carro, no hay golpes por ninguna parte.
Otro caso es una mujer vestida de blanco que pide una cola. Cuando se la dan, al poco tiempo de haber avanzado, su rostro es una calavera. Imagínese el susto del conductor. Otro caso es un muerto que se monta sin permiso en los vehículos y solo se siente cuando se sube y abre la puerta y cuando se baja y la cierra. Hay otras cosas más que después se las contaré. Si lo que digo aquí es falso, no es mi culpa. Yo solo recojo las voces del camino, que son las voces del pueblo.
Mi amigo José Vargas me ha insistido para que hablara sobre una laguna que se encuentra en el mismo sector de Sanchón, dado a su espíritu conservacionista. Esta laguna es muy antigua, desde los tiempos del temblador o la tembladera, lugar donde acudían los jóvenes de la época a buscar frutos silvestres. Lo cierto es que esa laguna, que hoy está protegida por la vigilancia de PDVSA, nunca baja su caudal, ni siquiera en tiempos de sequía. En ella se dice que posee en sus aguas una variedad de fauna acuática que merece ser conservada. Al igual que otro que se encuentra en los terrenos donde actualmente se está construyendo la planta de PDVSA GAS, que al parecer está siendo segada o drenada por la empresa. También me dicen que allí existen peces de gran tamaño y que es una lástima que no pueda protegerse para salvaguardar las especies propias que se mantienen en ese ecosistema acuífero, típico de un paisaje de vegetación xerófita.
¿Quién fue Juan José Mora?
Juan José Mora es el epónimo del municipio integrado por la parroquia Morón (capital) y la parroquia Urama, según la decisión de la Asamblea Legislativa del 3 de agosto de 1981, refrendada como ley de división política-territorial del estado Carabobo el 7 de agosto del mismo año y publicada en la Gaceta Oficial el 13 de agosto.
Sin embargo, el municipio llamado Mora a secas existe desde 1901, no indicando claramente si el nombre es debido a Juan José Mora o a José Félix Mora, padre e hijo respectivamente.
Lo que se creó en el año 1981 fue el distrito Juan José Mora desmembrándolo del distrito Puerto Cabello, posteriormente denominado municipio autónomo y después simplemente municipio, de acuerdo a las sucesivas modificaciones que sufrió la Ley Orgánica del Régimen Municipal.
Inicialmente la Asamblea Legislativa del Estado Carabobo había colocado el nombre de José Félix Mora al distrito recién creado en 1981, pero debido a la intervención de don Oswaldo Feo Caballero se le cambió el epónimo por Juan José Mora quizás por considerarse a éste con mayor mérito histórico que su hijo.
Pero, ¿quién fue Juan José Mora? En la documentación que tenemos en nuestro poder sobre "la hoja de servicios del general Juan José Mora, prócer de la independencia" que reposan en el Archivo General de la Nación, folios del 125 al 138; se destaca que culminó su carrera militar como general de división en el año 1866 gozando de sueldo íntegramente, que es catalogado como "prócer de la Independencia" nativo de Morón. Estuvo al servicio del ejército republicano en los primeros años de la guerra.
En 1814 era sargento primero en el cuerpo de artillería, pasó luego a la infantería bajo las órdenes del capitán de cazadores José Hermoso, debido a su participación en las luchas llegó a ser subteniente, participó en la Batalla de Carabobo y luego fue destinado a reclutar tropas en el litoral de Puerto Cabello y se incorporó a ellas como capitán al Batallón "Granaderos" que comandaba el coronel Juan Uslar; luego tomó parte en la toma o sitio de Puerto Cabello hasta expulsar a los realistas el 8 de noviembre de 1823.
Se mantuvo hasta el año de 1826 en Valencia bajo la autoridad del mismo Uslar.Â
En los años de 1848, 1849 y 1854 sirvió a los gobiernos de los Monagas siendo comandante.
Al iniciarse la Guerra Federal en 1859 se lanzó a ella bajo el mando de Ezequiel Zamora y el mariscal Falcón, fue de los que combatió en la famosa Batalla de Santa Inés, se batió en San Carlos y salió derrotado en la Batalla de Coplé.
Siguió guerreando en la costa de Puerto Cabello hasta la definitiva victoria de la Federación, alcanzando el grado de general de división en 1866, muere este mismo año.
En la documentación comentada se encuentran testimonios de otros próceres avalando la conducta intachable, la valentía y los buenos servicios prestados a la patria por el general Juan José Mora.
Firman estos testimonios entre otros, el general José Laurencio Silva, José Hermoso, Wenceslao Casado y otros.
JUEVES 29 DE ENERO DE 2009
El Sesquicentenario
De la contienda de Boca de Yaracuy se cumple este 22 de marzo del presente año. Este combate se ubicó en la margen derecha del río Yaracuy en las cercanías de su desembocadura en el mar; es decir, se dió en territorio carabobeño y más específicamente en la jurisdicción del Municipio Juan José Mora. Para mi modesta opinión fue la primera acción de armas de importancia que se produjo durante la larga guerra o “guerra larga†como se llamó y que otros la conocen como Guerra Federal o simplemente Federación.
En mi criterio, antes de esta refriega no sucedió otro encuentro o confrontación de notoriedad porque cuando Tirso Salaverria dio el grito de Federación en Coro aquél 20 de febrero de 1859 se escenificaron sólo algunas escaramuzas sin llegar a un combate formal. Al incorporarse el General Ezequiel Zamora al movimiento federal en Coro se inicia el torbellino que va a conquistar y ganar la adherencia de los pueblos durante su itinerario (Jacura, Capadare, San Juan de los Cayos, Tocuyo de la Costa) pero en ninguno de ellos se presentó batalla.
El día 22 de marzo llegó Zamora con sus tropas al río Yaracuy del lado de lo que es el estado Falcón, cercano al balneario mi bohio, allí desplegó su ejercito a lo largo de la orilla de la ribera izquierda; observo del otro lado a un ejercito bien constituido y en la disposición para el combate, este era el ejército del gobierno al mando del comandante Francisco Antonio Rivero.
Algunos historiadores y cronistas afirma que la estrategia de Zamora para vencer al enemigo fue la de ordenar que un grupo de su gente tiroteara (efectuara disparos) desde la orilla donde estaban, desplazándose por ella sin atravesar el río, mientras que otro grupo cruzaba a nado el río caudaloso, con las lanzas y armas entre los dientes y colgados a la cola de los caballos hasta llegar a la otra orilla para abrir fuego sobre el adversario o engancharse en la pelea cuerpo a cuerpo.
Esto último me parece un poco fantasioso, propia de la historiografia romántica y epopeyica; pero lo cierto es que Zamora salió vencedor y las tropas del comandante Rivero huyeron en derrota. Se van a cumplir 150 años de este acontecimiento que enriquece nuestra historia local y que este escrito en las páginas de la historia nacional como uno de los episodios primigenios de la cruenta guerra larga.
El 23 de marzo el general Zamora establece su cuartel general en Morón, donde lo acompañan el coronel Juan José Mora, el oficial José Félix Mora y 400 moronenses más que se unen a su ejército. Muchos de estos moronenses se fueron con Zamora y regaron con su sangre los caminos de la patria, algunos cayeron en Santa Inés, otros en San Carlos, Acarigua, en Coplé y en tantos recovecos del país donde el valor indómito de esta gente, curtidos entre el mar y la montaña con olor a cacao y a salitre, se puso a prueba, ¿Cuántos de ellos yacen en las tumbas desconocidas, anónimos a la gloria de la republica? ¿Cuántos de ellos no rindieron sus vidas, sus sueños y deseos en pos de una guerra absurda y desmedida?
Sueños desvanecidos porque la reivindicación popular quedo ajena en el Tratado de Coche; tratado que sella el triunfo de la revolución Federal; revolución de las quimeras o rivolucion de las fantasías como dijera el “Jurunga Muerto†de Domingo Alberto Rangel. Total y a la final, las grandes mayorías de la población siguieron empobrecidos y se encumbraron una nueva elite (los liberales amarillos) de militares caudillos y civiles vinculados y hasta subordinados a las tradicionales grupos económicos dominantes.Â
De manera que se cumplirán también los 150 años de la estadía de Zamora en Morón y la del general Falcón el 24 de Julio en el mismo año. También será el sesquicentenario de la Batalla de El Palito, una de las más importantes y decisiva de la carrera militar del general Zamora y de la guerra Federal.
PD: Me informan que mi amigo el Lic. José Caro, después de realizar un censo intensivo en dominó durante las vacaciones escolares, ha regresado por sus fueros y después de derrotar a Pampuro, a Matzon y a varios profesores quiere medirse a este servidor. Yo lo espero que termine su preparación y cuando yo este mejor de salud para darle la revancha.
El General José Félix Mora
El General José Félix Mora fue el centésimo séptimo gobernador, o más exactamente, presidente de la jurisdicción carabobense en 1892 designado por el entonces presidente de la República General Joaquín Crespo, pero además llegó a ser electo popularmente en una contienda electoral para regir la entidad durante el período que va desde 1894 hasta 1987. Había nacido en Morón en el año de 1835 y falleció en Puerto Cabello en 1913.
Mora es un personaje de singular curiosidad histórica debido a su origen y formación, por su astucia en el combate y por su condición de gobernante en un medio social hostil que le proporcionó no pocos episodios amargos en su vida como militar y político.
Hijo del General Juan José Mora de quién aprendió a corta edad los artificios de la guerra amalgamados con las vivencias obtenidas en un ambiente humilde y rural encallado en las serranías del litoral carabobeño, pueblos de antiguos esclavos como Morón, Alpargatón y Urama, futuros escenarios de sus operaciones guerrilleras y de cuya estirpe pareciera obtener el ímpetu de su espada redentora.
Se fugó a la Guerra Federal, junto con su padre, tras los pasos de Zamora y Falcón en ocasión de la llegada de ellos al pueblo de Morón en el año de 1859. Bajo la Bandera Federal participó en el sitio y toma de Puerto Cabello en 1863, se enfrentó al gobierno de los Monagas en San Felipe en 1869 y volvió asaltar el puerto nativo en 1870 cuando ya estaba triunfante la “revolución†de Guzmán Blanco. Esta guerra templó su carácter y depuró sus habilidades militares que pondría a pruebas posteriormente cuando se adhiere a la “revolución†legalista liderada por el caudillo nacional Joaquín Crespo, empresa que lo catapulta hacia la cima de la política regional.
El General Mora, por orden de Crespo, asume un papel protagónico en la conquista de la plaza de Valencia en el año de 1892 que logra tomar junto al valiente valenciano Antonio Paredes. Luego vuelven actuar contra el último reducto de las tropas del gobierno de Andueza Palacios refugiadas en Puerto Cabello, las cuales ponen en derrota. Tras la victoria “legalista†el presidente Crespo designa a Mora jefe civil y militar de la plaza de Puerto Cabello y a Paredes Jefe del Castillo de Puerto Cabello. Con el tiempo entre ambos y mediando algunas disputas, se acrecentará una irreconciliable rivalidad. Ese mismo año el General Mora es nombrado por Crespo jefe civil y militar de Carabobo y luego presidente de la entidad hasta 1893 cuando es sustituido por el General Montenegro y éste por el Dr. Atilano Vizcarrondo.
Le tocó en su primer año como gobernante (1892) recibir del ejecutivo nacional, de parte del Ministro de Instrucción pública, el decreto para la conversión en universidad del colegio de primera categoría establecido en la ciudad de Valencia, y presenció los actos de su inauguración en el templo de San Francisco. Construyó el antiguo hospital civil de Valencia, obra útil para la asistencia social de la región. En su gobierno sucede la llegada a Valencia de los reverendos padres Salesianos (1894), reanuda la publicación de la “Gaceta de Carabobo†y la pone a funcionar en imprenta propia. En 1895 conmemora por todo lo alto el centenario del nacimiento del prócer Antonio José de Sucre trabajo que encomienda a una comisión Ad Hoc. integrada por notables carabobeños.
En las postrimerías del siglo XIX aún se conservaba en Valencia los prejuicios raciales y de abolengos. El General Mora era negro lo cual le ganaba la antipatía de las elites valencianas, ellas no perdían la ocasión para molestarlo y humillarlo a través de escritos en la prensa, por versos de poetas en pasquines y panfletos o mediante desaires en actos públicos que buscaban ridiculizarlos. Se le tildaba de ignorante de “iletrado y tartamudo (...) Mora, sin embargo... hombre sano y de buenos sentimientos... soportó resignado estos ataques, guiado por el principio de que democracia es echar vaina impunemente.. Según solía decirle a sus colaboradores inmediatos†(F P, 1988, 1006).
El historiador Ramón J. Velásquez, en su obra “La caída del Liberalismo Amarillo†expresa lo siguiente respecto al General Mora: “Gustaba de la pulcritud y cuando ya era hombre importante, se mostraba siempre vestido de manera impecable. De Valencia iba a su hacienda de palto y levita y pantalón de fantasía. Mora era el odio de los temidos oligarcas valencianos (S/F, 21).
El General Mora siempre mantuvo una actitud pacífica y serena ante sus adversarios y dejó una obra de gobierno digna y de gratos recuerdos: “Se caracterizaba por cierta rudeza personal, unida a una extraordinaria energía, y fue un hombre que dejó profundos recuerdos de su amor a la justicia, al progreso, a la actividad creadora, dentro y fuera del gobierno†(Idem.).
Es el semblante de un hombre de extracción humilde, fiel a sus a principios adquiridos en el fragor de la lucha y sensible ante las necesidades de sus coterráneos.
Fuentes: Fundación Polar (1988). Diccionario de Historia de Venezuela. Caracas.
Velásquez R. ( ) La Caída del Liberalismo Amarillo. Colección Bohemia. Tomo I.
El guerrillero José Félix Mora
José Félix Mora era un militar de estirpe, pero también un guerrillero de las montañas de Morón, Sanchón, Urama, Alpargatón y Canoabo.
Había seguido la tradición militar de su padre al incorporarse desde muy joven a la causa de la Federación cuando llegó a Morón el general Ezequiel Zamora el 22 de marzo de 1859.
Mora siempre estuvo vinculado a Morón donde tenía varias casas y terrenos, especial atención merece la casona denominada "casa de tejas" ubicada en las alturas del río Sanchón; quizá por estas razones siempre se dijo que el general Mora había nacido en Morón, o en Alpargatón, pero las investigaciones de su descendiente politólogo Elvis López mostraron que nació en Borburata.
Sin embargo, en Morón, en Valencia y en todas partes se le tuvo como un porteño hijo de Morón (recordemos que Morón pertenecía al distrito Puerto Cabello).
De igual forma se le identificó a su padre el epónimo del municipio Juan José Mora.
Entre sus acciones militares más importantes está su participación activa en el sitio y toma de Puerto Cabello el 30 de septiembre de 1863, luego volvería a atacar este puerto el 21 de mayo de 1870 cuando ya está triunfante "la Revolución Liberal" de Antonio Guzmán Blanco.
Antes, el 23 de diciembre de 1869, se había enfrentado en San Felipe al ejército del gobierno de los Monagas o de los "Azules" Su verdadera relevancia como militar y político la adquiere con el triunfo de "la Revolución Legalista" del general Joaquín Crespo en el año de 1892.
José Félix Mora había contribuido a la causa "crespista" manteniendo en constante zozobra al gobierno de Carabobo con sus atrevidas guerrillas en Puerto Cabello, Morón y Urama.
En el mismo año de 1892 y por instrucciones del general Joaquín Crespo, José Félix en compañía de los generales Vallenilla y Antonio Paredes asedian y ocupan la plaza de Valencia expulsando así a las tropas del gobierno que se van en derrota.
El general Crespo entra triunfante en Valencia el 17 de agosto del mismo año.
Ahora se dispone a atacar a Puerto Cabello, para lo cual envía de comandantes a los generales Mora y Quintana; finalmente la batalla se decide a favor de los "Legalistas" acabando de esta manera con el último reducto del gobierno anduecista-tellista en Carabobo.
Después del triunfo de "la Revolución Legalista", Crespo nombra al general José Félix Mora jefe civil y militar de Puerto Cabello, posteriormente lo nombra presidente del estado Carabobo (1892-1893); este nombramiento no le cayó muy bien a la élite social valenciana, puesto que aún persistían en esta ciudad prejuicios raciales, y como el general Mora era negro y de origen humilde le proporcionaba una gran incomodidad y disgustos a "la godarria" del Cabriales.
Los valencianos se sentían humillados por tener un presidente de estado "de color subido, iletrado y tartamudo".
La cúpula social y política, los poetas y periodistas no perdían oportunidad para burlarse de él a través de chistes, anécdotas, pasquines y demás publicaciones satíricas; sin embargo, el general Mora mantenía una actitud serena y tolerante ante tales agresionessolía decir: "democracia es echar vaina impunemente".
Libro Crónicas desde Morón - Casas de Tejas
A propósito de la venta de los terrenos municipales por parte del Ayuntamiento moronense resulta pertinente rememorar algunos aspectos relacionados con la tenencia de la tierra en nuestro municipio.
Bien sabido es que un tiempo después del descubrimiento y la conquista de Venezuela, la corona española ordenó el repartimiento de tierras entre los conquistadores y avanzados con la finalidad de hacer posible el poblamiento de tierras incultas, otras veces se practicó en forma descarada el despojo a la comunidades indígenas. Esto conllevó a la concentración de la propiedad territorial en manos de los blancos criollos. Durante y después de la Guerra de Independencia sobrevinieron nuevos propietarios: los héroes y caudillos militares del momento.
Ya en la vida republicana se suscitaron una serie de guerras intestinas cuyo objetivo era la búsqueda del poder y, generalmente el éxito se coronaba con el apropiamiento de nuevas tierras por parte de los generales y oficiales de alto rango de los vencedores. Ninguna de estas refriegas se tradujo en tierras ni beneficios para los campesinos y tropas rasas de los ejércitos.
Quizás la que tuvo mayor orientación social fue la Federación, que pudo atraer tras su consigna de "Tierras y hombres libres" a grandes contingentes de campesinos y sectores depauperados de la población. En Morón, su hijo epómmo general Juan José Mora, baluarte de la lucha federalista, fue autorizado por el Ministerio de Fomento mediante la resolución del Ejecutivo Nacional de fecha 25 de junio de 1866 para que distribuyera entre los servidores de la causa Federal las tierras perteneciente a la posesión "Casas de Tejas" cuyos linderos eran los siguientes: por el naciente, terreno de Sanchón, propiedad del general José Félix Mora. Poniente, terrenos de Alpargaten que se dividen en el lugar denominado Piedra de San Vicente, línea recta, norte a sur, a partir del mar hacia las cumbres altas de la serranía. Norte, el mar. Sur, las mismas cumbres altas agua abajo.
confinados al castillo Libertador en Puerto Cabello. Obviamente las tierras en cuestión pasarían al patrimonio de los gobernantes gomecistas.
A raíz de la muerte del dictador Gómez, el estado confisca todas sus pertenencias. La Posesión "Casas de Te/as "pasa a ser propiedad de la nación y como tales son vendidos por el Banco Agrícola y Pecuario, en 1955, al general Mazzei Carta, ministro durante la dictadura de Marcos Pérez Jiménez. Posteriormente el general Mazzei Carta le vende al Ministerio de Minas e Hidrocarburos. En la actualidad estos terrenos responden a diversos dueños, siendo el mayor propietario el Estado venezolano a través de diferentes empresas asentadas en la zona. Un lote de estos terrenos pertenecientes al Ministerio de Energía y Minas fueron cedidos en 1990 a la municipalidad moronense.
El general Mora muere "sin ejecutar aquella medida justiciera embargo, el mencionado decreto fue ratificado por el Presidente en el Consejo de Ministros el 19 de enero de 1987 y a la vez ordena al Presidente del estado Carabobo que proceda al levantamiento de los planos y a las mediciones respectiva para otorgar los títulos de los terrenos, en forma gratuita, a los beneficiarios.
En un par de años se produciría la Revolución Restauradora del general Cipriano Castro y con ella el ascenso de los andinos al poder acabando con la hegemonía de los liberales. Los andinos no sólo acapararían los puestos en la administración pública sino que también obtendrían del régimen, en forma excluyente, todas las prebendas generales por una nación que era manejada como si fuese una hacienda particular, ese fue el sentido que el general Gómez imprimió a su gobierno. No obstante lo anteriormente dicho, para 1910 el registrador principal del estado Carabobo, Francisco Seittiffe da fe de la existencia en sus archivos de la gaceta oficial de 1897 contentiva de la resolución sobre la posesión de "Casas de Tejas".
Libro Crónicas desde Morón - Antonio Paredes
Nació en Valencia el 17 de mayo de 1869, hijo del matrimonio del general Manuel Antonio Paredes con doña Amelia Domínguez. Es uno de los venezolanos más relevantes y más olvidados de la historia de fines del siglo XIX y primera década del XX. Creció entre cuentos y hazañas de guerreros, gozaba de una amplia tradición familiar de armas y milicias. Su tía abuelo Juan Antonio Paredes, alcalde de Mérida, fue uno de los primeros que proclamaron la Independencia en aquella ciudad en 1810. Su padre peleó al lado de Joaquín Crespo. Su abuelo José de la Cruz paredes luchó en la Independencia bajo las órdenes de Sucre y de Bolívar, y acompañó a éste en sus minutos finales en Santa Marta. Refiriéndose a este ilustre abuelo, nuestro personaje dijo, cuando niño: "Yo llevaré su espada cuando vaya a la guerra".
El general Antonio Paredes fue un hombre muy controversial, valiente, audaz, incansable, adversario que ni pide ni da tregua, franco, orgulloso y honesto. Se inicia como militar defendiendo la "Revolución Legalista" de Joaquín Crespo, para luego enfrentarlo decididamente cuando el caudillo guariqueño prefiere al general José Félix Mora por encima de él en algunos episodios de la política carabobeña. Con el general Mora mantuvo una abierta enemistad desde los días cuando él era jefe del castillo de Puerto Cabello y Mora jefe civil y militar de la plaza.
Los sucesos de la supuesta venta del cañón de Pavía y los enredos de un bochinche callejero en los predios del castillo, donde el general Mora, en ambos casos culpaba a Paredes, sirvieron de acicate. Luego se enfrentarían de nuevo cuando Mora es candidato a la presidencia del estado Carabobo y Paredes lo adversa apoyando la candidatura de Joaquín Berríos. Paredes diría de Mora: "El más pérfido de mis enemigos ", "no me ocuparía de él (Mora)y sus calumnias si no hubiera tenido la osadía de venir a proclamar su condición de favorito de Crespo para la presidencia del estado ", "dos veces me ha calumniado inicuamente".
Pero la verdadera oposición cruenta y hasta la muerte se la hizo al presidente Cipriano Castro. Con las armas en las manos, escribiendo en los periódicos, en panfletos, en las calles, hablando con la gente. Después diría: "A ninguno convencí con mis prédicas".
Su incansable lucha contra Castro y lo infructuoso de sus esfuerzos lo llevaron a escribir en su exilio en Trinidad el "Diálogo de ultratumba con dos generales" (se refiere a su padre y a su abuelo); escribe paredes: "Cinco años lleva Castro en el Poder. Cinco años lleva Antonio Paredes en la oposición. Oposición que le ha costado guerra, cárcel y destierro ". De pronto interrumpe su relato y se pregunta: "¿Estaré loco? ¿Todas mis campañas son inútiles? ¿Continuará Cipriano Castro en el poder? ¿Y entonces voy a quedar en ridículo? ¿La gente seria dirá que y o he debido haberme quedado callado y dejado que Castro hiciera su voluntad, y se reirán de mí? ¿Crees, padre, que llegaré a ser objeto de la burla de los muchachos?". El padre ha debido responderle, pues Paredes replica: "Es verdad, padre, los hombres como yo nunca quedamos en ridículo, pues en todo caso nos queda el camino de la muerte".
Sus ansias de lucha y ganas de vencer, la impotencia, lo llevan hasta el delirio; exclama: "Yo correré a Venezuela armado con una espada, con un fusil, con una lanza. No tengo con qué comprarlos, pero me los regalarán, y si no hay quien me regale nada, iré armado con una pica de madera que fabricaré yo mismo con la madera de los bosques de Dios, y si no hay buque que me lleve de balde, me iré a nado con la pica en la boca, cruzaré el mar a nado para estar con mis compatriotas en ese día de la grandeza y de la dignidad".
Paredes se ve obligado a abandonar Trinidad después que le decomisaron un lote de armas con las que pretendía invadir Venezuela. ¿A dónde ir? Decidió venir a Venezuela, a sabiendas de que le esperaba la muerte. Sale de Trinidad el 4 de febrero de 1907 con 13 acompañantes. Desembarca en Pedernales y ocupa varios caseríos. Busca el camino de Ciudad Bolívar. El gobierno se da cuenta de la invasión de Paredes y sale en su búsqueda. Paredes es capturado el 12 de febrero; amarrado con mecate es llevado ante el jefe del gobierno local; cuando está frente al funcionario, le grita: "Máteme, pero no ve vaya a vejar". No lo mataban aún.
Le dieron de comer y botó unas guayabas que llevaba en los bolsillos. El presidente Cipriano Castro dio, mediante un telegrama en clave, la orden para el fusilamiento de Paredes. En el amanecer del 15 de febrero es sacado de los camarotes del vapor donde lo llevaban y le dice uno de los verdugos: "Levántese, que lo vamos a conducirá otro barco". Paredes se sonrió y dijo: "Es para matarme, sabía que jugaba la vida al poner los pies en Venezuela. Vamos". Fueron sus últimas palabras. Al salir del camarote, es destrozada su cabeza a tiros.
Como lo prometió a su padre, ya no se burlarían de él. Su cadáver fue echado a las aguas del Orinoco. Castro es acusado y se le dicta auto de detención por este crimen, sentencia que no se cumplió porque para la fecha ya el Cabito estaba en el exterior. El cadáver de Paredes es rescatado y trasladado a Caracas con honores. Fue sepultado con actos y homenajes oficiales. Su sueño se cumplió a medias: lo recibieron con honores y lo aclamaron en Caracas, pero no entró triunfante, sino muerto.
Los Juegos Magisteriales de J. J. Mora
La próxima semana se estarán llevando a cabo los XVI Juegos Magisteriales del Municipio Escolar de Juan José Mora.
Hermosa tradición que se mantiene a lo largo de tres lustros gracias a la perseverancia y al empeño que han puesto los docentes organizadores de estos eventos que se llenan de alegría en una competición sana y fraternal.
Estos juegos magisteriales son un legado dejado bajo la administracion educativa de la profesora Eredina Ramos, quien al lado de un equipo valioso de docentes y colaboradores concibió estos juegos para el compartir y el encuentro entusiasta que embarga a todos los participantes en aras del logro de los mayores trofeos para la obtención de titulo de campeón.
Como siempre participaré con mi institución del Ambrosio Plaza en la disciplina del dominó, espero verme en la final con el profesor Caro y su gente del José Félix Mora.
Por cierto, lo novedoso de estos juegos será el debut del equipo de educadores jubilados, quienes tendrán como coordinadora a la profesora de la belleza perpetua Eredina Ramos.
Ella ha hecho un esfuerzo por organizar la Asociación de Jubilados de los educadores de Mora que gran falta nos hace, ya que el profesor jubilado generalmente se aísla y se enchinchorra, es por ello que se debe crear esta asociación para el dinamismo y el entretenimiento de aquellos colegas que ya cumplieron con su loable tarea de enseñar y que dieron su juventud en las aulas de clase.
Desde esta humilde columna hago un llamado a todos los jubilados para que se integren en esta asociación.
Por mi parte les digo que pronto les haré compañía para que enfrentemos juntos los retos que están por venir en estos menesteres.
A Eredina la recuerdo desde niño, tendría yo escasamente 10 años cuando me impartió clases en el cuarto grado de primaria y desde ese momento todos quedamos prendidos de su belleza, que no es sólo física sino tambien espiritual, ya adultos seguimos siendo amigos y hasta compartimos uns curul como concejales en el Municipio.
Es una amistad que se ha venido acrecentando con el tiempo y que ahora en las postrimerías de nuestras carreras docentes seguimos aportando a nuestro gremio y a nuestra comunidad como siempre.
Se fue Rufino
Una vez le propuse hacerle una entrevista o un trabajo especial para este diario a este personaje para que su vida y sobre todo su trabajo fuera conocido por la gente de Morón; lamentablemente la muerte lo acechaba y se fue Rufino con ella este 12 de Julio del presente mes y no pudimos concretar ese proyecto.
Don Rufino Segundo Revilla Naranjo había nacido en el pueblo de Adaure, pequeño poblado del centro de la península de Paraguaya, del estado Falcón un 28 de Febrero de 1932. De allá emigró un buen día en la búsqueda de empleo y mejores condiciones de vida para su humilde familia y llegó a la tierra de Morón al principio de la década de los años 60.
Rufino no sólo fue un hombre que gozó del aprecio de todos los que lo conocieron sino que también levantó una numerosa familia con un oficio digno y un trabajo tesonero que le ganó la admiración de sus semejantes. Él fue uno de los primeros panaderos de Morón llegado de lejanas tierras y se convirtió en toda una escuela en el arte de la pastelería y panadería. Su oficio fue tan fecundo que fundó una dinastía de panaderos que se mantiene hasta hoy.
Su experiencia y ética en el noble oficio de hacer el pan para el deleite y la sagrada nutrición de sus congéneres fue pasando de padre a hijo y de hijo a nietos creando así un grupo familiar que hereda el conocimiento y los secretos para hacer el buen pan. La familia Revilla hoy ostenta con orgullo las veneras de un digno trabajo que hace recordar la forma como en la época antigua los oficios y los saberes se transmitían en la misma familia y de generación en generación. Rufino también era hermano de otro gran panadero: Pablo Revilla, ya desaparecido físicamente, y quien mantuvo la tradición de panaderos en la familia.
Recuerdo que Don Rufino laboró durante muchos años en la panadería Maria Victoria ubicada en la encrucijada de Morón, allí hizo yunta con mi padre Cosme Coello, habían nacido ambos el mismo día y mes y hasta compadre se hicieron. Rufino hacia el pan y mi padre lo distribuía a las cuatro de la mañana en una bicicleta de reparto por todo el vecindario; la bolsa de panes y la leche se colocaban en las puertas aun cerradas de las viviendas y los vecinos degustaban oportunamente el desayuno, no se extraviaba ninguna, afortunadamente los choros no habían aparecido entonces. En la panadería Maria Victoria también trabajó otro gran amigo: Antonio Domínguez hoy flamante empresario de nuestro Municipio.
El Liceo José Félix Mora: Esta institución bajo la dirección de mi buen amigo Lic. José Caro ha tenido una intensa actividad cultural y de difusión o ejecución de proyectos endógenos para beneficio de los alumnos y la comunidad. El dinamismo emprendido por su director y un valioso grupo de jóvenes profesores que con creatividad e iniciativas han logrado darle un fuerte impulso a las tareas educativas dentro de un proceso de autoaprendizaje y de actividades extracatedra. Felicitaciones al profesor Caro por sus logros, ojala fuera así también de exitoso en el dominó, pero bueno, nadie es completo. Sino que se lo pregunten al profesor Ramón Ãlvarez y al dirigente Ubaldo Arcaya.
Tardes pero Sinceras: El 27 del pasado mes se celebró el día del Periodista, quiero mediante este espacio enviarles mis felicitaciones a estos profesionales de un oficio tan exigente, especialmente a los que cubren la fuente de Morón y Puerto Cabello, entre ellos Gustavo Risquez, Sara Castro, Camila Trovat, José Trovat, Silverio Páez, Henry Oviedo y a todos en general.
Se fue Rufino
Una vez le propuse hacerle una entrevista o un trabajo especial para este diario a este personaje para que su vida y sobre todo su trabajo fuera conocido por la gente de Morón; lamentablemente la muerte lo acechaba y se fue Rufino con ella este 12 de Julio del presente mes y no pudimos concretar ese proyecto.
Don Rufino Segundo Revilla Naranjo había nacido en el pueblo de Adaure, pequeño poblado del centro de la península de Paraguaya, del estado Falcón un 28 de Febrero de 1932. De allá emigró un buen día en la búsqueda de empleo y mejores condiciones de vida para su humilde familia y llegó a la tierra de Morón al principio de la década de los años 60.
Rufino no sólo fue un hombre que gozó del aprecio de todos los que lo conocieron sino que también levantó una numerosa familia con un oficio digno y un trabajo tesonero que le ganó la admiración de sus semejantes. Él fue uno de los primeros panaderos de Morón llegado de lejanas tierras y se convirtió en toda una escuela en el arte de la pastelería y panadería. Su oficio fue tan fecundo que fundó una dinastía de panaderos que se mantiene hasta hoy.
Su experiencia y ética en el noble oficio de hacer el pan para el deleite y la sagrada nutrición de sus congéneres fue pasando de padre a hijo y de hijo a nietos creando así un grupo familiar que hereda el conocimiento y los secretos para hacer el buen pan. La familia Revilla hoy ostenta con orgullo las veneras de un digno trabajo que hace recordar la forma como en la época antigua los oficios y los saberes se transmitían en la misma familia y de generación en generación. Rufino también era hermano de otro gran panadero: Pablo Revilla, ya desaparecido físicamente, y quien mantuvo la tradición de panaderos en la familia.
Recuerdo que Don Rufino laboró durante muchos años en la panadería Maria Victoria ubicada en la encrucijada de Morón, allí hizo yunta con mi padre Cosme Coello, habían nacido ambos el mismo día y mes y hasta compadre se hicieron. Rufino hacia el pan y mi padre lo distribuía a las cuatro de la mañana en una bicicleta de reparto por todo el vecindario; la bolsa de panes y la leche se colocaban en las puertas aun cerradas de las viviendas y los vecinos degustaban oportunamente el desayuno, no se extraviaba ninguna, afortunadamente los choros no habían aparecido entonces. En la panadería Maria Victoria también trabajó otro gran amigo: Antonio Domínguez hoy flamante empresario de nuestro Municipio.
El Liceo José Félix Mora: Esta institución bajo la dirección de mi buen amigo Lic. José Caro ha tenido una intensa actividad cultural y de difusión o ejecución de proyectos endógenos para beneficio de los alumnos y la comunidad. El dinamismo emprendido por su director y un valioso grupo de jóvenes profesores que con creatividad e iniciativas han logrado darle un fuerte impulso a las tareas educativas dentro de un proceso de autoaprendizaje y de actividades extracatedra. Felicitaciones al profesor Caro por sus logros, ojala fuera así también de exitoso en el dominó, pero bueno, nadie es completo. Sino que se lo pregunten al profesor Ramón Ãlvarez y al dirigente Ubaldo Arcaya.
Tardes pero Sinceras: El 27 del pasado mes se celebró el día del Periodista, quiero mediante este espacio enviarles mis felicitaciones a estos profesionales de un oficio tan exigente, especialmente a los que cubren la fuente de Morón y Puerto Cabello, entre ellos Gustavo Risquez, Sara Castro, Camila Trovat, José Trovat, Silverio Páez, Henry Oviedo y a todos en general.
Libro Crónicas desde Morón - La Carta de Carlos Brandt de 1929
En una correspondencia que desde Nueva York enviara Carlos Brandt al notable escritor y político carabobeño José Rafael Pocaterra, el 8 de enero de 1929, le explica las causas y los detalles del bombardeo por parte del acorazado inglés "Charybdis" y el alemán "Viñeta" a los fuertes de Puerto Cabello en el año 1902. Brandt apunta que estos hechos constituyen la página más oscura de nuestra historia y que su contenido no es muy conocido por los venezolanos por el temor, que ese entonces, se le tuvo al presidente Cipriano Castro y por el patriotismo.
El origen de los hechos -según él- radica en que unos borrachos impertinentes con ínfulas patrioteras se introdujeron al vapor mercante inglés "Topace", sometiendo al capitán y a los marineros.
Estando prisioneros los ingleses, los amenazaron con cortarles el guargüero y despojaron al "Topace" de su bandera británica. No obstante, uno de los marineros pudo izar otra bandera pidiendo auxilio, señal que fue captada por el navio de guerra "Vinneta", que luego se la transmite al "Charybdis", que se hallaba en La Guaira.
El resultado fue el ultimátum que pusieron los ingleses pidiendo satisfacción por el ultraje a la bandera británica que habían pisoteado, escupido y roto a bordo del mismo vapor inglés.
Castro se negó a dar la satisfacción, pues esperaba que actuaran los fuertes de Puerto Cabello,... que por cierto no tenían sino cañones antiguos de esos de carga por el hocico, amén de dos cañoncitos de carga por el ondulo. Castro engañó a la población de puerto Cabello no dejándole saber la verdad, es decir, que se iban a bombardear los fuertes únicamente; no habría salido la gente dando gritos para la sabana, ni se habrían abandonado las casas sin cerrarlas, incluso los establecimientos mercantiles.
Castro engañó a los jefes de las fortalezas diciéndoles que todo se iba a arreglar amistosamente. En vista de esto, al jefe del Castillo lo sorprendieron los cañonazos a su fortaleza mientras estaba amolándole las espuelas a un gallo. En ese oficio estaba, recostado de la comandancia en una silla de cuero, cuando le reventó el primer tiro.
El jefe del vigía, a quien le habían dicho que todo estaba ya arreglado, tenía sus dos cañoncitos atacados con pólvora y taco, para la salva que se iba a dar. Al romper el "Charybdis" los fuegos sobre el castillo, el jefe del vigía, para desahogar su indignación disparó sus dos cañones con taco.
Fueron los últimos, pues un segundo más tarde yo vi como los certeros tiros del "Viñeta" desmantelaron dichos cañones. No hubo heridos, sólo el rasguño del jefe del vigía cuando se tiró al suelo. Hasta última hora Castro estuvo engañando a todo el mundo, a todos sus oficiales, a todo el gobierno de Puerto Cabello. Yo era entonces ayudante del jefe civil, el Gral. Vicente Emilio Mora, hombre de honradez, valor y modestia pocas veces hallado en nuestros políticos. Desgraciadamente murió al poco tiempo. Hasta última hora Castro estuvo ofreciendo dar la satisfacción que se le pedía, pero no la daba. Por fin la dio cuando terminaba el plazo del ultimátum. De manera que Castro pidió perdón, y siempre recibió sus nalgadas.
El vapor "Viñeta" que bombardeó el vigía se posesionó de él y el "Charybdis" que había atacado el castillo se quedó con éste... Se me olvidaba decirle que con motivo de los embustes de Castro, quien tenía a la guarnición de Puerto Cabello sin saber lo que sucedía en el momento del bombardeo, creyendo que se traba de bombardear la ciudad, salieron las tropas disparando, botando en el trecho de Puerto Cabello a Borburata, 500 máusers que recogieron las guerrillas "mochistas".
Yo vi al jefe Gral. Secundino Torres, a pesar de su fama de valiente, pasar volando como una flecha. Le llevaba más de tres cuadras de delantera a sus soldados. Naturalmente que el que esto escribe también corrió, pero tengo circunstancias atenuantes que otra vez le referiré. El general Mora fue el único que no corrió..".
El general Vicente Emilio Mora pertenecía a una familia con tradición militar, los generales Juan José y José Félix Mora fueron connotadas figuras castrenses en el espectro carabobeño. Vicente Emilio se destacó en el campo militar en donde obtuvo el grado de General de Brigada. Fue el encargado de dirigir los actos que se realizaron como homenaje postumo al general Joaquín Crespo. Se había radicado en Puerto Cabello después de abandonar la milicia durante el gobierno de Ignacio Andrade, para dedicarse a su vida privada.
Carlos Brandt nació en 1875 en Miranda, en el occidente de Carabobo. Desde pequeño vivió en Puerto Cabello, donde nació su hermano Augusto, una de las figuras más notables de la música en Carabobo.
Caño Negro
¡CAÑO NEGRO: Una Historia en Proceso!
Elementos Físico-Geográficos
El sector caño negro debe su nombre a una inmensa laguna de aproximadamente 100 hectáreas cuyas aguas superficiales reflejan un brillo negrusco que se va haciendo intenso en la medida en que el sol se fija verticalmente en sus entrañas. Los entes gubernamentales y los agricultores del área han tenido el cuidado de mantener la laguna como un espacio de reserva de la flora y la fauna típica del lugar.
Caño negro se ubica hacia el noreste de la ciudad de morón, perteneciendo a la Parroquia del mismo nombre y lindante por el norte con terrenos en posesión de Venepal y Pequiven; por el sur colinda con los barrios La Concordia, El Minuto, El Paraíso, La Esperanza y Montaña Verde; por el este con terrenos en posesión de Pequiven (sector El trapiche) y por el oeste con los terrenos del asentamiento campesino Alpargatón (sector La Batea).
Su topografía es ondulada, alternándose terrenos planos con pequeñas lomas, donde las cuotas de nivel oscilan entre los 20 y los 40 msnm. La pendiente puede calcularse entre 5% y 35% con predominio de esta ultima. Posee una vegetación arbórea con mucha presencia de arbustos y graminias donde se observan ejemplares como el apamate, palma, cojobo, ringi-ringi, gamelotes etc, hacia las zonas anegadizas se encuentra la vegetación acuática propia de este ambiente. Los suelos son aptos para el cultivo, según estudio técnico del INTI son “suelos de mediana a alta fertilidad; de poco a profundos; de bajo a mediano grado de pedregosidad; bajo nivel de erosión; alto contenido de materia orgánica; sin limitaciones químicas (salinidad); drenajes (externos e internos) de lento a rápidos; con arcos que se anegan; sin peligro de inundaciónâ€.
La vocación agrícola y pecuaria de caño negro es indiscutible, posee una extensa áreas propicias para estas actividades y que hoy en día está medianamente intervenida por cultivos de yuca, quinchoncho, cambur, plátano, sábila, además se da una pequeña actividad de pastoreo en el área.
Una Historia que Contar
Los pobladores y propietarios de Caño Negro tienen una interesante historia que contar a sus semejantes como un ejemplo de dignidad, lucha, esfuerzo y sacrificio cuando se sabe que se tiene la razón en la mano para ser justo porque la “tierra es para quien la trabaja†como dijo alguien alguna vez. Esta historia la conocimos de boca de sus propios protagonistas una mañana de junio que entre los cantos de los pajarillos, la quietud de un burro soñoliento, las travesuras de un simpático mono de la casa de Reinaldo, pero sobre todo un ambiente cargado de amistad y camaradería de los campesinos de este sector, se dejo discurrir esta historia.
Estas tierras formaron parte del antiguo “Fundo Alpargatón†ubicado en nuestro Municipio, del total de las tierras de este fundo fueron transferidas al I.A.N. un 76,8628% tal como consta en documentación protocolizada en el año de 1966 ante la oficina subalterna de Registro Publico de Puerto Cabello (este documento valioso fue encontrado por el sindicato de campesinos en los archivos muertos del I.A.N. de Caracas).
Del resto de las tierras del “Fundo Alpargatónâ€, ya I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica) había adquirido en 1955 dos lotes de terrenos, uno con superficies de 1.763 has. (lote A) y el otro con 237 has. (lote B). Por no estar bien definido los linderos dentro del fundo o porque intencionalmente la petroquímica pretendía extender mas allá sus limites de lo que legalmente le pertenecía esto trajo un conflicto por el uso o tenencia de la tierra entre la Petroquímica que posteriormente paso a llamarse Pequiven , Cavim quien no era poseedora de tierras en el área pero que avalaba la actuación de la primera, quizás por encontrarse en terrenos de aquella, y la guardia nacional quien resguardaba y vigilaba las supuestas tierras de Pequiven y el sindicato de campesinos con 151 miembros que durante 20 años venían trabajando dichas tierras.
La Tierra es de Quien la Trabaja
La confusión de los linderos o las intenciones de la antigua Petroquimica y la empresa Cavim de apropiarse de 986,33 hectáreas pertenecientes al Instituto Agrario Nacional (IAN), hoy INTI, en donde ya existía una ocupación abierta y manifiesta por parte del sindicato de campesinos donde venían trabajando esas tierras a lo largo de dos décadas produciendo diversos rubros agrícolas y con la adveniencia o consentimiento del IAN y de la Federación Campesina, siendo aquel ente gubernamental con especifica autoridad en la materia.
El 5 de septiembre de 1989 le es notificado mediante oficio al Ing. Hugo Finol, entonces Presidente de Pequiven S.A., la situación del conflicto de ocupación de las tierras por parte del Presidente del IAN, sr. Alirio Oliveros Hernández en estos términos: “existe clara evidencia que los linderos documentales de los lotes “A†y “B†propiedad de Pequiven no se corresponden con los de su ocupación física… la ocupación actual que tiene Pequiven en este lote “A†alcanza a 2.150,50 hectareas, lo que nos indica que han tomado de los terrenos del Instituto Agrario Nacional una superficie de 986,33 hectáreasâ€; es decir, Pequiven estaba usurpando tierras que no le pertenecían.
Pero, Pequiven S.A. había alegado en su defensa que los campesinos se habían instalado en la zona o “Ãrea de seguridad y defensa†por lo tanto justificaba mediante este argumento los desalojos, las represalias y agresiones físicas (planasos) y detenciones por parte de la Guardia Nacional hacia los campesinos; justificaba la construcción de una cerca que parecía el Muro de Berlin, para evitar el paso de los campesinos; justificaba la introducción de ganado (Brahman) y ovejos a través de la Fundación Palmichal, en los conucos y sembradíos de los campesinos para que les destruyeran sus cosechas; en fin justificaba el asedio y la conclusión a la que tenia sometido a los humildes campesinos desde hacia mucho tiempo.
“El área de Seguridad y Defensa†que esgrimía Pequiven S.A. consistía en 340,57 hectáreas que por decreto del Presidente Carlos Andrés Pérez le había otorgado al complejo Petroquímico Morón, según Gaceta Oficial de la Republica de Venezuela del 28 de Septiembre de 1992, sin embargo, el Presidente del I.A.N., Oliveros Hernández, en el oficio mencionado, le dice al Presidente de Pequiven lo siguiente: “La investigación de campo, unida a la información suministrada por Pequiven en ortofotoplano donde demarcan el área de seguridad y defensa, nos ha permitido conocer que aun aceptando que pequiven extienda sus linderos hasta la referida área, estarían ocupando una superficie de 580 hectáreas, donde podrían asentarse los campesinos que aspiran ser ubicados en la propiedad del I.A.N.â€.
A pesar de estas contundentes evidencias y pruebas que le daban la razón de ocupación al sindicato de campesinos que el IAN había obtenido mediante los estudios de sus técnicos el terreno y en los planos, la solución no se veía llegar. En efecto, el IAN, posteriormente se hizo la vista gorda, no se sabe si fueron los mismos directivos u otros funcionarios producto de los cambios burocráticos que con frecuencia se hacen en los organismos del estado; lo cierto es que el tema parece olvidarse en el tiempo. Así mismo la federación campesina, con los directivos de entonces se olvidaron del asunto; dizque algunos se transaron por prebendas personales.
Pero el sindicato continuaba su lucha con asambleas permanentes con sus socios, reuniones y oficios dirigidos al IAN, a la Federación, a Pequiven a la Guardia Nacional, a la Procuraduría Agraria, en fin, con todo aquel ente que tenia que ver con el problema de la tierra y en quien pudiera tender una mano amiga.
Los motivos eran diversos; con Pequiven para que cumplieran los acuerdos y compromisos de ley, con la Guardia Nacional para que cesaran los atropellos, ante el I.A.N. para que cumplieran con la obligación de la ley, ante la federación para que tuvieran firmeza en la defensa del campesino.
Ante la indiferencia de los organismos involucrados, el sindicato de trabajadores agropecuarios del Municipio Juan José Mora decidió dirigirse al Congreso Nacional, al Vicepresidente de la comisión Permanente de agricultura y Política Agraria de la Cámara de Diputados, ejercida por el Diputado Eduardo Manuit. En un oficio del 17 de octubre de 1996, suscrito por Máximo Colina, Sec. De Organización, Catalino Montero Sec. De Reclamo, Ely Borges Sec. De Finanzas, Pedro Chirinos Primer Vocal, Juan Rosillo Sec. De Actas y Correspondencias, y Jesús Montes Segundo Vocal, le plantearon la problemática de la que venían viviendo de casi 20 años, le informan de las gestiones hechas por ellos, de los atropellos de los que son objeto por parte de la Guardia Nacional, de la indiferencia del I.A.N. ante el problema; se hacen la interrogante de ¿Cómo es que siendo el objeto de Pequiven el procesamiento de productos químicos y la elaboración de fertilizantes y el de Palmichal es la recuperación y conservación de la cuenca del río Alpargatón, ahora se dedican a la crianza y al pastoreo de ganado y ovejos dentro de la zona de “seguridad y defensaâ€, según ellos, ique cuyo fin es destruir los sembradíos de los campesinos?. Además los campesinos solicitan ante el vicepresidente de la comisión, Dip. Eduardo Manuit que “nos ayuden a resolver la grave problemática que tenemos con Pequiven S.A. y que el Instituto Agrario Nacional (I.A.N.) se ha negado resolver, nos ayuden a mantener nuestra única fuente de vida y la de nuestras familias, como el de mantenernos con nuestras tierras, permitirnos seguir trabajando en ellas y conseguir de una vez por todas que el I.A.N. las adjudique a los 151 campesinos agricultores de Morón, Estado Caraboboâ€.
El 22 de noviembre del mismo año se traslada a Morón una Subcomisión especial agraria, presidida por el Dip. Eduardo Manuit, el Dip. Oswaldo Di Lorenzo y el Asesor Jurídico Luís Felipe Palma. Esta comisión se reunió en la sede de la 2da compañía del destacamento Nº 25 de la Guardia Nacional y asistieron las siguientes personalidades: por Pequiven, Dr. German Muñoz adjunto al consultor Jurídico y Marcos David Silva, por el delegado agrario el Ing. Moisés Almosny, jefe de la unidad de tierras I.A.N. Carabobo, la Dra. Janeth Jota procuradora agraria, los integrantes del sindicato, el capitán Zancudo Grillo, comandante de la Guardia Nacional, teniente coronel Freddy Humberto Leal Mora.
La comisión constato luego de una inspección ocular al fundo Alpargatón, que: “la empresa Pequiven esta atropellando y desalojando a los campesinos del fundo “Alpargatónâ€, utilizando para ello el desalojo directo y el indirecto, (construcción de cerca de concreto) sin formula de juicio, con lo cual se origina la presunción de que los funcionarios de Pequiven pudieron estar incursos en delitos de hacerse justicia por si mismo, puesto que se valen de la amenaza y violencia contra las personas y sus cosasâ€.
La comisión solicita a Pequiven y Palmichal, que suspendan las actividades de construir cercas y movilización de ganado de conformidad con el articulo 148 de la Ley de Reforma Agraria, dentro de las tierras que ocupan los campesinos y solicitó además a Pequiven “nos informe que sistema han propuesto con el fin de indemnizar los daños y perjuicios causados a los campesinos ocupantes de tierras del I.A.N., en el fundo “El Alpargatónâ€, desalojados y atropellados por la empresaâ€. Es admirable la actitud y el interés de este grupo de campesinos por adquirir sus tierras en propiedad después de tantos años de trabajo.
El sindicato agrícola y pecuario de caño negro, después pasó a constituirse en la Cooperativa El Minuto R.L. y hoy en día es un consejo comunal agrícola y pecuario presidido por la sra. Maritza Blazar.
Con los cambios políticos que se realizaron en el país, una nueva administración con otra filosofía, nuevos directivos al frente de las diferentes instituciones involucradas en la problemática agraria, facilitaron las cosas, y la Cooperativa El Minuto R.L. vió sus sueños realizados, en el año 2004 se realizó una reunión en Caracas con Pequiven, la Cooperativa El Minuto R.L., el INTI (antiguo IAN) para el otorgamiento de las cartas agrarias.
Ese mismo año el presidente del INTI, Adán Chávez, conjuntamente con Luís López Bora, Coordinador General del INTI, vinieron a Morón y se hizo un recorrido con el topógrafo de Pequiven para hacer planos, mediciones para finalmente levantar el informe para elaborar las cartas agrarias.
El 23 de abril de 2004, el Coordinador General de INTI, Luís López Bora, envía un oficio al comandante del destacamento Nº 25 del Estado Carabobo, informándole que: “proteja las tierras del fundo el Alpargatón porque ya han sido adjudicadas a la Cooperativa El Minuto R.L. quienes han sostenido una lucha histórica desde el año 1981, la cual ya logró llegar a su finalâ€.
El 26 de septiembre de 2004 en el Club las Colinas de Morón se les entregó a 126 campesinos las cartas agrarias donde estuvo presente el Ing. Julio Carpio, Gerente de Pequiven. Así mismo, fechado el 27 del mismo mes y año, el Coordinador General de ORT Carabobo, ofició al comandante de la 2da compañía del destacamento 25 de la Guardia Nacional que la Cooperativa El Minuto son los ocupantes legales de los terrenos del sector José Félix Mora porque ya poseen sus cartas agrarias emitidas por la Oficina Regional de Tierras (ORT) Carabobo.
Hoy en día la Cooperativa el Minuto o el Consejo Comunal Caño Negro celebra su éxito al poseer las tierras después de tantas luchas. Pero aun faltan otras luchas, ahora requieren satisfacer otras necesidades como la vialidad, el agua potable, viviendas adecuadas, electricidad, otros servicios, para lo cual ya el consejo comunal de Caño Negro ha hecho varias diligencias con la alcaldía, el consejo municipal y otras instituciones.
Además ahora mismo tiene en ejecución el proyecto sábila cuya siembra se ha hecho organizada y supervisada por los técnicos de Pequiven para que el producto sea de calidad y aceptado por las empresas para su procesamiento; ya existe un convenio para la compra de la sábila a los campesinos lo que garantiza su rentabilidad y continuación en el tiempo, además se están cultivando rubros alimenticios como caraota, yuca, plátano, cambur, etc.
La cooperativa y el consejo comunal nunca han olvidado a los pioneros luchadores por estas tierras, algunos desaparecieron otros no, como lo fueron: Serapio Arteaga, Mario Lugo, Santana, Eladio Reyes, Bernabé Castillo, Pedro Chirino, José Vidal, Juan Rodríguez, Melquíades Méndez, Mario Polanco, Reinaldo Rivas, Gilberto Sequera, José García Mendoza, Alberto Hernández, Catalino Montero, y otros.
Agradecido de la presencia de los directivos y habitantes de caño negro que me acompañaron el 16 de junio, estaban: Máximo Colina, Catalino Montero, Reinaldo Rivas, Maritza Blazar, Perfecto Rivero (Si podemos), José Romero, (Presidente de la cooperativa), José García, Héctor Rivero, Rosa Bermúdez, José Linares, Leocadia Josefina Montalba, Eustaquio Pedrozo, Tito Amado Delgado, Ramón Polanco, Jesús Polanco, Juan B. Morales Julio Fernández, Estilita de Hernández, Maria Hurtado, Alberto Hernández, José Mendoza, Nilda Salazar, Luís Marcano, Elías Arias, Pascual García, Saturno Linares. A todos gracias.
¡CAÑO NEGRO: Una Historia en Proceso!
Elementos Físico-Geográficos
El sector caño negro debe su nombre a una inmensa laguna de aproximadamente 100 hectáreas cuyas aguas superficiales reflejan un brillo negrusco que se va haciendo intenso en la medida en que el sol se fija verticalmente en sus entrañas. Los entes gubernamentales y los agricultores del área han tenido el cuidado de mantener la laguna como un espacio de reserva de la flora y la fauna típica del lugar.
Caño negro se ubica hacia el noreste de la ciudad de morón, perteneciendo a la Parroquia del mismo nombre y lindante por el norte con terrenos en posesión de Venepal y Pequiven; por el sur colinda con los barrios La Concordia, El Minuto, El Paraíso, La Esperanza y Montaña Verde; por el este con terrenos en posesión de Pequiven (sector El trapiche) y por el oeste con los terrenos del asentamiento campesino Alpargatón (sector La Batea).
Su topografía es ondulada, alternándose terrenos planos con pequeñas lomas, donde las cuotas de nivel oscilan entre los 20 y los 40 msnm. La pendiente puede calcularse entre 5% y 35% con predominio de esta ultima. Posee una vegetación arbórea con mucha presencia de arbustos y graminias donde se observan ejemplares como el apamate, palma, cojobo, ringi-ringi, gamelotes etc, hacia las zonas anegadizas se encuentra la vegetación acuática propia de este ambiente. Los suelos son aptos para el cultivo, según estudio técnico del INTI son “suelos de mediana a alta fertilidad; de poco a profundos; de bajo a mediano grado de pedregosidad; bajo nivel de erosión; alto contenido de materia orgánica; sin limitaciones químicas (salinidad); drenajes (externos e internos) de lento a rápidos; con arcos que se anegan; sin peligro de inundaciónâ€.
La vocación agrícola y pecuaria de caño negro es indiscutible, posee una extensa áreas propicias para estas actividades y que hoy en día está medianamente intervenida por cultivos de yuca, quinchoncho, cambur, plátano, sábila, además se da una pequeña actividad de pastoreo en el área.
Una Historia que Contar
Los pobladores y propietarios de Caño Negro tienen una interesante historia que contar a sus semejantes como un ejemplo de dignidad, lucha, esfuerzo y sacrificio cuando se sabe que se tiene la razón en la mano para ser justo porque la “tierra es para quien la trabaja†como dijo alguien alguna vez. Esta historia la conocimos de boca de sus propios protagonistas una mañana de junio que entre los cantos de los pajarillos, la quietud de un burro soñoliento, las travesuras de un simpático mono de la casa de Reinaldo, pero sobre todo un ambiente cargado de amistad y camaradería de los campesinos de este sector, se dejo discurrir esta historia.
Estas tierras formaron parte del antiguo “Fundo Alpargatón†ubicado en nuestro Municipio, del total de las tierras de este fundo fueron transferidas al I.A.N. un 76,8628% tal como consta en documentación protocolizada en el año de 1966 ante la oficina subalterna de Registro Publico de Puerto Cabello (este documento valioso fue encontrado por el sindicato de campesinos en los archivos muertos del I.A.N. de Caracas).
Del resto de las tierras del “Fundo Alpargatónâ€, ya I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica) había adquirido en 1955 dos lotes de terrenos, uno con superficies de 1.763 has. (lote A) y el otro con 237 has. (lote B). Por no estar bien definido los linderos dentro del fundo o porque intencionalmente la petroquímica pretendía extender mas allá sus limites de lo que legalmente le pertenecía esto trajo un conflicto por el uso o tenencia de la tierra entre la Petroquímica que posteriormente paso a llamarse Pequiven , Cavim quien no era poseedora de tierras en el área pero que avalaba la actuación de la primera, quizás por encontrarse en terrenos de aquella, y la guardia nacional quien resguardaba y vigilaba las supuestas tierras de Pequiven y el sindicato de campesinos con 151 miembros que durante 20 años venían trabajando dichas tierras.
La Tierra es de Quien la Trabaja
La confusión de los linderos o las intenciones de la antigua Petroquimica y la empresa Cavim de apropiarse de 986,33 hectáreas pertenecientes al Instituto Agrario Nacional (IAN), hoy INTI, en donde ya existía una ocupación abierta y manifiesta por parte del sindicato de campesinos donde venían trabajando esas tierras a lo largo de dos décadas produciendo diversos rubros agrícolas y con la adveniencia o consentimiento del IAN y de la Federación Campesina, siendo aquel ente gubernamental con especifica autoridad en la materia.
El 5 de septiembre de 1989 le es notificado mediante oficio al Ing. Hugo Finol, entonces Presidente de Pequiven S.A., la situación del conflicto de ocupación de las tierras por parte del Presidente del IAN, sr. Alirio Oliveros Hernández en estos términos: “existe clara evidencia que los linderos documentales de los lotes “A†y “B†propiedad de Pequiven no se corresponden con los de su ocupación física… la ocupación actual que tiene Pequiven en este lote “A†alcanza a 2.150,50 hectareas, lo que nos indica que han tomado de los terrenos del Instituto Agrario Nacional una superficie de 986,33 hectáreasâ€; es decir, Pequiven estaba usurpando tierras que no le pertenecían.
Pero, Pequiven S.A. había alegado en su defensa que los campesinos se habían instalado en la zona o “Ãrea de seguridad y defensa†por lo tanto justificaba mediante este argumento los desalojos, las represalias y agresiones físicas (planasos) y detenciones por parte de la Guardia Nacional hacia los campesinos; justificaba la construcción de una cerca que parecía el Muro de Berlin, para evitar el paso de los campesinos; justificaba la introducción de ganado (Brahman) y ovejos a través de la Fundación Palmichal, en los conucos y sembradíos de los campesinos para que les destruyeran sus cosechas; en fin justificaba el asedio y la conclusión a la que tenia sometido a los humildes campesinos desde hacia mucho tiempo.
“El área de Seguridad y Defensa†que esgrimía Pequiven S.A. consistía en 340,57 hectáreas que por decreto del Presidente Carlos Andrés Pérez le había otorgado al complejo Petroquímico Morón, según Gaceta Oficial de la Republica de Venezuela del 28 de Septiembre de 1992, sin embargo, el Presidente del I.A.N., Oliveros Hernández, en el oficio mencionado, le dice al Presidente de Pequiven lo siguiente: “La investigación de campo, unida a la información suministrada por Pequiven en ortofotoplano donde demarcan el área de seguridad y defensa, nos ha permitido conocer que aun aceptando que pequiven extienda sus linderos hasta la referida área, estarían ocupando una superficie de 580 hectáreas, donde podrían asentarse los campesinos que aspiran ser ubicados en la propiedad del I.A.N.â€.
A pesar de estas contundentes evidencias y pruebas que le daban la razón de ocupación al sindicato de campesinos que el IAN había obtenido mediante los estudios de sus técnicos el terreno y en los planos, la solución no se veía llegar. En efecto, el IAN, posteriormente se hizo la vista gorda, no se sabe si fueron los mismos directivos u otros funcionarios producto de los cambios burocráticos que con frecuencia se hacen en los organismos del estado; lo cierto es que el tema parece olvidarse en el tiempo. Así mismo la federación campesina, con los directivos de entonces se olvidaron del asunto; dizque algunos se transaron por prebendas personales.
Pero el sindicato continuaba su lucha con asambleas permanentes con sus socios, reuniones y oficios dirigidos al IAN, a la Federación, a Pequiven a la Guardia Nacional, a la Procuraduría Agraria, en fin, con todo aquel ente que tenia que ver con el problema de la tierra y en quien pudiera tender una mano amiga.
Los motivos eran diversos; con Pequiven para que cumplieran los acuerdos y compromisos de ley, con la Guardia Nacional para que cesaran los atropellos, ante el I.A.N. para que cumplieran con la obligación de la ley, ante la federación para que tuvieran firmeza en la defensa del campesino.
Ante la indiferencia de los organismos involucrados, el sindicato de trabajadores agropecuarios del Municipio Juan José Mora decidió dirigirse al Congreso Nacional, al Vicepresidente de la comisión Permanente de agricultura y Política Agraria de la Cámara de Diputados, ejercida por el Diputado Eduardo Manuit. En un oficio del 17 de octubre de 1996, suscrito por Máximo Colina, Sec. De Organización, Catalino Montero Sec. De Reclamo, Ely Borges Sec. De Finanzas, Pedro Chirinos Primer Vocal, Juan Rosillo Sec. De Actas y Correspondencias, y Jesús Montes Segundo Vocal, le plantearon la problemática de la que venían viviendo de casi 20 años, le informan de las gestiones hechas por ellos, de los atropellos de los que son objeto por parte de la Guardia Nacional, de la indiferencia del I.A.N. ante el problema; se hacen la interrogante de ¿Cómo es que siendo el objeto de Pequiven el procesamiento de productos químicos y la elaboración de fertilizantes y el de Palmichal es la recuperación y conservación de la cuenca del río Alpargatón, ahora se dedican a la crianza y al pastoreo de ganado y ovejos dentro de la zona de “seguridad y defensaâ€, según ellos, ique cuyo fin es destruir los sembradíos de los campesinos?. Además los campesinos solicitan ante el vicepresidente de la comisión, Dip. Eduardo Manuit que “nos ayuden a resolver la grave problemática que tenemos con Pequiven S.A. y que el Instituto Agrario Nacional (I.A.N.) se ha negado resolver, nos ayuden a mantener nuestra única fuente de vida y la de nuestras familias, como el de mantenernos con nuestras tierras, permitirnos seguir trabajando en ellas y conseguir de una vez por todas que el I.A.N. las adjudique a los 151 campesinos agricultores de Morón, Estado Caraboboâ€.
El 22 de noviembre del mismo año se traslada a Morón una Subcomisión especial agraria, presidida por el Dip. Eduardo Manuit, el Dip. Oswaldo Di Lorenzo y el Asesor Jurídico Luís Felipe Palma. Esta comisión se reunió en la sede de la 2da compañía del destacamento Nº 25 de la Guardia Nacional y asistieron las siguientes personalidades: por Pequiven, Dr. German Muñoz adjunto al consultor Jurídico y Marcos David Silva, por el delegado agrario el Ing. Moisés Almosny, jefe de la unidad de tierras I.A.N. Carabobo, la Dra. Janeth Jota procuradora agraria, los integrantes del sindicato, el capitán Zancudo Grillo, comandante de la Guardia Nacional, teniente coronel Freddy Humberto Leal Mora.
La comisión constato luego de una inspección ocular al fundo Alpargatón, que: “la empresa Pequiven esta atropellando y desalojando a los campesinos del fundo “Alpargatónâ€, utilizando para ello el desalojo directo y el indirecto, (construcción de cerca de concreto) sin formula de juicio, con lo cual se origina la presunción de que los funcionarios de Pequiven pudieron estar incursos en delitos de hacerse justicia por si mismo, puesto que se valen de la amenaza y violencia contra las personas y sus cosasâ€.
La comisión solicita a Pequiven y Palmichal, que suspendan las actividades de construir cercas y movilización de ganado de conformidad con el articulo 148 de la Ley de Reforma Agraria, dentro de las tierras que ocupan los campesinos y solicitó además a Pequiven “nos informe que sistema han propuesto con el fin de indemnizar los daños y perjuicios causados a los campesinos ocupantes de tierras del I.A.N., en el fundo “El Alpargatónâ€, desalojados y atropellados por la empresaâ€. Es admirable la actitud y el interés de este grupo de campesinos por adquirir sus tierras en propiedad después de tantos años de trabajo.
El sindicato agrícola y pecuario de caño negro, después pasó a constituirse en la Cooperativa El Minuto R.L. y hoy en día es un consejo comunal agrícola y pecuario presidido por la sra. Maritza Blazar.
Con los cambios políticos que se realizaron en el país, una nueva administración con otra filosofía, nuevos directivos al frente de las diferentes instituciones involucradas en la problemática agraria, facilitaron las cosas, y la Cooperativa El Minuto R.L. vió sus sueños realizados, en el año 2004 se realizó una reunión en Caracas con Pequiven, la Cooperativa El Minuto R.L., el INTI (antiguo IAN) para el otorgamiento de las cartas agrarias.
Ese mismo año el presidente del INTI, Adán Chávez, conjuntamente con Luís López Bora, Coordinador General del INTI, vinieron a Morón y se hizo un recorrido con el topógrafo de Pequiven para hacer planos, mediciones para finalmente levantar el informe para elaborar las cartas agrarias.
El 23 de abril de 2004, el Coordinador General de INTI, Luís López Bora, envía un oficio al comandante del destacamento Nº 25 del Estado Carabobo, informándole que: “proteja las tierras del fundo el Alpargatón porque ya han sido adjudicadas a la Cooperativa El Minuto R.L. quienes han sostenido una lucha histórica desde el año 1981, la cual ya logró llegar a su finalâ€.
El 26 de septiembre de 2004 en el Club las Colinas de Morón se les entregó a 126 campesinos las cartas agrarias donde estuvo presente el Ing. Julio Carpio, Gerente de Pequiven. Así mismo, fechado el 27 del mismo mes y año, el Coordinador General de ORT Carabobo, ofició al comandante de la 2da compañía del destacamento 25 de la Guardia Nacional que la Cooperativa El Minuto son los ocupantes legales de los terrenos del sector José Félix Mora porque ya poseen sus cartas agrarias emitidas por la Oficina Regional de Tierras (ORT) Carabobo.
Hoy en día la Cooperativa el Minuto o el Consejo Comunal Caño Negro celebra su éxito al poseer las tierras después de tantas luchas. Pero aun faltan otras luchas, ahora requieren satisfacer otras necesidades como la vialidad, el agua potable, viviendas adecuadas, electricidad, otros servicios, para lo cual ya el consejo comunal de Caño Negro ha hecho varias diligencias con la alcaldía, el consejo municipal y otras instituciones.
Además ahora mismo tiene en ejecución el proyecto sábila cuya siembra se ha hecho organizada y supervisada por los técnicos de Pequiven para que el producto sea de calidad y aceptado por las empresas para su procesamiento; ya existe un convenio para la compra de la sábila a los campesinos lo que garantiza su rentabilidad y continuación en el tiempo, además se están cultivando rubros alimenticios como caraota, yuca, plátano, cambur, etc.
La cooperativa y el consejo comunal nunca han olvidado a los pioneros luchadores por estas tierras, algunos desaparecieron otros no, como lo fueron: Serapio Arteaga, Mario Lugo, Santana, Eladio Reyes, Bernabé Castillo, Pedro Chirino, José Vidal, Juan Rodríguez, Melquíades Méndez, Mario Polanco, Reinaldo Rivas, Gilberto Sequera, José García Mendoza, Alberto Hernández, Catalino Montero, y otros.
Agradecido de la presencia de los directivos y habitantes de caño negro que me acompañaron el 16 de junio, estaban: Máximo Colina, Catalino Montero, Reinaldo Rivas, Maritza Blazar, Perfecto Rivero (Si podemos), José Romero, (Presidente de la cooperativa), José García, Héctor Rivero, Rosa Bermúdez, José Linares, Leocadia Josefina Montalba, Eustaquio Pedrozo, Tito Amado Delgado, Ramón Polanco, Jesús Polanco, Juan B. Morales Julio Fernández, Estilita de Hernández, Maria Hurtado, Alberto Hernández, José Mendoza, Nilda Salazar, Luís Marcano, Elías Arias, Pascual García, Saturno Linares. A todos gracias.
La partida de nacimiento
Por solicitud de la secretaria del Concejo Municipal y de la sindicatura, busqué en los archivos la partida de nacimiento del municipio Juan José Mora, y hoy quiero compartir algunos datos de la misma con los lectores.
La cronología o el procedimiento jurídico administrativo para la creación del municipio fue así: La asamblea legislativa del estado Caiabobo, mediante acuerdo del tres de agosto de 1981, aprueba la elevación a la categoria de distrito (era el término que se usaba en la época) al entonces municipio Foráneo Mora.
El siete de agosto de dicho año es refrendada la reforma a la ley de división política territorial del estado Carabobo.
El 13 del mes en curso es publicada en gaceta oficial.
La gaceta oficial donde se publica de creación de la entidad municipal Morense es la número 238, extraordinaria, y está refrendada por el gobernador (e) de entonces Dr.
Gustavo Correa Viso.
En la señalada reforma a esa ley y también publicada en esta gaceta está la creación del distrito Diego Ibarra (Mariara) y el municipio aguas calientes.
Para conformar el distrito Juan José Mora (que al principio se le llamó José Félix Mora) hubo que unir a Morón (mora) y a urama, ambos eran municipios foráneos del Distrito Puerto Cabello.
En lo referente a los límites del Distrito Mora, el artículo segundo de la mencionada ley señala lo siguiente: "Norte: el mar Caribe, desde la boca del rio Yaracuy hasta la desembocadura del rio Sanchón.
Oeste: El estado Yaracuy, desde la cumbre chiquita o Lara a la cumbre alta donde nace la quebrada charco azul, la cual sigue hasta su desagüe en el caño el fraile y por este caño aguas abajo hasta su desembocadura en el rio taría, de aquí se sigue al norte hasta encontrar el rio Yaracuy y por este rio aguas abajo hasta su salida al mar, donde limita con el Estado Falcón.
Sur: El distrito Bejuma desde el cerro Lara en el extremo sur del límite del Oeste, siguiendo la cumbre del medio donde tiene su nacimiento los ríos Alpargatón, Morón y Sanchón hasta donde se encuentra el punto donde se unen los ríos Canoabo y Urama, tomando luego una línea hacia el Este por la fila La Justa, hasta la cumbre de Chirgua, donde nace el rio Sanchón, Lindero Este con el distrito Puerto Cabello.
Este: El distrito Puerto Cabello desde la cabecera del rio Sanchón en la cumbre de Chirgua, siguiendo el curso de dicho rio Aguas Abajo hasta su desembocadura en el mar Caribe".
En la primera disposición transitoria se establece que: "hasta tanto se elijan los nuevos concejos municipales y se instalen los mismos, esta asamblea legislativa nombrará sendas juntas organizadoras de los nuevos distritos, compuesta por cinco (5) miembros quienes prestarán sus servicios Ad Honoren, cuyas atribuciones estarán establecidas en la respectiva resolución".
En mora, la junta organizadora estuvo conformada así: José Antonio Ortega (+) y Dra.
Lida Gutiérrez (+) por el partido AD.
Pedro Romero y Gladys de Moreno por Copei, y Alexis Coello por el M.A.S.