Según Alexis Coello, el poeta Burgos escribió el prólogo del libro "Morón" en 1995, donde define a la localidad como una encrucijada en el tiempo y un espacio vital que enlaza rumbos históricos y geográficos.
📄 Crónica: El Caos del Transporte en Morón ➔
Según Alexis Coello, fue el encargado de pronunciar el discurso en la sesión solemne del Concejo Municipal de Morón con motivo del centenario de Andrés Eloy Blanco en 1996.
📄 Crónica: Andrés Eloy Blanco ➔
Según Alexis Coello, el poeta describe a Morón como una ventana abierta al mar y a la montaña, una encrucijada hacia rumbos de siempre y una esquina en la historia venezolana.
📄 Crónica: Morón, Pasado y Presente ➔
Según Alexis Coello, es un laureado poeta que escribió el prólogo del libro "Morón" en 1995. En sus líneas, Burgos describe la naturaleza geohistórica de la ciudad y destaca la labor de registro de la memoria local realizada por el cronista.
📄 Crónica: La encrucijada ➔
Según Alexis Coello, escribió el prólogo del libro "Morón" en 1995, donde describe a la ciudad como una ventana abierta al mar y a la montaña, y una esquina en la historia venezolana.
📄 Crónica: El Caos del Transporte en Morón ➔
Según Alexis Coello, este autor define a Morón como una encrucijada en el tiempo y un espacio vital, resaltando su ubicación estratégica entre el mar, la montaña y las vías hacia el interior del país.
📄 Crónica: Morón y su Evolución (II) ➔
Según José Joaquín Burgos, registra el acontecer de Morón con pasión y diligencia para evitar que la memoria moronense se diluya. Es el autor del libro "Morón" publicado en 1995.
📄 Crónica: La encrucijada ➔
Según el autor del texto, Alexis Coello nació en la península de Paraguaná (Estado Falcón) y se estableció en Morón desde los cinco años. Es Licenciado en Ciencias Sociales por la UPEL (Maracay) y Magíster en Historia de Venezuela por la Universidad de Carabobo (2003). Se desempeñó como docente en el Liceo Ambrosio Plaza, fue concejal de Juan José Mora (1984-1994) y fue seleccionado como Cronista Oficial de Morón en 1997. Es miembro de la Academia de Historia de Carabobo y autor de obras como 'Morón' (1995), 'Pinceladas en el Tiempo' (1997) y 'Morón, Auge y Caída del Paludismo en Venezuela'.
📄 Crónica: VIERNES 26 DE SEPTIEMBRE DE 2008
Quién es el Prof. Alexis Coello ➔
Según el autor invitado, nació en la península de Paraguaná, estado Falcón, pero se radicó en Morón desde los cinco años. Egresado de la UPEL Maracay y con maestría en la Universidad de Carabobo, fue designado Cronista Oficial de Morón en 1997 por el Concejo Municipal. Se desempeñó como docente en el Liceo Ambrosio Plaza y el Liceo Miguel Peña, y fue concejal del municipio Juan José Mora entre 1984 y 1994. Es autor de obras como 'Morón' (1995), 'Pinceladas en el Tiempo' (1997) y 'Voces y Caminos' (2005).
📄 Crónica: VIERNES 26 DE SEPTIEMBRE DE 2008
Quién es el Prof. Alexis Coello ➔
Según Alexis Coello, este insigne escritor nacido en Cumaná fue conocido como el "Poeta del pueblo venezolano". Destacó como abogado, parlamentario y Ministro de Relaciones Exteriores. Sufrió prisión en el Castillo Libertador de Puerto Cabello, donde escribió obras como "Barco de Piedra". Murió en el exilio en México en 1955.
📄 Crónica: Andrés Eloy Blanco ➔
Según Alexis Coello, fue un bardo cumanés nacido en la calle Sucre N° 79, cuya obra incluye 'Canto a la Espiga y al Arado' y 'Canto a España'. Ejerció como Presidente de la Asamblea Nacional Constituyente y Ministro de Relaciones Exteriores. Sufrió prisión en La Rotunda y el Castillo San Felipe de Puerto Cabello, donde escribió 'Barco de Piedra' y 'Baedeker 2000'. Murió exiliado en México a los 59 años.
📄 Crónica: "No hay que llorar la muerte de un viajero, hay que llorar la muerte de un camino" ➔
Según Alexis Coello, Andrés Eloy Blanco nació en Cumaná y fue conocido como el "Poeta del pueblo venezolano". Obtuvo el título de abogado en la UCV y destacó en múltiples facetas como humorista, orador y dramaturgo. Fue un hombre comprometido políticamente, desempeñándose como Concejal, Diputado, Presidente de la Asamblea Nacional Constituyente y Ministro de Relaciones Exteriores. Sufrió prisión en La Rotunda y el Castillo Libertador, y murió en el exilio en México.
📄 Crónica: Andrés Eloy Blanco ➔
Mencionado por Alexis Coello como un especialista en literatura a quien se podría consultar sobre las tendencias literarias del bardo cumanés.
📄 Crónica: Andrés Eloy Blanco ➔
Según el autor citado en el texto en 1977, Morón ha sido una de las encrucijadas más importantes que ha tenido la región centro-occidental del país desde la época de la colonia.
📄 Crónica: El Caos del Transporte en Morón ➔
Citado por Alexis Coello por afirmar que con la obra "Poda" de Andrés Eloy Blanco culmina el ejercicio poético romántico en Venezuela.
📄 Crónica: Andrés Eloy Blanco ➔
Citado por Alexis Coello afirmando que con 'Poda' culmina excepcionalmente el ejercicio poético romántico en Venezuela e incorpora vanguardismos.
📄 Crónica: Andrés Eloy Blanco ➔
Según Alexis Coello, nació en Cantaura, Estado Anzoátegui, el 7 de octubre de 1921 y llegó a Morón en 1973. Trabajó en la industria petrolera para la Mobil Oil Company en Winco, San Tomé, entre 1945 y 1965. Es reconocido por su habilidad para tocar la bandola, el cuatro y la guitarra, siendo comparado con músicos como Luis Mariano Rivera y Julio Centeno.
📄 Crónica: JUEVES 9 DE OCTUBRE DE 2008 Morón una Encrucijada en el Tiempo ➔
Según Alexis Coello, nació en Cantaura, Estado Anzoátegui, el 7 de octubre de 1921. Trabajó en la industria petrolera de Anaco y en la Mobil Oil Company (1945-1965). Llegó a Morón en 1973, donde es reconocido por su habilidad para tocar la bandola, el cuatro y la guitarra, siendo comparado con la estirpe de Luis Mariano Rivera.
📄 Crónica: JUEVES 9 DE OCTUBRE DE 2008
Morón una Encrucijada en el Tiempo ➔
Citado por Alexis Coello por las palabras pronunciadas frente al féretro de Andrés Eloy Blanco en las que aseguraba que el poeta no había muerto.
📄 Crónica: Andrés Eloy Blanco ➔
Mencionado por Alexis Coello por las palabras pronunciadas frente al féretro de Andrés Eloy Blanco: "¡Aquí no ha muerto nadie! Al que vamos a enterrar es un poeta".
📄 Crónica: Andrés Eloy Blanco ➔
El Caos del Transporte en Morón
El Morón apacible del pasado se ha quedado atrás, aquel Morón bucólico del carretón y de la yunta de bueyes solo existe en el recuerdo de los mas viejos, el Morón de la encrucijada con sus simbólico reloj que marcaba la hora a los lugareños recordándoles sus faenas y apresurando a los viajeros en su itinerario. El Morón de Pedro El largo, de Teodosa, de Don Elías y Jesús Silva. Se ha ido para no volver.
No obstante Morón siempre fue un lugar con mucha fluidez poblacional y de transeúntes por su carácter estratégico en cuanto a su posición geográfica se refiere que le permite comunicarse o conectar, el centro del país (Caracas, Valencia, Maracay) con el occidente (San Felipe, Barquisimeto, la vía hacia los llanos y los andes) y también con los mejores sitios turísticos ubicados en el Estado Falcón.
Históricamente Morón ha sido una encrucijada importante en el país: "Desde los tiempos de la colonia, Morón ha sido una de las encrucijadas mas importantes, que ha tenido la región centro-occidental del país" (González, R. 1977, 6) fue un punto de convergencia, y aun lo es, donde se encuentran los transeúntes a realizar sus actividades rutinarias. el mismo autor agrega lo siguiente: "Allí confluían viajeros que venían de regiones tan disímiles como lo son las montañas de Canoabo, con sus cargamentos de café, añil y tabaco; las sabanas de Alpargaton, con sus cacaotales y sus plantaciones de caña y las playas de Boca de Yaracuy, Aroa y Tucacas, con sus pescadores cargando sus canastos preñados de pescado".
Durante el periodo independentista y republicano se vuelve a imponer el carácter nodal o de encrucijada del pueblo de Morón como la causa fundamental para que éste sirviera de base de operaciones de los grupos guerrilleros que accionaban hacia los valles del occidente, penetrando hasta las haciendas ubicadas en terrenos de San Felipe, Yaritagua y Barquisimeto, pero que también lo hacían así los pueblos de la costa y boca de Aroa. Este estratégica situación de Morón le ha justificado su papel en la historia nacional. Los cruces de caminos que entrelazan al occidente, la costa y el centro del país lo convierten en un lugar apropiado para marchas y contramarchas de los hombres levantados en armas tras la búsqueda de los objetivos deseados.
Este rasgo característico - su ubicación geográfica - de Morón ha sido observado y analizado por muchos autores que ven en ella el elemento histórico fundamental para su crecimiento y desarrollo. Mi amigo el poeta José Joaquín Burgos, escribió en el prologo de mi libro "Morón" (1995) estas hermosas palabras: "Morón es una ventana abierta al mar y a la montaña al mismo tiempo una encrucijada desde la cual arrancan caminos hacia rumbos de siempre, tendidos a la falda de serranía de entrañas mágicas, trono de Maria Lionza; o por la propia costa, rumbo al cielo falconiano; o después de El Palito, atravesando el abra de las trincheras para llegar al corazón populoso de Carabobo. pero más que esa simple referencia paisajística, Morón es también una encrucijada en el tiempo, una esquina en la historia venezolana, un espacio vital.â€
En el presente es un espacio nodal que entrelaza su parque industrial con el principal puerto del país para el comercio de exportación e importación, y con el potencial mercado de las regiones centro-occidental y central.
La ciudad de Morón mantiene su fidelidad a sus orígenes históricos que provocaron su nacimiento: "Las ciudades aparecen para responder a las necesidades de la complejidad de la organización social. su localización o elección del sitio traduce las preocupaciones originales que le dieron nacencia; esta localización ha dirigido su desarrollo" (Isnard, A. citado por el centro de investigaciones geodidacticas 1976: 65).
Efectivamente su localización o elección de sitio es el recurso mas importante del cual dispone Morón y es esto lo que ha dirigido su desarrollo en el presente, lo fue en el pasado y lo será en el futuro.
La ubicación de las ciudades o el lugar de su emplazamiento no es un hecho casual o de simple contingencia sino que obedece a un proceso histórico social concreto cuyas razones iniciales del establecimiento humano marcan su desempeño en la evolución posterior y condicionan generalmente su presente y futuro.
En el caso de Morón, si bien su elección de sitio no fue un hecho planificado oficialmente, responde históricamente a su conveniente cercanía al puerto o a la costa y a su comunicación terrestre con la región central y occidental que le permitió ser un espacio potencial para la explotación de la tierra y el trafico comercial; en el presente su situación geográfica estratégica siguió siendo su recurso potencial para el desarrollo industrial y comercial, seguramente en el futuro, ese recurso continuará incidiendo en su devenir como entidad.
Hoy Morón, con una población cercana a los 100.000 habitantes, sede de importantes industrias publicas y privadas, con un fuerte movimiento comercial, hoy como ayer continua siendo la encrucijada o el punto de conexión entre distantes lugares y ciudades del país, solo que ahora luce colapsado en sus arterias vitales por el impacto del trafico automotor, problema este que ha venido agravando en los últimos años. ya no solo son en las horas pico sino a cualquier hora del día Ud. puede comprobar como el congestionamiento es inmenso y el caos que se produce en la encrucijada y las largas colas que se forman en las avenidas Carabobo, Yaracuy y Falcón igualmente sucede lo mismo en la calle plaza que es la vía de acceso al centro de la ciudad.
Ahora bien, ¿cual es la causa del problema? indudablemente que la causa principal es la inadecuada organización del espacio disponible en la encrucijada y en las vías adyacentes, el cual estuvo diseñado para soportar un menor volumen de vehículos en el pasado, pero que en la actualidad la configuración del espacio urbano disponible es obsoleto ante la presencia o el transito de un numero cada vez mayor de pequeñas y grandes dimensiones, de vehículos provenientes de diferentes lugares del país.
Aparte de la infraestructura urbana inadecuada, se presenta otro inconveniente o nudo, no de menor importancia que el primero: La encrucijada de Morón y sus adyacencias se han convertido en el gran Terminal ambulante e improvisado del centro del país. En efecto ya todos los espacios están copados para el estacionamiento de autobuses, busetas y autos libres. En plena Encrucijada se aparcan, el la Avenida Carabobo con flecha hacia Puerto Cabello compuesto totalmente por busetas un poco mas adelante una línea de autos libres (El Zancudo), mucho mas adelante se estacionan los autobuses Marco Polo con ruta hacia Puerto Cabello, seguidamente le sigue el transporte de camionetas techadas ubicadas en la entrada de la calle San José, frente al Super Pollo, con destino a Palma Sola. En la misma avenida Carabobo pero en sentido inverso (Pto. Cabello- Morón), frente al Mercado Palmerito funciona otra línea de autos libres.
En la Avenida Yaracuy sentido Morón- Pto. Cabello se estacionan las líneas de transporte San Pablo - Urama, La Victoria, etc y la Circunvalación Morón en la misma Avenida Yaracuy, en sentido Morón San Felipe, está una de las líneas de autos libres mas viejas de Morón, y en ese mismo lugar cerca de la Redoma, está la parada de los autobuses que viajan hacia San Felipe y Barquisimeto, un poco mas adelante, está otra línea de autos libres. En la Avenida Falcón, en plena redoma con sentido Morón- Pequiven existe una línea de taxi por puestos que conducen hacia Pequiven, Venepal y Boca de Yaracuy. En el mismo trayecto, a escasos metros (hasta la Morenera), está el paradero de autobuses que dirigen hacia todo el Estado Falcón culminando en la ciudad de Coro. En sentido inverso (Pequiven- Morón), ahora empezando desde el grupo residencial Reina Cedeño, comienzan a estacionarse las busetas con destino Valencia, dejando un pequeño espacio libre (frente a Morapan) para el aparcamiento de autos privados. Seguidamente a éste está otra línea de taxis (también bastante antigua) hasta el vértice donde culmina la Avenida Falcón comienza la Avenida Yaracuy en flecha direccional hacia San Felipe.
Finalmente, iniciándose la calle Plaza, en sentido- Redoma de Morón, ya se ha colocado otra línea de autos libres por la parte izquierda y por la parte derecha, está la parada oficial de las auto busetas con destino a Valencia (frente al Comercial Magallanes), estos aparcamientos se prolongan doblando hacia la derecha (y a veces hacia la izquierda también) congestionando la calle Ayacucho del Centro de Morón donde reina el señorío de las busetas.
Adicionalmente al aparcamiento intenso y extenso de los vehículos de transporte públicos en la encrucijada y los sectores adyacentes, existe otro asunto que agrava el problema y es el que los comerciantes y particulares también se han dado a la tarea de colocar frente a sus negocios o casas anuncios o avisos con estructuras metálicas que prohíben el estacionamiento de autos frente a los mismos o en sus adyacencias unos los hacen por motivos de cargas y descargas de mercancías, otros simplemente porque les da la gana.
De tal manera que esta problemática del transporte publico es generadora de un caos y de desorden permanente en el sector, pero además vulnera los derechos de los ciudadanos de a pie y de los particulares que desean estacionarse en el centro de la ciudad para hacer sus compras y otras diligencias pertinentes. Ya los turistas y viajeros optan por desviarse por las diferentes variantes y callejones para evitar las tremendas colas que se hacen en la encrucijada de Morón, esto por supuesto, afecta a los comerciantes locales. Este problema incide hasta en las relaciones interpersonales puesto que he observado los comportamientos y alterados de chóferes y colectores cuando alguien desprevenidamente les invade "su espacio", es de hacer notar que el espacio es de todos y si bien ellos tienen todo el derecho a trabajar libremente, los ciudadanos también tenemos derecho a la libre circulación por espacios que son comunes o de dominio colectivo.
Corresponde a la municipalidad, ordenar y reconstruir el espacio urbano disponible para que las relaciones de convivencia entre los ciudadanos no se deteriore, a la vez para que se preste un buen servicio publico de transporte urbano y extraurbano y también para que los habitantes de Morón y los visitantes podamos disfrutar de un espacio organizado digno de ser vivido a plenitud.
¿Que hacer? ¿Que soluciones aportamos? pues bien, en las discusiones y conversaciones que hemos tenido en la comisión especial designada por el Concejo Municipal para estudiar y presentar y proyecto de ordenanza para regular y controlar la problemática urbana del transito automotor, la cual está presidida por el concejal Heriberto Ramírez, la Sindico Municipal Dra. Leonora González, El Cronista de la Ciudad, los Asesores Jurídicos Dra. Elba Tovar Salas, Dr. Wilfredo Capielo, se han planteado las siguientes soluciones:
1. Obviamente la solución definitiva y eficaz es la culminación del Terminal de pasajeros de Morón que desconcentraría y reduciría enormemente los volúmenes de unidades del transporte publico aparcado o en circulación en el centro de la ciudad.
2. Pero mientras esto ocurra es necesario tomar acciones para aliviar y descongestionar la encrucijada como lo son la eliminación de la redoma central y la colocación de semáforos, adicionalmente un nuevo diseño de la isla central.
3. Abrir la antigua entrada hacia el centro de Morón a la altura de la calle la San José que permita a los vehículos que se dirijan hacia el centro de Morón, Santa Ana, Santa Rita, Banco Obrero, etc. tomar esa vía alterna y así evitar pasar por la encrucijada.
4.Realizar un trabajo de ingeniería para abrir la calle o callejón Junín (El Bolsillo) en un solo sentido que conduzca hacia la avenida principal con flecha hacia Puerto Cabello.
5. reordenar el casco histórico de la ciudad mediante una nueva nomenclatura, señalización o flechado que permita una mejor movilización vehicular.
6. dejar los mayores espacios libres disponibles para el aparcamiento de autos particulares de dimensiones pequeñas para lo cual se revisaran las ordenanzas vigentes sobre catastros, derechos de frente y otros afines para determinar la potestad del comerciante o habitante sobre la prohibición de estacionamiento temporal frente a los locales o casas, que en muchos casos (ejemplo la Av. Falcón) logran obstruir un canal de circulación libre de las avenidas.
7. otra propuesta a mediano y largo plazo, es la construcción de un nuevo puente sobre el río Morón que ampliaría las posibilidades de bifurcación del tráfico automotor.
8. estamos concientes que existe un nuevo diseño para la nueva autopista hacia la región central la cual podría resolver en parte el problema, pero Morón requiere de soluciones urgentes.
Andrés Eloy Blanco
Desapercibido paso un aniversario mas (el 112) del nacimiento del gran poeta Cumanés, denominado por muchos el “Poeta del pueblo venezolanoâ€. Efectivamente, un seis de agosto de 1896 vio la luz por primera vez en una céntrica casona de la calle Sucre Nº 79 hoy declarado patrimonio de Venezuela, convertida en museo de la ciudad y casa de la cultura.
Sus primeros estudios los realiza en su tierra natal para luego trasladarse a Caracas donde obtiene el titulo de abogado (UCV). A los 19 años gana el primer premio en los juegos florales de Caracas con su poema “Canto a la Espiga y al Arado†y ya publica versos en el diario Universal. Con 23 años de edad gana un concurso internacional promovido por el rey español Alfonso XIII con su obra “Canto a España†que lo catapulta a la cima de la popularidad en su país y le da reconocimiento como poeta a nivel internacional.
Andrés Eloy es una de las personalidades más apasionantes y autenticas del pensamiento venezolano, poeta, escritor, periodista, político parlamentario, humorista, orador, cuentista, dramaturgo. En él se realiza un tipo de intelectual distinto y fecundo. Fue un hombre comprometido con su tiempo, con su pueblo y con su tierra.
Fue además un hombre de cárceles, con financiamientos exilios. De su paso por La Rotunda y el Castillo Libertador o San Felipe de Puerto Cabello salieron los originales de “Barco de Piedra†y “Baedeker 2000â€. También algunos de los poemas más representativos de “Podaâ€. En el campo de la política tuvo una brillante y trascendente actuación, desde su elección de Concejal por la Parroquia de San Juan (1937), Diputado al Congreso Nacional (1939), Presidente de la Asamblea Nacional Constituyente (1946) y Ministro de Relaciones Exteriores.
La obra poética de Andrés Eloy Blanco esta llena de sentencias visionarias como esa de que “A Venezuela el hijo grande se le muera afueraâ€, puesto que con su muerte acaecida en Cuernavaca, México, donde estaba exiliado, un 21 de mayo de 1955, certifica o corrobora la validez de ese aforismo.
Puedo afirmar sin temor a equivocarme – ya que no soy especialista en literatura, habría de preguntarle al poeta Arnaldo Jiménez – que este bardo cumanés fue un romántico por encima de otras tendencias literarias que evoluciono hacia el vanguardismo de la época con un profundo matiz de la reivindicación social sin perder la esencia originaria de su entorno y del aporte hispánico a nuestro mestizaje.
El ensayista Jesús Torres Rivero al respecto afirma lo siguiente: “…con las obras de José Antonio Ramos Sucre y Poda de Andrés Eloy Blanco culmina, excepcionalmente, el ejercicio poético románticos en Venezuela y que con el “Canto a España†su autor inicia una vertiente poética que, sin perder de vista las tradiciones literarias españolas-hispanoamericanas… incorpora ejercicios vanguardistas..â€
De igual forma en “Canto a los hijos el poeta expone: “no hay que llorar la muerte de un viajero, hay que llorar la muerte de un caminoâ€. Esto le encaja perfectamente a él, aunque su muerte fue llorada en su tiempo en demasía, ya no se llora, y su camino no se llora porque no ha muerto, su camino este vivo y abierto a las nuevas generaciones que emprenden el camino de la lucha social y la poesía.
Recuerdo que conmemoramos en Morón el centenario de el nacimiento de Poeta (1996) con un hermoso y vistoso discurso del poeta José Joaquín Burgos en una sesión solemne del Concejo Municipal. Por allá quedo, en un rincón del sector de Fundamorón una plazoleta y un busto del poeta en completo anonimato ya que carece de una placa de identificación, los transeúntes pasan y dicen ¿Quién es ese señor? El gran poeta parece cavilar en su bronce mientras el vigor de su poesía le resiste al olvido.
Gracias a Mireya Soto se dispone de ese busto del poeta en la localidad, y que hoy debemos resucitarlo al igual que con otras plazas del Municipio, porque el poeta no ha muerto, tal como lo dijera León Felipe frente al féretro del cumanés: ¡Aquí no ha muerto nadie! Al que vamos a enterrar es un poeta. Está tendido pero no esta muerto. ¿Esta mudo? ¡No esta mudo! Un muerto no habla ni canta.. y este poeta sigue hablando y cantando. Todo gran poeta sigue hablando y cantando, des pues del salto mortal ¡no esta muerto!
JUEVES 9 DE OCTUBRE DE 2008 Morón una Encrucijada en el Tiempo
El cronista de Puerto Cabello Don Miguel Elías Dao decía que Morón, Vista desde arriba, sus vías de la encrucijada parecían brazos extendidos para recibir el viajero visitante. El ilustre poeta guanareño José Joaquín Burgos escribió una vez que Morón es una encrucijada en el tiempo, una esquina en la historia venezolana… un camino abierto a todos los rumbos y a la ventana infinita del mar… este cronista diría por su parte: viajero has llegado a Morón/calma tu sed/descansa tus pies/has llegado a tu hogar/ donde tu enrancia ha de acabar.
Cuando se me pregunta como cronista sobre las cosas autóctonas de Morón es difícil responder (fíjense que digo Morón y no Urama) porque Morón es un aluvión de seres humanos provenientes de disímiles partes del territorio nacional y de otros países. Ha sido un crisol donde se han mezclado diferentes culturas, variados saberes y aportes étnicos diversos que van a conformar un conglomerado social de unidad dentro de la diversidad.
Su fuerza centrípeta para la imaginación no solo se debe a sus caminos comunicantes con el centro o con el occidente del país o su cercanía al puerto que le abre ventana infinita al mar sino también por el peso de la actividad industrial que proporciona el trabajo deseado o la oportunidad anhelada que se hace inaccesible en otros lares, pero además en Morón, se hace posible la rápida adaptabilidad del foráneo al calor de su clima y de su gente, al dulzor del agua que baja de las montañas de Temerla y de Canoabo, se hace música la brisa suave y caliente que deambula por el golfo triste y penetra por Palma Sola.
En Morón nos sentimos Moroneros todos, el canoabero, el yaracuyano o larense, el falconiano, el aragüeño, el oriental. Entre estos últimos llego uno a Morón en 1973 (hace 35 años) y llego para quedarse, se trata de Don José Manuel Parejo, nacido en Cantaura Estado Anzoátegui, el siete de octubre de 1921, es decir, recientemente acaba de cumplir 87 años de edad y sigue jovial con su efervescente energía y entusiasmo. Desde este espacio mil felicidades a Don José Parejo y que la pase muy bien al la do de su maravillosa familia.
Don José Parejo casó con la distinguida Dama Petra Maria Coello de Parejo nacida el 23 de octubre de 1921, es decir, son casi la misma edad (la diferencia son 16 días), en otras palabras, la pareja de los Parejos tiene una edad pareja. Doña Petra es nativa de Miraca Baraive del Estado Falcón, es coriana y prima de este cronista.
De la unión de los esposos parejos nacieron Simón y Ramón Parejo, ambos con dones de buena gente, gente honrada y trabajadora.
Don José Parejo desde su juventud trabajo en la industria petrolera de Anaco, cuando corría el año de 1945 comenzó a trabajar en la Mobil Oil Company, en Winco, Sant Tome; hasta 1965 cuando egreso de dicha factoría. Pero lo que mas quiero destacar de este personaje es su habilidad para tocar la bandola, el Cuatro o la Guitarra, que lo ha hecho un músico reconocido tanto en oriente como en Morón, que a pesar de su edad todavía maneja con habilidad y lucidez esos instrumentos y hasta entona canciones con una precisión sorprendente.
Don José el músico es de la estirpe cantora del gran músico oriental Don Luis Mariano Rivera y de Julio Centeno el valenciano a quien conocí personalmente y compartí con él tardes de tríos y de guitarras. Por cierto que Don José me hace recordar a Don Julio, son sumamente parecidos. La cualidad musical de Don José le hizo ganar fama de galán tanto en oriente como en Morón, esto trajo muchos dolores de cabeza a la prima Petra quien recuerda esos momentos con alegría y nostalgia comprendiendo siempre el oficio de músico de su esposo sin reprocharle nunca sus amoríos pasajeros. Me dicen que aun Don José se le hace agua el ojo cuando ve una muchacha bonita.
Heredero de la galanería de Don José es su retoño menor, Ramón Parejo quien también es músico ocasional, dirigente político y sindical, pero sobre todo, es un hombre dicharachero y pica flor que le ha generado mas de un problema con su jefa que no quiere parecerse en lo comprensivo a Doña Petra.
Morón, Pasado y Presente
Partimos del criterio de que el recurso síntesis de Morón lo constituye su estrategia posición geográfica, que le concede su acceso a la costa (el puerto), al centro y al occidente del país.
Esta privilegiada situación le ha valido para convertirse en aposento de importantes industrias y de un aceptable tráfico comercial que ha dinamizado la economía del área.
En su evolución histórica Morón deriva de un espacio agrícola a uno industrial.
En su inicio, su importancia era dada por su cercanía a Puerto Cabello, del cual era subsidiario de productos agrícolas cultivados en el valle de sus ríos; alternándose como punto donde se cumplían actividades de contrabando realizado por vía marítima con los holandeses establecidos en la isla de Curazao.
dustrial con el principal puerto del país con la posibilidad potencial de ejecutar el comercio de exportación e importación, y además con la accesibilidad a los mercados de las regiones centro-occidental y central.
La ciudad de Morón mantiene su fidelidad a sus orígenes históricos que provocaron su nacimiento; citemos aquí a Isnard: "Las ciudades aparecen para responder a las necesidades de la complejidad de la organización social: su localización o elección de sitio se traduce las preocupaciones originales que les dieron nacencia; esta localización ha dirigido su desarrollo".
Efectivamente, su localización o elección de sitio es el recurso más importante del cual dispone Morón y es lo que ha dirigido su desarrollo en el presente, lo cual fue el pasado y lo será en el futuro.
Desde el punto de vista políticoadministrativo, Morón integra la región central, pertenece al estado Carabobo y se constituyó como capital del Municipio Juan José Mora a partir de la resolución de la Asamblea Legislativa de este estado, según lo publicado en la gaceta oficial de fecha del 13 de agosto de 1981.
En la etapa independentista y republicana sus caminos sirvieron de vasos comunicantes a las tropas en pugna que se desplazaban hacia el centro, la costa o el occidente del Esta decisión conllevó a la mopaís.
En el presente es un espacio dificación de la anterior ley de divinodal que entrelaza su parque in-sión político-territorial del estado El municipio Juan José Mora integra la región central y es reconocido por su emporio empresarial.
que databa del 4 de agosto de 1971, rompiendo así un vínculo de subordinación político-administrativa de Morón con respecto a Puerto Cabello que venía desde 1811, como consta en el título de la ciudad otorgado a este último.
Sim embargo, Urama siguió perteneciendo a la jurisdicción de Nirgua y luego al cantón de Montalbán.
La vigente ley de división político-territorial del estado Carabobo precisa los linderos del Municipio.
precisa los linderos del Municipio Juan José Mora de la siguiente manera: Norte: el mar Caribe, desde la boca del rio de Yaracuy hasta de desembocadura del rio Sanchón.
Sur: las cumbres de la cordillera de la costa, donde se encuentran las filas La Justa, Rica y Temerla, cabecera de los ríos Morón, Sanchón, Alpargaton y Urama, en los límites con el municipio Bejuma.
Este: el rio Sanchón desde las cumbres mencionadas hasta su desembocadura en el mar.
Oeste: la quebrada el fraile siguiendo su descarga en el rio Taria y de ahí a su encuentro con el rio Yaracuy, en plena línea divisoria entre los estados Carabobo y Yaracuy.
Hacia el oeste la parroquia Morón se deslinda de la de Urama por la quebrada de Sanguijuela.
"Morón es una ventana abierta al mar y a la montaña al mismo tiempo.
Una encrucijada desde la cual arrancan caminos hacia rumbos de siempre, tendidos a la falda de serranías de entrañas mágicas Trono de María Lionsa; o por la propia costa rumbo al cielo falconiano, o después de El Palito atravesando al abra de las trincheras para llegar al corazón populoso de Carabobo.
Pero más que esa simple referencia paisajística, Morón es también una encrucijada en el tiempo.
Una esquina en la historia venezolana, un espacio vital" (José Joaquín Burgos).
JUEVES 9 DE OCTUBRE DE 2008
Morón una Encrucijada en el Tiempo
El cronista de Puerto Cabello Don Miguel Elías Dao decía que Morón, Vista desde arriba, sus vías de la encrucijada parecían brazos extendidos para recibir el viajero visitante. El ilustre poeta guanareño José Joaquín Burgos escribió una vez que Morón es una encrucijada en el tiempo, una esquina en la historia venezolana… un camino abierto a todos los rumbos y a la ventana infinita del mar… este cronista diría por su parte: viajero has llegado a Morón/calma tu sed/descansa tus pies/has llegado a tu hogar/ donde tu enrancia ha de acabar.
Cuando se me pregunta como cronista sobre las cosas autóctonas de Morón es difícil responder (fíjense que digo Morón y no Urama) porque Morón es un aluvión de seres humanos provenientes de disímiles partes del territorio nacional y de otros países. Ha sido un crisol donde se han mezclado diferentes culturas, variados saberes y aportes étnicos diversos que van a conformar un conglomerado social de unidad dentro de la diversidad.
Su fuerza centrípeta para la imaginación no solo se debe a sus caminos comunicantes con el centro o con el occidente del país o su cercanía al puerto que le abre ventana infinita al mar sino también por el peso de la actividad industrial que proporciona el trabajo deseado o la oportunidad anhelada que se hace inaccesible en otros lares, pero además en Morón, se hace posible la rápida adaptabilidad del foráneo al calor de su clima y de su gente, al dulzor del agua que baja de las montañas de Temerla y de Canoabo, se hace música la brisa suave y caliente que deambula por el golfo triste y penetra por Palma Sola.
En Morón nos sentimos Moroneros todos, el canoabero, el yaracuyano o larense, el falconiano, el aragüeño, el oriental. Entre estos últimos llego uno a Morón en 1973 (hace 35 años) y llego para quedarse, se trata de Don José Manuel Parejo, nacido en Cantaura Estado Anzoátegui, el siete de octubre de 1921, es decir, recientemente acaba de cumplir 87 años de edad y sigue jovial con su efervescente energía y entusiasmo. Desde este espacio mil felicidades a Don José Parejo y que la pase muy bien al la do de su maravillosa familia.
Don José Parejo casó con la distinguida Dama Petra Maria Coello de Parejo nacida el 23 de octubre de 1921, es decir, son casi la misma edad (la diferencia son 16 días), en otras palabras, la pareja de los Parejos tiene una edad pareja. Doña Petra es nativa de Miraca Baraive del Estado Falcón, es coriana y prima de este cronista.
De la unión de los esposos parejos nacieron Simón y Ramón Parejo, ambos con dones de buena gente, gente honrada y trabajadora.
Don José Parejo desde su juventud trabajo en la industria petrolera de Anaco, cuando corría el año de 1945 comenzó a trabajar en la Mobil Oil Company, en Winco, Sant Tome; hasta 1965 cuando egreso de dicha factoría. Pero lo que mas quiero destacar de este personaje es su habilidad para tocar la bandola, el Cuatro o la Guitarra, que lo ha hecho un músico reconocido tanto en oriente como en Morón, que a pesar de su edad todavía maneja con habilidad y lucidez esos instrumentos y hasta entona canciones con una precisión sorprendente.
Don José el músico es de la estirpe cantora del gran músico oriental Don Luis Mariano Rivera y de Julio Centeno el valenciano a quien conocí personalmente y compartí con él tardes de tríos y de guitarras. Por cierto que Don José me hace recordar a Don Julio, son sumamente parecidos. La cualidad musical de Don José le hizo ganar fama de galán tanto en oriente como en Morón, esto trajo muchos dolores de cabeza a la prima Petra quien recuerda esos momentos con alegría y nostalgia comprendiendo siempre el oficio de músico de su esposo sin reprocharle nunca sus amoríos pasajeros. Me dicen que aun Don José se le hace agua el ojo cuando ve una muchacha bonita.
Heredero de la galanería de Don José es su retoño menor, Ramón Parejo quien también es músico ocasional, dirigente político y sindical, pero sobre todo, es un hombre dicharachero y pica flor que le ha generado mas de un problema con su jefa que no quiere parecerse en lo comprensivo a Doña Petra.
La encrucijada
La encrucijada es el corazón palpitante de Morón.
Es el centro neurológico de la vida cotidiana de la ciudad.
Es la caja de resonancia de las voces de los lugareños y de los visitantes o viajeros, es la visibilidad o cara de la entidad.
Es el ágora para el reencuentro de los trabajadores desempleados, es el sitio preferido de los menesterosos y el de las habituales colas para surtir la despensa.
Morón siempre ha dependido de su encrucijada como punto relevante para su expansión urbana e industrial, es más, desde sus orígenes ese elemento ha sido el factor clave para su desarrollo.
Los caminos son vitales para el surgimiento de los pueblos, y cuando se cruzan o se bifurcan hacia diversas rutas que conducen a destinos seguros e importantes se convierten en verdaderas arterias viales que alimentan y retroalimentan a los sectores aledaños.
Siempre hago mención a los estudiantes, de unas líneas escritas por el laureado poeta José Joaquín Burgos para el prólogo de mi libro "Morón" (1995) que reflejan una capacidad de síntesis enorme y una belleza y certeza admirable sobre la verdadera naturaleza de Morón.
Dijo así el poeta: "Morón es una ventana abierta al mar y la montaña al mismo tiempo.
Una encrucijada desde la cual arrancan caminos hacia rumbos de siempre, tendidos a la falda de serranía de entrañas mágicas trono de María Lionza; o por la propia costa rumbo al cielo falconiano; o, después de El Palito, atravesando el abra de Las Trincheras para llegar al corazón populoso de Carabobo.
Pero, más que esa simple referencia paisajística, Morón es también una encrucijada en el tiempo. Una esquina en la historia venezolana, un espacio vital cuyo acontecer registra Alexis Coello, con pasión y diligencia, para que la memoria moronense no se diluya en la fugacidad ni se borre de la conciencia de las nuevas generaciones".
Juzgue Ud., amigo lector.
Como puede verse, es un paisaje hermoso y certero sobre la realidad geohistórica de Morón.
¡Ah!, perdonen la inmodestia de haber colocado mi nombre, pero sin esa parte el párrafo hubiese quedado inconcluso.
Por ser Morón un pueblo de encrucijada, con frecuencia se detienen a su paso numerosos viajeros, y muchos de ellos son atraídos por el influjo de su gente y deciden quedarse y echar raíces; de allí uno de los motivos de la cuantiosa inmigración de falconianos, yaracuyanos, canoaberos, llaneros, etc.
No sólo se radican aquí por ser Morón como es, sino por la cercanía o conectividad con centros y ciudades importantes, donde pueden ir a trabajar o hacer sus diligencias particulares.
Por ejemplo, desde la encrucijada de Morón a Coro sólo hay 218 km, a Tucacas (centro turístico) hay 45.
A San Felipe 57, a Barquisimeto 88, a Puerto Cabello 15, Valencia 39, Maracay 49, Caracas 100 al igual que San Carlos.
Como se verá, hay una accesibilidad excelente y por autopistas y buenas vías de comunicaciones.
Para culminar este artículo, agregaremos otro párrafo del mencionado poeta por lo ilustrativo y metafórico sobre la historia de nuestro poblado: "Lo que ha sido Morón a lo largo de nuestra historia, desde los días iniciales cuando los dioses de barro jugaban con las plumas del relámpago, hasta los más recientes, cuando los conquistadores se adueñaron hasta de la brisa, y cuando los hombres de la federación pasaron por allí dejando huellas de pólvora, y -más cercano al presentecuando en el propio Morón se disparó la primera descarga contra el ejército del general paludismo.
Esta última batalla, por cierto, divide en dos el cielo existencial de Morón
El Caos del Transporte en Morón
El Morón apacible del pasado se ha quedado atrás, aquel Morón bucólico del carretón y de la yunta de bueyes solo existe en el recuerdo de los mas viejos, el Morón de la encrucijada con sus simbólico reloj que marcaba la hora a los lugareños recordándoles sus faenas y apresurando a los viajeros en su itinerario. El Morón de Pedro El largo, de Teodosa, de Don Elías y Jesús Silva. Se ha ido para no volver.
No obstante Morón siempre fue un lugar con mucha fluidez poblacional y de transeúntes por su carácter estratégico en cuanto a su posición geográfica se refiere que le permite comunicarse o conectar, el centro del país (Caracas, Valencia, Maracay) con el occidente (San Felipe, Barquisimeto, la vía hacia los llanos y los andes) y también con los mejores sitios turísticos ubicados en el Estado Falcón.
Históricamente Morón ha sido una encrucijada importante en el país: "Desde los tiempos de la colonia, Morón ha sido una de las encrucijadas mas importantes, que ha tenido la región centro-occidental del país" (González, R. 1977, 6) fue un punto de convergencia, y aun lo es, donde se encuentran los transeúntes a realizar sus actividades rutinarias. el mismo autor agrega lo siguiente: "Allí confluían viajeros que venían de regiones tan disímiles como lo son las montañas de Canoabo, con sus cargamentos de café, añil y tabaco; las sabanas de Alpargaton, con sus cacaotales y sus plantaciones de caña y las playas de Boca de Yaracuy, Aroa y Tucacas, con sus pescadores cargando sus canastos preñados de pescado".
Durante el periodo independentista y republicano se vuelve a imponer el carácter nodal o de encrucijada del pueblo de Morón como la causa fundamental para que éste sirviera de base de operaciones de los grupos guerrilleros que accionaban hacia los valles del occidente, penetrando hasta las haciendas ubicadas en terrenos de San Felipe, Yaritagua y Barquisimeto, pero que también lo hacían así los pueblos de la costa y boca de Aroa. Este estratégica situación de Morón le ha justificado su papel en la historia nacional. Los cruces de caminos que entrelazan al occidente, la costa y el centro del país lo convierten en un lugar apropiado para marchas y contramarchas de los hombres levantados en armas tras la búsqueda de los objetivos deseados.
Este rasgo característico - su ubicación geográfica - de Morón ha sido observado y analizado por muchos autores que ven en ella el elemento histórico fundamental para su crecimiento y desarrollo. Mi amigo el poeta José Joaquín Burgos, escribió en el prologo de mi libro "Morón" (1995) estas hermosas palabras: "Morón es una ventana abierta al mar y a la montaña al mismo tiempo una encrucijada desde la cual arrancan caminos hacia rumbos de siempre, tendidos a la falda de serranía de entrañas mágicas, trono de Maria Lionza; o por la propia costa, rumbo al cielo falconiano; o después de El Palito, atravesando el abra de las trincheras para llegar al corazón populoso de Carabobo. pero más que esa simple referencia paisajística, Morón es también una encrucijada en el tiempo, una esquina en la historia venezolana, un espacio vital.â€
En el presente es un espacio nodal que entrelaza su parque industrial con el principal puerto del país para el comercio de exportación e importación, y con el potencial mercado de las regiones centro-occidental y central.
La ciudad de Morón mantiene su fidelidad a sus orígenes históricos que provocaron su nacimiento: "Las ciudades aparecen para responder a las necesidades de la complejidad de la organización social. su localización o elección del sitio traduce las preocupaciones originales que le dieron nacencia; esta localización ha dirigido su desarrollo" (Isnard, A. citado por el centro de investigaciones geodidacticas 1976: 65).
Efectivamente su localización o elección de sitio es el recurso mas importante del cual dispone Morón y es esto lo que ha dirigido su desarrollo en el presente, lo fue en el pasado y lo será en el futuro.
La ubicación de las ciudades o el lugar de su emplazamiento no es un hecho casual o de simple contingencia sino que obedece a un proceso histórico social concreto cuyas razones iniciales del establecimiento humano marcan su desempeño en la evolución posterior y condicionan generalmente su presente y futuro.
En el caso de Morón, si bien su elección de sitio no fue un hecho planificado oficialmente, responde históricamente a su conveniente cercanía al puerto o a la costa y a su comunicación terrestre con la región central y occidental que le permitió ser un espacio potencial para la explotación de la tierra y el trafico comercial; en el presente su situación geográfica estratégica siguió siendo su recurso potencial para el desarrollo industrial y comercial, seguramente en el futuro, ese recurso continuará incidiendo en su devenir como entidad.
Hoy Morón, con una población cercana a los 100.000 habitantes, sede de importantes industrias publicas y privadas, con un fuerte movimiento comercial, hoy como ayer continua siendo la encrucijada o el punto de conexión entre distantes lugares y ciudades del país, solo que ahora luce colapsado en sus arterias vitales por el impacto del trafico automotor, problema este que ha venido agravando en los últimos años. ya no solo son en las horas pico sino a cualquier hora del día Ud. puede comprobar como el congestionamiento es inmenso y el caos que se produce en la encrucijada y las largas colas que se forman en las avenidas Carabobo, Yaracuy y Falcón igualmente sucede lo mismo en la calle plaza que es la vía de acceso al centro de la ciudad.
Ahora bien, ¿cual es la causa del problema? indudablemente que la causa principal es la inadecuada organización del espacio disponible en la encrucijada y en las vías adyacentes, el cual estuvo diseñado para soportar un menor volumen de vehículos en el pasado, pero que en la actualidad la configuración del espacio urbano disponible es obsoleto ante la presencia o el transito de un numero cada vez mayor de pequeñas y grandes dimensiones, de vehículos provenientes de diferentes lugares del país.
Aparte de la infraestructura urbana inadecuada, se presenta otro inconveniente o nudo, no de menor importancia que el primero: La encrucijada de Morón y sus adyacencias se han convertido en el gran Terminal ambulante e improvisado del centro del país. En efecto ya todos los espacios están copados para el estacionamiento de autobuses, busetas y autos libres. En plena Encrucijada se aparcan, el la Avenida Carabobo con flecha hacia Puerto Cabello compuesto totalmente por busetas un poco mas adelante una línea de autos libres (El Zancudo), mucho mas adelante se estacionan los autobuses Marco Polo con ruta hacia Puerto Cabello, seguidamente le sigue el transporte de camionetas techadas ubicadas en la entrada de la calle San José, frente al Super Pollo, con destino a Palma Sola. En la misma avenida Carabobo pero en sentido inverso (Pto. Cabello- Morón), frente al Mercado Palmerito funciona otra línea de autos libres.
En la Avenida Yaracuy sentido Morón- Pto. Cabello se estacionan las líneas de transporte San Pablo - Urama, La Victoria, etc y la Circunvalación Morón en la misma Avenida Yaracuy, en sentido Morón San Felipe, está una de las líneas de autos libres mas viejas de Morón, y en ese mismo lugar cerca de la Redoma, está la parada de los autobuses que viajan hacia San Felipe y Barquisimeto, un poco mas adelante, está otra línea de autos libres. En la Avenida Falcón, en plena redoma con sentido Morón- Pequiven existe una línea de taxi por puestos que conducen hacia Pequiven, Venepal y Boca de Yaracuy. En el mismo trayecto, a escasos metros (hasta la Morenera), está el paradero de autobuses que dirigen hacia todo el Estado Falcón culminando en la ciudad de Coro. En sentido inverso (Pequiven- Morón), ahora empezando desde el grupo residencial Reina Cedeño, comienzan a estacionarse las busetas con destino Valencia, dejando un pequeño espacio libre (frente a Morapan) para el aparcamiento de autos privados. Seguidamente a éste está otra línea de taxis (también bastante antigua) hasta el vértice donde culmina la Avenida Falcón comienza la Avenida Yaracuy en flecha direccional hacia San Felipe.
Finalmente, iniciándose la calle Plaza, en sentido- Redoma de Morón, ya se ha colocado otra línea de autos libres por la parte izquierda y por la parte derecha, está la parada oficial de las auto busetas con destino a Valencia (frente al Comercial Magallanes), estos aparcamientos se prolongan doblando hacia la derecha (y a veces hacia la izquierda también) congestionando la calle Ayacucho del Centro de Morón donde reina el señorío de las busetas.
Adicionalmente al aparcamiento intenso y extenso de los vehículos de transporte públicos en la encrucijada y los sectores adyacentes, existe otro asunto que agrava el problema y es el que los comerciantes y particulares también se han dado a la tarea de colocar frente a sus negocios o casas anuncios o avisos con estructuras metálicas que prohíben el estacionamiento de autos frente a los mismos o en sus adyacencias unos los hacen por motivos de cargas y descargas de mercancías, otros simplemente porque les da la gana.
De tal manera que esta problemática del transporte publico es generadora de un caos y de desorden permanente en el sector, pero además vulnera los derechos de los ciudadanos de a pie y de los particulares que desean estacionarse en el centro de la ciudad para hacer sus compras y otras diligencias pertinentes. Ya los turistas y viajeros optan por desviarse por las diferentes variantes y callejones para evitar las tremendas colas que se hacen en la encrucijada de Morón, esto por supuesto, afecta a los comerciantes locales. Este problema incide hasta en las relaciones interpersonales puesto que he observado los comportamientos y alterados de chóferes y colectores cuando alguien desprevenidamente les invade "su espacio", es de hacer notar que el espacio es de todos y si bien ellos tienen todo el derecho a trabajar libremente, los ciudadanos también tenemos derecho a la libre circulación por espacios que son comunes o de dominio colectivo.
Corresponde a la municipalidad, ordenar y reconstruir el espacio urbano disponible para que las relaciones de convivencia entre los ciudadanos no se deteriore, a la vez para que se preste un buen servicio publico de transporte urbano y extraurbano y también para que los habitantes de Morón y los visitantes podamos disfrutar de un espacio organizado digno de ser vivido a plenitud.
¿Que hacer? ¿Que soluciones aportamos? pues bien, en las discusiones y conversaciones que hemos tenido en la comisión especial designada por el Concejo Municipal para estudiar y presentar y proyecto de ordenanza para regular y controlar la problemática urbana del transito automotor, la cual está presidida por el concejal Heriberto Ramírez, la Sindico Municipal Dra. Leonora González, El Cronista de la Ciudad, los Asesores Jurídicos Dra. Elba Tovar Salas, Dr. Wilfredo Capielo, se han planteado las siguientes soluciones:
1. Obviamente la solución definitiva y eficaz es la culminación del Terminal de pasajeros de Morón que desconcentraría y reduciría enormemente los volúmenes de unidades del transporte publico aparcado o en circulación en el centro de la ciudad.
2. Pero mientras esto ocurra es necesario tomar acciones para aliviar y descongestionar la encrucijada como lo son la eliminación de la redoma central y la colocación de semáforos, adicionalmente un nuevo diseño de la isla central.
3. Abrir la antigua entrada hacia el centro de Morón a la altura de la calle la San José que permita a los vehículos que se dirijan hacia el centro de Morón, Santa Ana, Santa Rita, Banco Obrero, etc. tomar esa vía alterna y así evitar pasar por la encrucijada.
4.Realizar un trabajo de ingeniería para abrir la calle o callejón Junín (El Bolsillo) en un solo sentido que conduzca hacia la avenida principal con flecha hacia Puerto Cabello.
5. reordenar el casco histórico de la ciudad mediante una nueva nomenclatura, señalización o flechado que permita una mejor movilización vehicular.
6. dejar los mayores espacios libres disponibles para el aparcamiento de autos particulares de dimensiones pequeñas para lo cual se revisaran las ordenanzas vigentes sobre catastros, derechos de frente y otros afines para determinar la potestad del comerciante o habitante sobre la prohibición de estacionamiento temporal frente a los locales o casas, que en muchos casos (ejemplo la Av. Falcón) logran obstruir un canal de circulación libre de las avenidas.
7. otra propuesta a mediano y largo plazo, es la construcción de un nuevo puente sobre el río Morón que ampliaría las posibilidades de bifurcación del tráfico automotor.
8. estamos concientes que existe un nuevo diseño para la nueva autopista hacia la región central la cual podría resolver en parte el problema, pero Morón requiere de soluciones urgentes.
"No hay que llorar la muerte de un viajero, hay que llorar la muerte de un camino"
El pasado 21 de mayo se cumplieron seis décadas (60 años) de la desaparición física del bardo cumanés Andrés Eloy Blanco, el llamado "poeta del pueblo" por las generaciones de venezolanos que le sucedieron. Su muerte ocurrió en México, donde se encontraba exiliado por la dictadura Perezjimenista, en un fatal accidente de tránsito en el año 1955, tenía 59 años de edad. Había nacido en la ciudad de Cumana, Estado Sucre, en una céntrica casona de La Calle Sucre N° 79, hoy declarada patrimonio cultural de Venezuela y convertida en museo de la ciudad y casa de la cultura. Sus primeros estudios los realiza en su tierra natal para luego trasladarse a Caracas donde obtiene el título de abogado (UCV). A los 19 años gana el primer premio en los juegos florales de Caracas con su poema "Canto a la Espiga y al Arado" y ya publica versos en el diario El Universal. Con 23 años de edad gana un concurso internacional promovido por el rey español Alfonso XIII con su obra "Canto a España" que lo catapulta a la cima de la popularidad en su país y le da reconocimiento como poeta a nivel internacional. Andrés Eloy es una de las personalidades más apasionantes y auténticas del pensamiento venezolano, poeta, escritor, periodista, político parlamentario, humorista, orador, cuentista, dramaturgo. En él se realiza un tipo de intelectual distinto y fecundo. Fue un hombre comprometido con su tiempo, con su pueblo y con su tierra. La Voz del Cronista "No hay que llorar la muerte de un viajero, hay que llorar la muerte de un camino" Fue además un hombre de cárceles, confinamientos, exilios. De su paso por La Rotunda y el Castillo Libertador o San Felipe de Puerto Cabello salieron los originales de "Barco de Piedra" y "Baedeker 2000". También algunos de los poemas más representativos de "Poda". En el campo de la política tuvo una brillante y trascendente actuación, desde su elección de Concejal por la Parroquia de San Juan (1937). Presidente de la Asamblea Nacional Constituyente (1946) y Ministro de Relaciones Exteriores. La obra poética de Andrés Eloy Blanco está llena de sentencias visionarias como esa de que "A Venezuela el hijo grande se le muera afuera", puesto que con su muerte acaecida en Cuernavaca, México, donde estaba exiliado, un 21 de mayo de 1955, certifica o corrobora la validez de ese aforismo. De igual forma en "Canto a los hijos" el poeta expone: "no hay que llorar la muerte de un viajero, hay que llorar la muerte de un camino". Esto le encaja perfectamente a él, aunque su muerte fue llorada en su tiempo en demasía, ya no se llora, y su camino no se llora porque no ha Andrés Eloy Blanco. muerto, su camino está vivo y abierto a las nuevas generaciones que emprenden el camino de la lucha social y la poesía. Puedo afirmar sin temor a equivocarme - ya que no soy especialista en literatura - que este poeta fue un romántico por encima de otras tendencias literarias, que evolucionó hacia el vanguardismo de la época con un profundo matiz de la reivindicación social sin perder la esencia originaria de su entorno y del aporte hispánico a nuestro mestizaje. Sin embargo, el experto Juan Lizcano, en un juicio más certero sobre su estilo, lo pinto así, "por lo tanto Andrés Eloy Blanco no fue un renovador de la lírica venezolana sino un continuador de estilos y maprocedentes del romanticismo, del modernismo, del mal llamado postmodernismo, del cancionero popular, de las formas preceptivas tradicionales. neras Por otra parte tampoco parece haberle interesado las teorías poéticas, la crítica del lenguaje, el carácter de los escritores y de los movimientos", en cuanto a la personalidad del poeta, Liscano apunta: "Este hombre es, ante que político o poeta, un hombre de bien. Un hombre que cree en la pureza de las formas y del fondo más que ángel; caballero sin tacha y sin reproche, leal juglar. El ensayista Jesús Torres Rivero al respecto afirma lo siguiente: "con las obras de José Antonio Ramos Sucre y Poda de Andrés Eloy Blanco culmina, excepcionalmente, el ejercicio poético románticos de Venezuela y que con el "Canto a España" su autor inicia una vertiente poética que, sin perder de vista las tradiciones literarias españolas-hispanoamericanas... incorpora ejercicios vanguardistas". Recuerdo que conmemoramos en Morón el centenario del nacimiento del poeta (1996) con un hermoso y vistoso discurso del poeta José Joaquín Burgos en una sesión solemne del Concejo Municipal. Por allá quedó, en un rincón del sector de Fundamorón una plazoleta y un busto del poeta en completo anonimato ya que carecía de una placa de identificación, los transeuntes pasaban y decían ¿Quién es ese señor? El gran poeta parece cavilar en su bronce mientras el vigor de su poesía le resiste al olvido. Hoy en día ese busto ha desaparecido. Este busto del poeta del pueblo fue gestionado por nuestra amiga Mireya Soto, ojala pudiéramos rescatarlo al igual que otras obras del Municipio, porque el poeta no ha muerto, tal como lo dijera León Felipe frente al féretro del cumanés: ¡Aquí no ha muerto nadie! /Al que vamos a enterrar es un poeta/Esta tendido pero no está muerto/ ¿Esta mudo? ¡No está mudo! /Un muerto no habla ni canta.../ y este poeta sigue hablando / y cantando/. Todo gran poeta sigue hablando y cantando/ después del salto mortal/ ¡No está muerto! Escuche a este cronista todos los domingos de 8 a 9 am en el programa "Crónicas en domingo" por la emisora caribeña mil am. De Kensys Barcenas: "doy como perdido el día cuándo no aprendo, ni enseño nada".
VIERNES 26 DE SEPTIEMBRE DE 2008
Quién es el Prof. Alexis Coello
Para Morón, Alexis Coello no es solamente su cronista, también el hombre público que se dio a conocer exitosamente con la juventud estudiosa del litoral carabobeño como docente de las ciencias sociales, principalmente en el Liceo Ambrosio Plaza, y el luchador social que se desempeñó durante una década como concejal, porque llevó permanentemente en el corazón la imagen de su terruño con la inquietud del que conoce su espacio y los procesos de cambios que le imprimen su gente.
Para él es claro que los espacios son dinámicos y sujetos a transformaciones permanentes producidas por fuerzas internas y externas: la económica, la social, la política y la ideológica se entremezclan para generar condiciones históricas determinadas. Como docente, licenciado, profesor en Ciencias Sociales egresado de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, cursó sus estudios en el pedagógico de Maracay, posee la formación, la base conceptual, que le permite estar permanentemente en un proceso de adquisición de conocimientos y experimentar con los mismos para obtener otros nuevos y así asumir cabalmente los roles que como ciudadano ha venido desempeñando.
La historia no esta reñida con la economía, la sociología, la política, la investigación, o la poesía, al contrario, las absorbe y las hace suya como ciencia madre de todas las ciencias. Las crónicas más lejanas de la historia las cantaron en versos los trovadores; la mayoría de esas crónicas no tuvieron autor determinado, por ello las llamaron anónimas. Mas, no era que no tenía nombre propio, ese autor no estaba visible, era que el autor no tenía nombre propio, ese autor era el Pueblo que por boca de sus rapsodas cantaban y contaban la historia de su vida poblada de hazañas, de hechos heróicos, era una forma sencilla, sintética, de narrar los hechos históricos de manera amena para cautivar la atención de propios y extraños, de jóvenes y de viejos. Alexis Coello sume en la práctica y perfectamente el rol de cronista de Morón, ucando hace registro del acontecer de San Francisco del Valle de Morón desde 1811 cuando se incorpora a Puerto Cabello y por consiguiente a Carabobo, e indaga y da a conocer los más transcendentales hechos históricos anteriores como lo dejó plasmado de manera sintetizada en su “Evolución Cronológica Morenseâ€, insertando en su columna Desde Morón, en el diario Noti Tarde y posteriormente publicado en “Cronicas desde Morónâ€; a la vez que relata como la génesis del Municipio Juan José Mora es Nirgua, una de las once jurisdicciones que conformaban la provincia de Venezuela. Desde 1997 cuando fue seleccionado por el Concejo Municipal y asumió el histórico compromiso de Cronista de Morón, ha venido caracterizando paulatinamente en lo neohistórico, económico, social, y todo el quehacer humano, y como lo dijo acertadamente el poeta José Joaquín Burgos “con pasión y diligencia para que la memoria moronentse no se diluya en la fugacidad ni se borre de la conciencia de las nuevas generacionesâ€.
Al nuevo mundo llegaron los llamados Cronistas de Indias y la Corona española le dio singular importancia a la crónica en sus dominios de ultramar, interesados como estaban los monarcas de conocer la realidad geográfica, topográfica, eclesiástica, social, económica y de cualquier otro aspecto en lo que ellos llamaban Indias Occidentales, incluso el Rey Felipe II instituyó la función de cronista Mayor. Con el tiempo no hubo más cronista mayor en forma individual porque la Real Academia de la Historia asumió el papel a perpetuidad.
En Venezuela, en la época contemporánea hemos contado con ilustres cronistas, entre ellos citemos a Arístides Rojas, Tulio Febres Cordero, José Domingo Tejera, Mario Briceño Iragorry, al valenciano cronista de Caracas, Enrique Bernardo Núñez; y se ha establecido en forma definitiva el cargo de Cronista Oficial, existente hoy en ciudades y pueblos con pasado memorable. Es el caso de Morón con un espacio históricamente caracterizado por su condición de encrucijada en el centro norte costero del país, entre el mar Caribe y la montaña de la costa, con caminos que se cruzan hacia todos los destinos nacionales, también lugar de hechos históricos venezolanos importantes, donde se ha hecho y se hace historia y que el cronista ha podido rescatar y dar a conocer con profunda identificación, con la vehemencia del que quiere hacerlo, además acompañado der rigor científico de quien tiene la formación acadçemica especializada para la investigación, el análisis, comprensión, valorización y evaluación temporoespacial.
Nacido en la península de Paraguaná, en el cercano estado Falcón, desde los cinco años se hizo en Morón de la formación que le permitió ingresar al Liceo Nacional Miguel Peña en Puerto Cabello, en escalada hacia la universidad en la ciudad de Maracay en procura de la formación académica, punto de partida del proceso intelectual que transita como docente, cronista y luchador social. A partir de 1984 y durante una década se desempeñó como concejal del municipio Juan José Mora, tiempo de conocer y palpar directamente la realidad de su entorno, conocer profundamente la gente, sus características fundamentales; es el tiempo de transitar, revisar, conocer todo su espacio local y su problemática; de caminar los lugares, barriadas y sitios, los recovecos menos accesibles, pero alcanzando la profunda identificación y terruño, que supo analizar y conocer mejor, cada vez con mayor profundidad en la medida en que se constituyó en estudioso del recién creado municipio Juan José Mora, en 1981, para lo cual el desempeño docente en las ciencias sociales y las actividades académicas extra cátedra le proporcionan base afectiva y científica para un cabal desempeño intelectual.
En 1995 publica “Morónâ€, que constituye un aporte importante en lo histórico, geográfico, y económico para los estudiantes y docentes identificados con la metodología que permite mostrar al medio local como ejemplo o muestra de las características de una localidad frente a todo el país. Pero también para todos los carabobeños y venezolanos que quieren acercarse y conocer este punto nodal de la geografía venezolana, con sus significativos hechos históricos y acontecer económico de importancia nacional, de sus gentes, costumbres y tradiciones.
Dos años más tarde publica “Pinceladas en el Tiempo†donde recopila trabajos de investigación que ha realizado a la par de su ejercicio docente como Asesor de la Sociedad Bolivariana de la Unidad Educativa Ambrosio Plaza, y para cumplir responsabilidades como Orador en sesión solemne del Concejo Municipal morense en las efemérides del 12 de octubre del año 1996. Vale señalar que la lectura de estos materiales nos enfrenta con el historiador que manejando y señalando una bibliografía específica nos ubica con ideas y reflexiones muy esclarecedoras de los procesos históricos abordados como la cultura de Venezuela en los siglos XVIII y XIX, las ideas pedagógicas del Libertador y el enfrentamiento entre mitos y realidad de la trascendental fecha del 12 de octubre de 1492.
Ese mismo año 1997 es seleccionado por la cámara edilicia como Cronista de la ciudad de Morón, y su vida de hombre público se enrumba de manera inequívoca al servicio de su comunidad cumpliendo cabalmente con la recopilación, selección y puesta a la luz pública de la hasta ese momento inexistente crónica de Morón. Dedicando la primera edición a la Virgen de Santa Ana como patrimonio religioso de los morenses inicia la publicación de “Morón, Ayer y Hoy†señalando que el propósito específico es ir difundiendo las crónicas y los acontecimientos más relevantes suscitados en el ámbito del municipio Juan José Mora. En la publicación, se encuentran reseñados variadísimos aspectos de la vida de Morón; desde la nota religiosa, la constante incursión en lo geográfico e histórico, la problemática ecológica, las efemérides, los personajes históricos, los personajes populares, reseñas de eventos estudiantiles y deportivos, el acontecer científico.
Todo tiene su espacio en la publicación que se mantuvo durante varios años dando así fiel cumplimiento a su identificación de ayer y hoy, respaldado siempre con un buen material fotográfico que permitió rescatar los cambios espaciales más importantes de Morón.
A finales del año 2000 publica “Desde Morónâ€, constituyendose en la primera edición de sus crónicas publicadas en el diario Noti Tarde, donde queda plasmada una extraordinaria recopilación del proceso histórico y de todo el acontecer morense, sin lugar a dudas sus páginas permiten evidenciar el importante rescate que hace el cronista Alexis Coello para dejar escrita la historia del pueblo y para el pueblo de Morón y todo Mora desde sus históricas luchas épicas, hasta los casos más pintorescos, pero todo escrito con gran naturalidad, como partícipe de todo lo narrado; elementos que sumados a su condición de historiador, entre otros atributos, le permiten ser Miembro de la Asociación de Escritores del Estado Carabobo.
Realizó, en “su†universidad, la Upel, durante un año, un importante curso de “Actualización de Cronistasâ€, que a la par de su constante preparación académica le otorgan una gran potencialidad para una mayor y cada vez mejor producción intelectual, tal como cursar en la Universidad de Carabobo, Maestría en Historia de Venezuela, y culminar felizmente con la Tesis “La Erradicación de la Malaria y el Crecimiento Sociodemográfico de Morón†, con la mención “Publicación†en el año 2003, con la excelencia que permite la publicación de “Morón, Auge y Caída del Paludismo en Venezuelaâ€, también publica en 2005 “Voces y Caminosâ€, este luchador social, cronista y educador que ha sido considerado como Gran Comendador, en 1ª clase en su municipio; tiene 2ª clase de Mérito al Trabajo; 3ª clase “27 de Junioâ€, importante condecoración como educador.
Alexis Coello, luchador social, cronista y educador que se incorporó recientemente como miembro de la Academia de Historia de Carabobo, constituye un excelente ejemplo de identificación profunda con todo su entorno, en el que se formó e hizo familia desempeñando variados roles de ciudadano y que no ha dejado de evolucionar y crecer intelectualmente al punto de estar actualmente cursando un Doctorado en Educación en la ULAC, Universidad Latinoamericana y del Caribe, es un digno e insigne representante de los educadores del litoral carabobeño y de Venezuela cuando nos proponemos recordar y celebrar el sesenta y dos aniversario del decreto del Presidente Isaías Medina Angarita que estableció la celebración del “Día del Maestro†el 15 de enero de cada año como homenaje permanente a los educadores venezolanos.
Libro Crónicas desde Morón - Población Flotante
Morón es un punto nodal. Su ubicación estratégica ha sido el factor de su crecimiento. Es un polo de atracción poblacional por su parque industrial y por su accesibilidad, más bien es un lugar de transeúntes. ¿Quién no ha pasado por Morón alguna vez? Es un pueblo de bienvenidas y despedidas. El poeta José Joaquín Burgos nos lo pinta impecablemente de esta manera: "Morón es una ventana abierta al mar y a la montaña al mismo tiempo. Una encrucijada desde la cual arrancan caminos hacia rumbos de siempre, tendidos a la falda de serranías de entrañas mágicas, trono de María Lianza, o por la propia costa, rumbo al cielo fakoniano, o, después de El Palito, atravesando el abra de las Trincheras para llegar al corazón populoso de Carabobo. Pero más que esa simple referencia paisajística, Morón es también una encrucijada en el tiempo. Una esquina de la historia venezolana, un espacio vital..".
También Miguel Elias Dao, cronista de Puerto Cabello, sostiene que "El pueblo (de Morón) es una encrucijada de caminos, rutas que parecen abrazos extendidos para una bienvenida". De modo que no ha sido ajena a su desarrollo la estupenda situación geográfica de Morón. Esta ha incidido en las grandes inversiones del área que a la vez ha sido una causa de los asentamientos provisionales de pobladores que terminada su relación de trabajo regresan a su lugar de origen.
En realidad son una incertidumbre las cifras oficiales de la población moronense. El último censo oficial (1991) estuvo colmado de tantas fallas e irregularidades que no resulta valedero considerar esas cifras en rigor sino más bien tomarlas como simples referencias. Este censo le dio un poco menos de cincuenta mil habitantes al municipio, cantidad que dista mucho de la realidad. Estimamos que la población actual debe ubicarse entre los sesenta y setenta mil habitantes, claro está, no hemos tomado en cuenta el alto volumen de población flotante para estas estimaciones.
La población flotante está compuesta por gente de residencia temporal en el municipio, por los trabajadores a destajo que vuelven a sus hogares (fuera del municipio) cuando concluye su contrato laboral, por trabajadores fijos de las empresas que residen en Yaracuy, Falcón o Valencia, por altos empleados, trabajadores clasificados, gerentes que sólo tienen a Morón como un centro de trabajo y nada más. Ningún gerente de las empresas importantes de la zona vive en Morón. Y los profesionales, empleados medios y altos cuando adquieren mayor relevancia y mayor poder adquisitivo se marchan a Valencia. Pareciera que Morón no fuese digno de acogerlos como huéspedes.
Hubo otro tipo de población flotante o transeúnte. Fue el transeúnte que se marchó en vientre o en matriz. En las décadas de los 70 y 80 se produjo un fenómeno curioso en Morón. Repentinamente comenzaron a aparecer mujeres de tez blanca y mejillas rojizas que fueron empleadas unas en bares y restaurantes de la localidad, y otras devinieron en meretrices. Su rara belleza las convirtió en un punto de atracción para los picaflores y galanes, pero fundamentalmente para los dueños de negocios y allegados. Incluso se habilitaron flotas de vehículos particulares para hacer el transporte de las muchachas desde las entrañas del estado Bannas hasta Morón. Todos querían ser los primeros al bate. Algunas de ellas desconocían el destino que les esperaba. Casi siempre los carros adrede se descomponían en el transcurso del viaje (desparecían por arte de magia las bobinas, bujías, etc.), por lo que había que hacer un alto en el camino, allí se consagraba la pérdida del himen o el primero marcaba ya su territorio de dominio.
Una vez establecidas en su faena laboral, las muchachas gozaban de todos los privilegios y atenciones, los admiradores pululaban por doquier (más de uno se quedó limpio), pero siempre había los jefes, los preferidos, los que mandaban por aquello de que chequera mata galán". Había un reciclaje de mujeres, un constante renovar. Unas iban, otras venían y en definitiva desaparecieron del escenario moronense en la década de los 90. Hoy sabemos de fuente fidedigna que existe en el estado Bannas un barrio bautizado con el nombre Los hijos de Morón, poblado fundamentalmente por los herederos o emigrantes en vientre producto de aquellos amores de las damas barinesas con los galanes de Morón. En esta colonia de moronenses en Barinas son comunes los apellidos García, Pereira, Da Silva, Moreno, Abreu, Martínez, y otros que se me escapan.
En la Casa de la Cultura de Morón se bautizará libro "La otra mitad de uno"
Morón, marzo 28 (José Trovat).- Para mañana viernes en las instalaciones de la Casa de la Cultura del municipio Juan José Mora, se bautizará el libro "La Otra Mitad de Uno", obra escrita por el padre Luis "Moro" Parada, acto en el que se darán cita diversas personalidades del mundo literario, etc. La información la ofreció el cronista de la ciudad de Morón, Alexis Coello, quien especificó que la comisión de cultura, presidida por la concejal, Gloria Rumbo y la Diócesis de Puerto Cabello, aunaron esfuerzos para realizar esa actividad. Coello, especificó que el acto servirá para resaltar las virtudes intelectuales de "nuestro párroco, Luis Parada, quien escribió un hermoso poemario que lleva por título la "Otra Mitad de Uno", a través del cual expresa un sentimiento romántico, no desde el punto de vista religioso, sino más bien de la esencia del hombre, como individuo. Es un trabajo bibliográfico muy hermoso que resalta, entre otras cosas, el amor al prójimo y destaca la sensibilidad social". Reencuentro de poetas De conformidad a lo planteado, Coello, destacó que en el acto de mañana viernes 30 de marzo, acudirán numerosos poetas del Estado Carabobo, quienes honrarán con su presencia esa ceremonia, Alexis Coello, cronista de Morón, invitó a la colectividad mañana viernes a la Casa de la Cultura al bautizo del libro "La otra mitad de uno", escrito por el padre Luis Parada. entre los que destaca el padrino del libro el connotado poeta Juan Arengo y José Joaquín Burgos, por lo que extendió la invitación a la colectividad en general para que apoyen al padre Luis Parada, párroco de la ciudad de Morón para de este modo rendirle un homenaje al sacerdote. Al respecto, el historiador local expresó "que es una obra, que nosotros, como representantes de la comisión de cultura y cronista de la ciudad puedo afirmar que resalta nuestros valores culturales y en el caso de Morón, desafortunadamente no hay una producción literaria numerosa como existe en otras partes, y estas cosas debemos estimularlas y promocionarlas para que en un futuro podamos contar con intelectuales y poetas, como el padres Luis Parada", dijo Alexis Coello. Foto: Rafael Reyes
Morón y su Evolución (II)
La localidad de Morón se ubica en la sección nor-occidental del litoral carabobeño; en un espacio bordeado al norte por el mar Caribe y por el sur con la vertiente septentrional de la cordillera de la costa, lo que ha moldeado sus tierras planas en una franja longitudinal que se estrecha hacia el este (su punto máximo en el río Sanchón) y se abre en forma de abanico hacia el oeste, donde la montaña se aleja del mar para darle paso a la planicie.
Desde el punto de vista político-administrativo, Morón integra la región central, pertenece al estado Carabobo y se constituyó como capital del municipio Juan José Mora a partir de la resolución de la Asamblea Legislativa de este estado, según lo publicado en la gaceta oficial de fecha del 13 de agosto de 1981 Esta decisión conilevó a la modificación de la anterior ley de división político-territorial del estado que databa del 4 de agosto de 1971, rompiendo así un vínculo de subordinación políticoadministrativo de Morón con respecto a puerto cabello que venía desde 1811, como consta en el título de la ciudad otorgado a este último.
Sin embargo, Urama siguió perteneciendo a la jurisdicción de Nirgua y luego al cantón de Montalbán.
La vigente ley de división político-territorial del estado Carabobo precisa los linderos del municipio Juan José Mora de la siguiente manera: Norte: el mar Caribe, desde la boca del río Yaracuy hasta la desembocadura del río Sanchón.
Sur: las cumbres de la cordillera de la costa, donde se encuentra las filas La Justa, Rica y Temerla, cabecera de los ríos Morón, Sanchón, Alpargatón y Urama, en los límites con el municipio Bejuma.
Este: el río Sanchón desde las cumbres mencionadas hasta su desembocadura en el mar.
O éste: la quebrada el fraile siguiendo su descarga en el río Taria y de ahí a su encuentro con el río Yaracuy, en plena línea divisoria entre los estados Carabobo y Yaracuy.
Hacia el oeste la parroquia Morón se deslinda de la de Urama por la quebrada de Sanguijuela.
"Morón es una ventana abierta al mar y a la montaña al mismo tiempo.
Una encrucijada desde la cual arrancan caminos hacia rumbos de siempre, tendidos a la falda de serranías de entrañas mágicas Trono de María Lionza; o por la propia costa rumbo al cielo Falconiano, o, después de El Palito atravesando el abra de las trincheras para llegar al corazón populoso de Carabobo.
Pero más que esa simple referencia paisajística, Morón es también un encrucijada en el tiempo.
Una esquina en la historia venezolana, un espacio vital" (José Joaquín Burgos).
VIERNES 26 DE SEPTIEMBRE DE 2008
Quién es el Prof. Alexis Coello
Para Morón, Alexis Coello no es solamente su cronista, también el hombre público que se dio a conocer exitosamente con la juventud estudiosa del litoral carabobeño como docente de las ciencias sociales, principalmente en el Liceo Ambrosio Plaza, y el luchador social que se desempeñó durante una década como concejal, porque llevó permanentemente en el corazón la imagen de su terruño con la inquietud del que conoce su espacio y los procesos de cambios que le imprimen su gente.
Para él es claro que los espacios son dinámicos y sujetos a transformaciones permanentes producidas por fuerzas internas y externas: la económica, la social, la política y la ideológica se entremezclan para generar condiciones históricas determinadas. Como docente, licenciado, profesor en Ciencias Sociales egresado de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, cursó sus estudios en el pedagógico de Maracay, posee la formación, la base conceptual, que le permite estar permanentemente en un proceso de adquisición de conocimientos y experimentar con los mismos para obtener otros nuevos y así asumir cabalmente los roles que como ciudadano ha venido desempeñando.
La historia no esta reñida con la economía, la sociología, la política, la investigación, o la poesía, al contrario, las absorbe y las hace suya como ciencia madre de todas las ciencias. Las crónicas más lejanas de la historia las cantaron en versos los trovadores; la mayoría de esas crónicas no tuvieron autor determinado, por ello las llamaron anónimas. Mas, no era que no tenía nombre propio, ese autor no estaba visible, era que el autor no tenía nombre propio, ese autor era el Pueblo que por boca de sus rapsodas cantaban y contaban la historia de su vida poblada de hazañas, de hechos heróicos, era una forma sencilla, sintética, de narrar los hechos históricos de manera amena para cautivar la atención de propios y extraños, de jóvenes y de viejos. Alexis Coello sume en la práctica y perfectamente el rol de cronista de Morón, ucando hace registro del acontecer de San Francisco del Valle de Morón desde 1811 cuando se incorpora a Puerto Cabello y por consiguiente a Carabobo, e indaga y da a conocer los más transcendentales hechos históricos anteriores como lo dejó plasmado de manera sintetizada en su “Evolución Cronológica Morenseâ€, insertando en su columna Desde Morón, en el diario Noti Tarde y posteriormente publicado en “Cronicas desde Morónâ€; a la vez que relata como la génesis del Municipio Juan José Mora es Nirgua, una de las once jurisdicciones que conformaban la provincia de Venezuela. Desde 1997 cuando fue seleccionado por el Concejo Municipal y asumió el histórico compromiso de Cronista de Morón, ha venido caracterizando paulatinamente en lo neohistórico, económico, social, y todo el quehacer humano, y como lo dijo acertadamente el poeta José Joaquín Burgos “con pasión y diligencia para que la memoria moronentse no se diluya en la fugacidad ni se borre de la conciencia de las nuevas generacionesâ€.
Al nuevo mundo llegaron los llamados Cronistas de Indias y la Corona española le dio singular importancia a la crónica en sus dominios de ultramar, interesados como estaban los monarcas de conocer la realidad geográfica, topográfica, eclesiástica, social, económica y de cualquier otro aspecto en lo que ellos llamaban Indias Occidentales, incluso el Rey Felipe II instituyó la función de cronista Mayor. Con el tiempo no hubo más cronista mayor en forma individual porque la Real Academia de la Historia asumió el papel a perpetuidad.
En Venezuela, en la época contemporánea hemos contado con ilustres cronistas, entre ellos citemos a Arístides Rojas, Tulio Febres Cordero, José Domingo Tejera, Mario Briceño Iragorry, al valenciano cronista de Caracas, Enrique Bernardo Núñez; y se ha establecido en forma definitiva el cargo de Cronista Oficial, existente hoy en ciudades y pueblos con pasado memorable. Es el caso de Morón con un espacio históricamente caracterizado por su condición de encrucijada en el centro norte costero del país, entre el mar Caribe y la montaña de la costa, con caminos que se cruzan hacia todos los destinos nacionales, también lugar de hechos históricos venezolanos importantes, donde se ha hecho y se hace historia y que el cronista ha podido rescatar y dar a conocer con profunda identificación, con la vehemencia del que quiere hacerlo, además acompañado der rigor científico de quien tiene la formación acadçemica especializada para la investigación, el análisis, comprensión, valorización y evaluación temporoespacial.
Nacido en la península de Paraguaná, en el cercano estado Falcón, desde los cinco años se hizo en Morón de la formación que le permitió ingresar al Liceo Nacional Miguel Peña en Puerto Cabello, en escalada hacia la universidad en la ciudad de Maracay en procura de la formación académica, punto de partida del proceso intelectual que transita como docente, cronista y luchador social. A partir de 1984 y durante una década se desempeñó como concejal del municipio Juan José Mora, tiempo de conocer y palpar directamente la realidad de su entorno, conocer profundamente la gente, sus características fundamentales; es el tiempo de transitar, revisar, conocer todo su espacio local y su problemática; de caminar los lugares, barriadas y sitios, los recovecos menos accesibles, pero alcanzando la profunda identificación y terruño, que supo analizar y conocer mejor, cada vez con mayor profundidad en la medida en que se constituyó en estudioso del recién creado municipio Juan José Mora, en 1981, para lo cual el desempeño docente en las ciencias sociales y las actividades académicas extra cátedra le proporcionan base afectiva y científica para un cabal desempeño intelectual.
En 1995 publica “Morónâ€, que constituye un aporte importante en lo histórico, geográfico, y económico para los estudiantes y docentes identificados con la metodología que permite mostrar al medio local como ejemplo o muestra de las características de una localidad frente a todo el país. Pero también para todos los carabobeños y venezolanos que quieren acercarse y conocer este punto nodal de la geografía venezolana, con sus significativos hechos históricos y acontecer económico de importancia nacional, de sus gentes, costumbres y tradiciones.
Dos años más tarde publica “Pinceladas en el Tiempo†donde recopila trabajos de investigación que ha realizado a la par de su ejercicio docente como Asesor de la Sociedad Bolivariana de la Unidad Educativa Ambrosio Plaza, y para cumplir responsabilidades como Orador en sesión solemne del Concejo Municipal morense en las efemérides del 12 de octubre del año 1996. Vale señalar que la lectura de estos materiales nos enfrenta con el historiador que manejando y señalando una bibliografía específica nos ubica con ideas y reflexiones muy esclarecedoras de los procesos históricos abordados como la cultura de Venezuela en los siglos XVIII y XIX, las ideas pedagógicas del Libertador y el enfrentamiento entre mitos y realidad de la trascendental fecha del 12 de octubre de 1492.
Ese mismo año 1997 es seleccionado por la cámara edilicia como Cronista de la ciudad de Morón, y su vida de hombre público se enrumba de manera inequívoca al servicio de su comunidad cumpliendo cabalmente con la recopilación, selección y puesta a la luz pública de la hasta ese momento inexistente crónica de Morón. Dedicando la primera edición a la Virgen de Santa Ana como patrimonio religioso de los morenses inicia la publicación de “Morón, Ayer y Hoy†señalando que el propósito específico es ir difundiendo las crónicas y los acontecimientos más relevantes suscitados en el ámbito del municipio Juan José Mora. En la publicación, se encuentran reseñados variadísimos aspectos de la vida de Morón; desde la nota religiosa, la constante incursión en lo geográfico e histórico, la problemática ecológica, las efemérides, los personajes históricos, los personajes populares, reseñas de eventos estudiantiles y deportivos, el acontecer científico.
Todo tiene su espacio en la publicación que se mantuvo durante varios años dando así fiel cumplimiento a su identificación de ayer y hoy, respaldado siempre con un buen material fotográfico que permitió rescatar los cambios espaciales más importantes de Morón.
A finales del año 2000 publica “Desde Morónâ€, constituyendose en la primera edición de sus crónicas publicadas en el diario Noti Tarde, donde queda plasmada una extraordinaria recopilación del proceso histórico y de todo el acontecer morense, sin lugar a dudas sus páginas permiten evidenciar el importante rescate que hace el cronista Alexis Coello para dejar escrita la historia del pueblo y para el pueblo de Morón y todo Mora desde sus históricas luchas épicas, hasta los casos más pintorescos, pero todo escrito con gran naturalidad, como partícipe de todo lo narrado; elementos que sumados a su condición de historiador, entre otros atributos, le permiten ser Miembro de la Asociación de Escritores del Estado Carabobo.
Realizó, en “su†universidad, la Upel, durante un año, un importante curso de “Actualización de Cronistasâ€, que a la par de su constante preparación académica le otorgan una gran potencialidad para una mayor y cada vez mejor producción intelectual, tal como cursar en la Universidad de Carabobo, Maestría en Historia de Venezuela, y culminar felizmente con la Tesis “La Erradicación de la Malaria y el Crecimiento Sociodemográfico de Morón†, con la mención “Publicación†en el año 2003, con la excelencia que permite la publicación de “Morón, Auge y Caída del Paludismo en Venezuelaâ€, también publica en 2005 “Voces y Caminosâ€, este luchador social, cronista y educador que ha sido considerado como Gran Comendador, en 1ª clase en su municipio; tiene 2ª clase de Mérito al Trabajo; 3ª clase “27 de Junioâ€, importante condecoración como educador.
Alexis Coello, luchador social, cronista y educador que se incorporó recientemente como miembro de la Academia de Historia de Carabobo, constituye un excelente ejemplo de identificación profunda con todo su entorno, en el que se formó e hizo familia desempeñando variados roles de ciudadano y que no ha dejado de evolucionar y crecer intelectualmente al punto de estar actualmente cursando un Doctorado en Educación en la ULAC, Universidad Latinoamericana y del Caribe, es un digno e insigne representante de los educadores del litoral carabobeño y de Venezuela cuando nos proponemos recordar y celebrar el sesenta y dos aniversario del decreto del Presidente Isaías Medina Angarita que estableció la celebración del “Día del Maestro†el 15 de enero de cada año como homenaje permanente a los educadores venezolanos.
Andrés Eloy Blanco
Desapercibido paso un aniversario mas (el 112) del nacimiento del gran poeta Cumanés, denominado por muchos el “Poeta del pueblo venezolanoâ€. Efectivamente, un seis de agosto de 1896 vio la luz por primera vez en una céntrica casona de la calle Sucre Nº 79 hoy declarado patrimonio de Venezuela, convertida en museo de la ciudad y casa de la cultura.
Sus primeros estudios los realiza en su tierra natal para luego trasladarse a Caracas donde obtiene el titulo de abogado (UCV). A los 19 años gana el primer premio en los juegos florales de Caracas con su poema “Canto a la Espiga y al Arado†y ya publica versos en el diario Universal. Con 23 años de edad gana un concurso internacional promovido por el rey español Alfonso XIII con su obra “Canto a España†que lo catapulta a la cima de la popularidad en su país y le da reconocimiento como poeta a nivel internacional.
Andrés Eloy es una de las personalidades más apasionantes y autenticas del pensamiento venezolano, poeta, escritor, periodista, político parlamentario, humorista, orador, cuentista, dramaturgo. En él se realiza un tipo de intelectual distinto y fecundo. Fue un hombre comprometido con su tiempo, con su pueblo y con su tierra.
Fue además un hombre de cárceles, con financiamientos exilios. De su paso por La Rotunda y el Castillo Libertador o San Felipe de Puerto Cabello salieron los originales de “Barco de Piedra†y “Baedeker 2000â€. También algunos de los poemas más representativos de “Podaâ€. En el campo de la política tuvo una brillante y trascendente actuación, desde su elección de Concejal por la Parroquia de San Juan (1937), Diputado al Congreso Nacional (1939), Presidente de la Asamblea Nacional Constituyente (1946) y Ministro de Relaciones Exteriores.
La obra poética de Andrés Eloy Blanco esta llena de sentencias visionarias como esa de que “A Venezuela el hijo grande se le muera afueraâ€, puesto que con su muerte acaecida en Cuernavaca, México, donde estaba exiliado, un 21 de mayo de 1955, certifica o corrobora la validez de ese aforismo.
Puedo afirmar sin temor a equivocarme – ya que no soy especialista en literatura, habría de preguntarle al poeta Arnaldo Jiménez – que este bardo cumanés fue un romántico por encima de otras tendencias literarias que evoluciono hacia el vanguardismo de la época con un profundo matiz de la reivindicación social sin perder la esencia originaria de su entorno y del aporte hispánico a nuestro mestizaje.
El ensayista Jesús Torres Rivero al respecto afirma lo siguiente: “…con las obras de José Antonio Ramos Sucre y Poda de Andrés Eloy Blanco culmina, excepcionalmente, el ejercicio poético románticos en Venezuela y que con el “Canto a España†su autor inicia una vertiente poética que, sin perder de vista las tradiciones literarias españolas-hispanoamericanas… incorpora ejercicios vanguardistas..â€
De igual forma en “Canto a los hijos el poeta expone: “no hay que llorar la muerte de un viajero, hay que llorar la muerte de un caminoâ€. Esto le encaja perfectamente a él, aunque su muerte fue llorada en su tiempo en demasía, ya no se llora, y su camino no se llora porque no ha muerto, su camino este vivo y abierto a las nuevas generaciones que emprenden el camino de la lucha social y la poesía.
Recuerdo que conmemoramos en Morón el centenario de el nacimiento de Poeta (1996) con un hermoso y vistoso discurso del poeta José Joaquín Burgos en una sesión solemne del Concejo Municipal. Por allá quedo, en un rincón del sector de Fundamorón una plazoleta y un busto del poeta en completo anonimato ya que carece de una placa de identificación, los transeúntes pasan y dicen ¿Quién es ese señor? El gran poeta parece cavilar en su bronce mientras el vigor de su poesía le resiste al olvido.
Gracias a Mireya Soto se dispone de ese busto del poeta en la localidad, y que hoy debemos resucitarlo al igual que con otras plazas del Municipio, porque el poeta no ha muerto, tal como lo dijera León Felipe frente al féretro del cumanés: ¡Aquí no ha muerto nadie! Al que vamos a enterrar es un poeta. Está tendido pero no esta muerto. ¿Esta mudo? ¡No esta mudo! Un muerto no habla ni canta.. y este poeta sigue hablando y cantando. Todo gran poeta sigue hablando y cantando, des pues del salto mortal ¡no esta muerto!
Discurso de incorporación a la Academia de Historia
He considerado pertinente tratar un tema relativamente reciente de nuestra historia contemporánea para mi incorporación como miembro correspondiente a esta prestigiosa academia. Los temas de la paz no interesan a la historia parodiando a un ilustre historiador venezolano. Pero el paludismo no es un yema de la paz, es un tema de la guerra, sólo que esta guerra no se libra entre el mismo genero sino entre el hombre y una plaga, y los protagonistas no son militares sino civiles.
Esta batalla estuvo a punto de perderla el ejercito del hombre, e incluso sus bajas fueron incalculables; media Venezuela estaba arrasada por los autores de la malaria, en nuestro Estado Carabobo la situación no era diferente, las muerte sembraba la desesperanza y la tristeza, sin embargo, en un pueblucho, en un apartado rinconcito de este estado se oyeron los primeros disparos químicos que hirieron de muerte a la numerosa legión de diminutos y poderosos enemigos. Sí, honorables académicos se pagó un precio muy alto en las vidas de tantos venezolanos hasta llegar a la victoria final.
Esta victoria final se inició en Morón – pueblo que me honra con ser su cronista - “cuando se disparó la primera descarga contra el general paludismo y su ejercito de puñales amarrillos†parafraseando a nuestro amigo, el poeta José Joaquín Burgos.
Oigamos entonces una breve reseña sobre esta batalla no convencional.
MORON Y EL ENCUENTRO CON EL PALUDISMO
La malaria era una afección esparcida por las tierras bajas de todo el territorio nacional. Desde los llanos de Barinas y Apure hasta el Delta Amacuro, en bocas del Orinoco; desde San Félix de Guayana hasta los Valles de la Cordillera de la Costa, desde la Hoya del Lago de Maracaibo hasta Aragua de Maturín. Eran 600.000 kilómetros cuadrados de zona contaminada de los 914.000 del territorio venezolano. Habían pueblos y ciudades que eran emblemáticos de la Venezuela con malaria como Ortiz, Parapara, el Distrito de Obispos en Barinas ¿Por qué se escogió Morón para el inicio de la lucha antimalárica?
Se podrá afirmar que fue determinante para la selección de Morón durante la fase inicial de la lucha antimalárica la opinión favorable del doctor Enrique Tejera, entonces presidente del Estado Carabobo. Se indicará que la propuesta del doctor Tejera fue respetada por el nuevo gobierno y especialmente por el nuevo presidente del Estado Carabobo, doctor Manuel García, hecho que también es vinculante, pero ¿acaso no estaba todo el estado Carabobo padeciendo, desde principio del siglo XX, la penosa ruina del paludismo?
El doctor Fabián de Jesús Díaz, en su obra “Vida e Historia de la Medicina en la Provincia†(1.966), expresa lo siguiente:
La morbilidad de la zona era comandada por el paludismo, cuyas exacerbaciones anuales solían concluir con la entrada y salida de las lluvias. La insalubridad de la mayoría de los barrios de la ciudad era producto de las aguas estancadas, de la ausencia total de obras de drenaje, pavimentación y colección de aguas fluviales. La acción providente del estado se reducía, casi sistemáticamente, la distribución de sellos y papeletas de quinina.
El arraigo del mal en el territorio carabobeño era tan evidente que en 1.909, el inspector general de higiene pública señala en un informe que “El Paludismo continua produciendo estragos en nuestra población rural†(ibidem). La malaria en Carabobo era la primera causa de muerte, allí estaba la población más afectada según reporta el doctor Díaz, Ahora en su obra Luís Pérez Carreño (1.966):
Se encontraba mayoritariamente en los sectores del sur de Valencia, había una prevalencia de atacados hacia el sur de la ciudad, en los Municipios de Santa Rosa y Candelaria, donde predominaba la maleza, las aguas sin corriente, la vivienda insana, y la insalubridad ambiental. Los mismos factores, así como una igual y hasta mayor incidencia, regía para las parroquias y vecindarios foráneos: Tocuyito, Los Guayos, Flor Amarillo, La Loma, etc.
La propagación de la malaria llegó a producir un estado mental de preocupación permanente extendida en la opinión general de la población, e incluso en los facultativos, que pasaron a diagnosticar como paludismo cualquier otra enfermedad que presentara síntomas parecidos, y no hacerlo era ir contra el sentido común. El paludismo se encontraba larvado o supuestamente estaba latente, o indirectamente vinculado a otras afecciones. El doctor Pérez Carreño manifestó en una oportunidad que:
“El primer día de la pirexia, entre nosotros –lo de rigor, lo práctico- es referir a la malaria el desequilibrio orgánico y desde luego surge la indicación de la quinina; por que pensar en cualquier otra dolencia es siempre aventurado y en muchos casos es peligroso†(ibidem).
Esta es una de las razones por las cuales las estadísticas de la mortalidad por causa del paludismo es aproximada o imprecisa porque muchas muertes que fueron ocasionadas por otras enfermedades se le atribuían a la malaria y como la elaboración de las actas de defunciones eran potestad de los jefes civiles muchas veces los juicios podían haber sido equivocados:
El paludismo hasta marzo de 1.936 era diagnosticado por el jefe civil u otra persona representativa del poder civil. Pocas veces llegaba el diagnostico médico. Y ya sabemos que para personas no profesionales y de no regular cultura, el paludismo representaba un síndrome anémico cualquiera, sea anquilostomatico o de hambre simplemente (Bengoa y Lecanda, 1.980,169).
Y continúa Bengoa y Lecanda con el tema:
Es curioso observar en el medio rural el porcentaje tan enorme de diagnósticos profanos que hacen de mortalidad por paludismo y tisis. Todo enfermo anímico y raquítico (muchas veces de hambre) es diagnosticado de una de esas dos enfermedades. Por todo ello, a partir de marzo de 1.936, en que ya los diagnósticos eran mayormente de responsabilidad médica bajó tanto la mortalidad por paludismo (ibidem).
No es del todo cierto que a partir de 1.936 sean los médicos o, en el caso del paludismo sea la División de Malariología los que certifiquen las causas de la mortalidad; sobre todo en los pueblos del interior de la república continuaron los jefes civiles haciendo los diagnósticos hasta bien entrado el siglo XX, pudiéndose afirmar que estos siguieron en su labor de diagnósticos sobre todo en los sectores rurales, y sí la mortalidad de los registros de la División de Malariología (1.936), como apunta Bengoa y Lecanda, entonces los resultados no son imputables a diagnósticos errados sino a la verdadera acción emprendida por los erradicadores de la malaria.
El espacio geográfico de Puerto Cabello fue históricamente muy afamado por sus infecciones palúdicas. El General Rafael Urdaneta en 1.813 y el General Páez en 1.822, se quejaban por las menguas de sus ejércitos a consecuencia de las “pestes de calenturas endémicas†o “fiebres malignasâ€.
LA ENFERMEDAD DE LA COSTA
Al oeste de la ciudad de Puerto Cabello se encuentra el pueblo de Morón. Codazzi, en la segunda mitad del siglo XIX refiere que “tan sólo cerca de la costa se encuentra un temple malsano, en las montañas que bañan el Morón, el Alpargatón y el Urama hasta el Yaracuy†(1.960, 393). El sector de Morón ya era reconocido y no precisamente por buenas referencias, el paludismo era el atributo de la costa: “en los suburbios de Puerto Cabello se practica un poblamiento basado en la extracción de sal. Las principales salinas se extienden al oeste de la ciudad. Son áreas malsanas y los salineros están agobiados por el paludismo denominado en esta comarca enfermedad de la costa†(Cunill Grau, 1.987,348). De tal manera que también en la zona de Morón el paludismo era “histórico†ya que tenía una vieja tradición en el área desde tiempos desconocidos favorecido por las condiciones ambientales de clima y topografía. En Morón convergieron una serie de factores como el que explica el cronista Marín: “en cuanto a Morón, el caso es explicable, tierras bajas, situadas casi al nivel del mar, con aguas estancadas por todas partes, era un lugar propicio para la proliferación de los zancudos transmisores del paludismo. El mal se iba intensificando en forma implacable. No había manera de evitarlo†(1.971,25)
Es pertinente continuar con las palabras casi dramáticas del cronista Marín, pero que en realidad pintaban un cuadro de desesperación y angustia:
Se había roto el equilibrio ecológico: el número de sus defunciones era superior al de sus nacimientos. La muerte estaba en acecho por todas partes. Su población disminuía de una manera vertiginosa. Para 1.945, esta se había reducido a 800 habitantes, y no se piense que eran habitantes alegres, contentos de vivir, optimistas del futuro. Nada de eso. Veían un futuro cada vez más tenebroso, algunos de ellos preferían emigrar a otros lugares aún cuando para esto tuvieran que romper los nexos sentimentales que los ligaban al pequeño rincón geográfico donde habían vivido siempre. En esto no hay exageración alguna. El cuadro era sobrio. La funesta y trágica endemia de la malaria se había apoderado de toda la zona. Decir paludismo. Era tanto como decir desolación y muerte (Ibidem).
Las aseveraciones de Marín son muy respetables, pero es importante analizar algunas apreciaciones de la cita del cronista Marín en la búsqueda de mayor objetividad.
El cenco oficial de 1.941, anterior a la aplicación del DDT en Morón, denota un decrecimiento de su población. De 1.933 habitantes (censo de 1.936) la población se redujo a 1.795, es decir perdió 138 habitantes (7,13%) en cinco años. Se diría que el porcentaje es insignificante sino fuera porque la población en general aumentó en ese quinquenio; en el país se incrementó en 486.424 venezolanos, en Carabobo en 19.315 personas. En todos los distritos del Estado Carabobo creció, excepto en Puerto Cabello, donde decreció y específicamente en Morón ¿Cuál fue la causa de la baja de la población Móronense? Probablemente debido a las muertes por malaria y a las consecuentes emigraciones.
Los libros de defunciones de Morón fueron consultados en la prefectura de la localidad para verificar el número de Muertes, la edad de los difuntos y la causa de la muerte. En relación a los registros de las causas de las muertes en realidad no están avalados por profesionales de la medicina y se ha tomado el criterio que aquellas muertes reseñadas como “fiebreâ€, “fiebre cerebralâ€, “fiebre biliosaâ€, etc. Se han incluido como decesos palúdicos por corresponderse estas descripciones con los síntomas más aparentes de la malaria, aunque ello puede inducir al error debido a que otras enfermedades también pueden presentar esta pirexia.
En el quinquenio, (1.936-1.941) el número de defunciones en Morón (355) supera al de nacimientos (335) y del total de ellas el 45 por ciento (161) murieron de paludismo, es decir, de cada dos personas uno moría por ese mal. La curva de las defunciones se cruza con la de nacimientos en 1.940, sigue en alza en 1.941 para colocarse por debajo de los nacimientos en 1.942 y 1.943, vuelve a ascender en 1.944 superando de nuevo las defunciones a los nacimientos. En 1.940 ocurrió la diferencia más sustancial a favor de la mortalidad (91 a 41), en el mismo año las muertes por paludismo (48) es superior al total de nacimientos (41).
Otro elemento que hay que considerar es que en Morón como área endémica, los decesos por paludismo recaen fundamentalmente sobre los individuos con menor capacidad de memoria inmunológica, es decir en aquellas que no han tenido tiempo de adquirirla, en este caso en los infantes. En el segmento 1.936-1945 la mortalidad en los menores de diez años es sumamente alta, la mitad de los difuntos son niño. Proporcionalmente, en el decenio 1.940-1.950, el 53,5 por ciento del total de las personas murieron antes de los diez años, con una mayor suma en los menores de tres años de edad. Fallecían un promedio de treinta y dos niños anuales. De esa alta mortalidad infantil murieron de paludismo en el lapso, 1.936-1.941, el 49,76 por ciento del total general de las defunciones por causa de la malaria el 61,27 por ciento eran niños menores de 10 años.
Una cantidad importante de personas abandonaron el lugar por temor a contraer la enfermedad o fueron tras la búsqueda de mejorar sus condiciones materiales de vida, aquí dejaron el terruño que no les ofrecía perspectivas de progreso por el abatimiento económico de la zona, aunque ello significara romper con los vínculos afectivos como bien lo dijo el cronista Marín, resulta ilustrativo una anécdota del poeta Gottberg:
Otro peón contaba la experiencia de un ganadero de Guarico que regresaba para el hato El Punzón, después de un tiempo en Caracas. Llegado a una que fuere una población floreciente, quizás Ortiz, ya en el atardecer de una pesada jornada de viaje, halló el pueblo desierto. Solo encontró un anciano en el quicio de una puerta. Cuando el viajero le preguntó que había sucedido en el pueblo, el otro, sacando fuerza de la tristeza le respondió: la gente se fue huyéndole al paludismo y los que se quedaron por que se murieron - y que hace usted allí.- esperando la muerte. Contestó, fatalista el vecino (1.987,32)
No puede estar alegre alguien que este esperando la muerte ni otros cuyo medio social sea la desolación y la tragedia. Los 1.975 habitantes que tenía Morón en 1.941, según el censo oficial, se redujeron a 800, datos del cronista Marín. Para el año de 1.945, fecha del rociamiento del DDT, la población bajó a 311 de acuerdo a las palabras de Berti (1.997) “su población 311 habitantes enflaquecidos por la fiebre en 80 ranchos desvencijadosâ€, no es posible tener una cifra oficial de los habitantes de Morón para 1.945, pues es sabido que después del censo de 1.941, se realizó el de 1.950, cinco años después del rociamiento. Sin embargo, es seguro que la población siguió descendiendo en el periodo de 1.942-1.945, aunque las cuotas de natalidad y mortalidad del sector, no ofrecen una diferencia holgada y es solo en 1.944 cuando las defunciones exceden los nacimientos en un número de 18 personas. Para llegar a las sumas poblacionales que aportan Marín (800) y Berti (311) hubo que producirse una emigración en masa de mórenses hacia otros lugares.
Lamentablemente los libros de defunciones consultados en la prefectura de Morón, no contienen los motivos de las muertes de los fallecidos entre 1.942 y 1.946, porque allí se hubiese podido conocer el grado de incidencia malárica en esos cuatro años. Al no tener valores específicos de ese periodo se deben tomar forzosamente los informes disponibles. El paludismo ha debido ser en Morón tan grave en los años que preceden la utilización del insecticida, puesto que de lo contrario no se hubiese seleccionado este pueblo a nivel nacional existiendo otras localidades dramáticamente afectadas por el mal. Es por ello que se debe buscar el alcance y las características de la enfermedad; Berti, en cuanto a Morón señala:
Se criaban los zancudos vectores más peligrosos de Venezuela… existían las tres especies de parásitos causantes de la malaria: maligna o “económicaâ€, benigna y cuartana; bazos grandes con índices esplénicos del 99%. De cada mil personas morían 49 por años… (había) una escuela con 70 niños desnutridos y enfermos (1.997, 48).
Morón compuesto por ranchos de paja y bahareque rodeados de estanques de agua y lagunas por todas partes y un medio social miserable constituía un foco formidable para la proliferación de los zancudos transmisores, convirtiendo así el poblado en un núcleo de endemia palúdica. La localidad Móronense estaba casi al borde del colapso en el primer lustro de la década de los cuarenta, la muerte rondaba en los caminos y en las casas dispersas sus moradores acusaban el martirio de este mal.
De manera pues que había que empezar por Morón la campaña dedetizadora que pondría fin al paludismo en Venezuela.
La organización del evento programado para el día dos de diciembre estuvo a cargo del Ingeniero Gerardo González, jefe del servicio de fomento anti-malarico dependencia de la sección de ingeniería antimalarica de la división de malariología.
La cuadrilla número uno era la encargada de ejecutar el primer rociamiento en un rancho del pueblo de Morón. Esta cuadrilla era comandada por Levi Borges, el primer guarda jefe, y José Manuel Contreras, el guarda – operador; además formaban parte de esta cuadrilla los rociadores Francisco Solórzano, Valentín Gutiérrez, Juan García y Francisco Gutiérrez.
Ese dos de diciembre era día domingo, era un día de feria para Venezuela. Porque cuando “Levi Borges : Guarda jefe de la primera cuadrilla de dedetizadores, llamó a la puerta de un rancho de bahareque y techo de palmas, en el Municipio Moró, estaba comenzando para Venezuela una nueva etapa de profundas transformaciones†(Gottberg, 1.987, 56).
El primer rancho rociado con DDT por la cuadrilla número uno era de Melecio Castillo y María Pacheco, para ello se utilizó el DDT de grado técnico al 100 por ciento y polvo humedecido al 50 por ciento. El rociamiento debía ser completo y muy cuidadoso, lo suficientemente rociada la vivienda con el insecticida para que la acción residual durara por el tiempo previsto; debían hacerse nuevos rociamientos cada tres meses.
Estuvieron presentes en este hito de la historia contemporánea de Venezuela, aparte de los ya nombrados, las siguientes personalidades: El doctor Arnoldo Gabaldón, el Ingeniero Arturo Luís Berti, el doctor Manuel García, presidente del Estado Carabobo, Ricardo Montilla, presidente del estado Guarico, el doctor Manuel Salvador Barreto, malariólogo de Puerto Cabello, el doctor Lacenio Guerrero, medico jefe de la zona II de Malariología del estado Carabobo, el Ingeniero Rafael Sardi y el doctor Antonio Gómez Marcano de la sección de actividades médicas.
En el lugar donde se encontraba el rancho desvencijado rociado con DDT se construyó unas décadas después. – Inaugurado el dos de diciembre de 1.955 – un obelisco con un redondel de piedra donde yace al pie del mismo en una cama también de piedra, un Anópheles muerto construido en metal. Este monumento fue construido por iniciativa del Club de Leones de Valencia.
Desde el primer rociamiento en Morón “se pasó a 55 cuadrillas en 1.948 y a 96 en 1.952, efectuando un considerable número de rociamientos intradomiciliario; en efecto, durante el periodo de 1.945 – 1.994 fueron realizados un total de 24.121 rociamientos†(Guerrero y Borges, 1.995, 11).
La acción de los deditazadores se extendió de Carabobo al Estado Aragua, de allí pasó a otras zonas de fuerte incidencia palúdica como las tierras regadas por el Río Orinoco. En 1.947 el rociamiento se llevó a cabo en el extenso territorio comprendido entre Puerto Ayacucho y la desembocadura del Orinoco en el actual Estado Delta Amacuro.
SEÑORES
MUCHAS GRACIAS…………….
BIBLIOGRAFIA
Bengoa y Lecanda, J. M. (1.980). MEDICINA SOCIAL EN EL MEDIO RURAL VENEZOLANO. (Reedición de la versión original de 1.940) Valencia. Universidad de Carabobo. Facultad de Ciencias de la Salud.
Berti, L. A. (1.997). ARNOLDO GABALDON. Caracas. Ediciones del Congreso de la República, Imprenta Nacional.
Codazzi, A. (1.960). OBRAS ESCOGIDAS. Caracas. Ediciones del Ministerio de Educación. Biblioteca Venezolana de Cultura. Dirección de Cultura y Bellas artes.
Cunill Grau, P. (1.987). GEOGRAFIA DEL POBLAMIENTO VENEZOLANO EN EL SIGLO XIX. Caracas. Ediciones de la Presidencia de la República.
Díaz, F. (1.966). Dr. LUIS PEREZ CARREÑO. (1.866 – 1.966). Valencia. Publicaciones del Concejo Municipal de Valencia. Talleres gráficos de París en América, S. A.
________ (1.966) VIDA E HISTORIA DE LA MEDICINA EN LA PROVINCIA. Ediciones del Ejecutivo del Estado Carabobo.
Gottberg, C. (1.987). IMAGEN Y HUELLA DE ARNOLDO GABALDON. Caracas. Editorial INTERFUNDACIONES.
Guerrero, L. y Borges. (1.998). ARNOLDO GABALDON, UN PROCER CIVIL. Maracay. Editorial El Aragüeño.
Marín, A. (1.971). MORON AVE FENIX DE CARABOBO. Valencia. Ediciones de la PETROQUIMICA.
O. C. E. I. CENSO GENE
Discurso de incorporación a la Academia de Historia
He considerado pertinente tratar un tema relativamente reciente de nuestra historia contemporánea para mi incorporación como miembro correspondiente a esta prestigiosa academia. Los temas de la paz no interesan a la historia parodiando a un ilustre historiador venezolano. Pero el paludismo no es un yema de la paz, es un tema de la guerra, sólo que esta guerra no se libra entre el mismo genero sino entre el hombre y una plaga, y los protagonistas no son militares sino civiles.
Esta batalla estuvo a punto de perderla el ejercito del hombre, e incluso sus bajas fueron incalculables; media Venezuela estaba arrasada por los autores de la malaria, en nuestro Estado Carabobo la situación no era diferente, las muerte sembraba la desesperanza y la tristeza, sin embargo, en un pueblucho, en un apartado rinconcito de este estado se oyeron los primeros disparos químicos que hirieron de muerte a la numerosa legión de diminutos y poderosos enemigos. Sí, honorables académicos se pagó un precio muy alto en las vidas de tantos venezolanos hasta llegar a la victoria final.
Esta victoria final se inició en Morón – pueblo que me honra con ser su cronista - “cuando se disparó la primera descarga contra el general paludismo y su ejercito de puñales amarrillos†parafraseando a nuestro amigo, el poeta José Joaquín Burgos.
Oigamos entonces una breve reseña sobre esta batalla no convencional.
MORON Y EL ENCUENTRO CON EL PALUDISMO
La malaria era una afección esparcida por las tierras bajas de todo el territorio nacional. Desde los llanos de Barinas y Apure hasta el Delta Amacuro, en bocas del Orinoco; desde San Félix de Guayana hasta los Valles de la Cordillera de la Costa, desde la Hoya del Lago de Maracaibo hasta Aragua de Maturín. Eran 600.000 kilómetros cuadrados de zona contaminada de los 914.000 del territorio venezolano. Habían pueblos y ciudades que eran emblemáticos de la Venezuela con malaria como Ortiz, Parapara, el Distrito de Obispos en Barinas ¿Por qué se escogió Morón para el inicio de la lucha antimalárica?
Se podrá afirmar que fue determinante para la selección de Morón durante la fase inicial de la lucha antimalárica la opinión favorable del doctor Enrique Tejera, entonces presidente del Estado Carabobo. Se indicará que la propuesta del doctor Tejera fue respetada por el nuevo gobierno y especialmente por el nuevo presidente del Estado Carabobo, doctor Manuel García, hecho que también es vinculante, pero ¿acaso no estaba todo el estado Carabobo padeciendo, desde principio del siglo XX, la penosa ruina del paludismo?
El doctor Fabián de Jesús Díaz, en su obra “Vida e Historia de la Medicina en la Provincia†(1.966), expresa lo siguiente:
La morbilidad de la zona era comandada por el paludismo, cuyas exacerbaciones anuales solían concluir con la entrada y salida de las lluvias. La insalubridad de la mayoría de los barrios de la ciudad era producto de las aguas estancadas, de la ausencia total de obras de drenaje, pavimentación y colección de aguas fluviales. La acción providente del estado se reducía, casi sistemáticamente, la distribución de sellos y papeletas de quinina.
El arraigo del mal en el territorio carabobeño era tan evidente que en 1.909, el inspector general de higiene pública señala en un informe que “El Paludismo continua produciendo estragos en nuestra población rural†(ibidem). La malaria en Carabobo era la primera causa de muerte, allí estaba la población más afectada según reporta el doctor Díaz, Ahora en su obra Luís Pérez Carreño (1.966):
Se encontraba mayoritariamente en los sectores del sur de Valencia, había una prevalencia de atacados hacia el sur de la ciudad, en los Municipios de Santa Rosa y Candelaria, donde predominaba la maleza, las aguas sin corriente, la vivienda insana, y la insalubridad ambiental. Los mismos factores, así como una igual y hasta mayor incidencia, regía para las parroquias y vecindarios foráneos: Tocuyito, Los Guayos, Flor Amarillo, La Loma, etc.
La propagación de la malaria llegó a producir un estado mental de preocupación permanente extendida en la opinión general de la población, e incluso en los facultativos, que pasaron a diagnosticar como paludismo cualquier otra enfermedad que presentara síntomas parecidos, y no hacerlo era ir contra el sentido común. El paludismo se encontraba larvado o supuestamente estaba latente, o indirectamente vinculado a otras afecciones. El doctor Pérez Carreño manifestó en una oportunidad que:
“El primer día de la pirexia, entre nosotros –lo de rigor, lo práctico- es referir a la malaria el desequilibrio orgánico y desde luego surge la indicación de la quinina; por que pensar en cualquier otra dolencia es siempre aventurado y en muchos casos es peligroso†(ibidem).
Esta es una de las razones por las cuales las estadísticas de la mortalidad por causa del paludismo es aproximada o imprecisa porque muchas muertes que fueron ocasionadas por otras enfermedades se le atribuían a la malaria y como la elaboración de las actas de defunciones eran potestad de los jefes civiles muchas veces los juicios podían haber sido equivocados:
El paludismo hasta marzo de 1.936 era diagnosticado por el jefe civil u otra persona representativa del poder civil. Pocas veces llegaba el diagnostico médico. Y ya sabemos que para personas no profesionales y de no regular cultura, el paludismo representaba un síndrome anémico cualquiera, sea anquilostomatico o de hambre simplemente (Bengoa y Lecanda, 1.980,169).
Y continúa Bengoa y Lecanda con el tema:
Es curioso observar en el medio rural el porcentaje tan enorme de diagnósticos profanos que hacen de mortalidad por paludismo y tisis. Todo enfermo anímico y raquítico (muchas veces de hambre) es diagnosticado de una de esas dos enfermedades. Por todo ello, a partir de marzo de 1.936, en que ya los diagnósticos eran mayormente de responsabilidad médica bajó tanto la mortalidad por paludismo (ibidem).
No es del todo cierto que a partir de 1.936 sean los médicos o, en el caso del paludismo sea la División de Malariología los que certifiquen las causas de la mortalidad; sobre todo en los pueblos del interior de la república continuaron los jefes civiles haciendo los diagnósticos hasta bien entrado el siglo XX, pudiéndose afirmar que estos siguieron en su labor de diagnósticos sobre todo en los sectores rurales, y sí la mortalidad de los registros de la División de Malariología (1.936), como apunta Bengoa y Lecanda, entonces los resultados no son imputables a diagnósticos errados sino a la verdadera acción emprendida por los erradicadores de la malaria.
El espacio geográfico de Puerto Cabello fue históricamente muy afamado por sus infecciones palúdicas. El General Rafael Urdaneta en 1.813 y el General Páez en 1.822, se quejaban por las menguas de sus ejércitos a consecuencia de las “pestes de calenturas endémicas†o “fiebres malignasâ€.
LA ENFERMEDAD DE LA COSTA
Al oeste de la ciudad de Puerto Cabello se encuentra el pueblo de Morón. Codazzi, en la segunda mitad del siglo XIX refiere que “tan sólo cerca de la costa se encuentra un temple malsano, en las montañas que bañan el Morón, el Alpargatón y el Urama hasta el Yaracuy†(1.960, 393). El sector de Morón ya era reconocido y no precisamente por buenas referencias, el paludismo era el atributo de la costa: “en los suburbios de Puerto Cabello se practica un poblamiento basado en la extracción de sal. Las principales salinas se extienden al oeste de la ciudad. Son áreas malsanas y los salineros están agobiados por el paludismo denominado en esta comarca enfermedad de la costa†(Cunill Grau, 1.987,348). De tal manera que también en la zona de Morón el paludismo era “histórico†ya que tenía una vieja tradición en el área desde tiempos desconocidos favorecido por las condiciones ambientales de clima y topografía. En Morón convergieron una serie de factores como el que explica el cronista Marín: “en cuanto a Morón, el caso es explicable, tierras bajas, situadas casi al nivel del mar, con aguas estancadas por todas partes, era un lugar propicio para la proliferación de los zancudos transmisores del paludismo. El mal se iba intensificando en forma implacable. No había manera de evitarlo†(1.971,25)
Es pertinente continuar con las palabras casi dramáticas del cronista Marín, pero que en realidad pintaban un cuadro de desesperación y angustia:
Se había roto el equilibrio ecológico: el número de sus defunciones era superior al de sus nacimientos. La muerte estaba en acecho por todas partes. Su población disminuía de una manera vertiginosa. Para 1.945, esta se había reducido a 800 habitantes, y no se piense que eran habitantes alegres, contentos de vivir, optimistas del futuro. Nada de eso. Veían un futuro cada vez más tenebroso, algunos de ellos preferían emigrar a otros lugares aún cuando para esto tuvieran que romper los nexos sentimentales que los ligaban al pequeño rincón geográfico donde habían vivido siempre. En esto no hay exageración alguna. El cuadro era sobrio. La funesta y trágica endemia de la malaria se había apoderado de toda la zona. Decir paludismo. Era tanto como decir desolación y muerte (Ibidem).
Las aseveraciones de Marín son muy respetables, pero es importante analizar algunas apreciaciones de la cita del cronista Marín en la búsqueda de mayor objetividad.
El cenco oficial de 1.941, anterior a la aplicación del DDT en Morón, denota un decrecimiento de su población. De 1.933 habitantes (censo de 1.936) la población se redujo a 1.795, es decir perdió 138 habitantes (7,13%) en cinco años. Se diría que el porcentaje es insignificante sino fuera porque la población en general aumentó en ese quinquenio; en el país se incrementó en 486.424 venezolanos, en Carabobo en 19.315 personas. En todos los distritos del Estado Carabobo creció, excepto en Puerto Cabello, donde decreció y específicamente en Morón ¿Cuál fue la causa de la baja de la población Móronense? Probablemente debido a las muertes por malaria y a las consecuentes emigraciones.
Los libros de defunciones de Morón fueron consultados en la prefectura de la localidad para verificar el número de Muertes, la edad de los difuntos y la causa de la muerte. En relación a los registros de las causas de las muertes en realidad no están avalados por profesionales de la medicina y se ha tomado el criterio que aquellas muertes reseñadas como “fiebreâ€, “fiebre cerebralâ€, “fiebre biliosaâ€, etc. Se han incluido como decesos palúdicos por corresponderse estas descripciones con los síntomas más aparentes de la malaria, aunque ello puede inducir al error debido a que otras enfermedades también pueden presentar esta pirexia.
En el quinquenio, (1.936-1.941) el número de defunciones en Morón (355) supera al de nacimientos (335) y del total de ellas el 45 por ciento (161) murieron de paludismo, es decir, de cada dos personas uno moría por ese mal. La curva de las defunciones se cruza con la de nacimientos en 1.940, sigue en alza en 1.941 para colocarse por debajo de los nacimientos en 1.942 y 1.943, vuelve a ascender en 1.944 superando de nuevo las defunciones a los nacimientos. En 1.940 ocurrió la diferencia más sustancial a favor de la mortalidad (91 a 41), en el mismo año las muertes por paludismo (48) es superior al total de nacimientos (41).
Otro elemento que hay que considerar es que en Morón como área endémica, los decesos por paludismo recaen fundamentalmente sobre los individuos con menor capacidad de memoria inmunológica, es decir en aquellas que no han tenido tiempo de adquirirla, en este caso en los infantes. En el segmento 1.936-1945 la mortalidad en los menores de diez años es sumamente alta, la mitad de los difuntos son niño. Proporcionalmente, en el decenio 1.940-1.950, el 53,5 por ciento del total de las personas murieron antes de los diez años, con una mayor suma en los menores de tres años de edad. Fallecían un promedio de treinta y dos niños anuales. De esa alta mortalidad infantil murieron de paludismo en el lapso, 1.936-1.941, el 49,76 por ciento del total general de las defunciones por causa de la malaria el 61,27 por ciento eran niños menores de 10 años.
Una cantidad importante de personas abandonaron el lugar por temor a contraer la enfermedad o fueron tras la búsqueda de mejorar sus condiciones materiales de vida, aquí dejaron el terruño que no les ofrecía perspectivas de progreso por el abatimiento económico de la zona, aunque ello significara romper con los vínculos afectivos como bien lo dijo el cronista Marín, resulta ilustrativo una anécdota del poeta Gottberg:
Otro peón contaba la experiencia de un ganadero de Guarico que regresaba para el hato El Punzón, después de un tiempo en Caracas. Llegado a una que fuere una población floreciente, quizás Ortiz, ya en el atardecer de una pesada jornada de viaje, halló el pueblo desierto. Solo encontró un anciano en el quicio de una puerta. Cuando el viajero le preguntó que había sucedido en el pueblo, el otro, sacando fuerza de la tristeza le respondió: la gente se fue huyéndole al paludismo y los que se quedaron por que se murieron - y que hace usted allí.- esperando la muerte. Contestó, fatalista el vecino (1.987,32)
No puede estar alegre alguien que este esperando la muerte ni otros cuyo medio social sea la desolación y la tragedia. Los 1.975 habitantes que tenía Morón en 1.941, según el censo oficial, se redujeron a 800, datos del cronista Marín. Para el año de 1.945, fecha del rociamiento del DDT, la población bajó a 311 de acuerdo a las palabras de Berti (1.997) “su población 311 habitantes enflaquecidos por la fiebre en 80 ranchos desvencijadosâ€, no es posible tener una cifra oficial de los habitantes de Morón para 1.945, pues es sabido que después del censo de 1.941, se realizó el de 1.950, cinco años después del rociamiento. Sin embargo, es seguro que la población siguió descendiendo en el periodo de 1.942-1.945, aunque las cuotas de natalidad y mortalidad del sector, no ofrecen una diferencia holgada y es solo en 1.944 cuando las defunciones exceden los nacimientos en un número de 18 personas. Para llegar a las sumas poblacionales que aportan Marín (800) y Berti (311) hubo que producirse una emigración en masa de mórenses hacia otros lugares.
Lamentablemente los libros de defunciones consultados en la prefectura de Morón, no contienen los motivos de las muertes de los fallecidos entre 1.942 y 1.946, porque allí se hubiese podido conocer el grado de incidencia malárica en esos cuatro años. Al no tener valores específicos de ese periodo se deben tomar forzosamente los informes disponibles. El paludismo ha debido ser en Morón tan grave en los años que preceden la utilización del insecticida, puesto que de lo contrario no se hubiese seleccionado este pueblo a nivel nacional existiendo otras localidades dramáticamente afectadas por el mal. Es por ello que se debe buscar el alcance y las características de la enfermedad; Berti, en cuanto a Morón señala:
Se criaban los zancudos vectores más peligrosos de Venezuela… existían las tres especies de parásitos causantes de la malaria: maligna o “económicaâ€, benigna y cuartana; bazos grandes con índices esplénicos del 99%. De cada mil personas morían 49 por años… (había) una escuela con 70 niños desnutridos y enfermos (1.997, 48).
Morón compuesto por ranchos de paja y bahareque rodeados de estanques de agua y lagunas por todas partes y un medio social miserable constituía un foco formidable para la proliferación de los zancudos transmisores, convirtiendo así el poblado en un núcleo de endemia palúdica. La localidad Móronense estaba casi al borde del colapso en el primer lustro de la década de los cuarenta, la muerte rondaba en los caminos y en las casas dispersas sus moradores acusaban el martirio de este mal.
De manera pues que había que empezar por Morón la campaña dedetizadora que pondría fin al paludismo en Venezuela.
La organización del evento programado para el día dos de diciembre estuvo a cargo del Ingeniero Gerardo González, jefe del servicio de fomento anti-malarico dependencia de la sección de ingeniería antimalarica de la división de malariología.
La cuadrilla número uno era la encargada de ejecutar el primer rociamiento en un rancho del pueblo de Morón. Esta cuadrilla era comandada por Levi Borges, el primer guarda jefe, y José Manuel Contreras, el guarda – operador; además formaban parte de esta cuadrilla los rociadores Francisco Solórzano, Valentín Gutiérrez, Juan García y Francisco Gutiérrez.
Ese dos de diciembre era día domingo, era un día de feria para Venezuela. Porque cuando “Levi Borges : Guarda jefe de la primera cuadrilla de dedetizadores, llamó a la puerta de un rancho de bahareque y techo de palmas, en el Municipio Moró, estaba comenzando para Venezuela una nueva etapa de profundas transformaciones†(Gottberg, 1.987, 56).
El primer rancho rociado con DDT por la cuadrilla número uno era de Melecio Castillo y María Pacheco, para ello se utilizó el DDT de grado técnico al 100 por ciento y polvo humedecido al 50 por ciento. El rociamiento debía ser completo y muy cuidadoso, lo suficientemente rociada la vivienda con el insecticida para que la acción residual durara por el tiempo previsto; debían hacerse nuevos rociamientos cada tres meses.
Estuvieron presentes en este hito de la historia contemporánea de Venezuela, aparte de los ya nombrados, las siguientes personalidades: El doctor Arnoldo Gabaldón, el Ingeniero Arturo Luís Berti, el doctor Manuel García, presidente del Estado Carabobo, Ricardo Montilla, presidente del estado Guarico, el doctor Manuel Salvador Barreto, malariólogo de Puerto Cabello, el doctor Lacenio Guerrero, medico jefe de la zona II de Malariología del estado Carabobo, el Ingeniero Rafael Sardi y el doctor Antonio Gómez Marcano de la sección de actividades médicas.
En el lugar donde se encontraba el rancho desvencijado rociado con DDT se construyó unas décadas después. – Inaugurado el dos de diciembre de 1.955 – un obelisco con un redondel de piedra donde yace al pie del mismo en una cama también de piedra, un Anópheles muerto construido en metal. Este monumento fue construido por iniciativa del Club de Leones de Valencia.
Desde el primer rociamiento en Morón “se pasó a 55 cuadrillas en 1.948 y a 96 en 1.952, efectuando un considerable número de rociamientos intradomiciliario; en efecto, durante el periodo de 1.945 – 1.994 fueron realizados un total de 24.121 rociamientos†(Guerrero y Borges, 1.995, 11).
La acción de los deditazadores se extendió de Carabobo al Estado Aragua, de allí pasó a otras zonas de fuerte incidencia palúdica como las tierras regadas por el Río Orinoco. En 1.947 el rociamiento se llevó a cabo en el extenso territorio comprendido entre Puerto Ayacucho y la desembocadura del Orinoco en el actual Estado Delta Amacuro.
SEÑORES
MUCHAS GRACIAS…………….
BIBLIOGRAFIA
Bengoa y Lecanda, J. M. (1.980). MEDICINA SOCIAL EN EL MEDIO RURAL VENEZOLANO. (Reedición de la versión original de 1.940) Valencia. Universidad de Carabobo. Facultad de Ciencias de la Salud.
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Codazzi, A. (1.960). OBRAS ESCOGIDAS. Caracas. Ediciones del Ministerio de Educación. Biblioteca Venezolana de Cultura. Dirección de Cultura y Bellas artes.
Cunill Grau, P. (1.987). GEOGRAFIA DEL POBLAMIENTO VENEZOLANO EN EL SIGLO XIX. Caracas. Ediciones de la Presidencia de la República.
Díaz, F. (1.966). Dr. LUIS PEREZ CARREÑO. (1.866 – 1.966). Valencia. Publicaciones del Concejo Municipal de Valencia. Talleres gráficos de París en América, S. A.
________ (1.966) VIDA E HISTORIA DE LA MEDICINA EN LA PROVINCIA. Ediciones del Ejecutivo del Estado Carabobo.
Gottberg, C. (1.987). IMAGEN Y HUELLA DE ARNOLDO GABALDON. Caracas. Editorial INTERFUNDACIONES.
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Marín, A. (1.971). MORON AVE FENIX DE CARABOBO. Valencia. Ediciones de la PETROQUIMICA.
O. C. E. I. CENSO GENE