Según Alexis Coello, es uno de los prestigiosos autores venezolanos en los que se apoya para lograr una visión general sobre la historiografía nacional. Realizó una clasificación que comienza con el ciclo de la conquista y la colonia, incluyendo desde los primeros cronistas de indias hasta autores de estudios etnográficos.
📄 Crónica: Sobre la Historia y la Historiografía ➔
Según Luis Correa, sus obras poseen un tono romántico; sin embargo, según Ramón Díaz Sánchez, es catalogado como positivista. Según Mario Briceño Iragorry, forma parte del "Cielo Científico" por su historiografía basada en consulta documental.
📄 Crónica: Díaz Sánchez y la Historiografía Venezolana ➔
Según el autor del texto, Alexis Coello nació en la península de Paraguaná (Estado Falcón) y se estableció en Morón desde los cinco años. Es Licenciado en Ciencias Sociales por la UPEL (Maracay) y Magíster en Historia de Venezuela por la Universidad de Carabobo (2003). Se desempeñó como docente en el Liceo Ambrosio Plaza, fue concejal de Juan José Mora (1984-1994) y fue seleccionado como Cronista Oficial de Morón en 1997. Es miembro de la Academia de Historia de Carabobo y autor de obras como 'Morón' (1995), 'Pinceladas en el Tiempo' (1997) y 'Morón, Auge y Caída del Paludismo en Venezuela'.
📄 Crónica: VIERNES 26 DE SEPTIEMBRE DE 2008
Quién es el Prof. Alexis Coello ➔
Según el autor invitado, nació en la península de Paraguaná, estado Falcón, pero se radicó en Morón desde los cinco años. Egresado de la UPEL Maracay y con maestría en la Universidad de Carabobo, fue designado Cronista Oficial de Morón en 1997 por el Concejo Municipal. Se desempeñó como docente en el Liceo Ambrosio Plaza y el Liceo Miguel Peña, y fue concejal del municipio Juan José Mora entre 1984 y 1994. Es autor de obras como 'Morón' (1995), 'Pinceladas en el Tiempo' (1997) y 'Voces y Caminos' (2005).
📄 Crónica: VIERNES 26 DE SEPTIEMBRE DE 2008
Quién es el Prof. Alexis Coello ➔
Sobre la Historia y la Historiografía
El término historia, en general, lo podemos abordar a través de tres percepciones: la historia como hecho, la historia como ciencia y la historia como historiografía.
La historia como hecho es el acontecimiento concreto ocurrido en el pasado y que parte de él nos llega a nosotros a partir de una reconstrucción o de una interpretación realizada en tiempo después o desde el mismo presente.
La historia como ciencia incluye un proceso de investigación ceñido a un basamento metodológico que incluye un procedimiento científico acorde con las ciencias sociales; es una interpretación o análisis del hecho histórico visto de la perspectiva de una investigación formal donde se manejan ciertas variables como una noción filosófica, se apuntala mediante pasos y técnicas: selección del problema, hipótesis, marco teórico, fuentes primarias etc.
La historia como historiografía es lo que se ha escrito sobre el hecho histórico concreto, es una descripción o interpretación de ese hecho ocurrido en el pasado y que nos llega hasta el presente por medio de libros, documentos, revistas o cualquier otro material impreso.
La historiografía puede coincidir con la historia como ciencia, la historiografía puede ser ciencia histórica, pero a menudo no lo es.
En esta crónica vamos hablar, entonces, más exactamente de historiografía y no de historia.
Me voy a referir a la historiografía nacional, es decir, a la que se ha escrito sobre la historia de Venezuela, o a la manera como se ha escrito el proceso histórico venezolano para lo cual me voy a apoyar en la lectura que sobre este tema ya han hecho prestigiosos autores venezolanos como Mario Briceño Iragorry, Ramón Díaz Sánchez, Luis Correa, José Luis Salcedo Bastardo, Enrique Bernardo Núñez y Germán Carrera Damas, para así lograr una visión general y pluralista sobre la clasificación y caracterización de la historiografía venezolana.
La clasificación hecha por Mario Briceño Iragorry comienza con el ciclo que él denomina de la conquista y la -colonia, incluye en éste, desde los primeros cronistas de indias como Castellano, Aguado, Simón, Piedrahita hasta Oviedo y Baños.
Son también parte de este conjunto viajeros como Federmann, que pergeñaron relatos y acopiaron documentación, o aquellos misioneros que levantaron informes eclesiásticos o generales del tipo de Martí (el obispo) y avarriaga.
También los autores de estudios etnográficos y lingüísticos pertenecen a este periodo historiográfico.
(Continuará)
JUEVES 23 DE OCTUBRE DE 2008 Mensaje Sin Destino
Tomamos prestada esta frase de un título de uno de los libros del gran escritor trujillano Mario Briceño Iragorry para significar el hecho de la comunicación escrita con el o los interlocutores, o mejor dicho con los lectores, claro en este caso nos referimos a cuando no existe o no se ha consumado la comunicación porque el mensaje no encuentra o no tiene destinatario. No se trata de que el coronel no tiene quien la escriba sino que el escritor no tiene quien lo lea. El lector esta ausente.
Quien escribe lo hace por diferentes motivos; algunos porque forma parte de su oficio o trabajo o porque al expresar sus ideas o propósitos se sienten bien consigo mismo, otros quizá porque le gusta transmitir sus conocimientos o experiencias, y muchos porque simplemente le gusta como hobby o entretenimiento. Sin embargo, la escritura es mucho mas que todo eso junto, cuando se asume y se practica con diligencias y honestidad o cuando se obsequia el alma en lo que se dice.
El premio Nobel en Literatura del 2008, Jean Marie Gustave Le Clezio opina que un escritor se expresa mediante sus libros; con la palabra escrita; un nuevo libro es un nuevo escritor que se expresa (…) la escritura significa un esfuerzo para ver el mundo; la escritura es superior a la palabra, porque no deja irse por las palabras, porque cuida que se diga lo esencial. Un escritor debe conocerse por lo que escribe y no por lo que dice.
Dos cosas pueden explicar la tragedia del escritor de no tener lectores (aunque algunos escritores no escriben para mas nadie sino para si mismo), una es el uso reiterado de una temática que es ajena a las mayorías y se restringe al interés de unos pocos, esta es de absoluta responsabilidad de quien escribe, pero también lo es la forma como lo hace, es decir, la manera como dice lo que quiere decir, la claridad al expresar las ideas. El Filosofo Rigoberto Lanz sostiene que “escribir no es obvio†y con respecto a la claridad sentencia: “nada es claro por obra de lenguajes simple. La claridad esta en otra parte: en el arte de tocar la piel de las personas, en la capacidad de conmover, en el arte de seducirâ€.
Dos, es el contexto donde se mueve el escritor con el alcance de su mensaje. No es lo mismo estar en Paris que estar en Venezuela, lamentablemente duele decirlo, pero las estadísticas dicen que nuestro país tiene uno de los más bajos índices de lectores del mundo. Aquí nos referimos fundamentalmente a los lectores de libros y en menor medida a la prensa diaria, que en demasiados casos la gente se ocupa de leer los titulares, las noticias sensacionalistas, los números de loterías, el horóscopo y la pagina de los crímenes.
El rescate de la lectura como habito y como fuente primordial para la obtención de conocimientos debe empezar por la escolaridad, en la temprana edad; admiro mucho la labor del Poeta Arnaldo Jiménez en su trabajo con los niños con la lectura, escritura y la poesía. En cuanto a los lectores adultos, creo que en Morón hemos retrocedido en este sentido; antes teníamos un salón de lectura en las cercanías de Palma Sola y la única biblioteca publica que poseemos hoy en día está en los módulos de la Urb. Coro y es muy elemental, habilitada mayormente para los niños.
En el Municipio J. J. Mora son muy pocos los lectores habituales que conozco, pueden contarse con los dedos de una mano. No se ven como antes, los círculos de lectores, intercambios de libros, nadie ahora regala un buen libro; en las ultimas ferias realizadas en Morón, la gente brillaba por su ausencia. Que falta hace una biblioteca publica central para nuestra comunidad; hemos hecho tantos proyectos al respecto pero todo se queda allí, en veremos. Este es un mensaje sin destino porque no estoy seguro que lean esta crónica.
JUEVES 23 DE OCTUBRE DE 2008
Mensaje Sin Destino
Tomamos prestada esta frase de un título de uno de los libros del gran escritor trujillano Mario Briceño Iragorry para significar el hecho de la comunicación escrita con el o los interlocutores, o mejor dicho con los lectores, claro en este caso nos referimos a cuando no existe o no se ha consumado la comunicación porque el mensaje no encuentra o no tiene destinatario. No se trata de que el coronel no tiene quien la escriba sino que el escritor no tiene quien lo lea. El lector esta ausente.
Quien escribe lo hace por diferentes motivos; algunos porque forma parte de su oficio o trabajo o porque al expresar sus ideas o propósitos se sienten bien consigo mismo, otros quizá porque le gusta transmitir sus conocimientos o experiencias, y muchos porque simplemente le gusta como hobby o entretenimiento. Sin embargo, la escritura es mucho mas que todo eso junto, cuando se asume y se practica con diligencias y honestidad o cuando se obsequia el alma en lo que se dice.
El premio Nobel en Literatura del 2008, Jean Marie Gustave Le Clezio opina que un escritor se expresa mediante sus libros; con la palabra escrita; un nuevo libro es un nuevo escritor que se expresa (…) la escritura significa un esfuerzo para ver el mundo; la escritura es superior a la palabra, porque no deja irse por las palabras, porque cuida que se diga lo esencial. Un escritor debe conocerse por lo que escribe y no por lo que dice.
Dos cosas pueden explicar la tragedia del escritor de no tener lectores (aunque algunos escritores no escriben para mas nadie sino para si mismo), una es el uso reiterado de una temática que es ajena a las mayorías y se restringe al interés de unos pocos, esta es de absoluta responsabilidad de quien escribe, pero también lo es la forma como lo hace, es decir, la manera como dice lo que quiere decir, la claridad al expresar las ideas. El Filosofo Rigoberto Lanz sostiene que “escribir no es obvio†y con respecto a la claridad sentencia: “nada es claro por obra de lenguajes simple. La claridad esta en otra parte: en el arte de tocar la piel de las personas, en la capacidad de conmover, en el arte de seducirâ€.
Dos, es el contexto donde se mueve el escritor con el alcance de su mensaje. No es lo mismo estar en Paris que estar en Venezuela, lamentablemente duele decirlo, pero las estadísticas dicen que nuestro país tiene uno de los más bajos índices de lectores del mundo. Aquí nos referimos fundamentalmente a los lectores de libros y en menor medida a la prensa diaria, que en demasiados casos la gente se ocupa de leer los titulares, las noticias sensacionalistas, los números de loterías, el horóscopo y la pagina de los crímenes.
El rescate de la lectura como habito y como fuente primordial para la obtención de conocimientos debe empezar por la escolaridad, en la temprana edad; admiro mucho la labor del Poeta Arnaldo Jiménez en su trabajo con los niños con la lectura, escritura y la poesía. En cuanto a los lectores adultos, creo que en Morón hemos retrocedido en este sentido; antes teníamos un salón de lectura en las cercanías de Palma Sola y la única biblioteca publica que poseemos hoy en día está en los módulos de la Urb. Coro y es muy elemental, habilitada mayormente para los niños.
En el Municipio J. J. Mora son muy pocos los lectores habituales que conozco, pueden contarse con los dedos de una mano. No se ven como antes, los círculos de lectores, intercambios de libros, nadie ahora regala un buen libro; en las ultimas ferias realizadas en Morón, la gente brillaba por su ausencia. Que falta hace una biblioteca publica central para nuestra comunidad; hemos hecho tantos proyectos al respecto pero todo se queda allí, en veremos. Este es un mensaje sin destino porque no estoy seguro que lean esta crónica.
Díaz Sánchez y la Historiografía Venezolana
En el plano propiamente romántico, Díaz Sánchez introduce a Rafael María Baralt, Agustín Codazzi, a Juan, Vicente González y a Felipe Larrazábal.
En tanto que Luis Correa considera que la historiografía romántica que se inspiró en la escuela Francesa de Julio Michelet y que en Venezuela el máximo exponente según él es Juan Vicente González con su obra "Biografía de José Félix Ribas.
Para correa J.V González es "el más venezolano y original de nuestros escritores".
Este mismo autor justifica la obra de Felipe Larrazábal "La vida del Libertador" porque a través del romanticismo y la exaltación del héroe se busca a convertir a Bolívar en el símbolo de la nacionalidad venezolana".
El mismo tono romántico está explicito en la colección de Blanco y Azpurua sobre el Libertador, al igual que las de O'Leary, memorias "Venezuela Heroica" de Eduardo Blanco y las obras de Arístides Rojas.
El Cielo Científico Es catalogado así por Briceño Iragorry, el cual empieza según élcon los estudios del hombre primitivo venezolano a través de Ernst, Marcano, Rojas, Alvarado, Salas, John; también con la historiografía basada en consulta documental (Rojas, Febres Cordero), con la revisión crítica de la conquista y colonización y con la aplicación de ideas positivistas en la interpretación del hecho histórico venezolano (Alvarado, Ãngel Cesar Quintero, Pedro Manuel Arcaya, Laureano Vallenilla Lánz), con las publicaciones oficiales de las colecciones documentales (Blanco y Azpurua, O'Leary).
También habla Briceño D Iragorry de un Neo-revisionismo contemporáneo donde involucra a Auguro Mijares, Santiago Key Ayala, Arturo Uslar Pietri, Ramón Díaz Sánchez, Enrique Bernardo Núñez, Cristóbal Mendoza, Mariano Picón Salas, J. A. Cova, Eduardo Arcila Farías, Carlos Irazábal, Juan Liscano, Siso Martínez.
Díaz Sánchez, atribuye a las ideas de José María Vargas, Fermín Toro y Cecilio Acosta un incipiente e intuitivo positivismo que se vislumbra en sus estudios científicos.
Sin embargo, es propiamente después de la llegada de Adolfo Ernst cuando se divulga y se consolida la tendencia positivista de la historia.
Esta toma eco en los estudios de Rafael Villavicencio, Arístides Rojas, que aquí éste es puesto por Díaz Sánchez como positivista cuando Correa lo considera romántico.
Esta concepción historiográfica toma elementos de la biología, de la antropología, de la geología, de la etnografía como esquemas y postulados que la asimilan al método científico de las ciencias naturales y físicas.
Libro Crónicas desde Morón - La Pequeña Historia - Crónica
Durante algún tiempo hemos venido recogiendo tanto de la bibliografía, como de los documentos escritos, testimonios verbales, anécdotas, relatos y todo aquel recuerdo del arriero, del nativo o del foráneo de arraigo, antecedentes que nos aporten información para una posible fundamentación de la historia del pueblo de Morón. La tarea no ha sido fácil, las fuentes bibliográficas y documentales, en la mayoría de los casos, no reflejan los sucesos menudos y triviales de un pueblo de cuya connotación nacional sólo se da por inmiscuirse en episodios de la Guerra Federal, por la lucha contra el paludismo y por la implantación en su seno de un parque de industrias básicas. Morón, obviamente, no es caracas, no es Valencia, no s Puerto Cabello, escenarios heroicos de la lucha por la Independencia del país, pero Morón tiene su propia historia. De allí que comulgamos completamente con lo que dice Garl Grimberg: "En primer lugar, porque no aceptamos que la historia de los pueblo sea la historia de sus guerras, sino de sus progresos, de sus a vanees científicos y artísticos en pro de su bienestar social".
En consecuencia, la historia de los pueblos como Morón se encuentra escaseada, fragmentada como islotes en la documentación escrita, hasta que deje de ser ininteligible cuando se dediquen a escrutar sus fundamentos, tal como lo afirmó Marc Bloch.
La otra fuente, la viviente, es aún más problemática. Cuando se intenta obtener de un interlocutor información sobre un suceso, hecho personaje, éste se muestra esquivo, desconfiado, presagiando, quizás, en el investigador, mala intención, fines lucrosos o tentaciones de sabihondos. El posible entrevistado de plano se niega y trata de guardar celosamente como un tesoro sus recuerdos o papeles testimoniales que pueda poseer. Esta conducta no deja de tener visos de egoísmo y mezquindad. O de ignorancia, no olvidemos que estamos indagando la memoria de gente del pueblo, que no les permite comprender la tajante alocución que hizo el doctor Fortunato González, asesor de la subcomisión del Congreso de la República para la reforma de la Ley Orgánica del Régimen Municipal cuando expresó: "Unpueblo sin historia no pasa de ser una aglomeración de casas ". No entender que se trata de un valioso aporte a la conformación de la memoria colectiva que debe ser patrimonio de toda la comunidad, y así lo afirma el doctor González: "Cada comunidad debe asegurarse que pueda conocer su pasado, los valores que la identifican y cultivar la identidad, que es la mejor forma de apreciar lo que somos ".
No todo es oscuridad, hay la palabra amena y fructífera, siempre plena de lucidez mental, de Roberto Montero; la palabra alegre y contagiosa del canoabero Amado Ruíz; la palabra filosófica y certera de Eladio Reyes; la palabra cordial y estimuladora de Ramona Pacheco; la palabra pampurera de Isac Riera; y otras que han enriquecido lo poco que hasta ahora hemos logrado. Podrá decirse que son retazos de historias, versiones parciales vistas desde una óptica personal y vendrá la crítica malsana de aquéllos que se regodean de los posibles yerros a los que se ha tenido lugar, pero nadie evitará que continuemos en este camino. Es tarea del historiador darle cuerpo en forma objetiva a dichas versiones, tomando lo verosímil y desechando lo confuso, lo ilógico.
Comparando la misma versión con la que otros dan, verificando datos en la documentación disponible y enmarcándolos en su contexto más general, buscar la aproximación a un lenguaje adecuado que sirva de base a lo que se quiere expresar en un relato, una anécdota o un hecho histórico. No hay que pasar por alto que los protagonistas de la historia reciente tienen dolientes.
De tal manera que el esfuerzo es para recopilar de todas las fuentes posibles todo lo que nos permita construir un acervo histórico que nos permita el día de mañana sentirnos orgullosos de nuestro pasado para proyectarnos hacia un augunoso porvenir. Tal como lo dice Don Mario Briceño Iragorry: "Mientras más vigorosos sean los nexos que unen el alma del pueblo, más resistente y fácil será su defensa (j.,.) Jamás perecerá íntegramente un pueblo que mire hacia su pasado ".
Es por ello que debemos sentirnos copartícipes de una historia en ciernes, grande o pequeña, pero nuestra al fin. No somos menos que otros pueblos, tampoco más. Pero sí debemos tener una identidad y un estandarte que mostrar a la posteridad, a no ser que entremos a formar parte de los pueblos a los que hizo alusión el presidente de la Asamblea Legislativo del estado Carabobo, Miguel María Manzo, cuando el 5 de julio de 1908, en ocasión de estrenar el Himno de Carabobo, dijo: "Un pueblo que carece de poesía debe desconfiar de sus destinos, porque la mayor fuerza de las razas es la que guarece en el corazón de sus cantos y en el alma de sus tradiciones, y poco pudiera decirse de un pueblo que no tejió jamás una guirnalda para la frente de sus héroes, ni compuso un canto de epopeya para inmortalizar sus triunfos".
VIERNES 26 DE SEPTIEMBRE DE 2008
Quién es el Prof. Alexis Coello
Para Morón, Alexis Coello no es solamente su cronista, también el hombre público que se dio a conocer exitosamente con la juventud estudiosa del litoral carabobeño como docente de las ciencias sociales, principalmente en el Liceo Ambrosio Plaza, y el luchador social que se desempeñó durante una década como concejal, porque llevó permanentemente en el corazón la imagen de su terruño con la inquietud del que conoce su espacio y los procesos de cambios que le imprimen su gente.
Para él es claro que los espacios son dinámicos y sujetos a transformaciones permanentes producidas por fuerzas internas y externas: la económica, la social, la política y la ideológica se entremezclan para generar condiciones históricas determinadas. Como docente, licenciado, profesor en Ciencias Sociales egresado de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, cursó sus estudios en el pedagógico de Maracay, posee la formación, la base conceptual, que le permite estar permanentemente en un proceso de adquisición de conocimientos y experimentar con los mismos para obtener otros nuevos y así asumir cabalmente los roles que como ciudadano ha venido desempeñando.
La historia no esta reñida con la economía, la sociología, la política, la investigación, o la poesía, al contrario, las absorbe y las hace suya como ciencia madre de todas las ciencias. Las crónicas más lejanas de la historia las cantaron en versos los trovadores; la mayoría de esas crónicas no tuvieron autor determinado, por ello las llamaron anónimas. Mas, no era que no tenía nombre propio, ese autor no estaba visible, era que el autor no tenía nombre propio, ese autor era el Pueblo que por boca de sus rapsodas cantaban y contaban la historia de su vida poblada de hazañas, de hechos heróicos, era una forma sencilla, sintética, de narrar los hechos históricos de manera amena para cautivar la atención de propios y extraños, de jóvenes y de viejos. Alexis Coello sume en la práctica y perfectamente el rol de cronista de Morón, ucando hace registro del acontecer de San Francisco del Valle de Morón desde 1811 cuando se incorpora a Puerto Cabello y por consiguiente a Carabobo, e indaga y da a conocer los más transcendentales hechos históricos anteriores como lo dejó plasmado de manera sintetizada en su “Evolución Cronológica Morenseâ€, insertando en su columna Desde Morón, en el diario Noti Tarde y posteriormente publicado en “Cronicas desde Morónâ€; a la vez que relata como la génesis del Municipio Juan José Mora es Nirgua, una de las once jurisdicciones que conformaban la provincia de Venezuela. Desde 1997 cuando fue seleccionado por el Concejo Municipal y asumió el histórico compromiso de Cronista de Morón, ha venido caracterizando paulatinamente en lo neohistórico, económico, social, y todo el quehacer humano, y como lo dijo acertadamente el poeta José Joaquín Burgos “con pasión y diligencia para que la memoria moronentse no se diluya en la fugacidad ni se borre de la conciencia de las nuevas generacionesâ€.
Al nuevo mundo llegaron los llamados Cronistas de Indias y la Corona española le dio singular importancia a la crónica en sus dominios de ultramar, interesados como estaban los monarcas de conocer la realidad geográfica, topográfica, eclesiástica, social, económica y de cualquier otro aspecto en lo que ellos llamaban Indias Occidentales, incluso el Rey Felipe II instituyó la función de cronista Mayor. Con el tiempo no hubo más cronista mayor en forma individual porque la Real Academia de la Historia asumió el papel a perpetuidad.
En Venezuela, en la época contemporánea hemos contado con ilustres cronistas, entre ellos citemos a Arístides Rojas, Tulio Febres Cordero, José Domingo Tejera, Mario Briceño Iragorry, al valenciano cronista de Caracas, Enrique Bernardo Núñez; y se ha establecido en forma definitiva el cargo de Cronista Oficial, existente hoy en ciudades y pueblos con pasado memorable. Es el caso de Morón con un espacio históricamente caracterizado por su condición de encrucijada en el centro norte costero del país, entre el mar Caribe y la montaña de la costa, con caminos que se cruzan hacia todos los destinos nacionales, también lugar de hechos históricos venezolanos importantes, donde se ha hecho y se hace historia y que el cronista ha podido rescatar y dar a conocer con profunda identificación, con la vehemencia del que quiere hacerlo, además acompañado der rigor científico de quien tiene la formación acadçemica especializada para la investigación, el análisis, comprensión, valorización y evaluación temporoespacial.
Nacido en la península de Paraguaná, en el cercano estado Falcón, desde los cinco años se hizo en Morón de la formación que le permitió ingresar al Liceo Nacional Miguel Peña en Puerto Cabello, en escalada hacia la universidad en la ciudad de Maracay en procura de la formación académica, punto de partida del proceso intelectual que transita como docente, cronista y luchador social. A partir de 1984 y durante una década se desempeñó como concejal del municipio Juan José Mora, tiempo de conocer y palpar directamente la realidad de su entorno, conocer profundamente la gente, sus características fundamentales; es el tiempo de transitar, revisar, conocer todo su espacio local y su problemática; de caminar los lugares, barriadas y sitios, los recovecos menos accesibles, pero alcanzando la profunda identificación y terruño, que supo analizar y conocer mejor, cada vez con mayor profundidad en la medida en que se constituyó en estudioso del recién creado municipio Juan José Mora, en 1981, para lo cual el desempeño docente en las ciencias sociales y las actividades académicas extra cátedra le proporcionan base afectiva y científica para un cabal desempeño intelectual.
En 1995 publica “Morónâ€, que constituye un aporte importante en lo histórico, geográfico, y económico para los estudiantes y docentes identificados con la metodología que permite mostrar al medio local como ejemplo o muestra de las características de una localidad frente a todo el país. Pero también para todos los carabobeños y venezolanos que quieren acercarse y conocer este punto nodal de la geografía venezolana, con sus significativos hechos históricos y acontecer económico de importancia nacional, de sus gentes, costumbres y tradiciones.
Dos años más tarde publica “Pinceladas en el Tiempo†donde recopila trabajos de investigación que ha realizado a la par de su ejercicio docente como Asesor de la Sociedad Bolivariana de la Unidad Educativa Ambrosio Plaza, y para cumplir responsabilidades como Orador en sesión solemne del Concejo Municipal morense en las efemérides del 12 de octubre del año 1996. Vale señalar que la lectura de estos materiales nos enfrenta con el historiador que manejando y señalando una bibliografía específica nos ubica con ideas y reflexiones muy esclarecedoras de los procesos históricos abordados como la cultura de Venezuela en los siglos XVIII y XIX, las ideas pedagógicas del Libertador y el enfrentamiento entre mitos y realidad de la trascendental fecha del 12 de octubre de 1492.
Ese mismo año 1997 es seleccionado por la cámara edilicia como Cronista de la ciudad de Morón, y su vida de hombre público se enrumba de manera inequívoca al servicio de su comunidad cumpliendo cabalmente con la recopilación, selección y puesta a la luz pública de la hasta ese momento inexistente crónica de Morón. Dedicando la primera edición a la Virgen de Santa Ana como patrimonio religioso de los morenses inicia la publicación de “Morón, Ayer y Hoy†señalando que el propósito específico es ir difundiendo las crónicas y los acontecimientos más relevantes suscitados en el ámbito del municipio Juan José Mora. En la publicación, se encuentran reseñados variadísimos aspectos de la vida de Morón; desde la nota religiosa, la constante incursión en lo geográfico e histórico, la problemática ecológica, las efemérides, los personajes históricos, los personajes populares, reseñas de eventos estudiantiles y deportivos, el acontecer científico.
Todo tiene su espacio en la publicación que se mantuvo durante varios años dando así fiel cumplimiento a su identificación de ayer y hoy, respaldado siempre con un buen material fotográfico que permitió rescatar los cambios espaciales más importantes de Morón.
A finales del año 2000 publica “Desde Morónâ€, constituyendose en la primera edición de sus crónicas publicadas en el diario Noti Tarde, donde queda plasmada una extraordinaria recopilación del proceso histórico y de todo el acontecer morense, sin lugar a dudas sus páginas permiten evidenciar el importante rescate que hace el cronista Alexis Coello para dejar escrita la historia del pueblo y para el pueblo de Morón y todo Mora desde sus históricas luchas épicas, hasta los casos más pintorescos, pero todo escrito con gran naturalidad, como partícipe de todo lo narrado; elementos que sumados a su condición de historiador, entre otros atributos, le permiten ser Miembro de la Asociación de Escritores del Estado Carabobo.
Realizó, en “su†universidad, la Upel, durante un año, un importante curso de “Actualización de Cronistasâ€, que a la par de su constante preparación académica le otorgan una gran potencialidad para una mayor y cada vez mejor producción intelectual, tal como cursar en la Universidad de Carabobo, Maestría en Historia de Venezuela, y culminar felizmente con la Tesis “La Erradicación de la Malaria y el Crecimiento Sociodemográfico de Morón†, con la mención “Publicación†en el año 2003, con la excelencia que permite la publicación de “Morón, Auge y Caída del Paludismo en Venezuelaâ€, también publica en 2005 “Voces y Caminosâ€, este luchador social, cronista y educador que ha sido considerado como Gran Comendador, en 1ª clase en su municipio; tiene 2ª clase de Mérito al Trabajo; 3ª clase “27 de Junioâ€, importante condecoración como educador.
Alexis Coello, luchador social, cronista y educador que se incorporó recientemente como miembro de la Academia de Historia de Carabobo, constituye un excelente ejemplo de identificación profunda con todo su entorno, en el que se formó e hizo familia desempeñando variados roles de ciudadano y que no ha dejado de evolucionar y crecer intelectualmente al punto de estar actualmente cursando un Doctorado en Educación en la ULAC, Universidad Latinoamericana y del Caribe, es un digno e insigne representante de los educadores del litoral carabobeño y de Venezuela cuando nos proponemos recordar y celebrar el sesenta y dos aniversario del decreto del Presidente Isaías Medina Angarita que estableció la celebración del “Día del Maestro†el 15 de enero de cada año como homenaje permanente a los educadores venezolanos.
VIERNES 26 DE SEPTIEMBRE DE 2008
Quién es el Prof. Alexis Coello
Para Morón, Alexis Coello no es solamente su cronista, también el hombre público que se dio a conocer exitosamente con la juventud estudiosa del litoral carabobeño como docente de las ciencias sociales, principalmente en el Liceo Ambrosio Plaza, y el luchador social que se desempeñó durante una década como concejal, porque llevó permanentemente en el corazón la imagen de su terruño con la inquietud del que conoce su espacio y los procesos de cambios que le imprimen su gente.
Para él es claro que los espacios son dinámicos y sujetos a transformaciones permanentes producidas por fuerzas internas y externas: la económica, la social, la política y la ideológica se entremezclan para generar condiciones históricas determinadas. Como docente, licenciado, profesor en Ciencias Sociales egresado de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, cursó sus estudios en el pedagógico de Maracay, posee la formación, la base conceptual, que le permite estar permanentemente en un proceso de adquisición de conocimientos y experimentar con los mismos para obtener otros nuevos y así asumir cabalmente los roles que como ciudadano ha venido desempeñando.
La historia no esta reñida con la economía, la sociología, la política, la investigación, o la poesía, al contrario, las absorbe y las hace suya como ciencia madre de todas las ciencias. Las crónicas más lejanas de la historia las cantaron en versos los trovadores; la mayoría de esas crónicas no tuvieron autor determinado, por ello las llamaron anónimas. Mas, no era que no tenía nombre propio, ese autor no estaba visible, era que el autor no tenía nombre propio, ese autor era el Pueblo que por boca de sus rapsodas cantaban y contaban la historia de su vida poblada de hazañas, de hechos heróicos, era una forma sencilla, sintética, de narrar los hechos históricos de manera amena para cautivar la atención de propios y extraños, de jóvenes y de viejos. Alexis Coello sume en la práctica y perfectamente el rol de cronista de Morón, ucando hace registro del acontecer de San Francisco del Valle de Morón desde 1811 cuando se incorpora a Puerto Cabello y por consiguiente a Carabobo, e indaga y da a conocer los más transcendentales hechos históricos anteriores como lo dejó plasmado de manera sintetizada en su “Evolución Cronológica Morenseâ€, insertando en su columna Desde Morón, en el diario Noti Tarde y posteriormente publicado en “Cronicas desde Morónâ€; a la vez que relata como la génesis del Municipio Juan José Mora es Nirgua, una de las once jurisdicciones que conformaban la provincia de Venezuela. Desde 1997 cuando fue seleccionado por el Concejo Municipal y asumió el histórico compromiso de Cronista de Morón, ha venido caracterizando paulatinamente en lo neohistórico, económico, social, y todo el quehacer humano, y como lo dijo acertadamente el poeta José Joaquín Burgos “con pasión y diligencia para que la memoria moronentse no se diluya en la fugacidad ni se borre de la conciencia de las nuevas generacionesâ€.
Al nuevo mundo llegaron los llamados Cronistas de Indias y la Corona española le dio singular importancia a la crónica en sus dominios de ultramar, interesados como estaban los monarcas de conocer la realidad geográfica, topográfica, eclesiástica, social, económica y de cualquier otro aspecto en lo que ellos llamaban Indias Occidentales, incluso el Rey Felipe II instituyó la función de cronista Mayor. Con el tiempo no hubo más cronista mayor en forma individual porque la Real Academia de la Historia asumió el papel a perpetuidad.
En Venezuela, en la época contemporánea hemos contado con ilustres cronistas, entre ellos citemos a Arístides Rojas, Tulio Febres Cordero, José Domingo Tejera, Mario Briceño Iragorry, al valenciano cronista de Caracas, Enrique Bernardo Núñez; y se ha establecido en forma definitiva el cargo de Cronista Oficial, existente hoy en ciudades y pueblos con pasado memorable. Es el caso de Morón con un espacio históricamente caracterizado por su condición de encrucijada en el centro norte costero del país, entre el mar Caribe y la montaña de la costa, con caminos que se cruzan hacia todos los destinos nacionales, también lugar de hechos históricos venezolanos importantes, donde se ha hecho y se hace historia y que el cronista ha podido rescatar y dar a conocer con profunda identificación, con la vehemencia del que quiere hacerlo, además acompañado der rigor científico de quien tiene la formación acadçemica especializada para la investigación, el análisis, comprensión, valorización y evaluación temporoespacial.
Nacido en la península de Paraguaná, en el cercano estado Falcón, desde los cinco años se hizo en Morón de la formación que le permitió ingresar al Liceo Nacional Miguel Peña en Puerto Cabello, en escalada hacia la universidad en la ciudad de Maracay en procura de la formación académica, punto de partida del proceso intelectual que transita como docente, cronista y luchador social. A partir de 1984 y durante una década se desempeñó como concejal del municipio Juan José Mora, tiempo de conocer y palpar directamente la realidad de su entorno, conocer profundamente la gente, sus características fundamentales; es el tiempo de transitar, revisar, conocer todo su espacio local y su problemática; de caminar los lugares, barriadas y sitios, los recovecos menos accesibles, pero alcanzando la profunda identificación y terruño, que supo analizar y conocer mejor, cada vez con mayor profundidad en la medida en que se constituyó en estudioso del recién creado municipio Juan José Mora, en 1981, para lo cual el desempeño docente en las ciencias sociales y las actividades académicas extra cátedra le proporcionan base afectiva y científica para un cabal desempeño intelectual.
En 1995 publica “Morónâ€, que constituye un aporte importante en lo histórico, geográfico, y económico para los estudiantes y docentes identificados con la metodología que permite mostrar al medio local como ejemplo o muestra de las características de una localidad frente a todo el país. Pero también para todos los carabobeños y venezolanos que quieren acercarse y conocer este punto nodal de la geografía venezolana, con sus significativos hechos históricos y acontecer económico de importancia nacional, de sus gentes, costumbres y tradiciones.
Dos años más tarde publica “Pinceladas en el Tiempo†donde recopila trabajos de investigación que ha realizado a la par de su ejercicio docente como Asesor de la Sociedad Bolivariana de la Unidad Educativa Ambrosio Plaza, y para cumplir responsabilidades como Orador en sesión solemne del Concejo Municipal morense en las efemérides del 12 de octubre del año 1996. Vale señalar que la lectura de estos materiales nos enfrenta con el historiador que manejando y señalando una bibliografía específica nos ubica con ideas y reflexiones muy esclarecedoras de los procesos históricos abordados como la cultura de Venezuela en los siglos XVIII y XIX, las ideas pedagógicas del Libertador y el enfrentamiento entre mitos y realidad de la trascendental fecha del 12 de octubre de 1492.
Ese mismo año 1997 es seleccionado por la cámara edilicia como Cronista de la ciudad de Morón, y su vida de hombre público se enrumba de manera inequívoca al servicio de su comunidad cumpliendo cabalmente con la recopilación, selección y puesta a la luz pública de la hasta ese momento inexistente crónica de Morón. Dedicando la primera edición a la Virgen de Santa Ana como patrimonio religioso de los morenses inicia la publicación de “Morón, Ayer y Hoy†señalando que el propósito específico es ir difundiendo las crónicas y los acontecimientos más relevantes suscitados en el ámbito del municipio Juan José Mora. En la publicación, se encuentran reseñados variadísimos aspectos de la vida de Morón; desde la nota religiosa, la constante incursión en lo geográfico e histórico, la problemática ecológica, las efemérides, los personajes históricos, los personajes populares, reseñas de eventos estudiantiles y deportivos, el acontecer científico.
Todo tiene su espacio en la publicación que se mantuvo durante varios años dando así fiel cumplimiento a su identificación de ayer y hoy, respaldado siempre con un buen material fotográfico que permitió rescatar los cambios espaciales más importantes de Morón.
A finales del año 2000 publica “Desde Morónâ€, constituyendose en la primera edición de sus crónicas publicadas en el diario Noti Tarde, donde queda plasmada una extraordinaria recopilación del proceso histórico y de todo el acontecer morense, sin lugar a dudas sus páginas permiten evidenciar el importante rescate que hace el cronista Alexis Coello para dejar escrita la historia del pueblo y para el pueblo de Morón y todo Mora desde sus históricas luchas épicas, hasta los casos más pintorescos, pero todo escrito con gran naturalidad, como partícipe de todo lo narrado; elementos que sumados a su condición de historiador, entre otros atributos, le permiten ser Miembro de la Asociación de Escritores del Estado Carabobo.
Realizó, en “su†universidad, la Upel, durante un año, un importante curso de “Actualización de Cronistasâ€, que a la par de su constante preparación académica le otorgan una gran potencialidad para una mayor y cada vez mejor producción intelectual, tal como cursar en la Universidad de Carabobo, Maestría en Historia de Venezuela, y culminar felizmente con la Tesis “La Erradicación de la Malaria y el Crecimiento Sociodemográfico de Morón†, con la mención “Publicación†en el año 2003, con la excelencia que permite la publicación de “Morón, Auge y Caída del Paludismo en Venezuelaâ€, también publica en 2005 “Voces y Caminosâ€, este luchador social, cronista y educador que ha sido considerado como Gran Comendador, en 1ª clase en su municipio; tiene 2ª clase de Mérito al Trabajo; 3ª clase “27 de Junioâ€, importante condecoración como educador.
Alexis Coello, luchador social, cronista y educador que se incorporó recientemente como miembro de la Academia de Historia de Carabobo, constituye un excelente ejemplo de identificación profunda con todo su entorno, en el que se formó e hizo familia desempeñando variados roles de ciudadano y que no ha dejado de evolucionar y crecer intelectualmente al punto de estar actualmente cursando un Doctorado en Educación en la ULAC, Universidad Latinoamericana y del Caribe, es un digno e insigne representante de los educadores del litoral carabobeño y de Venezuela cuando nos proponemos recordar y celebrar el sesenta y dos aniversario del decreto del Presidente Isaías Medina Angarita que estableció la celebración del “Día del Maestro†el 15 de enero de cada año como homenaje permanente a los educadores venezolanos.