Se encontraron 80 fichas analíticas en 7 documentos originales.

Modesto 🔍

Según Alexis Coello, párroco del pueblo en los años 60 que, tras un incidente con un cohete en la iglesia, pronunció una maldición contra la localidad.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Morón, Ave Fénix de Carabobo ➔

Modesto Freites 🔍

Nombrado por Alexis Coello como uno de los grandes personajes de la comunidad de Urama.

📄 Crónica: Urama ➔

Modesto Gotilla 🔍

Según Alexis Coello, es mencionado entre los fundadores de Los Apamates.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - El Barrio de Los Apamates ➔

Rodulfo Pereira 🔍

Según Emilio Navarro, oficial federal caracterizado como intrépido y modesto que cayó en combate el 23 de marzo de 1859.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - La Batalla de El Palito ➔

Alberto Moreno 🔍

Según Alexis Coello, fue cómplice de Norman Colmenares en la sustracción de dinero. Fue responsable de una compra fallida de 100 kilos de Catalana en Punto Fijo al confundirla con Pargo Rojo.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - La Pancha ➔

Alfonso Marín 🔍

Según Alexis Coello, fue el cronista de Valencia que escribió la obra "Morón, Ave Fénix de Venezuela", donde describe dramáticamente los estragos del paludismo en la población durante las primeras décadas del siglo XX.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Morón, Ave Fénix de Carabobo ➔

Andrés Avelino Pinto 🔍

Según Alexis Coello, considerado uno de los mejores militares de su época. Resistió en una casa fuerte durante la Batalla de El Palito antes de ser derrotado por las fuerzas de Zamora.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - La Batalla de El Palito ➔

Antonio José de Sucre 🔍

Según el texto, nació en Cumaná y tuvo una carrera militar vertiginosa, integrándose a la revolución en 1810. Fue General a los 23 años, Gran Mariscal de Ayacucho, Presidente de Bolivia y del Congreso de Bogotá en 1830. Simón Bolívar lo describió como infatigable, inteligente y valeroso, destacando su habilidad política en tratados de regularización de la guerra y su estrategia militar en las batallas de Pichincha y Ayacucho.

descripcion fisica: Delgado, ojos castaños, nariz larga de caballete alto
estudios: Ingeniería Militar (suspendidos)
📄 Crónica: El natalicio del Gran Mariscal de Ayacucho ➔

Antonio Trujillo 🔍

Según Alexis Coello, dirigió palabras sobre la naturaleza del oficio de cronista a Guillermo de León Calles, afirmando que a un cronista lo elige la tierra, la arcilla y la sangre.

📄 Crónica: Signos en el Tiempo de Enrique Bernardo Núñez ➔

Arnoldo Gabaldón 🔍

Según Alexis Coello, doctor que participó en la labor de rociado de DDT en Morón a partir de 1945 para erradicar la endemia del paludismo.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Morón, Ave Fénix de Carabobo ➔

Arturo Luis Bertí 🔍

Según Alexis Coello, doctor que colaboró en la gesta sanitaria de 1945 contra el paludismo mediante el rociado de insecticidas en la zona de Morón.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Morón, Ave Fénix de Carabobo ➔

Atanasio Girardot 🔍

Según Alexis Coello, su busto se encuentra en la plaza principal de Urama; fue traído por confusión durante la época del gobernador Francisco "Pancho" Melet al ser confundido con Simón Bolívar.

📄 Crónica: Urama ➔

Carlos Augusto León 🔍

Según Alexis Coello, fue el candidato que compitió contra Enrique Bernardo Núñez en la elección realizada por la municipalidad de Caracas para el cargo de cronista oficial.

📄 Crónica: Signos en el Tiempo de Enrique Bernardo Núñez ➔

Castellano (hijo) 🔍

Según Emilio Navarro, comandante federal calificado como belicoso que murió durante la Batalla de El Palito.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - La Batalla de El Palito ➔

Catona 🔍

Según Alexis Coello, figura rememorada como parte de los personajes típicos del terruño.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Morón, Ave Fénix de Carabobo ➔

Cendrón 🔍

Familia integrante de la vida social de Urama según el cronista Alexis Coello.

📄 Crónica: Urama ➔

Chiripa 🔍

Según Alexis Coello, era un hábil ladrón que sustraía artefactos domésticos y dinero en el Barrio Unión. Se caracterizaba por usar vestimenta negra, ser ágil para huir y no agredir a sus víctimas. El autor menciona que algunos dicen que murió en el servicio militar.

modus operandi: Penetración silenciosa en madrugadas
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - La Pancha ➔

Cleto Marcano 🔍

Según Alexis Coello, se incorporó a las filas federales en El Palito junto a un grupo de hombres provenientes de Puerto Cabello.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - La Batalla de El Palito ➔

Cosme Coello 🔍

Según Alexis Coello, forma parte de la lista de fundadores del barrio.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - El Barrio de Los Apamates ➔

Dionisio Sánchez 🔍

Según Alexis Coello, se le identifica como uno de los fundadores del barrio.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - El Barrio de Los Apamates ➔

Domingo Manzano 🔍

Según Alexis Coello, es recordado como uno de los fundadores de la comunidad.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - El Barrio de Los Apamates ➔

Dominguito 🔍

Según Alexis Coello, comerciante que formó parte de la vida cotidiana del pueblo con su bodega.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Morón, Ave Fénix de Carabobo ➔

Enrique Bernardo Núñez 🔍

Según Alexis Coello, nació en Valencia el 20 de mayo de 1895. Fue el primer cronista oficial nombrado por una municipalidad en Venezuela, designado por el Concejo Municipal de Caracas el 15 de enero de 1945. Destacó como un autodidacta contumaz y autor de obras como "Cubagua", "La Ciudad de los Techos Rojos" y "El Hombre de la Levita Gris". Falleció en Caracas el primero de octubre de 1964.

apodo: Cronista mayor
seudonimo: E.B.N
fecha fallecimiento: 01 de octubre de 1964
📄 Crónica: Signos en el Tiempo de Enrique Bernardo Núñez ➔

Enrique Tejera 🔍

Según Alexis Coello, médico que formó parte del equipo responsable de la primera aplicación de DDT en Venezuela para combatir la malaria.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Morón, Ave Fénix de Carabobo ➔

Eustaquio Montañés 🔍

Según Alexis Coello, se le menciona como poblador fundador.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - El Barrio de Los Apamates ➔

Ezequiel Zamora 🔍

Según Alexis Coello, líder federal que cruzó el caudaloso río Yaracuy a la cabeza de sus tropas para despejar el camino hacia Morón. Dirigió la victoria en la Batalla de El Palito el 23 de marzo de 1859, derrotando a militares reputados como Avelino Pinto.

itinerario: Jacura, Capadare, San Juan de los Cayos, El Tocuyo de la Costa, Morón
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - La Batalla de El Palito ➔

Fay Calembé 🔍

Según Alexis Coello, es identificado como integrante del grupo fundador.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - El Barrio de Los Apamates ➔

Fay Calembé 🔍

Mencionado por Alexis Coello como uno de los integrantes del grupo de vecinos que organizó una estrategia fallida para capturar a Chiripa.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - La Pancha ➔

Florencio Ruiz 🔍

Identificado por Alexis Coello como uno de los personajes y amigos que frecuentan las reuniones familiares en Urama.

📄 Crónica: Urama ➔

Francisco "Pancho" Melet 🔍

Mencionado por Alexis Coello como el gobernador durante cuya gestión se trajo el busto de Atanasio Girardot a la plaza de Urama.

📄 Crónica: Urama ➔

Francisco Antonio Rivero 🔍

Según Alexis Coello, era el jefe de las tropas conservadoras que custodiaban el lado derecho del río Yaracuy para impedir el paso de Zamora. Su columna fue destruida por cien hombres de la Federación.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - La Batalla de El Palito ➔

Francisco Rodríguez 🔍

Según Alexis Coello, figura en la lista de fundadores del sector.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - El Barrio de Los Apamates ➔

Gabriel Guevara 🔍

Según Alexis Coello, veterano de la Independencia que sirvió bajo Bolívar. Se sumó al ejército de Zamora en El Palito comandando hombres traídos de Borburata, Quizandal, Patanemo y Turiamo.

procedencia: Pueblos de la costa
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - La Batalla de El Palito ➔

Gabriel Santana 🔍

Según Emilio Navarro, militar coriano que combatió en la batalla de El Palito con valor inimitable incluso después de tener los brazos despedazados por balazos.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - La Batalla de El Palito ➔

General Bermúdez 🔍

Según el texto, el joven Sucre combatió al lado de este general después de estar bajo la autoridad de Mariño.

📄 Crónica: El natalicio del Gran Mariscal de Ayacucho ➔

Gonzalo Barrios 🔍

Según Alexis Coello, presentó ante el Concejo Municipal del Distrito Federal el proyecto de "Ordenanza sobre defensa del patrimonio histórico de la ciudad de Caracas", aprobada el 23 de diciembre de 1944, que permitió la creación de la figura del cronista.

📄 Crónica: Signos en el Tiempo de Enrique Bernardo Núñez ➔

Gregorio Quevedo 🔍

Según Alexis Coello, es mencionado entre los fundadores del sector.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - El Barrio de Los Apamates ➔

Gregorio Quevedo 🔍

Vecino del sector que formó parte de la fallida emboscada nocturna contra Chiripa relatada por Alexis Coello.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - La Pancha ➔

Guillermo de León Calles 🔍

Según Alexis Coello, fue el destinatario de las expresiones del poeta Antonio Trujillo sobre la vocación y el destino del cronista.

📄 Crónica: Signos en el Tiempo de Enrique Bernardo Núñez ➔

Haydée 🔍

Según Alexis Coello, su intervención contribuyó a mejorar la escuelita construida por los fundadores.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - El Barrio de Los Apamates ➔

Isabel de Rodríguez 🔍

Según Alexis Coello, es recordada como parte del grupo de familias fundadoras.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - El Barrio de Los Apamates ➔

José del Carmen Fernández 🔍

Según Alexis Coello, es recordado como uno de los fundadores del barrio Los Apamates.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - El Barrio de Los Apamates ➔

José del Rosario Armas 🔍

Según Alexis Coello, militar del bando conservador apodado "Mono Enchaquetado", acantonado en El Palito al momento del ataque federal.

alias: Mono Enchaquetado
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - La Batalla de El Palito ➔

José Díaz 🔍

Mencionado por Alexis Coello como uno de los personajes vinculados a la parroquia Urama.

📄 Crónica: Urama ➔

José Faneite 🔍

Según Alexis Coello, formó parte de los primeros habitantes que establecieron el barrio.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - El Barrio de Los Apamates ➔

José Partida 🔍

Según Alexis Coello, es recordado como poblador inicial.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - El Barrio de Los Apamates ➔

José Partida 🔍

Integrante del grupo que intentó atrapar a Chiripa en la madrugada, perdiendo su cartera ante el ladrón mientras dormía, según Alexis Coello.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - La Pancha ➔

Juan de Dios Lugo 🔍

Según Alexis Coello, es recordado como poblador inicial del barrio.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - El Barrio de Los Apamates ➔

Juan de Meneses y Padilla 🔍

Según Alexis Coello, gobernó entre 1628 y 1630, periodo en el cual adjudicó a Urama a la jurisdicción de Nirgua.

periodo gobierno: 1628-1630
📄 Crónica: Urama ➔

Juan Julián 🔍

Según Alexis Coello, recordado comerciante que regentaba una carnicería en el Morón de antaño.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Morón, Ave Fénix de Carabobo ➔

Juan Nepomuceno Guevara 🔍

Según el cronista Emilio Navarro, murió heroicamente en la Batalla de El Palito tras recibir dos balazos en el pecho mientras atacaba la casa fuerte donde resistía Avelino Pinto.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - La Batalla de El Palito ➔

Juan Rodríguez 🔍

Según Alexis Coello, fue un mulato desertor de las tropas del gobierno que informó a Zamora en Morón sobre la ubicación y los comandantes de las patrullas acantonadas en El Palito.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - La Batalla de El Palito ➔

Leonor de Quintero 🔍

Según Alexis Coello, forma parte del grupo de familias fundadoras.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - El Barrio de Los Apamates ➔

Leonor González 🔍

Mencionada por Alexis Coello como parte de los asistentes tradicionales a las fiestas de San Juan.

📄 Crónica: Urama ➔

Lino Arévalo 🔍

Según Alexis Coello, fue uno de los hombres que se ubicó en un sitio estratégico para intentar capturar a Chiripa.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - La Pancha ➔

Lino de Pombo 🔍

Según el texto, fue jefe de Sucre y lo describió como un joven venezolano de modales finos, ojo observador y taciturno que le auxilió durante el cerco de Cartagena.

📄 Crónica: El natalicio del Gran Mariscal de Ayacucho ➔

Loly 🔍

Según Alexis Coello, participó en las mejoras considerables de la institución educativa del sector.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - El Barrio de Los Apamates ➔

Los Campo 🔍

Mencionada en el texto de Alexis Coello como parte de la comunidad de Urama.

📄 Crónica: Urama ➔

Los Gerardo 🔍

Familia tradicional de Urama mencionada por Alexis Coello en relación con las celebraciones de San Juan Bautista.

📄 Crónica: Urama ➔

Los Mora 🔍

Familia de la comunidad de Urama que participa en las tradiciones locales según Alexis Coello.

📄 Crónica: Urama ➔

Luis Acosta 🔍

Según Alexis Coello, es mencionado como integrante del grupo fundador de la comunidad.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - El Barrio de Los Apamates ➔

Luis Acosta 🔍

Participó en el intento de captura del azote del barrio Unión, quedándose dormido durante la vigilia según relata Alexis Coello.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - La Pancha ➔

Manuel García 🔍

Según Alexis Coello, desempeñaba el cargo de presidente del estado Carabobo en 1945 y apoyó la labor sanitaria de erradicación del paludismo.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Morón, Ave Fénix de Carabobo ➔

María Manuel Alcalá 🔍

Según el texto, fue la madre del Gran Mariscal de Ayacucho, Antonio José de Sucre.

📄 Crónica: El natalicio del Gran Mariscal de Ayacucho ➔

Miguel Elias Dao 🔍

Según Alexis Coello, autor citado que documenta la presencia de un poeta guanareño en Morón a principios del siglo XX.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Morón, Ave Fénix de Carabobo ➔

Mirian 🔍

Según Alexis Coello, intervino en la ampliación y mejora de la escuelita del barrio.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - El Barrio de Los Apamates ➔

Muerto Parao 🔍

Según Alexis Coello, personaje popular de la localidad que poseía una bodega emblemática.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Morón, Ave Fénix de Carabobo ➔

Norman Colmenares 🔍

Según Alexis Coello, trabajaba en la pescadería de los Moreno y diseñó un método para sustraer dinero del local escondiendo billetes de 500 bolívares dentro de las tripas de los pescados.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - La Pancha ➔

Pardo 🔍

Según Alexis Coello, reconocido en el pueblo por su oficio de sobador.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Morón, Ave Fénix de Carabobo ➔

Poeta guanareño 🔍

Según Miguel Elias Dao, estuvo radicado en Morón a partir de 1901 y escribió versos sobre la fama de brujos de los pobladores locales.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Morón, Ave Fénix de Carabobo ➔

Prado 🔍

Según Emilio Navarro, fue uno de los valientes comandantes federales que perdió la vida en la acción de El Palito.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - La Batalla de El Palito ➔

Ramón "el loco" 🔍

Según Alexis Coello, es mencionado como uno de los fundadores del sector.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - El Barrio de Los Apamates ➔

Romero 🔍

Citada por Alexis Coello como una de las familias que se reúnen en las festividades de la parroquia.

📄 Crónica: Urama ➔

Santiago Mariño 🔍

Según el texto, Sucre se incorporó a sus tropas para la reconquista de Oriente, permaneciendo bajo su autoridad durante tres años.

📄 Crónica: El natalicio del Gran Mariscal de Ayacucho ➔

Silverio Escalona 🔍

Según Alexis Coello, comandante que lideró las tropas del gobierno en 1859 para quemar y arrasar los caseríos de Morón, Alpargatón y Urama.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Morón, Ave Fénix de Carabobo ➔

Simona Pacheco 🔍

Citada por Alexis Coello entre las personalidades destacadas y amigos de la zona de Urama.

📄 Crónica: Urama ➔

Teodosa Flores de López 🔍

Según Alexis Coello, recordada por impartir lecciones y educar a las generaciones pasadas de moronenses.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Morón, Ave Fénix de Carabobo ➔

Tomás Méndez 🔍

Según Alexis Coello, es recordado como uno de los fundadores del barrio.

📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - El Barrio de Los Apamates ➔

Venegas 🔍

Según Alexis Coello, regentaba una funeraria frente a la avenida Falcón. Tenía el hábito de dormir dentro de los ataúdes y solía tomar medidas para féretros a personas que sufrían desmayos o ataques de epilepsia.

anecdota: Espantaba visitantes al levantarse de los ataúdes
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - La Pancha ➔

Vicente de Sucre 🔍

Según el texto, fue el padre de Antonio José de Sucre y oficial de las milicias regladas que combatió a la reacción realista en 1811.

📄 Crónica: El natalicio del Gran Mariscal de Ayacucho ➔
📖 Consulta de Documentos Originales
Crónica Web #461

Libro Crónicas desde Morón - Morón, Ave Fénix de Carabobo

Libro Crónicas desde Morón - Morón, Ave Fénix de Carabobo
Morón es un pueblo de tradición calamitosa. Su historia está llena de nubarrones y tristes episodios, no en balde el ilustre cronista de Valencia don Alfonso Marín dejó para la posteridad su obra "Morón, Ave Fénix de Venezuela". En ella describe dramáticamente los estragos que causó el paludismo en la población moronense durante las primeras décadas del presente siglo. El cronista nos dice: "En esto no hay exageración alguna, el cuadro era sombrío.
La funesta y trágica endemia de la malaria se había apoderado de toda la zona. Decir paludismo, era tanto como decir desolación y muerte. En cuanto a Morón, el caso es explicable: tierras abajas, situadas casi al nivel del mar, con aguas estancadas por todas partes, era un lugar propicio para proliferación de los zancudos transmisores del paludismo. La malaria logró reducir a 800personas (en 1945) de los 1.795 habitantes que tenía Morón en 1941, es decir, que en 4 años se perdieron 995 vidas. Y muchos moronenses abandonaron su terruño: veían un porvenir cada vez más tenebroso, y algunos de ellos preferían emigrara otros lugares, aun cuando para esto tuvieron que romper los nexos y sentimientos que lo ligaban al pequeño rincón geográfico donde habían vivido".
Toda esta calamidad se acabó durante el 2 de diciembre de 1945, se roció en Morón y en Venezuela por primera vez el DDT, labor que se le agradece a los doctores Amoldo Gabaldón, Enrique Tejera, Arturo Luis Bertí y a Manuel García, presidente del estado Carabobo en ese entonces. Como consecuencia de este hecho la población de Morón]] se cuadruplicó en los tres lustros siguientes.
En 1957 se inició la producción de cloro-soda en el Instituto Venezolano de Petroquímica. La tecnología atrasada arrojó, en 20 años, 40 toneladas de mercurio al caño Alpargatón y de allí al mar, veneno letal para los cocoteros, peces, bañistas del área y para los obreros de IVP que dejando viudas y huérfanos ofrendó su vida al progreso, y al viviente que prematuramente muestra triste la calvicie y la desdentada boca.
Mucho antes, en 1859, las tropas del gobierno comandadas por Silverio Escalona quemaron y arrasaron los caseríos de Morón, Alpargatón y Urama como represalia al apoyo que estos pueblos le habían brindad a la causa de la Federación.
Por los años 60, una travesura de un zagaletón logró la exasperación del jefe religioso del pueblo. Un cohete rastrero penetró en el recinto parroquial logrando con su explosión despavorir a los madrugadores oyentes de la misa decembrma, este acto desató la ira del padre Modesto, que así se llamaba el párroco, que con su fuerte verbo pronunció: "¡Maldito sea este pueblo ".
La instalación de la zona de grandes empresas dio desarrollo, pero también trajo una carga poluta que acorta el hilo de la vida. Se hicieron de grandes terrenos y de las mejores cosas, las atalayas de la termo­eléctrica descargan su mortífero hollín que pigmenta el despertar de los vecinos y opaca el vuelo de los pájaros. La expatriada BTX consiguió alojo en las riberas del río Aguas Calientes.
Luego vinieron las instituciones locales, llegó la alcaldía con su hinchada burocracia y los presupuestos pírricos, la prefectura se convirtió en un cenáculo de hablillas y las oficinas de la Cantv, tribunales, comandancia de la Policía y otras, alzaron el vuelo como las golondrinas y emigraron al puerto.
Quizás por estas vicisitudes a Morón se le ha rodeado de cierto estigma, un poco inmerecido, de ingratitudes de aquellos que marcharon y en otros lares denigran del pueblo que los abrigó, de los falconianos que llegan a Valencia y expresan: "Coriano g...ón se queda en Morón". Otros preferimos estacionarnos en este terruño y echar raíces, cumpliendo con los designios de esa vieja creencia que dice: "El que se bañó en río Morón, aquí se quedó". Cómo olvidar a Bota Burro, la carnicería de Juan Julián, la bodega de Muerto Parao y la de Dominguito, los toros coleados en la calle Comercio y La paz. Recordamos las lecciones de Teodosa Flores de López, al sobador Pardo, a Catona, y también rememoramos a sus brujos, que por cierto, fama le han dado a Morón desde tiempos lejanos. Cito a Miguel Elias Dao cuando habla de un poeta guanareño que estuvo radicado en Morón a partir de 1901 y en sus versos nos dejó lo siguiente:
"Los negritos de Morón en verdad que no son malos pero brujos sí que son. En sus caballos de palo unos e vuelven culebras, otros, en tigres o león. Todos con su brujería se convierten en piedras y como yo lo sabia me les vuelvo cigarrón".
Abrir panel de lectura ➔
Crónica Web #54

Urama

Urama
El toponímico de esta parroquia significa "Lapa" en dialecto Caribe, debe ser por la abundancia de esta especie mamífera en sus predios, hoy a punto de extinguirse por su exquisita carne que origina su caza desmedida. Tenemos referencias escritas de Urama desde el siglo XVII, ya que en 1628 fue adjudicada a la jurisdicción de Nirgua por mandato del gobernador Juan de Meneses y Padilla, quien gobernó desde aquel año hasta 1630. Topográficamente hablando es una zona montañosa de donde se desprenden los ríos Salao (o Chiquito) y el Urama, que van a surcar o abrir un valle que se va ampliando a medida que se acerca a la costa. Este fértil valle fue asiento de varias haciendas cacaoteras trabajadas con mano de obra esclava que en 1721 produjo 1.440 fanegas de este producto, una de las mayores producciones de cacao de la jurisdicción de Nirgua sólo superada por el valle de Morón en la costa con 1.740 fanegas. Pero Urama hacía su vida económica, religiosa, política y social con el occidente del hoy estado Carabobo y con sectores del estado Yaracuy más que con Morón y Puerto Cabello durante los siglos XVII y XVIII. Sobre todo con Canoabo, con el cual sostenía permanentemente relaciones económicas y con el cual también eran muy estrechas las atenciones o colaboraciones religiosas para suplir los curas -que mayormente venían de Canoabo a Urama- en los oficios religiosos. De ahí la presencia o residencia de muchos canoaberos en Urama y Morón en años anteriores. Cuando se le otorga el título de ciudad a Puerto Cabello, el 5 de agosto de 1811, se establece en el documento a Morón como suburbio o parte integrante de aquel, más no así a Urama que todavía se mantiene en los dominios de Nirgua. El pueblo de Urama aún conserva un perfil bucólico, su vida gira en torno a su angosta calle real, su iglesia y su plaza principal con el busto de Atanasio Girardot; traído por confusión (se pensaba que era Bolívar) en la época del gobernador carabobeño Francisco "Pancho" Melet. Los sectores aledaños al casco histórico como El Salao, El Charal, La Luna y La Jovera se han venido poblando y desarrollando en su estructura urbana en forma constante. San Pablo y Canoabito no los incluyo en los primeros porque considero que por su distanciamiento y tradición poseen un ritmo y una dinámica propia vinculada más directamente con Morón y Puerto Cabello. Urama se prepara para celebrar su fiesta de San Juan Bautista el 24 de junio. Allí deben estar como de costumbres las familias reunidas: Los Gerardo, Los Mora, Romero, Los Campo, Cendrón, Florencio Ruiz, Leonor González, Modesto Freites, Simona Pacheco, José Díaz y otros grandes personajes y amigos. (*) Cronista Municipal J. J. Mora
Abrir panel de lectura ➔
Crónica Web #434

Libro Crónicas desde Morón - El Barrio de Los Apamates

Libro Crónicas desde Morón - El Barrio de Los Apamates
Dos semicurvas y una recta componen la vieja callejuela que se extiende de oeste a este. No posee otra salida que la misma entrada que es por la avenida Falcón, aunque uno o dos recovecos conducen a los peatones hacia los lados de los barrios El Jabillo y La Charneca. Este barrio fue emplazado en un terreno muy irregular, al borde de una gran ciénaga, llamada La Plancha, que lo cubre por el lado sur y en tiempo de lluvia se expande hacia el este. Por el norte le cae una quebrada intermitente que se une en el extremo de la calle a los terrenos cóncavos de La Plancha. Estas condiciones topográficas hicieron que las casas se acomodaran anárquicamente y la calle se configurara sin ninguna simetría u orden. Generalmente es estrecha, aunque en algunos puntos se ensancha; una que otra casa están a media calle.
El barrio se fundó en el segundo lustro de la década de los años cincuenta en terrenos de un antiguo potrero. Su creación fue producto de la inmigración de falconianos que vinieron tras los puestos de trabajo de la incipiente industria petroquímica, humildes corianos que parapetearon sus humildes viviendas con materiales sencillos o de desechos.
Los barrios del norte del municipio entre los cuales citamos a Bota Burro, El Mamón, El Jabillo y Unión, todos adyacentes a la avenida Falcón, fueron los que concentraron, en esa época, la mayor cantidad de "cabezones" provenientes de la tierra de los caquetíos. Entre los fundadores del barrio Los Apamates recordamos a José del Carmen Fernádez, Luis Acosta, José Faneite, Francisco Rodríguez, Isabel de Rodríguez, Dionisio Sánchez, Modesto Gotilla, Juan de Dios Lugo, Ramón "el loco", Cosme Coello, Domingo Manzano, Eustaquio Montañés, Fay Calembé, Tomás Méndez, Leonor de Quintero, Gregorio Quevedo, José Partida; por la Av. Falcón, los Romero y los Sirit.
En la quebrada húmeda había crecido una hilera de los altos apamates que cuando florecían el cielo del barrio se nublaba de violetas y los niños de entonces jugaban con las flores que al desprenderse de la cima caían girando en sí mismas como un trompo, y movidas por la brisa se hacía difícil tomarlas en el aire; ése era el juego, quien tomara mayor cantidad era el ganador.
Eran los tiempos de los juegos infantiles sanos y de la tradición muy venezolana. Lamentablemente han desaparecido y los muchachos de ahora se inclinan prematuramente por los juegos de adultos (caballos, loterías, etc.) o llevados por los valores foráneos que preconiza la televisión buscan entretenerse en actos que en la mayoría de las veces hacen apología a la agresividad y a la violencia.
Entre los juegos que disfrutaban los zagalos del barrio estaban: policías y ladrones, el fusilado (al que perdía se le deban vanos pelotazos por la espalda), las metras o canicas, riñas de trompos (más de uno lloraba cuando le rajaban el trompo), guataco por las orejas, palito matequillero, la pelota de goma callejera. Estos juegos empezaban y terminaban en un gran bullicio o algarabía. Otras veces los muchachos se acurrucaban en las aceras a oír los cuentos o historias de algún adulto o galanteaban a las muchachas con un rin de bicleta o un neumático que empujaban simulando un automóvil o andaban sobre una varilla de madera que se convertía en caballo.
Con el tiempo cayeron los apamates y al barrio se le llamó solamente Unión. Uno a uno fueron desapareciendo, uno por la acción del hombre y otros por fuerza de la naturaleza. La transformación llegó, los infantes se hicieron adolescentes, y éstos, adultos.
Buscaron el porvenir en los caminos tortuosos de la vida, el viejo barrio había servido para una etapa de la existencia, ya que se hacían necesarios nuevos horizontes. A uno pocos mayores se los llevó la pelona; otros, cuando jóvenes, se marcharon a Valencia; pocos sucumbieron ante las sustancias psicotropicas y la mayoría han encontrado otros lares y se mantienen fieles a principios de honestidad y laboriosidad.
Cuando fuimos concejales logramos asfaltarles su única calle y se les construyó una buena cancha deportiva. Giannatale le hizo un puente, lástima que hoy esté carcomido por la herrumbre. Los gobiernos (local y regional) sustituyeron la red de aguas blancas y lo dotaron de cloacas, aceras y brocales. La escuelita (construida por los fundadores) fue ampliada mejorándola considerablemente gracias a la intervenciones de las maestras Mirian, Loly y Haydée.
Barrio Unión fue el primer barrio de Morón que formó una junta de vecinos, no obstante, quedó sin protocolizar en las oficinas de registro.
Abrir panel de lectura ➔
Crónica Web #481

Libro Crónicas desde Morón - La Batalla de El Palito

Libro Crónicas desde Morón - La Batalla de El Palito
Venía el General Ezequiel Zamora como huracán devastando ejércitos del Gobierno Conservador que en la mayoría de las veces preferían no dar combate. Corría el año de 1859, la tolvanera federal brotaba de las entrañas del actual estado Falcón el 16 de marzo llegó a Jacura, el 17 a Capadare, tres días después estará en San Juan de los Cayos, el 21 sacude al Tocuyo de la Costa y el 22 se encuentra a las orillas del entonces caudaloso río Yaracuy.
Del otro lado del río -en el territorio del hoy municipio Mora-asediaba dispuesto al ataque el comandante Francisco Antonio Rivero, jefe de las atropas gubernamentales.
En la correspondencia de Morón de fecha 23 de marzo de 1859, Zamora describe así la situación: "Que venía (el río Yaracuy) muy crecido con aguas imposibles de vadear, y las canoas custodiadas por los godos al lado derecho".
Ante tal amenaza los federales jamás pensaron en retroceder sino que por el contrario "Zamora tenía suficiente temple y fuego en el corazón para desafiar la naturaleza y cruzó el caudaloso río Yaracuy, él a la cabeza de sus tropas, los soldados atados a las colas de los caballos y con las lanzas sostenidas con los dientes. Con solamente cien de sus hombres destruyó rápidamente la columna comandada por Francisco Antonio Rivera y pudo así utilizar las canoas parar pasar las armas de fuego, pólvora y demás pertrechos ". De esta manera los contingentes de la Federación despejaron el camino hacia Morón.
Estando en Morón Zamora y sus hombres, les llegó un delator de las tropas del gobierno, el mulato Juan Rodríguez, quien les informó sobre la ubicación y los comandantes de las patrullas gobierneras, acantonadas en El Pelito. Estos eran Andrés Avelino Pinto y el coronel José del Rosario Armas, alias "Mono Enchaquetado". Dicha confesión hizo exclamar a Zamora: "Si al frente de los oligarcas viene Mono Enchaquetado, el triunfo será más rápido... Ratón para gato".
Ezequiel Zamora salió con sus tropas de Morón a las cuatro de la tarde y a las diez de la noche sorprendió al ejército del gobierno que quedó totalmente destruido, huyendo los sobrevivientes hacia Puerto Cabello y por Las Trincheras hacia Valencia. Esta batalla demostró la capacidad y la estrategia militar del general Zamora, el cual envió una columna federal por Sanchón a salir por la vía de El Cambur para que atacase por un flanco a las fuerzas enemigas mientras que él se dirigía por el lado de la costa ocultando sus movimientos "con toda sagacidad y reserva. Zamora impuso a sus tropas el deber de mantener su puesto a muerte o vida, sin dar un paso atrás ".
La victoria de los federales sobre los oligarcas en la batalla de El Palito tuvo repercusiones nacionales hasta el punto de que el gobierno de Caracas se sintió humillado, pues Zamora no había derrotado a oficiales cualesquiera sino a reputados militares como Avelino Pinto, uno de los mejores de su época, y había hecho añicos la estrategia del viejo zorro León de Febres Cordero.
A pesar del triunfo la causa de la Federación tuvo pérdidas importantes, dejemos que sea el cronista zamorista, Emilio Navarro, quien nos diga con sus propias palabras llenas de sentimiento: "Departe del ejército federal fue sensible de nuestra pérdida, muchos distinguidos amigos, tipos los más empinados en el valor, tributarios con su sangre a aquel campo donde ambos contendores desplegaron un heroísmo propio de la clasica Venezuela, orgullo eterno de la república.
Ahí murieron el coronel Juan Nepomuceno Guevara, el modelo más acabado del valor y la moderación, con dos balazos en el pecho, recibidos en el momento mismo de atacar la casa fuerte donde se apoyó el coronel Avelino Pinto para hacer su última resistencia, el valiente comandante, Prado, el intrépido y modesto comandante Rodulfo Pereira, el belicoso comandante Castellano, hijo, muchos jefes y oficiales, honor coriano, y considerable número de tropas.
El comandante Gabriel Santana, hijo predilecto de la heroica Coro, espanto de valor, batíase en esta memorable acción, después de despedazados los brazos a balazos, y así combatían con valor inimitable".
Zamora y el estado mayor en pleno rinden homenaje en El Palito a los federales caídos. Decide proseguir su marcha hacia San Felipe, no sin antes recibir nuevos miembros que se suman a su ejército. Llegan hombres desde Borburata, Quizandal, Patanemo, Turiamo y otros pueblos de la costa comandados por el general Gabriel Guevara, viejo procer de la Independencia que había servido bajo las órdenes del Libertador en las campañas del Sur. También se agregó Cleto Marcano con otro grupo de Puerto cabello. Zamora regresó a morón el 24 de marzo.
Allí tenía su cuartel general y el grueso de sus tropas. De aquí marchó a Urama y luego siguió los caminos de María Lionza.
Abrir panel de lectura ➔
Crónica Web #435

Libro Crónicas desde Morón - La Pancha

Libro Crónicas desde Morón - La Pancha
La Pancha fue un surco cenagoso (todavía lo es en parte), que constituye la vega del rio Morón en su curso medio y en su lado oeste. Este lote de terreno es anegadizo, excepto la parte que ha sido rellenada y donde se ubican importantes establecimientos comerciales. Su ubicación es céntrica, a escasos metros de la encrucijada de Morón y al costado este la avenida Falcón. Esta zona es el desagüe natural del río a la vez el área que recoge el drenaje de las aguas que bajan de la parte occidental (de los barrios de San Diego, Las Parcelas, La Línea, Barrio Coro, etc.) y que son conducidas hasta el lecho del río, por esto es que La Pancha está cruzada de canales y quebradas que como cicatrices marcaron su incierto destino.
La Pancha está frente a Bota Burro, apenas divididos por la Av. Falcón. Sobre estos terrenos inundables se construyeron sin mucha (o ninguna) planificación los barrios La Pancha, La Charneca, Barrio Unión y el sector aledaño a la Av. Falcón. Este espacio se nutrió poblacionalmente hablando en la década de los 60, a raíz del boom industrial surgieron barrios improvisados y de una configuración anárquica, ranchos de tablas y cartón que hoy en día se han renovado hasta convertirse en lujosas casas y modestas quintas en calles pavimentadas impregnadas de la vitalidad bulliciosa de los infantes.
Sus rincones y caminos, sus calles estrechas nos susurran simpáticas anécdotas y graciosas menudencias, algunas de las cuales seguidamente vamos a relatar.
Esta zona era el escenario de las actuaciones de Chiripa, gran amigo de lo ajeno y hábil para penetrar a la residencia de sus víctimas para sustraerles modestos artefactos domésticos como radios, planchas, ventiladores, algo de dinero, joyas etc. (para entonces no había muchos televisores, ni existían los sofisticados equipos de sonidos ni los VHS). Chiripa era el azote del Barrio Unión. Cierta noche se organizaron varios vecinos para atrapar al ladrón. Se reunieron para preparar la estrategia de la captura Fay Calembé, el difunto Luis Acosta, José Partida, Gregorio Quevedo, Lino Arévalo y mi difunto padre. Ellos suponían que Chiripa llegaría en la madrugada por lo que cada uno se ubicó en un sitio estratégico acompañado de una botella de popular para "aguantar el frío y mantener la vigilia " y efectivamente Chiripa pasó a las tres de la madrugada, los consiguió dormidos de la pea, robó en el barrio y de paso les llevó las carteras en medio de los ronquidos de los durmientes.
Chiripa era un ladrón sano. A nadie agredía, su defensa era sus ágiles piernas para desaparecer en la noche ayudado siempre por vestimenta negra. Algunos dicen que murió en el servicio militar.
En las cercanías del puente sobre el canal que descarga en el río Morón, frente a la avenida Falcón, se encontraba un inmueble que fue habitado por la familia Bracho (en la actual Moronera), luego funcionó allí una funeraria regentada por el popular Venegas, hombre de aspecto muy sobrio. Venegas acostumbraba dormir dentro de los ataúdes, muchos clientes o visitantes ocasionales pegaron la carrera bien lejos cuando entraban a la funeraria en hora de la mañana y al tocar la puerta Venegas se levantaba con cara de enratonado espantando en el acto a los desprevenidos visitantes. Venegas tuvo ciertos inconvenientes con algunos pobladores porque si alguien se desmayara o tuviera un ataque de epilepsia, inmediatamente Venegas sacaba su metro que llevaba en la cintura y le tomaba la medida para proveerle el ataúd. Más de uno se levantó y le dio una trompada. Hoy nadie sabe de él, algunos dicen que falleció, otros dicen que está en la cárcel.
En este mismo lugar funcionó una pescadería. Era propiedad de uno de los hermanos Moreno. Allí trabajaron como empleados Norman Colmenares y Alberto Moreno. Ambos eran registrados por las tardes antes de salir del local por el propietario del negocio, para evitar el acostumbrado piquete.
Norman decidió burlar la estricta vigilancia del dueño, entonces mandaba a su mujer a comprar pescado por las tardes y, dentro del pescado, en el lugar de las tripas, metía billetes de 500 bolívares. Pero Alberto un día lo descubre y le propone un acuerdo. Los billetes siguieron saliendo en los vientres de los pescados que el dueño obsequiaba para la cena a los abnegados trabajadores, más adelante, al cruzar la esquina Norman y Alberto partían la cochina. Una vez Norman y Alberto fueron enviados por el dueño de la pescadería a Punto Fijo a comprar 100 kilos de pargos. Llegados al sitio de la compra, Alberto se para al frente de los cajones repletos de diversos tipos de pescado, y pide el más rojizo porque ese era el propio pargo, el vendedor insiste y le dice que el propio pargo es el de color más claro, Alberto le responde en forma airada. "¡Usted, no va a saber más de pescado que yo!". El vendedor le dice: "Bueno, si usted lo dice"; Alberto y Norman llegaron a Morón con 100 kilos de Catalana (pescado rojizo pero de muy baja calidad). Al poco tiempo quebró la pescadería gracias al erudito en pescados Alberto Moreno y a las andanzas de Norman Colmenares.
Abrir panel de lectura ➔
Crónica Web #129

El natalicio del Gran Mariscal de Ayacucho

El natalicio del Gran Mariscal de Ayacucho
Sólo vivió treinta y cinco años.
Tiempo suficiente para alcanzar los más altos grados en el ejército Libertador.
Es General a los 23 años de edad y en lo sucesivo se elevará sobre sus semejantes en un arcoiris de gloria: Gran Mariscal de Ayacucho, Presidente de la República de Bolivia, Presidente del Congreso de Bogotá en 1830, plenipotenciario en funciones diplomáticas, jefe militar con poderes extraordinarios en Ecuador y Perú.
"Se le consideró el más afortunado de los Generales de la independencia americana; envidiábanle muchos, por lo mismo, sobre todo en el ejército, y acrecentaron su odio y rencorosa saña hasta el punto de decidir su asesinato" (1).
Antonio José de Sucre nació en Cumaná el 3 de febrero de 1795.
Fueron sus padres Don Vicente de Sucre y Doña María Manuel Alcalá.
"Era delgado, sólo un poco más alto que Bolívar.
Los ojos castaños, de poderoso vigor expresivo -de ordinarios tristessabían dominar y mandar, volviéndose fulgurantes al entrar en batalla.
Destacábase sunariz larga de caballete en alto y de punta muy aguda: características de la audacia y de la previsión.
Tanto el porte distinguido como los modales cultos y el cuidado de su persona hacíanle distante y no cercano.
Reía poco, con elegancia, sin caer nunca en la carcajada.
Su lenguaje sencillo siempre, jamás llegó a los términos vulgares...".
Su carrera de armas fue vertiginosa.
Suspende sus estudios de Ingeniería Militar, en Caracas, para regresar a Cumaná a integrarse a la llamarada revolucionaria de 1810 (tenía 15 años).
En 1811 está al lado de su padre, quien comandaba, como oficial de las milicias regladas para combatir a la reacción realista.
Aún imberbe, va a sentir los rigores y martirios de la guerra, verá la muerte de cerca.
Pelea al lado de Miranda en la toma de Valencia promonárquica.
Después de la pérdida de la primera república se incorpora Sucre a las tropas del General Santiago Malas tropas del General Santiago Mariño en la reconquista de Oriente.
Se le reconoce el grado de Capitán.
Con respecto a la actuación del joven Sucre, Bolívar diría lo siguiente: "Sucre se distinguía siempre por su infatigable actividad, por su inteligencia y por su valor.
En los célebres campos de Maturín y Cumaná se encontraba de ordinario al lado de los más audaces, rompiendo las filas enemigas, destrozando ejércitos contrarios con tres o cuatro compañías de voluntarios que componían todas sus fuerzas.
La Grecia no ofrece prodigios mayores".
Tres años estuvo bajo la autoridad de Mariño.
Pasó a combatir luego al lado del General Bermúdez.
Se mantuvo activo durante el cerco que puso Morillo a los patriotas en Cartagena.
Así lo dijo Lino de Pombo, sujefe: "Quien más me auxiliabaera un joven venezolano de nariz bien perfilada, tez blanca y cabellos negros, talla mediana y pocas carnes, ojo observador, modales finos, taciturno y modesto".
Finalmente, junto con el General Urdaneta, va en busca de Bolívar que se encontraba en Guayana, para someterse a su autoridad y no separarse jamás.
Participaría en varios episodios de la vida nacional: Con su habilidad política logra persuadir a Mariño para que acepte la autoridad del Libertador, sale en misiones de compras y envíos de armas a Saint Thomas y Cúcuta respectivamente.
Es nombrado por Bolívarpara participar en tratado de regularización de la guerra o el cese de la guerra a muerte.
El Libertador elogió a Sucre al término de esta misión: "Este tratado es digno del alma del general Sucre: la benignidad, la clemencia, el genio de la beneficencia lo dictaron; él será eterno como el nombre del vencedor de Ayacucho".
Después de este tratado viajó a Bogotá con el Libertador para atender los problemas de América del Sur.
Nunca más volverá a Venezuela.
Iba camino a su consagración gloriosa porque el filo de su espada y su extraordinaria estrategia militar echarían definitivamente a los ejércitos españoles de las tierras del sur.
Se consumarían la batalla de Pichincha (24 de mayo de 1822) que libera al Ecuador.
La batalla de Ayacucho (9 de diciembre de 1824) donde se sella la independencia del Perú.
Vendrían luego la destrucción de las tropas del general español Olañeta (1825) y la victoria de Tarqui en 1829.
Corolarios de victorias colmaron su vida como olivos las sienes de los invencibles héroes de la antigüedad.
Es el venezolano que más se le ha acercado a Bolívar en cuanto a grandeza de alma y gloria.
El Libertador sólo escribió una biografía: la de Sucre.
Y allí dijo: "La posteridad representará a Sucre con un pie en el Pichincha y el otro en el Potosí, llevando en sus manos la cuna de Manco-Capac".
Abrir panel de lectura ➔
Crónica Web #178

Signos en el Tiempo de Enrique Bernardo Núñez

Signos en el Tiempo de Enrique Bernardo Núñez
Las iniciales arriba señaladas corresponden a Enrique Bernardo Núñez, tal como el firmaba sus artículos de prensa en los diferentes periódicos y revistas del país, sobre todo, su conocida columna "Signos en el Tiempo" que publicaba en los diarios capitalino El Imparcial, El Universal, El Nacional y "El Nuevo Diario" de Laureano Vallenilla Lanz, también colaboraba con las revistas Balikin y Elite.
¿Quien fue Enrique Bernardo Núñez? Pues bien, fue el primer cronista oficial nombrado por una municipalidad en Venezuela, hecho éste que ocurrió el 15 de Enero de 1945 cuando el Concejo Municipal de Caracas lo designa mediante una elección (el otro candidato era el Poeta Carlos Augusto León).
Hoy estamos sacando este trabajo porque el cronista mayor -como le llamamosDon Enrique Bernardo Núñez acaba de cumplir 50 años, medio siglo de su desaparición física ocurrida en Caracas el primero de octubre de 1964.
En Venezuela no existía la figura del cronista oficial de la ciudad, se comienza hablar de ello cuando por primera vez, en el Concejo Municipal del Distrito Federal, el concejal para entonces, Gonzalo Barrios presenta ante la cámara un proyecto de ordenanza denominado: "Ordenanza sobre defensa del patrimonio histórico de la ciudad de Caracas", la cual se aprobó el 23 de diciembre de 1944.
El mismo concejal señaló posteriormente lo siguiente: "Este acontecimiento (la aprobación de la ordenanza y la elección del cronista) debemos registrarlo como uno de los más felices en la evolución de nuestro país".
Enrique Bernardo Núñez nació en Valencia el 20 de mayo de 1895. Cada 20 de mayo se celebra nacionalmente ese día, como día del cronista venezolano, en su honor. Además de escritor fue diplomático y periodista. Pasó su infancia en Valencia donde estudió las primeras letras, a los 15 años (1910) se fue a Caracas a estudiar, se inscribe en la UCV en medicina y en derecho como oyente. Las necesidades económicas lo obligan a dejar los estudios y a trabajar en modestos empleos; debido a esto no volverá a los estudios formales y se convertirá en Enrique Bernardo Núñez también fue diplomático y periodista. un lector empedernido en un autodidacta contumaz.
En 1917 comenzó a publicar en periódicos sus artículos y en 1918 aparece publicada su primera novela: "Sol Interior", este mismo año gana los juegos florales en la mención historia con su ensayo: "Bolívar Orador".
Su obra máxima fue la novela de "Cubagua" editada por primera vez en París en 1931. Su obra literaria es extensa y no la vamos a nombrar aquí, sólo mencionaremos sus obras cumbres como "La Ciudad de los Techos Rojos" (referida a las calles y esquinas de Caracas), "El Hombre de la Levita Gris" (referido al presidente Cipriano Castro), La Galera de Tiberio, entre otros.
E.B.N era un hombre enigmático, duro y exigente consigo mismo, se cuenta que la totalidad de la edición de su libro "La Galera de Tiberio" las echó a las aguas del Río Hudson en Estados Unidos por no estar conforme con su contenido.
Sin embargo, su valor intelectual y moral es inmenso.
Nunca perdió su arraigo popular a pesar de lo exitoso de su carrera; una vez señalo: "El pueblo mismo es el cronista por excelencia" y también dijo: "una ciudad sin historia, sin tradición propia, es decir, sin espíritu, no es digna de este nombre. No puede llamarse propiamente ciudad".
Para finalizar, traemos una expresión del cronista de San Antonio de los Altos, el poeta Antonio Trujillo; estas palabras fueron dirigidas al cronista de Punto Fijo Guillermo de León Calles, pero también pueden ser para E.B.Nu otro cronista de los de verdad: "a un cronista lo elige la tierra, nunca el municipio, lo elige una rama, la niebla o esa espina en el cuerpo y cío de los pájaros.
Un cronista, es el destino de la arcilla y de la sangre, si un río invisible lo llama y toca en sus aguas el tiempo del hombre".
Abrir panel de lectura ➔