Según habitantes del sector en el texto de Alexis Coello, fue uno de los señores que dirigió la reunión de fundación del barrio El Jabillo II el día jueves santo de 1967. Es conocido popularmente como "Colacho".
📄 Crónica: Historia de Barrio El Jabillo ➔
Según Alexis Coello, fue el administrador del cine Antisa durante su etapa de remodelación en los años setenta. Bajo su gestión se modernizaron las instalaciones y servicios. Contrajo matrimonio con quien fuera la taquillera del cine.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Se Fue el Cine ➔
Según el texto de Guillermo De León Calles citado por Alexis Coello, es la maestra que recibía al autor en el mes de septiembre con una sonrisa y lecciones escolares.
📄 Crónica: Mañana es septiembre ➔
Según Alexis Coello, es un escritor falconiano nacido en Pedregal, autor del libro 'Relatos de mi otra infancia' (1989). Se desempeña como cronista oficial del municipio Carirubana, es expresidente de la Asociación Nacional de Cronistas de Venezuela (ANCOV) y miembro de la Academia Nacional de la Lengua. Fue galardonado con un Grammy Latino por sus canciones infantiles.
📄 Crónica: Mañana es septiembre ➔
Mencionado por Alexis Coello como un poeta coterráneo que describe la obra de De León Calles como escritos que reviven ambientes de pueblos ordenadamente abandonados.
📄 Crónica: Mañana es septiembre ➔
Según habitantes del sector en el texto de Alexis Coello, es popularmente conocido como "Chetón". Cultivó y sembró en 1954 el frondoso árbol de Jabillo debajo del cual se reunían los falconianos para discutir proyectos de desarrollo, dando origen al nombre del barrio.
📄 Crónica: Historia de Barrio El Jabillo ➔
Mencionado en el poema de Guillermo De León Calles citado por Alexis Coello en relación con el aprendizaje del himno 'Gloria al Bravo Pueblo'.
📄 Crónica: Mañana es septiembre ➔
Según Alexis Coello, es una laureada intérprete que grabó las canciones infantiles compuestas por Guillermo De León Calles, entre ellas 'Mañana es septiembre'.
📄 Crónica: Mañana es septiembre ➔
Según habitantes del sector en el texto de Alexis Coello, era el propietario de algunos de los terrenos antes de la fundación, los cuales utilizaba para la cría de chivos, ovejos y burros.
📄 Crónica: Historia de Barrio El Jabillo ➔
Según habitantes del sector en el texto de Alexis Coello, era el prefecto para el momento de la toma de terrenos. No intervenía en dichas acciones por considerar que no era de su atribución, lo que permitió el crecimiento del sector.
📄 Crónica: Historia de Barrio El Jabillo ➔
Mencionado en el poema de Guillermo De León Calles citado por Alexis Coello en relación con el aprendizaje del himno 'Gloria al Bravo Pueblo'.
📄 Crónica: Mañana es septiembre ➔
Según Alexis Coello, es una dirigente deportiva y luchadora que expresó su preocupación por la bancarrota de las bolas criollas en el municipio Juan José Mora, donde anteriormente se obtuvieron varios campeonatos en diversas categorías.
📄 Crónica: Un Deporte en Extinción (Bolas Criollas) ➔
Según Alexis Coello, se desempeñó como Presidenta de la Liga local de Bolas Criollas y Vicepresidenta de la Federación en el Estado Carabobo. Expresó su preocupación por el declive de este deporte en el Municipio Juan José Mora.
📄 Crónica: Un Deporte en Extinción (Bolas Criollas) ➔
Un Deporte en Extinción (Bolas Criollas)
Conversando con Yolanda Montes en ocasión de un aniversario más del nacimiento de su querida madre Doña Nicolasa, gran mujer luchadora política y social en su tiempo, me comunicaba su angustia y preocupación por la casi desaparición en Morón de uno de los deportes tradicionales de Venezuela: Las bolas criollas. Las palabras fueron brotando libremente de los labios de la flaca Yolanda mientras el anfitrión principal el amigo Lic. Julio Montes se encargaba de los aperitivos para sobrellevar las inclemencias de esa tarde calurosa del sector 23 de enero de Morón.
Las razones de su preocupación eran contundentes cuando expresaba: “Morón o mejor dicho el Municipio Juan José Mora fue una de las potencias en bolas criollas a nivel regional y nacional, en esos espacios obtuvimos varios campeonatos en diferentes categorías, ahora este deporte esta en bancarrota y se ha perdido el trabajo que hicimos durante muchos años de esfuerzo y sacrificios con los niños, adolescentes y mujeresâ€. Así hablaba la que una vez fue Presidenta de la Liga local de Bolas Criollas y Vice-presidenta de la Federación en el Estado Carabobo.
Las causas fundamentales del declive de este deporte son la escasa o nula ayuda de los organismos oficiales para el acondicionamiento de las canchas, para los uniformes o implementos deportivos, para transporte, refrigerios etc. otro factor ha sido la desaparición física de los dirigentes y promotores de esta disciplina como Francisco Campos, Bartolo Rodríguez, Francisco Rodríguez, Topo Yiyo, Rajuño y el alejamiento o retiro voluntario de personajes como el Gavilan Rodríguez, Rubén Rumbo, mi compadre Nicolás Pereira, Reina Cedeño, Juanita Niño, Maria Herrera, la señora Anita, Corrondo y otros valiosos representantes.
Actualmente los campos para jugar este deporte en Morón son escasos, solo quedan los que están dentro de las empresas de la zona, en el Club Las Colinas y en la Montañita de Alpargaton, puede ser que haya uno u otro escondido en algún barrio pero estamos hablando de los que sonñ competentes para desarrollar el deporte en forma organizada. La parroquia Urama dispone de unos cuantos campos idóneos para esta disciplina.
Es posible que a este deporte le suceda como a otros juegos tradicionales ya extintos en nuestra cotidianidad como lo fueron las metras, el trompo, el bolón que era un juego donde se disponía tres maderos cortos y labrados (llamados muñecos, el más importante era la vieja) en un largo corredor y se lanzaba una bala rastrera para tumbar los muñecos, por supuesto, el que derribara más era el que ganaba.
En Morón recuerdo varias canchas de bolas criollas y varios jugadores, por ejemplo, en La Charneca estaba Los Cujicitos con Chocochoco como primer boche, en El Jabillo el As de Oro con el Purupo Arquímedes, en la Av. Falcón el Club de Paredes, en Barrio Coro Viejo estaba el campo de La Campana de Juan Arteaga y mi compadre Mono blanco, el campo de Rodolfo en La Línea con los hermanos Sierra y Marucha, el club La Estrella de Amado Ruiz y donde se lucían Rajuño, Paul Pacheco y el manco Nicolás. Los Millonarios en el centro de Morón de los Montenegros, en La Reforma de Guanabanillo, el Club San Diego, Los Tiburones en Santa Ana, el Club de Katimba en Boca de Yaracuy, el patio de bola de La Paraguita también en Santa Ana, un patio improvisado en Colinas de Mara, en fin, eran tantos que es imposible nombrarlos todos en este corto espacio.
Esta disciplina deportiva, muy floreciente en el pasado en nuestro municipio, era testimonio de la época rural y bucólica de la localidad y que hoy está en peligro de desaparecer como actividad deportiva de masa, por los efectos demoledores de la industrialización y el urbanismo. Ahora solo se practica en los encuentros inter-instituciones que se realizan eventualmente.
#Alexis Coello
Historia de Barrio El Jabillo
Hoy nos vamos a referir a los orígenes de un sector humilde de nuestro municipio, se trata del barrio El Jabillo II, denominado así por la división que ocurrió con El Jabillo I, cuya línea divisoria es La Avenida Falcón y que por desavenencias desconozco y que se han mantenido en el tiempo, se han constituido en dos sectores diferenciados lo que ha debido ser una unidad territorial vecinal o en otras palabras, una sola comunidad integrada.
Pues, pero ello forma parte de la historia de los pueblos y debemos lidiar con eso.
La historia no es la que queremos es la que sucede.
El Jabillo II está situado al norte del municipio, forma parte de la cadena de barrios que se gestaron durante el boom de La Industria Petroquímica cuando números inmigrantes, la mayoría provenientes del Estado Falcón, se ubicaron en cualquier terreno disponible (un cerro, una loma, una canal, un desagüe, etc.) para confeccionar sus humildes viviendas de bahareque, tabla, cartón y zinc, con la esperanza de obtener una plaza como trabajador de la inLa Voz del Cronista Fundación del Jabillo II dustria en expansión.
Gente humilde y trabajadora en búsqueda de un futuro mejor, llegaron agricultores, pescadores, campesinos, en fin, de todo tipo.
Este barrio está sobre una elevación de terreno que es la continuidad topográfica de la misma loma donde se localiza el barrio El Mamón con el cual limita por su lado oeste, por el este colinda con la Avenida Falcón, por el sur con la misma avenida y el barrio Unión, y por el norte con los terrenos de la empresa CAVIM y el barrio El Samán.
Vamos a continuar con la historia de este barrio recogida por sus habitantes; Esta vez no dispongo de la identificación de los autores del trabajo porque el escrito llegó a manos del cronista sin las firmas debidas.
"El Jabillo II fue fundado el día jueves santos del año 1967, en una reunión dirigida por los señores Nicolás Betancourt (Colacho), Ramón Vargas, Atiliano Sánchez, Lucas Mora, Augusto Parra, Pedro Peraza, Cirilo Granado, Rito Mirena, entre otros; Algunos terrenos eran para entonces propiedad del señor Pastor Sánchez, el cual los utilizaba para la cría de chivos, ovejos y burros.
Para este momento el prefecto del municipio era el señor Reinaldo Siliet quien no tomaba muy en cuenta la toma de terrenos por cuanto eso no era su atribución; motivo por el cual Morón logro su crecimiento en forma desorganizacrecimiento en forma desorganizada hasta que el Instituto Venezolano de Petroquímica (I.V.P) comenzó a realizar proyectos de viviendas para sus trabajadores como fue "Las Colinas de Pequiven".
Después se planificaron y urbanizaron lo que se conoce ahora como Banco Obrero Viejo, Las Parcelas, Colinas de Mara I y II, Santa Rita, El Samán y Funda Morón en Santa Ana.
Esta decisión de la toma del "Centro La Botija" fue programada debajo del frondoso Jabillo cultivado por el señor José Aniceto Pérez Velázquez, popularmente conocido como "Chetón", en el año 1954, el cual luego del cuido de quien lo sembrara se convirtió en el sitio predilecto de las reuniones de todos los que en su mayoría eran falconianos para discutir los proyectos de desarrollo para Morón y precisamente de allí nació el nombre del sector, bautizándolo con el nombre de este hermoso árbol "El jabillo".
Cuando se produjo la "Toma" de los terrenos para constituir el barrio ese día jueves santo, el número de los pobladores y el área misma se duplico, es decir, todos formábamos una sola comunidad, pero cuando se creó la Asociación de vecinos, por diferencias políticas y personales, se dividió en dos; quedando entonces Jabillo I y Jabillo II, siendo su lindero la carretera Morón-Coro, actualmente la Avenida Falcón, para la fecha cuando se produjo este escrito, la población del sector El Jabillo II cuenta con 130 familias para un total de 560 habitantes".
Termina diciendo los autores de este trabajo: "Documento que se redacta con la finalidad que se haga público y notorio y que se conozca la historia y su fundación".
Sintonice los domingos de 8 a 9 am a la emisora Caribeña y escuche a este cronista en el programa "Crónicas En Domingo".
El censo de Olavarriaga
Quizá el primer censo realizado en Venezuela con un carácter medianamente científico para la época o lo más aproximado a la realidad posible fue el de Pedro José de Olavarriaga, ejecutado durante los años de 1720 y 1721 (siglo XVIII).
Este trabajo fue dirigido por su autor a don Jorge de Villalonga, virrey, presidente, gobernador y capitán general del nuevo reino de Granada, para informarle de la situación económica, urbana, de la división política-territorial y de la población de la provincia de Venezuela.
Este estudio fue escrito en forma sencilla y precisa por Olavarriaga y el objetivo era que la corona española tomara medidas gubernamentales para el desarrollo y provecho de las potencialidades naturales del territorio e hiciera los correctivos necesarios a los desaciertos humanos o problemas, según su criterio, de diversa índole que debían atender prioritariamente las autoridades hispanas.
En el tiempo histórico del mencionado estudio, el territorio del actual municipio Juan José Mora pertenecía, en la vieja demarcación española, a la jurisdicción de Nirgua, otrora capital y floreciente campiña.
Al referirse a Morón Olavarriaga habla de la punta de Morón: "El puerto de Morón es a la banda del oeste, y los navíos se arriman a la misma punta que sirve de resguardo, de esta punta prosigue la playa sin puntas ningunas, sino formando un arco cóncavo que es el golfo; atrás de Morón es la Sabana sobredicha".
Esta última descripción nos infiere que hacia el sur, hacia donde está el centro poblado actual, la población era escasa, dispersa en varias haciendas de cacao.
En cuanto a las actividades económicas del área señala: "Los holandeses hacen mucho comercio en este paraje por ser el camino que baja de los valles de Barquisimeto y San Nicolás, y por acercarse siempre más de la isla de Curazao".
Esto dio pie para que se creara en 1730 la Compañía Guipuzcoana para combatir el contrabando de los holandeses y monopolizar el comercio en general.
Olavarriaga también escribe sobre los hacendados asentados en la zona y precisa la producción de sus respectivas haciendas: don Pedro de Aponte tenía 60.000 árboles y producía 600 fanegas de cacao; don Antonio Mendoza 40.000 árboles para 400 fanegas, don Miguel Rengifo (igual que el anterior), don Bernardo del Toro 30.000 árboles para 300 fanegas y pequeños propietarios en Palma Sola con 4.000 árboles y 40 fanegas.
Casi medio siglo (43 años) después de esta referencia sigue existiendo en 1764 cinco haciendas de cacao según relata el viajero don Ãngel Altolaguirre y Duvale.
En Urama los propietarios eran: don Martín Ascanio, don Juan Blanco Infante, don Antonio Blanco, don Luis Arias, don Nicolás de Herrera, doña Pabla Mejía, doña Violante Ochoa, don José de Liendo, don Juan Carrasco.
En Alpargatón eran los propietarios: Francisco Contreras, Bernardo Obispo, María de Jesús Noguera, don Francisco Gil, don Juan Bolonsten, Zapata, Pedro Franco de Lemos y Juana Piñero.
XLII Convención Nacional de Cronistas en San Felipe
Recientemente la Junta Directiva Nacional Asociación de Cronistas de Venezuela, reunidos en la ciudad de Yaritagua, revisamos y aprobamos la programación de la cuadragésima segunda (42) Convención Nacional de Cronistas a celebrarse en la hospitalaria ciudad de San Felipe durante los días 18, 19, 20 y 21 de julio del presente año.
Ya son más de cuatro décadas de forma consecutiva que los Cronistas oficiales venezolanos convencionamos para tratar puntos de interés gremial en aras de engrandecer, dignificar, mejorar en todos los sentidos la labor que realizamos cientos de coterráneos en el rescate, vigencia y divulgación de la memoria histórica de los pueblos y ciudades del país.
De los diversos rincones de la geografía venezolana llegan humildes poetas, cultores, historiadores locales a decir presente, a plantear sus problemas, a colaborar con su experiencia para construir a pedacitos la gran historia nacional.
Desde los días lejanos de Valencia, donde se elaboró "La carta de Valencia", partida de nacimiento de la Asociación al de Cronistas Oficiales de Venezuela (ANCOV), donde un grupo de ilustres venezolanos presididos por el extinto Cronista de Valencia Don Alfonso Marín y como asistentes estaban los siguientes Cronistas: Ramón Díaz Sánchez (Puerto Cabello), Augusto Padrón (Maracay), Herman Garmendia (Barquisimeto), Jesús Manuel Subero (Porlamar), José Jesús Cooz (Trujillo), Alberto Sanabria (Cumaná), Nicolás Perazzo (San Felipe), Tarcisio Almeida (Churuguara), José Carrillo Moreno (San Carlos), Pbro. Juan de Dios Andrade (Valera), J. J. Villamizar (San Cristóbal) y Manuel Barrios Freites (Araure).Â
Esta convención se realizó en Valencia entre el 23 y 25 de marzo de 1968.
El 22 de febrero de 1975, en Los Teques (Edo.
Miranda), se reunió la Asociación Nacional de Cronistas y se produjo el "pronunciamiento de Los Teques" que sobre el Cronista señala: "El Cronista de una ciudad, por el solo hecho de serlo, debe alcanzar y consolidar en forma plena con su actuación y con su obra el respeto y estimación de la ciudadanía (...) y todo Cronista de una ciudad está obligado a mantenerse consustanciado con ella, con su tradición y con su historia".
Tres décadas después de estos acontecimientos fundamentales para la vida institucional de ANCOV estaremos ahora por primera vez en la región de Yaracuy, en su hermosa y apacible capital donde en una jornada de cuatro días se trabajará para fortalecer la gestión individual y colectiva de los Cronistas Venezolanos.
Agradecemos como institución la receptividad, la hospitalidad y toda la colaboración logística y económica que nos han brindado la Gobernación de este Estado y la Alcaldía del Municipio San Felipe, que con mucha diligencia han atendido nuestros requerimientos para llevar a cabo esta convención.
Para desarrollar las temáticas se crearon cinco comisiones con sus respectivos coordinadores: Asuntos gremiales con Belkis Montilla, Cronista de Yaritagua, patrimonio cultural y natural con Jesús Cumare, Cronista de La Guaira, Ley del Cronista Municipal con Wilfredo Bolívar, Cronista de Araure, Carta de San Felipe con Raúl Freites, Cronista de San Felipe, y por último investigaciones y ponencias con Alexis Coello, Cronista de Juan José Mora.
Libro Crónicas desde Morón - Se Fue el Cine
El cine hace su aparición en Morón en la década de los sesenta. Uno de los primeros se instaló en la calle Bermúdez, en las adyacencias de la calle Comercio, hoy ocupa este lugar la carpintería Carabobo. El otro que recuerdo, se ubicaba al final de la calle Comercio, en las cercanías del barrio "23 de Enero", donde hoy funciona la Casa de la Cultura Popular "Alí Rodríguez ".
Pero el que en realidad fue el más importante y de mayor permanencia en la localidad fue el cine Antisa, el cual es motivo de este escrito.
El Antisa debió su nombre a ANT (Antonio)- ISA (Isabel) en honor a sus propietarios, una pareja de españoles que en el segundo lustro de los años sesenta decidieron abrirle sus puertas al público moronense.
¿Quién de los moronenses no tiene gratos recuerdos de este cine? Recordemos el cine viejo con sus bancos de concreto en la sección del patio y con el valor de la entrada a real y medio (Bs. 0,75), no tenía techo, cuando llovía el público tenía que soportar el aguacero o colarse para "preferencia". "Preferencia"era la otra sección del cine, con sillas de metal con espaldar, techado y con cierto glamour de la época; a esta parte acudía la "crema" de Morón por sólo tres reales /(Bs. 1,50) o dos bolívares. Era frecuente ver en este sitio a la élite de los pavos de entonces: a Juan Taquito, Mariano Henríquez y Henry Cordero Williams, Eugenio Bello Castillo y otros que por falta de espacio no nombro.
En la parte del patio asistía "elperraje"y los más jóvenes carentes de recursos económicos, otros optaban por ver las películas desde la parte de afuera, en el cerro "Los Monos", cercano a la vieja caja de agua, frente a la carretera Panamericana. En el patio el desorden era terrible, tiraban papelitos (taquitos), colillas de cigarrillos, agua y otros desperdicios; la gritería era horrible y las malas palabras no se hacían esperar si el que operaba la cámara de proyección se "robaba"la película o si la cinta tenía algún defecto. Estaba en su apogeo el cine mexicano, la gente "se mataba" por ver al "Santo, el enmascarado de plata", "los cinco halcones", "los tres Villalobos", etc. Los actores famosos para la época eran Antonio y Luis Aguilar, Pedro Infante, Javier Solís, Jorge Negrete, Pedro Armendáríz, Jorge Rivero, Viruta y Capulina, Tin Tan, Cantinflas, etc.
En los años setenta se remodeló totalmente el cine Antisa y llegó un nuevo administrador, mi compadre Nicolás Pereira, también hispano. El cine se puso a tono con los nuevos tiempos: cómodas butacas, pantalla gigante, los filmes mayormente provenientes de la tierra del tío Sam, mejores boleterías, taquillas acordes, mejores servicios y atención al público. Sin embargo, lo que no cambió fue la airada protesta del público cuando se "robaban"la película, Ahora decían: "¡Manco c... e'tu madre, pon la película ", y el manco ni pendiente, puesto que se encontraba libando cerveza en su oficina permanente del Bar Venezuela.
También allí sacaron por la mano a Antonio Reyes cuando lideraba un saboteo y relajo en compañía de Lino "El Bachaco", Cholo, Rajuche (o rasguño), Juan Quintero y Chicharra, hubo Nicolás que ordenar inmediatamente su desalojo de la sala por atentar Antonio Reyes contra las buenas costumbres y la buena educación.
Entre los porteros recordamos a Roque, quien no dejaba entrar a una pareja si comprobaba que no eran casados, también los hermanos bachacos cuidaron de la puerta y de la taquilla. Se recuerda a Tirso "Vaquita", el sernpmterno operador del proyector y otros tantos que sentirán nostalgia con la partida de este centro recreativo.
Pero los que realmente sentirán añoranza por este cine serán los enamorados. ¿Cuántos noviazgos y matrimonios salieron de su interior? ¿Cuántos secretos de amores guardan sus aterciopeladas butacas? Que me diga alguien que no haya visitado este cine con las intenciones de un Romeo. Empezando por su propio administrador Nicolás Pereira, quien fue cautivado por su actual esposa cuando ella desempeñaba su trabajo como taquillera del cine, y de aquello ya van tres hijos adolescentes. El cine se ha ido pero las vivencias quedaron en los corazones de viejos y jóvenes moronenses que sintieron afecto por su prójimo frente a la pantalla luminosa que una vez forjaron Isabel y Antonio.
Un Deporte en Extinción (Bolas Criollas)
Conversando con Yolanda Montes en ocasión de un aniversario más del nacimiento de su querida madre Doña Nicolasa, gran mujer luchadora política y social en su tiempo, me comunicaba su angustia y preocupación por la casi desaparición en Morón de uno de los deportes tradicionales de Venezuela: Las bolas criollas. Las palabras fueron brotando libremente de los labios de la flaca Yolanda mientras el anfitrión principal el amigo Lic. Julio Montes se encargaba de los aperitivos para sobrellevar las inclemencias de esa tarde calurosa del sector 23 de enero de Morón.
Las razones de su preocupación eran contundentes cuando expresaba: “Morón o mejor dicho el Municipio Juan José Mora fue una de las potencias en bolas criollas a nivel regional y nacional, en esos espacios obtuvimos varios campeonatos en diferentes categorías, ahora este deporte esta en bancarrota y se ha perdido el trabajo que hicimos durante muchos años de esfuerzo y sacrificios con los niños, adolescentes y mujeresâ€. Así hablaba la que una vez fue Presidenta de la Liga local de Bolas Criollas y Vice-presidenta de la Federación en el Estado Carabobo.
Las causas fundamentales del declive de este deporte son la escasa o nula ayuda de los organismos oficiales para el acondicionamiento de las canchas, para los uniformes o implementos deportivos, para transporte, refrigerios etc. otro factor ha sido la desaparición física de los dirigentes y promotores de esta disciplina como Francisco Campos, Bartolo Rodríguez, Francisco Rodríguez, Topo Yiyo, Rajuño y el alejamiento o retiro voluntario de personajes como el Gavilan Rodríguez, Rubén Rumbo, mi compadre Nicolás Pereira, Reina Cedeño, Juanita Niño, Maria Herrera, la señora Anita, Corrondo y otros valiosos representantes.
Actualmente los campos para jugar este deporte en Morón son escasos, solo quedan los que están dentro de las empresas de la zona, en el Club Las Colinas y en la Montañita de Alpargaton, puede ser que haya uno u otro escondido en algún barrio pero estamos hablando de los que sonñ competentes para desarrollar el deporte en forma organizada. La parroquia Urama dispone de unos cuantos campos idóneos para esta disciplina.
Es posible que a este deporte le suceda como a otros juegos tradicionales ya extintos en nuestra cotidianidad como lo fueron las metras, el trompo, el bolón que era un juego donde se disponía tres maderos cortos y labrados (llamados muñecos, el más importante era la vieja) en un largo corredor y se lanzaba una bala rastrera para tumbar los muñecos, por supuesto, el que derribara más era el que ganaba.
En Morón recuerdo varias canchas de bolas criollas y varios jugadores, por ejemplo, en La Charneca estaba Los Cujicitos con Chocochoco como primer boche, en El Jabillo el As de Oro con el Purupo Arquímedes, en la Av. Falcón el Club de Paredes, en Barrio Coro Viejo estaba el campo de La Campana de Juan Arteaga y mi compadre Mono blanco, el campo de Rodolfo en La Línea con los hermanos Sierra y Marucha, el club La Estrella de Amado Ruiz y donde se lucían Rajuño, Paul Pacheco y el manco Nicolás. Los Millonarios en el centro de Morón de los Montenegros, en La Reforma de Guanabanillo, el Club San Diego, Los Tiburones en Santa Ana, el Club de Katimba en Boca de Yaracuy, el patio de bola de La Paraguita también en Santa Ana, un patio improvisado en Colinas de Mara, en fin, eran tantos que es imposible nombrarlos todos en este corto espacio.
Esta disciplina deportiva, muy floreciente en el pasado en nuestro municipio, era testimonio de la época rural y bucólica de la localidad y que hoy está en peligro de desaparecer como actividad deportiva de masa, por los efectos demoledores de la industrialización y el urbanismo. Ahora solo se practica en los encuentros inter-instituciones que se realizan eventualmente.
#Alexis Coello
Libro Crónicas desde Morón - La Fundación del Barrio 23 de Enero en Morón
En todas las ciudades y pueblos del país es difícil no encontrar un barrio con el nombre de esta conocida fecha que significó y comienzo del régimen democrático y el fin de la dictadura perezjimenista, Morón no es la excepción. Nos llega de nuestra amiga Maris González una reseña histórica sobre la fundación del barrio 23 de Enero de Morón.
Maris nos refiere que en terrenos muy próximos al río Morón cubiertos frondosamente por grandes árboles de jabillo se daban cita a diario un grupo de mujeres entre las cuales es encontraban Argelina de González, Otilia de Zabala, Nicolasa de Montes, Victoria Ramos, María lamas, Meme y María Granadino para cumplir sus labores de lavado de ropa y para compartir menudencias propias de la vida para parroquiana de Morón de las postrimerías de la década de los años 50.
Alegres conversaciones se dan bajo el cobijo de la ceiba en comparsa con el chirrido de la concha de coco que al frotarse con las prendas de vestir hacía las veces de moderno cepillo de ahora, chirridos que al unísono parecían más bien cantos de lame-arenas que sumergían sus enormes en cabezas en las lamas verduzcas que anidaban en el fondo de las aguas cristalinas del río Morón.
Otras veces, estos mismos terrenos eran utilizados para las celebraciones de las fiestas de la virgen de Santa Ana, donde ya era costumbre disfrutar de la suculenta ternera y el codiciado brindis. Mediante estas tertulias se encariñaron con el sitio y un día se plantearon construir sus viviendas, por lo menos ésta era la idea de la señora Angelina de González, quien hacía comida para algunos trabajadores de la Petroquímica y les comentó su proyecto a Vicente Ortega, Rogelio Manrique, Alfonso Mercado, incorporándose todos ellos a la idea de poblar el lugar (así dejó de ser un grupo sólo de mujeres).
Un día, en el mes de diciembre de 1957, encontraban se Angelina de González, Ramón Añez, Victoria Ramos (hoy difuntos), Otilia de Zavala y Nicolasa de Montes, quienes optaron por invadir los mencionados terrenos, pero fueron desalojados por la Seguridad Nacional, mas no se amedrentaron y continuaron con su propósito de conseguir las tierras que el Instituto de Petroquímica mantenía como de su pertenencia.
A los pocos días de la caída del dictador Pérez Jiménez, el 30 de enero de 1958, fueron tomados estos terrenos por las personas antes mencionadas; entonces fundaron el caserío con el nombre de 23 de Enero. Estas mismas personas siguieron con la idea de fundar más barrios y al poco tiempo fundaron en terrenos aledaños el barrio La Charneca.
Libro Crónicas desde Morón - Crónica de Alpargatón
Viniendo de los valles de Barquisimeto y San Nicolás hacia Morón, virando al costado derecho, al pie de la serranía, encontramos el caserío del antiguo Santa Cruz de alpargatón. Su territorio está emplazado en el valle del río del mismo nombre. Este río nace en las cumbres de El Letrero, a una altura de 1.255 metros, su curso es largo y su caudal es permanente, a pesar de que su vegetación ha disminuido hasta en la propia cabecera por la actividad de subsistencia de los conuqueros y madereros. El río Alpargatón posee una cuenta tributaria de 96 Km2 y se conecta, por el este, como afluente del río Urama. En su lento descenso al mar prolonga hacia sus lados unas franjas pantanosas donde sobresale, en medio de charcas y ciénagas, una vegetación hidrófila.
Para 1720-1721 Olavarriaga en su instrucción señala: "El terreno monte muy cargado, este río de alpargatón es bueno, y si fuera trabajado pudiera tener canoas, pero fuera sin utilidad ninguna. Este río sale de las serranías, y pasa por el pueblo de alpargatón que es a 8 leguas de su boca, en el cual hay varias haciendas de cacao ". Torcuato Manzo Núñez nos dice, en su Historia del estado Carabobo, que la Iglesia de alpargatón se quemó cuando se celebraba la fiesta de San Vicente Ferrer y la hizo de nuevo el padre Lázaro Ignacio de Pava, que servía a Morón Y alpargatón en el año de 1738.
Al igual que Morón, alpargatón (el pueblo) no tiene fecha de fundación conocida, pero es indicativo que su núcleo demográfico originario se ubica en la aurora del siglo XVIII (en los alrededores de 1700). Al principio llegó a ser más importante que Morón y Urama, se constituyó como cabecera de esta trilogía de pueblos. El historiador Carlos Felice Cardot sostiene, que en un censo de población entre 1730 y 1733, Morón tenía solamente 8 casas habitadas por In conjunto de personas que no alcanzaban al medio centenar, Urama tenía 6 casas habitadas por 12 personas, el Salado contaba con 11 casas con 66 habitantes y alpargatón poseía 28 casas donde se alojaban 120 personas. Cuarenta años después, el obispo Mariano Martí (en 1773) señala lo siguiente: "San Francisco del Valle de Morón tenía 31 casas, 31 familias y 127 habitantes y San Vicente Ferrer, del valle de alpargatón, 45 casas, 45 familiasy 202 habitantes".
Durante la Guerra de Independencia, alpargatón aparece, junto con Morón, en el Plan de Gobierno Provisorio para Venezuela refrendado por el patriota Francisco Javier Ustáriz en la Concepción de La Victoria el 18 de agosto de 1813, Tercero de la Independencia y primero de la Guerra a Muerte. En dicho plan, en su aparte N". 10, se hace una distribución o asignación de los jefes corregidores para las diferentes ciudades, villas y partidos capitulares (poblaciones más pequeñas) de la provincia de Caracas. El Jefe corregidor era la máxima autoridad gubernamental en cada provincia y para los efectos de la guerra se nombrarían en cada división político-territorial menor o pueblo, otro jefe corregidor que dependería del primero. Algunas ciudades o villas eran muy grandes y debían dividirse y algunos pueblos eran muy pequeños y por lo tanto debían agregárseles a otro mayor. En este caso, correspondió un jefe corregidor para Puerto Cabello, donde se agregó a Alpargatón y Morón; este jefe también tenía jurisdicción para Choroní, Cuyagua, Cata, Ocumare, Patanemo, Borburata y Goaigoaza.
También en la Guerra Federal vamos a encontrar la presencia de Alpargatón. Esta guerra que arrancó de los fértiles campos a millares de campesinos para que regaran con su sangre medio territorio nacional en obsequio a la ambición de los caudillas y con la esperanza de liberarse de la opresión. Alpargatón (y su hermano Morón también) se sublevó contra el gobierno godo o conservador en septiembre de 1846, siguiendo el ejemplo del "indio" Francisco José Rangel. Los grupos armados se organizaron en el centro del país, en Barinas, Guárico y Portuguesa, estos grupos estaban compuestos fundamentalmente por peones, manumisos y esclavos bajo el programa de "principio alternativo ", "elección popular", "honor a la oligarquía".
Sin lugar a dudas, Alpargaten fue un pueblo floreciente. Ayer estuvo preñado de haciendas de cacao, luego tuvo participación intermitente en las guerras de nuestro país, y hoyó es un puñado de caseríos en espera de su redención socio-económica.
Mañana es septiembre
Es un poema en prosa del escritor falconiano Guillermo De León Calles (Pedregal, contenido en su libro "Relatos de mi otra infancia" 1943) (1989), ediciones del ateneo de Punto Fijo.
"Mañana es septiembre" forma parte, junto con dieciséis relatos más, de las evocaciones vivenciales de una tierna edad primera, porque hay una segunda, del autor definida por el medio geográfico y el entorno familiar.
Es su mundo real o imaginado, ambiente y personas revelan la cotidianidad hilvanada en sus recuerdoscon un dejo de añoranza por su crianza en el lar nativo que se plasma en más de medio centenar de páginas escritas con la maestría de su pluma, echando al vuelo palabras y expresiones que destacan la peculiaridad del vocabulario coriano, o más bien, paraguanero.
Don Guillermo De León Calles es el cronista oficial del municipio Carirubana, capital Punto Fijo, es expresidente de la asociación nacional de cronistas de Venezuela (ANCOV) y lo consagran numerosos reconocimientos como el grammy latino por sus canciones infantiles interpretadas Mañana es septiembre por la laureada María Teresa Chacín, es miembro de la academia nacional de la lengua, pero en especial, es mi paisano y amigo.
Pero refiriéndonos a esta obra, dejemos que sea otro poeta coterráneo quien la exprese mejor: "Guillermo De León Calles, extrae de la tierra seca estos escritos que, como el agua sirven para revivir ambientes sostenidos por un espejismo de pueblo ordenadamente abandonado, y por gentes que se semejaban por la hereditaria sed que compartían, pero que nunca perdieron la última alegría reservada a la conmemoración del día de San Nicolás de Tolentino" (Héctor Hidalgo Quero Dixit).
Viene a la pertinencia, en especial en estos días, este relato que titula este articulo por que empiezan las actividades de los escolares con las molestias y flojeras propias de las largas vacaciones, se disponen ellos a reencontrarse con sus viejos o nuevos compañeros de grupo, con sus nuevas o viejas maestras o maestros, deberán someterse a la disciplina de los horarios, etc., pero viene también a la pertinencia "el Mañana es septiembre" porque quien escribe también usó"zapatos de huequitos en la punta" y se despertaba con el canto de los chuchubes, en definitiva es la pertinencia del recuerdo por la tierra árida que dejas atrás por el tráfago de una vida en búsqueda de horizontes, en fin, es el poema que te hace identificar con la lejanía en el tiempo y en el espacio.
Vamos entonces que mañana es septiembre: "Mañana es septiembre, los dedos de los pies me duelen de tanto meterlos en los zapatos de ir a la escuela.
Siento que un libro está demás en mi bulto de lanilla azul marino, y no es el libro que tiene un Dios con sombrero de triangulo y un manto como el que usa Julio César.
Lo cierto que mañana es septiembre y la maestra Eva me recibirá con su sonrisa de buenos días, seguida de una lección interminable.
Me fastidia ese amor repetido en mi libro primario: mamá me ama, mamá me ama, mamá me ama...
Ese amor de página primera, que retrasa mi llegada al patio del recreo con mis zapatos de huequitos en la punta.
y Mañana es septiembre.
Un portón de peleas callejeras me recibe.
Soy yo tela blanca con unas letras bordadas en mi bolsillo izquierdo.
Yo y mi cabello aceitoso a poca distancia de mi sonrisa zángana, yo y mi cuaderno libertad con un caballo de Bolívar encaramándose en el laurel romano.
Yo y mi futuro de sabio, porque llegaría a saber que Cristóbal Colón nació en Génova, ciudad de Italia, aunque algunos historiadores dicen que nació en Pontevedra de Galicia.
Yo y mi porvenir de ignorante, porque no me aprendería de memoria la historia del torito negro el torito colorado.
Somos la maestra Eva, septiembre y yo entristecidos por los pizarrones negros y la ausencia de la lluvia.
Septiembre y yo sabemos que los trompos tienen más valor que la tabla de multiplicar, y que las hojas de los cuadernos se hicieron para construir barcos de papel.
Yo y septiembre. Primero tratare de entender nuevamente lo del Gloria al Bravo Pueblo. Yo, Vicente Salías y Juan José Landaeta. Después veré un murciélago trastornándole la quietud a los pupitres.
En uno de esos pupitres labraré un corazón y tu nombre con las hojillas que le sobró a las barbas del abuelo.
Yo y el amor.
Escuche a este cronista todos los domingos de 8 a 9 am en el programa "Crónicas en domingo" por la emisora Caribeña Mil AM.
Libro Crónicas desde Morón - La Antigua Nirgua, Génesis del Municipio Juan José Mora
Nirgua constituyó junto con San Sebastián, Valencia, San Carlos, Araure, Guanare, Barquisimeto, Tocuyo, Carora, Trujillo y Santa Ana de Coro las once jurisdicciones que conformaban la provincia de Venezuela o de Caracas para la primera mitad del siglo XVII. El nombre originario de la fundación de esa ciudad fue Santa María del Prado de Talavera. Como caso excepcional en estos territorios, fue una ciudad fundada con mulatos y no con blancos como era la tradición.
No obstante, su conquista y su posterior fundación no fue fácil para los blancos españoles. La resistencia que hacían en defensa de su territorio los bravos indios Jirajaras turbó la paciencia a más de uno de los gobernadores de la provincia: Sancho de Alquiza, García Girón, Francisco de la Hoz Berrío. Fue con el gobernador Juan de Meneses y Padilla (1624-1630) que se allanaron las tierras de Nirgua con el apoyo de los ayuntamientos de Nueva Segovia, El Tocuyo y Valencia, los cuales contribuyeron con hombres, dineros y provisiones evitando así que los indios continuaran "imposibilitando el tráfico entre sus respectivas jurisdicciones, con sus constantes robos y asesinatos, causando gravísimos perjuicios a sus comercios». Despejado el campo de la hostilidad indígena se facilitó el poblamiento y la organización de la provincia de Nirgua: «La destrucción del núcleo de residencia indígena de Nirgua, permitió que la provincia dedicara su esfuerzo al desarrollo interno de la provincia, a la defensa contra los enemigos exteriores, consolidándose las comunicaciones y las poblaciones del occidente al desaparecer totalmente la amenaza indígena" (1).
Los límites de la jurisdicción de Nirgua eran los siguientes: ai norte, la costa marítima desde el río Sanchón hasta el río Yaracuy; al este la jurisdicción de Valencia; al oeste la de Barquisimeto; y al sur la de San Carlos.
Cuando Pedro José de Olavarriaga visitó la provincia en 1720-1721 describió, en su instrucción general y particular los aspectos que siguen:
«.Punta de Morón, el Puerto de Morón es a la banda del oeste, y los navios se arriman a la misma punta que les sirve de resguardo, de esta punta prosigue la playa sin puntas ningunas, sino formando un arco cóncavo que es el golfo; atrás de Morón es la sabana sobredicha. El valle es distante 2 leguas de la playa y tiene varías haciendas de cacao. Los holandeses hacen mucho comercio en este paraje por ser el camino que baja délos valles de Barquisimeto y San Nicolás, y por acercarse siempre más de la isla de Curazao. El río de Morón se desemboca a 200 pasos geométricos de la punta y bastante aguas».
«De Punta de Morón al río de Alpargatón: esta distancia es playa, y el terreno monte muy cargado. El río de Alpargatón sale de las serranías, y pasa por el pueblo de Alpargatan que es a 8 leguas de su boca en el cual hay varias haciendas de cacao... A una cuarta de legua de Alpargatón sale otro río chiquito llamado rio del Salado, el cual sale también de los cerros, y riega un valle llamado El Salado el cual tiene bastante haciendas de cacao que por razón de los cerros y montañas sale a la costa por Morón». El río Yaracuy se debe considerar como muy importante a los intereses de su majestad, pues el provecho que se puede sacar de él, es bastante para asistir a la defensa de su costa.
Olavarriaga solicitaba al rey que construyera un fuerte en la boca del rio Yaracuy para defender el tráfico comercial que se hacia desde los valles de Nirgua, Barquisimeto y San Nicolás a través del río Yaracuy en canoas contentivo fundamentalmente de productos agrícolas que iban rumbo al puerto de Puerto Cabello con destino a la exportación. En relación a la productividad de la jurisdicción, Olavarriaga decía que «Nirgua es también una de las mejores de la provincia» y agrega: «esta .jurisdicción es abundante en frutos y sobre todo en cacao que se avalúa a una fanega (55 litros y medio de áridos)por cien árboles".
De los asentamientos que componían la jurisdicción de Nirgua, Morón era su mayor productor de cacao, recordemos que este producto fue uno de los más importante de América y que en España era tan codiciado como los metales preciosos. El valle de Morón en la costa representaba para Nirgua el 31% de la producción total (1.740 fanegas - 174.000 árboles), seguido del valle de Urama que proporcionaba el 26% (1.440 fanegas-144.000árboles), el valle de Alpargatón 6% (343 fanegas - 34,300 árboles), si sumamos los tres asentamientos que hoy forman parte del municipio Mora tenemos que hay un aporte del 63% del cacao de la provincia de Nirgua. Entre tanto el resto de la producción era completado por el valle del Yaracuy 15% (819 F-81.900 A), San José de Canoabo 14% (774 F-77.400 A) y el valle de Cabría el 8 % (535 F-53.500A).
No todo el cacao se iba a la exportación, un remanente quedaba en las haciendas para el consumo interno. Así como los indígenas bebían el Chorote que después los españoles lo convirtieron en chocolate al agregarle leche, azúcar y vainilla; los habitantes de esta región consumían el Cerrero (bebida amarga), por lo cual Olavarriaga se quejaba porque gastaban anualmente 250 fanegas de cacao en esta bebida generalizada, en toda la jurisdicción.
Vaccari San Miguel Leticia: "Sobre Gobernadores y Residencias en la Provincia de Venezuela ". Biblioteca de la Academia Nacional de la Historia, Caracas. 1992, Pgs. 107 y 108.