Según Alexis Coello, nació en Cantaura, Estado Anzoátegui, el 7 de octubre de 1921 y llegó a Morón en 1973. Trabajó en la industria petrolera para la Mobil Oil Company en Winco, San Tomé, entre 1945 y 1965. Es reconocido por su habilidad para tocar la bandola, el cuatro y la guitarra, siendo comparado con músicos como Luis Mariano Rivera y Julio Centeno.
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Según Alexis Coello, nació en Cantaura, Estado Anzoátegui, el 7 de octubre de 1921. Trabajó en la industria petrolera de Anaco y en la Mobil Oil Company (1945-1965). Llegó a Morón en 1973, donde es reconocido por su habilidad para tocar la bandola, el cuatro y la guitarra, siendo comparado con la estirpe de Luis Mariano Rivera.
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Morón una Encrucijada en el Tiempo ➔
Libro Crónicas desde Morón - Morón, Ave Fénix de Carabobo
Morón es un pueblo de tradición calamitosa. Su historia está llena de nubarrones y tristes episodios, no en balde el ilustre cronista de Valencia don Alfonso Marín dejó para la posteridad su obra "Morón, Ave Fénix de Venezuela". En ella describe dramáticamente los estragos que causó el paludismo en la población moronense durante las primeras décadas del presente siglo. El cronista nos dice: "En esto no hay exageración alguna, el cuadro era sombrío.
La funesta y trágica endemia de la malaria se había apoderado de toda la zona. Decir paludismo, era tanto como decir desolación y muerte. En cuanto a Morón, el caso es explicable: tierras abajas, situadas casi al nivel del mar, con aguas estancadas por todas partes, era un lugar propicio para proliferación de los zancudos transmisores del paludismo. La malaria logró reducir a 800personas (en 1945) de los 1.795 habitantes que tenía Morón en 1941, es decir, que en 4 años se perdieron 995 vidas. Y muchos moronenses abandonaron su terruño: veían un porvenir cada vez más tenebroso, y algunos de ellos preferían emigrara otros lugares, aun cuando para esto tuvieron que romper los nexos y sentimientos que lo ligaban al pequeño rincón geográfico donde habían vivido".
Toda esta calamidad se acabó durante el 2 de diciembre de 1945, se roció en Morón y en Venezuela por primera vez el DDT, labor que se le agradece a los doctores Amoldo Gabaldón, Enrique Tejera, Arturo Luis Bertí y a Manuel García, presidente del estado Carabobo en ese entonces. Como consecuencia de este hecho la población de Morón]] se cuadruplicó en los tres lustros siguientes.
En 1957 se inició la producción de cloro-soda en el Instituto Venezolano de Petroquímica. La tecnología atrasada arrojó, en 20 años, 40 toneladas de mercurio al caño Alpargatón y de allí al mar, veneno letal para los cocoteros, peces, bañistas del área y para los obreros de IVP que dejando viudas y huérfanos ofrendó su vida al progreso, y al viviente que prematuramente muestra triste la calvicie y la desdentada boca.
Mucho antes, en 1859, las tropas del gobierno comandadas por Silverio Escalona quemaron y arrasaron los caseríos de Morón, Alpargatón y Urama como represalia al apoyo que estos pueblos le habían brindad a la causa de la Federación.
Por los años 60, una travesura de un zagaletón logró la exasperación del jefe religioso del pueblo. Un cohete rastrero penetró en el recinto parroquial logrando con su explosión despavorir a los madrugadores oyentes de la misa decembrma, este acto desató la ira del padre Modesto, que así se llamaba el párroco, que con su fuerte verbo pronunció: "¡Maldito sea este pueblo ".
La instalación de la zona de grandes empresas dio desarrollo, pero también trajo una carga poluta que acorta el hilo de la vida. Se hicieron de grandes terrenos y de las mejores cosas, las atalayas de la termoeléctrica descargan su mortífero hollín que pigmenta el despertar de los vecinos y opaca el vuelo de los pájaros. La expatriada BTX consiguió alojo en las riberas del río Aguas Calientes.
Luego vinieron las instituciones locales, llegó la alcaldía con su hinchada burocracia y los presupuestos pírricos, la prefectura se convirtió en un cenáculo de hablillas y las oficinas de la Cantv, tribunales, comandancia de la Policía y otras, alzaron el vuelo como las golondrinas y emigraron al puerto.
Quizás por estas vicisitudes a Morón se le ha rodeado de cierto estigma, un poco inmerecido, de ingratitudes de aquellos que marcharon y en otros lares denigran del pueblo que los abrigó, de los falconianos que llegan a Valencia y expresan: "Coriano g...ón se queda en Morón". Otros preferimos estacionarnos en este terruño y echar raíces, cumpliendo con los designios de esa vieja creencia que dice: "El que se bañó en río Morón, aquí se quedó". Cómo olvidar a Bota Burro, la carnicería de Juan Julián, la bodega de Muerto Parao y la de Dominguito, los toros coleados en la calle Comercio y La paz. Recordamos las lecciones de Teodosa Flores de López, al sobador Pardo, a Catona, y también rememoramos a sus brujos, que por cierto, fama le han dado a Morón desde tiempos lejanos. Cito a Miguel Elias Dao cuando habla de un poeta guanareño que estuvo radicado en Morón a partir de 1901 y en sus versos nos dejó lo siguiente:
"Los negritos de Morón en verdad que no son malos pero brujos sí que son. En sus caballos de palo unos e vuelven culebras, otros, en tigres o león. Todos con su brujería se convierten en piedras y como yo lo sabia me les vuelvo cigarrón".
JUEVES 9 DE OCTUBRE DE 2008 Morón una Encrucijada en el Tiempo
El cronista de Puerto Cabello Don Miguel Elías Dao decía que Morón, Vista desde arriba, sus vías de la encrucijada parecían brazos extendidos para recibir el viajero visitante. El ilustre poeta guanareño José Joaquín Burgos escribió una vez que Morón es una encrucijada en el tiempo, una esquina en la historia venezolana… un camino abierto a todos los rumbos y a la ventana infinita del mar… este cronista diría por su parte: viajero has llegado a Morón/calma tu sed/descansa tus pies/has llegado a tu hogar/ donde tu enrancia ha de acabar.
Cuando se me pregunta como cronista sobre las cosas autóctonas de Morón es difícil responder (fíjense que digo Morón y no Urama) porque Morón es un aluvión de seres humanos provenientes de disímiles partes del territorio nacional y de otros países. Ha sido un crisol donde se han mezclado diferentes culturas, variados saberes y aportes étnicos diversos que van a conformar un conglomerado social de unidad dentro de la diversidad.
Su fuerza centrípeta para la imaginación no solo se debe a sus caminos comunicantes con el centro o con el occidente del país o su cercanía al puerto que le abre ventana infinita al mar sino también por el peso de la actividad industrial que proporciona el trabajo deseado o la oportunidad anhelada que se hace inaccesible en otros lares, pero además en Morón, se hace posible la rápida adaptabilidad del foráneo al calor de su clima y de su gente, al dulzor del agua que baja de las montañas de Temerla y de Canoabo, se hace música la brisa suave y caliente que deambula por el golfo triste y penetra por Palma Sola.
En Morón nos sentimos Moroneros todos, el canoabero, el yaracuyano o larense, el falconiano, el aragüeño, el oriental. Entre estos últimos llego uno a Morón en 1973 (hace 35 años) y llego para quedarse, se trata de Don José Manuel Parejo, nacido en Cantaura Estado Anzoátegui, el siete de octubre de 1921, es decir, recientemente acaba de cumplir 87 años de edad y sigue jovial con su efervescente energía y entusiasmo. Desde este espacio mil felicidades a Don José Parejo y que la pase muy bien al la do de su maravillosa familia.
Don José Parejo casó con la distinguida Dama Petra Maria Coello de Parejo nacida el 23 de octubre de 1921, es decir, son casi la misma edad (la diferencia son 16 días), en otras palabras, la pareja de los Parejos tiene una edad pareja. Doña Petra es nativa de Miraca Baraive del Estado Falcón, es coriana y prima de este cronista.
De la unión de los esposos parejos nacieron Simón y Ramón Parejo, ambos con dones de buena gente, gente honrada y trabajadora.
Don José Parejo desde su juventud trabajo en la industria petrolera de Anaco, cuando corría el año de 1945 comenzó a trabajar en la Mobil Oil Company, en Winco, Sant Tome; hasta 1965 cuando egreso de dicha factoría. Pero lo que mas quiero destacar de este personaje es su habilidad para tocar la bandola, el Cuatro o la Guitarra, que lo ha hecho un músico reconocido tanto en oriente como en Morón, que a pesar de su edad todavía maneja con habilidad y lucidez esos instrumentos y hasta entona canciones con una precisión sorprendente.
Don José el músico es de la estirpe cantora del gran músico oriental Don Luis Mariano Rivera y de Julio Centeno el valenciano a quien conocí personalmente y compartí con él tardes de tríos y de guitarras. Por cierto que Don José me hace recordar a Don Julio, son sumamente parecidos. La cualidad musical de Don José le hizo ganar fama de galán tanto en oriente como en Morón, esto trajo muchos dolores de cabeza a la prima Petra quien recuerda esos momentos con alegría y nostalgia comprendiendo siempre el oficio de músico de su esposo sin reprocharle nunca sus amoríos pasajeros. Me dicen que aun Don José se le hace agua el ojo cuando ve una muchacha bonita.
Heredero de la galanería de Don José es su retoño menor, Ramón Parejo quien también es músico ocasional, dirigente político y sindical, pero sobre todo, es un hombre dicharachero y pica flor que le ha generado mas de un problema con su jefa que no quiere parecerse en lo comprensivo a Doña Petra.
JUEVES 9 DE OCTUBRE DE 2008
Morón una Encrucijada en el Tiempo
El cronista de Puerto Cabello Don Miguel Elías Dao decía que Morón, Vista desde arriba, sus vías de la encrucijada parecían brazos extendidos para recibir el viajero visitante. El ilustre poeta guanareño José Joaquín Burgos escribió una vez que Morón es una encrucijada en el tiempo, una esquina en la historia venezolana… un camino abierto a todos los rumbos y a la ventana infinita del mar… este cronista diría por su parte: viajero has llegado a Morón/calma tu sed/descansa tus pies/has llegado a tu hogar/ donde tu enrancia ha de acabar.
Cuando se me pregunta como cronista sobre las cosas autóctonas de Morón es difícil responder (fíjense que digo Morón y no Urama) porque Morón es un aluvión de seres humanos provenientes de disímiles partes del territorio nacional y de otros países. Ha sido un crisol donde se han mezclado diferentes culturas, variados saberes y aportes étnicos diversos que van a conformar un conglomerado social de unidad dentro de la diversidad.
Su fuerza centrípeta para la imaginación no solo se debe a sus caminos comunicantes con el centro o con el occidente del país o su cercanía al puerto que le abre ventana infinita al mar sino también por el peso de la actividad industrial que proporciona el trabajo deseado o la oportunidad anhelada que se hace inaccesible en otros lares, pero además en Morón, se hace posible la rápida adaptabilidad del foráneo al calor de su clima y de su gente, al dulzor del agua que baja de las montañas de Temerla y de Canoabo, se hace música la brisa suave y caliente que deambula por el golfo triste y penetra por Palma Sola.
En Morón nos sentimos Moroneros todos, el canoabero, el yaracuyano o larense, el falconiano, el aragüeño, el oriental. Entre estos últimos llego uno a Morón en 1973 (hace 35 años) y llego para quedarse, se trata de Don José Manuel Parejo, nacido en Cantaura Estado Anzoátegui, el siete de octubre de 1921, es decir, recientemente acaba de cumplir 87 años de edad y sigue jovial con su efervescente energía y entusiasmo. Desde este espacio mil felicidades a Don José Parejo y que la pase muy bien al la do de su maravillosa familia.
Don José Parejo casó con la distinguida Dama Petra Maria Coello de Parejo nacida el 23 de octubre de 1921, es decir, son casi la misma edad (la diferencia son 16 días), en otras palabras, la pareja de los Parejos tiene una edad pareja. Doña Petra es nativa de Miraca Baraive del Estado Falcón, es coriana y prima de este cronista.
De la unión de los esposos parejos nacieron Simón y Ramón Parejo, ambos con dones de buena gente, gente honrada y trabajadora.
Don José Parejo desde su juventud trabajo en la industria petrolera de Anaco, cuando corría el año de 1945 comenzó a trabajar en la Mobil Oil Company, en Winco, Sant Tome; hasta 1965 cuando egreso de dicha factoría. Pero lo que mas quiero destacar de este personaje es su habilidad para tocar la bandola, el Cuatro o la Guitarra, que lo ha hecho un músico reconocido tanto en oriente como en Morón, que a pesar de su edad todavía maneja con habilidad y lucidez esos instrumentos y hasta entona canciones con una precisión sorprendente.
Don José el músico es de la estirpe cantora del gran músico oriental Don Luis Mariano Rivera y de Julio Centeno el valenciano a quien conocí personalmente y compartí con él tardes de tríos y de guitarras. Por cierto que Don José me hace recordar a Don Julio, son sumamente parecidos. La cualidad musical de Don José le hizo ganar fama de galán tanto en oriente como en Morón, esto trajo muchos dolores de cabeza a la prima Petra quien recuerda esos momentos con alegría y nostalgia comprendiendo siempre el oficio de músico de su esposo sin reprocharle nunca sus amoríos pasajeros. Me dicen que aun Don José se le hace agua el ojo cuando ve una muchacha bonita.
Heredero de la galanería de Don José es su retoño menor, Ramón Parejo quien también es músico ocasional, dirigente político y sindical, pero sobre todo, es un hombre dicharachero y pica flor que le ha generado mas de un problema con su jefa que no quiere parecerse en lo comprensivo a Doña Petra.
Libro Crónicas desde Morón - De Brujos y Espantos
Morón y Urama siempre han tenido una fama sobre la presencia de brujos en su territorio, o mejor dicho, por lo asiduo de sus pobladores a la práctica de la brujería. Esta es una fama que le viene de antaño. Miguel Elias Dao, Cronista de la ciudad de Puerto Cabello, nos dice en su libro "Morón de Venezuela", que un poeta guanareño de nombre Rufino Mendoza había compuesto el siguiente verso en 1901: "Los negritos de Morón/ en verdad que no son malos/pero brujos sí que son. / En sus caballos de palos/ unos se vuelven culebras/ otros en tigres o león. / Todos con su brujería...". Es presumible que este poeta notara en la abundante población negra de entonces las ejecuciones rituales, ensalmes, transportaciones, etc., que tenían lugar en estas comarcas y que eran producto de la herencia dejada por los primeros contingentes de negros y africanos traídos a nuestra tierra y que han pasado de generación en generación conservándose hasta nuestros días.
Es común oír decir frases como éstas:¿ Tú eres de Morón?¡ Tú eres del pueblo de los brujos! Esta fama ha llegado a muchos citadinos que se trasladan de las grandes ciudades del país (Caracas, Maracay, Barquisimeto, etc.) a Morón en búsqueda del brujo o bruja indicado para que le hagan "un trabajito". Sus relumbrantes autos último modelo (Blazer, Bronco, etc.), estacionados frente al humilde rancho donde vive el brujo, denotan una acomodada posición social de los visitantes. Vale decir que para la brujeria no existen pobres ni ricos. Los motivos para buscar al brujo pueden ser diversos. Desde quitarse la pava (mala suerte, no conseguir trabajo, etc.), buscar un premio de lotería, riquezas, etc., o rescatar un amor perdido (para que regrese el que se fue, o para que den cacho, etc.), también se busca al brujo "para echarle una vaina a un enemigo" o "para un trabajito de magia negra".
Todas estas disímiles intenciones pueden ser producto de la ignorancia, pero me he enterado de que más que un "culto" o incrédulo ha ido a hacerse su trabajito "por si acaso" o porque "de que vuelan vuelan". En la dirigencia política este hábito es muy acentuado. Se dice que el extinto Rómulo Betancourt era un asiduo visitante de los brujos,. En Morón muchos políticos tienen su brujo preferido, según los hechiceros les ayudan a ganar las elecciones de Alcalde o Concejal, pueden saber quiénes son sus enemigos, etc., Eugenio Bello Castillo tiene a su Coquimbo, a José Antonio Ortega y a Pepe Manzano un brujo adeco les hizo un mal trabajo, y hasta a Willie Charr lo han visto por la Montañita de Alpargatón.
Los brujos manejan diversos recursos o maneras de hacer su trabajo. Consultan diferentes oráculos. Las cartas, el tabaco, lectura de las manos y, otros transportan para dialogar con los espíritus malignos o benignos, según sea el caso. Algunos se vuelven pájaros u otros animales. El viejo Chon, personaje muy popular en Morón, con su traje gris de mugre y flecos, prefería preparar una sustancia o pócima que permitía a todo aquél que la poseyera obtener a la mujer deseada, a la que Chon le ponía el ojo no se le escapaba. El viejo Chon se quedó dormido en una acera cualquiera para no despertar jamás, murió como un mendigo, harapiento y hambriento. Unos dicen que así pagó sus fechorías; otros, que todavía el espíritu de Chon anda rondando y es evocado por los brujos para las maldades. A otros brujos de Morón no los voy a nombrar por temor a sus represalias, pero todos saben dónde están.
Aparte de los espantos tradicionales como La Llorona y La Sayona, (por cierto que esta última dicen que sale por lados de Bota Burro y El Mamón), existen en Morón los espantos coleros. Estos muertos coleros espantaron más de una vez al difunto Kandunga cuando éste cabalgaba por los lados de La Paragüita. Kandunga sentía el peso de una persona (el muerto) sobre el anca de su caballo, emprendiendo éste una veloz carrera y tirando al suelo a su jinete, quien la mayoría de las veces o llegaba desmayado al poblado o yacía inerte en cualquier camino del trecho entre La Paragüita y el río Morón, gracias al muerto colero.
Con el modernismo vinieron los automóviles, las bestias pasaron a un segundo plano. También los espantos se actualizaron, ahora se montan en carros. Se dice que en el puente sobre el río Alpargaten un difunto acompaña, en el asiento trasero del vehículo, al osado conductor que se atreva a pasar por ese sitio entre las doce de la noche y las cinco de la mañana. Lo más usual es que el conductor solitario se asuste, acelere el vehículo y pierda el control hasta volcar. En otros casos, el conductor, ya avisado, vocifera maldiciones y palabrotas para ahuyentar al espanto.
Igualmente, en las inmediaciones del río Sanchón otro muerto colero busca un aventón de los choferes nocturnos. Este lugar tiene el récord de accidentes de media noche. No son pocos los carros que han volcado cerca del río y los testimonios de los conductores revelan que algo extraño se les montó en el vehículo y por el susto perdieron el control del mismo. Pueden preguntarle a Yuber Morales, que se puso su Zephir de sombrero en ese sitio, o más recientemente, se le puede preguntar al secretario de la prefectura de Morón.