Según Alexis Coello, es un personaje que representó el deporte del municipio Juan José Mora durante un largo tiempo, siendo recordado por sus compañeros especialmente por su labor como umpire.
📄 Crónica: Chicho Cumaco ➔
Según Alexis Coello, este egregio valenciano nació el 18 de diciembre de 1889. Incursionó tempranamente en el periodismo de protesta contra Cipriano Castro, lo que le valió su primera prisión en 1907 en el castillo de Puerto Cabello y San Carlos a los 17 años. Fue un encarnizado enemigo de las dictaduras de Castro y Gómez, utilizando su verbo, ironía y sátira en obras como 'Memorias de un venezolano de la decadencia'. Tras la muerte de Gómez, desempeñó cargos como Senador por Carabobo, Ministro de Trabajo y Comunicaciones, y Embajador en Londres, Brasil y la Unión Soviética.
📄 Crónica: José Rafael Pocaterra ➔
Según Alexis Coello, conocido como Chicho Cumaco, nació en El Tocuyo de la Costa y se trasladó a Morón en 1960. Se destacó tocando el furruco desde niño y participó en diversas agrupaciones como los aguinalderos de San Miguel, la sonora San Luis, LOS CORALITOS y fundó los tiburones del éxito. En el ámbito deportivo, fue integrante del equipo Deportivo Morón.
📄 Crónica: Chicho Cumaco ➔
Según Alexis Coello, conocido también como Fay, es integrante de los hermanos Armarzas, genuinos líderes de la zona. Actualmente se desempeña en el rol de empresario del pescado.
📄 Crónica: Boca del Tocuyo ➔
Según Elvis López, fue un hombre noble e inteligente cuya figura debe ser reivindicada por la historia en el contexto de la Guerra Federal.
📄 Crónica: La Facción de la Costa ➔
Según Flora Senior H., fue el alcalde del municipio Juan José Mora que propuso ante la Cámara Municipal la designación de un cronista oficial. Lideró el acto de juramentación e hizo énfasis en la naturaleza histórica y apolítica de la decisión, ofreciendo apoyo institucional para la investigación de la historia local.
📄 Crónica: Alexis Coello primer cronista de Morón ➔
Según Alexis Coello, recibió el encargo del General Páez para escribir una historia de Venezuela con sentido patriótico, resultando en la obra "Resumen de la historia de Venezuela". Es ubicado por Díaz Sánchez en la corriente romántica.
📄 Crónica: Ramón Díaz Sánchez y Luis Correa ➔
Según Alexis Coello, representante de Venepal que conformó la primera junta directiva de la institución, la cual rigió hasta diciembre de 1978.
📄 Crónica: Fundamorón ➔
Según Alexis Coello, es un experimentado profesional del medio radial encargado de la programación y grabación en la emisora Caribeña, destacando por su conocimiento de la radiodifusión venezolana.
📄 Crónica: Los 56 años de la emisora Caribeña ➔
Según Alexis Coello, nació en Maracaibo y fue un militar ejemplar que participó en 27 batallas de la independencia, ganando 20. Ocupó cargos como Presidente de la Gran Colombia, Secretario de Guerra y Marina, y Presidente de la Sociedad Bolivariana de Venezuela. Destacó por su defensa de Valencia en 1814 y su lealtad absoluta a Simón Bolívar. Murió en París en misión diplomática tras pedir que se devolvieran sus viáticos al no haber cumplido la misión.
📄 Crónica: Urdaneta: un hombre ejemplar ➔
Según Alexis Coello, nació en 1875 en Miranda, Carabobo. Fue testigo presencial del bombardeo de 1902 mientras era ayudante del general Vicente Emilio Mora. En 1929, desde Nueva York, escribió una correspondencia a José Rafael Pocaterra detallando las mentiras de Cipriano Castro durante el conflicto.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - La Carta de Carlos Brandt de 1929 ➔
Según Alexis Coello, fue adversado por José Rafael Pocaterra y Antonio Paredes. Murió en 1924, evento ante el cual Pocaterra expresó que, a pesar de haberle odiado y combatido, sentía admiración por su valor y energía.
📄 Crónica: José Rafael Pocaterra ➔
Según Alexis Coello, fue amigo de infancia y de estudio de José Rafael Pocaterra, con quien compartía travesuras y correrías por las calles de Valencia.
📄 Crónica: José Rafael Pocaterra ➔
Según Alexis Coello, son los directores del grupo musical la sonora San Luis, donde participó José Rafael Zambrano Arias.
📄 Crónica: Chicho Cumaco ➔
Según Alexis Coello, fue el primer boticario de Morón y propietario de "La Botica del Pueblo". También poseía la bomba de gasolina Santa Ana y formó parte de la comisión que visitó Miraflores durante el primer gobierno de Rafael Caldera para tratar el tema de los ejidos de Morón.
📄 Crónica: Sinhue, Dr. Jesús Silva Gutiérrez (+) ➔
Según Alexis Coello, fue combatido por José Rafael Pocaterra a través de la prensa internacional y libros. Su muerte ocurrió en 1935, año tras el cual Pocaterra visitó su tumba en 1936.
📄 Crónica: José Rafael Pocaterra ➔
Según Omar Morales y Oscar Lugo, encabezó la asociación de vecinos y fue gestor de la nueva nomenclatura de calles y de mejoras en servicios públicos durante los mandatos de Eugenio Bello y Rafael Garrido.
📄 Crónica: La fundación del barrio El Mamón ➔
Según Julio Centeno, hijo, nació en la Península de Paraguaná en 1956 y se estableció en Morón desde niño. Egresó del Instituto Pedagógico Universitario de Maracay. Fue concejal durante nueve años y en abril de 1997 fue nombrado Primer Cronista Oficial de Morón. Es autor de los libros 'Pinceladas en el tiempo', 'Morón' y director fundador de la revista 'Morón ayer y hoy'. Posee las órdenes Mérito en el Trabajo y Juan José Mora.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Prólogo ➔
Según Flora Senior H., fue juramentado como el primer cronista de Morón tras una aprobación por unanimidad de la Cámara Municipal. El texto destaca su trayectoria como profesor, escritor y su pasado político como presidente y secretario general de un partido, señalando que su elección se basó en sus libros y estudios históricos.
📄 Crónica: Alexis Coello primer cronista de Morón ➔
Según Alexis Coello, fue el primer manager y jugador integrante del equipo Deportivo Unión durante la década de los 80.
📄 Crónica: Deportivo Unión ➔
Según Alexis Coello, conocido como "pata e sopo", integró el roster del equipo; el autor indica que es fallecido.
📄 Crónica: Deportivo Unión ➔
Citado por Alexis Coello por sus elocuentes palabras respecto a la sucesión de la lucha contra la dictadura, señalando que Pocaterra tomó la bandera de Antonio Paredes tras el fusilamiento de este último.
📄 Crónica: José Rafael Pocaterra ➔
Según el informe de Malariología de 1965, ejercía como médico en la medicatura rural de Morón, atendiendo un promedio de 40 consultas diarias relacionadas principalmente con diarreas, parásitos y gripes.
📄 Crónica: El Morón de medio siglo atrás (II) ➔
Según Alexis Coello, nació en Caracas el 7 de diciembre de 1791. Inició su carrera militar en el batallón de Milicias de Blancos de Caracas. Participó en la primera República bajo el mando de Miranda, se alistó en el ejército Libertador con Bolívar en 1813 y formó parte de la Expedición de los Cayos en 1816. Fue comandante de la Tercera División patriota y murió en combate en la Batalla de Carabobo el 24 de junio de 1821.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - La Unidad Educativa Ambrosio Plaza ➔
Según Alexis Coello, es fundador del MIR y actuó como presentador del libro 'Siempre en la Utopía' de Segundo Meléndez en la Galería Braulio Salazar.
📄 Crónica: Siempre en la Utopía ➔
Según Alexis Coello, es el autor de los versos que reflejan la realidad de Venezuela durante la dictadura gomecista, mencionando el exilio y la longevidad del dictador.
📄 Crónica: Tiempos de Galavís ➔
Según Alexis Coello, fue un valenciano que adversó a Cipriano Castro en el campo de batalla y con rebeldía. Fue fusilado por órdenes de Castro el 17 de febrero de 1907. Alfonzo Marín lo describe como el antecesor de Pocaterra en la lucha contra la opresión.
📄 Crónica: José Rafael Pocaterra ➔
Según Alexis Coello, representante de Corpoven en la junta directiva inicial de Fundamorón.
📄 Crónica: Fundamorón ➔
Según Luis Correa, sus obras poseen un tono romántico; sin embargo, según Ramón Díaz Sánchez, es catalogado como positivista. Según Mario Briceño Iragorry, forma parte del "Cielo Científico" por su historiografía basada en consulta documental.
📄 Crónica: Díaz Sánchez y la Historiografía Venezolana ➔
Según Alexis Coello, estuvo presente en el acto fundamental del primer rociamiento de DDT en Morón como figura central de la malariología en Venezuela.
📄 Crónica: A 66 años de una hazana ➔
Según Alexis Coello, estuvo presente en el primer rociamiento de DDT en 1945 y fue el máximo representante del grupo que emprendió la erradicación del paludismo. En 1955, durante la inauguración del monumento al zancudo, destacó el crecimiento poblacional y económico de Morón tras la campaña.
📄 Crónica: 70 años de la erradicación del paludismo ➔
Según Alexis Coello, estuvo presente en el primer rociamiento de DDT. Explicó que se eligió Morón por ser fiel representante de la Venezuela con malaria, con presencia masiva de los vectores Anopheles darlingi y Anopheles albimanus.
📄 Crónica: A 60 años de la erradicación del paludismo ➔
Según Alexis Coello, colaboró en el suministro de material informativo e histórico sobre los músicos y deportistas pioneros de Morón.
📄 Crónica: Chicho Cumaco ➔
Según Alexis Coello, jugador del Deportivo Unión y promotor, junto a Freddy Sabariego, de la iniciativa para realizar un reencuentro de los integrantes del equipo.
📄 Crónica: Deportivo Unión ➔
Según Alexis Coello, era amigo y compadre del general Juan Vicente Gómez. Ejercía el señorío político y económico en Morón y Urama, siendo propietario de grandes haciendas, ganado, trapiches, hoteles, un aserradero y la industria de la copra. Para 1930, Urama era considerada propiamente su feudo, donde era el único hacendado y ganadero registrado.
📄 Crónica: Tiempos de Galavís ➔
Según Alexis Coello, representante de Cadafe en la primera junta directiva de la fundación.
📄 Crónica: Fundamorón ➔
Según Alexis Coello, asumió el cargo ejecutivo durante las ausencias de Bolívar, propiciando turbios negocios con la plutocracia de Antioquia, Bogotá y Cartagena. Gestionó un empréstito exterior de 30 millones de pesos que fue malbaratado, beneficiando económicamente a sus allegados y a sí mismo.
📄 Crónica: Bolívar y la corrupción administrativa ➔
Según Alexis Coello, fue jugador del equipo y es uno de los encargados de organizar el reencuentro de toda la familia deportiva del Deportivo Unión.
📄 Crónica: Deportivo Unión ➔
Según Alexis Coello, representante de la empresa Volkswagen en la primera junta directiva de la fundación.
📄 Crónica: Fundamorón ➔
Según Elvis López, lideró la facción de la costa durante la Guerra Federal, utilizando los caños y terrenos anegadizos para refugiarse de las tropas gubernamentales.
📄 Crónica: La Facción de la Costa ➔
Según Alexis Coello, el General Zamora y sus tropas tomaron el pueblo de Boca del Tocuyo el 21 de marzo de 1859. En su tránsito desde Coro hacia Morón, se detuvo en esta costa para proclamar su revolución bajo la consigna de "tierras y hombres libres".
📄 Crónica: Boca del Tocuyo ➔
Según Alexis Coello, fue el responsable de la organización del evento y la programación técnica para el inicio de la campaña el 2 de diciembre de 1945.
📄 Crónica: A 66 años de una hazana ➔
Según Alexis Coello, es un buen amigo del autor y jugador de béisbol oriundo de Boca del Tocuyo. Fue concejal del municipio Monseñor Iturriza. El autor relata una anécdota sobre su cambio de apellido de Díaz a Lamus y su posterior regreso al apellido materno tras un viaje a Barinas.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Boca del Tocuyo ➔
Según Alexis Coello, fue el primer concejal oriundo de la Boca del municipio Monseñor Iturriza. Se destacó como catcher y cuarto bate en el béisbol. El autor relata una anécdota sobre el cambio de su apellido a Lamus y su posterior retorno al apellido Díaz tras conocer la realidad de su padre en Barinas.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Boca del Tocuyo ➔
Según Alexis Coello, también conocido como Israel Díaz, fue el primer concejal oriundo de la Boca del municipio Monseñor Iturriza. En el béisbol se desempeñaba como catcher y cuarto bate.
📄 Crónica: Boca del Tocuyo ➔
Según el texto de Alexis Coello, se trata de un médico graduado en España, posiblemente el primero nativo de Morón. Es autor del libro inédito "Fases evolutivas de Morón desde la óptica de un Mórense", donde relata sus vivencias y la fisonomía del Morón de ayer.
📄 Crónica: Dr. Jesús Silva Gutiérrez, Recuerdo de un Moronero ➔
Según Alexis Coello, fue un médico nativo de Morón, hijo de Don Jesús María Silva y Doña Ramona Gutiérrez. Realizó estudios en Puerto Cabello, Valencia, Caracas y España (donde permaneció 7 años). Fue fundador del Club de Leones de Morón, directivo de Fundamorón y partícipe en la creación de la Plaza Bolívar y el primer liceo de la localidad. Publicó el libro "Fases evolutivas de Morón desde la óptica de un morense".
📄 Crónica: Sinhue, Dr. Jesús Silva Gutiérrez (+) ➔
Según Elvis López, fue uno de los líderes de la guerrilla de la costa, obteniendo recursos logísticos de las sementeras del Aroa y decomisos a comerciantes.
📄 Crónica: La Facción de la Costa ➔
Según Alexis Coello, este músico nacido en Cantaura en 1921 llegó a Morón el 7 de octubre de 1973. Dominaba instrumentos de cuerda, destacando en la mandolina con interpretaciones como "El Tigre" y "La Araña". Estuvo casado con Petra María Coello, con quien tuvo a su hijo Ramón Parejo Coello.
📄 Crónica: Ramón Díaz Sánchez y Luis Correa ➔
Según Alexis Coello, referido como una de las autoridades que regía la liga de béisbol de Morón cuando el equipo cambió su nombre.
📄 Crónica: Deportivo Unión ➔
Según Alexis Coello, representante de Intequin en la primera junta directiva de la institución.
📄 Crónica: Fundamorón ➔
Según Alexis Coello, fue el gobernante venezolano con mayor permanencia en el poder (27 años). En la década de los años treinta, figuraba como hacendado y ganadero en el municipio Juan José Mora.
📄 Crónica: Tiempos de Galavís ➔
Según Luis Correa, es el máximo exponente en Venezuela de la historiografía romántica inspirada en la escuela francesa de Julio Michelet con su obra "Biografía de José Félix Ribas". Correa lo define como el más venezolano y original de los escritores.
📄 Crónica: Díaz Sánchez y la Historiografía Venezolana ➔
Según Alexis Coello, fue el primer Guarda-Jefe que comandó la cuadrilla que inició la erradicación del paludismo en Morón. En la conmemoración de los 60 años del evento, fue condecorado con la Orden General Juan José Mora en su Segunda Clase.
📄 Crónica: A 60 años de la erradicación del paludismo ➔
Según Alexis Coello, mencionado como uno de los posibles presidentes de la liga de béisbol de Morón durante el periodo de actividad del Deportivo Unión.
📄 Crónica: Deportivo Unión ➔
Según Alexis Coello, este autor no inicia su estudio con los cronistas de Indias; resalta el interés de Bolívar por la historia y las instrucciones dadas a O'Leary. Identifica la obra de Feliciano Montenegro y Colón como la primera publicación historiográfica educativa.
📄 Crónica: Ramón Díaz Sánchez y Luis Correa ➔
Según Alexis Coello, representante de Pequiven en la junta directiva de la institución hasta 1978.
📄 Crónica: Fundamorón ➔
Según el investigador Carlos Edsel citado por Alexis Coello, fue comisionado junto a Montoya para negociar el empréstito en el exterior, recibiendo por concepto de comisiones la suma de 20.137 libras esterlinas.
📄 Crónica: Bolívar y la corrupción administrativa ➔
Según el investigador Carlos Edsel citado por Alexis Coello, fue nombrado por Santander como representante en la sede del empréstito, recibiendo la cantidad de 53.000 libras esterlinas, cifra comparable al presupuesto de educación del país en esa época.
📄 Crónica: Bolívar y la corrupción administrativa ➔
Según Alexis Coello, propietaria, junto al Sr. Melecio Castillo, de la vivienda de bahareque y palma donde se ejecutó el primer rociamiento de DDT.
📄 Crónica: A 66 años de una hazana ➔
Según Alexis Coello, es un maestro de música y caballero de la amistad ligado a las buenas causas, quien fungió como orador en la Sesión Solemne por el XX aniversario del Ateneo.
📄 Crónica: XX Aniversario Ateneo de Morón ➔
Según Alexis Coello, es la figura central e incansable de la corporación cultural, fundadora del Ateneo de Morón en 1989 y responsable de su mantenimiento y proyección durante muchos años.
📄 Crónica: XX Aniversario Ateneo de Morón ➔
Según Alexis Coello, es un personaje de la localidad cuya vocación servicial destaca sobre su apariencia no convencional.
📄 Crónica: Boca del Tocuyo ➔
Según Alexis Coello, conocido en su pueblo como "El Perico", es considerado el mejor pelotero que ha dado Boca del Tocuyo. Se trasladó a Morón para buscar mejor vida y se mantiene activo en el deporte con casi sesenta años de edad.
📄 Crónica: Boca del Tocuyo ➔
Según Alexis Coello, apodado Yuyo, suministró al autor la historia, fotografías, datos biográficos y el roster del equipo Deportivo Morón para su investigación.
📄 Crónica: Chicho Cumaco ➔
Según Alexis Coello, representante del Concejo Municipal que integró la primera junta directiva de la institución.
📄 Crónica: Fundamorón ➔
Según Alexis Coello, este historiador otorga gran significación a Oviedo y Baños como primer historiador clásico. Clasifica un ciclo "Heroico" con carácter literario y establece subdivisiones que incluyen un periodo humanístico con intelectuales de espíritu liberal.
📄 Crónica: Ramón Díaz Sánchez y Luis Correa ➔
Según Omar Morales y Oscar Lugo, era un comerciante portugués ubicado en la encrucijada de Morón que en 1958 sacrificaba burros y botaba restos en la zona, originando el nombre 'Bota Burros'.
📄 Crónica: La fundación del barrio El Mamón ➔
Según Alexis Coello, nació en 1937 y se formó como técnico petrolero en 1961. Fue luchador contra la dictadura de Pérez Jiménez y dirigente estudiantil. Participó en la fundación del MIR y su comando nacional en la lucha política y armada, sufriendo prisión y torturas en 1968. Impulsó la reconstrucción del MIR, la fusión MIR-MAS en 1987 y fue electo diputado en 1988, 1993 y 1998, además de miembro de la Asamblea Nacional Constituyente en 1999.
📄 Crónica: Siempre en la Utopía ➔
Según Alexis Coello, tras regresar de liberar al Perú, encontró el erario público desfalcado debido a la gestión de Santander. Atacó ferozmente la corrupción administrativa y el manejo del empréstito inglés, publicando un artículo donde denunciaba el enriquecimiento ilícito del vicepresidente y la plutocracia neogranadina, lo que derivó en el intento de magnicidio en su contra en 1828.
📄 Crónica: Bolívar y la corrupción administrativa ➔
Según Alexis Coello, apodado El Coyote, fue un hombre conocido por su vínculo con su inseparable yegua. Se dedicaba a tumbar cocos en Zapateral y era conocido por repartir monedas en la calle Real. Sufrió una caída de una mata de coco que lo inmovilizó y murió en el hospital Adolfo Prince Lara tras padecer una grave enfermedad intestinal.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - La tragedia de Simón ➔
Según Alexis Coello, apodado El Coyote, fue un hombre conocido por su vínculo con su inseparable yegua. Se dedicaba a tumbar cocos en Zapateral y era conocido por repartir monedas en la calle Real. Sufrió una caída de una mata de coco que lo inmovilizó y murió en el hospital Adolfo Prince Lara tras padecer una grave enfermedad intestinal.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - La tragedia de Simón ➔
Según Alexis Coello, fue un ilustre poeta nacido en Maracaibo, autor de la letra del himno del estado Zulia. Estudió medicina y ciencias políticas en la Universidad del Zulia aunque no se graduó. Nació el 6 de marzo de 1871 y falleció el 24 de julio de 1926.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - El Trapiche Viejo ➔
Según Alexis Coello, facilitó correspondencia con datos históricos y rosters de equipos legendarios al cronista municipal.
📄 Crónica: Chicho Cumaco ➔
Chicho Cumaco
Su nombre de pila es José Rafael Zambrano Arias, nacido en la población del Tocuyo de la Costa el 17 de febrero de 1939. Se trasladó a Morón en el año 1960, estableciéndose en el popular sector de "Botaburro" en las adyacencias de la avenida Falcón, tenía Chicho 21 años de edad. Desde niño sintió pasión por tocar el furruco, instrumento -según élue fue ejecutado por primera vez en el siglo XIX en las costas de Lagunillas y por lo tanto es originario del estado Zulia. Chicho se destacó en su juventud como beisbolista y músico, y a este último arte todavía le mete en ocasiones especiales cuando la musa lo sacude. Empezó a tocar el furruco en su pueblo natal con un conjunto llamado los "aguinalderos de San Miguel", donde tocó por 12 años ese instrumento que es un híbrido entre percusión y bajo, en su sonar muy peculiar. En Morón se enroló como cantante en varias agrupaciones musicales, entre ella el grupo de los hermanos Medina "la sonora San Luis" y "LOS CORALITOS" de mi amigo Luis Martínez. En 1962 funda su propia agrupación gaitera llamada "los tiburones del éxito", junto con un grupo de brillantes músicos locales que después tuvieron fama nacional e internacional. Los nombres de estos talentosos músicos no se los voy a suministrar en esta crónica por falta de espacio, pero lo haremos en otra oportunidad o en una revista que esperamos sacar pronto. La historia de Chicho es larga y difícil resumirla aquí. Como deportista formó parte del recordado equipo "Deportivo Morón", Roberto fundado por 'don Montero en el año 1959 que vino los a llenar un vacío dejado por primeros equipos legendarios de Morón como lo fueron el "Santa Ana", fundado en 1930 y el Morón Star en los años sucesivos, ambos con brillante trayectoria en la historia deportiva de Morón. Lo amigos Jose Rafael Zambrano (Chicho). Obdulio José Bolívar (yuyo) César Antonio Montero y Víctor Manuel Barrios me hicieron llegar la historia y el roster completo de este tremendo equipo que también por falta de espacio lo voy a divulgar en otra oportunidad, la idea es que con el material informativo que me han hecho llegar (fotografías, datos biográficos etc.) podamos realizar una publicación más completa que recoja toda esta historia de los músicos pioneros y también de los deportistas morenses. Me indican en su correspondencia que el 26 de julio de este año se estará cumpliendo el 50° aniversario del inicio en la actividad deportiva de una gloria de nuestro municipio, el señor Eustoquio Rafael Uribe, un personaje que representó durante un largo tiempo el deporte del municipio y será recordado por sus compañeros de juego sobre todo porque su mayor pasión f ser umpire. Visite mi blog www iscoello. (*) Cronista Mu
José Rafael Pocaterra
Este egregio valenciano nació un 18 de diciembre de 1889. El volcán de su personalidad lo va a conducir por los senderos turbulentos de la acción política que a la sazón resultaba extremadamente riesgoso para todo aquél que desafiara el orden reverencial que pretendía el déspota perpetuar, erguido sobre la sangre derramada de los mártires, sobre los corazones palpitantes encerrados en los oscuros claustros de la rotunda y los castillos carcelarios y sobre la lenta agonía de los desterrados. José Rafael Pocaterra fue amigo de infancia y de estudio del Dr. Enrique Tejera, juntos transitaban por las calles de Valencia con sus travesuras y correrías. El mismo Pocaterra nos describe así sus primeros pasos: "No he sido niño prodigio, ni bachiller, ni toco ningún instrumento. A mi madre le debo la vida, a los demás, nada. Cuando murió mi padre, todavía no terminaba yo de echar los dientes, después, la existencia me enseñó a tener colmillos y garras; más tarde la piedad humana me ha enseñado a sonreír". Su inquieto espíritu y su gran fogosiLa Voz del Cronista José Rafael Pocaterra dad lo llevó tempranamente a incursionar en el periodismo de protesta contra el régimen de Cipriano Castro y a la vez a precipitar su prisión, en el año de 1907, en el castillo de Puerto Cabello y en las celdas de San Carlos por un período de año y medio. Este cautiverio a su tierna edad (salió a los 17 años de edad) templó su carácter y marcó la efervecencia en su lenguaje y el apasionamiento que le imprimió a sus actos. Hombre valiente, tenaz, indomable de un lenguaje directo, descarnado, sin adorno. Llegó a decir, en 1917, lo siguiente: "Pienso y siento en venezolano. Esto me ha librado de influencias literarias extrañas y me inspira un saludable temor a los preciosistas, a los orfebres y a los cacógrafos preñados de gramática... Por lo demás, repito que quiero que se me considere fuera de la literatura". Castro y Gómez tuvieron dos encarnizados enemigos. Ambos nacidos en Carabobo. Al primero lo adversó Antonio Paredes en el campo de batalla, en los calabozos, en la calle con su rebeldía y sus acciones cargadas de audacia, de arrojo sin igual que solo la muerte truncaría un 17 de febrero de 1907, fusilado por órdenes de Castro. Este valenciano ingratamente olvidado no le dio cuartel al presidente Castro. El otro, Pocaterra, lucho con toEscritor y político José Rafael Pocaterra. das sus fuerzas y capacidades con el dictador Gómez. Con su verbo encendido en los escritos, su ironía y su sátira plasmados en artículos de la prensa internacional, en revistas, en sus libros, que crearon un ambiente propicio para el desmedro moral del régimen gomecista. Saliendo el joven Pocaterra de la cárcel moría Paredes. Uno era la continuación del otro, parecía un luchador y el otro tomaba sus banderas para la defensa de la patria oprimida. Cual más digno sucesor uno del otro. Con el mismo ahinco, con la misma voluntad, con la misma valentía, con la misma violencia se combatía al sátrapa opresor. Las palabras del cronista valenciano, Alfonzo Marín son muy elocuentes al respecto. "Cuando el General Antonio Paredes fue fusilado... Ya José Rafael Pocaterra estaba calentando el brazo para enfrentarse a la dictadura. Pocaterra iba a ser, de este modo, una especie de sucesor de Paredes en esta lucha interminable. Tomaría su bandera para mantenerla muy en alto". Pocaterra vivió muchos años en el exilio, se radicó en Canadá donde mantuvo una fructífera actividad como escritor de donde sobresale su mayor obra: Memoria de un venezolano en la decadencia. En aquél país se casó con Doña Martha de Pocaterra. Después de la muerte de Gómez regresa al país para desempeñar importantes cargos públiCOS. Senador Estado por el Carabobo, Ministro de Trabajo y Comunicaciones, Presidente del Estado Carabobo, Embajador en Londres, Brasil y la Unión Soviética. Este ilustre escritor y político va a retornar a Canadá por razones personales y políticas donde fallece un 18 de abril de 1955. El cadáver de Pocaterra es traído a Valencia a pesar de la oposición del gobierno Perezjimenista, gracias a un hermoso gesto de la municipalidad de Valencia y atendiendo a lo que él escribió. "Ya nevadas mis cienes / no estoy buscando gloria / -si alguna tengo, tú la tienes- / gloria que ultrajaría mi conciencia, / he buscado en la historia / y he encontrado a Valencia. / Solamente he querido / y te lo pido arrodillado, / anciano, preferido / que me des el puñado / de esta tierra natal para mi olvido. Pocaterra no guardo rencor a sus enemigos. En 1924 (cuando murió Cipriano Castro) escribió lo siguiente. "Veintiséis años de vergüenza y humillación nacional ¡Descanse en paz el general Cipriano Castro! Es horrible lo que me ocurre, le odié en vida, le combatí, le clavé en la picota de mis libros, y hoy muerto, desde el fondo de mi sangre venezolana, la admiración a su valor, a su energía, a su inteligencia, a haberse hecho a puño propio desde un remoto villorrio perdido en las vueltas de la cordillera sacude mis nervios y cubre su recuerdo con una honda simpatía, con un deseo absurdo de que no hubiese sido lo fue que para no tener que decir lo que dije". Y en ocasión de la muerte de Gómez, en 1936, en visita a la tumba del dictador dijo. A 1
Libro Crónicas desde Morón - La Carta de Carlos Brandt de 1929
En una correspondencia que desde Nueva York enviara Carlos Brandt al notable escritor y político carabobeño José Rafael Pocaterra, el 8 de enero de 1929, le explica las causas y los detalles del bombardeo por parte del acorazado inglés "Charybdis" y el alemán "Viñeta" a los fuertes de Puerto Cabello en el año 1902. Brandt apunta que estos hechos constituyen la página más oscura de nuestra historia y que su contenido no es muy conocido por los venezolanos por el temor, que ese entonces, se le tuvo al presidente Cipriano Castro y por el patriotismo.
El origen de los hechos -según él- radica en que unos borrachos impertinentes con ínfulas patrioteras se introdujeron al vapor mercante inglés "Topace", sometiendo al capitán y a los marineros.
Estando prisioneros los ingleses, los amenazaron con cortarles el guargüero y despojaron al "Topace" de su bandera británica. No obstante, uno de los marineros pudo izar otra bandera pidiendo auxilio, señal que fue captada por el navio de guerra "Vinneta", que luego se la transmite al "Charybdis", que se hallaba en La Guaira.
El resultado fue el ultimátum que pusieron los ingleses pidiendo satisfacción por el ultraje a la bandera británica que habían pisoteado, escupido y roto a bordo del mismo vapor inglés.
Castro se negó a dar la satisfacción, pues esperaba que actuaran los fuertes de Puerto Cabello,... que por cierto no tenían sino cañones antiguos de esos de carga por el hocico, amén de dos cañoncitos de carga por el ondulo. Castro engañó a la población de puerto Cabello no dejándole saber la verdad, es decir, que se iban a bombardear los fuertes únicamente; no habría salido la gente dando gritos para la sabana, ni se habrían abandonado las casas sin cerrarlas, incluso los establecimientos mercantiles.
Castro engañó a los jefes de las fortalezas diciéndoles que todo se iba a arreglar amistosamente. En vista de esto, al jefe del Castillo lo sorprendieron los cañonazos a su fortaleza mientras estaba amolándole las espuelas a un gallo. En ese oficio estaba, recostado de la comandancia en una silla de cuero, cuando le reventó el primer tiro.
El jefe del vigía, a quien le habían dicho que todo estaba ya arreglado, tenía sus dos cañoncitos atacados con pólvora y taco, para la salva que se iba a dar. Al romper el "Charybdis" los fuegos sobre el castillo, el jefe del vigía, para desahogar su indignación disparó sus dos cañones con taco.
Fueron los últimos, pues un segundo más tarde yo vi como los certeros tiros del "Viñeta" desmantelaron dichos cañones. No hubo heridos, sólo el rasguño del jefe del vigía cuando se tiró al suelo. Hasta última hora Castro estuvo engañando a todo el mundo, a todos sus oficiales, a todo el gobierno de Puerto Cabello. Yo era entonces ayudante del jefe civil, el Gral. Vicente Emilio Mora, hombre de honradez, valor y modestia pocas veces hallado en nuestros políticos. Desgraciadamente murió al poco tiempo. Hasta última hora Castro estuvo ofreciendo dar la satisfacción que se le pedía, pero no la daba. Por fin la dio cuando terminaba el plazo del ultimátum. De manera que Castro pidió perdón, y siempre recibió sus nalgadas.
El vapor "Viñeta" que bombardeó el vigía se posesionó de él y el "Charybdis" que había atacado el castillo se quedó con éste... Se me olvidaba decirle que con motivo de los embustes de Castro, quien tenía a la guarnición de Puerto Cabello sin saber lo que sucedía en el momento del bombardeo, creyendo que se traba de bombardear la ciudad, salieron las tropas disparando, botando en el trecho de Puerto Cabello a Borburata, 500 máusers que recogieron las guerrillas "mochistas".
Yo vi al jefe Gral. Secundino Torres, a pesar de su fama de valiente, pasar volando como una flecha. Le llevaba más de tres cuadras de delantera a sus soldados. Naturalmente que el que esto escribe también corrió, pero tengo circunstancias atenuantes que otra vez le referiré. El general Mora fue el único que no corrió..".
El general Vicente Emilio Mora pertenecía a una familia con tradición militar, los generales Juan José y José Félix Mora fueron connotadas figuras castrenses en el espectro carabobeño. Vicente Emilio se destacó en el campo militar en donde obtuvo el grado de General de Brigada. Fue el encargado de dirigir los actos que se realizaron como homenaje postumo al general Joaquín Crespo. Se había radicado en Puerto Cabello después de abandonar la milicia durante el gobierno de Ignacio Andrade, para dedicarse a su vida privada.
Carlos Brandt nació en 1875 en Miranda, en el occidente de Carabobo. Desde pequeño vivió en Puerto Cabello, donde nació su hermano Augusto, una de las figuras más notables de la música en Carabobo.
Bolívar y la corrupción administrativa
Por las prolongadas ausencias de Simón Bolívar de la presidencia de la Gran Colombia (encontrábase liberando al Perú), asumió el máximo cargo ejecutivo el vicepresidente Francisco de Paula Santander. Con Santander al frente de las finanzas públicas se había propiciado los más turbios negocios. De por sí la Guerra de Independencia había representado una fuente de riquezas para los dirigentes criollos, muchos amasaron cuantiosas fortunas sin mayor esfuerzo; a esto contribuyeron las largas y obligadas separaciones del Libertador de la conducción política de la República para dirigir personalmente las campañas militares en los pueblos del sur. El tesoro público estaba exhausto, la Guerra de Independencia y la mala administración conllevaron a una limpieza total de las arcas del gobierno, por lo que Santander convino con sus amigos acaudalados de Antioquia, Bogotá y Cartagena para que éstos le facilitaran a la República empréstitos sucesivos cobrando una alta tasa de interés. Hay que hacer notar que esta misma plutocracia neogranadina que hizo firmar estos empréstitos a Santander anteriormente se había declarado "pobres de solemnidad" para no pagar los impuestos nacionales. No contentos con esto, los ricachones de Nueva Granada presionaron para que el gobierno, a través de Santander, obtuviese del Congreso de la Unión una ley que autorizara un empréstito mayor en el exterior para que le fuesen cancelados sus acreencias y otros gastos de la República. El empréstito exterior se aprueba por una suma de 30 millones de pesos y fueron comisionados, en representación de los acaudalados, los señores Manuel Antonio Arrubla y Francisco Montoya, a quienes se les otorgó el derecho de cobrar (por comisión) el 1% sobre el monto total. No se aceptó en esa delegación a ningún venezolano ni ecuatoriano. Santander nombró como su representante y como ministro en Londres (sede del empréstito) a un senador y conocido hombre de negocios: Manuel Hurtado. El empréstito fue negociado con la firma B.A. Goldmicht y Cía. de Londres. Esta negociación fue criticada por la prensa del Congreso y por el venezolano Dr. José Rafael Revenga, quien presentó una acusación, puesto que varias compañías inglesas más importantes ofrecían mejores condiciones; no obstante, fue seleccionada la firma anterioreran casi iguales al presupuesto de educación del país". El resto del empréstito fue malbaratado en armas viejas para la marina, tan inservibles y exageradas cantidades que ni siquiera fueron retiradas de los muelles a donde llegaron. De tal manera que los ricos de Nueva Granada hicieron su agosto cuando aún los ejércitos libertadores combatían duramente en tierras peruanas por la libertad de Hispanoamérica. Al regresar el Libertador del Perú se enteró de toda la situación y encontró el erario público desfalcado. En función presidencial autorizó el aumento en los impuestos de alcabala a los productos más importantes para paliar el déficit fiscal. El Libertador en público y en privado se refería en forma sarcástica a cómo fue negociado y gastado el empréstito inglés, cosa que llegó a oídos de Santander, por lo que se arrimó mucho más a los enemigos de Bolívar. Cuando el Libertador El Libertador atacó ferozmente la viajó a Venezuela por última vez, corrupción administrativa. mente nombrada. El investigador Carlos Edsel nos dice al respecto lo siguiente: "Los señores Arrubla y Montoya, como hábiles comerciantes, recibieron por concepto de comisiones 20.137 libras esterlinas y Manuel Hurtado 53.000. Cantidades que sumadas. Santander lo acompañó como escolta hasta su hacienda de "Hato Grande", donde después de la comida emprendieron una partida de tresillo (naipes entre tres) resultando ganador el Libertador, quien dice, en el momento de recoger el dinero sobre la mesa: "¡Al fin me tocó mi parte del empréstito!". Esto fue comunicado por los amigos a Santander, quien juró cobrarle el ultraje. Hay que resaltar también que el Dr. Miguel Peña se apropió de la cantidad de 25.000 pesos de los 300.000 que le correspondieron a Venezuela de ese empréstito, y que él como comisionado debía llevarlo de Cartagena a Caracas. El Dr. Peña alegó que esa cantidad representaba una ganancia particular obtenida en el cambio de moneda. En Bogotá, los periódicos afectos a Santander iniciaron una campaña publicitaria en contra de Bolívar. Se le desprestigiaba y se le ofendía públicamente, se le acusaba de dictador, de querer ser rey, etc. En contrapartida el Libertador escribió un famoso artículo de prensa donde con su prodigioso verbo y argumentos sólidos pone al descubierto el hurto que habían hecho a la nación Santander y la plutocracia neogranadina. Entre otras cosas, el Libertador preguntaba en el artículo: "¿Nos negarán que los señores Arrubla y Montoya se han apoderado del empréstito? ¿Se nos negará que el vicepresidente (Santander) se ha enriquecido a costa de la República y que es tan avariento como el más vil hebraico?". Todo esto condujo al complot o magnicidio intentado contra Bolívar el 25 de septiembre de 1828, siendo los autores materiales Pedro Carujo, Vargas Tejada, etc. Los corruptos querían ver muerto a Bolívar.
Libro Crónicas desde Morón - La tragedia de Simón
Nos cuentan del amor de consorte de Simón Písalo con su inseparable yegua, raro amor de un hombre con un animal. La yegua era para él la esposa, compañera, amiga y madre, celosamente cuidaba de que nadie la tocase, cautelosamente la mudaba desde la ceiba ubicada donde hoy está el galpón de la Técnica Morón hasta el tamarindo en los predios de la actual Cantv, en terrenos de Juana Rivas. Una vez enloqueció de celos y apuñaló a la yegua: había encontrado a su amada en un acto infiel, entregada a un macho rucio propiedad de Tomás Pérez; luego se le vio lloroso, curando a la yegua con café y kerosén a orillas del río Morón.
Pero Simón no sólo eia amor promiscuo, era también bondad. Se había ganado unos reales tambando cocos en Zapateral, y con su mochilla full se vino a la calle Real (hoy calle Comercio) montado en su cabalgadura, trajeado de gala, llevaba puesta su ruana multicolor, tiraba a su paso las monedas a los lugareños. A las cuatro esquinas llegó a tomarse unos tragos, ebrio, simulaba escribir unas notas en un papel.
Al momento pareció Amado Ruz, policía del pueblo, y que por orden del prefecto Federico Contreras debía arrestar a Simón. Amado llamó a Simón a la plaza, pero por temor no lo apresó sino que le manifestó que el prefecto lo mandaba a llamar. Simón le respondió que más tarde iría. Esta conversación fue oída por un chichero trinitario que se encontraba a un lado y quien al momento exclamó: "En mi país cuando la ley dice que la negra está presa, la negra está presa ". No había terminado de pronunciar la última palabra cuando la dentadura del trinitario fue a caer como a tres metros de distancia junto con la olla de chicha, éste, al levantarse resignadamente y batiendo la cabeza, dice: "Qué negraco... por estar metiéndome en vainas ".
Dos cosas marcaron el ocaso de Simón o de El Coyote, como también se le llamaba. Una fue la caída que sufrió desde una mata de coco que lo inmovilizó por largo tiempo; y la otra, fue la muerte de su yegua, que le congeló el alma. Nunca fue más el mismo Simón, se le veía triste y solitario, languideciendo de nostalgia por su amor perdido. La inmundicia hizo el resto, los gusanos se encargaron de carcomerle los intestinos, mengua a mengua su rucólico cuerpo se postraba en el solar de Pedro "El Chino", donde hoy está la oficina de Hidrocentro, en la calle San José. Algunos vecinos caritativos lo socorrían regándole creolina en las almorranas deshechas, luego fue trasladado al hospital Adolfo Prince Lara, donde, según se dice, por lo incurable del mal le aplicaron una inyección letal y su cuerpo tuvo como destino el crematorio.
El brujo le prende fuego a la choza simulando un incendio accidental. Al regresar la pareja de sus labores, encuentran las ruinas de su choza y sus niños calcinados. María enloqueció y de Rafael no se supo más.
Transcurridos varios años, en la hora de su muerte, Indalecio confesó la verdad de los hechos, parecía un gato que quería subir por las paredes, luego de la confesión muere en una casa de la calle Ayacucho cruce con la calle El Bolsillo, hoy calle Junín.
Posteriormente muere Tolosino disparándose un tiro en la sien derecha, encontrándose en su habitación de la calle Real, ahora calle Comercio. Así termina esta tragedia que conmovió a este infortunado pueblo...
Siempre en la Utopía
El pasado jueves siete del presente mes en la ciudad de Valencia, Galería Braulio Salazar, asistimos a un gran reencuentro con la historia política contemporánea, con la perseverante lucha de un autentico revolucionario, sus vivencias, sus recuerdos, pero además, fue un reencuentro de viejos amigos, viejos militantes de la izquierda venezolana que asumieron o que asumimos en un momento dado de nuestra historia protagonismos en diferentes posiciones del combate político y social. Me refiero al acto de presentación del libro "Siempre en la Utopía" (Crónicas de medio siglo y una historia del MIR) del autor Segundo Meléndez. Este voluminoso libro de 315 páginas denota una experiencia militante y política de un gran venezolano, un hombre trabajador, valiente, consecuente, fiel a su credo ideológico que expuso su vida en aras de la lucha revolucionaria. Es Segundo Meléndez un hombre excepcional, humilde, inteligente, forjado y formado en las luchas diarias de los barrios y los sectores populares. Es un maestro y un amigo que valora la amistad por sobre todas las cosas. Segundo Meléndez (1937) es técnico petrolero (1961), luchador contra la dictadura de Pérez Jiménez, dirigente estudiantil. Participa en la fundación del MIR y como miembro de su comando nacional actúa en la lucha política y armada. Preso varias veces, acusado de subversivo y sometido a brutales torturas en 1968. De vuelta a la lucha pacifica, impulsó la reconstrucción del MIR y en 1987 participó en la fusión MIR-MAS. Miembro de la dirección nacional del M. A. S. Electo diputado en 1988, 1993, 1998, fue presidente de la comisión de asuntos vecinales, jefe de la fracción parlamentaria del M. A. S, presidente de la comisión de política exterior y primer vicepresidente de la cámara de diputado. En 1999 fue electo miembro de la asamblea nacional constituyente. El acto también fue un aquelarre para la conversación y el acercamiento a viejos amigos que las circunstancias no habían permitido volver a verlos como los ex presidentes Ge la F.C.U de la Universidad de Carabobo Silverio Hernández, Edgar González, Melvin Humbría, ex dirigentes como Luis Enrique Vizcaya, Eli Yepez, Nacir Kablán, Rafael Almarza, Américo Martin (presentador del libro y fundador del MIR), Luis Alvarado, Abilio Cordero, Julio Castillo, Argenis Urdaneta, Iván Hurtado (Cronista de la Universidad), Ulises Rojas (Vicerrector académico de la UC), Argenis Caraballo, Eduardo Sentei, Rubén Ballestero, y en general gente de raíces miristas que en un tiempo fueron la primera fuerza de la Universidad de Carabobo. En relación a Morón, el autor del libro señala lo siguiente: "Yo me instalé en Morón Puerto Cabello (1971) en donde se concentraba la industria petroquímica y operaban otras empresas importantes como la ensambladora de automóviles VW (Volkswagen), los celebres escarabajos, la industria de papel y otras y, además, alberga, como sabemos, un importante puerto marítimo, mis condiciones de vida aquí eran muy difíciles, además de lo inhóspito del medio ambiente, carecíamos de los recursos indispensables para el trabajo y sin embargo pudimos lograr cierta ascendencia sobre el movimiento obrero". Continuaremos con esta crónica en la próxima entrega en lo relativo a Morón. *Cronista Oficial Municipio Juan José Mora. del
Boca del Tocuyo
En cierta oportunidad ofrecí a unos amigos boquenses o ¿tocuyanos? escribirles sobre su pueblo (allá se lee el Noti-Tarde), hoy quiero cumplirmi palabra.
El poblado de Boca del Tocuyo dista muy poco de la orilla del mar, el río Tocuyo lo parte ecuatorialmente en dos (al poblado), quedando a ambos lados de sus riberas terrenos arenosos de origen aluvional con materiales que en tiempos inmemoriables acumularon la pleamar y el continuo arrastre de sedimentos de este caudaloso río.
Sobre estas arenas se levantó el pueblo, dividido en dos secciones (aleste y al oeste), cautivo entre el mar (al norte) y la oscura faja asfáltica (al sur) de la carretera costera del costado oriental falconiano.
Sus costas son de emersión, carentes de lo frondosidad de las palmeras que pudieran atenuar el inclemente sol.
La historia de este pueblo es similar a la de sus congéneres de esta parte del litoral caribeño, su estancia de cara a las antillas neerlandesas convirtieron estos rincones, recodos y parajes en caminos expeditos para burlar, durante la época colonial, la persecución de la Compañía Guipuzcoana contra el comercio ilícito (o contrabando) practicado en la zona por los comerciantes holandeses.
Especialmente cuando se tenía un río lo suficientemente navegable para penetrar desde las islas de Curazao o Aruba hasta las poblaciones del interior de los estados Lara y Yaracuy.
Este tráfico comercial consistía en el intercambio de productos agrícolas que llegaban por vía fluvial (desde el occidente del país) y áreas vecinas por las mercancías manufacturadas que desde Curazao trasladaban los holandeses al territorio patrio.
En Boca del Tocuyo también dejó sus huellas la Guerra Federal.
El General Zamora y sus tropas tomaron el pueblo el 21 de marzo de 1859, venía el General de Coro y en su tránsito hacia Morón se detuvo en este pedazo de costa falconiana para proclamar su revolución y ganarse nuevos contingentes que reforzarían su consigna de "tierras y hombres libres".
La configuración espacial del pueblo es más bien de calles lineales, aunque algunas no guardan el orden rectangular, sus viviendas humildes son las típicas rurales que fueron símbolos habitacionales de la reforma agraria.
Su gente vive fundamentalmente de la pesca, del comercio con los turistas y actividades agrícolas en haciendas vecinas donde se cosechan melones, patillas y los cocoteros para la extracción de copra.
En una zona contigua a su iglesia de San Rafael se divisa una atalaya que una vez fue su tanque de agua, como un vigía testifica los años de desidia oficial.
Este torreón de concreto, de enorme cabeza y cuerpo enjuto también se muere de sed, en su interior reseco se conserva como una memoria décadas de olvido, de tiempos de bonanzas que no llegaron a sus predios, de la esperanza que se pierde en la lontananza del mar.
Al lado del viejo tanque de agua se destaca una escritura de una pasada campaña electoral que dice: "Vota por los concejales luchadores y folklóricos", al pie de la escritura está la firma del partido político que postula a los candidatos.
Les aseguro, amigos, que este partido no sacó la votación que aspiraba.
La sinceridad en política no es muy buena compañera.
De estas tierras son los hermanos Armarzas, genuinos líderes y protagonistas de la época de esplendor de la organización que ellos representan, ahora Rafael o Fay ejecuta un nuevo rol como empresario del pescado, su bondad y su don de gente le harán salir adelante.
También es la tierra del "Morocho" cuya vocación servicial borra todo indicio de una apariencia no convencional.
También allí vive "El Manco" con un chiste siempre en sus labios.
El deportista Wilmer Gómez con sus poderosos "Jimmys".
De aquellos lugares se vino a Morón "Musulungo" (como le dicen en Morón) o "El Perico" (como le dicen en su pueblo) a buscar mejor vida y a entregar sus excelentes facultades para jugar el beisbol.
Se considera que es el mejor pelotero que ha dado la Boca del Tocuyo.
Todavía se mantiene activo, con sus casi sesenta años a cuesta, no le tiembla el pulso para darle un batazo al pitcher más pintao, musulungo debe tener un digno retiro y el reconocimiento u homenaje de dos pueblos que lo admiran y lo tienen como un ejemplo de juventudes.
Dejé para último al primer concejal, oriundo de la Boca, del municipio Monseñor Iturriza, Israel Lamus o ¿Díaz?.
Israel es buen amigo y tremendo jugador de beisbol, en su equipo lo alineaban como catcher y cuarto bate.
Pero había un problema.
Inicialmente él le solicitaba al manager que lo colocara en el line up como Israel Díaz (el apellido de su madre) y así se hacía normalmente.
Pero un buen día, alguien le dijo que su padre (de apellido Lamus) era un rico hacendado en Barinas, el cual tenía su oficina frente a la plaza Bolívar de esta ciudad.
Desde entonces Israel no permitió que se le pusiera en el "line up" con el apellido Díaz, sino el de Lamus.
Otro día partió Israel a Barinas a conocer a su padre.
Cuando llegó a la plaza y preguntó por el hacendado Lamus, alguien le respondió ¿hacendado? Lamus es aquél borrachín que está tirado allá en el suelo.
Israel inmediatamente regresó a su pueblo.
En plena lectura del line up para el juego del domingo, el manager dice en voz alta Israel Lamus cuarto bate, y le grita molesto Israel: ¡A mínose pongas Israel Lamus! a mí nepones Israel Díaz!!!
Sinhue, Dr. Jesús Silva Gutiérrez (+)
Tardíamente supe la desaparición física del Dr. Jesús Silva Gutiérrez (1934-2014), me informaron murió en Maracay, no tengo los pormenores del caso.
Nativo de Morón, hijo de Don Jesús María Silva, oriundo de Turiamo (Edo. Aragua), y de Doña Ramona Gutiérrez, proveniente de Coro, Edo. Falcón.
Su padre, Don Jesús (como se le nombraba), fue el primer boticario de Morón, dueño de "La Botica del Puebloâ€, también poseía la bomba de gasolina Santa Ana (donde hoy está la alcaldía), un bar cercaa la bomba y tenía otros inmuebles en la localidad.
Hombre disciplinado y severo, prohombre, benefactor progresista y promotor del bienestar común.
Y ¿quién fue el Dr. Jesús Silva Gutiérrez? Dejemos que sea él mismo quien cuente su historia (tomado de su libro "Fases evolutivas de Morón desde la óptica de un morense).
Nos dice lo siguiente: "Entre otras cosas, se puede mencionar dos logros importantes (se refiere a lo que acontecía en su tiempo) como la dotación de un acueducto rural y el alumbrado eléctrico, el cual provenía de Puerto Cabello.
Más tarde llega para mí un vacío obligado, puesto que me trasladé a la ciudad porteña para continuar mis estudios, luego a Valencia y posteriormente a Caracas donde me dediqué a estudiar medicina, así mismo tuve la oportunidad de irme a España para continuar la carrera, por lo que debí permanecer 7 años fuera del país.
Es así como no pude apreciar personalmente tantas experiencias que atravesó mi pueblo...
Aunque siempre me mantenía en contacto con mi familia y me comunicaban que se había planteado la posibilidad de transformar el pequeño Morón en zona piloto del país, de manera que desaparecieran los extensos cocales para dar cabida a la Petroquímica y a varias compañías en todo el ámbito del poblado.
A mi regreso, 7 años después, encontré una población totalmente cambiada...
Había desaparecido el caserío y se originó un pueblo rural, ya no se hablaba de Bota Burro; sino de la Avenida Falcón, las estadísticas arrojaban índices poblacionales de 40.000 habitantes aproximadamente.
Para 1971, yo ejercía ya como médico, pero fuera del perímetro del médico, pero fuera del perímetro del pueblo, lo que no fue obstáculo para aportar mi granito de arena, así que para la fecha comencé a organizar, junto con un grupo de coterráneos, una campaña concientizadora dirigida a la población, es así como arranca mi labor.
Escribía en la prensa, acudía a las emisoras de radio Mil y Puerto Cabello, creamos el Club de Leones, lo que permitió darle a Morón su Plaza Bolívar, también se fundó una escuela en El Trapiche (Udón Pérez); así mismo se incentivaba la labor educativa con reconocimientos a los maestros residentes, al igual que procurando mejoras a las instituciones, al corriente también fui directivo de Fundamorón; participé en la junta pro-creación del liceo para Morón, todo por amor a nuestra patria chica y a las nuevas generaciones para que tuvieran más oportunidades de formarse y asegurar su futuro.
Con primacía se conformó una comisión, la cual estaba encargada de visitar a Miraflores para plantear la problemática de los 'ejidos de Morón', ésta estuvo a cargo de Juan Eugenio Borges, Jesús María Silva, mi padre, el Dr. Bernardo Jiménez, mi hermano Jorge Silva y mi persona, esto sucedió en el primer período presidencial del Dr. Rafael Caldera".
Se autodenominaba Sinhue, desconozco el origen de este apelativo, lo cierto es que en los últimos años se veía solitario y nostálgico, taciturno y vestido de blanco con sus hábitos de médico caminaba al atardecer por la calle El Bolsillo como extrañando su Morón de ayer o su mamba como lo llamaba.
Q.E.P.D., amigo.
La Facción de la Costa
Hemos presentado a los sectores culturales de la comunidad morense un trabajo de investigación realizado por el joven politólogo Elvis López sobre los sucesos de la Guerra Federal en la jurisdicción del municipio Juan José Mora.
Es un trabajo inédito pero muy interesante y la mira es buscar su publicación por medio de la municipalidad, la gobernación u otro organismo o institución con posibilidad de hacerlo.
Lo novedoso del trabajo es que se basa en una documentación de primera mano, original o mejor dicho se sustenta en fuentes primarias gran parte del desarrollo del mismo; además la referencia bibliográficas son también de actores o testigos presenciales de los hechos de aquella guerra larga que dejó heridas que aún están abiertas.
No deja de ser interesante para nuestro municipio la difusión del contenido de este trabajo ya que Morón y Urama fueron un cruento escenario de esta guerra hasta tal punto que estas localidades fueron consideradas por parte del gobierno conservador de aquella época (18591863) como "la cuna de la Federación".
Además no olvidemos que esta lucha tomaron un papel protagónico los hijos-legítimos o adoptivos-de este municipio como lo fueron su epónimo Juan José Mora, y los Generales José Félix Mora y Gabriel Guevara para sólo nombrar los más conocidos.
La facción de la costa fue el dolor de cabeza de las autoridades gubernamentales y del gobierno de Carabobo por su pericia guerrillera y su constante acoso o frecuencia de combate a las tropas oficiales y al control que ejercían sobre las vías de comunicación entre San Felipe y Puerto Cabello, igualmente mantenían un control fluvial sobre los ríos Yaracuy, Aroa y los caños conexos.
Esta guerrilla de la costa era liderada por el general Gabriel Guevara y José Félix Mora que obtenía el recurso logístico de las sementeras del Aroa y de los decomisos que hacían a los comerciantes que se atrevían a pasar por sus predios.
Nos habla Elvis en su trabajo del general Rafael Capó, hombre noble e inteligente que debe ser reivindicado por la historia.
Nos habla de "Blanca Flor.
Fugaz en el tiempo, se ubicó Blanca Flor, pequeña población cercana a Urama, próspera en siembra, durante la guerra sirvió de provecho a los federales en la campaña del gobierno sobre la costa, fue también uno de los últimos sitios donde el general Guevara se refugió.
La vía para llegar a este lugar, caños y terrenos anegadizos que impedían al gobierno hacer una viva persecución a los combatientes de la facción".
Nos habla Elvis también de Moróncito: "de acuerdo a la documentación revisada, se supone a moroncito una punta cercana a Boca de Aroa, conexo a la del Yaracuy; ésto nos indica su potencial agrícola.
También resalta la particularidad de la misma, frondosa vegetación, caños, caudalosos ríos y anegadizos pantanos.
Casi enigmático, místico o tal vez mágico.
Fue víctima de intensos ataques en tiempos de guerra por ser sus habitantes sediciosos combatientes; pero soportó los embates firmes, heroico guardián.
Se hizo cuna inexpugnable de la facción de la costa durante la Guerra Federal, de la nada yacería para nacer de nuevo, pero el tiempo se encargó de desaparecerlo para darle paso a la leyenda".
Morón medio siglo atrás (Final)
Finalizaremos con ésta la serie de crónicas dedicadas al Morón de hace 50 años atrás, en esta oportunidad haremos un bosquejo de la producción y de los servicios que en esa época caracterizaban a esta comunidad según el informe preliminar elaborado por la Dirección de Malariología y saneamiento ambiental del estado Carabobo.
"El porcentaje de personas que se dedican a la agricultura es bastante reducido, lo hacen en el fundo "Alpargatón" del I.A.N., pero aún no tienen títulos de propiedad; su dedicación a esta actividad no es exclusiva y el decir de los funcionarios del M.A.C lo hacen prácticamente por sport y no como un medio de subsistencia, por cuanto la mayoría trabajan además como obreros, bien agrícolas o industriales.
Sus conucos están a unos 17 km, puede anotarse que los pocos agricultores siembran con preferencia maíz, caraotas y verduras.
Las industrias existentes son las siguientes: Instituto Venezolano de Petroquímica (I.V.P), Corporación Venezolana del Petróleo (C.V.P), Venepal y Planta de ensamblaje La Wolkswagen.
Estas cuatro empresas absorben un promedio de 2000 trabajadores".
En cuanto al trabajo especializado dice: "Existen 3 sastrerías, 20 costureras entre mujeres y hombres que no tienen talleres, 60 albañiles, I taller de carpintería, 10 carpinteros, 2 latonerías y 4 talleres mecánicos...
Aquí, como en la gran parte del país, los negocios importantes se hallan en manos de extranjeros, estando en poder de los criollos únicamente las pequeñas bodegas.
El comercio en el pobla-" do está integrado así: 48 bodegas, 3 supermercados, 6 carnicerías, 2 panaderías, 10 tiendas, 2 farmacias, 3 ventas de materiales de construcción, 1 mueblería, 1 tapicería, 1 joyería, 3 sastrerías, 2 pescaderías, 1 quincallería y 4 estaciones de servicio.
Los materiales de construcción son obtenidos a los siguientes precios: piedra a Bs. 30 el camión, arena a Bs. 8 el m3, bloques de arcilla Bs. 380 el millar, traídos de Yaracuy y bloque de cemento Bs. 340 el millar. Morón medio siglo atrás (Final).
En la comunidad existen cuatro sindicatos, uno de agricultores y tres de obreros industriales.
El sindicato de agricultores, al cual denominan "Sindicato profesional de trabajadores agropecuarios del Municipio Mora, es de reciente fundación, pues hasta hace poco formaban parte del sindicato del asentamiento "Alpargatón", tienen 60 miembros y su directiva está constituida así: Secretario general Martín González, organización José Barbena, reclamos Edilio Revilla, actas y relaciones Hilario Piña, vigilancia y asistencia social Silvestre Lugo, secretaría de finanzas Antonio Talavera, secretario agrario y cooperativa Martín Yánez.
El sindicato obrero de la petroquímica tiene 1.200 miembros, pagan Bs.1 mensual, la junta directiva está integrada de la siguiente manera: Secretario general Emiliano Martínez, organización interna Tulio Polanco, organización externa Beatriz Maduro, cultura y deporte Gregorio Colina, reclamos Bertilio Durán, relaciones y propaganda Tulio Roa, actas y correspondencia Rafael García, finanzas Pedro Gómez, asuntos sociales Luis Reyes.
El sindicato de trabajadores de la industria del papel estaba integrada así: Secretario general José M. Baloche, finanzas Aquiles Chanduci, actas Leonardo Melean, disciplina Ramón Castillo, deportes Rómulo Mago, cultura y propaganda Teodoro Duarte.
Tiene 350 miembros y 200 peticiones de ingresos, cotizan a razón de Bs. 1 mensual. "En el sindicato de la Volwagen sólo se consultó al Sr. Ramírez, secretario de reclamos quien no brindó ninguna información".
Referente al presupuesto de Morón señala: "Las rentas municipales cuentan con Bs, 5.500 que recaudan por concepto de patentes de los pequeños negocios; las empresas grandes pagan en Puerto Cabello.
Los Bs. 5.500 que se recaudan son utilizados en pago de empleados de las rentas, arreglo de calles y otros".
Fíjense en esta perla que suelta el informe: "El Concejo Municipal del Distrito, proyecta construir en Morón un mercado y una zona de tolerancia para ubicar allí las mujeres del mal vivir (¡no se les ocurrió nada mejor!), también proyecta la creación del servicio de aseo urbano conjuntamente con malariología".
Damos por concluido este retrato o fotografía en el tiempo del Morón del año de 1965.
Escuche a este cronista todos los domingos de 8 a 9 en el programa "Crónicas en domingo" por la emisora Caribeña Mil AM.
El Morón de medio siglo atrás (II)
Continuamos reseñando el Morón de 1965 para preservar la memoria colectiva correspondiente a una época importante en el crecimiento de nuestra ciudad y que va a reflejar lo que hoy somos como pueblo.
Seguiremos apoyándonos en el estudio de la Dirección de Malariología y Saneamiento Ambiental del estado Carabobo.
En relación a la medicatura rural de Morón (ubicada donde está hoy el comando policial), informa lo siguiente: "El médico rural, Dr.
Alfredo Nehencus Amundaray, nos informó que el promedio de consultas alcanza a unas 40 diarias y que las enfermedades predominantes son: diarreas, parásitos y gripes.
Periódicamente llevan a cabo campañas de vacunación contra la viruela, sarampión y otras enfermedades.
Conjuntamente con la Unidad Sanitaria de Valencia han hecho campañas de vacunación de perros y próximamente efectuarán una de envenenamiento de canes realengos, pues el índice de mordedura es alarmante.
El personal de la medicatura lo componen: un médico, una partera, un practicante y un auxiliar; tienen 4 camas para la hospitalización de partos.
Esperan próximamente que el personal sea aumentado y creado el centro de salud".
¿Cómo era la educación de entonces? Veamos: "Este aspecto se encuentra formado por 3 escuelas, 2 funcionan en las urbanizaciones para empleados de Venepal y Petroquímica, ambos están inscritos en el M.E.N., llevan por nombre 'Escuela privada Venepal', siendo la directora la Sra.
Rosa Pérez, con 4 maestros y 4 aulas, tienen 99 alumnos inscritos y una asistencia promedio de 80; la enseñanza es hasta 6to. grado. La escuela 'Felipe Tejera' pertenece a Petroquímica; es también hasta 6to. grado, tiene 181 inscritos con una asistencia de 170, el director es el Sr. José Tortolero Arocha; tiene 7 maestros y 7 aulas.
La empresa aporta 6000,00 bolívares mensuales y los padres el resto.
Además de las escuelas mencionadas funciona el 'grupo escolar Morón' en el centro del poblado (Las Colinas), cuenta con un director, un subdirector, 24 maestros y 12 aulas, la inscripción es de 1.200 y la asistencia es de 900".
El Morón, de medio siglo atrás.
Saliédonos un poco de las citas textuales, decimos que el informe señala que en esta escuela hace falta la ampliación del comedor para así proteger un mayor número de alumnos de escasos recursos.
Y que la empresa Venepal tiene un centro de extensión cultural para los obreros en lo cual obtuvieron su certificado de 6to. grado, 27 de ellos.
Con las fuerzas vivas e institucionales que se reunió la Comisión de Malariología fueron: La sociedad de padres y maestros (no dice de cuál escuela) que recaudan un monto de 800 Bs. mensuales para los gastos de la escuela y ayuda a personas necesitadas.
También se toparon con la Junta Pro-defensa de intereses y reivindicaciones de los adjudicatarios de la urbanización Las Parcelas cuyas viviendas fueron construidas por vivienda rural por administración delegada para la Petroquímica.
Actualmente (año 1965) están tratando el problema de la pavimentación de las calles del barrio.
La junta está constituida así: Presidente, José Perozo; Vicepresidente, Rafael García Gudiño; Secretario de actas y relaciones, Bernabé Castillo (padre); Secretario de propaganda y asuntos sociales, Fernando Urquía; Asesor, Max Semeco M.
"Es bueno hacer notar que el Instituto Venezolano de Petroquímica (IVP) cuenta con una oficina de desarrollo comunal, de reciente fundación, dirigida por el Dr. Omar Hernández, la cual a mi parecer está llevando a cabo funciones de Junta Pro-mejoras, pues se dedica a gestionar mejoras para el pueblo a través de institutos oficiales y de la misma Petroquímica; sin hasta ahora llevar a efecto su misión específica".
Y más adelante agrega el informe sobre el esparcimiento del área que: "El poblado en sí cuenta solamente con un campo deportivo (no dice dónde está ubicado), actualmente en malas condiciones y generalmente son de libre acceso, practicándose allí diferentes deportes, entre ellos: baseball, básquetbol, voleibol, fútbol y otros más, efectúan torneos con frecuencia".
"Industrialmente la zona se perfila como una de las más promisoras del país, dados los proyectos que tanto el gobierno como la industria privada piensan llevar adelante; además el hecho de estar ubicada allí la Petroquímica da base para la instalación de nuevas industrias químicas.
Se prevé un resurgimiento de la agricultura, pues los agricultores están reclamando dotación legal de los terrenos para dedicarse de lleno a ésta".
Escuche a este cronista todos los domingos de 8 a 9 a.m.
en el programa "Crónicas en domingo", por la emisora Caribeña Mil AM.
XX Aniversario Ateneo de Morón
Cuando esta columna salga a disposición de los lectores ya habrá sucedido la Sesión Solemne del Concejo Municipal que se rendirá en homenaje al aniversario número veinte del Ateneo de Morón. Se habrán oído las palabras enaltecedoras de ese maestro y amigo Don Melecio González, hombre ligado a los aconteceres de las buenas causas y de los fines nobles, maestro de la música y caballero de la amistad. También habrán sido condecoradas personas muy valiosas y colaboradoras en la vida cultural de esta importante institución morense como el estimado y consecuente cooperador Luis Donati. Pero el Leitmotiv de esta corporación cultural es sin duda la incansable Mireya Soto Casadiego, mujer laboriosa que se ha echado al hombro -sin menospreciar el trabajo de otras personas valiosas- esta institución por muchos años y que junto con Ofelia de Colina, Cecilio Nieto, Oneida Vásquez y con algunos gerentes de la petroquímica y otras empresas del área fundaron un dos de septiembre de 1989 este invalorable centro ateneista, taller de las musas y de las artes, de los oficios manuales y del espiritu y espacio abierto a todos los sectores sociales de la comunidad. Hoy en día el ateneo cuenta con una sede espaciosa acorde con las actividades que realiza, ubicada en una suave colina, al lado del Seguro Social de Morón, en el perímetro de las colinas de pequiven. Esa sede fue en un tiempo (años sesenta), o funcionó allá la cooperativa de consumo de víveres y alimentos de los trabajadores de la industria petroquímica, posteriormente quedó abandonada y desvalijada hasta que el grupo ateneista encabezado por su directiva logró recuperar y acondicionar ese local para el buen uso y para la difusión cultural. Recuerdo que en 1995 bautizamos mi primer libro "Morón" allí en el ateneo gracias a la cortesía y gentileza de Mireya Soto y todo el tren ejecutivo de esa institución, también se bautizó allí la revista "El Ciclo" patrocinada por la Cámara de Comercio de Morón. Nunca olvidaré ese acto del bautizo de mi libro -lo tengo grabado para la posteridad- estuvieron presentes el extinto cronista de Puerto cabello Don Miguel Elías Dao el escritor Asdrúbal González, el economista Osmel Ramos, el profesor Oswaldo González, el poeta Nelson Zambrano, Delfín Domínguez y el Alcalde Rafael Garrido, a parte de los miembros del ateneo y un numeroso publico. Felicidades ateneo, que cumplas muchos años más elevando el gentilicio morense y haciendo prósperos y buenos ciudadanos. P.D. Se marchó el profesor Pedro Gramco, autor de la Bandera y del escudo del Municipio. Se marchó en silencio, con la satisfacción de haber cumplido su ciclo vital con honradez, con buenas obras y una legión de amigos que lo extrañan. Se fue por la puerta grande, en morón se le quiso mucho. Es el único lugar donde existe un busto de él. Seguiremos oyendo sus carcajadas en las noches silenciosa allá en el patio del ateneo para el asombro y miedo de los trabajadores nocturnos del seguro social. Visite mi blog www.alexiscoello.com.ve Cronista Municipal J. J. MoraCuando esta columna salga a disposición de los lectores ya habrá sucedido la Sesión Solemne del Concejo Municipal que se rendirá en homenaje al aniversario número veinte del Ateneo de Morón. Se habrán oído las palabras enaltecedoras de ese maestro y amigo Don Melecio González, hombre ligado a los aconteceres de las buenas causas y de los fines nobles, maestro de la música y caballero de la amistad. También habrán sido condecoradas personas muy valiosas y colaboradoras en la vida cultural de esta importante institución morense como el estimado y consecuente cooperador Luis Donati. Pero el Leitmotiv de esta corporación cultural es sin duda la incansable Mireya Soto Casadiego, mujer laboriosa que se ha echado al hombro -sin menospreciar el trabajo de otras personas valiosas- esta institución por muchos años y que junto con Ofelia de Colina, Cecilio Nieto, Oneida Vásquez y con algunos gerentes de la petroquímica y otras empresas del área fundaron un dos de septiembre de 1989 este invalorable centro ateneista, taller de las musas y de las artes, de los oficios manuales y del espiritu y espacio abierto a todos los sectores sociales de la comunidad. Hoy en día el ateneo cuenta con una sede espaciosa acorde con las actividades que realiza, ubicada en una suave colina, al lado del Seguro Social de Morón, en el perímetro de las colinas de pequiven. Esa sede fue en un tiempo (años sesenta), o funcionó allá la cooperativa de consumo de víveres y alimentos de los trabajadores de la industria petroquímica, posteriormente quedó abandonada y desvalijada hasta que el grupo ateneista encabezado por su directiva logró recuperar y acondicionar ese local para el buen uso y para la difusión cultural. Recuerdo que en 1995 bautizamos mi primer libro "Morón" allí en el ateneo gracias a la cortesía y gentileza de Mireya Soto y todo el tren ejecutivo de esa institución, también se bautizó allí la revista "El Ciclo" patrocinada por la Cámara de Comercio de Morón. Nunca olvidaré ese acto del bautizo de mi libro -lo tengo grabado para la posteridad- estuvieron presentes el extinto cronista de Puerto cabello Don Miguel Elías Dao el escritor Asdrúbal González, el economista Osmel Ramos, el profesor Oswaldo González, el poeta Nelson Zambrano, Delfín Domínguez y el Alcalde Rafael Garrido, a parte de los miembros del ateneo y un numeroso publico. Felicidades ateneo, que cumplas muchos años más elevando el gentilicio morense y haciendo prósperos y buenos ciudadanos. P.D. Se marchó el profesor Pedro Gramco, autor de la Bandera y del escudo del Municipio. Se marchó en silencio, con la satisfacción de haber cumplido su ciclo vital con honradez, con buenas obras y una legión de amigos que lo extrañan. Se fue por la puerta grande, en morón se le quiso mucho. Es el único lugar donde existe un busto de él. Seguiremos oyendo sus carcajadas en las noches silenciosa allá en el patio del ateneo para el asombro y miedo de los trabajadores nocturnos del seguro social. Visite mi blog www.alexiscoello.com.ve Cronista Municipal J. J. Mora
Alexis Coello primer cronista de Morón
Puerto Cabello, mayo 21 (Flora Senior H.).- A proposición del alcalde de Mora, Rafael Garrido, en la Cámara Municipal de ese municipio, se aprobó por unanimidad que el profesor Alexis Coello fuese el primer cronista de Morón. El alcalde Garrido en el acto de juramentación del primer cronista que tiene la ciudad hizo énfasis en que "la Cámara había venido estudiando a los aspirantes a ese digno cargo. Esta es una decisión histórica que se tomó pacientemente, pues así como se elige a un alcalde oa un concejal, en este caso habían dos candidatos escritores y sólo uno de ellos podía obtener el cargo. En ningún momento se nos puede calificar en términos de decisiones políticas por cuanto el profesor Alexis Coello no es de nuestro entorno político y sus libros, sus estudios y la opinión de muchos sectores nos llevó a tomar la decisión de escogerlo como cronista. Aun cuando de todos es conocido que Alexis Coello no sólo es otra corriente sino que ha sido presidente y secretario general de otro partido, nuestro gobierno, amplio y sin sectarismos y con una Cámara unitaria, voto por él". -El otro candidato a cronista, Nelson Zambrano lo hizo muy bien, pero todo indicó que Coello debía serlo. En este momento por demás histórico, le damos al cronista de Mora nuestro apoyo moral, económico, personal y hasta intelectual -dijo el alcalde-para que siga estudiando, investigando y divulgando la historia de Morón, asesorado con don Miguel Elías Dao, cronista de Puerto Cabello y cronista sentimental de Morón para que nuestra ciudad siga adelante con los hechos históricos que aún quedan por investigar. El alcalde Garrido al concluir estas palabras, procedió a juramentar a Alexis Coello, cronista de Morón en un regio acto en esa ciudad.
Díaz Sánchez y la Historiografía Venezolana
En el plano propiamente romántico, Díaz Sánchez introduce a Rafael María Baralt, Agustín Codazzi, a Juan, Vicente González y a Felipe Larrazábal.
En tanto que Luis Correa considera que la historiografía romántica que se inspiró en la escuela Francesa de Julio Michelet y que en Venezuela el máximo exponente según él es Juan Vicente González con su obra "Biografía de José Félix Ribas.
Para correa J.V González es "el más venezolano y original de nuestros escritores".
Este mismo autor justifica la obra de Felipe Larrazábal "La vida del Libertador" porque a través del romanticismo y la exaltación del héroe se busca a convertir a Bolívar en el símbolo de la nacionalidad venezolana".
El mismo tono romántico está explicito en la colección de Blanco y Azpurua sobre el Libertador, al igual que las de O'Leary, memorias "Venezuela Heroica" de Eduardo Blanco y las obras de Arístides Rojas.
El Cielo Científico Es catalogado así por Briceño Iragorry, el cual empieza según élcon los estudios del hombre primitivo venezolano a través de Ernst, Marcano, Rojas, Alvarado, Salas, John; también con la historiografía basada en consulta documental (Rojas, Febres Cordero), con la revisión crítica de la conquista y colonización y con la aplicación de ideas positivistas en la interpretación del hecho histórico venezolano (Alvarado, Ãngel Cesar Quintero, Pedro Manuel Arcaya, Laureano Vallenilla Lánz), con las publicaciones oficiales de las colecciones documentales (Blanco y Azpurua, O'Leary).
También habla Briceño D Iragorry de un Neo-revisionismo contemporáneo donde involucra a Auguro Mijares, Santiago Key Ayala, Arturo Uslar Pietri, Ramón Díaz Sánchez, Enrique Bernardo Núñez, Cristóbal Mendoza, Mariano Picón Salas, J. A. Cova, Eduardo Arcila Farías, Carlos Irazábal, Juan Liscano, Siso Martínez.
Díaz Sánchez, atribuye a las ideas de José María Vargas, Fermín Toro y Cecilio Acosta un incipiente e intuitivo positivismo que se vislumbra en sus estudios científicos.
Sin embargo, es propiamente después de la llegada de Adolfo Ernst cuando se divulga y se consolida la tendencia positivista de la historia.
Esta toma eco en los estudios de Rafael Villavicencio, Arístides Rojas, que aquí éste es puesto por Díaz Sánchez como positivista cuando Correa lo considera romántico.
Esta concepción historiográfica toma elementos de la biología, de la antropología, de la geología, de la etnografía como esquemas y postulados que la asimilan al método científico de las ciencias naturales y físicas.
Ramón Díaz Sánchez y Luis Correa
Este historiador porteño también es del criterio de este primer ciclo de cronistas Indianos pero le da una mayor importancia y significación a Oviedo y Baños a quién tilda de primer historiador y productor de la historia clásica, aunque admite que éste tuvo su fuente de información en aquellos primeros.
Agrega Díaz a los visitantes foráneos, no españoles, como Humboldt, Depong, Schultz, etc.
Luis Correa no empieza con los cronistas de Indias ni con historiógrafos anteriores a la etapa de la independencia.
Señala el interés de Bolívar por la historia y de las instrucciones que éste dio a O'Leary para la recopilación de la documentación pertinente.
La primera publicación historiográfica con carácter educativo fue la de Feliciano Montenegro y Colón según Correa el cual era un antiguo jefe realista que escribió la historia de Venezuela con su particular punto de vista.
El General Páez, a la sazón, de Venezuela, presidente encomendó a Rafael María Baralt que escribiera otra historia de Venezuela con un sentido más patriótico; así nació "Resumen de la historia de Venezuela".
Hay que hacer notar que Correa no ubica a Baralt entre los historiógrafos de tendencia romanticista como si lo hacen Briceño Iragorry y Díaz Sánchez.
El segundo ciclo llamado por Briceño Iragorry "Heroico" tiene un carácter literario y polémico.
Entre otras cosas busca justificar la independencia exaltando epopeyicamente las grandes hazañas de los héroes.
Es la corriente romántica donde sobresalen el Dr. Francisco Javier Yánez, R.M. Baralt, Juan Vicente González y Felipe Larrazábal.
Díaz Sánchez, hace como una especie de una subdivisión en este ciclo.
Anota el principio un periodo humanístico con intelectuales de espíritu liberal y enciclopédico como Andrés Bello, Miguel José Sanz, Simón Rodríguez, el mismo Bolívar, Cristóbal Mendoza, F.J. Yánez, Coto Paul, Miguel Peña.
Establece luego una plantilla de escritores con tendencia política ideológicos que asumen temas sociales con carácter polémico como Tomás Lander, Valentín Espinal, Antonio Leocadio Guzmán, etc.
(continuará) PD: Se nos fue el trovador José Manuel Parejo; tuve el honor de dar unas palabras de despedidas en su sepelio.
Este músico profesional había nacido en Cantaura (Edo Anzoátegui) en el año de 1921, se vino a Morón el 7 de Octubre de 1973 para sembrarse y germinar en esta tierra como el roble frondoso.
Se casó y vivió toda su vida con una Paraguanera (mi prima) Doña Petra María Coello de Miraca Varaived, de esa unión nació un hermoso varón y actual galán Ramón Parejo Coello.
José Manuel Parejo dominaba a la perfección varios instrumentos de cuerda, pero dicen que era mejor con la mandolina, con ella alegraban muchos corazones y la bohemía de los mórenses.
Se recuerdan sus interpretaciones como "El Tigre", "La Araña", El parrandero, cuerpo cobarde y otras...
Paz a sus restos.
Libro Crónicas desde Morón - La Tragedia de Guanabanillo
Hablando de tragedia, nos cuenta una Roberto Montero, viejo moronense, bisnieto de José Idelfonso Montero (quien luchó en la Federación y en la Batalla de El Palito al lado del general Ezequiel Zamora). Los Montero son herederos de las tierras de "Casas de Tejas", que por su muerte el general Mora no llegó a repartir en el momento. Roberto nos hace llegar el siguiente drama:
"Por allá en los años treinta, hoy los predios del Seguro Social de Morón, habitaban en esta zona, en una humilde choza, María y Rafael Morillo con sus dos pequeños hijos Pedro y María. Poseían en las orillas del río Arriba -que hoy es el asiento del dique de Pequiven- un conuco que era su único sustento diario.
En una mañana fatídica, como era de costumbre, dejaron a sus vastagos solos y Rafael y María se fueron al trabajo. Rafael había tenido una dificultad con un señor de nombre Saturno Tolosmo, este fulano contrata los servicios de Indalecio Perozo, brujo de cierta fama para ese entonces. El brujo debía extraerles los corazones en vida a los hijos de Rafael como venganza de Tolosino por el problema que habían sostenido ambos. Los corazones los utilizaría el brujo para sus fechorías.
Fundamorón
En esta oportunidad no nos referimos a la urbanización que existe con este nombre, sino a una institución que existió y jugó un papel muy importante en el devenir y desarrollo del pueblo de Morón; se trata de la Fundación para el Desarrollo de la Ciudad de Morón "Fundamorón" creada el 20 de diciembre de 1969 y hoy lamentablemente extinguida. Reza como objetivo fundamental en su acta constitutiva que se proponía la "remodelación y construcción de obras en Morón, como calles, escuelas, centro de capacitación profesional, etc., y elevar la calidad de vida". Fundamorón llenó un espacio en la vida local como un organismo de planificación y ejecución de obras sociales benefactoras de la comunidad, debido a la ineficiencia y desidia del ente municipal para con la población moronense, que en aquel entonces estaba representado por el Concejo Municipal de Puerto Cabello. Se constituyó un pool de empresas que aportaron diversos montos de Fundamorón obludivaid El IVP fue uno de los creadores de Fundamorón y su pool de empresas. capitales, para conformar un fondo de inversión destinado a la realización de mejoras o construcciones de escuelas, calles, etc. Los organismos fundadores fueron: El Instituto Venezolano de Petroquímica (I.V.P.), Concejo Municipal del Distrito de Puerto Cabello, C.A., Venezolana de Pulpa de Papel (Venepal), Mobil Oil Company de Venezuela (Mobil); Corporación Venezolana de Petróleo (C.V.P.), Explotaciones Forestales y Agrícolas (Efasal), C.A., y Química Integrada (Intequin). Posteriormente Fundamorón quedó integrada por los siguientes miembros: Pequiven, Concejo tes miembros: Pequiven, Concejo Municipal del Distrito Puerto Cabello, C.A. Venezolana de Pulpa de Papel (Venepal), Corpoven, S.A., C.A. Administración y Fomento Eléctrico (Cadafe), Volkswagen e Intequin. La primera junta directiva que rigió la institución hasta diciembre de 1978 estuvo conformada de la siguiente manera: presidente: Rafael Navas (Venepal), primer vicepresidente: Pedro González Izquiel (Concejo Municipal), segundo vicepresidente: G. Jurewitz (VolksFoto: Archivo Notitarde. wagen), vocales: Antonio Pietri (Corpoven), Maclym Black (Pequiven), Francisco Antúnez (Cadafe) y José Scarioto (Intequin). El 7 de mayo de 1980, en una reunión de emergencia y sin cumplir las formalidades estatutarias para la convocatoria, se nombró una junta directiva provisional por espacio de seis meses, la cual quedó integrada así: por el Concejo Municipal, director principal: Gladys de Moreno; director suplente, Nacir Kablan. Por Corpoven: director principal: Elio Rojas; director suplente: Alberto Anderson;, por Venepal: director principal: Ãtalo del Burgo; director suplente, Tulio Jiménez; por Pequiven: director principal, Linas Mazeika y después Pedro Irausquín; director suplente, Diego Prato. Entre las obras que realizó Fundamorón en 1971 están las siguientes: campo deportivo y el parque Ymca en la urbanización Colinas de Mara; una escuela en el barrio Santa Ana; un puente peatonal en Santa Ana; construcción de la escuela de Las Parcelas; 100 viviendas que hoy se denominan Fundamorón (1972); un puesto de vigilancia en la entrada del barrio San Diego (1973); construcción del liceo Ambrosio Plaza en la urbanización Colinas de Mara (1974). y el preescolar Menca de Leoni en el barrio El Jabillo (1976).
Deportivo Unión
Revisando viejos papeles me ncuentro con una lista de nombres que una vez fuera el roster del equipo de béisbol Deportivo Unión, de grata memoria para aquellos que como yo vivimos con intensidad deportiva la década que va desde los años 80 al 90. Este equipo aparte de su calidad beisbolística y nivel de competencia tuvo una gran acogida en el público que era aficionado a esta disciplina, sobre todo en los sectores jóvenes femeninos que colmaba el estadio El Dique cuando este equipo participaba en los juegos. Empezó con el nombre "Si Podemos" en alusión a una vieja consigna del MAS (Movimiento Al Socialismo), partido donde militábamos la mayoría de los jugadores y que era el patrocinador e inspiración de la divisa. Por cuestiones reglamentarias hubo de cambiar el nombre para poder participar en el campeonato que regía la liga de béisbol de Morón; no recuerdo bien si su presidente era entonces Lorenzo Caldera o José Palacios, pero lo cierto es que el equipo pasó a llamarse el Deportivo Unión. Lo de Deportivo es obvio y lo de unión era por el barrio unión, lugar de donde proveníamos los cabecillas de la organización. El Deportivo Unión -con su franela y gorra anaranjada y pantalón beige- tuvo gran figuración en los campeonatos: dos subcampeonatos, en ambas oportunidades fue contra los doble "A" bajados de la Volkswagen, y varios trofeos ganados fuera y dentro del municipio. Su mística y camaradería era impresionante, su entusiasmo y el fervor de la juventud hicieron el equipo una escuela de donde salieron posteriormente los mejores jugadores de una generación de beisbolistas de Morón. Su primer manager fue este servidor, después fue el amigo Ãngel Brett. Este equipo lo conformaban: Neptalí Seco, Emiro Reyes, Alexis Coello, Tulio Borges, Henry Navas (calembe), Julio Lugo, Jorge Arteaga, Ernesto Testa, José Castillo, Oscar Andueza, Héctor Saldivia, Rafael Ortiz, Ãngel Brett, Luis Palacios, Freddy Sabariego, Fernando Granadillo, Chicho Granadillo, Orlando Lugo, Mauro Hernández, Luis Brett, Ramón Ayala (montito), Víctor Milano, Dennis Salas (el chino) (+), Angel Ãlvarez (+), Alexis Polanco (pata e sopo) (+) y me perdonan de los que por olvido no mencioné. Por iniciativa de Freddy Sabariego y Emiro Reyes estamos planificando un reencuentro de toda la familia del Deportivo Unión para homenajear a los integrantes de este gran equipo, para tal efecto, vamos a realizar una caimanera en algún club y luego los actos protocolares de rigor. Desde ya los invito a todos los que tuvieron que ver con este equipo comunicarse con Freddy Sabaniego y Emiro Reyes. Teléfono de contacto 0412-853 829. Visite mi blog www.alexiscoello.com.ve (*) Cronista Municipal J. J. Mora
Dr. Jesús Silva Gutiérrez, Recuerdo de un Moronero
Hoy quiero retrotraer a los lectores los recuerdos de un viejo amigo contenido en su libro (inédito) "Fases evolutivas de Morón desde la óptica de un Mórense" del Dr. Jesús Silva Gutiérrez, quizá el primer médico graduado nativo de Morón (graduado en España).
Sus relatos son nostálgicos, añoranzas de un pasado ido que revive en su memoria.
A su regreso a su terruño quiso plasmar para la posteridad su visión y su sentir del Morón de Ayer.
Es hijo de Jesús Silva (Don Jesús), boticario y hombre de negocios de esta comunidad.
Transcribiremos algunos extractos de su libro a continuación.
"Morón se ubica hacia la zona central del país, pertenece al estado Carabobo desde su época de caserío se notaba como un área muy circulada, de modo que era paso obligado del tránsito que fluía en la llamada carretera trasandina, esta vía en sus inicios tenia el aspecto de una callejuela que unía el tráfico andino con el centro del país, luego se le llamó calle comercio.
El área se extendía desde el cerro de Los Monos (hoy San Diego), hasta una zona denominada Moroncito.
Entre las cosas que puedo recordar, mi casa estaba ubicada en esa carretera trasandina, era ia única vía que podía ser transitada por vehículos automotor, en dicha calle se veían pasar autobuses que transportaban pasajeros desde los andes y se dirigían quizás a la capital, también camiones cargueros de víveres y otros insumos; justo frente a mi casa quedaba una parada donde se detenían los autobuses para hacer un breve descanso de tan largo viaje.
En las proximidades se hallaba una iglesia y la única escuela de los alrededores, habían varias pulperías entre las que figuraba la de mi padre, el se destacaba como comerciante y dotaba una gama amplia de artículos que satisfacían las necesidades de los habitantes, al igual que otros compañeros del mismo ramo, que mantenían los suministros de la pequeña población; así puedo mencionar a Don Elías Rodríguez, cuyo negocio era el de los víveres, también estaba Paulino Arnés, Rafael Rodríguez y la tienda de los Ochoa, entre otras que en este momento no recuerdo con mayor nitidez.
La concurrida calle era de tierra, polvorienta alternada por algunos huecos que en época de lluvias hacían charcos de fango; era común ver pasar a los animales, en su mayoría cochinos y burros; con frecuencia se veía un rebaño como de 30 mulas cargadas de cosas, estas viraban en la esquina a la izquierda, luego se dirigían por el puente, volvían a cruzar a la derecha y terminaban su desfile delante de la famosa casa que quedaba frente al abasto (?) Justo frente a mi casa había una bomba de gasolina, también cerca quedaba una casa donde se elaboraba aceite y copra, y otros insumos de zapatería, cuyo dueño era Félix Galavís".
Los 56 años de la emisora Caribeña
Asistimos a un nuevo aniversario de la emisora Caribeña (los 56), en medio de un ambiente de euforia y alegría por la consolidación de esta empresa radial, pionera en este ramo en nuestro municipio Juan José Mora.
Sus directivos, encabezados por el buen amigo Orlando Vásquez, su presidente, han elaborado una gran programación para celebrar, (y no es para menos) por todo lo alto un nuevo año (¿o viejo?) que cumple de fundada tan prestigiosa emisora.
Por cierto que Orlando Vásquez es un empresario joven, progresista, formado en Morón y proveniente de una reconocida familia de la localidad cuyo padre es mi amigo Omar Quijada.
Pero además, forman parte del equipo direccional de esta planta transmisora la ingeniera Yeanneirys González, joven entusiasta y emprendedora al frente de la Dirección General, mi amigo y ya experimentado Rafael Rodríguez en la programación y grabación don-de viene realizando un formidable trabajo con su gran talento y conocimiento de la radiodifusión venezolana.
En los controles y la musicalización está otro más joven aún: Alexander Ruíz, el galán de la consola como ya lo denominan sus numerosas fans.
Como vemos es un equipo integralmente joven con ganas de trabajar y de hacerlo bien para provecho del público Morense que se ha mantenido como fiel seguidor a su emisora tradicional, hoy denominada Caribeña, que está cumpliendo más de medio siglo de existencia y se acerca a la sexagenaria edad transitando el camino de una constante renovación.
No olvidemos que su raíz inicial fue "Radio Morón" fundado por allá en el año de 1959 por las familias Hernández Carabaño y los Carabaño Pérez, además de otros socios minoritarios.
No es mi intención en esta crónica hacer un relato cronológico de todas las personalidades y nombres que han figurado en esta radio; son muchos y mi memoria sólo alcanza a algunos de ellos en este momento, pero si deseo evocar algunos recuerdo y vivencias con varios de ellos por haber sido personajes emblemáticos de la emisora en un momento dado.
Por ejemplo, Henry Cordero Williams, el pavo y galán que atrajo con su voz grave entonada a las pavitas de entonces, siempre a tono con la moda en su atuendo, se rodeó siempre de sus pares de Mariano Henríquez, Juan "Taquito" Gutiérrez, Juan Quintero y otros similares, su bunker estuvo ubicado en el callejón "El Cofre".
Carlos Bello González, fue locutor de esta gran emisora, y fue secretario general del sindicato de locutores y operadores del Estado Carabobo, su temple, su profesionalismo hizo de sus ejecutorias una brillante carrera.
José Antonio Salavarría, quizás la mejor voz que ha pasado por esta radio que cautivaba a las féminas, pero su físico lo dejaba mal parado.
Lorenzo Blanco el de Sabarigua, tenía una voz comercial altisonante y un compromiso militante con su organización política.
Benito Alvarado, de operador llegó a ser locutor, era la voz deportiva por excelencia de la emisora, puesto que era gran conocedor de las diversas disciplinas y gran jugador de softbol.
Rodrigo Parra Conde, el bejumero, caballero a carta cabal, leal y amigo solidario.
Willie Char, el primo y la voz popular de la radio, frontal, extrovertido y sus dientes le salieron en el medio radial.
Cruz Enrique Otero Duno, la crónica en la radio, seriedad y responsabilidad en su actuación, Argimiro Méndez Querales, el Bohemio de la radio, paraguanero y parrandero.
Jesús Alberto Trovat, profesionalismo y equidad en su accionar.
Freddy Pinto, la denuncia sin pelos en la lengua con su carabina 30-30.
Oswaldo Velázquez, el romántico de la madrugada.
Entre los recordados operadores tenemos al caballero de la media noche Ildemaro Primera, gran amigo de los cuadrúpedos, Alberto Contreras o Giorgio Colledani, prospero empresario Güigüense.
Hernán Girón, otro galán de la radio.
Gustavo Morales, se hizo en esta radio y hoy anda en otros lares.
Jesús Manuel Soto, el buen muchacho de la radio con una gran experiencia a cuesta.
Jimmy Gallardo, Eugenio Primera, José Rivero, todos ellos verdaderos profesionales del sonido musical.
Todas estas personas que nombré y a los que omití por razones de espacio y de memoria han aportado su esfuerzo, conocimiento, horas de desvelos y de sueño para que la emisora que hoy arriba a sus 56 años de existencia haya ocupado el lugar de preferencia que en la actualidad ocupa, en la receptividad popular y que ha alcanzado en la memoria del Morense como signo de su pertenencia, como su patrimonio cultural que fortalece la idiosincrasia de un pueblo.
Vamos todos, los invito para la gran celebración de los 56 años de esta institución el sábado 15 de este mes, en las instalaciones de Cavim.
Escuche a este cronista todos los domingos de 8 a 9 am por la Emisora Caribeña 1000 AM.
En el programa "Crónicas en Domingo".
Tiempos de Galavís
El general Juan Vicente Gómez fue el gobernante venezolano que más tiempo duró en el poder. Fueron 27 años de férreo dominio político y económico; fueron años de lucha y de resistencia, que más que luchar contra el dictador era la inquieta espera ante la longevidad del general, sus oponentes ya se habían resignado a esperar su muerte; mientras tanto, los exiliados se morían en el exterior. El gran poeta Andrés Eloy Blanco refleja este hecho así: "Venezuela, más poblada en la gloria que en la tierra / La que algo tiene y nadie sabe dónde / Si está en la leche, la sangre o la placenta / Que el hijo bueno se le muere fuera / Y el hijo cruel se le eterniza adentro". En el municipio Juan José Mora la vida era apacible, bucólica y rural por allá por la década de los años treinta, ya el gomecismo entraba en su declive, en su descenso en la parábola. En Morón y Urama el señorío político y económico lo ejercía el general Félix Galavís, amigo y compadre del presidente general Juan Vicente Gómez. De su propiedad eran las grandes haciendas, la ganadería, la industria de la copra (materia prima para la fábrica de aceite de Puerto Cabello), los trapiches, los hoteles y demás inmuebles de valor. Eran los tiempos de un río Morón caudaloso y con una exuberante vegetación, preñado de camarones, babas y otras especies. El poblado tenía escasos habitantes, era la época del paludismo y de otras epidemias en un medio insalubre con insuficiente asistencia de los servicios públicos y de la medicina. Un censo nos dice que había "264 casas y 1.203 habitantes, de los cuales son varones 616 y hembras 587". Los caseríos eran, además del centro de Morón, Alpargatón, Las Vegas, Boca de Yaracuy, Sanchón, Santa Ana, Gomera y Zapateral. La economía del municipio gira en torno al cultivo de cacao, aunque ya el coco y sus derivados comienzan a ser un factor importante en la comercialización y en el sustento de la población. Los principales comerciantes eran: el general Félix Galavís, Enrique Rivero, don Elías Rodríguez y Cía., Rafael Rodríguez. Los hacendados y ganaderos eran: el general Juan Vicente Gómez, el general Félix Galavís, Jorge Mendoza, Pedro N. Tagliaferro. La actual parroquia Urama tenía en ese mismo tiempo "217 casas y 1.000 habitantes, de los cuales eran varones 539 y hembras 411". Además del centro de Urama, existían como poblados los caseríos de San Roque, Canoabito, Central, Lucinda, San Pablo, Los Teranes, Colombia y El Salado. Las crónicas de esos años señalan que Urama está situada sobre "la carretera de la Costa", a 26 metros sobre el nivel del mar. Las actividades económicas de Urama eran similares a las de Morón, aunque aquélla tenía una ganadería y una agricultura más desarrolladas y era propiamente el feudo del general Félix Galavís. En este sentido él era el único hacendado y ganadero para 1930, reinaba en un extenso territorio y era el dueño, además de las posadas y hoteles, abastos, aserradero, etc., y del central Lucinda que era como un centro comercial o Sambil de la actualidad. Otros comerciantes de Urama eran: Paulino Alma, Juan Barrada, lez, Domitiza Picado, Nicomedes Ramón Cedeño, Domingo GonzáPicado y Manuel Sequera.
A 66 años de una hazana
Como la segunda independencia de Venezuela la denominó Uslar Pietri esta extraordinaria hazaña hecha por venezolanos como la fue la erradicación del paludismo en el país, iniciada en Morón el dos de diciembre del año de 1945, hoy hacen 66 años.
Hazaña que en la actualidad se le recuerda a las generaciones futuras con el imponente monumento del obelisco y el ancudo muerto ubicado en pleno corazón de la encrucijada de Morón y que fuera inaugurado el 2 de diciembre de 1955 para conmemorar el décimo aniversario de tan noble hecho.
Sostienen algunos cronistas que el histórico y primer rociamiento del DDT se hizo en un rancho de bahareque y palma localizado en el mismo lugar donde hoy está situado el obelisco; sin embargo, investigaciones posteriores indican que no fue allí sino en las adyacencias del antiguo cine Antisa, prolongación de la calle real o comercio, lo que actualmente es una calle de servicio de la avenida Yaracuy.
El primer rancho rociado con DDT por la cuadrilla número uno pertenecía al Sr. Melecio Castillo y a la Sra. María Pacheco. Para ello se utilizó el D.D.T grado técnico al 100% y polvo humedecido al 50%. El rociamiento debía ser completo y muy cuidadoso lo que implicaba que la vivienda fuese rociada lo suficientemente con el insecticida para que la acción residual durara el tiempo previsto: luego debían hacerse nuevos rociamientos cada tres meses.
La organización del evento y la programación para ese dos de diciembre -día domingo estuvo a cargo del ingeniero Gerardo González, jefe del servicio de fomento antimalárico, dependencia de la sección de ingeniería antimalárica de la división de malariología.
La cuadrilla número uno que era la encargada de ejecutar el primer rociamiento era comandada por Levi Borges, el primer guarda Jefe, y José Manuel Contreras, el guarda operador; además formaban parte de esta cuadrilla los rociadores Francisco Solórzano, Valentín Gutiérrez, Juan García y Francisco Gutiérrez.
Estuvieron presente en este hecho fundamental de la historia contemporánea, aparte de los ya nombrados, las siguientes personalidades: El Dr. Arnoldo Gabaldón, el ingeniero Arturo Luis Berti, el Dr. Manuel García, presidente (gobernador) del estado Carabobo, Ricardo Montilla, presidente (gobernador) del estado Guárico, el Dr. Manuel Salvador Barreto, malariólogo de Puerto Cabello, el Dr. Lacenio Guerrero, médico jefe de la zona II de malariología del estado Carabobo, el ingeniero Rafael Sardi y el Dr. Antonio Gómez Marcano de la sección de actividades médicas, además de un numeroso grupo de parroquianos del sector.
La acción de los dedetizadores se extendió de Carabobo al estado Aragua, de allí pasó a otras zonas de fuerte incidencia palúdica como las tierras regadas por el rio Orinoco.
Para 1947 el rociamiento se llevó a cabo en el extenso territorio comprendido entre Puerto Ayacucho y la desembocadura del río Orinoco en el actual estado Delta Amacuro.
70 años de la erradicación del paludismo
Era día domingo y día Panamericano de la Salud; aquél 2 de diciembre de 1945.
El pueblo depauperado y triste, se preparaba para un ensayo científico que cambiaría el rumbo de la historia en materia de salud para Venezuela.
Y era que la pladel Paludismo ga azotaba inclementemente a los pueblos de Venezuela llenándolos de tragedia y de ruinas; el daño era tal que cada dos horas moría un venezolano a causa del Paludismo.
En lo que respecta a Morón, los números son deprimente: "Su población disminuía de una manera vertiginosa.
Para 1945, ésta se había reducido a 800 habitantes, y no se piense que eran habitantes alegres, contentos de vivir, optimistas del futuro.
Nada de eso, veían un porvenir cada vez más tenebroso" (Marín, A, 1971,25).
El número de defunciones superaba al de nacimiento por ejemplo, en el año de 1940 se murieron noventa y uno (91) moronenses y sólo nacieron cuarenta y uno (41).
El equilibrio vital estaba roto.
Los vectores o transmisores maláricos más temibles y peligrosos cose mo los anópheles albímanus y darlingi eran los que reinaban y hacían desastre en el territorio Morense.
La labor destructora de estos insectos era constante puesto que vivían y dormían en el mismo rancho de las potenciales víctimas, eran poseedores y transmisores del Plasmodium Falciparum que conducía rápida e inevitablemente a la muerte en pocos días, producía la fiebre llamada la "Económica" porque el enfermo moría rápidamente ahorrando los gastos médicos, ¿Por qué fue morón el pueblo escogido? Respondamos con las palabras de Gabaldón: "Porque Morón era fiel representante de la Venezuela con malaria.
Aquí la enfermedad era altamente endémica, los índices esplénicos llegaban hasta 99% y jamás habían bajado del 70.
Los dos más poderosos vectores del país, anópheles Darlingi y el Anopheles albimanus, presentes estaban en buen número y unidos sembraban la invalidez y la muerte".
Para acabar con tan terribles enemigos fue necesario adquirir un químico (EL DDT) que había sido utilizado con fines bélicos y usado también para sanear algunas islas del pacifico, pero cuya efectividad como insecticida, aún no había sido comprobada de tal manera que fue en el pueblo de Morón que se hizo la primera prueba y que afortunadamente La plaza el zancudo en Morón, simbolo de la lucha contra el paludismo.
dio resultados positivos y comenzó así el principio del fin del paludismo en Venezuela.
La división de Malariología fue la encargada de planificar el primer rociamiento del DDT en Morón, para ello encargó al Ingeniero Gerardo González, Jefe del Servicio de Fomento Anti-Malarica para la organización del acto.
La cuadrilla número uno ejecutó el rociamiento y estaba comandada por Levi Borges (el primer Guarda-Jefe) y José Manuel Contreras (Guarda-Operador), además formaban parte de ésta los rociadores Francisco Solorzano, Valentin Gutiérrez, Juan García y Francisco Gutiérrez.
El primer rancho rociado con DDT en Morón, era propiedad de Melecio Castillo y María Pacheco; para ello se utilizó el DDT grado técnico al 100% y polvo humedecido al 50.
Estuvieron presente las siguientes personalidades: El Dr. Arnoldo Gabaldon, el Ing. Arturo Luis Berti, el Dr. Manuel García, Presidente del Estado Carabobo, Ricardo Montilla, Presidente del Estado Guárico, el Dr. Manuel Salvador Barreto, Malariologo de Puerto Cabello, el Dr. Lacenio Guerrero, médico jefe de la zona II de Malariología del Estado Carabobo, el Ing. Rafael Sardi y el Dr. Antonio Gómez Marcano.
¿Y qué consecuencias positivas tuvo para Morón esta campaña antimalarica? Dejemos que sea el propio Dr.
Gabaldon que nos responda con su versada palabra y cómo máximo representante de este grupo de hombres que emprendieron como un deber la erradicación del paludismo en Venezuela, en ocasión de inaugurarse el monumento al zancudo caído en Morón el dos de diciembre de 1955: "¿Y qué ha sucedido en Morón desde entonces? Ya no es el pueblo melancólico y decadente.
El censo de 1950 señaló un cambio de rumbo en su población, y ésta, en vez de aminorarse, como sucedía antes, va creciendo.
Ya hoy, en lugar de aquellos 800 habitantes de hace diez años, más de 2000 llenos de entusiasmo, aquí laboran.
Ya no existen los 70 años macilentos en la escuela del pueblo, hoy de van a ella 190, llenos de vida y contento.
Ya no mueren 49 de cada 1000 personas, pues solo 10 de cada 1000 pagan su tributo a la muerte, como en los lugares más sanos del mundo.
Ya la industria no está representada por una vieja fábrica de aceite de coco con obreros de jornal medio de Bs 3,00 sino que una poderosa planta petroquímica se levanta orgullosa como piedra fundamental de nuestro desarrollo" Estas eran las expectativas futuras del pueblo de Morón pautadas por las palabras de un conocedor de la realidad malárica de esta localidad y que diez años después de iniciado el trabajo de exterminio de la plaga palúdica vuelve a ella a notar las diferencias y los avances en materia demográfica y en el crecimiento económico y social de aquella aldea que estuvo a punto de su desaparición...
Urdaneta: un hombre ejemplar
El pasado 24 de octubre se cumplieron 227 años del natalicio del prócer Rafael Urdaneta. Su cuna fue la ciudad de Maracaibo, donde vino al mundo en el año de 1788 (cinco años más joven que Bolívar). Sus padres Miguel Gerónimo de Urdaneta Berrenechea y Doña María Alejandrina Faria. Sus primeros estudios los cursó en su hogar, luego viajó a Caracas para estudiar latín (17991801). Regresó a Maracaibo para estudiar filosofía y en 1804 fue llamado por su tío Don Martin de Urdaneta, quien desempeñaba el cargo de contador mayor del Tribunal de Cuentas, para que hiciera carrera en la Real Hacienda de Bogotá. Los brotes revolucionarios en las colonias americanas de España del año de 1810 sorprendieron a Rafael Urdaneta en su oficio de libros y cuentas el 20 de julio, para luego incorporarse cinco días después al batallón de Cundinamarca como teniente, bajo las órdenes del Coronel Antonio Baraya. Esta compañía atacó a los españoles en Bogotá pero fue derrotada. Caen varios patriotas prisioneros, entre ellos Urdaneta, posteriormente fue liberado. Las manos de Urdaneta dejarían definitivamente los libros de cuenta para tomar sus heroicas armas. Es imposible trazar en estas líneas la vida plena de gloria de este prócer quien con su heroísmo y abnegación contribuyó a la libertad de varios pueblos oprimidos por el imperio español. No obstante, haremos una apretadísima síntesis de de su luminosa casus acciones y rrera. Entre la Nueva Granada y Venezuela participó en 27 batallas, de la cuales ganó 20 y perdió 7. Estuvo 7 veces como sitiador veces sitiado, logró 2 asaltos. y 2 Su carrera militar fue vertiginosa desde que se unió a ella con el grado de teniente en el batallón de Cundinamarca. En 1811 era Capitán del mismo, en 1812 es Teniente - Coronel Comandante. En 1813 es general de brigada con tan sólo 25 años de edad. En 1815 es General de división y en 1821, con 33 años, es general en Jefe. Ocupó altos cargos políticos y militares tanto en la Gran Colombia como en la Venezuela independiente. Fue Gobernador de Caracas (1818) y diputado al Congreso de Guayana (1819). Fue senador al congreso constituyente de la Gran Colombia, en Cúcuta (1821)y llegó a ser presidente del congreso de Colombia (1823 1824). Es nombrado comandante general de Cundinamarca desde octubre de 1827 hasta febrero de 1828. Es secretario de guerra y Marina de la República de Colombia. Fue presidente (e) de la Gran Colombia y después de la separación de Venezuela de la Gran Colombia ocupó en esta última diversos cargos como gobernador ministro y jefe militar. Paremos de contar. De sus hazañas se recuerda mucho una sucedida en Carabobo: el sitio de Valencia (1814). Urdaneta debía defender la plaza de Valencia hasta la muerte. Así se lo había ordenado el Libertador: "defenderéis a Valencia, ciudadano General, hasta morir, porque estando en ella todos nuestros, elementos de guerra, perdiéndola se perdería la República" los defensores de Valencia (Urdaneta y su gente) llegaban a 280 hombres contra 3.000 de la tropas realistas. Para los sitiados no hay alimentos ni agua, se acaban las provisiones al quinto día. Urdaneta manda a salar carne de burro para la subsistencia. Se dio la noticia de que ya Boves se acercaba a Valencia para el ataque final, entonces Urdaneta ordena: "que se claven en caso de ataque las piezas de artillería y se replieguen todos al cuartel donde yace el parque, porque allí se ha de hacer la última defensa y allí deben volar todos con el parque antes que entregarse". Después de que varios ataques de los españoles fueron rechazados por los obstinados patriotas, aquellos optaron por retirarse. La providencia había premiado a la valentía y al coraje. Pero más se recuerda al General Urdaneta por su leal amistad con el Libertador Simón Bolívar. Tributó siempre hacia el Libertador un gran respeto y admiración. En ninguna de las desventuras de Bolívar lo abandonó, siempre estuvo a su lado. Cuando Bolívar se marcha a la campaña del sur, deja a Urdaneta como comandante general de Cundinamarca y le dice: "Usted es el eje sobre el que rueda la máquina de Colombia". Cuando se reúne el congresillo de Cariaco para desconocer la autoridad del Libertador, Urdaneta se marcha a la Guayana a buscarlo para ponerlo a sus órdenes. Urdaneta fue el ideólogo y primer presidente de la Sociedad Bolivariana de Venezuela, fundada en el año de 1842. El General Rafael Urdaneta renuncia a la presidencia de la Gran Colombia cuando Bolívar se dispone viajar a Europa. Intenta regresar a Venezuela y no es aceptado por los gobernantes de turno. Después se va a Curazao y regresa al país, a su hacienda en el estado Falcón. Posteriormente sirvió a varios gobiernos venezolanos, y en una misión diplomática a España, y en su paso por París, muere el 23 de agosto de 1845. En sus últimos momentos de vida, pidió a uno de sus hijos que devolviera el dinero que le habían entregado por concepto de viáticos, puesto que la misión no se había cumplido. Y agregó a su testamento: "No dejo en el mundo sino una viuda y unos hijos en la mayor pobreza".
Libro Crónicas desde Morón - El Trapiche Viejo
En terrenos de colinas de suaves pendientes, hacia el noroeste del municipio, hubo una vez un pequeño trapiche destinado a producir melaza para alimentar el ganado y papelón para endulzar el café de los parroquianos y demás uso de confiterías. Sería en la década de los cincuenta su pleno funcionamiento y en los primeros años de los sesenta su muerte anunciada. Ahora no puedo precisar su vida útil. No es extraño que este trapiche fuera también propiedad de Galavís, aunque alguien me dijo que estuvo bajo la égida del doctor Carozzo o de la Petroquímica. Su producción debió ser limitada, circunscrita a un consumo moderado.
Cuando adolescentes, pudimos ver el viejo trapiche abandonado, aún funcionaba el sistema mecánico de la molienda y en cilindricos tanques subterráneos permanecía todavía la melaza olvidada cuyo penetrante aroma denotaba el florecimiento y la prosperidad de otros tiempos.
En un pequeño valle se hizo un campo para jugar al béisbol. Eran los tiempos de barrio Coro Viejo o Bota Burro. Se fueron excavando las paredes del cerro para ganar terreno plano, puesto que por el otro extremo una ciénaga casi permanente amenazaba con tomar el espacio conquistado. Los amigos de la cacería frecuentaban el lugar por la presencia de varias especies de animales silvestres. Joaquín Delfín mataba tigres con su machete y su perra cazadora y Juan Zavala los espantaba con su sombrero (¡Sooo, tigre!) cuando estaban a la orilla del camino.
En algún paraje escondido, Emiro Reyes y Rafael Velásquez echaron amarras a una rucia y la alimentaron cierto tiempo. No sabemos cuál era el motivo de esta actitud, quizás eran guiados por su amor conservacionista hacia los animales. ¿Usted cree? Otro que era un experto en amarrar con mecate a los cuadrúpedos fue Alexis Hernández.
Hablando beisbolísticamente, el campo se hizo a duras penas y con mucho sacrificio. Recordamos entre los jefes y entrenadores de esos años a Ángel Eugo y a Héctor Idehoven. El primero fue manager de un equipo trabuco llamado "Trapiche Star" -del cual fui short stop- que llevó el nombre de Morón lejos de sus fronteras.
El segundo lidió con muchos de nosotros para hacernos peloteros, siempre sentimos su mano amiga en todos los campos improvisados donde se jugaba entonces: La Pancha, la vega del río Morón cerca de La Charneca, en los terrenos cerca de la empresa de explosivos, y otros.
En el campo de El Trapiche se daban grandes caimaneras, pero también se trabajaba en el desmonte simultáneamente. Una vez, estando en ambas faenas, unos cortaban monte y otros jugábamos, se encontraba Félix Coyote en un bajo del campo cuando de pronto le cayó sobre el cuello una enorme culebra que se le enroscó en el mismo; este cristiano pegó una solemne carrera que nadie lo pudo alcanzar para quitarle el reptil del pescuezo: todavía lo andan buscando. El viejo campo de béisbol d El Trapiche hoy permanece cubierto por las aguas que un tubo roto, de esos que van hacia Pequiven, vertió por largo tiempo sin que nadie pudiera evitarlo. Hoy, en vez de oírse los gritos alegres de los peloteros se oye el croar de las ranas y el sigilo de la baba cuando acecha a su presa.
En la parte alta de El Trapiche se conformó un barrio de forma longitudinal que llega hasta el sector El Retruque, en las inmediaciones del barrio Valle Verde. Los pobladores son de escasos recursos. Poseen medianamente algunos servicios. Sin embargo, se ha observado crecer, en los últimos años, los índices de delincuencia y marginalidad.
"Udón Pérez"se llama su escuela, que se construyó sobre las viejas instalaciones de El Trapiche. Esta escuela fue creada agracias a las iniciativas del Club de Leones de Morón conjuntamente con el sindicato de Pequiven y la municipalidad de Puerto Cabello. En la actualidad es una escuela perteneciente al ayuntamiento morense y es dirigida por Irais de Pacheco. Se me dice que el nombre de "Udón Pérez" se le puso por la presencia de varios maracuchos en los organismos gestores que así quisieron honrar la memoria del ilustre poeta nacido en Maracaibo el 6 de marzo de 1871. Fue el poeta que le cantó a la tierra del sol amada, quien compuso la letra del himno del estado Zulia. Quedó huérfano a los diez años de edad y esto no fue obstáculo para que estudiara en la Universidad del Zulia medicina y ciencias políticas, aunque no se graduaría nunca "a pesar de haber podido hacerlo con honores, porque decía que había aprendido para ser docto y no doctor". Fue un poeta clásico y romántico. Udón Pérez murió repentinamente el 24 de julio de 1926.
Siempre vuelvo al trapiche cuando voy a darle zapato, en dominó, a Onésimo Riera.
Libro Crónicas desde Morón - Boca del Tocuyo
En cierta oportunidad ofrecí a unos amigos boqueases ¿o tocuyanos? escribirles sobre su pueblo. Hoy quiero cumplir mi palabra. El poblado de Boca del Tocuyo dista muy poco de la orilla del mar, el río Tocuyo lo parte ecuatorialmente en dos (al poblado), quedando a ambos lados de sus riberas terrenos arenosos de origen aluvional con materiales que en tiempos inmemorables acumularon la pleamar y el continuo arrastre de sedimentos de este caudaloso rió. Sobre estas arenas se levantó el pueblo, divido en dos secciones (al este y al oeste), cautivo entre el mar (al norte) y la oscura faja asfáltica (al sur) de la carretera costera del costado oriental falconiano. Sus costas son de emersión, carentes de la frondosidad de las palmeras que pudieran atenuar el inclemente sol.
La historia de este pueblo es similar a la de sus congéneres de esta parte del litoral caribeño, su estancia de cara a las antillas neerlandesas convirtieron estos rincones, recodos y parajes en caminos expeditos para burlar, durante la época colonial, la persecución de la Compañía Guipuzcoana contra el comercio ilícito (o contrabando) practicado en la zona por lo comerciantes holandeses. Especialmente cuando se tenía un río lo suficientemente navegable para penetrar desde las islas de Curazao o Aruba hasta las poblaciones del interior de los estados Lara y Yaracuy. Este trafico comercial consistía en el intercambio de productos agrícolas que llegaban por vía fluvial (desde el occidente del país) y áreas vecinas por las mercancías manufacturadas que desde Curazao trasladaban los holandeses al territorio patrio.
En Boca del Tocuyo también dejó sus huellas la guerra Federal. El General Zamora y sus tropas tomaron el pueblo el 21 de marzo de 1859, venía el General de Coro y en su tránsito hacía Morón se detuvo en este pedazo de costa falconiana para proclamar su revolución y ganar nuevos contingentes que reforzarían su consigna de "tierra y hombres libres".
La configuración espacial del pueblo es más bien de calles lineales, aunque algunas no guardan el orden rectangular, sus viviendas humildes son las típicas rurales que fueron símbolos habitacionales de la reforma agraria. Su gente vive fundamentalmente de la pesca, del comercio con los turistas y actividades agrícolas en haciendas vecinas donde se cosechan melones, patillas y los cocoteros para la extracción de copra. En una zona contigua, su iglesia de San Rafael, se divisa una atalaya que una vez fue su tanque de agua, y como un vigía testifica los años de desidia oficial. Este torreón de concreto, de enorme cabeza y cuerpo enjuto en también se muere de sed, en su interior reseco se conservan como una memoria décadas de olvido, de tiempos de bonanzas que no llegaron a su predios, de la esperanza que se pierden en la lontananza del mar.
Al lado del viejo tanque de agua se destaca una escritura de una pasada campaña electoral que dice: "Vota por los concejales luchadores y folklóricos", al pie de la escritura está el nombre del partido político que postula a los candidatos. Les aseguro, amigos, que este partido no saco la votación que aspiraba. La sinceridad en política no es muy buena compañera.
De esta tierra son los hermanos Almarza, gemimos líderes y protagonistas de la época de esplendor de la organización que ellos representan, ahora Rafael o Fay ejecutan un nuevo rol como empresarios del pescado. Su bondad y su don de gente les harán salir adelante. También es la tierra del Morocho cuya vocación servicial borra todo indicio de una apariencia no convencional. También allí vive el manco con un chiste siempre en sus labios. El deportista Wilmer Gómez con sus poderosos Jimmys. De aquellos lugares vino a Morón Musulungo (como le dicen en Morón) o el Perico (como le dicen en su pueblo) a buscar mejor vida y a entregar sus excelentes facultades para jugar el béisbol. Se considera que es el mejor pelotero que ha dado Boca del Tocuyo.
Todavía se mantiene activo, con sus casi sesenta años a cuesta, no le tiembla el pulso para darle un batazo al pitcher más pintao, Musulungo debe tener un digno retiro y el reconocimiento u homenaje de dos pueblos que lo admiran y lo tienen como un ejemplo de juventudes.
Dejé para último al primer concejal, oriundo de la Boca, del municipio Monseñor Iturriza, Israel Lamus ¿o Díaz? Israel es un buen amigo y tremendo jugador de béisbol, en su equipo lo alineaban como catcher y cuarto bate. Pero había un problema: inicialmente él le solicitaba al manager que lo colocaran en el line up como Israel Díaz (el apellido de su madre) y así se hacía normalmente. Pero un buen día, alguien le dijo que su padre (de apellido Lamus) era un rico hacendado en Barinas, el cual tenía su oficina frente a la plaza Bolívar de esta ciudad.
Desde entonces Israel no permitió que se le pusiera en el line ip con el apellido Díaz, sino el de Lamus. Otro día partió Israel a Barinas a conocer a su padre. Cuando llegó a la plaza y preguntó por el hacendado Lamus, alguien le respondió "¿Hacendado? Lamus es aquel borrachín que está tirado allá en el suelo. Israel inmediatamente regresó a su pueblo. En plena lectura del line up para el juego del domingo, el manager dice en voz alta: "Israel Lamus cuarto bate", y le grita molesto Israel: "¡A mí no me pongas Israel Lamus! A mi me pones Israel Díaz!!!".
Libro Crónicas desde Morón - Boca del Tocuyo
En cierta oportunidad ofrecí a unos amigos boqueases ¿o tocuyanos? escribirles sobre su pueblo. Hoy quiero cumplir mi palabra. El poblado de Boca del Tocuyo dista muy poco de la orilla del mar, el río Tocuyo lo parte ecuatorialmente en dos (al poblado), quedando a ambos lados de sus riberas terrenos arenosos de origen aluvional con materiales que en tiempos inmemorables acumularon la pleamar y el continuo arrastre de sedimentos de este caudaloso rió. Sobre estas arenas se levantó el pueblo, divido en dos secciones (al este y al oeste), cautivo entre el mar (al norte) y la oscura faja asfáltica (al sur) de la carretera costera del costado oriental falconiano. Sus costas son de emersión, carentes de la frondosidad de las palmeras que pudieran atenuar el inclemente sol.
La historia de este pueblo es similar a la de sus congéneres de esta parte del litoral caribeño, su estancia de cara a las antillas neerlandesas convirtieron estos rincones, recodos y parajes en caminos expeditos para burlar, durante la época colonial, la persecución de la Compañía Guipuzcoana contra el comercio ilícito (o contrabando) practicado en la zona por lo comerciantes holandeses. Especialmente cuando se tenía un río lo suficientemente navegable para penetrar desde las islas de Curazao o Aruba hasta las poblaciones del interior de los estados Lara y Yaracuy. Este trafico comercial consistía en el intercambio de productos agrícolas que llegaban por vía fluvial (desde el occidente del país) y áreas vecinas por las mercancías manufacturadas que desde Curazao trasladaban los holandeses al territorio patrio.
En Boca del Tocuyo también dejó sus huellas la guerra Federal. El General Zamora y sus tropas tomaron el pueblo el 21 de marzo de 1859, venía el General de Coro y en su tránsito hacía Morón se detuvo en este pedazo de costa falconiana para proclamar su revolución y ganar nuevos contingentes que reforzarían su consigna de "tierra y hombres libres".
La configuración espacial del pueblo es más bien de calles lineales, aunque algunas no guardan el orden rectangular, sus viviendas humildes son las típicas rurales que fueron símbolos habitacionales de la reforma agraria. Su gente vive fundamentalmente de la pesca, del comercio con los turistas y actividades agrícolas en haciendas vecinas donde se cosechan melones, patillas y los cocoteros para la extracción de copra. En una zona contigua, su iglesia de San Rafael, se divisa una atalaya que una vez fue su tanque de agua, y como un vigía testifica los años de desidia oficial. Este torreón de concreto, de enorme cabeza y cuerpo enjuto en también se muere de sed, en su interior reseco se conservan como una memoria décadas de olvido, de tiempos de bonanzas que no llegaron a su predios, de la esperanza que se pierden en la lontananza del mar.
Al lado del viejo tanque de agua se destaca una escritura de una pasada campaña electoral que dice: "Vota por los concejales luchadores y folklóricos", al pie de la escritura está el nombre del partido político que postula a los candidatos. Les aseguro, amigos, que este partido no saco la votación que aspiraba. La sinceridad en política no es muy buena compañera.
De esta tierra son los hermanos Almarza, gemimos líderes y protagonistas de la época de esplendor de la organización que ellos representan, ahora Rafael o Fay ejecutan un nuevo rol como empresarios del pescado. Su bondad y su don de gente les harán salir adelante. También es la tierra del Morocho cuya vocación servicial borra todo indicio de una apariencia no convencional. También allí vive el manco con un chiste siempre en sus labios. El deportista Wilmer Gómez con sus poderosos Jimmys. De aquellos lugares vino a Morón Musulungo (como le dicen en Morón) o el Perico (como le dicen en su pueblo) a buscar mejor vida y a entregar sus excelentes facultades para jugar el béisbol. Se considera que es el mejor pelotero que ha dado Boca del Tocuyo.
Todavía se mantiene activo, con sus casi sesenta años a cuesta, no le tiembla el pulso para darle un batazo al pitcher más pintao, Musulungo debe tener un digno retiro y el reconocimiento u homenaje de dos pueblos que lo admiran y lo tienen como un ejemplo de juventudes.
Dejé para último al primer concejal, oriundo de la Boca, del municipio Monseñor Iturriza, Israel Lamus ¿o Díaz? Israel es un buen amigo y tremendo jugador de béisbol, en su equipo lo alineaban como catcher y cuarto bate. Pero había un problema: inicialmente él le solicitaba al manager que lo colocaran en el line up como Israel Díaz (el apellido de su madre) y así se hacía normalmente. Pero un buen día, alguien le dijo que su padre (de apellido Lamus) era un rico hacendado en Barinas, el cual tenía su oficina frente a la plaza Bolívar de esta ciudad.
Desde entonces Israel no permitió que se le pusiera en el line ip con el apellido Díaz, sino el de Lamus. Otro día partió Israel a Barinas a conocer a su padre. Cuando llegó a la plaza y preguntó por el hacendado Lamus, alguien le respondió "¿Hacendado? Lamus es aquel borrachín que está tirado allá en el suelo. Israel inmediatamente regresó a su pueblo. En plena lectura del line up para el juego del domingo, el manager dice en voz alta: "Israel Lamus cuarto bate", y le grita molesto Israel: "¡A mí no me pongas Israel Lamus! A mi me pones Israel Díaz!!!".
La fundación del barrio El Mamón
Continuamos con la microhistoria de algunos sectores populares de Morón, hoy vamos a detenernos en el Barrio El Mamón.
Hemos tomado como base para este escrito ciertos datos aportados por dos vecinos del lugar como lo son Omar Morales y Oscar Lugo, hijos de los fundadores.
Seguimos aplicando aquello que dijo Enrique Bernardo Núñez; "El pueblo mismo es el cronista por excelencia".
El Barrio El Mamón se encuentra al norte del Municipio, era un espacio agreste en donde algunas casas se ubicaron en una loma pronunciada y el resto en la planada que se extiende a su alrededor hasta la cercanía del Barrio Trapiche, donde divide ambos sectores la vieja línea férrea que conducía hacia la petroquímica.
El Mamón colinda al sur con la avenida Falcón, al este con el barrio El Jabillo, al oeste con la urbanización coro y al norte con El Trapiche.
Veamos que nos dicen los hijos de los fundadores: "Por el año de 1954 llegaron los primeros habitantes del sector los cuales fueron Juana Rojas, Petra Reyes, el señor Urbina, la señora Catalina, Juan Ramón Morales, Polo Bravo Hernández, Juan Zabala, Julia Huarter, Sergio Refunjol, Isabel Naranjo, la familia Leonardi.
Para ese entonces se contaron diez casas.
Para esa época esta comunidad no tenía nombre definido; en 1958 existía un comerciante en la encrucijada de Morón de procedencia portuguesa llamado Salvador, el cual sacrificaba burros y los restos los botaba para esta zona, por lo que llamaban al sector "Bota Burros", el cual sería su primer nombre.
Más adelante en el año 1961, en una reunión de los caballeros que habitaban la comunidad, entre palo y palo, deciden cambiar el nombre al sector y deciden dar un nombre de una marca de aguardiente de caña, de tal manera que le colocaron el nombre de "La Florida" y a las calles también le ponen los nombres del mismo tenor: calle "Senador", calle "Popular" y calle "La Vera" que eran las tres calles existentes para aquel momento, porque la calle La Libertad y La Línea eran montañas.
Cuando llega la familia Pérez se convierten en los primeros habitantes de la calle La Vera.
En el año 1965 deciden reunirse los pocos habitantes en el frente de la vivienda de la familia Barrios, donde todas las familias del sector tenían pipotes para que el tanque cisterna les depositara el agua; cada pipote tenía las iniciales del dueño.
En esa reunión se decidió cambiar el nombre nuevamente al caserío y deciden llamarlo "El Mamón", porque en ese entonces existían varios árboles de ese fruto en el lugar, quedando así bautizado el sector con este nombre.
Hay que hacer notar que para esta época ya las viviendas disponían del servicio de electricidad.
En la actualidad es el nombre que lleva nuestro barrio con orgullo.
Para los años ochenta del siglo pasado deciden reunirse los habitantes y formar como especie de un comité de vecinos en la búsqueda o solicitar los servicios públicos que no existían; Emiro Reyes preside este primer comité de vecinos.
Pero fue después de la formación de la asociación de vecinos encabezada por Omar Morales, José Cumare, María Chirinos (chica) y con el resto de la comunidad se proponen en darle nuevo nombre a las calles, y entonces queda el sector El Mamón formado por las siguientes calles: la calle principal pasa a llamarse Rafael Urdaneta, también se denomina calle San Miguel, calle Libertad, calle La Línea.
Años después se enumeraron las casas.
En el mandato de Eugenio Bello Castillo como alcalde del Municipio en el año de 1990, se logra la construcción de los brocales, tuberías de aguas blancas y asfaltado de las calles, excepto la calle La Línea.
Para ese momento los dirigentes vecinales eran Omar Morales, José Cumare, Israel Dávila, María Chirinos y Juana González (blanca).
Durante el gobierno de Rafael Garrido como alcalde de la ciudad, se logra las tuberías de aguas negras y la electrificación de algunas áreas que faltaban, brocales que faltaban, tuberías de aguas blancas, el asfaltado de la calle La Línea.
Para ese entonces existían los mismos dirigentes.
En el año 2002, los dirigentes vecinales Ramona Arias, Pedro Chirinos, Alcides Chirinos, Juana González, entre otros, se logró por medio de la alcaldesa Nelly Colina, la cancha deportiva, la pavimentación y la escalera del callejón uno de la calle La Línea...
Hasta aquí fue el relato de los vecinos del barrio El Mamón y buenos amigos Omar Morales y Oscar Lugo.
A 60 años de la erradicación del paludismo
Era día domingo y día Panamericano de la Salud; aquel 2 de diciembre de 1.945. El Pueblo depauperado y triste, se preparaba para un ensayo científico que cambiaría el rumbo de la historia en materia de salud para Venezuela. Y era que la plaga del Paludismo azotaba inclementemente a los pueblos de Venezuela llenándolos de tragedia y de ruinas; el daño era tal que cada Dos horas moría un venezolano a causa del Paludismo.
En lo que respecta a Morón, los números son deprimente: “Su población disminuía de una manera vertiginosa. Para 1.945, ésta se había reducido a 800 habitantes, y no se piense que eran habitantes alegres, contentos de vivir, optimistas del futuro. Nada de eso, veían un porvenir cada vez más tenebroso†(Marín, A, 1971,25). El número de defunciones superaba al de nacimiento por ejemplo, ene. Año de 1.940 se murieron Noventa y uno (91) Moronense y sólo nacieron cuarenta y uno (41). El equilibrio vital estaba roto.
Los vectores o trasmisores maláricos más temibles y peligrosos como los anópheles albímanos y darlingi eran los que reinaban y hacían desastre en el territorio Mórense. La labor destructora de estos insectos era constante puesto que Vivian y dormían en el mismo rancho de las potenciales victimas, eran poseedores y trasmisores del Plasmodium Falciparum que conducía rápida e inevitablemente a la muerte en pocos días, producía la fiebre llamada la “Económica†porque el enfermo se moría rápidamente ahorrando los gastos médicos, ¿Por qué fue Morón el pueblo escogido? Respondamos con las palabras de Gabaldón: “Porque Morón era fiel representante de la Venezuela con malaria. Aquí la enfermedad era altamente endémica, los índices esplénicos llegaban hasta 99% y jamás habían bajado del 70. los dos mas poderosos vectores del país, anópheles Darlingi y anaophelkes albimanus, presentes estaban en buen número y unidos sembraban la invalidez y la muerteâ€.
Para acabar con tan terribles enemigos fue necesario adquirir un químico (EL DDT) que había sido utilizado con fines bélicos y para sanear algunas islas del Pacifico, pero cuya efectividad como insecticida, aún no había sido comprobada de tal manera que fue en el pueblo de Morón que se hizo la primera prueba y que afortunadamente dio resultado positivos y comenzó así el principio del fin del Paludismo en Venezuela.
La división de Malariología fue la encargada de planificar el primer rociamiento del DDT en Morón, para ello encargó al Ingeniero Gerardo González, Jefe del servicio de Fomento Anti-malarico para la organización del acto. La cuadrilla número uno ejecutó el rociamiento y estaba comandada por LEVI BORGES (El primer Guarda-Jefe) y José Manuel Contreras (guarda-operador), además formaban parte de ésta los rociadores FRANCISCO SOLORZANO, VALENTIN GUTIERREZ, JUAN GARCÃA Y FRANCISCO GUTIERREZ.
El primer rancho rociado con DDT en Morón, era propiedad de MELECIO CASTILLO Y MARIA PACHECO; para ello se utilizó el DDT grado técnico al 100% y Polvo humedecido al 50. Estuvieron presente las siguientes personalidades: EL DR. ARNOLDO GABALDON, EL ING. ARTURO LUIS BERTI, EL DR. MANUEL GARCIA, PRESIDENTE DEL ESTADO CARABOBO, RICARDO MONTILLA, PRESIDENTE DEL ESTADO GUARICO, EL DR. MANUEL SALVADOR BARRETO, MALARIOLOGO DE PUERTO CABELLO, EL DR. LACENIO GUERRERO, MÉDICO JEFE DE LA ZONA II DE MALARIOLOGIA DEL ESTADO CARABOBO, EL ING. RAFAEL SARDI Y EL DR. ANTONIO GÓMEZ MARCANO.
Para conmemorar tan magna fecha, el Club de Leones de Morón, dirigido por ACACIO HENRIQUEZ, HONEIDA VASQUEZ, LA FAMILIA COLINA, MIREYA SOTO y demás Miembro conjuntamente o mediante la aprobación de la Ilustre Cámara Municipal de Mora, han programado diversos actos, donde sobresale la Sesión Solemne a realizarse este Viernes Dos y donde estará como orador de Orden el Ilustre Historiador Dr. GUILLERMO MORON, quizás el mejor historiador venezolano viviente de la actualidad y expresidente de la Academia Nacional de la historia quien será Condecorado con la Orden General Juan José Mora, en su Primera Clase, también se Condecorará a uno de los sobreviviente de aquel 2 de diciembre el Sr. LEVIS BROYES, en su Segunda Clase y al Sr. GONZALO PALUMBO (Post Mortem) en su Tercera Clase.
Morón, se viste de gala para recibir a tan Ilustre visitantes. Queda todos invitados.
Libro Crónicas desde Morón - Pueblos de Españoles
La conquista del territorio venezolano por parte de los españoles se hizo realmente efectiva cuando se comenzaron a fundar pueblos y ciudades. "La ciudad fundada, con sus instituciones y vecinos, sirvió para legalizar la conquista y comenzar la explotación de las riquezas de la tierra y el trabajo de los indígenas"... Quizás por estas razones se privilegió siempre a los gobiernos locales y se marcó fuertemente una tendencia hacia el fraccionamiento del territorio. La intención conquistadora hispana era más bien disgregacionista que integracionista, o hablando en términos de moda, más bien descentralizante que centralizadora.
Fue muy poco lo que los españoles pudieron hacer en los primeros 50 años de la conquista, su incursión con éxito en tierra firme sucede después de fundar las primeras ciudades, obras que se hicieron sobre los espacios de las antiguas comunidades indígenas, aprovechando así la mano de obra y las experiencias agrícolas de éstas.
En la organización político-territorial a la figura de mayor extensión la denominaron provincia, las cuales en su mayoría no tenían límites precisos, muchas veces eran territorios inexplorados que daban mediante "capitulaciones a los conquistadores para que los explotaran, conquistaran y poblaran". Las provincias dependían de los designios de la corona y las de Venezuela se vinculaban más con las de Nueva Granada, México Santo Domingo que entre ellas mismas.
Ya sabemos que los españoles trasladaron las instituciones de su patria a las nuevas tierras americanas sin embargo, hay algunas que fueron creadas a través de las leyes indias para ser instauradas ad hoc. La s provincias podían ser mayores y menores, las primeras se debían a las audiencias reales, y las segundas (caso Venezuela) obedecían a los gobernadores o capitanes generales.
Dentro de los territorios de las provincias actuaron en los gobiernos de pueblos y ciudades dos viejas instituciones hispanas como fueron los Corregimientos y los Cabildos. Un Corregimiento es una jurisdicción integrada por uno o más pueblos o ciudades que está a cargo de un corregidor que velaba por el trato a los indios (por lo cual no debía ser encomendero) y demás intereses de los derechos reales. En Venezuela como provincia menor, los corregidores los nombraba el rey y en las mayores los nombraban ellas mismas.
De tal manera que las provincias se dividían en corregimientos y éstos en partidos. En los partidos ejercía la autoridad un teniente corregidor. Los pueblos de la costa carabobeña tuvieron un teniente corregidor. Una de las instituciones más importantes fue el Cabildo (hoy Concejos Municipales) ya que todas las cosas del gobierno, excepto las de la guerra, llegaron a ser un resorte (influencia). El primer Cabildo en Carabobo fue el de Borburata (1551).
Los pueblos adquirieron diversas categorías según su composición y origen. Al principio se fundaban pueblos, ciudades y villas con gente blanca y se les llamó pueblos de españoles. Las diferencias entre estas categorías era la siguiente: los pueblos no tenían cabildo y la ciudades y villas sí. Los cabildos de las villas tenían un número menor de cabildantes que los de la ciudad. "Las ciudades y villas tenían un teniente gobernador, asi como el gobernador que presidían el cabildo, así como el gobernador y el capitán general de la provincia presidía el de Caracas". Los cabildos estaban integrados por los regidores (actuales concejales) que debían residir en la ciudad. Y se elegían cada año. Los regidores elegían a dos alcaldes de primera y segunda elección.
Un tiempo después (fuera de la encomienda) se formaron pueblos de indios donde no podían vivir ni españoles ni negros. "Eran exclusivamente para los indios y así lo establecían las leyes de indias. A estos pueblos se les nombraba su cabildo o ayuntamiento que llamaban cabildo de naturales con su gobernador o primera autoridad que era uno de ellos mismos ".
Estos pueblos estaban bajo vigilancia de un corregidor español que era como el tutor de los indios, el corregidor era el representante del gobernador de la provincia y tenía autoridad en uno o varios pueblos de indios. En los pueblos de las misiones religiosas también nombraban alcaldes y jefes de policías a los indígenas, y por medio de ellos vigilaban y controlaban a los demás. Estos pueblos de misión después pasaban a pueblos de doctrinas, es decir, pasaban a la jurisdicción civil.
En la ciudad de Caracas existieron los cabildos seculares (civiles) y cabildos eclesiásticos (religiosos) cada uno con diferentes atribuciones pero no pocas veces entraron en confrontaciones. Otra figura que merece la pena comentar son los alcaldes de barrios que se aprobó en Caracas por orden real en el año de 1778. Sostenía el gobernador José Carlos de Agüero que "en vista de la gran extensión de la ciudad, que hace posible el cómodo refugio de esclavos fugitivos, vagabundos y otros males", se hacía necesario el alcalde de barrio, cuya jurisdicción se haría por cuadras enteras y no por parroquias.
La elección de los alcaldes de barrio se haría por los vecinos de cada barrio (¿no sería éste el embrión colonial de los presidentes de las juntas de vecinos de la actualidad?) presenciado por los alcaldes ordinarios de primera elección en cabildo abierto donde se elegirían doce electores que en nombre del barrio procederían a elegir a su alcalde.
Veamos cuáles eran las condiciones de estos alcaldes de barrio: "Serían blancos, ya fueran nobles aplebeyas, europeos o criollos, pero no debían ejercer oficios mecánicos ni sórdidos, porque estos empleos se han de reputar como actos positivos y honoríficos de la república. Para ser reconocidos usarían como insignia un bastón de vara y media de alto. Todas las personas del barrio, eclesiásticas o seglares, o de cualquier fuero o privilegio, estaban sometidas a su vigilancia. Cobrarían obvenciones diversas, entre ellas las multas que impusieren, y tendrían derecho a reparto en los buques para embarques de cacao con destino a España o Veracruz. Entre otras obligaciones, estos alcaldes tenían la de escribir en un libro todos los hechos que ocurrieran en su distrito ". Obras consultadas:
Anas Amaro, Alberto: HISTORIA DE VENEZUELA. Baralt, Rafael María: RESUMEN DE HISTORIA DE VENEZUELA. Manzo Núñez, Torcuato: HISTORIA DEL ESTADO Carabobo Núñez, Enrique Bernardo: LA CIUDAD DE LOS TECHOS ROJOS.
Libro Crónicas desde Morón - Prólogo
Morón encrucijada en el tiempo donde aún resuenan en noches silenciosas los chasquidos metálicos de los sables revolucionarios de la Federación y a lo lejos las voces de mando de Zamora y de Falcón.
Como Cronista De San Diego y Consultor Jurídico de la Corporación que agrupa en su seno a todos los Cronistas Oficiales de la geografía carabobeña, confieso que constituye, para mi, un significativo honor la deferencia especial que ha tenido conmigo el muy apreciado amigo y abnegado Cronista de Morón, Profesor Alexis Coello, al depositar en mis manos -una inolvidable tarde de mar, de canciones y recuerdos- un legajo de interesantes crónicas publicadas con antelación en la sección costera del diario Noti Tarde, en su esperada y leída columna Desde Morón, con el propósito de que le hiciese la presentación a tan ricas páginas -todas impregnadas con ese suculento sabor telúrico que brota de las entrañas del alma colectiva del sentimiento moronense- que al fusionarse en un todo, con el homenaje de la imprenta, dieron como producto final este nuevo y valioso aporte a la bibliografía carabobeña.
Traigamos a este espacio la voz autorizada del Cronista Mayor de todos los tiempos en Venezuela, el muy valenciano Cronista de Caracas Don Enrique Bernardo Núñez: «Un pueblo sin anales, sin memoria del pasado sufre una especie de muerte, viene a ser como aquella tribu que sólo andaba por el agua para no dejar su huella» y... qué profunda huella ha dejado marcada, para la posteridad, el ilustre Cronista de Morón con la edición de este libro, testimonio fiel de su profunda erudición académica.
Por lo que respecta a nosotros siempre ha gravitado, en nuestro interior, como una constante, el firme criterio de que si se quiere eliminar un pueblo de la historia hay que comenzar por eliminar la historia de ese pueblo; por lo consiguiente: esa marcada dipsomanía que refleja el Prof. Coello por todas aquellas cosas que respiren esencia del pasado, lo inducen a calmar la sed bebiendo, hasta la saciedad, el milagroso elixir que brota de la fuente cristalina que nutre el álbum historiográfico de la vida de los pueblos, lo que nos garantiza admultos anuos la existencia de Morón en el contexto del tiempo, y que hoy, gracias a la epistemológica pluma del acusioso investigador de su devenir histórico, la progresista ciudad de Morón se encuentra robustecida porque él ha sabido continuar con mística y dignidad la noble empresa emprendida por ese gran roble y excelente amigo Don Miguel Elias Dao, Cronista de Puerto Cabello y Presidente Honorario Vitalicio de la Asociación de Cronistas de Venezuela, quien con sus hermosos 82 años a cuesta sigue demostrando la misma energía que ayer derramaba.
Cuando nos adentremos en las refrescantes páginas de este documentado estudio, nacido como el ave Fénix de las cenizas, hemeroténicas, de crónicas viejas, recorreremos, sin cansancio y de un solo jalón, la idiosincrasia; el sentir, el pensar y el querer, de ese noble terruño que bajo los signos de las saetas inexorables del tiempo se abre -con el corazón abierto como una flor de cayena- a todos los caminos de la patria, esos mismos caminos que condujeron los pasos hasta Morón de la diáfana figura del Pater Patriae un 31 de diciembre de 1826, que hizo que todas «Las casas del pueblo se vistieran de soles» como lo dibuja Don Miguel Elías Dao; precisaremos el dato exacto de la evolución cronológica morense, como lo detalla, fehacientemente, el Cronista en uno de sus artículos: el nombre de Morón lo conseguiremos por vez primera en 1578 en un croquis levantado por Juan de Pimentel. En 1628 se incorpora a la jurisdicción de Nirgua -según inducciones del erudito Cronista-.
En 1700 se ubica en los registros eclesiales como Santa Ana de Morón. En 1730 la abismada población contempla el alzamiento contra la Real Compañía Guipuzcoana del valiente zambo valenciano Juan Andrés López del Rosario, mejor conocido como Andresote o bajo los apodos de Bemba e trueno, Boca e'jarro (por la protuberancia de los labios), Cara e' susto o Pata pal' monte. Durante 1772 - 1773 recibe la visita, itineraria, pastoral del Obispo de la Diócesis de Caracas, limo. Exmo. Mons. Don Mariano Martí, quien suministró al niño Simón Bolívar el sacramento de la confirmación en la fe católica. El 25 de junio de 1824 con la creación de la Provincia de Carabobo por el Soberano Congreso de Colombia, Morón se desprende de Nirgua y se integra al Cantón de Puerto Cabello; (según lo consagrado en la Constitución del 28 de marzo de 1864 los Cantones se llamaron Departamentos, luego Distritos, Municipios Autónomos en 1983 y desde 1990 Municipio).
En 1859 llegan a Morón los Generales Zamora y Falcón e instalan el Cuartel General de la Revolución Federal. Movimiento que culminó con el Tratado de Coche en 1863 y es nombrado Presidente de la República Juan Crisóstomo Falcón. En 1901 el Municipio Morón comienza a llamarse Mora en homenaje a la memoria de su hijo epónimo Juan José Mora. El 2 de diciembre de 1945 gracias a los doctores Arnaldo Gabaldón, Enrique Tejera, Arturo Berti y otros proceres revolucionarios de la ciencia, se comenzó a combatir al fatídico ejército del hasta entonces victorioso General Paludismo con los mortíferos misiles del D. D. T. (dicloro- difeniltricloroetano) bajo el mando del Jefe de la Primera Cuadrilla de dedetizadores Levi Borges, resultando favorecidas las armas de la República. Expresa el Dr. Arturo Uslar Pietri en una de sus reflexiones: «.La transformación social y económica que está sufriendo nuestro país en el presente no es puramente la consecuencia de la Venezuela con petróleo, sino en gran pane de la Venezuela sin malaria». En el lugar donde se libró la primera batalla contra el fatal enemigo, que tenía desolada a Venezuela, hoy se levanta el monumento al zancudo muerto, ideado por el valenciano Don Ramón Chazzím, llevado a cabo por el Club de Leones de Valencia e inaugurado el 2 de diciembre de 1955. El año 1981, por Acuerdo de la Asamblea Legislativa del estado Carabobo, es creado el Distrito Juan José Mora, conformado por Morón y Urama que se desmembraron del Distrito Puerto Cabello.
En el mes de abril de 1997 a proposición del Alcalde Ing. Rafael Garrido fue aprobado unánimemente por la ilustre Cámara Municipal como Primer Cronista Oficial de la urbe el Prof. Alexis Coello, que venía de ocupar la curul edilicia en ese mismo Ayuntamiento por un lapso de nueve años. Obviamente, jugó un papel primordial en la conciencia de los concejales, para tan importante e histórica decisión, los méritos y virtudes que engalanan la honorable personalidad del hoy ilustre Cronista moronense; acrisolado espejo donde deben contemplarse las nuevas generaciones (y las viejas también) para orgullo de la patria.
El Profesor Alexis Coello vio la luz primera en la Península de Paraguaná, en 1956, de muy niño sus padres constituyeron un cristiano hogar en suelo moronense, suelo al cual el Prof. Coello le ha dedicado con auténtico amor filial lo mejor de su existencia. Egresó, con honores, del Instituto Pedagógico Universitario de Maracay en la especialidad de Ciencias Sociales, Profesor Titular del Liceo Ambrosio Plaza, donde se le quiere y se le respeta, experto en materia municipal, director fundador de la revista Morón ayer y hoy; luce sobre su pecho las veneras de las Ordenes Mérito en el Trabajo y Juan José Mora, su obra histórico-literaria se circunscribe a los siguientes libros: Pinceladas en el tiempo, que tuve el placer de disfrutar en San Javier del Valle, una gélida madrugada merideña, en ocasión de efectuarse la XXVII Convención Nacional de Cronistas de Venezuela, Morón y estas páginas donde se retrata, en toda su intensidad, con el lente mágico de la palabra, la historia grande y la historia pequeña, como la de Clodomiro que a su caballo se lo llevó el atraso y a su Clarita se- la llevó el progreso y a él... se lo llevó la tristeza; vivencias; travesuras juveniles, que hablan de una época, como aquella del ciego Estanislao, que era ciego pero que no era bolsa; folklore, costumbres, tradiciones, sueños y añoranzas, que reflejan el espíritu poético y romántico del artífice: "El tractor del progreso echó al suelo las últimas espigas del vergel de la vieja aldea".
En verdad, como amante de la buena lectura y del dato 'histórico preciso, al final de la lectura de las páginas que depositaron en mis manos -una inolvidable tarde de mar, canciones y recuerdos-deseaba que se multiplicaran para seguir disfrutando de tan didáctica y amena lectura, fundida en el crisol de la llama ardiente de la nacionalidad, pero estamos seguros que la producción prolifera del muy distinguido Cronista no se detendrá con las piedras que, algunas veces, se presentan en el camino, por el contrario, muy pronto, estamos seguros, nos sorprenderá, gratamente, con una nueva producción.
Julio Centeno, hijo
En la Casa de la Cultura de Morón se bautizará libro "La otra mitad de uno"
Morón, marzo 28 (José Trovat).- Para mañana viernes en las instalaciones de la Casa de la Cultura del municipio Juan José Mora, se bautizará el libro "La Otra Mitad de Uno", obra escrita por el padre Luis "Moro" Parada, acto en el que se darán cita diversas personalidades del mundo literario, etc. La información la ofreció el cronista de la ciudad de Morón, Alexis Coello, quien especificó que la comisión de cultura, presidida por la concejal, Gloria Rumbo y la Diócesis de Puerto Cabello, aunaron esfuerzos para realizar esa actividad. Coello, especificó que el acto servirá para resaltar las virtudes intelectuales de "nuestro párroco, Luis Parada, quien escribió un hermoso poemario que lleva por título la "Otra Mitad de Uno", a través del cual expresa un sentimiento romántico, no desde el punto de vista religioso, sino más bien de la esencia del hombre, como individuo. Es un trabajo bibliográfico muy hermoso que resalta, entre otras cosas, el amor al prójimo y destaca la sensibilidad social". Reencuentro de poetas De conformidad a lo planteado, Coello, destacó que en el acto de mañana viernes 30 de marzo, acudirán numerosos poetas del Estado Carabobo, quienes honrarán con su presencia esa ceremonia, Alexis Coello, cronista de Morón, invitó a la colectividad mañana viernes a la Casa de la Cultura al bautizo del libro "La otra mitad de uno", escrito por el padre Luis Parada. entre los que destaca el padrino del libro el connotado poeta Juan Arengo y José Joaquín Burgos, por lo que extendió la invitación a la colectividad en general para que apoyen al padre Luis Parada, párroco de la ciudad de Morón para de este modo rendirle un homenaje al sacerdote. Al respecto, el historiador local expresó "que es una obra, que nosotros, como representantes de la comisión de cultura y cronista de la ciudad puedo afirmar que resalta nuestros valores culturales y en el caso de Morón, desafortunadamente no hay una producción literaria numerosa como existe en otras partes, y estas cosas debemos estimularlas y promocionarlas para que en un futuro podamos contar con intelectuales y poetas, como el padres Luis Parada", dijo Alexis Coello. Foto: Rafael Reyes
Libro Crónicas desde Morón - La Unidad Educativa Ambrosio Plaza
El epónimo de este institución es el General (post morten) Ambrosio Plaza, nacido en Caracas el 7 de diciembre de 1791. Presenció los actos del 19 de abril de 1810. Su carrera de armas se inicia en la cuarta compañía del batallón de Milicias de Blancos de Caracas con el grado de subteniente; siempre se distinguió por su talento y fidelidad a las instituciones. Prestó servicios en las operaciones de la primera República bajo el mando de Miranda, luego en 1813, se alistó en el ejército Libertador teniendo a Bolívar como jefe. En 1814 fue destinado al ejército de occidente cuyo comandante era el General Rafael Urdaneta. Emigró, junto a Bolívar, hacia Haití de donde salió el 31 de marzo de 1816 con la Expedición de los Cayos.
En el grado de Coronel actuó en innumerables batallas que tuvieron como resultado el dominio casi total de occidente. Estuvo al frente de su Batallón en Barcelona, rebautizado en Bogotá como "Batallón Granadero" hasta que entró en acción en el campo el Carabobo el 24 de junio de 1821. fue comandante de la Tercera División patriota y murió en pleno combate. Simón Bolívar en su parte oficial de la batalla dice lo siguiente: "Igual dolor sufre la República por la muerte del intrepidísimo coronel Plaza que lleno de un entusiasmo sin ejemplo se precipitó sobre un batallón enemigo a rendirlo. El coronel Plaza es acreedor de las lágrimas de Colombia y a que el Congreso le conceda los honores de un heroísmo eminente".
El liceo Ambrosio Plaza (como comúnmente se le llama) inició sus actividades en el año escolar 1970-1971 siendo su primer director el profesor Pedro Rodríguez, a quien sucedió el profesor Félix H. Lugo. El nombre original del plantel fue "Escuela Industrial Ambrosio Plaza", que funcionó en la antigua residencia de solteros del IVP (Instituto Venezolano de Petroquímica). Las primeras reuniones preparatorias y administrativas se realizaron en la sede de Fundamorón, ubicada en el sector Banco Obrero. En el primer año de labores pertenecían al personal docente los siguientes educadores: Lida Bello Quintero (Castellano), Félix Erasmo Guzmán (Matemática), Fanny Mercado M. (Biología-FSMC), Dalian Dao (Geografía General-Inglés), Manuel Barco Méndez (Educación Física).
Para el segundo año de funciones (1971-72) es designado director Lie. Juan R. Calderón y se agregan al personal Jesús Lizardo Cárdenas (Matemática), José Tariba Medinaj (Educación Artística), Francisco "Chico" Arias (Educación Física), Cecilia Villarreal (Comercio), Tulio López (Dibujo), Consuelo de Veliz (Artes Plásticas).
En el tercer año (1972-73) el director fue el Lic. Félix E. Guzmán y se incorporan como docentes María Elena García (Castellano), José Chouno Lugo (Matemática), José Misael Atacho (Historia), Haidee Bruguera y Felipe Rabán (Educación Física).
Posteriormente el liceo se muda para la avenida principal de Banco Obrero y pasa a llamarse Ciclo Combinado "Ambrosio Plaza". No obstante, los primeros estudiantes que comenzaron sus estudios en esta institución tuvieron que graduarse de bachilleres en Puerto Cabello puesto que aún no se había creado el ciclo diversificado. La primera promoción de bachilleres propiamente egresada del Ambrosio fue en el año de 1976 siendo el director el Lie. Juan Alberto Muñoz; la promoción tuvo por nombre "Ramón Escobar Salom". Entre los profesores de entonces tenemos a Neida García, Alberto Timaure, Manuel Herrera, José Clemente, Guillermo López, Estefano Perkak, Felipe Rabán y José Tariba.
Veamos los primero bachilleres moronenses: Dr. Javier Borges (exdirector del IVSS), Prof. Carlos de Sousa, María Iturburú Veroes (maestra Loly), Pedro Maestre (primer presidente del centro de estudiantes), María Moreno Bello (educadora), Lie. Orlando Talavera, Dr. Oswaldo Salazar, Gil Josué Borges (El Bachaco), Héctor Olivo, Dr. Eliécer Acosta (Taño), Renza Lenarducci, Lesbia Sánchez, Dr. Reinaldo Cordones, Justo Reyes, las hermanas González Clavijo, el Quemao Talavera, Xiomara Campoy, Gerardo Blanco y otros.
Desde hace 19 años la U.E. Ambrosio Plaza se encuentra el la calle Comercio de Morón (15 de noviembre de 1979) en una edificación moderna para la época pero que ya luce colapsada para la gran cantidad de alumnos que alberga, acusa deterioro físico pese a que el año pasado la Alcaldía, Fundacomún y la Gobernación contribuyeron a remozar sus interiores y exteriores. Ojalá pudiéramos lograr que nuestros estudiantes tomaran conciencia y cuidaran sus pupitres, las áreas verdes, el alumbrado y no rayar las paredes con frases de mal gusto.
Allí pasamos parte de nuestro tiempo entre bullicios de alumnos, camaradería de colegas y enseñanza de la historia. Hoy su directora es la Lic. Nuda Mendoza de Pérez (Magíster en Educación), primera mujer en este cargo, su dedicación y serenidad mantienen a la institución como una luz que alumbra porvenires.
JUEVES 30 DE OCTUBRE DE 2008
Los Campos Deportivos en Morón
Los estadios propiamente dicho como se conocen hoy en día (con tribuna, cerca perimetral, dogaut etc) no existieron en Morón sino hasta bien entrada la década de los años setenta, haciendo la salvedad del estadio de Softbol ubicado en Las Colinas de Mara cercano al grupo escolar Morón (primera escuela completa de la localidad) que era propiedad de la industria petroquímica y que estuvo bajo la dirección de Goyito Colina – Jefe de Deporte de esa empresa – y como obrero de mantenimiento el Sr. Manzano.
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Los demás espacios para la práctica del béisbol, ya que el softbol sólo lo jugaban los trabajadores de la petroquímica, eran campos deportivos que cuando mucho tenían un basketstop el resto eran espacios abiertos al aire libre. Lo mismo sucedía con el fútbol que bastaba que el campo tuviese las dos arquerías, por cierto este deporte tomó impulso cuando llegaron a Morón algunos extranjeros sobre todo de origen europeos (italianos, españoles) y colombianos. Es de suponer que el béisbol se practicó en Morón primero que el fútbol.
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De los campos deportivos que recuerdo está como pionero el que hoy se llama Jesús Uribe, sólo tenía un basketstop y las dos arquerías, lo demás era monte, los fanáticos se acomodaban donde pudieran. Era zona inundable, sólo podía jugarse allí en el periodo no lluvioso. Este campo fue escenario de las hazañas del difunto Chuma o Jesús Uribe, quien es el epónimo del estadio; sus batazos eran tan largos que llegaban hasta el techo del bar el Pavo real que después se llamó el Sursan.
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Otros peloteros que se destacaron en este campo fueron Roberto Montero, Germán Rivero, Josefín Rodríguez, Calache, El Mono, Armindo Añez y paremos de contar, no hay espacio para todos. En el fútbol sobresalieron Amaya, Gonzalo Cruz “Carne Mechadaâ€, los hermanos Pirona, Néstor Piñero, Elio Rodríguez, Vicente Iturburú, Juan Páez y sobre todo como directivo la vaquita Urbaez quien fue mal pelotero pero siempre ha sido un fiel vigilante y preocupado cuidador del estadio Jesús Uribe.
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Otro campo deportivo se ubicaba en Palma Sola y era propiedad de la Volkswagen, también tenía basketstop y las dos arquerías, y una frondosa mata de jabillo donde se cobijaban del sol los espectadores. Allí jugaban categoría A y doble A los equipos de Corporación Miranda, Volkswagen, Taller Rey, Trapiche Star y otros equipos de Puerto Cabello y de los estados cercanos. La fiebre por jugar hacía que los jugadores camináramos 5 kilómetros para llegar al campo (no había transporte) para luego regresar exhaustos y con ¡hambre. Imagínese ud.! ¿Quién hace eso en la actualidad?
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En donde se encuentra la Urb. Fundamorón estaba el campo deportivo del Platanero o el estadio de Santa Rita como le decían. Tenía este campo un precario basketstop y detrás una mata de mango donde la gente se ocultaba para evitar un pelotazo. Los jonrones caían en la bodega y casas que estaban en la redoma. Allí pulió la banca bastante mi compadre Rubén Mago y Douglas Reyes bajo la dirección del amigo Félix Sánchez. El Platanero también era manager de un equipo, creo que era de los caribes de Santa Ana.
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El Trapiche era el campo preferido por Héctor Ideoven y del Coyote Félix el Americano, allí no había ni basketstop pero se formaban unas buenas caimaneras, mi amigo Ãngel Lugo formó entonces el trabuco Trapiche Star, equipo que estaba a la altura de un doble A, y donde este servidor era el short stop regular ¡una guará! Hoy este sitio es una laguna permanente, lástima que se hayan perdido en el olvido las glorias de este terreno.
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En la laguna de “La Pancha†también jugamos béisbol en época de sequía. Allí se hizo famoso troncoronero porque a pesar de los troncones y los altibajos del terreno no pelaba un roletazo. También el Ing. Rafael Seco hizo una hazaña que después le contaré. Se destacaron en este campo Noño y sus hermanos Esteban y Lourdes Alvarado, los hermanos Argenis y Alcides bocanegra. Estos mismos cuates junto a otros peloteros jugaban en un peladero que estaba a las orillas del río Morón en la Charneca patrocinado por Jhony Bárcenas. Se acabó el espacio, volveremos sobre estos cuentos en la próxima crónica.
JUEVES 30 DE OCTUBRE DE 2008 Los Campos Deportivos en Morón
Los estadios propiamente dicho como se conocen hoy en día (con tribuna, cerca perimetral, dogaut etc) no existieron en Morón sino hasta bien entrada la década de los años setenta, haciendo la salvedad del estadio de Softbol ubicado en Las Colinas de Mara cercano al grupo escolar Morón (primera escuela completa de la localidad) que era propiedad de la industria petroquímica y que estuvo bajo la dirección de Goyito Colina – Jefe de Deporte de esa empresa – y como obrero de mantenimiento el Sr. Manzano.
Los demás espacios para la práctica del béisbol, ya que el softbol sólo lo jugaban los trabajadores de la petroquímica, eran campos deportivos que cuando mucho tenían un basketstop el resto eran espacios abiertos al aire libre. Lo mismo sucedía con el fútbol que bastaba que el campo tuviese las dos arquerías, por cierto este deporte tomó impulso cuando llegaron a Morón algunos extranjeros sobre todo de origen europeos (italianos, españoles) y colombianos. Es de suponer que el béisbol se practicó en Morón primero que el fútbol.
De los campos deportivos que recuerdo está como pionero el que hoy se llama Jesús Uribe, sólo tenía un basketstop y las dos arquerías, lo demás era monte, los fanáticos se acomodaban donde pudieran. Era zona inundable, sólo podía jugarse allí en el periodo no lluvioso. Este campo fue escenario de las hazañas del difunto Chuma o Jesús Uribe, quien es el epónimo del estadio; sus batazos eran tan largos que llegaban hasta el techo del bar el Pavo real que después se llamó el Sursan.
Otros peloteros que se destacaron en este campo fueron Roberto Montero, Germán Rivero, Josefín Rodríguez, Calache, El Mono, Armindo Añez y paremos de contar, no hay espacio para todos. En el fútbol sobresalieron Amaya, Gonzalo Cruz “Carne Mechadaâ€, los hermanos Pirona, Néstor Piñero, Elio Rodríguez, Vicente Iturburú, Juan Páez y sobre todo como directivo la vaquita Urbaez quien fue mal pelotero pero siempre ha sido un fiel vigilante y preocupado cuidador del estadio Jesús Uribe.
Otro campo deportivo se ubicaba en Palma Sola y era propiedad de la Volkswagen, también tenía basketstop y las dos arquerías, y una frondosa mata de jabillo donde se cobijaban del sol los espectadores. Allí jugaban categoría A y doble A los equipos de Corporación Miranda, Volkswagen, Taller Rey, Trapiche Star y otros equipos de Puerto Cabello y de los estados cercanos. La fiebre por jugar hacía que los jugadores camináramos 5 kilómetros para llegar al campo (no había transporte) para luego regresar exhaustos y con ¡hambre. Imagínese ud.! ¿Quién hace eso en la actualidad?
En donde se encuentra la Urb. Fundamorón estaba el campo deportivo del Platanero o el estadio de Santa Rita como le decían. Tenía este campo un precario basketstop y detrás una mata de mango donde la gente se ocultaba para evitar un pelotazo. Los jonrones caían en la bodega y casas que estaban en la redoma. Allí pulió la banca bastante mi compadre Rubén Mago y Douglas Reyes bajo la dirección del amigo Félix Sánchez. El Platanero también era manager de un equipo, creo que era de los caribes de Santa Ana.
El Trapiche era el campo preferido por Héctor Ideoven y del Coyote Félix el Americano, allí no había ni basketstop pero se formaban unas buenas caimaneras, mi amigo Ãngel Lugo formó entonces el trabuco Trapiche Star, equipo que estaba a la altura de un doble A, y donde este servidor era el short stop regular ¡una guará! Hoy este sitio es una laguna permanente, lástima que se hayan perdido en el olvido las glorias de este terreno.
En la laguna de “La Pancha†también jugamos béisbol en época de sequía. Allí se hizo famoso troncoronero porque a pesar de los troncones y los altibajos del terreno no pelaba un roletazo. También el Ing. Rafael Seco hizo una hazaña que después le contaré. Se destacaron en este campo Noño y sus hermanos Esteban y Lourdes Alvarado, los hermanos Argenis y Alcides bocanegra. Estos mismos cuates junto a otros peloteros jugaban en un peladero que estaba a las orillas del río Morón en la Charneca patrocinado por Jhony Bárcenas. Se acabó el espacio, volveremos sobre estos cuentos en la próxima crónica.
55 años de Caribeña, una radio que nació con la democracia
En los albores del año 1959, un 30 de enero, un grupo de venezolanos residenciados en Caracas: Miguel Hernández Carabaño, Antonieta Bessom de Hernández Carabaño y en Maracay: Manuel María Carabaño Pérez y Josefina Hurtado de Carabaño Pérez, con un capital de 500.000 Bs.
protocolizan ante Registro Mercantil de Puerto Cabello una empresa radiodifusora denominada "Radio Morón Compañía Anónima".
Los matrimonios Hernández Carabaño y Carabaño Pérez poseían la mayoría de las acciones, el 85%, es decir, 425 de un total de 500 acciones, a razón de 1.000 Bs. por acciones. Otros socios minoritarios eran María Sánchez con 20 acciones, Rafael A. Carabaño 10, Dr. Héctor Hernández Carabaño 10 (ex ministro), José Rafael Hernández 5, Dr. Manuel F. Rondón 5, Fernando Carabaño 5, Dr. Gustavo Hernández 5, Emilio Carabaño 5, Dr. Juan Yánez 5 y Luis Zuloaga 5.
La primera junta directiva de Radio Morón quedó conformada así: Presidente Dr. J.J. González Gorrondona, Director Gerente Manuel M. Carabaño Pérez, 2do. Director Manuel Hernández Carabaño, como suplentes estaban Fernando Carabaño, Dr. Gustavo Hernández y Miguel Ramón Hernández, Comisario Dr. Eugenio de Bellarde Pietri, suplente Luis Bessom.
Para 1958, Morón era un poblado que empezaba a despuntar como un importante emporio industrial; no obstante, carecía de mano de obra calificada en el campo de la construcción de cierta calidad, es así como este vacío de trabajadores nativos con estas condiciones es llenado por los inmigrantes españoles e italianos que para esa época eran numerosos, de tal manera que la planta física construida en la carretera Panamericana para el funcionamiento de Radio Morón, así como la caseta para la planta transmisora ubicada al norte de la ciudad, en la ribera del río Morón, ambas construcciones en terrenos de propiedad del Instituto Venezolano de Petroquímica (IVP) fueron realizadas por personeros italianos de nombre Giovanni Pizzo (Maestro de Obra), Giuseppe Pizzo y el venezolano Aurelio Meléndez Guerra, ambos albañiles y quienes habían efectuado los trabajos durante los meses de noviembre y diciembre de 1958.
El año de 1959 cuando salió al aire Radio Morón, también se inicia en el país la etapa de la democracia representativa, cuyo primer gobierno, presidido por Rómulo Betancourt, permitía posibilidades de nuevas manifestaciones cívicas y culturales dejando atrás una década de oscurantismo y represión; es así como esta Radio nace dentro del torrente de corrientes de expresiones renovadoras y creadoras de la radiodifusión venezolana.
No disponemos ahora de la fuente para conocer quiénes fueron sus primeros trabajadores tanto locutores como operadores, obreros, técnicos, etc., si lo saben ustedes háganmelo llegar, porque se trata de los primeros moradores de nuestro terruño que se dedicaron a este oficio, es decir, los pioneros de los que hacen radio, como se dice coloquialmente, y eso debe ser muy importante para todos nosotros.
Discurso de incorporación a la Academia de Historia
He considerado pertinente tratar un tema relativamente reciente de nuestra historia contemporánea para mi incorporación como miembro correspondiente a esta prestigiosa academia. Los temas de la paz no interesan a la historia parodiando a un ilustre historiador venezolano. Pero el paludismo no es un yema de la paz, es un tema de la guerra, sólo que esta guerra no se libra entre el mismo genero sino entre el hombre y una plaga, y los protagonistas no son militares sino civiles.
Esta batalla estuvo a punto de perderla el ejercito del hombre, e incluso sus bajas fueron incalculables; media Venezuela estaba arrasada por los autores de la malaria, en nuestro Estado Carabobo la situación no era diferente, las muerte sembraba la desesperanza y la tristeza, sin embargo, en un pueblucho, en un apartado rinconcito de este estado se oyeron los primeros disparos químicos que hirieron de muerte a la numerosa legión de diminutos y poderosos enemigos. Sí, honorables académicos se pagó un precio muy alto en las vidas de tantos venezolanos hasta llegar a la victoria final.
Esta victoria final se inició en Morón – pueblo que me honra con ser su cronista - “cuando se disparó la primera descarga contra el general paludismo y su ejercito de puñales amarrillos†parafraseando a nuestro amigo, el poeta José Joaquín Burgos.
Oigamos entonces una breve reseña sobre esta batalla no convencional.
MORON Y EL ENCUENTRO CON EL PALUDISMO
La malaria era una afección esparcida por las tierras bajas de todo el territorio nacional. Desde los llanos de Barinas y Apure hasta el Delta Amacuro, en bocas del Orinoco; desde San Félix de Guayana hasta los Valles de la Cordillera de la Costa, desde la Hoya del Lago de Maracaibo hasta Aragua de Maturín. Eran 600.000 kilómetros cuadrados de zona contaminada de los 914.000 del territorio venezolano. Habían pueblos y ciudades que eran emblemáticos de la Venezuela con malaria como Ortiz, Parapara, el Distrito de Obispos en Barinas ¿Por qué se escogió Morón para el inicio de la lucha antimalárica?
Se podrá afirmar que fue determinante para la selección de Morón durante la fase inicial de la lucha antimalárica la opinión favorable del doctor Enrique Tejera, entonces presidente del Estado Carabobo. Se indicará que la propuesta del doctor Tejera fue respetada por el nuevo gobierno y especialmente por el nuevo presidente del Estado Carabobo, doctor Manuel García, hecho que también es vinculante, pero ¿acaso no estaba todo el estado Carabobo padeciendo, desde principio del siglo XX, la penosa ruina del paludismo?
El doctor Fabián de Jesús Díaz, en su obra “Vida e Historia de la Medicina en la Provincia†(1.966), expresa lo siguiente:
La morbilidad de la zona era comandada por el paludismo, cuyas exacerbaciones anuales solían concluir con la entrada y salida de las lluvias. La insalubridad de la mayoría de los barrios de la ciudad era producto de las aguas estancadas, de la ausencia total de obras de drenaje, pavimentación y colección de aguas fluviales. La acción providente del estado se reducía, casi sistemáticamente, la distribución de sellos y papeletas de quinina.
El arraigo del mal en el territorio carabobeño era tan evidente que en 1.909, el inspector general de higiene pública señala en un informe que “El Paludismo continua produciendo estragos en nuestra población rural†(ibidem). La malaria en Carabobo era la primera causa de muerte, allí estaba la población más afectada según reporta el doctor Díaz, Ahora en su obra Luís Pérez Carreño (1.966):
Se encontraba mayoritariamente en los sectores del sur de Valencia, había una prevalencia de atacados hacia el sur de la ciudad, en los Municipios de Santa Rosa y Candelaria, donde predominaba la maleza, las aguas sin corriente, la vivienda insana, y la insalubridad ambiental. Los mismos factores, así como una igual y hasta mayor incidencia, regía para las parroquias y vecindarios foráneos: Tocuyito, Los Guayos, Flor Amarillo, La Loma, etc.
La propagación de la malaria llegó a producir un estado mental de preocupación permanente extendida en la opinión general de la población, e incluso en los facultativos, que pasaron a diagnosticar como paludismo cualquier otra enfermedad que presentara síntomas parecidos, y no hacerlo era ir contra el sentido común. El paludismo se encontraba larvado o supuestamente estaba latente, o indirectamente vinculado a otras afecciones. El doctor Pérez Carreño manifestó en una oportunidad que:
“El primer día de la pirexia, entre nosotros –lo de rigor, lo práctico- es referir a la malaria el desequilibrio orgánico y desde luego surge la indicación de la quinina; por que pensar en cualquier otra dolencia es siempre aventurado y en muchos casos es peligroso†(ibidem).
Esta es una de las razones por las cuales las estadísticas de la mortalidad por causa del paludismo es aproximada o imprecisa porque muchas muertes que fueron ocasionadas por otras enfermedades se le atribuían a la malaria y como la elaboración de las actas de defunciones eran potestad de los jefes civiles muchas veces los juicios podían haber sido equivocados:
El paludismo hasta marzo de 1.936 era diagnosticado por el jefe civil u otra persona representativa del poder civil. Pocas veces llegaba el diagnostico médico. Y ya sabemos que para personas no profesionales y de no regular cultura, el paludismo representaba un síndrome anémico cualquiera, sea anquilostomatico o de hambre simplemente (Bengoa y Lecanda, 1.980,169).
Y continúa Bengoa y Lecanda con el tema:
Es curioso observar en el medio rural el porcentaje tan enorme de diagnósticos profanos que hacen de mortalidad por paludismo y tisis. Todo enfermo anímico y raquítico (muchas veces de hambre) es diagnosticado de una de esas dos enfermedades. Por todo ello, a partir de marzo de 1.936, en que ya los diagnósticos eran mayormente de responsabilidad médica bajó tanto la mortalidad por paludismo (ibidem).
No es del todo cierto que a partir de 1.936 sean los médicos o, en el caso del paludismo sea la División de Malariología los que certifiquen las causas de la mortalidad; sobre todo en los pueblos del interior de la república continuaron los jefes civiles haciendo los diagnósticos hasta bien entrado el siglo XX, pudiéndose afirmar que estos siguieron en su labor de diagnósticos sobre todo en los sectores rurales, y sí la mortalidad de los registros de la División de Malariología (1.936), como apunta Bengoa y Lecanda, entonces los resultados no son imputables a diagnósticos errados sino a la verdadera acción emprendida por los erradicadores de la malaria.
El espacio geográfico de Puerto Cabello fue históricamente muy afamado por sus infecciones palúdicas. El General Rafael Urdaneta en 1.813 y el General Páez en 1.822, se quejaban por las menguas de sus ejércitos a consecuencia de las “pestes de calenturas endémicas†o “fiebres malignasâ€.
LA ENFERMEDAD DE LA COSTA
Al oeste de la ciudad de Puerto Cabello se encuentra el pueblo de Morón. Codazzi, en la segunda mitad del siglo XIX refiere que “tan sólo cerca de la costa se encuentra un temple malsano, en las montañas que bañan el Morón, el Alpargatón y el Urama hasta el Yaracuy†(1.960, 393). El sector de Morón ya era reconocido y no precisamente por buenas referencias, el paludismo era el atributo de la costa: “en los suburbios de Puerto Cabello se practica un poblamiento basado en la extracción de sal. Las principales salinas se extienden al oeste de la ciudad. Son áreas malsanas y los salineros están agobiados por el paludismo denominado en esta comarca enfermedad de la costa†(Cunill Grau, 1.987,348). De tal manera que también en la zona de Morón el paludismo era “histórico†ya que tenía una vieja tradición en el área desde tiempos desconocidos favorecido por las condiciones ambientales de clima y topografía. En Morón convergieron una serie de factores como el que explica el cronista Marín: “en cuanto a Morón, el caso es explicable, tierras bajas, situadas casi al nivel del mar, con aguas estancadas por todas partes, era un lugar propicio para la proliferación de los zancudos transmisores del paludismo. El mal se iba intensificando en forma implacable. No había manera de evitarlo†(1.971,25)
Es pertinente continuar con las palabras casi dramáticas del cronista Marín, pero que en realidad pintaban un cuadro de desesperación y angustia:
Se había roto el equilibrio ecológico: el número de sus defunciones era superior al de sus nacimientos. La muerte estaba en acecho por todas partes. Su población disminuía de una manera vertiginosa. Para 1.945, esta se había reducido a 800 habitantes, y no se piense que eran habitantes alegres, contentos de vivir, optimistas del futuro. Nada de eso. Veían un futuro cada vez más tenebroso, algunos de ellos preferían emigrar a otros lugares aún cuando para esto tuvieran que romper los nexos sentimentales que los ligaban al pequeño rincón geográfico donde habían vivido siempre. En esto no hay exageración alguna. El cuadro era sobrio. La funesta y trágica endemia de la malaria se había apoderado de toda la zona. Decir paludismo. Era tanto como decir desolación y muerte (Ibidem).
Las aseveraciones de Marín son muy respetables, pero es importante analizar algunas apreciaciones de la cita del cronista Marín en la búsqueda de mayor objetividad.
El cenco oficial de 1.941, anterior a la aplicación del DDT en Morón, denota un decrecimiento de su población. De 1.933 habitantes (censo de 1.936) la población se redujo a 1.795, es decir perdió 138 habitantes (7,13%) en cinco años. Se diría que el porcentaje es insignificante sino fuera porque la población en general aumentó en ese quinquenio; en el país se incrementó en 486.424 venezolanos, en Carabobo en 19.315 personas. En todos los distritos del Estado Carabobo creció, excepto en Puerto Cabello, donde decreció y específicamente en Morón ¿Cuál fue la causa de la baja de la población Móronense? Probablemente debido a las muertes por malaria y a las consecuentes emigraciones.
Los libros de defunciones de Morón fueron consultados en la prefectura de la localidad para verificar el número de Muertes, la edad de los difuntos y la causa de la muerte. En relación a los registros de las causas de las muertes en realidad no están avalados por profesionales de la medicina y se ha tomado el criterio que aquellas muertes reseñadas como “fiebreâ€, “fiebre cerebralâ€, “fiebre biliosaâ€, etc. Se han incluido como decesos palúdicos por corresponderse estas descripciones con los síntomas más aparentes de la malaria, aunque ello puede inducir al error debido a que otras enfermedades también pueden presentar esta pirexia.
En el quinquenio, (1.936-1.941) el número de defunciones en Morón (355) supera al de nacimientos (335) y del total de ellas el 45 por ciento (161) murieron de paludismo, es decir, de cada dos personas uno moría por ese mal. La curva de las defunciones se cruza con la de nacimientos en 1.940, sigue en alza en 1.941 para colocarse por debajo de los nacimientos en 1.942 y 1.943, vuelve a ascender en 1.944 superando de nuevo las defunciones a los nacimientos. En 1.940 ocurrió la diferencia más sustancial a favor de la mortalidad (91 a 41), en el mismo año las muertes por paludismo (48) es superior al total de nacimientos (41).
Otro elemento que hay que considerar es que en Morón como área endémica, los decesos por paludismo recaen fundamentalmente sobre los individuos con menor capacidad de memoria inmunológica, es decir en aquellas que no han tenido tiempo de adquirirla, en este caso en los infantes. En el segmento 1.936-1945 la mortalidad en los menores de diez años es sumamente alta, la mitad de los difuntos son niño. Proporcionalmente, en el decenio 1.940-1.950, el 53,5 por ciento del total de las personas murieron antes de los diez años, con una mayor suma en los menores de tres años de edad. Fallecían un promedio de treinta y dos niños anuales. De esa alta mortalidad infantil murieron de paludismo en el lapso, 1.936-1.941, el 49,76 por ciento del total general de las defunciones por causa de la malaria el 61,27 por ciento eran niños menores de 10 años.
Una cantidad importante de personas abandonaron el lugar por temor a contraer la enfermedad o fueron tras la búsqueda de mejorar sus condiciones materiales de vida, aquí dejaron el terruño que no les ofrecía perspectivas de progreso por el abatimiento económico de la zona, aunque ello significara romper con los vínculos afectivos como bien lo dijo el cronista Marín, resulta ilustrativo una anécdota del poeta Gottberg:
Otro peón contaba la experiencia de un ganadero de Guarico que regresaba para el hato El Punzón, después de un tiempo en Caracas. Llegado a una que fuere una población floreciente, quizás Ortiz, ya en el atardecer de una pesada jornada de viaje, halló el pueblo desierto. Solo encontró un anciano en el quicio de una puerta. Cuando el viajero le preguntó que había sucedido en el pueblo, el otro, sacando fuerza de la tristeza le respondió: la gente se fue huyéndole al paludismo y los que se quedaron por que se murieron - y que hace usted allí.- esperando la muerte. Contestó, fatalista el vecino (1.987,32)
No puede estar alegre alguien que este esperando la muerte ni otros cuyo medio social sea la desolación y la tragedia. Los 1.975 habitantes que tenía Morón en 1.941, según el censo oficial, se redujeron a 800, datos del cronista Marín. Para el año de 1.945, fecha del rociamiento del DDT, la población bajó a 311 de acuerdo a las palabras de Berti (1.997) “su población 311 habitantes enflaquecidos por la fiebre en 80 ranchos desvencijadosâ€, no es posible tener una cifra oficial de los habitantes de Morón para 1.945, pues es sabido que después del censo de 1.941, se realizó el de 1.950, cinco años después del rociamiento. Sin embargo, es seguro que la población siguió descendiendo en el periodo de 1.942-1.945, aunque las cuotas de natalidad y mortalidad del sector, no ofrecen una diferencia holgada y es solo en 1.944 cuando las defunciones exceden los nacimientos en un número de 18 personas. Para llegar a las sumas poblacionales que aportan Marín (800) y Berti (311) hubo que producirse una emigración en masa de mórenses hacia otros lugares.
Lamentablemente los libros de defunciones consultados en la prefectura de Morón, no contienen los motivos de las muertes de los fallecidos entre 1.942 y 1.946, porque allí se hubiese podido conocer el grado de incidencia malárica en esos cuatro años. Al no tener valores específicos de ese periodo se deben tomar forzosamente los informes disponibles. El paludismo ha debido ser en Morón tan grave en los años que preceden la utilización del insecticida, puesto que de lo contrario no se hubiese seleccionado este pueblo a nivel nacional existiendo otras localidades dramáticamente afectadas por el mal. Es por ello que se debe buscar el alcance y las características de la enfermedad; Berti, en cuanto a Morón señala:
Se criaban los zancudos vectores más peligrosos de Venezuela… existían las tres especies de parásitos causantes de la malaria: maligna o “económicaâ€, benigna y cuartana; bazos grandes con índices esplénicos del 99%. De cada mil personas morían 49 por años… (había) una escuela con 70 niños desnutridos y enfermos (1.997, 48).
Morón compuesto por ranchos de paja y bahareque rodeados de estanques de agua y lagunas por todas partes y un medio social miserable constituía un foco formidable para la proliferación de los zancudos transmisores, convirtiendo así el poblado en un núcleo de endemia palúdica. La localidad Móronense estaba casi al borde del colapso en el primer lustro de la década de los cuarenta, la muerte rondaba en los caminos y en las casas dispersas sus moradores acusaban el martirio de este mal.
De manera pues que había que empezar por Morón la campaña dedetizadora que pondría fin al paludismo en Venezuela.
La organización del evento programado para el día dos de diciembre estuvo a cargo del Ingeniero Gerardo González, jefe del servicio de fomento anti-malarico dependencia de la sección de ingeniería antimalarica de la división de malariología.
La cuadrilla número uno era la encargada de ejecutar el primer rociamiento en un rancho del pueblo de Morón. Esta cuadrilla era comandada por Levi Borges, el primer guarda jefe, y José Manuel Contreras, el guarda – operador; además formaban parte de esta cuadrilla los rociadores Francisco Solórzano, Valentín Gutiérrez, Juan García y Francisco Gutiérrez.
Ese dos de diciembre era día domingo, era un día de feria para Venezuela. Porque cuando “Levi Borges : Guarda jefe de la primera cuadrilla de dedetizadores, llamó a la puerta de un rancho de bahareque y techo de palmas, en el Municipio Moró, estaba comenzando para Venezuela una nueva etapa de profundas transformaciones†(Gottberg, 1.987, 56).
El primer rancho rociado con DDT por la cuadrilla número uno era de Melecio Castillo y María Pacheco, para ello se utilizó el DDT de grado técnico al 100 por ciento y polvo humedecido al 50 por ciento. El rociamiento debía ser completo y muy cuidadoso, lo suficientemente rociada la vivienda con el insecticida para que la acción residual durara por el tiempo previsto; debían hacerse nuevos rociamientos cada tres meses.
Estuvieron presentes en este hito de la historia contemporánea de Venezuela, aparte de los ya nombrados, las siguientes personalidades: El doctor Arnoldo Gabaldón, el Ingeniero Arturo Luís Berti, el doctor Manuel García, presidente del Estado Carabobo, Ricardo Montilla, presidente del estado Guarico, el doctor Manuel Salvador Barreto, malariólogo de Puerto Cabello, el doctor Lacenio Guerrero, medico jefe de la zona II de Malariología del estado Carabobo, el Ingeniero Rafael Sardi y el doctor Antonio Gómez Marcano de la sección de actividades médicas.
En el lugar donde se encontraba el rancho desvencijado rociado con DDT se construyó unas décadas después. – Inaugurado el dos de diciembre de 1.955 – un obelisco con un redondel de piedra donde yace al pie del mismo en una cama también de piedra, un Anópheles muerto construido en metal. Este monumento fue construido por iniciativa del Club de Leones de Valencia.
Desde el primer rociamiento en Morón “se pasó a 55 cuadrillas en 1.948 y a 96 en 1.952, efectuando un considerable número de rociamientos intradomiciliario; en efecto, durante el periodo de 1.945 – 1.994 fueron realizados un total de 24.121 rociamientos†(Guerrero y Borges, 1.995, 11).
La acción de los deditazadores se extendió de Carabobo al Estado Aragua, de allí pasó a otras zonas de fuerte incidencia palúdica como las tierras regadas por el Río Orinoco. En 1.947 el rociamiento se llevó a cabo en el extenso territorio comprendido entre Puerto Ayacucho y la desembocadura del Orinoco en el actual Estado Delta Amacuro.
SEÑORES
MUCHAS GRACIAS…………….
BIBLIOGRAFIA
Bengoa y Lecanda, J. M. (1.980). MEDICINA SOCIAL EN EL MEDIO RURAL VENEZOLANO. (Reedición de la versión original de 1.940) Valencia. Universidad de Carabobo. Facultad de Ciencias de la Salud.
Berti, L. A. (1.997). ARNOLDO GABALDON. Caracas. Ediciones del Congreso de la República, Imprenta Nacional.
Codazzi, A. (1.960). OBRAS ESCOGIDAS. Caracas. Ediciones del Ministerio de Educación. Biblioteca Venezolana de Cultura. Dirección de Cultura y Bellas artes.
Cunill Grau, P. (1.987). GEOGRAFIA DEL POBLAMIENTO VENEZOLANO EN EL SIGLO XIX. Caracas. Ediciones de la Presidencia de la República.
Díaz, F. (1.966). Dr. LUIS PEREZ CARREÑO. (1.866 – 1.966). Valencia. Publicaciones del Concejo Municipal de Valencia. Talleres gráficos de París en América, S. A.
________ (1.966) VIDA E HISTORIA DE LA MEDICINA EN LA PROVINCIA. Ediciones del Ejecutivo del Estado Carabobo.
Gottberg, C. (1.987). IMAGEN Y HUELLA DE ARNOLDO GABALDON. Caracas. Editorial INTERFUNDACIONES.
Guerrero, L. y Borges. (1.998). ARNOLDO GABALDON, UN PROCER CIVIL. Maracay. Editorial El Aragüeño.
Marín, A. (1.971). MORON AVE FENIX DE CARABOBO. Valencia. Ediciones de la PETROQUIMICA.
O. C. E. I. CENSO GENE
A 60 años de la erradicación del paludismo
Era día domingo y día Panamericano de la Salud; aquel 2 de diciembre de 1.945. El Pueblo depauperado y triste, se preparaba para un ensayo científico que cambiaría el rumbo de la historia en materia de salud para Venezuela. Y era que la plaga del Paludismo azotaba inclementemente a los pueblos de Venezuela llenándolos de tragedia y de ruinas; el daño era tal que cada Dos horas moría un venezolano a causa del Paludismo.
En lo que respecta a Morón, los números son deprimente: “Su población disminuía de una manera vertiginosa. Para 1.945, ésta se había reducido a 800 habitantes, y no se piense que eran habitantes alegres, contentos de vivir, optimistas del futuro. Nada de eso, veían un porvenir cada vez más tenebroso†(Marín, A, 1971,25). El número de defunciones superaba al de nacimiento por ejemplo, ene. Año de 1.940 se murieron Noventa y uno (91) Moronense y sólo nacieron cuarenta y uno (41). El equilibrio vital estaba roto.
Los vectores o trasmisores maláricos más temibles y peligrosos como los anópheles albímanos y darlingi eran los que reinaban y hacían desastre en el territorio Mórense. La labor destructora de estos insectos era constante puesto que Vivian y dormían en el mismo rancho de las potenciales victimas, eran poseedores y trasmisores del Plasmodium Falciparum que conducía rápida e inevitablemente a la muerte en pocos días, producía la fiebre llamada la “Económica†porque el enfermo se moría rápidamente ahorrando los gastos médicos, ¿Por qué fue Morón el pueblo escogido? Respondamos con las palabras de Gabaldón: “Porque Morón era fiel representante de la Venezuela con malaria. Aquí la enfermedad era altamente endémica, los índices esplénicos llegaban hasta 99% y jamás habían bajado del 70. los dos mas poderosos vectores del país, anópheles Darlingi y anaophelkes albimanus, presentes estaban en buen número y unidos sembraban la invalidez y la muerteâ€.
Para acabar con tan terribles enemigos fue necesario adquirir un químico (EL DDT) que había sido utilizado con fines bélicos y para sanear algunas islas del Pacifico, pero cuya efectividad como insecticida, aún no había sido comprobada de tal manera que fue en el pueblo de Morón que se hizo la primera prueba y que afortunadamente dio resultado positivos y comenzó así el principio del fin del Paludismo en Venezuela.
La división de Malariología fue la encargada de planificar el primer rociamiento del DDT en Morón, para ello encargó al Ingeniero Gerardo González, Jefe del servicio de Fomento Anti-malarico para la organización del acto. La cuadrilla número uno ejecutó el rociamiento y estaba comandada por LEVI BORGES (El primer Guarda-Jefe) y José Manuel Contreras (guarda-operador), además formaban parte de ésta los rociadores FRANCISCO SOLORZANO, VALENTIN GUTIERREZ, JUAN GARCÃA Y FRANCISCO GUTIERREZ.
El primer rancho rociado con DDT en Morón, era propiedad de MELECIO CASTILLO Y MARIA PACHECO; para ello se utilizó el DDT grado técnico al 100% y Polvo humedecido al 50. Estuvieron presente las siguientes personalidades: EL DR. ARNOLDO GABALDON, EL ING. ARTURO LUIS BERTI, EL DR. MANUEL GARCIA, PRESIDENTE DEL ESTADO CARABOBO, RICARDO MONTILLA, PRESIDENTE DEL ESTADO GUARICO, EL DR. MANUEL SALVADOR BARRETO, MALARIOLOGO DE PUERTO CABELLO, EL DR. LACENIO GUERRERO, MÉDICO JEFE DE LA ZONA II DE MALARIOLOGIA DEL ESTADO CARABOBO, EL ING. RAFAEL SARDI Y EL DR. ANTONIO GÓMEZ MARCANO.
Para conmemorar tan magna fecha, el Club de Leones de Morón, dirigido por ACACIO HENRIQUEZ, HONEIDA VASQUEZ, LA FAMILIA COLINA, MIREYA SOTO y demás Miembro conjuntamente o mediante la aprobación de la Ilustre Cámara Municipal de Mora, han programado diversos actos, donde sobresale la Sesión Solemne a realizarse este Viernes Dos y donde estará como orador de Orden el Ilustre Historiador Dr. GUILLERMO MORON, quizás el mejor historiador venezolano viviente de la actualidad y expresidente de la Academia Nacional de la historia quien será Condecorado con la Orden General Juan José Mora, en su Primera Clase, también se Condecorará a uno de los sobreviviente de aquel 2 de diciembre el Sr. LEVIS BROYES, en su Segunda Clase y al Sr. GONZALO PALUMBO (Post Mortem) en su Tercera Clase.
Morón, se viste de gala para recibir a tan Ilustre visitantes. Queda todos invitados.
Discurso de incorporación a la Academia de Historia
He considerado pertinente tratar un tema relativamente reciente de nuestra historia contemporánea para mi incorporación como miembro correspondiente a esta prestigiosa academia. Los temas de la paz no interesan a la historia parodiando a un ilustre historiador venezolano. Pero el paludismo no es un yema de la paz, es un tema de la guerra, sólo que esta guerra no se libra entre el mismo genero sino entre el hombre y una plaga, y los protagonistas no son militares sino civiles.
Esta batalla estuvo a punto de perderla el ejercito del hombre, e incluso sus bajas fueron incalculables; media Venezuela estaba arrasada por los autores de la malaria, en nuestro Estado Carabobo la situación no era diferente, las muerte sembraba la desesperanza y la tristeza, sin embargo, en un pueblucho, en un apartado rinconcito de este estado se oyeron los primeros disparos químicos que hirieron de muerte a la numerosa legión de diminutos y poderosos enemigos. Sí, honorables académicos se pagó un precio muy alto en las vidas de tantos venezolanos hasta llegar a la victoria final.
Esta victoria final se inició en Morón – pueblo que me honra con ser su cronista - “cuando se disparó la primera descarga contra el general paludismo y su ejercito de puñales amarrillos†parafraseando a nuestro amigo, el poeta José Joaquín Burgos.
Oigamos entonces una breve reseña sobre esta batalla no convencional.
MORON Y EL ENCUENTRO CON EL PALUDISMO
La malaria era una afección esparcida por las tierras bajas de todo el territorio nacional. Desde los llanos de Barinas y Apure hasta el Delta Amacuro, en bocas del Orinoco; desde San Félix de Guayana hasta los Valles de la Cordillera de la Costa, desde la Hoya del Lago de Maracaibo hasta Aragua de Maturín. Eran 600.000 kilómetros cuadrados de zona contaminada de los 914.000 del territorio venezolano. Habían pueblos y ciudades que eran emblemáticos de la Venezuela con malaria como Ortiz, Parapara, el Distrito de Obispos en Barinas ¿Por qué se escogió Morón para el inicio de la lucha antimalárica?
Se podrá afirmar que fue determinante para la selección de Morón durante la fase inicial de la lucha antimalárica la opinión favorable del doctor Enrique Tejera, entonces presidente del Estado Carabobo. Se indicará que la propuesta del doctor Tejera fue respetada por el nuevo gobierno y especialmente por el nuevo presidente del Estado Carabobo, doctor Manuel García, hecho que también es vinculante, pero ¿acaso no estaba todo el estado Carabobo padeciendo, desde principio del siglo XX, la penosa ruina del paludismo?
El doctor Fabián de Jesús Díaz, en su obra “Vida e Historia de la Medicina en la Provincia†(1.966), expresa lo siguiente:
La morbilidad de la zona era comandada por el paludismo, cuyas exacerbaciones anuales solían concluir con la entrada y salida de las lluvias. La insalubridad de la mayoría de los barrios de la ciudad era producto de las aguas estancadas, de la ausencia total de obras de drenaje, pavimentación y colección de aguas fluviales. La acción providente del estado se reducía, casi sistemáticamente, la distribución de sellos y papeletas de quinina.
El arraigo del mal en el territorio carabobeño era tan evidente que en 1.909, el inspector general de higiene pública señala en un informe que “El Paludismo continua produciendo estragos en nuestra población rural†(ibidem). La malaria en Carabobo era la primera causa de muerte, allí estaba la población más afectada según reporta el doctor Díaz, Ahora en su obra Luís Pérez Carreño (1.966):
Se encontraba mayoritariamente en los sectores del sur de Valencia, había una prevalencia de atacados hacia el sur de la ciudad, en los Municipios de Santa Rosa y Candelaria, donde predominaba la maleza, las aguas sin corriente, la vivienda insana, y la insalubridad ambiental. Los mismos factores, así como una igual y hasta mayor incidencia, regía para las parroquias y vecindarios foráneos: Tocuyito, Los Guayos, Flor Amarillo, La Loma, etc.
La propagación de la malaria llegó a producir un estado mental de preocupación permanente extendida en la opinión general de la población, e incluso en los facultativos, que pasaron a diagnosticar como paludismo cualquier otra enfermedad que presentara síntomas parecidos, y no hacerlo era ir contra el sentido común. El paludismo se encontraba larvado o supuestamente estaba latente, o indirectamente vinculado a otras afecciones. El doctor Pérez Carreño manifestó en una oportunidad que:
“El primer día de la pirexia, entre nosotros –lo de rigor, lo práctico- es referir a la malaria el desequilibrio orgánico y desde luego surge la indicación de la quinina; por que pensar en cualquier otra dolencia es siempre aventurado y en muchos casos es peligroso†(ibidem).
Esta es una de las razones por las cuales las estadísticas de la mortalidad por causa del paludismo es aproximada o imprecisa porque muchas muertes que fueron ocasionadas por otras enfermedades se le atribuían a la malaria y como la elaboración de las actas de defunciones eran potestad de los jefes civiles muchas veces los juicios podían haber sido equivocados:
El paludismo hasta marzo de 1.936 era diagnosticado por el jefe civil u otra persona representativa del poder civil. Pocas veces llegaba el diagnostico médico. Y ya sabemos que para personas no profesionales y de no regular cultura, el paludismo representaba un síndrome anémico cualquiera, sea anquilostomatico o de hambre simplemente (Bengoa y Lecanda, 1.980,169).
Y continúa Bengoa y Lecanda con el tema:
Es curioso observar en el medio rural el porcentaje tan enorme de diagnósticos profanos que hacen de mortalidad por paludismo y tisis. Todo enfermo anímico y raquítico (muchas veces de hambre) es diagnosticado de una de esas dos enfermedades. Por todo ello, a partir de marzo de 1.936, en que ya los diagnósticos eran mayormente de responsabilidad médica bajó tanto la mortalidad por paludismo (ibidem).
No es del todo cierto que a partir de 1.936 sean los médicos o, en el caso del paludismo sea la División de Malariología los que certifiquen las causas de la mortalidad; sobre todo en los pueblos del interior de la república continuaron los jefes civiles haciendo los diagnósticos hasta bien entrado el siglo XX, pudiéndose afirmar que estos siguieron en su labor de diagnósticos sobre todo en los sectores rurales, y sí la mortalidad de los registros de la División de Malariología (1.936), como apunta Bengoa y Lecanda, entonces los resultados no son imputables a diagnósticos errados sino a la verdadera acción emprendida por los erradicadores de la malaria.
El espacio geográfico de Puerto Cabello fue históricamente muy afamado por sus infecciones palúdicas. El General Rafael Urdaneta en 1.813 y el General Páez en 1.822, se quejaban por las menguas de sus ejércitos a consecuencia de las “pestes de calenturas endémicas†o “fiebres malignasâ€.
LA ENFERMEDAD DE LA COSTA
Al oeste de la ciudad de Puerto Cabello se encuentra el pueblo de Morón. Codazzi, en la segunda mitad del siglo XIX refiere que “tan sólo cerca de la costa se encuentra un temple malsano, en las montañas que bañan el Morón, el Alpargatón y el Urama hasta el Yaracuy†(1.960, 393). El sector de Morón ya era reconocido y no precisamente por buenas referencias, el paludismo era el atributo de la costa: “en los suburbios de Puerto Cabello se practica un poblamiento basado en la extracción de sal. Las principales salinas se extienden al oeste de la ciudad. Son áreas malsanas y los salineros están agobiados por el paludismo denominado en esta comarca enfermedad de la costa†(Cunill Grau, 1.987,348). De tal manera que también en la zona de Morón el paludismo era “histórico†ya que tenía una vieja tradición en el área desde tiempos desconocidos favorecido por las condiciones ambientales de clima y topografía. En Morón convergieron una serie de factores como el que explica el cronista Marín: “en cuanto a Morón, el caso es explicable, tierras bajas, situadas casi al nivel del mar, con aguas estancadas por todas partes, era un lugar propicio para la proliferación de los zancudos transmisores del paludismo. El mal se iba intensificando en forma implacable. No había manera de evitarlo†(1.971,25)
Es pertinente continuar con las palabras casi dramáticas del cronista Marín, pero que en realidad pintaban un cuadro de desesperación y angustia:
Se había roto el equilibrio ecológico: el número de sus defunciones era superior al de sus nacimientos. La muerte estaba en acecho por todas partes. Su población disminuía de una manera vertiginosa. Para 1.945, esta se había reducido a 800 habitantes, y no se piense que eran habitantes alegres, contentos de vivir, optimistas del futuro. Nada de eso. Veían un futuro cada vez más tenebroso, algunos de ellos preferían emigrar a otros lugares aún cuando para esto tuvieran que romper los nexos sentimentales que los ligaban al pequeño rincón geográfico donde habían vivido siempre. En esto no hay exageración alguna. El cuadro era sobrio. La funesta y trágica endemia de la malaria se había apoderado de toda la zona. Decir paludismo. Era tanto como decir desolación y muerte (Ibidem).
Las aseveraciones de Marín son muy respetables, pero es importante analizar algunas apreciaciones de la cita del cronista Marín en la búsqueda de mayor objetividad.
El cenco oficial de 1.941, anterior a la aplicación del DDT en Morón, denota un decrecimiento de su población. De 1.933 habitantes (censo de 1.936) la población se redujo a 1.795, es decir perdió 138 habitantes (7,13%) en cinco años. Se diría que el porcentaje es insignificante sino fuera porque la población en general aumentó en ese quinquenio; en el país se incrementó en 486.424 venezolanos, en Carabobo en 19.315 personas. En todos los distritos del Estado Carabobo creció, excepto en Puerto Cabello, donde decreció y específicamente en Morón ¿Cuál fue la causa de la baja de la población Móronense? Probablemente debido a las muertes por malaria y a las consecuentes emigraciones.
Los libros de defunciones de Morón fueron consultados en la prefectura de la localidad para verificar el número de Muertes, la edad de los difuntos y la causa de la muerte. En relación a los registros de las causas de las muertes en realidad no están avalados por profesionales de la medicina y se ha tomado el criterio que aquellas muertes reseñadas como “fiebreâ€, “fiebre cerebralâ€, “fiebre biliosaâ€, etc. Se han incluido como decesos palúdicos por corresponderse estas descripciones con los síntomas más aparentes de la malaria, aunque ello puede inducir al error debido a que otras enfermedades también pueden presentar esta pirexia.
En el quinquenio, (1.936-1.941) el número de defunciones en Morón (355) supera al de nacimientos (335) y del total de ellas el 45 por ciento (161) murieron de paludismo, es decir, de cada dos personas uno moría por ese mal. La curva de las defunciones se cruza con la de nacimientos en 1.940, sigue en alza en 1.941 para colocarse por debajo de los nacimientos en 1.942 y 1.943, vuelve a ascender en 1.944 superando de nuevo las defunciones a los nacimientos. En 1.940 ocurrió la diferencia más sustancial a favor de la mortalidad (91 a 41), en el mismo año las muertes por paludismo (48) es superior al total de nacimientos (41).
Otro elemento que hay que considerar es que en Morón como área endémica, los decesos por paludismo recaen fundamentalmente sobre los individuos con menor capacidad de memoria inmunológica, es decir en aquellas que no han tenido tiempo de adquirirla, en este caso en los infantes. En el segmento 1.936-1945 la mortalidad en los menores de diez años es sumamente alta, la mitad de los difuntos son niño. Proporcionalmente, en el decenio 1.940-1.950, el 53,5 por ciento del total de las personas murieron antes de los diez años, con una mayor suma en los menores de tres años de edad. Fallecían un promedio de treinta y dos niños anuales. De esa alta mortalidad infantil murieron de paludismo en el lapso, 1.936-1.941, el 49,76 por ciento del total general de las defunciones por causa de la malaria el 61,27 por ciento eran niños menores de 10 años.
Una cantidad importante de personas abandonaron el lugar por temor a contraer la enfermedad o fueron tras la búsqueda de mejorar sus condiciones materiales de vida, aquí dejaron el terruño que no les ofrecía perspectivas de progreso por el abatimiento económico de la zona, aunque ello significara romper con los vínculos afectivos como bien lo dijo el cronista Marín, resulta ilustrativo una anécdota del poeta Gottberg:
Otro peón contaba la experiencia de un ganadero de Guarico que regresaba para el hato El Punzón, después de un tiempo en Caracas. Llegado a una que fuere una población floreciente, quizás Ortiz, ya en el atardecer de una pesada jornada de viaje, halló el pueblo desierto. Solo encontró un anciano en el quicio de una puerta. Cuando el viajero le preguntó que había sucedido en el pueblo, el otro, sacando fuerza de la tristeza le respondió: la gente se fue huyéndole al paludismo y los que se quedaron por que se murieron - y que hace usted allí.- esperando la muerte. Contestó, fatalista el vecino (1.987,32)
No puede estar alegre alguien que este esperando la muerte ni otros cuyo medio social sea la desolación y la tragedia. Los 1.975 habitantes que tenía Morón en 1.941, según el censo oficial, se redujeron a 800, datos del cronista Marín. Para el año de 1.945, fecha del rociamiento del DDT, la población bajó a 311 de acuerdo a las palabras de Berti (1.997) “su población 311 habitantes enflaquecidos por la fiebre en 80 ranchos desvencijadosâ€, no es posible tener una cifra oficial de los habitantes de Morón para 1.945, pues es sabido que después del censo de 1.941, se realizó el de 1.950, cinco años después del rociamiento. Sin embargo, es seguro que la población siguió descendiendo en el periodo de 1.942-1.945, aunque las cuotas de natalidad y mortalidad del sector, no ofrecen una diferencia holgada y es solo en 1.944 cuando las defunciones exceden los nacimientos en un número de 18 personas. Para llegar a las sumas poblacionales que aportan Marín (800) y Berti (311) hubo que producirse una emigración en masa de mórenses hacia otros lugares.
Lamentablemente los libros de defunciones consultados en la prefectura de Morón, no contienen los motivos de las muertes de los fallecidos entre 1.942 y 1.946, porque allí se hubiese podido conocer el grado de incidencia malárica en esos cuatro años. Al no tener valores específicos de ese periodo se deben tomar forzosamente los informes disponibles. El paludismo ha debido ser en Morón tan grave en los años que preceden la utilización del insecticida, puesto que de lo contrario no se hubiese seleccionado este pueblo a nivel nacional existiendo otras localidades dramáticamente afectadas por el mal. Es por ello que se debe buscar el alcance y las características de la enfermedad; Berti, en cuanto a Morón señala:
Se criaban los zancudos vectores más peligrosos de Venezuela… existían las tres especies de parásitos causantes de la malaria: maligna o “económicaâ€, benigna y cuartana; bazos grandes con índices esplénicos del 99%. De cada mil personas morían 49 por años… (había) una escuela con 70 niños desnutridos y enfermos (1.997, 48).
Morón compuesto por ranchos de paja y bahareque rodeados de estanques de agua y lagunas por todas partes y un medio social miserable constituía un foco formidable para la proliferación de los zancudos transmisores, convirtiendo así el poblado en un núcleo de endemia palúdica. La localidad Móronense estaba casi al borde del colapso en el primer lustro de la década de los cuarenta, la muerte rondaba en los caminos y en las casas dispersas sus moradores acusaban el martirio de este mal.
De manera pues que había que empezar por Morón la campaña dedetizadora que pondría fin al paludismo en Venezuela.
La organización del evento programado para el día dos de diciembre estuvo a cargo del Ingeniero Gerardo González, jefe del servicio de fomento anti-malarico dependencia de la sección de ingeniería antimalarica de la división de malariología.
La cuadrilla número uno era la encargada de ejecutar el primer rociamiento en un rancho del pueblo de Morón. Esta cuadrilla era comandada por Levi Borges, el primer guarda jefe, y José Manuel Contreras, el guarda – operador; además formaban parte de esta cuadrilla los rociadores Francisco Solórzano, Valentín Gutiérrez, Juan García y Francisco Gutiérrez.
Ese dos de diciembre era día domingo, era un día de feria para Venezuela. Porque cuando “Levi Borges : Guarda jefe de la primera cuadrilla de dedetizadores, llamó a la puerta de un rancho de bahareque y techo de palmas, en el Municipio Moró, estaba comenzando para Venezuela una nueva etapa de profundas transformaciones†(Gottberg, 1.987, 56).
El primer rancho rociado con DDT por la cuadrilla número uno era de Melecio Castillo y María Pacheco, para ello se utilizó el DDT de grado técnico al 100 por ciento y polvo humedecido al 50 por ciento. El rociamiento debía ser completo y muy cuidadoso, lo suficientemente rociada la vivienda con el insecticida para que la acción residual durara por el tiempo previsto; debían hacerse nuevos rociamientos cada tres meses.
Estuvieron presentes en este hito de la historia contemporánea de Venezuela, aparte de los ya nombrados, las siguientes personalidades: El doctor Arnoldo Gabaldón, el Ingeniero Arturo Luís Berti, el doctor Manuel García, presidente del Estado Carabobo, Ricardo Montilla, presidente del estado Guarico, el doctor Manuel Salvador Barreto, malariólogo de Puerto Cabello, el doctor Lacenio Guerrero, medico jefe de la zona II de Malariología del estado Carabobo, el Ingeniero Rafael Sardi y el doctor Antonio Gómez Marcano de la sección de actividades médicas.
En el lugar donde se encontraba el rancho desvencijado rociado con DDT se construyó unas décadas después. – Inaugurado el dos de diciembre de 1.955 – un obelisco con un redondel de piedra donde yace al pie del mismo en una cama también de piedra, un Anópheles muerto construido en metal. Este monumento fue construido por iniciativa del Club de Leones de Valencia.
Desde el primer rociamiento en Morón “se pasó a 55 cuadrillas en 1.948 y a 96 en 1.952, efectuando un considerable número de rociamientos intradomiciliario; en efecto, durante el periodo de 1.945 – 1.994 fueron realizados un total de 24.121 rociamientos†(Guerrero y Borges, 1.995, 11).
La acción de los deditazadores se extendió de Carabobo al Estado Aragua, de allí pasó a otras zonas de fuerte incidencia palúdica como las tierras regadas por el Río Orinoco. En 1.947 el rociamiento se llevó a cabo en el extenso territorio comprendido entre Puerto Ayacucho y la desembocadura del Orinoco en el actual Estado Delta Amacuro.
SEÑORES
MUCHAS GRACIAS…………….
BIBLIOGRAFIA
Bengoa y Lecanda, J. M. (1.980). MEDICINA SOCIAL EN EL MEDIO RURAL VENEZOLANO. (Reedición de la versión original de 1.940) Valencia. Universidad de Carabobo. Facultad de Ciencias de la Salud.
Berti, L. A. (1.997). ARNOLDO GABALDON. Caracas. Ediciones del Congreso de la República, Imprenta Nacional.
Codazzi, A. (1.960). OBRAS ESCOGIDAS. Caracas. Ediciones del Ministerio de Educación. Biblioteca Venezolana de Cultura. Dirección de Cultura y Bellas artes.
Cunill Grau, P. (1.987). GEOGRAFIA DEL POBLAMIENTO VENEZOLANO EN EL SIGLO XIX. Caracas. Ediciones de la Presidencia de la República.
Díaz, F. (1.966). Dr. LUIS PEREZ CARREÑO. (1.866 – 1.966). Valencia. Publicaciones del Concejo Municipal de Valencia. Talleres gráficos de París en América, S. A.
________ (1.966) VIDA E HISTORIA DE LA MEDICINA EN LA PROVINCIA. Ediciones del Ejecutivo del Estado Carabobo.
Gottberg, C. (1.987). IMAGEN Y HUELLA DE ARNOLDO GABALDON. Caracas. Editorial INTERFUNDACIONES.
Guerrero, L. y Borges. (1.998). ARNOLDO GABALDON, UN PROCER CIVIL. Maracay. Editorial El Aragüeño.
Marín, A. (1.971). MORON AVE FENIX DE CARABOBO. Valencia. Ediciones de la PETROQUIMICA.
O. C. E. I. CENSO GENE
Libro Crónicas desde Morón - Acontecimientos Morenses
La historia local y regional viene ganando terreno en el gusto y el sentir de una buena parte del tejido social carabobeño y del país. La historia local es la identificación de la gente con su terruño, con sus tradiciones, sus vivencias. Una ciudad estaría vacía sin su historia llena de fantasmas, de anécdotas y recuerdos. Sería una ciudad materializada en el concreto y el asfalto, sin espíritu ni querencias. O como dice el poeta Pedro Francisco Lizardo: "No es por simple azar que nacen y crecen las poblaciones. Toda fundación surge por imperativo histórico y geográfico, y toda ciudad descansa sobre la tradición que es simple y llanamente conciencia de pueblo".
El pasado mes de abril, el día 7, se realizó por primera vez en el estado Carabobo el Congreso Estudiantil Bolivanano basado en la historia local. Este evento se llevo a cabo en la Casa de la Cultura de Morón bajo la coordinación de la Licda. Carrillo y con la participación de estudiantes de la segunda y tercera etapas de educación básica. Docentes y alumnos compartimos momentos ad libitum con la gracia de los infantes y adolescentes que sorbo a sorbo fueron agotando un temario variado que incluía folklore, cuentos, geografía e historia que gravitaba sobre nuestro municipio. Agradezco a la coordinadora de las Sociedades Bolivarianas de la zona educativa de Carabobo, Lie. Carrillo, por su gentil invitación, primero como facilitador y luego como jurado. Se acrecientan las actividades culturales en Morón.
Otro evento de magna importancia realizado en el municipio fueron las Segundas Jornadas Conservacionistas del Golfo Triste "Prof. Dinorah Figueroa", durante los días del 10 al 14 de mayo, también efectuado en la Casa de la Cultura de Morón. Por cierto que es la segunda vez que se hacen estas jornadas en Morón; la primera se hizo el año pasado en la U.E. Rómulo Gallegos y llevaba como nombre honorífico "Dr. Julio César Carozzo ".
En esta oportunidad correspondió a la U.E. Ambrosio Plaza ser la institución anfitriona, donde se notó la participación activa y mancomunada de profesores y alumnos. Especialmente destacó el trabajo constante de los docentes coordinadores del centro de Ciencia "Dr. Julio César Carozzo " del plantel local, conformado por a Licda. Ligia Tovar, Licda. Elizabeth Zambrano y la Prof. Elvia Colina.
La poesía conservacionista brilló en labios imberbes y el reclamo por una vida mejor en un ambiente sano fue el centro de las ponencias de los jóvenes estudiantes de los diferentes institutos educacionales de los municipios de Puerto Cabello y Juan José Mora. Felicitaciones a la Licda. Mery Sánchez de Núñez y al equipo organizador de tan exitosa actividad.
Hermosa sesión solemne llevada a cabo por el Concejo Municipal de Mora y el comité organizador de las festividades de Fátima, presidida por Juan de Ramos y el concejal Mario Da Silva. El día 13 de mayo se dieron cita en la iglesia Santa Ana de Morón la numerosa colonia lusitana, el pueblo de Morón e ilustres invitados especiales como el gobernador del estado, el obispo Ramón Antonio Linares, Dip. Jaime Gramas, el cónsul de España y su señora esposa, el alcalde Rafael Garrido y los concejales miembros de la cámara municipal. El Orador de Orden fue el distinguido cónsul general de Portugal, Lie. Manuel Malhiero.
Vistosa fue la semana aniversaria de la U.E. María Auxiliadora de Morón. Se inició con gran desfile a ritmo de su banda show y prosiguió con actos deportivos y académicos como el celebrado el miércoles 26 de mayo en las instalaciones del club Las Colmas. Este acto se denominó II Olimpiadas de Historia y Matemáticas, la fue ganada en buena lid por la institución cumpleañera, y un honroso segundo lugar, a escasamente un punto, por la U.E. Ambrosio Plaza. Tuvimos la oportunidad de compartir el panel del jurado con el Ing. Rafael Garrido, TSU Edgar Blanco y el Lie. Luis González. El jurado calificador estuvo integrado por el Licdo. Néstor Rojas (historia) y Stalis Peña (matemática). La semana aniversaria se cerró con el acto de premiación y condecoraciones realizada en la Casa de la Cultura de Morón. Felicitaciones al profesor Manuel Rodríguez y a Dorys de Rodríguez, igualmente a los profesores Wiliams Sánchez, Ramón Alvarcz, Diomar Bolívar, el director académico Sebastián y demás personal docente, administrativo y subalterno de la U.E. María Auxiliadora.