Emparan
A propósito del bicentenario del 19 de abril de 1810, sería conveniente divulgar algunos datos sobre uno de los protagonistas de aquellos sucesos a quien probablemente se le tenga como el bandido de la película pero que demostró con sus actos de hidalguía no ser tan bandido sino todo lo contrario; nos referimos a don Vicente Emparan, el último capitán general y gobernador de Venezuela.
Vicente Ignacio Antonio Ramón Emparan y Orbe, nacido en Azpeitia, pequeña villa de España, la misma tierra de San Ignacio de Loyola, y será bautizado el cinco de enero de 1747 y muere en el puerto de Santa María, cerca de Cádiz, el 3 de octubre de 1820, es decir, vivió 84 años.
Su padre fue Joseph Juachin de Emparan, quien fuera alcalde ordinario de esta villa, y su madre Mariana Jabiera de Orbe.
Emparan hizo una vertiginosa carrera en la armada española que lo llevó desde subteniente (1764) hasta capitán de navío (1777) que fue su último grado ante de llegar a Venezuela en el año 1792 como gobernador e intendente de Cumaná.
Fue ascendido a brigadier (1801) y a mariscal de campo (1809) hasta que regresó a Venezuela como gobernador y capitán general (1809), también fue gobernador de Portobelo (Panamá) por lo que en ciertos momentos algunos historiadores han confundido este término con puerto cabello y han señalado que el personaje fue gobernador de esta ciudad, cosa que evidentemente es falso.
Emparan fue un hombre afable y tolerante, incluso con sus adversarios, tal como lo demuestran algunos documentos de la época.
Les dió un trato especial y de absolución al marqués del toro, y al conde de San Javier, conspiradores y promotores de la formación de la junta patriota de 1808.
A los hermanos toro los colocó en cargos, uno al frente del cuartel de la Misericordia y el otro de comandante general de las milicias de Venezuela.
Al canónigo Madariaga lo protegió y le autorizó su viaje a España para arreglar sus asuntos personales.
Esta autorización le trae problemas a Emparan con el cabildo eclesiástico que antes le había negado el permiso a Madariaga.
Emparan lo defendió y días después (el 19 de abril) recibiría de su protegido estas frases: "usted no manda aquí, usted es un cero a la izquierda" (Arístides Rojas).
Bolívar una vez le escribió a Montilla (Carta del 21 de julio de 1820): "el canónigo está loco y hay que tratarlo como tal".
El sabio Humboldt que conoció a Emparan cuando éste era gobernador de Cumaná, escribiría años más tarde su admiración por él con estas frases: "demasiado amaba las ciencias el señor Emparan", "la delicadeza de los procedimientos del señor Emparan ron extranjeros que le eran enteramente desconocidos, merece de los más grandes elogios y mi vivo reconocimiento".
Declaración de la Independencia de Venezuela el 5 de Julio de 1811
Un poco más de un año había transcurrido desde que el capitán general Emparan cediera el mandato a los impetuosos criollos. El 19 de abril de 1810 había sido solo un paso adelante en el largo camide nuestro proceso independentista. Se habían dado algunos intentos autonomistas, pero la Junta Suprema, designada como gobierno -provisional aquél día, seguía atada al carruaje de la simpatía y la solidaridad a los derechos de Fer-. nando VII. no El gobierno patriota mantenía el control sobre la mayoría de las provincias de Venezuela, no obstante, la rebeldía y el apego a la regencia (al Rey español) de las ciudades de Coro, Guayana y Maracaibo eran signos de preocupación para la Junta Suprema, para lo cual era perentorio la convocatoria a elecciones para elegir el Congreso y pasar de un gobierno de facto a otro legalmente constituido, es decir, establecer un régimen constitucional independiente. La convocatoria se hizo en junio y se celebraron las elecciones en octubre y noviembre de 1810. Desafortunadamente solo unos tenían la posibilidad de expresar su opinión, el régimen de privilegios de castas impedían que la mayoría tuviese acceso a la toma de decisiones, apenas A 204 años La Declaración de la Independencia de Venezuela el 5 de julio de 1811 votaban los hombres libres mayores de veinticinco años y que poseyer? bienes raíces, en otras palabras votaban los blancos terrater El primer congreso venezolano se reunió en Caracas el 2 de marzo de 1811 y coincide con un movimiento de opinión que se ventilaba en los periódicos de ese tiempo, se analizaba la sociedad colonial descarnadamente, se defendía la libertad de culto, la igualdad social, todo esto en consonancia con los principios revolucionarios emanados de los ideólogos franceses y norteamericanos. Sin embargo, en el seno de los congresantes se movía la indecisión y el temor para la declaración definitiva de la independencia del país, en este sentido los sectores más reaccionarios y conservadores de la sociedad habían ganado terreno en el parecer de un porcentaje bastante importante de parlamentarios, hubo de manifestarse la contraparte de estas ideas retrogradas para que imperara el ánimo soberano de un "pueblo" dispuesto a ser libre. Es la sociedad patriótica el motor impulsor de los cambios, se había convertido casi en un partido político y en ella se integraban Miranda, Bolívar; Ribas, Muñoz Tébar, Vigráfico Oronoz Firma del acta de la Independencia de Venezuela. cente Tejera, Madariaga, los Salías, Miguel Peña, los Toro y Coto Paul, estos ilustres caballeros iban a hacer suyas las ideas revolucionarias que derrotarían a los temerosos congresantes. Bolívar con su verbo encendido exclama días antes de tomarse la decisión: "Se discute en el congreso lo que debiera estar decidido ¿Y qué dicen? Que debemos comenzar por una confederación, como si todos no estuviéramos confederados contra la tiranía extranjera. Que debemos atender a los resultados de la política de España ¿Qué nos importa que España venda a Bonaparte sus esclavos o que los conserve, si estamos resueltos a ser libres. Esas dudas son los tristes efectos de las antiguas cadenas. ¡Que los grandes proyectos deben prepararse con calma! Trescientos años de calma ¿no bastan?.. La Junta Patriótica respeta, como debe, al Congreso de la nación, pero el congreso debe oír a la Junta Patriótica, centro de luces y de todos los intereses revolucionarios. Pongamos sin temor la piedra fundamental de la libertad suramericana: "vacilar es perdernos". Estas palabras y la de otros miembros de la sociedad patriótica fueron oídas por el congreso el día 4 de julio, asimismo, se oyó la opinión del poder ejecutivo que se orientaba en el mismo sentido. Todo esto conllevo a fijar para el día 5 de julio el día definitivo para declarar la independencia como en efecto se hizo. Después de este acto trascendental y solemne para el destino de nuestra patria vendría la tarea de reafirmar en los campos de batalla, entregando sangre a cambio de la libertad, la decisión de aquel soberano Congreso. Oiga este cronista todos los domingo de 8 a 9 am en el programa "crónicas en domingo" por la emisora caribeña 1000 A.M.