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Barrio 23 de Enero 🔍

Según Maris González, fue fundado el 30 de enero de 1958 en terrenos próximos al río Morón que anteriormente eran utilizados por lavanderas y para fiestas patronales. El nombre conmemora el fin de la dictadura de Pérez Jiménez.

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Barrio La Charneca 🔍

Según Maris González, fue fundado en terrenos aledaños al barrio 23 de Enero poco tiempo después de la creación de este último por el mismo grupo de personas.

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Casa de la Cultura Popular "Alí Rodríguez" 🔍

Según Alexis Coello, es el lugar donde funciona actualmente una institución cultural, ubicado al final de la calle Comercio, cerca del barrio 23 de Enero, sitio donde anteriormente funcionó uno de los primeros cines de Morón.

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Crónica Web #441

Libro Crónicas desde Morón - La Fundación del Barrio 23 de Enero en Morón

Libro Crónicas desde Morón - La Fundación del Barrio 23 de Enero en Morón
En todas las ciudades y pueblos del país es difícil no encontrar un barrio con el nombre de esta conocida fecha que significó y comienzo del régimen democrático y el fin de la dictadura perezjimenista, Morón no es la excepción. Nos llega de nuestra amiga Maris González una reseña histórica sobre la fundación del barrio 23 de Enero de Morón.
Maris nos refiere que en terrenos muy próximos al río Morón cubiertos frondosamente por grandes árboles de jabillo se daban cita a diario un grupo de mujeres entre las cuales es encontraban Argelina de González, Otilia de Zabala, Nicolasa de Montes, Victoria Ramos, María lamas, Meme y María Granadino para cumplir sus labores de lavado de ropa y para compartir menudencias propias de la vida para parroquiana de Morón de las postrimerías de la década de los años 50.
Alegres conversaciones se dan bajo el cobijo de la ceiba en comparsa con el chirrido de la concha de coco que al frotarse con las prendas de vestir hacía las veces de moderno cepillo de ahora, chirridos que al unísono parecían más bien cantos de lame-arenas que sumergían sus enormes en cabezas en las lamas verduzcas que anidaban en el fondo de las aguas cristalinas del río Morón.
Otras veces, estos mismos terrenos eran utilizados para las celebraciones de las fiestas de la virgen de Santa Ana, donde ya era costumbre disfrutar de la suculenta ternera y el codiciado brindis. Mediante estas tertulias se encariñaron con el sitio y un día se plantearon construir sus viviendas, por lo menos ésta era la idea de la señora Angelina de González, quien hacía comida para algunos trabajadores de la Petroquímica y les comentó su proyecto a Vicente Ortega, Rogelio Manrique, Alfonso Mercado, incorporándose todos ellos a la idea de poblar el lugar (así dejó de ser un grupo sólo de mujeres).
Un día, en el mes de diciembre de 1957, encontraban se Angelina de González, Ramón Añez, Victoria Ramos (hoy difuntos), Otilia de Zavala y Nicolasa de Montes, quienes optaron por invadir los mencionados terrenos, pero fueron desalojados por la Seguridad Nacional, mas no se amedrentaron y continuaron con su propósito de conseguir las tierras que el Instituto de Petroquímica mantenía como de su pertenencia.
A los pocos días de la caída del dictador Pérez Jiménez, el 30 de enero de 1958, fueron tomados estos terrenos por las personas antes mencionadas; entonces fundaron el caserío con el nombre de 23 de Enero. Estas mismas personas siguieron con la idea de fundar más barrios y al poco tiempo fundaron en terrenos aledaños el barrio La Charneca.
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Crónica Web #494

Libro Crónicas desde Morón - Se Fue el Cine

Libro Crónicas desde Morón - Se Fue el Cine
El cine hace su aparición en Morón en la década de los sesenta. Uno de los primeros se instaló en la calle Bermúdez, en las adyacencias de la calle Comercio, hoy ocupa este lugar la carpinterí­a Carabobo. El otro que recuerdo, se ubicaba al final de la calle Comercio, en las cercaní­as del barrio "23 de Enero", donde hoy funciona la Casa de la Cultura Popular "Alí­ Rodrí­guez ".
Pero el que en realidad fue el más importante y de mayor permanencia en la localidad fue el cine Antisa, el cual es motivo de este escrito.
El Antisa debió su nombre a ANT (Antonio)- ISA (Isabel) en honor a sus propietarios, una pareja de españoles que en el segundo lustro de los años sesenta decidieron abrirle sus puertas al público moronense.
¿Quién de los moronenses no tiene gratos recuerdos de este cine? Recordemos el cine viejo con sus bancos de concreto en la sección del patio y con el valor de la entrada a real y medio (Bs. 0,75), no tení­a techo, cuando lloví­a el público tení­a que soportar el aguacero o colarse para "preferencia". "Preferencia"era la otra sección del cine, con sillas de metal con espaldar, techado y con cierto glamour de la época; a esta parte acudí­a la "crema" de Morón por sólo tres reales /(Bs. 1,50) o dos bolí­vares. Era frecuente ver en este sitio a la élite de los pavos de entonces: a Juan Taquito, Mariano Henrí­quez y Henry Cordero Williams, Eugenio Bello Castillo y otros que por falta de espacio no nombro.
En la parte del patio asistí­a "elperraje"y los más jóvenes carentes de recursos económicos, otros optaban por ver las pelí­culas desde la parte de afuera, en el cerro "Los Monos", cercano a la vieja caja de agua, frente a la carretera Panamericana. En el patio el desorden era terrible, tiraban papelitos (taquitos), colillas de cigarrillos, agua y otros desperdicios; la griterí­a era horrible y las malas palabras no se hací­an esperar si el que operaba la cámara de proyección se "robaba"la pelí­cula o si la cinta tení­a algún defecto. Estaba en su apogeo el cine mexicano, la gente "se mataba" por ver al "Santo, el enmascarado de plata", "los cinco halcones", "los tres Villalobos", etc. Los actores famosos para la época eran Antonio y Luis Aguilar, Pedro Infante, Javier Solí­s, Jorge Negrete, Pedro Armendárí­z, Jorge Rivero, Viruta y Capulina, Tin Tan, Cantinflas, etc.
En los años setenta se remodeló totalmente el cine Antisa y llegó un nuevo administrador, mi compadre Nicolás Pereira, también hispano. El cine se puso a tono con los nuevos tiempos: cómodas butacas, pantalla gigante, los filmes mayormente provenientes de la tierra del tí­o Sam, mejores boleterí­as, taquillas acordes, mejores servicios y atención al público. Sin embargo, lo que no cambió fue la airada protesta del público cuando se "robaban"la pelí­cula, Ahora decí­an: "¡Manco c... e'tu madre, pon la pelí­cula ", y el manco ni pendiente, puesto que se encontraba libando cerveza en su oficina permanente del Bar Venezuela.
También allí­ sacaron por la mano a Antonio Reyes cuando lideraba un saboteo y relajo en compañí­a de Lino "El Bachaco", Cholo, Rajuche (o rasguño), Juan Quintero y Chicharra, hubo Nicolás que ordenar inmediatamente su desalojo de la sala por atentar Antonio Reyes contra las buenas costumbres y la buena educación.
Entre los porteros recordamos a Roque, quien no dejaba entrar a una pareja si comprobaba que no eran casados, también los hermanos bachacos cuidaron de la puerta y de la taquilla. Se recuerda a Tirso "Vaquita", el sernpmterno operador del proyector y otros tantos que sentirán nostalgia con la partida de este centro recreativo.
Pero los que realmente sentirán añoranza por este cine serán los enamorados. ¿Cuántos noviazgos y matrimonios salieron de su interior? ¿Cuántos secretos de amores guardan sus aterciopeladas butacas? Que me diga alguien que no haya visitado este cine con las intenciones de un Romeo. Empezando por su propio administrador Nicolás Pereira, quien fue cautivado por su actual esposa cuando ella desempeñaba su trabajo como taquillera del cine, y de aquello ya van tres hijos adolescentes. El cine se ha ido pero las vivencias quedaron en los corazones de viejos y jóvenes moronenses que sintieron afecto por su prójimo frente a la pantalla luminosa que una vez forjaron Isabel y Antonio.
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