Según Alexis Coello, es un pequeño sector del municipio Tocópero, Falcón, cuyo nombre proviene de un árbol frondoso que servía de descanso para arrieros y comerciantes.
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El Coriano Leopoldo Garcés
Es un humilde habitante del pueblo de Morón, una persona común y corriente que como tantas otras discurren sus vidas en el silencio de la cotidianidad, su andar presuroso describe una personalidad inquieta que lo involucra en pequeños y grandes asuntos de las comunidades en las cuales cree que su solidaridad debe ser manifestada.
Siempre aporta su grano de arena, es un fiel cumplidor de los compromisos y un hombre cortes que tiene una gran valorización de las amistades.
Su figura es menuda, de color blanco tirando bachaco, es un hombre bueno, trabajador y leal.
Se trata del paisano Leopoldo Garcés a quién cariñosamente le decimos "El Coriano", pero en realidad deberiásele llamar "El Peruano" que va más a tono con su lugar de nacimiento porque vio la luz por primera vez en el caserío "El Perú", pequeño sector que pertenece al municipio tocópero del Estado Falcón.
Por cierto, me comunicó el cronista de este municipio Don Pastor Campos que este caserío debe su nombre a un árbol muy frondoso llamado "El Perú", el cual se hizo muy popular en tocópero por ser el sitio donde los comerciantes, los arrieros y transeuntes amarraban los burros para entregarse a una siestecita o al descanso.
En Morón residen muchos tocopereños o tocoperenses que han dado su esfuerzo durante muchos años a la entidad mórense, por ejemplo recuerdo ahora a Alfredo Donquiz (El Gato), a Alfredito Morales, (También de El Perú), a los Arias Donquis, al Gato Campos (Trabajador de Ferralca) y a muchos otros que ahora se me escapan sus nombres.
El coriano Leopoldo o el peruano Leopoldo es casi un septuagenario y llegó a Puerto Cabello a los veinte años de edad donde se residenció en el desaparecido barrio La Isla; vino como la mayoría de los inmigrantes falconianos en búsqueda de trabajo para mejorar su condición social y económica.
Comenzó a trabajar en el conocido supermercado popular de Puerto Cabello en 1963, se trasladó a Morón para trabajar en la cooperativa de alimentos del IVP ubicada en Las Colinas de Pequiven (donde hoy está el ateneo), luego trabajó en una contratista (SINKA) en la Petroquímica durante la construcción de la Planta de Amoniaco, (6 años) y en la Industria Venepal (18 años).
En 1967 se radicó en la Urbanización Santa Rita de Morón, siendo uno de sus fundadores; allí ha procreado la mayoría de sus nuevo hijos junto a su esposa cumarebera.
Su inquieta vida y su preocupación social lo llevaron a militar en las filas del otrora poderoso partido de Acción Democrática; allí rindió varios de sus años mozos.
Todavía el coriano no se siente cansado, es andariego, anda aquí, anda allá, toca las puertas de las instituciones oficiales en busca de soluciones a los problemas, lo he visto en esa lucha diaria por la supervivencia y la diligencia que se hace para el colectivo.
Actualmente pertenece a la directiva de la asociación de jubilados y pensionados del Seguro Social (Asojupen) como secretario de asuntos sociales y está en lucha junto a José Brett, Xiomara de Orta, Columba Aguiar, Rosalino García, Josefina Aponte y Pablo Morón, todos bueno amigos del Concejo Municipal de Juan José Mora y en particular de este servidor que suscribe estas líneas.
JUEVES 22 DE ENERO DE 2009
Personajes
Las actuaciones de los hombres y mujeres van hilvanando los hechos, hechos que a la larga se convierten en historia, y ella misma se convierte en patrimonio de los pueblos. Los individuos en su discurrir vital van entretejiendo o elaborando una obra que trasciende mas allá de lo estrictamente particular para incidir en el todo social. Es el efecto mariposa, por muy leve o minúsculo que sea el movimiento individual (el aleteo de la mariposa) se siente y logra perturbar (caos), acelerar o contener los procesos cotidianos de la existencia.
La historia de la acción de los hombres y mujeres con sus pasiones (virtudes y defectos), pensamientos y aptitudes que se llevan a cabo en un determinado espacio y un tiempo finito. Se tiende a confundir que lo histórico es únicamente las grandes hazañas, las guerras, las convulsiones sociales o políticas y en consecuencia los grandes héroes de la historia, son los guerreros, los militares y lideres visibles de los acontecimientos magno elocuentes. Eso si, los vencidos no tiene historia tampoco los humildes y seres anónimos cuya relevancia (que de hecho la tienen) no haya sido considerada por algún cronista.
Cuando nos ocupamos de la pequeña historia o micro-historia, o la historia matria como la denominaba el maestro mexicano Luis González, entendemos que todos los seres humanos tenemos una historia que contar, que unidos todos como una telaraña conforman la red historial de los pueblos. La historia civil debe reivindicarse puesto que los mayores proezas del hombre (y la mujer) se han hecho en tiempo de paz y no de guerra y las grandes sociedades y pueblos la han construido palmo a palmo con la participación de todos sus miembros.
La historia local es el escenario de la cotidianidad, de los vecinos, de las anécdotas pueblerinas, del diario transcurrí de la vida simple y sencilla; es la pequeña historia de las comunidades y de su gente. Hoy quiero referirme a un personaje sencillo pero especial; un hombre que tomó a Morón como su pueblo adoptivo proveniente de las lejanas tierras deltáicas del oriente del país consagrada en su himno local como “Tierra prodigiosa / madre vehemente / Güiria siempre hermosa / madre del orienteâ€.
El personaje a quien me refiero es Don Claudio Lupercio Cayones Pacheco, nacido en Guiria Estado Sucre, un 10 de Octubre de 1949 es decir, ha cumplido 68 años de los cuales cuarenta a vivido en Morón dándole lo mejor de si. Ha desempeñado una vida ejemplar como ciudadano y padre de familia donde su preocupación constante le ha permitido llevarla a un sitial respetable en la comunidad morense.
Claudio Lupercio se ha destacado en la vida publica como pionero y fundador de la Urbanización Santa Rita, una de las mejores zonas residenciales de Morón, a la cual ha representado en la Asociación de vecinos y como orador de orden con motivo de conmemorarse un aniversario más de la fundación de la mencionada urbanización, para la cual fue condecorado con la Orden Juan José Mora en primera clase. Sus deseos de aprender lo llevaron a participar durante seis meses en los cursos de Administración Gerencial para dirigentes sindicales petroleros (IESA-Caracas) en representación del movimiento sindical carabobeño.
Cayones fue dirigente sindical en Pequiven durante seis años, fue Presidente del Club de Veteranos y Gerente de la Asociación de Jubilados de Pequiven de la seccional Morón – Puerto Cabello.
En la jerga popular se le conoce mucho, por ejemplo, en el juego de dominó cuando un jugador va a realizar una “tranca†y lo dice, el adversario le responde “por que no te tiras la tranca de cayones†o cuando alguien dice que sufre de hemorroide, el otro le responde: “búscate a Cayones para que te la cureâ€. Ahí les dejo eso amigos; busquen la interpretación.
JUEVES 22 DE ENERO DE 2009
Personajes
Las actuaciones de los hombres y mujeres van hilvanando los hechos, hechos que a la larga se convierten en historia, y ella misma se convierte en patrimonio de los pueblos. Los individuos en su discurrir vital van entretejiendo o elaborando una obra que trasciende mas allá de lo estrictamente particular para incidir en el todo social. Es el efecto mariposa, por muy leve o minúsculo que sea el movimiento individual (el aleteo de la mariposa) se siente y logra perturbar (caos), acelerar o contener los procesos cotidianos de la existencia.
La historia de la acción de los hombres y mujeres con sus pasiones (virtudes y defectos), pensamientos y aptitudes que se llevan a cabo en un determinado espacio y un tiempo finito. Se tiende a confundir que lo histórico es únicamente las grandes hazañas, las guerras, las convulsiones sociales o políticas y en consecuencia los grandes héroes de la historia, son los guerreros, los militares y lideres visibles de los acontecimientos magno elocuentes. Eso si, los vencidos no tiene historia tampoco los humildes y seres anónimos cuya relevancia (que de hecho la tienen) no haya sido considerada por algún cronista.
Cuando nos ocupamos de la pequeña historia o micro-historia, o la historia matria como la denominaba el maestro mexicano Luis González, entendemos que todos los seres humanos tenemos una historia que contar, que unidos todos como una telaraña conforman la red historial de los pueblos. La historia civil debe reivindicarse puesto que los mayores proezas del hombre (y la mujer) se han hecho en tiempo de paz y no de guerra y las grandes sociedades y pueblos la han construido palmo a palmo con la participación de todos sus miembros.
La historia local es el escenario de la cotidianidad, de los vecinos, de las anécdotas pueblerinas, del diario transcurrí de la vida simple y sencilla; es la pequeña historia de las comunidades y de su gente. Hoy quiero referirme a un personaje sencillo pero especial; un hombre que tomó a Morón como su pueblo adoptivo proveniente de las lejanas tierras deltáicas del oriente del país consagrada en su himno local como “Tierra prodigiosa / madre vehemente / Güiria siempre hermosa / madre del orienteâ€.
El personaje a quien me refiero es Don Claudio Lupercio Cayones Pacheco, nacido en Guiria Estado Sucre, un 10 de Octubre de 1949 es decir, ha cumplido 68 años de los cuales cuarenta a vivido en Morón dándole lo mejor de si. Ha desempeñado una vida ejemplar como ciudadano y padre de familia donde su preocupación constante le ha permitido llevarla a un sitial respetable en la comunidad morense.
Claudio Lupercio se ha destacado en la vida publica como pionero y fundador de la Urbanización Santa Rita, una de las mejores zonas residenciales de Morón, a la cual ha representado en la Asociación de vecinos y como orador de orden con motivo de conmemorarse un aniversario más de la fundación de la mencionada urbanización, para la cual fue condecorado con la Orden Juan José Mora en primera clase. Sus deseos de aprender lo llevaron a participar durante seis meses en los cursos de Administración Gerencial para dirigentes sindicales petroleros (IESA-Caracas) en representación del movimiento sindical carabobeño.
Cayones fue dirigente sindical en Pequiven durante seis años, fue Presidente del Club de Veteranos y Gerente de la Asociación de Jubilados de Pequiven de la seccional Morón – Puerto Cabello.
En la jerga popular se le conoce mucho, por ejemplo, en el juego de dominó cuando un jugador va a realizar una “tranca†y lo dice, el adversario le responde “por que no te tiras la tranca de cayones†o cuando alguien dice que sufre de hemorroide, el otro le responde: “búscate a Cayones para que te la cureâ€. Ahí les dejo eso amigos; busquen la interpretación.