Ventanas del Alma
Así se intitula la obra escrita por el consejero del alma Ismael Gerardo, la cual presentaremos al público el próximo 12 del presente mes en los salones de la casa de la cultura de Morón a las diez de la mañana, es "una obra especialmente elaborada para todos los que quieren descubrir la realidad de su propia existencia a través de la reflexión profunda del alma y el corazón". El Concejo Municipal y el cronista de la ciudad en aras de promover nuestros valores culturales mas resaltantes invitan a la presentación (o bautizo) de este opúsculo que viene a enaltecer y a enriquecer la literatura y la bibliografía local. Es una obra escrita con un lenguaje sencillo y directo, su discurso está mediado en forma de diálogo, escrito en primera persona y busca en el lector el interlocutor al cual le habla con sinceridad, afecto y solidaridad con el fin de ayudarlo a encontrar el sendero correcto para lograr la felicidad, la paz, la convivencia y el amor. Está inspirado en el Dios creador, por lo que el autor usa frecuentemente proverbios y citas de las escrituras sagradas, así como parábolas que hacen muy entretenido el contenido y hace la lectura amena y agradable. El libro está escrito en doce cortas secciones. La primera: "ventanas del alma", luego siguen: "meditación profunda", "momentos de decisión", "el maestro invisible", "confiando en su propia fuerza", "aprendiendo a vivir", "atendiendo al corazón", "sentimientos de piedra", "aprendiendo a perdonar", "que vimos en nuestro hogar", "como hacer el mundo diferente","que fue lo que aprendimos". Todos estos conceptos están unidos en una visión que busca elevar el nivel de vida del ser humano, tanto en lo material como en lo espiritual; y en particular es una guía elemental para mejorar nuestra auto-estima, por lo que podemos considerar que es una instrumento valioso para la autoayuda. ¿Quién es el autor? Ismael Gerardo nació en Cocorote, Estado Yaracuy, el 11 de mayo de 1961. A sus cinco años sus padres lo trajeron a Morón, donde ya tiene 43 años de residencia. Si inició en el trabajo desde muy joven, a los 18 años de edad, a pesar de poseer una enfermedad congénita: miopía progresiva, debido a una resequedad de los tejidos cerebrales. A esa edad ayudaba a su padre quien poseía un camión de viajes y mudanzas. Perdió por completo la vista a los 16 años y nos dice lo siguiente: "esto fue muy duro para mi, confieso que me quise morir, pues habiendo quedado ciego yo creía que no valía la pena vivir, pero un año después sucedió algo hermoso el 3 de septiembre de 1978, comencé a escuchar el mensaje del evangelio, ese mensaje cambio mi mente y mi corazón. En ese mes pude comprender que Dios no quería para mi la muerte sino la vida, y entendí que aún sin vista podía ser útil a los demás y ser alguien en la vida, es así como recobré el ánimo y quise trabajar". Ismael Gerardo ha sido carpintero, artesano de la arcilla. Estudió en el colegio especial de ciegos en Caracas. Es casado y tiene dos hijos. En la actualidad se dedica a la escritura y posee dos libros inéditos: "El ciego y su capacidad" y "Un mensaje a la conciencia", es miembro de Sadven (Sociedad de Autores y Compositores de Venezuela), es miembro de la SCT (Sociedad de Ciegos Trabajadores).
El Pacificador y el Libertador
Libertador Simón Bolívar deja en Mompox, a orillas del río Magdalena, su ejército al mando del Coronel Florencio Palacios y se dirige a Jamaica empujado por el odio y la persecución del influyente neogranadino Castillo.
En tanto que llegaba el Libertador a las costas de Jamaica, desembarcaba en Margarita el Teniente General don Pablo Morillo, llamado el Pacificador.
Venía Morillo, por encargo del rey Fernando VII (monarca español), con el propósito de someter los alzados americanos que, con Bolívar al frente, habían desafiado militarmente a la poderosa escuadra de la corona española.
La formidable expedición de Morillo estaba compuesta por veteranos triunfadores contra las tropas francesas de Napoleón Bonaparte.
Nunca los españoles habían enviado un ejército tan poderoso al nuevo mundo, trajo el Pacificador 65 buques de transporte, 15.000 hombres bien dotados de armamento, con semejante fuerza muy pronto el Pacificador iba a obtener sus primeros triunfos.
Morillo vino rodeado de un gran prestigio, con antecedentes de héroe y méritos militares adquiridos en sus luchas frente a los invasores franceses.
Era gallego, de origen humilde, llevaba una ascendente carrera militar, se levantó desde soldado de marina hasta las más altas jerarquías del ejército, de la política y de la sociedad.
Fue General, estuvo sobre los virreyes y alcanzó títulos de noble.
Fue hijo del pueblo español, fue su héroe popular que había obtenido sus grados en el campo de batalla luchando a brazo partido en defensa de su patria, ahora venía a Venezuela a marchitar su honrosa carrera en defensa de la tiranía en la patria de Bolívar.
El escritor Blanco Fombona lo describe así: "contaba Morillo 38 años.
Era de estatura mediana y fuerte.
Su porte militar era correcto, y su fisonomía, de subido color moreno, tenía expresión dura.
Sus ojos eran negros, de mirada penetrante y estaban cubiertos por tupidas cejas del mismo color.
Su aspecto no era desagradable, ni inspiraba simpatías.
Su voz bronca y sus modales poco distinguidos".
El 3 de abril llegó Morillo a Carúpano, allí se unió el jefe realista Francisco Tomás Morales al frente de 5000 hombres, restos de las tropas de Boves, el 11 entró a la Asunción, donde dando ejemplo de magnanimidad le perdonó la vida al patriota General Juan Bautista Arismendi, quien arrodillado pedía clemencia.
Pacificada la isla de Margarita, el General Morillo siguió a Cumaná, donde envió parte de sus tropas al Perú y Puerto Rico.
Tomó posesión de Caracas el 11 de mayo, nombró a las autoridades y luego de cierto tiempo se dirigió a Puerto Cabello para zarpar hacia la Nueva Granada.
Hasta el momento, Morillo tenía el control aparente de Venezuela y pretendía hacer lo mismo con el país vecino.
En territorio Neogranadino sometió a Santa Marta, sitió a Cartagena (la plaza mejor fortificada de América) donde se encontraba el ejército Libertador bajo el mando del venezolano José Francisco Bermúdez.
Después de 60 días de sitio, las tropas patrióticas se morían de hambre, comían cueros remojados, ratas y perros, la cantidad de cadáveres putrefactos provocaban epidemias que mermaban aún más a los sitiados que al fin decidieron rendirse el 6 de diciembre.
Esta captura de la plaza de Cartagena le valió a Morillo el título de "El Conde de Cartagena", se le confirió La Gran Cruz de la Orden Americana de Isabel La Católica".
El 27 de mayo de 1816 entra triunfante a Santa Fe de Bogotá, la capital del virreinato.
El Pacificador en Nueva Granada fue cruel y tirano, pasando por las armas a cuanto patriota conseguía, cayeron Caldas, Camilo Torres y otras vidas no menos ilustres.
En el curso de la guerra, Morillo logró más triunfos que reveses.
Pero se iba a encontrar con la lanza de Páez y la espada de Bolívar.
Y además las luchas tendrían un medio hostil para él, los campos llaneros inundados en épocas de lluvias, peleando contra la bravura de los ríos, del inclemente sol que quemaba la piel de los templados europeos.
La verdadera derrota de Morillo fue cuando se encontró con el Libertador Bolívar.
Luego de los avances de los ejércitos patriotas, Bolívar instaló su cuartel general en Trujillo y Morillo hizo lo mismo en Carache.
El General Morillo había recibido instrucciones de los nuevos monarcas españoles, corría el año de 1820, de tratar con losrebeldes patriotas y llegar a un acuerdo donde se reconociera la autoridad de la corona hispana en las tierras americanas.
Morillo envió un mensajero a Bolívar con el planteamiento del acuerdo, que de inmediato el Libertador rechazó.
Bolívar le propuso un armisticio por 6 meses y un tratado de regularización de la guerra que el Pacificador aceptó.
Luego vino el encuentro entre los dos personajes el 27 de noviembre de 1820, donde Bolívar con su inteligencia y diplomacia asestó una derrota política a Morillo y a la corona española.