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Pedro Carujo 🔍

Mencionado por Alexis Coello como uno de los autores materiales del complot o intento de magnicidio contra Simón Bolívar en septiembre de 1828.

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Real Compañía Guipuzcoana de Navegación a Caracas 🔍

Según Alexis Coello, fue una empresa accionaria creada el 25 de septiembre de 1728 por el Rey Felipe V y comerciantes de la provincia de Guipúzcoa. Su objetivo era monopolizar el comercio entre España y la Provincia de Venezuela, perseguir el contrabando y resguardar los intereses de la Corona. Operó durante 55 años, controlando precios de productos agropecuarios y asumiendo funciones de vigilancia mediante patentes de corso.

accionistas principales: Rey Felipe V y comerciantes de Guipúzcoa
puertos operativos: La Guaira y Puerto Cabello
fecha disolucion: 10 de marzo de 1785
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Real Compañía Guipuzcoana de Navegación a Caracas 🔍

Según Alexis Coello, fue una empresa accionaria creada el 25 de septiembre de 1728 por iniciativa de Pedro José de Olavarriaga y el Rey Felipe V. Su objetivo era monopolizar el comercio entre España y la Provincia de Venezuela, combatir el contrabando y resguardar los intereses de la Corona. Operó durante 55 años hasta su eliminación definitiva en 1785.

accionistas principales: Rey Felipe V / Comerciantes de Guipúzcoa / Hacendados de Caracas
capital inicial rey: 200.000 pesos
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Simón Bolívar 🔍

Según Alexis Coello, tras regresar de liberar al Perú, encontró el erario público desfalcado debido a la gestión de Santander. Atacó ferozmente la corrupción administrativa y el manejo del empréstito inglés, publicando un artículo donde denunciaba el enriquecimiento ilícito del vicepresidente y la plutocracia neogranadina, lo que derivó en el intento de magnicidio en su contra en 1828.

suceso clave: Conspiración Septembrina
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Vargas Tejada 🔍

Mencionado por Alexis Coello como parte del grupo de autores materiales que atentaron contra la vida del Libertador en Bogotá.

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Crónica Web #83

Bolívar y la corrupción administrativa

Bolívar y la corrupción administrativa
Por las prolongadas ausencias de Simón Bolívar de la presidencia de la Gran Colombia (encontrábase liberando al Perú), asumió el máximo cargo ejecutivo el vicepresidente Francisco de Paula Santander. Con Santander al frente de las finanzas públicas se había propiciado los más turbios negocios. De por sí la Guerra de Independencia había representado una fuente de riquezas para los dirigentes criollos, muchos amasaron cuantiosas fortunas sin mayor esfuerzo; a esto contribuyeron las largas y obligadas separaciones del Libertador de la conducción política de la República para dirigir personalmente las campañas militares en los pueblos del sur. El tesoro público estaba exhausto, la Guerra de Independencia y la mala administración conllevaron a una limpieza total de las arcas del gobierno, por lo que Santander convino con sus amigos acaudalados de Antioquia, Bogotá y Cartagena para que éstos le facilitaran a la República empréstitos sucesivos cobrando una alta tasa de interés. Hay que hacer notar que esta misma plutocracia neogranadina que hizo firmar estos empréstitos a Santander anteriormente se había declarado "pobres de solemnidad" para no pagar los impuestos nacionales. No contentos con esto, los ricachones de Nueva Granada presionaron para que el gobierno, a través de Santander, obtuviese del Congreso de la Unión una ley que autorizara un empréstito mayor en el exterior para que le fuesen cancelados sus acreencias y otros gastos de la República. El empréstito exterior se aprueba por una suma de 30 millones de pesos y fueron comisionados, en representación de los acaudalados, los señores Manuel Antonio Arrubla y Francisco Montoya, a quienes se les otorgó el derecho de cobrar (por comisión) el 1% sobre el monto total. No se aceptó en esa delegación a ningún venezolano ni ecuatoriano. Santander nombró como su representante y como ministro en Londres (sede del empréstito) a un senador y conocido hombre de negocios: Manuel Hurtado. El empréstito fue negociado con la firma B.A. Goldmicht y Cía. de Londres. Esta negociación fue criticada por la prensa del Congreso y por el venezolano Dr. José Rafael Revenga, quien presentó una acusación, puesto que varias compañías inglesas más importantes ofrecían mejores condiciones; no obstante, fue seleccionada la firma anterioreran casi iguales al presupuesto de educación del país". El resto del empréstito fue malbaratado en armas viejas para la marina, tan inservibles y exageradas cantidades que ni siquiera fueron retiradas de los muelles a donde llegaron. De tal manera que los ricos de Nueva Granada hicieron su agosto cuando aún los ejércitos libertadores combatían duramente en tierras peruanas por la libertad de Hispanoamérica. Al regresar el Libertador del Perú se enteró de toda la situación y encontró el erario público desfalcado. En función presidencial autorizó el aumento en los impuestos de alcabala a los productos más importantes para paliar el déficit fiscal. El Libertador en público y en privado se refería en forma sarcástica a cómo fue negociado y gastado el empréstito inglés, cosa que llegó a oídos de Santander, por lo que se arrimó mucho más a los enemigos de Bolívar. Cuando el Libertador El Libertador atacó ferozmente la viajó a Venezuela por última vez, corrupción administrativa. mente nombrada. El investigador Carlos Edsel nos dice al respecto lo siguiente: "Los señores Arrubla y Montoya, como hábiles comerciantes, recibieron por concepto de comisiones 20.137 libras esterlinas y Manuel Hurtado 53.000. Cantidades que sumadas. Santander lo acompañó como escolta hasta su hacienda de "Hato Grande", donde después de la comida emprendieron una partida de tresillo (naipes entre tres) resultando ganador el Libertador, quien dice, en el momento de recoger el dinero sobre la mesa: "¡Al fin me tocó mi parte del empréstito!". Esto fue comunicado por los amigos a Santander, quien juró cobrarle el ultraje. Hay que resaltar también que el Dr. Miguel Peña se apropió de la cantidad de 25.000 pesos de los 300.000 que le correspondieron a Venezuela de ese empréstito, y que él como comisionado debía llevarlo de Cartagena a Caracas. El Dr. Peña alegó que esa cantidad representaba una ganancia particular obtenida en el cambio de moneda. En Bogotá, los periódicos afectos a Santander iniciaron una campaña publicitaria en contra de Bolívar. Se le desprestigiaba y se le ofendía públicamente, se le acusaba de dictador, de querer ser rey, etc. En contrapartida el Libertador escribió un famoso artículo de prensa donde con su prodigioso verbo y argumentos sólidos pone al descubierto el hurto que habían hecho a la nación Santander y la plutocracia neogranadina. Entre otras cosas, el Libertador preguntaba en el artículo: "¿Nos negarán que los señores Arrubla y Montoya se han apoderado del empréstito? ¿Se nos negará que el vicepresidente (Santander) se ha enriquecido a costa de la República y que es tan avariento como el más vil hebraico?". Todo esto condujo al complot o magnicidio intentado contra Bolívar el 25 de septiembre de 1828, siendo los autores materiales Pedro Carujo, Vargas Tejada, etc. Los corruptos querían ver muerto a Bolívar.
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Crónica Web #257

La Compañía Guipuzcoana

La Compañía Guipuzcoana
INTRODUCCIÓN
Referirse a la Compañía Guipuzcoana en este breve estudio no es más que dejar inconcluso una variada de temas y contenidos que se relacionan directos e indirectamente con este factor que rigió la vida económica y política de la Venezuela Colonial por más de cincuenta años.
Tratamos de hacer un bosquejo haciendo mayor énfasis en las causas y condiciones que hicieron posible la creación de esta Compañía más que dedicamos a explicar o a rememorar la actividad de la Compañía en sí.
Quizás dejamos fuera muchos aspectos de la vida de la Compañía durante su actuación en el espectro de la sociedad Venezolana, pero para los fines de este estudio y por las exigencias de los objetivos que persigue la cátedra, creo haber cumplido con el cometido.
LA COMPAÑÍA GUIPUZCOANA
El comercio colonial de Venezuela dependía de su producción agropecuaria y de su intercambio de mercancías manufacturadas. Al principio, la unidad productiva era el hato o la hacienda donde se producía para el consumo local y se dejaba un margen estrecho para el comercio exterior lícito o ilícito.
Para la realización del comercio interno era un obstáculo la inexistencia de vías de comunicación, sin embargo, la producción lograba colocarse en las ciudades y puertos de embarques con destino a la exportación a España, Islas Canarias, México, Cuba, Puerto Rico y, en algunos casos colonias extranjeras del Caribe.
El comercio exterior lícito se realizaba por los puertos habilitados para tal fin, fundamentalmente por La Guaira y Puerto Cabello donde se cumplía con todas las cargas impositivas, mientras que por los puertos secundarios de Maracaibo, Cumaná, Pampatar y Santo Tomé de Guayana los impuestos eran menores y a veces hasta se lograba la exoneración.
En líneas generales podemos resumir que el comercio con España se hizo en tres facetas a saber: Primer periodo (Siglo XVI, XVII y comienzos de (XVIII). Una vez al año un Barco cubría la ruta Sevilla - Cartagena de Indias - Panamá. Embarcaciones pequeñas se desprendían de aquel y tocaban las Costas Venezolanas para efectuar el comercio con las Provincias. Un segundo periodo (1.730 - 1.785) que estuvo signado por el monopolio de la Compañía Guipuzcoana y un tercer periodo (1.785 - 1.810) cuando Venezuela fue Incluida en el sistema de comercio libre establecido pata todas las colonias españolas a partir de 1.778.

Un factor importante en la evolución del comercio colonial venezolano fue la práctica incesante, flagrante o disimulada, del comercio ilícito o contrabando con países Europeos que pugnaban por consolidarse como grandes potencias comerciales a mediados del siglo XVI y todo el siglo XVII en aquella gran escalada del capitalismo mundial por "Apropiarse" de los potenciales mercados proporcionados por los descubrimientos geográficos. Veamos lo que nos dice el Doctor Brito Figueroa al respecto:

"El contrabando o comercio ilícito - en términos de los intereses del Estado Metropolitano - fue uno de los lazos más firmes de la producción agropecuaria colonial con las burguesías Europeas rivales de los mercaderes Españoles; los Holandeses estratégicamente situados en Curazao y Bonaire, monopolizaron esta actividad comercial con las costas y pueblos, villas y ciudades de tierra adentro el contrabando favoreció el desarrollo económico de estas comarcas, al suministrar manufacturas de consumo a la población y esclavos negros para las plantaciones y ofrecer un mercado seguro a la producción" (1).

(1) Brito Figueroa, Federico. Historia Económica y Social de Venezuela, Ediciones de la Biblioteca de la U. C. V. Caracas, 1.995. tomo l. Pág. 106.

El contrabando se convirtió en un gran problema para la Corona Española en tanto que perturbaba su exclusividad en el control de las actividades económicas .con su colonia; por esta causas fue que en 1.717 y 1.718 prohíbe el ingreso a su territorio de mercancías transportadas en barcos extranjeros y en 1.720 exonera de impuesto de tonelajes a sus nacionales que introdujeron cacao venezolano a España, asimismo rebajó los derechos de exportación del fruto venezolano sin que estas medidas mermaran la actividad contrabandista en la zona que muchas veces contó con el apoyo soterrado de las altas autoridades oficiales.
A este tumor crepitante del comercio ilícito se agrega la crisis interna de la guerra de sucesión española (1.700 - L714) que va a agravar más la desatención comercial de la metrópolis con la colonia. En efecto, a raíz de la muerte de Carlos n, el último Rey de los Austrias, se inicia una lucha por el trono que culmina por la vía diplomática y bélica asumiendo la Corona Felipe V, primer Rey de la casa de los Borbones en España.
Este episodio de la vida política Española, influye notablemente en la economía colonial Americana puesto que se interrumpe el tráfico comercial con la metrópolis y como consecuencia se produce el desabastecimiento de productos hispanos escasa demanda de los productos agropecuarios coloniales, se incrementa la miseria en la población y el contrabando recibe un gran impulso durante los casi trece años de esporádico comercio con España.
Con el advenimiento de los Borbones hay un giro con la concepción económica colonial de la dinastía anterior. Con los Borbones se va a instaurar el régimen monopólico hada las tierras de ultramar. "Serán éstos (Los Borbones), con Felipe V, quienes introduzcan los monopolios en manos de compañías comerciales, tal como se hacia en Francia. La compañía real de Guinea, Francesa, obtuvo contrato por seis años y ocho meses para introducir negros en América; fue uno de los actos de Felipe V; pero al terminarse la guerra (1.713) con el tratado de Utrecht fue la compañía Inglesa del Mar del Sur la que adquirió el privilegio" (2).

Evidentemente que el vacío de la acción comercial de España en la Colonia Venezolana hada imperativo, a modo de ver de la realeza, imponer un control monopólico a los fines de centralizar e independizar la gestión económica de la política, así como el mejor aprovechamiento y dirección de los recursos tanto económicos como humanos.

Es importante mencionar la constante preocupación de Pedro José de Olavarriaga por la "Fundación, en Caracas, de una Compañía Mercantil, orientada a la defensa del patrimonio económico de la provincia, a la mejora de la producción ya la intensificación del comercio con España" (3).

Olavarriaga había publicado en 1.720 - 1.721 su instrucción general y particular del estado presente de la provincia de Venezuela dirigido a Don Jorge de Villalonga consejero del rey, donde hacía un inventario y una descripción de la provincia de Caracas destacando sus riquezas naturales,

(2) Morón, Guillermo. Historia de Venezuela. Colección libros y revistas Bohemia. Caracas. Tomo 1, Volumen N° 31. Pág. 192.

(3) Briceño Perozo, Mario. Instrucción General y particular de la Provincia de Venezuela. Editorial Arte. Caracas, 1.965. Pág. 155 ­Citado por Letizia Vaccari. Sobre Gobernadores y Residencias en la Provincia de Venezuela (Siglos XVI, XVII, XVIII) Fuentes para la Historia Colonial. Caracas 1.992. Pág. 128.

geografía, recursos humanos, etc. lo cual constituía su base documental para proseguir en su empeño de la creación de la mencionada empresa; una vez producido los cambios políticos en España obtuvo el terreno propicio para cultivar sus propósitos.
"Con el tiempo esa campaña fue creciendo y el ascenso a elevadas posiciones de amigos de Olavarriaga en el gobierno de la metrópoli; la sacó de los límites de Venezuela, para hallar eco en la corte. A partir de 1.726, Don José Patiño y Castillo, el Colbert Hispano, es uno de los enlaces de Olavarriaga desde la secretaria de Marina e Indias. Con fundamentos en estas relaciones Olavarriaga viaja a la península y personalmente aboga por sus planes, los que cuajan en el establecimiento de la Compañía Guipuzcoana" (4).
Pedro José Olavarriaga ve cumplir su sueño y el 25 de septiembre de 1.728 se crea la Real Compañía Guipuzcoana de Navegación a caracas, una Empresa accionaria con participación de expertos comerciantes cacaoteros de la provincia de Guipúzcoa, que conservaron cien acciones y el Rey Felipe V que tomó acciones por un valor de doscientos mil pesos, posteriormente se incorporaron como accionistas hacendados [9ranesfcos de Caracas.
.
4) Idem. Citado por Letizia Vaccari.
El objetivo de la Compañía era ''Traer cada año a La Guaira y a Puerto Cabello dos navíos de registro (Matriculados), de 40 a 50 cañones, montados y tripulados en guerra, pudiendo enviar el sobrante de su cargamento a Cumaná, Margarita y Trinidad, en embarcaciones menores. Hecha la descarga, debían salir a impedir el contrabando por todos los mares, los ríos y las costas de las provincias, desde el Orinoco hasta el río Hacha; para lo cual se les dieron patentes de Corso, las dos terceras partes de las presas y la exención de pagos de derechos en la venta de ellas" (5).
La Compañía Guipuzcoana tuvo todos los privilegios, concedidos por orden Real, para el desempeño de sus actividades durante más de medio siglo gozaba de la protección de las autoridades coloniales y de un poder absoluto e indiscutible que les permitió tiranizar y ejecutar medidas arbitrarias tal era el poder de la Compañía Guipuzcoana que sobrepasaba el ámbito económico y llegó a controlar hasta el poder político a través de los gobernadores con Juan Sebastián García de la Torre (1.730 - 1.732) se conformó el binomio hegemónico del poder económico y político de ser nombrado el Gobernador como "Juez Conservador de la Real Compañía Guipuzcoana de Navegación a Caracas".
(5) González, Eloy G. Historia de Venezuela. Editorial las Novedades. Caracas 1.943. Tomo l. Pág. 293 - 294.

Esta prerrogativa le daba a la Compañía un inmenso control sobre todas las actividades políticas y económicas desde que llegaron sus primeros barcos a La Guaira y Puerto Cabello en el año de 1.730. La Compañía era la única que proveía las mercancías europeas y fijaba los precios de los productos agropecuarios extremadamente bajos lo que desfavorecía a los cosecheros y hacendados, además se ganó la animadversión de los contrabandistas y de los poderosos criollos asentados en los cabildos. El monopolio comercial de la Compañía perturbaba el comercio del cacao que hacían los mercaderes venezolanos con algunas Islas del caribe y con Nueva España (Veracruz, hoy México).

Sucedieron diversos conflictos entre la Compañía y diversos sectores sociales y políticos de la vida colonial venezolana. Uno de los más resultantes fue el levantamiento en armas de Juan Andrés López del Rosario, mejor conocido como el Zambo Andresote, quien mantenía una alianza con los contrabandistas holandeses, cosecheros, mercaderes en defensa del comercio ilícito.
El Zambo Andresote mantuvo en jaque al gobierno y a la Compañía Guipuzcoana por espacio de varios años (1.730 - 1.732) en las Riberas del Río Yaracuy, y hasta que finalmente es derrotado al ser dispersadas sus fuerzas y éste tiene que huir a Curazao. Sin embargo, no deja de ser notable el desagrado y el descontento hacia la Guipuzcoana.
Otro movimiento en contra de la Compañía fue emprendido por el Canario Juan Francisco de León era teniente cabo de guerra y Juez de comisos en Panaquire, quien con el pretexto de una sustitución suya por un miembro de la Compañía se levanta en protesta y logra acumular una gran fuerza de apoyo de comerciantes, hacendados y demás sectores de la población de los Valles del Tuy y entra a Caracas para hablar ante el gobernador.
El gobernador Castellano y otros que le sucedieron entran en un juego político con Juan Francisco de León resultando a la postre la derrota de éste y su posterior remisión a España en condición de reo. Sin embargo, este movimiento tuvo trascendencia ya que se logró varios objetivos para los hacendados como por ejemplo la creación de una Junta de Precios, formada por el gobernador, un miembro del cabildo y uno de la Compañía, se les dio a los hacendados y cosecheros un sexto de la capacidad de los barcos para enviar sus frutaos a España, se les dio la exclusividad de comercio con México a los cosecheros, además de otras medidas beneficiosas para este sector económico.
La suma de conflictos y una nueva coyuntura internacional que abogaba por el libre comercio dio el traste con la Compañía Guipuzcoana que quedó eliminada definitivamente por la Real Cédula del 10 de marzo de 1.785, pasando sus bienes a la Compañía Filipinas.
En estas circunstancias Venezuela entra al sistema de libre comercio establecido para todas las colonias españolas en 1.778.
CONCLUSIÓN
A la hora de presentar un balance sobre a actuación de la Compañía Guipuzcoana en nuestro país se tejen diferentes opiniones de respetables historiadores e intelectuales. Algunos tratan de satanizar la conducta histórica de esta Compañía alegando el férreo monopolio Que ejerció en nuestro territorio por más de 50 años, considerando sus abusos y arbitrariedades así como también su función represiva ante las eventuales sublevaciones Que se le ofrecían, sin embargo, en este caso se pierde la perspectiva histórica y al juzgarla como buena o mala se olvida sus primigenios fines para la cual fue creada. La Compañía Guipuzcoana, en síntesis, fue fundada para monopolizar el comercio entre España y la Provincia de Venezuela, perseguir el contrabando y resguardar sus propios intereses y los de la Corona; y eso fue lo Que hizo durante cincuenta y cinco años.
Otros intelectuales destacan la labor positiva de la Empresa Vasca, señalando su actividad dinámica y de progreso Que emprendió en la modorra de la sociedad colonial de aquél tiempo.
Se habla de la comunicación expresa Que hizo la Guipuzcoana entre la colonia y la metrópolis, trayendo elementos nuevos Que solo se conocían en el ''viejo Mundo” por ejemplo, ideas, libros, periódicos, etc., también la señalan como un factor fomentador del comercio colonial, estimulante de la producción de diversos cultivos, en especial del cacao Que se constituyó en el producto más importante del siglo XVIII.

Las fortificaciones y las grandes construcciones se levantaron mediante la égida de la Compañía Vizcaína.
Por último, y por su síntesis, terminamos estas conclusiones con una cita textual del Ilustre Escritor Venezolano José Gil Fortoul, en su obra Historia Constitucional de Venezuela:
"Y por último, desde el punto de vista político, no se ha de olvidar que los barcos de la Compañía Guipuzcoana trajeron a la hasta entonces pobre e inculta colonia Venezolana, algo más importante que las mercaderías españolas, trajeron libros, ideas, moderno espíritu emprendedor, hombres arrastrados en su mayoría por el movimiento que iba a culminar en la Enciclopedia y en la Revolución Francesa".
BIBLIOGRAFÍA
. Arias Amaro, Alberto. Historia de Venezuela. Editorial Romor, Caracas. 174 Págs.
. Brito Figueroa, Federico. Historia Económica y Social de Venezuela.
Ediciones de la Biblioteca de la U.C.V. Caracas, 1.975, Tomo l. 348
Págs.
. Gil Fortoul, José. Historia Constitucional de Venezuela. Colección Libros y Revistas Bohemia. Caracas, Tomo l. Volumen 33. 195 Págs.
. González, Eloy G. Historia de Venezuela. Editorial Las Novedades.
Caracas, 1.943. Tomo l. 493 Págs.
. Morón Guillermo. Historia de Venezuela. Colección Libros y Revistas
Bohemia. Caracas. Tomo-l. Volumen N° 31. 240 Págs.
. Olavarriaga, Pedro José. Instrucción General y Particular del Estado
Presente de la Provincia de Venezuela, en los años de 1.720 y 1.721.
Ediciones Fundación Cadafe. Caracas 1.981. 216 Págs.
. Vaccari San Miguel, Letizia. Sobre Gobernadores y Residencias en la
Provincia de Venezuela (Siglos XVI, XVII, XVIII) Fuentes para la
Historia Colonial de Venezuela. Caracas. 1.992. 266 Págs.
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Crónica Web #225

La Compañía Guipuzcoana

La Compañía Guipuzcoana
INTRODUCCIÓN
Referirse a la Compañía Guipuzcoana en este breve estudio no es más que dejar inconcluso una variada de temas y contenidos que se relacionan directos e indirectamente con este factor que rigió la vida económica y política de la Venezuela Colonial por más de cincuenta años.
Tratamos de hacer un bosquejo haciendo mayor énfasis en las causas y condiciones que hicieron posible la creación de esta Compañía más que dedicamos a explicar o a rememorar la actividad de la Compañía en sí.
Quizás dejamos fuera muchos aspectos de la vida de la Compañía durante su actuación en el espectro de la sociedad Venezolana, pero para los fines de este estudio y por las exigencias de los objetivos que persigue la cátedra, creo haber cumplido con el cometido.
LA COMPAÑÍA GUIPUZCOANA
El comercio colonial de Venezuela dependía de su producción agropecuaria y de su intercambio de mercancías manufacturadas. Al principio, la unidad productiva era el hato o la hacienda donde se producía para el consumo local y se dejaba un margen estrecho para el comercio exterior lícito o ilícito.
Para la realización del comercio interno era un obstáculo la inexistencia de vías de comunicación, sin embargo, la producción lograba colocarse en las ciudades y puertos de embarques con destino a la exportación a España, Islas Canarias, México, Cuba, Puerto Rico y, en algunos casos colonias extranjeras del Caribe.
El comercio exterior lícito se realizaba por los puertos habilitados para tal fin, fundamentalmente por La Guaira y Puerto Cabello donde se cumplía con todas las cargas impositivas, mientras que por los puertos secundarios de Maracaibo, Cumaná, Pampatar y Santo Tomé de Guayana los impuestos eran menores y a veces hasta se lograba la exoneración.
En líneas generales podemos resumir que el comercio con España se hizo en tres facetas a saber: Primer periodo (Siglo XVI, XVII y comienzos de (XVIII). Una vez al año un Barco cubría la ruta Sevilla - Cartagena de Indias - Panamá. Embarcaciones pequeñas se desprendían de aquel y tocaban las Costas Venezolanas para efectuar el comercio con las Provincias. Un segundo periodo (1.730 - 1.785) que estuvo signado por el monopolio de la Compañía Guipuzcoana y un tercer periodo (1.785 - 1.810) cuando Venezuela fue Incluida en el sistema de comercio libre establecido pata todas las colonias españolas a partir de 1.778.

Un factor importante en la evolución del comercio colonial venezolano fue la práctica incesante, flagrante o disimulada, del comercio ilícito o contrabando con países Europeos que pugnaban por consolidarse como grandes potencias comerciales a mediados del siglo XVI y todo el siglo XVII en aquella gran escalada del capitalismo mundial por "Apropiarse" de los potenciales mercados proporcionados por los descubrimientos geográficos. Veamos lo que nos dice el Doctor Brito Figueroa al respecto:

"El contrabando o comercio ilícito - en términos de los intereses del Estado Metropolitano - fue uno de los lazos más firmes de la producción agropecuaria colonial con las burguesías Europeas rivales de los mercaderes Españoles; los Holandeses estratégicamente situados en Curazao y Bonaire, monopolizaron esta actividad comercial con las costas y pueblos, villas y ciudades de tierra adentro el contrabando favoreció el desarrollo económico de estas comarcas, al suministrar manufacturas de consumo a la población y esclavos negros para las plantaciones y ofrecer un mercado seguro a la producción" (1).

(1) Brito Figueroa, Federico. Historia Económica y Social de Venezuela, Ediciones de la Biblioteca de la U. C. V. Caracas, 1.995. tomo l. Pág. 106.

El contrabando se convirtió en un gran problema para la Corona Española en tanto que perturbaba su exclusividad en el control de las actividades económicas .con su colonia; por esta causas fue que en 1.717 y 1.718 prohíbe el ingreso a su territorio de mercancías transportadas en barcos extranjeros y en 1.720 exonera de impuesto de tonelajes a sus nacionales que introdujeron cacao venezolano a España, asimismo rebajó los derechos de exportación del fruto venezolano sin que estas medidas mermaran la actividad contrabandista en la zona que muchas veces contó con el apoyo soterrado de las altas autoridades oficiales.
A este tumor crepitante del comercio ilícito se agrega la crisis interna de la guerra de sucesión española (1.700 - L714) que va a agravar más la desatención comercial de la metrópolis con la colonia. En efecto, a raíz de la muerte de Carlos n, el último Rey de los Austrias, se inicia una lucha por el trono que culmina por la vía diplomática y bélica asumiendo la Corona Felipe V, primer Rey de la casa de los Borbones en España.
Este episodio de la vida política Española, influye notablemente en la economía colonial Americana puesto que se interrumpe el tráfico comercial con la metrópolis y como consecuencia se produce el desabastecimiento de productos hispanos escasa demanda de los productos agropecuarios coloniales, se incrementa la miseria en la población y el contrabando recibe un gran impulso durante los casi trece años de esporádico comercio con España.
Con el advenimiento de los Borbones hay un giro con la concepción económica colonial de la dinastía anterior. Con los Borbones se va a instaurar el régimen monopólico hada las tierras de ultramar. "Serán éstos (Los Borbones), con Felipe V, quienes introduzcan los monopolios en manos de compañías comerciales, tal como se hacia en Francia. La compañía real de Guinea, Francesa, obtuvo contrato por seis años y ocho meses para introducir negros en América; fue uno de los actos de Felipe V; pero al terminarse la guerra (1.713) con el tratado de Utrecht fue la compañía Inglesa del Mar del Sur la que adquirió el privilegio" (2).

Evidentemente que el vacío de la acción comercial de España en la Colonia Venezolana hada imperativo, a modo de ver de la realeza, imponer un control monopólico a los fines de centralizar e independizar la gestión económica de la política, así como el mejor aprovechamiento y dirección de los recursos tanto económicos como humanos.

Es importante mencionar la constante preocupación de Pedro José de Olavarriaga por la "Fundación, en Caracas, de una Compañía Mercantil, orientada a la defensa del patrimonio económico de la provincia, a la mejora de la producción ya la intensificación del comercio con España" (3).

Olavarriaga había publicado en 1.720 - 1.721 su instrucción general y particular del estado presente de la provincia de Venezuela dirigido a Don Jorge de Villalonga consejero del rey, donde hacía un inventario y una descripción de la provincia de Caracas destacando sus riquezas naturales,

(2) Morón, Guillermo. Historia de Venezuela. Colección libros y revistas Bohemia. Caracas. Tomo 1, Volumen N° 31. Pág. 192.

(3) Briceño Perozo, Mario. Instrucción General y particular de la Provincia de Venezuela. Editorial Arte. Caracas, 1.965. Pág. 155 ­Citado por Letizia Vaccari. Sobre Gobernadores y Residencias en la Provincia de Venezuela (Siglos XVI, XVII, XVIII) Fuentes para la Historia Colonial. Caracas 1.992. Pág. 128.

geografía, recursos humanos, etc. lo cual constituía su base documental para proseguir en su empeño de la creación de la mencionada empresa; una vez producido los cambios políticos en España obtuvo el terreno propicio para cultivar sus propósitos.
"Con el tiempo esa campaña fue creciendo y el ascenso a elevadas posiciones de amigos de Olavarriaga en el gobierno de la metrópoli; la sacó de los límites de Venezuela, para hallar eco en la corte. A partir de 1.726, Don José Patiño y Castillo, el Colbert Hispano, es uno de los enlaces de Olavarriaga desde la secretaria de Marina e Indias. Con fundamentos en estas relaciones Olavarriaga viaja a la península y personalmente aboga por sus planes, los que cuajan en el establecimiento de la Compañía Guipuzcoana" (4).
Pedro José Olavarriaga ve cumplir su sueño y el 25 de septiembre de 1.728 se crea la Real Compañía Guipuzcoana de Navegación a caracas, una Empresa accionaria con participación de expertos comerciantes cacaoteros de la provincia de Guipúzcoa, que conservaron cien acciones y el Rey Felipe V que tomó acciones por un valor de doscientos mil pesos, posteriormente se incorporaron como accionistas hacendados [9ranesfcos de Caracas.
.
4) Idem. Citado por Letizia Vaccari.
El objetivo de la Compañía era ''Traer cada año a La Guaira y a Puerto Cabello dos navíos de registro (Matriculados), de 40 a 50 cañones, montados y tripulados en guerra, pudiendo enviar el sobrante de su cargamento a Cumaná, Margarita y Trinidad, en embarcaciones menores. Hecha la descarga, debían salir a impedir el contrabando por todos los mares, los ríos y las costas de las provincias, desde el Orinoco hasta el río Hacha; para lo cual se les dieron patentes de Corso, las dos terceras partes de las presas y la exención de pagos de derechos en la venta de ellas" (5).
La Compañía Guipuzcoana tuvo todos los privilegios, concedidos por orden Real, para el desempeño de sus actividades durante más de medio siglo gozaba de la protección de las autoridades coloniales y de un poder absoluto e indiscutible que les permitió tiranizar y ejecutar medidas arbitrarias tal era el poder de la Compañía Guipuzcoana que sobrepasaba el ámbito económico y llegó a controlar hasta el poder político a través de los gobernadores con Juan Sebastián García de la Torre (1.730 - 1.732) se conformó el binomio hegemónico del poder económico y político de ser nombrado el Gobernador como "Juez Conservador de la Real Compañía Guipuzcoana de Navegación a Caracas".
(5) González, Eloy G. Historia de Venezuela. Editorial las Novedades. Caracas 1.943. Tomo l. Pág. 293 - 294.

Esta prerrogativa le daba a la Compañía un inmenso control sobre todas las actividades políticas y económicas desde que llegaron sus primeros barcos a La Guaira y Puerto Cabello en el año de 1.730. La Compañía era la única que proveía las mercancías europeas y fijaba los precios de los productos agropecuarios extremadamente bajos lo que desfavorecía a los cosecheros y hacendados, además se ganó la animadversión de los contrabandistas y de los poderosos criollos asentados en los cabildos. El monopolio comercial de la Compañía perturbaba el comercio del cacao que hacían los mercaderes venezolanos con algunas Islas del caribe y con Nueva España (Veracruz, hoy México).

Sucedieron diversos conflictos entre la Compañía y diversos sectores sociales y políticos de la vida colonial venezolana. Uno de los más resultantes fue el levantamiento en armas de Juan Andrés López del Rosario, mejor conocido como el Zambo Andresote, quien mantenía una alianza con los contrabandistas holandeses, cosecheros, mercaderes en defensa del comercio ilícito.
El Zambo Andresote mantuvo en jaque al gobierno y a la Compañía Guipuzcoana por espacio de varios años (1.730 - 1.732) en las Riberas del Río Yaracuy, y hasta que finalmente es derrotado al ser dispersadas sus fuerzas y éste tiene que huir a Curazao. Sin embargo, no deja de ser notable el desagrado y el descontento hacia la Guipuzcoana.
Otro movimiento en contra de la Compañía fue emprendido por el Canario Juan Francisco de León era teniente cabo de guerra y Juez de comisos en Panaquire, quien con el pretexto de una sustitución suya por un miembro de la Compañía se levanta en protesta y logra acumular una gran fuerza de apoyo de comerciantes, hacendados y demás sectores de la población de los Valles del Tuy y entra a Caracas para hablar ante el gobernador.
El gobernador Castellano y otros que le sucedieron entran en un juego político con Juan Francisco de León resultando a la postre la derrota de éste y su posterior remisión a España en condición de reo. Sin embargo, este movimiento tuvo trascendencia ya que se logró varios objetivos para los hacendados como por ejemplo la creación de una Junta de Precios, formada por el gobernador, un miembro del cabildo y uno de la Compañía, se les dio a los hacendados y cosecheros un sexto de la capacidad de los barcos para enviar sus frutaos a España, se les dio la exclusividad de comercio con México a los cosecheros, además de otras medidas beneficiosas para este sector económico.
La suma de conflictos y una nueva coyuntura internacional que abogaba por el libre comercio dio el traste con la Compañía Guipuzcoana que quedó eliminada definitivamente por la Real Cédula del 10 de marzo de 1.785, pasando sus bienes a la Compañía Filipinas.
En estas circunstancias Venezuela entra al sistema de libre comercio establecido para todas las colonias españolas en 1.778.
CONCLUSIÓN
A la hora de presentar un balance sobre a actuación de la Compañía Guipuzcoana en nuestro país se tejen diferentes opiniones de respetables historiadores e intelectuales. Algunos tratan de satanizar la conducta histórica de esta Compañía alegando el férreo monopolio Que ejerció en nuestro territorio por más de 50 años, considerando sus abusos y arbitrariedades así como también su función represiva ante las eventuales sublevaciones Que se le ofrecían, sin embargo, en este caso se pierde la perspectiva histórica y al juzgarla como buena o mala se olvida sus primigenios fines para la cual fue creada. La Compañía Guipuzcoana, en síntesis, fue fundada para monopolizar el comercio entre España y la Provincia de Venezuela, perseguir el contrabando y resguardar sus propios intereses y los de la Corona; y eso fue lo Que hizo durante cincuenta y cinco años.
Otros intelectuales destacan la labor positiva de la Empresa Vasca, señalando su actividad dinámica y de progreso Que emprendió en la modorra de la sociedad colonial de aquél tiempo.
Se habla de la comunicación expresa Que hizo la Guipuzcoana entre la colonia y la metrópolis, trayendo elementos nuevos Que solo se conocían en el ''viejo Mundo” por ejemplo, ideas, libros, periódicos, etc., también la señalan como un factor fomentador del comercio colonial, estimulante de la producción de diversos cultivos, en especial del cacao Que se constituyó en el producto más importante del siglo XVIII.

Las fortificaciones y las grandes construcciones se levantaron mediante la égida de la Compañía Vizcaína.
Por último, y por su síntesis, terminamos estas conclusiones con una cita textual del Ilustre Escritor Venezolano José Gil Fortoul, en su obra Historia Constitucional de Venezuela:
"Y por último, desde el punto de vista político, no se ha de olvidar que los barcos de la Compañía Guipuzcoana trajeron a la hasta entonces pobre e inculta colonia Venezolana, algo más importante que las mercaderías españolas, trajeron libros, ideas, moderno espíritu emprendedor, hombres arrastrados en su mayoría por el movimiento que iba a culminar en la Enciclopedia y en la Revolución Francesa".
BIBLIOGRAFÍA
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. Olavarriaga, Pedro José. Instrucción General y Particular del Estado
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Ediciones Fundación Cadafe. Caracas 1.981. 216 Págs.
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Provincia de Venezuela (Siglos XVI, XVII, XVIII) Fuentes para la
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