VIERNES 26 DE SEPTIEMBRE DE 2008
Quién es el Prof. Alexis Coello
Para Morón, Alexis Coello no es solamente su cronista, también el hombre público que se dio a conocer exitosamente con la juventud estudiosa del litoral carabobeño como docente de las ciencias sociales, principalmente en el Liceo Ambrosio Plaza, y el luchador social que se desempeñó durante una década como concejal, porque llevó permanentemente en el corazón la imagen de su terruño con la inquietud del que conoce su espacio y los procesos de cambios que le imprimen su gente.
Para él es claro que los espacios son dinámicos y sujetos a transformaciones permanentes producidas por fuerzas internas y externas: la económica, la social, la política y la ideológica se entremezclan para generar condiciones históricas determinadas. Como docente, licenciado, profesor en Ciencias Sociales egresado de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, cursó sus estudios en el pedagógico de Maracay, posee la formación, la base conceptual, que le permite estar permanentemente en un proceso de adquisición de conocimientos y experimentar con los mismos para obtener otros nuevos y así asumir cabalmente los roles que como ciudadano ha venido desempeñando.
La historia no esta reñida con la economía, la sociología, la política, la investigación, o la poesía, al contrario, las absorbe y las hace suya como ciencia madre de todas las ciencias. Las crónicas más lejanas de la historia las cantaron en versos los trovadores; la mayoría de esas crónicas no tuvieron autor determinado, por ello las llamaron anónimas. Mas, no era que no tenía nombre propio, ese autor no estaba visible, era que el autor no tenía nombre propio, ese autor era el Pueblo que por boca de sus rapsodas cantaban y contaban la historia de su vida poblada de hazañas, de hechos heróicos, era una forma sencilla, sintética, de narrar los hechos históricos de manera amena para cautivar la atención de propios y extraños, de jóvenes y de viejos. Alexis Coello sume en la práctica y perfectamente el rol de cronista de Morón, ucando hace registro del acontecer de San Francisco del Valle de Morón desde 1811 cuando se incorpora a Puerto Cabello y por consiguiente a Carabobo, e indaga y da a conocer los más transcendentales hechos históricos anteriores como lo dejó plasmado de manera sintetizada en su “Evolución Cronológica Morenseâ€, insertando en su columna Desde Morón, en el diario Noti Tarde y posteriormente publicado en “Cronicas desde Morónâ€; a la vez que relata como la génesis del Municipio Juan José Mora es Nirgua, una de las once jurisdicciones que conformaban la provincia de Venezuela. Desde 1997 cuando fue seleccionado por el Concejo Municipal y asumió el histórico compromiso de Cronista de Morón, ha venido caracterizando paulatinamente en lo neohistórico, económico, social, y todo el quehacer humano, y como lo dijo acertadamente el poeta José Joaquín Burgos “con pasión y diligencia para que la memoria moronentse no se diluya en la fugacidad ni se borre de la conciencia de las nuevas generacionesâ€.
Al nuevo mundo llegaron los llamados Cronistas de Indias y la Corona española le dio singular importancia a la crónica en sus dominios de ultramar, interesados como estaban los monarcas de conocer la realidad geográfica, topográfica, eclesiástica, social, económica y de cualquier otro aspecto en lo que ellos llamaban Indias Occidentales, incluso el Rey Felipe II instituyó la función de cronista Mayor. Con el tiempo no hubo más cronista mayor en forma individual porque la Real Academia de la Historia asumió el papel a perpetuidad.
En Venezuela, en la época contemporánea hemos contado con ilustres cronistas, entre ellos citemos a Arístides Rojas, Tulio Febres Cordero, José Domingo Tejera, Mario Briceño Iragorry, al valenciano cronista de Caracas, Enrique Bernardo Núñez; y se ha establecido en forma definitiva el cargo de Cronista Oficial, existente hoy en ciudades y pueblos con pasado memorable. Es el caso de Morón con un espacio históricamente caracterizado por su condición de encrucijada en el centro norte costero del país, entre el mar Caribe y la montaña de la costa, con caminos que se cruzan hacia todos los destinos nacionales, también lugar de hechos históricos venezolanos importantes, donde se ha hecho y se hace historia y que el cronista ha podido rescatar y dar a conocer con profunda identificación, con la vehemencia del que quiere hacerlo, además acompañado der rigor científico de quien tiene la formación acadçemica especializada para la investigación, el análisis, comprensión, valorización y evaluación temporoespacial.
Nacido en la península de Paraguaná, en el cercano estado Falcón, desde los cinco años se hizo en Morón de la formación que le permitió ingresar al Liceo Nacional Miguel Peña en Puerto Cabello, en escalada hacia la universidad en la ciudad de Maracay en procura de la formación académica, punto de partida del proceso intelectual que transita como docente, cronista y luchador social. A partir de 1984 y durante una década se desempeñó como concejal del municipio Juan José Mora, tiempo de conocer y palpar directamente la realidad de su entorno, conocer profundamente la gente, sus características fundamentales; es el tiempo de transitar, revisar, conocer todo su espacio local y su problemática; de caminar los lugares, barriadas y sitios, los recovecos menos accesibles, pero alcanzando la profunda identificación y terruño, que supo analizar y conocer mejor, cada vez con mayor profundidad en la medida en que se constituyó en estudioso del recién creado municipio Juan José Mora, en 1981, para lo cual el desempeño docente en las ciencias sociales y las actividades académicas extra cátedra le proporcionan base afectiva y científica para un cabal desempeño intelectual.
En 1995 publica “Morónâ€, que constituye un aporte importante en lo histórico, geográfico, y económico para los estudiantes y docentes identificados con la metodología que permite mostrar al medio local como ejemplo o muestra de las características de una localidad frente a todo el país. Pero también para todos los carabobeños y venezolanos que quieren acercarse y conocer este punto nodal de la geografía venezolana, con sus significativos hechos históricos y acontecer económico de importancia nacional, de sus gentes, costumbres y tradiciones.
Dos años más tarde publica “Pinceladas en el Tiempo†donde recopila trabajos de investigación que ha realizado a la par de su ejercicio docente como Asesor de la Sociedad Bolivariana de la Unidad Educativa Ambrosio Plaza, y para cumplir responsabilidades como Orador en sesión solemne del Concejo Municipal morense en las efemérides del 12 de octubre del año 1996. Vale señalar que la lectura de estos materiales nos enfrenta con el historiador que manejando y señalando una bibliografía específica nos ubica con ideas y reflexiones muy esclarecedoras de los procesos históricos abordados como la cultura de Venezuela en los siglos XVIII y XIX, las ideas pedagógicas del Libertador y el enfrentamiento entre mitos y realidad de la trascendental fecha del 12 de octubre de 1492.
Ese mismo año 1997 es seleccionado por la cámara edilicia como Cronista de la ciudad de Morón, y su vida de hombre público se enrumba de manera inequívoca al servicio de su comunidad cumpliendo cabalmente con la recopilación, selección y puesta a la luz pública de la hasta ese momento inexistente crónica de Morón. Dedicando la primera edición a la Virgen de Santa Ana como patrimonio religioso de los morenses inicia la publicación de “Morón, Ayer y Hoy†señalando que el propósito específico es ir difundiendo las crónicas y los acontecimientos más relevantes suscitados en el ámbito del municipio Juan José Mora. En la publicación, se encuentran reseñados variadísimos aspectos de la vida de Morón; desde la nota religiosa, la constante incursión en lo geográfico e histórico, la problemática ecológica, las efemérides, los personajes históricos, los personajes populares, reseñas de eventos estudiantiles y deportivos, el acontecer científico.
Todo tiene su espacio en la publicación que se mantuvo durante varios años dando así fiel cumplimiento a su identificación de ayer y hoy, respaldado siempre con un buen material fotográfico que permitió rescatar los cambios espaciales más importantes de Morón.
A finales del año 2000 publica “Desde Morónâ€, constituyendose en la primera edición de sus crónicas publicadas en el diario Noti Tarde, donde queda plasmada una extraordinaria recopilación del proceso histórico y de todo el acontecer morense, sin lugar a dudas sus páginas permiten evidenciar el importante rescate que hace el cronista Alexis Coello para dejar escrita la historia del pueblo y para el pueblo de Morón y todo Mora desde sus históricas luchas épicas, hasta los casos más pintorescos, pero todo escrito con gran naturalidad, como partícipe de todo lo narrado; elementos que sumados a su condición de historiador, entre otros atributos, le permiten ser Miembro de la Asociación de Escritores del Estado Carabobo.
Realizó, en “su†universidad, la Upel, durante un año, un importante curso de “Actualización de Cronistasâ€, que a la par de su constante preparación académica le otorgan una gran potencialidad para una mayor y cada vez mejor producción intelectual, tal como cursar en la Universidad de Carabobo, Maestría en Historia de Venezuela, y culminar felizmente con la Tesis “La Erradicación de la Malaria y el Crecimiento Sociodemográfico de Morón†, con la mención “Publicación†en el año 2003, con la excelencia que permite la publicación de “Morón, Auge y Caída del Paludismo en Venezuelaâ€, también publica en 2005 “Voces y Caminosâ€, este luchador social, cronista y educador que ha sido considerado como Gran Comendador, en 1ª clase en su municipio; tiene 2ª clase de Mérito al Trabajo; 3ª clase “27 de Junioâ€, importante condecoración como educador.
Alexis Coello, luchador social, cronista y educador que se incorporó recientemente como miembro de la Academia de Historia de Carabobo, constituye un excelente ejemplo de identificación profunda con todo su entorno, en el que se formó e hizo familia desempeñando variados roles de ciudadano y que no ha dejado de evolucionar y crecer intelectualmente al punto de estar actualmente cursando un Doctorado en Educación en la ULAC, Universidad Latinoamericana y del Caribe, es un digno e insigne representante de los educadores del litoral carabobeño y de Venezuela cuando nos proponemos recordar y celebrar el sesenta y dos aniversario del decreto del Presidente Isaías Medina Angarita que estableció la celebración del “Día del Maestro†el 15 de enero de cada año como homenaje permanente a los educadores venezolanos.
VIERNES 26 DE SEPTIEMBRE DE 2008
Quién es el Prof. Alexis Coello
Para Morón, Alexis Coello no es solamente su cronista, también el hombre público que se dio a conocer exitosamente con la juventud estudiosa del litoral carabobeño como docente de las ciencias sociales, principalmente en el Liceo Ambrosio Plaza, y el luchador social que se desempeñó durante una década como concejal, porque llevó permanentemente en el corazón la imagen de su terruño con la inquietud del que conoce su espacio y los procesos de cambios que le imprimen su gente.
Para él es claro que los espacios son dinámicos y sujetos a transformaciones permanentes producidas por fuerzas internas y externas: la económica, la social, la política y la ideológica se entremezclan para generar condiciones históricas determinadas. Como docente, licenciado, profesor en Ciencias Sociales egresado de la Universidad Pedagógica Experimental Libertador, cursó sus estudios en el pedagógico de Maracay, posee la formación, la base conceptual, que le permite estar permanentemente en un proceso de adquisición de conocimientos y experimentar con los mismos para obtener otros nuevos y así asumir cabalmente los roles que como ciudadano ha venido desempeñando.
La historia no esta reñida con la economía, la sociología, la política, la investigación, o la poesía, al contrario, las absorbe y las hace suya como ciencia madre de todas las ciencias. Las crónicas más lejanas de la historia las cantaron en versos los trovadores; la mayoría de esas crónicas no tuvieron autor determinado, por ello las llamaron anónimas. Mas, no era que no tenía nombre propio, ese autor no estaba visible, era que el autor no tenía nombre propio, ese autor era el Pueblo que por boca de sus rapsodas cantaban y contaban la historia de su vida poblada de hazañas, de hechos heróicos, era una forma sencilla, sintética, de narrar los hechos históricos de manera amena para cautivar la atención de propios y extraños, de jóvenes y de viejos. Alexis Coello sume en la práctica y perfectamente el rol de cronista de Morón, ucando hace registro del acontecer de San Francisco del Valle de Morón desde 1811 cuando se incorpora a Puerto Cabello y por consiguiente a Carabobo, e indaga y da a conocer los más transcendentales hechos históricos anteriores como lo dejó plasmado de manera sintetizada en su “Evolución Cronológica Morenseâ€, insertando en su columna Desde Morón, en el diario Noti Tarde y posteriormente publicado en “Cronicas desde Morónâ€; a la vez que relata como la génesis del Municipio Juan José Mora es Nirgua, una de las once jurisdicciones que conformaban la provincia de Venezuela. Desde 1997 cuando fue seleccionado por el Concejo Municipal y asumió el histórico compromiso de Cronista de Morón, ha venido caracterizando paulatinamente en lo neohistórico, económico, social, y todo el quehacer humano, y como lo dijo acertadamente el poeta José Joaquín Burgos “con pasión y diligencia para que la memoria moronentse no se diluya en la fugacidad ni se borre de la conciencia de las nuevas generacionesâ€.
Al nuevo mundo llegaron los llamados Cronistas de Indias y la Corona española le dio singular importancia a la crónica en sus dominios de ultramar, interesados como estaban los monarcas de conocer la realidad geográfica, topográfica, eclesiástica, social, económica y de cualquier otro aspecto en lo que ellos llamaban Indias Occidentales, incluso el Rey Felipe II instituyó la función de cronista Mayor. Con el tiempo no hubo más cronista mayor en forma individual porque la Real Academia de la Historia asumió el papel a perpetuidad.
En Venezuela, en la época contemporánea hemos contado con ilustres cronistas, entre ellos citemos a Arístides Rojas, Tulio Febres Cordero, José Domingo Tejera, Mario Briceño Iragorry, al valenciano cronista de Caracas, Enrique Bernardo Núñez; y se ha establecido en forma definitiva el cargo de Cronista Oficial, existente hoy en ciudades y pueblos con pasado memorable. Es el caso de Morón con un espacio históricamente caracterizado por su condición de encrucijada en el centro norte costero del país, entre el mar Caribe y la montaña de la costa, con caminos que se cruzan hacia todos los destinos nacionales, también lugar de hechos históricos venezolanos importantes, donde se ha hecho y se hace historia y que el cronista ha podido rescatar y dar a conocer con profunda identificación, con la vehemencia del que quiere hacerlo, además acompañado der rigor científico de quien tiene la formación acadçemica especializada para la investigación, el análisis, comprensión, valorización y evaluación temporoespacial.
Nacido en la península de Paraguaná, en el cercano estado Falcón, desde los cinco años se hizo en Morón de la formación que le permitió ingresar al Liceo Nacional Miguel Peña en Puerto Cabello, en escalada hacia la universidad en la ciudad de Maracay en procura de la formación académica, punto de partida del proceso intelectual que transita como docente, cronista y luchador social. A partir de 1984 y durante una década se desempeñó como concejal del municipio Juan José Mora, tiempo de conocer y palpar directamente la realidad de su entorno, conocer profundamente la gente, sus características fundamentales; es el tiempo de transitar, revisar, conocer todo su espacio local y su problemática; de caminar los lugares, barriadas y sitios, los recovecos menos accesibles, pero alcanzando la profunda identificación y terruño, que supo analizar y conocer mejor, cada vez con mayor profundidad en la medida en que se constituyó en estudioso del recién creado municipio Juan José Mora, en 1981, para lo cual el desempeño docente en las ciencias sociales y las actividades académicas extra cátedra le proporcionan base afectiva y científica para un cabal desempeño intelectual.
En 1995 publica “Morónâ€, que constituye un aporte importante en lo histórico, geográfico, y económico para los estudiantes y docentes identificados con la metodología que permite mostrar al medio local como ejemplo o muestra de las características de una localidad frente a todo el país. Pero también para todos los carabobeños y venezolanos que quieren acercarse y conocer este punto nodal de la geografía venezolana, con sus significativos hechos históricos y acontecer económico de importancia nacional, de sus gentes, costumbres y tradiciones.
Dos años más tarde publica “Pinceladas en el Tiempo†donde recopila trabajos de investigación que ha realizado a la par de su ejercicio docente como Asesor de la Sociedad Bolivariana de la Unidad Educativa Ambrosio Plaza, y para cumplir responsabilidades como Orador en sesión solemne del Concejo Municipal morense en las efemérides del 12 de octubre del año 1996. Vale señalar que la lectura de estos materiales nos enfrenta con el historiador que manejando y señalando una bibliografía específica nos ubica con ideas y reflexiones muy esclarecedoras de los procesos históricos abordados como la cultura de Venezuela en los siglos XVIII y XIX, las ideas pedagógicas del Libertador y el enfrentamiento entre mitos y realidad de la trascendental fecha del 12 de octubre de 1492.
Ese mismo año 1997 es seleccionado por la cámara edilicia como Cronista de la ciudad de Morón, y su vida de hombre público se enrumba de manera inequívoca al servicio de su comunidad cumpliendo cabalmente con la recopilación, selección y puesta a la luz pública de la hasta ese momento inexistente crónica de Morón. Dedicando la primera edición a la Virgen de Santa Ana como patrimonio religioso de los morenses inicia la publicación de “Morón, Ayer y Hoy†señalando que el propósito específico es ir difundiendo las crónicas y los acontecimientos más relevantes suscitados en el ámbito del municipio Juan José Mora. En la publicación, se encuentran reseñados variadísimos aspectos de la vida de Morón; desde la nota religiosa, la constante incursión en lo geográfico e histórico, la problemática ecológica, las efemérides, los personajes históricos, los personajes populares, reseñas de eventos estudiantiles y deportivos, el acontecer científico.
Todo tiene su espacio en la publicación que se mantuvo durante varios años dando así fiel cumplimiento a su identificación de ayer y hoy, respaldado siempre con un buen material fotográfico que permitió rescatar los cambios espaciales más importantes de Morón.
A finales del año 2000 publica “Desde Morónâ€, constituyendose en la primera edición de sus crónicas publicadas en el diario Noti Tarde, donde queda plasmada una extraordinaria recopilación del proceso histórico y de todo el acontecer morense, sin lugar a dudas sus páginas permiten evidenciar el importante rescate que hace el cronista Alexis Coello para dejar escrita la historia del pueblo y para el pueblo de Morón y todo Mora desde sus históricas luchas épicas, hasta los casos más pintorescos, pero todo escrito con gran naturalidad, como partícipe de todo lo narrado; elementos que sumados a su condición de historiador, entre otros atributos, le permiten ser Miembro de la Asociación de Escritores del Estado Carabobo.
Realizó, en “su†universidad, la Upel, durante un año, un importante curso de “Actualización de Cronistasâ€, que a la par de su constante preparación académica le otorgan una gran potencialidad para una mayor y cada vez mejor producción intelectual, tal como cursar en la Universidad de Carabobo, Maestría en Historia de Venezuela, y culminar felizmente con la Tesis “La Erradicación de la Malaria y el Crecimiento Sociodemográfico de Morón†, con la mención “Publicación†en el año 2003, con la excelencia que permite la publicación de “Morón, Auge y Caída del Paludismo en Venezuelaâ€, también publica en 2005 “Voces y Caminosâ€, este luchador social, cronista y educador que ha sido considerado como Gran Comendador, en 1ª clase en su municipio; tiene 2ª clase de Mérito al Trabajo; 3ª clase “27 de Junioâ€, importante condecoración como educador.
Alexis Coello, luchador social, cronista y educador que se incorporó recientemente como miembro de la Academia de Historia de Carabobo, constituye un excelente ejemplo de identificación profunda con todo su entorno, en el que se formó e hizo familia desempeñando variados roles de ciudadano y que no ha dejado de evolucionar y crecer intelectualmente al punto de estar actualmente cursando un Doctorado en Educación en la ULAC, Universidad Latinoamericana y del Caribe, es un digno e insigne representante de los educadores del litoral carabobeño y de Venezuela cuando nos proponemos recordar y celebrar el sesenta y dos aniversario del decreto del Presidente Isaías Medina Angarita que estableció la celebración del “Día del Maestro†el 15 de enero de cada año como homenaje permanente a los educadores venezolanos.
El Cronista en el Día del Maestro
Muy complacido de compartir con ustedes este momento en ocasión de conmemorar un año más (El 83), el octogésimo tercero, de la creación de la Sociedad Venezolana de Maestros, mejor conocido este día como día del maestro o del educador. Encontrarme un día como hoy en Puerto Cabello, un día tan especial, rememora hechos trascendentales en mi vida, como aquellos en mi etapa de estudiante de bachillerato en el Liceo Miguel Peña o como profesor en sus primeros pininos en esta misma institución sustituyendo temporalmente al ilustre educador Ignacio Pinto en la asignatura de Psicología. A tres décadas y media de este acontecimiento personal, y ofrezco aquí mis disculpas por esta referencia propia, evoco entonces una relación geohistorica de Puerto Cabello y Morón (lugar donde he residido los últimos 50 años y del cual soy-cronista) relación que no se determina ni se elimina con una mera línea de demarcación política administrativa porque ésta se ha fraguado en más de doscientos años en una vida común, en lo político, económico, social y cultural. Lo que pasa en Puerto Cabello pasa en Morón y viceversa. Seguimos transitando el mismo camino, existe un binomio manifestado por una identificación cultural y no solo por el simple intercambio en la prestación de los servicios comunitarios o públicos. Es por ello colegas, amigas y amigos míos que no me siento un extraño aquí, me siento en casa, soy uno más de uds. Dejando al lado esta larga digresión y centrándome realmente en la efemérides, debo expresarle mis felicitaciones a todos uds. y a todo el Magisterio Venezolano por este día y por la significación de ser educador, la de ser el eje fundamental sobre el cual descansa y gira la vida de los pueblos, a esos mismos pueblos a los que maestros y profesores llevamos gotas de felicidad. Felicidad cuyo fundamento verdadero es la educación, tal como lo afirmara en una ocasión el libertador Simón Bolívar. A esta felicidad hemos contribuido los educadores al tomar en nuestras manos la arcilla tierna de El cronista de Morón durante su intervención el Día del Maestro. las nuevas generaciones para darle sentido y orientación hacia una nueva vida independiente. A la felicidad hemos aportado "al desarrollar en los niños la imaginación en palabras del poeta Rubén Darío - destruyendo la superstición, (al) sembrar en el buen terreno virgen ideas útiles para la vida que viene, granos prácticos; pero regarlos con una lluvia clara y fresca de poesía, de la necesaria poesía, hermana del sol y complemento del pan." Ahora los nuevos tiempos nos exigen crecientemente nuevas aptitudes y capacidades para enfrentar el futuro con éxito; no el éxito para nosotros sino para la educación y para Venezuela a la cual servimos. La educación de este siglo debe orientarse hacia la superación de las viejas estructuras mentales, siendo ellas conceptuales, ideológicas, cognoscitiva, emotivas, todas ellas provenientes de los siglos anteriores, para facilitar la emergencia de un ente individuo ciedad que pueda concebir nuevos modelos socio-económicos basados en sentidos de equidad económica, en una democracia plena, con sentido de cooperación y solidaridad, con conciencia planetaria de la condición humana y por lo tanto concertado con la naturaleza, en armonía con ella, con el uso racional de los recursos en beneficio colectivo, utilizando la avanzada tecnología con ética para el disfrute de la vida humana, para la paz y SOpara liberar el trabajo de la antigua esclavitud y para que se realice en forma placentera y gozosa. Por último, aquellos visionarios del año de 1932 que fundaron La Sociedad Venezolana de Maestros, con un sentido gremial, en plena dictadura gomecista, con las libertades y los derechos comprimidos como en toda dictadura, entendieron claramente el largo camino por recorrer del magisterio venezolano por valorizar y mejorar la educación y por reivindicar al maestro venezolano en cuanto su estatus social y económico, aun hoy en día esa lucha persiste y se renueva. Estos insignes educadores y educadoras como lo fueron, para nombrar algunos pocos, Luis Beltrán Prieto Figueroa, Miguel Suniaga, Víctor Orozco, José Antonio López, Santiago Schenelle, Luis Padrino, Rosa Vanegas, María Teresa Landaeta y Margot Lares colocaron la piedra fundacional del magisterio, corresponde ahora a todos nosotros continuar sus pasos en la búsqueda de la consolidación y plena realización del conglomerado docente. Plaza Bolívar de Puerto Cabello, Día del Maestro. 15/01/2015
Misceláneas del año nuevo
Estamos de regreso, ahora con Notitarde.
Recapitulando algunos acontecimientos del año pasado y de éste que comienza, que de alguna impactaron afectivamente a muchos miembros de la comunidad morense.
Nos referimos por ejemplo a un hecho tan desagradable, deplorable y lamentable como fue el accidente automovilístico donde perdió la vida trágicamente mi amiga María Manzano junto a su hermana Rosa y el esposo de ésta, Luis Medina, abogado de la República.
A María la conocía desde niña en el barrio Unión donde residíamos, pertenecía a una numerosa familia de falconianos, humildes y buenas gentes.
Se superó a través de sus estudios y de un tenaz esfuerzo para crecer materialmente y en su formación como docente y profesional universitaria.
Se había casado con mi paisano y fraternal amigo "el Catire" Juan Antonio Molina, hombre emprendedor y un ser humano solidario, entre ambos procrearon dos hijos, Elimar y Antonio José, la primera sobreviviente del nefasto accidente.
María fue una maestra ejemplar y sacrificada, trabajó gratis en la Escuela Nacional Anselmito, una población que dista a 8 kilómetros de Boca de Aroa en el municipio Silva; después siguió dando clases en su barrio Unión natal como.
maestra suplente, pasó a trabajar en el jardín de infancia Santa Rita, fue facilitadora de la Misión Ribas en Boca de Yaracuy.
Valga esta breve reseña de la amiga María Manzano como un humilde reconocimiento en el día del maestro, que su memoria se mantenga vigente para enaltecer la labor de los abnegados educadores de nuestro municipio.
Otro suceso lamentable y desgarrador para la opinión pública morense fue el asesinato del agente policial Duvine Escolástico Mora, quien cayó abatido a manos inmisericordes del hampa en una calle de la Urb.
Colinas de Mara en un hecho fortuito que nos hace recordar aquella canción de José Alfredo Jiménez de que "No vale nada la vida / la vida no vale nada", o de aquello de estar en el lugar equivocado y a la hora equivocada.
El agente Mora era un personaje muy conocido y apreciado en el pueblo; testimonio de ello fue la gran concentración de personas, amigos, conocidos, familiares que se dieron cita en la Plaza Bolívar y en los alrededores de la Comandancia de la Policía para darle el último adiós a este reconocido y valorado policía.
Deseo felicitar a través de este medio a mis queridos colegas, educadores, maestros y toda esa rama de profesionales de la educación por haberse conmemorado el pasado 15 de enero el Día del Maestro, el cual fue celebrado por una hermosa sesión solemne el día 31 del mes pasado por parte del Concejo Municipal de Juan José Mora.
A todos un abrazo con el entendido de que la superación y el trabajo nos enaltecerán y nos harán mejores.
Saludos especialmente a los educadores: a mi maestra Eredina Ramos, a Celina de Hurtado, Míriam Aguiar, Elsa de Chacón, Ana Zavala, Yuraima Morales, Luis Pino, Manuel Hernández, Ligia Martínez, Xiomara Chirinos, Ilsida Barreras.
Por favor que me disculpen la gran mayoría de valiosos docentes que no mencioné.
Feliz Día del Maestro a todos.
10-02-14