J. J. Mora en el primer censo nacional de población (1873)
ALEXIS COELLO (*) El primer Censo Nacional de Población fue decretado por el presidente de la República Antonio Guzmán Blanco el 3 de junio de 1873 y realizado en Venezuela durante los días 7, 8 y 9 de noviembre del mismo año.
Antes de este año Venezuela no contaba con un padrón poblacional que permitiera a los gobiernos y al pueblo en general, conocer la cantidad de venezolanos, su ubicación, su ocupación etc., que facilitara la planificación gubernamental y la ejecución de proyectos de beneficios colectivos.
censo En 1846 fue levantado un censo con motivo de las elecciones nacionales del año de 1847 por instrucciones del gobierno nacional que presidía el General Carlos Soublette, pero éste gozó de muchas irregularidades y no fue oficializado.
De tal manera que es el censo de 1873 nuestro primer Censo Oficial de Población que da inicio en el país del seguimiento y control estadístico de la población.
Sería interesante conocer hoy a 130 años de aquel censo algunos datos correspondientes al Municipio Juan José Mora que aparecen registrados en la parroquia de Morón-Alpargatón y Urama.
Estos datos son extraídos de "Apuntes Estadísticos del Estado Carabobo" (1875) Edición Oficial de la Presidencia de la República, de la Imprenta Federal, Caracas.
El municipio tenía una población entonces de 1.692 habitantes compartidos en 1.072 para Morón-Alpargatón y 620 Urama.
De ese total existía una paridad entre el sexo masculino (797) y femenino (826) con una ligera diferencia a favor de éste último, y un poco más de la mitad de esa población era menor de veintiún años.
Es alarmante la gran cantidad de hijos ilegítimos (término usado para la época) y del alto número de solteros solteras.
y Pero sí algo es significativo es que el 88,77% no sabía leer y el 92,37% no sabía escribir lo que nos da una magnitud del exagerado índice de analfabetismo en la zona.
Residían en la jurisdicción nueve extranjeros; de los cuales 3 eran holandeses que se explica su presencia por la cercanía a la Isla de Curazao asociados a las actividades de contrabando, dos eran españoles, un colombiano, un inglés, un italiano y uno de nacionalidad no definida.
En cuanto al oficio de los habitantes se destaca por su mayoría el número de agricultores, labradores y jornaleros con 28% del total, se cuentan además dos albañiles, siete carpinteros, ocho comerciantes y dependientes, un empleado público, cuatro educadores, ocho panaderos, seis zapateros, un sastre, diez y seis sirvientes, cuatro generales, cinco coroneles, treinta comandantes, diez y nueve capitanes, cuarenta y dos tenientes, nueve subtenientes.
Esta gran cantidad de militares se debe a que apenas hacía una década había concluido la Guerra Federal en Venezuela y muchos hijos de Morón y Urama se habían integrado a ella, ahora gozaban de las prerrogativas de su oficio.
En el censo aparecen como registrados 192 industriales varios, esta gran cantidad es inexplicable, había que saber que se entendía en ese momento por ese término.
El censo no registra profesionales de la medicina, del derecho, ni licenciados, ni ningún otra profesión universitaria, ni siquiera bachilleres.
(*) Cronista Oficial del municipio Juan José Mora.
Libro Crónicas desde Morón - La Plaza Bolívar de Morón
A propósito de algunas consultas de estudiantes de turismo sobre monumentos históricos y otros elementos emblemáticos de la ciudad, sirva este escrito para aquellos que indagaban los orígenes de la plaza Bolívar de Morón. Los pueblos fundados por los españoles poseían unas características muy especiales: para la fundación se debía tener la autorización del rey español (Juan Rodríguez Suárez fue condenado a muerte por haber fundado la ciudad de Mérida sin la debida autorización). En el sitio escogido para el asiento de la ciudad se clava un grueso madero de dos metros de altura aproximadamente. El fundador golpeaba con su espada varias veces el tronco enterrado y retaba en voz alta a quien se opusiese a la celebración del acto, si nadie respondía procedía a cortar el monte alrededor del madero y declaraba en nombre del rey, fundaba la ciudad, después vendría otro ceremonial.
En el sitio donde estaba el tronco se constituía la plaza mayor (con el tiempo pasaron a llamarse plaza Bolívar) al frente se construía la iglesia y al otro lado la sede del Cabildo. De la plaza partían las calles formándose una cuadrícula o damero donde se ubicaban las viviendas fabricadas con materiales provisionales, algunas calles se empedraban, en lo más alto de la ciudad se construía una caja de agua que mediante acequias cruzaban las cuadras o manzanas de la ciudad.
Este modelo estricto para la fundación de las ciudades se mantuvo por varios siglos y las ciudades actuales de más vieja data heredaron el damero o cuadrilátero histórico de aquella usanza española para fundar un pueblo.
Los pueblos de fundación relativamente más reciente rompieron con este esquema tradicional, la mayoría se formaron sin fundación oficial, otros lo hicieron anárquicamente y ni plaza construyeron. Este último es el caso de Morón. Lo primero que llegaba a los incipientes poblados cuyo núcleo estaba compuesto por esclavos y trabajadores de las haciendas de cacao, era la iglesia.
Esta se construía rudimentariamente, de paja, madera etc, en torno a ella se extendía un caserío, a orillas del camino real, era la iglesia la que nucleaba a la población a falta de autoridad de los cabildos, el sentido de pertenencia o de pueblo le venía dado por la religión, por el santo patrón.
Morón estuvo por años dependiendo de un centro de poder muy distante (el de Nirgua) que no se ocupaba de él a no ser por la religión que llegó bien temprano. Posteriormente fue un rincón olvidado de puerto Cabello y perteneciendo a este Distrito sus hijos más esclarecidos en ese momento conciben la construcción de su plaza Bolívar.
Fue la directiva del Club de Leones (fundado el 17 de agosto de 1970) encabezada por el Dr. Jesús Salvador Silva Gutiérrez, a quien le ocupó el honor de hacer realidad la plaza Bolívar de Morón. El terreno que seleccionaron estaba ubicado en las adyacencias de un antiguo cementerio, frente a la medicatura rural y diagonal a la iglesia de Santa Ana de Morón.
Había estado en este terreno antes un parque infantil y luego se construyó un mercado popular, sobre las ruinas de este mercado se erigió nuestra Plaza Bolívar por iniciativa del Club de Leones, que dicho sea de paso fue la primera obra que realizó este extraordinario club, lamentablemente hoy desaparecido en nuestro municipio.
El financiamiento de la obra fue obtenido por la rifa de un Volkswagen que fue facilitado por la exhibición por la Corporación Venezolana de Motor (Volkswagen-Palma Sola). El número premiado quedó entre los no vendidos y este el vehículo fue vendido posteriormente a Hugo Chavarioli, propietario del hotel Morón. De esta manera el Club de Leones hizo un negocio redondo para bien de la comunidad. El busto del Libertador fue donado por la base naval de Puerto Cabello y se instaló el 21 de noviembre de 1970 en el acto especial en presencia de las autoridades civiles y naval de la zona, en el acto inaugural tomó la palabra el Dr. Silva Gutiérrez como presidente del Club. Luego este busto del Libertador es sustituido por un pedestre de Bolívar en ocasión del primer gobierno municipal, bajo la presidencia de José Antonio Ortega. La estatua pedestre es copia de la obra original del escultor italiano Pietro Teneram que se encuentra en Bogotá desde 1846 y en la plaza de Ciudad Bolívar desde 1859.
Obviamente a variado un tanto nuestra plaza Bolívar desde su inauguración hasta hoy. Su inicial forma triangular, que algunos osados le ponían el nombre del sexo femenino, a cambiando en forma rectangular como consecuencia de la adición de una parte curva de la continuación de la calla La Paz.
El viejo mamón macho aún permanece incólume a las inclemencias del tiempo aunque ya no se consumen a sus pies los licores y sancochos de los inveterados borrachitos. Posee más árboles que antes y jardines elevados en figuras geométricas que sirven de asiento a los parroquianos.
El bronce de Bolívar mira al este, ve al sol de frente; por ese mismo lado está una fuente, por supuesto, sin agua. A la espalda de Bolívar, al oeste está otra fuente que simula una cascada con luces multicolores, pero tampoco tiene agua, a la pared del fondo se encuentran las siluetas de unos llaneros a caballo en alto relieve, seguramente eran los llaneros de Páez en lucha contra los realistas.
El contorno de la plaza también ha cambiado, en sus alrededores se localizan modernos establecimientos comerciales, a su lado norte se ubica la comandancia de la Policía y diagonal a ella la sede del Concejo Municipal.
Libro Crónicas desde Morón - El General Ezequiel Zamora
Ezequiel Zamora nació en Cúa (estado Miranda) el primero de febrero de 1817. Sus padres fueron Don Alejandro Zamora y Doña Paula Correa. Desde joven gustaba de los ejercicios corporales como la natación, la lucha, la equitación, etc. Era caminante de distancias largas sin fatigarse.
El autor de la década los describe cuando niño así: Era alto y delgado de cuerpo; de ojos azules y mirada viva y penetrante: sus facciones se marcaban y distinguían por líneas bien definidas que daban a su rostro por sus pómulos agudos, su nariz recta, su barba firme y saliente, su frente descubierta y bien modelada, una vigorosa expresión de inteligencia, altivez y energía.
De mozo se dedicó a los trabajos rudos del campo y cursó estudios rudimentarios como era costumbres en los muchachos campesinos de aquel tiempo. Se ocupó en su adolescencia de asuntos mercantiles en los pueblos de Villa de Cura, San Juan, San Francisco, El Pao, San José, Calabozo y Apure. Se estableció con una casa de víveres en Villa de Cura donde obtuvo fama de honrado y trabajador. Actividades modestas para un personaje que va llenar la vida política de la nación durante el largo período de catorce años (1846-1860). Su actuación va a ser trascendental en este lapso.
Sus primeros alzamientos contra el gobierno Conservador fueron en las sierras del centro del país en donde, acompañado del indio Rarigel, levantó en armas a las masas explotadas de campesinos, libertos y esclavos. Las revueltas campesinas del año 46 tuvieron en él a un conspiscuo agitador y guerrero que alteró la paz y la paciencia del gobierno de entonces. Es hecho prisionero en marzo de 1847. Es encarcelado, enjuiciado y sentenciado a muerte. La pena de muerte fue conmutada por el gobierno del general José Tadeo Monagas a diez años de presidio cerrado, sin embargo, no llegó a cumplir esta pena y por el contrario fue ascendido a comandante bajo las órdenes del gobierno. En 1856 celebró matrimonio con la señora Estefa Falcón, hermana del general Juan Cnsóstomo Falcón. En 1858 triunfa la revolución de marzo con el general Julián Castro a la cabeza. Por un decreto del 7 de junio de 1858 es extrañado del país junto con el general Falcón, siendo su destino la isla de Curazao.
Cuando comienza la Guerra Federal en 1859, Zamora es llamado para que Imdere este movimiento insurrecional. Se convierte en el alma y brazo de la Federación emprendiendo batallas que conquista medio país entre las zonas de occidente y los llanos.