Discurso de incorporación a la Academia de Historia
He considerado pertinente tratar un tema relativamente reciente de nuestra historia contemporánea para mi incorporación como miembro correspondiente a esta prestigiosa academia. Los temas de la paz no interesan a la historia parodiando a un ilustre historiador venezolano. Pero el paludismo no es un yema de la paz, es un tema de la guerra, sólo que esta guerra no se libra entre el mismo genero sino entre el hombre y una plaga, y los protagonistas no son militares sino civiles.
Esta batalla estuvo a punto de perderla el ejercito del hombre, e incluso sus bajas fueron incalculables; media Venezuela estaba arrasada por los autores de la malaria, en nuestro Estado Carabobo la situación no era diferente, las muerte sembraba la desesperanza y la tristeza, sin embargo, en un pueblucho, en un apartado rinconcito de este estado se oyeron los primeros disparos químicos que hirieron de muerte a la numerosa legión de diminutos y poderosos enemigos. Sí, honorables académicos se pagó un precio muy alto en las vidas de tantos venezolanos hasta llegar a la victoria final.
Esta victoria final se inició en Morón – pueblo que me honra con ser su cronista - “cuando se disparó la primera descarga contra el general paludismo y su ejercito de puñales amarrillos†parafraseando a nuestro amigo, el poeta José Joaquín Burgos.
Oigamos entonces una breve reseña sobre esta batalla no convencional.
MORON Y EL ENCUENTRO CON EL PALUDISMO
La malaria era una afección esparcida por las tierras bajas de todo el territorio nacional. Desde los llanos de Barinas y Apure hasta el Delta Amacuro, en bocas del Orinoco; desde San Félix de Guayana hasta los Valles de la Cordillera de la Costa, desde la Hoya del Lago de Maracaibo hasta Aragua de Maturín. Eran 600.000 kilómetros cuadrados de zona contaminada de los 914.000 del territorio venezolano. Habían pueblos y ciudades que eran emblemáticos de la Venezuela con malaria como Ortiz, Parapara, el Distrito de Obispos en Barinas ¿Por qué se escogió Morón para el inicio de la lucha antimalárica?
Se podrá afirmar que fue determinante para la selección de Morón durante la fase inicial de la lucha antimalárica la opinión favorable del doctor Enrique Tejera, entonces presidente del Estado Carabobo. Se indicará que la propuesta del doctor Tejera fue respetada por el nuevo gobierno y especialmente por el nuevo presidente del Estado Carabobo, doctor Manuel García, hecho que también es vinculante, pero ¿acaso no estaba todo el estado Carabobo padeciendo, desde principio del siglo XX, la penosa ruina del paludismo?
El doctor Fabián de Jesús Díaz, en su obra “Vida e Historia de la Medicina en la Provincia†(1.966), expresa lo siguiente:
La morbilidad de la zona era comandada por el paludismo, cuyas exacerbaciones anuales solían concluir con la entrada y salida de las lluvias. La insalubridad de la mayoría de los barrios de la ciudad era producto de las aguas estancadas, de la ausencia total de obras de drenaje, pavimentación y colección de aguas fluviales. La acción providente del estado se reducía, casi sistemáticamente, la distribución de sellos y papeletas de quinina.
El arraigo del mal en el territorio carabobeño era tan evidente que en 1.909, el inspector general de higiene pública señala en un informe que “El Paludismo continua produciendo estragos en nuestra población rural†(ibidem). La malaria en Carabobo era la primera causa de muerte, allí estaba la población más afectada según reporta el doctor Díaz, Ahora en su obra Luís Pérez Carreño (1.966):
Se encontraba mayoritariamente en los sectores del sur de Valencia, había una prevalencia de atacados hacia el sur de la ciudad, en los Municipios de Santa Rosa y Candelaria, donde predominaba la maleza, las aguas sin corriente, la vivienda insana, y la insalubridad ambiental. Los mismos factores, así como una igual y hasta mayor incidencia, regía para las parroquias y vecindarios foráneos: Tocuyito, Los Guayos, Flor Amarillo, La Loma, etc.
La propagación de la malaria llegó a producir un estado mental de preocupación permanente extendida en la opinión general de la población, e incluso en los facultativos, que pasaron a diagnosticar como paludismo cualquier otra enfermedad que presentara síntomas parecidos, y no hacerlo era ir contra el sentido común. El paludismo se encontraba larvado o supuestamente estaba latente, o indirectamente vinculado a otras afecciones. El doctor Pérez Carreño manifestó en una oportunidad que:
“El primer día de la pirexia, entre nosotros –lo de rigor, lo práctico- es referir a la malaria el desequilibrio orgánico y desde luego surge la indicación de la quinina; por que pensar en cualquier otra dolencia es siempre aventurado y en muchos casos es peligroso†(ibidem).
Esta es una de las razones por las cuales las estadísticas de la mortalidad por causa del paludismo es aproximada o imprecisa porque muchas muertes que fueron ocasionadas por otras enfermedades se le atribuían a la malaria y como la elaboración de las actas de defunciones eran potestad de los jefes civiles muchas veces los juicios podían haber sido equivocados:
El paludismo hasta marzo de 1.936 era diagnosticado por el jefe civil u otra persona representativa del poder civil. Pocas veces llegaba el diagnostico médico. Y ya sabemos que para personas no profesionales y de no regular cultura, el paludismo representaba un síndrome anémico cualquiera, sea anquilostomatico o de hambre simplemente (Bengoa y Lecanda, 1.980,169).
Y continúa Bengoa y Lecanda con el tema:
Es curioso observar en el medio rural el porcentaje tan enorme de diagnósticos profanos que hacen de mortalidad por paludismo y tisis. Todo enfermo anímico y raquítico (muchas veces de hambre) es diagnosticado de una de esas dos enfermedades. Por todo ello, a partir de marzo de 1.936, en que ya los diagnósticos eran mayormente de responsabilidad médica bajó tanto la mortalidad por paludismo (ibidem).
No es del todo cierto que a partir de 1.936 sean los médicos o, en el caso del paludismo sea la División de Malariología los que certifiquen las causas de la mortalidad; sobre todo en los pueblos del interior de la república continuaron los jefes civiles haciendo los diagnósticos hasta bien entrado el siglo XX, pudiéndose afirmar que estos siguieron en su labor de diagnósticos sobre todo en los sectores rurales, y sí la mortalidad de los registros de la División de Malariología (1.936), como apunta Bengoa y Lecanda, entonces los resultados no son imputables a diagnósticos errados sino a la verdadera acción emprendida por los erradicadores de la malaria.
El espacio geográfico de Puerto Cabello fue históricamente muy afamado por sus infecciones palúdicas. El General Rafael Urdaneta en 1.813 y el General Páez en 1.822, se quejaban por las menguas de sus ejércitos a consecuencia de las “pestes de calenturas endémicas†o “fiebres malignasâ€.
LA ENFERMEDAD DE LA COSTA
Al oeste de la ciudad de Puerto Cabello se encuentra el pueblo de Morón. Codazzi, en la segunda mitad del siglo XIX refiere que “tan sólo cerca de la costa se encuentra un temple malsano, en las montañas que bañan el Morón, el Alpargatón y el Urama hasta el Yaracuy†(1.960, 393). El sector de Morón ya era reconocido y no precisamente por buenas referencias, el paludismo era el atributo de la costa: “en los suburbios de Puerto Cabello se practica un poblamiento basado en la extracción de sal. Las principales salinas se extienden al oeste de la ciudad. Son áreas malsanas y los salineros están agobiados por el paludismo denominado en esta comarca enfermedad de la costa†(Cunill Grau, 1.987,348). De tal manera que también en la zona de Morón el paludismo era “histórico†ya que tenía una vieja tradición en el área desde tiempos desconocidos favorecido por las condiciones ambientales de clima y topografía. En Morón convergieron una serie de factores como el que explica el cronista Marín: “en cuanto a Morón, el caso es explicable, tierras bajas, situadas casi al nivel del mar, con aguas estancadas por todas partes, era un lugar propicio para la proliferación de los zancudos transmisores del paludismo. El mal se iba intensificando en forma implacable. No había manera de evitarlo†(1.971,25)
Es pertinente continuar con las palabras casi dramáticas del cronista Marín, pero que en realidad pintaban un cuadro de desesperación y angustia:
Se había roto el equilibrio ecológico: el número de sus defunciones era superior al de sus nacimientos. La muerte estaba en acecho por todas partes. Su población disminuía de una manera vertiginosa. Para 1.945, esta se había reducido a 800 habitantes, y no se piense que eran habitantes alegres, contentos de vivir, optimistas del futuro. Nada de eso. Veían un futuro cada vez más tenebroso, algunos de ellos preferían emigrar a otros lugares aún cuando para esto tuvieran que romper los nexos sentimentales que los ligaban al pequeño rincón geográfico donde habían vivido siempre. En esto no hay exageración alguna. El cuadro era sobrio. La funesta y trágica endemia de la malaria se había apoderado de toda la zona. Decir paludismo. Era tanto como decir desolación y muerte (Ibidem).
Las aseveraciones de Marín son muy respetables, pero es importante analizar algunas apreciaciones de la cita del cronista Marín en la búsqueda de mayor objetividad.
El cenco oficial de 1.941, anterior a la aplicación del DDT en Morón, denota un decrecimiento de su población. De 1.933 habitantes (censo de 1.936) la población se redujo a 1.795, es decir perdió 138 habitantes (7,13%) en cinco años. Se diría que el porcentaje es insignificante sino fuera porque la población en general aumentó en ese quinquenio; en el país se incrementó en 486.424 venezolanos, en Carabobo en 19.315 personas. En todos los distritos del Estado Carabobo creció, excepto en Puerto Cabello, donde decreció y específicamente en Morón ¿Cuál fue la causa de la baja de la población Móronense? Probablemente debido a las muertes por malaria y a las consecuentes emigraciones.
Los libros de defunciones de Morón fueron consultados en la prefectura de la localidad para verificar el número de Muertes, la edad de los difuntos y la causa de la muerte. En relación a los registros de las causas de las muertes en realidad no están avalados por profesionales de la medicina y se ha tomado el criterio que aquellas muertes reseñadas como “fiebreâ€, “fiebre cerebralâ€, “fiebre biliosaâ€, etc. Se han incluido como decesos palúdicos por corresponderse estas descripciones con los síntomas más aparentes de la malaria, aunque ello puede inducir al error debido a que otras enfermedades también pueden presentar esta pirexia.
En el quinquenio, (1.936-1.941) el número de defunciones en Morón (355) supera al de nacimientos (335) y del total de ellas el 45 por ciento (161) murieron de paludismo, es decir, de cada dos personas uno moría por ese mal. La curva de las defunciones se cruza con la de nacimientos en 1.940, sigue en alza en 1.941 para colocarse por debajo de los nacimientos en 1.942 y 1.943, vuelve a ascender en 1.944 superando de nuevo las defunciones a los nacimientos. En 1.940 ocurrió la diferencia más sustancial a favor de la mortalidad (91 a 41), en el mismo año las muertes por paludismo (48) es superior al total de nacimientos (41).
Otro elemento que hay que considerar es que en Morón como área endémica, los decesos por paludismo recaen fundamentalmente sobre los individuos con menor capacidad de memoria inmunológica, es decir en aquellas que no han tenido tiempo de adquirirla, en este caso en los infantes. En el segmento 1.936-1945 la mortalidad en los menores de diez años es sumamente alta, la mitad de los difuntos son niño. Proporcionalmente, en el decenio 1.940-1.950, el 53,5 por ciento del total de las personas murieron antes de los diez años, con una mayor suma en los menores de tres años de edad. Fallecían un promedio de treinta y dos niños anuales. De esa alta mortalidad infantil murieron de paludismo en el lapso, 1.936-1.941, el 49,76 por ciento del total general de las defunciones por causa de la malaria el 61,27 por ciento eran niños menores de 10 años.
Una cantidad importante de personas abandonaron el lugar por temor a contraer la enfermedad o fueron tras la búsqueda de mejorar sus condiciones materiales de vida, aquí dejaron el terruño que no les ofrecía perspectivas de progreso por el abatimiento económico de la zona, aunque ello significara romper con los vínculos afectivos como bien lo dijo el cronista Marín, resulta ilustrativo una anécdota del poeta Gottberg:
Otro peón contaba la experiencia de un ganadero de Guarico que regresaba para el hato El Punzón, después de un tiempo en Caracas. Llegado a una que fuere una población floreciente, quizás Ortiz, ya en el atardecer de una pesada jornada de viaje, halló el pueblo desierto. Solo encontró un anciano en el quicio de una puerta. Cuando el viajero le preguntó que había sucedido en el pueblo, el otro, sacando fuerza de la tristeza le respondió: la gente se fue huyéndole al paludismo y los que se quedaron por que se murieron - y que hace usted allí.- esperando la muerte. Contestó, fatalista el vecino (1.987,32)
No puede estar alegre alguien que este esperando la muerte ni otros cuyo medio social sea la desolación y la tragedia. Los 1.975 habitantes que tenía Morón en 1.941, según el censo oficial, se redujeron a 800, datos del cronista Marín. Para el año de 1.945, fecha del rociamiento del DDT, la población bajó a 311 de acuerdo a las palabras de Berti (1.997) “su población 311 habitantes enflaquecidos por la fiebre en 80 ranchos desvencijadosâ€, no es posible tener una cifra oficial de los habitantes de Morón para 1.945, pues es sabido que después del censo de 1.941, se realizó el de 1.950, cinco años después del rociamiento. Sin embargo, es seguro que la población siguió descendiendo en el periodo de 1.942-1.945, aunque las cuotas de natalidad y mortalidad del sector, no ofrecen una diferencia holgada y es solo en 1.944 cuando las defunciones exceden los nacimientos en un número de 18 personas. Para llegar a las sumas poblacionales que aportan Marín (800) y Berti (311) hubo que producirse una emigración en masa de mórenses hacia otros lugares.
Lamentablemente los libros de defunciones consultados en la prefectura de Morón, no contienen los motivos de las muertes de los fallecidos entre 1.942 y 1.946, porque allí se hubiese podido conocer el grado de incidencia malárica en esos cuatro años. Al no tener valores específicos de ese periodo se deben tomar forzosamente los informes disponibles. El paludismo ha debido ser en Morón tan grave en los años que preceden la utilización del insecticida, puesto que de lo contrario no se hubiese seleccionado este pueblo a nivel nacional existiendo otras localidades dramáticamente afectadas por el mal. Es por ello que se debe buscar el alcance y las características de la enfermedad; Berti, en cuanto a Morón señala:
Se criaban los zancudos vectores más peligrosos de Venezuela… existían las tres especies de parásitos causantes de la malaria: maligna o “económicaâ€, benigna y cuartana; bazos grandes con índices esplénicos del 99%. De cada mil personas morían 49 por años… (había) una escuela con 70 niños desnutridos y enfermos (1.997, 48).
Morón compuesto por ranchos de paja y bahareque rodeados de estanques de agua y lagunas por todas partes y un medio social miserable constituía un foco formidable para la proliferación de los zancudos transmisores, convirtiendo así el poblado en un núcleo de endemia palúdica. La localidad Móronense estaba casi al borde del colapso en el primer lustro de la década de los cuarenta, la muerte rondaba en los caminos y en las casas dispersas sus moradores acusaban el martirio de este mal.
De manera pues que había que empezar por Morón la campaña dedetizadora que pondría fin al paludismo en Venezuela.
La organización del evento programado para el día dos de diciembre estuvo a cargo del Ingeniero Gerardo González, jefe del servicio de fomento anti-malarico dependencia de la sección de ingeniería antimalarica de la división de malariología.
La cuadrilla número uno era la encargada de ejecutar el primer rociamiento en un rancho del pueblo de Morón. Esta cuadrilla era comandada por Levi Borges, el primer guarda jefe, y José Manuel Contreras, el guarda – operador; además formaban parte de esta cuadrilla los rociadores Francisco Solórzano, Valentín Gutiérrez, Juan García y Francisco Gutiérrez.
Ese dos de diciembre era día domingo, era un día de feria para Venezuela. Porque cuando “Levi Borges : Guarda jefe de la primera cuadrilla de dedetizadores, llamó a la puerta de un rancho de bahareque y techo de palmas, en el Municipio Moró, estaba comenzando para Venezuela una nueva etapa de profundas transformaciones†(Gottberg, 1.987, 56).
El primer rancho rociado con DDT por la cuadrilla número uno era de Melecio Castillo y María Pacheco, para ello se utilizó el DDT de grado técnico al 100 por ciento y polvo humedecido al 50 por ciento. El rociamiento debía ser completo y muy cuidadoso, lo suficientemente rociada la vivienda con el insecticida para que la acción residual durara por el tiempo previsto; debían hacerse nuevos rociamientos cada tres meses.
Estuvieron presentes en este hito de la historia contemporánea de Venezuela, aparte de los ya nombrados, las siguientes personalidades: El doctor Arnoldo Gabaldón, el Ingeniero Arturo Luís Berti, el doctor Manuel García, presidente del Estado Carabobo, Ricardo Montilla, presidente del estado Guarico, el doctor Manuel Salvador Barreto, malariólogo de Puerto Cabello, el doctor Lacenio Guerrero, medico jefe de la zona II de Malariología del estado Carabobo, el Ingeniero Rafael Sardi y el doctor Antonio Gómez Marcano de la sección de actividades médicas.
En el lugar donde se encontraba el rancho desvencijado rociado con DDT se construyó unas décadas después. – Inaugurado el dos de diciembre de 1.955 – un obelisco con un redondel de piedra donde yace al pie del mismo en una cama también de piedra, un Anópheles muerto construido en metal. Este monumento fue construido por iniciativa del Club de Leones de Valencia.
Desde el primer rociamiento en Morón “se pasó a 55 cuadrillas en 1.948 y a 96 en 1.952, efectuando un considerable número de rociamientos intradomiciliario; en efecto, durante el periodo de 1.945 – 1.994 fueron realizados un total de 24.121 rociamientos†(Guerrero y Borges, 1.995, 11).
La acción de los deditazadores se extendió de Carabobo al Estado Aragua, de allí pasó a otras zonas de fuerte incidencia palúdica como las tierras regadas por el Río Orinoco. En 1.947 el rociamiento se llevó a cabo en el extenso territorio comprendido entre Puerto Ayacucho y la desembocadura del Orinoco en el actual Estado Delta Amacuro.
SEÑORES
MUCHAS GRACIAS…………….
BIBLIOGRAFIA
Bengoa y Lecanda, J. M. (1.980). MEDICINA SOCIAL EN EL MEDIO RURAL VENEZOLANO. (Reedición de la versión original de 1.940) Valencia. Universidad de Carabobo. Facultad de Ciencias de la Salud.
Berti, L. A. (1.997). ARNOLDO GABALDON. Caracas. Ediciones del Congreso de la República, Imprenta Nacional.
Codazzi, A. (1.960). OBRAS ESCOGIDAS. Caracas. Ediciones del Ministerio de Educación. Biblioteca Venezolana de Cultura. Dirección de Cultura y Bellas artes.
Cunill Grau, P. (1.987). GEOGRAFIA DEL POBLAMIENTO VENEZOLANO EN EL SIGLO XIX. Caracas. Ediciones de la Presidencia de la República.
Díaz, F. (1.966). Dr. LUIS PEREZ CARREÑO. (1.866 – 1.966). Valencia. Publicaciones del Concejo Municipal de Valencia. Talleres gráficos de París en América, S. A.
________ (1.966) VIDA E HISTORIA DE LA MEDICINA EN LA PROVINCIA. Ediciones del Ejecutivo del Estado Carabobo.
Gottberg, C. (1.987). IMAGEN Y HUELLA DE ARNOLDO GABALDON. Caracas. Editorial INTERFUNDACIONES.
Guerrero, L. y Borges. (1.998). ARNOLDO GABALDON, UN PROCER CIVIL. Maracay. Editorial El Aragüeño.
Marín, A. (1.971). MORON AVE FENIX DE CARABOBO. Valencia. Ediciones de la PETROQUIMICA.
O. C. E. I. CENSO GENE
70 años de la erradicación del paludismo
Era día domingo y día Panamericano de la Salud; aquél 2 de diciembre de 1945.
El pueblo depauperado y triste, se preparaba para un ensayo científico que cambiaría el rumbo de la historia en materia de salud para Venezuela.
Y era que la pladel Paludismo ga azotaba inclementemente a los pueblos de Venezuela llenándolos de tragedia y de ruinas; el daño era tal que cada dos horas moría un venezolano a causa del Paludismo.
En lo que respecta a Morón, los números son deprimente: "Su población disminuía de una manera vertiginosa.
Para 1945, ésta se había reducido a 800 habitantes, y no se piense que eran habitantes alegres, contentos de vivir, optimistas del futuro.
Nada de eso, veían un porvenir cada vez más tenebroso" (Marín, A, 1971,25).
El número de defunciones superaba al de nacimiento por ejemplo, en el año de 1940 se murieron noventa y uno (91) moronenses y sólo nacieron cuarenta y uno (41).
El equilibrio vital estaba roto.
Los vectores o transmisores maláricos más temibles y peligrosos cose mo los anópheles albímanus y darlingi eran los que reinaban y hacían desastre en el territorio Morense.
La labor destructora de estos insectos era constante puesto que vivían y dormían en el mismo rancho de las potenciales víctimas, eran poseedores y transmisores del Plasmodium Falciparum que conducía rápida e inevitablemente a la muerte en pocos días, producía la fiebre llamada la "Económica" porque el enfermo moría rápidamente ahorrando los gastos médicos, ¿Por qué fue morón el pueblo escogido? Respondamos con las palabras de Gabaldón: "Porque Morón era fiel representante de la Venezuela con malaria.
Aquí la enfermedad era altamente endémica, los índices esplénicos llegaban hasta 99% y jamás habían bajado del 70.
Los dos más poderosos vectores del país, anópheles Darlingi y el Anopheles albimanus, presentes estaban en buen número y unidos sembraban la invalidez y la muerte".
Para acabar con tan terribles enemigos fue necesario adquirir un químico (EL DDT) que había sido utilizado con fines bélicos y usado también para sanear algunas islas del pacifico, pero cuya efectividad como insecticida, aún no había sido comprobada de tal manera que fue en el pueblo de Morón que se hizo la primera prueba y que afortunadamente La plaza el zancudo en Morón, simbolo de la lucha contra el paludismo.
dio resultados positivos y comenzó así el principio del fin del paludismo en Venezuela.
La división de Malariología fue la encargada de planificar el primer rociamiento del DDT en Morón, para ello encargó al Ingeniero Gerardo González, Jefe del Servicio de Fomento Anti-Malarica para la organización del acto.
La cuadrilla número uno ejecutó el rociamiento y estaba comandada por Levi Borges (el primer Guarda-Jefe) y José Manuel Contreras (Guarda-Operador), además formaban parte de ésta los rociadores Francisco Solorzano, Valentin Gutiérrez, Juan García y Francisco Gutiérrez.
El primer rancho rociado con DDT en Morón, era propiedad de Melecio Castillo y María Pacheco; para ello se utilizó el DDT grado técnico al 100% y polvo humedecido al 50.
Estuvieron presente las siguientes personalidades: El Dr. Arnoldo Gabaldon, el Ing. Arturo Luis Berti, el Dr. Manuel García, Presidente del Estado Carabobo, Ricardo Montilla, Presidente del Estado Guárico, el Dr. Manuel Salvador Barreto, Malariologo de Puerto Cabello, el Dr. Lacenio Guerrero, médico jefe de la zona II de Malariología del Estado Carabobo, el Ing. Rafael Sardi y el Dr. Antonio Gómez Marcano.
¿Y qué consecuencias positivas tuvo para Morón esta campaña antimalarica? Dejemos que sea el propio Dr.
Gabaldon que nos responda con su versada palabra y cómo máximo representante de este grupo de hombres que emprendieron como un deber la erradicación del paludismo en Venezuela, en ocasión de inaugurarse el monumento al zancudo caído en Morón el dos de diciembre de 1955: "¿Y qué ha sucedido en Morón desde entonces? Ya no es el pueblo melancólico y decadente.
El censo de 1950 señaló un cambio de rumbo en su población, y ésta, en vez de aminorarse, como sucedía antes, va creciendo.
Ya hoy, en lugar de aquellos 800 habitantes de hace diez años, más de 2000 llenos de entusiasmo, aquí laboran.
Ya no existen los 70 años macilentos en la escuela del pueblo, hoy de van a ella 190, llenos de vida y contento.
Ya no mueren 49 de cada 1000 personas, pues solo 10 de cada 1000 pagan su tributo a la muerte, como en los lugares más sanos del mundo.
Ya la industria no está representada por una vieja fábrica de aceite de coco con obreros de jornal medio de Bs 3,00 sino que una poderosa planta petroquímica se levanta orgullosa como piedra fundamental de nuestro desarrollo" Estas eran las expectativas futuras del pueblo de Morón pautadas por las palabras de un conocedor de la realidad malárica de esta localidad y que diez años después de iniciado el trabajo de exterminio de la plaga palúdica vuelve a ella a notar las diferencias y los avances en materia demográfica y en el crecimiento económico y social de aquella aldea que estuvo a punto de su desaparición...
A 58 años de la rociada de DDT en Morón
“Cuando Levis Broges, guarda jefe de la primera cuadrilla de dedetizadores, llamó a la puerta de un rancho de bahareque y techo de palma, en el Municipio Morón, estaba comenzando para Venezuela una nueva etapa de profundas transformacionesâ€. Estas palabras pertenecen al poeta Carlos Gottberg y efectivamente estaba comenzando para Venezuela y para Morón una nueva etapa; La Venezuela sin paludismo. Este hecho de tanta trascendencia histórica ha sido subestimado por los historiadores que sólo ven en las batallas militares la significación de lo histórico.
Vamos a transcribir tres opiniones de tres ilustres venezolanos: “La primera rociada de DDT que se hizo en Morón el 2 de diciembre de 1945 es un hecho tan importante como la aparición de la primera gota de petróleo en el Zulia o como la Batalla de Carabobo†(Alfonso Marín, cronista de Valencia), otra opinión: “Ese día debe ser celebrado por todos los venezolanos, principalmente por los campesinos pues de esta fecha en adelante comenzaron a sentirse de lleno los beneficios de la lucha antimálarica en el medio rural†(Arturo Luis Berti), por su parte Arturo Uslar Pietri dijo: “La transformación social y económica que está sufriendo nuestro país en el presente no es puramente la consecuencia de la Venezuela con petróleo, sino en gran parte de la Venezuela sin malariaâ€.
Este acontecimiento tan importante ocurrió en el pueblo de Morón hace 58 años, es decir el 2 de diciembre de 1945, día domingo, día panamericano de la salud. Y ¿Por qué empezó esta lucha antimálarica en Morón? Porque en Morón “su población de 311 habitantes enflaquecidos por la fiebre en 80 ranchos desvencijados, se criaban los zancudos vectores más peligrosos de Venezuela, Anópheles Darlingi y Anópheles Albimanus; existían las tres especies de parásitos causantes de malaria: maligna o económicaâ€, benigna y cuartana; de cada mil personas morían 49 por año. Las rentas de la Junta Comunal eran apenas de Bs. 3.500 por año. Etapa de desarrollo: una primitiva fabrica de aceite de coco y una escuela con 70 niños desnutridos y enfermos†(Berti, A.).
El primer rancho rociado por Levis Borges y José Manuel Contreras, guarda operador, fue el de Melecio Castillo y Mario Pacheco ubicado cerca de las inmediaciones del antiguo cine Antisa, según testimonio de la señora Ramona Pacheco pariente de la dueña de la casa. Sin embargo, cuando se inaugura el obelisco o monumento del zancudo muerto en 1955 se dijo que fue en este sitio – en la encrucijada de Morón – donde se había rociado el primer rancho, lo cual no es del todo cierto si nos atenemos a las palabras testimoniales y muy seria de la señora Ramona Pacheco.
Estuvieron presentes en este acto el 2 de diciembre de 1945, aparte de los ya nombrados, las siguientes personas: Arnoldo Gabaldón, Arturo Luis Berti, Manuel garcía, gobernador del Estado Carabobo, Ricardo Montilla, gobernador del Guarico y el doctor Manuel Salvador Barreto, doctor Lacenio Guerrero y otros.
A 58 años de la rociada de DDT en Morón
“Cuando Levis Broges, guarda jefe de la primera cuadrilla de dedetizadores, llamó a la puerta de un rancho de bahareque y techo de palma, en el Municipio Morón, estaba comenzando para Venezuela una nueva etapa de profundas transformacionesâ€. Estas palabras pertenecen al poeta Carlos Gottberg y efectivamente estaba comenzando para Venezuela y para Morón una nueva etapa; La Venezuela sin paludismo. Este hecho de tanta trascendencia histórica ha sido subestimado por los historiadores que sólo ven en las batallas militares la significación de lo histórico.
Vamos a transcribir tres opiniones de tres ilustres venezolanos: “La primera rociada de DDT que se hizo en Morón el 2 de diciembre de 1945 es un hecho tan importante como la aparición de la primera gota de petróleo en el Zulia o como la Batalla de Carabobo†(Alfonso Marín, cronista de Valencia), otra opinión: “Ese día debe ser celebrado por todos los venezolanos, principalmente por los campesinos pues de esta fecha en adelante comenzaron a sentirse de lleno los beneficios de la lucha antimálarica en el medio rural†(Arturo Luis Berti), por su parte Arturo Uslar Pietri dijo: “La transformación social y económica que está sufriendo nuestro país en el presente no es puramente la consecuencia de la Venezuela con petróleo, sino en gran parte de la Venezuela sin malariaâ€.
Este acontecimiento tan importante ocurrió en el pueblo de Morón hace 58 años, es decir el 2 de diciembre de 1945, día domingo, día panamericano de la salud. Y ¿Por qué empezó esta lucha antimálarica en Morón? Porque en Morón “su población de 311 habitantes enflaquecidos por la fiebre en 80 ranchos desvencijados, se criaban los zancudos vectores más peligrosos de Venezuela, Anópheles Darlingi y Anópheles Albimanus; existían las tres especies de parásitos causantes de malaria: maligna o económicaâ€, benigna y cuartana; de cada mil personas morían 49 por año. Las rentas de la Junta Comunal eran apenas de Bs. 3.500 por año. Etapa de desarrollo: una primitiva fabrica de aceite de coco y una escuela con 70 niños desnutridos y enfermos†(Berti, A.).
El primer rancho rociado por Levis Borges y José Manuel Contreras, guarda operador, fue el de Melecio Castillo y Mario Pacheco ubicado cerca de las inmediaciones del antiguo cine Antisa, según testimonio de la señora Ramona Pacheco pariente de la dueña de la casa. Sin embargo, cuando se inaugura el obelisco o monumento del zancudo muerto en 1955 se dijo que fue en este sitio – en la encrucijada de Morón – donde se había rociado el primer rancho, lo cual no es del todo cierto si nos atenemos a las palabras testimoniales y muy seria de la señora Ramona Pacheco.
Estuvieron presentes en este acto el 2 de diciembre de 1945, aparte de los ya nombrados, las siguientes personas: Arnoldo Gabaldón, Arturo Luis Berti, Manuel garcía, gobernador del Estado Carabobo, Ricardo Montilla, gobernador del Guarico y el doctor Manuel Salvador Barreto, doctor Lacenio Guerrero y otros.
Discurso de incorporación a la Academia de Historia
He considerado pertinente tratar un tema relativamente reciente de nuestra historia contemporánea para mi incorporación como miembro correspondiente a esta prestigiosa academia. Los temas de la paz no interesan a la historia parodiando a un ilustre historiador venezolano. Pero el paludismo no es un yema de la paz, es un tema de la guerra, sólo que esta guerra no se libra entre el mismo genero sino entre el hombre y una plaga, y los protagonistas no son militares sino civiles.
Esta batalla estuvo a punto de perderla el ejercito del hombre, e incluso sus bajas fueron incalculables; media Venezuela estaba arrasada por los autores de la malaria, en nuestro Estado Carabobo la situación no era diferente, las muerte sembraba la desesperanza y la tristeza, sin embargo, en un pueblucho, en un apartado rinconcito de este estado se oyeron los primeros disparos químicos que hirieron de muerte a la numerosa legión de diminutos y poderosos enemigos. Sí, honorables académicos se pagó un precio muy alto en las vidas de tantos venezolanos hasta llegar a la victoria final.
Esta victoria final se inició en Morón – pueblo que me honra con ser su cronista - “cuando se disparó la primera descarga contra el general paludismo y su ejercito de puñales amarrillos†parafraseando a nuestro amigo, el poeta José Joaquín Burgos.
Oigamos entonces una breve reseña sobre esta batalla no convencional.
MORON Y EL ENCUENTRO CON EL PALUDISMO
La malaria era una afección esparcida por las tierras bajas de todo el territorio nacional. Desde los llanos de Barinas y Apure hasta el Delta Amacuro, en bocas del Orinoco; desde San Félix de Guayana hasta los Valles de la Cordillera de la Costa, desde la Hoya del Lago de Maracaibo hasta Aragua de Maturín. Eran 600.000 kilómetros cuadrados de zona contaminada de los 914.000 del territorio venezolano. Habían pueblos y ciudades que eran emblemáticos de la Venezuela con malaria como Ortiz, Parapara, el Distrito de Obispos en Barinas ¿Por qué se escogió Morón para el inicio de la lucha antimalárica?
Se podrá afirmar que fue determinante para la selección de Morón durante la fase inicial de la lucha antimalárica la opinión favorable del doctor Enrique Tejera, entonces presidente del Estado Carabobo. Se indicará que la propuesta del doctor Tejera fue respetada por el nuevo gobierno y especialmente por el nuevo presidente del Estado Carabobo, doctor Manuel García, hecho que también es vinculante, pero ¿acaso no estaba todo el estado Carabobo padeciendo, desde principio del siglo XX, la penosa ruina del paludismo?
El doctor Fabián de Jesús Díaz, en su obra “Vida e Historia de la Medicina en la Provincia†(1.966), expresa lo siguiente:
La morbilidad de la zona era comandada por el paludismo, cuyas exacerbaciones anuales solían concluir con la entrada y salida de las lluvias. La insalubridad de la mayoría de los barrios de la ciudad era producto de las aguas estancadas, de la ausencia total de obras de drenaje, pavimentación y colección de aguas fluviales. La acción providente del estado se reducía, casi sistemáticamente, la distribución de sellos y papeletas de quinina.
El arraigo del mal en el territorio carabobeño era tan evidente que en 1.909, el inspector general de higiene pública señala en un informe que “El Paludismo continua produciendo estragos en nuestra población rural†(ibidem). La malaria en Carabobo era la primera causa de muerte, allí estaba la población más afectada según reporta el doctor Díaz, Ahora en su obra Luís Pérez Carreño (1.966):
Se encontraba mayoritariamente en los sectores del sur de Valencia, había una prevalencia de atacados hacia el sur de la ciudad, en los Municipios de Santa Rosa y Candelaria, donde predominaba la maleza, las aguas sin corriente, la vivienda insana, y la insalubridad ambiental. Los mismos factores, así como una igual y hasta mayor incidencia, regía para las parroquias y vecindarios foráneos: Tocuyito, Los Guayos, Flor Amarillo, La Loma, etc.
La propagación de la malaria llegó a producir un estado mental de preocupación permanente extendida en la opinión general de la población, e incluso en los facultativos, que pasaron a diagnosticar como paludismo cualquier otra enfermedad que presentara síntomas parecidos, y no hacerlo era ir contra el sentido común. El paludismo se encontraba larvado o supuestamente estaba latente, o indirectamente vinculado a otras afecciones. El doctor Pérez Carreño manifestó en una oportunidad que:
“El primer día de la pirexia, entre nosotros –lo de rigor, lo práctico- es referir a la malaria el desequilibrio orgánico y desde luego surge la indicación de la quinina; por que pensar en cualquier otra dolencia es siempre aventurado y en muchos casos es peligroso†(ibidem).
Esta es una de las razones por las cuales las estadísticas de la mortalidad por causa del paludismo es aproximada o imprecisa porque muchas muertes que fueron ocasionadas por otras enfermedades se le atribuían a la malaria y como la elaboración de las actas de defunciones eran potestad de los jefes civiles muchas veces los juicios podían haber sido equivocados:
El paludismo hasta marzo de 1.936 era diagnosticado por el jefe civil u otra persona representativa del poder civil. Pocas veces llegaba el diagnostico médico. Y ya sabemos que para personas no profesionales y de no regular cultura, el paludismo representaba un síndrome anémico cualquiera, sea anquilostomatico o de hambre simplemente (Bengoa y Lecanda, 1.980,169).
Y continúa Bengoa y Lecanda con el tema:
Es curioso observar en el medio rural el porcentaje tan enorme de diagnósticos profanos que hacen de mortalidad por paludismo y tisis. Todo enfermo anímico y raquítico (muchas veces de hambre) es diagnosticado de una de esas dos enfermedades. Por todo ello, a partir de marzo de 1.936, en que ya los diagnósticos eran mayormente de responsabilidad médica bajó tanto la mortalidad por paludismo (ibidem).
No es del todo cierto que a partir de 1.936 sean los médicos o, en el caso del paludismo sea la División de Malariología los que certifiquen las causas de la mortalidad; sobre todo en los pueblos del interior de la república continuaron los jefes civiles haciendo los diagnósticos hasta bien entrado el siglo XX, pudiéndose afirmar que estos siguieron en su labor de diagnósticos sobre todo en los sectores rurales, y sí la mortalidad de los registros de la División de Malariología (1.936), como apunta Bengoa y Lecanda, entonces los resultados no son imputables a diagnósticos errados sino a la verdadera acción emprendida por los erradicadores de la malaria.
El espacio geográfico de Puerto Cabello fue históricamente muy afamado por sus infecciones palúdicas. El General Rafael Urdaneta en 1.813 y el General Páez en 1.822, se quejaban por las menguas de sus ejércitos a consecuencia de las “pestes de calenturas endémicas†o “fiebres malignasâ€.
LA ENFERMEDAD DE LA COSTA
Al oeste de la ciudad de Puerto Cabello se encuentra el pueblo de Morón. Codazzi, en la segunda mitad del siglo XIX refiere que “tan sólo cerca de la costa se encuentra un temple malsano, en las montañas que bañan el Morón, el Alpargatón y el Urama hasta el Yaracuy†(1.960, 393). El sector de Morón ya era reconocido y no precisamente por buenas referencias, el paludismo era el atributo de la costa: “en los suburbios de Puerto Cabello se practica un poblamiento basado en la extracción de sal. Las principales salinas se extienden al oeste de la ciudad. Son áreas malsanas y los salineros están agobiados por el paludismo denominado en esta comarca enfermedad de la costa†(Cunill Grau, 1.987,348). De tal manera que también en la zona de Morón el paludismo era “histórico†ya que tenía una vieja tradición en el área desde tiempos desconocidos favorecido por las condiciones ambientales de clima y topografía. En Morón convergieron una serie de factores como el que explica el cronista Marín: “en cuanto a Morón, el caso es explicable, tierras bajas, situadas casi al nivel del mar, con aguas estancadas por todas partes, era un lugar propicio para la proliferación de los zancudos transmisores del paludismo. El mal se iba intensificando en forma implacable. No había manera de evitarlo†(1.971,25)
Es pertinente continuar con las palabras casi dramáticas del cronista Marín, pero que en realidad pintaban un cuadro de desesperación y angustia:
Se había roto el equilibrio ecológico: el número de sus defunciones era superior al de sus nacimientos. La muerte estaba en acecho por todas partes. Su población disminuía de una manera vertiginosa. Para 1.945, esta se había reducido a 800 habitantes, y no se piense que eran habitantes alegres, contentos de vivir, optimistas del futuro. Nada de eso. Veían un futuro cada vez más tenebroso, algunos de ellos preferían emigrar a otros lugares aún cuando para esto tuvieran que romper los nexos sentimentales que los ligaban al pequeño rincón geográfico donde habían vivido siempre. En esto no hay exageración alguna. El cuadro era sobrio. La funesta y trágica endemia de la malaria se había apoderado de toda la zona. Decir paludismo. Era tanto como decir desolación y muerte (Ibidem).
Las aseveraciones de Marín son muy respetables, pero es importante analizar algunas apreciaciones de la cita del cronista Marín en la búsqueda de mayor objetividad.
El cenco oficial de 1.941, anterior a la aplicación del DDT en Morón, denota un decrecimiento de su población. De 1.933 habitantes (censo de 1.936) la población se redujo a 1.795, es decir perdió 138 habitantes (7,13%) en cinco años. Se diría que el porcentaje es insignificante sino fuera porque la población en general aumentó en ese quinquenio; en el país se incrementó en 486.424 venezolanos, en Carabobo en 19.315 personas. En todos los distritos del Estado Carabobo creció, excepto en Puerto Cabello, donde decreció y específicamente en Morón ¿Cuál fue la causa de la baja de la población Móronense? Probablemente debido a las muertes por malaria y a las consecuentes emigraciones.
Los libros de defunciones de Morón fueron consultados en la prefectura de la localidad para verificar el número de Muertes, la edad de los difuntos y la causa de la muerte. En relación a los registros de las causas de las muertes en realidad no están avalados por profesionales de la medicina y se ha tomado el criterio que aquellas muertes reseñadas como “fiebreâ€, “fiebre cerebralâ€, “fiebre biliosaâ€, etc. Se han incluido como decesos palúdicos por corresponderse estas descripciones con los síntomas más aparentes de la malaria, aunque ello puede inducir al error debido a que otras enfermedades también pueden presentar esta pirexia.
En el quinquenio, (1.936-1.941) el número de defunciones en Morón (355) supera al de nacimientos (335) y del total de ellas el 45 por ciento (161) murieron de paludismo, es decir, de cada dos personas uno moría por ese mal. La curva de las defunciones se cruza con la de nacimientos en 1.940, sigue en alza en 1.941 para colocarse por debajo de los nacimientos en 1.942 y 1.943, vuelve a ascender en 1.944 superando de nuevo las defunciones a los nacimientos. En 1.940 ocurrió la diferencia más sustancial a favor de la mortalidad (91 a 41), en el mismo año las muertes por paludismo (48) es superior al total de nacimientos (41).
Otro elemento que hay que considerar es que en Morón como área endémica, los decesos por paludismo recaen fundamentalmente sobre los individuos con menor capacidad de memoria inmunológica, es decir en aquellas que no han tenido tiempo de adquirirla, en este caso en los infantes. En el segmento 1.936-1945 la mortalidad en los menores de diez años es sumamente alta, la mitad de los difuntos son niño. Proporcionalmente, en el decenio 1.940-1.950, el 53,5 por ciento del total de las personas murieron antes de los diez años, con una mayor suma en los menores de tres años de edad. Fallecían un promedio de treinta y dos niños anuales. De esa alta mortalidad infantil murieron de paludismo en el lapso, 1.936-1.941, el 49,76 por ciento del total general de las defunciones por causa de la malaria el 61,27 por ciento eran niños menores de 10 años.
Una cantidad importante de personas abandonaron el lugar por temor a contraer la enfermedad o fueron tras la búsqueda de mejorar sus condiciones materiales de vida, aquí dejaron el terruño que no les ofrecía perspectivas de progreso por el abatimiento económico de la zona, aunque ello significara romper con los vínculos afectivos como bien lo dijo el cronista Marín, resulta ilustrativo una anécdota del poeta Gottberg:
Otro peón contaba la experiencia de un ganadero de Guarico que regresaba para el hato El Punzón, después de un tiempo en Caracas. Llegado a una que fuere una población floreciente, quizás Ortiz, ya en el atardecer de una pesada jornada de viaje, halló el pueblo desierto. Solo encontró un anciano en el quicio de una puerta. Cuando el viajero le preguntó que había sucedido en el pueblo, el otro, sacando fuerza de la tristeza le respondió: la gente se fue huyéndole al paludismo y los que se quedaron por que se murieron - y que hace usted allí.- esperando la muerte. Contestó, fatalista el vecino (1.987,32)
No puede estar alegre alguien que este esperando la muerte ni otros cuyo medio social sea la desolación y la tragedia. Los 1.975 habitantes que tenía Morón en 1.941, según el censo oficial, se redujeron a 800, datos del cronista Marín. Para el año de 1.945, fecha del rociamiento del DDT, la población bajó a 311 de acuerdo a las palabras de Berti (1.997) “su población 311 habitantes enflaquecidos por la fiebre en 80 ranchos desvencijadosâ€, no es posible tener una cifra oficial de los habitantes de Morón para 1.945, pues es sabido que después del censo de 1.941, se realizó el de 1.950, cinco años después del rociamiento. Sin embargo, es seguro que la población siguió descendiendo en el periodo de 1.942-1.945, aunque las cuotas de natalidad y mortalidad del sector, no ofrecen una diferencia holgada y es solo en 1.944 cuando las defunciones exceden los nacimientos en un número de 18 personas. Para llegar a las sumas poblacionales que aportan Marín (800) y Berti (311) hubo que producirse una emigración en masa de mórenses hacia otros lugares.
Lamentablemente los libros de defunciones consultados en la prefectura de Morón, no contienen los motivos de las muertes de los fallecidos entre 1.942 y 1.946, porque allí se hubiese podido conocer el grado de incidencia malárica en esos cuatro años. Al no tener valores específicos de ese periodo se deben tomar forzosamente los informes disponibles. El paludismo ha debido ser en Morón tan grave en los años que preceden la utilización del insecticida, puesto que de lo contrario no se hubiese seleccionado este pueblo a nivel nacional existiendo otras localidades dramáticamente afectadas por el mal. Es por ello que se debe buscar el alcance y las características de la enfermedad; Berti, en cuanto a Morón señala:
Se criaban los zancudos vectores más peligrosos de Venezuela… existían las tres especies de parásitos causantes de la malaria: maligna o “económicaâ€, benigna y cuartana; bazos grandes con índices esplénicos del 99%. De cada mil personas morían 49 por años… (había) una escuela con 70 niños desnutridos y enfermos (1.997, 48).
Morón compuesto por ranchos de paja y bahareque rodeados de estanques de agua y lagunas por todas partes y un medio social miserable constituía un foco formidable para la proliferación de los zancudos transmisores, convirtiendo así el poblado en un núcleo de endemia palúdica. La localidad Móronense estaba casi al borde del colapso en el primer lustro de la década de los cuarenta, la muerte rondaba en los caminos y en las casas dispersas sus moradores acusaban el martirio de este mal.
De manera pues que había que empezar por Morón la campaña dedetizadora que pondría fin al paludismo en Venezuela.
La organización del evento programado para el día dos de diciembre estuvo a cargo del Ingeniero Gerardo González, jefe del servicio de fomento anti-malarico dependencia de la sección de ingeniería antimalarica de la división de malariología.
La cuadrilla número uno era la encargada de ejecutar el primer rociamiento en un rancho del pueblo de Morón. Esta cuadrilla era comandada por Levi Borges, el primer guarda jefe, y José Manuel Contreras, el guarda – operador; además formaban parte de esta cuadrilla los rociadores Francisco Solórzano, Valentín Gutiérrez, Juan García y Francisco Gutiérrez.
Ese dos de diciembre era día domingo, era un día de feria para Venezuela. Porque cuando “Levi Borges : Guarda jefe de la primera cuadrilla de dedetizadores, llamó a la puerta de un rancho de bahareque y techo de palmas, en el Municipio Moró, estaba comenzando para Venezuela una nueva etapa de profundas transformaciones†(Gottberg, 1.987, 56).
El primer rancho rociado con DDT por la cuadrilla número uno era de Melecio Castillo y María Pacheco, para ello se utilizó el DDT de grado técnico al 100 por ciento y polvo humedecido al 50 por ciento. El rociamiento debía ser completo y muy cuidadoso, lo suficientemente rociada la vivienda con el insecticida para que la acción residual durara por el tiempo previsto; debían hacerse nuevos rociamientos cada tres meses.
Estuvieron presentes en este hito de la historia contemporánea de Venezuela, aparte de los ya nombrados, las siguientes personalidades: El doctor Arnoldo Gabaldón, el Ingeniero Arturo Luís Berti, el doctor Manuel García, presidente del Estado Carabobo, Ricardo Montilla, presidente del estado Guarico, el doctor Manuel Salvador Barreto, malariólogo de Puerto Cabello, el doctor Lacenio Guerrero, medico jefe de la zona II de Malariología del estado Carabobo, el Ingeniero Rafael Sardi y el doctor Antonio Gómez Marcano de la sección de actividades médicas.
En el lugar donde se encontraba el rancho desvencijado rociado con DDT se construyó unas décadas después. – Inaugurado el dos de diciembre de 1.955 – un obelisco con un redondel de piedra donde yace al pie del mismo en una cama también de piedra, un Anópheles muerto construido en metal. Este monumento fue construido por iniciativa del Club de Leones de Valencia.
Desde el primer rociamiento en Morón “se pasó a 55 cuadrillas en 1.948 y a 96 en 1.952, efectuando un considerable número de rociamientos intradomiciliario; en efecto, durante el periodo de 1.945 – 1.994 fueron realizados un total de 24.121 rociamientos†(Guerrero y Borges, 1.995, 11).
La acción de los deditazadores se extendió de Carabobo al Estado Aragua, de allí pasó a otras zonas de fuerte incidencia palúdica como las tierras regadas por el Río Orinoco. En 1.947 el rociamiento se llevó a cabo en el extenso territorio comprendido entre Puerto Ayacucho y la desembocadura del Orinoco en el actual Estado Delta Amacuro.
SEÑORES
MUCHAS GRACIAS…………….
BIBLIOGRAFIA
Bengoa y Lecanda, J. M. (1.980). MEDICINA SOCIAL EN EL MEDIO RURAL VENEZOLANO. (Reedición de la versión original de 1.940) Valencia. Universidad de Carabobo. Facultad de Ciencias de la Salud.
Berti, L. A. (1.997). ARNOLDO GABALDON. Caracas. Ediciones del Congreso de la República, Imprenta Nacional.
Codazzi, A. (1.960). OBRAS ESCOGIDAS. Caracas. Ediciones del Ministerio de Educación. Biblioteca Venezolana de Cultura. Dirección de Cultura y Bellas artes.
Cunill Grau, P. (1.987). GEOGRAFIA DEL POBLAMIENTO VENEZOLANO EN EL SIGLO XIX. Caracas. Ediciones de la Presidencia de la República.
Díaz, F. (1.966). Dr. LUIS PEREZ CARREÑO. (1.866 – 1.966). Valencia. Publicaciones del Concejo Municipal de Valencia. Talleres gráficos de París en América, S. A.
________ (1.966) VIDA E HISTORIA DE LA MEDICINA EN LA PROVINCIA. Ediciones del Ejecutivo del Estado Carabobo.
Gottberg, C. (1.987). IMAGEN Y HUELLA DE ARNOLDO GABALDON. Caracas. Editorial INTERFUNDACIONES.
Guerrero, L. y Borges. (1.998). ARNOLDO GABALDON, UN PROCER CIVIL. Maracay. Editorial El Aragüeño.
Marín, A. (1.971). MORON AVE FENIX DE CARABOBO. Valencia. Ediciones de la PETROQUIMICA.
O. C. E. I. CENSO GENE
A 60 años de la erradicación del paludismo
Era día domingo y día Panamericano de la Salud; aquel 2 de diciembre de 1.945. El Pueblo depauperado y triste, se preparaba para un ensayo científico que cambiaría el rumbo de la historia en materia de salud para Venezuela. Y era que la plaga del Paludismo azotaba inclementemente a los pueblos de Venezuela llenándolos de tragedia y de ruinas; el daño era tal que cada Dos horas moría un venezolano a causa del Paludismo.
En lo que respecta a Morón, los números son deprimente: “Su población disminuía de una manera vertiginosa. Para 1.945, ésta se había reducido a 800 habitantes, y no se piense que eran habitantes alegres, contentos de vivir, optimistas del futuro. Nada de eso, veían un porvenir cada vez más tenebroso†(Marín, A, 1971,25). El número de defunciones superaba al de nacimiento por ejemplo, ene. Año de 1.940 se murieron Noventa y uno (91) Moronense y sólo nacieron cuarenta y uno (41). El equilibrio vital estaba roto.
Los vectores o trasmisores maláricos más temibles y peligrosos como los anópheles albímanos y darlingi eran los que reinaban y hacían desastre en el territorio Mórense. La labor destructora de estos insectos era constante puesto que Vivian y dormían en el mismo rancho de las potenciales victimas, eran poseedores y trasmisores del Plasmodium Falciparum que conducía rápida e inevitablemente a la muerte en pocos días, producía la fiebre llamada la “Económica†porque el enfermo se moría rápidamente ahorrando los gastos médicos, ¿Por qué fue Morón el pueblo escogido? Respondamos con las palabras de Gabaldón: “Porque Morón era fiel representante de la Venezuela con malaria. Aquí la enfermedad era altamente endémica, los índices esplénicos llegaban hasta 99% y jamás habían bajado del 70. los dos mas poderosos vectores del país, anópheles Darlingi y anaophelkes albimanus, presentes estaban en buen número y unidos sembraban la invalidez y la muerteâ€.
Para acabar con tan terribles enemigos fue necesario adquirir un químico (EL DDT) que había sido utilizado con fines bélicos y para sanear algunas islas del Pacifico, pero cuya efectividad como insecticida, aún no había sido comprobada de tal manera que fue en el pueblo de Morón que se hizo la primera prueba y que afortunadamente dio resultado positivos y comenzó así el principio del fin del Paludismo en Venezuela.
La división de Malariología fue la encargada de planificar el primer rociamiento del DDT en Morón, para ello encargó al Ingeniero Gerardo González, Jefe del servicio de Fomento Anti-malarico para la organización del acto. La cuadrilla número uno ejecutó el rociamiento y estaba comandada por LEVI BORGES (El primer Guarda-Jefe) y José Manuel Contreras (guarda-operador), además formaban parte de ésta los rociadores FRANCISCO SOLORZANO, VALENTIN GUTIERREZ, JUAN GARCÃA Y FRANCISCO GUTIERREZ.
El primer rancho rociado con DDT en Morón, era propiedad de MELECIO CASTILLO Y MARIA PACHECO; para ello se utilizó el DDT grado técnico al 100% y Polvo humedecido al 50. Estuvieron presente las siguientes personalidades: EL DR. ARNOLDO GABALDON, EL ING. ARTURO LUIS BERTI, EL DR. MANUEL GARCIA, PRESIDENTE DEL ESTADO CARABOBO, RICARDO MONTILLA, PRESIDENTE DEL ESTADO GUARICO, EL DR. MANUEL SALVADOR BARRETO, MALARIOLOGO DE PUERTO CABELLO, EL DR. LACENIO GUERRERO, MÉDICO JEFE DE LA ZONA II DE MALARIOLOGIA DEL ESTADO CARABOBO, EL ING. RAFAEL SARDI Y EL DR. ANTONIO GÓMEZ MARCANO.
Para conmemorar tan magna fecha, el Club de Leones de Morón, dirigido por ACACIO HENRIQUEZ, HONEIDA VASQUEZ, LA FAMILIA COLINA, MIREYA SOTO y demás Miembro conjuntamente o mediante la aprobación de la Ilustre Cámara Municipal de Mora, han programado diversos actos, donde sobresale la Sesión Solemne a realizarse este Viernes Dos y donde estará como orador de Orden el Ilustre Historiador Dr. GUILLERMO MORON, quizás el mejor historiador venezolano viviente de la actualidad y expresidente de la Academia Nacional de la historia quien será Condecorado con la Orden General Juan José Mora, en su Primera Clase, también se Condecorará a uno de los sobreviviente de aquel 2 de diciembre el Sr. LEVIS BROYES, en su Segunda Clase y al Sr. GONZALO PALUMBO (Post Mortem) en su Tercera Clase.
Morón, se viste de gala para recibir a tan Ilustre visitantes. Queda todos invitados.
JUEVES 5 DE FEBRERO DE 2009
Barbarito
Un aforismo conocido dice que no importa donde se nace sino donde se vive y donde se muere. El lugar de nuestro nacimiento no lo podemos decidir nosotros, pero si donde vamos a pasar la vida y quizás donde rindamos el ultimo suspiro; tampoco escogemos a los familiares, ellos vienen solos por azares biológicos del destino, otra cosa son las amistades y amigos que si dependen de nuestra voluntad y conducta. Ellos son creaciones culturales de nuestras relaciones afectivas a lo largo de nuestra existencia.
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Morón ha sido un pueblo prodigo en eso de captar personas provenientes de lugares remotos que después se convirtieron en sus hijos adoptivos que con el tiempo van a devolverle (o a recompensarle) con agradecimiento, con amor, y las querencias del desterrado de su patria chica o aportándole su esfuerzo o su trabajo que unido a la prole generada se convierten en los patrimonios sociales, culturales que se combinan con lo nativo para darle fisonomía a los pueblos.
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Hay muchas razones que determinan el arraigo de las personas a un sitio dado. En Morón se ha dicho que el que bebía agua del río que lleva su nombre no se iba del lugar. No sé si nuestro personaje de hoy bebió agua del río, pero si bebió ya se le paso el efecto porque Barbarito se fue del pueblo y ahora vive en el Municipio San Diego. Otros de los motivos del arraigo pueden ser el encuentro con un cautivante amor, o los gustos por los paisajes autóctonos y su gente o la obligada relación de trabajo o la rutina bohemia y parrandera.
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Este poeta nos llego de Cabimas, estado Zulia, donde había nacido en el año de 1945 y su nombre de pila es Hely Saul García denominado “El Poeta de Morónâ€; lo apodan “Barbaritoâ€, nombre endilgado por su paisano Cheo Romero (QEPD) quien siendo jefe de I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica), hoy Pequiven, lo recibió para hacerle el reporte de rigor, el entonces Hely Saul cargaba debajo del brazo un longplay del cantante cubano Barbarito Diez, Cheo Romero al verle el LP, le dijo “de aquí en adelante te llamaras Barbaritoâ€.
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Barbarito llego hace 40 años (en 1969) al sector Banco Obrero en donde unos familiares también zulianos, dice que no llego “enguacalao“ y que visitaba con frecuencia el Bar Santa Ana de Jesús Silva (Macau), se hizo amigo de Porfirio Montes (QEPD) y otras personas del sector. Todavía no había llegado Chavin “El Peruano†quien es su mejor amigo y colega de tertulias poéticas y literarias.
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Cuenta Barbarito que cuando él llegó, un 29 de Julio, a Morón, el transporte colectivo era sumamente escaso, sólo transitaba hacia la vía de los sectores de Banco Obrero y Las Colinas el autobús del Sr. Vásquez y un chevrolet del popular Majarrey por el módico precio del pasaje de un real, es decir, 0,50 Bs. Barbarito se casó en Morón en 1976 y ya es abuelo y dice que ya tiene 40 años y se siente moronense de corazón.
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Barbarito es de un estilo dicharachero, alegre, siempre tiene una sonrisa espontánea, una pregunta, un verso. Su formación es autodidacta con una constante preocupación por las lecturas, gusta de aprender a su sexagenaria edad. Es especialista en acrósticos y amante de las fabulas griegas y romanas, lo llaman el “Esopo de Morónâ€.
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Ese personaje esta a punto de cumplir 40 años en Morón y ha dicho que quiere celebrarlo a todo lo grande donde la fuente de soda de su fraternal amigo Chavin para lo cual ha invitado a sus allegados entre los que se encuentran Lilo Llovera, Joseba Iturburu, Emiro Reyes, Roberto Montero y otros mas. Me dijo que a través de esta columna le hiciera la invitación a todos sus conocidos para que l acompañen en su velada, tranquilo que él paga todo.
JUEVES 5 DE FEBRERO DE 2009
Barbarito
Un aforismo conocido dice que no importa donde se nace sino donde se vive y donde se muere. El lugar de nuestro nacimiento no lo podemos decidir nosotros, pero si donde vamos a pasar la vida y quizás donde rindamos el ultimo suspiro; tampoco escogemos a los familiares, ellos vienen solos por azares biológicos del destino, otra cosa son las amistades y amigos que si dependen de nuestra voluntad y conducta. Ellos son creaciones culturales de nuestras relaciones afectivas a lo largo de nuestra existencia.
Morón ha sido un pueblo prodigo en eso de captar personas provenientes de lugares remotos que después se convirtieron en sus hijos adoptivos que con el tiempo van a devolverle (o a recompensarle) con agradecimiento, con amor, y las querencias del desterrado de su patria chica o aportándole su esfuerzo o su trabajo que unido a la prole generada se convierten en los patrimonios sociales, culturales que se combinan con lo nativo para darle fisonomía a los pueblos.
Hay muchas razones que determinan el arraigo de las personas a un sitio dado. En Morón se ha dicho que el que bebía agua del río que lleva su nombre no se iba del lugar. No sé si nuestro personaje de hoy bebió agua del río, pero si bebió ya se le paso el efecto porque Barbarito se fue del pueblo y ahora vive en el Municipio San Diego. Otros de los motivos del arraigo pueden ser el encuentro con un cautivante amor, o los gustos por los paisajes autóctonos y su gente o la obligada relación de trabajo o la rutina bohemia y parrandera.
Este poeta nos llego de Cabimas, estado Zulia, donde había nacido en el año de 1945 y su nombre de pila es Hely Saul García denominado “El Poeta de Morónâ€; lo apodan “Barbaritoâ€, nombre endilgado por su paisano Cheo Romero (QEPD) quien siendo jefe de I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica), hoy Pequiven, lo recibió para hacerle el reporte de rigor, el entonces Hely Saul cargaba debajo del brazo un longplay del cantante cubano Barbarito Diez, Cheo Romero al verle el LP, le dijo “de aquí en adelante te llamaras Barbaritoâ€.
Barbarito llego hace 40 años (en 1969) al sector Banco Obrero en donde unos familiares también zulianos, dice que no llego “enguacalao“ y que visitaba con frecuencia el Bar Santa Ana de Jesús Silva (Macau), se hizo amigo de Porfirio Montes (QEPD) y otras personas del sector. Todavía no había llegado Chavin “El Peruano†quien es su mejor amigo y colega de tertulias poéticas y literarias.
Cuenta Barbarito que cuando él llegó, un 29 de Julio, a Morón, el transporte colectivo era sumamente escaso, sólo transitaba hacia la vía de los sectores de Banco Obrero y Las Colinas el autobús del Sr. Vásquez y un chevrolet del popular Majarrey por el módico precio del pasaje de un real, es decir, 0,50 Bs. Barbarito se casó en Morón en 1976 y ya es abuelo y dice que ya tiene 40 años y se siente moronense de corazón.
Barbarito es de un estilo dicharachero, alegre, siempre tiene una sonrisa espontánea, una pregunta, un verso. Su formación es autodidacta con una constante preocupación por las lecturas, gusta de aprender a su sexagenaria edad. Es especialista en acrósticos y amante de las fabulas griegas y romanas, lo llaman el “Esopo de Morónâ€.
Ese personaje esta a punto de cumplir 40 años en Morón y ha dicho que quiere celebrarlo a todo lo grande donde la fuente de soda de su fraternal amigo Chavin para lo cual ha invitado a sus allegados entre los que se encuentran Lilo Llovera, Joseba Iturburu, Emiro Reyes, Roberto Montero y otros mas. Me dijo que a través de esta columna le hiciera la invitación a todos sus conocidos para que l acompañen en su velada, tranquilo que él paga todo.
JUEVES 16 DE OCTUBRE DE 2008
Dos Sucesos en la Historia Nacional
El pasado domingo, 12 de octubre, se conmemoraron 510 años del encuentro de dos realidades o de dos mundos que existiendo paralelamente desde hace siglos no se conocían ni se imaginaba uno la existencia del otro. El hecho es que la expedición colombina que en nombre de la corona española ancló frente a las costas americanas transformó al viejo mundo inyectándole savia nueva al naciente capitalismo europeo que estaba en su etapa de la acumulación originaria del capital.
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El oro y la plata del continente suramericano sirvió de acicate para el impulso definitivo de este sistema socioeconómico y por otro lado la papa y el tomate americano donde este último que unido a la pasta traída de la china por Marco Polo calmaron la hambruna europea.
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En nuestro continente se produjo una transformación profunda a la vez, las comunidades indígenas autóctonas fueron sometidas y disueltas, su cultura destruida y un tanto incorporada marginalmente al hibrido tronco de nuestro mestizaje donde van a prevalecer mayormente los valores hispanos y africanos. No obstante, estos elementos étnico-culturales van a ser definitorios para la conformación, en principio, de nuestra identidad nacional; renegar de algunos de ellos ahora no nos hace ni mejores ni peores ni nos sirve para una causa humanitaria o filantrópica sino más bien que nos lleva a la discriminación o exclusión de uno o varios de esos factores que forman parte del genotipo nacional.
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La efemérides del 12 de octubre, es de por sí controversial tal como lo dije en mi discurso de orden en la Plaza Bolívar en1996 en la Sesión Solemne de ese día del Concejo Municipal y que recoge mi libro “Pinceladas en el Tiempo†en su totalidad. Basta con que veamos la variedad de nombres con que se designa ese día: “Día del Descubrimiento de Américaâ€, “Día de la Razaâ€, “Día de la Hispanidadâ€, “El Encuentro de Dos Mundosâ€, “Día de la Resistencia indígena†etc. definirla de aluna manera con alguno de esos nombres significa ubicarse en el centro de la controversia. Le ha costado mucho a los historiadores desprenderse del fetichismo de la leyenda negra (todo lo hispano fue negativo) y de la leyenda dorada (todo lo hispano fue positivo), ambas leyendas pueden corresponderse respectivamente con las visiones americanistas y eurocéntricas.
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Los extremos no parecen ser la solución al problema para su comprensión; frente al eurocentrismo (o hispanocentrismo) ahora surgen visiones afrocentristas y aborigencentistas que van asumir el conocimiento histórico desde la óptica de los relegados de la historia, de los vencidos y no de los vencedores que siempre han escrito la historia. Este cronista se inclina por una visión holística e integral del problema, la transdisciplinaridad que permite enfocar el proceso histórico con un pensamiento global y complejo. Que evite el dualismo y el reduccionísmo y que adquiera la dimensión de un pensamiento de la complejidad.
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La Revolución de Octubre: Así fue llamado el golpe de estado que le dieron al presidente Isaías Medina Angaria el 18 de octubre de 1945, es decir, mañana se cumplen 63 años de ese acontecimiento. Fue un movimiento cívico-militar encabezado por los prominentes líderes de AD, entre ellos Rómulo Betancourt que va a presidir la Junta de Gobierno conjuntamente con otros civiles y oficiales medios de las Fuerzas Armadas.
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Este hecho va a interrumpir el proceso de democratización postgomecista que aunque se habían iniciado lentamente con el Presidente Eleazar López Contreras era inevitable e inexorable su desarrollo y que había tomado un gran impulso con Medina Angarita permitiendo la legislación de los partidos políticos de oposición y dando una apertura democrática prometedora que hace que algunos autores consideren a Medina Angarita como el Presidente más democrático que ha tenido Venezuela.
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Lo cierto es que el golpe del 18 de octubre de 1945 abrió el camino a los militares para que dieran el golpe al Presidente electo constitucionalmente Rómulo Gallegos en el año de 1948 y dio la oportunidad a la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez que se encumbró por diez años en el poder, es decir, que gobernó directa o indirectamente desde 1948 hasta 1958, casi una década ya que fue depuesto a principios de año, el 23 de enero.
Libro Crónicas desde Morón - Morón, Ave Fénix de Carabobo
Morón es un pueblo de tradición calamitosa. Su historia está llena de nubarrones y tristes episodios, no en balde el ilustre cronista de Valencia don Alfonso Marín dejó para la posteridad su obra "Morón, Ave Fénix de Venezuela". En ella describe dramáticamente los estragos que causó el paludismo en la población moronense durante las primeras décadas del presente siglo. El cronista nos dice: "En esto no hay exageración alguna, el cuadro era sombrío.
La funesta y trágica endemia de la malaria se había apoderado de toda la zona. Decir paludismo, era tanto como decir desolación y muerte. En cuanto a Morón, el caso es explicable: tierras abajas, situadas casi al nivel del mar, con aguas estancadas por todas partes, era un lugar propicio para proliferación de los zancudos transmisores del paludismo. La malaria logró reducir a 800personas (en 1945) de los 1.795 habitantes que tenía Morón en 1941, es decir, que en 4 años se perdieron 995 vidas. Y muchos moronenses abandonaron su terruño: veían un porvenir cada vez más tenebroso, y algunos de ellos preferían emigrara otros lugares, aun cuando para esto tuvieron que romper los nexos y sentimientos que lo ligaban al pequeño rincón geográfico donde habían vivido".
Toda esta calamidad se acabó durante el 2 de diciembre de 1945, se roció en Morón y en Venezuela por primera vez el DDT, labor que se le agradece a los doctores Amoldo Gabaldón, Enrique Tejera, Arturo Luis Bertí y a Manuel García, presidente del estado Carabobo en ese entonces. Como consecuencia de este hecho la población de Morón]] se cuadruplicó en los tres lustros siguientes.
En 1957 se inició la producción de cloro-soda en el Instituto Venezolano de Petroquímica. La tecnología atrasada arrojó, en 20 años, 40 toneladas de mercurio al caño Alpargatón y de allí al mar, veneno letal para los cocoteros, peces, bañistas del área y para los obreros de IVP que dejando viudas y huérfanos ofrendó su vida al progreso, y al viviente que prematuramente muestra triste la calvicie y la desdentada boca.
Mucho antes, en 1859, las tropas del gobierno comandadas por Silverio Escalona quemaron y arrasaron los caseríos de Morón, Alpargatón y Urama como represalia al apoyo que estos pueblos le habían brindad a la causa de la Federación.
Por los años 60, una travesura de un zagaletón logró la exasperación del jefe religioso del pueblo. Un cohete rastrero penetró en el recinto parroquial logrando con su explosión despavorir a los madrugadores oyentes de la misa decembrma, este acto desató la ira del padre Modesto, que así se llamaba el párroco, que con su fuerte verbo pronunció: "¡Maldito sea este pueblo ".
La instalación de la zona de grandes empresas dio desarrollo, pero también trajo una carga poluta que acorta el hilo de la vida. Se hicieron de grandes terrenos y de las mejores cosas, las atalayas de la termoeléctrica descargan su mortífero hollín que pigmenta el despertar de los vecinos y opaca el vuelo de los pájaros. La expatriada BTX consiguió alojo en las riberas del río Aguas Calientes.
Luego vinieron las instituciones locales, llegó la alcaldía con su hinchada burocracia y los presupuestos pírricos, la prefectura se convirtió en un cenáculo de hablillas y las oficinas de la Cantv, tribunales, comandancia de la Policía y otras, alzaron el vuelo como las golondrinas y emigraron al puerto.
Quizás por estas vicisitudes a Morón se le ha rodeado de cierto estigma, un poco inmerecido, de ingratitudes de aquellos que marcharon y en otros lares denigran del pueblo que los abrigó, de los falconianos que llegan a Valencia y expresan: "Coriano g...ón se queda en Morón". Otros preferimos estacionarnos en este terruño y echar raíces, cumpliendo con los designios de esa vieja creencia que dice: "El que se bañó en río Morón, aquí se quedó". Cómo olvidar a Bota Burro, la carnicería de Juan Julián, la bodega de Muerto Parao y la de Dominguito, los toros coleados en la calle Comercio y La paz. Recordamos las lecciones de Teodosa Flores de López, al sobador Pardo, a Catona, y también rememoramos a sus brujos, que por cierto, fama le han dado a Morón desde tiempos lejanos. Cito a Miguel Elias Dao cuando habla de un poeta guanareño que estuvo radicado en Morón a partir de 1901 y en sus versos nos dejó lo siguiente:
"Los negritos de Morón en verdad que no son malos pero brujos sí que son. En sus caballos de palo unos e vuelven culebras, otros, en tigres o león. Todos con su brujería se convierten en piedras y como yo lo sabia me les vuelvo cigarrón".
JUEVES 9 DE OCTUBRE DE 2008 Morón una Encrucijada en el Tiempo
El cronista de Puerto Cabello Don Miguel Elías Dao decía que Morón, Vista desde arriba, sus vías de la encrucijada parecían brazos extendidos para recibir el viajero visitante. El ilustre poeta guanareño José Joaquín Burgos escribió una vez que Morón es una encrucijada en el tiempo, una esquina en la historia venezolana… un camino abierto a todos los rumbos y a la ventana infinita del mar… este cronista diría por su parte: viajero has llegado a Morón/calma tu sed/descansa tus pies/has llegado a tu hogar/ donde tu enrancia ha de acabar.
Cuando se me pregunta como cronista sobre las cosas autóctonas de Morón es difícil responder (fíjense que digo Morón y no Urama) porque Morón es un aluvión de seres humanos provenientes de disímiles partes del territorio nacional y de otros países. Ha sido un crisol donde se han mezclado diferentes culturas, variados saberes y aportes étnicos diversos que van a conformar un conglomerado social de unidad dentro de la diversidad.
Su fuerza centrípeta para la imaginación no solo se debe a sus caminos comunicantes con el centro o con el occidente del país o su cercanía al puerto que le abre ventana infinita al mar sino también por el peso de la actividad industrial que proporciona el trabajo deseado o la oportunidad anhelada que se hace inaccesible en otros lares, pero además en Morón, se hace posible la rápida adaptabilidad del foráneo al calor de su clima y de su gente, al dulzor del agua que baja de las montañas de Temerla y de Canoabo, se hace música la brisa suave y caliente que deambula por el golfo triste y penetra por Palma Sola.
En Morón nos sentimos Moroneros todos, el canoabero, el yaracuyano o larense, el falconiano, el aragüeño, el oriental. Entre estos últimos llego uno a Morón en 1973 (hace 35 años) y llego para quedarse, se trata de Don José Manuel Parejo, nacido en Cantaura Estado Anzoátegui, el siete de octubre de 1921, es decir, recientemente acaba de cumplir 87 años de edad y sigue jovial con su efervescente energía y entusiasmo. Desde este espacio mil felicidades a Don José Parejo y que la pase muy bien al la do de su maravillosa familia.
Don José Parejo casó con la distinguida Dama Petra Maria Coello de Parejo nacida el 23 de octubre de 1921, es decir, son casi la misma edad (la diferencia son 16 días), en otras palabras, la pareja de los Parejos tiene una edad pareja. Doña Petra es nativa de Miraca Baraive del Estado Falcón, es coriana y prima de este cronista.
De la unión de los esposos parejos nacieron Simón y Ramón Parejo, ambos con dones de buena gente, gente honrada y trabajadora.
Don José Parejo desde su juventud trabajo en la industria petrolera de Anaco, cuando corría el año de 1945 comenzó a trabajar en la Mobil Oil Company, en Winco, Sant Tome; hasta 1965 cuando egreso de dicha factoría. Pero lo que mas quiero destacar de este personaje es su habilidad para tocar la bandola, el Cuatro o la Guitarra, que lo ha hecho un músico reconocido tanto en oriente como en Morón, que a pesar de su edad todavía maneja con habilidad y lucidez esos instrumentos y hasta entona canciones con una precisión sorprendente.
Don José el músico es de la estirpe cantora del gran músico oriental Don Luis Mariano Rivera y de Julio Centeno el valenciano a quien conocí personalmente y compartí con él tardes de tríos y de guitarras. Por cierto que Don José me hace recordar a Don Julio, son sumamente parecidos. La cualidad musical de Don José le hizo ganar fama de galán tanto en oriente como en Morón, esto trajo muchos dolores de cabeza a la prima Petra quien recuerda esos momentos con alegría y nostalgia comprendiendo siempre el oficio de músico de su esposo sin reprocharle nunca sus amoríos pasajeros. Me dicen que aun Don José se le hace agua el ojo cuando ve una muchacha bonita.
Heredero de la galanería de Don José es su retoño menor, Ramón Parejo quien también es músico ocasional, dirigente político y sindical, pero sobre todo, es un hombre dicharachero y pica flor que le ha generado mas de un problema con su jefa que no quiere parecerse en lo comprensivo a Doña Petra.
JUEVES 9 DE OCTUBRE DE 2008
Morón una Encrucijada en el Tiempo
El cronista de Puerto Cabello Don Miguel Elías Dao decía que Morón, Vista desde arriba, sus vías de la encrucijada parecían brazos extendidos para recibir el viajero visitante. El ilustre poeta guanareño José Joaquín Burgos escribió una vez que Morón es una encrucijada en el tiempo, una esquina en la historia venezolana… un camino abierto a todos los rumbos y a la ventana infinita del mar… este cronista diría por su parte: viajero has llegado a Morón/calma tu sed/descansa tus pies/has llegado a tu hogar/ donde tu enrancia ha de acabar.
Cuando se me pregunta como cronista sobre las cosas autóctonas de Morón es difícil responder (fíjense que digo Morón y no Urama) porque Morón es un aluvión de seres humanos provenientes de disímiles partes del territorio nacional y de otros países. Ha sido un crisol donde se han mezclado diferentes culturas, variados saberes y aportes étnicos diversos que van a conformar un conglomerado social de unidad dentro de la diversidad.
Su fuerza centrípeta para la imaginación no solo se debe a sus caminos comunicantes con el centro o con el occidente del país o su cercanía al puerto que le abre ventana infinita al mar sino también por el peso de la actividad industrial que proporciona el trabajo deseado o la oportunidad anhelada que se hace inaccesible en otros lares, pero además en Morón, se hace posible la rápida adaptabilidad del foráneo al calor de su clima y de su gente, al dulzor del agua que baja de las montañas de Temerla y de Canoabo, se hace música la brisa suave y caliente que deambula por el golfo triste y penetra por Palma Sola.
En Morón nos sentimos Moroneros todos, el canoabero, el yaracuyano o larense, el falconiano, el aragüeño, el oriental. Entre estos últimos llego uno a Morón en 1973 (hace 35 años) y llego para quedarse, se trata de Don José Manuel Parejo, nacido en Cantaura Estado Anzoátegui, el siete de octubre de 1921, es decir, recientemente acaba de cumplir 87 años de edad y sigue jovial con su efervescente energía y entusiasmo. Desde este espacio mil felicidades a Don José Parejo y que la pase muy bien al la do de su maravillosa familia.
Don José Parejo casó con la distinguida Dama Petra Maria Coello de Parejo nacida el 23 de octubre de 1921, es decir, son casi la misma edad (la diferencia son 16 días), en otras palabras, la pareja de los Parejos tiene una edad pareja. Doña Petra es nativa de Miraca Baraive del Estado Falcón, es coriana y prima de este cronista.
De la unión de los esposos parejos nacieron Simón y Ramón Parejo, ambos con dones de buena gente, gente honrada y trabajadora.
Don José Parejo desde su juventud trabajo en la industria petrolera de Anaco, cuando corría el año de 1945 comenzó a trabajar en la Mobil Oil Company, en Winco, Sant Tome; hasta 1965 cuando egreso de dicha factoría. Pero lo que mas quiero destacar de este personaje es su habilidad para tocar la bandola, el Cuatro o la Guitarra, que lo ha hecho un músico reconocido tanto en oriente como en Morón, que a pesar de su edad todavía maneja con habilidad y lucidez esos instrumentos y hasta entona canciones con una precisión sorprendente.
Don José el músico es de la estirpe cantora del gran músico oriental Don Luis Mariano Rivera y de Julio Centeno el valenciano a quien conocí personalmente y compartí con él tardes de tríos y de guitarras. Por cierto que Don José me hace recordar a Don Julio, son sumamente parecidos. La cualidad musical de Don José le hizo ganar fama de galán tanto en oriente como en Morón, esto trajo muchos dolores de cabeza a la prima Petra quien recuerda esos momentos con alegría y nostalgia comprendiendo siempre el oficio de músico de su esposo sin reprocharle nunca sus amoríos pasajeros. Me dicen que aun Don José se le hace agua el ojo cuando ve una muchacha bonita.
Heredero de la galanería de Don José es su retoño menor, Ramón Parejo quien también es músico ocasional, dirigente político y sindical, pero sobre todo, es un hombre dicharachero y pica flor que le ha generado mas de un problema con su jefa que no quiere parecerse en lo comprensivo a Doña Petra.
El Club de Leones fue reconocido por su arduo apoyo J.J. Mora sepultó el paludismo
Sábado, 3 de diciembre de 2005 La Costa y recordó hechos de hace 60 años El jefe de la primera cuadrilla recibió la orden Gral. J. J. More on oyund Andrys González Noguera Fotos/Simón Ochoa www Ayer dos de diciembre se cumplieron 60 años del primer rociado para la erradicación del paludismo, realizado en el año 1945. Para celebrar tan importante fecha se estableció un cronograma de actividades alusivas a la celebración, que cerraron durante el día de ayer con ofrendas al busto del Libertador y al doctor Arnoldo Gabaldón; misa de acción de gracias y sesión solemne organizada y solicitada al Concejo Municipal por los representantes del Club de Leones, quienes tuvieron y han tenido una participación relevante e importante en estas actividades y en la permanencia de la importancia de esta fecha en el calendario morense. El padre Luis Parada fue el elegido para celebrar la santa eucaristía en la sede de la iglesia de la patrona del municipio Juan José Mora, Santa Ana. Alexis Coello, cronista del municipio Juan José Mora y autor del libro "Morón, auge y caída del paludismo en Venezuela", señaló que "fue una época terrible, la poca población que existía mermaba considerablemente, al punto que cada dos horas moría una persona, teníamos una población escuálida, Distribuidora LA COSTA Venta de Pinturas Resina Gelcot Estireno Talco Industrial Carretera Nacional Morón - Coro. Via Las Lapas Diagonal a Servigas, Ave. Zamora al lado de vadarero Motos enferma y un país así no podía avanzar". Un sobreviviente afortunado Este evento contó con la presencia del primer jefe de cuadrilla de malariología que formó el doctor Arnoldo Gabaldón para erradicar el paludismo a través del rocío de un químico conocido como DDT. Se inició en el estado Carabobo, específicamente en el territorio morense. Levi Borges es este gran hombre que aceptó la invitación para conversar sobre la muerte del paludismo y su participación en esta batalla. "La vida me ha sido favorable, porque soy el único sobreviviente de esa cuadrilla. En ese momento tenía 17 años. Fue seleccionado el Levi Borges dos de diciembre porque es el día panamericano de la salud y el doctor Gabaldón quiso hacer ese acto en conmemoración a esa fecha. Se seleccionó Morón porque para entonces era un caserío que contaba con unas 80 casas y uene acaparse la pobreza En la sesión solemne, donde fueron reconocidos los representantes del Club de Leones, Acasio Henríquez, Levi Borges, Carlos Olaizola, Marcos Colina, Máximo Colina, Ismenia Boada, Gonzalo Palugo (Post morten) y Guillermo Morón, quien fue electo como orador de orden, refirió un discurso sin papel en mano, sólo lo que salió de su mente, corazón y alma de escritor. "Celebramos la derrota del paludismo, pero todavía no podemos celebrar la derrota de la pobreza. El estado venezolano es inmensamente rico y el pueblo venezolano es inmensamente pobre. La única herramienta con la que podemos derrotar la pobreza es a través de la educación. Si hubiera la fuerza que tuvieron en los siglos XIX y XX, y se les pagara bien, pudiéramos derrotar la pobreza como lo hicimos con el mosquito. Yo estoy sumamente asustado con lo que está pasardo, porque simple y llanamente se está preparando un proceso dictatorial a muy corto plazo". era uno de los sitios más palúdicos del estado Carabobo", relató Borges. Asimismo reseñó anécdotas recordadas "Mi maestro de equipo estaba recién casado y yo lo fui a despertar a las cuatro de la madrugada para que estuviéramos puntuales en ese acto. Imaginense lo que representa eso para un recién casado, porque también era domingo. Debemos seguir trabajando porque el país necesita gente que lo lleve adelante, con pensamientos positivos y no con negativos", contó Borges. Otra anécdota que resaltó el sobreviviente fue que "el primer lote de DDT que llegó al país se lo incautaron al doctor Tejera en Miraflores, porque él era el gobernador de Carabobo y cargaba este químico en el carro, y ese fue el día que se dió el golpe del 18 de octubre, y vieron el paquete raro y lo detuvieron". El DDT llegó al país porque el doctor Gabaldón viajaba con frecuencia a los EEUU y un general le comentó sobre el químico y él lo trajo a Venezuela. 4
El escudo de armas del Municipio J.J. Mora
Para los estudiantes de nuestro municipio vamos ofrecerles hoy la descripción (técnicamente se llama blasonar) del escudo de armas de J.J.
Mora según las reglas de la heráldica.
Dicho escudo es de la autoría del artista plástico Pedro Gramcko (QEPD) quien obtuviera el primer y único premio del concurso abierto y democrático celebrado en el año 2001 en Morón y avalado por un prestigioso jurado, para darle a la entidad morense sus símbolos locales.
El blasonado que les voy a presentar corresponde al profesor Raúl Jesús Orta Pardo, reconocido simbólogo venezolano de la base aérea "Generalísimo Francisco de Miranda" y no el original hecho por el propio autor Gramcko ya que a mi criterio, el del primero es más exacto o preciso y se ajusta estamente a las leyes de la heráldica.
Atributos: Escudo de campo hispánico cuartelado en cruz.
El primer cuartel o diestro del jefe en azur (azul), ostenta una imagen de santa ana y la santísima virgen niña al natural.
El segundo cuartel o siniestro del jefe en sínople (verde), trae un obelisco de plata terrasazo de oro.
El tercer cuartel o dièstro de la punta en gules (rojo).
carga un conjunto emblemático integrada por un caduceo de oro puesto en banda resaltado de un engranaje que a su vez queda bronchado por una centella, ambas en plata.
El cuarto cuartel en oro (amarillo), trae una cornurebosante de frutos puesta en sumada de una cabeza estatua aborigen.
Escusón sobre e todo de oro con un montículo de rocas estilizadas al natural terrazadas de sinople.
Como ornamentos exteriores, el escudo de armas muestra como timbre un sol naciente del jefe con las efemérides "3 de Agosto de 1981" en letras góticas capitales de gules (rojo) y como sostenes una rama de café frutado a la diestra y otra de palma de cocotero a la siniestra enlazadas bajo la punta mediante un listel de oro dispuesto en lazo.
Simbología: El cuartel diestro del jefe, en azul para señalar la al banza, los altos ideales, la dulzura elevación de miras, la justa, la lealtad, la libertad y la perseverancia, ostenta una representación de nuestra señora y su venerable madre en actitud de enseñanza constituyéndose clara evocación del poblado que se estableció en el siglo XVIII con el nombre de Santa Ara de Morón y que constituye el primer indicio de la actual capital del municipio aunque se desconoce la fecha exacta de su fundación.
El cuartel siniestro del jefe, en sínople para resaltar la abundancia, la camaradería y la integridad e igualmente se constituye hito referencial de la región para recordar el erigido en la entrada de Morón por el Club de leones de Valencia en 1945 como testimonio del inicio de la campaña anti-malarica en esta ciudad: símbolo de esperanza para la supervivencia de la población venezolana.
Por razones de espacio dejaremos inconclusa esta semiológica pero la completaremos en la próxima entrega.
JUEVES 16 DE OCTUBRE DE 2008 Dos Sucesos en la Historia Nacional
El pasado domingo, 12 de octubre, se conmemoraron 510 años del encuentro de dos realidades o de dos mundos que existiendo paralelamente desde hace siglos no se conocían ni se imaginaba uno la existencia del otro. El hecho es que la expedición colombina que en nombre de la corona española ancló frente a las costas americanas transformó al viejo mundo inyectándole savia nueva al naciente capitalismo europeo que estaba en su etapa de la acumulación originaria del capital.
El oro y la plata del continente suramericano sirvió de acicate para el impulso definitivo de este sistema socioeconómico y por otro lado la papa y el tomate americano donde este último que unido a la pasta traída de la china por Marco Polo calmaron la hambruna europea.
En nuestro continente se produjo una transformación profunda a la vez, las comunidades indígenas autóctonas fueron sometidas y disueltas, su cultura destruida y un tanto incorporada marginalmente al hibrido tronco de nuestro mestizaje donde van a prevalecer mayormente los valores hispanos y africanos. No obstante, estos elementos étnico-culturales van a ser definitorios para la conformación, en principio, de nuestra identidad nacional; renegar de algunos de ellos ahora no nos hace ni mejores ni peores ni nos sirve para una causa humanitaria o filantrópica sino más bien que nos lleva a la discriminación o exclusión de uno o varios de esos factores que forman parte del genotipo nacional.
La efemérides del 12 de octubre, es de por sí controversial tal como lo dije en mi discurso de orden en la Plaza Bolívar en1996 en la Sesión Solemne de ese día del Concejo Municipal y que recoge mi libro “Pinceladas en el Tiempo†en su totalidad. Basta con que veamos la variedad de nombres con que se designa ese día: “Día del Descubrimiento de Américaâ€, “Día de la Razaâ€, “Día de la Hispanidadâ€, “El Encuentro de Dos Mundosâ€, “Día de la Resistencia indígena†etc. definirla de aluna manera con alguno de esos nombres significa ubicarse en el centro de la controversia. Le ha costado mucho a los historiadores desprenderse del fetichismo de la leyenda negra (todo lo hispano fue negativo) y de la leyenda dorada (todo lo hispano fue positivo), ambas leyendas pueden corresponderse respectivamente con las visiones americanistas y eurocéntricas.
Los extremos no parecen ser la solución al problema para su comprensión; frente al eurocentrismo (o hispanocentrismo) ahora surgen visiones afrocentristas y aborigencentistas que van asumir el conocimiento histórico desde la óptica de los relegados de la historia, de los vencidos y no de los vencedores que siempre han escrito la historia. Este cronista se inclina por una visión holística e integral del problema, la transdisciplinaridad que permite enfocar el proceso histórico con un pensamiento global y complejo. Que evite el dualismo y el reduccionísmo y que adquiera la dimensión de un pensamiento de la complejidad.
La Revolución de Octubre: Así fue llamado el golpe de estado que le dieron al presidente Isaías Medina Angaria el 18 de octubre de 1945, es decir, mañana se cumplen 63 años de ese acontecimiento. Fue un movimiento cívico-militar encabezado por los prominentes líderes de AD, entre ellos Rómulo Betancourt que va a presidir la Junta de Gobierno conjuntamente con otros civiles y oficiales medios de las Fuerzas Armadas.
Este hecho va a interrumpir el proceso de democratización postgomecista que aunque se habían iniciado lentamente con el Presidente Eleazar López Contreras era inevitable e inexorable su desarrollo y que había tomado un gran impulso con Medina Angarita permitiendo la legislación de los partidos políticos de oposición y dando una apertura democrática prometedora que hace que algunos autores consideren a Medina Angarita como el Presidente más democrático que ha tenido Venezuela.
Lo cierto es que el golpe del 18 de octubre de 1945 abrió el camino a los militares para que dieran el golpe al Presidente electo constitucionalmente Rómulo Gallegos en el año de 1948 y dio la oportunidad a la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez que se encumbró por diez años en el poder, es decir, que gobernó directa o indirectamente desde 1948 hasta 1958, casi una década ya que fue depuesto a principios de año, el 23 de enero.
Libro Crónicas desde Morón - Evolución Cronológica Morense
En esta síntesis cronológica partimos del año en el cual tenemos testimonios más remotos del nombre de Morón.
Siglo XVI
En 1578, don Juan de Pimentel levanta un croquis del golfo Triste y menciona los siguientes ríos"Aroa, Aracoy (o Yaracuy) y Morón".
Siglo XVII
1628, el gobernador Juan de Meneses y Padilla incorporó a Urama a la jurisdicción de Nirgua; se induce que los territorios de Morón y Alpargatón también formaron parte de ella.
1683, don Gabriel Fernández y Villalobos , marqués de Barinas y Guanare, envió a su rey un documento denominado "Grandeza de Indias" y un fragmento que dice: "A poca distancia que se sale de Puerto Cabello se da en las playas de Paravachoa, que es, el pasaje donde los enemigos suelen asaltar a tierra para ir a morón, pueblo de indios..."
Siglo XVIII
1700, aparece Morón en los registros eclesiásticos como Santa Ana de Morón.
1720, se levantó un inventario de una iglesia que existió a cargo del capellán Sebastián de Herrera y se comprobó que Santa Ana era la patrona del poblado.
1720-1721, se levanta un censo geo-económico del territorio por Pedro José de Olavarriaga, el cual dice: «Morón, el valle es distante 21 leguas de playa y tiene varias haciendas de cacao las cuales dan L 740 fanegas. Alpargatón, el río es bueno y si fuera trabajado pudiera tener canoas, pero sin utilidad alguna».
1721, muere a manos de su esclavo don Fernández Caballero. El esclavo es decapitado y sus restos son esparcidos a los buitres.
1723, visita a Morón y a Urama un cura de Cagua enviado por el obispo Escalona y Calatayud. Aquél encontró una iglesia de paja sin cura fijo y que estaba dedicada a veneración de San Juan Bautista.
1730, se produce el alzamiento de Andresote y tuvieron que venir los frailes capuchinos Tomás de Pons y Salvador de Cádiz para redimir religiosamente a los insubordinados.
1738, se quemó la iglesia de Alpargatón cuando se celebraba la fiesta de San Vicente de Ferrer, luego el padre Ignacio de Paiva, que sirvió en Morón y Alpargatón, la hizo de nuevo.
1768, visita de don Ángel Altolaguirre señalando lo siguiente: existen "crías de ganado y otros animales, como asimismo manufacturas, cosa alguna, entrándole de afuera dulces y vestidos... su tierra fértil y capaz de producir tabaco y otros frutos".
1772-1773, visita del obispo Mariano Martí encuentra a Morón como "un pequeño caserío ubicado a escasos metros del río del mismo nombre, habitado por esclavos y otras gentes libres que cultivan las haciendas de cacao".
1795, se cae la iglesia de Urama que luego fue reconstruida por el cura Félix Antonio Matos,
Siglo XIX
1811, se otorga el título de ciudad a Puerto cabello. Alpargatón y Morón aparecen como Parroquias de la nueva ciudad.
1813, en el plan provisional de gobierno republicano se incorporan Morón y Alpargatón al corregimiento de Puerto Cabello.
1824, se promulgó la ley de división político-territorial de la República de Colombia en la cual se le da la denominación de Carabobo al territorio que hoy ocupan los estados Lara, Yaracuy, Cojedes y parte de Aragua. Morón y Alpargatón formaron parte como parroquia del cantón Puerto Cabello, no así Urama, que siguió integrada al cantón de Nirgua.
1826, el Libertador Simón Bolívar pasa por Morón y sigue a Puerto Cabello.
1831, fusilan a varios moronenses por rebelarse contra el gobierno.
1832, se crea la provincia de Barquisimeto separándola de Carabobo. Morón y Alpargatón son parroquias de Puerto Cabello.
1835, se crea el cantón de Montalbán dividiéndola de Nirgua. Urama pasó a ser parte del cantón Montalbán.
1835, nace el general José Félix Mora, presidente del estado Carabobo.
1854, Alpargatón y Morón se fusionan en una sola parroquia, llevando el nombre de este último.
1856, Urama se integra como parroquia al cantón de Puerto Cabello, separándose del cantón de Montalbán.
1859, llegan a Morón, en meses diferentes, los generales Ezequiel Zamora y Juan Crisóstomo Falcón. Este mismo año las fuerzas del gobierno tomaron represalias e incendiaron los caseríos de Morón, Sanchón y Alpargatón.
1864, Morón y Urama pasan a ser municipios del distrito de Puerto Cabello.
1866, el gobierno decide entregarle a los combatientes federales de Morón las tierras de la posesión Casas de Tejas, y encomienda al general Juan José mora para la repartición.
1866, es presidente del concejo Municipal de puerto Cabello el general José Félix Mora, nativo de Morón.
Siglo XX
1901, el municipio Morón comienza a llamarse Mora.
1921, al municipio Urama se le llamó Camejo en honor al Centenario de la Batalla de Carabobo.
1933, se inaugura la carretera Morón-Coro.
1936, se lincha al jefe civil gomecista de apellido Uribe por parte de una poblada.
1945, en lucha contra la malaria se riega por primera vez el DDT en Venezuela, hecho que se llevó a cabo en el territorio moronense.
1953, se crea la Petroquímica de Venezuela.
1981, se crea el distrito Juan José Mora, escindiéndose de Puerto Cabello y conformado por Morón y Urama.
1983, por ley, los distritos pasan a llamarse municipios autónomos, así Morón derivó en municipio urbano y Urama en municipio foráneo.
1990, los municipios autónomos pasan a llamarse simplemente municipios y sus divisiones parroquias.