Libro Crónicas desde Morón - El Reloj
Reloj detén tu camino... No amigo lector, no se trata de aquella vieja canción de Lucho Gatica sirio que nos referimos a un antiguo reloj que estuvo ubicado en la encrucijada de Morón y que efectivamente detuvo su camino en el primer lustro de la década de los setenta consecuencia de un fuerte ventarrón que lo hecho al suelo y de allí pasó un largo tiempo tirado al lado de la casilla donde el viejo Cristian despachaba las camionetas por puesto de la Unión Puerto Cabello-Morón.
Este reloj se instaló durante el gobierno del dictador Pérez Jiménez y se mantuvo como una referencia obligada para los moronenses o para todo aquel que visitaba al poblado. Era muy común oír ¡voy pal' reloj!
El reloj se levantó sobre un pedestal o base metálica de aproximadamente 8 metros de altura y en la cúspide se localizaba las saetas del reloj acopladas en una arquilla de forma triangular perfilando tres caras o más bien podemos decir que se trataba de un reloj trifásico. La estructura metálica estaba unida al suelo a través de un redondel de concreto que mantenía como una modesta redoma situada justamente donde hoy se encuentra la redoma de la encrucijada. Sobre este redondel se sentaban los viajeros con sus maletas, cajas, sacos etc, generalmente falconianos, en espera de su trasporte que los llevarían por los caminos y rutas de la esperanza en pos de mejores horizontes. Pegada al soporte del reloj se mantuvo por largo tiempo una valla comercial de una empresa de techos Eternit-Tejalit radicada en Maracay.
Era el Morón del ayer, era el Morón de la poca circunvalación vehicular, a veces se veía un Cadillac, los voluminosos automóviles de antaño no era muy frecuentes como ahora son los vehículos modernos en la encrucijada de Morón, pueblerinos caminaban animadamente de un lado a otro con sus zapatos de dos tonos -blanqui-negros- y su ropa de lino blanco almidonada hasta la saciedad. Nos parece ver al negrito Julito que de regreso a la carnicería de Juan Julián se había provisto de tres fuertes para disfrutar de una noche de farra, con rumbo a los lenocinios de bota Burro (actual avenida Falcón) se ajustaba su prieto sombrero al momento que saludaba a Jota Jota, que entretenido, leían en las cenizas de su tabaco los números de la lotería que saldría en ese día. Julito seguramente, se encontrará con la muda que al darse un golpe con la palma de su mano en la mejilla le indicaría que el precio de la jornada era de un cachete o sea de 5 bolívares. Posteriormente se tomaría una cervecitas Zulia en el bar de Miguel Alvarez o en La Campana o en el bar de Expedita para luego regresar a la tibia cama donde charlaría con la yegua, con la camioneta o con Miguel Aceves.
En el costado noreste del reloj se encontraba la bomba de gasolina, al lado de la central Morón-Coro, un poco más allá de la cauchera de Pepe, al lado la tienda de Juan el árabe, más adelante el abasto Punto Fijo de Orosimbo. Hacia el lado sur del reloj se ubica la sede de transporte Morón puerto Cabello, al lado del obelisco Zancudo, más atrás la familia Suárez, primeros dueños de esa esquina comercial, por cierto que uno de ellos (Guillermo) fue arrestado por tratar, en compañía de otros lugareños, de poner a la hora exacta el reloj debido a que éste se había atrasado. Este buen gesto hubiese merecido un premio a no ser porque se realizó en horas de la madrugada y en animosa parranda de abundante ingesta alcohólica.
Del lado noroeste teníamos la tienda de ropa de unos libaneses y en la esquina donde funcionó una ves el banco ítalo-Venezolano, se encontraba una arepera que en principio fue de Limonggi y luego pasó a manos de unos comerciante chinos. Estos chinos no hablaban mucho el español y la gente le echaban muchos carros, es decir, se iban sin pagar lo consumido. Alguien le sugirió a los chinos que buscasen a un venezolano como empleado y a la vez que le tuviesen respeto y temor, para evitar la cachúas.
Los chinos encontraron al popular Popi que para entonces era un mozalbete atlético y gran boxeador. De inmediato Popi se hizo del negocio y colocó una foto suya, bastante amplia, donde posaban con un cuadro del boxeador, con sus guantes y una cara de pocos amigos mostrando su musculatura. Ciertamente los carros se acabaron pero también se acabó el capital de los chinos que tuvieron que cerrar las puertas del negocio y marcharse al continente asiático. Al poco tiempo se observaba a Popi quien caminaba bien trajeado luciendo en sus manos portentosos anillos de oro y en su muñeca gruesa esclava del mismo metal, al cuello grueso cordón de oro y una larga leontina aurífera que guindaba de su correa atravesaba su muslo y se introducía en su bolsillo trasero añadida a su cartera. Para los chinos peor fue el remedio que la enfermedad.
Palma Sola
Algunos estudiantes de la Misión Sucre y vecinos de este sector se han acercado al Cronista para indagar sobre la historia y otros aspectos de este populoso lugar. Su historia se pierde en los remotos tiempos desde cuando el río que invade sus predios – El Morón – era navegable hasta por canoas de 12 varas de largo según testimonio de Angel Altolaguirre y Duvale en 1768.
Pero mucho antes de este año el río era utilizado para sacar por Palma Sola productos agrícolas para enviarlos al puerto de Puerto Cabello en un comercio legal, otras veces se realizaba el comercio en forma clandestina o de contrabando con los holandeses apertrechados en la cercana isla de Curazao.
Esta zona era de un fuerte tráfico comercial, recuérdese que la producción agrícola de Barquisimeto, Yaracuy y el occidente de Carabobo debía salir hacia el mar por estos lados del golfo triste.
También se construían en las playas de Palma Sola pequeños caneyes o bohíos donde acopiaban los frutos listos para el embarque traídos por bestias por los pocos caminos de recuas o veredas que penetraban por la espesa vegetación. Palma Sola ha sido el sitio de Morón que ha estado más presente en la inspiración de los poetas, en los versos, en las canciones; quizá por sus arenales blancos, sus largos cocoteros, las fuerzas de sus olas y el hermoso azul de su mar.
En 1842 ya existía en Palma Sola un pequeño caserío al frente de la playa compuesto por precarias viviendas de bahareque, palma y madera. Ese mismo año el gobierno intenta desarrollar esta zona con un poblamiento foráneo para lo cual concedió créditos a un señor de nombre Andrés Anthoine para que introdujera a estas tierras a un número entre doscientos y seiscientos inmigrantes españoles para fundar un “Centro Agrícola de la explotación de esta comarcaâ€. Estos españoles no vendrían directamente de España sino de unos que estaban refugiados en Francia. Este gran proyecto no se cumplió quizás por la insalubridad local. Esto de los proyectos fracasados va a ser una norma constante en la historia del sector de Palma Sola.
El 24 de julio de 1859 piso tierra de Palma Sola el General Juan Crisóstomo Falcón, líder de la llamada guerra federal. Venia Falcón de Curazao y desembarcó junto con el futuro Caudillo y Presidente de Venezuela Antonio Guzmán Blanco, Jacinto Regino Pachano, Wenceslao Casado y otros; estos ilustres visitantes fueron recibidos por Gabriel Guevara y un grupo de Moroneros. Vamos a solicitar a los gobiernos la construcción de un monumento alegórico en Palma Sola con motivo de cumplirse el próximo año ciento cincuenta aniversario de este hecho histórico.
Durante la década de 1950, el gobierno del General Marcos Pérez Jiménez, planifico una gran ciudad en Palma Sola que por su ubicación estratégica y la calidad de las viviendas y de los servicios seria para la época un modelo urbanístico de primera, sin embargo, con la caída de la dictadura cayó también este proyecto que quedó a medias.
Un nuevo impulso recibió Palma Sola con la llegada de la compañía alemana Volkwagen, la cual construyó nuevas viviendas, sitios recreativos y logró darle un nuevo dinamismo al área que la convirtió en una de las zonas residenciales privilegiadas de Morón; no obstante, las intrigas político-sindicalistas con subterfugios jurídicos dieron al traste con esta empresa y con ello se fue una época de la vida cotidiana de Palma Sola. Solo quedó en el recuerdo de sus pobladores las instalaciones de inspiración europea que adornaron sus paisajes.
Los últimos gobiernos regionales habían hablado de un gran proyecto turístico para este sector hasta que sucedió la invasión, lo demás es historia conocida por todos nosotros. Nos referiremos a Palma Sola en esta nueva etapa en una próxima columna.
Palma Sola (notitarde)
Palma Sola constituye una extensión de tierras planas en las adyacencias del mar, enclavadas entre la desembocadura del río Morón y el saliente de Punta Morón.
Sus suelos son de tipo salino-arenosos, cubiertos aún por una vegetación desidua en transición a xerófita.
Sus parajes son el hábitat natural de aves como el arrendajo, garzas, gaviotas y reptiles como el cascabel y la coral.
Quizás su nombre (Palma Sola) haya sido extraído de las soledades que envuelven sus taciturnos paisajes donde resalta la palmera que batiéndose al viento señorea por las tardes manchadas de sol y se regocija por la virginidad perdida de la mar a causa del espolón que como lengua rocosa penetra en sus entrañas para beneplácito de pescadores y surfistas.
Las costas de Palma Sola vieron desembarcar al Mariscal Juan Crisóstomo Falcón un 24 de julio de 1859 provenientes de la isla de Curazao.
Traía, además, la goleta del Mariscal Falcón al futuro presidente e "ilustre americano" Antonio Guzmán Blanco, Jacinto Regino Pachano y otros 35 acompañantes más.
En el mismo año, y en menos de 4 meses estuvieron en Morón, los máximos dirigentes de la Federación.
Efectivamente, el general Ezequiel Zamora estuvo en Morón desde el 23 de marzo de aquel año donde estableció su cuartel general, incrementó sus tropas con "moroneros" y luego venció a las fuerzas del gobierno en la batalla de El Palito, regresó a Morón y marchó hacia San Felipe.
El Mariscal Falcón llegó por Palma Sola, pernoctó en Morón y siguió hacia el mismo rumbo de Zamora.
Sin embargo, lo significativo es que los moronenses pudieron comparar las dos personalidades de los jefes federales.
Según los cronistas de ese entonces y retomados por el historiador Federico Brito Figueroa señala lo siguiente (cita textual), "Falcón estaba sano y salvo en Morón desde el 24 de julio de 1859, renegando de esta nefasta invasión, temblaba de rabia y de envidia, porque los moroneros solamente preguntaban por Zamora, y comentaban entre sí que el jefe del pueblo soberano venía de regreso de los llanos para marchar hacia Caracas y terminar con la tiranía oligarca.
Algunos llegaban a gritar, mirando de reojo, a los acompañantes de Falcón: ¿Estado mayor con patiquines? Para estado mayor el del general Zamora, con hombres como Prudencio Vázquez".
Quiso el general Marcos Pérez Jiménez, presidente de la República, construir una moderna urbanización en los terrenos de Palma Sola, aprovechando su tibio clima y su brisa de mar que armoniza con una estratégica posición geográfica.
Para tal efecto se creó un ambicioso proyecto urbanístico que abarcaba diversas áreas de servicios vialidad, acueducto, cloacas, recreación, educación, etc.
y confortables viviendas que matizaban un espacio idóneo para la vivencia y el esparcimiento humano.
Este proyecto paradisíaco o esta urbanización modelo fue truncado con la llegada de los gobiernos democráticos.
Allí quedaron las amplias viviendas sepultadas bajo un manto vegetal, calles perdidas en el follaje del tiempo, a medio camino se detuvieron los sueños de grandeza.
Palma Sola aún sigue esperando.
También su parsimonia vio esfumar su río Caribe que una vez calmó su sed, el Morón infielmente se desvió por caminos nauseabundos.
Quedó en su aridez, la sequía es hoy su entrañable amiga como también lo son los amores furtivos que se cobijan bajo su cielo brumoso de blanco y la verde espesura de los matorrales.
En 1963 se emplazó en sus lares la compañía alemana Volkswagen de Venezuela.
Con el impulso de los europeos la zona obtuvo un dinamismo inusitado, se construyeron nuevas viviendas para los trabajadores, se abrieron los sitios de recreación y la playa se colmaba de bañistas que disfrutaban de las modernas instalaciones de los prósperos balnearios.
Pero esta ensambladora del popular vehículo tuvo un final infeliz.
Producir un vehículo a bajo precio para los venezolanos era una ofensa para las grandes compañías automotrices, era una inaceptable competencia para la Ford y la Chevrolet, por lo tanto había que aplastar a la intrusa alemana, y así fue.
La General Motor, el Poder Judicial y la mafia sindicalera se encargaron de echar la lápida sobre la cuna del escarabajo, y el pobre se quedó con las ganas de tener carro, y Palma Sola volvió a dormirse en sus laureles.
Hoy en día Palma Sola es la única playa del moronense, allí acuden los fines de semana.
En los alrededores de la playa se han instalado numerosas casitas para expedir pescados y refrescos.
En una de ellas se encuentra Marino, llamado "el camello" por sus amigos, como un ermitaño del martira su cordel al agua en busca de su presa, buen pescador pero mejor bochador de bolas criollas.
!Ahí tienes tu camello!.
!ahí tienes tu camello! le grita Marino al público cuando pega un boche clavao, ya que aquellos buscan ofenderle para desconcretarlo.
Pero el camello no come cuento.
Palma Sola
Su historia se pierde en los remotos tiempos desde cuando el río que invade sus predios -el Morónera navegable hasta por canoas de 12 varas de largo, según testimonio del año de 1768 de Don Ãngel Altolaguirre y Duvale.
En ese entonces, el río era utilizado para llevar hasta Palma Sola los productos agrícolas provenientes de las haciendas interioranas para conducirlos al puerto de Puerto Cabello.
De esta manera el comercio era formal y legal; otras veces, se ejecutaba por los "caminos verdes" en forma clandestina o de contrabando aprovechando la cercanía de la isla de Curazao.
Esta zona era de cierto tráfico comercial porque en sus playas se construían pequeños caneyes o bohíos donde acopiaban los frutos (listos para el embarque) traídos por bestias por los pocos caminos de recuas o veredas que penetraban por la espesa vegetación.
En 1842 ya existía en Palma Sola un pequeño caserío al frente de la playa compuesto por precarias viviendas de bahareque, palma y madera.
Ese mismo año el gobierno intenta desarrollar esta zona con un poblamiento foráneo para lo cual concedió créditos a un señor de nombre Andrés Anthoine para que introdujera a estas tierras a un número entre doscientos y seiscientos inmigrantes españoles para fundar un "Centro Agrícola de la explotación de esta comarca".
Estos españoles no vendrían directamente de España, sino de unos que estaban refugiados en Francia.
Este gran proyecto no se cumplió quizás por la insalubridad local.
Esto de los proyectos fracasados va a ser una norma constante en la historia del sector de Palma Sola.
El 24 de julio de 1859 pisó tierra de Palma Sola el general Juan Crisóstomo Falcón, líder de la llamada guerra federal.
Venía Falcón de Curazao y desembarcó junto con el futuro caudillo y presidente de Venezuela Antonio Guzmán Blanco, Jacinto Regino Pachano, Wenceslao Casado y otros: estos ilustres visitantes fueron recibidos por un grupo de moroneros fervientes seguidores de la federación.
Valdría la pena que las autoridades municipales gestionaran la construcción de un movimiento histórico alegórico a este suceso tan importante de nuestra historia local.
Durante la década de 1950, el gobierno del general Marcos Pérez Jiménez planificó una gran ciudad en Palma Sola que por su ubicación estratégica, la calidad de las viviendas y de los servicios sería para la época y de los servicios sería para la época un modelo urbanístico de primera; sin embargo, con la caída de la dictadura cayó también este proyecto que quedó a medias.
Un nuevo impulso recibió Palma Sola con la llegada de la compañía alemana Volkswagen, la cual construyó nuevas viviendas, sitios recreativos como el multifuncional clubdiscoteca "Las cuatro canchas" con sala de cine, bowling, piscina, barrestaurante, etc.
Tomando así el área un nuevo dinamismo que lo convirtió en una de las zonas residenciales privilegiadas de Morón; sin embargo, las intrigas políticas-sindicalistas con subterfugios jurídicos dieron al traste con esta empresa automovilística y con ello se fue una época de la vida cotidiana de Palma Sola.
Solo quedaron en el recuerdo de sus pobladores las instalaciones de inspiración europea que adornaron sus paisajes.
Siempre se habló de un gran proyecto turístico para el área de Palma Sola, pero todo quedó en veremos, hasta que llegó la invasión y se truncaron las esperanzas.
Palma Sola ha ido el sitio de Morón que ha estado más presente en la inspiración de los poetas y de los músicos; quizá por sus arenales blancos, sus largos cocoteros, la fuerza de sus olas y el brillante azul de su mar.
Es la nostalgia que acusan muchos enamorados en épocas pasadas, amores furtivos, que se dieron en sus pasajes.
Revisando papeles viejos encontré dos canciones dedicadas a Palma Sola, ojalá nuestros músicos locales se interesen y puedan grabarlas y divulgarlo al público.
Una es un bolero de Alberto Ochoa titulada "Soñar Despierto"-; a continuación su transcripción: Como te soñaba/esa linda tarde/allá en Palma Sola.
Te sentí muy cerca / besaba tu boca/tenía tu amor.
Las olas mojaban/ como una caricia/ tu cuerpo de diosa / y yo la sentía/como algo tangible / muy cerca de mí.
Mas todo fue un sueño / muy pronto llegamos / a la realidad / tú que te marchabas / y yo me quedaba / muy triste sin ti.
Fue todo tan pronto / la tarde dejaba su melancolía / mientras yo moría / moría anhelando / tus besos de amor.
La otra es un vals de Ãngel Arturo Lugo y dice así: Palma Sola de Venezuela / con tus verdes palmeras / de ambiente tropical / tienes toda la belleza sublime / que el paisaje en ti inhibe / como una ensoñación.
Palma Sola, vivir en ti quisiera / contemplar tus palmeras / toda una eternidad.
Y sentir el frescor de la brisa / cual mágica sonrisa / de tu amor y bondad.
Palma Sola, cuando lejos me vaya, recordaré tus playas / de artístico color.
Hay otra canción dedicada a Palma Sola, pero no recuerdo su autor ni casi su letra, veamos un trozo: Allá en Palma Sola / cerca de Morón / vive mi adorada / dueña de mi amor.
Palma Sola, yo quiero / a tu lado volver (coro), creo que la entonaba el grupo "Gigante" de Morón.