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📚 Alexis Coello - Drive

Saco Roto

Saco Roto Por instrucciones de la Presidenta del Concejo Municipal de Juan José Mora me correspondió dar las palabras de despedida, a nombre de esta institución, al concejal y amigo Fernando Romero, popularmente conocido como "Saco Roto". Dije allí, ante su féretro, citando una parte de un verso del poeta mexicano Alfonso Reyes, que "no se llora la muerte de un caminante, se llora la muerte de un camino". El poeta Reyes había dicho esto en el año 1955 con motivo de la muerte de otro poeta: el venezolano Andrés Eloy Blanco. La extrapolación de esta sentencia viene porque, a mi manera de ver, "Saco Roto" fue un personaje popular muy destacado en la comunidad morense. Fue versátil: músico, con positor, deportista, político, cocinero (Sancochero) y sobre todo buen amigo. Era desprendido de lo material y con sus amistades cercanas era incondicional hasta llegar a su sacrificio personal; por eso se le quiere y se le llora, porque dejó una obra de calor humano, dejó un camino que seguir para todos nosotros. No se llora al caminante porque su camino no ha muerto. Había nacido "Saco Roto" en Ciudad Bolívar, en el sector Vista Hermosa, cercano al estadio de béisbol, de allí su afición a este deporte desde niño. Lo conocí cuando él era aún adolescente y habitaba con su familia en una vieja casona en la calle Comercio (al lado de La Españolita) y nosotros (la gente del MAS) teníamos la casa del partido diagonal a su casa, al lado de la iglesia Santa Ana; allí se la pasaba merodeando y curioseando, fueron sus primeros contactos con la política y donde escuchó hablar por primera vez de socialismo. Posteriormente no abandonaría más esa idea política que lo llevó a ser concejal. El acto multitudinario que se le ofrendó como despedida en la plaza Bolívar por parte de sus compañeros y amigos de la red de músicos no hizo más que demostrar el afecto de sus amigos y el apoyo popular del cual gozaba y que lo habían convertido en una referencia popular por su don de gente y de una extraordinaria sencillez. Es doloroso despedir a los amigos, pero la muerte es la continuación de la vida y ello es inevitable. Quizás te fuiste prematuramente pero dejastes una obra y un sendero. Desde la Peña de Chavin, tus amigos: Joseba, Emiro, Pampuro, Lilo, Chavin y quien escribe te decimos que te extrañamos más no te lloramos como caminante porque tu camino no ha muerto. Paz a tus restos.