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📚 Alexis Coello - Drive

¿Cómo era Simón Bolívar?

¿Cómo era Simón Bolívar? Siempre ha habido la duda y la controversia sobre las características físicas y psicológicas del Libertador. Debido a la inexistencia de la cámara fotográfica sólo es posible llegar a la noción referencial de sus rasgos fisiológicos y psíquicos a través de los retratos o pinturas hechas por los artistas y pintores de la época que fueron muchos o mediante los testimonios descriptivos de personas notables que lo conocieron o trataron con cierta intimidad; en estos últimos es en lo que nos vamos a basar para delinear su figura y su personalidad. Empecemos entonces: El general inglés Guillermo Miller lo describió así: "El general Bolívar es delgado y algo menos de regular estatura. Se viste bien y tiene un modo de andar y presentarse franco y militar. Es jinete muy fuerte y atrevido y capaz de resistir grandes fatigas. Sus maneras son buenas y su aire sin afectación. Actualmente es de rostro pálido, pelo negro con canas y ojos negros y penetrantes, nariz bien formada, frente alta y ancha y barba afilada, la expresión de su semblante es cautelosa, triste y algunas veces de fiereza. Es un apasio¿Cómo era Simón Bolívar? nado admirador del bello sexo, pero extremadamente celoso. Tiene afición al vals y es muy ligero, pero no baila con gracia. Su imaginación y su persona son de una actividad maravillosa, cuando no está en movimiento está siempre leyendo, dictando carta o hablando. Habla elocuentemente en casi todas las materias. Su lectura la ha dedicado casi exclusivamente a actores franceses, y de ellas provienen los galicismos. que tan comúnmente emplea en sus escritos. Es de parco en el comer y beber, pero es muy aficionado a los brindis, los cuales anuncia del modo más elocuente. Aunque desinteresado en extremo, en lo concerniente a asuntos pecuniarios, es insaciablemente codicioso de gloria". Docoudray Holstein, quien no fue amigo de Bolívar, dice: "Bolívar había adquirido en el curso de sus viajes aquel hábito mundano y aquella cortesía y suavidad de maneras que le distinguían y que tan atractiva influencia ejercieron sobre cuantos le trataron. Debo, sin embargo, hacerle justicia diciendo que no fue nunca avariento, porque es generoso y se preocupa poco o nada por el dinero. Lo vi a menudo vaciar su bolsa y darle su último doblón a cualquier oficial que le pedía, y en alejándose, of siempre a Bolívar que oí decía riéndose: 'le pauvre diable, está más necesitado que yo, y para mí no tiene valor esa miseria de oro, le El Libertador, Simón Bolívar. وو he dado todo lo que tenía' ". El francés Rouillin lo retrata así: "El perfil del Libertador es enteramente vascongado y griego, principalmente por el corte del rostro, la pequeñez de la boca, la amplitud de la frente y la rectitud de la nariz, muy finamente delineada. Tenía cejas bien arqueadas y extensas, donde se ponían de manifiesto los signos de la perspicacia y de la prontitud y grandeza de percepción. Como tenía profundas las cuencas de los ojos, éstos, que eran negros, grandes y muy vivos, brillaban como un fulgor eléctrico, concentrando su fuego cual si sus miradas surgiesen de profundos focos... Era Bolívar hombre de lengua rápida, así en su conversación, en la que no pocas veces fue indiscreto, siempre animada, breve y cortante (a veces aguda), como en sus discursos y proclamas. Su réplica en la conversación era pronta, frecuentemente brusca y en ocasiones hasta dura y punzante, y no pocas veces en circunstancias delicadas contestó a cumplimientos, a súplicas interesadas o palabras lisonjeras, con agudezas muy oportunas, pero rudas". El francés Moillien lo observa de la siguiente manera: "El gran arte de Bolívar consiste en igualarse a sus subalternos aceptando sus mismas privaciones y miserias y acomodándose a las necesidades del momento... Bolívar desconcierta a sus enemigos con la rapidez de sus marchas, lo impetuoso de sus ataques, la celeridad de sus huidas. En las montañas despliega la misma actividad que en las llanuras y sabe dar ejemplo de sobriedad y temperancia. Su plo de sobriedad y temperancia. Su fisonomía a un tiempo notable y regular, está animada por el fuego de sus miradas... Su juicio seguro y rápido y la grandeza de sus concepciones le dan una superioridad incontestable aun para sus enemigos. Lo que ante todo lo ha elevado sobre sus rivales es una constancia tenaz que no ha podido jamás quebrantar ningún obstáculo, y la cual le ha permitido realizar los más grandes designios de su genio". El inglés Hamilton dice: "su índole es algo arrebatada y se escapan a menudo expresiones destempladas... pero la venganza nunca tuvo cabida en el pecho de este varón ilustre. Bolívar es el hombre más grande y el carácter más extraordinario de todos los que ha producido el nuevo mundo". El capitán Alfonzo Moyer apunta: "La locuacidad de su conversación lo llevaba a tratar todos los temas... Es un hombre que sigue con gran cuidado los sucesos de Europa por medio de la prensa. El 19 de diciembre tenía en Lima los periódicos de Londres hasta el 24 de agosto". Su maestro Don Simón Rodríguez señala: "hombre perspicaz, sensible, intrépido y prudente, generoso al exceso, magnánimo, dócil a la razón, ingenioso, activo infatigable, por tanto capaz de grandes empresas... No se deja dirigir porque sabe mandar". Escuche a este cronista todos los domingos de 8 a 9 a.m. en el programa "Crónicas en domingo", por la emisora Caribeña Mil AM.