Según Alexis Coello, invitó mediante telegrama a Arnaldo Gabaldón a formar parte de la plantilla de médicos del estado venezolano y creó el Ministerio de Sanidad en 1936.
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Según Alexis Coello, Tiburcio Rodríguez nació en Belén, estado Carabobo, el 11 de agosto de 1936. Arribó a Morón en 1959, trabajando inicialmente en el Dique Seco de Puerto Cabello y luego en el Instituto Venezolano de Petroquímica hasta 1970. Fue fundador de 'Servicios Elia' (hoy Lubricantes La Avenida), presidente de la Cámara de Comerciantes del distrito Puerto Cabello (1981) y presidente de la Cámara de Comercio e Industria del Municipio Juan José Mora (1993-1995). Se destacó por su labor filantrópica y comunitaria, participando activamente en auxilios por catástrofes e inundaciones.
📄 Crónica: Libro Crónicas desde Morón - Tiburcio Rodríguez ➔
Catálogo oficial de bienes muebles, inmuebles, manifestaciones culturales y tradición oral de la región CA 05-11.
JUEVES 26 DE FEBRERO DE 2009
El próximo domingo primero de marzo se estarán cumpliendo cien años del nacimiento del gran venezolano, prócer civil, Dr. Arnaldo Gabaldon ya que había nacido en una fecha como esa en la ciudad de Trujillo en el año de 1909. Hijo único de Don Joaquín Gabaldon Iragorri y de Doña Virginia Carrillo Márquez; su padre un hacendado de prospera posición económica y su madre es una distinguida dama de la sociedad trujillana.
Tenia 15 años de edad cuando ingresó en 1924 a la Universidad Central de Venezuela para estudiar medicina. En 1928 se titula Bachiller en Filosofía, inmediatamente entra como interno al Hospital Vargas de Caracas hasta 1930, ocupa un cargo en el laboratorio de bacteriología y parasitología que estaba bajo la dirección del Dr. Enrique Tejera. Luego fue ascendido a bacteriólogo al graduarse de Doctor en Ciencias Medicas en 1930.
En 1931 viajo a Europa, específicamente a Alemania e Italia. Ingresa al instituto de enfermedades tropicales de Hamburgo, y en Roma incursiona en la estación experimental para la lucha contra la malaria, realiza trabajo de campo en la región pontina y en Cerdeña. En 1932 regresa al país y decide ocuparse del cargo de medico de sanidad en el estado Apure.
El Dr. Gabaldon vuelve a marcharse al exterior en la búsqueda de mayor preparación científica para luchar contra la malaria; esta vez llegó a Estados Unidos, becado por la fundación rockefeller, a realizar un postgrado en la escuela de salud publica de la universidad de Johns Hopkins donde egresa en el año de 1935 con el titulo de “Doctor en Ciencias de Higieneâ€. De esta universidad pasó un tiempo en instituto Rockefeller en Nueva York a realizar estudios sobre la malaria en los monos.
Este periodo de formación de Gabaldon coincide con la permanencia en el poder del dictador Juan Vicente Gómez quien no simpatizaba con la familia del científico ya que en una ocasión el padre de éste había sido preso político del hombre de la mulera. Era comprensible que para el doctor Gabaldon resultase incomodo trabajar para este régimen, sin embargo, Arnoldo siempre guardó reserva y discreción ante este hecho y se cuidó de expresar públicamente sus opiniones políticas.
A la muerte de Gómez y estando aun Gabaldon en el exterior recibe un telegrama firmado por el nuevo Presidente de la Republica Eleazar López Contreras invitándolo a formar parte de la plantilla de médicos al servicio del estado venezolano. En 1936 se crea el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social y también la dirección especial de malariologia siendo su primer director el Dr. Arnaldo Gabaldon.
El Dr. Gabaldon fu Ministro de Sanidad y Asistencia Social (1959-1966) y su nombre siempre estuvo en el ambiente como visible candidato a la presidencia de la Republica, cosa a la que siempre se negó por no estar de acuerdo con las imposiciones y exigencias de las camarillas políticas. Fiel a sus principios llevó una vida digna, honorable y modesta que lo han hecho uno de los mejores venezolanos de su tiempo. Expiró en primero de septiembre de 1990.
El Consejo Municipal, la Dirección del Cronista Municipal conjuntamente con los miembros de la academia de la historia del estado Carabobo han preparado un acto para conmemorar el centenario de este ilustre venezolano el cual se llevará a cabo este domingo en la Plazoleta Arnoldo Gabaldon y en las instalaciones del Ateneo de Morón, ambas ubicadas en las Colinas de Pequiven, al lado del Seguro Social de Morón.
A través de esta columna quiero invitar a las instituciones para que ofrendan ante el busto de este prócer civil, pero también a las personalidades y al pueblo en general que se hagan presentes para tertuliar con la vida y obra de este científico erradicador de la malaria en Venezuela, y especialmente en Morón, donde se le admira y se le recuerda como un hijo adoptivo.
JUEVES 26 DE FEBRERO DE 2009
El próximo domingo primero de marzo se estarán cumpliendo cien años del nacimiento del gran venezolano, prócer civil, Dr. Arnaldo Gabaldon ya que había nacido en una fecha como esa en la ciudad de Trujillo en el año de 1909. Hijo único de Don Joaquín Gabaldon Iragorri y de Doña Virginia Carrillo Márquez; su padre un hacendado de prospera posición económica y su madre es una distinguida dama de la sociedad trujillana.
Tenia 15 años de edad cuando ingresó en 1924 a la Universidad Central de Venezuela para estudiar medicina. En 1928 se titula Bachiller en Filosofía, inmediatamente entra como interno al Hospital Vargas de Caracas hasta 1930, ocupa un cargo en el laboratorio de bacteriología y parasitología que estaba bajo la dirección del Dr. Enrique Tejera. Luego fue ascendido a bacteriólogo al graduarse de Doctor en Ciencias Medicas en 1930.
En 1931 viajo a Europa, específicamente a Alemania e Italia. Ingresa al instituto de enfermedades tropicales de Hamburgo, y en Roma incursiona en la estación experimental para la lucha contra la malaria, realiza trabajo de campo en la región pontina y en Cerdeña. En 1932 regresa al país y decide ocuparse del cargo de medico de sanidad en el estado Apure.
El Dr. Gabaldon vuelve a marcharse al exterior en la búsqueda de mayor preparación científica para luchar contra la malaria; esta vez llegó a Estados Unidos, becado por la fundación rockefeller, a realizar un postgrado en la escuela de salud publica de la universidad de Johns Hopkins donde egresa en el año de 1935 con el titulo de “Doctor en Ciencias de Higieneâ€. De esta universidad pasó un tiempo en instituto Rockefeller en Nueva York a realizar estudios sobre la malaria en los monos.
Este periodo de formación de Gabaldon coincide con la permanencia en el poder del dictador Juan Vicente Gómez quien no simpatizaba con la familia del científico ya que en una ocasión el padre de éste había sido preso político del hombre de la mulera. Era comprensible que para el doctor Gabaldon resultase incomodo trabajar para este régimen, sin embargo, Arnoldo siempre guardó reserva y discreción ante este hecho y se cuidó de expresar públicamente sus opiniones políticas.
A la muerte de Gómez y estando aun Gabaldon en el exterior recibe un telegrama firmado por el nuevo Presidente de la Republica Eleazar López Contreras invitándolo a formar parte de la plantilla de médicos al servicio del estado venezolano. En 1936 se crea el Ministerio de Sanidad y Asistencia Social y también la dirección especial de malariologia siendo su primer director el Dr. Arnaldo Gabaldon.
El Dr. Gabaldon fu Ministro de Sanidad y Asistencia Social (1959-1966) y su nombre siempre estuvo en el ambiente como visible candidato a la presidencia de la Republica, cosa a la que siempre se negó por no estar de acuerdo con las imposiciones y exigencias de las camarillas políticas. Fiel a sus principios llevó una vida digna, honorable y modesta que lo han hecho uno de los mejores venezolanos de su tiempo. Expiró en primero de septiembre de 1990.
El Consejo Municipal, la Dirección del Cronista Municipal conjuntamente con los miembros de la academia de la historia del estado Carabobo han preparado un acto para conmemorar el centenario de este ilustre venezolano el cual se llevará a cabo este domingo en la Plazoleta Arnoldo Gabaldon y en las instalaciones del Ateneo de Morón, ambas ubicadas en las Colinas de Pequiven, al lado del Seguro Social de Morón.
A través de esta columna quiero invitar a las instituciones para que ofrendan ante el busto de este prócer civil, pero también a las personalidades y al pueblo en general que se hagan presentes para tertuliar con la vida y obra de este científico erradicador de la malaria en Venezuela, y especialmente en Morón, donde se le admira y se le recuerda como un hijo adoptivo.
Libro Crónicas desde Morón - Tiburcio Rodríguez
Alguien dijo: "En muchos hombres la vida deja sus huellas y muy pocos hombres dejan huellas en la vida". Tiburcio fue uno de estos últimos. Su constancia, su denuedo por alcanzar los fines que se proponía siempre fueron el norte de su comportamiento. No escatimaba esfuerzo ni sacrificio cuando se trataba del bien común, de allí que en su partida recibió el reconocimiento de todo un pueblo que tampoco escatimó flores, palabras de elogios y lágrimas en su despedida.
Tiburcio era un hombre de esos a quienes les gusta pasar desapercibidos, de aquellos que anónimamente y en forma silenciosa van labrando un camino, gota a gota de sudor que perlando su frente se ofrecen como un testimonio de su honestidad y de su humildad. Había nacido Tiburcio en Belén, municipio Carlos Arvelo del estado Carabobo, un 11 de agosto de 1936, siendo sus padres Ramón Rodríguez y María de Rodríguez. Era el menor de cuatro hermanos.
Buscando nuevos horizontes arribó a Morón en el año de 1959, traía consigo un maletín de ilusiones y el arma de la perseverancia. Sus primeros trabajos los desempeñó en el Dique Seco de Puerto Cabello y más tarde ingresó como trabajador de planta al Instituto Venezolano de Petroquímica (actual Pequiven). En el año de 1969 se casó con Elia Sánchez, la compañera de toda su vida, con la que procreó dos hijos: Miguel y Elio. Estos acontecimientos lo van a sembrar definitivamente en el suelo moronense y al cual, en lo adelante, le brindará todo su concurso para las realizaciones gremiales y comunitarias.
Un año después (1970) obtiene su retiro de la Petroquímica y se establece con su propio negocio de lubricantes que imcialmente llama Servicios Elia (en honor a su esposa) y actualmente Lubricantes La Avenida. A la par de su éxito como comerciante se incentiva su participación en las actividades propias de las comunidades y asume un rol dirigencial, descubriendo en sí mismo la llama que alimentará su pasión por la problemática social.
En 1975 organiza el Clásico Rodillones de Morón, clásico ciclístico para veteranos, donde obtiene él mismo el primer lugar, es de hacer notar que este clásico tuvo gran resonancia en la población y acudió un gran número de participantes, por lo que Tiburcio demostró grandes condiciones como deportista. Cuando Morón ascendía a distrito en el año de 1981, Tiburcio Rodríguez se posesionaba democráticamente de la presidencia de la Cámara de Comerciantes del distrito Puerto Cabello. Ejerce en los años de 1983-84 la presidencia del Club de Leones de Morón, desarrollando una intensa labor filantrópica para una asociación sin fines de lucro cuyo mayor beneplácito es el bienestar general.
En reconocimiento a su labor le confieren en el año de 1992 la condecoración "Mención Mérito al Trabajo" y es electo para el período 93-95 Presidente de la Cámara de Comercio e Industria del Municipio Juan José Mora, coronaba así Tiburcio una de sus máximas aspiraciones como lo era presidir el organismo al cual tanto había contribuido a formar y desarrollar, desde su trabajo de hormiguita, de obre, hasta llegar a la cúspide de la institución.
Una vez trató de incursionar en la política como candidato a concejal, no fue favorecido por electorado, quizás Tiburcio no era hombre para la política. Su trato franco y abierto no dejaba espacio para las dobleces. No tenía la argucia ni poseía el discurso o palabrería del político. Es posible que alguien señale que él no era letrado, pero fue un hombre que se cultivó en la universidad de la vida, su personalidad sincera le hizo ganar el cariño de una comunidad. No había catástrofe, inundación o incendio donde no estaba Tiburcio cooperando. Cierta vez me sorprendió. Me encontraba en Boca de Tocuyo en ocasión de que se produjeron unos temblores de tierra que habían causado un número de damnificados (mi presencia era explicable, porque era concejal y allí tenía familia), de repente apareció Tiburcio con un lote de víveres, ropas, medicinas, etc. Ese era Tiburcio, estaba donde lo necesitaban. Sería buena idea de que a la sede de la Cámara de Comercio, que está por construirse, se le pusiera el nombre de Tiburcio Rodríguez.