Libro Crónicas desde Morón - La Plaza Bolívar de Morón
A propósito de algunas consultas de estudiantes de turismo sobre monumentos históricos y otros elementos emblemáticos de la ciudad, sirva este escrito para aquellos que indagaban los orígenes de la plaza Bolívar de Morón. Los pueblos fundados por los españoles poseían unas características muy especiales: para la fundación se debía tener la autorización del rey español (Juan Rodríguez Suárez fue condenado a muerte por haber fundado la ciudad de Mérida sin la debida autorización). En el sitio escogido para el asiento de la ciudad se clava un grueso madero de dos metros de altura aproximadamente. El fundador golpeaba con su espada varias veces el tronco enterrado y retaba en voz alta a quien se opusiese a la celebración del acto, si nadie respondía procedía a cortar el monte alrededor del madero y declaraba en nombre del rey, fundaba la ciudad, después vendría otro ceremonial.
En el sitio donde estaba el tronco se constituía la plaza mayor (con el tiempo pasaron a llamarse plaza Bolívar) al frente se construía la iglesia y al otro lado la sede del Cabildo. De la plaza partían las calles formándose una cuadrícula o damero donde se ubicaban las viviendas fabricadas con materiales provisionales, algunas calles se empedraban, en lo más alto de la ciudad se construía una caja de agua que mediante acequias cruzaban las cuadras o manzanas de la ciudad.
Este modelo estricto para la fundación de las ciudades se mantuvo por varios siglos y las ciudades actuales de más vieja data heredaron el damero o cuadrilátero histórico de aquella usanza española para fundar un pueblo.
Los pueblos de fundación relativamente más reciente rompieron con este esquema tradicional, la mayoría se formaron sin fundación oficial, otros lo hicieron anárquicamente y ni plaza construyeron. Este último es el caso de Morón. Lo primero que llegaba a los incipientes poblados cuyo núcleo estaba compuesto por esclavos y trabajadores de las haciendas de cacao, era la iglesia.
Esta se construía rudimentariamente, de paja, madera etc, en torno a ella se extendía un caserío, a orillas del camino real, era la iglesia la que nucleaba a la población a falta de autoridad de los cabildos, el sentido de pertenencia o de pueblo le venía dado por la religión, por el santo patrón.
Morón estuvo por años dependiendo de un centro de poder muy distante (el de Nirgua) que no se ocupaba de él a no ser por la religión que llegó bien temprano. Posteriormente fue un rincón olvidado de puerto Cabello y perteneciendo a este Distrito sus hijos más esclarecidos en ese momento conciben la construcción de su plaza Bolívar.
Fue la directiva del Club de Leones (fundado el 17 de agosto de 1970) encabezada por el Dr. Jesús Salvador Silva Gutiérrez, a quien le ocupó el honor de hacer realidad la plaza Bolívar de Morón. El terreno que seleccionaron estaba ubicado en las adyacencias de un antiguo cementerio, frente a la medicatura rural y diagonal a la iglesia de Santa Ana de Morón.
Había estado en este terreno antes un parque infantil y luego se construyó un mercado popular, sobre las ruinas de este mercado se erigió nuestra Plaza Bolívar por iniciativa del Club de Leones, que dicho sea de paso fue la primera obra que realizó este extraordinario club, lamentablemente hoy desaparecido en nuestro municipio.
El financiamiento de la obra fue obtenido por la rifa de un Volkswagen que fue facilitado por la exhibición por la Corporación Venezolana de Motor (Volkswagen-Palma Sola). El número premiado quedó entre los no vendidos y este el vehículo fue vendido posteriormente a Hugo Chavarioli, propietario del hotel Morón. De esta manera el Club de Leones hizo un negocio redondo para bien de la comunidad. El busto del Libertador fue donado por la base naval de Puerto Cabello y se instaló el 21 de noviembre de 1970 en el acto especial en presencia de las autoridades civiles y naval de la zona, en el acto inaugural tomó la palabra el Dr. Silva Gutiérrez como presidente del Club. Luego este busto del Libertador es sustituido por un pedestre de Bolívar en ocasión del primer gobierno municipal, bajo la presidencia de José Antonio Ortega. La estatua pedestre es copia de la obra original del escultor italiano Pietro Teneram que se encuentra en Bogotá desde 1846 y en la plaza de Ciudad Bolívar desde 1859.
Obviamente a variado un tanto nuestra plaza Bolívar desde su inauguración hasta hoy. Su inicial forma triangular, que algunos osados le ponían el nombre del sexo femenino, a cambiando en forma rectangular como consecuencia de la adición de una parte curva de la continuación de la calla La Paz.
El viejo mamón macho aún permanece incólume a las inclemencias del tiempo aunque ya no se consumen a sus pies los licores y sancochos de los inveterados borrachitos. Posee más árboles que antes y jardines elevados en figuras geométricas que sirven de asiento a los parroquianos.
El bronce de Bolívar mira al este, ve al sol de frente; por ese mismo lado está una fuente, por supuesto, sin agua. A la espalda de Bolívar, al oeste está otra fuente que simula una cascada con luces multicolores, pero tampoco tiene agua, a la pared del fondo se encuentran las siluetas de unos llaneros a caballo en alto relieve, seguramente eran los llaneros de Páez en lucha contra los realistas.
El contorno de la plaza también ha cambiado, en sus alrededores se localizan modernos establecimientos comerciales, a su lado norte se ubica la comandancia de la Policía y diagonal a ella la sede del Concejo Municipal.
Catálogo oficial de bienes muebles, inmuebles, manifestaciones culturales y tradición oral de la región CA 05-11.
JUEVES 30 DE OCTUBRE DE 2008
Los Campos Deportivos en Morón
Los estadios propiamente dicho como se conocen hoy en día (con tribuna, cerca perimetral, dogaut etc) no existieron en Morón sino hasta bien entrada la década de los años setenta, haciendo la salvedad del estadio de Softbol ubicado en Las Colinas de Mara cercano al grupo escolar Morón (primera escuela completa de la localidad) que era propiedad de la industria petroquímica y que estuvo bajo la dirección de Goyito Colina – Jefe de Deporte de esa empresa – y como obrero de mantenimiento el Sr. Manzano.
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Los demás espacios para la práctica del béisbol, ya que el softbol sólo lo jugaban los trabajadores de la petroquímica, eran campos deportivos que cuando mucho tenían un basketstop el resto eran espacios abiertos al aire libre. Lo mismo sucedía con el fútbol que bastaba que el campo tuviese las dos arquerías, por cierto este deporte tomó impulso cuando llegaron a Morón algunos extranjeros sobre todo de origen europeos (italianos, españoles) y colombianos. Es de suponer que el béisbol se practicó en Morón primero que el fútbol.
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De los campos deportivos que recuerdo está como pionero el que hoy se llama Jesús Uribe, sólo tenía un basketstop y las dos arquerías, lo demás era monte, los fanáticos se acomodaban donde pudieran. Era zona inundable, sólo podía jugarse allí en el periodo no lluvioso. Este campo fue escenario de las hazañas del difunto Chuma o Jesús Uribe, quien es el epónimo del estadio; sus batazos eran tan largos que llegaban hasta el techo del bar el Pavo real que después se llamó el Sursan.
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Otros peloteros que se destacaron en este campo fueron Roberto Montero, Germán Rivero, Josefín Rodríguez, Calache, El Mono, Armindo Añez y paremos de contar, no hay espacio para todos. En el fútbol sobresalieron Amaya, Gonzalo Cruz “Carne Mechadaâ€, los hermanos Pirona, Néstor Piñero, Elio Rodríguez, Vicente Iturburú, Juan Páez y sobre todo como directivo la vaquita Urbaez quien fue mal pelotero pero siempre ha sido un fiel vigilante y preocupado cuidador del estadio Jesús Uribe.
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Otro campo deportivo se ubicaba en Palma Sola y era propiedad de la Volkswagen, también tenía basketstop y las dos arquerías, y una frondosa mata de jabillo donde se cobijaban del sol los espectadores. Allí jugaban categoría A y doble A los equipos de Corporación Miranda, Volkswagen, Taller Rey, Trapiche Star y otros equipos de Puerto Cabello y de los estados cercanos. La fiebre por jugar hacía que los jugadores camináramos 5 kilómetros para llegar al campo (no había transporte) para luego regresar exhaustos y con ¡hambre. Imagínese ud.! ¿Quién hace eso en la actualidad?
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En donde se encuentra la Urb. Fundamorón estaba el campo deportivo del Platanero o el estadio de Santa Rita como le decían. Tenía este campo un precario basketstop y detrás una mata de mango donde la gente se ocultaba para evitar un pelotazo. Los jonrones caían en la bodega y casas que estaban en la redoma. Allí pulió la banca bastante mi compadre Rubén Mago y Douglas Reyes bajo la dirección del amigo Félix Sánchez. El Platanero también era manager de un equipo, creo que era de los caribes de Santa Ana.
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El Trapiche era el campo preferido por Héctor Ideoven y del Coyote Félix el Americano, allí no había ni basketstop pero se formaban unas buenas caimaneras, mi amigo Ãngel Lugo formó entonces el trabuco Trapiche Star, equipo que estaba a la altura de un doble A, y donde este servidor era el short stop regular ¡una guará! Hoy este sitio es una laguna permanente, lástima que se hayan perdido en el olvido las glorias de este terreno.
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En la laguna de “La Pancha†también jugamos béisbol en época de sequía. Allí se hizo famoso troncoronero porque a pesar de los troncones y los altibajos del terreno no pelaba un roletazo. También el Ing. Rafael Seco hizo una hazaña que después le contaré. Se destacaron en este campo Noño y sus hermanos Esteban y Lourdes Alvarado, los hermanos Argenis y Alcides bocanegra. Estos mismos cuates junto a otros peloteros jugaban en un peladero que estaba a las orillas del río Morón en la Charneca patrocinado por Jhony Bárcenas. Se acabó el espacio, volveremos sobre estos cuentos en la próxima crónica.
JUEVES 30 DE OCTUBRE DE 2008 Los Campos Deportivos en Morón
Los estadios propiamente dicho como se conocen hoy en día (con tribuna, cerca perimetral, dogaut etc) no existieron en Morón sino hasta bien entrada la década de los años setenta, haciendo la salvedad del estadio de Softbol ubicado en Las Colinas de Mara cercano al grupo escolar Morón (primera escuela completa de la localidad) que era propiedad de la industria petroquímica y que estuvo bajo la dirección de Goyito Colina – Jefe de Deporte de esa empresa – y como obrero de mantenimiento el Sr. Manzano.
Los demás espacios para la práctica del béisbol, ya que el softbol sólo lo jugaban los trabajadores de la petroquímica, eran campos deportivos que cuando mucho tenían un basketstop el resto eran espacios abiertos al aire libre. Lo mismo sucedía con el fútbol que bastaba que el campo tuviese las dos arquerías, por cierto este deporte tomó impulso cuando llegaron a Morón algunos extranjeros sobre todo de origen europeos (italianos, españoles) y colombianos. Es de suponer que el béisbol se practicó en Morón primero que el fútbol.
De los campos deportivos que recuerdo está como pionero el que hoy se llama Jesús Uribe, sólo tenía un basketstop y las dos arquerías, lo demás era monte, los fanáticos se acomodaban donde pudieran. Era zona inundable, sólo podía jugarse allí en el periodo no lluvioso. Este campo fue escenario de las hazañas del difunto Chuma o Jesús Uribe, quien es el epónimo del estadio; sus batazos eran tan largos que llegaban hasta el techo del bar el Pavo real que después se llamó el Sursan.
Otros peloteros que se destacaron en este campo fueron Roberto Montero, Germán Rivero, Josefín Rodríguez, Calache, El Mono, Armindo Añez y paremos de contar, no hay espacio para todos. En el fútbol sobresalieron Amaya, Gonzalo Cruz “Carne Mechadaâ€, los hermanos Pirona, Néstor Piñero, Elio Rodríguez, Vicente Iturburú, Juan Páez y sobre todo como directivo la vaquita Urbaez quien fue mal pelotero pero siempre ha sido un fiel vigilante y preocupado cuidador del estadio Jesús Uribe.
Otro campo deportivo se ubicaba en Palma Sola y era propiedad de la Volkswagen, también tenía basketstop y las dos arquerías, y una frondosa mata de jabillo donde se cobijaban del sol los espectadores. Allí jugaban categoría A y doble A los equipos de Corporación Miranda, Volkswagen, Taller Rey, Trapiche Star y otros equipos de Puerto Cabello y de los estados cercanos. La fiebre por jugar hacía que los jugadores camináramos 5 kilómetros para llegar al campo (no había transporte) para luego regresar exhaustos y con ¡hambre. Imagínese ud.! ¿Quién hace eso en la actualidad?
En donde se encuentra la Urb. Fundamorón estaba el campo deportivo del Platanero o el estadio de Santa Rita como le decían. Tenía este campo un precario basketstop y detrás una mata de mango donde la gente se ocultaba para evitar un pelotazo. Los jonrones caían en la bodega y casas que estaban en la redoma. Allí pulió la banca bastante mi compadre Rubén Mago y Douglas Reyes bajo la dirección del amigo Félix Sánchez. El Platanero también era manager de un equipo, creo que era de los caribes de Santa Ana.
El Trapiche era el campo preferido por Héctor Ideoven y del Coyote Félix el Americano, allí no había ni basketstop pero se formaban unas buenas caimaneras, mi amigo Ãngel Lugo formó entonces el trabuco Trapiche Star, equipo que estaba a la altura de un doble A, y donde este servidor era el short stop regular ¡una guará! Hoy este sitio es una laguna permanente, lástima que se hayan perdido en el olvido las glorias de este terreno.
En la laguna de “La Pancha†también jugamos béisbol en época de sequía. Allí se hizo famoso troncoronero porque a pesar de los troncones y los altibajos del terreno no pelaba un roletazo. También el Ing. Rafael Seco hizo una hazaña que después le contaré. Se destacaron en este campo Noño y sus hermanos Esteban y Lourdes Alvarado, los hermanos Argenis y Alcides bocanegra. Estos mismos cuates junto a otros peloteros jugaban en un peladero que estaba a las orillas del río Morón en la Charneca patrocinado por Jhony Bárcenas. Se acabó el espacio, volveremos sobre estos cuentos en la próxima crónica.
EL EJE MORÓN PUERTO CABELLO EN 1955
Quedaría incompleto el análisis para la comprensión del proceso urbano industrial de Morón sino publicáramos la tercera y última parte de esta secuencia de crónicas sobre el tema que nos ocupa basándonos en el informe sobre la localización de la población obrera de la industria Petroquímica aprobado por la comisión nacional del urbanismo en el año de 1955. Necesario es ubicarse en el contexto de la época para apreciar las consideraciones y razonamiento de los planificadores. Veamos que dicen respecto a la recreación: "Es esencial tener en cuenta en esta comunidad su proximidad al mar, como elemento de influencia psíquica en el habitante, el descanso y la recreación deben estar íntimamente ligados al mar y todos y cada uno de los habitantes deben tener acceso a la playa, que debe ser reservada para instalaciones recreacionales colectivas; en este sentido es imprescindible la conservación y protección de "Los Cocales" verdadera riqueza natural del sector, este elemento debe tomar en el nuevo centro el mismo carácter del bosque de los Caobos en Caracas, hay que pensar en aquellos lugares de recreación que puedan estar ligados a la vida diaria". Referente a lo anterior es preciso señalar que poco se ha respetado ese mandato de la comisión nacional de urbanismo puesto que la línea de costa del municipio en su mayoría, a excepción hecha de Palma Sola, ha sido restringida al uso recreativo de la ciudadanía y otorgada para el usufructo exclusivo de las empresas de la zona. Por otro lado, compartimos el valor de "riqueza natural" que le da la comisión de urbanismo a los frondosos "cocales" que caracterizan el entorno costero y que muy bien lo acoge y lo simboliza el escudo de armas de la ciudad de Morón. Tratando la localización de la industria Petroquímica en sí, sostiene lo siguiente: "que su situación al oeste es muy conveniente debido a la dirección de los vientos predominantes, lo cual deja su totalidad fuera del humo u olores provenientes de sus instalaciones y define un área inmediatamente al oeste, que deberá ser reservada para ubicar allí las industrias que aparezcan debido a la "explosión en cadena" que provocará" la elaPalma Sola, ha sido restringida al uso recreativo de la ciudadanía. boración de productos de la propia Petroquímica (es el caso de las empresas mixtas de Tripoliven, Ferralca y Produven que se instalaron allí en los años setenta); deberá mirarse con sumo cuidado la debida separación física entre las instalaciones industriales y las áreas que van a ser desarrolladas para la vivienda con el objeto de asegurar al trabajador el debido aislamiento de la zona de trabajo durante sus horas de descanso y ocio y especialmente mantenerlo en contacto con la comunidad". Hay que destacar una estrategia que no se llegó a realizar, pero que estuvo en los planes de la comisión: "se ha creído conveniente además que con el fin de fortalecer el nuevo núcleo urbano que sus oficina (la de la Petroquímica) principales y el contacto entre patrono y trabajador se efectúe fuera de la propia zona de trabajo y se ubiquen en el propio centro del poblado; en forma que la sección o industrial, la administrativa de relaciones públicas, etc debe constituir el primer elemento y el más importante del centro, en mutuo contacto con las autoridades, vendedores) etc; en forma tal de asegurar y garantizar su vida desde el primer momento". Y finalmente: "Del otro lado Morón, íntimamente ligado a la gran inversión de la petroquímica deberá recibir todos los beneficios de la nueva fuente de trabajo reflejadas en la concentración y formación allí de un centro urbano moderno, con sus grandes estacionamientos, boulevards, comercios, oficinas industriales, etc. Hay que darse cuenta que su actual estructura y naturaleza es francamente primitiva, si se piensa que a su lado aparecerá una organización donde se están empleando los más adelantados recursos de la técnica contemporánea y se hace una inversión que representa muchas veces su valor actual, al conservar este desequilibrio se reflejaría de inmediato en el futuro del nuevo grupo de familia, bastante numeroso que entrará en la nueva vida del sector, quizás por muchas generaciones o siglos, y no se obtendría un todo orgánico compacto y moderno". Excelente observación, había que agregar que del gran contingente humano que ingresó a Morón se integraron fácilmente al Morón primitivo los trabajadores de menor rangò, no así el grupo de los altos empleados, profesionales y gerentes que siguen viviendo en Valencia y otras ciudades. Por lo demás hay que recordar que este estudio se hizo en la época de la dictadura Perezjimenista que caería tres años después de este informe, luego vino otra visión de la industria y del moderno Morón de los boulevares, de los grandes estacionamientos etc. Que quedaron en los sueños de los moronenses.
Recuerdos del poeta Nelson Zambrano
Para conocer a Nelson Zambrano no es preciso indagar en la historia de su vida tampoco escudriñar su curriculum vitae, basta leer sus libros que trasmiten la voz de su corazón abierto como alas de amarillas mariposas de su "pueblo de mayo".
En su poesía marina plasma en los azules su espíritu romántico, andariego e inquieto.
El poeta Nelson va hilando en su prosa una nostalgia infinita, su verso se torna triste y melancólico en el "Espacio Amoroso": "Así estaría conmigo / puñal ensangrentado, amándote; / hasta que mis suspiros / se los lleve el silencio".
Su canto al amor es sublime, amor fuerte y vigoroso, amor perdido como el que no "ama dos veces": "Nadie ama dos veces de la misma manera / / aunque el sol haga caminos / de la luz en el cielo"..
La poesía de Nelson también es protesta, es denuncia de lo inicuo de su entorno social, es inconformidad de lo existente, es el hombre y la naturaleza en un binomio indisoluble como en "Giratierra": "Es la tierra tuya / es la tierra mía / ya no podrá un día / soportar la vida".
O veamos su "Perdón" por la imperfección y los desmanes del hombre: "Perdón señor / por el hombre que quisieras / y no existe / por la paz derrotada / por los versos de biblia / sin pronunciar".
Nelson Estalis Henríquez Zambrano había nacido en un pueblo agrícola de la costa oriental falconiana, del Tocuyo de la Costa se impregnó su espíritu rebelde, de la aridez del suelo salino y de años de olvido gubernamental forjó una sensibilidad precoz, su infancia transcurrió en su "pueblo de mayo": "Importunando el canto de las ranas / absorbiendo olores de la tierra jarados! / En los campos de mi puebloâ€.
Lo que Nelson no supo jamás fue que la dulzura de su poesía la absorbió de los aromas de aquellos campos cargados de melones y patillas tan dulces como la miel.
Sin embargo, Nelson estaba destinado a buscar nuevo horizontes que colmaran su personalidad inquietante.
Su "pueblo de mayo" no era un paraíso para él.
Era un "paraíso de ellos/Cristo en el sepulcro a plena calle".
Su familia hubo de trasladarse a Morón, pequeño emporio industrial del estado Carabobo, donde cursa sus primeras letras.
Pronto desarrolla una cualidad que será perenne en El Poeta Nelson Zambrabo se insél: Hacerse de muchos amigos en tan poco tiempo.
Egresó del Grupo Escolar Morón y se fue para San Carlos, Estado Cojedes, para cumplir con sus estudios de bachillerato.
No concluyó sus estudios pero sirvió para forjar sus condiciones de líder y de dirigente estudiantil.
Las luchas estudiantiles en el Estado Cojedes, donde fue miembro relevante del centro de estudiantes, lo proyectaban como un dirigente político en potencia.
Concluyó su bachillerato en el Bartolomé Salom de Puerto Cabello y prosiguió su carrera universitaria en la Universidad de Carabobo en las facultades de Derecho y Educación mención literatura, ambas quedaron inconclusas.
Su pasión por la política impidió que obtuviese un título universitario pero su formación no tenía nada que envidiarle a nadie.
Fue fundador del Movimiento Al Socialismo (MAS) en el municipio Juan José Mora en el primer lustro de la década de los setenta.
Allí se destacó como su primer secretario general cautivando y conquistando nuevos adeptos a sus causas, siempre demostró una gran sensibilidad social, sobre todo una activa solidaridad con los problemas de los más humildes y desposeídos.
Llegó a ser diputado suplente a la Asamblea Legislativa del estado Carabobo y Concejal en el municipio Puerto Cabello donde también fue secretario general del MAS.
Desavenencias con dirigentes dél partido que había fundado lo hizo tomar otros derroteros políticos.
A la par de su actividad política, ponía sumo cuidado en su preparación intelectual afinando su talento como escritor y poeta.
Sus versos se desarrollaban aceleradamente y comenzó a publicarlos en revistas y periódicos.
Fue en el Ateneo de Morón que vio la luz su segundo poemario intitulado "Vuelo Vital" ya que antes su "Amor Marino" se lo había publicado el Concejo Municipal de Puerto Cabello, siendo ésta su primera obra que llegó a las manos de los lectores.
Su vida transcurre en una constante inquietud y búsqueda personal, sus esfuerzos se multiplican hasta abarcar una gama del quehacer literario: El ensayo, la crónica histórica y sus actividades privadas como pequeño empresario en el ramo de la construcción y del mantenimiento industrial.
Cuando la fortuna le sonreía le sobrevino inesperadamente un fatal accidente de tránsito donde desgraciadamente pierde la vida.
Por último debo decir que Nelson no se ha ido del todo, físicamente no está, pero está aquí, está con nosotros, está en el aire, está en nuestros recuerdos, ahora lo percibo en sus versos lleno de amor como aquél que una vez escribió: "Estaré aquí / haciendo amor / saludando mi muerte".
Datos del Morón de 1971
Para dar una idea sobre la localidad de Morón del año de 1971 en cuanto a los servicios, me referiré al Morón de hace cuarenta y cuatro años atrás.
Para tal fin me basaré en un informe del instituto venezolano de los seguros sociales (IVSS) de ese año instruido para estudiar la factibilidad de la construcción del centro de salud ubicado hoy en día en Las Colinas de Pequiven, al pie de la cordillera del litoral.
Este informe está incluido en mi libro "Morón: auge y caída del paludismo en Venezuela" (2005) de aquí extraeremos las citas textuales.
"La división de salud del instituto venezolano de los seguros sociales (IVSS) aporta valiosa información en un trabajo-encuesta del año de 1971, elaborado para la factibilidad del nuevo centro asistencial del IVSS, en relación a los servicios que poseen las viviendas de un total de 3623 unidades en la localidad señala que el 80,72% de las viviendas poseen servicios directo, por pila (pública) 14,11 %, otras 5,17%; eliminación de excretas por cloacas 18,41%, pozo séptico 40,27%, letrina 28,74%, suelo 12,58%, luz eléctrica 83,30%, kerosene 7,74%, velas 6,88%, otra forma 2,08%".
De todos estos datos resalta la prioridad sanitaria del área, los demás servicios de las viviendas son aceptables.
Los acometidos de cloacas se dificultaba por las diferencias de los cotas de nivel de los sectores habitados.
El aseo urbano y domiciliario se realiza parcialmente una vez a la semana con un camión volteo.
El resto de las viviendas se deshacían de la basura quemándola, creando así problemas de contaminación.
La estructura del empleo presentaban las siguientes características para 1971: "En Morón trabajaban 4805 personas, de las cuales el 75% lo hacen en plantas manufactureras pesadas para la fabricación de productos químicos, papel y derivados del petróleo, destinados al consumo nacional.
El 25% restante está ocupado en actividades terciarias de comercialización de bienes y servicios en el mercado local (MOP, 1971).
Estos datos del MOP no indican sobre los trabajadores del sector primario (agricultura, ganadería, etc.) que debían ser minoritarios pero existentes.
El efecto multiplicador del empleo básico tendente a producir nuevas fuentes de trabajos no es acentuado en Morón debido a diversas causas.
Entre ellas se debe señacompañías poseen sus propias urbanizaciones con cooperativas, supermercados y otras tiendas exclusivas para sus trabajadores.
Morón posee una gran inmigración y una población flotante considerable que los fines de semana retornan a su lugar de origen para llevarse consigo sus remuneraciones.
Otra fuente consultada, la división de Malariología dice que: "El 51,44% son artesanos y obreros, 11,54% son trabajadores de los servicios, el 7,58% son vendedores, el 5,68% son oficinistas, el 10% son profesionales y técnicos, el 10% se dedican a otras actividades, y el 3,86% no informaron (Malariología, 1971).
La escala de salarios según datos del MOP, 1971, son "El 20,4% tienen ingresos inferiores a mensuales, 41% entre bolívares 500,00 a 1000,00, 32,5% entre Bs.
1000,00 y 2500,00 y el 5,2% restante recibe ingresos superiores a Bs.
2500,00 Morón poseía una gran inmigramensuales (1972).
Con respecto a ción.
lar que el personal que posee mayor poder adquisitivo como los profesionales, gerentes y directivos de las empresas, no residen en la localidad sino en Puerto Cabello, Valencia y otros lugares, y es allí donde gasta e invierten su dinero.
Igualmente las los ingresos, el estudio del IVSS sobre Morón, del mismo año, sostiene: "Los ingresos per cápita son buenos y puede orientarse a la población en la forma de invertirlo para obtener mayor provecho que redunden en el mejoramiento de la vivienda, la alimentación, el vestido, educación, etc.
Para evaluar la parte educativa seguiremos con el mismo estudio del MOP de ese año: "El nivel educativo es bajo, el 16% de los adultos es analfabeta, 40% tiene primaria incompleta, 12% secundaria, y el 6% educación superior.
Estos últimos en su mayoría son profesionales al servicio de las plantas industriales localizadas en el área.
Excluyendo las escuelas de las industrias-petroquímica y venepal Morón posee media docena de centros de educación primaria, ninguna de secundaria cuya población escolar debe ser atendida por las instituciones de Puerto Cabello".
La zona está afectada por un alto índice de morbilidad y mortalidad.
Generalmente las enfermedades más comunes son de origen respiratorio y parasitario que representan el 50% del registro acumulativo de la medicatura rural del poblado para el año de 1970.
Entre las principales enfermedades están las anemias, catarros, helmintiasis, heridas, gastroenteritis, diarreas, asma, bronquitis, etc.
Las mayores causas de mortalidad: lesiones peculiares del periodo perinatal, enteritis y otras enfermedades diarreicas, neumonías, accidentes, enfermedades cardiovasculares, cáncer.
Escuche a este cronista todos los domingos de 8 a 9 am en el programa "Crónicas en domingo", por la emisora Caribeña Mil AM.
El Eje Morón-Puerto Cabello en 1955 (II Parte)
Por considerar de importancia capital para comprender el proceso urbano-industrial vinculado al desarrollo socioeconómico del área vamos a resumirles la segunda parte del informe del año 1955 aprobado por la comisión nacional de urbanismo para la localización de la población obrera de la industria petroquímica.
Señalaré los aspectos más importantes que tuvieron incidencia en la conformación del espacio físico de la infraestructura de lo y que es Morón en la actualidad o el Morón contemporáneo.
Uno de los elementos básicos para la transformación de Morón era la canalización del río homónimo para poder recuperar así una gran extensión de terreno en la parte central y sur del poblado para utilizarlo en el crecimiento urbano del sector; al respecto, dice el informe: "La idea central de la nueva estructura urbana está basada en la canalización del tramo bajo del río Morón, lo cual permite recuperar grande extensiones normalmente inundadas por el río, al mismo tiempo se convierte en un elemento preciso del panorama y del paisaje y quizás pueda ser aprovechado su caudal para dragar en forma controlada una red de canales que hagan posible levantar el nivel de los terrenos inmediatos al mar entre los ríos antes mencionados.
Este tratamiento del río permitirá normalizar la conjunción de las dos vías más importantes que allí se enlazan: Coro-Morón y Barquisimeto-Puerto Cabello, lográndose un trazado del último tramo de la primera, más racional y posiblemente un dispositivo no interferido como hoy, por construcciones anárquicas (ranchos) y comercio cuyo funcionamiento significa para el tráfico regional una disminución de velocidades (90 km/h) de capacidad y un constante peligro para los pobladores del actual Morón, cuya estructura en su actualidad, si se mantiene, obligara en el futuro un cambio de trazado a las comunicaciones troncales regionales".
Realmente esta apreciación es visionaria puesto que fue precisamente lo que se hizo veinte años después con la construcción del distribuidor de Palma Sola para desviar el paso por el centro de El Eje Morón-Puerto Cabello dio un impulsa industrial en la zona.
Morón y hacerlo por un costado con los viajeros que van o vienen desde Coro hacia el centro del país.
Y también es lo se está haciendo actualmente con el distribuidor CAVIM para desviar a los que transitan por la panamericana.
En cuanto a la localización para el alojamiento de los obreros de la industria petroquímica el sitio escogido fue en la actual Urbanización Colinas de Pequiven, para tal efecto, el informe de 1955 señala: "La localización está en la parte alta al sur de la carretera Barquisimeto-Puerto Cabello, terrenos estos de más fácil drenaje, cuyos costos de urbanismo, serán sensiblemente más bajos que los del área al norte de la misma carretera, cuya utilización y valorización los pone en buena perspectiva para ser emprendida por empresas privadas.
No hay duda que los terrenos antes reunían condiciones adecuadas para ubicar allí la población obrera lo suficientemente cerca de su trabajo y lo suficientemente aislados del mismo; el elemento predominante del panorama de esta sección es el mar y no la silueta de las instalaciones industriales que puedan a la larga tener una influencia no muy favorable en la debida higiene mental del trabajador y en su rendimiento durante las horas de trabajo debido precisamente al cambio de ambiente." Referente a la educación, el informe sostiene que en el área residencial para los obreros petroquímicos debe construirse instituciones para la educación inicial o primaria, es por ello que se construyó allí el "Grupo Escolar Morón", llamada popularmente "escuela las colinas de Pequiven", sin embargo, respecto a la educación de otros niveles se dice: "Las escuelas superiores deben inicialmente, situarse en Puerto Cabello, núcleo tradicional y cabeza del sector, a excepción de escuela técnica-industrial que deberá funcionar íntimamente con la petroquímica.
Esta argumentación es válida para la distribución de servicios relacionados con la salud, servicios, sociales, etc." una Por ello se entiende que el primer liceo en Morón funciono a partir de los años setenta (El Ambrosio Plaza), el Seguro Social en los años siguientes, si bien funcionó uno en las mismas instalaciones de la industria, menos mal que Morón se servía de la medicatura rural desde los años cuarenta: Por lo demás, el resto de los servicios estaban en Puerto cabello.
Escuche a este cronista todos los domingos de 8 a 9 en el programa "Crónicas en domingo" por la emisora Caribeña Mil AM.
Libro Crónicas desde Morón - Tiburcio Rodríguez
Alguien dijo: "En muchos hombres la vida deja sus huellas y muy pocos hombres dejan huellas en la vida". Tiburcio fue uno de estos últimos. Su constancia, su denuedo por alcanzar los fines que se proponía siempre fueron el norte de su comportamiento. No escatimaba esfuerzo ni sacrificio cuando se trataba del bien común, de allí que en su partida recibió el reconocimiento de todo un pueblo que tampoco escatimó flores, palabras de elogios y lágrimas en su despedida.
Tiburcio era un hombre de esos a quienes les gusta pasar desapercibidos, de aquellos que anónimamente y en forma silenciosa van labrando un camino, gota a gota de sudor que perlando su frente se ofrecen como un testimonio de su honestidad y de su humildad. Había nacido Tiburcio en Belén, municipio Carlos Arvelo del estado Carabobo, un 11 de agosto de 1936, siendo sus padres Ramón Rodríguez y María de Rodríguez. Era el menor de cuatro hermanos.
Buscando nuevos horizontes arribó a Morón en el año de 1959, traía consigo un maletín de ilusiones y el arma de la perseverancia. Sus primeros trabajos los desempeñó en el Dique Seco de Puerto Cabello y más tarde ingresó como trabajador de planta al Instituto Venezolano de Petroquímica (actual Pequiven). En el año de 1969 se casó con Elia Sánchez, la compañera de toda su vida, con la que procreó dos hijos: Miguel y Elio. Estos acontecimientos lo van a sembrar definitivamente en el suelo moronense y al cual, en lo adelante, le brindará todo su concurso para las realizaciones gremiales y comunitarias.
Un año después (1970) obtiene su retiro de la Petroquímica y se establece con su propio negocio de lubricantes que imcialmente llama Servicios Elia (en honor a su esposa) y actualmente Lubricantes La Avenida. A la par de su éxito como comerciante se incentiva su participación en las actividades propias de las comunidades y asume un rol dirigencial, descubriendo en sí mismo la llama que alimentará su pasión por la problemática social.
En 1975 organiza el Clásico Rodillones de Morón, clásico ciclístico para veteranos, donde obtiene él mismo el primer lugar, es de hacer notar que este clásico tuvo gran resonancia en la población y acudió un gran número de participantes, por lo que Tiburcio demostró grandes condiciones como deportista. Cuando Morón ascendía a distrito en el año de 1981, Tiburcio Rodríguez se posesionaba democráticamente de la presidencia de la Cámara de Comerciantes del distrito Puerto Cabello. Ejerce en los años de 1983-84 la presidencia del Club de Leones de Morón, desarrollando una intensa labor filantrópica para una asociación sin fines de lucro cuyo mayor beneplácito es el bienestar general.
En reconocimiento a su labor le confieren en el año de 1992 la condecoración "Mención Mérito al Trabajo" y es electo para el período 93-95 Presidente de la Cámara de Comercio e Industria del Municipio Juan José Mora, coronaba así Tiburcio una de sus máximas aspiraciones como lo era presidir el organismo al cual tanto había contribuido a formar y desarrollar, desde su trabajo de hormiguita, de obre, hasta llegar a la cúspide de la institución.
Una vez trató de incursionar en la política como candidato a concejal, no fue favorecido por electorado, quizás Tiburcio no era hombre para la política. Su trato franco y abierto no dejaba espacio para las dobleces. No tenía la argucia ni poseía el discurso o palabrería del político. Es posible que alguien señale que él no era letrado, pero fue un hombre que se cultivó en la universidad de la vida, su personalidad sincera le hizo ganar el cariño de una comunidad. No había catástrofe, inundación o incendio donde no estaba Tiburcio cooperando. Cierta vez me sorprendió. Me encontraba en Boca de Tocuyo en ocasión de que se produjeron unos temblores de tierra que habían causado un número de damnificados (mi presencia era explicable, porque era concejal y allí tenía familia), de repente apareció Tiburcio con un lote de víveres, ropas, medicinas, etc. Ese era Tiburcio, estaba donde lo necesitaban. Sería buena idea de que a la sede de la Cámara de Comercio, que está por construirse, se le pusiera el nombre de Tiburcio Rodríguez.
Libro Crónicas desde Morón - Se Fue el Cine
El cine hace su aparición en Morón en la década de los sesenta. Uno de los primeros se instaló en la calle Bermúdez, en las adyacencias de la calle Comercio, hoy ocupa este lugar la carpintería Carabobo. El otro que recuerdo, se ubicaba al final de la calle Comercio, en las cercanías del barrio "23 de Enero", donde hoy funciona la Casa de la Cultura Popular "Alí Rodríguez ".
Pero el que en realidad fue el más importante y de mayor permanencia en la localidad fue el cine Antisa, el cual es motivo de este escrito.
El Antisa debió su nombre a ANT (Antonio)- ISA (Isabel) en honor a sus propietarios, una pareja de españoles que en el segundo lustro de los años sesenta decidieron abrirle sus puertas al público moronense.
¿Quién de los moronenses no tiene gratos recuerdos de este cine? Recordemos el cine viejo con sus bancos de concreto en la sección del patio y con el valor de la entrada a real y medio (Bs. 0,75), no tenía techo, cuando llovía el público tenía que soportar el aguacero o colarse para "preferencia". "Preferencia"era la otra sección del cine, con sillas de metal con espaldar, techado y con cierto glamour de la época; a esta parte acudía la "crema" de Morón por sólo tres reales /(Bs. 1,50) o dos bolívares. Era frecuente ver en este sitio a la élite de los pavos de entonces: a Juan Taquito, Mariano Henríquez y Henry Cordero Williams, Eugenio Bello Castillo y otros que por falta de espacio no nombro.
En la parte del patio asistía "elperraje"y los más jóvenes carentes de recursos económicos, otros optaban por ver las películas desde la parte de afuera, en el cerro "Los Monos", cercano a la vieja caja de agua, frente a la carretera Panamericana. En el patio el desorden era terrible, tiraban papelitos (taquitos), colillas de cigarrillos, agua y otros desperdicios; la gritería era horrible y las malas palabras no se hacían esperar si el que operaba la cámara de proyección se "robaba"la película o si la cinta tenía algún defecto. Estaba en su apogeo el cine mexicano, la gente "se mataba" por ver al "Santo, el enmascarado de plata", "los cinco halcones", "los tres Villalobos", etc. Los actores famosos para la época eran Antonio y Luis Aguilar, Pedro Infante, Javier Solís, Jorge Negrete, Pedro Armendáríz, Jorge Rivero, Viruta y Capulina, Tin Tan, Cantinflas, etc.
En los años setenta se remodeló totalmente el cine Antisa y llegó un nuevo administrador, mi compadre Nicolás Pereira, también hispano. El cine se puso a tono con los nuevos tiempos: cómodas butacas, pantalla gigante, los filmes mayormente provenientes de la tierra del tío Sam, mejores boleterías, taquillas acordes, mejores servicios y atención al público. Sin embargo, lo que no cambió fue la airada protesta del público cuando se "robaban"la película, Ahora decían: "¡Manco c... e'tu madre, pon la película ", y el manco ni pendiente, puesto que se encontraba libando cerveza en su oficina permanente del Bar Venezuela.
También allí sacaron por la mano a Antonio Reyes cuando lideraba un saboteo y relajo en compañía de Lino "El Bachaco", Cholo, Rajuche (o rasguño), Juan Quintero y Chicharra, hubo Nicolás que ordenar inmediatamente su desalojo de la sala por atentar Antonio Reyes contra las buenas costumbres y la buena educación.
Entre los porteros recordamos a Roque, quien no dejaba entrar a una pareja si comprobaba que no eran casados, también los hermanos bachacos cuidaron de la puerta y de la taquilla. Se recuerda a Tirso "Vaquita", el sernpmterno operador del proyector y otros tantos que sentirán nostalgia con la partida de este centro recreativo.
Pero los que realmente sentirán añoranza por este cine serán los enamorados. ¿Cuántos noviazgos y matrimonios salieron de su interior? ¿Cuántos secretos de amores guardan sus aterciopeladas butacas? Que me diga alguien que no haya visitado este cine con las intenciones de un Romeo. Empezando por su propio administrador Nicolás Pereira, quien fue cautivado por su actual esposa cuando ella desempeñaba su trabajo como taquillera del cine, y de aquello ya van tres hijos adolescentes. El cine se ha ido pero las vivencias quedaron en los corazones de viejos y jóvenes moronenses que sintieron afecto por su prójimo frente a la pantalla luminosa que una vez forjaron Isabel y Antonio.
Libro Crónicas desde Morón - Morón Pasado y Presente
El antiguo San Francisco del Valle de Morón formó parte de la jurisdicción de Nirgua hasta la segunda década del siglo XIX. Es a partir de 1811 cuando se incorpora oficialmente como entidad subalterna a la jurisdicción de Puerto cabello. Como la mayor parte de los pueblos de Venezuela, Morón no tiene fundación oficial, fue surgiendo lentamente entre el fragor de los tambores y el sudor o la sangre del negro africano que hacían germinar las labranzas de un puñado de haciendas de cacao, tal como nos lo revelara Don Ángel Altolaguirre en 1764" / "Existen cinco haciendas de cacao, que produjeron para el citado año 64, alrededor de 225 fanegas, que producen también maíz y plátano que llevan al puerto a vender, que exista cría de ganado y otros animales que hay algunas manufacturas, pero que de afuera dulce, carne y vestidos".
Su cercanía al puerto de Puerto Cabello lo convirtió en un excelente proveedor de productos agrícolas para la exportación a la vez que un constante consumidor de bienes manufacturados. Asimismo su situación en el arco costero central posibilitó con mucha frecuencia las acometidas de las actividades de comercio ilegal con los holandeses que desde la isla de Curazao operaban en todas las zonas del litoral burlando la estricta vigilancia de la Compañía Guipuzcoana, de allí que entre los años 1732 y 1735 se levantara el zambo Andresote en las riberas del río Yaracuy defendiendo el contrabando con los holandeses y apoyando a los hacendados, comerciantes y demás pobladores de la región.
El nombre de Morón le viene a su río, que en 1578 ya aparecía en el croquis levantado por don Juan de Pimentel, el nombre pasó del río al incipiente poblado de entonces. Probablemente este apellido lo trajera a Venezuela el encomendero y capitán Juan de Morón, quien fue fundador y alcalde de la primogénita ciudad de Maracaibo (Rodrigo de Maracaibo), participó en la conquista de Cuicas (Trujillo) y en Nueva Segovia (Barquisimeto) blandió su espalda para defender los intereses de su rey español. Después se viene a Nirgua donde se residencia y gasta parte de su fortuna. Es factible que el apellido de este ilustre conquistador se presentara para colocársele a un río de su jurisdicción nirgüense.
Otros poblados del área también tuvieron relativa importancia para la segunda mitad del siglo XVIII, nos referimos al caserío de Alpargaten que llegó a ser cabecera de pueblo y tuvo en su oportunidad más habitantes que Morón, el obispo Mariano Martí nos dice que en 1773 "San Francisco del Valle de Morón tenia 31 casas, 31 familias y 127 habitantes y San Vicente Ferrer del valle de Alpargatón, 45 casas, 45 familias y 202 habitantes".
Al principio se tuvo como patrón al pueblo de San Francisco, pero luego se comprobó en los registros eclesiásticos -a partir de 1700- que el verdadero patrón o matrona era la virgen de Santa Ana, año en el cual comienza a adquirir fisonomía de pueblo.
Durante la Guerra de la Independencia se destacó uno de sus hijos: el general Juan José Mora -epónimo del municipio- quien con el grado de sargento primgro había ingresado bajo las órdenes de Juan Uslar, además fue miembro de la compañía de granaderos que tomaron la plaza de puerto Cabello en 1823 con la hábil conducción del centauro José Antonio Páez.
Morón fue un pueblo sacudido por el movimiento federal. Contingentes de moronenses salieron tras los pasos de los generales Zamora y Falcón en ocasión de sus llegadas a este terruño en el mes de marzo y de julio, respectivamente, del año de 1859. Inspirados en su consigna "Tierras y hombres libres" lucharon en la batalla de El Palito derrotando a las tropas godas, luego siguieron por los caminos de María Lionza en pos de los oligarcas. La Federación se llevaba a centenares de moronenses y a sus dos hijos predilectos: el Gral. Juan José Mora y José Félix Mora. Este último llegó a ser presidente del estado Carabobo en las postrimerías del siglo pasado, fue leal amigo del Gral. Joaquín Crespo y de su Revolución Legalista.
Fue en Morón donde se disparó el primer tiro contra el paludismo un 2 de diciembre de 1945, ese día domingo revivieron las esperanzas de un mejor porvenir. Venezuela era presa fácil de la malaria, en los caminos y en los humildes ranchos yacían cuerpos inertes, la vida se truncaba en corto tiempo, "cuando Levi Borges -guarda jefe de la primera cuadrilla de los dedetizadores- llamó a la puerta de un rancho de bahareque y techo de palma, en el Municipio Morón, estaba comenzando para Venezuela una nueva etapa de profundas transformaciones", o como diría después Uslar Pietri: "La transformación social y económica que está sufriendo nuestro país en el presente no es puramente la consecuencia de la Venezuela con petróleo, sino el gran parte de la Venezuela sin malaria". Pues este hecho de trascendencia histórica ocurrió el Morón con la aplicación por primera vez del DDT en el país, fueron protagonistas de este acontecimiento los doctores Amoldo Gabaldón, Enrique Tejera, Arturo Luis Berti y otros. Esta hazaña marcó para Morón un rescate de la malaria y su enrumbamiento definitivo hacia el progreso.
Después de 1945 la población moronense se multiplicó. De aquellos 800 habitantes que quedaban ese año se saltó a 2.278 en 1950. Su gente ya sana se incorporaba a sus labores agrícolas. Pero en realidad la verdadera vocación de este territorio es la vocación industrial por su estupenda posición geográfica, accesible a los centros económicos más importantes del país, es por ello que se produce una inversión, tanto pública como privada que van a dinamizar el área, y de un espacio de uso agrícola se pasa violentamente a un espacio de uso industrial. Es así como el año de 1953 se crea la petroquímica que va a dar sus frutos en 1957 con la producción de clorosoda, En 1954 ingresa la industria papelera Venepal, siendo productiva en 1961. en la década de los sesenta se instala la Mobil Oil Company (hoy Corpoven) en jurisdicción de Morón igualmente lo hace la Corporación Venezolana de Petróleo (CVP) en las adyacencias de la petroquímica. En el año 63 se ubica en Palma Sola la planta ensambladura Volkswagen, en los años 70 hace realidad la Planta Termoeléctrica del Centro (Planta Centro), en las inmediaciones de Pequiven se agruparon las empresas mixtas: Tripoliven, Ferralca y Produven productoras de tripolifosfato de sodio, sulfato de aluminio y cloroflorometanos respectivamente. En 1976 se crea la Compañía Anónima de Industrias Militares (Cavim). Todo esto va a impulsar a Morón hacia su crecimiento económico y hacia una mejoría del nivel de vida de sus pobladores.
Las fuerzas vivas de Morón logran en 1981 que la Asamblea Legislativa del estado Carabobo lo eleven a la categoría de distrito obteniendo así su autonomía eligiendo sus primeras autoridades municipales en el año de 1984.
Morón es hoy uno de los municipios industriales más importantes del país, se han consolidado sus finanzas públicas municipales que en menos de 15 años lograron ascender de 4 millones de bolívares en 1984 a mas de mil millones en 1997, por supuesto, que hay que tomar en cuenta la devaluación de la moneda, pero sin embargo no deja de ser significativo este incremento. Han mejorado sus servicios básicos como la vialidad, el ornato urbano, el servicio de agua y la electricidad se ha extendido por todos los rincones del municipio, se perfila en el futuro una provechosa actividad turística, se asientan nuevos establecimientos comerciales y pequeñas industrias, han aumentado considerablemente las instituciones educativas, numerosos moronenses se han formado en las aulas universitarias. Desde luego, persisten serios problemas como la contaminación ambiental producto de las emanaciones químicas (líquida y gaseosa) de las empresas, se ha acelerado el déficit habitacional, el desempleo ha llegado a índices inusitados, no obstante ser una variable de índole nacional. Sin embargo Morón sigue creciendo y tocará los umbrales del segundo milenio con una población que sobrepasará a los 80 mil habitantes.
Libro Crónicas desde Morón - Población Flotante
Morón es un punto nodal. Su ubicación estratégica ha sido el factor de su crecimiento. Es un polo de atracción poblacional por su parque industrial y por su accesibilidad, más bien es un lugar de transeúntes. ¿Quién no ha pasado por Morón alguna vez? Es un pueblo de bienvenidas y despedidas. El poeta José Joaquín Burgos nos lo pinta impecablemente de esta manera: "Morón es una ventana abierta al mar y a la montaña al mismo tiempo. Una encrucijada desde la cual arrancan caminos hacia rumbos de siempre, tendidos a la falda de serranías de entrañas mágicas, trono de María Lianza, o por la propia costa, rumbo al cielo fakoniano, o, después de El Palito, atravesando el abra de las Trincheras para llegar al corazón populoso de Carabobo. Pero más que esa simple referencia paisajística, Morón es también una encrucijada en el tiempo. Una esquina de la historia venezolana, un espacio vital..".
También Miguel Elias Dao, cronista de Puerto Cabello, sostiene que "El pueblo (de Morón) es una encrucijada de caminos, rutas que parecen abrazos extendidos para una bienvenida". De modo que no ha sido ajena a su desarrollo la estupenda situación geográfica de Morón. Esta ha incidido en las grandes inversiones del área que a la vez ha sido una causa de los asentamientos provisionales de pobladores que terminada su relación de trabajo regresan a su lugar de origen.
En realidad son una incertidumbre las cifras oficiales de la población moronense. El último censo oficial (1991) estuvo colmado de tantas fallas e irregularidades que no resulta valedero considerar esas cifras en rigor sino más bien tomarlas como simples referencias. Este censo le dio un poco menos de cincuenta mil habitantes al municipio, cantidad que dista mucho de la realidad. Estimamos que la población actual debe ubicarse entre los sesenta y setenta mil habitantes, claro está, no hemos tomado en cuenta el alto volumen de población flotante para estas estimaciones.
La población flotante está compuesta por gente de residencia temporal en el municipio, por los trabajadores a destajo que vuelven a sus hogares (fuera del municipio) cuando concluye su contrato laboral, por trabajadores fijos de las empresas que residen en Yaracuy, Falcón o Valencia, por altos empleados, trabajadores clasificados, gerentes que sólo tienen a Morón como un centro de trabajo y nada más. Ningún gerente de las empresas importantes de la zona vive en Morón. Y los profesionales, empleados medios y altos cuando adquieren mayor relevancia y mayor poder adquisitivo se marchan a Valencia. Pareciera que Morón no fuese digno de acogerlos como huéspedes.
Hubo otro tipo de población flotante o transeúnte. Fue el transeúnte que se marchó en vientre o en matriz. En las décadas de los 70 y 80 se produjo un fenómeno curioso en Morón. Repentinamente comenzaron a aparecer mujeres de tez blanca y mejillas rojizas que fueron empleadas unas en bares y restaurantes de la localidad, y otras devinieron en meretrices. Su rara belleza las convirtió en un punto de atracción para los picaflores y galanes, pero fundamentalmente para los dueños de negocios y allegados. Incluso se habilitaron flotas de vehículos particulares para hacer el transporte de las muchachas desde las entrañas del estado Bannas hasta Morón. Todos querían ser los primeros al bate. Algunas de ellas desconocían el destino que les esperaba. Casi siempre los carros adrede se descomponían en el transcurso del viaje (desparecían por arte de magia las bobinas, bujías, etc.), por lo que había que hacer un alto en el camino, allí se consagraba la pérdida del himen o el primero marcaba ya su territorio de dominio.
Una vez establecidas en su faena laboral, las muchachas gozaban de todos los privilegios y atenciones, los admiradores pululaban por doquier (más de uno se quedó limpio), pero siempre había los jefes, los preferidos, los que mandaban por aquello de que chequera mata galán". Había un reciclaje de mujeres, un constante renovar. Unas iban, otras venían y en definitiva desaparecieron del escenario moronense en la década de los 90. Hoy sabemos de fuente fidedigna que existe en el estado Bannas un barrio bautizado con el nombre Los hijos de Morón, poblado fundamentalmente por los herederos o emigrantes en vientre producto de aquellos amores de las damas barinesas con los galanes de Morón. En esta colonia de moronenses en Barinas son comunes los apellidos García, Pereira, Da Silva, Moreno, Abreu, Martínez, y otros que se me escapan.
Hablemos de la Urb. Barrio Coro
Nombre paradójico para una comunidad porque es lo uno o es lo otro; lo sucedido es que “la costumbre se hace ley†como reza el viejo adagio popular, puesto que los antiguos moradores de Barrio Coro, la mayoría se fueron hacia las colinas de Mara, otros se quedaron en el sitio, siguieron llamando con ese nombre a la urbanización que se construyo posteriormente en el mismo lugar. Compuesta por 552 viviendas modestas pero cómodas y con la prestación de todos los servicios necesarios.
El Barrio Coro original se fue formando como se formaron todos los barrios populares del sector noreste de Morón a medidos del pasado siglo (entre 1955 – 1960) como consecuencia del proceso de industrialización que vivió la localidad. Surgieron espontáneamente sin planificación en terrenos baldíos, antiguos potreros o campos de labranzas. Con materiales precarios (tablas, latas, barro, etc.) fabricaron sus casas al lado de una quebrada, sobre una loma, en un punto cualquiera. Por cierto recuerdo que los terrenos del Barrio Coro - porque me crié en sus alrededores – eran muy desnivelados, por aquí un cerro, por allá una ciénaga, mas acá un zanjo, mas allá un terraplén o una planicie, lo heterogéneo del terreno le restaba uniformidad al emplazamiento urbano.
La mayoría de sus habitantes eran corianos u oriundos del Estado Falcón, de allí el nombre que le pusieron al Barrio: Coro, que es una palabra Caquetía de filiación Arahuaca y que significa “Lugar de Tierra Rojaâ€, según el historiador Pedro M. Arcaya. Estos corianos que llegaron tras la búsqueda de empleos en las incipientes empresas del IVP (hoy Pequiven), Venepal y otras, optaron por colocar el nombre de su tierra de origen al arrabal recién creado. Destacamos entre sus pobladores a Diosa de Sánchez, Juan Ãlvarez (Fuque), Dionides Castro, Eladio Montero (Yayo), Hilaria Quevedo, Salzalejos, Ãngel Lugo, Miguel Ãlvarez, Juan Arteaga, Julio Mejías, Gringo Vásquez Polonia y otros que no los nombro por falta de espacio.
La nueva urb. Coro comienza a construirse en la década de los setenta, comenzando a ser habitada parcialmente – aun se concluir – en 1975-76 motivado a las inundaciones ocurridas en algunos sectores de Morón cuyos damnificados fueron ubicados en esta urbanización. Sin embargo, al final de esa década (78-79-80) se adjudicaron regularmente las viviendas a las personas que estaban ya censadas.
Esta urbanización esta sobre un terreno rellenado y compactado a una altura de 20 msnm, posee una población estimada de 3.500 habitantes. Es un área de gran desarrollo social, cultural y deportivo. En salud ostenta uno de los mejores C.D.I. (Centro de Diagnostico Integral) del Municipio Mora, en educación tiene un pre-escolar, una escuela primaria y una de educación básica en sus adyacencias. En deporte es una potencia en béisbol que se practica en el estadio Enrique Huarter. Además, el culto católico y los oficios religiosos están presentes en la capilla local como también una de las más antiguas cooperativas de Morón como lo es la Cooperativa de Servicios Fúnebres Diosa Mora.
PD: Otra vez el prof. José Coro, Director del Liceo J. F. Mora y el prof. Wande fueron victima del buen juego de domino y de las pericias en este deporte del Lic. Cesar Ramírez y de este servidor. Ahora los llaman a ellos la sopita Maggi o las cacaitas de los educadores.
Hablemos de la Urb. Barrio Coro
Nombre paradójico para una comunidad porque es lo uno o es lo otro; lo sucedido es que “la costumbre se hace ley†como reza el viejo adagio popular, puesto que los antiguos moradores de Barrio Coro, la mayoría se fueron hacia las colinas de Mara, otros se quedaron en el sitio, siguieron llamando con ese nombre a la urbanización que se construyo posteriormente en el mismo lugar. Compuesta por 552 viviendas modestas pero cómodas y con la prestación de todos los servicios necesarios.
El Barrio Coro original se fue formando como se formaron todos los barrios populares del sector noreste de Morón a medidos del pasado siglo (entre 1955 – 1960) como consecuencia del proceso de industrialización que vivió la localidad. Surgieron espontáneamente sin planificación en terrenos baldíos, antiguos potreros o campos de labranzas. Con materiales precarios (tablas, latas, barro, etc.) fabricaron sus casas al lado de una quebrada, sobre una loma, en un punto cualquiera. Por cierto recuerdo que los terrenos del Barrio Coro - porque me crié en sus alrededores – eran muy desnivelados, por aquí un cerro, por allá una ciénaga, mas acá un zanjo, mas allá un terraplén o una planicie, lo heterogéneo del terreno le restaba uniformidad al emplazamiento urbano.
La mayoría de sus habitantes eran corianos u oriundos del Estado Falcón, de allí el nombre que le pusieron al Barrio: Coro, que es una palabra Caquetía de filiación Arahuaca y que significa “Lugar de Tierra Rojaâ€, según el historiador Pedro M. Arcaya. Estos corianos que llegaron tras la búsqueda de empleos en las incipientes empresas del IVP (hoy Pequiven), Venepal y otras, optaron por colocar el nombre de su tierra de origen al arrabal recién creado. Destacamos entre sus pobladores a Diosa de Sánchez, Juan Ãlvarez (Fuque), Dionides Castro, Eladio Montero (Yayo), Hilaria Quevedo, Salzalejos, Ãngel Lugo, Miguel Ãlvarez, Juan Arteaga, Julio Mejías, Gringo Vásquez Polonia y otros que no los nombro por falta de espacio.
La nueva urb. Coro comienza a construirse en la década de los setenta, comenzando a ser habitada parcialmente – aun se concluir – en 1975-76 motivado a las inundaciones ocurridas en algunos sectores de Morón cuyos damnificados fueron ubicados en esta urbanización. Sin embargo, al final de esa década (78-79-80) se adjudicaron regularmente las viviendas a las personas que estaban ya censadas.
Esta urbanización esta sobre un terreno rellenado y compactado a una altura de 20 msnm, posee una población estimada de 3.500 habitantes. Es un área de gran desarrollo social, cultural y deportivo. En salud ostenta uno de los mejores C.D.I. (Centro de Diagnostico Integral) del Municipio Mora, en educación tiene un pre-escolar, una escuela primaria y una de educación básica en sus adyacencias. En deporte es una potencia en béisbol que se practica en el estadio Enrique Huarter. Además, el culto católico y los oficios religiosos están presentes en la capilla local como también una de las más antiguas cooperativas de Morón como lo es la Cooperativa de Servicios Fúnebres Diosa Mora.
PD: Otra vez el prof. José Coro, Director del Liceo J. F. Mora y el prof. Wande fueron victima del buen juego de domino y de las pericias en este deporte del Lic. Cesar Ramírez y de este servidor. Ahora los llaman a ellos la sopita Maggi o las cacaitas de los educadores.