Un Deporte en Extinción (Bolas Criollas)
Conversando con Yolanda Montes en ocasión de un aniversario más del nacimiento de su querida madre Doña Nicolasa, gran mujer luchadora política y social en su tiempo, me comunicaba su angustia y preocupación por la casi desaparición en Morón de uno de los deportes tradicionales de Venezuela: Las bolas criollas. Las palabras fueron brotando libremente de los labios de la flaca Yolanda mientras el anfitrión principal el amigo Lic. Julio Montes se encargaba de los aperitivos para sobrellevar las inclemencias de esa tarde calurosa del sector 23 de enero de Morón.
Las razones de su preocupación eran contundentes cuando expresaba: “Morón o mejor dicho el Municipio Juan José Mora fue una de las potencias en bolas criollas a nivel regional y nacional, en esos espacios obtuvimos varios campeonatos en diferentes categorías, ahora este deporte esta en bancarrota y se ha perdido el trabajo que hicimos durante muchos años de esfuerzo y sacrificios con los niños, adolescentes y mujeresâ€. Así hablaba la que una vez fue Presidenta de la Liga local de Bolas Criollas y Vice-presidenta de la Federación en el Estado Carabobo.
Las causas fundamentales del declive de este deporte son la escasa o nula ayuda de los organismos oficiales para el acondicionamiento de las canchas, para los uniformes o implementos deportivos, para transporte, refrigerios etc. otro factor ha sido la desaparición física de los dirigentes y promotores de esta disciplina como Francisco Campos, Bartolo Rodríguez, Francisco Rodríguez, Topo Yiyo, Rajuño y el alejamiento o retiro voluntario de personajes como el Gavilan Rodríguez, Rubén Rumbo, mi compadre Nicolás Pereira, Reina Cedeño, Juanita Niño, Maria Herrera, la señora Anita, Corrondo y otros valiosos representantes.
Actualmente los campos para jugar este deporte en Morón son escasos, solo quedan los que están dentro de las empresas de la zona, en el Club Las Colinas y en la Montañita de Alpargaton, puede ser que haya uno u otro escondido en algún barrio pero estamos hablando de los que sonñ competentes para desarrollar el deporte en forma organizada. La parroquia Urama dispone de unos cuantos campos idóneos para esta disciplina.
Es posible que a este deporte le suceda como a otros juegos tradicionales ya extintos en nuestra cotidianidad como lo fueron las metras, el trompo, el bolón que era un juego donde se disponía tres maderos cortos y labrados (llamados muñecos, el más importante era la vieja) en un largo corredor y se lanzaba una bala rastrera para tumbar los muñecos, por supuesto, el que derribara más era el que ganaba.
En Morón recuerdo varias canchas de bolas criollas y varios jugadores, por ejemplo, en La Charneca estaba Los Cujicitos con Chocochoco como primer boche, en El Jabillo el As de Oro con el Purupo Arquímedes, en la Av. Falcón el Club de Paredes, en Barrio Coro Viejo estaba el campo de La Campana de Juan Arteaga y mi compadre Mono blanco, el campo de Rodolfo en La Línea con los hermanos Sierra y Marucha, el club La Estrella de Amado Ruiz y donde se lucían Rajuño, Paul Pacheco y el manco Nicolás. Los Millonarios en el centro de Morón de los Montenegros, en La Reforma de Guanabanillo, el Club San Diego, Los Tiburones en Santa Ana, el Club de Katimba en Boca de Yaracuy, el patio de bola de La Paraguita también en Santa Ana, un patio improvisado en Colinas de Mara, en fin, eran tantos que es imposible nombrarlos todos en este corto espacio.
Esta disciplina deportiva, muy floreciente en el pasado en nuestro municipio, era testimonio de la época rural y bucólica de la localidad y que hoy está en peligro de desaparecer como actividad deportiva de masa, por los efectos demoledores de la industrialización y el urbanismo. Ahora solo se practica en los encuentros inter-instituciones que se realizan eventualmente.
#Alexis Coello
Catálogo oficial de bienes muebles, inmuebles, manifestaciones culturales y tradición oral de la región CA 05-11.
Un Deporte en Extinción (Bolas Criollas)
Conversando con Yolanda Montes en ocasión de un aniversario más del nacimiento de su querida madre Doña Nicolasa, gran mujer luchadora política y social en su tiempo, me comunicaba su angustia y preocupación por la casi desaparición en Morón de uno de los deportes tradicionales de Venezuela: Las bolas criollas. Las palabras fueron brotando libremente de los labios de la flaca Yolanda mientras el anfitrión principal el amigo Lic. Julio Montes se encargaba de los aperitivos para sobrellevar las inclemencias de esa tarde calurosa del sector 23 de enero de Morón.
Las razones de su preocupación eran contundentes cuando expresaba: “Morón o mejor dicho el Municipio Juan José Mora fue una de las potencias en bolas criollas a nivel regional y nacional, en esos espacios obtuvimos varios campeonatos en diferentes categorías, ahora este deporte esta en bancarrota y se ha perdido el trabajo que hicimos durante muchos años de esfuerzo y sacrificios con los niños, adolescentes y mujeresâ€. Así hablaba la que una vez fue Presidenta de la Liga local de Bolas Criollas y Vice-presidenta de la Federación en el Estado Carabobo.
Las causas fundamentales del declive de este deporte son la escasa o nula ayuda de los organismos oficiales para el acondicionamiento de las canchas, para los uniformes o implementos deportivos, para transporte, refrigerios etc. otro factor ha sido la desaparición física de los dirigentes y promotores de esta disciplina como Francisco Campos, Bartolo Rodríguez, Francisco Rodríguez, Topo Yiyo, Rajuño y el alejamiento o retiro voluntario de personajes como el Gavilan Rodríguez, Rubén Rumbo, mi compadre Nicolás Pereira, Reina Cedeño, Juanita Niño, Maria Herrera, la señora Anita, Corrondo y otros valiosos representantes.
Actualmente los campos para jugar este deporte en Morón son escasos, solo quedan los que están dentro de las empresas de la zona, en el Club Las Colinas y en la Montañita de Alpargaton, puede ser que haya uno u otro escondido en algún barrio pero estamos hablando de los que sonñ competentes para desarrollar el deporte en forma organizada. La parroquia Urama dispone de unos cuantos campos idóneos para esta disciplina.
Es posible que a este deporte le suceda como a otros juegos tradicionales ya extintos en nuestra cotidianidad como lo fueron las metras, el trompo, el bolón que era un juego donde se disponía tres maderos cortos y labrados (llamados muñecos, el más importante era la vieja) en un largo corredor y se lanzaba una bala rastrera para tumbar los muñecos, por supuesto, el que derribara más era el que ganaba.
En Morón recuerdo varias canchas de bolas criollas y varios jugadores, por ejemplo, en La Charneca estaba Los Cujicitos con Chocochoco como primer boche, en El Jabillo el As de Oro con el Purupo Arquímedes, en la Av. Falcón el Club de Paredes, en Barrio Coro Viejo estaba el campo de La Campana de Juan Arteaga y mi compadre Mono blanco, el campo de Rodolfo en La Línea con los hermanos Sierra y Marucha, el club La Estrella de Amado Ruiz y donde se lucían Rajuño, Paul Pacheco y el manco Nicolás. Los Millonarios en el centro de Morón de los Montenegros, en La Reforma de Guanabanillo, el Club San Diego, Los Tiburones en Santa Ana, el Club de Katimba en Boca de Yaracuy, el patio de bola de La Paraguita también en Santa Ana, un patio improvisado en Colinas de Mara, en fin, eran tantos que es imposible nombrarlos todos en este corto espacio.
Esta disciplina deportiva, muy floreciente en el pasado en nuestro municipio, era testimonio de la época rural y bucólica de la localidad y que hoy está en peligro de desaparecer como actividad deportiva de masa, por los efectos demoledores de la industrialización y el urbanismo. Ahora solo se practica en los encuentros inter-instituciones que se realizan eventualmente.
#Alexis Coello
Libro Crónicas desde Morón - Club Social Deportivo Carlos A. Piñero
El Centro Social y Deportivo "Carlos Antonio Piñero " es obra de la constancia de un conjunto de y hombres y mujeres moronenses quienes han hecho posible que durante 35 años se haya mantenido una fructífera actividad deportiva en la cual se han cultivado varias generaciones de jóvenes provenientes de diferentes sectores del municipio Juan José Mora.
¿Quién fue Carlos Antonio Piñero? Este popular personaje nació en Morón en un mes de enero de 1938, su vida va a ser efímera, pero intensa. La muerte lo sorprende en otro mes de enero, en 1960.
Lamentablemente se trunca una vida joven y productiva (muere a los 22 años) que hubiera sido una guía que como un farol alumbrara a los espíritus juveniles de estas tierras moronenses. Sólo que un cáncer estomacal le llegó a desatiempo. Su agitada vida desde niño pudo haber influido en la llegada temprana del mal que lo llevó a la muerte. Aparentemente no gozó de la protección paternal por lo que hubo de abandonar sus estudios primarios, apenas obtuvo el primer año, para dedicarse al trabajo que le permitiera su subsistencia y la de su familia. De allí que sus ocupaciones laborales en Morón y en el abasto del Central Lucinda, de Urama, no le permitieron (ya que sólo tenía libre la tarde del domingo) desarrollar inquietudes y actividades propias de su niñez.
Sus padres fueron Simón Piñero y Angélica Blasco, y su descendencia la obtiene con María Dumont, con quien tuvo dos hijos. La trascendencia de Carlos A. Piñero viene más bien dada por sus méritos y cualidades personales que por sus aptitudes deportivas. Nos refiere Roberto Montero, amigo de la infancia de Piñero, que Carlos no fue atleta, jugaba bolas criollas y dominó en su escaso tiempo libre. Pero su trato afable, su compañerismo y sus sentimientos humanitarios fue lo que motivó que una tarde en el bar "Recreo" (calle Comercio, taller González en la actualidad), propiedad en ese entonces de Osmín Pacheco, estábanse tomando unas "cerbatanas"(cervezas) como las llama el mismo Roberto, un grupo de reservistas del ejército y amigos de la memoria de Carlos A. Piñero y decidieron, por unanimidad, constituirse en un Club o Centro Social y Deportivo que llevaría el nombre de su entrañable amigo.
Así nació el Centro Atlético y Social "Carlos A. Piñero", luego pasó a denominarse Club Social y Deportivo "Carlos A. Piñero". Corría entonces el mes de enero de 1961. Esta fue la iniciativa de aquellos jóvenes reservistas, pero en realidad el club se funda formalmente el 12 de octubre de ese mismo año, cuando se nombra en pleno la primera directiva, presidida por el viejo moronense David Rodríguez, quien venía de ser presidente del Club "Federación", ya casi en extinción para ese año. Como secretaria fue nombrada Josefa Riera (Chepa), por lo que deducimos que Chepa no es tan joven como ella dice.
Se instala el Club en una sede al lado de la iglesia, en la actual calle Comercio. Este local era propiedad de Ernesto Contreras y era donde mismo funcionaba el Club "Federación". Allí se daban las reuniones sociales y deportivas; las administrativas se realizaban en la casa de uno de sus miembros: la Sra. Angela Pérez.
Quizás la actividad más importante que realiza el Club "Carlos A. Piñero" sea la Antorcha Olímpica, que por cierto se ha convertido en una tradición en Morón y ha dejado el nombre de nuestro municipio muy en alto en otras ciudades del país. Esta modalidad de Antorcha Olímpica llega a Morón proveniente de la población de La Sorpresa (Puerto Cabello), donde se practicaba desde hace tiempo, y es mediante las gestiones del Sr. Régulo Rengifo (directivo del IND) que se traslada al terruño morense accediendo así a las peticiones de los directivos del Club "Carlos A. Piñero".
Los atletas de este club han llevado la antorcha y nuestra Bandera Patria por diferentes lugares de la nación. El 16 de julio de 1961 es lleva la antorcha desde la iglesia Santa Ana de Morón hasta la Plaza Bolívar de Tucacas con motivo de las festividades de la Virgen del Carmen. El 26 de ese mismo mes y año, día de la patrona de Morón, se trae hasta su iglesia la antorcha, desde el monumento del Indio Yara, en el estado Yaracuy. El 12 de Octubre de 1961 se llevó la Bandera Nacional desde Morón hasta el Campo de Carabobo.
El Club pierde la primera sede y asume la presidencia Juan Martínez, restituyendo de nuevo el trabajo deportivo. Las reuniones administrativas se hacen en la casa del presidente y las sociales en la antigua sede del sindicato del IVP (hoy casa del MEP). Después viene un prolongado receso y de inactividad, hasta que se produce una nueva etapa con la asunción de Cristian González a la presidencia y acompañado con una nueva generación de jóvenes (para la época) deportistas: José A. Rodríguez, Ricardo Rodríguez, Roberto Mejías (Popí), Yolanda Montes (quien fue presidenta luego) y María Mirena (actual presidenta).
Apodos
En una columna anterior hablé sobre la proliferación de estos calificativos en los habitantes del municipio Mora; por allá en Urama quedaron en darme algunos para publicarlos y en Morón nos han proporcionado varios, de los cuales hoy vamos a comentar unos cuantos.
La intención de llevar estos apodos a los lectores no es de ninguna manera de carácter peyorativo u ofensivo a los aludidos, puesto que así se les llama en sus respectivas comunidades, sino resaltar lo cotidiano, lo popular, lo que se ha enraizado idiosincrasia.
Vayamos al grano entonces.
Pecho é Turca: Es mi dilecto amigo y gran caballero Marcelino Acosta.
Es un hombre bondadoso dado a la amistad.
Actualmente atiende la licorería de los Cárdenas, ha sido árbitro en el deporte de las bolas criollas.
El apodo le viene por la fisonomía de su pecho, que es bastante pronunciado hacia afuera, por lo que la gente (o alguien, no sabemos quién) lo asemejó al pecho de una turca (paloma silvestre muy común en el estado Falcón).
Bola 'e chivo: Es muy poco conocido por su nombre verdadero, que es Denny Arteaga, oriundo de Mirimire, es bastante popular por los lados de la calle Comercio y por donde Chavín.
Este sobrenombre se lo puso Fernando De Sousa, el portugués de la Casita de la Rosa, donde trabajó Arteaga, y se debe a una inflamación en sus testículos que a simple vista se hace notoria.
Chato: Es mi amigo Leonardo Medina Aceituno, hombre serio y trabajador.
Se crió por los lados del barrio La Pancha donde vivía su familia.
En una oportunidad El Chato cuando niño jugaba en una casa vieja en aquel lugar y de repente la casa se desplomó y le cayó encima; familiares y vecinos corrieron a auxiliarlo, y cuando lo sacaron debajo de los escombro unos de los presente dijo ¡Quedó Chato! (Aplastado).
Y así de esa manera le quedó ese apodo para siempre.
Chente: Se llama Vicente Seco.
Es un hombre muy popular, gusta de la parranda y cuando está encendido se convierte en un Showman porque es alegre y ocurrente para divertir al grupo donde se encuentra.
Es cantante y músico.
Con una botella (a manera de charrasca) entona un ritmo de su éxito musical "Arepa, carne con huevo".
Su apodo sale de una contracción deformada de su nombre Vicente.
Maquinita: Es mi amigo Armando Urbáez, hoy un próspero empresario del negocio funerario.
Dice que no le teme a los muertos sino a los vivos.
El sobrenombre proviene de su primera juventud cuando era ciclista y competía con veteranos y buenos en este deporte en Morón como lo fueron "Pote", Ramón Garrido, Gilbert Suárez, El Coriano, Taquito y otros.
Sucede que Armando con su pequeña bicicleta no se rendía ni se cansaba, siempre llegaba a la meta sin abandonar haciendo un gran esfuerzo, entonces, sus mismos compañeros le pusieron "Maquinita" (De máquina, no se cansa).
Cachucha: Es Jesús Gutiérrez, este sobrenombre se lo colocaron porque cuando muchacho siempre cargaba puesta una gorra (cachucha).
Mingo é loco: Es todo un personaje en Bota Burro...
Se llama Domingo Seco.
Fue pelotero de los buenos, es uno de los promotores del Judas del sector.
Parrandero, ocurrente y bailador.
También es un Showman.
Antes era camorrero, no sé ahora.
El apodo le viene por el acortamiento de su nombre Domingo, y lo de Loco es por su temperamento y su obrar espontáneo y audaz que hace reír a la gente.
Puede ser también porque es el hermano menor de Ramón el loco.
JUEVES 5 DE MARZO DE 2009
XIV Juegos Magisteriales
En el municipio Juan José Mora se mantiene una tradición que creo que es única en el país, se trata de los Juegos Deportivos Interdisciplinario de los educadores que se realizan cada año y que van para 14 jornadas consecutivas.
Estos juegos comenzaron en el año escolar 1994-1995 gracias a la iniciativa de mi maestra de cuarto grado profesora Eredina Ramos de Rosas quien logró formar un buen equipo de docentes del área de educación física y deporte conjuntamente con los veteranos como Guillermo López, Aníbal Morón, Jesús Mora y otros que seria largo la lista a enumerar.
A este buen equipo que se formó al principio se sumaron nuevos y jóvenes docentes que con mucho entusiasmo han logrado la permanencia de estos juegos en el tiempo. Cada año estos encuentros se convierten en una fiesta, en una convergencia de los educadores de todo el municipio – bueno no a todos, a los estadales no lo dejaron participar – que se congregan para compartir y competir sanamente a través de las diversas acciones deportivas como el dominó, bolas criollas, kikinbol, sofbol, etc.
Es el momento para vernos de nuevo después de un largo año de trabajo escolar, de sanar estreses, discordias y malos entendidos; cada año nos encontramos con alegría para abrazarnos, bromear y saldar viejas rivalidades. Algunas veces es la ocasión para el hallazgo de la pareja ideal o de la pareja deseada o es el momento para el amor furtivo.
En general estos juegos siempre llevan el nombre de un docente destacado que haya hecho meritos durante el año, son tantos los epónimos que no los voy a nombrar. Este año le tocó el turno a los profesores jubilados, vi varios de ellos, a Eredina, a Pavo Viejo, Jesús Mora, Antonio Amaro, José Vicente Arias, Irsida Barrera.
Escuché con atención la intervención del Lic. David Silva en la clausura y premiación de los juegos; confieso que me agradó, sobre todo la propuesta de realizar los próximos encuentros durante la semana del educador, es decir, a partir del 15 de enero del año venidero, seria un buen logro, por otra parte se estableció como sede próxima de estos juegos a la parroquia Urama que se ha tenido marginada durante los últimos catorce años a pesar de que colegios de esa localidad han resultado campeones en varias ocasiones.
Ya se va a nombrar una comisión preparatoria al respecto; habrá que buscar el lugar idóneo para el desarrollo de los magisteriales 2010. Felicito al liceo bolivariano Urama por titularse campeón de estos juegos en el 2009, igualmente al segundo y tercer lugar que recayeron sobre el complejo educativo Simón Bolívar y la escuela Básica bolivariana Puerto Cabello respectivamente.
Otra de mi amigo y colega Lic. José Caro; algunos dicen que ya sus mejores tiempos en el dominó ya pasaron, dicen que es evidente su decadencia en este juego, lo cierto es que en las jornadas magisteriales el Lic. José Vicente Arias y este servidor le dimos otro zapato a él y al profesor Jesús Mora, ya debería ser bajado a las ligas menores del dominó, de nada le han servido los cursos que hace durante las vacaciones ni las enseñanzas que supuestamente Matzon le ha dado, aunque algunos dicen que se dejo ganar del Alcalde ¿Con que fin? No se.
Se observan nuevos actores en el escenario de los juegos magisteriales, ya los tradicionales campeones estamos quedando atrás. Felicitaciones al Lic. Tatú y a su bella esposa por el campeonato en dominó.