Según Jesús Briceño Enríquez, fue un macrofundo con grandes plantaciones de azúcar ubicado en la zona donde el río Taría desemboca en el Yaracuy. Sus antiguos terrenos de caña se convirtieron posteriormente en pastizales.
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Según el autor del texto, es una de las propiedades y negocios particulares desarrollados por el general Félix Galavís tras su retiro de la Inspectoría General del Ejército.
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Según Alexis Coello, propiedad del general Félix Galavís en Urama, descrito como un centro de gran actividad comercial comparado con los centros comerciales modernos.
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Según Jesús Briceño Enríquez, poseía plantaciones de caña que sufrieron graves daños por los desbordamientos del río Urama en épocas de grandes crecientes.
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Según Jesús Briceño Enríquez, se forma mediante un dique anclado en una garganta profunda en el sitio de Titiarita. Almacena agua que es conducida por tubería de hierro hacia Morón, Puerto Cabello y la Petroquímica.
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Según el autor del texto, propiedad del general Félix Galavís donde se construyó un edificio de dos plantas para restaurante y hospedaje moderno. En sus predios se introdujo la cría de ganado cebú y caballar selecto, transformando una montaña inaccesible en una próspera unidad de producción.
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Según Jesús Briceño Enríquez, es el usuario más importante de las aguas del río Yaracuy. Construyó una acequia para derivar agua hacia sus procesos industriales y posee dos caños (Cochinera I y II) para drenar desechos hacia el mar.
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El Río Yaracuy
Para hablar sobre este río nos vamos a basar -para no inventar el agua tibiaen un excelente trabajo del Dr.
Jesús Briceño Enríquez, publicado en su primera edición en 1978, bajo el nombre de "Nociones hidrogeográficas del estado Carabobo".
Lo vamos a transcribir selectamente y va dirigido a los estudiantes morenses.
"Este río es el más importante de Carabobo, dados su extenso recorrido y los caudales que lleva al mar.
Los geólogos lo consideran como el resultado de una fosa tectónica con plegamientos fallísticos.
Su cuenca tributaria tiene 2.200 kilómetros cuadrados, de los cuales corresponden a Carabobo el 26%, o sea: 572 Km².
El río Yaracuy sirve de límite con el estado del mismo nombre a partir de la desembocadura del río Taría, en terrenos del Central Lucinda, otrora un macrofundo con grandes plantaciones de azúcar.
El curso inferior del río Yaracuy tiene una lenta velocidad y es bastante profundo, por lo que se utilizaba como vía navegable para embarcaciones de poco calado.
Codazzi nos dice que para 1840, este río mantenía intenso tráfico comercial entre El Chino (La Pica) y Puerto Cabello, atravesando el golfo Triste.
El intrépido explorador alemán Ferdinand Appun, allá por el año de 1850, nos trae una interesante descripción de este río, que copiamos a continuación: en cuatro días iban las mercancías en lancha, Yaracuy arriba hasta el puertecito de El Chino, distante de San Felipe pocas millas, hacia donde eran despachados en carretas o en bestias de carga.
Con este fin, en los pueblos de La Hoya y El Chino habíanse construido grandes almacenes y otros edificios necesarios para las operaciones comerciales, y en su cercanía se encontraban las viviendas de los mineros, leñadores y encargados de transporte de madera.
A partir del puente sobre el Yaracuy, el río discurre bastante encajonado por entre terrenos dedicados a pastizales que antes eran plantaciones de caña de azúcar (cuando el mencionado central se hallaba en plena actividad).
El caño Eneal toma aguas del río Yaracuy y las desparrama en terrenos bajos adyacentes formando una infinidad de ciénagas.
El caño Manatí es el que origina la ciénaga de Troncoso, muy abundante en peces y babas.
El caño Copra se forma en el fundo del mismo nombre y a causa de la poca velocidad y mucho caudal, con frecuencia se desborda, dando lugar a terrenos anegadizos, apto para potreros y cocales.
El caño Uramita recoge los derrames del río y otras veces sirve de colector a las aguas diseminadas en la sabana y matorrales vecinos.
El más importante usuario de las aguas del río Yaracuy es la industria Venepal, la cual ha construido una acequia que deriva aguas de aquél para atender las necesidades industriales, pero dispone de dos caños que drenan los desechos industriales hacia el mar, no utilizando el río como receptor de las aguas servidas (estos caños son llamados cochinera I y II)".
En el caserío Agua Negra existía un aserradero y otro en la boca del río Yaracuy que destruyó toda la riqueza boscosa, acabando con esta gran reserva forestal.
Tiempos de Galavís II
Félix Galavís fue un general de la cúspide del poder gomecista, pertenecía a la elite del entorno del dictador. Le unían a Gómez no sólo los créditos que la guerra demanda como la lealtad, la valentía y el apoyarse o el protegerse mutuamente a lo largo de las contiendas o de las batallas, sino también que les unían una estrecha amistad y compadrazgo. de haber llevado a cabo la organización moderna del Ejército, su uniformidad y su reestructuración en forma ordenada conjuntamente con el oficial del Ejército chileno Mac - Gill, quien fue director de la academia militar de su país y quien había sido contratado para tales fines. Esto sucedió en 1910 siendo el ministro de Guerra y Marina el general Régulo Olivares y el general Félix Galavís, Inspector General del Ejército. En 1916 el general Félix Galavís es sustituido como Inspector General del Ejército por el hijo mayor del dictador, José Vicente Gómez; este cambio demuestra lo estratégico del cargo cuando el general Gómez coloca a su propio hijo para remover al compadre y amigo, y así seguir manteniendo el control supremo de las Fuerzas Armadas. Sobre esta circunstancia, escribe un investigador: "Félix Galavís fue destituido de su cargo por una intriga del círculo familiar vicentista (de José Vicente). Fue acusado de intentar una conspiración, apoyándose en su alta investidura en la Inspectoría General del Ejército. Esta calumnia fue insinuada en corrillos alrededor del dictador, atribuyéndoseles propósitos antigomecistas a algunos nombramientos y Galavís, además, tenía el mérito disposiciones de Galavís". El cargo militar de Galavís era el segundo en jerarquía según la estructura particular que el general Gómez daba al Ejército: El general Félix Galavís fue el Inspector General del Ejército, sólo por debajo de Gómez en el mando, quien era presidente de la República y a la vez comandante en jefe, puesto que al ministro de Guerra y Marina lo ponían a ejercer funciones administrativas. Cuando Gómez no era presidente (porque ponía a un títere suyo) entonces conservaba la comandancia del Ejército y el segundo jefe del Ejército seguía siendo el Inspector General. Después de ser destituido de la Inspectoría General del Ejército, Galavís se ocupa o les dedica más tiempo a po a sus negocios particulares; comienza a desarrollar su hacienda "Urama" y el "Central Lucinda". En Urama construye un edificio de dos plantas para un restaurante. Hospedaje moderno (posada) que va a solucionar el problema de los viajeros de Valencia a San Felipe (o viceversa) que en todo ese largo camino no existía un sitio donde comer y dormir. Cercano al río Urama, establece la casa de habitación de su hacienda: "De una montaña inaccesible y enfermiza, han hecho la constancia e inteligencia del general Galavís una próspera hacienda, cómoda y sana". En el potrero San Antonio de su propiedad, introduce la cría del ganado cebú, con sementales importados, incorpora métodos modernos en su ganadería, cría ganado caballar, con esbeltas yeguas y caballos selectos. Sin embargo, no deja ni se aísla de la actividad política; en su hacienda recibe a grandes personalidades de la política, como al agregado militar de la embajada de los Estados Unidos de América (en los archivos del cronista reposan fotografías de este encuentro).
Tiempos de Galavís
El general Juan Vicente Gómez fue el gobernante venezolano que más tiempo duró en el poder. Fueron 27 años de férreo dominio político y económico; fueron años de lucha y de resistencia, que más que luchar contra el dictador era la inquieta espera ante la longevidad del general, sus oponentes ya se habían resignado a esperar su muerte; mientras tanto, los exiliados se morían en el exterior. El gran poeta Andrés Eloy Blanco refleja este hecho así: "Venezuela, más poblada en la gloria que en la tierra / La que algo tiene y nadie sabe dónde / Si está en la leche, la sangre o la placenta / Que el hijo bueno se le muere fuera / Y el hijo cruel se le eterniza adentro". En el municipio Juan José Mora la vida era apacible, bucólica y rural por allá por la década de los años treinta, ya el gomecismo entraba en su declive, en su descenso en la parábola. En Morón y Urama el señorío político y económico lo ejercía el general Félix Galavís, amigo y compadre del presidente general Juan Vicente Gómez. De su propiedad eran las grandes haciendas, la ganadería, la industria de la copra (materia prima para la fábrica de aceite de Puerto Cabello), los trapiches, los hoteles y demás inmuebles de valor. Eran los tiempos de un río Morón caudaloso y con una exuberante vegetación, preñado de camarones, babas y otras especies. El poblado tenía escasos habitantes, era la época del paludismo y de otras epidemias en un medio insalubre con insuficiente asistencia de los servicios públicos y de la medicina. Un censo nos dice que había "264 casas y 1.203 habitantes, de los cuales son varones 616 y hembras 587". Los caseríos eran, además del centro de Morón, Alpargatón, Las Vegas, Boca de Yaracuy, Sanchón, Santa Ana, Gomera y Zapateral. La economía del municipio gira en torno al cultivo de cacao, aunque ya el coco y sus derivados comienzan a ser un factor importante en la comercialización y en el sustento de la población. Los principales comerciantes eran: el general Félix Galavís, Enrique Rivero, don Elías Rodríguez y Cía., Rafael Rodríguez. Los hacendados y ganaderos eran: el general Juan Vicente Gómez, el general Félix Galavís, Jorge Mendoza, Pedro N. Tagliaferro. La actual parroquia Urama tenía en ese mismo tiempo "217 casas y 1.000 habitantes, de los cuales eran varones 539 y hembras 411". Además del centro de Urama, existían como poblados los caseríos de San Roque, Canoabito, Central, Lucinda, San Pablo, Los Teranes, Colombia y El Salado. Las crónicas de esos años señalan que Urama está situada sobre "la carretera de la Costa", a 26 metros sobre el nivel del mar. Las actividades económicas de Urama eran similares a las de Morón, aunque aquélla tenía una ganadería y una agricultura más desarrolladas y era propiamente el feudo del general Félix Galavís. En este sentido él era el único hacendado y ganadero para 1930, reinaba en un extenso territorio y era el dueño, además de las posadas y hoteles, abastos, aserradero, etc., y del central Lucinda que era como un centro comercial o Sambil de la actualidad. Otros comerciantes de Urama eran: Paulino Alma, Juan Barrada, lez, Domitiza Picado, Nicomedes Ramón Cedeño, Domingo GonzáPicado y Manuel Sequera.
El río Urama
Vamos a seguir con la descripción de este otro río del municipio Mora como lo es el río Urama.
Los datos son tomados del libro Nociones Hidro-geográficas del Estado Carabobo (1976) del Dr. Jesús Briceño Enríquez.
"Es uno de los cursos de agua de más largo recorrido.
Tiene sus fuentes principales en las montañas de Temerla, en jurisdicción del Estado Yaracuy.
Un afluente importante es la quebrada Capotillo que sirve de lindero con Yaracuy.
Desde la unión del río Temerla con el Capotillo, el Urama aumenta su caudal con el aporte del río Escondido, no sin antes haber atravesado la fértil comarca de este mismo nombre.
Estas corrientes de agua se ven notoriamente empobrecidas y mermadas debido a la tala de montaña y vegetación alta que pudimos observar hasta en las propias laderas de cumbre Lara, a una altura de 1.175 mts s/nivel del mar.
Otro afluente importante del río Urama lo forma el arroyo Canoabo, el cual fluye desde las cumbres de El Guarapo, El Palmichal, Fila Rica, El Letrero y Cariaprima.
Cuando ya el Urama ha recibido esas dos aportaciones hídricas, sus aguas son represadas en el sitio de Titiarita, formando así el embalse del mismo nombre mediante un dique o tapón fuertemente anclado entre dos estribaciones rocosas ubicadas en una garganta profunda.
El agua allí almacenada es conducida a Urama, Morón, Puerto Cabello y la Petroquímica por medio de una larga tubería de hierro.
Aguas abajo del puente en la carretera Morón-San Felipe el Urama entra en terrenos depresionados y anegadizados, con grandes meandros y poca velocidad, originándose así lagunazos y pantanos en sus aledaños.
Es aquí donde recibe el aporte del río Alpargatón, cuyas aguas se utilizan en las canteras de piedra, siendo éstas utilizadas para el balastro de la línea férrea.
La cuenca hidrográfica del Urama pertenece al mar Caribe y su extensión tributaria es de 456 km².
La conformación hidrológica del río Urama empieza a ser alterada cuando se une al río Salado, aguas debajo de aquel puente, alteración que se hace más ostensible por el concurso de la quebrada Sanguijuela.
Antiguamente echaba sobre el río Yaracuy, atravesando las tierras depresionales pertenecientes a la sucesión Galavís.
Al ocurrir grandes crecientes, el Urama se desborda por terrenos del caserío San Pablo y plantaciones del central Lucinda (cuando había caña), ocasionando graves daños y perjuicios a las labores agrícolas y entorpeciendo el camino de acceso que conducía a las oficinas del central.
Allá por los años de 1920 a 25, el propietario de este rico fundo, con el propósito de conjurar aquellos daños, desvió una parte del Urama hacia el cauce del río Salado, dado que la zona mesopotámica estaba formada por ciénagas de estos dos ríos.
Con el transcurso de los años, el río tomó definitivamente el derrotero de su nuevo cauce, dejando al descubierto una "madre vieja" con aguas estancadas, como lo podemos ver en las vecindades del caserío San Pablo.
De esta manera nos explicamos la causa de encontrarse dicho caserío tan retirado del río en los actuales momentos".