Se encontraron 12 fichas analíticas en 6 documentos originales.

Guardia Nacional 🔍

Según Alexis Coello, este es uno de los centros a donde son trasladados los detenidos en redadas. En este comando, las personas son conminadas con frecuencia a realizar labores de limpieza como barrer los patios y pueden ser objeto de agresiones físicas o verbales.

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Guardia Nacional 🔍

Según Alexis Coello, es una de las instituciones que ejecuta redadas y mantiene centros de reclusión. El autor indica que en sus comandos se somete a los detenidos a agresiones físicas o verbales y se les conmina a barrer los patios de las instalaciones.

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Guardia Nacional Bolivariana 🔍

Según Willmen Soto Figueroa, recibió un alerta para ocuparse en resguardar el patrimonio natural del municipio Juan José Mora ante los delitos ambientales denunciados.

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Código Orgánico Procesal Penal (Copp) 🔍

Según Alexis Coello, este instrumento legal otorga mayores garantías al ciudadano, aunque el autor sostiene que los tribunales nacionales carecen de la infraestructura y los recursos humanos idóneos para cumplir con sus exigencias.

observacion: Mencionado en relación con la necesidad de adaptar los tribunales a la realidad venezolana
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Código Orgánico Procesal Penal (Copp) 🔍

Según Alexis Coello, es el instrumento jurídico vigente que otorga mayor libertad al ciudadano para ser inculpado. El autor sostiene que no se adapta a la realidad venezolana y que el sistema carece de la infraestructura y recursos humanos para sus exigencias.

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Cooperativa El Minuto R.L. 🔍

Según Alexis Coello, es la organización que agrupa a los campesinos de Caño Negro, anteriormente constituidos como sindicato agrícola. En 2004 recibió las cartas agrarias que los acreditan como ocupantes legales de los terrenos del sector José Félix Mora.

presidenta consejo comunal: Maritza Blazar
presidente cooperativa: José Romero
📄 Crónica: Caño Negro ➔

Cooperativa El Minuto R.L. 🔍

Según Alexis Coello, es la organización que agrupa a los campesinos de Caño Negro, anteriormente constituidos como sindicato agrícola. En 2004 recibió las cartas agrarias que los acreditan como ocupantes legales de los terrenos del sector José Félix Mora.

presidenta consejo comunal: Maritza Blazar
presidente cooperativa: José Romero
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Gobernación del Estado Carabobo 🔍

Según el Consejo Comunal 3 de Mayo, esta institución intervino tras los sucesos de Palma Sola, donando terrenos y materiales de construcción (bloques, cemento, zinc) para que cada familia damnificada construyera una pieza de 4x4 metros cuadrados.

materiales donados: 480 bloques, 20 sacos de cemento, 20 láminas de zinc por familia
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Ministerio del Ambiente de la región 🔍

Según Willmen Soto Figueroa, esta institución fue exhortada por el cronista Alexis Coello para actuar bajo la ley y buscar a los responsables de los incendios forestales en la zona.

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Policía 🔍

Según Alexis Coello, los calabozos de esta institución son utilizados para apretujar a los detenidos de forma masiva en celdas malolientes y sin selección, sometiendo a ciudadanos inocentes a diversos vejámenes antes de recobrar su libertad.

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Policía 🔍

Según Alexis Coello, mantiene las redadas como método tradicional de combate a la delincuencia. El autor la describe como una policía represiva vinculada al viejo código penal y propone la creación de una nueva escuela policial basada en la inteligencia y la prevención.

propuesta reforma: Policía de Inteligencia y Preventiva
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Tribunales 🔍

Según Alexis Coello, son instituciones que aún no están adecuadas a las exigencias formativas y procesales del Código Orgánico Procesal Penal (Copp), presentando carencias en infraestructura y personal idóneo.

📄 Crónica: Redadas e inseguridad ➔
📖 Consulta de Documentos Originales
Crónica Web #495

Libro Crónicas desde Morón - Redadas e Inseguridad

Libro Crónicas desde Morón - Redadas e Inseguridad
Para una persona decente, "caer"en una redada es extremadamente molestoso. Pasará por un vía crucis antes que recobre su libertad. Las redadas son un método de captura masiva e indiscriminada para luego filtrar o separar a la gente buena de los malandros o de aquellos que tengan problemas con la justicia. La redada es eso de que "todo d mundo contra la pared y cédula en mano". , otras veces ni cédula piden, sino "a montarse todos en el autobús (o patrulla". Si alguna persona, consciente de sus derechos, se le ocurre defender su dignidad, se le responde: "Ah, tú te la das de abogado" o "Tú eres alzao"; este ciudadano tendrá suerte si no obtiene su rolazo o planazo.
Los detenidos en redadas son llevados a un centro de reclusión que suelen ser los calabozos de la policía o el comando de la Guardia Nacional. En el primero, los detenidos son apretujados en unas celdas malolientes sin ninguna clase de selección; allí sufren vejámenes de todo tipo; en el segundo, se les conmina con frecuencia a barrer los patios del comando y no son raras las agresiones físicas o verbales. Como es obvio, la persona que no ha cometido ningún delito debe salir libre, tarde temprano la dejan ir, con diversas molestias a cuestas, sin propOorcionarseles ninguna excusa o disculpas, sin ninguna justificación. Sólo sabe que cuando sale de los calabozos de la policía debe irse a bañar rápidamente y si sale de la Guardia debe venirse caminando desde Pequiven hasta la encrucijada de Morón, porque se lo llevaron en contra de su voluntad pero nadie lo trae al sitio donde lo capturaron.
Ahora bien, ¿qué efectividad tienen las redadas para combatir la delincuencia desatada? Sin presumir de experto, utilizando simplemente el sentido común, yo pienso que son poco efectivas. Si valoramos la inversión de los recursos hombres (efectivos)-horas en el despliegue de una redada y lo cotejamos con los resultados, ¿cuántos maleantes se atrapan en una redada? En la mayoría de las redadas los detenidos son dejados libres en su totalidad, unos pueden quedarse un poco más de tiempo, pero todas maneras se van. ¿Cuántos son detenidos, pasados a juicios y sentenciados? Si acaso un 1%. ¿Es esto efectividad? Y sin embargo, las redadas siguen siendo el método policiaco tradicional y por excelencia para combatir la delincuencia. ¿Por qué no son efectivas las redadas contra el hampa? Sencillamente porque el malandro no anda expuesto en la calle o en los sitios públicos. El delincuente sale de su escondrijo, ataca y se vuelve a esconder, no anda como la persona normal y corriente que no la teme porque no la debe, en cambio el malandro sí la teme porque la debe. El hampón cuando oye de una redada (porque muchas veces, se le informa anticipadamente) se va a su madriguera, actúa furtivamente y con precisión aunque ya algunos se exhiben ante la impunidad.
A esta situación vienen a agregarse los preceptos contenidos en el nuevo Código Orgánico Procesal Penal (Copp), que da mayor libertad al ciudadano para ser inculpado y condenado. No es que sea malo, pero no se adapta a la actual realidad venezolana. Nuestros tribunales no están adecuados aún a las exigencias formativas y procesales del Copp, además no están disponibles ni la infraestructura ni los recursos humanos idóneos.
En cuanto a la policía se deben implementar nuevos códigos de etica y de procedimientos. Es urgente formar una nueva policía que tenga una visión diferente de atacar el delito, crear una nueva escuela policial; hasta ahora lo que hemos tenido es una policía represiva en concordancia con el viejo Código Penal (ya abolido). Entonces, o somos creativos o nos copiamos de los Estados Unidos los procedimientos, métodos, y capacidad de actuación de la policía gringa así como ya nos copiamos de ellos casi en su totalidad su código penal.
La policía debe ser, humildemente opino, más de Inteligencia y Preventiva que de otra cosa, es decir, que de enredadera o represiva. Una policía de Inteligencia debe estar bien dotada y con un banco de datos actualizados y computarizados, armas modernas, equipos de comunicaciones eficientes, vehículos en buen estado y toda una infraestructura de puestos de vigilancia, sedes adecuadas, etc.
Ante esta ola delictiva que vive el país lo menos que puede hacer un venezolano es emitir su modesta opinión con el riesgo de que virtuosos y expertos estudiosos digan que todo esto es una falacia. Sin embargo, debemos aclarar que la delincuencia es un problema más profundo y complejo que ninguna policía del mundo por muy perfecta que sea podrá detener si no se atacan las causas y raíces sociales que las proyectan.
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Crónica Web #127

Redadas e inseguridad

Redadas e inseguridad
Para una persona decente "caer" en una redada es extremadamente molestoso.
Pasará por un viacrucis antes que recobre su libertad.
Las redadas son un método de captura masiva e indiscriminada para luego filtrar o separar la gente buena de los malandros o de aquellos, que tengan problemas con la justicia.
La redada es eso de que "todo el mundo contra la pared y cédula en mano" otras veces ni cédula piden sino que "a montarse todos en el autobús (o patrulla)".
Si alguna persona, consciente de sus derechos, se le ocurre protestar o defender su dignidad, se le responde: "ah, tú te la das de abogado" o "tú eres alzao"; este ciudadano tendrá suerte sino obtiene su rolazo o planazo.
Los detenidos en redadas son llevados a un centro de reclusión que suelen ser los calabozos de la policía o el comando de la Guardia Nacional.
En el primero los detenidos son apretujados en unas celdas malolientes sin ninguna clase de selección, allí sufren vejámenes de todo tipo; en el segundo se les conmina con frecuencia a barrer los patios del comando y no son raras las agresiones físicas o verbales.
Como es obvio la persona que no ha cometido ningún delito debe salir libre, tarde o temprano lo dejan ir, con diversas molestias a cuestas, sin proporcionárseles ninguna excusa o disculpas, sin ninguna justificación.
Sólo que cuando sale de los calabozos de la policía debe irse a bañar rápidamente y si sale de la guardia debe venirse caminando desde Pequiven hasta la encrucijada de Morón porque se lo llevaron en contra de su voluntad pero nadie lo trae al sitio donde lo capturaron.
Ahora bien, ¿Qué efectividad tienen las redadas para combatir la delincuencia desatada? Sin presumir de experto, utilizando simplemente el sentido común, yo pienso que son poco efectivas.
Si valoramos la inversión de los recursos hombres (efectivos)-horas en el despliegue de una redada y lo cotejamos con los resultados ¿cuántos maleantes se atrapan en una redada? En la mayoría de las redadas los detenidos son dejados libres en su totalidad, unos pueden quedarse un poco más de tiempo, pero de todas maneras se van ¿cuántos son detenidos, pasados a juicios y sentenciados? Si acaso un 1%.
¿Es esto efectividad? Y sin embargo, las redadas siguen siendo el método policiaco tradicional y por excelencia para combatir la delincuencia.
¿Por qué no son efectivas las redadas contra el hampa? Sencillamente porque el malandro no anda expuesto en la calle o en los sitios públicos.
El delincuente sale de su escondrijo ataca y se vuelve a esconder, no anda como la persona normal y corriente que no la teme porque no la debe, en cambio el malandro si la teme porque la debe.
El hampón cuando oye de una redada (porque muchas veces, se le informa anticipadamente) se va a su madriguera, actúa furtivamente y con precisión aunque ya alguprecisión aunque ya algunos se exhiben ante la impunidad.
A esta situación viene agregarse los preceptos contenido en el nuevo Código Orgánico Procesal Penal (Copp), que da mayor libertad al ciudadano para ser inculpado y condenado.
No es que sea malo, pero no se adapta a la actual realidad venezolana.
Nuestros tribunales no están adecuados aún a las exigencias formativas y procesales del Copp, además no están disponibles ni la infraestructura ni los recursos humanos idóneos.
En cuanto a la policía se deben implementar nuevos códigos de ética y de procedimientos.
Es urgente formar una nueva policía que tenga una visión diferente de atacar el delito, crear una nueva escuela policial; hasta ahora lo que hemos tenido es una policía represiva en concordancia con el viejo código penal (ya abolido).
Entonces, o somos creativos o nos copiamos de los Estados Unidos los procedimientos, métodos, y capacidad de actuación de la policía gringa así como ya nos copiamos de ellos casi en su totalidad su código penal.
La policía debe ser, humildemente opino, más de Inteligencia y Preventiva que de otra cosa, es decir, que de enredadera o represiva.
Una policía de Inteligencia debe estar bien dotada y con un banco de datos actualizados y computarizados, armas modernas, equipos de comunicaciones eficientes, vehículos en buen estado y toda una infraestructura de puestos de vigilancia, sedes adecuadas, etc.
Ante esta ola delictiva que vive el país lo menos que puede hacer un venezolano es emitir su modesta opinión con el riesgo de que virtuosos y expertos estudiosos digan que todo esto es una falacia, Sin embargo, debemos aclarar que la delincuencia es un problema más profundo y complejo que ninguna policía del mundo por muy perfecta que sea podrá detener si no se atacan sus causas y raíces sociales que las proyecta.
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Crónica Web #12

Alexis Coello, cronista del municipio Juan José Mora.

Alexis Coello, cronista del
municipio Juan José Mora.
Morón, julio 16 (Willmen Soto Figueroa).- El cronista de Morón, Alexis Coello, rechazó las acciones de quema que han realizado supuestos campesinos de la zona en el único pulmón vegetal del municipio, y consideró este problema como un estado de alarma, ya que estos incendios deterioran el ambiente. Coello, quien también cumple funciones como secretario de patrimonio natural de la Dirección Nacional de Cronistas Oficiales de Venezuela, indicó que este delito no es compatible con la conservación del ecosistema, por lo cual hizo un llamado al Ministerio del Ambiente de la región para que tome en cuenta esta situación engorrosa y actúe con la ley para buscar a los responsables. Cronista manifestó su disposición Asimismo, alertó a la Guardia Nacional Bolivariana para que se ocupe en resguardar el patrimonio natural de Juan José Mora; también a la empresa Pequiven de Palmichal, cuya labor ha sido la preservación del ambiente, para que se aboque a solventar el caso. En tal sentido, el Cronista de la ciudad manifestó su disposición de colaborar en la solución de los problemas a nivel ambiental, uniendo esfuerzos para subsanar un evento de interés colectivo que también afecta a los habitantes de la zona. Foto: Elis Manzanares
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Crónica Web #288

Caño Negro

Caño Negro
¡CAÑO NEGRO: Una Historia en Proceso!
Elementos Físico-Geográficos
El sector caño negro debe su nombre a una inmensa laguna de aproximadamente 100 hectáreas cuyas aguas superficiales reflejan un brillo negrusco que se va haciendo intenso en la medida en que el sol se fija verticalmente en sus entrañas. Los entes gubernamentales y los agricultores del área han tenido el cuidado de mantener la laguna como un espacio de reserva de la flora y la fauna típica del lugar.
Caño negro se ubica hacia el noreste de la ciudad de morón, perteneciendo a la Parroquia del mismo nombre y lindante por el norte con terrenos en posesión de Venepal y Pequiven; por el sur colinda con los barrios La Concordia, El Minuto, El Paraíso, La Esperanza y Montaña Verde; por el este con terrenos en posesión de Pequiven (sector El trapiche) y por el oeste con los terrenos del asentamiento campesino Alpargatón (sector La Batea).
Su topografía es ondulada, alternándose terrenos planos con pequeñas lomas, donde las cuotas de nivel oscilan entre los 20 y los 40 msnm. La pendiente puede calcularse entre 5% y 35% con predominio de esta ultima. Posee una vegetación arbórea con mucha presencia de arbustos y graminias donde se observan ejemplares como el apamate, palma, cojobo, ringi-ringi, gamelotes etc, hacia las zonas anegadizas se encuentra la vegetación acuática propia de este ambiente. Los suelos son aptos para el cultivo, según estudio técnico del INTI son “suelos de mediana a alta fertilidad; de poco a profundos; de bajo a mediano grado de pedregosidad; bajo nivel de erosión; alto contenido de materia orgánica; sin limitaciones químicas (salinidad); drenajes (externos e internos) de lento a rápidos; con arcos que se anegan; sin peligro de inundación”.
La vocación agrícola y pecuaria de caño negro es indiscutible, posee una extensa áreas propicias para estas actividades y que hoy en día está medianamente intervenida por cultivos de yuca, quinchoncho, cambur, plátano, sábila, además se da una pequeña actividad de pastoreo en el área.
Una Historia que Contar
Los pobladores y propietarios de Caño Negro tienen una interesante historia que contar a sus semejantes como un ejemplo de dignidad, lucha, esfuerzo y sacrificio cuando se sabe que se tiene la razón en la mano para ser justo porque la “tierra es para quien la trabaja” como dijo alguien alguna vez. Esta historia la conocimos de boca de sus propios protagonistas una mañana de junio que entre los cantos de los pajarillos, la quietud de un burro soñoliento, las travesuras de un simpático mono de la casa de Reinaldo, pero sobre todo un ambiente cargado de amistad y camaradería de los campesinos de este sector, se dejo discurrir esta historia.
Estas tierras formaron parte del antiguo “Fundo Alpargatón” ubicado en nuestro Municipio, del total de las tierras de este fundo fueron transferidas al I.A.N. un 76,8628% tal como consta en documentación protocolizada en el año de 1966 ante la oficina subalterna de Registro Publico de Puerto Cabello (este documento valioso fue encontrado por el sindicato de campesinos en los archivos muertos del I.A.N. de Caracas).
Del resto de las tierras del “Fundo Alpargatón”, ya I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica) había adquirido en 1955 dos lotes de terrenos, uno con superficies de 1.763 has. (lote A) y el otro con 237 has. (lote B). Por no estar bien definido los linderos dentro del fundo o porque intencionalmente la petroquímica pretendía extender mas allá sus limites de lo que legalmente le pertenecía esto trajo un conflicto por el uso o tenencia de la tierra entre la Petroquímica que posteriormente paso a llamarse Pequiven , Cavim quien no era poseedora de tierras en el área pero que avalaba la actuación de la primera, quizás por encontrarse en terrenos de aquella, y la guardia nacional quien resguardaba y vigilaba las supuestas tierras de Pequiven y el sindicato de campesinos con 151 miembros que durante 20 años venían trabajando dichas tierras.
La Tierra es de Quien la Trabaja
La confusión de los linderos o las intenciones de la antigua Petroquimica y la empresa Cavim de apropiarse de 986,33 hectáreas pertenecientes al Instituto Agrario Nacional (IAN), hoy INTI, en donde ya existía una ocupación abierta y manifiesta por parte del sindicato de campesinos donde venían trabajando esas tierras a lo largo de dos décadas produciendo diversos rubros agrícolas y con la adveniencia o consentimiento del IAN y de la Federación Campesina, siendo aquel ente gubernamental con especifica autoridad en la materia.
El 5 de septiembre de 1989 le es notificado mediante oficio al Ing. Hugo Finol, entonces Presidente de Pequiven S.A., la situación del conflicto de ocupación de las tierras por parte del Presidente del IAN, sr. Alirio Oliveros Hernández en estos términos: “existe clara evidencia que los linderos documentales de los lotes “A” y “B” propiedad de Pequiven no se corresponden con los de su ocupación física… la ocupación actual que tiene Pequiven en este lote “A” alcanza a 2.150,50 hectareas, lo que nos indica que han tomado de los terrenos del Instituto Agrario Nacional una superficie de 986,33 hectáreas”; es decir, Pequiven estaba usurpando tierras que no le pertenecían.
Pero, Pequiven S.A. había alegado en su defensa que los campesinos se habían instalado en la zona o “Área de seguridad y defensa” por lo tanto justificaba mediante este argumento los desalojos, las represalias y agresiones físicas (planasos) y detenciones por parte de la Guardia Nacional hacia los campesinos; justificaba la construcción de una cerca que parecía el Muro de Berlin, para evitar el paso de los campesinos; justificaba la introducción de ganado (Brahman) y ovejos a través de la Fundación Palmichal, en los conucos y sembradíos de los campesinos para que les destruyeran sus cosechas; en fin justificaba el asedio y la conclusión a la que tenia sometido a los humildes campesinos desde hacia mucho tiempo.
“El área de Seguridad y Defensa” que esgrimía Pequiven S.A. consistía en 340,57 hectáreas que por decreto del Presidente Carlos Andrés Pérez le había otorgado al complejo Petroquímico Morón, según Gaceta Oficial de la Republica de Venezuela del 28 de Septiembre de 1992, sin embargo, el Presidente del I.A.N., Oliveros Hernández, en el oficio mencionado, le dice al Presidente de Pequiven lo siguiente: “La investigación de campo, unida a la información suministrada por Pequiven en ortofotoplano donde demarcan el área de seguridad y defensa, nos ha permitido conocer que aun aceptando que pequiven extienda sus linderos hasta la referida área, estarían ocupando una superficie de 580 hectáreas, donde podrían asentarse los campesinos que aspiran ser ubicados en la propiedad del I.A.N.”.
A pesar de estas contundentes evidencias y pruebas que le daban la razón de ocupación al sindicato de campesinos que el IAN había obtenido mediante los estudios de sus técnicos el terreno y en los planos, la solución no se veía llegar. En efecto, el IAN, posteriormente se hizo la vista gorda, no se sabe si fueron los mismos directivos u otros funcionarios producto de los cambios burocráticos que con frecuencia se hacen en los organismos del estado; lo cierto es que el tema parece olvidarse en el tiempo. Así mismo la federación campesina, con los directivos de entonces se olvidaron del asunto; dizque algunos se transaron por prebendas personales.
Pero el sindicato continuaba su lucha con asambleas permanentes con sus socios, reuniones y oficios dirigidos al IAN, a la Federación, a Pequiven a la Guardia Nacional, a la Procuraduría Agraria, en fin, con todo aquel ente que tenia que ver con el problema de la tierra y en quien pudiera tender una mano amiga.

Los motivos eran diversos; con Pequiven para que cumplieran los acuerdos y compromisos de ley, con la Guardia Nacional para que cesaran los atropellos, ante el I.A.N. para que cumplieran con la obligación de la ley, ante la federación para que tuvieran firmeza en la defensa del campesino.
Ante la indiferencia de los organismos involucrados, el sindicato de trabajadores agropecuarios del Municipio Juan José Mora decidió dirigirse al Congreso Nacional, al Vicepresidente de la comisión Permanente de agricultura y Política Agraria de la Cámara de Diputados, ejercida por el Diputado Eduardo Manuit. En un oficio del 17 de octubre de 1996, suscrito por Máximo Colina, Sec. De Organización, Catalino Montero Sec. De Reclamo, Ely Borges Sec. De Finanzas, Pedro Chirinos Primer Vocal, Juan Rosillo Sec. De Actas y Correspondencias, y Jesús Montes Segundo Vocal, le plantearon la problemática de la que venían viviendo de casi 20 años, le informan de las gestiones hechas por ellos, de los atropellos de los que son objeto por parte de la Guardia Nacional, de la indiferencia del I.A.N. ante el problema; se hacen la interrogante de ¿Cómo es que siendo el objeto de Pequiven el procesamiento de productos químicos y la elaboración de fertilizantes y el de Palmichal es la recuperación y conservación de la cuenca del río Alpargatón, ahora se dedican a la crianza y al pastoreo de ganado y ovejos dentro de la zona de “seguridad y defensa”, según ellos, ique cuyo fin es destruir los sembradíos de los campesinos?. Además los campesinos solicitan ante el vicepresidente de la comisión, Dip. Eduardo Manuit que “nos ayuden a resolver la grave problemática que tenemos con Pequiven S.A. y que el Instituto Agrario Nacional (I.A.N.) se ha negado resolver, nos ayuden a mantener nuestra única fuente de vida y la de nuestras familias, como el de mantenernos con nuestras tierras, permitirnos seguir trabajando en ellas y conseguir de una vez por todas que el I.A.N. las adjudique a los 151 campesinos agricultores de Morón, Estado Carabobo”.
El 22 de noviembre del mismo año se traslada a Morón una Subcomisión especial agraria, presidida por el Dip. Eduardo Manuit, el Dip. Oswaldo Di Lorenzo y el Asesor Jurídico Luís Felipe Palma. Esta comisión se reunió en la sede de la 2da compañía del destacamento Nº 25 de la Guardia Nacional y asistieron las siguientes personalidades: por Pequiven, Dr. German Muñoz adjunto al consultor Jurídico y Marcos David Silva, por el delegado agrario el Ing. Moisés Almosny, jefe de la unidad de tierras I.A.N. Carabobo, la Dra. Janeth Jota procuradora agraria, los integrantes del sindicato, el capitán Zancudo Grillo, comandante de la Guardia Nacional, teniente coronel Freddy Humberto Leal Mora.
La comisión constato luego de una inspección ocular al fundo Alpargatón, que: “la empresa Pequiven esta atropellando y desalojando a los campesinos del fundo “Alpargatón”, utilizando para ello el desalojo directo y el indirecto, (construcción de cerca de concreto) sin formula de juicio, con lo cual se origina la presunción de que los funcionarios de Pequiven pudieron estar incursos en delitos de hacerse justicia por si mismo, puesto que se valen de la amenaza y violencia contra las personas y sus cosas”.
La comisión solicita a Pequiven y Palmichal, que suspendan las actividades de construir cercas y movilización de ganado de conformidad con el articulo 148 de la Ley de Reforma Agraria, dentro de las tierras que ocupan los campesinos y solicitó además a Pequiven “nos informe que sistema han propuesto con el fin de indemnizar los daños y perjuicios causados a los campesinos ocupantes de tierras del I.A.N., en el fundo “El Alpargatón”, desalojados y atropellados por la empresa”. Es admirable la actitud y el interés de este grupo de campesinos por adquirir sus tierras en propiedad después de tantos años de trabajo.
El sindicato agrícola y pecuario de caño negro, después pasó a constituirse en la Cooperativa El Minuto R.L. y hoy en día es un consejo comunal agrícola y pecuario presidido por la sra. Maritza Blazar.
Con los cambios políticos que se realizaron en el país, una nueva administración con otra filosofía, nuevos directivos al frente de las diferentes instituciones involucradas en la problemática agraria, facilitaron las cosas, y la Cooperativa El Minuto R.L. vió sus sueños realizados, en el año 2004 se realizó una reunión en Caracas con Pequiven, la Cooperativa El Minuto R.L., el INTI (antiguo IAN) para el otorgamiento de las cartas agrarias.
Ese mismo año el presidente del INTI, Adán Chávez, conjuntamente con Luís López Bora, Coordinador General del INTI, vinieron a Morón y se hizo un recorrido con el topógrafo de Pequiven para hacer planos, mediciones para finalmente levantar el informe para elaborar las cartas agrarias.
El 23 de abril de 2004, el Coordinador General de INTI, Luís López Bora, envía un oficio al comandante del destacamento Nº 25 del Estado Carabobo, informándole que: “proteja las tierras del fundo el Alpargatón porque ya han sido adjudicadas a la Cooperativa El Minuto R.L. quienes han sostenido una lucha histórica desde el año 1981, la cual ya logró llegar a su final”.
El 26 de septiembre de 2004 en el Club las Colinas de Morón se les entregó a 126 campesinos las cartas agrarias donde estuvo presente el Ing. Julio Carpio, Gerente de Pequiven. Así mismo, fechado el 27 del mismo mes y año, el Coordinador General de ORT Carabobo, ofició al comandante de la 2da compañía del destacamento 25 de la Guardia Nacional que la Cooperativa El Minuto son los ocupantes legales de los terrenos del sector José Félix Mora porque ya poseen sus cartas agrarias emitidas por la Oficina Regional de Tierras (ORT) Carabobo.
Hoy en día la Cooperativa el Minuto o el Consejo Comunal Caño Negro celebra su éxito al poseer las tierras después de tantas luchas. Pero aun faltan otras luchas, ahora requieren satisfacer otras necesidades como la vialidad, el agua potable, viviendas adecuadas, electricidad, otros servicios, para lo cual ya el consejo comunal de Caño Negro ha hecho varias diligencias con la alcaldía, el consejo municipal y otras instituciones.
Además ahora mismo tiene en ejecución el proyecto sábila cuya siembra se ha hecho organizada y supervisada por los técnicos de Pequiven para que el producto sea de calidad y aceptado por las empresas para su procesamiento; ya existe un convenio para la compra de la sábila a los campesinos lo que garantiza su rentabilidad y continuación en el tiempo, además se están cultivando rubros alimenticios como caraota, yuca, plátano, cambur, etc.
La cooperativa y el consejo comunal nunca han olvidado a los pioneros luchadores por estas tierras, algunos desaparecieron otros no, como lo fueron: Serapio Arteaga, Mario Lugo, Santana, Eladio Reyes, Bernabé Castillo, Pedro Chirino, José Vidal, Juan Rodríguez, Melquíades Méndez, Mario Polanco, Reinaldo Rivas, Gilberto Sequera, José García Mendoza, Alberto Hernández, Catalino Montero, y otros.
Agradecido de la presencia de los directivos y habitantes de caño negro que me acompañaron el 16 de junio, estaban: Máximo Colina, Catalino Montero, Reinaldo Rivas, Maritza Blazar, Perfecto Rivero (Si podemos), José Romero, (Presidente de la cooperativa), José García, Héctor Rivero, Rosa Bermúdez, José Linares, Leocadia Josefina Montalba, Eustaquio Pedrozo, Tito Amado Delgado, Ramón Polanco, Jesús Polanco, Juan B. Morales Julio Fernández, Estilita de Hernández, Maria Hurtado, Alberto Hernández, José Mendoza, Nilda Salazar, Luís Marcano, Elías Arias, Pascual García, Saturno Linares. A todos gracias.
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Crónica Web #222

¡CAÑO NEGRO: Una Historia en Proceso!

¡CAÑO NEGRO: Una Historia en Proceso!
Elementos Físico-Geográficos
El sector caño negro debe su nombre a una inmensa laguna de aproximadamente 100 hectáreas cuyas aguas superficiales reflejan un brillo negrusco que se va haciendo intenso en la medida en que el sol se fija verticalmente en sus entrañas. Los entes gubernamentales y los agricultores del área han tenido el cuidado de mantener la laguna como un espacio de reserva de la flora y la fauna típica del lugar.
Caño negro se ubica hacia el noreste de la ciudad de morón, perteneciendo a la Parroquia del mismo nombre y lindante por el norte con terrenos en posesión de Venepal y Pequiven; por el sur colinda con los barrios La Concordia, El Minuto, El Paraíso, La Esperanza y Montaña Verde; por el este con terrenos en posesión de Pequiven (sector El trapiche) y por el oeste con los terrenos del asentamiento campesino Alpargatón (sector La Batea).
Su topografía es ondulada, alternándose terrenos planos con pequeñas lomas, donde las cuotas de nivel oscilan entre los 20 y los 40 msnm. La pendiente puede calcularse entre 5% y 35% con predominio de esta ultima. Posee una vegetación arbórea con mucha presencia de arbustos y graminias donde se observan ejemplares como el apamate, palma, cojobo, ringi-ringi, gamelotes etc, hacia las zonas anegadizas se encuentra la vegetación acuática propia de este ambiente. Los suelos son aptos para el cultivo, según estudio técnico del INTI son “suelos de mediana a alta fertilidad; de poco a profundos; de bajo a mediano grado de pedregosidad; bajo nivel de erosión; alto contenido de materia orgánica; sin limitaciones químicas (salinidad); drenajes (externos e internos) de lento a rápidos; con arcos que se anegan; sin peligro de inundación”.
La vocación agrícola y pecuaria de caño negro es indiscutible, posee una extensa áreas propicias para estas actividades y que hoy en día está medianamente intervenida por cultivos de yuca, quinchoncho, cambur, plátano, sábila, además se da una pequeña actividad de pastoreo en el área.
Una Historia que Contar
Los pobladores y propietarios de Caño Negro tienen una interesante historia que contar a sus semejantes como un ejemplo de dignidad, lucha, esfuerzo y sacrificio cuando se sabe que se tiene la razón en la mano para ser justo porque la “tierra es para quien la trabaja” como dijo alguien alguna vez. Esta historia la conocimos de boca de sus propios protagonistas una mañana de junio que entre los cantos de los pajarillos, la quietud de un burro soñoliento, las travesuras de un simpático mono de la casa de Reinaldo, pero sobre todo un ambiente cargado de amistad y camaradería de los campesinos de este sector, se dejo discurrir esta historia.
Estas tierras formaron parte del antiguo “Fundo Alpargatón” ubicado en nuestro Municipio, del total de las tierras de este fundo fueron transferidas al I.A.N. un 76,8628% tal como consta en documentación protocolizada en el año de 1966 ante la oficina subalterna de Registro Publico de Puerto Cabello (este documento valioso fue encontrado por el sindicato de campesinos en los archivos muertos del I.A.N. de Caracas).
Del resto de las tierras del “Fundo Alpargatón”, ya I.V.P. (Instituto Venezolano de Petroquímica) había adquirido en 1955 dos lotes de terrenos, uno con superficies de 1.763 has. (lote A) y el otro con 237 has. (lote B). Por no estar bien definido los linderos dentro del fundo o porque intencionalmente la petroquímica pretendía extender mas allá sus limites de lo que legalmente le pertenecía esto trajo un conflicto por el uso o tenencia de la tierra entre la Petroquímica que posteriormente paso a llamarse Pequiven , Cavim quien no era poseedora de tierras en el área pero que avalaba la actuación de la primera, quizás por encontrarse en terrenos de aquella, y la guardia nacional quien resguardaba y vigilaba las supuestas tierras de Pequiven y el sindicato de campesinos con 151 miembros que durante 20 años venían trabajando dichas tierras.
La Tierra es de Quien la Trabaja
La confusión de los linderos o las intenciones de la antigua Petroquimica y la empresa Cavim de apropiarse de 986,33 hectáreas pertenecientes al Instituto Agrario Nacional (IAN), hoy INTI, en donde ya existía una ocupación abierta y manifiesta por parte del sindicato de campesinos donde venían trabajando esas tierras a lo largo de dos décadas produciendo diversos rubros agrícolas y con la adveniencia o consentimiento del IAN y de la Federación Campesina, siendo aquel ente gubernamental con especifica autoridad en la materia.
El 5 de septiembre de 1989 le es notificado mediante oficio al Ing. Hugo Finol, entonces Presidente de Pequiven S.A., la situación del conflicto de ocupación de las tierras por parte del Presidente del IAN, sr. Alirio Oliveros Hernández en estos términos: “existe clara evidencia que los linderos documentales de los lotes “A” y “B” propiedad de Pequiven no se corresponden con los de su ocupación física… la ocupación actual que tiene Pequiven en este lote “A” alcanza a 2.150,50 hectareas, lo que nos indica que han tomado de los terrenos del Instituto Agrario Nacional una superficie de 986,33 hectáreas”; es decir, Pequiven estaba usurpando tierras que no le pertenecían.
Pero, Pequiven S.A. había alegado en su defensa que los campesinos se habían instalado en la zona o “Área de seguridad y defensa” por lo tanto justificaba mediante este argumento los desalojos, las represalias y agresiones físicas (planasos) y detenciones por parte de la Guardia Nacional hacia los campesinos; justificaba la construcción de una cerca que parecía el Muro de Berlin, para evitar el paso de los campesinos; justificaba la introducción de ganado (Brahman) y ovejos a través de la Fundación Palmichal, en los conucos y sembradíos de los campesinos para que les destruyeran sus cosechas; en fin justificaba el asedio y la conclusión a la que tenia sometido a los humildes campesinos desde hacia mucho tiempo.
“El área de Seguridad y Defensa” que esgrimía Pequiven S.A. consistía en 340,57 hectáreas que por decreto del Presidente Carlos Andrés Pérez le había otorgado al complejo Petroquímico Morón, según Gaceta Oficial de la Republica de Venezuela del 28 de Septiembre de 1992, sin embargo, el Presidente del I.A.N., Oliveros Hernández, en el oficio mencionado, le dice al Presidente de Pequiven lo siguiente: “La investigación de campo, unida a la información suministrada por Pequiven en ortofotoplano donde demarcan el área de seguridad y defensa, nos ha permitido conocer que aun aceptando que pequiven extienda sus linderos hasta la referida área, estarían ocupando una superficie de 580 hectáreas, donde podrían asentarse los campesinos que aspiran ser ubicados en la propiedad del I.A.N.”.
A pesar de estas contundentes evidencias y pruebas que le daban la razón de ocupación al sindicato de campesinos que el IAN había obtenido mediante los estudios de sus técnicos el terreno y en los planos, la solución no se veía llegar. En efecto, el IAN, posteriormente se hizo la vista gorda, no se sabe si fueron los mismos directivos u otros funcionarios producto de los cambios burocráticos que con frecuencia se hacen en los organismos del estado; lo cierto es que el tema parece olvidarse en el tiempo. Así mismo la federación campesina, con los directivos de entonces se olvidaron del asunto; dizque algunos se transaron por prebendas personales.
Pero el sindicato continuaba su lucha con asambleas permanentes con sus socios, reuniones y oficios dirigidos al IAN, a la Federación, a Pequiven a la Guardia Nacional, a la Procuraduría Agraria, en fin, con todo aquel ente que tenia que ver con el problema de la tierra y en quien pudiera tender una mano amiga.

Los motivos eran diversos; con Pequiven para que cumplieran los acuerdos y compromisos de ley, con la Guardia Nacional para que cesaran los atropellos, ante el I.A.N. para que cumplieran con la obligación de la ley, ante la federación para que tuvieran firmeza en la defensa del campesino.
Ante la indiferencia de los organismos involucrados, el sindicato de trabajadores agropecuarios del Municipio Juan José Mora decidió dirigirse al Congreso Nacional, al Vicepresidente de la comisión Permanente de agricultura y Política Agraria de la Cámara de Diputados, ejercida por el Diputado Eduardo Manuit. En un oficio del 17 de octubre de 1996, suscrito por Máximo Colina, Sec. De Organización, Catalino Montero Sec. De Reclamo, Ely Borges Sec. De Finanzas, Pedro Chirinos Primer Vocal, Juan Rosillo Sec. De Actas y Correspondencias, y Jesús Montes Segundo Vocal, le plantearon la problemática de la que venían viviendo de casi 20 años, le informan de las gestiones hechas por ellos, de los atropellos de los que son objeto por parte de la Guardia Nacional, de la indiferencia del I.A.N. ante el problema; se hacen la interrogante de ¿Cómo es que siendo el objeto de Pequiven el procesamiento de productos químicos y la elaboración de fertilizantes y el de Palmichal es la recuperación y conservación de la cuenca del río Alpargatón, ahora se dedican a la crianza y al pastoreo de ganado y ovejos dentro de la zona de “seguridad y defensa”, según ellos, ique cuyo fin es destruir los sembradíos de los campesinos?. Además los campesinos solicitan ante el vicepresidente de la comisión, Dip. Eduardo Manuit que “nos ayuden a resolver la grave problemática que tenemos con Pequiven S.A. y que el Instituto Agrario Nacional (I.A.N.) se ha negado resolver, nos ayuden a mantener nuestra única fuente de vida y la de nuestras familias, como el de mantenernos con nuestras tierras, permitirnos seguir trabajando en ellas y conseguir de una vez por todas que el I.A.N. las adjudique a los 151 campesinos agricultores de Morón, Estado Carabobo”.
El 22 de noviembre del mismo año se traslada a Morón una Subcomisión especial agraria, presidida por el Dip. Eduardo Manuit, el Dip. Oswaldo Di Lorenzo y el Asesor Jurídico Luís Felipe Palma. Esta comisión se reunió en la sede de la 2da compañía del destacamento Nº 25 de la Guardia Nacional y asistieron las siguientes personalidades: por Pequiven, Dr. German Muñoz adjunto al consultor Jurídico y Marcos David Silva, por el delegado agrario el Ing. Moisés Almosny, jefe de la unidad de tierras I.A.N. Carabobo, la Dra. Janeth Jota procuradora agraria, los integrantes del sindicato, el capitán Zancudo Grillo, comandante de la Guardia Nacional, teniente coronel Freddy Humberto Leal Mora.
La comisión constato luego de una inspección ocular al fundo Alpargatón, que: “la empresa Pequiven esta atropellando y desalojando a los campesinos del fundo “Alpargatón”, utilizando para ello el desalojo directo y el indirecto, (construcción de cerca de concreto) sin formula de juicio, con lo cual se origina la presunción de que los funcionarios de Pequiven pudieron estar incursos en delitos de hacerse justicia por si mismo, puesto que se valen de la amenaza y violencia contra las personas y sus cosas”.
La comisión solicita a Pequiven y Palmichal, que suspendan las actividades de construir cercas y movilización de ganado de conformidad con el articulo 148 de la Ley de Reforma Agraria, dentro de las tierras que ocupan los campesinos y solicitó además a Pequiven “nos informe que sistema han propuesto con el fin de indemnizar los daños y perjuicios causados a los campesinos ocupantes de tierras del I.A.N., en el fundo “El Alpargatón”, desalojados y atropellados por la empresa”. Es admirable la actitud y el interés de este grupo de campesinos por adquirir sus tierras en propiedad después de tantos años de trabajo.
El sindicato agrícola y pecuario de caño negro, después pasó a constituirse en la Cooperativa El Minuto R.L. y hoy en día es un consejo comunal agrícola y pecuario presidido por la sra. Maritza Blazar.
Con los cambios políticos que se realizaron en el país, una nueva administración con otra filosofía, nuevos directivos al frente de las diferentes instituciones involucradas en la problemática agraria, facilitaron las cosas, y la Cooperativa El Minuto R.L. vió sus sueños realizados, en el año 2004 se realizó una reunión en Caracas con Pequiven, la Cooperativa El Minuto R.L., el INTI (antiguo IAN) para el otorgamiento de las cartas agrarias.
Ese mismo año el presidente del INTI, Adán Chávez, conjuntamente con Luís López Bora, Coordinador General del INTI, vinieron a Morón y se hizo un recorrido con el topógrafo de Pequiven para hacer planos, mediciones para finalmente levantar el informe para elaborar las cartas agrarias.
El 23 de abril de 2004, el Coordinador General de INTI, Luís López Bora, envía un oficio al comandante del destacamento Nº 25 del Estado Carabobo, informándole que: “proteja las tierras del fundo el Alpargatón porque ya han sido adjudicadas a la Cooperativa El Minuto R.L. quienes han sostenido una lucha histórica desde el año 1981, la cual ya logró llegar a su final”.
El 26 de septiembre de 2004 en el Club las Colinas de Morón se les entregó a 126 campesinos las cartas agrarias donde estuvo presente el Ing. Julio Carpio, Gerente de Pequiven. Así mismo, fechado el 27 del mismo mes y año, el Coordinador General de ORT Carabobo, ofició al comandante de la 2da compañía del destacamento 25 de la Guardia Nacional que la Cooperativa El Minuto son los ocupantes legales de los terrenos del sector José Félix Mora porque ya poseen sus cartas agrarias emitidas por la Oficina Regional de Tierras (ORT) Carabobo.
Hoy en día la Cooperativa el Minuto o el Consejo Comunal Caño Negro celebra su éxito al poseer las tierras después de tantas luchas. Pero aun faltan otras luchas, ahora requieren satisfacer otras necesidades como la vialidad, el agua potable, viviendas adecuadas, electricidad, otros servicios, para lo cual ya el consejo comunal de Caño Negro ha hecho varias diligencias con la alcaldía, el consejo municipal y otras instituciones.
Además ahora mismo tiene en ejecución el proyecto sábila cuya siembra se ha hecho organizada y supervisada por los técnicos de Pequiven para que el producto sea de calidad y aceptado por las empresas para su procesamiento; ya existe un convenio para la compra de la sábila a los campesinos lo que garantiza su rentabilidad y continuación en el tiempo, además se están cultivando rubros alimenticios como caraota, yuca, plátano, cambur, etc.
La cooperativa y el consejo comunal nunca han olvidado a los pioneros luchadores por estas tierras, algunos desaparecieron otros no, como lo fueron: Serapio Arteaga, Mario Lugo, Santana, Eladio Reyes, Bernabé Castillo, Pedro Chirino, José Vidal, Juan Rodríguez, Melquíades Méndez, Mario Polanco, Reinaldo Rivas, Gilberto Sequera, José García Mendoza, Alberto Hernández, Catalino Montero, y otros.
Agradecido de la presencia de los directivos y habitantes de caño negro que me acompañaron el 16 de junio, estaban: Máximo Colina, Catalino Montero, Reinaldo Rivas, Maritza Blazar, Perfecto Rivero (Si podemos), José Romero, (Presidente de la cooperativa), José García, Héctor Rivero, Rosa Bermúdez, José Linares, Leocadia Josefina Montalba, Eustaquio Pedrozo, Tito Amado Delgado, Ramón Polanco, Jesús Polanco, Juan B. Morales Julio Fernández, Estilita de Hernández, Maria Hurtado, Alberto Hernández, José Mendoza, Nilda Salazar, Luís Marcano, Elías Arias, Pascual García, Saturno Linares. A todos gracias.
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Crónica Web #84

La comunidad de 3 de Mayo

La comunidad de 3 de Mayo
Para culminar este ciclo de la microhistoria de algunos sectores de Morón y Urama, nos vamos a referir en esta crónica a la comunidad de 3 de Mayo, para lo cual vamos a utilizar parte de la información obtenida por su Consejo Comunal aderezada por los comentarios de este cronista.
El toponímico de este lugar alude a una fecha (3 de mayo); por tanto puede considerarse un "cronotoponímico", aunque no es una fecha de una efemérides reconocida de importancia histórica nacional, sino más bien que pareciera estar ligada a hechos de la comunidad que en ese caso entonces sería un pragmatoponímico.
Lo cierto es que este barrio es de fundación reciente y debe su formación a la vaguada y el desbordamiento del río Morón sucedido en el primer lustro de la década de los ochenta, lo que causó un gran número de damnificados provenientes de los lugares adyacentes al río y que luego fueron reubicados en un terreno baldío que ese entonces estaba bajo posesión de una persona de nacionalidad italiana.
Pero dejemos que sean los vecinos organizados en el Consejo Comunal 3 de Mayo quienes nos cuenten la historia.
"En el año de 1983, aproximadamente en sus primeros meses, las lluvias fueron frecuentes y consecutivas en Puerto Cabello, Morón, Urama y también en Yaracuy.
A consecuencia de estas fuertes lluvias el río Morón se desbordó ocasionando una vaguada, inundando los sectores más cercanos al río como Barrio Alegre, La Charneca, Barrio Unión, El Jabillo, entre otros".
A causa de esto los damnificados invadieron unos terrenos en Palma Sola de donde fueron desalojados por la Guardia Nacional y la Policía de Carabobo.
Con mucha violencia los efectivos arremetieron contra los damnificados, que solo buscaban un sitio seguro donde empezar una nueva vida; ya que la naturaleza les había quitado todo, pero a los efectivos no les imobedecieron portaba y solo órdenes superiores, así que atacaron con bombas lacrimógenas, perdigones y disparos en contra del pueblo indefenso, matando a cuatro personas e hiriendo a más de sesenta.
Los fundadores de 3 de Mayo habían sido desalojados de Palma Sola.
Estos hechos ameritaron la intervención de la Gobernación del Estado Carabobo, quien donó a los damnificados unos terrenos que eran parte de una finca propiedad de un señor de origen italiano y la custodiaba Domingo Padrón, el encargado de la finca.
Allí fueron reubicadas las familias damnificadas, los terrenos fueron acondicionados con máquinas de la Gobernación, y además donó a cada familia 480 bloques, 20 sacos de cemento, 20 láminas de zinc, arena, piedra picada y otros materiales que servirían para construir una pieza de 4x4 m2 para cada una.
Los materiales y ayudas de la Gobernación empezaron a llegar el 3 de mayo de ese mismo año, de allí viene el nombre de nuestra comunidad, que empezó aproximadamente con 80 familias e igual número de casas, otras versiones dicen que fue porque el 3 de mayo se tomaron los terrenos y otra que fue esa fecha cuando se tomó Palma Sola y se iniciaron los sucesos ya señalados anteriormente.
En ese tiempo se instaló la electricidad con aproximadamente 35 postes y un transformador que era suficiente para la comunidad inicial.
Algunos de los fundadores son: José Miquilena, Oswaldo Dumont, Victoria García, José López, Francisco Méndez, María de Mirena, Paula Pacheco, Francisco Oropeza, Pedro Alvarado, Ramona Lugo, Romelia Landaeta, Isabel Polanco, Nelsis Quintero, Juan Vásquez, Pastor Jiménez, Mauri Chirinos, Juana Ollarves, José Peroza, Donato Moreno, Pastor Pérez, Rosalía Ulacio, Neptalí Secos, José Álvarez y Pedro Lugo.
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